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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN
UNIVERSITARIA
UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DE VENEZUELA - MISIÓN SUCRE
PROGRAMA DE FORMACION DE GRADO DE ESTUDIOS JURÍDICOS
ALDEA UNIVERSITARIA “BORIS BOSSIO VIVAS
UNIDAD CURRICULAR: COMPLEJIDAD JURÍDICA
2º SEMESTRE










ENSAYO SOBRE ESTADO, NACIÓN Y CONSTITUCIÓN









Autores: Lorena Rausseo
C.I.V.Nº-4.975.829
Facilitador: Marbelys Noguera



San Antonio de Los Altos, diciembre de 2010
El conocimiento de los términos Estado, Nación y Constitución son
sumamente significativos para nuestro desarrollo como persona dentro de una
sociedad, porque ello implica nuestro saber en cuanto a derechos, deberes y
obligaciones que como ciudadanos nos exigimos a respetar y a requerir a
nuestros congéneres.
Comienzo definiendo Estado primeramente desde sus vocablos que es "
status" de origen latín, y se define como una comunidad política desarrollada,
de un fenómeno social, el Estado es un ente jurídico supremo, o algo no visible
pero palpable en los sujetos sometidos a un orden jurídico establecido que nos
limita y reconoce derechos, pero estos derechos es una forma de organización
de vida, porque somos nosotros mismos quienes creamos derechos y
limitamos derechos, y no tan solo como los "otorga" la Constitución, es decir,
Estado: un conjunto de instituciones que administra y gobierna un territorio.
El concepto, de Nación está caracterizado como el sentimiento de patria.
Alguien pertenece a una nación cuando se encuentra ligado a otras personas
que la conforman por vínculos culturales (lengua, religión costumbres y una
historia en común). El sentimiento nacional no puede imponerse como el de
estado, ya que ocurre en el pensamiento de cada individuo, y ya vimos cuando
estudiamos el estado, los riesgos que implica cuando el estado y la nación no
coinciden.
Para algunos pensadores la nación no necesita de territorio para existir, ya
que es un sentimiento. Así la nación judía, no tuvo un estado propio, hasta la
constitución del estado de Israel, y el pueblo judío se mantuvo unido, por sus
creencias y tradiciones, en estados diferentes, soportando toda suerte de
adversidades. Otro ejemplo es el pueblo gitano, que unidos por sus
costumbres, constituye una nación sin territorio propio. Pero lo que si es
indudable es que una nación existe si tiene un Estado que la defina, porque
implica que El Estado debe ser el garante de la libertad personal a través de la
Ley, por eso servir al Estado es un deber cívico. El Estado es la expresión de la
voluntad popular y, por eso, sus leyes son justas e infalibles.
El Estado es como el alma de una nación, que aunque no se encuentre
visible está ahí, como el alma de los seres vivos, es decir, se refiere a un
principio o entidad inmaterial e invisible que poseemos.
Y cuando tenemos la Nación y el Estado se deriva, pues, la Constitución,
que es la carta Magna que norma la relación de los individuos con otros y con
su entorno con la finalidad de lograr un estado paz y armonía. La Constitución
no es más que, el conjunto de normas jurídicas, escritas y no escritas (derecho
consuetudinario), que determinan el ordenamiento jurídico de un estado,
especialmente, la organización de los poderes públicos y sus competencias, los
fundamentos de la vida económica y social, los deberes y derechos de los
ciudadanos.
Es así, como estos tres términos difícilmente pueden separarse uno del otro,
van muy relacionados para que cada uno por separado puedan existir y tener
valor propio. Son como el agua y la tierra, ambas se necesitan para cumplir
cada una con su función, la inexistencia de una limita el desarrollo de la otra.