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Educación rural

Se proponen aquí algunas reflexiones para la organización de las Jornadas en las escuelas
rurales.

Como los docentes de las escuelas rurales ya saben, la realización de las actividades de la
Modalidad están enmarcadas en las políticas de mejoramiento de la enseñanza que se
desarrollan desde los Niveles educativos, contemplando las particularidades del contexto.
Desde esta perspectiva, las Jornadas se incluyen en el conjunto de acciones que se llevarán a
cabo y tienen como propósito común la implementación de actividades que propicien la
lectura y la escritura. Por tanto, en principio, su ejecución en las escuelas rurales, se
organizarán conforme a las orientaciones generales para todas las escuelas del país: las
Jornadas se desarrollarán a través de cuatro ejes de trabajo que permitirán el acercamiento a
distintos formatos textuales, áreas y tradiciones escritas y orales. En particular, es una
oportunidad para la presencia de los saberes de la comunidad en la escuela. Las
escuelas podrán optar por trabajar los cuatro ejes en una jornada o distribuirlos para
organizar a lo largo del tiempo, diferentes acciones con diferentes grupos.
En todos los casos implican una secuencia de trabajo cuyas propuestas se inician en la primera
Jornada, se sostienen “entre” Jornadas a partir de los acuerdos realizados entre las escuelas y
culminan en la segunda Jornada.
A partir de estos acuerdos generales, resulta necesario considerar las particularidades de las
escuelas rurales: los casos en los que hay un único maestro y por lo tanto para compartir con
sus colegas la planificación será necesario contar con el agrupamiento; las situaciones de
dispersión de la población por lo tanto se cuenta con pocos alumnos para la realización de las
tareas y es necesario planificar aquellas que no convoquen grupos numerosos o bien prever la
realización entre varias instituciones; las dificultades para el traslado de las familias, para lo
cual será imprescindible contemplar la anticipación en los avisos y convocatorias o la
posibilidad de hacer llegar a cada casa las producciones logradas. Todas alternativas que los
maestros suelen tener en cuenta en múltiples ocasiones.




Sobre la jornada
Se espera que las jornadas sean el producto de un trabajo que se origine, planifique y lleve
adelante a lo largo del ciclo lectivo, desde la preparación de la Primera Jornada, su puesta en
práctica, el tiempo que media entre jornadas y que finalice en la Segunda.
Para ello podrán organizarse en tres momentos:
1. De planificación Institucional o interinstitucional: es el momento en el que el o los docentes
de una o varias escuelas toman decisiones. En el caso de las escuelas rurales, el agrupamiento
puede constituirse en el espacio propicio para la planificación de las propuestas
interinstitucionales. Se trata de una oportunidad en la cual desplegar las posibilidades de
encuentro entre escuelas, por ejemplo, unidocentes entre sí o bien unidocentes con otras que
no lo son, pero que se encuentran próximas. Podrán decidir con cuáles de los cuatro ejes
trabajarán en cada jornada, los materiales, insumos y la dinámica a llevar adelante, aun
cuando cada docente las realizará con sus alumnos en cada escuela/aula. Aun cuando la
planificación sea conjunta, se podrá considerar la realización de la jornada en cada escuela o
entre varias escuelas. En ese caso, también será necesario establecer acuerdos en torno a la
convocatoria y participación de los miembros de la/las comunidad/es y las familias. Según las
características de cada zona será necesario anticipar si se requerirá trasladar a alguna o
algunas familias a otras escuelas para realizar el trabajo en conjunto que pueda proponerse.
2. Preparación previa en cada escuela o aula: en función de los acuerdos, podrá tratarse de
tareas equivalentes en todas las escuelas o de una distribución de actividades para completar
entre todos una acción cuando se encuentren. Cada docente podrá trabajar con los alumnos
en actividades preparatorias de la jornada, involucrando a las familias de diferentes modos:
consignas para trabajos previos que los alumnos preparen con sus familias y lleven a la
escuela, invitaciones alternadas a algunos miembros, para que no tengan que suspender sus
actividades frecuentemente.
3. Las Jornadas: tienen el propósito de hacer visibles los procesos llevados adelante en la/las
escuela/s, compartiendo con las familias y miembros de la comunidad espacios de lectura,
armados de murales, juegos, etc. Las previsiones que entre varias escuelas puedan realizarse
pueden dar lugar a espacios de encuentro entre más de una escuela, distribuyéndose incluso,
la realización de la primera jornada en una escuela y la segunda en otra. En tal caso se


favorecerá además la participación alternada de las comunidades en la organización así como
se dará la oportunidad a las comunidades de “ir a otro lugar”. Si se optara por la realización de
la jornada en cada una de las escuelas, también podrá considerarse la realización de
exposiciones itinerantes de los productos alcanzados en cada jornada en cada escuela, de tal
modo que se difunda el trabajo de todos en el tiempo que medie entre jornadas.

1- Para el eje Leer Arte
En el desplegable se proponen actividades del
tipo:
-Leer una obra (literaria, de teatro,
etc)
-Elegir una canción
-Distribuir personajes de una obra de
teatro para hacer la lectura
compartida - teatro leído-
-Ensayar la lectura….

Puede parecer una dificultad el número
reducido de alumnos de cada escuela.
Se puede considerar:
Invitar a la preparación de la puesta de la
obra a familiares y vecinos, cuando el número
de alumnos no sea suficiente para completar
los personajes. .
Será una oportunidad para trabajo
participativo sostenido en el tiempo. Si se
propone realizar la obra durante la primera
jornada, se va armando durante el año con los
“invitados” para completar los personajes
necesarios y se presenta en la segunda.
2- Lectura en voz alta
Además de: Acordar trabajar con diferentes
formatos textuales: instructivo de juegos,
recetas, reglamentos o Leer estos textos para
jugar.

-Se podrá: Poner en común recetas que los
chicos traigan de sus casas, escritas o
contadas, o las instrucciones de un juego.
Si, por ejemplo, se llegara a elaborar un
recetario por escuela, se podrá hacer circular
cada uno entre diferentes escuelas. Del mismo
modo, podrán circular juegos y sus
instructivos, por ejemplo. Para dar
continuidad a la tarea, la comparación de
recetas de los diferentes recetarios o de los
instructivos, podrá en valor el trabajo de
todos, aun más allá de cada jornada.

En los casos en que no se pueda contar con
adultos lectores en la comunidad, se podrá
considerar que los grandes cuenten o relaten
y sean los chicos los que registren escribiendo
y leyendo los aportes de los mayores.




Las propuestas que se incluyen en el desplegable fueron pensadas para todas las escuelas,
para dar cuenta de los propósitos comunes de las jornadas. Es en este sentido que se
consideran una alternativa, por su potencialidad y por las múltiples formas que pueden asumir
al concretarlas en cada aula, patio, salón, escuela. Seguramente en todos los casos cada
escuela o cada agrupamiento encontrará los modos de hacer efectivas las diferentes
alternativas “a la medida” de las comunidades rurales.

3- Decir y Leer poesía
En el desplegable se propone:
- los docentes leen a los chicos poesías
- producir rimas
- elaborar una antología del grupo de poesías
elegidas
- elaborar una antología de las producciones
de los chicos
- pedir que traigan poesías de las casas
elegidas con las familias-
- El día de las jornadas leer poesía con las
familias. Si es posible invitar a un escritor, un
actor, o alguien significativo de la comunidad,
para leer.

En las rurales, la habitual actividad de
convocar a recitadores, payadores o copleros
de la comunidad tiene en esta ocasión un
espacio privilegiado. Podrán registrarse sus
intervenciones por escrito para que queden
“guardadas” en la memoria de la escuela.
4- Transmisión oral
Nuevamente se trata de una situación muy
reconocida en las comunidades rurales.
Además de constituirse en la ocasión para dar
la palabra a los abuelos de la comunidad, a
vecinos que puedan recuperar la historia
local, los relatos que mejor representen los
saberes y sentimientos de la población, puede
ser el puntapié inicial para planificar
instancias de escritura entre jornadas para
que en la segunda los chicos puedan “leer”
para todos las tradiciones recuperadas.


Es importante entonces, leerlas sabiendo que es posible modificarlas o adaptarlas o
resignificarlas según las circunstancias.
Los ejemplos aquí presentados constituyen formas para pensar en adaptaciones o cambios de
las propuestas adecuadas a las particularidades de cada espacio rural. Puede haber alguna
actividad que sea de interés para la escuela pero por la cantidad de niños que concurren no
resulta posible desarrollarla. Tal vez, si es de interés para las escuelas del agrupamiento, se
pueden planificar tareas y actividades conjuntas entre jornadas y luego realizar en conjunto la
jornada entre las escuelas participantes.

También es importante anticipar si los niños de inicial y primaria participarán en la misma
actividad. Si bien las que están sugeridas son por nivel, es posible modificar, agregar o
repensar, por ejemplo, alguna propuesta de primaria, para incluir a los niños de inicial.

La actividad de Arte para Secundaria propone una tarea a partir de grafitis; este punto de
partida es probablemente desconocido para los chicos de las escuelas rurales. En este caso
tanto se puede optar por otra actividad que sea más pertinente para la modalidad para no
forzar la actividad o bien, generar un espacio donde se aproximen las características de la
actividad, mostrando también el contexto en el que suele desarrollarse como un modo de
anticipar el trabajo. Seguramente será un caso para programar actividades de indagación e
incluso reintercambios con escuelas urbanas.

En suma: el contexto presente, resguardando lo particular, sin desconocer lo común en la
formación de todos los niños, niñas, adolescentes y jóvenes rurales.