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Apocalíptica cristiano-primitiva: una lectura hacia dentro de la experiencia

religiosa y hacia fuera del canon
Paulo Augusto de Souza Nogueira
Monika Ottermann
José Adriano Filho
Resumen
Este artículo es un estudio de tres libros apocalípticos cristianos anteriores al 150
d.E.C/(después de la Época Común), el Apocalipsis de uan, la Ascensi!n de
"saías # el $astor de %ermas. &e ellos, solamente el primero 'ue aceptado
'inalmente en el (ue)o *estamento. +a in)esti,aci!n persi,ue dos 'ines- .ostrar
la e/periencia reli,iosa de los ,rupos pro'éticos 0ue produ1eron esta literatura de
)isiones # )ia1es celestiales. 2 pre,untar por 0ué dos de estos libros 'ueron
de1ados 'uera del canon.
Abstract
This article is a study of three Christian apocalyptic books written before !"
C#$#% the Revelation of &ohn% the Ascension of 'saiah% and the (astor of
)ermas# *nly the first of them was accepted in the +ew Testament in the
end# The investigation has two goals: To show the religious experience of
the prophetic groups who produced this literature about visions and
heavenly ,ourneys# And to ask why two of these books were left out of the
canon#

El canon nos predetermina lo 0ue 3a# 0ue leer. 2 como sucede muc3as )eces, a
nuestra lectura de la literatura cristiana4primiti)a, antecede el estudio académico
de la misma, # así leemos apenas lo 0ue 'ue seleccionado por las i,lesias
cristianas del tercer si,lo como literatura ,enuinamente cristiana. $ero el canon no
detiene a3í su in'luencia sobre nuestra lectura, no dice únicamente lo 0ue 3a# 0ue
leer, sino también c!mo leer. 5e trata de una intro#ecci!n do,m6tica sobre los
te/tos, de un leer lo 0ue es cristiano, aislado de otros te/tos 0ue estaban en
armonía en la biblioteca de cristianos # 1udíos del primer # se,undo si,lo. $or
e1emplo, si pre,untamos a un estudiante de teolo,ía en un seminario, lo 0ué es la
apocalíptica del cristianismo primiti)o, d!nde encontrarla, la respuesta en la
ma#oría de los casos ser6- en el Apocalipsis de uan, en .arcos 17 (# paralelos),
en " Cor 15 # en " *esalonicenses. Es una respuesta correcta, pero miope, #a 0ue
aísla el (ue)o *estamento de toda la rica producci!n literaria de 1udíos # cristianos
en a0uel tiempo. %ablamos de 1udíos # cristianos, #a 0ue entendemos 0ue los
límites entre las reli,iones, apenas estaban rí,idamente de'inidos, 3acia 'ines del
primer si,lo, camino del se,undo, # 0ue los primeros cristianos se,uirían
aliment6ndose por muc3o tiempo, de la apocalíptica 1udaica, como lo muestran las
inserciones cristianas en obras como los *estamentos de los &oce $atriarcas o los
8r6culos 5ibilinos.
5ur,en, por lo tanto, las cuestiones- 9Cu6l es la relaci!n entre elecci!n can!nica #
la e)aluaci!n del per'il reli,ioso del te/to: 9$uede la elecci!n can!nica determinar
el ,rado de rele)ancia de un escrito bíblico: ;na )e< canoni<ado, 9debe ser
interpretado con la perspecti)a de los 0ue lo eli,ieron, en este caso, de la i,lesia
anti,ua # sus re'le/iones do,m6ticas:. 8, 9puede un te/to, aun0ue esté
canoni<ado, ser leído como una e/presi!n reli,iosa particular de una comunidad
en el pasado:. ",ualmente, 9pueden te/tos de un mismo ,énero literario ser
des)alori<ados reli,iosamente, por no 3aber sido incluidos en el canon:.
En este artículo, nos proponemos presentar tres escritos apocalípticos del
cristianismo de 'ines del si,lo primero # comien<os del si,lo se,undo. Ellos
presentan tanto tradiciones comunes, como establecen cuestiones especí'icas.
(uestro ob1eti)o es mostrar 0ue nin,uno de ellos, sea can!nico o no, puede tener
la ri0ue<a de sus contenidos, limitados por criterios do,m6ticos posteriores # 0ue
todos contribu#en para una me1or comprensi!n de la apocalíptica cristiana4
primiti)a # sus relaciones de intercambio con la apocalíptica 1udía. En el caso
especí'ico del Apocalipsis de uan, el único can!nico 0ue anali<aremos,
buscaremos de prop!sito una puerta de entrada en común, 0ue nos muestre 0ue,
a despec3o de su elecci!n para componer el con1unto de escritos centrales para la
'e cristiana, tiene una perspecti)a mu# propia de e/perimentar la reli,i!n. En el
caso del $astor de %ermas o de la Ascensi!n de "saías, en'ati<aremos su
importancia para sus comunidades # el 3ec3o de 0ue, a pesar de no ser parte del
(ue)o *estamento, son escritos ,enuinamente cristianos.
'# -ia,e al cielo% liturgia celeste y comuni.n con los /ngeles en el
Apocalipsis de &uan: un e,emplo de apocalíptica visionaria% en el
cristianismo primitivo#
+a relaci!n 6n,eles # seres 3umanos en el Apocalipsis
;no de los relatos m6s sorprendentes del Apocalipsis de uan, es narrado
por duplicado. 5e trata de dos ocasiones en 0ue uan se postra para adorar al
6n,el 0ue 3ablaba con él. uan es impedido de 3acerlo # es considerado por el
6n,el como perteneciendo a un status superior, no debiendo, por lo tanto,
adorarlo. =eamos las dos escenas # sus conte/tos.
En la primera ocasi!n, en Ap. 1>,1410, la narraci!n 3ace parte de una linda
cena litúr,ica, en la cual &ios es alabado por la destrucci!n de ?abilonia, narrada
en los capítulos 1@ # 1A. +a alaban<a es entonada por Bel estruendo de una
numerosa multitud” (1>,1). Ellos entonan dos “¡Aleluyas!” (). 1 # 7). 5on
interrumpidos por una escena de postraci!n 'rente al trono de &ios # las palabras
de alaban<a de los )einticuatro ancianos # de los seres )i)ientes. $or ellos es
entonado el tercer “¡Aleluya!” ().C). (ue)amente se escuc3a una )o< de una ,ran
multitud, descrita a3ora con un ma#or én'asis, 0ue entona el cuarto “¡Aleluya!” ,
0ue parece tener la 'unci!n de anunciar la reali<aci!n del ciclo de las pla,as-
“¡Aleluya! l Se!or "ios nuestro# el todo$oderoso# ha %omenzado a reinar” ().D).
Esta bre)e, pero intensa secuencia litúr,ica, nos remite al escenario del
capítulo C, en donde uan )e la alaban<a de los )einticuatro ancianos # de los
seres )i)ientes, al 0ue est6 sentado en el trono. A3ora estos persona1es, se
encuentran acompaEados # 3aciendo coro con la multitud. $arece 0ue todo el
desarrollo de las pla,as escatol!,icas, en las cuales los poderes del mal son
e/pulsados de la tierra, es )isto como una ,ran concentraci!n del culto en los
cielos, por los seres celestiales tal como son ima,inados en E<e0uiel 1 e "saías D,
# por la multitud, cu#a primera aparici!n la tenemos en el capítulo 5.
En el )ersículo > la cena litúr,ica, lle,a a su 'in con una orden del 6n,el a
uan- “s%ri&e' (iena)enturados a*uellos *ue son in)itados a la %ena de las
(odas del +ordero, 2 aEadi!- Pala&ras )erdaderas de "ios son éstas,” 5e trata de
una me<cla de encar,o para escribir con una declaraci!n 0ue sella la )eracidad de
la re)elaci!n. Estas palabras del 6n,el diri,idas al pro'eta uan, la orden para
escribir # la certi'icaci!n de 0ue lo 0ue le 'ue re)elado son las “)erdaderas
$ala&ras de "ios”, e/i,en de él una postura obediente # de reconocimiento con
a0uel 0ue le conduce a los cielos # a las re)elaciones del es%hat-n, uan se
postra (e$esa em$rosten) ante los pies del 6n,el para adorarlo ($roskunesai). 95e
trata de una actitud de respeto o de una postura cúltica: El )ocabulario # las
re'erencias al culto a los 6n,eles en el (ue)o *estamento ,pueden indicar 0ue se
esperase de uan, el adorar a este ser 0ue asume una postura de mediaci!n en
los cielos. Al 'in # al cabo, es él el 0ue conduce a uan por el cielo, permitiéndole
tener las re)elaciones.
$ero, sorprendentemente, el 6n,el no permite a uan 0ue se postre # le
adore, diciéndole-
B .ira, no 3a,as esto, 0ue #o so# un simple consier)o tu#o # de tus 3ermanos,
esos 0ue se mantienen como 'ieles testi,os de esús. 5!lo a &ios debes adorar. 2
es 0ue dar testimonio de esús # tener espíritu pro'ético es lo mismo.F
Estas palabras no son 3abituales # no tienen paralelo en la literatura 1udaica de
este período. El 6n,el busca identi'icarse con uan. +a e/presi!n sundoulos
(consier)o) también aparece en D,11 # allí se re'iere a los consier)os en el
su'rimiento, los 0ue tienen 0ue esperar el 1uicio di)ino. Esta e/presi!n es, en el
Apocalipsis, seme1ante a sunkoinonoi, 0ue también aparece relacionada con el
su'rimiento en 1,>. 5e trata, por lo tanto, de una e/presi!n 0ue implica un
compaEerismo en tiempos de su'rimiento.
$ero el 6n,el no es únicamente consier)o de uan, sino también “de tus
hermanos *ue mantienen el testimonio de Jes.s”, 9Guiénes son estos B3ermanosF
(adel$hoi) de 0uienes el 6n,el se considera también consier)o:. +a respuesta a
esta cuesti!n 'ue mu# in'luenciada por la tesis de 0ue uan estaba acompaEado
en su ple,aria por un ,rupo de pro'etas. &e esta manera, uan # su ,rupo, se
constituían en un lidera<,o pro'ético4carism6tico. Así el 6n,el estaría le,itimando
estos líderes, al decir 0ue uan no debería adorarlo, #a 0ue él era consier)o de
uan # de su ,rupo pro'ético. 9Gué e'ecto podría tener esta a'irmaci!n en los
lectores del Apocalipsis: 9(o tendrían estos líderes, de esta manera, una
autoridad incuestionable:
+a última 'rase del )ersículo 10, parece dar ra<!n a esta lectura- “/a *ue el
testimonio de Jes.s es el es$0ritu de la $ro1e%0a”, Esta relaci!n de BtestimonioF con
Bespíritu de pro'ecíaF, podría ser, en este conte/to, una re'erencia a un lidera<,o
pro'ético. Hetomaremos esta cuesti!n cuando analicemos la se,unda cena Io
cena paralela4 en 0ue un 6n,el nue)amente impide a uan adorarlo.
5e,ún la )isi!n de la (ue)a erusalén, un 6n,el pronuncia dic3os 0ue certi'ican al
lector de la )eracidad de sus palabras- “stas $ala&ras son 1ieles y )erdaderas, l
Se!or# el "ios de los es$0ritus de los $ro1etas# en)i- a su 2ngel $ara mostrar a sus
ser)idores las %osas *ue# en &re)e# su%eder2n” (JJ,D4@). Este 6n,el es, de
acuerdo con J1,> “uno de los 2ngeles *ue tienen las siete %o$as llenas de las
.ltimas $lagas”, se trata de un 6n,el mu# importante, toda )e< 0ue él, es el
responsable para el desarrollo de las últimas # m6s decisi)as pla,as
escatol!,icas. &ebemos recordar 0ue cual0uier pro/imidad entre este 6n,el # el
pro'eta uan, no es 3abitual en la apocalíptica 1udaica. En JJ,@ tenemos la
trascripci!n de una palabra del 5eEor- un anuncio de su )enida # una
biena)enturan<a- “Mira# *ue estoy a $unto de llegar,¡"i%hoso a*uel *ue haga %aso
de las $ala&ras $ro1éti%as de este li&ro!”
+a cena repite el camino 0ue )imos en 1>,10. uan destaca su papel de )isionario,
en un testimonio sin,ular # en'6tico de e/periencia reli,iosa en primera persona-
“/o# Juan# soy el *ue oy- y )io estas %osas, / %uando las hu&e )isto y o0do# me
$ostré a los $ies del 2ngel *ue me ha&0a mostrado estas %osas# $ara adorarlo”
(JJ,A). 5e destaca a0uí el en'6tico kago ioannes # la repetici!n de “el *ue oy- y
)io” en un único )erso en relaci!n al 6n,el, el mediador de esta e/periencia. Es
como si uan se presentase al 6n,el diciendo- #o te rindo la adoraci!n debida,
pero mira, c!mo so# importante, como medio de re)elaci!n. (otemos 0ue si en
JJ,@ 3a# re'erencia al 6n,el en)iado a mostrar las cosas 0ue en bre)e suceder6n
a sus sier)os, esta e/periencia, en el Apocalipsis de uan, 0ue se concreti<a en el
“mostrar estas %osas” a uan. 5in duda la autoridad de uan # su car6cter
paradi,m6tico son destacados, aun0ue dentro de un cuadro ma#or de re)elaci!n
“a sus sier)os”. Esta tensi!n tiene 0ue ser mantenida en la interpretaci!n.
uan es impedido, nue)amente, de postrarse ante el 6n,el, para adorarlo. $ero
esta )e<, él se 1usti'ica con la si,uiente 'rase- “¡Mira# no 3hagas esto4! /o soy
%onsier)o tuyo# y de tus hermanos# los $ro1etas# y de los *ue guardan las $ala&ras
de este li&ro, S-lo a "ios de&es adorar” ().>). ;n te/to sorprendente. 5i en 1>,10
3abía la posibilidad de entender 0ue el 6n,el se estaba e0uiparando al círculo
pro'ético de uan, del cual uan era el líder, a3ora el te/to lo inserta en un
tri6n,ulo de relaciones-
• los sier)os a los cuales “las %osas *ue en &re)e su%eder2n”, son
mostradasK
• uan, el 0ue “oy- y )io” K
• 2 el 6n,el, 0ue no es superior a los “hermanos# los $ro1etas# y de los *ue
guardan las $ala&ras de este li&ro”.
+a pre,unta es si la descripci!n 3ec3a por el 6n,el de estas personas, presupone
una separaci!n entre los B3ermanos # pro'etasF, de un lado, # de los 0ue B,uardan
las palabrasF, del otro lado. Estas e/presiones est6n también presentes en los
primeros )ersículos del libro-
B5e)ela%i-n de Jesu%risto# *ue "ios dio $ara mostrar a sus sier)os las %osas *ue#
en &re)e# su%eder2n# y *ue él# en)iando $or intermedio de su 2ngel# noti1i%- a su
sier)o Juan# el %ual testi1i%a *ue todo lo *ue )io# es $ala&ra de "ios y testimonio
de Jesu%risto, ¡"i%hosos a*uellos *ue oyen estas $ala&ras de esta $ro1e%0a y
%um$len las %osas es%ritas en ella!# $uesto *ue el momento de%isi)o est2 %er%a”,
(1,147).
*odos los elementos de las dos narraciones, de 1>,10 # de JJ,A4>, est6n
presentes en el comien<o del libro, inclusi)e las características de “testi1i%ar,,,el
testimonio” (hos emarturesen,,,ten marturian) # de ,uardar “las %osas en ella
es%ritas” ( es decir, las Bpalabras de la pro'ecíaF). 8 sea, la doble narraci!n del
6n,el 0ue se recusa de recibir adoraci!n, contiene todos los elementos de
descripci!n 0ue cuali'ican al ,rupo de uan, sea el de Bmantener el testimonioF # el
de B,uardarF las palabras del libro, tal como eran presentadas al comien<o del
libro. En mi opini!n, no es posible distin,uir los atributos de uan de los de sus
compaEeros, una )e< 0ue en JJ,D4> la relaci!n de uan como el 0ue o#e # )e lo
0ue es mostrado a los consier)os, apenas 3ace a uan un representante ma#or de
este ,rupo, cu#as características son las mismas.
Cuando el 6n,el a'irma ser i,ual “a los hermanos# los $ro1etas# y de los
*ue guardan las $ala&ras de este li&ro”, est6 demostrando el status ele)ado, no
s!lo de uan, sino de todo el ,rupo li,ado a él. Linalmente, esta e/presi!n
aparece en las biena)enturan<as de apertura del libro, destinadas a todos los
lectores. ",ualmente, Bmantener el testimonioF es una e/i,encia dada a todos los
lectores # o#entes del Apocalipsis de uan (J,17 # 1@,D). Estos datos nos deberían
bastar, para diluirnos una di)isi!n estricta entre los B3ermanos # pro'etasF del resto
de la comunidad 1uanina. Al contrario, parece 0ue estas e/presiones deben ser
entendidas como e/presiones de auto4identidad colecti)a de esta comunidad
cristiana de Asia .enor- todos los miembros de la comunidad del Apocalipsis se
auto4comprendían como pro'etas # todos entendían 'recuentar el mundo an,élico.
Comunidad en el culto% en los cielos
Al impedir 0ue uan dé culto al 6n,el, le dice- “Adora s-lo a "ios” (JJ,>). Esto
puede ser entendido de dos modos-
• o el 6n,el simplemente reprende a uan por intentar adorarlo, como si
solamente a &ios es debida la adoraci!n, si,uiendo la tradici!n neo4
testamentaria del culto a los 6n,elesK o
• el 6n,el, reconociendo el status de uan # de su ,rupo como Man,élicoN, los
remite al 6mbito propio de los 6n,eles, a la adoraci!n a &ios en los cielos.
95ería el lu,ar de los 6n,eles # de los “hermanos# los %onsier)os” , adorar a &ios
delante de su trono: En caso a'irmati)o, 9en 0ué momento se concreti<a esta
comuni!n o e0ui)alencia de di,nidad entre los seres 3umanos # los 6n,eles en el
Apocalipsis:.
• $xperiencia de 0xtasis y de via,e celestial del profeta &uan

En el capítulo C, encontramos el relato de uan siendo transportado en é/tasis al
cielo, donde contempla sin ma#ores di'icultades, el culto celestial delante del trono
de &ios # de la entroni<aci!n del Cordero. En nuestros apocalipsis 1udaicos, este
tipo de e/periencia e/t6tico4)isionaria tomaría cierto tiempo en preparati)os,
superaci!n de amena<as, m6s all6 de alcan<ar los )arios cielos en serie. $ero
uan, e/cepcionalmente, es in)itado a subir # entrar por la puerta abierta #, sin
nin,ún tipo de trans'ormaci!n e/plícita, entra en el lu,ar m6s santo # reser)ado
0ue un 1udío de su tiempo podría ima,inar. 5e,ún Apocalipsis C,14J-
B&espués de estas cosas, miré, # 3e a0uí 0ue estaba una puerta abierta en el
cieloK # la )o< seme1ante a una trompeta, 0ue me 3abía 3ablado al principio, decía-
5ube a0uí # te mostraré lo 0ue suceder6 en adelante. 2 lue,o 'ui arrebatado en
espíritu, # 3e a0uí 0ue un trono estaba colocado en el cielo # al,uien sentado en el
tronoF.
;na )e< ele)ado a los cielos en é/tasis uan presencia el culto reali<ado
delante del trono de &ios por 6n,eles, por los JC ancianos # los 3a##ot, los seres
)i)ientes. El te/to tiene la si,uiente estructura-
). 1 a JO 4 introducci!n a la )isi!n
). Jb a 7 I descripci!n del trono # de su ocupante (Bsobre el tronoF).
). C a D 4 descripci!n de los JC ancianos (Balrededor del tronoF)K 'en!menos
epi'6nicos # los siete espíritus de &ios (Bdel tronoF # Bdelante del tronoF).
). @ a A 4 descripci!n de los cuatro seres )i)ientesK recitaci!n del Pedus36.
). > a 10 I el culto de los seres )i)ientes # de los JC ancianos (Bal 0ue est6
sentado en el tronoF, Bdelante de a0uel 0ue est6 sentado en el tronoF, Bdelante del
tronoF)K proclamaci!n del Bdi,no es...F
Esta participaci!n de uan en el culto celestial, lo 3abilita para iniciar la
serie de )isiones sobre el 1uicio de &ios sobre los pueblos (los tres ciclos de
pla,as), la mani'estaci!n de los monstruos al 'inal de los tiempos (cap. 17), la
destrucci!n de ?abilonia (cap.1@41A), el 1uicio (cap. 1>,114J0,15), la )isi!n de la
(ue)a erusalén (J1,14JJ,5). El 3ec3o de las )isiones al 'inal de los tiempos, 0ue
suceden después de su ascensi!n a los cielos, # la contemplaci!n del culto
delante del trono de &ios, no es un mero capric3o literario. +as )isiones sobre el
'uturo, sobre el casti,o de los impíos # la sal)aci!n de los 1ustos, est6n
ase,uradas por el 3ec3o de 3aber sido presentadas a uan, en el 6mbito donde la
3istoria de los seres 3umanos # del cosmos, se decide- 'rente al trono de &ios. Es
allí 0ue los sellos son abiertos, # es a partir de a3í 0ue los 6n,eles conducen a
uan en sus )isiones. *ambién debemos obser)ar 0ue las )isiones de la parte
principal del libro del Apocalipsis (C4JJ) se inician con una cena cúltica (c.C # 5) #
son comentadas por otras tantas escenas- (@,>41@K 11,1541>K 1J,1041JK 15,J4CK
1D,54@K 1>,1410).
$ero, 9es uan el único 0ue asciende a los cielos: 9Es el único en )er #
participar de los cultos celestiales: 98 él representa apenas a su ,rupo, en la
narraci!n: 9Cu6l es la relaci!n, a0uí, entre la e/periencia )isionaria de uan # el
status an,élico de sus compaEeros, de acuerdo a lo indicado en Apocalipsis 1> #
JJ :
• 1na comunidad c2ltica en 0xtasis: autocomprensi.n religiosa en el
cristianismo primitivo

En esta es'era cúltica, se desarrolla la estructura literaria del libro del Apocalipsis.
(o 3a# e)idencias de 0ue uan de1e este escenario, inmediatamente después de
la apertura de los primeros sellos, al contrario, 3a# secciones en el libro cu#os
acontecimientos son comentados por medio de 3imnos, do/olo,ías #
aclamaciones, su,iriendo 0ue las cenas ocurren o son mostradas inicialmente
(0ui<6s no así en el cap. 1@, donde uan es lle)ado al desierto) 'rente al trono,
delante de la comunidad litúr,ica celestial.
%a# narraciones en las cuales los cielos son 3abitados por multitud de seres
3umanos, tal ocurre en Apocalipsis @. &espués de la presentaci!n de los
cristianos, clamando por el 1uicio # la )en,an<a por su su'rimiento (D,>411), leemos
re'erente a una multitud adorando a &ios en @,>410-
B&espués de estas cosas, miré # )i una multitud enorme 0ue nadie podía contar,
de todas las naciones, tribus, pueblos # len,uas, estaban de pie ante el trono #
ante el Cordero, )estidos de blanco, con palmas en las manosK # clamaban con
'uerte )o<, diciendo- A nuestro &ios 0ue est6 sentado en el trono, # al Cordero, se
debe la sal)aci!nF
+a identidad de esta multitud es un eni,ma. 5on presentados como los 0ue
B)ienen de la ,ran tribulaci!nF (1C) # 0ue a3ora Bse 3allan delante del trono de &ios
# lo sir)en de día # de noc3eF (15). Al a'irmar 0ue ellos )ienen de la B,ran
tribulaci!nF, el te/to los )incula con los lectores # con el propio pro'eta, toda )e<
0ue uan es BcompaEeroF/ (sunPoinonoi) de los mismos en la tribulaci!n (1,>).
+a e/é,esis moderna se orienta a entender 0ue las personas # las
multitudes presentadas en los cielos, representan a los cristianos muertos,
probablemente en persecuciones (supuestamente, persecuciones romanas, en el
si,lo primero). 5e trata, por tanto, de una )isi!n proléptica/anticipada de los
cristianos 0ue murieron 'ieles # 0ue a3ora son biena)enturados. Esto ser)iría
como incenti)o a la 'idelidad, para los lectores. $or m6s orden 0ue esta
separaci!n entre realidad # e/pectati)a escatol!,ica, pueda intentar traer al te/to,
e/iste otra posibilidad de comprensi!n de estas )isiones. Ellas podrían,
simplemente, representar a las mismas personas, 0ue su'ren # est6n en tensi!n
con su mundo social, de una manera ambi,ua- ellas su'ren (o consideran 0ue un
tiempo de persecuci!n est6 al caer) en el presente, pero mediante sus
celebraciones de culto, se encuentran también en el presente, adorando ante el
trono de &ios. Claro 0ue toda)ía 3a# una reser)a escatol!,ica, #a 0ue en @,15b
encontramos el uso del 'uturo en la e/presi!n- B pues el Cordero 0ue se encuentra
en medio del trono, los apacentar6 (poimanei) # los ,uiar6 (ode,esei) 3acia las
'uentes del a,ua de la )ida. 2 &ios les en1ua,ar6 (ePsleipsei) de los o1os toda
l6,rimaF.
En mi opini!n, la )isi!n del culto celestial en Apocalipsis @ , no se restrin,e
a los m6rtires en los cielos, sino 0ue es accesible a toda comunidad 1oanina ,
promo)iendo la resistencia en un tiempo de tensi!n en su ambiente social,
practica cultos de trance, en los cuales cree tener acceso a la es'era celestial en
sus celebraciones. (o 3a# por 0ué di'erenciar estas e/periencias radicales del
poder e/t6tico de las e/pectati)as escatol!,icas. Al contrario, creo 0ue las
e/pectati)as escatol!,icas del Apocalipsis, deri)an de e/periencias radicales de
poder, de este tipo.
Este tipo de presentaci!n ambi,ua de las personas, no es desconocida en
el len,ua1e apocalíptico. Ellas son descritas como )íctimas de la )iolencia, como
las 0ue se encuentran ba1o el altar en Ap D,>411 clamando por )en,an<a #, al
mismo tiempo, como e/altadas, al i,ual 0ue las 0ue tienen acceso a &ios en los
cielos. En el 1udaísmo del "nter4testamento, encontramos e/presiones seme1antes,
principalmente en los .anuscritos del .ar .uerto, donde se lee de personas
mar,inadas 0ue B3abitan el conse1o de los elo3imF (CGC>1c), o 0ue est6n entre los
Be1ércitos celestesF (1G3a) .

3as estrategias de afirmaci.n de la autoridad del visionario &uan% en el
Apocalipsis
"ntentamos mostrar c!mo el libro del Apocalipsis, presupone un mundo compartido
entre el pro'eta uan # su comunidad lectora. Esta pro'ecía )isionaria parece
presuponer la implicaci!n de su audiencia en el 6mbito de la e/periencia reli,iosa
0ue la ,enera. Es como si las celebraciones # 'ra,mentos litúr,icos del
Apocalipsis, 'uesen recreaciones de e/periencias litúr,icas reales. Al proponer 0ue
los )encedores en el cielo, sean representaciones de la comunidad del Apocalipsis
en sus cultos de é/tasis, no estamos su,iriendo 0ue uan apenas con'irme en su
pro'ecía, elementos de la )i)encia reli,iosa de su ,rupo. +a llamada 1uanina a la
'idelidad, resistencia, con)ersi!n # compromiso, especialmente en las cartas a las
siete i,lesias (c. J # 7), indican 0ue la ima,en 0ue el Apocalipsis trae de las
comunidades e/altadas en los cielos, puede ser mu# ideal. 5e da un llamado
ret!rico en el libro # en sus estrate,ias literarias. *anto la conducci!n en é/tasis
de uan a los cielos, como la presentaci!n ,loriosa de sus lectores en el culto
celestial, 'uncionan también de esta manera. Es decir, el pro'eta uan no est6
únicamente constatando cosas sobre su comunidad, sino también pretende
comprometerlos, aún m6s, con esta manera de )i)ir su 'e, en la comunidad # en la
sociedad. 2 para 3acer esto Ire)elando los secretos del 'inal de los tiempos4 ,
uan # su escrito re0uieren de una autoridad no ordinaria.
Aparte de identi'icaciones m6s o menos sutiles entre el autor # el lector / o#ente, el
Apocalipsis también de1a trasparentar la 'orma c!mo pretende ser leído. En 1,7 ,
0ue 3abíamos citado arriba, encontramos un makarismo, es decir, una
biena)enturan<a-
“(iena)enturados a*uellos *ue leen y a*uellos *ue oyen las $ala&ras de $ro1e%0a
y guardan las %osas es%ritas en ella# ya *ue el tiem$o est2 %er%ano”,
Este ,énero literario, consta de una promesa o declaraci!n de sal)aci!n
condicionada. En este caso, únicamente pueden ser sal)os a0uellos 0ue leen
(anaginosk6n) # ,uardan (terountes) la pro'ecía, las “%osas en ella es%ritas” (ta en
aute gegramena). 5e da una relaci!n necesaria entre el BleerF # el Bguardar” # una
identi'icaci!n entre “$ala&ras de $ro1e%0a” # el escrito. 2 esta postura en relaci!n al
te/to (Q) es condici!n para ser un biena)enturado, para la sal)aci!n. Es decir, no
es un libro cu#a lectura sea apenas in'ormati)a, o 0ue puede ser leído, #
consultado, lue,o de lo cual se puede retener al,o. El libro pretende 0ue su lector
se posicione obedientemente 'rente a su lectura. +eer # obedecer es #a pre4
condici!n del proceso de sal)aci!n. Esta promesa de sal)aci!n es nue)amente
recordada en JJ,@.
Antitética # complementariamente a esta promesa de sal)aci!n del comien<o del
libro, se encuentra la ad)ertencia # la amena<a de maldici!n, contra cual0uier
alteraci!n en el contenido del libro, presentada en el último par6,ra'o, en JJ,1A4
1>-
“/o 3Jes.s# *ue ha&la&a en el )ers,784# a todo a*uel *ue oye las $ala&ras de
$ro1e%0a de este li&ro# testi1i%o' Si alguien a!ade algo# "ios har2 %aer so&re él las
$lagas des%ritas en este li&ro9 y si alguien su$rime %ual*uier %osa de las $ala&ras
del li&ro de esta $ro1e%0a# "ios le *uitar2 su $arte# del 2r&ol de la )ida# de la %iudad
santa# y de las %osas *ue est2n es%ritas en este li&ro”,
Esta amena<a pro'erida por el propio esús, tiene por 'inalidad, impedir
cual0uier alteraci!n en el te/to, 0ue a0uí es llamado en los mismos términos de
1,7- “$ala&ras de $ro1e%0a” (logoi tes $ro1eteias).
Esta promesa de bendici!n al comien<o # de amena<a de maldici!n, al 'inal del
libro, son apenas unos pocos e1emplos de las estrate,ias ret!ricas 0ue uan
utili<a, para a'irmar su autoridad entre los su#os (lectores # o#entes) #, en
especial, entre sus ad)ersarios # oponentes. El Apocalipsis de uan est6 inserto
en un conte/to de con'lictos con otras comunidades cristianas del Asia .enor,
como, por e1emplo, el ,rupo liderado por la pro'etisa, llamada por uan como
e<abel. 5e trata, por lo tanto, de pro'ecía apocalíptica, en oposici!n con otras
'ormas de espiritualidad en el campo reli,ioso cristiano4primiti)o, del si,lo primero.
Esto, 9si,ni'ica 0ue el pro'eta uan pretendía 0ue su escrito 'uese leído como
can!nico: 5í # no. 5í, en el sentido de 0ue uan es un )idente radical, 0ue no
coloca sus re)elaciones para la discusi!n # ne,ociaci!n. (o podemos trasladar
nuestras con0uistas reli,iosas, 3acia el mundo del Apocalipsis. Él era un líder
carism6tico 0ue creía tener un mensa1e ur,ente para sus lectores, cu#a
aceptaci!n o no, de'iniría su pertenencia reli,iosa, # toda)ía m6s, su sal)aci!n o
perdici!n. $ero uan no pretendía ser can!nico, en el sentido de 0ue su mensa1e
'uese )6lido para todas las ,eneraciones posteriores de Bcre#entes de la recta
doctrinaF . Él escribi! para a0uella audiencia # escribi! una narraci!n, en la cual
relata sus e/periencias )isionarias # sus contenidos. Cual0uier abstracci!n
do,m6tica de su escrito, le ne,aría la esencia- la e/periencia )isionaria. (o
podemos con'undir el deseo de uan # su ,rupo, de a'irmarse entre las
comunidades cristianas primiti)as del Asia .enor, con la e/presi!n de )erdades
inmutables # can!nicas. $or el contrario, en la 3istoria de la recepci!n del
Apocalipsis, )imos c!mo este te/to era el pre'erido de los ,rupos c3iliastas Rc'r.
C3iliasmusS # considerados 3eréticos, como los .ontanistas. 5i simpati<amos o no
con los montanistas, ésta es otra cuesti!n, sin embar,o podemos a'irmar, sin
duda, 0ue ellos eran buenos lectores del Apocalipsis de uan, puesto 0ue tenían
en común con él, el conte/to de la re)elaci!n )isionaria # e/t6tica, lo 0ue les
permitía actuali<ar sus símbolos para su realidad.
''# 3a visi.n de 'saías y el Canon del +uevo Testamento
# $l documento literario y su significado para el cristianismo
+a “:isi-n de ;sa0as” (=is"s) es una obra cristiana de 'ines del si,lo 1,
inte,rada en una obra ma#or, llamada la “As%ensi-n de ;sa0as” (As"s). Esta obra
pseudo epi,r6'ica usa el nombre # la 'i,ura del pro'eta "saías, 0ue actu! en
erusalén en el si,lo A aEC. 5e di)ide en dos partes principales.
+a primera parte, en los capítulos 145, es el llamado B.artirio de "saíasF
(.ar"s), una obra 1udaica 0ue narra la muerte )iolenta del pro'eta, su'rida ba1o el
mando del re# .anases. .anases 3abría perse,uido al pro'eta por causa de sus
enseEan<as, principalmente debido a su a'irmaci!n de 3aber )isto a &ios (c'. "s D).
Cuando "saías se re'u,i! en el tronco 3ueco de un 6rbol, .anases 3abría
mandado aserrar este tronco, causando así la muerte del pro'eta. +a dataci!n de
esta )ersi!n del B.artirioF es incierta, pero la le#enda en la cual se basa, #a era
conocida en el si,lo 1T EC. Esto muestra la Carta a los %ebreos 11,7D47@, cuando
3abla de la B,rande nube de testimoniosF en el pueblo de "srael- BOtros#
1inalmente# 1ueron humillados y azotados# atados y <uzgados en la $risi-n, Fueron
a$edreados# torturados# aserrados $or la mitad# muertos al 1ilo de la es$ada,,,”
En medio de esta primera parte, en 7,17 I C,JJ, toda)ía se encuentra una
interpolaci!n cristiana 0ue pro)iene del redactor 'inal, el cual 1unt! las dos partes,
# 0ue es también responsable por )arias pe0ueEas ,losas a lo lar,o del te/to.
+a B=isi!n de "saíasF, encontrada en los capítulos D411 de la BAscensi!n de
"saíasF, es una obra cristiana 0ue 'ue unida al B.artirio de "saíasF por un redactor
'inal 0ue, para este 'in, cre! su primer capítulo (cap. D) # una pe0ueEa conclusi!n
en 11,C14C7. &e acuerdo al ima,inario ,eneral # especialmente de los con'lictos
descritos por el redactor 'inal en 7,17 IC,1C, datamos esta redacci!n 'inal, 3acia el
'in del si,lo " o al inicio del si,lo "". $or lo tanto, el cuerpo central de la obra es m6s
anti,uo toda)ía, pudiendo ser atribuido a las últimas décadas del si,lo ", sin
necesidad de suponer una le#enda 1udaica m6s anti,ua en su ori,en. Esto lo 3ace
contempor6neo a los últimos escritos cristianos, 0ue 'ueron canoni<ados en el
(ue)o *estamento, principalmente el E)an,elio # las Cartas de uan, las Cartas
$astorales # el Apocalipsis de uan.
&entro de la =isi!n de "saías, en 11,J4JJ , se encuentra un 'ra,mento 0ue
describe la )ida terrestre del ?ien4Amado, 0ue 'alta en las traducciones latina #
esla)a, #, por eso, es considerado, por al,unos estudiosos, como una
interpolaci!n tardía. +a cuesti!n de su pertenencia ori,inal a la obra, ser6
importante en el an6lisis de los moti)os 0ue resultaren en su no inclusi!n en el
canon del (ue)o *estamento.
+as di'erentes partes de la Ascensi!n de "saías, 'ueron editadas en ,rie,o
o, en el caso del .artirio, en 3ebreo # traducido, en una 'ase primiti)a, al ,rie,o. El
te/to ,rie,o, a su )e<, 'ue traducido a )arias len,uas- etíope, latín, esla)o # copto.
+a traducci!n etíope, probablemente de los si,los C o 5, es la m6s importante, #a
0ue es la única 0ue conser)! una )ersi!n completa de la obra. En la crítica te/tual,
es e/aminada a partir de los cuatro manuscritos conser)ados, # comparada con
dos traducciones (latina # esla)a), 0ue son reconocidas, apenas a partir del si,lo
15 # 0ue pro)ienen de una misma corriente de recensi!n.*oda)ía es importante la
llamada B+e#enda Urie,aF, la cual, a pesar de ser una )ersi!n bastante di'erente,
permite percibir en )arios momentos la palabra ,rie,a, 0ue debe estar por detr6s
de la traducci!n etíope.
En portu,ués e/iste una traducci!n mu# libre #, a )eces, err!nea,
publicada por la Editorial .ercur#o ,#, entretanto, como uso pro)isional, mi
traducci!n, 0ue tiene por base la traducci!n crítica in,lesa de .ic3ael A. Vnibb # la
traducci!n crítica alemana de . Llemmin, # %. &uensin,.
El len,ua1e de =is"s es inclusi)o, es decir, son usadas e/clusi)amente,
'ormas masculinas, donde debemos suponer la presencia de mu1eres, como en el
caso de los B1ustosF (es claro 0ue entre las personas 1ustas 'allecidas, se
encuentran mu1eres), # en el caso de los Bpro'etasF (tenemos indicios para la
presencia de pro'etisas en el círculo del "saías 3ist!rico, p.e. en el cap. AK # para la
actuaci!n de pro'etisas cristianas, c'. $.e. 1Cor 11,5 # la polémica contra e<abel,
Ap J,J0). (o podemos a'irmar con se,uridad, por lo dem6s, la presencia de
pro'etisas en el círculo pro'ético del autor de =is"s. $or esto opté por la traducci!n
$ersonas <ustas, donde se traduce tradicionalmente <ustos, pero para la traducci!n
Bpro'etasF (palabra masculina, entre comillas) donde se 3abla de las personas 0ue
pertenecen al círculo pro'ético del autor. Gue este autor era 3ombre # no mu1er,
podemos deducirlo 1ustamente de su uso del len,ua1e inclusi)o # de la total 'alta
de 'i,uras o e/periencias 'emeninas, e/cepci!n de una .aría, bastante a4corporal,
mencionada en 'unci!n de la )enida mila,rosa del ?ien4Amado al mundo.
+a intri,a de la =isi!n de "saías, est6 basado en el entrecru<amiento de
)arios )ia1es celestiales, emprendidos por sus dos prota,onistas- "saías # el ?ien4
Amado. En el cap. D, 0ue 'unciona como puente entre la primera # la se,unda
parte de la obra # como introducci!n a la se,unda parte, el redactor 'inal, describe
una )isita del pro'eta "saías a la corte de E<e0uias, 0ue ocasiona la lle,ada de un
,ran número de Bpro'etasF e B3i1os de pro'etasF, ob)iamente, discípulos de
"saías.
.ientras est6 pro'eti<ando, "saías entra en é/tasis Itenemos a0uí, en D,104
15, una de las descripciones m6s detalladas de este estado 'ísico4psí0uico
encontrada 3asta a3ora, en escritos 1udaicos # cristianos4 # e/perimenta un )ia1e
por los siete cielos, 0ue él relata después a sus adeptos (D, 1D41@K 11,7D4C0).
"saías )ia1a al @T cielo (@,174>,D) # re,resa 3acia la tierra (sobreentendido en
11,7547D), ,uiado por un 6n,el (@,J45), para tomar conocimiento # di)ul,ar dos
)erdades centrales- el destino de las personas 1ustas 0ue 'allecen, # la naturale<a
e/clusi)amente di)ina del sal)ador. En este proceso, él es trans'ormado
sucesi)amente 3asta 0ue su cuerpo se )uel)a i,ual al cuerpo celeste de los 1ustos
0ue #a se encontraban en el @T cielo (@,J5, c'. A,1C415).
El sal)ador, a su )e<, en ,eneral llamado de ?ien4Amado (c'. p.e. @,1@.J7),
)ia1a por orden de la Uran Uloria, i.e. &ios, del @T cielo 3acia la tierra # el 53eol
(orden dada en 10,A410 # cumplida en 10,1A471), # asciende nue)amente al @T
cielo (orden en 10,1C415, cumplimiento en 11,J747J). 5u descenso acontece de
manera escondida, trans'ormando su 'orma, sucesi)amente, en 'ormas in'eriores,
3asta el punto de 0ue él no es reconocido ni en los cielos ni en el mundo. Esto
permite # e/plica su Bdestino del 6rbolF, es decir, la muerte en la cru< (11,1>4J0).
En su ascensi!n, por el contrario, sucede de manera ,loriosa, como re)elaci!n
plena de su esencia di)ina # de su ,loria procedente del @T cielo. Esto permite la
adoraci!n ilimitada de todos los seres an,élicos, inclusi)e 5atan6s # sus e1ércitos
(11,J74J>), # tiene su 6pice en su entroni<aci!n a la derec3a de la Uran Uloria
(11,7J). En parte por al,unos in)esti,adores, tenida como una interpolaci!n tardía,
11,J4JJ, son narrados la aparici!n mila,rosa en el mundo (e)ito, de prop!sito, la
palabra BnacimientoF) # la )ida terrestre del ?ien4Amado. En )arias ocasiones, se
destaca 0ue él no tu)o un cuerpo 3umano, puesto 0ue su ori,en # esencia di)ina,
eran i,noradas por los poderes del mundo, lo 0ue permiti! su muerte Ben el 6rbolF.
4# $strategias literarias y ret.ricas para dar credibilidad al escrito
1. $l pseud.nimo 5'saías6: el profeta 7ue vio a 8ios y sufri. 5el
destino del /rbol6

El autor de la =is"s, asume el pseud!nimo B"saíasF, con claras re'erencias al
pro'eta "saías, 0ue )i)i! en el si,lo A aEC. $or lo tanto, él reclama para sí, la
autoridad de uno de los pro'etas m6s consa,rados en la tradici!n 1udaica #
también cristiana.
"saías encontr! una ,ran )aloraci!n entre los primeros cristianos, especialmente
en la aplicaci!n de sus Bor6culos mesi6nicosF a esús (c'. p.e. la cita de "s >,1411
en .t C,1J41@).
*enemos también indicios de 0ue el pro'eta 3ist!rico (c'. "s 147>) actu!
con1untamente con un ,rupo de pro'etas # pro'etisas (c'. p.e. A,74C.1D4J0), # la
actuaci!n de los llamados &eutero4"saías ("s C0455) # *rito4"saías ("s 5D4DD)
muestra 0ue de este ,rupo sur,i! una escuela pro'ética 0ue sobre)i)i! al e/ilio
babil!nico. *odo esto, debe 3aber re,resado a la 'i,ura de "saías, constitu#endo
una opci!n e/celente para un ,rupo de pro'etas (9# pro'etisas:) cristianos 0ue
estaba buscando un modelo de identi'icaci!n. Adem6s de estos moti)os ,enerales
0ue 'a)orecen la elecci!n del pseud!nimo, e/isten dos particulares 0ue la )uel)en
e/tremadamente con)eniente-
En primer lu,ar, de acuerdo con "s D,1417, "saías es el único ser 3umano
0ue B)io a &iosF, es decir, él tu)o una )isi!n de &ios 0ue, ,eneralmente, es
interpretada como su participaci!n en el conse1o celestial ("s D, A417). Como esto
supone su acceso a re,iones celestiales, esta )isi!n es tenida como el e1emplo
m6s anti,uo del llamado B)ia1e al cieloF, moti)o éste 0ue se )uel)e central en la
apocalíptica # mística 1udaica.
En se,undo lu,ar, de acuerdo con la le#enda 1udía, conser)ada en dos
*almuds , "saías 'ue martiri<ado dentro de un 6rbol. Eso con)ierte su muerte
parecida a la muerte de esús, # este 3ec3o de estar 3ermanados en el Bdestino
del 6rbolF (A,1J) es presentado para 1usti'icar por 0ué solamente "saías, entre
todos los seres 3umanos, 'ue capa< de )er también la )isi!n de la actuaci!n
sal)í'ica del ?ien4Amado # lle)ar este conocimiento a su comunidad.
1. 3a profecía ex-eventu, pronunciada pero mantenida en secreto:
motivo del martirio de 'saías

El autor cristiano de =is"s, presenta sus enseEan<as en la 'orma de una
pro'ecía e= > e)entu# es decir, él describe como 'uturos, acontecimientos pasados.
%ist!ricamente, escribi! al,unas décadas después de la cruci'i/i!n de esús, con
la 'e en la 'unci!n sal)í'ica de esta muerte, en su resurrecci!n # entroni<aci!n
como 5al)ador # 5eEor, #a establecidas. $ero él elabora la opini!n especí'ica de
su círculo pro'ético, sobre estos acontecimientos # su si,ni'icado, como si 'uese la
pro'ecía del pro'eta "saías, pronunciada en base a las )isiones tenidas en el si,lo
A aEC.
Este medio ret!rico, mu# común en la apocalíptica (c'. p.e. &n @ # .c 17 #
paralelos) )iene re'or<ado aún m6s, por el alto precio 0ue, en la interpretaci!n del
autor, "saías 3abría pa,ado por sus )isiones- el precio de su )ida. +a le#enda del
martirio de "saías, se basaba tradicionalmente en la a'irmaci!n de 0ue "saías la
su'ri! por pro'eti<ar contra erusalén (As"s 7,D4@) # principalmente, por ale,ar
3aber )isto a &ios (As"s 7,A410K 5,1.1D). El autor de =is"s, # después de él,
también, el redactor 'inal de la Ascensi!n de "saías, releen esta )ersi!n
especi'ic6ndola en el sentido de las )isiones # pro'ecías respecto al ?ien4Amado,
c'. As"s 5,15 (interpolaci!n del redactor 'inal) # especialmente A,>417 (del cuerpo
central de =isi!n) # 11,C14C7 (también del redactor 'inal).
Aplicando otro medio literario común de la apocalíptica, el autor emplea
dos estrate,ias para 1usti'icar su 'icci!n, por tratarse de pro'ecías anti,uas, pero
desconocidas 3asta después de la reali<aci!n de los acontecimientos
pro'eti<ados- la re)elaci!n a un círculo restrin,ido (D,1@), # la orden de 'i1arla por
escrito, pero escondiendo el escrito (11,7>). El redactor 'inal toda)ía ale,a 0ue
.anases no tendría recuerdo de las pro'ecías, no solamente en el sentido de no
obedecerlas, sino también en el sentido de no di'undirlas.
4#9 $l motivo literario del via,e al cielo: la autoridad de un testimonio
primario
5in entrar en la discusi!n antropol!,ica si, # en 0ué medida, e/periencias místicas
como un )ia1e al cielo en estado de é/tasis, son medios literarios o )i)encias
reales, 0uiero destacar por último, el ,ran )alor 0ue este medio literario tu)o en la
época en cuesti!n. Heclamando para sí, )isiones de las es'eras celestes, )istas
con sus propios o1os , audiciones de sentencias pronunciadas por la boca de &ios,
escuc3adas con sus propios oídos, # e/plicaciones an,elicales autori<adas por
&ios, recibidas personalmente del 6n,el 0ue le ,ui!, el autor apo#! sus
enseEan<as en ar,umentos 0ue no podían ser contestados '6cilmente por 0uien
creía en estas e/periencias místicas. .6s all6 de todo esto, él 3i<o un elenco de
sus 3i1os, el re# E/e0uias # C0 pro'etas como testi,os 0ue escuc3aron c!mo se
abría una puerta # la )o< del Espíritu 5anto con)ersando con él (D,D.A.10),
presenciaron su estado de é/tasis (D,1041@) # escuc3aron su relato, una )e< 0ue
él re,res! para sí (D,1D41@). *ambién él, 3i<o cuesti!n, de describir los moti)os por
los cuales, otras personas presentes, no tu)ieron estas e/periencias (D, 1C.1@).
El ,ran repertorio de medios ret!ricos # literarios, para a'irmar la )eracidad
# sacralidad de las e/periencias # de las enseEan<as a0uí descritas, puede
también ser entendido como una seEal, de 0ue éstos no estaban siendo
aceptados tran0uilamente. $arecería tratarse de aspectos propios de ,rupos
cristianos, 0ue #a )i)ían en situaci!n de polémica con otros ,rupos, # 0ue
necesitaban 1untar muc3os ar,umentos de peso, para de'ender su punto de )ista.
Hecordémonos, acaso, de las polémicas o 3asta de las persecuciones, de parte
de otros ,rupos cristianos, 0ue no aceptaban este tipo de mística # enseEan<as,
como son mostrados p.e. en 1 *m D,1D- “,,,el Se!or Jesu%risto,,,
?ue ha&ita una luz ina%%esi&le# a *uien ning.n hom&re ha )isto ni $uede )er”, c'.
Cl J,1A- “?ue nadie# $resumiendo de humildad o de dar %ulto a los 2ngeles# les
im$ida al%anzar la )i%toria9 esas $ersonas se %ierran en sus )isiones y se llenan
de orgullo %on su modo de $ensar”K c'. también, las polémicas ,eneradas en J $d
J,10415.
Adem6s de esta situaci!n polémica intra4cristiana, el escrito de1a
trasparentar también, una situaci!n de persecuci!n e/terna, de parte de círculos
1udíos o del "mperio Homano. El autor da un ,ran )alor a la a'irmaci!n, 0ue las
obras de las personas 3umanas son conocidas # re,istradas en los libros 0ue se
encuentran en el @T cielo (>,JJ4J7). Éste es el símbolo bien conocido, para a'irmar
la omnisciencia de &ios, # su 1usticia, respecto al destino de cada persona. $ero
en el caso de la =isi!n de "saías, esta a'irmaci!n, parece 3aber precisado de un
re'uer<o especial- pasando por el 7T cielo, el pro'eta percibe el silencio respecto a
las cosas de la tierra, # se muestra an,ustiado con él, 0ueriendo saber c!mo es,
entonces, 0ue, en los cielos, son conocidos los actos 3umanos. Esta pre,unta
encuentra su respuesta, apenas, en el @T cielo, cuando le son mostrados los libros.
unto al an6lisis de este simbolismo # de la situaci!n )i)encial, 0ue pudiera estar
por detr6s, debemos recordar del interés obstinado en el martirio 0ue su'ren
personas 1ustas, debido a )i)encias # con'esiones, e/puestas en la primera parte
de la obra.
$odemos suponer, por lo tanto, 0ue la comunidad o el círculo cristiano en
el cual naci! la “As%ensi-n de ;sa0as” , estaba pasando por una 'ase de
persecuciones )iolentas (c'. la a'irmaci!n de "saías de 0ue en este mundo e/iste
Bmuc3a oscuridadF, (A,JC), 0ue pro)ocaron la pre,unta por el destino de la
persona 1usta su'riente, # 0ue es, en último an6lisis, la pre,unta por la 1usticia de
&ios. +a respuesta dada, muestra 0ue esta 1usticia es un misterio, re)elable
únicamente a 0uien ten,a acceso a su presencia directa, es decir, en el @T cielo
(A,11). $ero este misterio puede ser re)elado, por así decir, de se,unda mano, a
personas 1ustas comunes. El se trans'orma en contenido de instrucciones
'acilitadas por el místico )ia1ante (@,1K 11,7D) , el cual debe 3aber tenido un papel
de líder en esta comunidad o círculo (c'. D, 74D).
+a 'i,ura del re# in1usto .anases, de 0uien a'irma J Hs J1,1D 0ue él “
inund- Jerusalén %on la sangre de las $ersonas <ustas”, est6 abierta para la
identi'icaci!n con cual0uier poderoso, en la cumbre de la 1erar0uía, de 'ines del
si,lo 1 EC, sea éste un emperador o ,obernador romano, o un 1e'e 1udío,
persi,uiendo tal círculo de personas, tenidas como ateas o 3eréticas.
9# Temas y ense:an;as comunes con los escritos 7ue llegaron a ser
can.nicos
Anali<aré en esta parte, la relaci!n entre las ideas b6sicas de'endidas en la
=is"s # las ideas seme1antes, presentes en los escritos del (ue)o *estamento.
$ercibiremos una abundancia tal de paralelos 0ue puede, a primera )ista,
parecernos sorprendente. $ero es 1ustamente esta abundancia, la 0ue nos
muestra 0ue las ideas abordadas en As"s, eran bastante comunes # mu#
di)ul,adas, en las m6s )ariadas corrientes de cristianismo del 'in del primer si,lo.
5i tu)iésemos apenas los paralelos del Apocalipsis de uan, podríamos dar
un )alor menor para las a'irmaciones en la =is"s, considerando este tipo de lectura
mar,inal, casi B3eréticaF, # considerar la entrada del Apocalipsis de uan en el
canon, como un ,esto de buena )oluntad, diri,ido a a0uellos círculos Be/!ticosF de
cristianos, 0ue insistieron en e/presar su 'e, a tra)és de estos tipos de
mani'estaciones. 5in embar,o, las e/periencias místicas del )ia1e al cielo # una
buena parte de las enseEan<as presentados en él, proli'eran también en las
e/periencias # en las enseEan<as del propio ap!stol $ablo, así como en las cartas
deutero4paulinas (escritas por discípulos de él), en las Cartas de $edro # en la
Carta a los %ebreos, adem6s del E)an,elio de uan. $resentaré, ense,uida, un
es0uema de los temas comunes m6s 'recuentes, citando en e/tenso, apenas los
paralelos m6s importantes.
1. Arrebatamiento y via,es celestiales

+a =is"s narra el arrebatamiento en el Espíritu # el )ia1e al séptimo cielo, ,uiado
por un 6n,el, compaEero, de un prota,onista 0ue se trans'orma a lo lar,o de la
subida en un ser 1usto del séptimo cielo. En este )ia1e, él 0uiere adorar a los
6n,eles # 1u<,arlos superiores a sí, un e0uí)oco 0ue es corre,ido por el propio
6n,el4,uía (D,10415K @,J1K A,C45).
El paralelo m6s impresionante a esta e/periencia, lo encontramos en la 5e,unda
Carta a los Corintios. En una polémica contra sus ad)ersarios, $ablo dice de sí
mismo- “+onoz%o a un hom&re en +risto# *ue ha%e %ator%e a!os 1ue arre&atado al
ter%er %ielo, Si esta&a en su %uer$o# no lo sé9 si 1uera del %uer$o# no lo sé9 "ios lo
sa&e, Sé# a$enas# *ue este hom&re >si en el %uer$o o 1uera del %uer$o# no lo sé#
¡"ios lo sa&e!@ 1ue arre&atado hasta el $ara0so y oy- $ala&ras ine1a&les# *ue no
son $ermitidas al hom&re re$etir,,,Para *ue yo no me llenase de so&er&ia# $or
%ausa de estas re)ela%iones e=traordinarias,,”(J Cor 1J,J4C.@)
5e percibe claramente la di'icultad de describir la 'orma de esta e/periencia, # la
de'ensa contra una acusaci!n de B3inc3ado de or,ulloF 0ue #a encontramos en la
Carta a los Colosenses.
En el Apocalipsis de uan, el )idente pasa por e/periencias mu# parecidas
a las del autor de la =isi!n de "saías, 0ue podemos sinteti<ar así- uan, arrebatado
en el Espíritu, entra en el cieloK un 6n,el le muestra # le e/plica detalles, pero
rec3a<a su adoraci!n # se declara su compaEero # sier)o como él, de sus
3ermanos pro'etas # de las personas 0ue obser)an las palabras de este libro (c'.
Ap 1, 1.10K C,14JK 1@,147.@.15K 1>,10K J1,10K JJ,A4>).
%abla del arrebatamiento (de las personas muertas # )i)as en la se,unda
)enida de Cristo) también 1 *s C,1541@, basando esta enseEan<a, e/plícitamente,
en una B palabra del 5eEorF, # de la trans'ormaci!n del cuerpo Ll 7,J1.
Estos e1emplos muestran, 0ue el misticismo de los )ia1es celestiales, desde
mu# anti,uo # mu# di)ul,ado en el 1udaísmo, entr! con todo )i,or en el
cristianismo, e incluso siendo una e/presi!n de 'e, 0ue encontr! críticas en
al,unos ,rupos, 'ue considerado Bedi'icadorF # BorientadorF para la 'e, a tra)és de
la canoni<aci!n de escritos, 0ue son testimonios de ello.
1. 8escripci.n del mundo celeste y del destino de las personas
,ustas

+a ,ran )ariedad de los elementos constituti)os de las )isiones # )i)encias,
durante el )ia1e de "saías, proli'era i,ualmente en muc3os escritos can!nicos.
5eEalamos a0uí los m6s importantes-
W 5iete cielos o multiplicidad de cielos, con tronos # 6n,eles, alabando a &ios, con
una 1erar0uía nítida- J Cor 1J,JK E' C,10K 1 *m 5,J1K %b 1J,JJK Ap @, 1141J.
W $resencia de 5atan6s # sus e1ércitos, en las es'eras superiores- Ap 1J.
W +ibros, en los cuales est6n re,istrados los actos 3umanos (para 0ue el 1uicio de
&ios pueda ser 1usto, compensando los actos de cada persona)- Ap 5,14C.@4>.
W $resencia de las personas 1ustas, muertas en el séptimo cielo # su superioridad
sobre los 6n,eles- E' J,DK J *s 1,@4AK %b 1,541CK Ap C,C.10411K D,>411K @,>.1741@K
11,1D.
W 5ímbolos de la )ida plena # poderosa de las personas 1ustas muertas-
44=estidos- Col 7,>K Ap 7,5K D,11K @,>.1741@K 1 Col 15, 50457 (trans'ormaci!n del
cuerpo carnal)K J Cor 5, J4A (cuerpo como mansi!n para ser de1ada)K J $d 1,1741C
(cuerpo como carpa para despo1arse de ella).
44 *ronos- .t 1>,JAK +c JJ,70K Ap 7,J1K C,CK 11,1D.
44 Coronas- Ap 7,11K C,C.10.
W He)elaci!n de &ios $adre, la Uran Uloria, )isible solamente para las personas
1ustas muertas- Ap C,J47.
+a manera detallada # repetiti)a 0ue usa =is"s, para describir relaciones de
1erar0uía # detalles de los 6mbitos celestes, nos parece a nosotros, 3o#, bastante
pesada. $ero debemos entenderla como un medio narrati)o I0ue 3asta puede
tener un car6cter meditati)o # m6,ico4 0ue tienen como 'in, a'irmar enseEan<as
importantes- la di)inidad del ?ien4Amado, nuestro 5al)ador, # la ,loria # la ale,ría
plenas celestiales, 0ue las personas 1ustas recibir6n después de su muerte. Este
arte narrati)o de la =isi!n de "saías, se basa en símbolos # met6'oras,
procedentes del mundo pro'ético # místico, de la misma manera como el arte
narrati)o de la Carta a los %ebreos, se basa en im6,enes # met6'oras
procedentes del mundo sacerdotal. En otros ambientes # tiempos, estos medios
narrati)os 'ueron sustituidos por la declaraci!n do,m6tica 0ue es, ciertamente,
m6s resumida # racional, pero, en cambio, es menos capa< de apelar a los
sentimientos # a la ima,inaci!n de las personas 0ue son llamadas a creer en ella.
9#9 3a Revelaci.n del <ien-Amado
$or último anali<aría una cuesti!n central de cada escrito cristiano- su cristolo,ía,
es decir, el concepto de 5al)ador, esbo<ado en la =is"s. +lamado, cariEosamente,
de “(ien@Amado” (Amado del $adre, de la Uran Uloria, en 'in, de &ios), la =is"s
contempla # medita su descenso 3umilde, la )ida terrestre, el rec3a<o, la muerte,
la resurrecci!n, la ascensi!n ,loriosa # la entroni<aci!n a la derec3a de la Uran
Uloria. Encontramos muc3os de estos elementos en escritos neo4testamentarios,
p.e. en +c JC,51K At 1,>411K E' 1,1>4J0K C,>410K Cl J,15K %b A,1K 1J,JK # 1 $d 7,JJ.
El Apocalipsis de uan, aun0ue 3able de la entroni<aci!n de esús en 7,J1, da
pre'erencia a la ima,en del Cordero, inmolado, 0ue est6 de pie, 'rente al trono de
&ios, recibe el +ibro # abre sus sellos, encaminando así 3acia el uicio Linal (Ap
5,541AK D,1.7.5.@.>K A,1) # recibiendo toda la reale<a para siempre (11,15).
+a cuesti!n m6s pro'unda, por lo tanto, es el concepto ontol!,ico de este ser al
cual se atribu#en estos elementos li,ados a nuestra sal)aci!n. &iri,iendo la
mirada 3acia las re'le/iones sobre la 3umanidad # la di)inidad de esús, 0ue
encontramos en los escritos del (ue)o *estamento, llama nuestra atenci!n el
3ec3o, de 0ue son los e)an,elios sin!pticos, los 0ue insisten en la descripci!n de
su 3umanidadK re'erente al E)an,elio de uan, éste, no 3i<o cuesti!n el
destacarlaK # la Carta a los Lilipenses, subra#a, por el contrario, la Bcondici!n
di)inaF de esús # lo considera, apenas, Bseme1ante a los seres 3umanosF.
$ara 'acilitar la percepci!n de los paralelos, si,ue una comparaci!n, 0ue tiene,
como 3ilo conductor, el %imno Cristol!,ico de la Carta a los Lilipenses, # ordena a
su lado, elementos del %imno al +o,os &i)ino, de n 1 (así como otras
consideraciones de uan), # a'irmaciones de =is"s.

%asta la muerte,X# muerte
de cru<Q
&escender
escondidamente, su'rir el
Bdestino del 6rbolF e ir
3asta el 53eol
(10,A411) sin la menor
El mundo no le
conoci!...los su#os no lo
recibieron.
(1J,J@ Esto# mu#
perturbado...m6s,90ué )o#
Carta a los Lilipenses J =isi!n de "saías E)an,elio de uan 1 (#
otros)
Al ten0a la %ondi%i-n di)ina#
m2s no se a$eg- a su
igualdad %on "ios,
>,5 etc.- Como &ios, 3abita
en el @T cielo # es llamado
B5eEorF.
>,J@47J Es el 5eEor de
alaban<a de todos los
cielos, # adorado por los
6n,eles # los 1ustos.
>,7547D Es superior al
6n,el superior del @T cielo,
in'erior, apenas, a &ios.
Al $rin%i$io# la Pala&ra ya
e=ist0a,,,todo 1ue he%ho $or
medio de ella,,,
(7,71 A0uel 0ue )iene de lo
alto/del cielo, est6 por
encima de todos...KA,J7...#o
so# de all6 arriba...K el uso
del (ombre &i)ino en el
B2o so#FK 11,J@ .arta di1o-
*ú eres el .esías, el %i1o
de &ios 0ue debía )enir a
este mundo.)

Al contrario, )aci!se a sí
mismo, asumiendo la
condici!n de sier)o # se
3i<o seme<ante a los seres
humanos,
A,JD &escender6 en la
1orma 3umana.
10,J0470 &escendiendo,
trans'orma su a$arien%ia
en apariencia de 6n,el # de
ser 3umano.
Ba Pala&ra se hizo
hom&re,,,
(7,17 (adie subi! al cielo,
sal)o a0uel 0ue descendi!
del cielo...)
Asi, $resent2ndose como
simple 3ombre, se 3umill!
a sí mismo,
10,JC4J> &a la seEal para
poder descender a los
cielos in'eriores #
11,1@ mama en el pec3o-
para no ser reconocido.
s signi1i%ati)o $ara la
teolog0a de Juan# *ue no
en%ontramos $ala&ras
e=$l0%itas *ue des%ri&en la
humildad de Jes.s > $ero
*uiz2s el Ba)atorio de los
$ies# sea un s0m&olo de
ella,
=ol)iéndose obediente Cumple la orden de &ios
de
+a palabra estaba en el
mundo...pero
ob1eci!n(10,1D471)K11,1>4
J0)
a decir:N9$adre, líbrame de
esta 3ora:N Lue
precisamente para esta
3ora 0ue #o )ine...K1A,11
$or un 0ui<6, 9no )o# a
beber el c6li< 0ue el $adre
me dio:
$or esto, &ios lo e/alt!
,randemente, # le dio el
nombre 0ue est6 por
encima de cual0uier otro
nombre,
10,1J41C $romesa de &ios
#
11,J1.7J cumplimiento de
la promesa- Bte llamo...#
le)anto mi )o< para 0ue
puedas 1u<,ar # destruir los
príncipes # 6n,eles #
dioses de a0uel mundo...#
te sentar6s a mi derec3aF.
En la $alabra estaba la
)ida, # la )ida era la lu< de
los seres 3umanos...
Esa lu< brilla en las
tinieblas...
(5,JJ El $adre...dio al %i1o
todo poder de 1u<,ar...K
A,5C Guien me ,lori'ica es
mi $adre...K
1@.147 $adre, ,lori'ica a tu
%i1o...)
$ara 0ue, al nombre de
esús, se doble toda
rodilla, en el cielo, en la
tierra # ba1o la tierra,
11,J747J *odos los
6n,eles, los 1ustos, # 3asta
5atan6s # su e1ército,
adoran al ?ien4Amado, en
su ascensi!n ,loriosa.
(5,J5...todos los muertos
0ue est6n en el sepulcro
oir6n la )o< del 3i1o #
saldr6nK 1J,71 a3ora el
$ríncipe de este mundo )a
a ser e/pulsado...)
2 toda len,ua con'iese 0ue
esucristo es el 5eEor,
para ,loria de &ios $adre.
11,JC.JD %asta 5atan6s #
sus 6n,eles llaman al ?ien4
Amado, en su ascensi!n
,loriosa, de Bnuestro
5eEorF.
@,1@ *oda ,loria es
diri,ida, en última
instancia, a &ios $adre.
...# las tinieblas no
conse,uir6n apa,arla.
(5,JJ ...para 0ue todos
3onren al %i1oK 17,71 A3ora
el %i1o del %ombre 'ue
,lori'icado # &ios 'ue
,lori'icado en él.)

Como es '6cil percibir, el ?ien4Amado de la =is"s, est6 en buena compaEía del
esucristo de $ablo (0ue insert! en su carta un 3imno #a e/istente en los aEos
cincuenta, por lo tanto anterior a =is"s) # del +o,os e %i1o del $adre de uan
(teolo,ía contempor6nea a As"s). $odemos concluir, por tanto, 0ue la cristolo,ía
de la =isi!n de "saías, esbo<a ideas bastante di)ul,adas # aceptadas en la
se,unda mitad del primer si,lo cristiano.
=# 3as estrategias de afirmaci.n de la autoridad del vidente 'saías en la
Ascensi.n
de 'saías
A ,uisa de resumen, retomaremos a0uí las estrate,ias de a'irmaci!n, de la
autoridad de "saías, discutidas en los capítulos anteriores-
1. El )idente asume el pseud!nimo I# con eso, la autoridad4 del pro'eta m6s
importante # m6s consa,rado, del 1udaísmo # del cristianismo.
J. El )idente a'irma para sí, 3aber tenido un pri)ile,io e/tremadamente
especial- el pri)ile,io de 3aber )isto a &ios.
7. El )idente, a tra)és del persona1e )eterotestamentario 0ue asume, es
3ermanado al ?ien4Amado, en el Bdestino del 6rbolF # por ello, pre'erido #
pri)ile,iado por el propio ?ien4Amado.
C. El )idente a'irma 3aber acompaEado, en su )isi!n, la 3a<aEa sal)í'ica del
?ien4Amado- su ba1ada oculta # su ascensi!n ,loriosa, 0ue conclu#en con
su entroni<aci!n a la derec3a de la Uran Uloria.
5. El )idente a'irma 3aber recibido la misi!n de re)elar estas )isiones #
)i)encias en la tierra, # por eso, 3aber renunciado a su deseo de 0uedar en
el séptimo cielo, en lu,ar de re,resar a la tierra.
D. El )idente es presentado como Bpro'eta 1e'eF de un círculo de pro'etas. Eso
nos lle)a 'inalmente, a la cuesti!n de su papel especí'ico en su campo
reli,ioso- siendo presentado, de esta manera, como líder de un círculo
pro'ético 0ue debe ser entendido como su propio círculo cristiano )i)encial,
él aparece re)estido de autoridad espiritual # ética, en una relaci!n entre el
maestro # sus discípulos/as. Esta relaci!n le con'iere autoridad de
enseEan<a # de panéresis, también en otros círculos cristianos de cuEo
pro'ético #/o )isionario.

!# >otivos para la no-inclusi.n de la Ascensi.n ?o -isi.n@ de 'saías% en el
Canon
Como )imos en la parte anterior, muc3os escritos 0ue 'ueron inte,rados en
el canon del (ue)o *estamento, comparten los conceptos, enseEan<as # medios
literarios de la =isi!n de "saías. 9$or 0ué ser6, entonces, 0ue a0uellos entraron en
el canon, # esta no:

$odemos suponer un primer moti)o, en la interpretaci!n e/tremadamente
no4corporal de la persona del ?ien4Amado, 0ue tiene un alcance ma#or 0ue,
apenas, una interpretaci!n no43umana. En todas las partes de =is"s, él es
presentado como un sal)ador e/clusi)amente di)ino, a tra)és de la elaboraci!n
cuidadosa de una 1erar0uía entre los seres, # de una terminolo,ía, respecto a los
cuerpos, # de la esencia de ellos. En nin,ún momento, el ?ien4Amado asume la
naturale<a, o me1or, la esencia 3umana, ni tampoco la an,elical. $or lo 0ue se
re'iere a la trans'ormaci!n de las personas 1ustas # del propio "saías, pasa por la
sustituci!n de su cuerpo 3umano # carnal, por el cuerpo celestial, simboli<ado en
las )estiduras, se dice e/plícitamente del ?ien4Amado, 0ue él se )ol)i! apenas,
BcomoF un 6n,el del séptimo cielo (>,70), # 0ue él debía 3acer e 3i<o apenas, su
B'ormaF la de 6n,eles in'eriores (1>,10.J04J>).
5in embar,o, esta manera de destacar la di)inidad del ?ien4Amado,
toda)ía no es el problema central. Éste sur,e con la descripci!n de su condici!n
en el mundo. En 11,141@, la )isi!n de "saías, introduce elementos le,endarios,
re'erentes a las condiciones de su lle,ar # estar en el mundo, elementos 0ue son,
bastante di'erentes de los elementos encontrados en lo restante de la descripci!n
del ?ien4Amado. He'le1an una anti,ua discusi!n sobre la cuesti!n de si esús 'ue
dado a lu< por una mu1er 3umana o no- .aría es encontrada ,r6)ida, pero
después de dos meses, ella encuentra sorprendentemente un nene en su casa #
obser)a 0ue su )ientre, re,res! al estado anterior a su ,ra)ide< (11,74>)K toda )e<
0ue unas personas seEalan 3acia el esc6ndalo de .aría, por 3aber dado a lu<,
apenas dos meses después de su matrimonio, mientras 0ue otras a'irman 0ue ella
no dio a lu< por0ue no 'ueron llamadas las parteras ni o#eron ,ritos de dolor
(11,1741C)K el nene mama en el pec3o, apenas para Bno ser reconocidoF (11,1@).
Estos medios narrati)os, 1usti'ican la a'irmaci!n constante 0ue es la lla)e para
e/plicar c!mo 'ue posible, 0ue los poderosos de este mundo, persi,uieran #
matasen en la cru< a este sal)ador di)ino- BEllos no sabían 0uién era élF
(11,C.11.1C.1D.1@.1>).
Aun0ue la descripci!n del su'rimiento # de la muerte en la cru< de esús,
no conten,a la m6s mínima menci!n de un su'rimiento meramente BaparenteF,
como sí suceder6 en la posterior corriente del docetismo, debemos admitir 0ue la
descripci!n de su lle,ada al mundo, se apro/ima bastante a las ideas docetas. $or
eso, es posible 0ue la de'ensa de la plena 3umanidad # corporeidad del 5al)ador,
3a#a sido un moti)o para la no4aceptaci!n de la =isi!n de "saías, en el canon del
(ue)o *estamento. &e otro lado, 1ustamente la parte en cuesti!n, 11,J4JJ, 'alta en
las traducciones latina (de 15JJ) # esla)a (i,ualmente medie)al), lo 0ue lle)! a un
buen número de in)esti,adores a considerarla, una interpolaci!n tardía. (os
'altan, por lo dem6s, los criterios para opinar sobre la 'ec3a de esta e)entual
inserci!n, 3asta el punto, de 0ue no es posible determinar si ella tu)o lu,ar antes o
después de la 'i1aci!n del canon.
El moti)o decisi)o para la no4aceptaci!n de la =isi!n de "saías en el
con1unto del (ue)o *estamento, me parece ser e/clusi)amente 'ormal- pasa por el
uso del pseud!nimo de un pro'eta del Anti,uo *estamento # de pro'ecías e=
e)entu, # por la uni!n de la B=isi!nF con el B.artirio de "saíasF. Como muestran los
comentarios del redactor 'inal, 0ue 1unt! las dos partes, especialmente su
interpolaci!n en 7,174C,JJ, esta uni!n tu)o lu,ar en una 'ec3a bastante primiti)a,
mu# probablemente toda)ía, al 'in del si,lo ". &e esta manera, la )isi!n de "saías,
#a estaba circulando 3acía décadas, como una obra de pro'ecías del "saías
)étero4testamentario, # peor toda)ía, como parte de un escrito sobre su martirio,
cuando el cristianismo comen<! a en'rentar la cuesti!n de sus escritos normati)os,
es decir, la 'ormaci!n del canon del (ue)o *estamento.
$or lo tanto, estamos 'rente a un 3ec3o curioso- ustamente, la estrate,ia
m6s con)eniente para dar credibilidad a esta B=isi!nF, el uso del pseud!nimo
B"saíasF Iel pro'eta 0ue )io a &ios # su'ri! Bel destino del 6rbolF4 sali!, por así decir,
Bpor la culataF- ella imposibilit! la inte,raci!n de este escrito, aparentemente
)étero4testamentario en el canon del (ue)o *estamento.
$odríamos toda)ía especular sobre la cuesti!n, por 0ué los de'inidores del
canon no crearon otras cate,orías, 0ue podrían 3aber permitido la inte,raci!n de
un escrito como la Ascensi!n de "saías, en el (ue)o testamento. 5in embar,o, me
parece 0ue la decisi!n de no inte,rar escritos aparentemente de la época )étero4
testamentaria en el canon neo4testamentario, es 'ruto del buen sentido, # 0ui<6s,
3asta del respeto 'rente a la matri< del cristianismo, 0ue es el 1udaísmo.
5ea como 'uere, los elementos de contenido # los elementos 'ormales de
la =isi!n de "saías, a0uí e/aminados, nos muestran 0ue no e/istían elementos
can!nicos intrínsecos 0ue determinaron si un escrito podía ser inte,rado en el
canon o no. Este 3ec3o nos lan<a un desa'ío para nosotros, 3o#- nos muestra 0ue
precisamos ampliar nuestro 3ori<onte por el estudio # la lectura de muc3os
escritos e/tra4can!nicos, si es 0ue 0ueremos tener una )isi!n
m6s adecuada de los primeros cristianismos, sus creencias # sus an3elos #
cuestionamientos.
'''# $l (astor de )ermas y la profecía cristiana primitiva

El $astor de %ermas, tiene su ori,en en las comunidades de Homa # 'ue
escrito en épocas di'erentes, entre los aEos 110 # 1C5 d.C. El libro consiste en una
serie de re)elaciones di)inas # contiene cinco )isiones, doce mandamientos # die<
par6bolas. $resenta dos a,entes re)eladores, los cuales trasmiten a %ermas, un
cristiano de Homa, un mensa1e di)ino. El primer a,ente, una anciana, una 'i,ura
'emenina de i,lesia, aparece en las primeras cuatro )isiones, las cuales presentan
un len,ua1e apocalíptico particular # presuponen la ,ran tribulaci!n. &e la Guinta
=isi!n 3asta la &écima $ar6bola, 0ue presupone una persecuci!n su'rida, 0ue
produ1o apostasía, encontramos al $astor, en 'orma de un 6n,el, como a,ente
re)elador de un mensa1e 0ue ocupa la ma#or parte del libro, el cual recibe este
título por causa de este a,ente re)elador, 0ue aparece a lo lar,o de los
acontecimientos presentados .
# $l contenido del libro
El $astor de %ermas, tiene, como uno de sus temas principales, la noci!n de un
se,undo # 'inal arrepentimiento, # muestra la preocupaci!n del $astor con las
)irtudes cristianas # su e1ercicio. En =isiones, .andamientos # $ar6bolas, el libro
presenta el si,uiente contenido -
En la )isi!n ", %ermas )e a su anti,ua mu1er, baE6ndose en el río *iber # desec3a
tener como esposa a una mu1er tan bella. Ense,uida, en el relato sobre la
)erdadera )isi!n, al,unos días después, %ermas, en el camino de Cumas, es
lle)ado por el Espíritu a una e/traEa re,i!n # )e a su anti,ua mu1er, como una
aparici!n celestial, 0ue le 3ace saber 0ue su deseo 'ue un pecado de
pensamiento. Aparece una anciana bien )estida, con un libro en la mano, se
sienta en una poltrona, # e/3orta a %ermas # a su 'amilia a la penitencia. +os
6n,eles se lle)an la poltrona # después a la anciana. En la )isi!n "", ocurrida en el
mismo lu,ar, un aEo después, la anciana entre,a a %ermas un librito, 0ue él copia
sin entender # 0ue lue,o desaparece misteriosamente. &espués de catorce días
de a#uno # oraci!n, %ermas puede leer el librito. %abla de 0ue la cristiandad tiene
aún la posibilidad de un acto único de arrepentimiento # %ermas es encar,ado de
comunicar este mensa1e a los responsables de la comunidad. Él recibe en sueEos
la re)elaci!n, de 0ue la anciana es la i,lesia, # ella aparece en su casa # le da
instrucciones sobre la di'usi!n del librito.
+a )isi!n """ describe la construcci!n de una torre. &espués de un lar,o período de
a#uno # oraci!n, la anciana ordena a %ermas 0ue )a#a al campo, donde él
encuentra un banco, sobre el cual la anciana estaba sentada. Ella le muestra
c!mo seis 1!)enes constru#en una torre mu# ,rande, e/plica 0ue la torre simboli<a
a la i,lesia, 3ace como 0ue el )ea a siete doncellas, alrededor de la torre, las
cuales simboli<an a las )irtudes, # le trasmite e/3ortaciones para entre,ar a la
comunidad. ;n apéndice muestra c!mo la anciana apareci! en los tres encuentros
anteriores, cada )e< m6s 1o)en # %ermas obtiene la interpretaci!n ale,!rica de
estas tres 'i,uras. +a )isi!n "=, a su )e<, es la )isi!n de una 'iera. =einte días
después, %ermas se encamina 3acia el campo # se encuentra con un ,i,antesco
monstruo marino. +a anciana, trans'ormada en doncella, e/plica 0ue el monstruo
simboli<a las penas 'uturas #, de modo misterioso, desaparece para siempre.
+a )isi!n = sucede )einte días después de la cuarta e introduce el B6n,el del
arrepentimientoF, dis'ra<ado de pastor. Este nue)o a,ente re)elador, el $astor,
0ue se aparece a %ermas en su casa, le ordena 0ue escriba los .andamientos #
las $ar6bolas. +os .andamientos contienen temas como la creencia en un &ios
único, simplicidad, con'ian<a, castidad, )erdad, penitencia cristiana, paciencia e
ira, dos tipos de 'e, doble especie de temor, duda, triste<a, el 'also pro'eta,
)erdadera # 'alsa pro'ecía, doble especie de codicia # epílo,o a los
.andamientos. &espués de los .andamientos, tenemos las $ar6bolas, ba1o la
'orma de )isiones, las cuales son e/plicadas por el 6n,el- la par6bola sobre la
ciudad )erdadera, el olmo # la )id, los 6rboles sin 3o1as, los 6rboles )erdes #
6rboles secos, el escla)o 'iel, el 6n,el de la sensualidad # del error, el ,ran sauce,
los doce montes de la Arcadia, una repetici!n de la )isi!n de la construcci!n #
puri'icaci!n de la torre # una interpretaci!n de su construcci!n # de los montes. El
libro conclu#e con la aparici!n de Cristo a %ermas # al $astor # una e/3ortaci!n
'inal # la promesa.
4# 3a experiencia de revelaci.n de )ermas
El $astor de %ermas, pertenece a la tradici!n de la pro'ecía cristiana primiti)a. El
libro comparte al,unos elementos 'ormales comunes con los discursos pro'éticos,
lo 0ue lo coloca en una corriente común de tradici!n cristiana primiti)a. Con todo,
las )isiones # audiciones 0ue %ermas rei)indica 3aber e/perimentado, no son
solamente creaciones literarias, basadas en la literatura apocalíptica 1udaica #
cristiana, sino 0ue también est6n basadas en su e/periencia reli,iosa. El libro
apela a la autoridad di)ina, intenta estimular el comportamiento adecuado #
descora<onar el comportamiento inadecuado, a tra)és de los or6culos pro'éticos
0ue presenta. &a)id Aune a'irma 0ue 3a# dos 'ormas de or6culos pro'éticos en el
libro. +a primera, la encontramos en las =isiones "4"= # la se,unda en los
.andamientos # en las $ar6bolas. +as dos 'ormas de discurso, en 'orma de
or6culo, son similares # e/3iben un e0uilibrio entre promesa de sal)aci!n #
amena<a de 1uicio.
Aune identi'ic! cuatro discursos pro'éticos en las =isiones- "".J.D4AKii.7.CK """.A.1144
>.10K i).J.54DK dos en los .andamientos- Y"".C.54@K Y"".D.147 # seis en las
$ar6bolas- =".1.CK "Y.JC.CK "Y.JA.54AK "Y.71.747J.5K "Y.77.1. Como e1emplo,
indicamos aba1o la estructura de un or6culo de sal)aci!n # de 1uicio en las
=isiones, un or6culo de se,uridad en los .andamientos # un or6culo panerético
de sal)aci!n # 1uicio, en las $ar6bolas-

-isiones ''#4#A-B: *r/culo de salvaci.n y de ,uicio
L!rmula de comisi!n &ice, por tanto, a los 1e'es de la ",lesia, 0ue
enderecen sus caminos en la 1usticia, a 'in de 0ue recibieren plenamente, con ,ran
,loria, lo 0ue les 'ue prometido.
Amonestaci!n $erse)eren, por tanto, ;ds. 0ue practican la 1usticia,
# no duden.
Ha<ones
$romesa condicional $ara 0ue su camino esté con los santos 6n,eles.
Lelices son ;ds. 0ue soportan la ,ran tribulaci!n 0ue se a)ecina, # todos los 0ue
no rene,aron a su propia )ida.
Amena<a condicional $or0ue el 5eEor 1ur! por su %i1o- a0uellos 0ue
rene,aron de su 5eEor, perder6n su propia )ida, como también a0uellos 0ue est6n
dispuestos a rene,arlo en los días 'uturos.
$romesa condicional En cuanto a a0uellos 0ue lo rene,aron
anteriormente, el 5eEor, en su ,ran misericordia, se les )ol)i! propicio.

>andamientos C''#A#-9: *r/culo de seguridad
L!rmula introductoria 2o, el 6n,el de la penitencia, les di,o
8r6culo de se,uridad (o teman al diablo, pues 'ue en)iado para estar con
a0uellos de ;ds. 0ue, de todo cora<!n 3acen penitencia, para 'orti'icarles en la 'e.
$romesa condicional $or tanto, crean, en &ios, ;ds. 0ue, por causa de
sus pecados, desesperaron de la )ida # acrecentaron pecados # pecados,
a,ra)ando así pro'undamente su propia )ida. 5i se con)ierten de todo cora<!n #
practicaren la 1usticia por el resto de los días de su )idaK si lo sir)ieren rectamente,
con'orme a su )oluntad, él les curar6 de sus pecados pasados # no les 'altar6 la
'uer<a para dominar las obras del diablo.
8r6culo de se,uridad (o teman, de nin,una manera, la amena<a del
diablo, puesto 0ue él, como ner)ios de un cad6)er, no posee 'uer<a al,una.
$romesa condicional Escuc3en, por lo tanto, # teman a a0uel 0ue puede
sal)ar o destruir todoK obser)en sus mandamientos # )i)ir6n en &ios.
(ar/bolas 'C#4B#!-B: *r/culo paner0tico de salvaci.n y de ,uicio
Amena<a condicional =i,ilen, por tanto, ;ds. 0ue se inclinan por esta
intenci!n, para 0ue ella no permane<ca en su cora<!n, # mueran para &ios.
Amonestaci!n ;ds. 0ue su'ren por causa del (ombre, deben
,lori'icar a &ios, por 3aber sido 1u<,ados di,nos de lle)ar su nombre # ser
sanados de todos sus pecados. Lelicítense, pues, # crean también 0ue reali<aron
una ,ran obra, cuando al,uno de ;ds. tu)o 0ue su'rir por causa de &ios.
Ha<!n El 5eEor les a,racia con la )ida, # ;ds. no lo
comprenden. &e 3ec3o, sus pecados se )ol)ieron pesados, # si no su'riesen por el
nombre del 5eEor, estarían muertos para &ios, a causa de sus pecados.
L!rmula de &i,o esto a ;ds. 0ue )acilan entre ne,ar o con'esar.
le,itimaci!n #
destinatario
Amena<a condicional Con'iesen 0ue )an 3acia un 5eEor, pues, si lo
ne,aren, ser6n entre,ados en prisi!n. 5i los pa,anos casti,an al escla)o 0ue
renie,a de su seEor, 90ué piensan 0ue 3ar6 con ustedes su 5eEor, 0ue tiene
poder sobre todas las cosas:.
$romesa condicional Aparten esos deseos de sus cora<ones, a 'in de
)i)ir eternamente para &ios.

+os or6culos de sal)aci!n # de 1uicio encontrados en las =isiones, recuerdan los
or6culos pro'éticos del Anti,uo *estamento. Ellos comien<an con una '!rmula de
cometido, el orador nunca es identi'icado # la '!rmula de cometido, contiene una
sinopsis del mensa1e 0ue si,ue o la ra<!n del por 0ué el mensa1e est6 siendo
trasmitido. El prop!sito b6sico de ellos es panerético # las declaraciones
e/3ortatorias intentan estimular al comportamiento apropiado, por medio de
alaban<as condicionales # desanimar al comportamiento inadecuado por medio de
amena<as condicionales. Estos or6culos pretenden 'undamentar el mensa1e 0ue
%ermas a'irma recibir, a tra)és de la re)elaci!n di)ina- la posibilidad de un
se,undo arrepentimiento, la cual es re'or<ada por medio de la estructura
escatol!,ica, en la cual se locali<a. *ambién e/plicitan la Bpersecuci!nF o el B1uicioF
toda)ía por )enir, # deben ser )istos como sucesos escatol!,icos .

En nuestros .andamientos # en las $ar6bolas, la '!rmula de cometido no es
utili<ada para introducir los or6culos, # el orador es identi'icado como el 6n,el del
arrepentimiento, el cual 3abla en primera persona del sin,ular # se diri,e a sus
destinatarios por medio de %ermas, en la se,unda persona del plural. El centro de
estos or6culos es un or6culo (u or6culos) de se,uridad, una 'orma encontrada en
la literatura apocalíptica 1udía # cristiana, en donde ellos son pronunciados por
seres sobrenaturales o por persona1es pro'éticos. 5e destacan por0ue no
contienen amena<as condicionales sino solamente or6culos de se,uridad,
amonestaciones # promesas condicionales. Adem6s de esto, el B6n,el del
BarrepentimientoF o BpastorF, es el mediador en cada uno de ellos. En el
.andamiento Y".> %ermas se re'iere al B6n,el del espíritu pro'éticoF, como el
a,ente di)ino 0ue trae las re)elaciones pro'éticas a los 3ombres 0ue poseen el
espíritu di)ino. En las =isiones =.J el pastor, 0ue es idéntico al 6n,el del
arrepentimiento (=isiones =.@), rei)indica 3aber sido en)iado a %ermas por el
B6n,el ma#orF. En las $ar6bolas "Y.1.14J, la anciana (Z la i,lesia) es identi'icada
con el Espíritu 5anto # el Espíritu es identi'icado con el %i1o de &ios, el mismo
Espíritu 0ue es e0ui)alente al 6n,el del arrepentimiento, sin embar,o las
secciones en 0ue el orador se identi'ica con el 6n,el del arrepentimiento, son
'!rmulas de le,itimi<aci!n, cu#a 'unci!n b6sica es an6lo,a a la '!rmula del
mensa1ero. A di'erencia de los or6culos de las =isiones, el elemento de
Bacusaci!nF no se da en los or6culos, en los .andamientos # $ar6bolasK las
acusaciones de )arios tipos de mal comportamiento, son e/plicitadas en la
amena<a condicional # la promesa condicional tiende a ser locali<ada
inmediatamente, antes de la amena<a condicional .

9# $l (astor de hermas y el Canon del +uevo Testamento
+a pro'ecía # la apocalíptica tu)ieron un papel importante, en la i,lesia
cristiana, en sus orí,enes. En este aspecto, los cristianos 'ueron 3erederos del
1udaísmo tardío, 0ue 3abía producido la literatura apocalíptica, libros, 0ue, casi sin
e/cepci!n, eran pseud!nimos # circulaban ba1o el nombre de anti,uos persona1es
bíblicos, contenían predicciones sobre el curso de la 3istoria del mundo # de su 'in
# estaban li,ados a toda suerte de e/3ortaciones al arrepentimiento e instrucci!n
sobre las cosas celestiales. El Apocalipsis de uan, no obstante, o'rece un nue)o
aspecto en relaci!n a la literatura apocalíptica, #a 0ue su autor se identi'ica, 3abla
de )isiones # audiciones 0ue recibi! # 0ue lue,o acontecer6n. uan 'ue instruido
por el propio &ios # el Espíritu 3abla por medio de él a las i,lesias (1,7). 5us
re)elaciones son sancionadas por el propio &ios # uan trans'iere la )alide<
sa,rada de a0uella autoridad, para su libro. El Apocalipsis, también 'inali<a con un
llamado a 0ue nin,uno aEada o retire al,o de a0uella pro'ecía (JJ,1A4J0). En el
$astor de %ermas, 0ue sur,i! una ,eneraci!n posterior en Homa, el autor también
se identi'ica, el libro contiene )arias e/3ortaciones al arrepentimiento e instrucci!n
,eneral. %ermas se presenta, también, como pro'eta, comisionado por el propio
Cristo, al narrar las )isiones 0ue recibe.
'-# *bservaciones finales
Este artículo, debido a su e/tensi!n, no puede ser entendido como un te/to
cerrado. 8tros Apocalipsis o 'ra,mentos de Apocalipsis cristiano4primiti)os,
pudieran 3aber sido abordados en él. +os 8r6culos 5ibilinos ( las partes de
redacci!n cristiana), el Apocalipsis de $edro, el libro de Elc3asai, los libros 5 # D
de Esdras, para no 3ablar de los Apocalipsis coptos # ,n!sticos (de $edro, de
$ablo, de *om6s). 2, en los te/tos 0ue abordamos, también muc3os otros
aspectos. +o 0ue esperamos a0uí, es 3aber abierto el camino para una
comprensi!n de la apocalíptica, como e/periencia reli,iosa cristiana primiti)a. Gue
su me1or comprensi!n, también lance una lu< sobre los propios te/tos neo4
testamentarios.

Paulo Augusto de Souza Nogueira
Monika Ottermann
José Adriano Filho

*raducci!n- .i,uel Hoi,, s)d

Este te/to es resultado de discusiones del ,rupo de in)esti,aci!n BEstruturas
Heli,iosas Con)er,entes no udaísmo e Cristianismo do $rimeiro 5éculoF
(;.E5$/LA$E5$).
Este es el debate 0ue est6 por detr6s, por e1emplo, de los dos primeros capítulos
de la Epístola a los %ebreos, 0ue intentan demostrar 0ue esús es superior a los
6n,eles.
(o,ueira,$.A. de 5. [/tase )ision6rio e culto no Apocalipse de o\o. ;ma an6lise
de Apocalipse C e 5 em compara]\o com )ia,ens celestiais da Apocalíptica, in-
H"?+A nT 7C (J000), p.C14DC
)er (o,ueira, $.A. de 5. E Aune, &. He)elation 145 (^orld ?iblical Commentar#
5J). &allas, ^ord ?ooPs, 1>>@, p.JA74JAC. 8bser)en c!mo él traduce la e/presi!n
egenomen en $neumat0 en B" _as in a prop3etic tranceF.
Encontramos este tipo de dualismo temporal, también en el capítulo 1J, donde las
aclamaciones de 1J,> # la e/clamaci!n para la alaban<a de 1J,1J, e/altando la
)ictoria de .i,uel Iobtenida con la a#uda de los cristianos, con Bla palabra de su
testimonioF4 contra el &ra,!n en un tiempo en 0ue las penas escatol!,icas est6n
apenas inici6ndose, con la caída del &ra,!n sobre la tierra.
El conte/to del culto celestial, presenciado por uan en el cap. C , tiene
se,uimiento a3ora en el cap. @. +as credenciales de los 0ue alaban en @,1C son
también seme1antes a las de los cristianos 'ieles en las cartas a las comunidades
del Apocalipsis- “,,,la)ar2n sus )estiduras# y las &lan*uear2n en la sangre del
+ordero”, como en 7,5- “el )en%edor ser2 as0 )estido %on t.ni%as &lan%as” # en
D,11- “a %ada uno de ellos les 1ue dada una )estidura &lan%a”, Al comien<o del
par6,ra'o, en @,>, ellos son presentados como los “)estidos %on )estiduras
&lan%as”,
=er C3a<on, E.U. +itur,ical Communi!n _it3 t3e An,els at Gumran, in- 5apiential,
+itur,ical $roceedin,s o' t3e t3ird .eetin, o' t3e "nternational 8r,ani<ation 'or
Gumran 5tudies, 8slo, 1>>A, &.V.LalP, L.Uarcía .artíne<, E...5c3uller. leiden-
?rill,J000, p.>54105 # 5mit3, ..Ascent to %ea)ens and &ei'ication, in CG.O,in
Arc3eolo,# and %istor# in t3e &ead 5ea 5crolls- *3e (e_ 2orP ;ni)ersit#
Con'erence in memor# o' 2i,ael 2adim (58*). +a_rence 53i''man (ed.).
53e''ield- 58* $ress, 1>>0, p. 1A141AA.
=er (o,ueira, $aulo. +ristianos en Asia Menor, Cn estudio %om$arati)o de las
%omunidades en A1eso al 1inal del $rimer siglo d,+,# en He)ista de "nterpretaci!n
?íblica +atino4Americana J> (1>>A), p. 1J0417A. .6s al respecto en H"?+A J>.
$arodiando a Huben Al)es en Protestantismo e 5e$ressDo (5`o $aulo, atica,
1>@>)
C'. V("??, .ic3ael A. .art#rdom and Ascension o' "saia3. En-
C%AH+E5^8H*%, ames %. Ehe Old Eestament Pseude$igra$ha' :olume
F'A$o%aly$ti% literature and testaments. (e_ 2orP- 1>A7, p.1C@415D.
C'. %A++, Hobert U. B"saia3Ns Ascent to 5ee t3e ?elo)ed- An Ancient e_is3
5ource 'or t3e Ascension o' "saia3:F En- Journal o1 (i&li%al Biterature 77G# 1>>C,
p.CD74CDC.
Vnibb, obra citada, p.1CC41CD.
*H"CCA, .aría %elena de 8li)eira (or,.). A$-%ri1os'Os Pros%ritos da (i&lia, 5\o
$aulo- .ercur#o, 1>>5, p.D54100.
Vnibb, obra citada, p.15D41@DK L+E.."(U, o3annes # &;E(5"(U, %u,o. &ie
%immel'a3rt des esa1a. En- %E((ECVE, ^il3elm # 5C%(EE.E+C%EH, Ed,ar
(or,.). Neutestamentli%he A$okry$hen in deuts%her H&ersetzung' :olume
;;'A$ostolis%he A$okaly$sen und :er6andtes, *bbin,en-.o3r 5iebecP, 7O ed.
1>DC, p.C5C4CDA.
V(A;L, Ernst A/el- =om $rop3etinnen_ort <um $rop3etenbuc3- esa1a A,7' im
Ponte/t )on esa1a D,14A,1D. En- +ectio di''icilior I European Electronic ournal 'or
Leminist E/e,esis, J/J000, ___.lectio.unibe.c3e/.
2a 0ue otros escritos cristianos mencionan mu1eres 1ustas como 5ara, Hebeca
(Hm C,1>K >,>K %b 11,11) # Haab (%b 11,71), cabría esperar la menci!n de
mu1eres, en el elenco de las personas 1ustas 'amosas 0ue "saías encontr! en el @T
cielo, c'. >,@4>. $or otro lado, los nombres de personas 1ustas en el cielo, parecen
pertenecer a listas #a empadronadas 0ue son, en la literatura místico4apocalíptica
en ,eneral, e/tremadamente androcéntricas.

*almud babil!nico, 2eb C>b, # *almud de erusalén, # 5an3 10,JK de acuerdo con
Vnibb, obra citada,
p. 1C541CD.
$rocedimientos empleados p.e. en "s A,1D # &n @,JAK 1J,>.
+a importancia del testimonio ocular de e/periencias místicas, se muestra p.e. en
J $e 1,1D41A donde $edro, a 'a)or de su autoridad, no cita nin,ún acto,
enseEan<a o actitud de esús presenciado por él, sino únicamente su
*rans'i,uraci!n, de la cual él, era testimonio ocular.
+a Mpuerta abiertaN es otro moti)o común en la descripci!n de e/periencias
místicas, c'. p.e. Ap C,1.
$ara un intento de caracteri<ar este ,rupo, c'. %A++, Hobert U. B*3e Ascension o'
"saia3- Communit# 5ituation, &ate and $lace in Earl# C3ristianit#F. En- Journal o1
(i&li%al Biterature 7IJ# 1>>0, p.JA>470D.
C'. las consideraciones acerca de la e/periencia del )idente, en la p.107 de-
%"..E+LAH?, .art3a, B*3e E/perience o' t3e =isionar# and Uenre in t3e
Ascensi!n o' "saia3 D411 and t3e Apocal#pse o' $aulF. En- Semeia G8# 1>AD, 7D,
p.>A4111.
$or otro lado, )ale la pena recordar 0ue los mismos elementos de una lle,ada
escondida, se encuentran en un escrito, e/plícitamente, anti4doceta, es decir el
E)an,elio de Lelipe.
%E"+"(U, ., Kermas and +hristian Pro$he%y, A Study on the le)enth Mandade,
+eiden, E.. ?rill, 1>@7, pp. J14JDK 85"EV, Carol#n, 5i%h and Poor in the She$herd
o1 Kermas, An =egeti%al@So%ial ;n)estigation, *3e Cat3olical ?iblical Guarterl#
.ono,rap3# 5eries, s.d., pp. D41C.
="E+%A;EH, $3ilipp, Kistoria de la literatura %ristiana $rimiti)a, Bos a$-%ri1os y los
$adres a$ost-li%os, 5alamanca, 5í,ueme, 1>>1, pp. 5704571.
A;(E, &a)id, Pro1he%y in arly +hristianity and the Mediterranean Lorld, Urand
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