You are on page 1of 3

EL CONCEPTO DE DAN TIEN

En la mayoría de los sistemas de Qigong el Dantian es el punto de referencia fundamental. Por
lo general se suele situar en el interior del vientre, a cuatros dedos por debajo del ombligo, en
el punto llamado Qi Hai, u Océano del Qi, también conocido como el Palacio Sexual.

El término Dantian significa literalmente “campo de cultivo de la Perla”. En este caso “perla” se
refiere a la concentración del Qi que restaura y nutre nuestro sistema energético, y es la mítica
píldora de la inmortalidad.

Dado que el chino es una lengua conceptual y cada una de sus palabras representa un
significado concreto, debemos suponer que los antiguos sabios taoístas le dieron este nombre
para expresar su comprensión de este concepto, y no como una concesión poética. Así,
profundizando en el significado del término, no es difícil ver su paralelismo con una auténtica
tierra de cultivo: cuanto más extenso sea el campo, mayor será la cosecha; cuanto más nos
esmeremos en su cuidado, mejores frutos dará... siempre que las condiciones climatológicas
(la energía del entorno) sean las apropiadas.



LOS TRES DAN TIEN Y SU CULTIVO


Según la práctica del Tai ji quan, existen tres Dan tian principales: el superior, el medio y el
inferior. Aunque los doce ejercicios que componen el Qi gong cultivan el Qi de los tres como
puntos energéticos independientes pero también interrelacionados entre sí, el proceso final de
la fusión alquímica se llevará a cabo en el Dan tian medio.

Los tres Dantian son los centros más importantes de nuestro sistema energético. El Dantian
superior se localiza en el entrecejo. Es el centro donde se realiza el cultivo del Espíritu.
También se lo denomina "la morada del Shen". El Dantian medio está situado en el vientre, y
en él se cultiva el Qi. Por último, para el cultivo del Jing, la Esencia, nos centramos en el
Dantian inferior, el Huiyin o perineo. Jing, Qi y Shen son los Tres Tesoros, y los Dantian inferior,
medio y superior son sus respectivos campos de cultivo.

El cultivo ha de ser dirigido por un maestro experimentado que haya vivido en su cuerpo las
diferentes etapas del proceso. En los antiguos tratados alquímicos se puede leer una
afirmación metafórica: "el fuego se desvía por el camino endiablado". Significa que la energía
se ha corrompido por una práctica errónea y el desequilibrio energético está alterando el
Shen. La energía del Shen es la más sensible, ya que es una fuente conectada directamente a la
mente. Durante la práctica, cualquier tipo de visualización o intención activa de inmediato su
movimiento, lo que convierte a esta energía en un elemento muy influenciable por nuestra
creatividad. Por ello las prácticas alquímicas mal dirigidas pueden dar origen a dolores de
cabeza, mareos, pérdida de percepción de la realidad y otra serie de consecuencias no
deseadas.

Los efectos de la práctica, tanto positivos como negativos, no sólo se manifiestan a nivel
fisiológico, sino también en el plano emocional, por lo que es importante buscar el enfoque
correcto. Por ejemplo, una motivación egoísta acentuará el egocentrismo del practicante,
mientras que una práctica dirigida hacia la armonía universal expandirá la energía compasiva
del corazón.

El cultivo de los Dantian precisa mucha asiduidad. Es como el cuidado constante del labriego.
Hay que sembrar, atender el campo y esperar a que el fruto brote por sí solo. Si ansiamos ver
resultados, será como intentar acelerar el crecimiento de los brotes tirando de ellos. El
practicante debe tener fe en su práctica, sin albergar expectativas conceptuales ni intentar
forzar el proceso buscando experiencias excepcionales para fomentar su egocentrismo.
Simplemente se debe practicar y dejar que la energía se abra camino y se manifieste por sí
sola. Como dice Lao Tse, "hacer sin hacer".

Por desgracia, igual que en la vida real, un campo que ha sido cuidadosamente cultivado
también puede perder su cosecha por carencias o por excesos de otros tipos. Hay que
adaptarse a cada entorno, y por ello no se puede emplear un mismo criterio de trabajo en
todos los casos. Éste debe ajustarse al estado energético del practicante. Ahora veremos cómo
puede variar el cultivo de cada tesoro para poder obtener un resultado beneficioso.
LA FUSIÓN DE LAS TRES ENERGÍAS


El cultivo del Jing se hace en dos formas. Cuando hay mucho fuego, energéticamente
hablando, en el hígado o el corazón y las emociones están alteradas, debemos trabajar con
menos énfasis el Jing para no aumentar aun más este fuego y dañar todo el sistema
energético. La práctica será sutil y se llevará al cabo en el Dantian Inferior. Pero cuando una
persona tiene poca energía yang, el cultivo se hará directamente con la respiración de los
ovarios o de los testículos. El Huiyin es el depósito del Qi cultivado con estas respiraciones.

La práctica con la energía del Espíritu, el Shen, en el Dantian superior también varía según el
estado de cada practicante. Si una persona tiende a sufrir alteraciones síquicas, estados
obsesivos o sopor mental, se debe practicar con menos intensidad en este Dantian. De ese
modo evitamos que se produzca una subida descontrolada de la energía y su estancamiento
en la cabeza. Es importante detectar este tipo de exceso energético, ya que muchas veces no
se manifiesta como un malestar sino como una agradable sensación de borrachera mental,
que se confunde fácilmente con la relajación. Pero este estado va acompañado de
aturdimiento y de la sensación de estar flotando. Cuando esto ocurre, se ha perdido la
conexión con la Tierra, los sentidos están bloqueados y la energía apresada en la cabeza. El
practicante suele “despertarse” con una sensación de pesadez en la cabeza, e incluso puede
sentirse irritado por la vuelta a la realidad.

Si la práctica está bien llevada y la energía está equilibrada, el practicante consigue sentirse
muy relajado con una consciencia muy clara. Es un estado de calma en el cual se amplifican
todas las percepciones sensoriales. Podemos notar todo lo que está ocurriendo a nuestro
alrededor sin distraernos, y las interferencias externas no nos alteran ni nos sobresaltan.
Simplemente estamos sumergidos en la práctica y en la consciencia del Universo.
En el Dantian medio el proceso es aún más complejo.

Este Dantian es el depósito del Qi de todo nuestro sistema energético. Hay muchas prácticas
dedicadas a cultivar este centro para llenarlo de energía. En el Hun Yuan Qigong, su función se
extiende aun más.

La fusión de las tres energías en el Dantian medio dará comienzo a la formación de la Perla.
Durante todo el proceso del cultivo, la intención sutil juega un papel de enorme importancia.
Mediante una intención consciente y correcta, el Shen, el Qi y el Jing se van consolidando y
condensando en un núcleo dentro del cuerpo. Con la ayuda de un buen maestro, el practicante
aprenderá a localizar este núcleo, y la práctica constante irá alimentándolo y haciéndolo
crecer. Al igual que ocurre en un embarazo, con el tiempo se llegará a sentir cómo cobra vida
este embrión. Es el movimiento espontáneo de Qi que se siente en el interior y se aprecia en el
exterior.