You are on page 1of 36

1

INTRODUCCIÓN


Los hábitos alimentarios son la expresión de las creencias, hábitos y costumbres
de una comunidad, los cuales están condicionados por factores de tipo económico,
religioso y psicológico. Dichos factores evolucionan a lo largo de los años y constituyen
la respuesta a los nuevos estilos de vida y a los nuevos productos a consumir, los
cuales se relacionan muy directamente a la disponibilidad económica y el contacto entre
personas de culturas alimentarias distintas, ocasionando que los individuos de una
comunidad respondan a la conducta sancionada por su sociedad, eligiendo,
consumiendo y utilizando determinado tipo de alimento
1
.


Asimismo, los hábitos alimentarios puede atribuirse en gran medida a los
cambios en el entorno familiar y social en general, dicho cambios incluyen la creciente
tendencia de las mujeres a trabajar fuera del hogar; la marcada disminución de las
tasas de natalidad y en el tamaño de las familias; los notables avances en la agricultura,
la pesca, y tecnología de los alimentos y la creciente influencia de la televisión, entre
otros
2
.


Algunos investigadores llegan a afirmar que el uso de algunos alimentos por un
grupo de individuos, es el producto del ambiente actual y de su historia. Cuando los
hábitos y costumbres se vuelven significativos se conservan y son difíciles de cambiar,
pero cuando el uso de algunos alimentos no tiene un sentido profundo se pueden
cambiar con relativa facilidad, de manera que las influencias externas afectan el
ambiente propio y se puede manifestar en el cambio de los hábitos alimentarios del
grupo
3
.


Es evidente que desde mediados del siglo XX el mundo ha sufrido grandes
cambios que han repercutido enormemente en los hábitos alimentarios, primero en las
regiones industriales y, más recientemente, en los países en desarrollo. Las dietas
tradicionales, basadas en gran parte en alimentos de origen vegetal, han sido
2

reemplazadas rápidamente por dietas con un alto contenido de grasa, muy energético y
constituido principalmente por alimentos de origen animal
4
.


Estudios realizados en España confirman una serie de modificaciones en la dieta
que no han sido del todo beneficiosas ni cuantitativa ni cualitativamente, la población
consume un gran número de alimentos a los que anteriormente era imposible acceder.
Las dietas tradicionales han sido reemplazadas rápidamente, observando en la
actualidad que los niños y jóvenes de la sociedad española tienen una dieta intermedia
entre la típica de países mediterráneos y la de países anglosajones
5
.


Otras investigaciones afirman que en el Caribe y Suramérica, los hábitos
alimentarios distan mucho de aquellos que son necesarios para alcanzar, en la práctica,
una alimentación sana. Si bien es preocupante la ausencia de conocimientos sobre el
valor nutritivo de los alimentos este factor se une a otros que hacen aún más sombrío el
panorama de bienestar y salud de la región a corto, mediano y largo plazo
6
.


En medio de tan compleja y a la vez caótica situación, se observan cada vez con
mayor frecuencia nuevas tendencias negativas relacionadas con los hábitos
alimentarios de las colectividades humanas en la América Latina. En primer lugar, la
distribución y el consumo de alimentos, una forma muy expresiva para valorar el
funcionamiento de la organización familiar, laboral y escolar, las propias relaciones
sociales que se generan en relación con los alimentos, no son las más idóneas y se
alejan sustancialmente de lo que deberían ser
6
.


Los caribeños y los suramericanos sufren en estos momentos las consecuencias
de una evolución notable en sus hábitos alimentarios, debido al impacto, por un lado, de
los nuevos estilos de vida, condicionantes de cambios drásticos en la organización
tanto familiar como social, y por el otro, del desarrollo de avanzadas tecnologías en el
área agroalimentaria que han puesto a disposición de los consumidores finales los
llamados “alimentos-servicio”, especialmente concebidos para facilitar la preparación y
3

consumo de los mismos sin tomar en consideración, la mayoría de las veces, los reales
valores nutritivos que deben poseer cada uno de los nutrientes de la dieta ingerida
6
.


En Venezuela estudios sobre la alimentación del venezolano han demostrado
que sus hábitos alimentarios no son los mas adecuados, suelen consumir carbohidratos
y proteínas casi exclusivamente, dejando por fuera alimentos tan esenciales como las
frutas y vegetales. En efecto, no cumplen con la ingesta necesaria de micronutrientes,
que contribuyen al crecimiento y desarrollo de la población escolar viéndose así como
los hábitos alimentarios y estilos de vida comprometen el estado nutricional de la
población
7
.


En este sentido, se considera que el estado nutricional de un individuo es la
situación en la que se encuentra una persona como resultado del balance entre las
necesidades y el gasto de energía alimentaria. Este se mide a través de dimensiones
antropométricas, dietéticas, clínicas, bioquímicas y socioeconómicas, los cuales al
interrelacionarlos permiten establecer un diagnóstico integral sobre la condición en la
que se encuentre un individuo. La evaluación nutricional antropométrica permite
determinar la dimensión y composición corporal; pudiéndose así establecer la presencia
de algún tipo de malnutrición ya sea por déficit o por exceso del individuo
8
.


El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en el 2008 estimó que
había cerca de 255.000 niños menores de 5 años en Gaza y, de ellos, al menos 26.265
estaban en riesgo de malnutrición por déficit. Al menos el 50% de los menores de 18
años, casi dos tercios de la población, se considera que está en situación de
inseguridad alimentaria. Los responsables de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) están preocupados por las señales de alerta, incluidos los indicadores de la
creciente malnutrición, enfermedades consuntivas (asociadas a enfermedades
debilitantes que suponen una pérdida de masa muscular) y con peso más bajo de lo
normal así como también los altos niveles de anemia entre los niños
9
.


4

La mayor parte de las personas que padecen de desnutrición crónica viven en
zonas rurales. Una serie de factores como el analfabetismo y la falta de escolarización
afectan también a este grupo poblacional, repercutiendo mayormente en los niños. La
malnutrición por déficit aumentó en la mayoría de los países en el período 1990-2002;
siendo mayor en la edad escolar con deficiencia de algunos micronutrientes como iodo
y vitamina A y se comportó de manera similar durante el período 2000-2002
10
.


Así como se observan cifras alarmantes de desnutrición en diferente partes del
mundo existe actualmente un panorama donde la obesidad ha tomado un papel
importante en la población infantil. El Grupo de Trabajo sobre la Obesidad (IOTF) para
el 2004, se determinó que en el mundo había 155 millones de niños con sobrepeso, uno
de cada diez; entre 30 y 45 millones de estos niños son obesos. Latinoamérica no
escapa de esta situación, debido a que estudios recientes en México demuestran que la
incidencia y prevalencia de la obesidad han aumentado de manera progresiva durante
los últimos seis decenios y de modo alarmante en los últimos 20 años, hasta alcanzar
cifras de 10 a 20% en la infancia, 30 a 40% en la adolescencia y hasta 60 a 70% en los
adultos
11
.


En Venezuela, según el Instituto Nacional de Nutrición en su informe preliminar
del Anuario del Sistema de Vigilancia Alimentaria y Nutricional (SISVAN) para el 2007,
la Situación Nutricional de Niños de 7 a 14 años según la combinación de indicadores,
mostraba la prevalencia de la normalidad con un 71.27%, seguido de un 19.3% para la
malnutrición por exceso y por último con un 9.43% para el déficit. El Zulia no escapa de
esta situación, ya que para el mismo periodo existió la prevalencia de la normalidad con
un 61.16% (n= 5140) seguido de un 20.6% (n= 1735) para el déficit y finalmente con un
17.4% (n= 1466) para el sobrepeso existiendo así un porcentaje alarmante de niños con
malnutrición, pudiendo relacionar este hecho con los inadecuados hábitos alimentarios
de las familias zulianas
12
.


Uno de los aspectos más importante del estilo de vida sano de una población es
el desarrollo de costumbres, hábitos alimentarios a través de un proceso educativo
5

correcto que posibilite, en su conjunto, lograr y mantener el estado nutricional normal de
los individuos, por estas razones en pro de profundizar los estudios relacionados a esta
área y conociendo la problemática actual surge la necesidad de evaluar los hábitos
alimentarios y su influencia en el estado nutricional antropométrico de los niños
escolares de las parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá, para de esta forma
determinar su incidencia en el desarrollo de malnutriciones.





















6

MATERIALES Y MÉTODOS



Tipo de investigación



La investigación fue de tipo correlacional, la utilidad y el propósito principal de
los estudios correlacionales es saber cómo se puede comportar un concepto o variable
conociendo el comportamiento de otras variables relacionadas, es decir, intentar
predecir el valor aproximado que tendrá una variable en un grupo de individuos, a partir
del valor obtenido en la variable o las variables relacionadas
13
. En la presente
investigación se buscó describir la relación lineal existente entre los hábitos alimentarios
y el estado nutricional antropométrico en los niños escolares.


Diseño de la Investigación



Según el diseño de la misma, se trató de una investigación de campo y
transversal; debido a que la información de interés fue directamente recogida en su
ambiente natural, sin manipular o controlar la información y en un solo momento
14
. En
esta investigación se tomó la información directamente de la comunidad, a la cual se le
aplicó una historia nutricional donde se obtuvieron los datos para posteriormente ser
analizados


Población



La población o universo es referida a un conjunto de seres humanos que
componen una categoría particular, que se desea estudiar y poseen características
comunes
14
, en este caso la población estuvo constituida por 117 niños escolarizados,
pertenecientes a las Parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá con edades
comprendidas entre 6 y 12 años de edad de ambos sexos, en el Municipio Maracaibo,
estado Zulia.
7

Muestra



La muestra “es una parte o un conjunto o población deliberadamente elegida,
que se somete a observación científica en representación del conjunto, con el propósito
de obtener resultados válidos, también para el universo total investigado”
13
. En este
caso se aplicó un muestreo intencional no probabilístico, seleccionando a los escolares
que asistieron a una jornada de evaluación en el Hospital de Especialidades Pediátricas
y el Hospital de niños de Veritas del Municipio Maracaibo, quedando constituida la
muestra por la totalidad de la población (n=117) y que cumplieron con los siguientes
criterios de inclusión: Edad comprendida entre 6 a 12 años, de ambos sexo, que
pertenecieran las Parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá y con el consentimiento
por escrito de los representantes de los niños para participar en la investigación.


Técnica e instrumento de recolección de datos



La recolección de los datos sobre las variables a investigar se obtuvieron
directamente de la realidad, considerando como técnica apropiada para ello la
entrevista; la cual se aplicó a los representantes de los 117 niños que conformaron la
muestra, a través de una historia clínica utilizada en el Centro de Investigaciones
Endocrino–Metabólicas “Dr. Félix Gómez” que mide el estrato socioeconómico, datos
antropométricos y una historia nutricional que incluyó la frecuencia de consumo,
recordatorio de 24 horas y hábitos alimentarios a la hora de consumir los alimentos en
el hogar por los niños objetos de estudio (Ver anexo 1).


Evaluación Antropométrica



Para la toma de peso: Para la toma de peso: la medición del peso se realizó por
medio de una balanza marca TANITA modelo TBF 300 GS-TBF MA en la que se
registró peso e Índice de Masa Corporal (IMC). Para esto se situó al niño de pie, de
frente del medidor, colocado en el punto medio de la balanza y con el peso del cuerpo
8

distribuido en forma de pareja entre ambos pies, cerciorándose de que tenga una
posición inmóvil, estable y sin apoyo
15-17
.


Toma de la Talla: Se utilizó como instrumento de medición una cinta métrica
común de material flexible, la cual se colocó en una superficie plana, sin
irregularidades, asegurando que ésta estuviese completamente recta recurriendo a la
plomada. El niño debió estar descalzo y llevar poca ropa de tal modo que se pudiera ver
la posición del cuerpo, asimismo debió ponerse de pie, los talones juntos y la cabeza en
una posición tal que la línea de visión sea perpendicular al cuerpo. Los brazos colgaron
libremente a los costados y la cabeza, la espalda, las nalgas y los talones debieron
estar en contacto con la pared donde se colocó la cinta métrica. Finalizando el proceso
se le pidió al individuo que hiciera una inspiración y que mantuviese la posición erguida,
colocando uno de los lados del ángulo recto de la escuadra contra la pared y
deslizándolo hasta que el otro lado de dicho ángulo hiciera contacto con el vértice del
cráneo con una presión suficiente para comprimir solo el cabello
15-17
.


Toma de la circunferencia de brazo: Se le pidió al niño que flexionará el brazo
colocando la palma de la mano a nivel del esternón, se procedió luego a medir la
distancia entre el acromion y olécranon haciendo una marca en el punto medio de esta
distancia. Posteriormente se le solicitó al niño que colocara el brazo a un costado del
cuerpo de forma relajada efectuando entonces la medición
15-17
.


Toma de circunferencia de cintura: Se efectuó la medición a una distancia
intermedia entre el borde inferior de la última costilla y la cresta iliaca; procediéndose a
palpar y marcar cada uno de estos puntos para determinar el punto medio con una cinta
métrica. El medidor se situó frente al niño, colocando la cinta métrica en la parte
posterior del cuerpo pegada a este, y se bordeó la región cuidando que la cinta
quedara en plano horizontal y no tan ajustada de tal manera que no comprimiera los
tejidos blandos
15-17
.


9

Cabe destacar que para efectos de esta investigación se utilizó la combinación
de indicadores para determinar el Estado Nutricional Antropométrico de los escolares
pertenecientes a las parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá.


Evaluación Dietética



Frecuencia de consumo: El cuestionario estuvo comprendido por una lista de
alimentos organizados por grupos, de los cuales se le pidió al representante del niño
que de dichos alimentos indicará cuales eran consumidos por su hijo, en qué tipo de
preparaciones y con qué frecuencia, bien sea diario o semanal, registrando además la
cantidad en gramos o mililitros que consume por vez
15-17
.


Recordatorio de 24 horas: Consistió en un formulario en el cual se recogió la
información correspondiente a la alimentación del niño en las 24 horas anteriores al día
de la evaluación. Se procedió a preguntarle al representante del niño que alimentos
constituyeron cada uno de sus cubiertos, expresándolos tanto en medidas prácticas
como en métricas
15-17
. Para efectos del análisis de los datos obtenidos se categorizaron
los alimentos en los siguientes grupos:


- Lácteos y derivados: Leche en polvo completa, leche líquida descremada y
completa, yogurt, queso pasteurizado, de mano, mozzarella, guayanés, duro
y semiduro, cuajada, ricotta y requesón.
- Huevo.
- Carnes: Carne de res, pollo y pescado fresco.
- Embutidos: Jamón de pollo, pavo y cerdo, bologna, mortadela, salchicha,
jamón endiablado.
- Frutas:
o Frutas al 5%: Guayaba, melón, patilla y limón.
o Frutas al 10%: Lechosa; manzana, naranja, fresa, mandarina y
parchita.
o Frutas al 15%: Cambur, mango, pera, piña y uvas.
10

- Vegetales:
o Vegetales al 5%: Tomate, lechuga, pepino, coliflor, brócoli y repollo.
o Vegetales al 10%: Vainitas, remolacha, zanahoria, cebolla, auyama,
ajo porro, apio españa, ají, pimentón, cilantro y perejil.
- Cereales: Arroz, pasta, harina de trigo y de maíz, pan francés, de sándwich,
integral y dulce; galletas saladas, maicena, avena y crema de arroz.
- Tubérculos: Papa, ñame, ocumo y yuca.
- Leguminosas: Caraotas, arvejas, frijoles, garbanzos, lentejas.
- Plátanos: Plátano verde, amarillo y topocho.
- Azúcar de mesa.
- Grasas: Aceite, margarina, mayonesa y nata.
- Golosinas: Snacks y caramelos.
- Gaseosas.
- Preparaciones fritas: Empanadas, tequeños, pastelitos, yoyos y patacones.

Los intervalos para evaluar la frecuencia de consumo se clasificaron de la
siguiente manera:


- Nunca: 0 veces a la semana.
- Bajo: 1 – 2 veces a la semana.
- Medio: 3 – 4 veces a la semana.
- Alto: 5 – 6 veces a la semana.
- Diario: 7 veces a la semana.


Análisis estadístico



El análisis de los resultados se realizó a través del paquete estadístico SPSS
para Windows versión 15. Los valores se expresaron como media ± error estándar. Se
corroboró la distribución normal con la prueba de Kolmogorov Smirnov. Para la
comparación de los valores analizados se aplicó la prueba de correlación de Tau-b de
Kendall. Se consideró significativo valores de p < 0,05.
11


RESULTADOS



Se estudiaron un total de 117 escolares de los cuales 58 eran del sexo masculino
y 59 del sexo femenino. En lo que respecta a la edad promedio fue de 9.2 ± 1.9 años.
En cuanto a las variables antropométricas la muestra se caracterizó por presentar un
peso de 30.2 ± 11.00 Kg, una talla de 1.30 ± 0.13 mts, una circunferencia de brazo de
20.5 ± 3.88 cm, un pliegue de tríceps de 12.2 ± 5.44 mm y una circunferencia de cintura
de 60.8 ± 9.03 cm. El IMC arrojó un promedio de 17.4 ± 3.82 kg/m
2
(Tabla 1).



Tabla 1.

Características demográficas de los escolares pertenecientes a
las Parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá

Variable Media
Edad (años) 9.2 ± 1.99
Peso (kg) 30.2 ± 11.00
Talla (m) 1.30 ± 0.13
CB (cm) 20.5 ± 3.88
Ptricp (mm) 12.2 ± 5.44
CC (cm) 60.8 ± 9.03
IMC (kg/m
2
) 17.4 ± 3.82

Valores expresados como media ± DE.


La tabla 2 muestra el estado nutricional antropométrico según la combinación de
indicadores encontrándose que del total de niños normales las hembras presentaron un
porcentaje de normalidad de 33.4% (n=39) con respecto a los varones 31.6% (n=37).
Por su parte del total de niños que presentaron malnutrición por exceso, prevaleció en
el sexo masculino con un 9.4% (n=11) seguida por 8.5% (n=10) pertenecientes al sexo
femenino. Finalmente se observó un 17% (n=20) para ambos sexos para la totalidad de
los escolares con casos de malnutrición por déficit.
12

Tabla 2.

Estado Nutricional antropométrico según combinación de indicadores y sexo de
los escolares pertenecientes a las Parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá

Estado
Nutricional
Masculino Femenino Total
n % n % n %

Normal

37

31.6

39

33.4

76

65.0
Exceso 11 9.4 10 8.5 21 17.9
Déficit 10 8.6 10 8.5 20 17.1


Con respecto al estado nutricional según grupo de edades (Tabla 3) se observa
que de los 117 escolares evaluados, 76 de ellos se encontraron normales, de los cuales
un porcentaje mayoritario se ubicó en el rango de edad de 10 – 12, con un 40.7%
(n=31). Seguidamente se presenta el exceso en 21 escolares hallándose un 47.6%
(n=10), igualmente en el rango de 10 – 12 años. Finalmente, se muestra el déficit en 20
niños con un 35% (n=7) para los rangos de 6 – 7 y de 10 – 12 años, respectivamente.


Tabla 3.

Estado Nutricional distribuidos por edad de los escolares
pertenecientes a las Parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá.

Estado
Nutricional
6-7 años 8-9 años 10-12 años
Total
n % n % n %
Normal 21 27.6 24 31.5 31 40.7 76
Exceso 6 28.5 5 23.8 10 47.6 21
Déficit 7 35,0 6 30,0 7 35,0 20



En el gráfico 1 se observa el consumo de productos lácteos, huevos, carnes y
embutidos encontrándose que un 82% consumía lácteos y sus derivados, un 74.3%
consumían huevo, un 99.1% consumía carnes y un 87.1% consumía embutidos.
13


Gráfico 1. Consumo de Productos lácteos, Huevo, Carnes y Derivados

En relación al consumo semanal de proteína animal (Tabla 4), se observó que un
49.6% (n=38) de la población tuvo un consumo medio (3-4 veces) de lácteos y sus
derivados. Por su parte se evidenció el bajo consumo de huevo con un 47% (n=55),
mientras que para el grupo de las carnes y embutidos se evidenció un bajo consumo
(1-2 veces) con un 59% (n=69) y 65% (n=76), respectivamente.

Tabla 4.

Frecuencia semanal de consumo de productos lácteos, huevos,
carnes y embutidos

Frecuencia
semanal
Lácteos y
derivados
Huevos Carnes Embutidos
n % n % n % n %
Nunca - - 30 25.6 1 0.9 15 12.8
1-2 25 21.4 55 47 69 59 76 65
3-4 38 49.6 13 11 41 35 19 16.3
5-6 31 44.4 7 6 2 1.7 3 2.6
Diario 3 2.6 12 10.3 4 3.4 4 3.4


En relación al consumo de frutas y vegetales, el Gráfico 3 muestra que para las
frutas al 5%, 10% y 15% un 86.3%, 86,3% y 73.5% si consumían estas frutas
82.9
74.3
99.1
87.1
17.09
25.6
0.9
12.8
0
20
40
60
80
100
120
Lacteos y
derivados
Huevo Carnes Embutidos
%
si no
14

respectivamente. En el mismo también se observa que los vegetales al 5% y 10% eran
consumidos en un 94% y 82%.



Gráfico 3. Consumo de Frutas y Vegetales

Para la frecuencia de consumo de vegetales (Tabla 5) se apreció un consumo
medio para los vegetales al 5% con un 35.9% (42), seguido de consumo bajo para los
vegetales al 10% con un 30.7% (n=36).

Tabla 5.

Frecuencia semanal de consumo de vegetales

Vegetales 5% Vegetales 10%
Frecuencia semanal n % n %
Nunca 7 6.9 21 17.9
1-2 40 34.2 36 30.7
3-4 42 35.9 31 26.5
5-6 10 8.5 9 7.7
Diario 18 15.4 20 17.0


A continuación se expone la frecuencia de consumo correspondiente a las Frutas
(Tabla 6); clasificadas a su vez según su contenido de carbohidratos; en la cual se
15

apreció en sus diferentes clasificaciones, un consumo bajo (1-2 veces) por parte de la
población con un 41.1% (n=48) para las frutas al 5%, un 47.9% (n=56) para las frutas al
10% y un 47.2% (n=54) para las frutas al 15%, respectivamente.

Tabla 6.

Frecuencia semanal de consumo de frutas

Frutas 5% Frutas 10% Frutas 15%
Frecuencia semanal n % n % n %
Nunca 16 13.7 16 13.7 28 23.9
1-2 48 41.1 56 47.9 54 47.2
3-4 28 24.0 18 15.4 12 10.3
5-6 8 6.9 7 6.0 4 3.4
Diario 17 14.5 20 17.1 19 16.2


En lo que respecta al consumo de cereales se evidenció que un 100% de la
población los consumía. Seguidamente se evidenció que un 89,7%, 85,4% y 79,4% de
la población escolar consumía tubérculos, leguminosas y plátanos, respectivamente.
(Gráfico 4)


Gráfico 4. Consumo de cereales, tubérculos, leguminosas y plátanos


La Tabla 7 muestra las características de consumo de los Cereales, Tubérculos,
Leguminosas y Plátanos. Para el grupo de los Cereales se obtuvo un consumo medio
16

(3-4 veces) con un 66.6% (n=78). En cuanto al los tubérculos, leguminosas y plátanos
se evidenció un bajo consumo para todos estos grupos, encontrándose los tubérculos
con un 55.6% (n=65), las leguminosas con un 71.8% (n=84) y por último los plátanos
con un 31.1% (n=48).

Tabla 7.

Frecuencia semanal de consumo de cereales, tubérculos, leguminosas y plátanos

Cereales Tubérculos Leguminosas Plátanos
Frecuencia
semanal
n % n % n % n %
Nunca - - 12 10.3 18 15.4 24 20.5
1-2 21 17.9 65 55.6 84 71.8 48 31.1
3-4 78 66.6 27 23.1 11 9.4 22 18.8
5-6 16 13.6 6 0.9 3 2.6 5 4.3
Diario 1 0.9 7 6 1 0.9 18 15.4


En cuanto al consumo de Azúcar y Grasas, se evidenció que un 92.3% y un
99.14%, respectivamente, utilizaban estos alimentos en sus preparaciones diarias.


Gráfico 5. Consumo de Azúcar y Grasas

92.3
99.14
7.6
0.86
0
20
40
60
80
100
120
Azucar Grasas
%
si no
17

En cuanto al consumo de Azucares y Grasas (Tabla 8), se visualizó un consumo
diario (7 veces) para el azúcar con un 65% (n=76), mientras que para la grasa se pudo
observar un alto consumo (5-6 veces) con un 36.7% (n=43).


Tabla 8.

Frecuencia semanal de Consumo de Azúcar y Grasas

Azúcar Grasas
Frecuencia semanal n % n %
Nunca 9 7.7 1 0.9
1-2 16 13.7 8 6.8
3-4 6 5.2 29 24.8
5-6 9 7.7 43 36.7
Diario 76 65 36 30.8


En el gráfico 6 se observa cómo un 94% de la población consume Golosinas. Por
su parte las Gaseosas y las Frituras son consumidas en un 73.5% y 74.3% de la
población.



Gráfico 6. Consumo de golosinas, bebidas gaseosas y preparaciones fritas
94
73.5
74.3
6
26.4
25.6
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
Golosina Gaseosas Frituras
%
si no
18

Con respecto al consumo de alimentos con alto contenido calórico e hidratos de
carbono simples (Tabla 9), se apreció que la población tiene un bajo consumo de
Golosinas con un 44.4% (n=52). Por su parte para las Gaseosas se logró evidenciar un
consumo diario de las mismas con un 27.4% (n=32). En último lugar se observó un
bajo consumo para las preparaciones fritas en un 47% (n=55).

Tabla 9.

Frecuencia semanal de consumo de golosinas,
bebidas gaseosas y preparaciones fritas.

Golosinas Gaseosas Frituras
Frecuencia semanal n % n % n %
Nunca 7 6 31 26.5 30 25.6
1-2 52 44.4 28 23.9 55 47
3-4 35 29.9 15 21.4 13 11.1
5-6 13 11.2 1 0.9 7 6
Diario 10 8.5 32 27.4 12 10.3

En cuanto al número de comidas realizadas por la población estudiada se puede
observar en la Tabla 10 un predominio en la variable correspondiente a 4 comidas al
día con un 43.6 % (n=51) y seguido de la opción de 3 comidas diarias con un 41.9 %
(n=49)

Tabla 10.

Número de comida realizadas por los escolares pertenecientes a
las Parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá

Número de Comidas n %
2 2 1.7
3 49 41.9
4 51 43.6
5 11 9.4
6 4 3.4
TOTAL 117 100
19


Asimismo, en la Tabla 11 se aprecia los diferentes tipos de preparaciones
consumidas por la población estudiada, en donde las guisadas predominan sobre el
resto con un 52.1% (n=61) seguida de las fritas con un 32.5% (n=38).


Tabla 11.

Tipo de preparaciones más consumidas por los escolares pertenecientes
a las Parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá.


Tipos de preparaciones Consume % No Consume %
Fritas 38 32.5 79 67.5
Horneadas 21 17.9 96 87.1
Asadas 28 23.9 89 76.1
Guisadas 61 52.1 56 47.9
Parrillas 3.8 7.7 108 92.3


Como se muestra en la Tabla 12, al analizar la forma en la que son consumidos
los alimentos, se encontró que para los 3 cubiertos predominó que realizaban las
comidas viendo televisión con un 52.1% (n=61) para el desayuno, un 63.2% (n=74)
para el almuerzo, y para la cena un 76.9% (n=90).


Tabla 12.

Contexto en el cual consumen los alimentos los escolares pertenecientes
a las Parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá.


Desayuno Almuerzo Cena
n % n % n %
Viendo la tv 61 52.1 74 63.2 90 76.9
En la mesa familiar 34 29.05 40 34.1 26 22.2
Colegio 22 18.8 3 2.5 1 0.85
TOTAL 117 100 117 100 117 100

20


La Tabla 13 muestra el responsable de realizar la compra de alimentos en el
hogar, observándose que ésta recae directamente en los padres con un 87.1% (n=101).



Tabla 13.

Responsable de realizar la compra de alimentos en el hogar de los escolares
pertenecientes a las Parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá.

Quien compra la comida n %
Padres 101 87.1
Abuelos 13 11.1
Tíos 2 1.7
Hermanos 1 0.9
TOTAL 117 100


En cuanto a las comidas que realizan los escolares fuera del hogar (Tabla 14), se
encontró que la mayoría de la población 46% (n=54) realiza el desayuno fuera del
hogar. Por su parte, también se evidencia que un 29% (n=34) no realiza ninguna de las
comidas fuera del hogar.


Tabla 14.

Comidas que realizan fuera del hogar los escolares pertenecientes a las
Parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá.

Comidas fuera del hogar n %
Desayuno 54 46
Almuerzo 4 3
Cena 10 9
Merienda 7 6
Todos 8 7
Ninguno 34 29
TOTAL 117 100
21



En relación a los lugares de venta de comida que frecuentan los escolares (Tabla
15), se destaca que el 75.9% (n=88) no asiste a dichos establecimientos, mientras que
un 9.5% (n=11) asiste a franquicias y ventas de comida ambulante.


Tabla 15.

Lugares de comida que frecuentan los escolares pertenecientes
a las Parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá.

Restaurantes que frecuenta n %
Franquicias 12 10.2
Ventas de comida ambulante 11 9.5
Restaurantes 6 5.2
Ninguno 88 75.9
TOTAL 117 100


Una vez analizados los resultados se procedió a determinar si existía una
relación entre las dos variables en estudio, para lo cual se aplicó la prueba Tau-b de
Kendall, mostrando que no había una asociación directa entre los hábitos alimentarios y
el estado nutricional antropométrico de los escolares de las parroquias Idelfonso
Vásquez y Chiquinquirá.










22

DISCUSIÓN


Los hábitos alimentarios son uno de los factores más importantes en la
determinación del estado nutricional y por ende del estado de salud de la población,
éstos están en correspondencia directa con el grado de seguridad alimentaria que
poseen los integrantes de la misma, que se alcanza cuando todas las personas tienen,
en todo momento, un acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y
nutritivos para satisfacer debidamente sus necesidades nutricionales y sus gustos y
preferencias alimentarias, a fin de llevar una vida activa y sana. Sin embargo, el mejor
estado nutricional que una población puede alcanzar no depende solamente de la
disponibilidad global de alimentos que en la práctica posibiliten cubrir sus necesidades
de energía y nutrientes, sino también de diversos factores económicos, geográficos,
sociales y culturales que puedan afectar negativamente el acceso físico a los alimentos
y la capacidad de las familias para comprarlos o producirlos.


En la presente investigación se pudo observar que la mayoría de la población
escolar estudiada presentaba un estado nutricional antropométrico normal, sin embargo
se observó que un 35 % de la población presentaba malnutrición, aunque manteniendo
un estrecho margen entre las dos vertientes predominó el exceso (17.9%) sobre el
déficit (17.1%).


Estos resultados concuerdan con los encontrados por Bonzi y Bravo
18
quienes
reportaron un 17.1% para la malnutrición por exceso y exponen que la prevalencia del
exceso está aumentando de manera alarmante tanto en países desarrollados como en
vías de desarrollo. En el mismo orden de ideas, los hallazgos encontrados en el
presente estudio coinciden con lo expuesto por Kain y col. en donde expresan que en
Latinoamérica (Paraguay, Chile y Brasil) se observaba un predominio de la malnutrición
por exceso con un 19%, 15,25% y 7%, respectivamente
19
.


Los resultados obtenidos en esta investigación no escapan de la realidad
nacional, pues en la última información disponible del Sistema de Vigilancia Alimentario
23

Nutricional (SISVAN) para el año 2007, se señaló que según la combinación de
indicadores existía un predominio del estado nutricional normal con 59.27% para la
población venezolana y un 60.73% para el estado Zulia; sin embargo en relación a los
porcentajes de malnutrición, se observa un mayor porcentaje de malnutrición tanto por
déficit (21.6%) como por exceso con un 19.09%
12
. En la actualidad se ha visto como
han ido surgiendo proyectos y programas que han permitido alinear y destinar
esfuerzos en la divulgación, formación y educación nutricional para sensibilizar a las
comunidades, lo cual es un hecho que ha favorecido en cierto grado al descenso de los
porcentajes de malnutrición por déficit
18
.


En relación a la frecuencia de consumo cabe destacar que el conocimiento de la
ingesta dietética de los individuos es una herramienta fundamental para conocer
patrones alimentarios y explorar su asociación con el riesgo de enfermedad
20
es por eso
que han surgido numerosos estudios que buscan la posible relación existente entre los
hábitos alimentarios con el estado nutricional en niños.


Al analizar el consumo de productos cuyo nutriente principal es la proteína
(Lácteos y sus derivados, Huevo, Carnes y Embutidos) se encontró un consumo medio
para los lácteos y sus derivados, mientras que se observó un bajo consumo de Huevo,
Carnes y Embutidos. Estos hallazgos coinciden con lo encontrado por González y Col

quienes afirman que el consumo de carnes por parte de los escolares era de 1 a 2
veces por semana; aun así cabe destacar que en este mismo estudio se determinó que
el consumo de lácteos era diario lo cual es contrario a los hallazgos de la presente
investigación
21
.


De igual forma en Argentina, Polettil y Barrios
22
exponen un alto consumo de
estos alimentos con una frecuencia diaria. Esto nos lleva a determinar que el consumo
de un nutriente tan importante como la proteína, primordial para el periodo en el que se
encuentra la población estudiada, no está siendo consumido totalmente, lo que
compromete entonces el óptimo crecimiento y desarrollo de los mismos. Por otra parte,
es bien sabido que la proteína de más alto valor biológico es la proveniente del huevo,
24

pues posee todos los aminoácidos esenciales para el organismo del ser humano. En
este orden de ideas Gutiérrez y Col en el 2008
23
revelan en su estudio un mayor
consumo de Huevo en los individuos estudiados. Y al comparar los presentes
resultados con las recomendaciones establecidas por el Instituto Nacional de Nutrición
(INN)
24
en la que se refleja que el consumo de lácteos y carnes (res, pollo y pescado)
debe ser diariamente, esto indica que el consumo de estos alimentos se encuentran
por debajo de dichas recomendaciones.


Actualmente, Venezuela es un país deficitario en leche, la Cámara Venezolana
de Industria Láctea (CAVILAC), argumenta que el consumo está por debajo de los
niveles mundiales debido a varias causas, en la que resalta una producción nacional
insuficiente. Asimismo, se ha observado que los niños han preferido incluir en su dieta
las bebidas gaseosas y dejar a un lado el consumo diario de leche, por lo que el
suministro de calcio, mineral importante para la formación de huesos y la salud de los
dientes, se ve comprometido trayendo como consecuencias disminución en el
crecimiento y desarrollo de los escolares
25, 26
.


Referente al consumo de frutas y vegetales se observó que la mayoría de la
muestra estudiada mantuvo un consumo bajo de este tipo de alimento, aun así
encontrándose un porcentaje de la población que no incluían frutas y vegetales en su
alimentación. Montenegro y Col
27
. en el 2009 demuestran de igual forma el inadecuado
consumo de frutas y vegetales en escolares de Guatemala lo que sustentan los
resultados encontrados en la presente investigación. Sin embargo estudios realizados
en Argentina, México y Cuba no concuerdan con los resultados anteriormente descritos,
ya que afirman que las frutas y vegetales eran consumidos diariamente
21-23
.

De igual forma estos hallazgos no siguen las nuevas recomendaciones
establecidas por el Instituto Nacional de Nutrición (INN)
24
sobre las frutas y vegetales,
en donde recomiendan un consumo mínimo diario constituido por 5 raciones al día de
dichos alimentos, estos tienen gran importancia para el organismo ya que aportan
vitaminas y minerales que regulan diversas reacciones químicas y metabólicas con la
finalidad de la obtención de energía.
25



El consumo de frutas y vegetales en Venezuela se encuentra por debajo de las
recomendaciones internacionales y podría ser considerablemente bajo en los sectores
con menor acceso económico a los alimentos, como se observa en la presente
investigación. Venezuela tiene un excelente potencial para la producción de una amplia
variedad de frutas y vegetales las cuales podrían ofertarse a precios asequibles de
lograrse una concertación entre todos los sectores involucrados, para favorecer su
consumo por parte de todos los grupos de la población, particularmente los menos
favorecidos y por grupos vulnerables como lo son los escolares
28
.


La OMS/FAO han aumentado sus esfuerzos para la promoción del consumo de
frutas y verduras con la finalidad de que exista en el mundo entero una mayor
conciencia de los beneficios para la salud asociados al incremento del consumo de
estos productos. Estas organizaciones coinciden en que consumir una amplia variedad
de frutas y vegetales ayudan a asegurar una ingesta suficiente de vitaminas,
micronutrientes esenciales, agua y fibras alimentarias y de toda una serie de sustancias
no nutrientes como antioxidantes, fitoquímicos y otros componentes biofuncionales que
se requieren para un crecimiento y desarrollo adecuado, así como para mantener un
estado de salud óptimo. Un mayor consumo de los mismos puede ayudar asimismo a
desplazar el consumo excesivo de alimentos ricos en grasas, azúcares o sal
29
.


En el grupo de cereales, tubérculos, leguminosas y plátano, se evidenció que los
cereales (pan, arroz, pasta, arepa), los cuales son la principal fuente de carbohidratos,
representaron el grupo de alimentos típico por excelencia, pues fue consumido por el
100% de la población observándose un consumo medio por parte de los escolares,
mientras que para los tubérculos, leguminosas y plátano se evidenció un bajo consumo
de dichos alimentos. Estudios realizado por González y Col.
21
para el 2010, confirman
que un 96.6% de niños escolares consumían cereales, asimismo las leguminosas
fueron consumidas por la mayor parte de la población, siendo compatibles con los
hallazgos encontrados en este estudio.


26

Igualmente estudios realizados en Venezuela por Del Real y Col
30
demuestran
que el consumo de cereales predomino en la mayoría de los escolares encuestados.
Por otra parte, al analizar la frecuencia de consumo se observó que investigaciones
relacionadas con el tema en Cuba y Argentina difieren con los resultados obtenidos en
este estudio, ya que los alimentos antes mencionados si eran consumidos
diariamente
21,23,24
.



Los azucares son fuente de energía disponible en forma inmediata, su consumo
es opcional y se recomienda hacerlo en pequeñas cantidades, el consumo excesivo
contribuye a la aparición de sobrepeso, obesidad, caries dentales, enfermedades
cardiovasculares y diabetes
24
. En esta investigación se destaca el consumo de azúcar
diariamente (76%) que al compararlo con otro estudio concuerdan con dichos
resultados en donde se afirma que un 93% de la población utiliza el azúcar a diario para
endulzar jugos de fruta natural, bebidas refrescantes, café y cereales cocidos
30
.


Por otro lado, las grasas constituyen la mayor fuente concentrada de energía;
son vehículos para transportar las vitaminas liposolubles y suministran los ácidos
grasos que el organismo no puede sintetizar
25
.En relación al consumo de las grasas
(aceite vegetal, margarina y mayonesa) se obtuvo que el 36.7% de la población tenía
un consumo medio. Es importante destacar que aun así la mayoría de la población
(99.14%) consumía alimentos de origen graso. Del Real y Col., en Venezuela
30

aseveran un alto consumo del grupo de las grasas en un 79% de los escolares, siendo
más resaltante el consumo de aceites. Este elevado consumo de grasas en los
escolares puede llevar a la aparición de sobrepeso u obesidad, enfermedades
cardiovasculares y diabetes a temprana edad
5
.


En los últimos años ha aumentado la preocupación acerca del rol que las
golosinas y gaseosas juegan en la alimentación infantil. En términos prácticos son
aquellos alimentos industriales, nutricionalmente desbalanceados y con un alto
contenido de hidratos de carbono, grasas y/o sal
31
. En el presente estudio se observó
un bajo consumo para golosinas y frituras, mientras que las gaseosas fueron
consumidas diariamente.
27



En este mismo orden de ideas, estudios realizados por González y Polletil
21.22

difieren de los resultados antes encontrados, afirman que las gaseosas y golosinas son
consumidas diariamente, mientras que las preparaciones fritas obtuvieron una alta
frecuencia de consumo en la población.


Avocándose a la importancia que tienen los hábitos alimentarios en el estado
nutricional de niños escolares, es necesario tomar en cuenta el número de comidas que
realizan los niños durante el día. Según el INN el número de comidas al día para un
niño en edad escolar debe ser de cinco. De éstas, tres deben ser las más fuertes para
garantizar el consumo de energía y nutrientes necesarios. En la sociedad actual se
tienen: el desayuno, el almuerzo y la cena, las otras dos comidas son de sostén y más
ligeras, es el caso de la merienda de media mañana y la merienda de media tarde
24
.




En los escolares evaluados pertenecientes a las Parroquias Idelfonso Vásquez y
Chiquinquirá, se observó que un 43.6% de la población realizaba 4 comidas diarias,
seguida de un 41.9% que realizaban 3 comidas por día. Al compararlo con estudios en
Venezuela
30
se identifica una semejanza ya que la mayoría de la población consumió
en promedio 4 comidas, 3 principales y 1 merienda. Sin embargo, estos hallazgos no
cumplen con las recomendaciones planteadas por el INN
24
.


Otro factor que se debe considerar para evaluar los hábitos alimentarios, son las
diferentes preparaciones que seleccionan los niños . Por su parte se encontró que para
este estudio un 52.1% seguido de un 32.5% tendían a consumir preparaciones
guisadas y fritas respectivamente. Estudios realizados en la Universidad de los Andes
(ULA)
32
indican que los niños expresan mayor preferencia por preparaciones con alto
contenido en grasa (Frituras), resultados semejantes a los encontrados en el presente
estudio.


Por otra parte, ver la televisión es la actividad a la que dedican más tiempo libre
los escolares, en detrimento de las actividades deportivas, la lectura y el estudio. Las
28

encuestas muestran que la vida sedentaria se apropia cada vez más de los menores,
los resultados señalan que al 97% de los escolares les gusta ver televisión y, que un
81% ven televisión cuando comen
33
. Estos datos concuerdan con los resultados
obtenidos en presente estudio debido a que la mayoría de los escolares realizan las
tres comidas principales viendo la televisión. Si bien es cierto, la televisión es un
instrumento que incide de manera importante en el desarrollo de las enfermedades de
la alimentación como el sobrepeso y la obesidad, por lo que se debe fomentar que las
comidas se realicen en la mesa familiar, hecho que actualmente ha estado en
abandono.


En relación al responsable de la compra de los alimentos en el hogar se obtuvo
que un 87.1% fue realizada por los padres, cifras que concuerdan con lo expuesto por
Garcia y Col en 2009
34
, en donde certifican que esta responsabilidad recae
directamente en los padres de los escolares.


Esta investigación permitió evaluar el número de comidas que la población
estudiada realiza fuera del núcleo familiar encontrándose que un 46.6% consumen el
desayuno fuera del hogar. Estos hallazgos difieren con lo encontrado por García y Col
34

en su estudio de 2009 en donde presentan que en cuanto al tipo de comida que
comparten en familia un 63.0% de la población estudiada comparten el desayuno y el
almuerzo mientras que los fines de semana comparten las tres comidas. Al analizar
estos resultados y extrapolándolo a la situación actual de la región zuliana se puede
determinar la razón de que se presente esta conducta, actualmente tanto el gobierno
central como el regional mantienen una serie de programas de alimentación escolar en
donde en las instituciones se les suministra las dos primeras comidas de la dieta del
escolar, aunado a esto la costumbre ya entre las familias venezolanas que los padres le
proporcionen a sus hijos bien sea la lonchera o el dinero para ellos consuman el
desayuno en las escuelas.

Numerosas investigaciones mencionan la relación existente entre el consumo de
comidas rápidas y sus complicaciones. Un estudio realizado por científicos del Servicio
de Investigación Agrícola de EE.UU. (ARS, según sus siglas en inglés) y de la
29

Universidad de Harvard ha mostrado una reducción en la calidad nutricional de la dieta
y un aumento en el consumo de calorías entre los niños estadounidenses, que optan
cada vez más por la comida rápida
35
. Sin embargo, no se mencionan cuáles son las
preferencias específicas de consumo en estos locales.


Al igual que en otras investigaciones realizadas en Argentina, España y Chile
37-39

en este trabajo se constató como un alto porcentaje de la muestra estudiada concurre
tanto a cadenas de comidas rápidas tipo Franquicia con un 10.2 % como a ventas
ambulantes 9.5%. Con estos hallazgos se puede comprobar cómo este tipo de
conductas está haciendo que en el país estén descendiendo ciertamente los índices de
casos de desnutrición pero aumentando los de obesidad en la población.


Finalmente en el presente estudio no se encontró una asociación significativa
entre las dos variables estudiadas al aplicar la prueba de correlación de Tau-b de
Kendall.

























30

CONCLUSIONES



1. La evaluación antropométrica de los escolares, arrojó que el mayor porcentaje de
los niños presentaban un estado nutricional normal, seguido por el exceso y el
déficit.


2. En la frecuencia de consumo de lácteos y derivados se evidenció una frecuencia
de consumo medio, mientras que para el huevo, carnes, y embutidos se observó
un consumo bajo de estos alimentos, de igual forma se encontró un bajo
consumo de frutas y vegetales. En cuanto a los cereales se obtuvo un consumo
medio, diferente a los tubérculos, leguminoso y plátanos que se encontró bajo.
Referente al azúcar se demostró que la muestra estudiada la consumía
diariamente, por su parte el consumo de grasas fue alto. En lo que respecta a los
alimentos de alto contenido calórico, se encontró un alto consumo de gaseosas
y un bajo consumo de golosina y preparaciones fritas.


3. Se evidenció que el mayor porcentaje de los niños comían viendo la televisión y
que realizaban en promedio 4 comidas diarias. Se encontró que un alto
porcentaje de la muestra prefería las preparaciones guisadas y que la
responsabilidad de realizar la compra de los alimentos en el hogar recaía sobre
los padres. De igual forma se halló que la mayor parte de los escolares
estudiados realizaban únicamente el desayuno fuera del hogar y que solo una
pequeña fracción de los mismos asistía a restaurantes, ventas de comida
ambulantes o franquicias.


4. Al comparar las dos variables en estudio se encontró que no hubo relación
entre el estado nutricional antropométrico y los hábitos alimentarios de los
escolares pertenecientes a las Parroquias Idelfonso Vásquez y Chiquinquirá.




31

RECOMENDACIONES



1. Realizar un estudio donde se incluya los gramos de los alimentos y la cantidad
de veces al día con la finalidad de verificar si las raciones son las adecuadas
según edad y sexo.


2. Ampliar la muestra e incluir niños preescolares en el estudio para comparar si
los hábitos alimentarios tendrán relación con el estado nutricional
antropométrico en otros grupos etáreos.
























32

INDICE BIBLIOGRAFICO


1. DURAN C. (2007). Los hábitos alimenticios de las familias. México.
Disponible:http://www.revistaciencias.com/publicaciones/EEZkyplAZFsas
DrLEJ.php. [Consulta 10/05/2009]

2. FERNADEZ P. (2006). Hábitos alimentarios y estado nutricional en los niños
de edad escolar en España. Revista Nutrición Hospitalaria. 21 (3). Pp.
374-378. Disponible: ¡Error! Referencia de hipervínculo no válida. [Consulta
10/05/2009]

3. MORENO D. (2003). Cultura Alimentaria. Revista de Salud Pública y Nutrición.
4 (3). México. Disponible: ¡Error! Referencia de hipervínculo no válida..
[Consulta 21/05/2009]

4. INFORME DE UNA CONSULTA MIXTA DE EXPERTOS OMS/FAO. (2003).
Dieta, Nutrición y Prevención de Enfermedades Crónicas. Deposito de
documentos de la FAO. Ginebra. Disponible: ftp://ftp.fao.org/docrep
/fao/006/ac911s/ac911s00.pdf [Consulta 21/05/2009]

5. GOMEZ S, ASCENSION M. (2006). Hábitos Alimentarios en niños y
adolescentes españoles. Grupo de Inmunonutrición. Departamento de
Metabolismo y Nutrición. Instituto de Ciencia y Tecnología de los
Alimentos y Nutrición (ICTAN). España. Disponible:
http://www.mcmpediatria.org/imagenes/secciones/Image/_USER_/Habito
s%20alimentarios%20en%20Adolescentes%20Dra%20A%20Marcos.pdf.
[Consulta 06/06/2009]

6. VISSER R. (2007). Hábitos alimentarios en la Cuenca del Caribe y las
Regiones Centro y Surámerica. Revista Cubana de Alimentación y
Nutrición. 17 (2). Pp. 174-185. Disponible: ¡Error! Referencia de hipervínculo
no válida.. [Consulta 10/02/2010]

7. CALANCHE J. (2009). Influencias Culturales en el régimen alimentario del
venezolano. Anales Venezolanos de Nutrición. 22 (1). Pp. 32-40.
Disponible: http://www.scielo.org.ve/pdf/avn/v22n1 /art06.pdf. [Consulta
10/02/2010]

8. FIGUEROA D. (2004). Estado Nutricional como factor y resultados de la
seguridad alimentaria y nutricional y sus representaciones en Brasil.
Revista de Salud Publica. 6 (2). Pp. 140-155. Disponible:
http://www.scielo.org.co/scielo.php?pid=S0124-00642004000200 002&sc
ript=sci_abstract&tlng=es [Consulta 11/02/2010]

9. 56ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD. (2003) Situación sanitaria de la
población árabe en los territorios ocupados, incluida Palestina, y
asistencia prestada. Organización Mundial de la Salud. Disponible:
33

http://apps.who.int/gb/archive/pdf_files/WHA 56/sa56id4.pdf. [Consulta
26/05/2009]

10. INFORME DE LA FAO. La erradicación del hambre en el mundo: evaluación
de la situación diez años después de la Cumbre Mundial sobre la
Alimentación. (2006). Disponible: ¡Error! Referencia de hipervínculo no válida..
[Consulta 10/05/2009]

11. ISLAS L, PEGUERO M. (2006). Boletín de Práctica Médica efectiva. Instituto
Nacional de Salud Pública. México. Disponible:
http://www.insp.mx/Portal/Centros/ciss/nls/boletines/PME_14.pdf
[Consulta 02/06/2010]

12. APONTE W, BARAZARTE L, LORENS N, SANSALONE R, CEDEÑO S,
ALCALÁ S, Anuario del Sistema de Vigilancia Alimentario Nutricional
(SISVAN) (2007) Situación nutricional de las hembras y varones de 7 a
14 años según combinación de indicadores por entidad federal.
Disponible: http://inn.gob.ve/pdf /sisvan/anuario2007.pdf [Consulta
24/04/2010]

13. HERNANDEZ R, FERNANDEZ C, BAPTISTA P. (1998). Metodologia de la
Investigacion (2da. Ed.). Editorial Mc Graw Hill. Pp. 63. México.

14. HURTADO J. (2006) El Proyecto de Investigación. Metodología de la
Investigación Holística. (4
ta
Edición), Bogotá Colombia. Ediciones Quirón
Sypal. Pp. 106-107.

15. KATHLEEN L, ESCOTT-STUMP S. (2005). Nutrición y Dietoterapia de,
Krause. (10ma Edición). México. Editorial Mc. Graw Hill. Pp. 266-267.

16. APARICIO M. ESTRADA, L. FERNANDEZ, C. HERNANDEZ, R. RUIZ, M.
RAMOS, D. ROSAS, M. VALVERDE, E. ÁNGELES, E. (2004). Manual de
Antropometría. (2da. Edición). Pp. 4-10.

17. HENRIQUEZ G.(1999). Evaluación del Estado Nutricional. En Nutrición en
pediatría. Editorial Refolit. Centro de Atención Nutricional Infantil
Antímano. Pp. 17-62. Caracas, Venezuela

18. BONZI N, BRAVO M. (2008). Patrones de alimentación en escolares: calidad
versus cantidad. Revista Médica Rosario. 74. Pp. 48-57. Disponible:
http://www.cimero.org.ar/pdf/vol74_Bonzi.pdf [Consulta 05/06/2010]

19. KAIN J, VIO F, ALBALA C. (2003). Obesity trends and determinant factors in
Latin America. Cad Saúde Púb Rio Janeiro. 190 (1). Pp. 77-86.
Disponible: http://www.scielo.br/pdf/%0D/csp/v19s1 /a09v19s1.pdf
[Consulta 08/06/2010]

34

20. TRINIDAD I, FERNANDEZ J, CUCÓ G, BIARNÉS E, ARIJA V. (2008)
Validación de un cuestionario de frecuencia de consumo alimentario
corto: reproducibilidad y validez. Revista Nutrición Hospitalaria; 23(3). Pp.
242-252. Disponible: ¡Error! Referencia de hipervínculo no válida. [Consulta
16/06/ 2010]

21 GONZALEZ A, VILA J, GUERRA C, QUINTERO O, DORTA M, PACHECO J.
(2010) Estado nutricional en niños escolares. Valoración clínica,
antropométrica y alimentaria. Revista Científica de las Ciencias Médicas
en Cienfuegos. 6 (2). Disponible: http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S
1727-897X20100 00200004&script=sci_arttext [Consulta 16/06/ 2010]

22. POLETTIL O, BARRIOS L. (2007) Sobrepeso, obesidad, hábitos
alimentarios, actividad física y uso del tiempo libre en escolares de
Corrientes (Argentina). Revista Cubana de Pediatría. 79 (1). Disponible:
http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0034-753120070 00100006&script=s
ci_arttext [Consulta 15/06/ 2010]

23. GUTIERREZ R, BARRAZA A, ESCAMILLA M, SOLANO M, MORENO H.
ROMIEU I. (2009) Consumo de alimentos y asma en niños escolares de
Cuernavaca. Revista de Salud Pública 51. Pp. 202-211. México.
Disponible: http://www.scielosp.org/ pdf/spm/ v51n3/10.pdf [Consulta
17/06/ 2010]

24. Instituto Nacional de Nutrición. Trompo de los grupos básicos de los
alimentos. Combina las franjas, toma agua y muévete.

25. MUÑEZ C. (2002). Informe de Mercado de productos Lácteos. Red Global de
Información Agrícola. Informe # VE2029. Caracas, Venezuela. Disponible:
http://www.sagpya.mecon.gov.ar/new/0-0/programas/apoyo/Mercado%20
de%20Lacteos%20Venezuela.pdf [Consulta 14/06/ 2010]

26. MUZO S. (2008). Importancia de una buena nutrición de calcio durante la
niñez. Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la
Universidad de Chile, Santiago. Chile. Disponible: ¡Error! Referencia de
hipervínculo no válida. [Consulta 14/06/ 2010]


27. MONTENEGRO G, DOAK C, SALOMONS N. (2009). Consumo de frutas y
vegetales en escolares de Quetzaltenango, Guatemala. Revista
Panamericana de Salud Publica. 25 (2). Pp. 146-156. Disponible:
http://www.scielosp.org/scielo.php?pid=S1020-498920 09000200008&scri
pt=sci_abstract&tlng=es [Consulta 13/06/ 2010]

28. TAPIA S, OLAIZOLA C, RAYBAUDI R. (2009). Impulso de campañas educativas
“5 al día” para promover salud en centros sociales y comunidades del
área metropolitana, incluyendo las frutas y hortalizas en los hábitos
alimentarios del venezolano. Universidad Central de Venezuela. Facultad
35

de Ciencias. Unidad de Servicio Comunitario. Caracas, Venezuela.
Disponible: ¡Error! Referencia de hipervínculo no válida. [Consulta 13/06/ 2010]

29. OLAIZOLA C, ESTÉ M, TAPIA M, CARMONA A, EMALDI U. (2006). Hacia
un programa de promoción del consumo de frutas y verduras en
Venezuela. Revista Chilena de Nutrición. 33 (1). Disponible:
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0717-751820060 00300015&script=s
ci_arttext [Consulta 15/06/ 2010]

30. DEL REAL S, FAJARDO Z, SOLANO L, PAEZ M, SANCHEZ A. (2008).
Patrón de consumo de alimentos en niños de una comunidad urbana al
norte de Valencia, Venezuela. Archivos Latinoamericanos de Nutrición. 55
(3) Pp. 279-286. Disponible: http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S0
004-062220050003000 09&scri pt=sci_arttext [Consulta 14/06/ 2010]

31. CASTILLO C, ROMO M. (2006) Las golosinas en la alimentación infantil.
Revista Chilena de Pediatría. 77 (2). Pp. 189-193. Disponible:
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0370-410620060 00200011&script=
sci_arttext [Consulta 16/06/ 2010]

32. LOPEZ P, ESQUEDA L, RIVAS F, CHACON R, BUCCÉ A. (2004).
Percepción del valor nutricional y preferencias de alimentos en escolares
de quinto grado. Mérida, Venezuela. , MedULA. Revista de la Facultad de
Medicina, Universidad de Los Andes. 10 (1-4). Disponible:
http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/21817/2 /articulo1.pdf
[Consulta 09/06/ 2010]

33. MORENO A, TORO L. (2009). La televisión, mediadora entre consumismo y
obesidad. Revista Chilena de Nutrición. 31 (1). Pp. 46-52. Disponible:
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0717-75 182009000100005&script=
sci_arttext [Consulta 09/06/ 2010]

34. GARCIA G, LIÉVANO M, LECLERCQ M, LIÉVANO G, CUERVO A. (2009).
Caracterización de los hábitos alimentarios y estilos de vida de los niños
de la Institución Obra misionera Jesús y María Jardín Solecito localidad de
Suba, Bogotá. Revista de la Universidad Javeriana de Bogotá. 13 (3). Pp.
290-297. Disponible: http://www.javeriana.edu.co/universitas_scientiarum/
universitas_docs/vol_13_3/290-297.pdf [Consulta 18/05/ 2010]

35. FRENCH S, STORY M, NEUMARK D, FULKERSON J, HANNAN P. (2001)
Fast-food restaurant use among adolescents: associations with nutrient
intake, food choices and behavioral and psychosocial variables. Int J
Obes Relat Metab Disord. 25 (12). Pp. 1823-1833. Disponible: http:
//www.nature.com/ijo/jour nal/v25/n12/abs/0801820a.html [Consulta
14/06/ 2010]

36. TORRESANI M, RASPINI Mhttp://www.scielo.org.ar/scielo.php?pid=S0325-
00752007000200004&script=sci_arttext - a2, ACOSTA O, GIUSTI

L, GARCÍA

C,
36

ESPAÑOL

S, BRACHI Phttp://www.scielo.org.ar/scielo.php?pid=S0325-
00752007000200004&script=sci_arttext - a2, DE DONA

A, SALABERRI

D,
RODRÍGUEZ L. (2007) Preferencias de escolares y adolescentes de
nueve colegios privados de Capital Federal y Gran Buenos Aires.
Archivos Argentino de Pediatria. 105 (2). Pp. 109-114. Disponible:
http://www.scielo.org.ar/scielo.php?pi d=S0 325-
00752007000200004&script=sci_arttext. [Consulta 13/06/ 2010]

37. DE TORRES L, HERRERA E, VASQUEZ M, LORA N. (1998). Hábitos
alimentarios de escolares de una zona básica de salud de Córdoba,
España. Revista Española de Salud Publica. 72. Pp.147-150.
Disponible: http://scielo.isciii.es/pdf/resp/v72n2/habi tos.pdf [Consulta
03/06/ 2010]

38. CASTILLO C, ROMO M. (2004) Las golosinas en la alimentación infantil,
análisis antropológico nutricional. Revista Médica de Chile. 132. Pp.189-
193. Disponible: http://www.scielo.cl/scielo .php?pid=S0370-4106200600
0200011&script=sci_arttext [Consulta 13/06/ 2010]