You are on page 1of 9

TEXTOS SOBRE EL FRANQUISMO

DOCUMENTO 1. LEY ORGÁNICA DEL ESTADO, Art. 6 (1967)
El Jefe del Estado es el representante supremo de la Nación; personifica la soberanía nacional;
ejerce el poder supremo político y administrativo; ostenta la Jefatura Nacional del Movimiento y
cuida de la más exacta observancia de los Principios Fundamentales del Reino, así como de la
continuidad del Estado y del Movimiento Nacional; garantiza y asegura el regular
funcionamiento de los Altos Órganos del Estado y la debida coordinación entre los mismos;
sanciona y promulga las leyes y provee a su ejecución; ejerce el mando supremo de los
Ejércitos (…); vela por la conservación del orden público (…); en su nombre se administra la
justicia; ejerce la prerrogativa de gracia; confiere, con arreglo a las leyes, empleos, cargos
públicos y honores (…).
DOCUMENTO 2. Decreto de Unificación.
Decreto nº 255
Una acción de gobierno eficiente (…) exige supeditar al destino común la acción individual y
colectiva de todos los españoles (…)
Llegada la guerra a un punto muy avanzado y próxima la hora de la victoria, urge acometer la
gran tarea de la paz cristalizando el Estado nuevo del pensamiento y estilo de nuestra
Revolución Nacional (…)
Esta unificación que exijo en el nombre de España y en el nombre sagrado de los que por ella
cayeron –héroes y mártires- (…) no quiere decir ni conglomerado de fuerzas ni mera
concentración gubernamental, ni unión pasajera (…) No cerramos el horizonte a la posibilidad
de instaurar en la Nacion el régimen que forjó su unidad y su grandeza histórica (…)
Por todo lo expuesto, DISPONGO:
Art.1º: Falange Española y Requetés, con los actuales servicios y elementos, se integran, bajo
Mi Jefatura, en una sola entidad política de carácter nacional que, de momento, se denominará
Falange Española Tradicionalista y de las JONS (…)
Dado en Salamanca a 19 de abril de 1937. Francisco Franco.
DOCUMENTO 3. El Fuero de los Españoles (1945)
Por cuanto las Cortes españolas, como órgano superior de participación del pueblo en las tareas del Estado, según
la ley de su creación, han elaborado el Fuero de los Españoles, texto fundamental definidor de los derechos y
deberes de los mismos y amparador de sus garantías;

Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España, Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos de la Nación:

Vengo a disponer:

[…] Art. 2. Los españoles deben servicio fiel a la Patria, lealtad al Jefe del Estado y obediencia a las leyes. […]
Art. 12. Todo español podrá expresar libremente sus ideas mientras no atenten a los principios fundamentales del
Estado (...)
Art. 15. Nadie podrá entrar en el domicilio de un español ni efectuar registros en él (...), a no ser con mandato de la
Autoridad competente.
Art. 16. Los Españoles podrán reunirse y asociarse libremente para fines lícitos y de acuerdo con lo establecido por
las leyes (...).
Art. 18. Ningún español podrá ser detenido sino en los casos y en la forma que prescriben las leyes. En el plazo de
setenta y dos horas todo detenido será puesto en libertad o entregado a la autoridad judicial (...).
Art. 33. El ejercicio de los derechos que se recorren en este Fuero no podrá atentar a la unidad espiritual, nacional y
social de España (...).
Art. 35. La vigencia de los artículos 12, 13, 14, 15, 16, y 18 podrá ser temporalmente suspendida por el Gobierno
total o parcialmente mediante Decreto-Ley (...)”.
Fuero de los Españoles, BOE, 18 de julio de 1945


DOCUMENTO 4.

La necesidad de vigorizar nuestra economía, fuertemente afectada por una balanza de pagos tradicionalmente
adversa, inspiró la política del Estado de fomento de las industrias de interés nacional. Sin embargo, es tan grande
la cuantía de las inversiones que la fabricación de determinados productos requiere, que muchas veces rebasa el
marco en que las iniciativas particulares se desenvuelven, y para otras el margen de beneficios resulta tan
moderado que no ofrece incentivo a los organismos financieros, con perjuicio de los intereses de la Patria. Los
imperativos de la defensa nacional exigen, por otra parte, la creación de nuevas industrias y la multiplicación de las
existentes, que permitan respaldar nuestros valores raciales con el apoyo indispensable de una potente industria, lo
que requiere dar a ese resurgimiento un ritmo más acelerado si hemos de realizar los programas que nuestro
destino histórico demanda. Surge, pues, la necesidad de un organismo que, dotado de capacidad económica y
personalidad jurídica, pueda dar forma y realización a los grandes programas de resurgimiento industrial de nuestra
Nación que, estimulando a la industria particular, propulsen la creación de nuevas fuentes de producción y la
ampliación de las existentes, creando por sí las que el interés de la defensa nacional o los imperativos de nuestra
economía exijan”.
Ley de creación del Instituto Nacional de Industria (INI), 25 de septiembre de 1941.
DOCUMENTO 5. ACUERDO POLÍTICO DEL CONGRESO DE MUNICH, 1962
El Congreso del Movimiento Europeo, reunido en Munich los días 7 y 8 de junio de 1962, estima que la integración,
ya en forma de adhesión, ya de asociación de todos los países a Europa, exige de cada uno de ellos instituciones
democráticas, lo que significa en el caso de España (...) lo siguiente:

1. La instauración de instituciones auténticamente representativas y democráticas que garanticen que el
gobierno se basa en el consentimiento de los gobernados.
2. La efectiva garantía de todos los derechos de la persona humana, en especial los de libertad personal y
de expresión, con supresión de la censura gubernativa.
3. El reconocimiento de la personalidad de las distintas comunidades naturales.
4. El ejercicio de las libertades sindicales sobre las bases democráticas y de la defensa por los trabajadores
de sus derechos fundamentales, entre otros medios por el de huelga.
5. La posibilidad de organización de corrientes de opinión y de partidos políticos con el reconocimiento de los
derechos de la oposición. (...)
El Congreso tiene la fundada esperanza de que la evolución con arreglo a las anteriores bases permitirá la
incorporación de España a Europa, de la que es un elemento esencial, y toma nota de que todos los delegados
españoles presentes en el Congreso expresan su firme convencimiento de que la inmensa mayoría de los
españoles desean que esa evolución se lleve a cabo (...)”.

DOCUMENTO 6. DISCURSO DE FRANCO.
La democracia, que bien entendida es el más preciado legado civilizador de la cultura
occidental, aparece en cada época ligada a las circunstancias concretas que se resuelven en
fórmulas políticas y varias a lo largo de la historia. No hay democracia sin bienestar; no existe
verdadera libertad sin capacidad del pueblo para la satisfacción de las necesidades morales y
materiales; no hay representación auténtica sin verdadera ciudadanía. […] Los partidos no son
un elemento esencial y permanente sin los cuales la democracia pueda realizarse. A lo largo de
la historia ha habido muchas experiencias democráticas sin conocer el fenómeno de los
partidos políticos, que son, sin embargo, un experimento relativamente reciente, que nace de la
crisis y de la descomposición de los vínculos orgánicos de la sociedad tradicional. Desde el
momento en que los partidos se convierten en plataformas para la lucha de clases y en
desintegradores de la unidad nacional, los partidos políticos no son una solución constructiva ni
tolerable, para abrir la vida española a una democracia auténtica, ordenada y eficaz. Pero la
exclusión de los partidos políticos en manera alguna implica la exclusión del legítimo contraste
de pareceres, del análisis crítico de las soluciones de gobierno, de la formulación pública de
programas y medidas que constituyen a perfeccionar la marcha de la comunidad.

Discurso de Franco ante las Cortes, 22 de noviembre de 1966

DOCUMENTO 7.
La República había, pues, provocado la guerra civil que era la prueba de su fracaso y la razón de su caducidad. Si
ésta era convicción unánime en la España nacional, si era claro que no se podía volver al pasado, la verdad era
también -quiérase o no- que por nuestra parte sólo disponíamos entonces de una organización provisional de
guerra. Esta ausencia de una morfología política normal se explotaba habilidosamente por el enemigo en ambientes
propicios presentándonos como una mera facción de insurrectos. Tácticamente, pues, urgía la configuración del
Movimiento como un Estado. Aunque mucho más importante todavía que esta razón de orden táctico era la ocasión
excepcional ¡única! que se nos presentaba de crear un Estado sin antecedentes, sin compromisos, sin cargas. Un
Estado verdaderamente nuevo; el único que en mucho tiempo hubiese podido el mundo ver surgir de ese modo, con
novedad mucho más radical que la de cualquier revolución que fuera heredera inmediata del régimen derrocado.
Algo de esto dije al Generalísimo en aquella primera conversación Y recuerdo que incluso comparé aquella situación
de caos o de nada políticos, aquella ocasión magna de fundación, con la situación de nuestros Reyes Católicos al
comenzar su reinado. Me interesa mucho no atribuirme como original este parangón del que entonces se había
usado y abusado ya ciertamente; y del que seguiría abusándose hasta lo grotesco. Pero en aquellos días era cierto
desde el punto de vista de la situación. Franco estaba conforme con estas reflexiones y con el parangón.

Fuente: Ramón SERRANO SUÑER, Entre Hendaya y Gibraltar, EPESA, Madrid, 1947, pp. 28-29.

DOCUMENTO 8. Decreto Plan de Estabilización
Al final de la guerra de liberación, la economía española tuvo que enfrentarse con el problema de su reconstrucción,
que se veía retardada en aquellos momentos por la insuficiencia de los recursos y por bajos niveles de renta y
ahorro, agravados por el desequilibrio de la capacidad productiva como consecuencia de la contienda.
La guerra mundial y las repercusiones que trajo consigo aumentaron estas dificultades y cerraron gran parte de los
mercados y fuentes de aprovisionamiento normales, lo que motivó una serie de intervenciones económicas al
servicio de las tareas del abastecimiento y de la reconstrucción nacional.[…] Resueltos un sinfín de problemas, hay
que enfrentarse ahora con otros derivados tanto del nivel de vida ya alcanzado cuanto de la evolución de la
economía mundial, especialmente la de los países de Occidente, en cuyas organizaciones económicas está
integrada España.
Para ello son imprescindibles unas medidas de adaptación que, sin romper la continuidad de nuestro proceso
económico, aseguren un crecimiento de la producción respaldada por una política de ahorro y de ordenación del
gasto. […] En este aspecto, el Decreto Ley que a continuación se articula establece la liberalización progresiva de la
importación de mercancías y, paralelamente, la de su comercio interior; autoriza la convertibilidad de la peseta y una
regulación del mercado de divisas: faculta al Gobierno para modificar las tarifas de determinados impuestos y al
Ministerio de Hacienda para dictar normas acerca del volumen de créditos. […] La mayor flexibilidad económica que
se establecerá gradualmente no supone en ningún caso que abdique del derecho y de la obligación de vigilar y
fomentar el desarrollo económico del país. Por el contrario, esta función se podrá ejercer con mayor agilidad
suprimiendo intervenciones hoy innecesarias.
De este modo, se espera obtener la estabilidad interna y externa de nuestra economía, el equilibrio de la balanza de
pagos, el robustecimiento de la confianza en nuestro signo monetario y, en suma, la normalización de nuestra vida
económica”.
Plan de Estabilización, 20 de julio de 1959. Decreto Ley
DOCUMENTO 9.

El Plan de Desarrollo (…) instrumenta una amplia e intensa acción del Estado a favor de las zonas
geográficas menos desarrolladas con el fin de conseguir una mayor aproximación entre los niveles de
renta de las distintas regiones españolas. Dicha actuación estatal se realiza principalmente a través de un
doble orden de actuaciones: las encaminadas a la mejora agraria y las de fomento de la industrialización.
(…)
Para acelerar la industrialización el Plan prevé el establecimiento de polos y polígonos. Mediante los
primeros se trata de crear importantes núcleos industriales impulsando unas concretas actividades
económicas y sociales (…). Mediante los polígonos, la acción del Estado se extenderá asimismo a
aquellas poblaciones que, aún sin reunir las condiciones indispensables para crear en ellas polos de
desarrollo o promoción, permitan el establecimiento de industrias.

Primer Plan de Desarrollo (Enero de 1964)

DOCUMENTO 10. Desarrollismo económico.

(…) En adelante, Madrid, al igual que Barcelona, se convierte en una gran aglomeración obrera cuyos tentáculos no
cesan de extenderse sobre la Meseta. Los precios de las viviendas han subido considerablemente en los barrios
céntricos, y las clases populares se ven repelidas hacia la periferia. A los bonitos barrios del oeste, que más que
nunca son el dominio reservado de las élites sociales, se oponen la multiplicidad de las ciudades obreras- satélites
(…) Sin embargo, gracias a estas construcciones, el acceso al piso favorece la integración social del obrero. El
coche desempeña un papel similar. A menudo se compra gracias a un trabajo extra cuya rentabilidad para el país es
discutible (sistema de pluriempleo) (…) En otro terreno, la llegada de masas de turistas (…) ha ayudado a poner en
tela de juicio las costumbres y los prejuicios de una sociedad profundamente marcada por la reacción religiosa y el
puritanismo franquista (…)
E. Temime, A. Broder y G. Chastagnaret. Historia de la España contemporánea. Ariel.

DOCUMENTO 11. Resoluciones de la Junta Democrática (julio de 1974)

La Junta Democrática propugna:
1. La formación de un gobierno provisional que sustituya al actual para devolver al hombre y a la mujer españoles,
mayores de dieciocho años, su plena ciudadanía mediante el reconocimiento legal de todas las libertades,
derechos y deberes democráticos.
2. La amnistía absoluta de todas las responsabilidades por hechos de naturaleza política y la liberación inmediata de
todos los detenidos por razones políticas y sindicales.
3. La legalización de los partidos políticos sin exclusiones.
4. La libertad sindical y la restitución al movimiento obrero del patrimonio del Sindicato Vertical.
5. Los derechos de huelga, de reunión y de manifestación política.
6. La libertad de prensa, de reunión y de manifestación política (…).
7. El reconocimiento, bajo la unidad del Estado español, de la personalidad política de los pueblos catalán, vasco,
gallego y de las comunidades regionales que lo decidan democráticamente.
8. La separación de la Iglesia y el Estado (…).

DOCUMENTO 12. EVOLUCION ECONÓMICA
Años Nº habitantes
(millones)
Renta per capita
(miles de pesetas)
Saldos de la balanza de pagos
(millones dólares)
1960 30.3 30.8 519.38
1961 30.6 33.8 433.45
1962 30.9 - -
1963 31.2 41.7 32.93
1964 31.5 45.1 287.71
1965 31.9 48.0 -177.46
1966 32.2 52.9 -220.41
1967 32.5 57.2 78.86
1968 32.9 61.3 339.43
1969 33.2 66.6 112.21

Renta per cápita en algunos países europeos
(en dólares de 1970)

Fuente: José Luis GARCÍA DELGADO y Juan Carlos JIMÉNEZ, “La economía”, en VV.AA., La época de Franco
(1939-1975), vol XLI de la Historia de España, Espasa-Calpe, Madrid. 1996, p.450.



DOCUMENTO EVOLUCION DEL PIB/HABITANTE

DIVISAS APORTADAS POR LOS EMIGRANTES ESPAÑOLES. 1961- 1975

AÑO MILLONES DE DÓLARES
1961 115
1962 148
1963 201
1964 240
1965 301
1966 346
1967 325
1968 324
1969 402
1970 469
1971 539
1972 570
1973 749
1974 654
1975 599
MEDIA
Fuente: Barrutieta, A.: La emigración española.
DOCUMENTO 13. FRANQUISMO E IGLESIA


Franco y la Iglesia
El nuncio del Vaticano, monseñor Antoniutti, saludado por
el coronel Arciniega, 1956.


DOCUMENTO 14. EL REGIMEN FRANQUISTA Y EL FASCISMO


CARTEL DE FALANGE NIÑOS HACIENDO EL SALUDO FASCISTA


Militares y obispos haciendo el saludo fascista.


Franco y Hitler en Hendaya 1940

FRANCO Y EL PRINCIPE JUAN CARLOS

FRANCO Y LOS ESTADOS UNIDOS

FRANCO Y EISENHOWER EN MADRID (1959)


PROPAGANDA

OPOSICIÓN POLITICA

Jornada de protesta en la factoría Barreiros en Madrid, años 60


Asamblea de estudiantes en la Universidad de Barcelona en abril de 1966.