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 Conocimientos previos a la intervención.

El objetivo del logopeda en la intervención de la patología vocal va a ser reeducar, rehabilitar,
diagnosticar y prevenir las alteraciones vocales y laríngeas y, en definitiva, conocer más sobre la voz
normal y la voz patológica. Así podemos utilizar con seguridad técnicas vocales especiales sin que
supongan un recetario, sino aplicando con criterio las mimas y teniendo en cuenta al sujeto que se va a
tratar, la patología y teniendo un conocimiento profundo de los siguientes aspectos:
 Mecanismo de fonación.
 Sistema respiratorio.
 Sistema laríngeo.
 Funciones laríngeas (respiratoria, esfinteriana y fonatoria).
 Aparato resonador
 Relación de estos sistemas con la técnica vocal y con la función fonatoria del paciente.
Respecto al sistema respiratorio y sobre la función respiratoria tendremos en cuenta los tiempos de
inspiración y espiración, los tiempos de pausa o apnea, la frecuencia respiratoria, el tipo y modo
respiratorio del paciente y las medidas de capacidad respiratoria. Esta información se complementará con
el examen médico de las vías respiratorias que aclararán si existe o no patología de masa, ya sea
permeabilidad de fosas nasales, existencia o no de obstrucción que impida la salida y entrada de aire y,
del mismo modo, se tendrá en cuenta la participación de la musculatura del cuello, cervical, facial y de la
musculatura abdominal durante la respiración.
Respecto al sistema resonador, observaremos la laringe, la faringe, la boca y la nariz, y tendremos en
cuenta si existe o no una resonancia equilibrada que se caracteriza por riqueza en armónicos permitiendo
amplificar la voz sin comprometer la libertad muscular. Observaremos si existe el uso excesivo de una
región de resonancia provocando desequilibrios en otra región. Así tendremos en cuenta que cuando el
sistema de resonancia predomina en la laringe, la cualidad acústica del sonido se caracteriza por ser una
voz tensa con un foco de resonancia bajo. La voz se escucharía en la garganta caracterizándose por la
falta de armónicos y de proyección. Cuando el predominio de resonancia en la faringe (relación con
faringitis), la voz se escucha con tensión, mas metalizada. Cuando el foco de resonancia afectado es la
boca, se observa pobre articulación o, por el contrario, sobrearticulación (como Sara Montiel). En este
caso el foco de resonancia será alto, generalmente asociado a alteración anatomo-fisiológica del velo
del paladar. Y, por último, tendremos en cuenta la función fonatoria del paciente, que nos indicara la
habilidad del paciente para controlar las fuerzas aerodinámicas de corriente pulmonar y las fuerzas
mioelásticas de la laringe (el musculo coge o no elasticidad dependiendo de la mucosa laríngea).
 Conceptos clave de la evaluación previos a la intervención.
Durante la observación/evaluación del paciente tendremos en cuenta el Tiempo Máximo de Fonación
(TMF) en emisión sostenida y en habla encadenada (igual que lenguaje automático) teniendo en cuenta
los tiempos de fonación y la eficacia de la coordinación fonorrespiratoria. En la evaluación de la emisión
sostenida, se valorarán otros aspectos muy importantes a la hora de establecer las técnicas físicas de
tratamiento y un plan claro y estructurado en el que se trabajen las funciones alteradas que hacen que la
emisión esté aumentada o con déficit, resultado una voz patológica. Observaremos si existe ataque vocal
a inicio de la emisión y si éste es normal, indicando si el aire se libera en oclusión completa, si el cierre
cordal es progresivo, si la ondulación de la mucosa es regular, si se genera un tono estable, si la emisión se
observa con demasiada presión aérea, si hay excesivo trabajo muscular de cierre (cuadros de disfonías
hipertónicas) o por el contrario el tipo de emisión es soplado, escapándose el aire antes de que las
cuerdas vocales se aproximen lo que indica irregularidad inicial en la ondulación de la mucosa. Esto
demostraría la coaptación insuficiente de las cuerdas vocales, percibiéndose auditivamente aire antes del
tono estable. Este el caso de hipotonías (a veces cursan del mismo modo que una hipertonía por
compensación. Sería una función hipertónica con hipotonía de base), parálisis o cuadros hipertónicos con
rigidez de mucosa (cierre/ataque vocal muy fuerte).

La estabilidad de la emisión en fonación requiere un buen control del sistema nervioso central y una
buena relación entre las fuerzas aerodinámicas y mioelásticas de la laringe (coordinación
fonorrespiratoria). Cuando la estabilidad de la emisión está comprometida puede ser por mal uso vocal,
por alteraciones emocionales y por manifestación de trastornos neurológicos. La articulación puede
aparecer precisa, desdibujada (como habla Iniesta) o exagerada y está muy relacionada con los
aspectos rítmicos de la emisión y con la velocidad y articulación, apareciendo desdibujada cuando la
velocidad de la emisión es elevada y siendo más precisa cuando la velocidad esta conservada. Otro
aspecto a tener en cuenta es la habilidad del paciente para realizar repeticiones de segmentos simples
del habla, indicando capacidad en la integración neuromotora (si lo que piensa lo puede decir, si no hay
alteración neuronal) del paciente e indicando precisión articulatoria.
Antes de comenzar con las técnicas físicas de rehabilitación de patología vocal, partiendo del
conocimiento de todos los aspectos anteriormente mencionado y tomando todos como parte del
paciente, cada uno con unas características únicas e irrepetibles, es muy importante profundizar en el
concepto de coordinación fonorrespiratoria, entendiendo esta coordinación como la relación que existe
entre el acto respiratorio y la fonación, siendo lo más importante la dosificación del aire y la utilización de
este durante el acto fonatorio. La coordinación fonorrespiratoria es el resultado de la interacción armónica
de las fuerzas espiratorias mioelásticas de la laringe y musculares de la articulación. Por ello consideramos
este aspecto de vital importancia a la hora de rehabilitar, ya que nos aporta datos tanto perceptivos
como auditivos de la fonación del paciente y está íntimamente relacionada con otros aspectos como son
la resonancia, la postura, la relajación, la articulación y la impostación de la voz.
Cuando las características perceptivas-auditivas tienen predominio del nivel inferior respiratorio dará lugar
a exceso de aire durante la fonación. Si existe predominio del nivel medio o fonatorio indicara
hipercontracción de la musculatura laríngea y si existe predominio del nivel superior o articulatorio indicara
articulación exagerada o sobrearticulación pudiéndose dar incoordinación fonorrespiratoria leve,
moderada y severa. La mayoría de los pacientes hacen uso del aire residual para la siguiente inspiración,
provocando así una respiración alta, entrando en un círculo vicioso inspiratorio.
Conoceremos así la etiología de la disfonía y las características de la voz del paciente y tendremos
en cuenta si se trata de una causa de origen central, periférica, endocrina, tumoral, inflamatoria,
funcional, orgánica, neurológica o psicológica. Y tendremos en cuenta el diagnostico de otros
especialistas, como el orl., sabiendo si se trata de una disfonía con patológica de masa o funcional.
Una vez determinado el diagnostico, la evaluación del logopeda será mucho más exhaustiva abarcando
con totalidad los aspectos que provocan la alteración vocal, estableciendo la metodología más
apropiada para cada caso. Tendremos así que evaluar el aparato digestivo, función glandular (saliva o
no), procesos alérgicos y los trastornos circulatorios. Además completaremos los datos teniendo en cuenta
la observación directa del paciente durante el lenguaje conversacional espontáneo, observando el tipo
vocal (híper/hipotónico), la congestión de la musculatura del cuello, el gesto endurecido o suave el
registro vocal (agudo/grave), la movilidad laríngea y la velocidad de habla. También tendremos en
cuenta las cualidades de la voz del paciente durante la lectura y la voz cantada (solo con profesionales
de la voz).
Preguntaremos al paciente si tiene algún síntoma fonatorio, sensorial, doloroso y vagal. Como
síntoma fonatorio tendremos en cuenta la afonía silábica (empiezan a hablar y la cuerda vocal se abre),
alteración repentina de frecuencia (gallos), extensión vocal limitada, fatiga vocal, aire y/o aspereza,
carraspeo y afonía (pérdida total de voz en algunas ocasiones). Como síntomas sensoriales tendremos en
cuenta el picor, la sequedad, un aumento de secreciones, sensación de quemazón en la garganta y dolor
de garganta. Como síntomas dolorosos tendremos en cuenta el dolor de garganta, de ATM, dolor en la
base de la lengua, sensación de pinchazo localizado y dolor de cuello. Y, como síntomas vagales,
tendremos en cuenta la tos no productiva (ataques de tos que no vienen a cuento, que no hay nada que
lo provoque) y el moco fino y claro de origen laríngeo.
Dependiendo de los síntomas de la patología vocal a tratar se elegirán unas técnicas u otras,
pudiendo aparecer varios de ellos en un mismo paciente. Estos síntomas pueden ser:
1. Alteración en las cualidades vocales: será el caso de patología vocal de masa, por ejemplo
cuando existen pólipos o nódulos.
2. Fatiga o sobresfuerzo: como en el caso de patologías vocales como son hiatus o disfonías por
tensión muscular. (Por ejemplo la voz basal - la que tenía 'El Duque' de la serie 'Sin tetas no hay
paraíso').
3. Pérdida de extensión vocal: será el caso de cuadros agudos inflamatorios, edemas, mal uso o
abuso vocal.
4. Descontrol de frecuencia: como en el caso de disfonías de origen neurológico, emocionales o
muda vocal.
5. Descontrol en intensidad: se produce por abuso y/o fatiga vocal. A veces también es de origen
neurológico.
6. Sensación desagradable durante la emisión: como en el caso de tensión muscular, dolor,
sensación de cuerpo extraño al tragar. Será el caso de lesiones posteriores como un granuloma.
7. Presencia de aire en la voz: por ejemplo en caso de existir hiatus, tensión muscular o alteraciones
estructurales mínimas, como son los micromódulos.
Por eso para nosotros la evaluación perceptivo-auditiva va a ser importante para describir con detalle
las características vocales del paciente y poder esclarecer el grado de alteración vocal y el impacto que
la voz del paciente provoca en el oyente. Así podremos identificar en nuestro paciente el grado de
rugosidad en la voz, si existe crepitación (la voz sale vibrado), bitonalidad, aspereza, irregularidad en la
vibración de las cuerdas vocales, el grado de debilidad muscular, la pérdida de potencia de la voz, los
síntomas de tensión y si la aparición de alguno de estos síntomas es discreta, moderada o grave.
En la práctica logopédica, en intervención, podemos encontrar correlatos auditivos según la patología
a tratar. Si la impresión auditiva indica roce en las cuerdas vocales con un escape de aire,
fisiopatológicamente nos da señales de irregularidad en la vibración de las cuerdas vocales y la patología
probable será de masa, como son nódulos, pólipos o edemas. Si la impresión auditiva indica aspereza,
fisiopatológicamente indica reducción de la masa vibrante, acompañada de excesiva tensión.
Estos síntomas pueden aparecer en casos de atrofia de las cuerdas vocales, en leucoplasias (cáncer
incipiente) y en sulcus vocales. Si la impresión auditiva es de aire, en concreto escape de aire transglótico,
se tratará de patologías vocales como son los hiatus, la disfonía por tensión muscular presbifonías
(ancianos) y voz en pacientes afectados con Párkinson.
En los casos en que la impresión auditiva predominante sea frecuencia grave, indicará aumento de
masa en vibración de la mucosa o cuerda vocal engrosada o acortada. La patología vocal que mejor
hace referencia en este caso sería el edema de Reinke o un patrón de voz masculino. Y en el caso
contrario, en el que predomina la frecuencia aguda, fisiopatológicamente indica reducción de masa en
vibración y cuerdas vocales alargadas, como por ejemplo en el caso de los sulcus vocales y laríngeos con
patrón femenino o infantil.
Si la impresión auditiva predominante es la bitonalidad, indicaría una diferencia en masa, tamaño,
posición y en tensión entre cuerdas vocales, siendo la patología probable a tratar una parálisis unilateral o
un sulcus vocal.
En el caso en que la impresión auditiva es una voz de registro basal, indicará acortamiento máximo
de cuerdas vocales., por lo que podría tratarse de un estilo vocal o una disfonía psicógena. Si por el
contrario la impresión auditiva es una voz con registro elevado, se tratará del caso de laringes altas,
alargamiento de cuerdas vocales, hiatus con vibración anterior de la mucosa, puberfonías (muda vocal) o
voz de falsete.
Cuando la impresión auditiva es de voz tensa indicará compresión de cuerdas vocales en la línea
media, existiendo o no desplazamiento de bandas ventriculares y menor vibración de la mucosa, como se
da en los casos de disfonías hipertónicas o en la voz de bandas. Y por último, si la impresión auditiva
predominante es de susurro, podría referirse a una aproximación de las cuerdas vocales con hiatus
triangular o paralelo o un caso de desplazamiento de bandas como es el caso de las disfonías psicógenas
(tos sonora), en las parálisis bilaterales o en las cuerdas vocales en abducción (tos áfona).
Por lo tanto, los objetivos de la evaluación/intervención completa será establecer el origen de la
disfonía, descubrir la función vocal actual del paciente, determinar la severidad y el pronóstico y educar
la voz del paciente.
Sobre la evaluación corporal del paciente, tendremos en cuenta las estructuras articulatorias y el
esquema corporal general. La alteración en la forma y/o en la tonicidad de las estructuras
fonoarticulatorias pueden interferir en la dinámica del aire, provocando ajustes motores incorrectos
compensatorios, produciendo fonación con sobresfuerzo. Es muy importante evaluar, tanto en reposo
como en habla, si los labios permanecen unidos o entreabiertos, si el tono labial está aumentado o
disminuido, si la posición lingual, la dimensión, el tono, y el control lingual es correcto o si existe falta de
alguna pieza dental, si el estado del paladar duro es normal, si la mandíbula y la ATM mantienen el
movimiento libre vertical y horizontal, si existe tensión o debilidad muscular y si el grado de apertura es
normal. Observaremos también la posición laríngea vertical, si es elevada, normal o baja.
Las principales alteraciones que podemos encontrar durante la práctica rehabilitadora van a ser:
elevación de hombros, aumento de masa muscular en cuello y nuca, hipertonicidad de cintura escapular
con dolor a la palpación, ingurgitación yugular, laringe alta, contracción de la mandíbula y cabeza en
hiperextensión.
Teniendo en cuenta todos estos aspectos y las características físicas y psicológicas del paciente y
considerando la voz como parte del mismo y no como un aspecto aislado, se establecerán las bases para
la reeducación. Estas van a ser: respiración, relajación, postura, resonancia, articulación, fonación,
impostación vocal, prosodia y ritmo.
 Técnicas de intervención logopédica en patológica vocal
Las técnicas que utilicemos en la rehabilitación del paciente serán elegidas con criterio, teniendo en
cuenta todos los datos recogidos en el paciente y que es posible que coexista nuestra intervención con un
tratamiento médico y/o quirúrgico.
Sabiendo si el paciente está medicado y si ha recibido o va a recibir intervención quirúrgica, por lo que
la relación interdisciplinar con otros profesionales es imprescindible para que el tratamiento en patología
vocal sea efectivo.
No existe un recetario de técnicas. Estas son múltiples, variadas y para una misma patología, no hay
porqué seleccionar las mismas técnicas. Habrá que tener en cuenta el diagnóstico médico y todos los
aspectos que hemos visto hasta ahora.
Vamos a considerar una técnica como ejercicios o práctica individual que se va a complementar con
otras técnicas para conseguir una intervención completa. Será necesario estructurar las técnicas en cada
sesión y preparar correctamente al paciente para la realización de las mismas. Es necesario conocer los
procedimientos de aplicación de todas ellas y los objetivos que con cada una de ellas se proponen.
Los objetivos básicos de todas las técnicas van a ser reducir o eliminar el desorden vocal, prevenir
recidivas (volver hacia atrás el tratamiento), rehabilitar y mejorar la función vocal para reducir o eliminar
síntomas, ofrecer mejor voz al paciente, mejorar la comunicación y conseguir una voz que se adapte a las
demandas del paciente consiguiendo el máximo rendimiento con el mínimo esfuerzo posible.
Los factores principales de éxito de la rehabilitación logopédica dependerán del diagnostico
adecuado, de la motivación y colaboración del paciente, de la educación en formación que se le
ofrezca al paciente sobre las técnicas terapéuticas utilizadas, así como del conocimiento del paciente
sobre su propia patología y sobre las pautas de higiene vocal, no menos importante que el resto de
técnicas físicas utilizadas durante la intervención.
Vamos a ver continuación cada método de intervención, detallando las técnicas que podemos
aplicar y los procedimientos para realizarlas correctamente, así como los objetivos que se persiguen en la
aplicación de cada técnica.
1. Método corporal basado en movimientos del cuerpo asociados a sonidos facilitadores que buscan el
equilibrio funcional vocal. Las técnicas que se pueden utilizar son:
1.1. Técnica de movimientos corporales con sonidos facilitadores que buscan el equilibrio funcional vocal.
Estos sonidos facilitadores suelen ser: /s/, /m/, /f/, /p/, /r/ y /k/, pudiendo aparecer aislados o
combinados. Los sonidos nasales van a conseguir suavizar la emisión y disipar el foco de resonancia
faríngeo y laríngeo. Los sonidos fricativos /f/ y /s/ van a suavizar el ataque vocal, aumentar el tiempo
máximo de fonación, van a dirigir el flujo aéreo y van a permitir la coordinación fonorrespiratoria. Los
sonidos vibrantes con /r/ o vibrato con labios van a lograr mayor vibración de la mucosa, reducir el
esfuerzo vocal y van a calentar la voz y los sonidos oclusivos /p/, /t/, /k/ van a conseguir mayor
contracción de los músculos y mejor cierre glótico.
1.2. Técnica de cambios de posición de cabeza con sonorización.
- Rotación horizontal de cabeza derecha-izquierda con emisión controlada. Inclinación de la cabeza
sobre los hombros derecha-izquierda con emisión controlada.
Con estos dos tipos de ejercicios vamos a conseguir la aproximación de las cuerdas vocales
en línea media, vamos a reducir la bitonalidad y la voz aérea, vamos a estabilizar la calidad de la
voz, vamos a compensar la cuerda vocal sana con movimientos homolaterales y vamos a estimular
la cuerda vocal comprometida con movimientos contralaterales a la lesión.
- Movimientos verticales hacia delante: consistirá en la emisión controlada con la cabeza inclinada
hacia el pecho. Así conseguiremos suavizar la emisión y eliminar la constricción mediana de las
bandas ventriculares. En casos de patología laríngea muy extrema utilizaremos los ejercicios de
movimientos verticales hacia atrás. En casos como voz de bandas ventriculares o en casos de
parálisis laríngeas severas se buscará la aproximación mediana de las cuerdas vocales con
fonemas como la /e/ y la /i/, siempre con emisión controlada.
- Movimiento de cabeza y tronco hacia abajo: doblaremos el tronco dejando caer la cabeza y se
emitirá un sonido facilitador consiguiendo la vibración de la mucosa por efecto de la gravedad,
disipar la energía en tracto vocal, alejar las bandas ventriculares y controlar la resonancia en la
zona laringo-faríngea enviándola a la zona bucal.
1.3. Técnica de masaje en cintura escapular. Se procederá a masajear la zona escapular y los
omóplatos con presión y estiramiento, con movimientos de dentro a fuera y rotatorios con el
objetivo de reducir la hipercontracción y la emisión tensa.
1.4. Técnica de manipulación digital de la laringe. Se realizará el masaje en la musculatura perilaríngea
con movimientos digitales. La presión será anteroposterior sobre la laringe y la manipulación se hará
antes, durante y/o al final de las emisiones. El objetivo será reducir la hipertonicidad, bajar la
frecuencia fundamental y reducir la sensación de bolo en la laringe.
1.5. Técnica de movimientos cervicales. Se realizará al paciente movimientos de cabeza con o sin
sonorización en la emisión. El objetivo será suavizar el ataque vocal duro, reducir la compresión
mediana de las cuerdas vocales y aumentar el TMF.
1.6. Técnica de rotación de hombros. Se realizará la emisión de sonidos facilitadores con rotación de
hombros hacia atrás o hacia delante. Cuando los hombros van hacia atrás se permitirá la
expansión torácica y se logrará una emisión más equilibrada, reduciendo la tensión de la
musculatura en la cintura escapular y en el cuello, aumentando así la proyección vocal. Cuando
los movimientos rotatorios son hacia delante se intenta aproximar el cierre cordal en la línea media.

2. Métodos de órganos fonoarticulatorios basado en la ejercitación de todos los órganos articulatorios
implicados en la fonación: labios, lengua, mandíbula, vestíbulo laríngeo y paladar.
2.1. Técnica de desbloqueo lingual. Consiste en desbloquear la lengua realizando tres maniobras:
exteriorización, posteriorización y anteriorización. El objetivo es desactivar el ajuste motor
incorrecto. Con la posteriorización de la lengua se intenta aprovechar la cavidad bucal, abriendo
el paladar blando y aumentando la resonancia a nivel bucal. Con anteriorización de la lengua se
consigue liberar la faringe y disminuir la resonancia posterior y con exteriorización de la lengua se
consigue apertura de la laringe y del vestíbulo laríngeo.

2.2. Técnica de rotación de lengua en vestíbulo. Consiste en emitir sonidos nasales rotando la lengua
dentro de la boca en ambas direcciones. El objetivo es reposicionar la lengua y la laringe, reducir
las constricciones en tracto vocal, ampliar la faringe, ampliar el vestíbulo laríngeo y reducir la
resonancia posterior.
2.3. Técnica de bostezo-suspiro. El objetivo será reducir el ataque vocal duro, bajar la laringe, elevar la
voz y mejorar la proyección vocal.
2.4. Técnica masticatoria. Consiste en masticar activamente con la boca abierta y realizar
movimientos amplios de mandíbula controlando el movimiento labial y lingual, emitiendo
variedad de sonidos, sílabas y palabras reduciendo así la constricción en el tracto vocal
favoreciendo la resonancia bucal, equilibrando la emisión bucal, aumentado la resistencia vocal
y permitiendo el calentamiento de la voz.
2.5. Técnica de apertura de boca. Manteniendo la apertura vertical de la mandíbula, se emitirán
vocales aisladas y en serie, y se realizará la lectura manteniendo la apertura vertical de la
mandíbula, ampliando la cavidad de resonancia y aumentado la proyección vocal.

3. Método auditivo basado en el control auditivo de la emisión y en el impacto inmediato que una
modificación en la escucha de su propia voz causa sobre la producción vocal.
3.1. Técnica de repetición auditiva. Se busca desarrollar el monitoreo auditivo y mejorar la conciencia
vocal.
3.2. Técnica de enmascaramiento auditivo. Sería la lectura o emisión de series automáticas con ruido
blanco, suprimiendo el monitoreo de la propia voz y el objetivo va a ser reducir el impacto de
control auditivo mejorando la producción vocal (disfemia, disfonía psicógena).
3.3. Técnica de monitoreo auditivo retardado. Consiste en la emisión retardando la audición en
fracciones de segundo. El objetivo va a ser provocar en el paciente un aumento del monitoreo
propioceptivo lentificando la velocidad de habla y aumentado la articulación.

4. Método de habla basado en la modificación de la producción del habla para facilitar la emisión e
impostación de la voz.
Se orienta al paciente a emitir en intensidad y frecuencia repetida, consiguiendo que el ajuste del
tracto vocal sea menos tenso que la coaptación de las cuerdas vocales sea más suave y que la
resonancia se distribuya facilitando la proyección.
4.1. Técnica de voz salmodiada. Consiste en emitir vocales combinadas, palabras y frases alargando
la emisión vocálica. Por ejemplo, si es combinación de vocales /a/, /o/, /u/, /e/, /i/ en palabras:
paaatooo, paalooomaaaa, y frases 'voyy aaal parqueeee'. El objetivo es reducir el esfuerzo
general del tracto vocal, aumentar la resistencia vocal y mejorar la coordinación
fonorrespiratoria.
4.2. Técnica de monitoreo por múltiples vías. Consiste en la combinación de monitoreo visual, de
monitoreo auditivo y de monitoreo propioceptivo. Con el monitoreo visual el paciente podrá
verificar las zonas de tensión y los puntos articulatorios incorrectos y podrá visualizar en el
ordenador la propia emisión de la onda sonora. Con monitoreo auditivo el paciente podrá
aumentar su propia percepción por vía ósea con oclusión digital de oídos y también podrá
percibir su propia escucha con grabaciones. Y con monitoreo propioceptivo, el paciente
aprenderá a identificar sensaciones que indiquen la emisión incorrecta. Con la combinación de
los tres tipos de monitoreo se conseguirá formar en el paciente un esquema corporal correcto, se
conseguirá concienciar al paciente de la emisión correcta e incorrecta, se facilitará el
entrenamiento vocal y se aumentará la resistencia vocal.

5. Técnica de modulación de frecuencia e intensidad.
Se realiza la lectura de textos con entonación marcada y la producción de sonidos facilitadores en
distintas frecuencias e intensidades. Se busca la disociación de frecuencia e intensidad, modulando cada
una de ella. Para esto se pueden realizar complementariamente escalas ascendentes y descendentes.
Además se consigue la suavización de la emisión, la mejora del control consciente de extensión y dinámica
vocal, la reducción de la monotonía y se entrena la resistencia vocal.
5.1. Técnica solo de vocales. Consiste en la emisión de fonemas en áfono y en voz de forma aislada y
combinadas, entre ellas colocando los órganos fonoarticulatorios en el punto exacto de la
articulación. Controlando la fuente glótica reduciendo la constricción del tracto vocal,
equilibrando la resonancia, reduciendo la nasalidad, estabilizando la calidad vocal, aumentado
la conciencia vocal, aumentado el volumen, la proyección, la resistencia y la precisión
articulatoria
5.2. Técnica de modulación en frecuencia e intensidad. Consistirá en ejercicios con frases, con lectura
de textos, con entonación marcada, con sonidos facilitadores en distintas frecuencias, en distintas
intensidades, realizando escalas (aumentado y disminuyendo), suavizando la emisión vocálica,
realizando un control consciente de extensión y dinámica vocal, reduciendo la monotonía y
aumentado la resistencia vocal.

6. Método de sonidos facilitadores utilizando sonidos seleccionados que propician una emisión más
equilibrada.
6.1. Técnica de sonidos nasales. Consiste en emitir los fonemas /m/ o /n/ de forma continua,
sostenida, modulada o en escala. El objetivo va a ser suavizar la emisión, reducir la resonancia
laringo-faríngea y aumentar el TMF.
6.2. Técnica de sonidos fricativos. Consiste en la emisión de los fonemas /f/ o /s/. También se puede
utilizar el sonido /z/. El objetivo es suavizar el ataque vocal duro, dirigir el flujo aéreo, aumentar el
TMF y mejorar la coordinación fonorrespiratoria.
6.3. Técnica de sonidos vibrantes. Consiste en la emisión del fonema /r/ o el vibratorio de labios con
sonido, y los objetivos van a ser lograr mayor vibración de la mucosa, reducir el esfuerzo vocal y
calentar la voz.
6.4. Técnica de sonidos explosivos. Emisión de los fonemas /p/, /t/, /k/, combinándolos con vocales. El
objetivo es lograr mayor coaptación de las cuerdas vocales.
6.5. Técnica de sonidos hiperagudos. Consiste en la emisión de los fonemas /i/, /e/, en la máxima
agudeza que el paciente pueda realizar. El objetivo de este ejercicio es relajar el tiroaritenoideo y
contraer al máximo el cricoaritenoideo. Además de coaptar en línea media las cuerdas vocales
retirando las bandas ventriculares o aproximar las bandas ventriculares en el caso en el que las
cuerdas vocales hayan perdido su funcionalidad. Para controlar la vibración del paciente
auditivo, se pondrá la mano en el cuello. Además se realizará una omisión controlada en postura
y respiración.

7. Método de competencia fonatoria basado en diversos ajustes musculares laríngeos que favorecen una
coaptación (chocar) de cuerda vocal adecuadas.
7.1. Técnica de fonación inspiratoria. Consiste en inspirar (de forma bucal) manteniendo una /i/ y
espirar manteniendo una /a/. Esta técnica se usa en voz de bandas ventriculares. El objetivos es,
durante la inspiración de la /i/, alejar las bandas ventriculares y, durante la espiración de la /a/,
coaccionar la cuerda vocal estimulando la mucosa laríngea. Esta técnica es similar a la técnica
de sonidos hiperagudos.
7.2. Técnica de susurro. Conseguiremos coaptar las cuerdas vocales en región anterior, reforzar la
acción del cartílago tiroaritenoideo y aumentar la resistencia vocal. Por ejemplo, en un edema de
Reinke en el que no hay manera de que coapten las cuerdas vocales en región anterior. Esta
técnica es necesario apoyarla de movimientos corporales y respiración para no generar
patología.
7.3. Técnica de ataques vocales. Provocaremos ataques vocales bruscos o duros controlando el
fuerte forzado de la glotis, la aproximación de las cuerdas vocales en línea media y ataques
vocales soplados. Provocaremos la apertura forzada de la glotis suavizando la emisión (por
ejemplo usar en parálisis en los casos más límite de hipotonía vocal) las frases que usemos
empezaran por /p/, /t/, etc.

7.4. Técnica de emisión en tiempo máximo de fonación. Consiste en la emisión de vocales sostenidas
con apertura bucal adecuada fonando todo el tiempo mientras se controla la emisión con la
respiración. Siempre con un buen apoyo respiratorio. Con este ejercicio aumentaremos la
resistencia vocal, mejorar la coordinación fonorrespiratoria y vamos a conseguir estabilidad
fonatoria y coaptación glótica.
7.5. Técnica de escalas musicales. Consiste en alargar y acortar la cuerda vocal durante la emisión
aumentado la extensión vocal, concienciando al paciente de la frecuencia vocal y mejorando el
calentamiento vocal previo a la fonación y a la impostación del habla.
7.6. Técnica de esfuerzo. Consiste en realizar movimientos de fuerza simultáneos a la fonación,
mejorando la función laríngea esfinteriana, aproximando las estructuras laríngeas, cuerdas
vocales y/o vestibulares.
7.7. Técnica de deglución incompleta sonorizada. Consiste en la emisión de los sonidos /bam, bom,
bum, bem, bim/ al inicio de la deglución, consiguiendo emisión justo en el cierre de la laringe. Así
se aprovechan la constricción que ocurre en el paso de la fase laríngea a la fase esofágica de la
deglución, asociando el inicio de la misma, con la laringe cerrada y alta, a la emisión de un
sonido con coaptación forzada de cuerda vocal. Con esto se consigue sonorización con mayor
cierre laríngeo, reduciendo los grandes hiatus.
7.8. Técnica de Messa di Voice. Se produce la emisión de un tono bajo, aumentado la intensidad
progresivamente (sin gritar) y regresando. Ayuda al control de la tensión y de la cualidad vocal.
7.9. Técnica de firmeza glótica. Consiste en ocluir casi totalmente la boca con la palma de la mano,
mantenido los labios entreabiertos con la lengua relajada y baja sin inflar las mejillas. Después se
produce un sonido indiferenciado de b/v. Se consigue mejorar la coaptación glótica, suavizar la
emisión, eliminar la participación supraglótica y estimular la resonancia y la coordinación
fonorrespiratoria.
7.10. Técnica de B prolongada. Consiste en prolongar la /b/ seguida de la emisión de /a/. Se consigue
descender la mandíbula, separar los dientes, bajar y relajar la laringe y favorecer la coaptación
glótica con menos impacto entre las cuerdas vocales y mayor onda mucosa. Mejora la
resonancia y aumenta el TMF.
7.11. Técnica de sniff. Consiste en aspirar el aire rápidamente por la nariz en inspiraciones repetidas y
cortas y emitir con rapidez y boca abierta una vocal. Favorece la coaptación de las cuerdas
vocales y aleja las bandas ventriculares. Al inspirar rápidamente se abre la laringe de forma refleja
y se abren las bandas ventriculares.
7.12. Técnica de soplo y sonido agudo. Consiste en empezar soplando aire continuo y emitir un falsete.
Se usa en el tratamiento exclusivo de banda ventricular para alejarlas y favorecer la coaptación
de las cuerdas vocales a la vez que colabora en el equilibrio laríngeo.
7.13. Técnica de constricción labial. Consiste en estrechar el flujo de aire por los labios protruidos
consiguiendo un flujo continuo y sin esfuerzo, mezclando este flujo de aire con sonido fricativo
vocal. Se consigue con este ejercicio coordinación fonorrespiratoria, estimular la resonancia y
transferir la constricción laríngea llevando la tensión a los labios.

8. Método de activación vocal basado en técnicas variadas para lograr sonorización necesaria para una
producción vocal glótica o con otras estructuras usadas como fuente de emisión de sonido.
8.1. Técnica de sonidos disipadores: consiste en repetir sonidos cortos, carraspear o toser con
activación glótica seguidos de emisión de sonidos nasales o fricativos sonoros. Se puede asociar a
ejercicios de empuje. El objetivo es activar la vibración de las cuerdas vocales para producir
sonoridad glótica y activar la participación de estructuras supra glóticas.
8.2. Técnica de maniobras musculares: diferentes maniobras de manipulación laríngea las podemos
utilizar para activar la producción vocal o cambiar la cualidad de la emisión. Las maniobras son
las siguientes:
- Aproximación hacia la zona media las alas tiroideas emitiendo al mismo tiempo el sonido nasal
/m/ continuado. El objetivo de esta maniobra es activar la vibración de las cuerdas vocales o de
estructuras supraglóticas.
- Presión anteroposterior de la laringe presionando en dirección al cuello, emitiendo al mismo
tiempo un sonido nasal o la vocal cerrada /o/. Con esta maniobra vamos a disminuir la tensión
vocal y la frecuencia aguda por disminución del diámetro anteroposterior de la laringe.
- Presión vertical de la laringe hacia abajo emitiendo al mismo tiempo la vocal /u/. El efecto que
vamos a conseguir es agravar la voz bajando la laringe.

8.3. Técnica de secuenciación de adquisición de voz esofágica. Consiste en sustituir la función vocal
que realizaba la laringe, por otra función adaptativa llevada a cabo por la parte superior del
aparato digestivo, creando una reserva de aire que se pueda expulsar al exterior, contralando el
esfínter esofágico voluntariamente y sonorizando el flujo de aire. La corriente de aire sonorizada
será empujada hacia la cavidad vocal y articulada en forma de fonemas.
El paciente puede utilizar dos formas de recoger el aire, por inhalación o por inyección. El método
de inhalación/succión consiste en aprovechar los cambios de presión infraesofágica producidos
por los movimiento respiratorios, inspirando profundamente con flexión anterior de la cabeza,
produciéndose de forma refleja la apertura del esófago y llevando la cabeza hacia atrás en el
momento de la espiración, sonorizando el aire esofágico. El método de inyección consiste en
recoger el aire y con la boca cerrada elevar la punta de la lengua y retraerla, creando así una
presión negativa que impulsara el aire hacia abajo.la boca del esófago queda entonces dilatada
formándose la cámara de aire que luego se sonorizará.

 Disfonía infantil.
A los niños no se les opera nunca las CCVV y ellos siempre vienen con la idea de que se les operen,
porque los adultos se lo dicen constantemente. Esto les genera ansiedad y por eso retienen la voz. Su voz
entonces suena estrangulada por el nivel de tensión laríngeo que presentan, lo que les provoca fatiga a
nivel de coordinación fonorrespiratoria.
El patrón que caracteriza a los niños con disfonía suelen ser muy nerviosos. Tienen rasgos de
personalidad con un nivel elevado de ansiedad y con niveles de actividad muy elevados. Suelen ser niños
inteligentes y muy reflexivos y somatizan el nivel de responsabilidad con patología de la voz.
Las afecciones que son más usuales son micronódulos, nódulos, inflamación de CCVV, hipertonía
funcional, y en algunos casos alteraciones de tipo orgánico congénitas, como son hiatus o sulcus vocal.
Lo más importante en la reeducación seria concienciar al paciente sobre su patrón fonatorio.
Tenemos que sacar que es lo que siente en su voz y que le impide realizar, lo que limita en su vida.
El paciente disfónico infantil conocerá su nivel de esfuerzo, el paciente pondrá siempre nota o
evaluará su nivel de trabajo (nos referimos a: evaluar cuando tiene que usar la voz y como de manera
funcional. también evaluará sus tiempos de reposo vocal, y evaluara el uso de su voz en diferentes
situaciones comunicativas).
Los objetivos de nuestro tratamiento van a ser elaborar un plan de control propioceptivo de nuestro
paciente, del uso correcto e incorrecto que hace de su voz, de los tiempos de reposo vocal que tiene
nuestro paciente y de los apoyos corporales que intervienen en la coordinación fono-respiratoria.
Controlaremos también su patrón fonorrespiratoria, pondremos atención en la cintura escapular,
analizaremos la relajación-tensión corporal del niño en los momentos en los que tiene que gestionar la
respiración y la fonación, e incorporaremos la noción de ritmo y de velocidad, tanto en el trabajo corporal
como en el trabajo vocal; también vamos a intervenir en el área auditiva, enseñaremos al niño a controlar
su propia voz y a descubrir los matices de otras voces y de su voz propia. Enseñaremos al niño a percibir los
sonidos de forma aislada, y formando parte de palabras. También trabajaremos el área orofacial,
controlando la posición lingual, posición labial, la tensión de las mejillas, dureza del gesto y la movilidad
lingual, labial y mandibular. Trabajaremos con el niño disfónico la producción vocal, la emisión de las
vocales aisladas, la emisión de consonantes y trabajaremos la vibración nasal, liberando las tensiones
laríngeas. Trabajaremos diferentes melodías y la resonancia. Trabajaremos la frecuencia de la emisión y la
gestión de la intensidad evitando repetir ciclos de esfuerzo y desplazando la capacidad de resonancia
hacia zonas supra-laríngeas o infra-laríngeas, evitando la tensión del vestíbulo laríngeo, que al igual que en
cualquier otro tipo de disfonía, se intentara conservar al máximo el área comunicativa, integrando todas
las estrategias en el lenguaje conversacional y espontaneo, mejorando así la capacidad comunicativa del
niño disfónico.
Con el niño disfónico NO trabajaremos fuerza porque vienen con tensión. Nunca trabajaremos
excesiva tensión porque hay una elongación de cuerda vocal que está en crecimiento.
 Técnicas:
Nunca se da un masaje a un disfónico infantil porque las estructuras laríngeas no están completamente
formadas.
Los movimientos del cuello, en los niños, se deben hacer con ayuda del logopeda porque no afianzan
rutinas y un día lo puede hacer rápido y otro día lento. Esta manipulación debe ser casi obligatoria.
Cuando estamos masajeando estamos manipulando estructuras y cuando estamos moviendo nosotras
estamos controlando el movimiento.
A nivel orofacial trabajamos tonicidad. Aquí vemos hipo e hipertonías. Casi siempre los disfónico
infantiles tendrán respiración bucal con narinas disminuidas, caras alargadas, poco tono en las mejillas y
lenguas bajas (cara angosta).
En que praxias bucofaciales os detendríais para trabajar con disfónicos infantiles:
- Linguales: arriba-abajo: vamos a trabajar la concienciación de la correcta posición de la lengua.
Nos llevamos la sorpresa de encontrarnos degluciones atípicas. Trabajaremos la fuerza del ápice lingual,
con la praxia del caballito. Trabajaremos en contacto del ápice lingual con el barrido del paladar. Evitar la
salida de la lengua.
- A nivel labial: trabajaremos el control funcional del sellado labial, y habrá que poner un punto de
conciencia en la capacidad y la fuerza del sellado labial. morrito-sonrisa, besos, y nunca trabajaremos
morder labio abajo y de arriba porque no trabajamos el sellado labial y podemos conducir a un habito de
sellado labial incorrecto.
Cuáles son los hábitos incorrectos que están provocando deglución atípica: succión digital del labio
inferior, morderse las uñas y jugar continuamente con la lengua porque se potencia la tensión.
Fuerza en las mejillas (muy importantes): mofletes que están metidos hacia adentro, por eso se llama cara
angosta porque pierden toda la fuerza a nivel del masetero. Podemos potenciar la fuerza inflando los
mofletes y los dos a la vez y alternando.
Esto está relacionado con el control fono-respiratorio.
Vibración labial: estoy trabajando sellado labial, coordinación fono-respiratoria, fuerza labial y
precisión labial. Cuando el paciente no es capaz de vibrar es porque tiene poco control de fuerza labial y
poco control de la posición a nivel de maseteros, y entonces le sale una pedorreta pequeña. Si metemos
voz a la vibración, metemos coordinación fono-respiratoria con vibración de la mucosa laríngea. Otro
aspecto que trabajamos con la introducción de voz trabajamos los resonadores, hay sonido en armonía
con la respiración.
En sesión, como los niños disfónicos hablan mucho, podemos intercalar los periodos de habla con
periodos de resonancia (vibración de labios), para relajar las CCVV y movilidad de la mucosa.
Los pacientes difónicos cuando se les manda un ejercicio de resonancia tienden a modular, no se
quedan siempre en un tono. De esta manera conseguimos de manera natural modularidad y longitud de
CCVV, conseguimos un aumento de extensión vocal.
Una vez que controlamos la resonancia anterior, trabajamos la fonación: puntos de articulación
correctos, apertura mandibular en la fonación, velocidad articulatoria durante la fonación, ataques
vocales duros y blandos, integración de todos los fonemas en lenguaje conversacional, modulación,
intensidad, capacidad conversacional, y observaremos si el paciente en esta capacidad conversacional si
el paciente es capaz de respetar turnos, y si es capaz de iniciar y de terminar conversaciones de forma
correcta. El control de turnos es importante por lo tiempos de reposo.
Todo el trabajo fonatorio se va a realizar controlando la respiración y la postura.
La respiración debe ser abdominal. Tendremos que procurar que la respiración no sea clavicular. A los
niños asmáticos les cuesta mantener la respiración abdominal.
- A nivel postural vamos a controlar la postura del cuello, ya que tienden a la proyección alta del
cuello.
No se va a poner tanto punto de conciencia en la postura, pero si se va a trabajar el punto de
conciencia corporal, con cambios de postura, pero siempre a través del juego.
Los cambios de postura van a ser tanto tumbados como sentados, de pie y en movimiento.
Aproximándonos a las producciones naturales del niño disfónico.
Además tenemos en cuenta el tipo de actividades físicas que realiza. No es lo mismo que juega al
tenis, que corre o que es portero. Varía la respiración, realizaríamos un trabajo posterior al tiempo de
entrenamiento. Cuando salga del entrenamiento el niño esperará 10 minutos sin hablar e hidratándose
con líquidos. Haremos un entrenamiento compensatorio. Nunca recomendaremos que quiten al niño de la
actividad física, porque el niño se relaja haciendo deporte, ya que libera endorfinas.
Con un niño que juega al tenis, tendrá tensión laríngea y del esternocleidomastoideo, además de un
golpe glótico duro.
Los porteros de futbol gritan mucho y se ponen muy nerviosos. No podemos controlar el grito. Tenemos que
hacer un trabajo de concienciación, en los que se da patrones y hábitos correctos. Haríamos reposo
vocal y trabajaríamos relajación a través de la resonancia (vibración de labios), la familia es fundamental
aquí, se debe concienciar a la familia y profesores para que le controles en los tiempos de recreo y que les
permitan beber agua en el aula. Les tenemos que explicar que las CCVV tienen que estar hidratadas,
mantener cierta humedad durante los procesos de fonación.
Una vez que hemos conseguido que el estilo fonatorio mejore, enseñaremos a nuestro niño a impostar
la voz, que es diferente que enseñar a gritar (nosotros no enseñamos a gritar, sino a llamar a un amigo que
esta mas lejos). Tenemos que eliminar el concepto grito de nuestro vocabulario.
La voz tiene que estar totalmente limpia, para asegurarnos de que está totalmente limpia a nivel funcional
y orgánico con los datos del otorrino para empezar a trabajar impostación.
Concienciaremos a nuestro paciente continuamente de las pautas de higiene vocal. Se las vamos a
recordar con frecuencia.
También encontramos disfonías infantiles con dislalias porque tienen el punto de articulación
incorrecto, y el patrón respiratorio (control fono-respiratorio y movimiento del ápice de la lengua).
Ésta incoordinación fono-respiratoria suele ser debido a que el niño no discrimina entre fonemas sordos y
sonoros. Es más difícil decir /bdg/ (bodega) que /ptk/ (petaca). Va a tener problemas en /r/, /s/, /f/, /g/.
Las disfonías neurológicas, provocan espasmos: apertura o cierre exagerado, para ello se trabaja
mediante la relajación.
 Voz profesional y cuidados de la voz.
Consideramos la voz como expresión de nuestros pensamientos, emociones y estado corporal de
tensión y relajación, siendo la voz un reflejo de lo que soy y de cómo estoy.
Como logopedas, consideramos la voz en 4 dimensiones: anatómica, fisiológica, psicológica y social-
relacional.
Tendremos en cuenta, a nivel anatómico y fisiológico, las cuerdas vocales, la mucosa laríngea, el
vestíbulo, la faringe, la tráquea, los pulmones, la lengua, el paladar, los labios, la nariz, las mejillas, las
cervicales y la cabeza, sin olvidar los pulmones y el cinturón abdominal y considerando la laringe con sus
cuatro funciones: respiratoria, deglutoria, fonatoria y esfinteriana.
Consideramos las cuerdas vocales con su función vibratoria durante el proceso de fonación y durante
la situación de reposo vocal tendremos en cuenta como se colocan las cuerdas vocales en apertura
respecto a la línea media imaginaria.
Cuando trabajemos la función fonatoria trabajaremos además las funciones esfinteriana, respiratoria y
deglutoria y tendremos en cuenta el cuerpo en general observando la postura, la respiración, la relajación
y la alimentación. Respecto a la postura observaremos el tono, la elasticidad, el equilibrio y la alineación.
Respecto a la respiración observaremos el tipo y función y tendremos en cuenta la capacidad respiratoria.
Observaremos la relajación corporal general y segmentada, y tendremos en cuenta la alimentación del
paciente no solo si es completa y variada, sino el patrón de masticación y deglución.
También tendremos en cuenta el entorno del sujeto que vamos a tratar. Tendremos en cuenta las
situaciones de uso vocal en el hogar, las situaciones de ocio y en el ámbito laboral. Veremos si las
situaciones en el hogar afectan al sujeto y tendremos en cuenta el patrón vocal familiar.
Tendremos en cuenta si la situaciones de uso vocal en el ocio son saludables y si en el ámbito laboral
del sujeto se dan las siguientes características: buena iluminación, ventilación, nivel de ruido,
humidificación, acústica y si está expuesto a situaciones de estrés y de autoridad y tendremos en cuenta
las variables de influencia vocal, considerándolas en tres grupos: biofísicas, psicológicas y sociales-
relaciones y contextuales:
- Biofísicas: higiene nasal y vocal, el tabaco, alcohol, alergias respiratorias, cambios hormonales,
periodo premenstrual, gritos, situaciones de esfuerzo vocal, si habla con peso y/o en movimiento
continuo, si respiración por boca, carraspeo, riso, los ataques vocales duros y blandos, alimentación y
postura.
- Psicológicas: relajación, bienestar/malestar personal, cansancio físico y mental, falta de sueño,
descontrol emotivo, vida agitada, estrés, estados de tranquilidad y agitación, postura y control
postural.
- Social-relacional-contextual: ocio, clima profesión, ambiente, si existe o no sequedad ambiental,
ruido ambiental, familia y estilo comunicativo, amigos y estilo comunicativo, climatización artificial,
cambios bruscos de temperatura, polución, ambientes cargados y poco ventilados.

Para cuidar la voz, además de considerar todos estos aspectos, lo trabajo en diferentes posturas,
modificando y controlando la postura corporal en general, la postura cervical y la laríngea y trabajaremos
la voz analizando todos los días el estado de tono aumentado o disminuido con el que el paciente emite
su voz y, dependiendo de las necesidades del paciente, observaremos y trabajaremos la voz en situación
de reposo y movimiento.
Respecto a la postura corporal y el mantenimiento o corrección de la voz tendremos en cuenta el
esquema corporal del paciente. Conociendo el esquema del mismo y teniendo en cuenta el
conocimiento consciente que tiene el paciente sobre su propio esquema corporal.
También tendremos en cuenta la propioceptividad, es decir, la representación mental que tiene
nuestro paciente de su propio movimiento y de su estado de reposo; la verticalidad, el tono y los ajustes
musculares que requiere el paciente para cada actividad, tanto si es hipertónico como hipotónico; la
alineación de la columna y discos vertebrales sirviéndonos de referencia la C1 y C2. Tendremos en cuenta
el equilibrio, la simetría y la elasticidad cervical, dorsal y lumbar del paciente y así podremos conocer el
esquema músculo-esquelético del sujeto y los usos musculares adecuados e inadecuados que realiza
durante la fonación.
Vamos a tener en cuenta, en intervención, el termino postura como el estado correcto del cuerpo en
el que se mantiene firme pero en ningún caso en extensión máxima ni todo lo contrario, con espada
encorvada, hombros hacia adelante, pecho hundido y vientre caído. Mantener la postura correcta
consiste en oscilar la cabeza de forma que se balancee sobre la columna vertebral. A su vez los pies sirven
de contacto con el suelo existiendo una continua estimulación de los pies hasta la cabeza. Teniendo
además en cuenta la respiración lateral no lográndose con movimientos forzados desde fuera.
Como conclusión, no podemos separar el uso de la voz del resto de la persona. Esta va a depender de
la personalidad del paciente y de lo que hace. Con lo cual el paciente tendrá que tener control sobre lo
que hace con su cuerpo. Esta es la base sobre la que descansa un buen uso de la voz y nosotros como
logopedas, para conseguir una intervención efectiva, no solo vamos a conocer la voz del paciente, sino
también vamos a tener que conocer al sujeto que habla.