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Introducción

La arquitectura se considera como el arte y la ciencia de proyectar y construir edificios, que comienza en los
tiempos prehistóricos en que los hombres construyeron las primeras cabañas de cañas y barro.
En América precolombina la arquitectura solo floreció en México, Guatemala y el Perú; los mexicanos (aztecas,
zapotecas, mayas), levantaron vastos conjuntos de construcción armónica, al aire libre, caracterizados
principalmente por inmensas pirámides truncadas (adoratorios), juegos de pelotas, palacios y otros edificios
públicos; los incas del Perú fabricaron ciudades de piedra, escalonadas en terrazas, con murallas, torreones,
edificios y monumentos, obras de riego, estanques y caminos; los bloques de piedra eran a veces colosales y
los asentaban sin argamasa.
En un sentido corriente, la arquitectura es el arte de construir de acuerdo con un programa y empleando los
medios diversos de que se dispone en cada época. si bien tiene un sólido fundamento científico (la parte de la
ingeniería) y obedece a una técnica compleja, solo es arte cuando la construcción es expresiva de la voluntad
espiritual de una época, es decir, cuando es capaz de emocionar.
También cabe decir que la arquitectura es el arte de conformar el espacio, transformándolo en símbolo
emotivo de espiritualidad.


Arquitectura primitiva


ARQUITECTURA PRIMITIVA MEGALITICA

Tal vez haya comenzado el hombre a crear formas arquitectónicas en el paleolítico, pero el verdadero origen
de este arte por ahora, se señala en el neolítico.
Los monumentos megalíticos estaban formados por enormes piedras dispuestos generalmente de modo poco
variado, y no parecen denunciar ninguna intención artística manifiesta; se les encuentra en Europa
septentrional y occidental, a lo largo del Mediterráneo, en Levante, en la India y en extremo oriente.


ARQUITECTURA PRIMITIVA ACTUAL

El arte primitivo corresponde a una fase de la evolución intelectual humana. Actualmente algunos pueblos,
practican una arquitectura primitiva muy similar a los de los pueblos que ocuparon la Europa occidental.
A pesar de los pocos medios de que disponen, la arquitectura de estos pueblos revela una gran comprensión
de las necesidades a que debe responder, una notable habilidad en el empleo de los materiales y a menudo un
gusto muy seguro.


Arquitectura antigua


EGIPTO

La construcción de los edificios destinados a proteger y magnificar la existencia de los dioses, de los reyes y de
los muertos divinizados es la manifestación esencial de la arquitectura Egipcia. Hasta de dinastía III, emplean
de la piedra calcaria, de ladrillo cocido y de la tierra pisada. La construcción egipcia es maciza y muy a
menudo está constituido por grandes bloques aparejados con tal cuidado que aún hoy ciertas junturas son
apenas visibles.
Hacia 2500 A.C. aparece la columna cilíndrica acanalada, con capitel llamada columna protodórica. Más tarde
aparecen los ordenes florales.
En la época grecorromana aparece una columna compuesta de umbelas muy expandidas.


Templos

• Construidos al ras del suelo.
• Semitallados en la roca y en parte construidos con materiales transportados, a los que se llama hemispeos.
• Enteramente tallados en la roca, a los que se llama speos.
Los templos que corresponden a las dos ultimas clases sirven generalmente de vestíbulo a las tumbas.


Tumbas

En la época prehistórica, los cuerpos eran hundidos en la arena en posición embrionaria. En tiempo de los
reyes tiníticos eran sepultados en sarcófagos de terracota.
Las tumbas toman sucesivamente tres formas:
• Las mastabas reales
• Las pirámides
• Los hipogeos


Palacios reales

Se caracterizan por su gran simplicidad, los primeros parecen haber sido construidos con cañas. En la época
tebana, la planta de los palacios reales es como la de un templo.


Casas particulares

Se construían con madera, ladrillo o tierra pisada, excluida la piedra, que se reservaba para las construcciones
religiosas. Provistas de mucho confort, sobre todo contra el calor.


MESOPOTAMIA Y ASIRIA

Templos, palacios, fortificaciones, canales, casas particulares. Construcciones con ladrillo secados al sol, a
veces cocidos, unidos por una argamasa de betún. El edificio, templo o casa privada, es un paralelepípedo
rectangular, primitivamente colocado en una plataforma hecha de desperdicios encerrados entre cuatro muros
de ladrillos cocidos. El terraplén de la plataforma determina un sistema de drenaje. Los muros se caracterizan
por las partes salientes y entrantes que actúan como elementos decorativos .


Ciudades y palacios

Conocemos pocos monumentos de esta civilización, a causa de los materiales empleados. Los restos de un
palacio en Kisch revelan un edificio de columnas. El pueblo vivía en cabañas de tierra seca. La primitiva
Babilonia se distingue ya por sus numerosos templos y palacios, pero es a la segunda Babilonia la que llegar a
ser célebre.


Los templos

Se conservan vestigios del templo de “tell-el-obeide” que permite suponer que tenía una terraza y un peristilo
en lo alto de una escalera cuya entrada estaba adornada con una columna de madera enduida con betún.


Las fortificaciones

Las ciudades estaban rodeadas por muros muy alto y espesos, flanqueadas por torres boladizadas y troneras.
El espesor del muro era mayor en las puertas; estas estaban adornadas a menudo con toros alados.


Trabajos de utilería publica

Indispensables para fertilizar el terreno, los canales eran de origen muy antiguo. se los utilizaba además para
transportar mercaderías y nunca fueron abandonados.


Casas particulares

Se componían de pequeñas piezas que rodeaban un patio rectangular y estaban construidos con ladrillos y
cubiertas con vigas de madera. Rara vez tenian un primer piso. Este tipo de plantas no parece haber variado
en el curso de este periodo.


Tumbas

La necrópolis de Susa, ha proporcionado vasijas que conservan esqueletos. Posteriormente, las tumbas reales
de Ur han revelado grandes fosas destinadas a enterrar al rey con todo su cortejo.


FENICIA

No queda ningún monumento importante de la arquitectura fenicia.


PALESTINA

Los judíos no poseyeron arquitectura particular. La Biblia revela que hacían construir sus monumentos por
obreros extranjeros.


PERSIA

Dos fuentes tienen esta arquitectura: Egipto y Asiria. A la primera se debe su modo de construir; a la segunda
su sistema decorativo.


GRECIA

Palacios, viviendas, lugares de culto, tumbas, lugares públicos. Ladrillo, madera, piedra y mármol. Hasta el
siglo XX A.C., las viviendas privadas eran construidas en planta redonda o elíptica.


Palacios

El palacio de Knosos puede considerarse dividido en tres partes: el santuario la común, el santuario y el
departamento del rey.


Casas particulares

Un panel de losa decorada del siglo XVIII A.C. Revela como eran las casas de esas epocas. Su aspecto es
parecido al de las casas actuales del sur de Francia.


Lugares de culto

Al principio, los templos no eran más que cabañas hechas con ramas; a menudo el culto se rendía en lugar
sagrado, al aire libre, y las ceremonias se celebraban en torno a un altar abrigado, adornado con estatuas.


Tumbas

Las tumbas cretenses, excavadas al principio en la roca, fueron reemplazadas hacia el siglo XXV A.C. Por los
tolos, que servían para dar sepultura a una familia a lo largo de muchas generaciones.


Fortificaciones

Se ha encontrado restos de murallas en toda Creta. Están construidos con piedra de talla de 1 m. a 1.50 m.
aproximadamente y unidos entre si sin argamasas.


ROMA

Los programas son los mismos que en Grecia, pero se aplican además a los grandes conjuntos públicos.


Templos

En general, son parecidos a los Griegos pero de mayor dimensiones.


Anfiteatros y teatros

Los anfiteatros y los circos eran vastos recintos circulares, de dimensiones a menudo colosales, construidas
para el goce del pueblo.


Basílicas

Eran grandes edificios con una o tres naves, destinadas a ser mercados cubiertos.


Termas

Desde el principio del imperio se construyeron en Roma y en las grandes ciudades conjuntos de edificios que
comprendían establecimientos de baño, gimnasios, bibliotecas, salas de reunión y de concierto, lugares para
comer, jardines, todo suntuosamente decorados con mosaicos, estatuas, mármoles preciosos, etc.
Acueductos, cloacas, puentes: para conducir el agua potable a la ciudad, a veces desde muy lejos, los
romanos construyeron conductos subterráneos o al aire libre. Estos últimos, construidos de manera admirable,
han resistido 2000 años la acción del tiempo y algunos todavía sirven.


Foros

En su origen, el foro, mercado y lugar de combate para los gladiadores, estaba rodeado de un cerco de
pórticos y contenía estatuas, un templo, la curia, la sala de los votos, la tribuna de las arengas y la basílica.


Tumbas

Generalmente agrupadas en bastos cementerios, las tumbas romanas se componían de estelas y sarcófagos.


Arcos del triunfo

Eran puertas triunfales, generalmente consagradas a un emperador, emplazadas en ciudades romanas.


Columnas

Los romanos elevaron columnas monumentales aisladas, coronadas con estatuas de emperadores.


Casas particulares

La casa romana difería de la Griega en que no había separación para hombres y mujeres, llevando los dos
sexos vida en común.


Fortificaciones

Los romanos utilizaron siempre la fortificación fija de campo; solo a partir de las primeras invasiones
construyeron murallas de cintura en las ciudades más importantes del imperio.


Arquitectura del siglo xx o contemporanea
Programas

La determina en varios sentidos la extremada complejidad de la vida actual.
Como vivienda del hombre, ademas de las casas privadas y de las grandes residencias, tienen importancia las
casas de departamentos, para habitación conjunta de muchas familias, con ahorro de espacio y gastos, y los
barrios de casas baratas para obreros y empleados, asi como la granja y las mas diversas casas de campo. La
actividad comercial hace que aparezca y se expanda el rascacielos y los grandes edificios de renta. la
activación industrial hace que tome incremento la fabrica. Convive hoy como un conjunto de edificios
accesorios además de los talleres propiamente dichos.
Por último, otras forma de la actividad urbana hacen que se desarrollen en gran escala muchos tipos de
edificios públicos, a los que se les otorga preferente atención y variadas obras de ingeniería en las que
también interviene el Arquitecto o el espíritu moderno de la Arquitectura.


Aspecto plástico

Sea la renovación del gusto que comienza a fines del siglo pasado y por la influencia de la pintura y la
escultura, que imponen nuevas formas expresivas con abandono progresivo de los apoyos representativos;
sea por el empleo de los materiales aludidos de acuerdo con sus posibilidades formales y por atender a
necesidades sociales que se han vuelto urgentes en nuestro tiempo.


Funcionalismo

Fue Le Corbusier quien logró condensar en una fase el ideal que rige a la arquitectura moderna.


Antecedentes

Los historiadores suelen responder con cuatro tipos de justificaciones a la pregunta de porqué ha surgido la
arquitectura moderna, según sea la premisa teóricas que fundamente la respuesta: por la evolución natural del
gusto, por el progreso científico y técnico en las construcciones, con consecuencia de las nuevas teorías de la
visión estética y como resultado de una radical transformación social. Las cuatro son en parte verdaderas y
pueden resumirse en una sola:
En el profundo cambio del modo de vivir que se opera ya en el último cuarto del siglo XIX y se agudiza
después de la guerra de 1914-1918. Y los antecedentes que se pueden señalar provienen, en efecto, de
geniales anticipaciones en los cuatro terrenos mencionados. Pero los más importantes son lo que se
manifiestan en construcciones debidas a las grandes personalidades de la primera edad moderna de la
arquitectura.


Primera generación de maestros Europeos

Al terminar la primera guerra mundial en 1918 ya estaba constituida la nueva teoría arquitectónica y se habían
realizado regular cantidad de obras de acuerdo con ella. Bruno Zevi dice que “todos los instrumentos
figurativos del racionalismo estaban elaborados: el mérito de los artistas racionalistas fue el de escogerlos en
el abundante diccionario formal de la primera época y el de suscitar un movimiento internacional tan
enérgicamente orientado que si se le compara con él, el anterior del Art Nouveau resulta pálido “.


Segunda generación de maestros Europeos y Americanos

Mientras la mayoría de los maestros abandonan Europa o no producen los que se quedan en ella, va surgiendo
una nueva generación que acaso no tenga la misma coherencia que la anterior, pero que se caracteriza por la
flexibilidad y la mayor riqueza de los planteos, no solo en el aspecto constructivo, sino también en las
proyecciones sociales de la arquitectura.


El aporte de los hispanoamericanos

Sin que pueda afirmarse que los países de Sudamérica hayan aportado nuevas soluciones arquitectónicas o
impulsado tendencias, el desarrollo de la arquitectura nueva en algunos de ellos ha sido extraordinario en lo
que va del siglo. En ese sentido, Brasil y México se distinguen por el impulso creciente de la arquitectura.
En Venezuela el impulso es relativamente reciente.













La arquitectura de Venezuela es el arte edificado tanto en
Venezuela, como por arquitectos venezolanos en otras partes del mundo.
La arquitectura venezolana es una mezcla de la cultura autóctona indígena venezolana y de las
adoptadas en el país por la transculturización artística de las distintas culturas arquitectónicas que
se comenzaron a proyectar en Venezuela desde la llegada de los españoles a territorio
venezolano.
Introducción
En el arte colonial se conocen todas las expresiones artísticas, impulsadas bajo la influencia
de España y de Portugal en Brasil, durante los siglos XVI, XVII y XVIII en las regiones que hoy
ocupan los países hispanoamericanos. El desarrollo del arte colonial fue desigual según el grado
de progreso cultural, las condicione geográficas y la organización social de cada colonia.Las
regiones donde había existido un sólido sustrato precolombino y que luego alcanzaron la condición
de virreinato tuvieron un mayor desarrollo. Los centros mas importantes fueron: México, Perú
y ecuador, donde la influencia del arte barroco español, especialmente los estilos churrigueresco,
herreriano y mudéjar, mezclados con elementos indígenas, configuraron un arte singular
expresado en arquitectura, escultura, pintura y orfebrería tomando en cuenta la realidad de cada
región, el empeño evangelizador que ponían los frailes misioneros encargados de llevar adelante
esta conquista de la fe y las necesidades del dominio y control de los conquistadores.
Arquitectura indígena
Se estima que el hombre llegó a Venezuela desde el año 15000 a. C., en el período conocido
como Paleo indio. Como el número de etnias era muy reducido, en sus inicios sólo 20 o 30
hombres poblaron las tierras venezolanas, que procedían del norte del Continente, descendientes
de oleadas provenientes de Asia. Ningún estudio arqueológico ha logrado comprobar la existencia
de alguna arquitectura creada por el hombre prehistórico en territorio venezolano entre el Paleo
indio y el Meso indio (15000 a. C. hasta 1000 a. C.), en parte esto se debe a que las poblaciones
indígenas en aquellos tiempos eran nómadas, y por tal motivo, no construyeron ningún tipo
de vivienda, pues no se establecían en un lugar en específico. Posiblemente se refugiaban en
cavernas o cuevas.
Arquitectura neoindia
El hombre prehistórico empezó a construir arquitecturas útiles, aproximadamente desde el año
1000 a.c hasta el siglo XV d. C., en el período conocido como el "Neo indio". La arquitectura
neo india consistía en construcciones incipientes, como terrazas agrícolas y bóvedas alineadas por
piedras, llamadas mintoyes, que eran utilizadas como tumbas y silos para
elalmacenamiento de productos agrícolas. En los llanos occidentales hay evidencias de
construcciones artificiales asociadas a la agricultura, que consisten en terraplenes, campos
elevados, camellones o calzadas que funcionaban como muros de contención de las aguas en
zonas anegadizas y permitían, entre otras cosas, atravesarlas a pie.
También se han registrado 6 estaciones de conjuntos megalíticos compuestos por menhires,
o rocas verticales en fila, en algunas de las que han sido encontradas se detallan las
representaciones artísticas del indígena venezolano, con grabados petroglíficos. El material más
trabajado en este período fue la piedra.
Arquitectura indohispana
La arquitectura Indohispana es la que se comienza a desarrollar a partir del año 1498 d.C., año en
el que llegan los colonizadores a costas venezolanas. En el siglo XV se proyectan dos tipos de
arquitecturas, la trabajada por los aborígenes venezolanos, y la construida por los españoles en
territorio venezolano. La arquitectura indígena venezolana era trabajada en dos espacios
diferentes, el agua y la selva. A la arquitectura de agua, corresponden los palafitos, que eran
viviendas comunes de las tribus wayuu y warao. Eran viviendas pequeñas, apoyadas sobre pilotes
de madera, construidas sobre las aguas tranquilas de los lagos y lagunas. Cuentan los
historiadores que cuando Américo Vespucio llegó a costas venezolanas y observó los palafitos del
Lago de Maracaibo, llamó al lugar "Pequeña Venecia", donde derivó tiempo después el nombre de
Venezuela.


Hoy en día aunque la cantidad de comunidades indígenas han disminuido, las que aún existen
conservan la arquitectura de sus ancestros en los territorios de la costa oriental del Lago de
Maracaibo y en el Delta del Orinoco aún se pueden encontrar estos palafitos. En cambio, las etnias
que habitan las selvas tienen una arquitectura distinta, la churuata, era y sigue siendo el tipo de
vivienda predominante en los poblados indígenas. La churuata es una especie de choza, pero muy
particular, es una vivienda colectiva propia de los pueblos Panare y Piaroa, ubicados al sur del
Orinoco. Se destaca por su armazón de postes de maderas y círculos concéntricos interiores,
sobre los que se colocan los delgados haces de palma que conforman la capa impermeable del
techo y la perfección de sus formas, coronada por una punta cónica en la que culmina el techo y
destaca sobre la vivienda. La churuata se ha convertido en los últimos años en un icono de
la cultura venezolana, pues ha sido llevada a las ciudades, en espacios públicos como parques,
Mansiones, restaurantes, sitios de esparcimiento, hoteles e inclusive como espacio incorporado en
casas modernas.
Aunque las viviendas más apreciadas y que más han perdurado hasta la actualidad en los pueblos
indígenas son el palafito y la churuata, otras etnias tenían su modelo propio de vivienda. Los
wahiba, construyen una vivienda colectiva hecha de palma y bambú, de planta rectangular, con
grandes aleros y de dos plantas que se dan uso en dos tiempos del año. Cuando es época de
lluvia las aldeas suelen quedar inundadas, por lo que ellos viven en el segundo piso, cuando es
época de sequía viven en la planta de abajo. Los indígenas venezolanos básicamente
usaban: madera, palos, palmas, caña, bambú, mangle y enea para la construcción de sus casas.
Arquitectura colonial
La arquitectura colonial venezolana es construida desde el siglo XVI cuando Venezuela comienza
a ser colonia dependiente del Imperio español, hasta 1810, cuando comienza el proceso de
Venezuela. La arquitectura de esta época se caracteriza por su discreta modestia. La explicación
está en las condiciones socioeconómicas del país. Venezuela no ofrecía entonces a los
colonizadores las inmensas riquezas guardadas por la naturaleza para tiempos posteriores. Una
provincia aparentemente poco rica no podía permitirse el lujo de construir edificios de alto costo a
imitación de los grandes virreinatos que existían para la época y la sociedad colonial no brindaba
tampoco un cuadro tan próspero como el de otros países de América Latina.
La simplificación de los problemas técnicos, la renuncia a la mayoría de los elementos decorativos
y abigarradas ostentaciones de barroquismos fantasiosos, la imposibilidad de
utilizar materiales costosos y la consiguiente falta de artesanos, contribuyeron a establecer una
modesta pero bien definida fisonomía de la arquitectura colonial de Venezuela.
Arquitectura civil
La vivienda popular de la colonia se caracterizaba por la simplicidad de sus formas, sin muchos
efectos escenográficos, mientras que la sobriedad era la principal característica de las mansiones
aristocráticas, con una fuerte influencia morisca heredada de la España Meridional. Se puede
reconocer la funcionalidad de cada arquitectura colonial, por el empleo de los materiales, algunos
como la madera, la caña amarga, el adobe, la tapia y la arcilla, que sirvió para la creación de
ornamentos funcionales.
La idea constante que preside la arquitectura colonial venezolana de protegerse del sol, la lluvia y
la luz, se reencuentra en el estudio las fachadas de las casas de la época. Algunas de las
arquitecturas coloniales más representativas que perduran en la actualidad son:
 Casa Natal del Libertador Simón Bolívar en Caracas;
 Casa Guipuzcoana en La Guaira;
 Casa Amarilla en Caracas;
 Casa de la Capitulación en Maracaibo;
 Quinta Anauco en Caracas;
 Casa de la ventanas de hierro en Coro;
 Casa del Congreso de Angostura en Ciudad Bolívar.
Arquitectura religiosa
Los templos eran constituidos por una casi invariable, disposición conformada por una planta
rectangular, tres naves separadas por arcos de cubierta de alfarje compuesta de una armadura de
madera de pares, nudillos, tirantes y almizate. Las edificaciones católicas que se construían
despejaban sencillez y pobreza, pues dentro de sus arquitecturas prácticamente no existían
variantes de relevancia y la poca diversidad de materiales de construcción dictaba el diseño y
la calidad de la arquitectura religiosa en la época de la colonia. Para mediados del siglo XVI en
Venezuela no abundaban las familias pudientes capaces de levantar a sus expensas grandes
iglesias y conventos.
La misma iglesia católica, los obispos y las órdenes religiosas no disponían de
los medios suficientes para erigir monumentos religiosos comparables con los de otros países del
continente. El siglo XVII fue de reconstrucción de los templos católicos que habían sido destruidos
por el terremoto de 1641. El siglo XVIII, específicamente entre 1728 y 1785 la prosperidad que
gozó Venezuela por la apertura de la Compañía Guipuzcoana se reflejó también en la construcción
de nuevas arquitecturas, especial de tipo religiosas. Las ciudades de Coro y Caracas tuvieron el
mayor auge en construcciones religiosas. Algunas de las edificaciones religiosas más
representativas son:
 Catedral de Caracas;
 Panteón nacional en Caracas;
 Catedral de Coro;
 Convento de San Francisco en Caracas;
 Iglesia de San Francisco en Caracas;
 Palacio Arzobispal de Caracas;
 Capilla de La Trinidad en Caracas;
 Iglesia de Nuestra Señora de Santa Ana en Coro;
 Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Curucay en Caracas.
 Iglesia del Calvario de Carora.
Arquitectura militar
Durante la época de la colonia eventualmente se producían enfrentamientos entre los
conquistadores españoles y bárbaros que navegaban en costas venezolanas, a fin de apoderarse
de las provincias ubicadas en las costas del país. Para el momento,
los reinos de Europa afrontaban una crisis económica, por lo que tripulaciones armadas inglesas,
holandesas, portuguesas y francesas arribaban a Venezuela, con el fin de apropiarse de los
territorios de la provincia y saquear las ciudades costeras.
Las costas e islas venezolanas fueron escena de combates producidas por corsarios y piratas, por
lo que España se vio en la obligación de mantener su imperio, construyendo castillos, baluartes,
cuarteles y fortificaciones que resguardaban las ciudades de la provincia.
Pintura colonial
Se hicieron retratos, escenas de la vida cotidiana y escenas religiosas: estas últimas para decorar
el interior de las iglesias. La composición pictórica era solamente y simétrica, se utilizo el óleo
como técnica, los pintores más destacados de este periodo fueron Juan Pedro López y Antonio
José Landaeta. Venezuela adquirió el rango de la capitanía general (1777) en la colonia, por eso
no disponía de los recursos económicos ni del poder político que si tenían los virreinatos
de México, Colombia y Perú. Esta situación influyo en el modesto desarrollo de la pintura, la
escultura y la orfebrería. Las primeras pinturas fueron europeas que se conocieron por estampas o
ilustraciones de los libros religiosos, la temática era fundamentalmente religiosa y de finalidad
catequista, es decir se usaban como recursos visuales para señalar la fe católica.
Escultura colonial
La temática de la escultura colonial en Venezuela estuvo vinculada a la historia religiosa,
las imágenes para el culto fueron traídas desde España, su forma técnica e iconografía influyeron
en las imágenes que se hicieron en los sencillos talleres que abrieron los misioneros ,
la producción principal estuvo dedicada a retablos, altares e imágenes talladas, entre otros, Con el
propósito de darlas mayor realismo y siguiendo la tradición de la imaginaria española, a estas
imágenes se les colocaban pelucas, trajes a la medida y otros accesorios.
Los procedimientos empleados se pueden emplear en cinco:
 Imágenes de talla completa: cuando los rostros, manos y tajes están tallados en la madera que
luego era policromada.
 Imagen de vestir: cuando solamente tenían talladas el rostro y las manos y eran vestidas con trajes
y accesorios verdaderos.
 Imagen de tela enconada: cuando se les tallaba el rostro y las manos y el traje se les moldeaba
con telas engomadas y pintadas que daban forma.
 Imagen de relieve: cuando solo se tallaba un lado de la tabla y también se coloreaba.
 Imagen de Botella: una especie de tríptico único con pequeñas bisagras que cerrado adquiría la
apariencia de una botella.
 La Orfebrería: continuo la tradición estilística europea pero logro un valioso desarrollo
y creatividad como lo comprueban las custodias, jarras, platos, cálices y otros objetos alegóricos.
Conclusión
El arte colonial ha sido muy importante para nuestra vida artística ya que ha puesto sus criterios en
tierras que favorece, en muchos países la actividad agiliza dora estaba muy bien dirigida. Estas
misiones lograron construir muchas capillas, catedrales, entre otros, el estilo artístico europeo que
logra imponerse es el barroco, se dejan sentir influencian renacentista en ciertas obras, este arte
surge de las necesidades religiosas individuales y grupales de los conquistadores, esto estimulo la
producción artística local y le sirve de modelo al artesano.
En los estudios que se han llevado a cabo sobre el arte colonial latinoamericano, entre estos el de
la actual Venezuela, se le ha descrito de diferentes maneras: como derivado de un arte provincial -
arte de la periferia -, como arte mestizo - de caracteres hispano-indígenas - o como producción
puramente imitativa de los modelos europeos. Pero un estudio más profundo de éste indica que no
sólo se caracteriza por sus influencias europeas o indígenas, por el contrario, la cultura asiática
penetró también dentro de la producción artística del país y prueba de ello es la presencia de
pinturas enrolladas verticales – kakemono en japonés



Leer más: http://www.monografias.com/trabajos81/arquitectura-colonial-venezuela/arquitectura-
colonial-venezuela2.shtml#ixzz32BsmmXn4

TRANSFORMACIONES DE LA ARQUITECTURA
El paisaje alpujarreño es producto de la acción antrópica del ser humano.
Se ha escrito que "la arquitectura vernácula no es naturaleza, no es parte
del paisaje natural: por el contrario, conforma un paisaje tan
rigurosamente artificial como lo es el Manhattan de los rascacielos. No
sólo ocurre así con lo estrictamente arquitectónico: un campo arado no
es más parte de la naturaleza que una calle asfaltada, ni tampoco
menos. La intención de los constructores de Manhattan, sin embargo,
obedece sin duda a formas de pensar y de ver diversas a las del
constructor vernáculo. Pero la actividad de todos ellos pretende la
transformación del medio natural para hacerlo más productivo, más
habitable..." (1).
Pensemos, en nuestro caso, en los bancales de las laderas, en los
balates de piedra y en las acequias de tierra; sus constructores no
hicieron más que sacar provecho de los recursos naturales existentes
aunque para ello debieron intervenir en las formas del paisaje.
El reconocimiento de esta vieja interacción entre el hombre y la
naturaleza como elemento articulador de cualquier transformación del
paisaje, será la base sobre la que establecer los cambios en la
arquitectura. Nuestras valoraciones deberán situarse dentro de un marco
conceptual que entienda a la arquitectura como pieza de un ecosistema
abierto y dinámico que ha ido transformándose desde sus orígenes.
No cabe duda que el paisaje y la arquitectura alpujarreña ya han recibido
importantes transformaciones. Se puede decir que tan sólo la orografía y
la situación de los pueblos han permanecido inalterables en un
ecosistema donde la arquitectura debió pasar casi inadvertida, fundida en
el cromatismo de las laderas. Las casas de color "triste y gris" que
describieron los viajeros del siglo XIX, ya han dado paso a una
arquitectura "blanca y luminosa", que se presenta ante nosotros con
pueblos compactos en el paisaje.
Los valores formales de las construcciones alpujarreñas no se
manifiestan en los ejemplos aislados. La implantación en el territorio, la
agrupación de unidades, y las formas de humanización del paisaje
definen las cualidades de esta arquitectura, por lo que sólo analizando el
modelo en su globalidad podremos entender los procesos de
transformación, sus causas y sus consecuencias.
Arquitectura vernácula, arquitectura popular, arquitectura tradicional...,
son distintas formas de denominar al testimonio material de lo construido
para mostrarnos arquitecturas vinculadas a un lugar, un pueblo y una
tradición..., términos concretos que pretenden definir la identidad regional
de la comarca y los factores de diferenciación cultural.
Existe, no obstante, una característica común a todas las arquitecturas
populares. Es aquella que la define como la arquitectura de lo disponible,
la arquitectura que utiliza en su ejecución materiales de construcción
primarios, extraídos directamente del lugar y que sufren muy pocas
transformaciones en su puesta en obra. Esta definición nos sitúa frente a
construcciones con un alto sentido utilitario; edificios sinceros, exentos de
ornamento que nos muestran sin pudor su sistema constructivo y donde
los materiales utilizados marcan el carácter y definen la forma.
Profundizar en estos invariantes de la tradición nos ayudará a conocer
los primeros procesos de transformación de la arquitectura alpujarreña.
Los cambios culturales que introduce el progreso y la mejora en las vías
de comunicación, presentan al autoconstructor una oferta indiscriminada
de imágenes y de "otros materiales", que permiten "disponer" de nuevos
recursos formales para el mantenimiento y transformación de la
vivienda.
Esta circunstancia aumenta el repertorio visual y perceptual del paisaje
urbano de la comarca, especialmente en aquellas poblaciones no
protegidas por normas de planeamiento. Las transformaciones son parte
intrínseca e insustituible de esos procesos espontáneos de humanización
del medio natural,convertido ya en artificial. La pérdida de los valores
patrimoniales del mundo rural y la puesta en marcha de los mecanismos
de globalización cultural como consecuencia de la inevitable y necesaria
influencia de los medios de comunicación social, trae consigo la
incorporación al lenguaje arquitectónico de "nuevos materiales" que en
cualquier caso no hacen más que sustituir los elementos tradicionales
por otros que cumplen "conceptualmente" las mismas funciones.
Lo popular, es aquí, aquello que el poblador autóctono decide incorporar
a su vivienda, acotando la actuación a su limitada capacidad económica
e introduciendo dotes de imaginación que dignifican la intervención y
certifican su procedencia. Estamos frente a una arquitectura sin
arquitectos, que huye del dogmatismo de la academia y de la innovación
de la vanguardia, y que encuentra en la diversidad de soluciones y en la
continua renovación de materiales la única posibilidad real de
autoconservación.
Pero sería ésta también la arquitectura de la homogeneización,
arquitectura mestiza, impura..., contaminada de "uralita", de tendido
eléctrico improvisado y de ventana de aluminio. El comienzo del final de
aquella arquitectura que sólo disponía de castaño, pizarra y launa para
caracterizar sus construcciones. Sería la pérdida del patrimonio material
de la comarca de la Alpujarra, de su supuesta autenticidad y de los
elementos diferenciadores de su cultura. Estaríamos frente a la
desaparición de valores implícitos a esa identidad paisajístico-ambiental
cuya preservación y recuperación es de indiscutible interés para
promover el desarrollo socioeconómico y cultural de la comarca.
No resulta fácil definir las características esenciales y los valores
semánticos de este mundo rural que hemos decidido perpetuar. La
búsqueda de la supuesta autenticidad nos llevaría a la investigación en
las fuentes más ortodoxas, en contraposición a la dinámica y destructora
actividad vernácula. El modelo podría entonces indagar en las ruinas de
la historia y reconstruir un pasado seleccionado por "amantes de lo
tradicional" que obligase a los alpujarreños a vestir las ropas de sus
antepasados y a posar para la foto delante de la casa a medio encalar.
Por desgracia, la interpretación moderna y actualizada de "lo tradicional"
se está limitando, en la mayoría de los casos, a recuperar los supuestos
elementos identificadores de la construcción alpujarreña, imponiéndoles
funciones epidérmicas y ornamentales, mientras la construcción
tradicional conseguía sus cualidades formales mediante la sinceridad
constructiva y la inserción en el conjunto. Colocamos aplacados y rejas,
confundiendo los verdaderos orígenes de la tradición, Introducimos
inadecuados elementos de mobiliario urbano buscando el reclamo
publicitario con carteles de madera de cuidados diseños neorurales.
Estamos desarrollando una nueva ocupación del espacio, que nos
muestra aglomeraciones monótonas de viviendas con forzado
escalonamiento, apiladas en bloques caracterizados hasta donde la
rígida cuadrícula de la estructura de hormigón armado lo permite,
transformando el carácter ambiguo del espacio urbano tradicional donde
lo público se confundía con lo privado, para zonificar y establecer usos
urbanos importados del planeamiento.
Por todo ello, conservar la arquitectura popular en su estado primitivo
puede llegar a convertirse en un falso cultural. Las construcciones de la
Alpujarra tienen su sentido dentro de un contexto ambiental y
socioeconómico cuyas modificaciones están inevitablemente
transformando los modelos de las edificaciones.
Los valores de la comarca no deben limitarse a la originalidad formal,
volumétrica o tipológica de las construcciones, sino al desarrollo de
principios consustanciales ligados al paisaje y al nuevo contexto
ambiental que se quiere potenciar. Desde esta perspectiva podremos
entender la recuperación de las técnicas y materiales tradicionales como
uno de los valores culturales intrínsecos a los modos de vida de la
comarca, pero no por sus cualidades estéticas sino como elementos
simbólicos cargados de valor cultural.
La arquitectura alpujarreña deberá ser protegida y cuando sea necesaria
su sustitución, la nueva construcción deberá insertarse en el contexto
como elemento neutro, completando los preexistentes que son los que
constituyen el verdadero valor. Debemos rechazar el maquillaje de los
edificios y la utilización indiscriminada de la piedra y la madera con fines
exclusivamente decorativos, apostando en definitiva por la rehabilitación
del patrimonio construido, evitando la construcción de edificios de nueva
planta y fomentando el alojamiento turístico en casas particulares, lo que
potenciaría el contacto del visitante con el entorno urbano y humano de
nuestras poblaciones.
La autoconservación, aunque implique la reconstrucción parcial, deberá
entenderse como elemento de autenticidad cultural y de regeneración
natural de uno más de los elementosvivos del ecosistema, reutilizando la
piedra existente o permitiendo la extracción de la misma de forma
controlada en el Parque Natural. Es preciso no alterar las texturas y
colores existentes con la masiva utilización de piedra procedente de
canteras no tradicionales que están modificando sustancialmente el
aspecto de la edificación.
La intervención en lo construido deberá investigar en los modelos
existentes, aprender la correcta utilización de los materiales autóctonos y
conocer los sistemas constructivos originales, fomentando el uso de
materiales locales, evitando el acarreo de antigüedades y abogando por
la coherencia constructiva. Las nuevas formas deberían rechazar las
reconstrucciones miméticas cuando no existan preexistencias
determinadas, procurando realizar una integración armónica de las
intervenciones de forma que la calidad no dependa del deseo de
identificar la arquitectura, sino de su capacidad de pasar inadvertida en
un marco expresivo de contrastada fuerza ambiental.
Las nuevas construcciones deberían estar en concordancia con el
modelo de desarrollo que deberá ofertar el futuro Parque Nacional, con
edificaciones que consigan sus condiciones de habitabilidad
aprovechando las cualidades bioclimáticas de la arquitectura tradicional y
estableciendo una relación sensiblemente ecológica con el entorno
natural.
En cualquiera de los casos, la arquitectura alpujarreña no debe hacer
más que integrarse en el proceso global de transformación como uno
más de los elementos constituyentes del mismo. Su fuerza en la memoria
colectiva, fruto de su presencia material en la comarca, no debe desviar
la atención de lo que realmente constituye la clave del desarrollo del
Parque Natural y del Parque Nacional, aceptando su función de dar
respuesta habitacional a los pobladores de la comarca y alojamiento
temporal a ese turismo alternativo que deberá ser el futuro del desarrollo
económico regional.


Notas
El texto es un resumen de la conferencia que con el mismo título fue
presentada en las VI Jornadas de Comarcalización de La Alpujarra: La
Arquitectura Alpujarreña. Capileira (Granda), diciembre de 1996.
(1) Mariano Vázquez Espi, "Siete malentendidos alrededor de la
arquitectura vernácula". Navapalos/86, II Jornadas sobre la tierra como
material de construcción. Diputación Provincial de Soria, Inter-Acción.
Soria 1986.



ILUSTRACIONES



El cambio de las actividades productivas del mundo rural ocasiona una modificación en la forma de analizar el ambiente urbano y los modos
de relación con los recursos naturales del medio natural.


Corremos el riesgo de imponer manuales de restauración y recetas de lo típico, con el único objetivo
de conservar sugerentes y rústicas imágenes para el consumo nostálgico de los visitantes de la
ciudad.


La nueva arquitectura alpujarreña oculta su verdadero modo estructural y se maquilla de piedra y
madera, para presentarnos su individualidad y su intencionada vocación de contraste.


Importamos lenguajes de otras comarcas que disfrazan nuestros edificios con una arquitectura de
estilo que no es fiel al modelo original y que supone un falseo a su concepción arquitectónica y
honestidad constructiva.


La intencionada fragmentación de volúmenes en las nuevas construcciones no consigue igualar la
belleza plástica de la estructura orgánica original de los asentamientos escalonados en la ladera.