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Nuestro país se puede definir como muy contrastante pues subsisten en él una enorme gama de aspectos

que lo hacen complejo y muy diverso. En este sentido, el término región, por sí solo, no explica lo que se
quiere decir: se puede hacer una división de México desde la geografía, y se tienen distintas regiones
geográficas con características bien definidas (montaña, altiplano, meseta, desierto, planicie, etcétera), cada
una con sus propias particularidades. También se puede dividir por sus diferentes climas, pues prácticamente
se tienen todos los climas que existen sobre la tierra, con algunas raras excepciones como el polar.
Otra forma de dividir al país, quizá la más importante, podría ser dividirlo en tres grandes regiones:
 el norte, con pocos recursos naturales (con algunas excepciones como Chihuahua) pero sumamente
industrializado y rico,
 el centro –especialmente el Distrito Federal–, donde se concentran los poderes políticos de mayor
envergadura y donde también existe mucha concentración de riqueza y,
 por último, el sur que es en general, un manantial exuberante de riquezas naturales (Veracruz,
Chiapas y Tabasco) pero al mismo tiempo es muy pobre.
En esta división se puede apreciar cómo en nuestro país se tienen recursos naturales vastísimos,
prácticamente todos los climas y tipos de suelo (pensemos que México tiene varias ventajas en este sentido
en comparación con países ricos monoproductores como Arabia Saudita), pero también grandes contrastes
sociales que evidencian que estos recursos y la riqueza no benefician igual a unos y a otros.
Los indicadores sociales son estadísticas, serie estadística o cualquier forma de indicación que facilitan el
estudio dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos con respecto a determinados objetivos y metas, así como
evaluar programas específicos y determinar su impacto (ONU, 1999).

Algunos indicadores sociales son
 Acceso a la salud y las instituciones de seguridad social
 Acceso a la educación
 Vivienda y servicios
En algunas ocasiones habrás escuchado hablar de términos como inflación, ingreso per cápita o producto
interno bruto, son palabras que muchas veces se utilizan que se desconoce su significado. El entender,
relacionar e interpretar los indicadores económicos ayuda a todos los empresarios y ciudadanos en general a
pronosticar el futuro económico y anticiparse a los cambios.
Los indicadores económicos se definen como los valores estadísticos que reflejan el comportamiento de las
principales variables económicas, financieras y monetarias, obtenidos a través del análisis comparativo entre
un año y otro de un periodo determinado.
A pesar de que existen muchos tipos de indicadores económicos, entre los más conocidos se encuentran:
 Producto Interno Bruto: Es el valor monetario de los bienes y servicios finales producidos por una
economía en un período determinado.
 Inflación: Es el aumento generalizado y sostenido de los precios de bienes y servicios en un país.
 Tasas de Interés: Las tasas de interés son el precio del dinero.
 Devaluación: Es la disminución o pérdida del valor nominal de una moneda corriente frente a otras
monedas extranjeras.
 Ingreso Per Capita: Conjunto de remuneraciones promedio obtenidas por los habitantes de un país
en un periodo determinado, que generalmente es un año.
Existen otro tipo de indicadores económicos más especializados relativos a temas como exportaciones,
importaciones, empleo, finanzas, comercio exterior o industria, consumo y ahorro. En estos casos su
aplicación está destinada a sectores más especializados de la economía.
La economía de un país se determina a través de la revisión de los sectores económicos o de producción.
Éstos hacen énfasis en el tipo de actividad que predomina en el país y por lo tanto, también nos sirven como
parámetros para comprender hacia dónde se centra la actividad económica de sus habitantes.
Tradicionalmente, se habla de tres sectores económicos aunque en la actualidad se habla de un cuarto sector
relacionado con la información y la capacidad que ésta tiene en la vida de las sociedades modernas.
El sector primario o agrario está identificado con la naturaleza y con la transformación de los productos que
ella nos ofrece y que necesitan ser transformados para que puedan ser usados como materia prima en la
elaboración de otros productos o subproductos. Las principales actividades del sector primario son la
agricultura, la minería, la ganadería, la silvicultura, la apicultura, la acuicultura, la caza y la pesca.
El sector secundario o transformador es considerado como el “suministrador” de materia prima pues se
refiere a las actividades indispensables para la manufactura de los bienes que habrán de ser consumidos o
comercializados. Normalmente se incluyen en este sector la siderurgia, las industrias mecánicas, la química,
la textil, la producción de bienes de consumo, el hardware informático, etc.
El sector terciario o de servicios no es productor directo de bienes y por lo tanto se dedica a ofrecer, como
su nombre lo indica, servicios a la comunidad y a las empresas para satisfacer sus necesidades. Se incluyen
en este sector las actividades de distribución, comercialización, venta, financiamiento de las mercancías.
También se incluyen en él el turismo, la industria hotelera y restaurantera, entre otras.
Es una fracción de la población que se incorpora al mercado laboral y que, en consecuencia, tiene un empleo
remunerado. Este concepto depende de las regulaciones y de las leyes de cada país o nación pues, usando
como ejemplo la edad para trabajar, lo que se llama “mayoría de edad” no es un concepto usado de la misma
manera en todos los países y por lo tanto difiere en un caso o en otro. No obstante, existe una corriente que
ubica al sector de la población en edad para trabajar pero que no está trabajando (desempleado) dentro de
esta categoría.
La PEA se relaciona íntimamente con los sectores de la producción pues explican –en buena medida– el
grado o nivel de desarrollo de un país en un momento determinado. Por lo tanto, los países considerados
como industrializados tienen tasas más altas de población ocupada en los sectores secundario y terciario y un
país considerado como subdesarrollado o en vías de desarrollo tiene a su población predominantemente
ocupada en el sector primario.