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Cuéntame Valenciano... ¿cómo os va?

Resulta elocuente que Valenciano, con aire de superioridad patricia, valore nuestro video de Cuéntame
como procedente de alguien "que se está buscando la vida" tras un espacio político que se le antoja
"mínimo". Parece el acto reflejo de quien, acostumbrada a los privilegios del poder y el mando desde
tiempos inmemoriales, se siente obligada a calificar de advenedizo a quien busca, efectivamente, entrar en
escena con una mano atada a la espalda.
Valenciano le parece "terrible" !ojo con el adjetivo" que, desde "la izquierda", se relacione al P#$% con
el PP cuando "&ist'ricamente" se &a puesto de manifiesto, seg(n ella, todo lo contrario. )*u+ es
",zquierda" para Valenciano- *ue el PP proviene de la &erencia del "franquismo", mientras que el P#$%
se &a caracterizado justo por lo opuesto.
.eras palabras &uecas. /a no basta esa falsa ret'rica para seguir jugando a los trileros con la ciudadanía.
0i resulta ya efectiva la acusaci'n de esa palabra, "demagogia", utilizada para un roto y un descosido por
el político profesional cuando se le insta a &ablar de política concreta y de las necesidades de la gente.
1emagogia es en realidad apelar a mantras o palabras vacías cuando desde &ace tiempo se &a renunciado
a la política realizando mera gesti'n al servicio de los intereses financieros y econ'micos de turno.
)%stamos "lejos de la realidad"- 2u+ntanos qu+ es ",zquierda", Valenciano. )caso la reforma
constitucional aprobada en agosto de 3455 entre las camarillas del PP y el P#$% y a espaldas de la
ciudadanía, en la que se fij' el pago del capital y los intereses de la deuda como "prioridad absoluta"
sobre cualquier otro gasto p(blico- )%s esta la apuesta por "más %uropa" frente a la demagogia-
%sta escenificaci'n consensuada en apenas una tarde fue el signo de un bipartidismo que &a erosionado
nuestra democracia al abrigo de una falsa ret'rica de confrontaci'n. #in embargo, &oy cualquier intento
de cuestionar este escenario t+cnico supuestamente "necesario" es tac&ado inmediatamente de
"demag'gico".
2u+ntanos, Valenciano, )es demágogico que PP y P#$% coincidan en más de un 647 de las votaciones
en el Parlamento %uropeo- 0o parece. 8o que realmente resulta aberrante no es criticar las políticas que
&a llevado a cabo el P#$%, sino que los dirigentes de este partido &ayan traicionado sistemáticamente las
ilusiones y la confianza de sus votantes. 8a c(pula del P#$% quiere amedrentar una vez más a la
poblaci'n, diciendo que si no son ellos, serán los otros, y que más vale votarles porque sino vuelve el PP.
8a confianza no se puede ganar c&antajeando a la poblaci'n, porque al final la ciudadanía acaba siendo
re&+n de un juego de trileros. 8a democracia no puede sostenerse en una coacci'n velada, no se trata de
votar a uno por tenerle miedo al otro, sino de &acerlo con la ilusi'n que genera tu propio proyecto. 9ay
demasiada buena gente que se reclama socialista a la que Rubalcaba y Valenciano &an dejado &u+rfana,
por muc&o que a&ora, desesperados, apelen al pasado para justificar su triste presente.
#ordos como los del PP, los dirigentes del P#$% son incapaces de ofrecer nada que proponga un cambio
a favor de la mayoría social empobrecida por las políticas de recortes que ellos tambi+n aplicaban. 0o
despiertan ilusi'n, sino resignaci'n. Por esa raz'n, mientras por un lado buscan con a&ínco ubicar el
espectáculo electoral en un supuesto enfrentamiento con el PP, por el otro no se atreven nunca a
distanciarse de ellos en los problemas reales que asolan a este país. 0unca discuten de lo que es realmente
importante, porque a grandes rasgos coinciden.
%s &ora de mostrar alternativas reales y salvar a la gente de la actual alternancia perversa e inoperante en
la que se desarrolla el falso juego de los dos principales partidos. #i la c(pula del P#$% quiere dinamitar
sus siglas, que lo &aga, pero sin el apoyo de una ciudadanía, entre la que se encuentra la base social de su
propio partido, &astiada del permanente enjuague entre poder político y poder econ'mico.
%s &ora de salvar a los votantes del P#$% de sus dirigentes para que dejen de liquidar sus siglas. 8a
increíble &istoria del partido menguante se &a terminado de consumar. #i con el paso de los a:os &a ido
confirmando la p+rdida sigla a sigla de su identidad !primero obrero, despu+s socialista, y a&ora, dada su
sumisi'n a los poderes financieros internaciones incluso tambi+n espa:ol", a&ora solo queda una pírrica P
de Partido.
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