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AGUAS SUBTERRÁNEAS

El agua subterránea es parte de la precipitación que se filtra a través del suelo
hasta llegar al material rocoso que está saturado de agua. El agua subterránea se mueve
lentamente hacia los niveles bajos, generalmente en ángulos inclinados (debido a la
gravedad) y eventualmente llegan a los arroyos, los lagos y los océanos.
El estudio de la distribución y el movimiento de las aguas subterráneas es la
hidrogeología.


Cantidad en la tierra
Aproximadamente el 3% del agua total en la tierra es agua dulce. De esta un 95%
constituye aguas superficiales, 3.5% corresponde a aguas superficiales y 1.5% a la
humedad acumulada en los suelos. De todo el agua dulce existente solo un 0.36% está
disponible para su consumo (Leopold, 1974).

Materiales permeables
Muy permeables: lavas cavernosas, gravas, arenas gruesas.
Permeables: arenas finas, conglomerados, areniscas, calizas no muy fracturadas.
Poco permeables: gravas con arcillas, margas, calizas margosas.

Materiales impermeables
Aunque en forma estricta no hay materiales totalmente impermeables, pues dependen de
la escala geográfica considerada, se puede anotar lo siguente:
Impermeables: pizarras cristalinas, areniscas antiguas, calizas cristalinas, calizas compactas
no cavernosas, cuarcitas.
Muy impermeables: granitos y rocas en masa, pizarras arcillosas, gneiss, arcillas.









CICLO HIDROLÓGICO O CICLO DEL AGUA

Es el proceso de circulación del agua entre los distintos compartimientos de la hidrósfera.


El agua existe en la Tierra en tres estados: sólido (hielo, nieve), líquido y gas (vapor de
agua). Océanos, ríos, nubes y lluvia están en constante cambio: el agua de la superficie se
evapora, el agua de las nubes precipita, la lluvia se filtra por la tierra, etc. Sin embargo, la
cantidad total de agua en el planeta no cambia. La circulación y conservación de agua en
la Tierra se llama ciclo hidrológico, o ciclo del agua.
1. Evaporación. La evaporación es el proceso por el cual el agua líquida de los
océanos ingresa a la atmósfera en forma de vapor. Los océanos, mares, lagos y ríos
proveen alrededor de 90% de la humedad de la atmósfera vía evaporación; el resto
es por la transpiración de las plantas.
2. Agua en la atmósfera. En la atmósfera siempre hay agua, y las nubes son la forma
más visible del agua en la atmósfera.
3. Condensación. Es el proceso por el cual el vapor de agua del aire se transforma en
agua líquida y forma las nubes cuando el vapor de agua se eleva y se enfría. Este
fenómeno es responsable de la niebla, de la humedad del día y de que se empañen
los cristales.
4. Precipitación. Es agua liberada desde las nubes en forma de lluvia, aguanieve o
granizo. Es el principal proceso por el cual el agua retorna a la tierra. Se requieren
muchas gotas de nube para producir una gota de lluvia. La cantidad de
precipitación varía a lo largo de los países e incluso en una misma ciudad.


La mayor parte de la masa del agua se encuentra en forma líquida, sobre todo en los
océanos y mares y en menor medida en forma de agua subterránea o de agua superficial
por ejemplo ríos y arroyos. El segundo compartimento por su importancia es el del agua
acumulada como hielo sobre todo en los casquetes glaciares antártico y groenlandés, con
una participación pequeña de los glaciares de montaña, sobre todo de las latitudes altas y
medias, y de la banquisa.





Por último, una fracción menor está presente en la atmósfera como vapor o, en estado
gaseoso, como nubes. Esta fracción atmosférica es sin embargo muy importante para el
intercambio entre compartimentos y para la circulación horizontal del agua, de manera
que se asegura un suministro permanente a las regiones de la superficie continental
alejadas de los depósitos principales.


El ciclo hidrológico comienza con la evaporación del agua desde la superficie del océano. A
medida que se eleva, el aire humedecido se enfría y el vapor se transforma en agua: es la
condensación. Las gotas se juntan y forman una nube. Luego, caen por su propio peso: es
la precipitación. Si en la atmósfera hace mucho frío, el agua cae como nieve o granizo. Si
es más cálida, caerán gotas de lluvia.
Una parte del agua que llega a la superficie terrestre será aprovechada por los seres vivos;
otra escurrirá por el terreno hasta llegar a un río, un lago o el océano. A este fenómeno se
le conoce como escorrentía. Otro porcentaje del agua se filtrará a través del suelo,
formando capas de agua subterránea, conocidas como acuíferos. Este proceso es la
percolación. Tarde o temprano, toda esta agua volverá nuevamente a la atmósfera,
debido principalmente a la evaporación.









DISTRIBUCION DEL AGUA

En condiciones normales, la distribución de agua en el subsuelo ha sido dividida en dos
zonas: la de aereación, también conocida como zona vadosa o no saturada y la de
saturación.
1. Zona de aereación
La zona de aereación comprende a su vez tres franjas: la del agua del suelo, la intermedia
y la capilar.
En la franja del agua del suelo se encuentran tres tipos de agua:
Agua higroscópica. Es la que el suelo absorbe y pasa a formar películas muy delgadas
alrededor de las partículas que lo forman.
Agua capilar. Es la que existe en los intersticios del suelo debido a fenómenos de
capilaridad. Esta es el agua que aprovechan muchas plantas para satisfacer sus
necesidades.
Agua libre o de gravedad. Es la que se mueve bajo la influencia de la gravedad, una vez
satisfecha la humedad del suelo.
Hay ocasiones en que esta primera franja no existe.
En la franja intermedia el espesor varía desde cero hasta varios metros; es la que
comunica a la franja del agua del suelo con la capilar. El agua aquí existente se debe a
fuerzas higroscópicas, capilares y de gravedad.
La franja capilar es una capa humedecida por el agua que asciende de la zona de
saturación debido a fenómenos capilares.
Al agua contenida en la zona de aereación se le conoce con el nombre de agua
suspendida, ésta es el agua vadosa, es decir, agua infiltrada que se dirige hacia el manto
freático.
2. Zona de saturación
En la zona de saturación se encuentra el agua subterránea propiamente dicha. En esta
región el movimiento del agua es más lento debido a que todos los poros e intersticios se
encuentran ocupados por ella, y es de aquí de donde se extrae el agua para los diversos
usos que le da el hombre.
La capa saturada es el manto freático, y la parte superior de ésta, es decir, el límite de la
zona libre del agua que ocupa esta región, es la superficie freática que, por lo general,
sigue débilmente las ondulaciones del terreno. Al agua que llega a esta zona se le llama
agua freática.
La parte inferior de la zona de saturación está compuesta por una capa impermeable, la
cual impide que el agua siga descendiendo.













ACUÍFERO

Un acuífero es aquel estrato o formación geológica permeable que permite la circulación y
el almacenamiento del agua subterránea por sus poros o grietas. Dentro de estas
formaciones podemos encontrarnos con materiales muy variados como gravas de río,
limo, calizas muy agrietadas, areniscas porosas poco cementadas, arenas de playa,
algunas formaciones volcánicas, depósitos de dunas e incluso ciertos tipos de arcilla. El
nivel superior del agua subterránea se denomina tabla de agua, y en el caso de un acuífero
libre, corresponde al nivel freático.
Acuífero: puede almacenar y transmitir cantidades significativas de agua, que puede ser
captada en su caso para consumo humano. Estas características las cumplen, por ejemplo,
los materiales detríticos no consolidados como las arenas y las gravas, ya que son
materiales sumamente permeables.







Clasificación de Acuíferos
Un yacimiento petrolero no es de todo volumétrico y se ve influencia por acuíferos por tal
manera es de gran importancia manejar el concepto y la influencia en ello. Un acuífero se
entiende como una zona subterránea de roca permeable saturada con agua bajo presión.
Para aplicaciones de almacenamiento de hidrocarburos un acuífero necesitará estar
formado por una capa permeable de roca en la parte inferior y una capa impermeable en
la parte superior, con una cavidad para el almacenamiento de hidrocarburos, en pocas
palabras, un acuífero representa un volumen de agua depositado en las rocas subyacentes
que están en contacto con una acumulación de hidrocarburo. Entre el acuífero y los
hidrocarburos existentes en la roca hay una zona delimitante o interface, la presión en
esta zona es la que regula la entrada del agua al volumen de control que inicialmente
constituye al yacimiento.
Según esto y añadiendo la presión hidrostática de estos tenemos varios tipos de acuíferos:



ACUÍFEROS LIBRES: Son aquellos en los cuales existe una superficie libre del agua
encerrada en ellos que se encuentra a presión atmosférica. La superficie del agua será el
nivel freático (real) y podrá estar en contacto directo con el aire o no, lo importante es
que no tenga por encima ningún material impermeable.


ACUÍFEROS CONFINADOS:
Son aquellos en los que el agua que contienen está sometida a una presión superior a la
atmosférica, y ocupa la totalidad de los poros o huecos de la formación geológica,
saturándola totalmente. Están sellados por materiales impermeables que no permiten que
el agua ascienda hasta igualar su presión a la atmosférica.
ACUÍFEROS SEMI-CONFINADOS:
Se caracterizan por tener la parte superior o/y la parte inferior sellada por materiales que
no son totalmente impermeables, sino que constituyen un acuitardo, es decir, un material
que permite una filtración vertical que alimenta muy lentamente al acuífero principal.
ACUÍFEROS COLGADOS:
Algunas veces se da una capa de material más o menos impermeable por encima del nivel
real. El agua que se infiltra queda atrapada en esta capa para formar un lentejón, que
normalmente tiene una extensión limitada sobre la zona saturada más próxima.
Como se mencionó anteriormente el acuífero tiene una presión en la interface, pero,
aparte de ésta tendrá un presión promedio ponderada del volumen general que corregida
a un plano de referencia puede ser mayor o menor que la de la interface. Además, para
este estudio se considerará al acuífero como un cuerpo de agua que reacciona en función
del tiempo transcurrido y la presión prevaleciente en dicho tiempo.


Propiedades físicas de los acuíferos

El flujo de agua subterránea, ya sea a escala local o regional, es función de las propiedades
del material geológico que constituye el acuífero en investigación. Son cuatro las
propiedades físicas de interés en un medio poroso: i) porosidad, ii) permeabilidad, iii)
compresibilidad y iv) densidad. De acuerdo con su importancia relativa en la comprensión
del transporte de solutos en un medio poroso saturado, a continuación se describen
ampliamente la permeabilidad y la porosidad, mientras que en relación con la
compresibilidad y densidad, sólo se describirán en forma breve.


Porosidad. La porosidad es una propiedad intrínseca de todo el material terrestre y se
define como el volumen de aberturas, huecos u oquedades; es decir, todo tipo de espacio
intergranular de las rocas y sedimentos.
Compresibilidad. La compresibilidad es el inverso del módulo de elasticidad, por lo que
refleja la cantidad de deformación de un volumen representativo del material poroso
cuando es afectado por un esfuerzo. Aunque existen varios tipos de compresibilidad: i)
uno para la fase sólida del medio, ii) otro para el medio poroso incluyendo los espacios
vacíos y iii) otra para el acuífero; la primera es mínima, por lo que generalmente se
desprecia. La compresibilidad del medio poroso, incluyendo los espacios vacíos, se define
como el porcentaje de cambio en el volumen total del medio poroso dividido por el
cambio en el esfuerzo efectivo que causa la deformación.
Densidad. La densidad es la última de las propiedades físicas de los acuíferos que se
analizará. Por definición, la densidad volumétrica (
b
) es la masa seca por unidad de
volumen (incluyendo los espacios vacíos) del medio poroso inalterado. En depósitos no
consolidados, la densidad volumétrica estará establecida por su mineralogía y por la
cantidad de espacios vacíos (porosidad) de la muestra. La densidad de la fase sólida (
s
)
está definida como la masa seca de sólidos por unidad de volumen de sólidos.
Permeabilidad. En el subsuelo, el material geológico cercano a la superficie terrestre
generalmente contiene vacíos que se encuentran comunicados entre sí, por lo que tienen
la capacidad de almacenar y transmitir agua.

















EXPLORACION
EXPLORACIÓN GEOFÍSICA
La geofísica estudia las propiedades físicas del subsuelo y permite correlacionarlas con la
geología, lo cual en el caso de la exploración de aguas subterráneas contribuye a
determinar la presencia y la geometría de los acuíferos o zonas acuíferas y la obtención de
un modelo conceptual, que a su vez se valida con perforaciones exploratorias. Se debe
hacer uso de las metodologías convencionales tales como resistividad, gravimetría,
sísmica, magnetometría, electromagnetismo, registros geofísicos de pozos y nuevas
técnicas como la resonancia magnética de protones o nuclear.
La exploración geofísica se utiliza también para:
• Estimación del nivel de la profundidad del agua subterránea.
• Estimación del espesor de la zona no saturada.
• Estimación de la porosidad de la roca.
•Contribución a la identificación de los ambientes de deposición.
•Determinación del grado de mineralización de las aguas subterráneas.
• Localización de fracturas.
•Identificación de reservorios geotérmicos y aguas termales.













EVALUACIÓN DEL AGUA SUBTERRÁNEA

Evaluación hidrodinámica
La evaluación hidrodinámica de las aguas subterráneas se refiere al estudio de su
movimiento en las rocas y sedimentos, desde las zonas de recarga hacia las de des- carga
(dirección del flujo subterráneo). Los principales elementos hidrodinámicos son: la presión
piezométrica, el gradiente y los parámetros hidráulicos del acuífero (conductividad
hidráulica, transmisividad y coeficiente de almacenamiento) que caracterizan el flujo y
almacenamiento de agua en los diferentes acuíferos. La protección y el manejo racional de
los acuíferos requieren, igualmente, el conocimiento de estos parámetros.
Los parámetros hidráulicos se determinan a partir de ensayos de acuífero (pruebas de
bombeo). Los sitios y duración de estas pruebas deben ser determinados a partir de las
fases previas de este estudio.

Caracterización hidrogeoquímica
La hidrogeoquímica trata sobre el origen, los procesos y la evolución de la composición del
agua almacenada en las unidades hidrogeológicas (acuíferos). Esta es una herramienta
básica que, además de determinar la calidad natural del agua para diferentes usos,
mediante análisis fisicoquímicos e isotópicos, aporta la siguiente información al modelo
hidrogeológico conceptual:
• Identificación de zonas de recarga y descarga.
• Dirección del flujo subterráneo.
• Mezclas e interconexiones de agua de diferentes orígenes (aguas superficiales y
subterráneas, entre acuíferos).
• Origen del agua subterránea.
• Tiempo de residencia de las aguas subterráneas.
• Identificación de ocurrencias de aguas termales y minerales.

Evaluación hidrológica
Las aguas atmosféricas, superficiales y subterráneas hacen parte del mismo ciclo
hidrológico y se encuentran constantemente en interacción. Además, la principal fuente
de alimentación de las aguas subterráneas son las aguas meteóricas. Por lo anterior, es de
gran importancia la evaluación de las condiciones meteorológicas e hidrológicas, para
contribuir al modelo hidrogeológico con la siguiente información:
• Posibles fuentes y zonas de recarga y descarga de aguas subterráneas.
• Disponibilidad del agua para la recarga (balance hídrico superficial).

Evaluación de vulnerabilidad intrínseca a la contaminación
La vulnerabilidad intrínseca de los acuíferos a la contaminación depende de las
características litológicas de la zona no saturada, del tipo de acuífero, de la profundidad
del nivel del agua para el acuífero libre o de la profundidad del techo del acuífero
confinado. La vulnerabilidad debe ser revisada periódicamente ya que algunas de las
variables involucradas son temporales.
EXPLOTACIÓN DEL AGUA SUBTERRÁNEA
Agrícola (campo) 77%

La agricultura, es la principal fuente alimenticia del mundo. Incluye cultivos,
ganadería, avicultura. Alrededor de un 70% de agua disponible se destina al riego.
Por ejemplo, para producir una hectárea de algodón, se necesitan 7 millones 600
mil litros de agua para la cosecha de un año.
La producción agrícola, ha ido siempre en aumento, paralelamente al crecimiento
demográfico.
La agricultura, es en gran parte responsable del agotamiento del agua
subterránea. La mayoría de las grandes plantaciones del mundo, consumen agua
subterránea a un ritmo insostenible.


Industrial (fábricas, industrias) 10%

La utilización del agua en la industria, es tan variable como tipos de empresas y
procesos industriales existen. El agua, puede ser
materia prima de productos en algunas empresas, como embotelladoras y fábricas
de alimentos. Sin embargo, todas las
industrias necesitan agua, aún cuando no la contengan los artículos que producen.
En algunos casos, el agua se usa para enfriar máquinas y los sistemas del proceso
de producción; en otros, para lavar productos y para retirar desechos industriales.
Las empresas industriales, utilizan cantidades increíbles de agua. Una refinería de
petróleo, necesita 38,000 litros de agua al día. Para fabricar una tonelada de
acero, se emplean 250 toneladas de agua. Para fabricar un automóvil, 26 se
utilizan 57,000 litros de agua. Toda esta agua, se utiliza principalmente para
lavado o enfriamiento.


Doméstico (hogar uso cotidiano) 7%
En el hogar el agua se distribuye
 32% sanitarios
 26% regadera
 12% lavado de ropa
 10% aseo de vivienda
 10% cocina
 10% lavabo


CALIDAD DEL AGUA SUBTERRÁNEA
Debido a que el agua subterránea se mueve a través de las rocas y la tierra del subsuelo,
puede fácilmente disolver substancias durante este movimiento. Por dicha razón, el agua
subterránea muy frecuentemente puede contener más substancias que las halladas en el
agua superficial.
La contaminación del agua puede definirse como la modificación de las propiedades
físicas, químicas o biológicas que restringen su uso. Las sustancias que modifican la
calidad del agua de los acuíferos se dividen en: las presentes en la naturaleza y en
aquellas producidas por las actividades del hombre (antropogénicas). Dentro de las
primeras se encuentran: arsénico, flúor y elementos radiactivos, entre otros (Nielsen,
1991); mientras que en las segundas se incluyen bacterias, virus, nitratos, orgánicos
sintéticos e hidrocarburos (solventes, pesticidas, etc.) y materiales pesados.
Las fuentes de contaminación se pueden originar en la superficie del terreno, por
ejemplo, la agricultura; en el subsuelo por arriba del nivel freático, por ejemplo,
basureros a cielo abierto; y en el subsuelo por debajo del nivel freático, como es el caso
de pozos abandonados.
Los acuíferos costeros pueden contaminarse por intrusión salina y las fosas sépticas son,
quizá, las fuentes de aguas residuales que más contribuyen a la contaminación del agua
subterránea.