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Los doce nervios craneales están representados, aunque algunos pueden ser un poco más

difíciles de distinguir que otros. Por ejemplo, los hombros están formadas por el número
“11″ porque el XIº par craneal (nervio accesorio) inerva músculos del cuello y de los
hombros. Esta regla se aplica al resto de los números de los pares craneales respectivos que
representan los rasgos faciales de este dibujo.
Cómo evaluar los pares craneales en este dibujo:
I – Nervio Olfatorio: Se sitúa en la nariz, controlando el olfato. Este nervio no es
evaluado con frecuencia, sin embargo se sospecha de una posible alteración de este nervio
en pacientes neurológicos que tiene poco apetito. Para evaluar el nervio se puede usar
jabón y café, ambos son fáciles de encontrar en una unidad médica. Si es posible también
se puede usar clavos de olor y vainilla. No se usan sustancias de olor áspero (como el
amoníaco) porque estimulan las terminaciones intransales sensoriales de dolor del Vº par
craneal. Haz que el paciente cierre ambos ojos, que obstruya con el dedo una de sus
narinas y suavemente inhale el olor. Recuerda que se debe hacer con las dos narinas.
II – Nervio óptico: Situado al interior y detrás de los ojos, el IIº par craneal controla la
visión central y periférica. La fóvea (en el centro de la retina) es responsable de la agudeza
visual en nuestra visión central. Se evalúa un ojo a la vez. Pídele al paciente que lea un
texto corto con letra de tamaño regular. Después, pídele que cuente cuántos dedos tienes
en tus manos hasta 6 pulgadas (17.78 cm) frente a él. También se puede evaluar la visión
periférica, nuevamente un ojo a la vez. Que el paciente se cubra un ojo y que mire a su
nariz. Mueve los dedos índice para comprobar los campos visuales superior e inferior, de
una en una. Pide al paciente que observe cualquier movimiento en el campo visual
periférico.
III – Nervio óculomotor: También se sitúa al interior y detrás de los ojos, pero a
diferencia del anterior, éste controla la constricción pupilar. Para evaluar este reflejo en el
paciente se deben atenuar las luces del ambiente, llevar la luz de la linterna médica desde
la periferia exterior hacia el centro de cada ojo y anote la respuesta. Se puede usar una
tabla para describir el tamaño de la pupila en mm. (hacer descripciones tales como
“pequeño”, “mediano” y “grande” es demasiado subjetivo). Además, deben verificar si el
párpado cae sobre la pupila. Si se inclina, se puede indicar que el paciente presenta ptosis
palpebral.
IV – Nervio patético: Este nervio actúa como una polea para mover los ojos hacia abajo
y hacia la punta de la nariz. Para evaluar el nervio patético el paciente debe seguir con la
mirada el dedo del médico o terapeuta, mientras éste lo mueve hacia abajo y hacia la nariz.
V – Nervio Trigémino: Cubre la mayor parte de la cara. Si un paciente tiene problema
con este nervio, por lo general se verá afectada la frente, la mejilla o mandíbula, las tres
áreas del nervio trigémino. Se debe comprobar la sensibilidad en las tres áreas con un paño
suave y un objeto opaco, también la sensación del cuero cabelludo. Se evalúa la función
motora de los músculos temporal y masetero mediante la prueba de apertura de la
mandíbula.
VI – Nervio Motor ocular externo: El VIº par craneal controla el movimiento
horizontal de los ojos. Para evaluar su función, pide al paciente que intente mirar hacia
cada oreja, después que siga tus dedos a través de los seis campos cardinales de la
mirada. Otra técnica sencilla que puede utilizar: con el dedo haz una X grande en el aire y
luego dibuja una línea horizontal a través de ella. Observa al paciente e identificar si
presenta nistagmo o contracciones nerviosas del ojo.
VII – Nervio Facial: Controla los movimientos faciales y dela expresión. Para evaluar,
se debe valorar la simetría facial del paciente. Pídele que arruga la frente, que cierre los
ojos, que sonría, que frunza los labios, que muestre los dientes y que infle las mejillas.
Ambos lados de la cara deben moverse de simétricamente. Cuando el paciente sonría,
observa si los pliegues estan hipotónicos o aplanados.
VIII – Nervio Auditivo: Se encuentra en los oídos y controla la audición. Comprueba la
audición del paciente frotándole con los dedos ambos pabellones auditivos.
IX – Nervio Glosofaríngeo / X – Nervio Neumogástrico: inervan la lengua y la
garganta (faringe y laringe) respectivamente, y se evalúan juntos. Se debe evaluar el
sentido del gusto en la parte posterior de la lengua. También se debe observar la capacidad
del paciente para tragar, valorando cómo maneja las secreciones. Además se le pide al
paciente que abra la boca y diga “AAHHH”; la úvula debe estar en la línea media y el velo
paladar debe elevarse.
XI – Nervio Espinal: Este nervio controla el cuello y el hombro. Para evaluar su
función, pídele al paciente que levante los hombros y observa el movimiento del músculo
trapecio. Después que el paciente gire la cabeza para evaluar el músculo
esternocleidomastoideo.
XII – Nervio Hipogloso: Inerva la lengua. Para evaluarlo pídele al paciente que saque
la lengua; ésta debería estar posicionada en la línea media. Observa si el paciente presenta
algún problema al comer, tragar o hablar.