Constantinopla, El imperio olvidado

ISAAC ASIMOV
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
1. La ciudad en el Estrecho
El Imperio olvidado
Cuando pensamos en la Edad Media, solemos pensar en la caída del Imperio Romano y en
la victoria de los bárbaros. Pensamos en la decadencia del saber, en el advenimiento del
eudalismo y en luchas me!"uinas. #in embar$o, las cosas no ueron realmente así, puesto
"ue el Imperio romano, en realidad, no cay%. #e mantuvo durante la Edad Media. &i Europa
ni 'm(rica serían como son en la actualidad si el Imperio romano no hubiera continuado
e)istiendo mil a*os despu(s de su supuesta caída.
Cuando decimos "ue el Imperio romano cay%, lo "ue "ueremos decir es "ue las tribus
alemanas invadieron sus provincias occidentales y destruyeron su civili!aci%n. &o obstante, la
mitad oriental del Imperio romano permaneci% intacta, y durante si$los ocup% el e)tremo
sudeste de Europa y las tierras conti$uas en 'sia.
Esta porci%n del Imperio romano continu% siendo rica y poderosa durante los si$los en "ue
la Europa +ccidental estaba debilitada y dividida. El Imperio continu% siendo ilustrado y
culto en un tiempo en "ue Europa +ccidental vivía en la i$norancia y la barbarie. El Imperio,
$racias a su poderío, contuvo a las uer!as cada ve! mayores de los invasores orientales
durante mil a*os, y la Europa +ccidental, prote$ida por esta barrera de uer!a militar, pudo
desarrollarse en pa! hasta "ue su cultura orm% una civili!aci%n especíicamente suya.
El Imperio del sudeste transmiti% al +ccidente tanto el derecho romano como la sabiduría
$rie$a. Le le$% arte, ar"uitectura y costumbres, dio al +ccidente $randes abstracciones -como
la noci%n de monar"uía absoluta. y pe"ue*os /tiles, como los tenedores. Es más, le$% todo
esto, y tambi(n la reli$i%n, a Europa +riental, y en particular a Rusia.
Pero inalmente Europa +ccidental se ortaleci% y ue capa! de deenderse por sí misma,
en tanto "ue el Imperio se ue a$otando. 01 de "u( manera a$radeci% Europa +ccidental lo
"ue había recibido2 Con una actitud de desprecio y de odio. 3i!o todo el da*o "ue pudo al
desamparado residuo del anti$uo $ran Imperio, y cuando lle$aron las /ltimas ansias de la
muerte, se ne$% ríamente a proporcionarle cual"uier clase de socorro. La in$ratitud ha
continuado a/n despu(s de la muerte, por"ue la historia de este Imperio es prácticamente
i$norada en nuestras escuelas, y cuando se habla de al$unos reta!os de ella, se hace sin
simpatía.
3ay pocos occidentales "ue sepan "ue en los si$los en "ue Londres y París eran unos
villorrios desvenci4ados, con calles de barro y cho!as de madera, había una ciudad reina en
+riente, rica en oro, llena de obras de arte, rebosante de espl(ndidas i$lesias, con un comercio
bullicioso, maravilla y admiraci%n de todos cuantos la conocían.
Esta ciudad era la capital del Imperio romano de la Edad Media, era Constantinopla. 1 la
historia de esa ciudad se remonta a un millar de a*os antes de "ue se convirtiera en
Constantinopla.
Frente a la ciudad de los ciegos
En el si$lo 5II a. C., las ciudades $rie$as estaban superpobladas. La comida escaseaba y
los precios eran elevados. Los $rie$os "ue tenían al$/n espíritu de aventura se metían 4unto
con sus amilias y las posesiones "ue pudieran acarrear en navíos y partían en busca de
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nuevos ho$ares. ' lo lar$o de las costas del ancho Mediterráneo habría lu$ares donde se
podría undar una nueva ciudad, donde hubiera tierra para cultivar y producir alimentos.
'l$unos navíos se desviaron hacia el noreste. En esa direcci%n, el mar E$eo, "ue ba*aba
las costas orientales de 7recia se an$ostaba en un estrecho de orma serpentina llamado el
3elesponto -ahora se le conoce por el nombre de estrecho de los 8ardanelos. "ue separaba
Europa y 'sia Menor. #e ensanchaba de nuevo en un pe"ue*o mar, llamado entonces
Propontis y ahora mar de Mármara. 5iene lue$o un se$undo y más corto estrecho, el 9%soro,
y más allá el Ponto, porci%n de a$ua "ue ahora llamamos mar &e$ro.
El mar &e$ro era como un imán para los ansiosos coloni!adores, por"ue las tierras costeras
producían cereales. Las anchas llanuras hacia el norte -llamadas Escitia en la anti$:edad y
hoy ;crania. tenían terrenos lisos y (rtiles, totalmente distintos del rocoso y monta*oso
suelo de 7recia. '"uellas llanuras eran una uente sin in de alimentos.
Las leyendas $rie$as narraban los primeros intentos de establecer rutas comerciales en
a"uella direcci%n. En el relato de <as%n y los 'r$onautas "ue buscaban el 5ellocino de +ro, se
describía a (ste como el vell%n de un cordero mila$rosamente convertido en oro, "ue <as%n
había encontrado inalmente en C%lcica, un territorio del borde oriental del mar &e$ro.
Podemos suponer más bien "ue el relato es una versi%n le$endaria de una primitiva
e)pedici%n comercial.
La anti$ua ciudad de =roya estaba situada en 'sia Menor sobre la entrada del 3elesponto.
Los comerciantes "ue via4aban hacia y desde el mar &e$ro tenían "ue pa$ar un porta!$o en
=roya o no podían pasar, y la ciudad se enri"ueci% de ese modo. El amoso sitio de =roya ue
probablemente un intento por parte de los $rie$os de destruir a"uel intermediario y ampliar
sus rutas comerciales. Pero despu(s de la caída de =roya, en 16>> a. C., 7recia pas% por una
?Edad +scura@. La asolaron tribus bárbaras procedentes del norte y tard% varios si$los en
recuperarse.
1a en el si$lo 5II a. C., sin embar$o, 7recia casi se había recuperado y los barcos $rie$os
empe!aron a tantear el otro lado del mar, estableciendo colonias. 'l i$ual "ue en los tiempos
de <as%n, seis si$los antes, las naves iban penetrando en la !ona costera del mar &e$ro, rica en
cereales. Esta ve! intentaban al$o más "ue hacer comercio, por"ue salpicaron las orillas del
mar con nuevas ciudades $rie$as.
En ABC un barco nave$aba hacia el noreste a trav(s del E$eo, mandada por un 4ee llamado
9y!as. #u ciudad de ori$en era Me$ara sobre el istmo "ue unía el norte de 7recia con la
península meridional llamada Peloponeso. Me$ara nunca ue una de las ciudades $rie$as de
verdadera importancia por"ue las ciudades de 'tenas, "ue estaban a "uince millas al este, y
Corinto, a veinticinco al oeste, eclipsaron su posible poderío. 8e hecho, el acontecimiento
más si$niicativo de toda su historia ue, probablemente, la e)pedici%n de esta nave.
Los coloni!adores habían consultado el oráculo de 8elos antes de levar anclas. El oráculo
era el más sa$rado de los santuarios de 7recia y las palabras de su sacerdotisa eran
consideradas como visiones del uturo inspiradas por la divinidad. ?Encontrar(is un nuevo
ho$ar Dles di4oD rente a la ciudad de los cie$os.@ Como siempre, las palabras del oráculo
eran poco claras. &o había nin$una ciudad de $ente cie$a.
El barco atraves% el 3elesponto, cru!% el Propontis y se apro)im% al 9%soro. El 9%soro
tenía veinte millas de lon$itud y era bastante estrecho, en al$unos lu$ares su anchura era de
s%lo media milla. ;na ciudad undada a orillas del 9%soro podría dominar el comercio entre
el mar E$eo y el mar &e$ro, tal como había hecho =roya en la anti$:edad. ;na ciudad así
tendría la oportunidad de ser pr%spera y rica.
E
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Pero otros hablan tenido esta idea antes.
En el ACB antes de Cristo, dieciocho a*os
antes, un primitivo $rupo de coloni!adores
de Me$ara había undado una ciudad en la
orilla del 9%soro perteneciente a 'sia
Menor, precisamente donde se abría hacia
el sur. La ciudad era Calcedonia. El barco
de 9y!as se detuvo en Calcedonia y los
hombres de a bordo debieron sentirse un
tanto dis$ustados. Calcedonia era una
pe"ue*a y pr%spera ciudad, era una
lástima "ue otros se les hubieran
adelantado.
Lue$o si$uieron su camino y unas dos
millas y media al noroeste de Calcedonia,
al otro lado del 9%soro, vieron un sitio
"ue era ideal. Calcedonia había sido
ediicada en una línea costera bastante recta y con posibilidades de puerto s%lo medianamente
buenas. Pero al otro lado había un río "ue se ensanchaba y desembocaba en el 9%soro. '"uel
río -más tarde llamado el FCuerno 8oradoF. proporcionaba un amplio, lar$o y hermoso
puerto. =enía espacio para muchas naves y era ácil de deenderG no podía haber nada me4or.
Entre el río y la porci%n principal del mar había una len$ua de tierra perecta para ediicar
una ciudad. Estaba rodeada de a$ua por tres lados. Con una uerte muralla en el cuarto lado y
una buena armada podía ser incon"uistable. 0C%mo era posible, pensaban, "ue a los primeros
coloni!adores les hubiera pasado inadvertido ese lu$ar tan hermoso de la parte europea, en
avor del muy inerior donde habían establecido Calcedonia2 #e$uramente las $entes de
Calcedonia estaban cie$as al ele$ir un lu$ar tan pobre.
1 eso ue lo "ue ocurri%. Calcedonia era la ciudad de los cie$os a la "ue se había reerido
el oráculo de 8elos. 1 por lo tanto 9y!as und% su ciudad rente a ella tal c%mo había
ordenado el oráculo. Le puso 9i!antion, un nombre derivado del suyo propio, pero la
conocemos más, por la denominaci%n latina "ue, con el tiempo, le dieron los romanosG
9i!ancio
1
.
La línea vital de Atenas
8urante un si$lo y medio, 9i!ancio prosper% como una ciudad libreG una estaci%n de
tránsito para un sinín de navíos y marineros, y un emporio de cereales y otros productos "ue
se transportaban entre el mar &e$ro y el Mediterráneo. Estaba situada en la encruci4ada entre
Europa y 'sia, y constituía un ob4etivo tentador para "uienes desearan tener el control del
comercio o acilitar el paso de un e4(rcito. #in embar$o, desde la $uerra de =roya, nin$/n
$ran e4(rcito había intentado cru!ar de un continente a otro hasta el advenimiento del Imperio
persa.
1
Por supuesto, es posible "ue toda esta historia "ue les he contado sea s%lo una icci%n, una leyenda "ue se
cit% para e)plicar el nombre, y "ue nunca haya e)istido una persona llamada 9y!as. +tra e)plicaci%n del nombre
es "ue si$niica HcompactoI, debido a "ue la ciudad estaba concentrada sobre la len$ua de tierra en la "ue ue
undada.
J
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Kundado en el BBL a.C., el Imperio persa dominaba toda 'sia al oeste de la India y al norte
de 'rabia. En el BJA a.C., 'sia Menor cay% ba4o el dominio persa, y en el B61 a. C., el más
importante de sus $obernantes, 8arío I, ascendi% al trono. =odas las re$iones accesibles de
'sia estaban ba4o su control, al i$ual "ue E$ipto. #us o4os hambrientos de tierra se volvieron
hacia Europa.
En el B1E a. C. 8arío invadi% =racia -la re$i%n al norte del mar E$eo. y la con"uist% hasta
el río 8anubio. 'l hacerlo, cru!% el 9%soro y se apoder% de 9i!ancio.
Le aventura europea de 8arío plante% una terrible amena!a para las ciudades $rie$as
situadas al sur de =racia. Poco tiempo despu(s comen!aron las hostilidades entre Persia y las
ciudades $rie$as. La $uerra se prolon$%, con intervalos, durante dos si$los
6
.
En esta lar$a $uerra, 9i!ancio ue considerado siempre romo un troeo sumamente
importante. #i las ciudades $rie$as la controlaban, se ase$uraban un ininterrumpido
suministro de alimentos y ponían un obstáculo en el camino de Persia.
La crisis de la $uerra m(dica lle$% en el JM> a. C., cuando <er4es I, el hi4o de 8arío, envi%
un $ran e4(rcito a trav(s de los an$ostos estrechos. #u contrincante era la lota $rie$a,
compuesta en $ran medida por navíos de la ciudad de 'tenas, y el e4(rcito $rie$o, cuyo
contin$ente más importante estaba ormado por los $uerreros de la ciudad de Esparta.
'mbas ciudades vencieron. La lota persa ue aplastada en la batalla de #alamina, cerca de
'tenas, el mismo a*o de la invasi%n. El e4(rcito persa ue aplastado en la batalla de Platea,
veinticinco millas al noroeste de 'tenas, al a*o si$uiente, el JCL a. C.
8espu(s contraatacaron las ciudades $rie$as. Los navíos atenienses liberaron a las
ciudades $rie$as de las orillas orientales del mar E$eo. El rey espartano Pausanias diri$i% su
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Pueden encontrarse más detalles sobre este (pico duelo en mi libro Los griegos - HEl Libro de
9olsilloI, n/m. M1>. 'lian!a Editorial, Madrid. 1LM1..
B
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victorioso e4(rcito hacia el norte. En el JCC a. C. e)puls% a la $uarnici%n persa de 9i!ancio y
la ocup% a su ve!. Los $rie$os controlaban de nuevo la encruci4ada entre cl Este y el +este.
La carrera de Pausanias tuvo un brusco declive al adoptar los persas nuevas tácticas. Los
persas se dieron cuenta de "ue les era imposible $anar utili!ando la uer!a de las armas,
puesto "ue cl armamento y las t(cnicas militares $rie$as eran superiores a las suyas. En
cambio, podían utili!ar el oro. Eran ricos y $enerosos, mientras los $rie$os eran pobres y
corruptibles.
Pausanias acept% sobornos persas y empe!% a vivir una vida de lu4o ostentoso. Lue$o,
tambi(n, las ciudades $rie$as empe!aron a pelearse entre sí. Mientras Persia ue una terrible
amena!a, 'tenas y Esparta cooperaron, pero una ve! "ue consi$uieron la victoria, cada cual
empe!% a maniobrar para conse$uir la supremacía.
'tenas se vali% de los rumores sobre los sobornos persas para asestar un $olpe a Esparta a
trav(s de Pausanias. Envi% una lota hacia el norte en el JCA a. C., al mando de su almirante
Cim%n, y ech% a Pausanias de 9i!ancio. Como era imposible ne$ar la echoría de su rey, los
aver$on!ados espartanos le hicieron volver para 4u!$arle por traici%n, y la ciudad "ued% en
manos de 'tenas.
Resulta "ue 'tenas tenía una $ran necesidad de 9i!ancio. 'tenas estaba situada en una
parte de 7recia particularmente árida y el e)cedente de su poblaci%n dependía para su
alimentaci%n de las importaciones. Era imprescindible "ue la ciudad mantuviera una lota
uerte y eica! y "ue deendiera el control de 9i!ancio y de los estrechos. '"uellos estrechos
se habían convertido en la línea vital de 'tenas, y durante más de un si$lo, cada movimiento
"ue hi!o esta ciudad tenía al$o "ue ver con la se$uridad de la ruta al mar &e$ro.
8urante cierto tiempo, 'tenas domin% 7recia y Esparta ue su rival más importante. 'l
inal, por supuesto, se produ4o una $uerra. Esta $uerra entre las dos ciudades -llamada $uerra
del Peloponeso. empe!% el JE1 a. C. y continu%, con intermitencias, durante una $eneraci%n.
' lo lar$o de todo ese período, 9i!ancio estuvo irmemente controlada por los atenienses, y
sus ocasionales revueltas no tuvieron ()ito mientras la lota de 'tenas domin% el mar.
&o obstante, en el J>B a. C., 'tenas no era más "ue piel, huesos y una /ltima lota. Esta
/ltima lota prote$ía desesperadamente la línea vital ateniense y patrullaba los estrechos. Los
espartanos, "ue tenían un acceso ilimitado al oro persa, por una ve! en su historia tenían un
4ee naval capa!. Este 4ee, Lisandro, se apoder% por sorpresa de los barcos atenienses.
Estaban en el 3elesponto, varados en la desembocadura del pe"ue*o río 'e$ospotami, en la
orilla europea del estrecho, unas 16B millas al sudoeste de 9i!ancio y con una $uardia
insuiciente.
Los espartanos atacaron repentinamente, los atenienses no pudieron lan!ar sus barcos al
a$ua a tiempo. 8e los 1M> barcos atenienses, s%lo 6> pudieron huir intactos. Perdida la /ltima
lota ateniense y con su línea vital rota, 'tenas no podía hacer otra cosa más "ue rendirse.
8urante un breve período, Esparta $obern% 7recia, y se instal% una $uarnici%n espartana en
9i!ancio.
Pero Esparta no ue un $obernante di$no de conian!a. 9uenos en la $uerra de una manera
más bien mecánica, los espartanos no sabían c%mo or$ani!arse en la pa!. 8onde"uiera "ue los
espartanos estuvieran en el poder, eran presas de la corrupci%n y de una arro$ancia "ue
despertaba la hostilidad de los "ue les estaban sometidos.
Paulatinamente, 'tenas se ue recuperando de su derrota. 'un"ue nunca volvi% a ser la
$ran uer!a dominante "ue había sido antes de los desastres de la $uerra del Peloponeso,
consi$ui% una ve! más construir una poderosa lota y combatir para recuperar su línea vital.
A
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En el EML a. C., un $eneral ateniense, =rasíbulo, condu4o a cuarenta navíos hacia el norte,
derrot% a los espartanos y les e)puls% de la re$i%n de los estrechos. ;na ve! más, 9i!ancio
estaba ba4o el dominio ateniense.
Pero tambi(n este poder ue temporal. Parece una maldici%n de los $rie$os "ue no supieran
unirse. &o les era posible se$uir or$ani!ados como ciudades independientes, libres e i$uales
rente a unos reinos vecinos de $randes dimensiones y a poblaciones "ue eran cada ve! más
aptas para el arte de la $uerra. 1 todavía menos si mal$astaban sus ener$ías en constantes
contiendas me!"uinas entre ellos.
#in embar$o, eso ue lo "ue hicieron. Les altaba la abne$aci%n o el espíritu de sacriicio
necesarios para renunciar a un poco de soberanía local en avor del bien com/n. =ampoco
había una ciudad lo suicientemente poderosa como para imponer su voluntad a las otras
mediante la uer!a. En realidad, a medida "ue pasaba el tiempo, las uer!as tendentes a la
ra$mentaci%n crecieron y las uniones parciales "ue se habían creado entraron en "uiebra. En
el JBA a. C., 9i!ancio ue una de las ciudades "ue rompi% con la la)a li$a "ue se había
ormado ba4o la direcci%n ateniense. 'tenas reconoci% la independencia de 9i!ancio al a*o
si$uiente, y por primera ve! en más de un si$lo y medio la ciudad de los estrechos ue
verdaderamente libre.
El advenimiento de Macedonia
&o dur% mucho tiempo. 'l mismo tiempo "ue 9i!ancio conse$uía su independencia, el
reino de Macedonia -4usto al norte de 7recia. empe!aba a sentir los estimulantes eectos del
$enio de su nuevo rey, Kilipo II.
Kilipo reor$ani!% el reino, cre% y entren% a un espl(ndido e4(rcito, dentro del cual se
encuadraba un apretado n/cleo de inantería armado con lar$as lan!as llamado Halan$eI y un
eica! cuerpo de caballería entrenado para apoyar a esa alan$e. En el país se descubrieron
minas de oro "ue proporcionaron dinero con el cual sobornar a los políticos de las ciudades
$rie$as.
Mediante las astutas intri$as de Kilipo, su hábil empleo del oro y su bien or$ani!ado
e4(rcito, Macedonia se convirti% en dominante en el norte. #in embar$o, tenía enrente al
tena! e4(rcito de la ciudad $rie$a de =ebas. =ebas había sorprendido al mundo $rie$o con su
resonante victoria sobre los espartanos en el EC1 a. C., y desde entonces dominaba 7recia. 1
estaban tambi(n los atenienses, los cuales nunca recuperaron realmente su moral despu(s de
su terrible derrota, pero todavía conservaban el presti$io de su pasada $rande!a.
Kilipo puso en marcha un hábil 4ue$o, cuidando de "ue nin$/n movimiento provocara una
en(r$ica reacci%n. 'van!aba un poco, aplacaba a 'tenas y a =ebas, y lue$o avan!aba de
nuevo. Los perple4os atenienses se percataron de "ue de una manera u otra, Kilipo dominaba
una porci%n cada ve! mayor del norte sin "ue pudieran tener una oportunidad de emprender
una acci%n decisiva. =an s%lo el orador ateniense 8em%stenes vio el peli$ro, pero no
consi$ui% conmover a sus paisanos.
En EJ6 a. C., Kilipo se sinti% suicientemente uerte como para hacer un $ran movimiento
hacia el este. 3acia el este se encontraba =racia, una tierra de tribus incivili!adas "ue tal ve!
darían maravillosos soldados ba4o el irme $obierno de Kilipo, y más allá de =racia, unas EB>
millas al este de la capital macedonia, Pellas, estaban 9i!ancio y los estrechos. #i Kilipo
conse$uía apoderarse de 9i!ancio -poco importaba si lo hacía a trav(s de la intri$a o mediante
la $uerra., podía cortar la línea vital de 'tenas y "ui!á toda 7recia caería en sus manos sin
problemas. 1 había otra cosaG si dominaba 9i!ancio, podía hacer lo "ue había hecho el vie4o
C
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8arío 3I medio si$lo antes. Podía limpiar el camino entre los continentes e invadir 'sia,
como 8arío había invadido Europa. Como se ve, Kilipo tenía una $ran ambici%n. Nuería
invadir Persia y apoderarse de todo lo "ue pudiera de a"uel imperio $rande, pero en
decadencia.
La campa*a oriental de Kilipo empe!% con $ran ()ito. Con"uist% =racia, tom% las ciudades
$rie$as al norte de la costa del E$eo, y en el EJ> a. C. su e4(rcito lle$% a lose alrededores de
9i!ancio.
Los bi!antinos hicieron un llamamiento inmediato a sus anti$uos se*ores de 'tenas, con
"uienes habían roto hacía s%lo "uince a*os. 'tenas respondi% ense$uida. 'tenas podía muy
bien pensar "ue los bi!antinos merecían pa$ar por el entusiasmo con "ue habían repudiado la
conederaci%n ateniense, pero sus ciudadanos no podían permitirse el lu4o de de4arse llevar
por este sentimiento. 9i!ancio dominaba las rutas de los cereales, y por esa ra!%n 'tenas tuvo
"ue luchar. Envi% su lota hacia el norte y la utili!% para aprovisionar a la ciudad. Kilipo no
tenía nin$/n poder naval, y sin esto le era imposible tomar 9i!ancio. Kall% en su intento de un
ata"ue nocturno por sorpresa al descubrirle la luna. =uvo "ue retirarse. #e "ued% con =racia,
pero perdi% la oportunidad de con"uistar los estrechos.
El ()ito de su resistencia rente a Kilipo provoc% un enorme alboro!o en los triunantes
bi!antinos. Lo atribuyeron a su diosa patrona de la luna, 3(cate, cuya lu! les había ayudado
tanto. 'cu*aron monedas conmemorativas "ue llevaban el símbolo de la noche como devotos
de una diosa lunar, la luna creciente y una estrella. La luna creciente y la estrella han se$uido
siendo el símbolo de la ciudad hasta los tiempos modernos.
#in embar$o, la derrota de Kilipo no ue en absoluto decisiva. #u racasado intento de
apoderarse de los estrechos si$niicaba "ue había perdido la oportunidad de con"uistar 7racia
sin lucha. 'sí "ue tendría "ue luchar, pero si hacía las cosas bien s%lo necesitaría librar una
batalla. '"uella batalla lle$% en EEM a. C. en Nueronea. 'llí la alan$e macedonia, "ue
luchaba a las puertas de =ebas. destruy% al cuerpo de (lite del e4(rcito tebano hasta el /ltimo
hombre y provoc% la ren(tica huida de los atenienses.
Kilipo und% a continuaci%n una li$a de ciudades $rie$as encabe!ada por (l y prepar% la
invasi%n de Persia Kue asesinado 4usto cuando iba a comen!ar la invasi%n, pero su a/n más
e)traordinario hi4o, 'le4andro III -Ma$no. si$ui% adelante. 'le4andro invadi% Persia, la
con"uist% por completo e hi!o "ue la cultura $rie$a dominara en 'sia occidental, un dominio
"ue perdur% durante más de mil a*os.
8espu(s de la muerte de 'le4andro en el E66 a. C., su imperio ue hecho peda!os por los
$enerales rivales, y 9i!ancio cay% ba4o el dominio de uno o de otro. Pero no todo era tan malo
como parecía. Las luchas de los $enerales ueron ruinosas e in/tiles, pero ba4o el dominio
macedonio -uera cual uera el nombre del $eneral o, más tarde, del rey. las ciudades $rie$as
conservaron un cierto nivel de auto$obierno. En $eneral, prosperaron más "ue cuando eran
independientes. 9i!ancio, en particular, había conservado su condici%n de ciudad libre y
disrut% de una sin$ular prosperidad durante un período "ue ue calamitoso para una $ran
parte del resto del mundo $rie$o.
En el 6M> a. C. unas tribus celtas, los $alos, entraron en tropel en 7recia desde el norte.
'solaron Macedonia, mataron a un $eneral "ue acababa de ser nombrado rey y
desencadenaron un par de a*os de destrucci%n y anar"uía en el país. Pasaron a 'sia Menor en
el 6CM a. C., y cost% casi cincuenta a*os conse$uir su total domesticaci%n.
8urante este terrible período, 9i!ancio evit% su destrucci%n mediante el e)pediente caro de
dar dinero a los $alos. 5arias veces lo entre$% todo para "ue consintieran en volverse atrás. #e
M
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recuperaba de sus p(rdidas cobrando a los comerciantes "ue utili!aban los estrechos unas
altísimas tasas, 4ustiicadas por el peli$ro de los $alos.
#e pueden entender los terribles apuros de los bi!antinos, pero los comerciantes cuyo
comercio result% per4udicado y los consumidores "ue surieron el al!a del precio del pan
diícilmente podían considerar esta situaci%n con buenos o4os. Kue Rodas la ciudad $rie$a "ue
suri% de modo especial la acci%n de 9i!ancio. Esa ciudad estaba situada en una isla en el
sureste del mar E$eo, unas EB> millas al sur de 9i!ancio. 8ebido a su situaci%n insular y a su
uerte lota, había recha!ado a los $enerales macedonios en los a*os "ue si$uieron a la muerte
de 'le4andro Ma$no, y había continuado siendo una ciudad $rie$a verdaderamente libre.
Rodas vivía del comercio, y en inter(s de la libertad de los mares había luchado contra la
piratería y contra cual"uier potencia terrestre "ue $ravara el comercio mediante tasas o
restricciones in4ustas. Los pea4es de los bi!antinos eran, sin duda, in4ustos, por"ue aun"ue la
amena!a de los $alos retrocedi%, y inalmente termin% en el 6E6 a. C., los pea4es continuaron
siendo altos.
Los rodios decidieron hacer entrar en ra!%n a 9i!ancio utili!ando su poder naval superior.
En el 61L a. C. la lota de Rodas derrot% a los bi!antinos. Lue$o Rodas ue más allá de la
reducci%n de las tasasG e)i$i% "ue ueran abolidas por completo, cosa "ue se hi!o. &o
obstante, los bi!antinos no "uedaron en la penuria. Podían conse$uir bastante dinero como
centro comercial.
La llegada de Roma
+tra potencia empe!aba a hacerse notar en el Mediterráneo. En la península italiana, la
ciudad de Roma iba haci(ndose cada ve! más uerte, aun"ue al principio pasara casi
inadvertida. 'ntes del 6>6 a. C. había derrotado con $ran esuer!o a la $ran ciudad comercial,
Carta$o
E
, y tenía la supremacía absoluta en la !ona occidental del Mediterráneo. Las
monar"uías macedonias podían haber renado a Roma y evitado su e)pansi%n si se hubieran
unido. Pero, al i$ual "ue las ciudades $rie$as del período anterior, parecía "ue les $ustaba más
luchar entre sí y hundirse poco a poco.
En el 1L6 a. C. Roma declar% la $uerra a la más $rande de las monar"uías macedonias, el
Imperio #el(ucida, "ue dominaba una $ran parte del territorio asiático "ue anta*o había sido
persa. Roma sali% victoriosa, y en el 1L> a. C. un e4(rcito romano desembarc% en 'sia Menor
por primera ve!. 8e nuevo consi$ui% la victoria y la inluencia romana aument%
poderosamente.
En 1EE a. C. 'talo III de P(r$amo -una naci%n "ue se e)tendi% por la porci%n
centroOoccidental de 'sia Menor. muri% sin herederos. 8e4% su reino a Roma, "ue lo
reor$ani!% como una provincia de 'sia. Los restantes reinos de 'sia Menor, todos $rie$os en
su idioma y cultura desde los tiempos de 'le4andro Ma$no, dos si$los antes, se convirtieron
en títeres romanos en mayor o menor $rado. #%lo el Ponto al noreste intent% luchar contra
Roma, pero tambi(n racas% inalmente. 'l comen!ar el a*o A6 a. C., el $eneral romano
Pompeyo había or$ani!ado toda 'sia Menor y #iria como provincias romanas o como estadoO
clientes de los romanos con reyes títeres.
Por ese tiempo tambi(n 9i!ancio estaba ba4o el dominio romano. En realidad había
acudido a Roma casi desde los comien!os de sus problemas, viendo en ella a una protectora
contra los estados $rie$os y macedonios "ue eran los más interesados en mantener tasas ba4as.
E
Para los detalles de este y otros acontecimientos de la primitiva historia de Roma, v(ase mi libro La
República Romana -HEl Libro de 9olsilloI, n/m. M66, 'lian!a Editorial, Madrid, 1LM1..
L
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Por supuesto, el cambio -como era ácil de pronosticar. no alter% inalmente en absoluto la
posici%n de 9i!ancio. =ampoco a Roma le interesaba tener "ue pa$ar altos pea4e. 9i!ancio
continuaba siendo una ?ciudad libre@ ba4o el dominio romano, pero esto s%lo si$niicaba "ue
le era permitido vivir ba4o sus propias leyes siempre y cuando a"uellas leyes no incomodaran
seriamente a Roma, y había romanos allí mismo para $aranti!ar "ue eso no iba a ocurrir.
'demás, 9i!ancio pa$aba impuestos a Roma y no tenía el derecho de tomar decisiones
propias en lo concerniente a sus relaciones con otras partes del reino romano. Por supuesto,
9i!ancio obtuvo venta4as a cambio. ' medida "ue se e)tendía el dominio romano por el
Mediterráneo, predominaba la pa!. Las peleas interminables entre las ciudades y naciones en
lucha para resolver la cuesti%n de "ui(n dominaría desaparecieron, por"ue por in se encontr%
la soluci%n. Era Roma la "ue iba a predominar.
En realidad hubo un período de cincuenta a*os de $uerra civil durante el primer si$lo a. C.
"ue turb% el mundo romano, pero termin% el E1 a. C. 9a4o +ctavio C(sar, el sobrino nieto de
<ulio C(sar, las vie4as instituciones republicanas de Roma ueron reor$ani!adas y se
estableci% lo "ue se llama el Imperio Romano
J
. +ctavio, "ue adopt% el nombre de 'u$usto,
ue el primer emperador.
' lo lar$o de los dos si$los posteriores, la cuenca entera del Mediterráneo -incluido
9i!ancio, por supuesto. vivi% una pa! prounda y casi inalterada. &unca antes había
e)perimentado una pa! tan lar$a, ni tampoco la iba a e)perimentar despu(s. 3ubo luchas en
las ronteras romanas, una insurrecci%n en <udea y durante un breve tiempo, en el AM y AL a.
C.
B
, una contienda por la sucesi%n imperial, pero todo esto no represent% más "ue unas
cuantas pe"ue*as ondas sin trascendencia en un estan"ue tran"uilo.
9i!ancio, 4unto con al$unas otras áreas del mundo de habla $rie$a, continu% disrutando de
una cierta autonomía local del poder de tener una especie de auto$obierno con 4ees ele$idos
al menos durante el primer si$lo del imperio. #in embar$o, est( separatismo templado ue
debilitándose. Cada ve! se hacía más necesario uniicar las prácticas econ%micas y sociales
del imperio para hacer rente a los enemi$os "ue se$uían más allá de las ronteras romanas.
Por e4emplo, al oeste de 'sia Menor y #iria se encontraba la mitad más le4ana de lo "ue
una ve! había sido el Imperio Persa. #e había hecho uerte con la decadencia del Imperio
Macedonio, 9a4o dos dinastías de reyes, los 'rsácidas -durante su mandato el reino se llam%
Partia. y los #asánidas -ba4o los cuales recuper% el nombre de Persia., esta re$i%n continu%
siendo un enemi$o duro y obstinado de Roma durante varios si$los
A
.
' medida "ue Roma, con su empu4e e)pansivo en decadencia, intentaba armarse para
resistir a los partos, descubri% "ue la e)istencia de las ciudades libres orientales, por nominal
"ue uera su libertad, representaban un punto d(bil. El emperador 5espasiano, "ue $obern%
desde el a*o AL hasta el CL, termin% con este problema. En inter(s de la eicacia militar
convirti% todos esos islotes de auto$obierno en partes inte$rantes del Estado romano. Entre
esas ciudades estaba 9i!ancio. ?3ab(is olvidado c%mo ser libres@, di4o 5espasiano con cierto
desprecio, al anunciar a la ciudad la p(rdida de su libertad.
J
Para los detalles, v(ase mi libro, El Imperio Romano -HEl Libro de 9olsilloI, n/m. MJJ, 'lian!a Editorial,
Madrid. 1LM1..
B
#e puede escribir las echas posteriores al a*o tradicional del nacimiento de <es/s con las si$las '. 8., "ue
si$niican H'neo 8ominiI o Hen el a*o de nuestro #e*orI. #in embar$o, en este libro escribir( estos a*os sin las
si$las. Pondr( .J>> a. C., pero en lu$ar de J>> '. 8., escribir( simplemente J>>.
A
Para los detalles relativos a la re$i%n al este del Imperio Romano, v(ase mi libro El Cercano Oriente -HEl
Libro de 9olsillo., n/m. CAM, 'lian!a Editorial, Madrid, 1LM>..
1>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
=enía bastante ra!%n, aun"ue no era por entero culpa de la ciudad. 8urante dos si$los, la
ciudad s%lo había disrutado de una libertad nominal "ue no si$niicaba nada y "ue no tenía
nada de estimulante. Cuando 5espasiano la elimin%, no elimin% nada sustancialG s%lo un
barni! tenue y descompuesto.
Mientras durase la pa! romana, 9i!ancio sacaría beneicio con o sin libertad. Era una
pr%spera ciudad comercial "ue se olvid% de la misma palabra $uerra. Es probable "ue sus
escolares estudiaran el $ran sitio de Kilipo de Macedonia y c%mo ue recha!ado, peto eso
había ocurrido hacía cinco si$los y posteriormente hubo poco heroísmo.
Lue$o lle$% el a*o atal de 1L6. En a"uel a*o, el emperador romano C%modo ue
asesinado, y sus sucesores rivales hicieron estremecerse a Roma. Pronto la opci%n "ued%
reducida a tres $enerales -uno en el +ccidente, otro en el centro, y otro en el +riente.
peli$rosamente i$ualados en uer!as. El occidental era Clodio 'lbino, el del centro, #eptimio
#evero, el oriental, Pescenio &i$er.
#evero era el más vi$oroso de los tres, y además el más cercano a Roma. Entr% en la
ciudad en el 1LE y obli$% a "ue le aceptaran como emperador. &i$er y 'lbino, sin embar$o,
no lo aceptaron. &i$er era el más peli$roso. Kue un $eneral popular "ue e4ercía el control del
tercio oriental del imperio, el más rico. 9a4o su dominio estaba E$ipto, la re$i%n desde la cual
Roma importaba la mayoría de sus productos alimenticios. #i &i$er 4u$aba hábilmente su
ba!a, probablemente terminaría siendo el amo.
#in embar$o, &i$er no prosper%. =al ve! coni% demasiado en la ba!a "ue tenía. El
en(r$ico #evero avan!% hacia el este s%lo treinta días despu(s de haber entrado en Roma y ue
directo hacia 9i!ancio, por"ue era allí donde &i$er se había establecido con mayor uer!a.
#evero de4% una parte de su e4(rcito para "ue sitiara a 9i!ancio y llev% el resto a 'sia
Menor, abri$ando la esperan!a de destruir al e4(rcito de &i$er. ' lo lar$o del a*o 1LJ, #evero
dio tres importantes batallas y las $an% todas. Kinalmente, captur% a &i$er y mand% "ue le
decapitaran. Pero eso no termin% con 9i!ancio. 9y!as no se había e"uivocado si$los antes. La
ciudad situada en el Cuerno 8orado tenía una uer!a natural $racias a la cual su captura era
realmente diícil cuando sus ciudadano decidían deenderse. Era una ciudad sola contra todo
un imperio, pero resisti% dos a*os más.
3ubiera sido me4or "ue se rindiera al principio, pera sus diri$entes sabían "ue no podían
esperar otra cosa sino la muerte del siniestro #evero, y siempre cabía la esperan!a de "ue los
problemas en otros lu$ares distraerían al emperador -despu(s de todo, 'lbino todavía tenía el
control de los e4(rcitos contrarios a #evero en el oeste. y le or!arían a orecer a 9i!ancio una
capitulaci%n liberal.
Las esperan!as de 9i!ancio se vieron rustradas. #evero persever% en el cerco, y no
permiti% "ue 'lbino le estorbara, y en el 1LA la ciudad tuvo "ue rendirse. Irritado #evero
mand% sa"uearla, masacr% a sus ciudadanos importantes, arras% sus murallas y la redu4o a la
cate$oría de aldea. 'l a*o si$uiente, se dedic% a 'lbino y termin% con (l.
El Imperio va hacia el Este
9i!ancio realmente no se recuper% de este desastre durante lar$o tiempo. 'rrepentido,
#evero la reconstruy% parcialmente, pero su lento retorno a la prosperidad ue interrumpido
por el hecho de "ue el imperio entero suri% un período de cincuenta a*os de anar"uía despu(s
del asesinato, en el a*o 6EB, del sobrino nieto de #evero, 'le4andro #evero.
11
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
El caos del imperio posibilit% la invasi%n y la destrucci%n casi impune de (ste por parte de
las tribus bárbaras y reinos civili!ados e)teriores. Los 9alcanes surieron las incursiones de
un $rupo de tribus $ermánicas -los $odos. y 'sia Menor ue víctima de los persas.
La recuperaci%n lle$% cuando 8iocleciano se convirti% en emperador en el 6MJ.
Reor$ani!% lo "ue "uedaba de la economía romana y concentr% sus esuer!os en la mitad
oriental del imperio, "ue era la más rica y urbani!ada, de4ando la mitad occidental en manos
de un asociado.
Ello se debía en parte al hecho de "ue el mismo 8iocleciano procedía del +riente. 3abía
nacido en una aldea llamada 8ioclea, de la "ue procede su nombre, "ue estaba situada en lo
"ue hoy es la parte sur de 1u$oslavia. Roma no le atraía, y la /nica ve! "ue la visit% le
desa$rad%. Por esta ra!%n, preería vivir en el este. 1 tambi(n era el rico +riente "uien corría
más peli$ro, por"ue sus opulentas ciudades eran el ob4etivo de $odos y persas. Las provincias
del oeste, más pobres y con menos poblaci%n, no orecían tantos atractivos para las tribus
bárbaras de la rontera.
=eniendo esto presente, 8iocleciano reconstruy% con la misma solide! "ue habían tenido
un si$lo antes, en los días anteriores al sa"ueo llevado a cabo por #evero, las murallas de
9i!ancio. Por supuesto, no lo hi!o por ra!ones ilantr%picas, sino por"ue eran necesarias unas
ortale!as s%lidas contra los $odos invasores, y 9i!ancio, bien deendida, era una de las más
resistentes. =anto Kilipo de Macedonia como el emperador #(ptimo #evero lo sabían.
Con 8iocleciano el centro del imperio se ue hacia el este, ya "ue estableci% su capital y su
corte en 'sia Menor. La ciudad "ue eli$i% por capital era &icomedia, en el e)tremo más
oriental de Propontia, a unas cincuenta millas al este de 9i!ancio.
8urante casi medio si$lo, &icomedia ue uno de los centros más importantes del imperio.
Continuaban las diicultades, pero no eran tan desastrosas como lo habían sido durante el
período de anar"uía. 8espu(s de la abdicaci%n de 8iocleciano en el E>B, por e4emplo, se
produ4o un período de ero! rivalidad entre los contendientes a la corona, uno de ellos,
Constantino I, aumentaba continuamente su poder.
En el E16 Constantino, "ue $obernaba desde Milán, una ciudad en el norte de Italia, ue
reconocido como emperador de la porci%n occidental del imperio. En la mitad oriental estaba
Licinio, "ue $obernaba desde &icomedia. Los dos emperadores mantuvieron una tre$ua
precaria, resultado de una ?reuni%n en la cumbre@ en Milán, en el curso de la cual Licinio
accedi% a casarse con la hermana de Constantino. La tre$ua se rompía de ve! en cuando, y
hubo roces incidentales e incluso pe"ue*as $uerras entre los dos emperadores. En el E6J se
produ4o la ruptura cuando cada uno decidi% intentar ser el /nico soberano.
Constantino avan!% decididamente hacia el este y los dos e4(rcitos se encontraron en
'drian%polis, unas 1E> millas al oeste de 9i!ancio. Licinio tenía la venta4a de una lota muy
superior y de una posici%n bien ortiicada. &o obstante, desaprovech% la lota y de4% "ue
Constantino con sus maniobras le obli$ara a salir de sus posiciones ;n $rupo de B.>>>
ar"ueros rode% la reta$uardia del e4(rcito, y en la batalla "ue se produ4o ue derrotado el día E
de 4ulio de E6E.
Licinio se retir% con la parte del e4(rcito "ue consi$ui% salvar, y se reu$i% tras las murallas
de 9i!ancio. 8e nuevo, un emperador romano avan!% para poner sitio a la ciudad, al i$ual "ue
había hecho #evero un si$lo y medio antes.
Incluso entonces, si Licinio hubiera utili!ado su lota, posiblemente habría vencido, pero
Constantino, "ue sabía la importancia de dominar los mares, reor!% la lota "ue su hi4o
mayor diri$ía con decisi%n contra el enemi$o. Las naves de Constantino pasaron, abriendo las
16
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
rutas comerciales hacia el mar &e$ro, lo cual permiti% a Constantino aprovisionar a su
e4(rcito y cortar el abastecimiento de 9i!ancio.
Licinio consi$ui% escaparse de la ciudad con unos cuantos hombres y huy% a 'sia Menor,
donde reuni% otro e4(rcito. Constantino mantuvo 9i!ancio cercado y envi% un destacamento
para capturar a Licinio. #e libr% la batalla inal en Cris%polis, una ciudad al otro lado del
9%soro rente a 9i!ancio y 4ustamente al norte de Calcedonia, el 1M de septiembre, y de
nuevo Constantino sali% vencedor. '"uella ve! la vida de Licinio le ue perdonada, pero lo
e4ecutaron un a*o más tarde.
Constantino era ya el soberano /nico de todo el Imperio Romano, y 9i!ancio capitul% ante
(l. Pero esta ve! no ue destruida la ciudad. PMás bien lo contrarioQ Constantino abri$aba
ciertas ideas, y una increíble transormaci%n esperaba a 9i!ancio.
1E
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
6. La capital del +riente
La ciudad de Constantino
Constantino había tenido ideas ins%litas antes, ideas "ue dieron resultados. Pon$amos por
caso el asunto de la reli$i%n. =res si$los antes de los tiempos de Constantino, un predicador
llamado <osu( -o para emplear la orma $rie$a del nombre, <es/s. había aparecido en <udea.
'l$unos 4udíos le aclamaron como el Mesías -o, en $rie$o. Cristo., el rey y cuyo
advenimiento habían vaticinado numerosas proecías místicas. Las autoridades romanas le
cruciicaron, pero sus se$uidores, "ue continuaban creyendo en su divinidad, empe!aron a ser
conocidos con el nombre de cristianos.
9a4o la direcci%n de uno de sus primeros 4ees, Pablo, hicieron un intenso proselitismo, no
s%lo entre los 4udíos, sino tambi(n entre los $entiles, y entre estos /ltimo, consi$uieron sus
mayores ()itos. La nueva secta se diundi% $radualmente y creci% en importancia pese a las
rachas de persecuci%n del $obierno romano. La /ltima y más dura persecuci%n se produ4o con
8iocleciano, pero no consi$ui% tampoco disminuir mucho el n/mero de sus partidarios y
/nicamente sirvi% para ortalecer sus creencias. 'ntes del a*o E>> ormaban una numerosa
minoría de la poblaci%n romana y se les podía encontrar en todas las ciudades.
Constantino reconoci% "ue aun"ue no eran más "ue una minoría, los cristianos tenían peso
donde importaba tenerlo y eran anáticos en sus creencias. Los pa$anos solían ser pasivos,
ormaban la ?mayoría silenciosa@, y en su mayoría vivían dispersos por el campo desde donde
no e4ercían inluencia. Constantino decidi% apostar por los cristianos y aprovecharse de su
apoyo.
Por consi$uiente, cuando celebr% su reuni%n en la cumbre con Licinio en el E1E, insisti% en
promul$ar un decreto con4unto de tolerancia, revocando todos los impedimentos a los
cristianos y permiti(ndoles libertad total de culto. #in embar$o, Licinio se$uía simpati!ando
con el pa$anismo, y sus acciones anticristianas a partir de entonces ueron aprovechadas por
Constantino como prete)to para la $uerra inal. Kue el primer emperador cristiano -aun"ue ue
bauti!ado en su lecho de muerte., y los reverentes historiadores de la I$lesia le llamaron
posteriormente Constantino el 7rande.
=ambi(n reor$ani!% el imperio en el terreno econ%mico y estabili!% con buen resultado la
moneda imperial. 'cu*% una nueva moneda de oro "ue mantuvo su peso y su pure!a sin
nin$una alteraci%n durante muchos si$los en una (poca en "ue las monedas casi
desaparecieron de Europa occidental. Los comerciantes en toda Europa lle$aron a tener
conian!a en las monedas acu*adas por Constantino y sus sucesores. Las aceptaron sin poner
trabas, y este hecho estimul% la continuidad del comercio en el reino, lo "ue contribuy% a su
prosperidad.
Pero Constantino, tras sus audaces acciones en reli$i%n y economía, no se par% ahí. Nuería
una capital nueva. 8espu(s de haber vencido a Licinio, instal% su corte en &icomedia, la
capital establecida por 8iocleciano, pero no le result% suiciente. Nuería una ciudad
totalmente nueva para se*alar el renacimiento del imperio.
Pens% románticamente durante al$/n tiempo en =roya, la ciudad "ue los $rie$os hablan
destruido "uince si$los antes y "ue 3ornero había venerado en el poema (pico más amoso de
todos los tiempos, La Ilíada. Para los anti$uos, la obra de 3ornero era la más cercana a un
libro sa$rado, y los propios romanos remontaban su ascendencia -se$/n una leyenda
completamente icticia. a un h(roe troyano de a"uella anti$ua $uerra.
1J
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
#in embar$o, prevalecieron las consideraciones prácticas. La posici%n de =roya en el
e)tremo de los estrechos "ue daba al mar E$eo no era tan uerte como la de 9i!ancio en el
e)tremo "ue daba al mar &e$ro. Constantino había tenido pruebas de ello en el cerco de
9i!ancio. La ciudad "uedaba 4usto a medio camino entre las ronteras más amena!adasG por
los $odos en el 8anubio, y por los persas en el Rurates. Con unas murallas resistentes, un
$ran e4(rcito y una lota eica! a disposici%n de Constantino, 9i!ancio constituiría un basti%n
absolutamente ine)pu$nable en el caso de "ue todo lo demás se derrumbara - cosa "ue se
demostr% en más de una ocasi%n..
'sí "ue Constantino comen!% a hacer al$o nuevo de la anti$ua 9i!ancio. ' lo lar$o de toda
su e)tensa historia, 9i!ancio había sido a lo sumo una ciudad comercial pr%spera, pero no se
había distin$uido en otro terreno. &unca ue un centro de arte ni de erudici%n, no se había
destacado en la $uerra, ni produ4o nin$/n hombre importante. 3asta los tiempos de
Constantino continu% siendo un centro comercial de poco renombre.
Pero entonces Constantino se apoder% de ella y la cambi%. &unca de4aba las cosas a
medias. 8estruy% lo "ue había y comen!% desde el principio. =ra!% una !ona mucho mayor
para amurallar y se puso a construir una imitaci%n de Roma, por"ue su intenci%n era nada
menos "ue una F&ueva RomaF. Incluso se ase$ur% de "ue su construcci%n se hiciera sobre
siete colinas.
Empe!% a construir ediicios importantes si$uiendo un modelo romanoG un oro, un senado
y un palacio. Ediic% un hip%dromo donde se celebrarían 4ue$os para la diversi%n de la plebe.
Kue utili!ado principalmente como un lu$ar para las carreras de carros -la palabra si$niica
pista de caballos.. 3i!o el hip%dromo en el sitio donde #evero había construido uno cuando
"uiso volverse atrás de su destrucci%n de la ciudad. #in embar$o, la nueva estructura
construida por Constantino era mucho más $rande y tenía verdaderamente una enver$adura
imperial. =enía 1.B>> pies de lon$itud, JL> de ancho y capacidad para A>.>>> personas.
El talento artístico en el imperio había decaído hacía mucho tiempo, pero es probable "ue
tampoco uera Constancio especialmente aicionado a la creaci%n. Nuiso "ue su ciudad
tuviera el encanto de lo vie4o y se apropi% de estatuas y cuadros de otros lu$ares, robando lo
me4or del imperio para poder embellecer su capital. Incluso hi!o traer estatuas desde 'tenas,
hechas en su edad dorada de siete si$los antes. Los teatros, los ba*os, las i$lesias, los
embalses, los $raneros, las nuevas casas de la aristocraciaG todo ue construido a base de
traba4o or!ado - Las historias piadosas contadas por cronistas clericales describen toda clase
de mila$ros, como el de las á$uilas "ue llevaban rocas y cintas de medir, pero podemos estar
se$uros de "ue ueron los m/sculos de los esclavos los "ue hicieron todo el traba4o..
#e orecían alicientes a los coloni!adores. 8espu(s de todo, Constantino tenía la intenci%n
de trasladar allí su corte imperial, y todos los "ue deseaban una posici%n p/blica, todos los
"ue "uerían escalar socialmente, todos los "ue tenían $anas de abrir comercios lucrativos
lle$aron en tropel a la ciudad.
El 11 de mayo del a*o EE> se dio el to"ue inal a la reconstruida capital. En el oro estaba
situada una columna, y en su cima ue i!ada una estatua de 'polo, el dios del sol.
&aturalmente, Constantino no podía usar un dios pa$ano para sus prop%sitos, pero evit% el
problema "uitando la cabe!a de 'polo y sustituy(ndola por la suya. ;na ve! "ue la estatua
estuvo bien colocada -permaneci% en a"uel lu$ar durante casi ocho si$los., las multitudes
dieron vítores y re!aron, y se consa$r% la nueva capital.
&ovecientos ochenta y siete a*os despu(s de su undaci%n, a s%lo trece a*os de cumplir el
milenio, 9i!ancio de4% de e)istir. En su lu$ar había una ciudad llamada la ?&ueva Roma "ue
es la ciudad de Constantino@. Kue oicialmente &ueva Roma durante más de mil a*os, pero
1B
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
todo el mundo la conocía como la Ciudad de Constantino, en $rie$o HSonstantinou polisI, en
latín HConstantin%polisI, y para nosotros HConstantinoplaI. Con este nombre, el destino del
vie4o 9i!ancio ue ser la ciudad más amosa de sus tiempos, la mayor, la más rica y la más
culta.
#in embar$o, el nombre de 9i!ancio no desapareci% enteramente del vocabulario. La nueva
moneda acu*ada por Constantino se llamaba ?besante@ en +ccidente, y procedía del anti$uo
nombre de la nueva capital.
La religin de Constantino
La aceptaci%n por parte de Constantino del cristianismo tuvo una $ran inluencia en la ley
romana, puesto "ue el emperador revis% (sta a la lu! de las ideas cristianas. #e aboli% la
crucii)i%n -por ra!ones obvias. como medio de e4ecuci%n. =ambi(n se abolieron los 4ue$os
de $ladiadores "ue tantas personas asociaban con el martirio cristiano. La ley consideraba con
benevolencia a"uellas cosas "ue el cristianismo aprobaba, como el celibato, y con dure!a las
"ue el cristianismo censuraba, como el divorcio.
=ambi(n endureci% su actitud hacia el pa$anismo. Constantino prohibi% "ue se e)hibiera su
estatua en los templos pa$anos e hi!o desaparecer las representaciones de los dioses pa$anos
de sus monedas acu*adas posteriormente. Como recompensa, consideraba su derecho
apropiarse de la ri"ue!a de los templos pa$anos para usos de Estado.
=anto la aceptaci%n del cristianismo por parte de Constantino como su undaci%n de una
nueva capital tuvo tambi(n inalmente un eecto importante en la estructura de la reli$i%n.
Entre otras cosas, Constantino I, como protector y patr%n de la porci%n cristiana de la
poblaci%n, consideraba "ue su deber como emperador era ayudar a deinir lo "ue tenían "ue
ser las creencias cristianas correctas.
Para (l no había dudas, nunca consider% la posibilidad de "ue tal ve! no reunía las
condiciones necesarias para decidir con respecto a sutiles cuestiones de teolo$ía. 8espu(s de
todo, no había sido un misionero el "ue había convertido a Constantino, sino se$/n la historia
"ue contaba, la visi%n de una cru! en el cielo. -#%lo unos pocos a*os antes la cru! se había
convertido en el símbolo del cristianismo.. Para el emperador esto si$niicaba "ue su
conversi%n procedía de 8ios, y por lo tanto poseía una clarividencia de divina inspiraci%n.
'demás, de un modo más práctico, el emperador romano, durante la (poca pa$ana, había
sido el ?Pontie) Ma)imus@, la cabe!a de la reli$i%n oicial del Estado. Constantino daba por
sentado "ue este car$o ad"uiriría el mismo si$niicado, pudiendo pasar (l a ser la cabe!a de la
I$lesia cristiana.
1 tambi(n 8iocleciano reor$ani!% la posici%n del emperador, la ortaleci% rodeándola con
la panoplia y ceremonia orientales "ue hered% en $ran parte de sus enemi$os persas. El
dominio de la reli$i%n estatal por el emperador ormaba parte del sistema persa y si esta
tradici%n no bastaba, se podía apelar a numerosas citas bíblicas para deender la teoría.
Los propios cristianos no se oponían a esta posici%n, como se puede haber pensado.
Llevaban si$los divididos en sectas de varias clases sin "ue nadie actuara como árbitro, pero
se$uramente debería haber una sola reli$i%n verdadera, y todas las demás variedades eran
alsas en mayor o menor $rado.
La verdadera reli$i%n era ortodo)a -procede de la palabra $rie$a "ue si$niica ?ense*an!a
rí$ida@.. Las otras variedades del cristianismo eran her(ticas -de la palabra $rie$a ?ele$ir@.,
1A
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
puesto "ue si e)istían dierentes clases de cristianismo, cada iel podría ele$ir la "ue más le
apeteciera.
#e$uirían e)istiendo, sin un árbitro, ri*as, disputas y pol(micas interminables e in/tiles
entre unas sectas y otras. =odas las sectas apelaron al emperador. Cada una de ellas esperaba
convencerle de su propia verdad y despu(s aprovechar el aparato estatal para aplastar a sus
rivales her(ticos. Por esta ra!%n, todas las sectas se doble$aron ante la idea de "ue el
emperador era la cabe!a de la I$lesia, y se estableci% un precedente "ue iba a durar en +riente
durante más de mil a*os y "ue iba a inluir mucho en la historia
1
.
Constantino, cuando era emperador s%lo de la parte occidental, había lo$rado resolver una
disputa dentro de la I$lesia de proporciones relativamente pe"ue*as, y ya estaba con $anas de
abordar al$o de más importancia.
En la (poca en "ue venci% por in a Licinio, e)istía una vehemente controversia en
'le4andría, la ciudad más $rande de E$ipto y el centro del desarrollo de la teolo$ía cristiana.
Los 4ees eran dos eclesiásticos de 'le4andría, 'rrio y 'tanasio. #us ieles se llamaban
arrianos y atanasianos, respectivamente.
Para e)presarlo con las palabras más sencillas, los arrianos creían "ue 8ios era supremo y
"ue <es/s, aun"ue era el más $rande de todos los seres creados, era inerior a 8ios. Los
atanasianos creían "ue 8ios, <es/s y el Espíritu #anto eran aspectos dierentes e i$uales de la
=rinidad -de la palabra latina "ue si$niica ?$rupo de tres@..
Para resolver la cuesti%n, Constantino I decidi% convocar un concilio de obispos del
imperio para discutir el problema, (l lo presidiría y tomaría la decisi%n inal. 'l ser
convocados de todas las partes del imperio por primera ve!, ue un concilio ecum(nico
-universal., en realidad el Primer Concilio Ecum(nico. Los obispos se reunieron el 6B de 4ulio
de E6B en &icea, a veintid%s millas al sur de &icomedia, "ue era entonces la capital imperial.
El Concilio se decidi% a avor de 'tanasio y la =rinidad. Por lo tanto, su doctrina se
convirti% oicialmente en la doctrina de toda la I$lesia, es decir, de la I$lesia Cat%lica -de la
palabra $rie$a "ue si$niica ?entero@ o ?universal@.. 8esde a"uellos tiempos, resulta
conveniente llamar cat%licos a los "ue creían en la doctrina de 'tanasio. #in embar$o, los
arrianos no abandonaron su doctrina, y durante varios si$los los cat%licos y los arrianos
si$uieron coe)istiendo y manteniendo su hostilidad.
El Primer Concilio Ecum(nico produ4o muchos otros resultados. Por un lado, estableci% el
precedente de "ue s%lo el emperador tenía el derecho de convocar un concilio ecum(nico, lo
cual era una poderosa arma del Estado rente a la I$lesia. 1 tambi(n este concilio estableci% la
desi$ualdad de los obispos. 'ntes, todos eran i$uales, al menos en teoría. ' partir de entonces,
los obispos de ciertas ciudades $randes obtuvieron privile$ios especiales.
Para comen!ar, los obispos de Roma, 'le4andría y 'ntio"uia resultaron beneiciados. Eran
las tres mayores ciudades del imperio y, además, habían participado en la anti$ua historia de
la I$lesia. 'ntio"uia ue la primera ciudad, con la e)cepci%n de <udea, "ue tuvo una
importante con$re$aci%n cristiana, 'le4andría había sido el centro del pensamiento teol%$ico
cristiano, y Roma tuvo como primer obispo, se$/n la leyenda, al propio #an Pedro.
Los obispos de estas ciudades eran, para emplear el t(rmino "ue se acab% asociando con
tales ciudades, los patriarcas -los primeros padres, o puesto "ue ?padre@ era un título habitual
para un sacerdote, los ?primeros sacerdotes@.. Con el tiempo, el obispo de Roma empe!% a ser
1
La doctrina del control del emperador sobre la I$lesia lle$% a ser conocida como HCesaropapismoI, es decir,
"ue el mismo hombre era a la ve!, c(sar -emperador. y papa.
1C
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
llamado de orma a/n más sencilla el padre, "ue era FpappasF en $rie$o, y se convirti% en
FpapaF en espa*ol.
Esto, de paso, estableci% un precedente al dar al emperador el derecho a nombrar y a
deponer a los patriarcas. Este precedente se mantuvo a lo lar$o de la historia del imperio, y
tambi(n uncion% como un arma poderosa del Estado rente a la I$lesia.
&aturalmente otras ciudades aspiraban a "ue sus obispos ueran nombrados patriarcas, y
una "ue lo consi$ui%, aun"ue pe"ue*a y nada importante en todos los aspectos salvo en uno,
ue <erusal(n.
01 Constantinopla, "u(2 &o estaba relacionada en absoluto con el cristianismo, y en la
(poca del Concilio de &icea ni si"uiera e)istía realmente. #in embar$o, era necesario tenerla
en cuenta, aun"ue s%lo uera por"ue era la capital y la ciudad del emperador.
El ra!onamiento era "ue la capital iba a ser la &ueva Roma, y por esta ra!%n debía tener
todos los privile$ios de la anti$ua Roma. &o era posible luchar contra la inluencia de la
presencia real del emperador en la capital. Constantinopla consi$ui% su patriarca, y puesto "ue
el emperador siempre prestaba oídos al patriarca y el emperador dominaba la I$lesia, era
natural "ue el patriarca de Constantinopla tuviera primacía rente a los otros.
Los patriarcas más anti$uos de 'le4andría, 'ntio"uia y Roma se sintieron a$raviados. En
particular, 'le4andría se$uía siendo enemi$a irreconciliable de Constantinopla con respecto a
cuestiones de doctrina, y 'ntio"uia habitualmente se unía a a"u(lla. En cuanto a Roma,
aislada en el oeste, si$ui% cada ve! más su propio camino.
Por lo tanto, ya la visi%n atanasiana de la =rinidad tenía uerte arrai$o en 'le4andría,
Constantinopla, desde el momento de su undaci%n, comen!% a ir casi automáticamente por el
camino opuesto hacia el arrianismo. ' pesar de la decisi%n del Concilio de &icea "ue
Constantino I había presidido, (ste avoreci% la concepci%n arriana cada ve! más durante los
/ltimos a*os de su vida.
Constantino I muri% en EEC en &icomedia -no en su nueva capital., y tres de sus hi4os
$obernaron el imperio. Constantino II, "ue $obernaba en el +riente, sobrevivi% s sus dos
hermanos, y a partir de EB1 $obern% solo. Era en(r$icamente proarriano, y durante un cuarto
de si$lo Constantinopla intent% "ue uera adoptado el arrianismo.
&o era posible. Los otros patriarcas se unieron en contra de ella. En particular, todo el
+ccidente, ba4o la direcci%n del papa romano, era decididamente cat%lico. Entonces, en ECL,
un occidental, =eodosio I, ue proclamado emperador. Era un cat%lico cien por cien, y ba4o (l
la cristiandad consi$ui% su victoria inal.
Los pa$anos surían cada ve! más inconvenientes desde los tiempos de Constantino. En el
EJ1 se prohibieron los sacriicios pa$anos y en el EBE se cerraron sus templos. 9a4o =eodosio,
los pa$anos se vieron privados de todos sus derechos civiles, así "ue el si$lo "ue comen!%
con la miti$aci%n de la persecuci%n de los cristianos termin% asi$nándoles el papel de
perse$uidores por lar$o tiempo. La reli$i%n cat%lica se convirti% con =eodosio I en la reli$i%n
oicial del Estado. 9a4o la mirada hostil de esta reli$i%n, apoyada por el poder del Estado, el
pa$anismo y el arrianismo se marchitaron y murieron.
El imperio demediado
Por entonces, sin embar$o, el imperio había padecido un desastre. ;n pueblo n%mada, los
hunos, había salido como un en4ambre de sus tierras natales en 'sia central para invadir
1M
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Europa oriental. Las tribus $ermánicas "ue se encontraron en su camino se rindieron y
huyeron.
Los visi$odos, situados al norte del límite del imperio en el 8anubio, habían sido anta*o el
a!ote de Roma, pero ahora estaban aterrori!ados por los hunos "ue se les acercaban. Pidieron
humildemente permiso para cru!ar el 8anubio hacia lu$ares más se$uros. Los uncionarios
romanos les permitieron entrar a condici%n de "ue no llevaran armas. &o obstante, una ve!
dentro del territorio romano les maltrataron y les empu4aron a la rebeli%n. Encontraron armas,
se unieron, incluso se 4untaron con $rupos de hunos "ue se habían iniltrado cru!ando el río, y
repentinamente un e4(rcito $rande y hostil se encontr% acampado en territorio romano.
Las le$iones romanas salieron a su encuentro pero los $odos habían empe!ado a utili!ar
provechosamente estribos metálicos del tipo "ue los hunos habían traído desde 'sia central.
Los estribos permitían "ue los 4inetes se asentaran irmemente sobre su montura y embistieran
con su lan!a. Permitían "ue el 4inete car$ara arrolladoramente contra la inantería sin miedo a
caerse de su caballo.
En el a*o EMC en 'ndrian%polis, donde cincuenta a*os antes Constantino había vencido a
Licinio, hubo una carnicería del e4(rcito romano perpetrada por los 4inetes $ermanos. Kue una
derrota atal. #e "uebr% el espíritu romano, y desde entonces cuando era necesario "ue Roma
luchara, lo hacía utili!ando $ermanos a sueldo. Los $enerales $ermanos mandaban los
e4(rcitos romanos y dominaban el Estado.
=eodosio I se convirti% en emperador el a*o si$uiente y mientras vivi% pudo contener la
situaci%n. 8e hecho, ue el /ltimo emperador romano "ue $obern% (l solo todo el territorio
romano. Cuando se muri% en ELB, de4% a dos hi4os 4%venes de coherederos, uno de los cuales
$obernaba la parte oriental y el otro la parte occidental. En teoría, el Imperio Romano estaba
todavía sin dividir con una /nica estructura política, pero a partir de la muerte de =eodosio,
nin$/n emperador volvi% a $obernarlo como un todo.
1 mientras e)istieran dos emperadores en capitales muy distantes, era probable "ue sus
políticas ueran distintas, y "ue las dos partes del imperio estuvieran en manos de rivales "ue
intri$arán uno contra el otro. Esta desuni%n ayud% a "ue se produ4eran las catástroes del si$lo
5.
Con la muerte de =eodosio I, es habitual hablar del Imperio Romano de +ccidente -o
Imperio +ccidental. y del Imperio Romano de +riente -o Imperio +riental.. En teoría, era
Roma la ciudad "ue $obernaba el Imperio +ccidental, pero en la realidad el emperador raras
veces, por no decir nunca, residía en Roma. Estaba siempre en Milán, o más tarde, en Rávena,
dos ciudades del norte de Italia. #in embar$o, era siempre Constantinopla la "ue $obernaba el
Imperio +riental, y en este libro voy a centrarme en (l.
La importancia mayor de la mitad oriental del Imperio se ve claramente en el hecho de "ue
=eodosio de4ara esta parte a su hi4o mayor, 'rcadio. =enía unos dieciocho a*os al morir su
padre, pero era un est/pido, un ab/lico, y no tenia nin$/n inter(s por $obernar. Estaba muy
contento viviendo lu4osamente dentro de los muros del palacio y de4ando "ue sus ministros
administraran el imperio.
1L
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Para comen!ar, su ministro principal era Ruino, "ue ue nombrado para el car$o en el
testamento de =eodosio. Por supuesto, era $ermano, hecho "ue irrit% sumamente a otro
$ermano, 'larico, "u( había servido ielmente a =eodosio como comandante del contin$ente
visi$odo del e4(rcito romano. 'larico era de la opini%n "ue era (l "uien merecía ser el
ministro y $uardián de 'rcadio.
Encoleri!ado, 'larico avan!% contra Constantinopla y ue el primero en descubrir lo "ue
averi$uarían muchos despu(s de (lG "ue no se podía hacer otra cosa en Constantinopla sino
sentarse rente a sus murallas hasta hastiarse. Por esta ra!%n 'larico se march%, diri$i(ndose
hacia el sur para entrar en 7recia, donde devast% la campi*a y sa"ue% las ciudades. Era el
primer e4emplo de lo "ue se convertiría en moneda corriente en las d(cadas posterioresG las
bandas $uerrilleras $ermanas dedicadas a la rapi*a de las provincias romanas siempre "ue les
daba la $ana, sin "ue nadie les hiciera rente.
El Imperio +ccidental podía haber echado una mano, pero des$raciadamente había una
rivalidad entre las dos mitades para ver "ui(n iba a dominar Iliria, la re$i%n "ue hoy orma la
parte occidental de 1u$oslavia. Cada mitad intent% aprovecharse de las diicultades de la otra
para sus propios ines, y mientras tanto un $ermano intruso como 'larico encontr% el campo
libre.
En ELA el Imperio +riental descubri% el arma más eica! contra 'laricoG el soborno. Kue
ácil orecerle títulos y dinero en secreto, y encaminarle hacia el oeste. 'larico de4% 7recia, y
más tarde invadi% Italia donde tomaría Roma en el J1>.
El Imperio +riental si$ui% utili!ando esta táctica. Era más rico "ue el Imperio +ccidental,
y su capital resultaba ine)pu$nable. Para cual"uiera de las bandas bárbaras era más ácil
aceptar el dinero y diri$irse hacia el oeste "ue "uedarse y estrellarse vanamente contra las
murallas de Constantinopla. En parte debido a su política de desviar el peli$ro hacia el oeste,
el Imperio +riental si$ui% relativamente entero, mientras el Imperio +ccidental se hi!o
peda!os.
6>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Kue una ver$on!osa demostraci%n de miope e$oísmo, puesto "ue si las dos mitades se
hubieran unido contra las bandas $uerrilleras $ermanas, muy probablemente Roma podría
haber resistido durante a"uel si$lo y producido por in una civili!ada usi%n
romanoO$ermánica "ue habría alterado la historia del mundo.
El ar"uitecto del proyecto de sobornar y se*alar en otra direcci%n ue Eutropio, "ue había
sucedido a Ruino como primer ministro. Eutropio era un eunuco, y es el primero de una serie
de este tipo de individuos "ue e4ercerían $ran inluencia en Constantinopla.
La práctica de castrar a los ni*os o a los criminales se ori$in% en el +riente, donde era /til
tener a unos hombres "ue $uardaban los harenes sin poder aprovecharse de su situaci%n. &o
e)istían harenes en Constantinopla, y sin embar$o, los eunucos resultaron /tiles para otras
cosas. 1a "ue, se$/n una (rrea tradici%n, un eunuco nunca podía ascender al trono, y
tampoco podía tener hi4os -para los cuales ambicionar al$o., y de este modo nunca tendría un
motivo directo para or$ani!ar un $olpe.
'demás, la castraci%n no aecta a la inteli$encia humana. #in mu4eres ni hi4os "ue le
distrai$an, como ocurre con un hombre normal, e incluso sin verse distraído por unos
instintos se)uales, como puede pasar con un c(libe, un eunuco está libre para poner su
inteli$encia al servicio del Estado. =anto avorecían los emperadores el empleo de los
eunucos como uncionarios de la corte "ue -por horrendo "ue nos pare!ca hoy en día.
hombres de buena amilia hicieron a veces "ue uno o más de sus hi4os uesen deliberadamente
castrados para ase$urarles en el uturo un puesto $ubernamental importante.
E)istían tambi(n desventa4as en la utili!aci%n de los eunucos, La mayoría de los hombres
solían despreciarles y los eunucos, "ue eran conscientes de este hecho, $uardaban a veces un
proundo resentimiento. #olían aprovechar su inluencia con el emperador, y sobre todo con
sus mu4eres, para intri$ar contra los "ue odiaban. 'demás, puesto "ue no podían salir del
palacio, tenían unos modos bastante estrechos de entender las cosas. #u política solía ser de
corto alcance y de escasa previsi%n, como en el caso de los sobornos de Eutropio. -3ubo, por
supuesto, e)cepciones, como las hay en todas las $enerali!aciones hist%ricas..
Eutropio arre$l% un matrimonio entre 'rcadio y Eudo)ia 1a hi4a de un oicial ranco del
imperio. Este matrimonio, "ue se celebr% s%lo tres meses despu(s de "ue 'rcadio ascendiera
al trono, tenía como ob4eto evitar "ue Ruino consi$uiera más poder al casar a su propia hi4a
con el emperador.
Ruino no vivi% mucho tiempo despu(s de la boda de 'rcadio, y parecía "ue Eutropio, a
trav(s de Eudo)ia, se convertiría en el amo completo del Imperio +riental. #in embar$o, el
eunuco se dio cuenta "ue había 4u$ado demasiado uerte. Muy pronto, Eudo)ia se percat% de
"ue tenía mucha voluntad y "ue 'rcadio era d(bil, era hermosa, y 'rcadio estaba ascinado.
Ella tenía todo el poder "ue necesitaba, y Eutropio, "ue la había elevado a la cima, ya no era
esencial. Maniobr% para provocar su caída, y en ELL ue primero e)iliado, y más tarde
e4ecutado.
' Eudo)ia se la recuerda sobre todo por su enemistad hacia <uan Cris%stomo, ?el pico de
oro@, llamado así despu(s de su muerte por su hábil oratoria y por el eecto "ue tenía en el
p/blico. Kue nombrado Patriarca de Constantinopla en el ELM, y se hi!o popular ense$uida
entre el pueblo al utili!ar las ri"ue!as de su car$o para crear hospitales y hacer obras
ben(icas. E)i$ía un estricto celibato al clero y denunciaba con $ran vehemencia a los
perversos y a los hip%critas. Kue, verdaderamente, uno de los pocos padres de la I$lesia "ue
era un reormador social en la tradici%n de los proetas del 'nti$uo =estamento. 8enunci% los
e)tremos de la ri"ue!a y de la pobre!a, e incluso avoreci% la abolici%n de la esclavitud -una
idea casi desconocida entre los anti$uos..
61
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Por supuesto, los pobres estaban encantados con <uan Cris%stomo, pero ni los ricos ni los
poderosos le tenían nin$/n cari*o. Como el patriarca tom% por modelo los proetas del
'nti$uo =estamento, hasta el punto de denunciar a los $obernantes por sus inmoralidades,
Eudo)ia estaba muy dis$ustada con (l. Como llevaba una vida ale$re, lu4osa y licenciosa, no
consider% muy divertido "ue la denunciaran. Por lo tanto, actu% provocando la hostilidad de
un 4ee de la I$lesia contra otro, por"ue sabía "ue el Patriarca de 'le4andría con toda
se$uridad sería enemi$o del Patriarca de Constantinopla.
#e convoc% un sínodo -o reuni%n de obispos. especial en el J>E. El Patriarca =e%ilo de
'le4andría iría a Constantinopla, donde acusaría a <uan Cris%stomo de here4ía. #e había
previsto de antemano un veredicto de culpabilidad. <uan Cris%stomo se ne$% a presentarse
ante un tribunal de esta índole y por esta ra!%n ue destituido del patriarcado y enviado al
e)ilio.
Pero se desat% una tormenta de protestas entre la poblaci%n, y Eudo)ia asustada tuvo "ue
volver a llamarle al cabo de s%lo dos días. Esta vuelta atrás s%lo sirvi% para decidir a la
emperatri! a preparar me4or un nuevo e)ilio del Patriarca.
;n nuevo sínodo se reuni% en el J>J, y esta ve! un destacamento de mercenarios $ermanos
lle$% a Constantinopla. 'un"ue la here4ía del arrianismo ya no e)istía entre los romanos, el
clero arriano había convertido a las tribus $ermanas, las cuales continuaban siendo arrianas en
esta (poca. Por consi$uiente, a los mercenarios les importaba un bledo lo "ue les ocurriera a
los patriarcas cat%licos y estaban más "ue dispuestos a masacrar a la poblaci%n sí recibían la
orden. El pueblo, "ue tenía plena conciencia de la situaci%n, no podía hacer nada.
<uan Cris%stomo ue desterrado a un pueblo de los estrechos orientales de 'sia Menor, a
unas J>> millas de Constantinopla, y este se$undo e)ilio nunca ue revocado. #in embar$o,
a"uel mismo a*o, Eudo)ia muri% durante un parto, y 'rcadio muri% en el J>M.
Lar triples murallas
Cuando muri% 'rcadio tenia un solo hi4o, de siete a*os. E1 hi4o ascendi% al trono con el
nombre de =eodosio II. &o demostr% mayor capacidad "ue su padre, pero tuvo la suerte de
tener una hermana mayor. Pul"ueria tenía todas las cualidades necesarias y ue la verdadera
soberana del imperio durante una $eneraci%n.
Pul"ueria arre$l% un matrimonio más bien romántico para su aable hermano menor. Le
había llamado la atenci%n una hermosa muchacha de 'tenas, llamada 'thenais, educada
minuciosamente por su padre en la anti$ua erudici%n $rie$a, y "ue se$uía siendo pa$ana en
una (poca en "ue "uedaban pocos. =eodosio necesitaba una mu4er para poder tener un
heredero al trono y esta muchacha parecía tan hermosa como $entil. Podía hacer a =eodosio
eli! sin poner en peli$ro la posici%n de Pul"ueria.
Esta convenci% a 'thenais para "ue se convirtiera al cristianismo y cambiará su nombre
por el de Eudocia. En el J61 se casaron =eodosio y Eudocia con $ran 4/bilo y solemnidad. El
matrimonio ue eli!, naci% una hi4a, y Eudocia e)hibi% su cultura escribiendo poesía.
8es$raciadamente, su inluencia con su marido y su popularidad entre la $ente la hicieron
aspirar a tener una inluencia mayor de la "ue Pul"ueria estaba dispuesta a permitir. En el JJE
Pul"ueria or!% a la pobre reina a e)iliarse a <erusal(n y el blando =eodosio II no se atrevi% a
oponerse.
El palacio ue totalmente distinto a lo "ue había sido con su madre Eudo)ia. Pul"ueria era
una mu4er virtuosa o recta, entre$ada con devoci%n a las ense*an!as de la I$lesia -con el
tiempo ue canoni!ada.. Revoc% el anti$uo dictamen contra <uan Cris%stomo y el (retro "ue
66
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
contenía el cadáver del patriarca ue llevado a Constantinopla en el JEC. #e le hi!o santo, y
=eodosio II llev% a cabo una minuciosa ceremonia de arrepentimiento en nombre de sus
padres.
Esto no "uiere decir "ue Pul"ueria no tuviera sus problemas con el patriarca de
Constantinopla. El patriarca en cuesti%n era &estorio, "ue había sido nombrado en el J6M por
su ama de elocuente y de ortodo)o. #u elocuencia era, sin duda, la apropiada, pero su
ortodo)ia tenía allos. #us ideas sobre la doble naturale!a humana y divina de <es/s no eran
convencionales y oendían a Pul"ueria. Ri*eron, y &estorio no de4% de denunciarla una y otra
ve!.
Pul"ueria, al i$ual "ue su madre, sabía donde encontrar un aliado contra cual"uier patriarca
de Constantinopla. #e volvi% hacia el patriarca de 'le4andría, "ue era entonces el muy
ortodo)o Cirilo. #e convoc% un concilio ecum(nico -era el tercero. en Eeso, en la costa de
'sia Menor, en el JE1. Result% un concilio muy turbulento "ue Cirilo domin% en un principio,
pero más tarde no pudo controlar debido a la lle$ada de más obispos "ue se adhirieron a los
principios nestorianos. &estorio se ne$% a asistir al concilio o a reconocerlo como le$ítimo.
Pero a la postre ue condenado como her(tico. Kue destituido de su car$o de patriarca y
enviado al e)ilio en el desierto e$ipcio.
Internamente, el $obierno de =eodosio II consi$ui% unos cuantos ob4etivos beneiciosos. #e
or$ani!% en el J6B la ;niversidad de Constantinopla como centro cristiano para la ense*an!a,
por"ue la /nica otra escuela e)istente era la 'cademia de 'tenas, a"uella reli"uia del
conocimiento pa$ano "ue Plat%n und% ori$inalmente unos siete si$los y medio antes.
=ambi(n se redact% y public% en el JEM una nueva recopilaci%n de leyes como pauta para los
uncionarios p/blicos. #e llamaba el C%di$o de =eodosio.
'un"ue el Imperio +riental no suri% todos los eectos de las incursiones bárbaras con la
misma uer!a "ue el Imperio +ccidental, tenía ra!ones para temerlas. La realidad es "ue
=eodosio II tenía como uno de sus proyectos principales construir una triple muralla desde el
Cuerno 8orado hasta el mar E$eo, cerrando así el paso hacia el lado de Constantinopla "ue
daba a tierra con una barrera mucho más uerte "ue cual"uiera de las anteriores. Kue la
captura por parte de 'larico de Roma en el J1> la "ue inspir% el proyecto, por"ue demostr%
con "u( acilidad se podían tomar incluso las ciudades más renombradas.
Cost% una $eneraci%n levantar la muralla traba4ando desde el a*o J1E hasta el JJC. Pero
una ve! terminada, la obra result% construida con escrupulosidad y a la perecci%n. En el lado
más ale4ado de la muralla, había un oso de sesenta pies de anchura y veintid%s de
proundidad, "ue el enemi$o tendría "ue atravesar a nado o tender un puente s%lo para lle$ar a
la primera muralla, más bien ba4a, tras la cual, los ar"ueros, a$a!apados y perectamente
prote$idos, podía dispararle.
'un"ue se tomara la primera muralla, e)istía una se$unda de veintisiete pies de altura, y
detrás todavía una tercera, la mayor y más uerte de todas, con torres de setenta pies desde las
cuales los hombres podían disparar sus lechas y las catapultas lan!ar sus piedras. Esta /ltima
muralla a$uant% todos los intentos de abrir brecha en ella por la uer!a -no así por la traici%n.
durante mil a*os, y a/n ahora, "uinientos a*os despu(s de "ue cediera, sus ruinas contin/an
siendo impresionantes.
8urante el reinado de =eodosio II, las bandas $ermánicas invasoras hacían peda!os las
provincias del Imperio +ccidental y el emperador del oeste tenía poco poder uera de Italia.
En particular, los miembros de una tribu $ermánica, los vándalos, diri$ida por un 4ee
sumamente capa!, 7enserico, lle$aron en tropel al &orte de Trica y amena!aron Carta$o.
Esto representaba un $ran peli$ro para el Imperio +riental, puesto "ue un enemi$o en Carta$o
6E
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
podía ácilmente amena!ar la rica y poco prote$ida provincia de E$ipto -durante todas las
invasiones bárbaras, a lo lar$o de los si$los III, I5 y 5, s%lo E$ipto permaneci% inc%lume..
Por esta ra!%n, cuando el emperador occidental pidi% ayuda al del +riente -los dos
emperadores eran primos carnales., =eodosio II respondi% avorablemente. Por una ve!, las
dos mitades del imperio cooperaron contra el enemi$o com/n, y en el JE1 una lota romana
oriental nave$% hacia el oeste.
La lota tenía como comandante a 'spar, un $eneral $ermano "ue se había hecho amoso
una d(cada antes cuando derrot% a los e4(rcitos persas. Kue menos aortunado contra los
vándalos. Las naves de 7enserico maniobraron con $ran destre!a, y en el JEJ 'spar se vio
obli$ado a retirarse suriendo $randes da*os. 7enserico captur% Carta$o y estableci% un reino
en el &orte de Trica "ue iba a durar un si$lo. #in embar$o, la batalla "ue libr% con la lota
romana oriental le había "uitado las $anas de crearse problemas en a"uella direcci%n y
durante al$/n tiempo evit% enrentarse con el Imperio +riental. 8e todas ormas, 'spar había
conse$uido al$o.
#in embar$o, el verdadero desastre para el reino vino de los hunos. 1a habían pasado
setenta a*os desde "ue entraran como un rayo en Europa y habían permanecido más bien
tran"uilos, $obernando el imperio del "ue se habían adue*ado al norte del mar &e$ro. Pero en
el JEE, un 4ee dinámico, 'tila, tom% el poder. Pas% muchos a*os consolidándolo, y en el JJ1
se encontr% en condiciones de volver a intentar una e)pansi%n lan!ándose con $ran ímpetu a
trav(s del 8anubio.
Los hunos se enrentaron con las asustadas uer!as romanas en una serie de batallas,
derrotándolas una y otra ve! y haci(ndolas retroceder cada ve! más hacia Constantinopla.
'spar suri% una uerte derrota 4usto uera de las nuevas murallas en el JJE, y ue entonces
cuando (stas demostraron su valor por primera ve!. 'un"ue los hunos parecían invencibles
montados en sus veloces y velludos caballitos, no podían saltar por encima de las murallas ni
disparar a trav(s de ellas.
'tila no podía hacer otra cosa "ue arrasar los 9alcanes, la península de la cual 7recia
representaba la punta más al sur, pero el imperio s%lo podía permitirlo hasta cierto punto.
Entonces el $obierno de =eodosio se vio obli$ado a hacer con 'tila lo "ue el $obierno de su
padre 'rcadio había hecho con 'laricoG sobornarle y encaminarle hacia otro rumbo. #e pa$% a
'tila tres toneladas de oro, se le prometi% un pa$o anual de una tonelada, y se le ense*% el
camino hacia el +ccidente. #in embar$o, 'tila no se apresur% a marcharse. Creía "ue el Este
era la mitad más opulenta del imperio y, al i$ual "ue todos los chanta4istas entre$ados a su
traba4o, deseaba recibir más pa$o.
En el JB>, con las provincias europeas del Imperio +riental en ruinas $racias a los hunos,
muri% =eodosio despu(s de un lar$o reinado de cuarenta y dos a*os. #u hermana Pul"ueria, la
verdadera soberana, le sobrevivi%, pero no podía se$uir dominando el $obierno sin tener a un
hombre a su rente, a trav(s del cual pudiera maniobrar. En vista del peli$ro huno, eli$i% a un
$eneral de sesenta a*os llamado Marciano para ser su emperador. 3abía nacido en =racia, ya
asolada por los hunos y no les tenía nin$/n cari*o. 3abía luchado ba4o las %rdenes de 'spar
durante a*os, ue capturado en la batalla contra 7enserico y permaneci% prisionero durante
al$/n tiempo.
Posiblemente Pul"ueria se habría casado con 'spar, pero (ste era de reli$i%n arriana. &o
era imposible "ue un arriano controlara el e4(rcito y tuviera en sus manos el poder "ue estaba
tras el trono, pero no podía asumir el título de emperador de una poblaci%n cat%lica sin
provocar una revoluci%n.
6J
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Pero Marciano era un cat%lico tan s%lido y ortodo)o como la misma Pul"ueria, y 4untos
estaban dispuestos a ocuparse de nuevo del asunto de &estorio. 'un"ue le habían condenado
en el Concilio de Eeso, &estorio todavía disrutaba de muchos partidarios, sacerdotes y
laicos, "ue proesaban opiniones HnestorianasI. =odo esto, se$/n Pul"ueria, tenía "ue
terminar y Marciano estaba de acuerdo.
#e convoc% otro concilio ecum(nico, el cuarto, en Calcedonia, al otro lado del estrecho de
Constantinopla, en el JB1. -1 más o menos por el mismo tiempo, el propio &estorio muri% en
su le4ano e)ilio.. Kue un concilio mucho más tran"uilo y serio "ue el anterior. Pul"ueria
asisti% y ue recibida triunalmente por los obispos. ;na ve! más, se conden% al nestorianismo
y ue e)pulsado del imperio -aun"ue no muri%, ya "ue los e)iliados lo llevaron hacia el Este, a
las le4anas tierras de Persia, la India, e incluso China..
Por cierto, en este concilio el obispo de <erusal(n ue elevado oicialmente al ran$o de
patriarca. 1 tambi(n el patriarca de Constantinopla -"ue había sido declarado s%lo inerior al
papa de Roma por el se$undo concilio ecum(nico de Constantinopla, en el E1M. vio su poder
ampliado con nuevas y $randes !onas. El papa Le%n I -el 7rande. se opuso en(r$icamente a
este aumento del poder del patriarca, por"ue preveía con ra!%n "ue esto terminaría en un
intento de convertir a Constantinopla en he$emonía sobre la cristiandad. Este ue el primer
$olpe en la batalla entre los 4ees reli$iosos de las dos mitades del imperio, batalla "ue nunca
se resolvería con total satisacci%n de un lado ni del otro.
Marciano ue un emperador honrado y austero "ue hi!o lo "ue buenamente pudo para
ordenar los asuntos inancieros del imperio y "ue, al terminar su reinado, de4% una tesorería
repleta. Como es natural, esto no podía haberlo hecho si hubiera continuado pa$ando tributo a
los hunos. 8e hecho, casi inmediatamente despu(s de haber ascendido al trono, Marciano se
ne$% rotundamente a pa$arles más tributos.
Kue un paso osado, y las consecuencias hubieran podido ser serias si 'tila no hubiera
tenido sus miras puestas en +ccidente. Pero 'tila decidi% "ue había sacado del Este todo lo
"ue podía y "ue las murallas de Constantinopla a$uantarían cual"uier cosa. En el +este el
botín sería menor, pero más se$uro. 'sí "ue en el JB1 de4% inalmente "ue se completara la
estrate$ia oriental de pa$ar y se*alar hacia otra direcci%n. 8iri$i% sus 4inetes hacia el +este, y
el Imperio +riental le perdi% de vista a (l y a sus hunos para siempre.
Pul"ueria muri% en el JBE, de4ando todas sus pertenencias a los pobres, y Marciano le
sobrevivi% cuatro a*os. Cuando muri% en el JBC, la dinastía de =eodosio I lle$% a su in.
El !in del Oeste
Cuando muri% Marciano, el hombre más poderoso de Constantinopla era 'spar, cl
enve4ecido 4ee de los mercenarios $ermánicos. Le habían derrotado tanto el vándalo
7enserico como el huno 'tila, y por esta ra!%n no podía presentarse como $ran 4ee militar.
&o obstante, tenía sus $ermanos "ue le apoyaban, y (stos mandaban en la ciudad.
#i no hubiera sido arriano, 'spar hubiera podido hacerse emperador sin diicultades. El
Imperio Romano, desde sus comien!os, casi cinco si$los antes, nunca había adoptado la idea
de la sucesi%n hereditaria al trono ni el concepto de una ?amilia real@. Esto se debía a "ue el
Imperio Romano ue primeramente una rep/blica y 'u$usto, el primer emperador, se había
empe*ado en mantener, al menos en apariencia, la continuidad de las tradiciones
republicanas.
Era cierto "ue a menudo un hi4o sucedi% a su padre, Como ocurri% cuando 'rcadio sucedi%
a =eodosio I y =eodosio II sucedi% a 'rcadio, pero esta situaci%n no tenía "ue repetirse
6B
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
necesariamente. ;n hi4o adoptado, o un yerno, o al$uien sin nin$/n parentesco podía heredar
al emperador. Cuando no e)istía heredero directo, no se buscaba entre las ramas colaterales de
la casa si$uiendo un orden convenido de precedencia entre los dierentes parientes. En lu$ar
de ello, se lle$aba a emperador debido a al$/n instrumento de poderG a menudo el e4(rcito, a
veces los uncionarios de palacio, e incluso las masas amotinadas.
La le)ibilidad en la selecci%n de emperador a menudo servía para llevar al trono a
hombres capaces "ue de otro modo hubieran sido totalmente e)cluidos, pero a la ve!
propiciaba conspiraciones y $olpes, puesto "ue cual"uier $eneral o político -o incluso un
campesino. podía aspirar al trono.
Pero el arrianismo, al i$ual "ue la castraci%n, era una de las pocas características
absolutamente incompatibles con el trono, y 'spar buscaba por toda, partes a un cat%lico "ue
se prestara a ser un títere. Eli$i% a tino de sus oiciales, "ue en el JBC, lle$% a ser el emperador
Le%n I.
'l i$ual "ue Marciano, Le%n era tracio y casi tenía sesenta a*os al ascender al trono. Kue el
patriarca de Constantinopla "uien coron% a Le%n, y (ste ue el primer emperador "ue se
someti% al rito. 8io un to"ue más de divinidad al car$o imperial, y de hecho, a trav(s de la
historia del Imperio +riental, el emperador, mucho más "ue el patriarca, ue considerado el
representante de 8ios en la tierra. Era lo más cercano a una monar"uía divina de lo "ue una
naci%n cristiana podía lle$ar, y con el tiempo, esta noci%n tendría repercusiones importantes
en el +ccidente
6
. La coronaci%n del emperador dot% tambi(n de una autoridad mayor al
patriarca de Constantinopla, lo cual no de4aba de in"uietar a su principal competidor, el papa
de Roma.
Le%n I result% ser una persona mucho más en(r$ica e independiente de lo "ue 'spar
esperaba. En primer lu$ar, el nuevo emperador tenía sue*os de $loria, "uiso unir a todo el
Imperio Romano y destruir a las hordas $ermánicas "ue entonces ocupaban lo "ue constituía
el casi cadáver de la mitad occidental.
El más peli$roso de los reinos $ermánicos se$uía siendo el reino de los vándalos del &orte
de Trica, contra el "ue el imperio había luchado en vano en tiempos de =eodosio II. El rey
vándalo a/n era 7enserico, "ue ya tenía más de setenta a*os.
En el JA>, el d(bil emperador occidental había enviado una lota contra 7enserico "ue
racas% tan miserablemente "ue el emperador se vio obli$ado a abdicar. Le%n decidi% hacerse
car$o del problema. En el JAC consi$ui% colocar a uno de sus avoritos en el trono del +este.
Kue 'ntemio, yerno de Marciano, el predecesor de Le%n. Le%n creía "ue podía contar con el
nuevo emperador occidental para cooperar con (l. Lue$o prepar% una ormidable lota de más
de 1.1>> naves tripuladas, se$/n un relato probablemente e)a$erado, por 1>>.>>> hombres.
La lota empe!% su traba4o de limpie!a en el +este, tomando la isla de Cerde*a a los
vándalos, y lue$o desembarc% el e4(rcito cerca de Carta$o.
#in embar$o, era 9asilisco, el hermano de la mu4er de Le%n, "uien mandaba la lota. #er el
cu*ado de un emperador puede ser al$o muy importante, pero no concede automáticamente
capacidad militar, Result% un incompetente.
9asilisco amonton% las naves de la lota en el puerto hasta "ue apenas "ued% espacio para
maniobrar. Para colmo, la vi$ilancia "ue mont% se demostr% totalmente inadecuada. 8e modo
"ue 7enserico esper% a la noche y envi% barcos envueltos en llamas en medio de la lota.
6
La cuasiOdivinidad del emperador no impedía conspiraciones contra (l, ni tampoco evitaba "ue uera
destronado, ce$ado u horriblemente torturado en ocasiones. #in embar$o, mientras estaba en el trono, el aura de
divinidad aumentaba inconmensurablemente su autoridad.
6A
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Inmediatamente se produ4o un holocausto en el a$ua. Cuando al$unas de las naves imperiales
lo$raron maniobrar para salir de a"uella trampa mortal, la e)pedici%n se había deshecho.
#e cree "ue el iasco cost% al imperio unas sesenta y cinco toneladas de oro y "ue de4% en
la bancarrota a la tesorería durante a*os. 9asilisco busc% reu$io en una i$lesia, sobrevivi% e
incluso se las arre$l% para escapar al casti$o. 8espu(s de todo era el cu*ado del emperador.
Le%n tuvo "ue abandonar cual"uier esperan!a de unir el imperio y abandon% +ccidente a su
destino.
Pero todavía había al$o "ue podía hacer. Podía deshacerse de 'spar. Le movía un
resentimiento personal. 'spar había hecho de Le%n lo "ue era, y un hacedor de reyes casi
nunca puede evitar hablar p(ridamente de su racaso y e)i$ir toda clase de pa$os, etc. 1 no
hay $obernante "ue resista esto por mucho tiempo. 'demás, 'spar había apoyado
en(r$icamente el nombramiento de 9asilisco como almirante de la lota derrotada, y el olor
de la des$racia le acompa*aba.
En /ltimo lu$ar, tambi(n es posible "ue Le%n hubiera tenido tiempo más "ue suiciente
para observar lo "ue estaba pasando en el moribundo +ccidente. 'llí, los $ermanos se habían
iniltrado como mercenarios en el servicio del emperador, y despu(s se habían apoderado de
una provincia tras otra. Esto todavía no había ocurrido en el Imperio +riental, pero 'spar y
sus $ermanos podían hacerlo. Es cierto "ue no se podía tomar Constantinopla desde uera,
pero la podía tomar ácilmente -casi sin lucha. un e4(rcito ya situado dentro de la ciudad.
Le%n decidi% de4ar de depender de los mercenarios bárbaros. =enía "ue encontrar la manera
de deender el Imperio +riental utili!ando sus propios s/bditos, s/bditos de los cuales se
podía esperar al$una idelidad hacia sus ideales e instituciones.
Indudablemente, habían e)istido tambi(n emperadores occidentales con el mismo
pensamiento, pero en nin$/n lu$ar en el Imperio +ccidental e)istía una reserva de poblaci%n
con suiciente dure!a para sustituir a los $ermanos. El +riente era más aortunado. En la parte
central del sur de 'sia Menor había una !ona ru$osa y monta*osa llamada Isauria, habitada
por un resistente $rupo de monta*eses. Paulatinamente, Le%n ue ormando una escolta
personal de isaurianos ba4o la 4eatura de un valiente $uerrero llamado Uen%n. Para alentar la
idelidad de (ste, Le%n concert% muy discretamente el matrimonio entre Uen%n y su hi4a
'riadna.
En el JC1, Le%n estaba preparado para dar su $olpe con los isaurianos atacando rápida e
inesperadamente. 'spar ue hecho prisionero y lue$o e4ecutado, y sus tropas $ermanas
primero ueron desarmadas y lue$o destruidas o e)iladas, Le%n había conse$uido lo "ue
deseaba. El Imperio +riental sería deendido por sus propias tropas. 1a no habría necesidad
de mercenarios, al menos durante los seis si$los si$uientes.
Uen%n tuvo un hi4o "ue se llam% Le%n como su abuelo, y "ue ue heredero del trono.
Cuando Le%n I muri% en el JCJ, el inante Le%n rein% unos cuantos meses sustituyendo a su
abuelo y lue$o muri%. 08espu(s "u(2 #e$/n las le)ibles leves de la sucesi%n imperial,
Uen%n, pese a ser un soldado procedente de una amilia humilde, era el yerno de un
emperador y el padre de otro, y esto ue suiciente. Reclam% el trono, pero tuvo "ue luchar
durante dos a*os contra la pretensi%n casi i$ualmente d(bil del insi$ne 9asilisco, "ue había
sido cu*ado de un emperador y tío de otro. En el JCA Uen%n result% triunante. El 4ee de la
escolta isauriana se convirti% en el emperador de +riente.
'"uel mismo a*o, un acontecimiento crucial se había producido en el +este. ;n $uerrero
$ermánico, +doacro, se había apoderado de Italia y destronado al emperador de +ccidente. &i
si"uiera se tom% la molestia de nombrar a otro. #encillamente, ya no había un emperador de
+ccidente.
6C
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Muchos escritores, "ue ven los acontecimientos sobre todo desde la perspectiva de
+ccidente, describen este acontecimiento como la ?caída del Imperio Romano@. Por supuesto,
no es cierto, el imperio si$ui% e)istiendo. 3abía un emperador en el +riente "ue $obernaba el
todavía intacto Imperio +riental y "ue ahora $obernaba tambi(n, al menos en teoría, todo el
imperio, el +ccidente y el +riente, como había hecho =eodosio I.
8e hecho, los emperadores de Constantinopla nunca renunciaron a su pretensi%n a las
provincias "ue habían sido parte del imperio durante su apo$eo. 3asta el momento inal de su
historia, si$uieron llamando a su reino el Imperio Romano, y a sí mismos emperadores
romanos y al pueblo "ue $obernaban, romano. Incluso al lle$ar el in, cuando todo el territorio
$obernado por Constantinopla era poco más "ue la propia ciudad, si$uieron esta práctica
resuelta y tercamente.
#in embar$o, para nosotros, llamar al reino dominado por Constantinopla Imperio Romano
sería incurrir en una alsedad. ' partir del JCA, raras veces estuvo Roma en manos del
emperador de Constantinopla, y nunca ue de nuevo centro del $obierno imperial. 8e hecho,
durante casi toda su historia posterior, Roma constituy% un centro de oposici%n al imperio en
Constantinopla.
0C%mo debemos llamar, entonces, al Imperio de +riente2 Los occidentales, en si$los
posteriores, lo llamaron el Imperio 7rie$o, y hubo una (poca en la "ue el Imperio estuvo
realmente limitado, en $ran parte, a los pueblos de idioma y cultura $rie$os. Pero esto es
demasiado limitado. ' veces lo ormaron $entes distintas a los $rie$os, y sus tradiciones
procedían tanto de sus herencias romanas y cristianas como de las $rie$as.
Podemos considerarlo desde otro punto de vista. El Imperio Romano ue llamado así
por"ue estaba dominado por Roma. Constantinopla era "uien $obernaba el Imperio de
+riente. Entonces, 0no se le debe llamar Imperio de Constantinopla2 El problema es "ue la
rase es torpe. 8urante los /ltimos si$los se recurri% al t(rmino de 9i!ancio, el anti$uo
nombre de Constantinopla. Por esta ra!%n el imperio ba4o el dominio de Constantinopla lle$%
a ser llamado Imperio 9i!antino.
3a habido al$unas disputas en torno a la cuesti%n de a partir de "u( momento se debe
hablar de Imperio 9i!antino, y al$unos sostienen "ue se puede aplicar a partir de echa tan
tardía como el si$lo s(ptimo. &o obstante, voy a empe!ar con el reinado del Emperador
Uen%n, cuando por primera ve! hubo un emperador en Constantinopla "ue $obernaba
eectivamente s%lo la mitad oriental del reino, y no había nin$uno en +ccidente.
6M
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
E. El +riente va hacia el +este
Las dos estrategias
La ma$ia del nombre ?romano@ se$uía siendo tan potente "ue ni si"uiera los $uerreros
$ermanos "ue $obernaban en +ccidente se atrevían a admitir plenamente "ue habían
destruido, de hecho, la mitad del Imperio. +doacro nunca se reiri% a sí mismo como el rey de
Italia, se limit% a declararse $obernante de las tribus $ermánicas en Italia. En consecuencia,
cuando el Emperador Uen%n le elev% a patricio y $eneral del Imperio -para continuar la
icci%n de "ue +doacro s%lo estaba en Italia como un representante del emperador., +doacro
acept% encantado los títulos y 4u$% a"uel 4ue$o.
Este aprovechamiento del presti$io iba a ser realmente un arma poderosa de los
emperadores en Constantinopla durante si$los. ;n rey bárbaro tribal "ue detentaba un
verdadero poder se de4aba comprar con un título rimbombante, una t/nica de Estado, un
báculo u otro símbolo del car$o imperial.
0Era una tontería "ue un 4ee tribal se "uedara tan impresionado por ruslerías2 =al ve! no.
Estos símbolos vacíos aumentaban su presti$io y valor ante sus propios o4os y los de sus
s/bditos, y contribuían a hacer su $obierno más s%lido. 0Nu( más podía pedir2
Pero pese a la conian!a "ue Uen%n simulaba tener en +doacro, se$uía sinti(ndose
nervioso con respecto a la pro)imidad de los reinos $ermánicos. 9uscaba al$una manera de
"uitarle uer!as antes de "ue +doacro se decidiera a marchar hacia el Este, a los 9alcanes
=enían los medios a mano. &uevas bandas de $uerrilleros $ermánicos se dedicaban a
depredar los 9alcanes. Eran los ostro$odos. Los hunos habían vencido a (stos un si$lo antes,
pero con la muerte de 'tila el Imperio huno se había derrumbado, y en esas echas estaban
libres para ir e)tendi(ndose ellos solos por el sur del 8anubio.
Les diri$ía un hombre competente llamado =eodorico, "ue alcan!% el poder en el JCJ, y
Uen%n decidi% intentar de nuevo la práctica de sobornar y se*alar hacia otro lado. 0 Por "u(
no dele$ar poderes en =eodorico, haci(ndole $eneral del Imperio, y enviarle a Italia para
luchar contra +doacro2 8e esta manera se "uitaría s/bitamente la amena!a de los ostro$odos
y siempre cabía la posibilidad "ue en Italia los dos $rupos de alemanes se destruyeran
mutuamente.
=eodorico se mostr% eli! con la propuesta, y en el JMM sali% de los 9alcanes y entr% en
Italia. 'hí, en un período de semanas, derrot% y mat% a +doacro y estableci% un reino
ostro$odo mucho más uerte de lo "ue había sido el de +doacro. En cuanto al muy astuto plan
de Uen%n, le había salido el tiro por la culata. Por otra parte, una ve! "ue =eodorico consi$ui%
su reino, demostr% ser un hombre capa! y pacíico "ue no caus% problemas al Imperio.
Pero el problema de los bárbaros no era el /nico "ue molestaba a Constantinopla. En los
tiempos de Uen%n el nestorianismo provocaba diicultades a la I$lesia. En el Cuarto Concilio
Ecum(nico en Calcedonia ue condenado por in, y su creencia de "ue <esucristo tenía dos
naturale!as, una humana y otra divina, bastante dis$re$adas la una de la otra, ue declarada
her(tica. #e$/n la creencia nestoriana, <esucristo era esencialmente un hombre, pero poseído
por un espíritu divino para "ue pudiera llevar a cabo un ob4etivo trascendental. La creencia
cat%lica era "ue <esucristo tenía tanto una naturale!a humana como una divina, y las dos eran
i$uales. Era hombre y 8ios a la ve!.
6L
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Pero el nestorianismo había provocado una reacci%n de si$no contrario. Mantenían al$unos
te%lo$os "ue <esucristo poseía una naturale!a totalmente divina, así "ue <es/s no era un
hombre en absoluto, sino s%lo 8ios. #e llamaba esta idea monoisismo, "ue procede de las
palabras $rie$as "ue si$niican ?naturale!a /nica@.
El Concilio de Calcedonia había recha!ado el monoisismo. #in embar$o, aun"ue el
nestorianismo decay% y ue e)pulsado del Imperio, el monoisismo persisti% y se ortaleci%.
Era especialmente uerte en E$ipto y #iria, la parte no $rie$a del Imperio. Con su apoyo al
monoisismo los patriarcas de 'le4andría y 'ntio"uia podían e)presar su rivalidad con
Constantinopla, a la ve! "ue los pueblos e$ipcios y sirios reor!aban su conciencia nacional
contra el dominio $rie$o.
Uen%n hi!o lo "ue pudo para aplastar a los monoisitas, persuadi% a medias y obli$% otro
tanto a los obispos orientales para "ue irmaran su aprobaci%n de una especie de compromiso
entre las doctrinas cat%lica y monoisita. 'l i$ual "ue con la mayoría de compromisos,
nin$uno de los dos lados "ued% contento.
Muri% Uen%n en el JL1, y esta ve! tampoco hubo sucesor directo. #in embar$o, "uedaba
todavía 'riadna, la hi4a de Le%n I, la madre de Le%n II y la viuda de Uen%n. #us vínculos con
tres emperadores le daban cierta preerencia. #e cas% con un administrador $ubernamental de
inan!as, conocido por su cabal honrade! y "ue, a la ve!, era popular entre el pueblo. #e
convirti% en el Emperador 'nastasio I, y durante su coronaci%n le $ritaronG ?Nue reine como
ha vivido@.
Por re$la $eneral lo hi!o así. Kue capa! de llevar a cabo una política "ue es siempre tan
popular como raraG la reducci%n de los impuestos. 'un más asombroso ue el hecho de "ue
combin% esto con una administraci%n eica!, de orma "ue los servicios $ubernamentales no
se deterioraron.
=ambi(n disolvi% a la $uardia isauriana "ue había creado Le%n I. 3abía sido /til para
deshacerse de los $ermánicos, pero durante los tiempos de su compatriota Uen%n se había
hecho tan uerte "ue podía 4u$ar un papel peli$roso. 8e todas ormas, su disoluci%n le cost% a
'nastasio una $uerra molesta en Isauria "ue debilit% al +riente lo suiciente como para
permitir "ue los persas siempre alertas $anaran unas cuantas escaramu!as de ronteras y
tomaran unas ortale!as ronteri!as.
En los 9alcanes sur$ieron nuevos enemi$os una ve! "ue Uen%n se deshi!o de los
ostro$odos enviándolos a Italia. Entre (stos se contaban los eslavos, pueblo "ue durante
si$los, cuando el Imperio romano estaba en su apo$eo, tuvieron sus moradas en los pantanos
"ue hoy se encuentran en la rontera polacoOsovi(tica. En los si$los de la decadencia romana,
estuvieron primero ba4o el dominio de los ostro$odos, lue$o de los hunos y despu(s de nuevo
de los ostro$odos.
Incluso ba4o esta dominaci%n, este paciente pueblo de campesinos a$uant% y se multiplic%.
1 una ve! "ue desaparecieron sus amos, se e)tendieron hacia el Este, lle$ando a lo "ue son
hoy las llanuras de Rusia y ;crania, hacia el +este, a lo "ue es actualmente 'lemania
+riental, y hacia el #ur a los 9alcanes. #e unieron con ellos en los 9alcanes unas tribus no
eslavasG los b/l$aros. #u morada ori$inal se encontraba a lo lar$o del río 5ol$a -en eecto,
b/l$aro y vol$a posiblemente proceden de la misma raí! etimol%$ica., y eran un pueblo
asiático emparentado con los hunos. Kueron arrastrados hacia el +este 4unto con los hunos, y
al desaparecer el Imperio huno se "uedaron a orillas del 8anubio.
Los b/l$aros se me!claron con los eslavos y adoptaron su idioma. Con el tiempo ueron
considerados un pueblo completamente eslavo.
E>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
En un aspecto importante, los eslavos eran dierentes a las bandas de $uerrilleros
$ermánicos "ue les habían precedido Los $ermánicos tendían a ormar una casta militar "ue
dominaba a los campesinos sometidos. Los eslavos eran tanto campesinos como $uerreros. En
los lu$ares "ue invadían, solían establecerse y "uedarse. Labraban la tierra y ormaban
amilias. 8espacio, pero con se$uridad, cambiaron el carácter (tnico de las tierras al sur del
8anubio, haci(ndolas eslavas hasta casi el mar E$eo, tal como si$uen siendo hoy.
'nastasio, además de tener "ue v(rselas con los comien!os de la lle$ada de los eslavos,
hered% tambi(n el dilema reli$ioso de Uen%n. =enía "ue ele$ir entre adoptar una estrate$ia
meridional u occidental.
Las provincias del sur del Imperio 9i!antino, E$ipto y #iria, estaban políticamente unidas
a Constantinopla, pero separadas desde el punto de vista reli$ioso por"ue eran monoisitas. 1
más a/n, si$uieron siendo monoisitas, y nunca se hicieron cat%licas. Por otra pare, las
provincias occidentales de lo "ue había sido anta*o el Imperio Romano ya no estaban unidas,
con Constantinopla políticamente, pero eran cat%licas y simpati!aban en cuanto a su reli$i%n
con (sta contra los monoisitas. 1 si$uieron si(ndolo tambi(n.
Por lo tanto, el problema era el si$uienteG 0debería 'nastasio intentar conciliar a las
provincias del sur mediante al$/n compromiso con el monoisismo, como había intentado
Uen%n durante el reinado anterior, o tal ve! ir más le4os2 Esa sería la estrate$ia meridional, y a
trav(s de ella posiblemente se podría apaci$uar a E$ipto y #iria para poder ediicar un
imperio uerte y compacto alrededor de la mitad oriental del mar Mediterráneo. &o obstante,
si esta maniobra salía bien, podría si$niicar la p(rdida de las provincias occidentales para
siempre.
Por otra parte, 0por "u( no adoptar una estrate$ia +ccidental e intentar recuperar las
provincias perdidas, y "ue Constantinopla se$uía reclamando como propias2 8espu(s de todo,
por muy descontentas "ue estuvieran #iria y E$ipto, 0a d%nde iban a ir2 Las uer!as
imperiales e4ercían un irme control, de orma "ue los e$ipcios y sirios podían reunu*ar todo
lo "ue "uisieran. #i los $obernantes de Constantinopla continuaban siendo irmemente
cat%licos, siempre serían saludados como salvadores por la poblaci%n occidental, "ue tambi(n
era cat%lica, pero "ue vivía ba4o el dominio de e)tran4eros arrianos como los ostro$odos en
Italia, los visi$odos en Espa*a y los vándalos en Trica del &orte.
'nastasio dudaba, y, acab% decidi(ndose por la estrate$ia meridional. 8espu(s de todo 1a
estrate$ia occidental si$niicaba la $uerra y (l era hombre de pa!. Por esta ra!%n, se inclin%
cada ve! más hacia la posici%n monoisita.
Por des$racia, esta actitud produ4o problemas interiores. Por re$la $eneral, los $rie$os de
los 9alcanes y de 'sia Menor eran tan s%lidamente cat%licos como los pueblos occidentales
de Italia y Espa*a, y estaban tan poco satisechos como (stos con la política de
apaci$uamiento de su emperador con el sur.
En Constantinopla, este descontento podía hacerse sentir en el hip%dromo y de modo
peli$roso. La pasi%n p/blica por la diversi%n -ya "ue se habían prohibido los combates de
$ladiadores. se concentr% con una enorme intensidad en las carreras de carros en el
hip%dromo. 8urante estas carreras, los conductores se vestían de libreas de dierentes colores
para "ue el p/blico supiera ácilmente "ui(n estaba $anando y "ui(n perdía. 'l principio, se
utili!aba los colores ro4o y blanco, y más tarde tambi(n a!ul y verde.
Como es natural, las personas ele$ían sus colores avoritos y lle$aban a apasionarse del
mismo modo "ue un norteamericano moderno se apasiona con un e"uipo de b(isbol. Los
'!ules y los 5erdes lle$aron a eclipsar a los otros dos, y sus partidarios se hicieron cada ve!
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Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
más numerosos y uertes hasta "ue a la postre se convirtieron virtualmente en dos e4(rcitos
privados y hostiles.
Por supuesto, sus odios no se reducían enteramente a un asunto de carros y caballos.
Comen!aron adoptando opiniones políticas y reli$iosas opuestas. Por consi$uiente, los '!ules
eran partidarios del catolicismo, y los 5erdes del monoisismo, y cuando 'nastasio adopt% su
estrate$ia meridional, estallaron motines insti$ados por los '!ules en toda Constantinopla. 1
lo "ue es todavía peor, un $eneral "ue diri$ía las uer!as balcánicas se rebel% abiertamente en
el B1E, apoyado por los eslavos y los b/l$aros contra "uienes tenía el deber de luchar.
Cuando 'nastasio consi$ui% apaci$uar las cosas y aplastar la rebeli%n en el B1B, decidi%
"ue la estrate$ia meridional no daba el resultado deseado. #e volvi% de nuevo hacia el
catolicismo, y comen!% a reali!ar acercamientos a +ccidente.
Estos acercamientos tuvieron ()ito. &otables italianos decidieron iniciar una serie de
intri$as a avor del imperio y en contra del vie4o rey ostro$odo, =eodorico. =eodorico,
enurecido con estas intri$as despu(s de un reinado lar$o y pr%spero durante el cual se había
ocupado honradamente del bienestar de sus s/bditos italianos, cay% en la tiranía. Lo "ue había
sido un ma$níico reinado termin% envuelto en una nube de crueldad.
La estrate$ia occidental tuvo s%lo un ()ito parcial. El papa romano si$ui% insistiendo en su
primacía sobre el patriarca de Constantinopla, "ue (ste no estaba dispuesto a conceder -en
este asunto, todo compromiso se encontraría a la postre con problemas.. 'demás, los cat%licos
occidentales podían mirar en otra direcci%n. En lo "ue había sido la 7alia, y "ue hoy día es
Krancia, había alcan!ado el poder un nuevo $rupo de $ermanos. Eran los rancos, cuyo 4ee se
llamaba Clodoveo I.
Los rancos eran de ori$en pa$ano, pero en el JLA Clodoveo acept% el bautismo cat%lico.
Kue la primera tribu $ermánica importante "ue adopt% el cristianismo cat%lico en lu$ar del
arriano. Esto hi!o posible "ue los ocultos cat%licos de Italia, Espa*a y Trica "ue surían a sus
amos arrianos, pero tambi(n sospechaban de las ambiciones bi!antinas, tuvieran la posibilidad
de orientarse hacia los rancos
1
.
Cuando muri% 'nastasio en el B1M, ni la estrate$ia meridional ni la del +ccidente habían
prosperado realmente. #in embar$o, la tesorería estaba repleta, y el imperio s%lido y estable.
Podía haber sido peor.
"ío # so$rino
La sucesi%n provoc% inmediatamente intri$as por"ue 'nastasio no había de4ado nin$/n
heredero claro. #in embar$o, el comandante de la $uardia en la capital tenía a su car$o la
/nica uer!a armada or$ani!ada a corta distancia del palacio y, a alta de un heredero
evidente, podía convertirse ácilmente en emperador. &adie se atrevi% a oponerse a sus
soldados, y por lo tanto se hi!o con el car$o.
Kue un emperador e)tra*o. En primer lu$ar, tenía unos sesenta y ocho a*os de edad. 3abía
nacido en Iliria, la misma provincia donde nacieron 8iocleciano y Constantino I, y
probablemente era de ra!a $rie$a. Era campesino de ori$en y ue analabeto toda su vida, de
orma "ue los cultos $rie$os de la capital se encontraron $obernados por un vie4o "ue no sabía
leer.
1
Para une historia pormenori!ada de los rancos, v(ase mi libro Los siglos oscuros -de pr%)ima publicaci%n
en 'lian!a Editorial..
E6
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Pero el vie4o era uerte, inteli$ente y tenía un sobrino "ue compensaba todas sus
insuiciencias. El nuevo emperador se llamaba <ustino, y su sobrino <ustiniano. El sobrino,
"ue tenía treinta y cinco a*os cuando su tío ue coronado, era muy inteli$ente y sumamente
culto. Era sutil, astuto y encantador, un maestro en saber con$raciarse con la aristocracia.
<ustino se aprovech% todo lo "ue pudo de su sobrino, hasta tal punto "ue se podría haber
dicho "ue el verdadero soberano del imperio durante la vida de su tío era <ustiniano. 'l
mismo tiempo, <ustino decidi% no de4ar "ue su sobrino se sintiera demasiado tentado. <ustino
era vie4o y no viviría demasiado tiempo. Cuando muriera, <ustiniano sería el sucesor l%$ico si
se portaba bien. Para ase$urar el buen comportamiento de su sobrino, <ustino se ne$% a
reconocerle p/blicamente como su sucesor.
=anto <ustino como <ustiniano eran cat%licos ervientes, e incluso intolerantes, y cuando
lle$aron al poder abandonaron de modo ostentoso la estrate$ia meridional, mientras la
estrate$ia occidental se puso de moda. El papa romano ue tratado con el mayor respeto, y
hubo una breve luna de miel entre Roma y Constantinopla.
8esde lue$o, Italia estaba todavía ba4o el dominio de =eodorico -un hombre tan vie4o como
<ustino, e i$ualmente analabeto., y mientras vivi% el Imperio 9i!antino s%lo pudo avan!ar en
el rente reli$ioso. &o obstante, no viviría siempre y no tenía hi4os.
<ustiniano, en particular, podía esperar. =anto =eodorico como <ustino morirían pronto.
=enía ra!%n. =eodorico muri% en el B6A, y su sucesor era un 4oven nieto, con su madre como
re$ente. Lue$o, el J de abril del B6C, el emperador <ustino, "ue sentía "ue la muerte se le
acercaba, hi!o "ue se coronara a <ustiniano como emperador asociado. El vie4o tom% una
decisi%n muy acertada. Le "uedaban poco menos de cuatro meses de vida, y cuando muri% el
primero de a$osto, despu(s de un reinado de nueve a*os, la sucesi%n de <ustiniano ue
tran"uila y e)enta de problemas.
8esde el principio, <ustiniano comparti% su título y sus poderes con su mu4er, =eodora,
puesto "ue ella recibi% la corona al tiempo "ue (l. =eodora es un persona4e hist%rico muy
problemático. Conocemos la historia de su vida principalmente por un historiador
contemporáneo bi!antino, Procopio, cuyas historias oiciales no contienen nada "ue no sean
elo$ios para el emperador y la emperatri!. #in embar$o, en secreto, escribi% tambi(n
An%cdota -?no publicable@., lleno de los ata"ues más diamatorios contra todas las
autoridades importantes "ue encomiaba con tanta hipocresía en su historia oicial.
Por supuesto, es posible "ue los escándalos de An%cdota sean realmente ciertos y "ue s%lo
se pudieran contar en secreto si Procopio "uería continuar vivo. Por otra parte, tambi(n es
posible "ue a Procopio le $ustara e)a$erar, o incluso inventar, para satisacer al$una in"uina o
escribir un libro popular.
&unca sabremos "u( creer, pero Procopio nos cuenta "ue =eodora era la hi4a de un
empleado de circo de Constantinopla. #e dedic% muy 4oven al teatro y se convirti% en
prostituta. Era una proesional de $ran cate$oría y se hi!o amosa, llamando la atenci%n de
<ustiniano "ue entonces era heredero al trono. <ustiniano se enamor% violentamente de esta
hermosa muchacha y consi$ui% convencer a su tío para "ue le de4ara casarse con ella. El
matrimonio se celebr% en B6E, cuando (l tenía cuarenta a*os y ella veintitr(s.
Mucha $ente se escandali!% al pensar "ue una prostituta pudiera reinar como emperatri!,
pero no se olvide "ue s%lo tenemos la palabra de Procopio. Lo "ue sí podemos airmar, a
pesar de Procopio, es "ue desde el principio, se$/n las pruebas disponibles, el matrimonio
tuvo ()ito. 'demás, al lle$ar a emperatri! vivi% una vida de lo más virtuosa y no dio motivo
de escándalo. Es cierto "ue cre% ho$ares para prostitutas reormadas, y eso se puede entender
como una cierta nostal$ia por su anti$ua proesi%n. Por otra parte, puede si$niicar
EE
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
simplemente "ue era un ser humano "ue sentía compasi%n por una clase de mu4eres
$eneralmente despreciada y habitualmente maltratada.
1 para terminar, prostituta o no, result% una emperatri! competente y culta, tan capa! como
su <ustiniano de $obernar. 8urante los veinte a*os "ue estuvo en el trono, le apoy% lealmente
y en una ocasi%n importante, como veremos ense$uida, demostr% ser superior, salvando su
trono y posiblemente su vida. 8e hecho, <ustiniano y =eodora orman "ui!á el matrimonie de
$obernantes más e)traordinario de la historia.
El /nico punto en "ue <ustiniano y =eodora se llevaron mal ue la cuesti%n de la estrate$ia
occidental contra la meridional. =eodora era una deensora convencida de la estrate$ia
meridional, y $uardaba una pronunciada simpatía por los monoisitas. 8e ve! en cuando,
persuadía a su marido para "ue hiciera al$/n $esto indierente de conciliaci%n hacia las
provincias meridionales, pero nunca ue muy le4os ni la cosa dur% mucho tiempo. El deendía
la estrate$ia occidental y contaba con reconstruir por entero el Imperio Romano, con una
reli$i%n cat%lica uniicada, lo "ue permitiría su conversi%n en emperador y cabe!a suprema de
la reli$i%nG en la autoridad inal de todas las cosas.
Organi&arse para la pa& # para la guerra
&ada más acceder al trono, <ustiniano comen!%, en su entusiasmo cat%lico, a eliminar los
residuos reli$iosos "ue todavía subsistían acá y allá. #e promul$aron leyes más estrictas
contra los 4udíos, arrianos y pa$anos, cuyo in era destruirlos por completo.
En este terreno era s%lo una criatura de su tiempo Cada ve! más lorecientes, los $rupos
diri$entes cristianos se volvieron más severos en sus ideas sobre la disidencia ;nos ochenta
a*os antes de "ue <ustiniano lla$ara al $obierno, el papa Le%n I ya había decidido "ue el
crimen de la here4ía merecía nada menos "ue la sentencia de muerte.
El lo$ro más notable de la campa*a de <ustiniano, en contra de "uienes persistían en
pensar de modo distinto a lo "ue dictaba la doctrina oicial, ue la clausura de la 'cademia
'teniense en el B6L. Plat%n und% la 'cademia en el EMC a. C., y durante más de nueve si$los
ue el centro de la ilosoía pa$ana. 8esde los tiempos de Constantino, sin embar$o,
lan$uidecía cada ve! más, y había "uedado reducido a una colecci%n de inoensivos
estudiosos "ue se$uían la inercia de "uienes se dedican al estudio de un pasado muerto.
3ubiera sido me4or conservarlos como curiosos %siles de otra (poca. Pero <ustiniano. "ue se
de4% llevar por sus rí$idas creencias, clausur% la escuela y los /ltimos il%soos pa$anos,
suspirando por un mundo "ue ya no e)istía, se ueron hacia el este, a Persia
6
. 'l$unos dan la
echa del B6L como el in de los tiempos anti$uo, por este hecho. 1 tienen cierta ra!%n.
'un"ue la 'cademia pa$ana se hubiera convertido en est(ril, todavía conservaba el saber de
la 7recia anti$ua del cual los estudiosos cristianos solían huir aver$on!ados. Lo "ue vino
despu(s, en cuanto al saber clásico, ue una edad oscura de dos si$los.
Más tarde, <ustiniano termin% con otro la!o con el pasado. 8esde el B>L a. C. la rep/blica
romana -al principio una simple ciudadOestado. estaba $obernada por dos c%nsules. 8espu(s
de la creaci%n del imperio en el 6L a. C., los c%nsules no e4ercían el poder real, pero el primer
emperador, "ue conserv% en lo posible las vie4as ormas republicanas de $obierno, no elimin%
el car$o. 'l undar Constantino la ciudad de Constantinopla, tambi(n nombr% c%nsules en la
nueva capital, y las cosas si$uieron así hasta el BJ1. Entonces, despu(s de 1.>B> a*os,
<ustiniano termin% con la práctica.
6
Persia, aun"ue ba4o el dominio de un monarca ilustrado en a"uellos tiempos, tampoco les satisi!o y, con el
tiempo, la mayoría de ellos volvieron a 'tenas para morir en silencio.
EJ
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
La li"uidaci%n por parte de <ustiniano del consulado era s%lo una parte de una
reor$ani!aci%n $eneral de todo el sistema 4urídico del imperio. 8espu(s de todo, cual"uier
$obierno "ue uncione está continuamente promul$ando nuevas leyes, mientras las vie4as
caen en desuso. '1 cabo de unas cuantas $eneraciones, el sistema le$al se convierte en un
laberinto de precedentes en conlicto, y se hace imprescindible una reor$ani!aci%n,
eliminando lo vie4o y compensando las carencias.
=an pronto como lle$% a emperador, <ustiniano nombr% una comisi%n de die! hombres para
reor$ani!ar el sistema le$al, y puso a su cabe!a a un hombre de leyes notablemente capa!,
=riboniano. =raba4ando intensamente, e)aminaron los vetustos archivos de si$los de historia,
y en el B6L dieron a conocer doce tomos de un sistema le$al bien or$ani!ado compuesto por
J.AB6 leyes, tomos "ue cual"uier 4ue! podía consultar con acilidad. #e le llam% ?Code)
<ustinianus@, o C%di$o de <ustiniano. Le si$ui% una colecci%n de cincuenta tomos de
opiniones le$ales de los si$los II y III -la edad de oro del derecho romano., "ue serviría para
orientar a los 4ueces en sus interpretaciones del c%di$o. 8espu(s, se prepar% un te)to $eneral
de derecho.
El C%di$o de <ustiniano era conservador, y se a4ustaba a lo anti$uo en la medida de lo
posible. Kortaleci%, no obstante, la nueva actitud hacia el emperador "ue 8iocleciano había
iniciado dos si$los y medio antes. #e$/n el c%di$o, el emperador era absoluto, y su palabra
era ley.
Esto nos parece repulsivo, pero su in era ortalecer una idea más $eneral "ue tal ve!
consideremos con o4os más tolerantes. El 4ue!, como representante del emperador, era la
má)ima autoridad dentro de la sala del tribunal, y su $uía era la ley. Por esta ra!%n, el c%di$o
adopt% el principio de "ue la ley era suprema, de manera "ue en la realidad el emperador,
aun"ue absoluto en teoría, se consideraba normalmente sometido a la ley.
9a4o la inluencia cristiana, al$unos aspectos de la ley se hicieron más humanos de lo "ue
habían sido durante los tiempos pa$anos, a la ve! "ue otros se endurecieron. Con el C%di$o de
<ustiniano, por e4emplo, era más ácil manumitir a los esclavos y vender tierras. Los derechos
de las viudas estaban más prote$idos, y ya no se consideraba a los ni*os como propiedad
absoluta de sus padres. Por otra parte, el crimen de sacriicar a los dioses pa$anos podía ser
casti$ado con la muerte, y el converso al cristianismo "ue recaía suría la decapitaci%n. Con
respecto a los 4udíos, no se les permitía tener a cristianos como esclavos ni tratar de
convertirlos.
Este c%di$o 4urídico, inspirado por <ustiniano, ue su contribuci%n más duradera a la
historia. Continu% siendo la ley undamental del país durante L>> a*os, y con el tiempo lle$%
al +ccidente.
Por cierto, se había preparado al c%di$o en latín, prueba de "ue el imperio continuaba
todavía considerándose romano, pese a "ue el idioma hablado en sus provincias principales y
entre los hombres cultos era el $rie$o. Por supuesto, aparecieron rápidamente traducciones
$rie$as del c%di$o. 1 para demostrar "ue la rueda del tiempo $iraba implacablemente, el
c%di$o result% ser el /ltimo $ran producto de las letras bi!antinas escrito en latín, aun cuando
ese idioma occidental iba a continuar siendo la len$ua oicial de la corte durante un si$lo más.
El imperio cambi% tambi(n en otras cosas, no menos si$niicativas por ser menos
importantes. En los tiempos de <ustiniano, desapareci% la ma4estuosa to$a "ue se asocia
inalterablemente con la aristocracia romana. En su lu$ar, apareci% una lar$a capa con
brocados de un estilo "ue los romanos de los días lorecientes del imperio hubieran
considerado bárbaro. <ustiniano preparaba con esmero su ima$en como un emperador
plenamente ortodo)o, puesto "ue proyectaba la /ltima estrate$ia occidental. Pensaba hacer la
EB
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
$uerra y presentarse a las $entes del occidente como el libertador cat%lico. Los tiempos se
presentaban maduros, ya "ue no había $randes hombres en el mundo occidental. Los
=eodoricos, Clodoveos, 7ensericos y 'laricos habían muerto todos, sustituidos por hombres
mucho menos competentes. Para adaptarse a los tiempos, <ustiniano necesitaba dos cosasG un
$eneral, y la pa! en el Este para poder concentrarse en el +este.
En el +riente había persas, y desaortunadamente <ustiniano había heredado una $uerra
contra ellos. &o podía haber sido de otra orma. 8urante casi A>> a*os Roma había lucharlo
con sus vecinos orientales -i$ual daba si se llamaban partos o persas. por una línea ronteri!a
"ue casi no había cambiado en todo a"uel tiempo. Es muy diícil encontrar otro caso en la
historia en "ue una $uerra continuara con tanto ahínco en una rontera particular y se
consi$uiera tan poco.
3abitualmente, los persas vencían en las batallas campales, ya "ue en $eneral superaban en
n/mero a los bi!antinos, "uienes tenían como primer ob4etivo evitar las batallas. La estrate$ia
bi!antina era construir s%lidas ortiicaciones "ue $rupos pe"ue*os y resueltos pudieran
deender contra uer!as mucho más numerosas. Contra estas ortiicaciones embestían en
vano los persas y, al inal a pesar de sus victorias en el campo, tenían "ue acceder una ve!
más a una pa! "ue nada resolvía. ;n 4oven llamado 9elisario acab% con esta situaci%n. 3abía
nacido en =racia, al norte de los 9alcanes, y posiblemente era de ascendencia eslava. Por lo
menos, su nombre puede ser eslavo y si$niica el ?príncipe blanco@, o el ?amanecer blanc@.
=enía poco más de veinte a*os cuando empe!% a llamar la atenci%n durante la $uerra persa, al
diri$ir ata"ues por sorpresa acompa*ado de sus hombres muy en el interior de 'rmenia. En cl
BE>, cuando s%lo tenia veinticinco a*os, consi$ui% una victoria asombrosa en 8ara, en el
norte de Mesopotamia -a unas C>> millas al sureste de Constantinopla., contra un e4(rcito
persa "ue estaba acostumbrado a $anar en campo abierto. El e4(rcito persa contaba con más
hombres "ue el de 9elisario. <ustiniano decidi% "ue (ste era su $eneral. En el BE6 irm% la pa!
con los persas, y tra4o a 9elisario a Constantinopla
E
.
'e regreso de las ceni&as
<ustiniano encontr% inmediatamente un buen empleo a 9elisario pero no e)actamente el
"ue hubiera esperado. Las acciones de '!ules y 5erdes se$uían su turbulenta oposici%n, y
cada ve! eran más recuentes las luchas calle4eras. 8esde lue$o, ba4o las banderas de los
'!ules y los 5erdes, delincuentes comunes se dedicaban al sa"ueo y al vandalismo
indiscriminadamente y con impunidad. En $eneral la acci%n de los '!ules era la $anadora.
Era la "ue deendía el catolicismo y, por lo tanto, <ustiniano se puso de su parte.
Los 5erdes se irritaron por ello, y cada a*o se volvían más rebeldes. =ampoco altaban
intri$antes entre los hombres importantes del imperio "ue se sentían muy elices de
aprovecharse de los 5erdes y de su resentimiento para sus propios ines. Por e4emplo, dos
sobrinos del anti$uo emperador 'nastasio suministraban subrepticiamente a los 5erdes armas
y dinero. Por supuesto, se$/n modelos más modernos, tenían más derecho al trono "ue
<ustiniano, pero no debemos olvidar "ue el car$o de emperador era, en teoría, electivo y no
hereditario.
E
Por cierto, en la batalla de 8ara, 9elisario emple% por primera ve! a Procopio, "ue iba a escribir la historia
del reinado de <ustiniano, incluida la escandalosa An%cdota. Procopio ue secretario de 9elisario durante a*os, y
puesto "ue con el tiempo <ustiniano trat% p(simamente a 9elisario, podemos especular sobre si el total trato "ue
recibieron el emperador y la emperatri! en An%cdota no era una represalia. #in embar$o, Procopio es casi i$ual
de severo con el propio 9elisario, mientras la posteridad es unánime en sus elo$ios de las virtudes del $eneral. #i
se e"uivoc% Procopio con respecto a 9elisario tambi(n se puede considerar sospechoso lo "ue dice de <ustiniano
y =eodora.
EA
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
La tempestad estall% en enero del BE6, durante un $ran estival en el hip%dromo. Mientras
se sucedían estruendosamente una carrera de carros tras otra a lo lar$o de la pista, los 5erdes
se volvían cada ve! más bulliciosos, $ritando y chillando sus "ue4as al emperador "ue
permanecía sentado en un silencio severo.
'l comen!ar la vi$esimose$unda carrera, <ustiniano ya no a$uant% más. 3i!o "ue un
pre$onero ordenara a los 5erdes "ue se callasen, y cuando no lo hicieron mand% "ue les
insultara. 8urante un rato se desarroll% un curioso diálo$o entre el emperador y los 5erdes,
"ue destruy% la di$nidad imperial y provoc% en los 5erdes un renesí san$uinario.
Los 5erdes salieron a las calles. 3abía estallado la $uerra civilG lo "ue si$ui% ue una
ren(tica or$ía de destrucci%n, y la mitad de Constantinopla desapareci% en llamas. Los
alborotadores $ritabanG ?P(i)aQ P(i)aQ@ -?PvictoriaQ@., y debido a ese llamamiento se conoce
desde entonces este incidente como la ?Insurrecci%n &iVa@.
=otalmente alarmado, <ustiniano intent% apaci$uar a los alborotadores con concesiones,
pero ya los e)tremistas controlaban la situaci%n. #us oertas, "ue habrían sido aceptadas con
a$radecimiento el día anterior, ueron recibidas con ominosa desconian!a.
<ustiniano se retir% a su palacio, "ue era casi una ortale!a, y rele)ion% sobre lo "ue tenía
"ue hacer. Los días pasaban, la ciudad -o lo "ue "uedaba de ella. estaba envuelta en humo y
llamas en manos de los alborotadores, e incluso la plebe coron% emperador a uno de los
sobrinos de 'nastasio.
#%lo parecía e)istir una salida. Los terrenos del palacio lindaban con el 9%soro. 3abía
naves esperando. En la reuni%n del conse4o donde estaban presentes =eodora y el 4oven
9elisario, <ustiniano se dio totalmente por vencido. Propuso reunir todos los tesoros "ue se
pudieran reco$er en las naves "ue esperaban y retirarse a al$/n lu$ar se$uro, le4os de
Constantinopla. Posiblemente ya se presentaría una oportunidad para devolver la pelota.
#e podía haber hecho así, y la carrera de <ustiniano se$uramente habría lle$ado a su in.
#in embar$o, en este momento se levant% =eodora. #erenamente anunci% "ue <ustiniano era
completamente libre para huir. ?'hí están tus naves@, di4o con marcado desprecio. Por su
parte, ella no tenía intenci%n de marcharse. #er $obernante si$niicaba correr el ries$o de la
rebeli%n y la muerteG en esto consistía el 4ue$o, y pensaba hacerle rente. Era me4or morir
siendo una emperatri! "ue vivir como una reu$iada. 8i4oG ?Por lo "ue a mí concierne, me
adhiero a la má)ima de los tiempos anti$uos de "ue el trono es un $lorioso sepulcro@.
8icho esto, <ustiniano diícilmente podía asumir el papel del cobarde. El tambi(n se
"uedaría. #e diri$i% a 9elisario para pre$untarle si el $eneral podía dominar la situaci%n y
9elisario contest% airmativamente. =enía E.>>> soldados a su disposici%n, "ue llev% sin ruido
y secretamente al hip%dromo donde los principales alborotadores se habían reunido esperando
enurecidos la victoria total.
9elisario cerr% las salidas y se lan!% contra ellos con una repentina uria. 3abía muchos
más amotinados "ue soldados, pero ueron sorprendidos dentro de una !ona reducida. &o
estaban preparados, y probablemente estaban en su mayor parte medio borrachos. Los
soldados comen!aron a matar a diestro y siniestro, y el pánico termin% el traba4o. Kue una
carnicería. 'ntes de "ue hubiera terminado, había unas E>.>>> personas muertas, y
Constantinopla se postraba, arruinada y silenciosa, a los pies de <ustiniano. Los sobrinos de
'nastasio ueron asesinados, y el poder de las acciones del hip%dromo se rompi% para
siempre.
Los motines "ue habían destruido prácticamente a Constantinopla terminaron por hacerla
más $rande "ue nunca. Era necesario construir la ciudad de nuevo, y <ustiniano se dedic% con
EC
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
$ran ener$ía y entusiasmo a la tarea para "ue Constantinopla renaciera más hermosa "ue
nunca de sus ceni!as.
<ustiniano emple% a dos ar"uitectos, Isidoro de Mileto y 'ntemio de =ralles -las dos
ciudades están situadas en el suroeste de 'sia Menor., y su obra se mantuvo en pie durante
nueve si$los. Ciertamente hubo modiicaciones, pero mientras dur% el Imperio,
Constantinopla la 3ermosa continu% siendo esencialmente la misma "ue habían construido
Isidoro y 'ntemio durante el reinado de <ustiniano.
Los modernos proyectistas de ciudades la habrían considerado sin duda inadecuada,
por"ue tenía pocas aut(nticas vías p/blicas y casi toda la ciudad era una cone4era de an$ostas
calles, donde vivían $randes cantidades de personas en unas condiciones p(simas. Pero en
este aspecto no era peor "ue la mayoría de las ciudades de a"uellos tiempos, y se debe tener
en cuenta "ue parte de su miseria se debía a su propia ma$nitud. En los tiempos de <ustiniano,
Constantinopla contaba, se$/n al$unos cálculos, con una poblaci%n cosmopolita de A>>.>>>
personas, y hubo momentos en su historia en "ue la poblaci%n alcan!% el mill%n, más o menos
la má)ima cantidad "ue cual"uier ciudad podía a$uantar antes de la Revoluci%n Industrial sin
"ue se provocaran hambrunas masivas.
Por otra parte, tras las trece millas de murallas y los cincuenta portalones de
Constantinopla, e)istían maravillas "ue nin$una ciudad contemporánea poseía. 'l$unas eran
s%lo para e)hibir, hermosísimos palacios e i$lesias, con estatuas y obras de arte cubiertas de
oro. +tras tenían un valor mucho más real. 3abía hospitales $ratuitos y lu$ares de
beneicencia para los pobres, había alumbrado p/blico y bri$adas contra incendios, tambi(n
e)istía un abastecimiento suiciente de a$ua resca y un alcantarillado "ue uncionaba
bastante bien. &in$una ciudad de Europa occidental de a"uellos tiempos, ni de los mil a*os
posteriores, pudo i$ualar en esto a Constantinopla.
=ambi(n estaba bien preparada para la $uerra. =ras a"uellas millas de murallas se
$uardaban prudentemente cisternas de a$ua y $raneros llenos para el caso al$/n cerco. ;na
$ran cadena se podía e)tender en la entrada al Cuerno 8orado, cuando uera necesario, para
no de4ar penetrar a las naves enemi$as. 1a uera en pa! o en $uerra, Constantinopla se
convirti% en la ciudad más opulenta y me4or or$ani!ada "ue había e)istido en la tierra hasta
a"uellos tiempos.
'demás, ba4o <ustiniano, los bi!antinos desarrollaron un arte peculiar. El aspecto más
característico era el mosaico, "ue se componía de pe"ue*os trocitos de vidrio de colores
brillantes, o de un vidrio transparente sobre ho4as de oro, ordenados para ormar escenas de la
9iblia, retratos de <es/s o del emperador..
En sí mismos, y en especial para $entes acostumbrada a la pintura normal, puede parecer
"ue los mosaicos son una manera muy tosca de representar la i$ura humana y "ue los
resultados parecen más bien caricaturas. #in embar$o, esto no tiene en cuenta su tratamiento
de la lu!. El brillo y resplandor del vidrio rele4a el rielar del color "ue da a los ob4etos
representados una especie de luminosidad "ue parece salir desde adentro. 8entro de una
i$lesia, los mosaicos cobraban vida con una iluminaci%n casi e)tramundana "ue impresionaba
intensamente.
Las i$lesias constituyeron la otra $ran contribuci%n artística de los bi!antinosG la
ar"uitectura. 'lrededor del JM>, los ar"uitectos de 'sia Menor habían pereccionado un
sistema de colocar una c/pula hemis(rica sobre un soporte cuadrado, de tal manera "ue la
parte inerior de la c/pula podía ser perorada por muchas ventanas sin sacriicar su
estabilidad. #e podían hacer c/pulas inmensas sin peli$ro de derrumbamiento.
EM
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Este nuevo tipo de construcci%n tuvo la oportunidad de alcan!ar casi la perecci%n despu(s
de la destrucci%n de Constantinopla. La Insurrecci%n &iVa había destruido totalmente la
i$lesia de 3a$ia #oia
J
, el ediicio reli$ioso más importante de Constantinopla, y <ustiniano
se dedic% a reconstruirla con $ran ma$niicencia.
#e limpiaron las ruinas, se delimit% una !ona más amplia, y durante seis a*os die! mil
hombres traba4aron duramente para construir la "ue estaba destinada a ser la casa de 8ios más
hermosa de toda la historia. #e tallaron columnas de hermosas piedras, entre ellas un
eldespato de color ro4oOp/rpura llamado p%rido y un mármol verde veteado llamado mármol
serpentino. Los muros eran de mármol pulido de varios colores, y había mosaicos por do"uier.
#%lo los soportes de ho4a de oro de los mosaicos cubrían una !ona de cuatro acres.
Pero lo más ma$níico de todo era la c/pula. Estaba tan inteli$entemente dise*ada, tan
hábilmente perorada con ventanas, "ue todo el interior de la i$lesia, 1>M pies
transversalmente y 1M> pies de altura, estaba ba*ado por la lu! del sol "ue cubría los mosaicos
llenando la i$lesia de belle!a. La enorme c/pula parecía no tener nin$/n sost(n, sino "ue
estuviera suspendida de los cielos -cuando la da*% un terremoto veinte a*os despu(s, la
volvieron a construir todavía mayor..
&unca durante su lar$a historia intent% el Imperio 9i!antino al$o más $rande ni espl(ndido
"ue la 3a$ia #oia de <ustiniano. Era el producto por e)celencia del arte bi!antino, y si$ue
e)istiendo hoy, catorce si$los más tarde para "ue los hombres puedan maravillarse ante ella
-aun"ue debido a las vicisitudes de la historia, ya no es una i$lesia..
En el BEC, la nueva 3a$ia #oia ya estaba terminada, y en su consa$raci%n <ustiniano,
incapa! de dominar su ale$ría, $rit%G ?P#alom%n, te he superadoQ@. Cuando se consideran los
recursos comparativos del imperio de <ustiniano y el reino de #alom%n, no cabe duda de "ue
<ustiniano tenía toda la ra!%n. Para este4ar su consa$raci%n, <ustiniano celebr% un ban"uete
para el pueblo "ue, se$/n relatos posteriores, supuso la matan!a de más de die! mil ove4as,
bueyes, cerdos, aves y ciervos.
#in embar$o, debemos admitir "ue el costo del esuer!o de <ustiniano para acondicionar
Constantinopla se hi!o a e)pensas del resto del imperio. Pare hacer Constantinopla tan
impresionante y hermosa, era necesario aprovechar toda la ener$ía "ue el imperio podía
reunir, y poca "ued% despu(s para las demás ciudades. En esencia, en tiempos de <ustiniano el
imperio presentaba si$nos de convertirse en un reino de una /nica ciudad, rodeada de simples
pueblos, y la tendencia no hi!o sino acentuarse con el tiempo.
Victoria en el Occidente
Pero ya durante la reconstrucci%n de Constantinopla, <ustiniano estaba preparando su $ran
oensiva hacia el +este, la oensiva cuyo in era arrebatar a los $ermánicos sus con"uistas y
restaurar el imperio de Constantino I y =eodosio I.
El reino vándalo de Trica del &orte, con su capital en Carta$o, era el primer ob4etivo.
Estaba aislado de los otros por el mar, y no podía contar con ayuda de sus hermanos
$ermánicos.
En el BEE, 9elisario recibi% el mando de una lota de unas B>> naves, "ue transportaban
1B.>>> soldados y el mismo n/mero de marineros, B.>>> caballos y todos los suministros
necesarios. Era una uer!a e)pedicionaria mucho más pe"ue*a de la "ue había enviado Le%n I
J
3a$ia #oia si$niica la H#abiduría #antaI, "ue era una maniestaci%n de 8ios. Por consi$uiente es a 8ios a
"uien está dedicada la ciudad. #e suele traducir la rase por H#anta #oiaI, dando así la impresi%n de "ue está
dedicada a al$una mu4er canoni!ada. La llamar( 3a$ia #oia para evitar esta impresi%n.
EL
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
medio si$lo antes, y puesto "ue (sta racas% tan miserablemente, 0c%mo se creía "ue con (sta
ahora podían triunar2 Pero <ustiniano contaba con varios actores. Entonces la lota tenía
como comandante a un badula"ue, 9asilisco, y enrente estaba el $ran 7enserico. Pero ya no
"uedaban 7ensericos entre los vándalos, y a la cabe!a de las uer!as imperiales estaba
9elisario.
=odo ocurri% tal como había esperado <ustiniano. 9elisario desembarc% en Trica del
&orte, mantuvo a sus hombres ba4o una disciplina (rrea y prohibi% el sa"ueo y los malos
tratos a los civiles, derrot% a los asustados vándalos en dos batallas eroces y decisivas, y
ense$uida domin% Trica del &orte. El reino de los vándalos desapareci% para siempre en el
basurero de la historia.
Las victorias de 9elisario rente a los reinos $ermánicos, entonces y más tarde, ueron en
parte el resultado de su habilidad en el trato con sus hombres y de su manera de hacerles
maniobrar durante la batalla. 1 tambi(n se debi% en parte a los nuevos adelantos en la t(cnica
de $uerra. El e4(rcito bi!antino había adoptado los estribos metálicos inventados por los
hunos, y esto hi!o "ue su caballería uera una uer!a de cho"ue muy eica!, capa! de una
car$a tumultuosa sin miedo de caídas, 'demás, adoptaron el cata!racto de los persas. #e
trataba de un 4inete totalmente cubierto de armadura -al i$ual "ue su caballo., y la misma
palabra si$niica ?completamente encerrado@. Estos cata!ractos eran además ar"ueros y
ormaban la espina dorsal del e4(rcito bi!antino. 3acían los primeros asaltos desde le4os al
tiempo "ue car$aban. Puesto "ue estaban acora!ados y uera del alcance de los tiros, eran
absolutamente invulnerables. Cuando el enemi$o se encontraba bastante desconcertado, unos
4inetes armados de lan!as entraban a caballo para la lucha cuerpo a cuerpo y la matan!a.
Los e4(rcitos $ermánicos no sabían enrentarse con una uer!a así, y con un hombre como
9elisario diri$iendo los cata!ractos, no es sorprendente "ue los $ermánicos surieran
repetidas derrotas rente a los e4(rcitos imperiales, ineriores en n/mero. Ciertamente, cuando
en un momento posterior de su carrera, 9elisario hi!o desilar a los soldados $ermánicos
prisioneros a trav(s de una ciudad con"uistada, al tiempo "ue les se$uía con su e4(rcito
victorioso, las mu4eres $ermánicas se sintieron aver$on!adas y humilladas. &o s%lo los
con"uistadores eran menos "ue los con"uistados, sino "ue eran más pe"ue*os y menos uertes
"ue los $uerreros "ue habían derrotado. Las mu4eres llamaron cobardes a sus hombres, pero
eso si$niica "ue no entendían "ue la victoria en la $uerra era al$o más "ue el simple
heroísmo individual.
Los $ermánicos no podían buscar el des"uite adoptando el sistema bi!antino. El cata!racto
era al$o más "ue un caballo y un arco y al$o de armadura. 3acían alta a*os de entrenamiento
para "ue un hombre pudiera dominar a su caballo con sus rodillas y apuntar su arco con
precisi%n en cual"uier direcci%n mientras cabal$aba a todo $alope En el BEJ, 9elisario volvi%
a Constantinopla como vencedor absoluto, con el /ltimo rey vándalo prisionero en su s("uito.
<ustiniano le recompens% haci(ndole c%nsul -el car$o continu% e)istiendo tan s%lo siete a*os
más. y 1e elo$i% eusivamente. #in embar$o, no todo iba bien. <ustiniano contaba con el ()ito
de 9elisario, pero no espesaba "ue uera tan $rande. ;n $eneral podía ser proclamado
emperador con mucha acilidad -como ocurri% con el tío de <ustiniano. y un $eneral muy
popular diícilmente podía evitarlo.
Lo prudente era sacar rápidamente a 9elisario del país. En el BEB, <ustiniano le envi% uera
de nuevo, esta ve! contra el reino ostro$odo de Italia. El e4(rcito de 9elisario tenía el doble de
tama*o del "ue acab% con los vándalos, pero se esperaba "ue los ostro$odos serían -y eran.
enemi$os más ormidables.
;na ve! más, la versi%n 4ustiniana de la estrate$ia occidental comen!% a dar resultados. La
isla de #icilia cay% en manos de 9elisario ense$uida, y la poblaci%n cat%lica, al i$ual "ue en
J>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Trica, salud% a sus hombres con enorme ale$ría. Lue$o 9elisario invadi% Italia y march%
contra Roma antes de "ue los ostro$odos pudieran reaccionar y montar una contraoensiva.
Pero entonces <ustiniano de4% de ayudarle. 8eseaba la victoria de 9elisario, pero no con
tanta acilidad. Nuiso "uitar al$o de brillo al h(roe para "ue no le creara problemas a su vuelta
a Constantinopla. Por consi$uiente, se propuso no enviarle reuer!os. 9elisario tuvo "ue
luchar con una cantidad insuiciente de hombres y de dinero, con la deprimente sensaci%n de
altarle el apoyo de su país.
Con todo, aun"ue a <ustiniano se le echa habitualmente la culpa de esta situaci%n, se puede
decir al$o en su avor. E)istían ra!ones para no enviar reuer!os. El e4(rcito bi!antino había
conse$uido sus victorias no con un desplie$ue de vastos e4(rcitos, sino utili!ando unos
relativamente pe"ue*os, aun"ue proesionales al cien por cien. En toda su historia el e4(rcito
bi!antino nunca
W
tuvo más de 16>.>>> hombres en total, y (stos tenían muchas ronteras "ue
deender.
8espu(s de un entrenamiento tan meticuloso, no se podía despreciar con tanta ale$ría al
cata!racto individual. 3abía "ue conservarlo. La estrate$ia militar bi!antina consideraba "ue
su ob4etivo primordial era evitar las batallas. Kuera cual uera la manera de conse$uir un
ob4etivo militar -la diplomacia, el tacto, la traici%n, incluso el soborno. resultaba más barata a
la lar$a "ue una batalla est(ril. =al ve! <ustiniano creía con más o menos sinceridad "ue
9elisario podría y debería arre$lárselas con una cantidad limitada de hombres.
1, en realidad, este criterio dio resultado durante si$los, aun"ue carecía de encanto
romántico. Los eroces $uerreros del +ccidente, "ue no contaban más "ue con el peso y el
n/mero para vencer en las batallas, y desde*aban la vida humana, despreciaban a los
bi!antinos como cobardes. #u valoraci%n nos ha lle$ado a trav(s de una historia
occidentali!ada, y en consecuencia el imperio es casi universalmente inravalorado. Pero
incluso una mirada rápida a su lar$a historia, a sus muchas victorias, a su tenacidad rente a la
derrota, es suiciente para mostrarnos "ue los bi!antinos eran cual"uier cosa menos cobardes.
' pesar de la parsimonia de <ustiniano en el envío de hombres, 9elisario hi!o pro$resos,
sostuvo el lar$o cerco de Roma y lue$o siti% a la capital ostro$oda de Rávena. '"uel sitio se
prolon$% in/tilmente durante al$/n tiempo, y <ustiniano se sinti% tan preocupado "ue envi% a
un miembro de la casa imperial a Italia para "ue comprobara c%mo estaba la situaci%n.
Este hombre era &ars(s, un armenio "ue se había $anado el respeto de <ustiniano durante
la Insurrecci%n &iVa. Con considerable valor, se había movido calladamente entre los
alborotadores, y mediante la persuasi%n y 4uiciosos sobornos consi$ui% apartar a muchos de
los '!ules del partido de la rebeli%n. -Estos eran partidarios de <ustiniano, y se habían unido a
los motines deseosos de no perder nada de los sa"ueos y la destrucci%n..
&ars(s ue nombrado para un car$o más elevado, y con el tiempo lle$% a ser el $ran
chambelán, de manera "ue no había nadie con mayor inluencia en palacio, salvo los mismos
<ustiniano y =eodora. <ustiniano tenía una conian!a absoluta e ilimitada en (l, por"ue &ars(s
poseía a"uella cualidad /nica "ue hacía imposible "ue aspirara al trono imperialG era un
eunuco.
La lle$ada de este vie4o eunuco -tenía sesenta a*os en a"uel momento. a Italia en el BEM no
ue e)actamente recibida con a$rado por 9elisario. &o era diícil adivinar "ue la /nica
unci%n de &ars(s era la de espía, y los dos no se llevaron bien.
Con el tiempo, la situaci%n se hi!o tan inc%moda para &ars(s "ue volvi% a casa, pero
despu(s lle$aron noticias -o tal ve! las llev% &ars(s. de "ue los ostro$odos sitiados por
W
En el libro dice nuevo -nota del corrector..
J1
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
9elisario en Rávena habían orecido rendirse al $eneral, pero no al emperador. Era casi como
si los ostro$odos estuvieran ne$ociando unos t(rminos avorables oreci(ndose a apoyar a
9elisario si (ste intentaba tomar el trono -0de "u( otra manera podía aceptar unos t(rminos
"ue <ustiniano recha!aría2..
&o estamos se$uros si la historia es cierta o no, "ui!á la invent% &ars(s para ven$arse de
9elisario. En cual"uier caso, parece "ue <ustiniano la crey%, por"ue provoc% en (l para
siempre un proundo recelo con respecto a las verdaderas intenciones de 9elisario.
'presuradamente, intent% lle$ar a un acuerdo a lar$a distancia con los ostro$odos sin tener
en cuenta a 9elisario. +reci% dividir Italia, "uedándose (l con el #ur y de4ando el &orte a los
ostro$odos. 9elisario recha!% este acuerdo y estrech% el asedio, incluso en contra de los
conse4os de sus propios oiciales. 1 acert% por"ue los hambrientos ostro$odos se tuvieron "ue
rendir.
<ustiniano debi% ponerse urioso. Ciertamente, 9elisario había conse$uido una $ran
victoria, y no había en (l indicios creíbles de deslealtad, entonces ni despu(s, pero había
salido de la situaci%n mostrándose más resuelto "ue el emperador. 8esde lue$o, <ustiniano,
debido a su reacci%n de pánico con respecto al sitio, había "uedado más bien en ridículo.
Enurecido, hi!o volver a 9elisario en el BJ>, y ense$uida se vio "ue 9elisario era por sí
mismo un e4(rcito. 8espu(s de "ue de4ara Italia, las uer!as imperiales empe!aron a perder, y
con el paso del tiempo pareci% "ue iban a ser totalmente e)pulsados de Italia.
Por supuesto, <ustiniano podía 4ustiicarse. Los persas, conscientes del creciente
compromiso de <ustiniano en el +este, invadieron #iria sin previo aviso en el BJ> y lle$aron
al Mediterráneo. #itiaron 'ntio"uia, e hicieron la oerta de de4arla tal cual a cambio de media
tonelada de oro. 'l ser recha!ada la oerta, los persas tomaron la ciudad y la sa"uearon.
<ustiniano tuvo "ue enviar rápidamente a un e4(rcito a #iria y lo puso ba4o el mando del
retornado 9elisario. 9elisario consi$ui% mantener a raya a los persas, pero esta ve! <ustiniano
demostr% de nuevo su me!"uindad en el apoyo "ue le prest%. #in embar$o, 9elisario hi!o la
vida lo suicientemente diícil a los persas como para "ue se vieran obli$ados a una tre$ua en
el BJB, a cambio de una tonelada entera del oro de <ustiniano.
Constantinopla
La $uerra con los persas no era el /nico desastre con "ue tenía "ue enrentarse <ustiniano.
Los 9alcanes eran una /lcera san$rante ya "ue continuaban las incursiones eslavas y b/l$aras.
En parte, a"uellas incursiones eran una se*al de desesperaci%n, por"ue los depredadores eran
empu4ados en su reta$uardia por una nueva erupci%n de n%madas asiáticos. Eran los, ávaros,
de ra!a y cultura muy parecidas a las de los hunos, de un si$lo antes. 3abían comen!ado a
lle$ar en tropel al este de Europa, invadiendo los territorios de los eslavos y los b/l$aros, y
empu4ándoles hacia adelante. #i a*adimos a esto el hecho de "ue durante varios a*os, a partir
del BJ6 Constantinopla suri% una $rave epidemia de peste bub%nica, no se puede sino sentir
e)tra*e!a de "ue <ustiniano se mantuviera irme.
1, sin embar$o, lo hi!o. Con los persas en el Este y los eslavos en el &orte, y la peste en el
mismo cora!%n, <ustiniano continu% iel a la estrate$ia occidental. Incluso antes de "ue
hubiera irmado la pa! con Persia, envi% a a"uel paciente traba4ador, 9elisario, de re$reso a
Italia para ver lo "ue se podía hacer para renar a los resur$entes ostro$odosG &i si"uiera
entonces, se atrevi% a dar a 9elisario tropas suicientes para hacer posible una victoria.
'trapado como siempre entre la necesidad de derrotar a los $odos y su resistencia a conceder
a 9elisario la celebridad de una victoria, <ustiniano hi!o inevitable "ue, despu(s de cuatro
a*os de campa*as indecisas, 9elisario no consi$uiera más "ue estancarse.
J6
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
En el BJM le hi!o volver para siempre a Constantinopla. -En el mismo a*o, la emperatri!
=eodora muri% de cáncer. &o tenía todavía cincuenta a*os.. El retorno de 9elisario no termin%
con el problema de los ostro$odos. <ustiniano necesitaba a al$uien tan bueno como 9elisario,
pero a al$uien de "uien pudiera iarse. 01 d%nde se podía encontrar a un hombre así2 ' la
postre el emperador se decidi% por &ars(s, el eunuco.
Es asombroso "ue <ustiniano pudiera creer "ue un eunuco sabría mandar tropas, pero
&ars(s había luchado contra los bárbaros en los 9alcanes en el BB1 y lo había hecho muy
bien. Mediante una 4u$ada calculada, <ustiniano le envi% a Italia en el BB6, cuando tenía
setenta y cuatro a*os. 1 entonces &ars(s demostr% ser un verdadero monstruo de ener$ía, tal
ve! el $eneral más inverosímil "ue haya alcan!ado $randes victorias.
Ciertamente, &ars(s tenía una cosa "ue no tenia 9elisarioG la conian!a del emperador.
8isrut% de una porci%n mayor de hombres y dinero del "ue necesitaba, y es preciso admitir
"ue la aprovech% bien. En el BB6, inli$i% la derrota inal a los ostro$odos y destruy% su reino.
7radualmente ani"uil% todos los demás centros de resistencia y estableci% el dominio
bi!antino por toda Italia, convirtiendo a Rávena en capital como lo había sido anteriormente
de los /ltimos emperadores occidentales, y más recientemente de +doacro y =eodorico.
8e nuevo, Italia se encontr% con "ue ormaba parte del Imperio Romano, unos ochenta
a*os despu(s de "ue hubiera ?caído@. &o ue (sta una situaci%n temporal. 'l$unas !onas iban
a continuar ormando parte del imperio durante cinco si$los, y la cultura bi!antina de4aría en
ellas una huella permanente.
Los bi!antinos construyeron i$lesias en su propio estilo, con sus mosaicos, por toda Italia.
=odavía e)isten al$unas de ellas. En la ciudad de 5enecia, "ue tuvo una lar$a relaci%n con el
imperio a lo lar$o de la Edad Media, la amosa i$lesia de #an Marcos conserva todavía hoy el
sabor bi!antino. 1 en la i$lesia de #an 5itale en Rávena a/n se pueden encontrar unos retratos
de mosaico de <ustiniano y =eodora.
El elaborado rito bi!antino, visto desde cerca en Italia, impresion% en $ran medida a los
occidentales. ;na $ran parte del rito vaticano es de ori$en bi!antino, y los ritos de coronaci%n
de los monarcas británicos de hoy tambi(n le deben $ran parte de su inspiraci%n.
7racias al $obierno bi!antino, Italia continu% siendo más culta de lo "ue hubiera podido
ser, y nunca se hundi% tato en la oscuridad como los territorios ba4o dominio ranco de lo "ue
hoy son Krancia y 'lemania. La distante lu! bi!antina ilumin% incluso a los rancos y los
in$leses a trav(s de los mon4es irlandeses "ue estudiaron $rie$o en Italia y despu(s llevaron
consi$o su erudici%n oriental en sus via4es de misioneros
B
.
Los *ltimos a+os
=ampoco ue Italia la con"uista inal de la $ran oensiva. En el BBJ, un cuerpo
e)pedicionario ue enviado a Espa*a, donde el reino visi$odo estaba en un estado de anar"uía.
El tercio meridional de a"uella península volvi% a estar ba4o el dominio romano.
#in embar$o, todas estas victorias le4anas no sirvieron para conservar los 9alcanes, donde
a*o tras a*o los depredadores hacían lo "ue "uerían. <ustiniano utili!% el soborno para
enemistar a una tribu con otra o para tenerlas a todas tran"uilas. Pero aun"ue una política de
sobornos a veces da resultados, en otras ocasiones resulta contraproducente. En este caso ue
contraproducente, por"ue los depredadores se dieron cuenta de "ue el imperio era una uente
de dinero ácil, y descubrieron "ue cada ve! podían obtener más con la continuaci%n de sus
incursiones.
B
5(ase mi libro "he Shaping o! England -de pr%)ima publicaci%n en 'lian!a Editorial..
JE
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
<ustiniano habla construido unos ochenta puntos ortiicados a lo lar$o del río 8anubio,
pero "ue no renaron a las tribus hambrientas de botín. Con demasiada recuencia, los
depredadores se iniltraban a trav(s de ellas. La crisis se produ4o en el verano del BBMOBBL.
;na ola inusitada de río hel% el 8anubio, y los depredadores pasaron en tropel por el hielo.
Entre ellos se contaban eslavos y ávaros.
'plastando a los $uardias ronteri!os "ue intentaban impedir su paso, marcharon
tumultuosamente hacia Constantinopla y la ciudad tuvo "ue enrentarse con el mayor peli$ro
"ue había conocido desde su reconstrucci%n ba4o Constantino. Los e4(rcitos bi!antinos
estaban estacionados en lu$ares remotos, en Espa*a, Italia y Trica, y no había nin$uno en el
país. &o se podía coniar completamente en las $randes murallas de Constantinopla, ya "ue
dos a*os antes las habían debilitado unos $raves terremotos.
&o le "uedaba más remedio a <ustiniano "ue llamar de nuevo a 9elisario. El $eneral, "ue
ya tenía más de cincuenta a*os, no se hi!o el remol%n. 3ay al$o casi sobrehumano en su
reacci%n instantánea a todas las llamadas al deber, indierente a la in$ratitud de a"uellos a
"uienes había salvado una y otra ve!. Nuedaba lu$ar para una /ltima salvaci%n y una /ltima
in$ratitud.
9elisario emple% a los E>> soldados de palacio como su sost(n principal, orm% a los
ciudadanos de Constantinopla en escuadrones y re"uis% los caballos de los establos
imperiales, de las cuadras privadas de los ricos, e incluso de los circos. Cav% una !an4a
delante de la ciudad e hi!o creer "ue disponía de más hombres de los "ue tenía realmente.
8espu(s, esper% la salva4e y bárbara car$a delante de las murallas de la ciudad.
#abía "ue el enemi$o no tenía más idea estrat($ica "ue un ata"ue rontal directo. 8e4% "ue
sus me4ores hombres, unos pocos cientos, se deendieran contra a"uella car$a con irme!a,
mientras desple$aba a las demás tropas para poder $olpear a los depredadores a la ve! en los
dos lancos. El enemi$o se desconcert% con el $olpe y huy% s/bitamente. El peli$ro pas% y
9elisario consi$ui% su /ltima victoria.
Pero entonces, en el BA1, <ustiniano cay% enermo, se diundieron rumores sobre su muerte
-tenía setenta y ocho a*os., y cuando resultaron alsos comen!aron las conspiraciones entre
los impacientes. <ustiniano descubri% estas conspiraciones y las cort% de raí! sin piedad.
5arios hombres de la casa de 9elisario estaban complicados y ueron hechos prisioneros y
torturados. 'cusaron al propio 9elisario. 9elisario apareci% en el 4uicio con el mismo valor
tran"uilo "ue mostr% en todas sus acciones, y podemos estar ra!onablemente se$uros de "ue
era inocente.
Pero el vie4o emperador amar$ado "uería una condena, y la consi$ui%. 9elisario no ue
e4ecutado, pero le coniscaron todas sus posesiones y ue puesto ba4o arresto domiciliario.
Pero en esto <ustiniano tuvo "ue volverse atrás. La indi$naci%n popular rente a este mal trato
inal al $ran $eneral era demasiado $rande y, además, era evidente "ue 9elisario tenía los días
contados. En el verano del BAJ le devolvieron sus posesiones y el avor imperial -<ustiniano,
ma$nánimamente, mont% el espectáculo de perdonarle., y en mar!o del BAB 9elisario muri%.
'*os más tarde, apareci% la historia de "ue, como resultado de su condena por conspirador,
9elisario había sido ce$ado y "ue pas% sus /ltimos a*os como mendi$o en Constantinopla
pidiendo a los transe/ntes ?una moneda para 9elisario el $eneral@. Pero esto es pura icci%n,
un cuento inventado por ese curioso tipo de $ente "ue no encuentra suiciente dramatismo en
las antásticas verdades de la historia.
<ustiniano muri% s%lo unos meses más tarde, el 1J de noviembre del BAB, a la edad de
ochenta y dos a*os. Era un hombre muy notable. 3abía reinado en su propio nombre treinta y
ochos a*os, y si contamos tambi(n los a*os en "ue e4ercía el poder su tío, <ustino, nos sale un
JJ
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
total de cuarenta y siete a*os. Pocos emperadores romanos -o emperadores bi!antinos. habían
reinado durante tanto tiempo antes o despu(s de (l. 1 pocos pudieron i$ualar sus
reali!aciones.
Llev% a cabo lo "ue tenla pensado hacer y su estrate$ia occidental result% asombrosamente
acertada, al menos en 1a supericie. 3abía destruido totalmente a dos de los reinos $ermanos
arrianos, los vándalos y los ostro$odos, s%lo un reino visi$odo debilitado, "ue $obernaba el
tercio central de Espa*a, sobrevivi% para mantener el nombre arriano.
El imperio habla sido restaurado en casi la misma e)tensi%n "ue tenía con =eodosio IG toda
Trica del &orte, toda Italia, todas las islas mediterráneas, una parte de Espa*a. #%lo los
rancos, "ue ocupaban la anti$ua provincia romana de la 7alia, no ueron alcan!ados pero, a
la ve!, eran cat%licos y aceptaron el dominio te%rico del imperio. -=ras los rancos estaba la
anti$ua isla romana de 9reta*a, por la cual luchaban entonces los celtas y los sa4ones pero
estuvo siempre más allá del hori!onte imperial..
8urante la reconstrucci%n del imperio, <ustiniano no pudo evitar "ue recibieran $raves
heridas las provincias orientales, inli$idas por los persas, y en los 9alcanes por los
depredadores bárbaros, pero los mantuvo a raya, y en nin$una de las dos partes perdi%
muchos territorios de importancia.
Internamente, su reinado contempl% una serie de triunos pese a las insurrecciones, la peste
y los terremotos "ue provocaron en Constantinopla escenas de horror en varias ocasiones. #u
codiicaci%n del derecho ue un re$alo permanente para Europa, y sus reali!aciones
ar"uitect%nicas hicieron de Constantinopla una ciudad má$ica.
1, además, <ustiniano ue personalmente un hombre increíblemente traba4ador. Perteneci%
a esa minoría de monarcas cuyo placer principal es atender constantemente a los detalles de la
administraci%n. Kue abstemio en todos los placeres humanos, incluidos la comida y la bebida,
y no necesitaba dormir mucho. Lle$% a ser llamado ?el emperador "ue nunca duerme@.
JB
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
En parte por"ue necesitaba mucho dinero para sus $uerras, y en parte por"ue iba con su
carácter, luch% -y, en con4unto, lo lo$r%. por la honrade! y eicacia de los uncionarios civiles.
El pueblo estuvo tan bien $obernado como permitían los tiempos.
8e todas ormas hubo serias deiciencias durante el reinado de <ustiniano. La primera y
más importante ue el costo puro y simple de su política e)terior. =odas sus $loriosas
con"uistas en el +ccidente se pa$aron a un precio prohibitivamente alto y, a la postre, el
Imperio 9i!antino, por e)tenso "ue pareciera en el mapa, estaba casi arruinado. =ampoco
podía e)traer beneicios econ%micos de sus con"uistas occidentales, por"ue las provincias
recon"uistadas eran d(biles y estaban empobrecidas tras dos si$los de dominio bárbaro.
Con $ran dierencia, el volumen más importante del comercio imperial ue con el +riente,
y desde un punto de vista econ%mico hubiera sido mucho más beneicioso para el imperio si
se hubiera lle$ado a al$/n acuerdo estable con Persia y se hubiera abandonado el vie4o sue*o
del imperio de =eodosio I.
Por e4emplo, la seda y las especies lle$aban desde el Le4ano +riente a trav(s de una lar$a
serie de etapas por 'sia central, y en cada etapa intervenía un intermediario "ue cobraba, de
modo "ue al inal los bi!antinos tenían "ue pa$ar su peso en oro por estos productos. Los
persas en particular, controlaban las rutas comerciales y podían obli$ar a los bi!antinos a
pa$ar precios e)orbitantes, y lue$o aprovecharse de esos pa$os para inanciar una $uerra
contra esos mismos bi!antinos. <ustiniano hi!o lo "ue pudo para canali!ar el comercio a
trav(s de las re$iones bárbaras al norte del mar Caspio, o por rutas marítimas "ue rodearon la
India y 'rabia. Kracas%.
#in embar$o, consi$ui% una victoria. #%lo en el +riente se podían cultivar las especies,
pero se descubri% el secreto de la manuactura de la seda. Esta procedía del capullo de $usano
de seda -las oru$as de ciertas mariposas nocturnas. "ue tenían "ue ser alimentadas con las
ho4as de las moreras. <ustiniano soborn% a dos mon4es persas "ue habían vivido en China para
"ue volvieran allí y despu(s hicieran su via4e de re$reso con los huevos de los $usanos
escondidos en el hueco de las ca*as de bamb/. 'lrededor del BB>, Constantinopla comen!% su
propia producci%n de seda, y de esos $usanos descienden todas las oru$as "ue han producido
seda en Europa hasta los tiempos modernos.
El hecho de "ue la estrate$ia occidental de <ustiniano tuviera un ()ito tan llamativo no
debe oscurecer "ue acept% las desventa4as de no tener una estrate$ia meridional. Mientras
vivi% =eodora, su simpatía hacia los monoisitas había suavi!ado las diicultades, y dio a las
provincias del #ur al$una esperan!a. 'l$unos here4es "ue podían haber surido severos
casti$os ueron salvados por la callada intervenci%n de =eodora. Con su muerte, desapareci%
esta inluencia paciicadora. E$ipto y #iria ueron obli$ados a presenciar la victoria del
catolicismo ortodo)o, y ello les alien% de Constantinopla para siempre. 8esde ese momento,
no había otro enemi$o en el mundo más "ue Constantinopla.
Por supuesto no podían hacer nada. Era imposible "ue triunara una rebeli%n, y <ustiniano
podía decidir "ue era ácil aceptar su ira desamparada a cambio de victorias concretas en
+ccidente. Pero, lle$aría el momento en el "ue Constantinopla tendría "ue pa$ar
amar$amente su abandono de los sentimientos meridionales.
JA
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
J. La doble catástroe
Los nuevos $,r$aros
<ustiniano no tuvo hi4os "ue hubieran podido ser candidatos naturales al trono. &i tampoco,
como hi!o su tío <ustino, había ele$ido a un heredero para hacerle emperador asociado,
acilitando así la sucesi%n. Esto si$niicaba "ue la sucesi%n, se$/n el principio ?electivo@,
"uedaba abierta a cual"uiera "ue pudiera conse$uir el apoyo necesario de al$/n elemento de
uer!a de la poblaci%nG el e4(rcito, la burocracia o las masas.
Para comen!ar, <ustiniano tenía siete sobrinos y de todos ellos uno estaba allí mismo. #e
puso en movimiento tan pronto como lle$aron noticias de la muerte del $ran emperador.
Reali!% unas eicaces combinaciones para "ue lo coronaran los $uardias del palacio. Corri% al
hip%dromo para recibir la aclamaci%n del p/blico, y todo "ued% resuelto. Rein% con el nombre
de <ustino II.
<ustino comen!% con las me4ores intenciones. =uvo suiciente sentido com/n como para
darse cuenta de "ue su tío <ustiniano había llevado al imperio por el camino de la con"uista
tan le4os como le ue posibleG tal ve! demasiado le4os. Por lo tanto, adopt% una política de no
a$resi%n y de tran"uila deensa. Esto le permiti% dedicarse a reor!ar la economía del imperio.
Pa$% unas cuantas deudas de las "ue <ustiniano había hecho caso omiso, redu4o los impuestos,
e incluso alivi% al$unas de las ri$urosas disposiciones de <ustiniano hacia el monoisismo.
;na política econ%mica adecuada s%lo se podía llevar a cabo terminando con los pa$os de
tributos a las tribus bárbaras del &orte. I$ual "ue Marciano se había ne$ado a pa$ar a los
hunos un si$lo antes, <ustino II se ne$% tambi(n a pa$ar a los ávaros. Podía haber utili!ado de
nuevo la táctica de pa$ar y se*alar a otro lado, pero +ccidente ya no era tan atractivo como
anta*o. Los rancos "ue dominaban las tierras al norte de los Pirineos y los 'lpes, no eran un
ob4etivo ácil, y aun"ue ueran con"uistados, había muy pocas cosas de valor para sa"uear.
Los, ávaros preerían "uedarse en el +riente y luchar por el tributo. Los bi!antinos se
deendieron, y antes del BC1 los ávaros se dieron por vencidos por al$/n tiempo. 3icieron las
paces y marcharon hacia el +este, si no contra los rancos, de todos modos hacia la rontera
de los rancos. Pero esto tambi(n era desastroso para el imperio, ya "ue <ustiniano lo había
e)tendido tanto "ue taponar una $otera en un lu$ar si$niicaba aumentar las presiones "ue
producían $oteras en otro. Los nuevos problemas procedían de Italia, "ue &ars(s había
con"uistado recientemente para el imperio. En realidad, cuando <ustino II ascendi% al trono,
&ars(s todavía $obernaba Italia desde Rávena. El eunuco tenía casi noventa a*os, pero se
mantenía tan irme y capa! como siempre.
Puede ser "ue <ustino creyera "ue ya era el momento de 4ubilar al anciano $eneral. Nui!á
tambi(n tuviera el deseo -no inrecuente en los nuevos $obernantes. de deshacerse de los
restos del reinado anterior y llenar los dominios con $ente nombrada por (l.
&ars(s vivi% seis a*os más en un retiro de patriarca, y muri% en el BCE a la edad de noventa
y cinco, apro)imadamente. #%lo e)iste otro nona$enario como (l en la historia, y ese apareci%
seis si$los más tarde como ero! enemi$o de los bi!antinos, por des$racia para el imperio.
Los hacedores posteriores de leyendas adornaron el retiro de &ars(s con un relato "ue
parece tan imposible e in/tilmente cruel "ue no puede ser verdadero. La malvada del cuento
es la nueva emperatri! #oía, "ue tenía tanta inluencia con <ustino como había tenido
=eodora con el tío y predecesor de a"u(l.
JC
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
#e cuenta "ue #oía envi% a un mensa4ero con made4as de lana a &ars(s. El mensa4ero
llev% el recado de "ue, como eunuco, &ars(s tenía "ue de4ar la $uerra a los hombres y
marcharse a hilar con las doncellas. &ars(s, tra$ándose su ira, se$/n el relato, contest%G ?Lo
voy a hilar de tal manera "ue no podrá deshilvanarlo ácilmente@. 8espu(s, antes de
marcharse, invit% a un nuevo $rupo de tribus $ermánicas invadir Italia.
#i se invent% el cuento para 4ustiicar la aparici%n de nuevas tribus, no era necesario. Los
hechos son suicientemente claros sin esta historia. Los ávaros estaban retrocediendo en los
9alcanes rente a la irme deensa de <ustino, y tambi(n rente a la lle$ada de un nuevo $rupo
de n%madas asiáticos "ue sur$ía tumultuosamente de la reserva sin in de 'sia central. Estos
nuevos n%madas eran los Va!aros.
Por tanto, los ávaros marcharon hacia el +este y establecieron una base en lo "ue hoy es
3un$ría, base "ue iban a conservar durante más de dos si$los. Este movimiento de los ávaros
hacia 3un$ría e4erci% una enorme presi%n sobre les tribus $ermánicas "ue ya estaban en
a"uella !ona. #uponía luchar contra los ávaros o marcharse. Entre estas tribus se contaba la de
los lombardos, "ue decidi% marcharse. Cru!aron los 'lpes, y en el BMA ba4aron a las llanuras
del norte de Italia.
=al ve! al$uien como 9elisario o &ars(s les podía haber recha!ado, pero no había nin$/n
4ee bi!antino de ese calibre en Italia. Las uer!as armadas imperiales padecían de una
lamentable penuria de hombres y se vieron obli$adas a retirarse. El norte de Italia ue
invadido, convirti(ndose en el reino lombardo. =ambi(n en el sur las bandas $uerrilleras
lombardas tomaron al$unas re$iones.
#in embar$o, los bi!antinos no se dieron ácilmente por vencidos. -' lo lar$o de su e)tensa
historia, nunca se dieron por vencidos, cosa "ue las valoraciones $eneralmente despectivas de
los escritores occidentales suelen pasar por alto.. #e a$arraron a la puntera y el tac%n de Italia
y a las amplias e)tensiones centrales desde Roma a Rávena, 4unto con al$unas ciudades como
5enecia y &ápoles.
La política de cauteloso atrincheramiento de <ustino II ue puesta a prueba por la invasi%n
lombarda. Kácilmente podía haber caído en la tentaci%n de enviar a las reservas del imperio
hacia el oeste, y posiblemente hubiera provocado un desastre mayor, por"ue al este estaba
todavía Persia. Persia vivía los /ltimos a*os del reinado de su rey más $rande, Cosroes I.
3abía luchado contra <ustiniano dos veces y ahora atac% a <ustino, pensando tal ve! "ue el
emperador iba a enviar su e4(rcito a Italia.
En la primera arremetida, Persia penetr% proundamente en 'sia Menor en el BC6. #in
embar$o, <ustino acert%. #e olvid% de Italia y se concentr% en la amena!a mayor. 3i!o
retroceder a Persia, y en el BCA se restaur% la pa! se$/n las bases habituales.
Pero la tensi%n era e)cesiva para <ustino. =uvo ata"ues de dese"uilibrio mental, y da la
impresi%n "ue la $uerra con Persia le dio el $olpe inal "ue le hi!o perder la cabe!a. #uri%
una parálisis de las piernas -probablemente de ori$en hist(rico., y se hi!o evidente "ue para
"ue hubiera una eica! autoridad $ubernamental tendría "ue ser sustituido.
La atalidad "ue se había empe*ado en "ue en el /ltimo si$lo nin$/n emperador reinante
tuviera un hi4o "ue le sobreviviera se$uía todavía. El /nico hi4o de <ustino había muerto, y (l
se llevaba mal con sus parientes más le4anos. Estaba, sin embar$o, el capitán de los $uardias.
Era alto y $uapo, y parece "ue había atraído las miradas apreciativas de la emperatri! #oía.
Persuadi% a <ustino para "ue le adoptase como hi4o y le traspasara los deberes del $obierno.
8espu(s de un reinado de trece a*os, cuatro de ellos transcurridos en una $rata oscuridad, el
enermo emperador muri% en el BMC, y su hi4o adoptado accedi% al trono con el nombre de
JM
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
=iberio II
1
. =iberio intent% continuar el pro$rama de pa! en el e)terior y de economía interna,
pero los dos pro$ramas eran casi mutuamente e)cluyentes. Para poder tener tran"uilidad en
los 9alcanes, volvi% a pa$ar el tributo a los ávaros. 'un"ue esto puso in a las san$rientas
incursiones, de4o a$otada la tesorería y no detuvo la continua y pacíica iniltraci%n de
campesinos eslavos y la ?eslavi!aci%n@ del norte de los 9alcanes. =ambi(n hubo una especie
de $uerra ronteri!a con Persia "ue se convirti% en al$o parecido a la pa!, comparada con
$uerras más serias.
=iberio II s%lo $obern% durante cuatro a*os, y la muerte se le acerc% con suiciente lentitud
como para darle tiempo a ele$ir un sucesor. =ampoco tenía un hi4o "ue pudiera heredarle, pero
había un $eneral capa!, el me4or "ue conocieron los bi!antinos desde &ars(s. Era MauriVios,
"ue en latín se escribe Mauricius y ha lle$ado a nosotros, a trav(s del ranc(s, como Maurice.
Mauricio había nacido en 'sia Menor y remontaba con or$ullo su ascendencia a una amilia
romana de Italia. #u carrera militar le había elevado hasta el car$o de comandante en 4ee en
el Este, y obtuvo al$unas victorias importantes contra los persas. En el BM6, cuando =iberio II
sinti% "ue su muerte era inminente, hi!o "ue Mauricio se casara con su hi4a, Constantina, al
morir el emperador, Mauricio le sucedi% sin diicultades y ue coronado ante sus padres,
presentes como testi$os de honor.
&o es sorprendente "ue Mauricio, con su e)periencia en el +riente, considerase una de sus
primeras preocupaciones la de lle$ar a al$/n tipo de acuerdo con Persia. 8io la casualidad de
"ue las cosas se estaban desarrollando sin nin$/n contratiempo en a"uel momento. Cosroes I
había muerto en el BCL, y Persia se hallaba en apuros. =enía "ue enrentarse con las
incursiones de los bárbaros en el Este y con des%rdenes civiles en el interior.
Cosroes II, el 4oven nieto de Cosroes I, ascendi% al trono en el BML, pero la $uerra civil le
obli$% a abandonarlo ense$uida. 3uy% al Imperio 9i!antino, y el emperador le dio su
protecci%n. En esto Mauricio ue sincero. #e e)puso al ries$o calculado de ir a la $uerra en
avor de un pretendiente persa al trono con la esperan!a de "ue (ste se mostrara a$radecido a
su salvador más adelante -La in$ratitud es tan corriente en la política "ue es casi posible dudar
del 4uicio de Mauricio en este caso, y, sin embar$o, la estrate$ia le sali% de maravilla..
#e envi% a un e4(rcito imperial a Persia. Cooper% con las uer!as nativas ieles a Cosroes
II, "ue vencieron y devolvieron al príncipe a su trono. 1 lo "ue ocurri% despu(s ue "ue
Cosroes II se mostr a$radecido. 'ccedi% a irmar una pa! en BL1, muy venta4osa para el
imperio, devolvi% las ortale!as "ue había tomado y permiti% "ue Mauricio tomara casi toda
'rmenia. 'demás Cosroes II 4ur% mantener la pa! con Mauricio y lo hi!o. -&o obstante, aun
esto, "ue parece tan idílico, condu4o a (pocas terribles para el imperio. ' veces se diría "ue
todos los caminos llevan a la catástroe..
Mauricio no acert% tan plenamente en +ccidente. Lo intent%, podemos estar se$uros.
+r$ani!% las posesiones en Italia central como el ?E)arcado de Rávena@. La palabra
?e)arcado@ si$niica ?territorio de uera@, indica una provincia uera del n/cleo del imperio,
"ue estaba le4os y aislada de las demás. Puesto "ue estaba particularmente e)puesta a un
ata"ue del enemi$o, su $obierno era militar, y la autoridad civil estaba subordinada a la
militar. El sistema dio resultado hasta cierto punto, por"ue los lombardos ueron detenidos por
las obstinadas uer!as imperiales e Italia central continu% siendo bi!antina durante casi dos
si$los más.
#in embar$o, si las uer!as imperiales no perdían terreno, tampoco lo perdían los,
lombardos. El imperio no pudo conse$uir más "ue lle$ar a un punto muerto. En otras partes
del +ccidente los dominios bi!antinos en Espa*a disminuían ante el avance de los resur$entes
1
El primer =iberio había $obernado como sucesor de 'u$usto, cinco si$los y medio antes.
JL
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
visi$odos, y por entonces el emperador controlaba s%lo al$unas ciudades y ortale!as a lo
lar$o de la costa del #ur.
=ambi(n se deterioraba la situaci%n en los 9alcanes. Los ávaros cru!aron el 8anubio a
raudales causando depredaciones inusitadas, diri$idos por un monarca de $ran talla, 9ayan.
En el BL1, en el mismo a*o en "ue Mauricio estaba empe!ando a dominar el +riente, las
bandas ávaras se presentaron ante las murallas de Constantinopla.
Mauricio tuvo "ue volver corriendo de Persia. 8urante al$/n tiempo, diri$i% los e4(rcitos
bi!antinos contra los ávarosG es el primer emperador "ue ue al campo de batalla en dos
si$los. Pero pronto se retir%, de4ando la direcci%n de la campa*a en manos de su $eneral
Prisco, "ue en el A>1 derrot% inalmente a los ávaros en una $ran batalla al lado del 8anubio,
río aba4o de la actual 9el$rado.
La primera cat,stro!e
Por des$racia, Mauricio se hacía cada a*o más impopular. #u prudente política de
atrincheramiento y ahorro le mal"uist% a muchos "ue de otro modo podían haberse
beneiciado a e)pensas del $obierno. Los habitantes de Constantinopla estaban hartos de su
taca*ería y dispuestos a al!arse contra (l. #in embar$o, la verdadera crisis se produ4o en la
rontera del 8anubio, donde Mauricio si$ui% la i$ualmente necesaria e i$ualmente impopular
política de e)i$ir una estricta disciplina de cara a la constante amena!a de los ávaros 3ubo
movimientos de descontento cada ve! más recuentes por parte de los soldados.
8espu(s, en el A>6, los ávaros orecieron liberar a 16.>>> prisioneros a cambio de A.>>>
monedas de oro. Mauricio dud%, reacio a ceder rente a este chanta4e y entre$arles el dinero, y
los ávaros asesinaron a los hombres. ;n rumor de dis$usto parti% del e4(rcito. Cual"uier
soldado podía caer preso y no deseaba morir para ahorrar a su emperador media moneda de
oro. Los soldados rebeldes encontraron a un 4ee en un oicial inerior llamado Kocas. 7randes
secciones del e4(rcito abandonaron sus puestos y marcharon ba4o sus %rdenes a
Constantinopla.
#i Constantinopla hubiera sido iel, los amotinados se hubieran detenido ante las murallas.
8es$raciadamente para Mauricio, estallaron motines contra (l en toda la ciudad, y ue casi
como en la Insurrecci%n &iVa de hacía setenta a*os. Mauricio no tenía una =eodora a su lado,
nin$/n 9elisario para hacerse car$o de los $uardias del palacio, y nin$/n &ars(s para enviar a
meterse entre los amotinados. Por consi$uiente, tuvo "ue hacer lo "ue <ustiniano casi hi!oG
abdic%, huy% de la ciudad y cru!% el 9%soro al otro lado. 'llí envi% un llamamiento a
Cosroes II de Persia, pidiendo su ayuda a cambio de la "ue el rey persa había recibido una
d(cada antes.
1a "ue Mauricio no estaba, las masas podían haber proclamado rey a su hi4o mayor -tenía
cinco.. #e habl% al$o de ello, pero entonces el e4(rcito rebelde entr% en Constantinopla por los
portalones abiertos por los amotinados desde dentro. Kocas iba a su cabe!a en un carro
llevado por cuatro caballos blancos. #us soldados ya le habían proclamado emperador, y
despu(s el populacho de Constantinopla le vitore%.
;no de sus primeros actos ue enviar a sus soldados a cru!ar el 9%soro para co$er a
Mauricio y a sus cinco hi4os. Kueron e4ecutados todos allí mismo. Esto estableci% un triste
precedente. 3ubo un período durante la anar"uía romana del si$lo III en el "ue un emperador
tras otro ueron asesinados, pero desde "ue 8iocleciano había reor$ani!ado el $obierno,
pocos emperadores habían muerto uera de su cama o del campo de batalla.
B>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
8esde "ue Constantino había undado Constantinopla, la habían $obernado dieciocho
emperadores, y de ellos, Mauricio, el d(cimoctavo, ue el primero "ue muri% como
consecuencia de la violencia civil -aun"ue <ustino casi pudo contarse entre ellos.. &o ue el
/ltimo. 8e las docenas de emperadores "ue le si$uieron en Constantinopla, más de la mitad
iban a ser obli$ados a abdicar, ce$ados, torturados o asesinados. #i, como di4o =eodora, el
trono era un sepulcro $lorioso, unas cuatro docenas de emperadores tuvieron la oportunidad
de comprobar la teoría en condiciones "ue variaban desde lo trá$ico hasta lo horrible.
Pero las noticias de la abdicaci%n y e4ecuci%n de Mauricio lle$aron por in a Cosroes II, y
el monarca persa "ued% horrori!ado.
Kue iel a su pacto con Mauricio -una amistad "ue loreci% curiosamente a pesar de la
enemistad secular de sus naciones. y declar% la $uerra al Imperio 9i!antino para ven$arse de
su aliado, 4urando no cesar hasta "ue el asesino de su ami$o uera a4usticiado. Por esta ra!%n
lan!% la /ltima, más uriosa y más provechosa de todas las marchas persas hacia el oeste.
Las primeras victorias de Cosroes asustaron a Kocas por completo. &o era más "ue un
soldado est/pido, el primer emperador "ue $obern% Constantinopla por causas distintas a la
herencia o al m(rito, y no sabía "u( hacer. 'terrado, hi!o la pa! con los ávaros al precio de un
tributo e)orbitante, y esto le $an% el desprecio del e4(rcito.
Pero todavía intent% $anarse al +ccidente mediante severas medidas contra los monoisitas
y el reconocimiento de "ue el papa romano tenía primacía rente al patriarca de
Constantinopla. Esto le mereci% el elo$io del papa 7re$orio I -del "ue no era di$no el
est/pido "ue se sentaba en el trono imperial., pero nada más.
En el país, a"uella acci%n provoc% un unánime $rito de horror del clero. Las victorias de
<ustiniano en +ccidente, despu(s de todo, habían colocado a Roma ba4o el dominio político
de Constantinopla, y esto parecía a*adir el /ltimo ladrillo al ediicio de la supremacía del
patriarca, al menos ante los o4os orientales. 8esde los tiempos de <ustiniano, la cabe!a de la
I$lesia de Constantinopla se autodenominaba patriarca ecum(nico, irmando su primacía
universal, y en concreto su superioridad rente al papa.
Es cierto "ue nin$/n papa acept% 4amás esta primacía del patriarca, ni por un instante
renunci% a su propia pretensi%n de $obierno de toda la I$lesia, pero Roma no podía hacer
nada. 'un despu(s de la invasi%n lombarda "ue había costado al imperio casi toda Italia,
Roma se$uía siendo parte del territorio del e)arcado de Rávena, y el papa todavía estaba a
merced del capricho imperial. Nue Kocas renunciara a la pretensi%n de primacía patriarcal era
al$o insoportable, y el escandali!ado clero oriental se pas% a la oposici%n intransi$ente.
En cuanto a la persecuci%n de los monoisitas, ue la acci%n más est/pida de todas. Los
sirios, "ue eran monoisitas, no entendían por "u( tenían "ue dar sus vidas por un d(spota "ue
les perse$uía. El resultado ue "ue no se opusieron al avance persa, sino "ue se prepararon
para dar la bienvenida a los invasores como sus liberadores.
;na tras otra, cayeron las ortale!as bi!antinas en +riente. Cosroes II pas% como un rayo
por #iria y 'sia Menor, y antes del A>M lle$% a 'ntio"uia y la cerc%. El pueblo de
Constantinopla estaba aterrado, y es muy comprensible. Era evidente "ue Kocas era un tanto
incompetente, y todos se arrepintieron de todo cora!%n por haberle hecho emperador. #in
embar$o, era emperador y tenía a las tropas del palacio ba4o su mando. Las aprovech% para
someter a la ciudad a un r($imen de terror.
Parecía "ue el imperio no tenía a "ui(n pedir ayuda, y acudi% en su socorro la /nica
provincia intacta y cien por cien lealG la de Trica del &orte, con su capital de Carta$o. #%lo
sesenta a*os antes, 9elisario había capturado esa provincia para el imperio, y s%lo se pueden
B1
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
hacer especulaciones sobre lo "ue hubiera podido ocurrir con Constantinopla en a"uel
momento si no hubiera e)istido esa provincia.
El &orte de Trica era una ortale!a diri$ida por un $eneral capa!, 3eraclio, "ue ue
nombrado por Mauricio, y "ue continu% si(ndole iel.
Con paciencia esperaba su oportunidad de ven$ar a su anti$uo 4ee, y antes de comen!ar el
a*o A1> estaba preparado. #abía "ue sus tropas eran ieles, por"ue Carta$o, territorio
occidental, era mayoritariamente cat%lico, y además Prisco, el otro $eneral competente del
reino, se uni% a (l.
Prisco llev% al e4(rcito hacia el este a E$ipto, mientras una lota nave$% desde Carta$o
hacia Constantinopla diri$ida por el hi4o de 3eraclio, "ue se llamaba como (l. 'l ver desde
Constantinopla a las naves, las masas de la ciudad no necesitaron más. #e$uras de un apoyo
militar, se levantaron enlo"uecidas, y pasando por alto olímpicamente a los $uardias del
palacio -"ue mantuvieron una prudente tran"uilidad., apresaron a Kocas "ue llevaba
$obernando ocho desastrosos a*os y le torturaron hasta la muerte en una or$ía de crueldad.
8espu(s proclamaron emperador al 4oven 3eraclio y le recibieron con todo el ervor de un
salvador enviado desde el cielo.
&in$/n eluvio divino parecía rodear a 3eraclio. El imperio era presa del caos y su
decadencia continu% sin detenerse. El acceso al trono de 3eraclio no actu% como la varita
má$ica para dar marcha atrás a los acontecimientos.
Cosroes II, "ue había invadido el imperio claramente s%lo para ven$arse de la muerte de
Mauricio, tenía "ue haberse sentido satisecho. 8espu(s de todo, Mauricio había sido ven$ado
y Kocas, su asesino, muerto con mayor crueldad a/n. #in embar$o, pocas personas son
consecuentes, y Cosroes 11 ya había ido demasiado le4os como para detenerse. 3abía
conse$uido el nombre de Shosrau Parve! -?Cosroes el victorioso@. entre sus cortesanos, y
estaba demasiado satisecho con este nombre para abandonarlo. 'demás, 1a victoria tiene su
inercia y, con sus e4(rcitos avan!ando hacia el oeste tan ma$níicamente, 0c%mo iba (l a
pedirles "ue se parasen2
Incluso durante los primeros a*os del reinado de 3eraclio, las victorias de Cosroes
continuaban una tras otra. En el A1E sus e4(rcitos tomaron 8amasco, y en el A1J la misma
<erusal(n. 1 para colmo, ue robada la 5era Cru!.
Era la cru! en la "ue, supuestamente, se había cruciicado a <esucristo. #e$/n la leyenda,
ue desenterrada en el E6A por unos cavadores "ue traba4aban ba4o la direcci%n de Elena, la
madre del emperador Constantino I, y se la identiic% por los mila$ros "ue se podían hacer
con ella. 8espu(s. los soldados persas, tratándola sin respeto, como si uera un ob4eto
ordinario de madera, la llevaron a Ctesion, la capital persa.
'ntes del A1B, la con"uista de 'sia Menor era un hecho y las uer!as persas estaban en
Calcedonia sobre el 9%soro, contemplando al otro lado las torrecillas de Constantinopla. El
Imperio 9i!antino ue e)pulsado por completo de 'sia, y las anti$uas provincias cristianas
estaban en manos de los incr(dulos adoradores del ue$o de Persia.
Recuperacin
8urante a"uellos primeros a*os de derrotas, 3eraclio se había esor!ado desesperadamente
por reor$ani!ar y ortalecer los asuntos interiores. Intent% reormar las inan!as, a4ustar los
procedimientos administrativos y reor!ar al e4(rcito. ;na de las medidas "ue tom% ue más
bien vil. Prisco, el $eneral "ue había ayudado a 3eraclio a conse$uir el trono y "ue estaba en
B6
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
las primeras líneas con su e4(rcito, ue persuadido para "ue uera a Constantinopla y allí le
obli$aron a hacerse mon4e. #e puede sostener "ue cuando hay una situaci%n de ur$encia, s%lo
se puede permitir una cabe!a del e4(rcito y, de haber de4ado a Prisco suelto, podría haber
provocado una $uerra civil. &o obstante, no ue un acto muy decoroso.
La innovaci%n de mayor alcance de 3eraclio ue comen!ar la reestructuraci%n del imperio
en subdivisiones, en su mayoría orientadas militarmente a partir del precedente establecido
por el e)arcado de Rávena. Esto si$niicaba hacer al imperio militarmente eica!.
#e llam% a las subdivisiones ternas -del t(rmino $rie$o aplicado a una divisi%n de tropas.,
de orma "ue el mismo nombre respiraba militarismo. Cada tema estaba ba4o el control de un
$obernador militar con unciones civiles subordinadas. #e dieron $ran4as a los soldados en
orma de concesiones hereditarias. #e $aranti!aba la tierra para la amilia con tal de "ue cada
$eneraci%n uera educada para servir en el e4(rcito. El intento tenía como in crear una
poblaci%n de s%lidos campesinosOsoldados, y en cierta medida prosper%. En especial, 'sia
Menor sirvi% como reserva de e)celentes militares durante cuatro si$los.
En todos sus esuer!os, 3eraclio recibi% la ayuda de uno de los hombres más notables "ue
4amás poseyera el título de patriarca de Constantinopla. Kue #er$io, "ue lle$% a patriarca en el
A1>, el mismo a*o en "ue 3eraclio ue proclamado emperador. Los dos traba4aron 4untos tan
de cerca como lo habían hecho <ustiniano y =eodora y, desde lue$o, la ayuda de #er$io ue
esencial. #er$io puso a disposici%n de 3eraclio las ri"ue!as de la I$lesia, y hubiera sido casi
imposible "ue el emperador llevara a cabo su pro$rama de reor$ani!aci%n sin este dinero para
inanciarlo.
#er$io ue la salvaci%n del imperio en un momento crucial de una orma menos concreta.
En el A1M, los ocho a*os de esuer!os heroicos y a$otadores por parte del emperador no
parecían notarse mucho. Los persas todavía estaban en el 9%soro, a la vista de las torrecillas
de Constantinopla, y comen!aban a entrar en E$ipto encontrándose con una resistencia muy
d(bil por parte de su poblaci%n monoisita. 8el oeste lle$aron noticias de "ue las /ltimas
ortale!as imperiales en Espa*a habían caído en manos de los visi$odos, y del norte lle$% la
noticia de "ue los ávaros estaban de nuevo invadiendo los 9alcanes.
En un momento de desesperaci%n, 3eraclio hi!o lo "ue había planeado anta*o <ustiniano.
Propuso abandonar Constantinopla y retirarse a Carta$o. 'llí tal ve! tuvieran la ortuna de
rescatar una provincia del hundimiento universal. Kue en a"uel momento cuando #er$io
mantuvo una tran"uila irme!a y asumi% el papel de =eodora. Con una serena conian!a en la
victoria inal, devolvi% la determinaci%n a 3eraclio y le mand% de nuevo a su traba4o. #in
embar$o, hubo muchos más a*os de an$ustia. En el A1L, las uer!as persas habían tomado
todo E$ipto y parecía "ue iban a lan!arse tambi(n sobre Carta$o.
Pero en E$ipto los persas se detuvieron. Los cat%licos de Carta$o no habrían cedido con la
misma pasividad "ue los monoisitas de #iria y E$ipto, y Cosroes se dio cuenta de "ue lle$ar
hasta Carta$o si$niicaría alar$ar demasiado las líneas de comunicaci%n. - En realidad, eran
ya demasiado d(biles.. Para atacar a las provincias europeas del imperio, era necesario tener
una lota, de la "ue carecía Cosroes. Por estas ra!ones, aun"ue había con"uistado la mayor
parte del Imperio 9i!antino, Cosroes estaba momentáneamente parali!ado. =uvo "ue
mantenerse a la e)pectativa, esperando "ue 3eraclio pidiera o aceptara una pa! en malas
condiciones.
Pero 3eraclio estaba preparado por in para un contraata"ue. 8io dinero a los ávaros
por"ue necesitaba tiempo a cual"uier precio, y en el A66 se lan!% de cabe!a en 'sia Menor.
Este es uno de loe muchos casos en los "ue la historia demuestra la utilidad de una lota.
#in naves, 3eraclio no podía haber hecho más de lo "ue hacía Cosroes. #%lo podía sentarse a
BE
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
orillas del 9%soro y mirar i4amente al enemi$o al otro lado. Con una lota, no obstante,
traslad% su e4(rcito dando la vuelta al lanco del enemi$o y le4os de la reta$uardia.
Las naves imperiales transportaron el e4(rcito a Issus, en el e)tremo noroeste del
Mediterráneo, en el án$ulo a$udo donde se encuentra 'sia Menor con #iria.
Con $ran rapide!, las uer!as persas acudieron para enrentarse con 3eraclio, pero las
uer!as cuidadosamente entrenadas del emperador lucharon y maniobraron bien. 3eraclio
consi$ui% $olpear al enemi$o desde la primera línea y desde la reta$uardia, y obtuvo una
ma$niica victoria en enero del A6E.
Por des$racia, los detalles de lo "ue vino despu(s son poco claros. &o hubo nin$/n
historiador "ue reco$iera las ha!a*as de 3eraclio como Procopio lo había hecho con
9elisario. Parece "ue despu(s de la victoria en Issus hubo una marcha hacia el norte para
entrar en 'rmenia. Loa persas, "ue temían ver completamente aislado a su e4(rcito en 'sia
Menor, tuvieron "ue retirarse. 8urante los tres a*os si$uientes, 3eraclio diri$i% tres campa*as
en 'rmenia, en las cuales restaur% el presti$io imperial y casi derrot% a Persia. Los persas
evitaron "ue 3eraclio les empu4ara desde el sur por 'rmenia hacia la !onas centrales de
Persia, y en este aspecto se lle$% a un punto muerto.
3acia el A6A, Cosroes el 1aO&oO5ictorioso estaba bastante desesperado. Intent% a su ve!
atacar tras las líneas enemi$as. Pero no lo pudo hacer eica!mente con su e4(rcito por"ue le
altaba una lota. &o obstante, pudo hacerlo de otro modo. Podía hacer un llamamiento a los
ávaros y (stos estarían encantados -para sus propios ines. en cooperar.
En 4ulio del A6A, unos M>.>>> ávaros y eslavos lle$aron hasta las murallas de
Constantinopla y comen!aron el asalto a la ciudad. '1 mismo tiempo los e4(rcitos persas, para
es"uivar a 3eraclio, marcharon hacia el oeste y esperaron en Calcedonia la caída de la ciudad
imperial o "ue 3eraclio se apresurara a acudir a salvarla, abandonando así su inc%moda
posici%n a lo lar$o de las vías de abastecimiento, o las dos cosas.
Por des$racia para los persas no se produ4o nin$una de las dos. 3eraclio permaneci% en el
e)tremo oriental del mar &e$ro, empe*ado en llevar a cabo sus proyectos estrat($icos y muy
dispuesto a abandonar Constantinopla a su destino. =enía conian!a en sus murallas y en
#er$io. 1 podía tenerla. 8entro de la ciudad, el patriarca #er$io or$ani!% la deensa con
tran"uila irme!a. Las murallas eran uertes, las naves tra4eron los abastecimientos necesarios.
Los ávaros por in conscientes de "ue racasaban y se$uirían racasando, empe!aron una lenta
y sombría retirada.
Kueron los persas los "ue perdieron los estribos. Las tropas de Calcedonia, al oír el
alboro!o en la ciudad al otro lado de los estrechos cuando se retiraron los ávaros y sabiendo
"ue 3eraclio estaba todavía en la reta$uardia, tiraron sencillamente la toalla. #e rindieron.
En todas partes, las uer!as persas perdieron la esperan!a y s%lo pedían una oportunidad
para volver a casa. Las uer!as imperiales volvieron a tomar E$ipto y #iria a los
desallecientes e4(rcitos persas, pero 3eraclio no se content% con recuperar lo "ue había
perdido. Era necesario dar una dura lecci%n a los persas de una ve! por todas. 3eraclio
consi$ui% la alian!a y la ayuda de los n%madas Va!aros, "ue entonces ocupaban las llanuras
al norte del mar &e$ro, consciente de "ue de esta manera podía contar con "ue inmovili!arían
a los astidiosos ávaros al norte del 8anubio. Con el lanco del 8anubio libre, 3eraclio podía
penetrar a/n más dentro de Persia.
Invadi% Mesopotamia, y penetr% en el mismísimo cora!%n del Imperio Persa para lle$ar a
!onas "ue nin$/n e4(rcito imperial había visto desde hacía, $res si$los. Cerca de las ruinas de
una ciudad llamada &ínive, "ue había sido la capital del 'nti$uo Imperio 'sirio doce si$los
BJ
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
antes, se libr% la batalla inal. En diciembre del A6C, los soldados "ue hablaban $rie$o se
encontraron con los soldados de habla persa para mantener una batalla más de la serie "ue
había comen!ado con la batalla de Marat%n, once si$los antes.
Kue una lucha desesperada "ue se prolon$% a lo lar$o de las horas de lu!. =ermin% con una
aplastante victoria para 3eraclio, "ue la continu% con una hábil e implacable persecuci%n
hasta casi la capital persa -nunca más un e4(rcito imperial lle$aría tan le4os de su punto de
partida..
8urante diecis(is a*os, Cosroes II había luchado contra el Imperio 9i!antino. En los
primeros ocho a*os lo había conse$uido casi todo, y en los ocho /ltimos perdi% casi todo. Kue
una asombrosa demostraci%n de esas verti$inosas ascensiones se$uidas por caídas
catastr%icas "ue se han repetido varias veces desde entonces, la más reciente es la de 'dolo
3itler.
Cosroes no había abandonado del todo, pero sus s/bditos sí. La /nica manera de conse$uir
la pa! era con la muerte de Cosroes, y esto les venía muy bien. Los se*ores persas mataron a
Cosroes II y a la mayoría de sus hi4os en el A6M -un triste in para el 5ictorioso. y, ba4o el
estandarte del hi4o "ue "uedaba, hicieron la pa! con el imperio.
8e acuerdo con las condiciones de pa!, todo territorio perdido ue devuelto a los
bi!antinos. Como tambi(n lo ue la 5era Cru!. En el A6L, en una celebraci%n emotiva y
solemne 3eraclio llev% en persona la 5era Cru! en procesi%n a trav(s de <erusal(n. Kue
restaurada en su lu$ar despu(s de haber estado "uince a*os en las manos proanas de los
inieles. .
La segunda cat,stro!e
En el AE>, e)actamente tres si$los despu(s de la undaci%n de Constantinopla, el imperio
se mantenía en pie. 3abían pasado ciento cincuenta a*os desde la caída del Imperio Romano,
pero lo "ue había sido la mitad oriental de a"uel imperio todavía se$uía intacto ba4o un poder
ininterrumpido desde los días de 'u$usto.
=odas las provincias de lo "ue anta*o orm% el Imperio Romano de +riente se$uían
sometidas al s%lido dominio de Constantinopla, ba4o 3eraclio en el AE>, lo mismo "ue ba4o
Constantino I en el EE>. Ciertamente, los 9alcanes estaban inestados de ávaros y eslavos,
pero pese a "ue ambos pueblos podían molestar, su poder político era insi$niicante.
'demás, había !onas de lo "ue una ve! había sido el Imperio Romano de +ccidente "ue
Constantinopla $obernaba todavía. Muchas de las con"uistas hechas por <ustiniano a/n se
conservaban. Trica del &orte continuaba ormando parte del imperio. =odas las islas del
Mediterráneo eran bi!antinas. ;na buena porci%n de la propia Italia se$uía ba4o el control de
Constantinopla. El imperio "ue había ?caído@ un si$lo y medio antes era todavía una entidad
poderosa, abarcaba a/n un sector del Mediterráneo casi tan $rande como antes, y era sin
comparaci%n la unidad militar más uerte en Europa.
El porvenir se presentaba más optimista de lo "ue nunca había estado durante si$los. Los
$uerreros $ermánicos del +ccidente, los visi$odos, los rancos y los lombardos poseían
má"uinas de $uerra ineicaces "ue s%lo podían mordis"uear las le4anas perierias del imperio.
Los visi$odos podían ad"uirir unas cuantas ciudades aisladas de la costa en Espa*a, los
lombardos hostili!ar al e)arcado de Rávena. 1 en cuanto a los rancos, no podían hacer otra
cosa, al parecer, "ue luchar los unos contra los otros.
BB
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Esto si$niicaba "ue Persia era la /nica potencia civili!ada "ue había luchado contra el
imperio en t(rminos de i$ualdad, y estaba arruinada. #u derrota ue verdaderamente
catastr%ica. 8espu(s de la muerte de Cosroes II, el trono persa, cada ve! más endeble,
disputado por un pretendiente tras otro y con el país hundido en el caos, parecía totalmente
incapa! de constituir una amena!a durante muchos a*os.
#in lu$ar a dudas, la lar$a $uerra con Persia había debilitado tambi(n al imperio. =anto
militar como inancieramente, estaba a$otado -mucho más de lo "ue parecía.. #i un nuevo
enemi$o, tan poderoso como los persas, "ue apareciera de repente y amena!ara al imperio, los
e)tenuados bi!antinos s%lo podrían reunir poca voluntad o uer!a para hacerle rente. Pero
0"ui(n iba a preocuparse por esta posibilidad en el a*o AE>, puesto "ue en a"uellos tiempos
no parecía e)istir en el mundo una potencia con capacidad de i$ualar si"uiera al debilitado
imperio2
Pero curiosamente se estaba ormando un poder así, y en un lu$ar totalmente i$norado. En
la $i$antesca y seca península de 'rabia, "ue a lo lar$o de los milenios de la historia
civili!ada s%lo había e4ercido un inluencia mar$inal, apareci% un proeta. Era Mahoma, los
ra$mentos de la teolo$ía 4udaica y cristiana, 4unto con sus propias ima$inativas adiciones,
cre% la reli$i%n del Islam -?rendirse@, es decir a 8ios.. #us propias ense*an!as, reco$idas en
el Corán, servían como libro santo.
Mientras 3eraclio derrotaba los persas en sus tremendas campa*as en el +riente, Mahoma
estaba uniendo a las tribus árabes y or4ando un osado e4(rcito de caballería li$era alentado
por la creencia anática en la 4usticia de su causa y con el anhelo de convertir al mundo a lo
"ue le parecía la /nica e verdadera. =anto 3eraclio como Cosroes recibieron mensa4es del
proeta árabe invitándoles a unirse al Islam, o a ser destruidos. La /nica respuesta posible
parecía la indierencia, una carca4ada y la orden de arro4ar la carta. Cosroes no vivi% para
saber otra cosa, pero 3eraclio sí.
En el AE6 muri% Mahoma, pero de4% tras sí una 'rabia unida y a punto de e)plotar. La
e)plosi%n lle$% al cabo de un a*o, y los e4(rcitos árabes incursores empe!aron a tantear las
ronteras de los dos $i$antes del norteG el Imperio y Persia. Eran dos $i$antes por su tama*o y
su ama, pero los dos se encontraban mal heridos y terriblemente cansados de la $uerra. 1
ambos subestimaron por completo a los árabes.
'l principio, 3eraclio de4% "ue las uer!as locales se entendieran con los árabes, y esto no
dio resultado. Los rutos de la estrate$ia occidental, "ue se remontaba a 'nastasio, se hicieron
sentir de nuevo. Los monoisitas de #iria, "ue no se habían opuesto a los persas, tampoco se
opusieron a los árabes cuando a"uellos ornidos 4inetes lle$aron como un torbellino del
desierto. Result% ácil rodear las ortale!as imperiales, y puesto "ue los soldados "ue las
deendían estaban tan cansados de la $uerra como el resto del imperio, muchos se rindieron.
Por esta ra!%n la ciudad de 9osrah, a setenta millas al este del río <ordán, ue con"uistada a
principios del AEJ, y su comandante entre$% su ciudadela en un acto "ue se consider% como
una traici%n en Constantinopla. En el verano del AEB, la ciudad mucho más importante de
8amasco, a ochenta millas al norte de 9osrah, cay% despu(s de un lar$o sitio.
#%lo entonces empe!% a actuar 3eraclio. Por lo visto, los árabes no eran simples incursores
del desierto "ue se podían li"uidar sobre el terreno, sino una amena!a importante "ue
precisaba me4or soluci%n. #e reuni% s/bitamente un e4(rcito imperial, "ue ue enviado a #iria
oriental ba4o la direcci%n del hermano de 3eraclio, =eodoro. 5olvieron a tomar a 8amasco, y
durante al$/n tiempo parecía "ue todo iba bien.
Pero los árabes levantaron un e4(rcito mayor y volvieron a la lucha. En el AEA en la
cabecera del río 1armuV, "ue corre hacia el oeste para desembocar en el río <ordán, 4usto al
BA
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
sur del mar de 7alilea, a unas treinta millas al oeste de 9osrah, los e4(rcitos libraron una
importante batalla. Represent% el cho"ue de la pesada caballería imperial contra la caballería
li$era árabe, del peso contra la movilidad.
#i =eodoro hubiera sido un $eneral ima$inativo, si los árabes hubieran sido un enemi$o
convencional, las uer!as imperiales, ma$níicamente entrenadas, como siempre, habrían
salido victoriosas, sin lu$ar a dudas. La caballería pesada tenía "ue car$ar y romper la línea
enemi$a. Lo hicieron tres veces.
Pero no tenía nin$/n sentido, era como abrir a$u4eros en el a$ua. Los árabes se
dispersaban con li$ere!a ante la car$a, cambiaban de direcci%n y volvían. El e4(rcito imperial
se a$ot% con el calor del desierto sin nin$/n resultado. 1 cuando los caballos imperiales
estaban temblando de cansancio y sus 4inetes muertos de sed, los árabes lle$aron a $alope
desde todos los lados, $ritando sus llamamientos a 8ios -al "ue llamaban 'lá..
Lo "ue ocurri% despu(s ue una carnicería. La mayor parte del e4(rcito bi!antino de4% de
e)istir y los árabes se encontraron con una victoria increíblemente decisiva en la batalla de
1armuV. Los bi!antinos, pasmados y deshechos, se marcharon a #iria. En su palacio de
Constantinopla, 3eraclio parecía parali!ado. &o reuni% nin$/n e4(rcito más contra los árabes.
Le "uedaban cinco a*os de $obierno, pero durante esos cinco a*os no emprendi% nin$una
acci%n militar.
' veces los historiadores se pre$untan por "u( 3eraclio, el h(roe indomable "ue
reor$ani!% lentamente el imperio, se deendi% $olpe a $olpe rente a los persas cuando estaba
al borde del desastre total, y, consi$ui% las victorias más espectaculares del +ccidente desde
'le4andro Ma$no, se "ued% sentado sin hacer nada.
Nuienes pre$untan esto son in4ustos. 8espu(s de todo, 3eraclio no era una uer!a
impersonal, sino un ser humano. 3abía tenido un reinado de dure!a increíble. ' lo lar$o de
varios a*os había luchado, aparentemente sin esperan!a, contra la catástroe. 8urante más
a*os había hecho campa*as interminables a trav(s de 'sia Menor y Mesopotamia, y ahora,
cuando tenía más de sesenta a*os, el ciclo parecía repetirse.
3i!o lo "ue pudo militarmente. Envi% un e4(rcito "ue ue ani"uilado. 0Nu( podía hacer
despu(s2 0Era simplemente una cuesti%n de uer!a militar cie$a2 0=enía "ue levantarse
eternamente de su trono, el h(roe armado, y llevar a sus valientes bandas a la victoria2 +
podía sentarse en el trono y considerar "ue las personas "ue no "uerían ser salvadas no podían
ser salvadas. #i el pueblo de #iria se entre$aba ense$uida a cada aspirante a con"uistador,
sería una tarea imposible tratar de socorrerle. #ería más /til pre$untar por -u% #iria se entre$%
con tanta acilidadG su pueblo había dado $uerreros bastantes tenaces en el pasado.
3eraclio reconoci% "ue la culpa estaba en la estrate$ia occidental de sus antecesores, en
haber hecho siempre caso omiso del sur y hab(rsele puesto voluntariamente en contra.
+lvid(monos entonces de e4(rcitos y de batallas. 'pla"uemos a las provincias, y ellas se
deenderán. En esta cuesti%n, #er$io, patriarca de Constantinopla, demostr% su valor. 3abía
sido suicientemente perspica! como para poner los tesoros de la I$lesia a la disposici%n del
emperador, suicientemente valeroso para evitar "ue 3eraclio huyera en un momento de
desesperaci%n, bastante resuelto para deender Constantinopla durante el crítico sitio de los
ávaros, en ese momento bastante tolerante como para intentar comprometer las posiciones
ortodo)as de Constantinopla.
Paulatinamente elabor% una doctrina situada entre el catolicismo y el monoisismo. #e$/n
esta %rmula, se consideraba "ue <esucristo poseía dos naturale!as, la divina y la humana,
como decían los cat%licos. Pero las dos naturale!as estaban animadas por una sola voluntad, y
por lo tanto actuaban como si tuviera una sola naturale!a, como airmaban los monoisitas. El
BC
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
nombre dado a esta %rmula ue monotelitismo, "ue procede de las palabras $rie$as "ue
si$niican ?una voluntad@.
La %rmula ue elaborada inalmente en el AEM, y despu(s promul$ada. Como ocurre a
menudo con las soluciones intermedias de buena e, lo /nico "ue consi$ui% ue empeorar la
situaci%n. Las $entes de las provincias del sur estaban demasiado irritadas como para escuchar
a Constantinopla, habían visto sus esperan!as rustradas demasiadas veces en el pasado, y
recha!aron cate$%ricamente el compromiso. Lo mismo hicieron las poblaciones cat%licas del
+ccidente en Italia y Trica del &orte. 3eraclio termin% por oender al +ccidente de modo
$rave, sin haber reconciliado al sur, y así hi!o lo peor para las dos partes.
El imperio continuaba suriendo derrotas, perdiendo territorios casi sin nin$una resistencia.
En el AEC los árabes se habían apoderado de <erusal(n, s%lo nueve a*os despu(s de su
liberaci%n de los persas. Esta ve! la 5era Cru!, restaurada con tanta pompa y ceremonia en el
AE>, desapareci% por completo. En el AJ1 3eraclio muri%, mientras los árabes se dedicaban
activamente a apoderarse de E$ipto. Esta con"uista se dio por terminada en el AJ6 con la
rendici%n de 'le4andría.
3eraclio había $obernado a lo lar$o de treinta y un a*os en un reinado "ue estaba casi tan
repleto de contrastes como el de su contemporáneo y $ran rival Cosroes II. 3eraclio había
perdido mucho, lue$o $anado mucho, y por /ltimo perdido otra ve!. 3abía dado la vuelta a la
primera catástroe con un esuer!o sobrehumano, "ue no le de4% uer!as para dar un $iro a la
se$unda. =ampoco impidi% nadie la se$unda catástroe de su reinado. #iria y E$ipto se
perdieron para siempre en la se$unda vuelta.
Por supuesto, no hay nada "ue sea un desastre completo y un decidido optimista puede
encontrar al$/n elemento compensador en la situaci%n más desconsoladora. #e puede
sostener, por e4emplo, "ue desde hacía al menos un si$lo las provincias monoisitas eran una
car$a para el imperio. ' lo sumo daban un des$anado asentimiento, en el me4or de los casos
constituían una uente permanente de controversias, y se sometían a cual"uier e4(rcito "ue
acampara a sus puertas. =al ve! lo me4or era no se$uir con ellas.
BM
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
XLo "ue "uedaba del imperio era ya enteramente cat%lico y casi por completo $rie$o en
cultura. 8esde lue$o, al inali!ar el reinado de 3eraclio el imperio se iba convirtiendo casi por
entero en el Imperio 7rie$o, tal como lo llamarían en Europa +ccidental hacia inales de la
Edad Media. 8e hecho, ba4o el $obierno de 3eraclio el latín de4% por in de ser el idioma
oicial de la corte y del derecho. Los uncionarios $ubernamentales recibían títulos $rie$os y
las leyes se promul$aban en $rie$o.
Por eso, si el imperio había perdido espacio en el mapa, de todos modos era más uerte ya
"ue estaba uniicado en la reli$i%n, el idioma y el pensamiento, y ormado por una poblaci%n
unida por in en su ormaci%n y sus creencias. 'un así, esta característica compensadora
tampoco compensaba del todo. 3asta los tiempos de 3eraclio, las ramas occidental y oriental
de la I$lesia cat%lica podían estar en desacuerdo en lo reerente a la perpetua cuesti%n de si
era el papa o el patriarca "uien tenía la primacía, pero hablaban la misma len$ua y se sentían
emparentados. Por entonces, empe!aron a romper a"uellos tenues la!os. Como los sacerdotes
occidentales hablaban latín y no sabían el $rie$o, y el clero oriental hablaba el $rie$o sin
saber el latín, las dos ramas se convirtieron en e)tra*as entre sí.
'demás, en los tiempos de 3eraclio, las barbas volvieron a ponerse de moda en el mundo
$rie$o. La costumbre de aeitarse se remontaba, se$/n al$unos, a 'le4andro Ma$no, "ue como
tenía barba rala impuso la moda. En el mundo romano la costumbre de aeitarse ue
introducida un si$lo más tarde por el $eneral Escipi%n, "ue era un amante de lo $rie$o.
Entonces el mundo oriental, "ue la había iniciado, la abandon%, el mundo occidental, "ue la
había adoptado del +riente, si$ui% manteni(ndola.
;na cuesti%n tan insi$niicante como (sta acrecent% desmesuradamente la hostilidad. En el
mundo oriental se$uía habiendo varones barbilampi*os, varones "ue no podían tener barbasG
los eunucos. En el mundo occidental se$uía habiendo varones con barbasG los campesinos y
los bárbaros.
BL
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Para el barbudo oriental, el occidental lle$% a parecer un eunuco. Para el aeitado
occidental, el oriental parecía un bárbaro. Entre el sacerdote italiano de cara sonrosada y el
barbudo sacerdote $rie$o apareci% un elemento más "ue contribuy% a la aversi%n y suspicacia
mutuas.
A>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
B. La deensa de Europa
El peligro creciente
Por primera ve! desde la muerte de =eodosio II, casi dos si$los antes, el Imperio 9i!antino,
al morir 3eraclio, ue testi$o del establecimiento de una dinastía en el sentido habitualG es
decir, un emperador ue sucedido por sus hi4os o nietos.
#in embar$o, la dinastía arranc% de una manera muy inse$ura, 3eraclio de4% el trono a sus
dos hi4os, Constantino III y 3eracleonas, y la corte se dividi% en se$uida en acciones
intri$antes. ;n problema ue "ue los hi4os eran s%lo hermanastros. La se$unda mu4er de
3eraclio, la madre de 3eracleonas, era su sobrina Martina, y su matrimonio con ella había
constituido un $ran escándalo para los más piadosos "ue consideraban la uni%n como
incestuosa. &o obstante, 3eraclio tenía presti$io suiciente para llevarla adelante a pesar de
las denuncias de ciertos sacerdotes.
Martina sobrevivi% a su marido, y ue diri$ente del partido opuesto a su hi4astro
Constantino. Podía haberse producido una $uerra civil si Constantino no hubiera muerto de
tuberculosis antes de llevar tres meses en el trono. -Inevitablemente, los rumores di4eron "ue
Martina le había envenenado.. 8espu(s 3eracleonas $obern% solo, pero result% bastante
incapa! y pronto tuvo "ue e)iliarse.
Por eso, antes de "ue hubiera pasado un a*o desde la muerte de 3eraclio, sus dos hi4os
estaban ya eliminados, y sin embar$o la dinastía no termin%. El hi4o de once a*os de
Constantino III subi% en el trono y $obern% con el nombre de Constancio II.
8urante su minoría de edad, los árabes concluyeron su con"uista de E$ipto. #in duda,
había muchos elementos entre el clero ortodo)o "ue contemplaban el desastre con una
sombría ecuanimidad. 8espu(s de todo, se podía ar$:ir "ue los sirios y los e$ipcios eran
her(ticos "ue habían merecido el desa$rado de 8ios, y "ue su sometimiento primero a los
persas, y lue$o a los árabes, era su merecido casti$o. Les vendría bien surir, se$/n este punto
de vista, y una ve! "ue hubieran vuelto a la verdadera e, con contrici%n en sus cora!ones, el
yu$o árabe caería.
#in embar$o, hubo otros en Constantinopla "ue debieron considerar la situaci%n de modo
más secular y "ue pensaron "ue si los monoisitas tenían "ue arrepentirse, convenía "ue ese
arrepentimiento uera lo más ácil posible. Por esta ra!%n, con Constancio II se continu%
promoviendo el compromiso monotelita.
8es$raciadamente, no tuvo ()ito. Los monoisitas de E$ipto y #iria no cambiaron en nada
sus creencias, ni si"uiera estando en las $arras de un con"uistador. ' pesar del mito de "ue los
hermanos enadados se unen para enrentarse a un enemi$o com/n, parece más bien "ue los
contendientes de una $uerra civil soportan a menudo a un e)tra*o antes de ceder rente a un
hermano.
El estímulo dado al monotelismo no s%lo racas% en las provincias con"uistadas, sino "ue
hi!o da*o $rave en +ccidente. Las uer!as imperiales todavía controlaban Roma, pero aun así
el papa Martín I se atrevi% a denunciar al monotelismo. Por ello ue destituido en el ABE por
orden del emperador, y e)iliado a una remota provincia al este del mar &e$ro. -El "ue un
emperador de Constantinopla pudiera abusar de un papa de Roma no iba a durar mucho
tiempo..
A1
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Pero lo realmente amena!ador era la situaci%n e)terior. Cuando Constancio II alcan!% la
mayoría de edad, los árabes no s%lo habían aplastado la /ltima sublevaci%n en 'le4andría -en
el AJB., sino "ue habían con"uistado toda Persia. 8esde su capital en La Meca, el calia
1
+tman dominaba 'rabia, Persia, #iria y E$ipto. Con la e)cepci%n de 'sia Menor -y con la
adici%n de 'rabia., era due*o de todo lo "ue Cosroes II había poseído en el momento
culminante de su poder, una $eneraci%n antes. Era evidente "ue el si$uiente paso de +tman
sería apoderarse de 'sia Menor y de la propia Constantinopla. Para ello, +tman tenía la
intenci%n de crear al$o "ue hasta entonces los árabes no habían tenido y "ue nunca tuvieron
los persasG una lota.
Constancio intent% desesperadamente prepararse para el $olpe. 8esarroll% a/n más el
sistema, tal como lo había iniciado 3eraclio, y en concreto ortaleci% la posici%n en 'sia
Menor.
Pero con una lota, los árabes no tenían "ue esperar a "ue 'sia Menor estuviera sometida
antes de atacar la capital. #us naves les llevarían allí directamente. Los árabes probaron su
lota primero contra Chipre, la isla situada en el án$ulo del Mediterráneo entre 'sia Menor y
#iria. En el AJL tomaron temporalmente la isla, y en el ABJ invadieron la isla de Rodas, rente
a la costa suroeste de 'sia Menor.
Por supuesto, los árabes eran novatos en el mar, pero utili!aron tripulantes "ue no lo eran,
y despu(s de la aventura de Rodas decidieron "ue habían practicado lo suiciente y se
prepararon para diri$irse hacia Constantinopla. Constancio decidi% cortar el proyecto en sus
primeras etapas. Envi% una lota con la intenci%n de destruir a los árabes tan le4os de
Constantinopla como uera posible.
Las dos lotas se encontraron al este de Rodas en el ABB, con el propio Constancio al
mando de las $aleras imperiales. Pero la verdad es "ue, hicieran lo "ue hicieran, los árabes
parecían invencibles. La lota imperial ue destruida. Constancio escap% al naura$io $eneral
con diicultad y volvi% huyendo a Constantinopla.
8urante al$/n tiempo, la capital dio la impresi%n de estar abierta al enemi$o, pero los
árabes no podían aprovecharse de inmediato de la situaci%n. #u lota no había salido
totalmente ilesa y tuvo "ue retirarse para hacer reparaciones y rehacerse. 'ntes de "ue
pudieran inali!ar la tarea el /nico enemi$o al "ue los árabes no podían derrotar, ellos
mismos, les asest% otro $olpe. +tman, su calia, ue asesinado en el ABA, y le sucedi% el yerno
d( Mahoma, 'lí, cuyo corto reinado suri% el constante a!ote de la $uerra civil. La e)pedici%n
naval contra Constantinopla tuvo "ue ser apla!ada, y la capital obtuvo un respiro bien
recibido durante dos d(cadas.
Como los árabes estaban ensimismados en sus propios asuntos, Constancio II tuvo la
oportunidad de ocuparse de sus restantes ronteras. Para entonces, los ávaros se habían
deteriorado hasta el punto de no presentar problemas, y Constancio derrot% a los eslavos,
8espu(s mir% a/n más allá. =al ve! para compensar las p(rdidas orientales, so*aba con
con"uistas en +ccidente, e incluso en convertir de nuevo a Roma en la capital del imperio.
En el AA1, Constancio y una $ran parte de la corte atraves% 7recia, pasando el invierno en
la antes $loriosa 'tenas. 'l a*o si$uiente estaba en el sur de Italia, y en el AAE en Roma,
donde no se había visto nin$/n emperador en los dos /ltimos si$los. Kue una e)periencia
decepcionante para Constancio. Roma estaba en decadencia y orecía un aspecto realmente
muy triste para "uien estuviera acostumbrado a las $lorias de Constantinopla.
1
HCaliaI procede de la palabra árabe "ue si$niica HsucesorI. Los calias eran los sucesores de Mahoma.
A6
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
'demás, no encontr% la manera de animar a sus uer!as para "ue lucharan contra los
lombardos, y diícilmente podía tener su capital en un le4ano rinc%n del imperio e)puesto a la
actividad de un enemi$o indomable. Es más, sus intentos para poner en marcha a sus soldados
no ueron del $usto de (stos. Cuando Constancio estaba en #iracusa -#icilia. en el AAM, los
soldados se amotinaron y le asesinaron.
El hi4o mayor de Constando subi% al trono ense$uida con el nombre de Constantino I5
6
.
#e había "uedado en Constantinopla durante la ausencia de Constancio en +ccidente, y estaba
bastante ocupado.
Los árabes estaban demostrando, por des$racia para el imperio, "ue eran peli$rosamente
dierentes a los persas en un .aspecto esencial. Los persas habían sido !oroastrianos
adoradores del ue$o, y su reli$i%n atraía poco a los cristianos. =ampoco ue el !oroastrismo
una reli$i%n "ue se preocupara mucho del proselitismo, no se esor!aba en convertir a los
cristianos. El resultado era "ue los invasores persas se encontraban aislados en las provincias
con"uistadas y demasiado diseminados. =enían "ue abandonar las con"uistas cuando sus vías
de comunicaci%n empe!aban a romperse.
#in embar$o, el Islam era una reli$i%n dedicada al proselitismo, "ue rivali!aba con el
cristianismo en este terreno. Los árabes hicieron todos los esuer!os posibles para convertir a
los no creyentes. 1 lo "ue es más, la nueva reli$i%n consi$ui% partidarios entre los cristianos
por"ue se undamentaba en el 4udaísmo y el cristianismo y rendía cuidadoso homena4e a
<es/s y María -aun"ue 4amás acept% la divinidad de a"u(l..
Los cristianos de #iria y E$ipto -y además los !oroastrianos de Persia. adoptaron con
acilidad el Islam. Los cristianos monoisitas, debido a su odio a la ortodo)ia de
Constantinopla, encontraron en el Islam una alternativa menos oensiva. 1 además, los
cristianos, aun"ue eran libres para se$uir con su culto, tenían "ue pa$ar un impuesto especial
ba4o el dominio islámico y estaban e)cluidos de la administraci%n del Estado. Para no tener
"ue pa$ar el impuesto y lo$rar car$os oiciales, muchos cristianos disimulaban su conversi%n
al Islam, encontrándose lue$o con "ue al hacerse mayores sus hi4os, se adherían sinceramente
a la nueva reli$i%n. 8e esta manera, #iria y E$ipto lle$aron a ser poco a poco
predominantemente islámicas, e incluso sus idiomas nativos retrocedieron rente al árabe, la
len$ua santa del Corán
E
.
Esto si$niicaba "ue los árabes no estaban tan condicionados por sus vías de comunicaci%n
como lo habían estado los persas. Cada provincia con"uistada se convirti% en un nuevo
eslab%n de la má"uina islámica de $uerra con "ue con"uistar la si$uiente provincia o en
marineros para tripular las lotas contra Constantinopla. 'sí sucedi% "ue aun"ue los persas,
despu(s de haber con"uistado E$ipto, no podían marchar más al oeste, los árabes sí lo
hicieron. Los e4(rcitos árabes, ya "ue E$ipto estaba bastante en la reta$uardia y se convertía
con $ran entusiasmo al Islam, pudieron continuar a buen ritmo su marcha hacia el oeste hasta
"ue, en el momento de la subida al trono de Constantino I5, amena!aban realmente a la
misma Carta$o. Constantino I5 no estaba en posici%n de hacer rente de inmediato a esta
amena!a. 'ntes de nada, tenía "ue acudir corriendo a #iracusa para aplastar la sublevaci%n del
e4(rcito y ven$ar la muerte de su padre. 8espu(s tuvo "ue volver apresuradamente a
Constantinopla. El retraso "ue supuso este asunto puramente interno s%lo a$rav% el problema
e)terior. En el AAL los árabes invadieron #icilia por primera ve! triunalmente, y en el AC>
6
#e le conocía por Po$onato, es decir, Hel barbudoI. La nueva costumbre de de4arse barba había lle$ado ya
al trono, pero como todavía ere bastante inusitado "ue un emperador no se aeitara, le mereci% un apodo.
E
En los dos países, el cristianismo continu% e)istiendo entre al$unos sectores creyentes hasta hoy. Estos
cristianos si$uieron siendo monoisitas incluso en nuestros días.
AE
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
undaron la ciudad de Sairouan a setenta y cinco millas de Carta$o. Era la base desde la cual
podían llevar a cabo ata"ues contra el territorio cada ve! más reducido del Carta$o bi!antino.
'hí había otro e4emplo de c%mo el sistema islámico ampliaba sus con"uistas con ()ito. La
poblaci%n berberisca nativa de Trica del &orte adopt% el Islam, y se uni% a los e4(rcitos
árabes, de orma "ue no s%lo el imperio, sino tambi(n el cristianismo perdían terreno con
rapide! -el Islam se estaba e)tendiendo tambi(n hacia el este, desde Persia, hacia el centro de
'sia, y pese a "ue esto no parecía tener una importancia inmediata para el Imperio 9i!antino,
si$niicaba "ue los árabes disrutaban de una reserva cada ve! mayor con "ue ampliar sus
e4(rcitos..
El gran sitio.uno
En el ACE, los árabes pudieron dar por in un paso decisivo. #u $uerra civil había
terminado. ;n $eneral árabe, MuaYiya, se había convertido en calia y estableci% su capital
en 8amasco, "ue ormaba parte de la anti$ua #iria bi!antina. Con (l empe!% la dinastía
+meya. La nueva estabilidad si$niicaba "ue ahora podía ponerse en práctica la amena!a,
pendiente desde hacía tiempo, de una oensiva contra Constantinopla.
;n $ran e4(rcito islámico se abri% paso por la uer!a atravesando toda 'sia Menor hasta
Calcedonia. Medio si$lo antes habían sido las tropas persas las "ue miraban a trav(s del
9%soro, esta ve! ueron las tropas islámicas. 1 los árabes tambi(n tenían su lota, y por ve!
primera en su historia Constantinopla se vio asediada tanto por mar como por tierra.
8esde abril hasta septiembre del ACE, los árabes atacaron la ciudad y el destino de la
cristiandad estuvo seriamente en suspenso. #i hubiera caído Constantinopla, parece dudoso
"ue cual"uier parte del imperio hubiera podido resistir mucho tiempo más. 1 una ve! "ue las
provincias imperiales estuvieran en manos árabes, la poblaci%n de esas provincias
probablemente se habría convertido con el tiempo al Islam
J
. 8espu(s de unas cuantas
d(cadas necesarias para la consolidaci%n, los e4(rcitos islámicos podían haber invadido el
oeste de Europa. =ras ellos habrían estado las ri"ue!as de Constantinopla, y con ellos,
ormando una parte de su e4(rcito, hombres del 'sia Menor y los 9alcanes, convertidos en
ardientes devotos del Islam, "ue llevarían consi$o la ciencia militar heredada del imperio.
Es diícil acertar en cuanto al ?sí@ de la historia, pero parece ra!onable suponer "ue no
e)istía nadie en Europa occidental en el si$lo 5II, y tampoco en el 5III -antes de
Carloma$no., "ue hubiera podido detener el Islam. Posiblemente toda Europa se habría
hundido, y el cristianismo como reli$i%n mundial habría desaparecido. Ciertamente habrían
permanecido al$unas comunidades cristianas, como ocurre en la actualidad en las tierras
árabes, pero serían pocas y estarían diseminadas, sin encontrarse en me4or situaci%n de la "ue
han tenido los 4udíos.
'sí, pues, la Constantinopla acorralada de ACE no s%lo se deendi% a sí misma, sino a toda
Europa y a toda la cristiandad. =odo dependía de a"uella ciudad. 1 resisti%. 8urante meses
resisti% inle)iblemente. En primer lu$ar, $racias a las maravillosas murallas "ue la habían
salvado tantas veces -y "ue la se$uirían salvando.. Pero las murallas no podían abricar los
alimentos, y estran$ulada tanto por mar como por tierra, Constantinopla podía haberse
rendido aun con sus murallas intactas, a menos "ue encontrasen los medios para romper el
dominio de las naves enemi$as.
J
#i$los más tarde, cuando los 9alcanes ueron ocupados por los e4(rcitos islámicos, el abandono del
cristianismo ue relativamente menor. En a"uel momento, parte del dinamismo del Islam se había desvanecido.
Lo "ue habría ocurrido en el sureste de Europa en el si$lo 5II probablemente habría sido muy distinto.
AJ
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
C%mo lo hi!o constituye uno de los relatos más dramáticos de la historia, por"ue intervino
un arma verdaderamente secreta, un arma cuya naturale!a se desconoce a/n hoy. El relato está
oscurecido por la leyenda, pero el arma parece haber sido inventada por Calínico, un
al"uimista de E$ipto o #iria -ni si"uiera se sabe de d%nde. "ue consi$ui% escapar desde su
tierra natal a Constantinopla. &o representaba mucho la salvaci%n de una sola persona rente a
la enorme p(rdida de a"uellas provincias. pero (l solo, se$/n parece, salv% al resto del
imperio.
Calínico reali!% una me!cla "ue ardía con una llama candente y parecía poseer el
mila$roso poder de encenderse y "uemar con especial vive!a al entrar en contacto con el
a$ua. #e podía echar la me!cla en calderas o a chorro por tubos. =an pronto como estaba en
contacto con el a$ua, se prendía ue$o. #i lotaba hacia las naves enemi$as, (stas "uedaban
envueltas en llamas.
;na y otra ve!, las naves árabes "uedaron uera de combate o destro!adas por este ?ue$o
$rie$o@. Peor incluso "ue el propio ue$o tuvo "ue ser el terror supersticioso "ue les entr% a
los marineros al contemplar una llama "ue desaiaba al a$ua. ' la postre, pues, ue el ue$o
$rie$o, más "ue cual"uier otro actor aislado, lo "ue "uebr% la voluntad árabe de triunar
-aun"ue no debemos menospreciar la uer!a de las murallas de Constantinopla, o la irme!a
desesperada de sus ciudadanos..
El imperio $uard% celosamente el secreto de la composici%n del ue$o $rie$o, y lo utili!%
despu(s en otras ocasiones. El secreto ue tan bien $uardado "ue s%lo podemos especular
sobre la naturale!a de su composici%n. #u base era al$/n derivado del petr%leo, y tal ve! tenía
tambi(n cal viva. La cal viva se combina con el a$ua $enerando un calor considerable y pudo
servir para prender ue$o al derivado del petr%leo.
'ntes del ACC, los árabes creían "ue ya había lle$ado el momento para retirarse, pero la
retirada -como suele ocurrir. result% más diícil "ue el avance. La lota árabe desmorali!ada
por la acci%n combinada de un temporal y el hosti$amiento por parte de los bi!antinos, ue
destruida al sur de 'sia Menor, y el e4(rcito árabe "ue marchaba penosamente hacia el este
"ued% hecho peda!os.
El sitio de Constantinopla ue un racaso colosal y carísimo, y represent% la primera
derrota importante "ue los árabes habían e)perimentado despu(s de casi medio si$lo de
constantes victorias. El presti$io bi!antino ascendi% en consecuencia. La p(rdida de las
provincias ronteri!as parecía de menor importancia una ve! "ue el centro resisti% en unas
condiciones dramáticas y casi mila$rosas. ' partir de entonces, durante cuatro lar$os si$los,
Constantinopla y su base militar en 'sia Menor ueron el escudo de la Europa cristiana contra
la amena!a islámica.
Pero esto no "uiere decir "ue el imperio $anara en todos los lu$ares. 'l i$ual "ue la
amena!a persa de medio si$lo antes ue una se*al para el avance de los ávaros en los
9alcanes, así la amena!a árabe lo ue entonces para el de los eslavos. Cuando todavía
Constantinopla se encontraba cercada, los incursores eslavos estaban hosti$ando las murallas
de =esal%nica, "ue era la se$unda ciudad del imperio. En particular, los b/l$aros
aprovecharon la conusi%n bi!antina para establecer el primer Imperio 9/l$aro "ue se
e)tendía no s%lo por lo "ue es hoy Rumania, al norte del 8anubio, sino por $ran parte de lo
"ue es ahora 9ul$aria, al sur del 8anubio.
=ampoco se en$a*% el $obierno bi!antino en lo "ue respecta a "ue la victoria de
Constantinopla representara al$o más "ue una lucha deensiva. Las posibilidades de una
verdadera contraoensiva "ue consi$uiera la recuperaci%n de las provincias del sur eran nulas.
Por lo tanto, no tenía sentido mantener el compromiso monotelita simplemente para $anarse a
AB
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
un pueblo "ue ya estaba perdido para siempre, y cuyos componentes estaban abandonando en
cantidad creciente el cristianismo. 8e modo "ue en el AM> se celebr% un $i$antesco concilio
ecum(nico de la I$lesia en Constantinopla, "ue de4% de lado cual"uier rastro del compromiso
con el monoisismo. El catolicismo ortodo)o había conse$uido la victoria.
En ese concilio, el patriarca de Constantinopla alcan!% la cima de su poder. Los patriarcas
rivales de 'le4andría, 'ntio"uia y <erusal(n estaban sumer$idos por la creciente oleada del
Islam. =odavía subsistían, pero $obernaban una con$re$aci%n impotente y mermada, y
detentaban el poder "ue les "uedaba ba4o la mirada vi$ilante de una e hostil y rival.
'demás, el papa de Roma, el /nico eclesiástico "ue podía desaiar al patriarca, aun"ue
uera en teoría, estaba ba4o el dominio del e)arcado de Rávena, "ue actuaba como
representante del emperador. La destituci%n y e)ilio de Martín I demostr% "ue el papa no
podía esperar e4ercer el poder contra la voluntad del emperadorG al menos no en a"uellos
tiempos.
La p%rdida de /!rica
Constantino I5 muri% en el AMB, despu(s de haber reinado diecisiete a*os, y su hi4o le
sucedi% con el nombre de <ustiniano II. Kue el tataranieto de 3eraclio, y con (l la dinastía
empe!% su "uinta $eneraci%n, pasando de padre a hi4o carnal -no adoptado.. &o había
ocurrido nada seme4ante en los siete si$los de historia imperial anterior. #in duda, esto hi!o
"ue el pueblo bi!antino se acostumbrase a la sucesi%n hereditaria. La idea de la le$itimidad de
una amilia real comen!% a hacerse más natural.
<ustiniano II ue un hombre capa!, "ue llev% a cabo una política e)terior muy vi$orosa.
3i!o un tratado de pa! muy venta4oso con los árabes, "uienes se sentían menos belicosos
despu(s de su humillante derrota en Constantinopla, y lue$o volvi% su atenci%n hacia los
eslavos. En el AL> les derrot%, pero despu(s demostr% tener al$una ima$inaci%n creativa. En
lu$ar de desencadenar una matan!a masiva, haciendo crecer así una irritaci%n "ue con el
tiempo se transormaría en represalias, envi% dos centenares de miles de ellos a 'sia Menor,
donde se me!claron con la poblaci%n y sirvieron como una nueva uente de eectivos
militares.
En realidad, la dinastía de 3eraclio, ba4o la presi%n primero de los persas y lue$o de los
árabes había tenido "ue adoptar en $eneral una actitud más liberal hacia la amena!a menor de
los eslavos, y n%madas asiáticos del &orte. E)istían muchos m(todos de lucha contra a"uellos
?bárbaros@ además de la $uerra. Estaba el dinero, por supuesto, y el soborno implícito en la
concesi%n de rimbombantes títulos. '"uellas t(cnicas eran tan vie4as como la misma
Constantinopla. 'demás, los bi!antinos aprendieron a utili!ar el espiona4e, y sus misiones
enviadas entre los bárbaros del &orte tenían siempre los o4os abiertos.
8urante los períodos de pa!, el Imperio recibía con a$rado a los miembros de las clases
diri$entes de los eslavos y otros pueblos y se ocupaba con sumo $usto de proporcionarles una
buena educaci%n en Constantinopla. Cuando los des%rdenes civiles entre diversas tribus del
&orte provocaban la huida de al$uno de sus $obernantes, Constantinopla estaba siempre
dispuesta a darle asilo, y le trataba con esmero, se$/n e)i$ía su posici%n. 8espu(s de todo,
al$/n día podría volver a su trono y tendría una oportunidad de mostrar su $ratitud, como
había hecho Cosroes II a comien!o de su reinado.
En $eneral, una educaci%n bi!antina ayudaba a crear una política proOimperial entre los "ue
la recibían. 3eraclio mismo ue incluso más le4os, por"ue no llev% el or$ullo imperial hasta el
AA
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
punto de recha!ar alian!as matrimoniales "ue pudieran omentar la política e)terior de
9i!ancio.
8urante el curso de la campa*a persa, 3eraclio orm% una alian!a con los n%madas
Va!aros, "ue vivían al norte del mar &e$ro. 8e este modo se ase$ur% su ayuda contra los
ávaros y pudo aprovecharse tambi(n de los contin$entes Va!aros en su $ran e4(rcito "ue
marchaba contra Persia, contin$entes cuyas acciones ueron decisivas en las batallas
posteriores. 3eraclio había dado a su hi4a en matrimonio al 4ee Va!aro.
La alian!a Va!ara estuvo vi$ente desde entonces, y el mismo <ustiniano II se cas% con una
hermana del 4ee de esta tribu. En consecuencia, los or$ullosos constantinopolitanos tuvieron
"ue ver a una princesa Va!ara $obernándolos como emperatri!. La capital cosmopolita estaba
libre, sin embar$o, del racismo en el sentido moderno de la palabra. #e habría rebelado si la
reli$i%n del emperador les hubiera resultado inadmisible, pero mientras la reina de <ustiniano
uera iel al rito ortodo)o, la aceptarían.
Ciertamente, esta simpatía hacia los bárbaros tenía sus ries$os. La pa! árabe no ue
duradera -nunca lo ue., y en el AL6 los bi!antinos perdieron una batalla en el sureste de 'sia
Menor, cuyo resultado ue un acuerdo cuyos t(rminos eran más ri$urosos "ue los pactados en
el tratado anterior. #e culp% de la derrota a uno de los contin$entes eslavos "ue habían sido
asimilados, y muy posiblemente los eslavos no habían sido asimilados hasta el punto de "ue
se sintieran contentos luchando en las ilas de su anti$uo enemi$o. -=ambi(n es posible "ue
ueran simplemente un chivo e)piatorio utili!ado para encubrir las ineptitudes de al$/n
oicial..
La derrota da*% el presti$io interior de <ustiniano, pero peor todavía ue "ue le entr% la
manía de construir, y eso si$niic% impuestos más elevados, e)traídos de orma despiadada.
La poblaci%n, a$obiada, bramaba ba4o esta presi%n. 'mena!aba una rebeli%n, a la "ue s%lo le
altaba una cabe!a. Esta apareci% en orma de un $eneralG Leoncio.
Leoncio había luchado bien en 'rmenia a comien!os del reinado de <ustiniano II, pero esto
no le había ahorrado el desa$rado del emperador. -8esde lue$o, un $eneral a menudo $o!a de
menos aprecio cuanto mayores son sus triunos, como se demostr% durante el reinado del
primer <ustiniano.. Leoncio pas% al$/n tiempo en la cárcel, pero ue puesto en libertad en el
ALB y nombrado $obernador militar de 7recia.
Es posible "ue pensara "ue este nombramiento era simplemente un ardid para mantenerle
uera de la capital, así "ue actu% rápidamente antes de marcharse. #e coloc% a la cabe!a de la
poblaci%n rebelde de Constantinopla y en un $olpe rápido se apoder% de la persona del
emperador. Podía haber ordenado la muerte de <ustiniano II, pero recordando "ue había sido
un leal servidor del padre del emperador, Constantino I5, actu% de un modo "ue entonces se
consider% misericordioso. Leoncio mand% "ue le cortaran la nari! a <ustiniano, pensando "ue
con una desi$uraci%n tan $rotesca se$uramente no podría aspirar al trono imperial de nuevo.
Lue$o le e)ili% a Nuersona, en el e)tremo sur de la península de Crimea. <ustiniano II había
$obernado durante die! a*os hasta su destronamiento.
El reinado de Leoncio se estrope% por los continuos desastres en +ccidente. 1a las uer!as
islámicas llevaban medio si$lo probando ortuna desde E$ipto. Poco a poco $anaron terreno,
tanto $eo$ráicamente como en los cora!ones y espíritus de los nativos de Trica del norte.
8e hecho, a inales del si$lo 5II no se podía hablar ya de uer!as árabes, puesto "ue el n/cleo
del e4(rcito aricano estaba compuesto por nativos nortearicanos, $ente a las "ue si$los más
tarde los europeos occidentales llamarían bereberes.
&o obstante, mientras la ciudad de Carta$o si$uiera estando se$ura en manos imperiales, el
dominio islámico de Trica del &orte sería inestable. 'un"ue los árabes y los bereberes
AC
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
habían hecho incursiones hasta el 'tlántico, no podían avan!ar en $ran n/mero hasta "ue
cayera Carta$o, y aun"ue los bi!antinos enviaron una lota para deenderla, s%lo retrasaron lo
inevitable. En el A>M Carta$o cay%.
La ciudad había tenido una historia rica y ascinante. #e$/n la leyenda, ue undada en el
M1J antes de <esucristo, ue el centro de un poderoso imperio comercial marítimo y la
$obernaron hombres "ue remontaban su ascendencia hasta los enicios. 3abía luchado contra
Roma, lle$ando a un punto muerto en el si$lo III, pero inalmente ue derrotada y destruida en
el 1JA a. C. por los ven$ativos romanos. En el JJ a. C. ue undada de nuevo ba4o la direcci%n
de <ulio C(sar, y una ve! más se convirti% en una ciudad pr%spera e importante, aun"ue
entonces su cultura era enteramente romana. 8urante casi un si$lo, desde JEL hasta BEB, había
estado en manos de los vándalos, pero en este /ltimo a*o 9elisario se adue*% de ella. 8espu(s
de un si$lo y medio de $obierno bi!antino, durante el cual había servido de a$ente de
salvaci%n contra la amena!a persa, desapareci%.
8esapareci% no s%lo con respecto a la cultura romana y a la reli$i%n cristiana, sino "ue
entr% en decadencia y muri% como ciudad, despu(s de una vida "ue había durado "uince
si$los. La aldea cercana de =/ne! creci% a la ve! "ue Carta$o declinaba. =/ne! se convirti%
en un $ran centro islámico, y es la capital de la re$i%n "ue ue una ve! territorio perteneciente
a Carta$o. 3oy la re$i%n es la naci%n de =unicia. ;na ve! "ue Carta$o desapareci%, todo el
norte de Trica, desde el mar Ro4o hasta el oc(ano 'tlántico, se convirti% en islámico, y lo
si$ue siendo hoy
B
.
La p(rdida de Carta$o debilit% la presencia bi!antina en el Mediterráneo occidental. Los
bi!antinos no se atrevían a enviar hombres y naves a islas tan le4anas como las 9aleares,
C%rce$a y Cerde*a. 3abían poseído todas ellas desde los días de 9elisario, casi dos si$los
antes, pero ya era momento de abandonarlas. En eecto, de las $randes con"uistas del reinado
de <ustiniano I todo lo "ue "uedaba era #icilia, el sur de Italia y el E)arcado de Rávena.
La malhumorada lota imperial, vencida y humillada, se detuvo en Creta en el via4e de
vuelta, y allí se sublev%. ;n $eneral llamado 'spimar ue proclamado emperador con el
nombre de =iberio III, y condu4o sus tropas a Constantinopla. Leoncio ue apresado en el ALM,
despu(s de haber sido emperador s%lo durante tres a*os. Le dieron e)actamente el mismo
trato "ue (l había dado a su predecesorG le cortaron la nari!, y tambi(n le recluyeron, si no en
una aldea le4ana, al menos en un monasterio. =iberio III empe!% a $obernar con bastante
eicacia, y su hermano, 3eraclio, obtuvo victorias rente a los árabes.
0Pero "u( había pasado con <ustiniano III2 En Nuersona, este hombre en(r$ico,
enlo"uecido por el mal trato recibido, ma"uinaba su ven$an!a. Los Va!aros no estaban a
mucha distancia, y estaba emparentado con su 4ee por matrimonio. Por in, consi$ui% su
ayuda para llevarle hacia el +este, al reino b/l$aro del 8anubio meridional.
Escoltado por un e4(rcito b/l$aro, <ustiniano lle$% a Constantinopla en el C>B, cuando
=iberio III llevaba siete a*os de emperador. 8e al$una orma consi$ui% entrar en la capital
durante la noche, tres días despu(s de su lle$ada -sin duda cont% con un $rupo de
simpati!antes en la ciudad., y s/bitamente ue aceptado como emperador de nuevo, aun"ue
sin nari!. 3a recibido el nombre de <ustiniano Rhinotmetus -?nari! cortadaZ. "ue le dieron los
cronistas posteriores debido a su aspecto.
La alta de nari! y un e)ilio de die! a*os habían dese"uilibrado notablemente a <ustiniano,
y (ste empe!% por ven$arse p/blicamente de manera ostentosa. El destituido =iberio III ue
B
El &orte de Trica había sido romano cuando el imperio estaba en su c/spide. pero el poder romano se
e4ercía por lo $eneral s%lo en las !onas costeras al norte del desierto del #ahara. El Islam e)tendi% su inluencia
hacia el suroeste por las comunidades del desierto, y toda Trica al norte de las !onas selváticas es hoy islámica.
AM
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
conducido por la uer!a al hip%dromo, como tambi(n lo ue Leoncio, a "uien sacaron del
monasterio. <ustiniano II estaba sentado en un sill%n, con la multitud de Constantinopla "ue le
aclamaba, mientras unas ma$níicas carreras de carros celebraban su restauraci%n.
En cuanto a los dos hombres "ue se habían atrevido a sentarse en un trono y a denominarse
emperadores durante el e)ilio de <ustiniano, estaban atados y tirados en el suelo ante el trono,
y <ustiniano mand% "ue les pisaran con uer!a sus cuellos. Mientras se hacía esto, las
multitudes cantaban a $rito pelado el d(cimotercer verso del salmo L1, "ue diceG ?pisar(is al
le%n y a la víbora@. En $rie$o, la palabra "ue corresponde a le%n es ?leon@, y la víbora es
?aspis@. #in duda, el verso le parecía ideal al e)ultante <ustiniano para celebrar su
restauraci%n, por"ue 0no era ?le%n@ claramente Leoncio y la víbora =iberio -cuyo nombre
verdadero era 'spimar., y no se les estaba pisando2
Investido por esta certidumbre del avor divino y con un ansia demencial de ven$an!a,
<ustiniano desencaden% un r($imen de terror en la ciudad. 8espu(s de e4ecutar a los dos e)O
emperadores tras el espectáculo del hip%dromo, dio %rdenes para la e4ecuci%n en masa de
todos a"uellos "ue habían obrado en su contra o ueran sospechosos de haberse opuesto a (l.
'un"ue los árabes avan!aban otra ve! por 'sia Menor, <ustiniano se olvid% de ello. 8e lo
"ue tenía sed era de la san$re de sus enemi$os en el imperio. La ciudad de Rávena se había
ale$rado de su caída, como tambi(n lo había hecho la ciudad de Nuersona, donde pas% al$/n
tiempo e)iliado. El enlo"uecido <ustiniano decidi% "ue hacía alta destruir por completo a las
dos ciudades. Era necesario derribar todos los ediicios y matar a todos los habitantes.
Pero al recibir las noticias del destino "ue le reservaban Nuersona se prepar% para resistir y
pidi% ayuda a los Va!aros. Los Va!aros consideraron provechoso responder a esa petici%n, y el
e4(rcito imperial "ue marchaba hacia Crimea sabía "ue habría problemas. Malhumorados por
la cruel tarea "ue les habían reservado y por la idea de tener "ue luchar en una batalla de $ran
enver$adura para llevarla a cabo, las tropas se rebelaron.
Las tropas proclamaron emperador a su $eneral, Kilípico, y lue$o re$resaron a
Constantinopla. La capturaron en el C11. En a"uel momento <ustiniano estaba en 'sia Menor,
y se envi% a unos soldados para hacerle prisionero antes de "ue tuviera tiempo de reaccionar.
8etenido s%lo seis a*os despu(s de su triunante restauraci%n, esta ve! no le dieron tiempo a
retornar. Le mataron.
Mataron a la ve! a su 4oven hi4o en Constantinopla, y así inali!% la dinastía del $ran
3eraclio. 3ubo seis emperadores de esta dinastía "ue ocuparon el trono durante e)actamente
1>1 a*os -si no tenemos en cuenta los die! a*os del e)ilio de <ustiniano..
El gran sitio.dos
Por eli! "ue estuviera Constantinopla por haberse librado de un emperador loco y
ven$ativo, el "ue vino despu(s no ue especialmente bueno. Las uer!as armadas "ue habían
puesto a Kilípico en el trono se desilusionaron pronto con (l. En el C1E un $rupo de
conspiradores del e4(rcito le rapt% cuando estaba un tanto ebrio despu(s de un ale$re
ban"uete, le ce$% y le de4% abandonado en el vacío hip%dromo. Eli$ieron a un uncionario de
la corte para sustituirle, y lo aclamaron como emperador con el nombre de 'nastasio II.
El nuevo emperador se esor!% por tomarse en serio sus deberes e iniciar una serie de
reormas militares. Pero para entonces las uer!as armadas se habían acostumbrado a
aprovecharse de la anar"uía. ;n contin$ente de tropas del noreste de 'sia Menor siti% a
Constantinopla a lo lar$o de seis meses durante el a*o C1B. 'nastasio huy% y se retir% a un
AL
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
monasterio. 8espu(s, las tropas elevaron a otro uncionario del palacio, una nulidad completa,
y le aclamaron emperador con el nombre de =eodosio III. Result% ser incapa! de hacer nada.
#eis a*os de anar"uía y caos provocados por el e4(rcito ueron testi$os de los $randes
()itos reali!ados por el Islam. 8e orma sistemática, se ue apoderando de 'sia Menor. #e
adue*% de 'masia, importante ciudad situada a ECB millas al este de Constantinopla en el C16,
y antes del C1A al$unas correrías de sus bandas alcan!aron el mar E$eo. =oda 'sia Menor
estaba ocupada por las hordas islámicas, o directamente amena!ada por ellas. Más "ue nunca,
los e4(rcitos del Islam parecían imparables. En el Le4ano +riente, penetraron en la India y
lle$aron a las ronteras de China. En el e)tremo occidental, una partida avan!ada de
berberiscos islámicos entr% en Espa*a en el C11 y en poco tiempo ocup% casi todo el país.
En el C1B, #olimán ascendi% al trono de los calias en 8amasco, y verdaderamente, el
imperio "ue $obernaba, crecido en menos de un si$lo desde la nada, era suiciente como para
deslumbrar a cual"uiera. 8esde el e)tremo oriental hasta el e)tremo occidental, los dominios
de #olimán se e)tendían a lo lar$o de J.B>> millas, y ba4o el estandarte del calia e)istía el
reino más $rande y poderoso "ue el mundo había conocido hasta entonces.
Pero con todo, en el centro de a"uella $i$antesca e)pansi%n territorial estaba la ciudad de
Constantinopla, todavía cristiana, todavía hostil, todavía intacta. Era un ine)plicable absceso
en la hermosa e)pansi%n del mundo, visto desde 8amasco, y se decidi% su caída. #e prepar%
una $i$antesca e)pedici%n para poner sitio a la ciudad, tanto por tierra como por mar, y "ue en
el C1C sali% ba4o la direcci%n del hermano del calia. Cuarenta a*os antes, Constantinopla
había resistido un asedio similar, pero esta ve! el calia estaba ine)orablemente decidido a "ue
no volviera a ocurrir.
Realmente la situaci%n parecía peor para Constantinopla de lo "ue había sido en ocasiones
anteriores. Entonces Constantino I5, $obernante eica! y soldado capa!, ocupaba el trono.
Esta ve! lo ocupaba =eodosio III, un incompetente inima$inablemente inepto, "ue $obernaba
una ciudad totalmente desmorali!ada por a*os de anar"uía y $olpes políticos.
'un así, el Imperio 9i!antino tenía la e)traordinaria ortuna de "ue, a trav(s de una
historia lar$a y llena de altiba4os, cuando todo parecía perdido, sur$ía de la nada el hombre
adecuado. Casi un si$lo antes, 3eraclio había aparecido para sacar el imperio de las auces del
enemi$o, esta ve! ue un $eneral llamado Le%n.
#e cree $eneralmente "ue Le%n había nacido en Isauria, en la parte surOcentral de 'sia
Menor, por esto se le llama habitualmente Le%n el Isáurico y se le considera compatriota de
Uen%n, el primer emperador bi!antino, Parece más probable, se$/n recientes investi$aciones,
"ue procediera de una amilia del norte de #iria, y "ue sería más correcto llamarle Le%n el
#irio. ;na e"uivocaci%n de al$/n escribiente parece haber dado lu$ar al error. ' pesar de ello,
no es probable "ue, sea o no un error, el nombre de Le%n el Isáurico desapare!ca al$una ve!.
Le%n naci% en el AM>, y todavía era un ni*o cuando <ustiniano II se$uía la política de
despla!ar a las amilias, sacando a amilias $rie$as de las partes amena!adas de 'sia Menor
para reor!ar lo "ue "uedaba con inmi$rantes eslavos. La amilia de Le%n y (l mismo ueron
llevados a =racia.
C>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Le%n entr% en el e4(rcito con buenos resultados. <ustiniano II le promocion%, y durante
todas las vicisitudes políticas "ue se produ4eron, se dedic% con irme!a a su tarea militar y
continu% su ascenso. Kue $obernador militar de uno de los temas de 'sia Menor durante el
reinado de 'nastasio II, e hi!o lo "ue pudo para retrasar la penetraci%n árabe y hacer "ue los
invasores la pa$aran cara.
E)iste un relato de "ue, cuando todavía era un ni*o campesino, un a$orero le había
proeti!ado "ue al$/n día lle$aría a emperador. =al ve! sea verdad. Pero había más de un
precedente de humildes campesinos "ue lle$aban a trav(s del e4(rcito al trono. Estaba, por
e4emplo, <ustino I. 1 los a$oreros, deseosos de a$radar y de recibir buenas propinas, eran con
toda probabilidad muy $enerosos en sus predicciones de $rande!a imperial a todos los ni*os
del campo con los "ue se encontrasen. 'un así, las proecías, incluso cuando son alsas,
pueden inluir en la historia, y cuando lle$% el momento, Le%n bien pudo haber recordado al
a$orero y actuado en consecuencia.
En el C1C, ante la inminencia del $ran ata"ue árabe contra Constantinopla, hacía alta
ciertamente un $olpe militar más si se "uería tener a un emperador capa! de enrentarse con la
situaci%n. Le%n decidi% "ue (l era el hombre en cuesti%n, y march% sobre Constantinopla.
=eodosio III, con $ran alivio sin duda, abdic% e in$res% en un monasterio.
El 6B de mar!o del C1C, Le%n ue coronado como el emperador Le%n III. 1a era hora. Los
árabes ya se habían puesto en marcha. Lle$aron al 9%soro, transportaron contin$entes a
Europa y, al comen!ar el mes de a$osto del C1C, Constantinopla suri% el cerco más estrecho
por tierra y mar "ue había surido desde ACE. Pero, des$raciadamente para los árabes, lle$aron
seis meses tarde. #i hubieran lle$ado en el C1A, es posible "ue la ciudad desmoronada hubiera
caído, con consecuencias incalculables para el mundo. #in embar$o, en el C1C Le%n III estaba
en el poder, y ba4o su vi$orosa autoridad nadie pensaba en derrotismos.
C1
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
#e utili!% de nuevo el ue$o $rie$o, y la lota árabe suri% $raves da*os y tuvo "ue retirarse
lo bastante le4os como para de4ar respirar a Constantinopla. Le%n hi!o unas uertes
incursiones uera de la ciudad, mientras las uer!as bi!antinas en 'sia Menor atacaban las
vías de comunicaci%n del e4(rcito árabe. El calia #olimán muri% inesperadamente a
principios del sitio, y durante la conusi%n "ue invariablemente si$ue a un cambio de
$obernante en una monar"uía absoluta, las uer!as árabes situadas en el campo de batalla se
vieron privadas de un s%lido apoyo en su patria. Lue$o, durante el invierno de C1COC1M hi!o
un río e)traordinario y las nevadas ueron de una intensidad sin precedentes. Manadas de
caballos y camellos murieron, y los soldados árabes surieron atro!mente.
Por in, cuando empe!% a hacer me4or tiempo de nuevo, Le%n había conse$uido la ayuda
del soberano b/l$aro, a la ve! "ue el e4(rcito árabe, tan $rande y resplandeciente un a*o antes,
se hallaba e)tenuado por el hambre. Le%n continu% sus victorias, $olpeando a los árabes con
()ito creciente, el 1B de a$osto del C1M, los residuos de las uer!as árabes levantaron el sitio y
partieron. #%lo cinco barcos, de una lota ori$inal de M>>, consi$uieron lle$ar a su patria.
&unca más volverían los árabes a Constantinopla. &unca más la situaci%n mundial sería
tan avorable para ellos. Le%n III había salvado a Europa por se$unda ve!, y no haría alta
salvarla de nuevo. Ciertamente, el Islam haría asombrosos avances, pero no ba4o la direcci%n
árabe. 1 lle$aría el día en "ue Constantinopla caería por in, pero no rente a los árabes, y no
antes de "ue la civili!aci%n europea occidental, todavía en su inancia, se hubiera vuelto
bastante uerte para salvarse a sí misma.
Poco tiempo despu(s del racaso en Constantinopla, el Islam penetr% proundamente en
+ccidente. 8esde su nuevo punto de partida en Espa*a, las uer!as islámicas -los bereberes o
los moros, en lu$ar de los árabes. reali!aron correrías por lo "ue es hoy el suroeste de Krancia.
'l inal, les derrotaron las uer!as de los rancos en un campo de batalla cerca de la ciudad de
=ours, en el CE6
Los escritores occidentales han considerado tradicionalmente esta batalla de =ours como el
punto crítico, como el lu$ar y el momento en el "ue la marea del Islam ue detenida y
obli$ada a retroceder para siempre. Probablemente es una e)a$eraci%n. En Krancia, el mundo
del Islam actuaba en el e)tremo de una vía de comunicaci%n a miles de millas del n/cleo de
su reino. 'un teniendo en cuenta la política islámica de conversi%n, a"uella vía de
comunicaci%n había sido estirada hasta el punto de ruptura. El e4(rcito moro en Krancia era
poco más "ue una uer!a de reconocimiento. La batalla de =ours ue una se*al de "ue los
moros tendrían necesidad de una oensiva mayor para se$uir avan!ando, y su situaci%n en
Espa*a no era tan %ptima como para apoyar una $ran oensiva, así "ue se retiraron y pasaron
a la deensivaG una deensiva "ue mantendrían tena!mente durante siete si$los y medio. #in
embar$o, si Constantinopla hubiera caído, las principales uer!as islámicas habrían avan!ado
en Europa occidental desde el sureste por una ruta mucho más directa, y la situaci%n habría
sido considerablemente dierente.
Pero en la mente del +ccidente, la batalla de =ours ue el punto crítico y la salvaci%n de
Europa, y el doble sitio de Constantinopla ue olvidado o pasado por alto. Cuando +ccidente
entr% por in en contacto con Constantinopla, no sinti% hacia ella reverencia al$una, nin$/n
a$radecimiento por los avores pasados -aun"ue no nos en$a*emos, Constantinopla luch%
para sí y no por Europa.. #%lo hubo desprecio mutuo.
C6
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
A. Mon4es y emperadores
El destructor de im,genes
'1 tiempo "ue destruía a los sitiadores árabes, Le%n empe!% a proyectar tambi(n otra
reor$ani!aci%n del Imperio. Era necesario ampliar el sistema de temas iniciado por 3eraclio,
y militari!ar de hecho a todo el Imperio. Pero el problema consistía en "ue de este modo los
$enerales conse$uían con demasiada acilidad una peli$rosa cantidad de poder. El mismo
Le%n, "ue había dado el salto desde el car$o de $obernador de un tema a emperador, pensaba
"ue no debía repetirse el proceso. #u soluci%n ue hacer más pe"ue*os los temas,
disminuyendo el poder, tanto econ%mico como militar, "ue detentaban los $enerales.
;n intento de aumentar la eicacia en otro terreno result% más diícil de llevar a cabo, y
casi provoc% una $uerra civil. 'un"ue Le%n III salv% Constantinopla y la cristiandad, su
intento de reorma reli$iosa iba a convertirle en anatema ante los o4os de la I$lesia. El
problema eran los íconos, "ue es el nombre $rie$o de las imá$enes "ue se usaban en los ritos
reli$iosos.
Los estrictos do$mas del 4udaísmo prohibían la reali!aci%n de imá$enes de seres vivos,
puesto "ue al e)istir estas imá$enes se daba invariablemente una uerte tendencia a adorarlas
como ídolos. Pocas personas se contentaban con la adoraci%n de un 8ios abstracto y sin
ima$en, e incluso los mismos 4udíos cayeron víctimas de ve! en cuando de los ritos llenos de
color "ue rodeaban a al$/n ídolo tradicional.
Los primeros cristianos se$uían siendo opuestos al arte reli$ioso, pero a medida "ue el
cristianismo se hi!o menos 4udaico y más $rie$o, cambi% la situaci%n. Los $rie$os se
dedicaban abrumadoramente al arte y no podían evitar el hacer reproducciones, en dos o tres
dimensiones, de <es/s, de la 5ir$en María y de los santos. 8espu(s de todo, no eran los ídolos
bestiales de dioses ima$inarios o i$uras monstruosas con cabe!as de animales, eran imá$enes
de i$uras santas o divinas "ue habían pasado por la tierra como seres humanos. #ervían como
símbolos para concentrar la atenci%n de los "ue re!aban en los individuos en "uienes
pensaban con devoci%n, y servían como historias bíblicas ilustradas para los "ue no sabían
leer. Embellecían más las i$lesias y ale$raban los cora!ones de los cristianos. Entonces, 0por
"u( eran malos2 Ra!onamientos como (stos tuvieron ()ito, y los iconos lle$aron a ser una
parte indispensable de la I$lesia Cristiana, tanto en +ccidente como en +riente. &o es
sorprendente "ue ueran especialmente numerosos en 7recia.
Pero no todos los cristianos veían con buenos o4os los íconos. 3abía "uienes sostenían "ue
los íconos violaban el mandamiento contra la construcci%n de ídolos. 'r$:ían "ue, mientras
"ue en la teoría estos íconos eran meramente símbolos, el pueblo llano los adoraba como si
ueran divinos en sí mismos. El vul$o no era soisticado, y no se podía esperar de (l "ue
entendiera las sutile!as del simbolismo. =ener íconos era tentarles con un pecado mortal.
;n punto importante para los cristianos "ue se oponían a los íconos era el hecho de "ue el
cristianismo era ridiculi!ado por las reli$iones más estrictas -al menos en este respecto., como
el 4udaísmo y el Islam. #e podía prescindir de los 4udíos, eran pocos y d(biles. El Islam, sin
embar$o, era poderoso, el desprecio de sus partidarios provocaba ver$:en!a en muchos. En
eecto, al$unos cristianos debieron pensar "ue el cristianismo era ob4eto de casti$o por su
idolatría, y "ue era voluntad de 8ios "ue el Islam e)pansionista, "ue carecía de ídolos, uera
la uer!a de casti$o.
CE
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
La oposici%n a los íconos era particularmente uerte en 'sia Menor, donde a lo lar$o de
d(cadas el cristianismo se había deendido desesperadamente de los e4(rcitos islámicos. Le%n
III, hombre piadoso, procedía de una amilia opuesta a la tradici%n de los íconos. ' medida
"ue pasaron los a*os y se esor!% por rehacer el Imperio de los $olpes "ue había surido
durante las dos d(cadas de cuasi anar"uía desde el primer destronamiento de <ustiniano II, se
ue convenciendo pro$resivamente de la perversidad de esta creencia, se encontr% con la
oposici%n de muchos, y en especial de los mon4es. Los mon4es eran numerosos en el Imperio.
3abía casi cien monasterios en Constantinopla, y los mon4es se contaban entre los primeros
partidarios de una I$lesia uertemente rituali!ada. Los mon4es deendían los íconos, los
mila$ros y toda clase de adornos sensuales "ue convertían a la reli$i%n en una especie del
mundo del espectáculo e impresionaban y atraían a la $ente. Esta actitud se había ido
desarrollando $radualmente desde los tiempos del propio Constantino I.
8espu(s de descubrir la 5era Cru!, Elena, la madre de Constantino I, descubri% tambi(n -al
menos así se lo creía. otras reli"uias de la crucii)i%n, como los clavos "ue atravesaron las
manos y los pies de <es/s, la corona de espinas, la espon4a "ue había elevado el vina$re hasta
sus labios, y la lan!a "ue había traspasado su costado. Kueron llevados a Constantinopla, y a
partir de entonces se puso de moda coleccionar reli"uias. =odas las i$lesias tenían su porci%n
de huesos y demás paraernalia de tal o cual santo, todo ello dotado del místico poder de hacer
mila$ros.
;n manto "ue se creía de la 5ir$en María ue llevado a Constantinopla en torno al JC>, y
cantidades incontables de reli"uias marianas llenaron las i$lesias y monasterios a partir de
entonces. Con el tiempo, se empe!% a considerar a la 5ir$en como la principal protectora de
la ciudad. La $ente creía en ello con el mismo tipo de sentimientos con "ue los atenienses
pa$anos sentían la inluencia protectora de 'tenea, y los romanos pa$anos la de <uno.
Los mon4es, como poseedores y $uardianes de tales materiales de eectos mila$rosos,
e4ercían una enorme inluencia entre los menos cultos, sobre todo entre las mu4eres, y no
tenían nin$/n deseo ni intenci%n de renunciar a ella. Los monasterios se hicieron ricos y
poderosos más por los adornos reli$iosos "ue por su contenido (tico.
Le%n III estaba decidido a acabar, o al menos a disminuir el poder de los mon4es por varias
ra!ones. Por una parte, no podemos descartar la piedad sincera. Le%n debía de creer
honestamente "ue los íconos eran idolátricos y perversos, y "ue al estimular la idolatría los
mon4es cumplían una unci%n diab%lica.
En se$undo lu$ar, debi% de percatarse de "ue las teorías monacales debilitaban al Estado.
'l alentar al pueblo de Constantinopla y del Imperio a vivir sometidos al poder sobrenatural
de la 5ir$en María o a la inluencia de tal o cual reli"uia, debilitaban la voluntad del pueblo y
le impedían "ue actuara por sí mismo. 1 no s%lo estoG los mon4es y los arrendatarios de las
tierras "ue a"uellos dominaban -y eran muchas hectáreas. no estaban obli$ados al servicio
militar, lo cual disminuía los eectivos militares.
1, en /ltimo lu$ar, los mon4es se opusieron con todas sus ueras a cual"uier intento de
obli$arles a pa$ar impuestos por su enorme ri"ue!a. =ampoco el patriotismo o la
preocupaci%n por el peli$ro nacional les tentaba a orecerse espontáneamente al Estado.
Por lo tanto, Le%n asest% un $olpe a los mon4es al simpliicar el ritual eclesiástico. ;na de
las maneras más áciles de hacerlo era abolir los íconos. En C6A se public% el primer decreto
contra su uso, y los uncionarios del emperador comen!aron a via4ar por el reino entrando en
las i$lesias para romper o aplastar los íconos. Incluso hacían peda!os los crucii4os, "ue
consideraban como una especie de ima$en. Estos uncionarios eran los Iconoclastas,
-?rompedores de íconos@., y con ellos comen!% la Controversia Iconoclasta.
CJ
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
8esde lue$o, la iconoclastia provoc% la oposici%n de los partidarios de las imá$enesG los
Iconodulas, es decir, los "ue ?veneran imá$enes@, siendo la veneraci%n menos uerte "ue la
adoraci%n -puesto "ue si se admitía la adoraci%n, los partidarios de las imá$enes se convertían
en id%latras.. Los primeros Iconodulas eran los mon4es, y se esor!aron por convencer al
pueblo de "ue destruir una ima$en de <es/s o de María era la blasemia más terrible y
si$niicaba la condenaci%n irrevocable. El caliato de 8amasco había decretado en el C6E
-s%lo tres a*os antes., de acuerdo con los dictados de su conciencia, la destrucci%n de todos
los íconos en las i$lesias cristianas situadas dentro de sus dominios. Por tanto, lo "ue hacía
Le%n III parecía una here4ía islámica.
Los Iconodulas tenían su mayor uer!a en 7recia, "ue se rebel% contra el emperador en el
C6C. ;n hombre llamado Cosmas ue proclamado emperador y parti% con una lota rumbo a
Constantinopla. La lota no era un rival para la marina imperial y su ue$o $rie$o, y la reO
beli%n ue aplastada sin diicultades.
'un"ue la oposici%n continu% -y, desde lue$o, no ces% nunca., Le%n si$ui% adelante. El
e4(rcito, "ue era abrumadoramente Iconoclasta, le apoy% con vi$or, puesto "ue de su apoyo
dependía la liberaci%n de las ri"ue!as controladas por los monasterios y de los reclutas
e)entos del servicio militar.
#i bien Le%n podía hacer cumplir sus edictos, más o menos, en 7recia y 'sia Menor, la
situaci%n cambiaba en Italia, donde el control imperial se había debilitado. Miles de
reu$iados iconodulas, 4unto con sus íconos, huyeron al sur de Italia, "ue se$uía siendo
territorio imperial pero hacía caso omiso de los edictos iconoclastas.
En cuanto al e)arcado de Rávena, "ue incluía a Roma, se podía dar por perdido por
completo. El papa no estaba dispuesto a ceder ni un ápice ante la iconoclastia. &o s%lo
por"ue el papa la consideraba her(tica, sino por"ue (ste no podía aceptar en absoluto nin$/n
cambio importante en el ritual procedente de un edicto imperial. Era el papa y s%lo el papa
"uien diri$ía la I$lesia en cuestiones de ritual, y (ste era un asunto en el "ue no podía hacer
concesiones.
'demás, Le%n III, en su intento de reor$ani!ar las arruinadas inan!as del Imperio, había
vuelto a establecer un ri$uroso sistema de impuestos en las provincias italianas, lo cual sent%
muy mal a los terratenientes italianos, sobre los cuales las tasas recaían con más peso por"ue
en los recientes a*os de anar"uía no se habían recaudado impuestos en +ccidente. 1 daba la
casualidad de "ue el papa 7re$orio II era el mayor terrateniente de Italia.
Los papas habían intentado librarse mucho antes del dominio imperial si no hubiera sido
por los lombardos. Contra los lombardos, las uer!as imperiales en el e)arcado habían sido
una poderosa deensa "ue no podía abandonarse a la li$era. 'hora, sin embar$o, entre la
iconoclastia y los impuestos, el papado decidi% a la desesperada "ue el mal menor eran los
lombardos, y pidi% su ayuda. Los lombardos, $o!osos por la invitaci%n, avan!aron en tropel
por el e)arcado y casi tomaron Rávena. Las uer!as imperiales consi$uieron hacerles
retroceder en el CE1, pero los dados estaban ya echados. La (poca del imperio en Roma había
acabado.
Lo cristianos de habla latina de +ccidente sabían poco de los sutiles pormenores de la
Controversia Iconoclasta, y tampoco les importaba. Lo "ue sí sabían era "ue había un
emperador en Constantinopla "ue se dedicaba a destro!ar las imá$enes de <es/s, María y de
todos los santos. El horror del hombre medio ue inima$inablemente intenso, y el papa $o!%
de un apoyo total en +ccidente.
' pesar de todo lo "ue Le%n pudo hacer, no podía obli$ar al papa 7re$orio II a cambiar de
opini%n ni a "ue renunciara a su car$o -ya habían pasado para siempre los tiempos en los "ue
CB
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
un emperador podía destituir a un papo y llevarlo por la uer!a a Constantinopla para
4u!$arle.. El resultado ue "ue Le%n se despresti$i%, y se perdi% todo respeto por el nombre
del emperador. 8e esta manera, se rompi% otro la!o "ue había vinculado a +riente y
+ccidente.
El sucesor de 7re$orio II ue 7re$orio III, cuya actitud hacia la iconoclastia ue a/n más
intransi$ente "ue la de su predecesor. =an pronto como se sent% en el trono papal, e)comul$%
a todos los iconoclastas incluido el emperador. 8esde la perspectiva del imperio, esto era una
traici%n abierta, pero las ciudades italianas apoyaron al papa y (ste continu% siendo intocable.
7re$orio III diri$i% su mirada más allá de los lombardos hacia los todavía más poderosos
rancos, "ue incluso habían $anado la batalla de =ours contra los moros de Espa*a,
consi$uiendo un presti$io inconmensurable
Poco podía hacer el rustrado emperador para casti$ar al papa, salvo declarar uera de la
4urisdicci%n papal -en el CEE. a ciertas !onas "ue estaban todavía ba4o un s%lido control
bi!antino -#icilia, el sur de Italia y la costa iliria. y colocarlas ba4o el dominio directo del
patriarca -iconoclasta. de Constantinopla. El papa nunca reconoci% el cambio. El emperador
pudo todavía mantener una borrosa presencia en el e)arcado, sobre todo por"ue los papas
nunca se iaron enteramente de los lombardos,.
Pese a los reveses y las diicultades "ue sur$ieron con motivo del movimiento iconoclasta,
el reinado de Le%n ue un ()ito. Consi$ui% reor$ani!ar las inan!as del imperio y encau!ar a
(ste de nuevo por el camino de la prosperidad. #u reor$ani!aci%n del sistema de temas hi!o
"ue el imperio uera suicientemente uerte para hacer imposibles otras penetraciones árabes
en Constantinopla. En eecto, cuando los árabes lan!aron otra invasi%n de 'sia Menor en el
CEL, Le%n les venci% por completo antes de "ue hubieran lle$ado a 6>> millas de
Constantinopla. Le%n tambi(n me4or% las cosas en el norte con una alian!a con el $obernante
Va!aro. Para ortalecer la alian!a, se cas% a la hi4a de (ste con el hi4o y heredero de Le%n.
Le%n tambi(n reor$ani!% el c%di$o de <ustiniano, actuali!ándolo en $rie$o. En su con4unto,
lo modiic% en el sentido de una mayor humanidad y benevolencia. #e abolieron las
dierencias en los casti$os se$/n la posici%n social. =odos los hombres, con e)cepci%n de los
esclavos, surían de i$ual manera por el mismo delito, y en cuanto a los esclavos, se hi!o más
ácil la concesi%n de libertad.
Ciertamente, el puritanismo cristiano apareci% en al$unos de los cambios. #e aboli% el
concubinato, "ue todavía <ustiniano había permitido, y se veía con malos o4os el matrimonio
de parientes, aun"ue ueran le4anos. #e hi!o más diícil conse$uir el divorcio y aumentaron
las sanciones por tener hi4os ile$ítimos. Le%n se preocup% tambi(n de "ue los pe"ue*os
propietarios rurales tuvieran suiciente protecci%n y de "ue la pena de muerte se aplicara a
menos delitos. La e4ecuci%n ue sustituida por mutilaciones como ce$ar o amputar las manos,
la nari! o la len$ua
1
.
#i la iconoclastia hubiera triunado inalmente, no hay duda "ue Le%n III, el salvador de la
cristiandad, destructor de los árabes, reor$ani!ador del imperio, sereno reormador del
derecho, habría pasado a la historia como uno de sus h(roes más importantes e ilustrados.
Pero como al inal la iconoclastia no triun%, su recuerdo "ued% a merced de los cronistas, "ue
en su mayor parte eran mon4es y para "uienes se trataba de un her(tico endemoniado. El
resultado ha sido "ue su $ran nombre ha "uedado in4ustamente oscurecido en la historia.
1
La mutilaci%n como casti$o nos parece sádica y bárbara, pero entonces se la consideraba una sustituci%n
misericordiosa de la e4ecuci%n. &osotros utili!amos el encarcelamiento como sustituto, pero las culturas anti$uas
y medievales nunca crearon un sistema penal eica! y práctico.
CA
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
La lucha por los iconos
Le%n III muri% el 1M de 4unio del CJ1, cuando tenía al$o más de sesenta a*os y tras haber
$obernado durante veinticuatro. Inici% una nueva dinastía, llamada habitualmente la Isa/rica,
puesto "ue su hi4o mayor le sucedi% con el nombre de Constantino 5.
Constantino ue un soberano violento y autocrático, pero era un soldado capa! y
e)tremadamente en(r$ico. #u padre había salvado el imperio y le dio nuevas posibilidades,
tras (l, el hi4o pas% a la oensiva en dos direcciones.
8urante la primera parte de su reinado, presion% hacia el Este contra el Islam. &o
consi$ui% "ue los árabes retrocedieran mucho, pero hi!o campa*as en #iria y 'rmenia y
destruy% una lota islámica a la ve! "ue echaba a los árabes de Chipre. 8urante la parte inal
de su reinado, hi!o campa*a tras campa*a contra los b/l$aros =ampoco los pudo echar más
allá del 8anubio, pero sus $olpes les mantuvieron "uietos.
Constantino 5 $obern% durante treinta y cuatro a*os, y cuando acab% su reinado, el
cascanueces b/l$aroOárabe. "ue siempre había amena!ado con cerrarse sobre Constantinopla
desde el &orte y desde el #ur, había sido apartado. El Imperio 9i!antino volvi% a ser el poder
más uerte en Europa, y no se de4aba amena!ar impunemente.
Constantino ue un iconoclasta todavía más convencido "ue su padre, y ba4o su $obierno el
movimiento lle$% a su cenit &o es sorprendente. =enía s%lo siete a*os cuando empe!% el
movimiento iconoclasta, y le educaron para "ue pensara "ue la iconoclastia era buena y
piadosa. =ampoco sus e)periencias con los iconodulas permitieron "ue cobrara simpatía por
ellos. Cuando muri% Le%n III, uno de los cu*ados de Constantino, un iconodula, disput% el
trono y retuvo Constantinopla durante dos a*os.
El papa romano tambi(n continu% su intransi$ente oposici%n a la iconoclastia. Los
lombardos, "ue tenían un hábil rey, consi$uieron un mayor poder en el e)arcado, y en el CB1
tomaron por in Rávena. El papa, temiendo "ue los lombardos resultaran tan peli$rosos en lo
político como habían resultado los bi!antinos en lo reli$ioso, volvi% a hacer un llamamiento a
los rancos del otro lado de los 'lpes.
El papa tenía al$o "ue orecer. El 4ee de los rancos era Pipino, "ue no era rey, sino
simplemente una especie de primer ministro. Le $ustaría ser rey, pero no se atrevía a derrocar
al monarca le$ítimo -un títere impotente. sin el beneplácito papal. El papa dio su
consentimiento. Pipino se convirti% en Rey de los Krancos en el CB6, y en dos campa*as
derrot% a los lombardos. ;na ve! hecho esto, entre$% el anti$uo territorio del e)arcado de
Rávena al papa en el CBA, pese a "ue el representante bi!antino sostenía irmemente "ue el
territorio pertenecía al emperador. #in embar$o Constantino, en la distante Constantinopla,
estaba demasiado ocupado con los b/l$aros y los árabes como para hacer campa*a en Italia.
8e este modo, el Imperio ue e)pulsado para siempre de Roma
6
y de la parte central de Italia
doscientos diecis(is a*os despu(s de "ue 9elisario hubiera vuelto a con"uistarla para
<ustiniano. El e)arcado de Rávena había durado unos 1M> a*os.
'un"ue el Imperio, "ue se$uía llamándose romano, nunca más volvería a asentarse en
Roma, y si bien el papa "ued% libre del dominio e4ercido durante cuatrocientos a*os por
Constantinopla, la puntera y el tac%n, 4unto con la isla de #icilia, eran todavía bi!antinos. Esto
era todo lo "ue "uedaba de las con"uistas de 9elisario.
'nte la inminente p(rdida del e)arcado, Constantino 5 pens% "ue no tenía nada "ue perder
en +ccidente, y se sinti% más tentado "ue nunca a dar un duro $olpe a los iconodulas. Por esta
6
#e$/n la leyenda Roma se und% en el CBE a. C. Por una e)tra*a coincidencia ue casi el mismo a*o, pero
despu(s de la muerte de <es/s a. d., cuando se ue para siempre de las menos del imperio "ue habla creado.
CC
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
ra!%n, en el CBE convoc% un concilio eclesiástico para hacer a la iconoclastia plenamente
oicial. El concilio se reuni% en 3ieria, un palacio rente a Constantinopla, al otro lado del
9%soro, y su naturale!a ue puramente bi!antina. Los eclesiásticos "ue asistieron procedían
/nicamente de territorios ba4o control imperial. #i$niicativamente, el papa se ne$% a enviar
un representante.
Las decisiones del concilio -con la sombra de Constantino al ondo. ueron iconoclastas
totalmente. #e sostuvo en (l "ue los íconos iban contra las #a$radas Escrituras, se simpliic%
a/n mas el culto, y por todo el imperio pareci% consolidarse una reli$i%n similar en al$unos
aspectos al protestantismo "ue iba a barrer el noroeste de Europa ocho si$los más tarde.
Los mon4es lucharon con desesperaci%n, pero el ero! e implacable emperador tom% las
medidas más severas. Cerr% los monasterios y conisc% sus propiedades. +bli$% a los mon4es
y a las mon4as a "ue vistieran ropas corrientes, encarcel% a al$unos, e)ili% a otros, obli$% a
al$unos a casarse, se las arre$l% para someter a otros al escarnio y la e)ecraci%n de la $ente, e
incluso e4ecut% a unos cuantos de los más astidiosos.
#e sali% con la suya durante su vida, $obern% durante una $eneraci%n y muri% en su cama.
Los mon4es, sin embar$o, no olvidaron ni le perdonaron. Los cronistas monásticos de los a*os
si$uientes i$noraron sus triunos militares y no ahorraron epítetos para describir su crueldad y
peridia. Le describieron como 4udío y ateo, "ue suría enermedades repu$nantes, y "ue
reunía todo lo "ue era vil.
3asta corrompieron su nombre. 3icieron correr la historia de "ue se había ensuciado
cuando le estaban bauti!ando, y esto ue recordado eternamente en el nombre por el cual le
conocen los cronistasG Constantino Copr%nimo, o Hnombre e)crementicioI.
Constantino muri% de muerte natural el 1J de septiembre de CB, durante una de sus
numerosas campa*as contra los b/l$aros. Con su primera mu4er, la princesa Sa!ara, tuvo un
hi4o llamado Le%n, "ue subi% al trono como Le%n I5. Por su madre, se llama recuentemente
Le%n Sa!aro.
'un"ue Constantino por ra!ones de estado, se había casado con una princesa bárbara en un
momento en "ue el imperio necesitaba desesperadamente la alian!a con los bárbaros, sus
victorias permitieron "ue su hi4o se casara por amor. Le%n se cas% con una hermosa muchacha
de 'tenas llamada Irene, "uien por lo "ue sabemos no tenía nada más práctico "ue orecer al
heredero del trono "ue su rostro y su i$ura. 8a la impresi%n de "ue (l consider% ambas cosas
suicientes, y al i$ual "ue sus antecesores =eodosio II y <ustiniano, "ue tambi(n se casaron
por amor, su matrimonio ue eli!.
Le%n I5 intent% emular a su padre en todo. Continu% la vi$orosa política de (ste contra los
árabes y los b/l$aros, y tambi(n si$ui% adelante con la iconoclastia. #in embar$o, en esto
retrocedi% un tanto con respecto a1 e)tremismo de Constantino, y adopt% una actitud de
tolerancia limitada. Probablemente se debi% a "ue su mu4er, Irene, era una irme aun"ue
secreta iconodula, e intri$aba con ()ito a avor de sus ideas -el resultado de ello ue "ue la
hicieron santa los eclesiásticos orientales posteriores, y todavía se la considera así, aun"ue en
otras cuestiones "ue no tenían "ue ver con su iconodulismo tenía muy poco de santidad..
El M de septiembre del CM> muri% Le%n, despu(s de un breve reinado de al$o menos de
cinco a*os, cuando tenía treinta a*os. #u hi4o de die! a*os le sucedi% con el nombre de
Constantino 5I, e Irene era la reina re$ente. Casi de inmediato, Irene empe!% maniobrar para
conse$uir la restauraci%n de los íconos. &o era tan ácil como podía haber pensado. 8urante
el medio si$lo de dominio iconoclasta, la administraci%n de la I$lesia había caído casi por
entero en manos de iconoclastas. Estos altos eclesiásticos, incluso el patriarca, se vieron
obli$ados a dimitir y ueron sustituidos por iconodulas.
CM
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
El e4(rcito, mientras tanto, or$ulloso por las victorias de los emperadores iconoclastas, era
mas iconoclasta "ue nunca. #in duda, Irene parece "ue debilit% deliberadamente al e4(rcito
disminuyendo las asi$naciones militares -como esto si$niicaba reducci%n de impuestos, tuvo
la venta4a a*adida de hacerla más popular entre los civiles.. Pero cuando Irene intent%
celebrar un concilio ecum(nico de la I$lesia, en el CMA, para revocar la iconoclastia, los
soldados, airados, lo disolvieron.
Irene tuvo "ue intentarlo de nuevo. En septiembre del CMC consi$ui% convocar el #(ptimo
Concilio Ecum(nico de &icea. Como era de esperar, en este nuevo concilio se cambiaron
totalmente las decisiones del concilio celebrado por Constantino 5. #e restaur% el culto a los
iconos, pero había una pe"ue*a restricci%nG no se permitían estatuas, o a lo sumo s%lo en
ba4orrelieve -en /ltima instancia, esta medida destruy% el arte de la escultura en el imperio, y
en si$los posteriores tambi(n en Rusia, puesto "ue este país hered% su cultura de
Constantinopla..
La iconoclastia no desapareci% de repente, por supuesto. '$uant% durante al$unas d(cadas,
e incluso de ve! en cuando reaparecía de orma beni$na. Pero con el tiempo ueron destruidos
todos los libros escritos en deensa de la posici%n iconoclasta, y por esta ra!%n no sabemos
nada sobre ella salvo los testimonios de sus encarni!ados enemi$os.
La victoria de los iconodulas tenía al$unos curiosos límites. Pese a "ue los mon4es se
salieron con la suya rente a los emperadores, no si$niic% "ue la I$lesia hubiera derrocado el
c(saroOpapismo. 'un"ue el emperador uera iconodula, dominaba la I$lesia tanto como los
otros.
'demás, la victoria iconodula no cerr% la brecha con +ccidente "ue sesenta a*os de
iconoclastia habían ensanchado. &unca más se celebr% un concilio al cual asistieran tanto el
clero de +riente como el de +ccidente para debatir una serie de problemas mas eclesiásticos.
La victoria iconodula tuvo tambi(n un eecto serio y nocivo en el desarrollo intelectual del
imperio. 8esde "ue <ustiniano cerrara la 'cademia de 'tenas, el mundo de la erudici%n había
ido perdiendo uer!as. Los desastres "ue sobrevivieron ba4o el $obierno de 3eraclio y los dos
cercos de Constantinopla habían endurecido la vida del imperio y no de4aban espacio para el
desarrollo intelectual.
En torno al CB> <uan 8amasceno escribi% doctamente sobre teolo$ía, y se le considera el
primer escritor cristiano "ue intent% coordinar la ilosoía aristot(lica con la teolo$ía cristiana
-cinco si$los antes se habían hecho intentos parecidos en Europa occidental.. La obra de <uan,
sin embar$o, no se escribi% en el imperio, sino en el caliato, por"ue era el Islam y no la
cristiandad, "uien durante la temprana Edad Media orecía las me4ores condiciones e)ternas
para la erudici%n.
8espu(s de la Controversia Iconoclasta, la I$lesia oriental avan!% prounda y
deinitivamente hacia el calle4%n sin salida y la muerte en vida "ue representa la
inmutabilidad. La lar$a lucha contra la iconoclastia había asustado tanto "ue provoc% una
reacci%n permanente. 8ebido a ello se ren% cual"uier posibilidad de crecimiento intelectual.
El Imperio 9i!antino disrut% todavía de períodos de lorecimiento cultural, pero siempre
como rica conservaci%n del pasado, y nunca como brillante evoluci%n de lo nuevo. El
resultado ue "ue, despu(s de la (poca de <ustiniano, el Imperio 9i!antino nunca produ4o libro
al$uno "ue haya tenido $ran diusi%n ni un nuevo movimiento ilos%ico, ni tuvo nunca un
cientíico. 1 cuando lle$% el momento de "ue la Edad Media loreciera en una nueva cultura
"ue avan!% mucho más allá "ue las obras de los anti$uos, ue en +ccidente, y no en +riente,
donde se produ4o ese lorecimiento.
CL
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
El nuevo imperio en Occidente
En los tiempos del #(ptimo Concilio Ecum(nico, e1 emperador Constantino 5I tenía cerca
de veinte a*os y "uiso poner in a la re$encia. Irene se opuso. 'plast% con irme!a el intento
de Constantino, y e)i$i% "ue el e4(rcito le 4urara idelidad a ella sola.
&o obstante el e4(rcito todavía no se había reconciliado con las ideas iconodulas y era muy
hostil a Irene. #e sublev% y or!% el reconocimiento de Constantino 5I como emperador por
derecho propio. Irene ue desterrada.
Pero Constantino no tenía criterio. Por al$una ra!%n, le dio por pensar "ue le $ustaría tener
a su madre a su lado, y en el CL6 la hi!o volver del e)ilio. Es posible "ue "uisiera a su madre,
pero desde lue$o ella no le "uería a (l. Realmente es una de las parodias más monstruosas de
la maternidad "ue se encuentran en la historia. Empe!% inmediatamente a intri$ar contra (l.
Constantino, "ue se había colocado al alcance de Irene, puso despu(s un arma en su mano.
=enía una esposa llamada María, y una amante, =eodota. ' nadie le preocupaba eso, pero
Constantino, en un arrebato de amor, se divorci% de su esposa en el CLA y se cas% con su
amante. 'l "uerer ser honrado y re$ulari!ar su situaci%n, oendi% a todos los beatos del
imperio. El partido de Irene se ortaleci% inmediatamente, y antes del CLC ella detentaba
suiciente poder como para mandar "ue su hi4o uera apresado y ce$ado. 5ivi% en la
oscuridad, y ni si"uiera se sabe e)actamente d%nde muri%. #u ce$uera supuso, sin embar$o, el
in de su reinado, y tambi(n de la dinastía Isa/rica, "ue había contado con cuatro emperadores
"ue ocuparon el trono durante s%lo ochenta a*os.
8espu(s de ce$ar a Constantino -acto "ue a"uella madre amorosa mand% llevar a cabo con
una brutalidad inusitada., Irene se proclam% emperador, asumiendo el título masculino por"ue
se ne$% a buscar a un hombre a trav(s del cual pudiera $obernar. Esta situaci%n irre$ular dur%
cinco a*os, desde el CLC hasta el M>6, y tuvo repercusiones en la historia occidental.
Casi toda la cristiandad occidental estaba sometida a los reyes rancos, y los rancos no
reconocían a las mu4eres como $obernantes. ;na mu4er emperador les parecía una
contradicci%n en sus t(rminos, y se$/n su modo de pensar, el trono imperial estaba vacío.
8ebido a una coincidencia de la historia, en el mismo momento "ue el +riente estaba
$obernado por una mu4er, el +ccidente estaba dominado por el monarca ranco más
importante de todosG Carloma$no.
M>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
En a"uel momento el papa era Le%n III, y tenía diversas ra!ones para tomar medidas "ue
parecieran ra!onables si se consideraba vacante el trono imperial. Por una parte, Roma era la
sede ori$inal del imperio, y en comparaci%n Constantinopla era una reci(n lle$ada. En todo
caso, debía haber un emperador en Roma y más a/n si no había nin$uno en Constantinopla.
'demás, ya "ue el papa estaba libre del dominio del emperador de Constantinopla, 0por "u(
no iba a tener un emperador propio2
Por consi$uiente, el día de &avidad del a*o M>>, el papa Le%n III coron% a Carloma$no
como emperador romano. 8e nuevo, y por primera ve! en más de tres si$los, había un
emperador romano tanto en +ccidente como en +riente. #%lo e)istía una dierencia, y era
vital. El papa no tenía nin$/n derecho, ni en teoría ni por tradici%n -al menos, en opini%n de
los bi!antinos. para coronar a un emperador. Para Irene, era una simple usurpaci%n del título,
y ue por sí misma una causa de $uerra.
Carloma$no lo sabía muy bien, y hasta cierto punto lamentaba su coronaci%n, en especial
por"ue no le apetecía la idea de tener "ue a$radecer el título al papa. #iempre di4o "ue la
coronaci%n ue ma"uinada sin su conocimiento.
Estamos tan acostumbrados a leer libros planteados desde una perspectiva occidental, "ue
nos dicen "ue Carloma$no era e)tremadamente poderoso -sobre todo en comparaci%n con
otros monarcas occidentales anteriores y posteriores., "ue tal ve! pare!ca e)tra*o "ue
Carloma$no no tuviera especiales $anas de luchar contra el Imperio 9i!antino. Los bi!antinos
tenían el me4or e4(rcito de Europa y eran mucho más uertes, tanto econ%mica como
militarmente, "ue el desvenci4ado Imperio Kranco de Carloma$no, en realidad, Carloma$no
era muy consciente del atraso intelectual y cultural de su reino y estaba muy impresionado por
el le4ano esplendor de Constantinopla. 7obernaba una $ran parte de Italia, y la ar"uitectura
bi!antina "ue encontr% en ella se encuentra imitada en la catedral "ue mand% construir en su
propia capital, 'achen, muy al norte.
M1
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
'l$unos propusieron "ue Carloma$no se casara con Irene, uniendo así las dos mitades de
la cristiandad. Pero 0para "u( serviría "ue un anciano de sesenta a*os se casara con una mu4er
de cincuenta2 &o podían tener hi4os y si era así, 0"ui(n les sucedería2 Por lo tanto, hubo
$uerra, más bien esporádica, puesto "ue no e)istían muchos lu$ares donde los dos imperios
pudieran encontrarse para luchar.
Irene nunca ue popular en el e4(rcito. Como los árabes, los b/l$aros, y para colmo los
rancos rodeaban hostilmente al imperio, se hi!o todavía menos popular. Por mucho "ue se
llamara a sí misma emperador y mantuviera la icci%n de la masculinidad, no podía diri$ir un
e4(rcito. 'sí "ue en el M>6, una conspiraci%n de $enerales bien or$ani!ada la apres%
discretamente y coron% a &ic(oro I, su tesorero, en su lu$ar. La metieron en un convento en
la isla de Lesbos, y allí termin% tran"uilamente su vida un a*o despu(s.
El cascanueces $*lgaro.,ra$e
;na cosa es evidente al hacer de un honrado tesorero un emperador. Está acostumbrado a
administrar dinero y conoce la miseria de no tener bastante. La primera preocupaci%n de
&ic(oro ue, por lo tanto, reali!ar reormas en un sistema $ubernamental "ue se había
desmoronado mientras Irene se dedicaba a las cuestiones reli$iosas y a intri$ar contra su hi4o.
Esto si$niicaba reducir las p(rdidas y recaudar los impuestos con mayor ri$or, y por
supuesto volvi% impopular a &ic(oro. En especial, $rav% las propiedades de los reli$iosos, y
en consecuencia los mon4es le odiaron intensamente. Los monasterios se$uían poseyendo
vastas tierras y la preocupaci%n de los mon4es por sus bolsillos ue siempre capital. Kueran
cuales ueran las necesidades nacionales, las tesorerías monásticas tenían "ue permanecer
intactas.
&ic(oro dio tambi(n los pasos esenciales para renar lo "ue consideraba una $uerra
innecesaria con Carloma$no. &o había posibilidad de obli$ar al monarca ranco a abandonar
el título de emperador, así "ue 0por"u( no lle$ar a al$/n tipo de compromiso2 En el M>E,
&ic(oro y Carloma$no irmaron una pa! "ue de4aba ormalmente el sur de Italia y la costa
iliria en manos del Imperio 9i!antino. 8e todos modos, ambos lu$ares estaban demasiado
le4os como para "ue lo rancos pudieran lle$ar hasta ellos. +tra uente más probable de
conlictos era 5enecia, "ue estaba rodeada de territorio ranco sin embar$o, tambi(n "ued% en
poder de los bi!antinos. =odo ello ue un lo$ro ra!onable de &ic(oro, "ue e)primi% al
má)imo a los rancos sin reconocer a/n su título imperial.
&ic(oro tuvo menos suerte con el Islam. La dinastía +meya se e)tin$ui% y el Islam cay%
ba4o la dinastía de los monarcas 'basidas, en torno al CB>. Estos trasladaron su capital desde
8amasco hasta 9a$dad, más al este. 7obernaron todo el vasto imperio islámico, salvo Espa*a
en el e)tremo occidental
E
, y con ellos los árabes se ortalecieron de nuevo. #u uer!a nunca
ue suiciente para llevarles hasta Constantinopla, pero sus incursiones en 'sia Menor eran
cada ve! más peli$rosas y duras. En el CMA el más amoso de los abasidas, 3ar/n alORashid
-c(lebre por su papel en los cuentos de las Mil # una (oches. accedi% al trono.
Irene había decidido pa$ar $randes tributos a los abasidas para evitar sus incursiones en el
imperio. Para el alma ahorrativa de &ic(oro, un tributo tan $rande era insostenible. Por
consi$uiente, envi% una carta a 3ar/n alORashid para anunciarle "ue iba a de4ar de pa$arlo.
La contestaci%n de 3ar/n es ins%lita en los anales de la diplomacia. El te)to completo
decíaG ?En nombre del 8ios misericordioso, 3ar/n alORashid, 4ee de los ieles, a &ic(oro,
perro romano. 3e recibido tu carta, hi4o de iniel, y no escucharás mi r(plica, sino "ue la
E
Espa*a permaneci% ba4o el $obierno de un +meya, /nico superviviente de la dinastía anterior.
M6
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
verás@. 3ar/n or$ani!% rápidamente una invasi%n de 'sia Menor, hi!o retroceder a los
e4(rcitos bi!antinos y obli$% al emperador a una pa! humillante. El tributo tuvo "ue continuar.
Pero si aumentaron las presiones árabes, tambi(n lo hicieron las de los b/l$aros. El
cascanueces b/l$aroOárabe volvi% a uncionar plenamente. En el M>M un 4ee vi$oroso llamado
Srum apareci% a la cabe!a de los b/l$aros. #us primeras victorias se produ4eron rente a los
/ltimos restos de los ávaros, "ue habían sido una muy seria amena!a para el imperio dos
si$los antes. 9a4o los $olpes de Srum, los ávaros desaparecieron de la historia para siempre.
En relaci%n con los bi!antinos, no obstante, los b/l$aros parecían me4ores "ue los ávaros.
Srum sostuvo una dura $uerra contra el imperio y &ic(oro tuvo "ue pasar los /ltimos a*os
de su reinado haciendo campa*as en los 9alcanes. Por dos veces, &ic(oro lo$r% ocupar su
capital, pero la capital de una sociedad tribal no era el e"uivalente a Constantinopla. La
capital b/l$ara no era nin$/n centro estrat($ico, y puesto "ue sus e4(rcitos se$uían luchando,
los bi!antinos sencillamente tuvieron "ue retirarse las dos veces.
Por in, en el M11, en una $ran batalla en las monta*as, los bi!antinos surieron una seria
derrota. Por primera ve! desde la undaci%n de Constantinopla, un emperador moría en el
campo de batalla, y los mon4es del imperio celebraron esta catástroe nacional con salva4e
ale$ría.
8urante unos cuantos a*os, domin% la conusi%n entre los bi!antinos. #tauraVio, hi4o de
&ic(oro, sucedi% a su padre, pero tambi(n ue herido en la misma batalla en "ue muri% a"u(l,
y el nuevo emperador alleci% tan s%lo unos meses despu(s. Le sucedi% Mi$uel I, yerno de
&ic(oro. Mi$uel estaba lleno de buenas intenciones, pero ue un monarca d(bil y dominado
por los mon4es.
El partido monástico llevaba tiempo ba4o la direcci%n de =eodoro #tudita -se llamaba así
por"ue era prior del monasterio de Estudion en Constantinopla.. #e había dedicado con $ran
ener$ía a reormar los monasterios y a promover la mayor piedad y ascetismo. #u rí$ida
moralidad le llev% a desaprobar a voces el matrimonio de Constantino 5I con su amante, y
ello ue causa de sus dos e)ilios. =eodoro #tudita era un iconodula convencido, por supuesto y
actu% duramente para ani"uilar cual"uier huella de la iconoclastia. Esto era del a$rado de
Mi$uel, "ue tuvo a #tudita como su conse4ero principal.
Los conse4eros no eran suicientes para permitir a Mi$uel entenderse con Srum, el
poderoso b/l$aro. En el M16, Mi$uel reconoci% la valide! del título del emperador
Carloma$no. Era una concesi%n tremenda, hecha con la esperan!a de "ue los rancos, situados
al otro lado del territorio b/l$aro, atacaran a este, aliviando así las presiones b/l$aras sobre el
Imperio 9i!antino. #i era eso lo "ue "uería Mi$uel, tuvo "ue sentirse rustrado. Carloma$no
casi había lle$ado al inal de su lar$o reinado -muri% en el M1J., y una ve! inali!ado, con un
sucesor mucho más d(bil, el Imperio Kranco se sumer$i% por completo en una $uerra civil y
se hi!o peda!os de modo $radual.
Por consi$uiente, los b/l$aros continuaban avan!ando y Srum vencía por do"uier. En el
M16, y otra ve! en el M1E, $an% sendas batallas en =racia y si$ui% su camino hacia la propia
Constantinopla. 8e nuevo, la capital se enrent% con un enemi$o e)tran4ero. 3abía surido a
los hunos, los persas, los ávaros, los árabes y ahora a los b/l$aros.
Kue una suerte para el imperio "ue en a"uellos momentos el e)tremo abasida del
cascanueces b/l$aroOárabe se "uedara "uieto. 3ar/n alORashid muri% en el M>L, y tras (l
vinieron varios a*os de $uerra civil "ue ocuparon tanto a los árabes "ue de4aron a 'sia Menor
en pa! durante al$/n tiempo. 'demás, los bi!antinos consi$uieron encontrar el hombre
indicado para salvar a la ciudad. Kue casi una repetici%n de lo "ue había ocurrido un si$lo
antes, cuando los árabes sitiaron a Constantinopla por se$unda ve!. =ambi(n esta ve! un
ME
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
$eneral se dio cuenta de "ue s%lo se podía salvar al imperio si una mano -la suya. se hacia con
el poder, y de nuevo el nombre del $eneral era Le%n.
Mientras los b/l$aros avan!aban en tropel hacia los muros de la ciudad, las tropas de Le%n
le declararon emperador e hicieron una carrera con el enemi$o a ver "ui(n lle$aba primero a
Constantinopla. Mi$uel, tal ve! eli! de verse libre de a"uella car$a, no opuso resistencia a
pesar de "ue el partido de los mon4es le apoyaba uertemente. 'bandon% el trono, y pas%
tran"uilamente los treinta a*os "ue le "uedaban de vida.
El nuevo emperador, coronado en 4ulio del M1E, era Le%n 5, el 'rmenio -por su lu$ar de
nacimiento., y su reinado ue parecido al de Le%n III, al i$ual "ue su acceso al poder había
sido similar. Mand% reor!ar las deensas de la ciudad contra el e4(rcito b/l$aro, "ue había
rodeado las entradas por tierra a la ciudad una semana despu(s de su coronaci%n.
Los sitiadores se encontraron, por supuesto, con "ue las murallas eran insuperables para
ellos. Le%n diri$i% correrías uera de Constantinopla y (stas hicieron retroceder a los
b/l$aros, provocando entre ellos una carnicería considerable. Le%n intent% incluso tener un
encuentro con Srum, durante el cual el 4ee b/l$aro sería asesinado a traici%n, pero su
proyecto racas%.
Kinalmente Srum se vio obli$ado a retirarse y al a*o si$uiente muri%. Este hecho "uit%
uer!as a los b/l$aros. Le%n derrot% al hi4o y sucesor de Srum en una violenta batalla en el
M1C, y se irm% la pa!. ' partir de entonces, los b/l$aros se contentaron con someter el norte y
el oeste -la Rumania y la 3un$ría modernas.. Crearon un reino considerable "ue ocupaba el
espacio entre los imperios ranco y bi!antino.
En el interior, Le%n 5 ue tambi(n otro Le%n III. El nuevo Le%n procedía tambi(n de 'sia
Menor y era avorable a la iconoclastia. Pero los tiempos habían cambiado, y no podía ir
demasiado le4os. Convoc% un concilio eclesiástico en 3a$ia #oía, y volvi% a establecer un
tipo modiicado y menos rí$ido de iconoclastia "ue no obstante, provoc% la ira desatada de
=eodoro #tudita, "uien ue rápidamente enviado al e)ilio por tercera ve!.
Le%n tenía un anti$uo compa*ero en armas, Mi$uel el 'moriano -el nombre le venía de
haber nacido en la ciudad de 'morium, situada en el centro de 'sia Menor.. #iendo
emperador, Le%n descubri% "ue era menos ácil tener ami$os, y empe!% a sospechar de
Mi$uel. Posiblemente sus sospechas tenían undamento, puesto "ue los mon4es estaban
or$ani!ando conspiraciones por todas partes.
Le%n decidi% "ue su anti$uo ami$o Mi$uel era culpable de traici%n, y mand% "ue le
detuvieran y le e4ecutaran. Kue la se*al para actuar, ya "ue Mi$uel podía revelar otros
nombres, y los conspiradores no se atrevían a esperar "ue eso ocurriera. El día de &avidad del
M6>, mientras Le%n 5 diri$ía el canto en los servicios de la capilla palacie$a, se lan!aron
sobre (l. El emperador levant% una pesada cru! para deenderse, pero le superaban con mucho
en n/mero y le redu4eron. Mi$uel ue sacado de su celda, todavía encadenado, y aclamado
emperador con el nombre de Mi$uel II. ;n deecto en su habla le mereci% el apelativo de
Mi$uel el =artamudo.
;na ve! más, el imperio suri% un reinado d(bil, y el cascanueces b/l$aroOárabe se puso en
movimiento. Las incursiones b/l$aras empeoraron en el norte, y los bi!antinos surieron una
derrota desastrosa contra el Islam en el mar. Para comen!ar, el imperio se vio aectado por
una insurrecci%n en Espa*a, "ue desde lue$o parecía estar lo bastante le4os como para no
preocupar a los $obernantes de Constantinopla. Pero no ue así. Los desordenes contra los
nuevos impuestos a$itaron C%rdoba, la capital de la Espa*a musulmana, y las severas
medidas de represi%n provocaron cientos de muertos y muchos miles de e)iliados.
MJ
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
;nos 1B.>>> musulmanes espa*oles partieron por mar hacia el este, cru!aron el
Mediterráneo y se establecieron en 'le4andría, en E$ipto. 'llí se asentaron, y durante a*os
ueron $entes in$obernables y de imposible inte$raci%n, hasta "ue el $obernador e$ipcio les
soborn% con una $ran cantidad de dinero, y les indic% "ue se sentirían mucho me4or en un país
"ue uera de verdad suyo y "ue podrían arrancar al Imperio 9i!antino -era el vie4o sistema de
los bi!antinos de pa$ar y se*alar a otro lado, diri$ido ahora contra ellos..
En el M6A, los moros invadieron Creta, se apoderaron de la isla tras una d(bil resistencia y
la convirtieron en una naci%n islámica independiente. Ediicaron una nueva capital llamada
Chanda), y con el tiempo la isla ue llamada por su nombre italiano de Candia.
#ometida al $obierno islámico, Creta se convirti% en un nido de piratas "ue atacaban el
comercio mediterráneo e iniciaron una tradici%n de piratería islámica "ue no desaparecería
durante más de mil a*os. Estos acontecimientos si$niicaron mucho más "ue la p(rdida de
una isla para el imperio. 8urante un período, (ste perdi% el dominio del mar y sus costas
"uedaron e)puestas a la depredaci%n y el sa"ueo.
+tra $ran p(rdida se produ4o más al oeste, en Italia. En el M6C el comandante naval
bi!antino Euemio se sublev% contra el emperador. Le pareci% una $enial idea pedir ayuda a
una uer!a e)terior para luchar a avor de su causa. Esta misma idea $enial se le ha ocurrido a
los participantes en $uerras civiles innumerables ocasiones a lo lar$o de la historia, y ha
terminado casi siempre en una catástroe, puesto "ue a"uellas a "uienes se ha pedido su
intervenci%n se "uedan invariablemente con el poder. 8e las lecciones "ue nos ha dado la
historia, (sta parece la más clara, y la más recuentemente olvidada.,
En el caso de Euemio, la uer!a e)terior eran los a$labidos, una tribu "ue dominaba lo "ue
es ahora =/ne! y Libia, y "ue se estaba independi!ando del caliato 'basida. Los a$labidos
enviaron una uer!a a #icilia en el M6C e inmediatamente empe!aron a luchar por su propia
cuenta. Mataron a Euemio en el M6M y tomaron Palermo en el ME1. 1a disponían de una
irme posici%n en la $ran isla, "ue poco a poco ueron aumentando. Los bi!antinos se
deendieron tena!mente, manteni(ndose con resoluci%n en las men$uantes !onas costeras. La
tendencia occidental a considerar al Imperio 9i!antino como decadente hace "ue resulte
demasiado ácil pasar por alto esta tena! deensa de #icilia. El ?decadente@ imperio resisti%
durante un si$lo y cuarto antes de ser e)pulsado de la isla.
#in embar$o, la invasi%n de #icilia no tuvo "ue esperar hasta su triuno inal para
convertirse en un desastre, tanto para Europa occidental como para los 9i!antinos. ;sando
#icilia como base, los e)pedicionarios islámicos establecieron posiciones temporales en Italia
y obli$aron a Roma a pa$ar tributo.
El patriarca # el papa
Mi$uel el =artamudo intent% reor!ar su posici%n con un acto simb%lico. 8espu(s de la
muerte de su mu4er, hi!o salir de un monasterio a una mu4er llamada Eurosina, hi4a de
Constantino 5I, el emperador "ue había sido ce$ado por su madre Irene unos treinta a*os
antes. Mi$uel se cas% con ella, y de esta manera se ali% con la dinastía Isa/rica.
&o tuvo mucha si$niicaci%n, puesto "ue no tuvieron hi4os. Cuando muri% Mi$uel en el
M6L, su hi4o =e%ilo, de su primera mu4er, pudo, sin embar$o, considerarse miembro por
adopci%n de la dinastía Isa/rica. Podía haber tenido al$una inluencia en la men$uante
porci%n iconoclasta de la poblaci%n, pero no le sirvi% de nada con los mon4es.
Pero tampoco esperaba nada de (stos. =e%ilo ue e1 emperador iconoclasta más declarado
desde la muerte de Le%n I5, medio si$lo antes. En el ME6, =e%ilo promul$% un edicto "ue
MB
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
convirti% en ile$al el culto de los íconos, y por /ltima ve!, más de un si$lo despu(s de "ue
Le%n III hubiera iniciado esa práctica, se intent% hacer más sencillo y austero el culto
bi!antino.
=e%ilo reor$ani!% tambi(n el sistema de temas, y lo ampli% incluso a Nuersona, la distante
avan!ada imperial en las costas del norte del mar &e$ro, donde <ustiniano II había sido
e)iliado anta*o. 3asta entonces, Nuersona había sido un %sil muerto desde hacía tiempo,
por"ue era, en cierta manera, la /ltima de las ciudadesOestado $rie$as. 'un siendo parte de un
tema, conserv% una sombra de auto$obierno "ue hacía de ella la más oscura de las oscuras
sombras en la anti$ua 7recia de doce si$los antes.
El reinado de =e%ilo tuvo "ue enrentarse con una lar$a $uerra contra el caliato 'basida,
en el curso de la cual consi$ui% al$unas victorias, pero "ue a la lar$a le vali% el apelativo de
=e%ilo el 8esaortunado reco$ido en las cr%nicas. En el MEA, una oensiva bi!antina termin%
brillantemente con el sa"ueo y destrucci%n del lu$ar de nacimiento del calia. El calia
reaccion% uriosamente ante esta p(rdida de presti$io preparando una $ran e)pedici%n al 'sia
Menor en el MEM, cuyo /nico prop%sito era la captura y destrucci%n de 'morium, la ciudad de
ori$en de la nueva dinastía bi!antina. En eecto, la ciudad ue tomada y destruida. &o "ued%
ni un ediicio en pie, y murieron E>.>>> habitantes. =e%ilo nunca se recuper% del $olpe.
Muri% en el MJ6, de4ando como sucesor un hi4o de cuatro a*os "ue $obern% con el nombre de
Mi$uel III. Kue la esposa del diunto emperador y madre del nuevo, =eodora, la "ue actu%
como re$ente.
;na ve! más la emperatri!, viuda de un emperador iconoclasta, se dedic% a la tarea de
restaurar los íconos. Pero =eodora no era como Irene. 'l i$ual "ue su diunto marido había
sido moderado en su iconoclastia, tambi(n ella ue moderada en su reacci%n. Intent% $anarse a
los iconoclastas en lu$ar de obli$arles a cambiar, y por re$la $eneral tuvo ()ito. 8e una ve!
para siempre, los iconodulas triunaron en el MJE, y la iconoclastia desapareci% de la escena
despu(s de un si$lo y cuarto de e)istencia.
En líneas $enerales, =eodora $obern% bien y se deendi% contra los abasidas en la $uerra
"ue continuaba en 'sia Menor. 'ntes del MBA, sin embar$o, su hi4o tenía ya veinte a*os y
estaba deseoso de $obernar por su propia cuenta. =eodora no tenía más $anas "ue Irene de
renunciar al $obierno, pero su hermano 9ardas or$ani!% un $olpe, se apoder% del control del
$obierno, y apart% a =eodora del poder. Esta dio su consentimiento, se retir% a un convento, y
al contrario de Irene, no hi!o nin$/n intento de volver al poder. Pas% la d(cada inal de su
vida en pa!, mientras "ue 9ardas se convirti% en el principal conse4ero de Mi$uel.
' pesar de las derrotas de los bi!antinos en 'sia Menor y en #icilia -donde, al comien!o
del MBL, los musulmanes completaron la con"uista del interior., el reinado de Mi$uel III vio
como el imperio disrutaba de un renacimiento cultural. La pompa y el lu4o aumentaron, y
Mi$uel estableci% el es"uema oicial de decoraci%n de las i$lesias bi!antinas en el espl(ndido
oratorio "ue construy% dentro del palacio. =ambi(n se reor$ani!% la ;niversidad de
Constantinopla, de orma "ue el proundo período de oscuridad desde los tiempos de 3eraclio
comen!% a despe4arse, y la cultura bi!antina empe!% a diundirse hacia el e)terior.
La diusi%n hacia el e)terior provoc% un serio conlicto de nuevo con el papa. Mientras los
iconoclastas habían tenido el poder y el patriarca era un rompedor de imá$enes, los
iconodulas se habían callado en la cuesti%n del dominio papal, y habían aceptado la ayuda del
papa sin e)a$erar la vie4a discusi%n de "ui(n era más importante, Roma o Constantinopla. #in
embar$o, una ve! "ue los iconodulas consi$uieron de nuevo el poder, la discusi%n resur$i%
con uer!a. La disputa aect% incluso a la cuesti%n de la conversi%n de los pa$anos.
MA
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
El cristianismo había sido siempre una reli$i%n proselitista, en parte por el vehemente
deseo de "ue todos los hombres reconocieran lo "ue los cristianos consideraban la verdad, y
en parte por"ue la conversi%n al cristianismo acilitaba el control político. Por lo tanto, la
conversi%n se convirti% en instrumento del imperialismo.
Esto ocurri% incluso en el primer si$lo de la Roma cristiana, cuando el imperio y Persia
luchaba sin in por el control de 'rmenia. ;na $ran parte de 'rmenia era ya cristiana, y para
avorecer y e)tender este hecho, la I$lesia prepar% una traducci%n de la 9iblia al armenio.
Pero en esta (poca el cristianismo se había dividido prácticamente en dos reli$iones
rivales, una encabe!ada por el papa en Roma y la otra por el patriarca de Constantinopla.
Cada cual estaba ansioso por convertir a los pa$anos en competencia con su rival, puesto "ue
cada cual aumentaría su poder si un $rupo determinado de tribus re!aba en latín en lu$ar de
hacerlo en $rie$o -o al contrarío., y reconocía la supremacía del papa -o la del patriarca..
En cuanto a los bárbaros, tenían "ue ver "u( rama de la I$lesia era menos peli$rosa para su
se$uridad. 'sí los eslavos moravos "ue habitaban lo "ue hoy llamamos Checoslova"uia,
consideraban a los $ermanos sus enemi$os principales, y al Imperio 9i!antino un posible
aliado contra ellos. Por ello, pidieron al emperador "ue les enviara misioneros "ue les
preparasen para in$resar en la I$lesia oriental.
En el MA6, se envi% a dos $rie$os, Cirilo y Metodio a convertir a los moravos.
Emprendieron su labor con $ran entusiasmo, inventando un alabeto para emplearlo en los
idiomas eslavos. =odavía hoy se emplea el alabeto cirílico en ciertas naciones eslavas.
La I$lesia occidental se opuso en(r$icamente a esta actividad de los misioneros $rie$os
más allá de la línea "ue se consideraba como la separaci%n entre +riente y +ccidente. El papa
intent% con ()ito invalidar la maniobra patrocinando (l mismo a los misioneros. Cirilo y
Metodio ueron llamados a Roma un par de veces, y el papa permiti% "ue los eslavos usaran
su idioma nativo, en lu$ar del latín, en la litur$ia.
8e este modo, se pusieron los cimientos para la subsi$uiente absorci%n de los eslavos
occidentales, no s%lo en lo "ue hoy es Checoslova"uia, sino tambi(n en lo "ue es hoy Croacia
-el noroeste de 1u$oslavia., por la I$lesia occidental. En eecto, el papa ue más le4os. Los
b/l$aros consideraban a los bi!antinos sus enemi$os, y por consi$uiente pidieron a su ve!
misioneros occidentales, y la I$lesia Romana acept%. #e enviaron misioneros occidentales a
los b/l$aros, y entonces lle$% el turno del clero bi!antino para deenderse y $anar, por"ue,
con el tiempo, los b/l$aros se convirtieron a los ritos de la I$lesia oriental.
Entretanto, el patriarcado estaba des$arrado por un cisma. +cupaba la sede patriarcal
I$nacio, hi4o del vie4o Mi$uel I, "ue había $obernado durante un breve espacio treinta a*os
antes. Kue nombrado por =eodora, la anti$ua reina madre, y se sospechaba "ue le $ustaría
verla de nuevo en el poder. Por esta ra!%n ue destituido, y en su lu$ar se elev% a Kocio, un
sabio, al patriarcado. Este cambio no sent% bien en la I$lesia oriental, donde apareci% una
prolon$ada controversia entre los partidarios de ambos.
En el MBM, &icolás I se convirti% en papa. Kue uno de los papas más uertes de principios
de la Edad Media y un decidido deensor de la doctrina de la supremacía papal. 0Nu( me4or
orma de demostrar esta supremacía "ue intervenir en la disputa sobre el patriarcado y
establecer así su derecho a tomar decisiones en la cuesti%n2 8ecidi% intervenir como
partidario de I$nacio, y e)comul$% a Kocio.
En realidad, esto ayud% a Kocio, "ue pudo aprovecharse del nacionalismo bi!antino,
denunciando los esuer!os del papa por establecer la supremacía reli$iosa sobre los anti$uos
MC
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
enemi$os del imperio, los b/l$aros. Para ortalecer su posici%n antiOpapal, inici% una nueva
controversia entre las dos ramas de la I$lesia.
El +riente y el +ccidente llevaban casi cinco si$los de disputas sobre lo "ue en esencia era
la cuesti%n de la primacía. 'penas había discusiones teol%$icas. Pero, entonces Kocio sac% a
relucir una cuesti%n "ue con toda se$uridad parecía casi increíblemente insi$niicante a
cual"uiera "ue no uera un te%lo$o -y, desde lue$o, a cual"uiera "ue no uera cristiano.. #in
embar$o, cre% un obstáculo insuperable entre las dos ramas.
La I$lesia oriental sostenía "ue el Espíritu #anto procedía del Padre, y su 4uicio se basaba
en las pruebas de la Escritura. La I$lesia occidental, deseosa de aumentar la simetría y la
belle!a del concepto de la =rinidad, sostenía "ue procedía tanto del Padre como del 3i4o. En
latín, la palabra adicional "ue si$niica "ue procedía tambi(n del 3i4o era ?ilio"ue@. La
disputa "ue inici% Kocio ue la denuncia de esta palabra a*adida, y por eso se la conoce como
la Controversia Kilio"ue.
&in$una de las dos partes estaba dispuesta a lle$ar a un compromiso sobre la cuesti%n y de
ahí vino un problema más "ue separ% a +riente de +ccidente. 8e hecho, nunca se ha resuelto
la Controversia Kilio"ue, si$ue siendo un punto de disputa todavía en nuestros días.
MM
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
C. Emperadores y $enerales
0na nueva dinastía
#in embar$o, los diversos altiba4os en los asuntos bi!antinos no preocupaban mucho al
propio emperador. Mi$uel III era un 4oven inestable "ue mereci% el apodo de Mi$uel el
9orracho en las cr%nicas posteriores por ser bastante ami$o de los placeres. Las reali!aciones
de su reinado se debían más a su competente tío 9ardas "ue a (l. Lo "ue pas% ue "ue 9ardas
era demasiado estricto y entre$ado al cumplimiento de su deber para complacer a un
emperador rívolo durante mucho tiempo.
Mi$uel se sentía atraído por un 4oven "ue traba4aba en los establos
1
en Constantinopla.
El 4oven se llamaba 9asilio. Posiblemente su amilia era de ori$en armenio, pero (l habla
nacido en Macedonia -donde Kilipo y 'le4andro Ma$no habían $obernado once si$los antes..
Por esta ra!%n se le conoce en la historia por el nombre de 9asilio el Macedonio. Era uerte,
atl(tico, $uapo e inculto -un tanto parecido al tío de <ustiniano, <ustino, tres si$los y medio
antes.. Mi$uel se sentía muy atraído por (l, y por eso le convirti% en un compa*ero íntimo.
Incluso recibi% la orden de casarse con la amante del emperador.
Esto le venía bien a Mi$uel, ya "ue daba a su amante la condici%n social de mu4er casada,
pero en circunstancias "ue no le privaban de su compa*ía. Más tarde, la amante tuvo un hi4o,
lo "ue ha dado pie a al$unas discusiones sobre si era hi4o de Mi$uel o de 9asilio. =al ve! ni
si"uiera ella lo sabía, pero los historiadores han decidido "ue era hi4o de 9asilio. Cuando
Mi$uel se cans% de 9ardas, 9asilio anim% a su imperial patr%n a tomar medidas ri$urosas. En
el MAB, con el permiso de Mi$uel, 9asilio asesin% a 9ardas. Mi$uel, est/pidamente, convirti%
a 9asilio en emperador asociado en el MAA y pronto recibi% la recompensa por sus acciones,
por"ue en el MAC 9asilio le hi!o asesinar cuando estaba borracho. -#e han contado muchos
chismes escandalosos de Mi$uel, pero "ue empe!aron a circular durante el reinado si$uiente
para diamar su nombre y conse$uir "ue la poblaci%n bi!antina aceptara , el hecho de "ue el
nuevo emperador -por"ue 9asilio ascendi% al trono como 9asilio I. era el asesino del
anti$uo..
Con el asesinato de Mi$uel III, la dinastía amoriana lle$% a su in. La ormaron s%lo tres
emperadores, y dur% al$o más de medio si$lo. #e podría pensar "ue, con seme4ante comien!o,
el nuevo emperador sería un racaso total, pero no ue así. La recuperaci%n bi!antina continu%
ba4o su $obierno y demostr% ser un emperador prudente. 8e hecho, ue el primero de la mayor
dinastía del imperioG la macedonia.
9asilio I era hombre ru$al y busc% administradores honrados. 9a4o su patrocinio se revis%
una ve! más el C%di$o de <ustiniano, en un $i$antesco proyecto "ue no lle$% a completar
hasta mucho despu(s de su muerte. Res/menes preliminares del c%di$o se tradu4eron a los
idiomas eslavos y ello e4erci% inluencia a la lar$a sobre el derecho eslavo, incluido el derecho
ruso.
9asilio pudo reor!ar los puestos ronteri!os del imperio, por"ue a ambos lados los $randes
imperios enemi$os se estaban ra$mentando. El caliato abasida iba haci(ndose peda!os
lentamente a medida "ue las provincias le4anas se hacían independientes y "ue los calias se
1
&o era un traba4o tan humilde como puede parecer. Poder mane4ar caballos era importante para las carreras
en el hip%dromo, y a/n más para la caballería del e4(rcito. En las naciones occidentales, los elevados títulos de
mariscal y condestable son evoluciones de las palabras "ue tenían sus orí$enes en Hmo!o de establoI o
Hcaballeri!oI, y en los dos casos estas palabras se empleaban pan desi$nar a oiciales militares de alta
$raduaci%n.
ML
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
recluían cada ve! más en sus harenes. El Imperio Kranco tambi(n se había ra$mentado, y
9asilio pudo ampliar el dominio bi!antino en el sur de Italia a e)pensas de a"u(l.
Luch% contra la amena!a de los piratas "ue estaban haciendo del mar Mediterráneo una
tierra de nadie, $racias a la base cretense "ue poseían, e incluso acarici% la esperan!a de
recuperar #icilia. 8urante al$/n tiempo, las cosas parecían ir bien en la isla occidental.
8esembarcaron tropas imperiales en #icilia e hicieron al$unos avances, pero despu(s se
produ4o un cambio de suerte, y en el MCM, las uer!as islámicas tomaron la $ran ciudad de
#iracusa. Este acontecimiento disminuy% las posibilidades de recuperaci%n, pero los
bi!antinos se si$uieron a$arrando con uror a unos cuantos lu$ares de la costa.
9asilio, puestos los o4os en la e)pansi%n hacia el oeste, hi!o lo "ue pudo para cerrar la
brecha con Roma. 8estituy% a Kocio como patriarca, y repuso a I$nacio. ;na ve! muerto
I$nacio, repuso a Kocio de nuevo, pero no le permiti% tomar posiciones e)tremas contra
Roma.
Los papas romanos de los tiempos de 9asilio eran personalidades mucho más d(biles de lo
"ue había sido &icolás I, y además, estaban despavoridos, por las aortunadas incursiones
islámicas contra su ciudad. 'sí "ue en el MCL el papa <uan 5III, consciente de su propia
incapacidad de deenderse de las uer!as islámicas en Italia central, y al comparar esta
situaci%n con la eicacia con "ue los bi!antinos les habían echado de la parte sur, consinti% en
reconocer a Kocio como patriarca. La divisi%n entre las dos i$lesias se pali% de este modo,
pero no se cur%, puesto "ue no hubo conciliaci%n en cuanto a la palabra claveG ?ilio"ue@.
=ambi(n se produ4o en tiempos de 9asilio el racasado intento occidental de convertir a los
b/l$aros al cristianismo occidental. Los b/l$aros aceptaron la versi%n oriental y se han
mantenido ieles a ella hasta el presente.
9asilio I muri% en el MMA como resultado de un accidente de ca!a. ;n venado urioso
en$anch% sus astas en el cintur%n de 9asilio y, antes de "ue se pudiera librar al emperador, lo
había arrastrado diecis(is millas -se$/n una historia sin duda e)a$erada., y había recibido
heridas mortales.
#u hi4o le sucedi% con pasmosa acilidad con el nombre de Le%n 5I, ya "ue el pueblo
bi!antino se había acostumbrado a las dinastías. Era evidente "ue la prosperidad era mayor
"ue nunca y el imperio más uerte cuando el trono pasaba pacíicamente de padre a hi4o
-sobre todo, cuando ambos eran capaces, como ocurri% con Le%n III y Constantino 5..
=ambi(n era evidente "ue en el interre$no entre dinastías, cuando el imperio pasaba de una
mano ávida a otra, e)istía anar"uía en el interior y debilidad en las ronteras.
Cuando 9asilio I ascendi% al trono, se había diundido la idea de la le$itimidad. #e$/n esta
idea, el trono debía pasar de padre a hi4o o, si no había un hi4o, al pariente, más cercano con
arre$lo a al$/n sistema aceptado. El sistema de le$itimidad erradic% la elecci%n del monarca
por el pueblo o por un pe"ue*o $rupo de notables "ue podían decidir la sucesi%n. En lu$ar de
esto, la elecci%n procedía de 8ios, por"ue era 8ios "uien decretaba "ui(n iba a ser el hi4o o
pariente más cercano de cual"uiera.
La idea de la le$itimidad tra4o como resultado casi inevitable, más tarde o más temprano,
la idea del derecho divino de los reyes. #e$/n ella, un monarca s%lo era responsable ante
8ios, "ue le había ele$ido para su papel, y no ante nin$uno de sus s/bditos "ue no tenían ni
podían tener opini%n al$una en su elecci%n -al menos en teoría.. El hi4o de 9asilio, Le%n 5I,
recibi% una educaci%n más esmerada "ue la mayoría de los príncipes, y su maestro ue nada
menos "ue el patriarca Kocio. El nuevo emperador se consideraba sobre todo un erudito.
Escribi% sobre diversos asuntos, desde tratados militares hasta poesía, además de unos cuantos
sermones. #iempre e)iste la tentaci%n de suponer "ue el monarca pudo tener a su servicio a un
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Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
?Hne$ro@ "ue escribía sus obras, y al$unos historiadores sospechan "ue Le%n no era tan
estudioso como se creía. Pero, por otra parte, es perectamente posible "ue un emperador
aislado ten$a talento literario. En todo caso, al emperador se le conoce en la historia por el
nombre de Le%n el #abio, o Le%n el Kil%soo.
Le%n no mostr% nin$/n cari*o especial por Kocio, pero es l%$ico "ue el mentor ri$uroso no
se ha$a "uerer por su pupilo. ;na de las primeras acciones de Le%n ue, por lo tanto, destituir
de nuevo a Kocio del patriarcado y sustituirle por al$uien "ue posibilitara la uni%n con Roma
-pero como no se había resuelto la Controversia Kilio"ue, poco se podía hacer.. Esta ve! la
destituci%n de Kocio ue deinitiva, y el anciano pas% sus /ltimos a*os en un monasterio
donde muri% en el ML1.
La mayor aportaci%n de Kocio a la historia, aparte de la disputa reli$iosa entre +riente y
+ccidente, es su erudici%n clásica. Recopil% una voluminosa colecci%n de e)tractos de la
literatura $rie$a acompa*ados por sus propias sinopsis. 3abitualmente un traba4o así,
derivado y de se$unda mano, hubiera sido descartado por los eruditos serios como simple
populari!aci%n e indi$na de notoriedad en comparaci%n con los ori$inales, base de los
e)tractos. #ucede así cuando el ori$inal no ha desaparecido. En este caso, muchos ya no
e)istían. El popurrí populari!ado de Kocio es todo lo "ue nos "ueda de muchas obras. Por
tanto, tiene $ran valor.
8urante el $obierno de Le%n se concluy% la revisi%n del c%di$o 4urídico, iniciada por
9asilio I. Era una obra increíblemente detallada en sesenta tomos. Con ella desapareci% el
/ltimo vesti$io de autoridad del #enado, tal como era de esperar cuando la sucesi%n
monár"uica se inspiraba en el principio de le$itimidad. El poder del emperador era ya, en
teoría, absoluto, sin las limitaciones de un or$anismo consultivo.
#in duda, el poder absoluto de cual"uier monarca s%lo alcan!a normalmente hasta donde
pueden lle$ar su e4(rcito y su marina, y durante el reinado de Le%n el imperio suri% una
humillaci%n particularmente severa. El intento de 9asilio de li"uidar la piratería marítima
había racasado, y casi como si uera una respuesta, los piratas se hicieron más osados. Los
corsarios islámicos nave$aban impunemente por el mar E$eo, e1 cora!%n del imperio
bi!antino. ;n corsario especialmente atrevido, Le%n de =rípoli, nave$% hacia el norte a trav(s
de todo el E$eo en el L>J, y cay% como un rayo sobre la coniada ciudad de =esal%nica.
Consi$ui% co$er 6>.>>> prisioneros "ue llev% a los mercados de esclavos del Islam.
Le%n 5I reor!% su lota como resultado de esta costosa lecci%n y pudo echar a los piratas
del E$eo. Intent% hacer más cosas, pero racas% al i$ual "ue 9asilio. En el L11, Le%n de
=rípoli derrot% a la lota bi!antina en pleno Mediterráneo.
Los $,r$aros del (orte
;n peli$ro todavía más serio amena!aba por tierra. Los b/l$aros, despu(s de casi un si$lo
de pa! tras la muerte de Srum, empe!aron a dar se*ales de vida. Los bi!antinos pudieron
llevarse un $ran dis$usto por"ue los b/l$aros ya no eran unos bárbaros pa$anos. #e habían
hecho cristianos y de la variedad oriental. El rey b/l$aro 9oris I sentía una natural inclinaci%n
hacia la vida reli$iosa, y acept% el cristianismo en el MAB.
&ada menos "ue el emperador Mi$uel III ue su padrino. 'demás, 9oris se cuid% de "ue al
convertirse (l al cristianismo, todo el país se convirtiera con (l. Le $ustara o no -y a muchos
nobles b/l$aros, sin duda, no les $ustaba., todo el mundo ue bauti!ado.
La cuesti%n "ue se plante% ue c%mo iba a aectar el cristianismo a la e)istencia nacional
de 9ul$aria, 9oris "uería aceptar la reli$i%n del $ran enemi$o del sur sin tener "ue aceptar su
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Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
dominio político, y, por lo tanto, pidi% una i$lesia independiente con su propio patriarca.
Constantinopla se ne$%, y por ello 9oris recurri% tran"uilamente a Roma.
El papa &icolás I le prometi% un patriarca propio, pero, por una ra!%n o por otra, nunca
encontr% oportunidad de nombrarle. 9oris, oendido, se volvi% de nuevo hacia
Constantinopla, y en el MC> hi!o su elecci%n inal. #u elecci%n ue deinitiva, por"ue a/n hoy,
once si$los más tarde, los b/l$aros son ieles todavía a los ritos orientales.
'ntes del MML, 9oris consider% "ue había cumplido su tarea. 9ul$aria se había
acostumbrado al cristianismo y al ritual establecido, tal como lo deiniera el propio 9oris. El
monarca, "ue se estaba haciendo vie4o, decidi% abdicar y entr% en un monasterio, de4ando
como sustituto a su hi4o mayor, 5ladimiro. Pero 5ladimiro era un tipo disoluto "ue estaba
resentido con su padre. 9usc% apoy% de los sectores antiO9oris y antiOcristianos de la noble!a.
Rápidamente empe!% a deshacer lo hecho durante el reinado anterior. Pero, al hacerlo,
cometi% un error. #e olvid% de "ue su padre estaba simplemente retirado, y no muerto.
3acía el MLE, el monarca retirado no pudo a$uantar más a su hi4o. #ali% como un rayo del
monasterio y reasumi% sus poderes. La naci%n se le uni%, casti$% a los nobles "ue se le habían
opuesto, e incluso a su hi4o, a "uien mand% ce$ar y destituir. +r$ani!% de nuevo la I$lesia y su
litur$ia, y estableci% su capital en una nueva ciudad donde posiblemente había menos
recuerdos de las anti$uas tradiciones. 8espu(s coloc% a otro hi4o, #ime%n, en el trono y una
ve! más se retir% a su monasterio. 9oris vivi% a/n otra d(cada, hasta morir en el L>E. &o
había peli$ro de "ue #ime%n intentara volver atrás las manecillas del relo4 reli$iosoG de hecho,
había recibido una educaci%n cristiana en la propia Constantinopla.
#ería diícil culpar a los bi!antinos por sentir, viendo los acontecimientos desde le4os, una
interesada satisacci%n ante el desarrollo de los acontecimientos. #us anti$uos enemi$os, los
b/l$aros, ya no eran pa$anos sino cristianos, y del rito oriental. 'demás, su nuevo rey era de
educaci%n bi!antina y presumiblemente, por lo tanto, sus simpatías irían hacia 9i!ancio. Pero
aun así, un cristiano podía aspirar a tomar y $obernar Constantinopla i$ual "ue un pa$ano.
#ime%n llevaba consi$o el recuerdo preciso de las $lorias y ri"ue!as de Constantinopla, y
"uería ser su emperador. En realidad, las hostilidades ueron producto de una disputa
comercial aparecida en el MLJ, pero no habrían desembocado en una $uerra si a #ime%n no le
hubiera movido una ambici%n sin límites.
Casi inmediatamente, el e4(rcito bi!antino suri% una derrota, y al mismo tiempo en
Constantinopla empe!aron a pensar en echar más le*a al ue$o. &o dudaron en pedir la ayuda
de otros bárbaros -todavía pa$anos. para "ue atacaran a los b/l$aros cristianos por la
reta$uardia. Era ácil encontrar los hombres necesarios en las tribus de las re$iones del norte
del mar &e$ro.
Los Va!aros, "ue habían desempe*ado un papel en la historia bi!antina anterior y cuya
alian!a había sido /til durante las crisis precedentes con los persas y los árabes, mantenían
todavía su dominio en a"uellas re$iones, pero su uer!a se estaba acabando. 'lrededor del
CJ>, $ran parte de ellos se habían convertido al 4udaísmo, acontecimiento ins%lito por"ue la
conversi%n habitual entre los hombres de las tribus n%madas era al cristianismo o al Islam. 'l
dierenciarse de este modo contribuyeron, posiblemente, a su propia desaparici%n aislándose
de los bi!antinos.
=ributario de los Va!aros era un $rupo de tribus denominadas +nO+$urs -"ue si$niica
?die! lechas@.. La palabra se convirti% en ;$rianos para los pueblos ronteri!os y, mediante
una deormaci%n ulterior, en 3/n$aros. 'l$unas de las tribus u$rianas se llamaban a si
mismas ma$iares en su idioma, y se las conoce más por este nombre, al menos durante su
historia primitiva.
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Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
En los momentos en "ue los Va!aros se convertían al 4udaísmo, empe!% a lle$ar tambi(n un
nuevo $rupo de n%madas procedente de 'sia central, una tribu o tribus turcas llamadas
pechene$os o pat!inaVs. Las presiones de los pechene$os empu4aron a los ma$iares hacia el
oeste y los Va!aros hacia el sur. Los ma$iares lle$aron muy cerca de las ronteras de los
b/l$aros, y 4usto detrás de ellos se encontraban los pechene$os.
Esta era la situaci%n cuando #ime%n comen!% a presionar a los bi!antinos, y Le%n 5I
si$ui% la política natural de aliarse con el poder "ue estaba en la reta$uardia del enemi$o.
Pidi% ayuda a los ma$iares, y ense$uida #ime%n se encontr% atacado por detrás. Por
consi$uiente, #ime%n si$ui% el e4emplo bi!antino y se ali% con los pechene$os, de manera
"ue a los ma$iares les toc% a su ve! surir ata"ues en la reta$uardia.
Kue una contienda $eneral en la "ue los perdedores inmediatos ueron los ma$iares. Les
empu4aron de nuevo hacia el oeste. Pero en su u$a de los pechene$os, invadieron las
re$iones septentrionales del 8anubio "ue estaban sometidas a un impreciso protectorado de
los b/l$aros. Los b/l$aros nunca recuperaron a"uellas tierras, "ue hasta hoy si$uen ormando
una naci%n al sur del 8anubio. Kue un $olpe duro para los b/l$aros y #ime%n consinti% de
mala $ana en irmar la pa! con el imperio en el MLC, aun"ue a cambio cobr% al emperador un
considerable tributo anual.
Los ma$iares despu(s de su huida, se encontraron en las llanuras del 8anubio medio, "ue
les $ustaron, y "ue cuatro si$los antes habían sido centro del imperio 3uno. Kue esta
coincidencia la "ue acilit% la conversi%n de ;$rio a 3/n$aro, la primera sílaba era inevitable.
Más de medio si$lo despu(s, las tribus u$rias se lan!aron despiadadamente sobre
7ermania y redu4eron a los $ermánicos a tal estado de pánico, "ue se cree "ue la palabra
?o$ro@, "ue denomina a un monstruo antrop%a$o, tuvo su ori$en en el nombre de estos
invasores. &o obstante, los ma$iares ueron por in derrotados, y se asentaron hasta
convertirse en la naci%n "ue llamamos 3un$ría pero "ue los h/n$aros todavía llaman
Mag#arors&ag, o ?tierra de los ma$iares@.
Entretanto, otro pueblo más cobraba importancia en la !ona norte del mar &e$ro. Era el de
los eslavos, "ue habitaban las vastas llanuras de Europa oriental, pero "ue habitualmente no
podían tener acceso al mar &e$ro debido a las tribus n%madas -Va!ares, ma$iares y
pechene$os. "ue vivían en las costas septentrionales de este mar.
Los eslavos se iltraron hacia el sur como comerciantes, ba4ando por los $randes ríos de las
llanuras de Europa oriental. En el MAB, las naves eslavas ba4aron nave$ando el río 8nieper
para entrar en el mar &e$ro, y lue$o cru!ar hacia Constantinopla. El e4(rcito bi!antino estaba
en campa*a en 'sia Menor, y la lota estaba anclada uera de #icilia, por lo "ue co$ieron a
Constantinopla por sorpresa.
Los salva4es eslavos sa"uearon la campi*a, pasaron arrasando por los suburbios hasta las
murallas de Constantinopla, y allí acamparon. Los habitantes de Constantinopla, asombrados
por el n/mero y la barbarie de los eslavos, estaban al borde del pánico.
'nte la situaci%n de ur$encia, los 4ees bi!antinos utili!aron el manto de la 5ir$en María,
protectora de la ciudad. Lo llevaron a lo lar$o de las murallas de Constantinopla y lo
e)hibieron ante los deensores de todos los sectores. La estrate$ia dio resultado. Los
deensores de la ciudad se sintieron alentados, y su moral subi%. En cuanto a los rudos
$uerreros eslavos, lo /nico "ue sabían es "ue unos sacerdotes con vestimentas impresionantes
se dedicaban a hacer al$una poderosa ma$ia por las murallas. Cuando las primeras unidades
del e4(rcito y la marina bi!antinas comen!aron a volver en $ran cantidad a Constantinopla, los
eslavos asustados escaparon tan rápido como pudieron. Muchos ueron apresados y obli$ados
a servir en las uer!as armadas bi!antinas.
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Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Pero mientras esto ocurría, se estaba eectuando un vasto cambio en la !ona oriental de
Eslavonia. Muy al norte, las tribus suecas "ue tenían por 4ee a RuriV se habían hecho con la
ciudad septentrional de &ov$orod en el MA6. Los miembros de estas tribus se llamaban
5are$os -"ue si$niica posiblemente ?hombres 4uramentados@, es decir, un $rupo "ue se 4ura
una lealtad mutua.. =ambi(n se llamaban a sí mismos Rus, y con el tiempo el nombre se
aplic% a las llanuras orientales. Era la tierra "ue nosotros llamamos Rusia, y los eslavos "ue
sitiaron Constantinopla en el MAB eran los antecesores de los "ue hoy llamamos rusos -a"uel
cerco ue el primer acto notable de presencia del pueblo ruso en el escenario de la historia..
RuriV ue el undador de la primera amilia real rusa, una estirpe en(r$ica ba4o la cual los
eslavos orientales tuvieron su primer período de e)pansi%n. ;n miembro más 4oven de la
amilia era +le$. 8espu(s de la muerte de RuriV, alrededor del MCL, diri$i% varias incursiones
por el 8anubio, tom% la ciudad de #molensVo, y estableci% inalmente su capital en Siev.
8urante más de tres si$los, Siev ue la ciudad más importante de las tierras rusas y la
principal capital de los vare$os.
+le$ derrot% a los Va!aros y se abri% paso por la uer!a hacia el mar &e$ro. 'llí, en el L>C,
diri$i% una se$unda e)pedici%n naval rusa contra Constantinopla, me4or or$ani!ada "ue la
primera, cuarenta a*os antes. &o e)istía nin$una posibilidad de "ue pudiera tomar la ciudad,
pero los bi!antinos "ue habían sido hosti$ados por los b/l$aros no estaban en condiciones de
enrentarse con un nuevo enemi$o. El emperador lle$% a un acuerdo sobre un tratado
comercial, se$/n el cual los rusos disrutarían de protecci%n le$al en la capital. 'sí, pues, a
Le%n 5I le bastaban y le sobraban los enemi$os. Los pueblos del norte parecían dedicados a
una dan!a complicada, mientras las naves musulmanas hacían correrías por el E$eo.
Para colmo, Le%n 5I tenía problemas internos complicados por el amor y el matrimonio.
Las costumbres bi!antinas en cuanto al matrimonio eran bastante le)ibles. =eniendo en
cuenta lo ácil "ue era morirse durante el alumbramiento, a menudo un hombre se casaba con
muchas mu4eres, una tras otra. La I$lesia, cuyo ideal era un s%lo matrimonio por toda la vida,
hacía continuamente lo "ue podía para prohibir los matrimonios repetidos, aun cuando no
si$niicaran ni poli$amia ni divorcio.
' principios de su reinado, Le%n se mostr% de acuerdo con esto. #e prohibi% ta4antemente
lle$ar a cuatro matrimonios, y aun"ue no se proscribía un tercer matrimonio, estaba mal visto.
Pero Le%n se arrepinti%. #u padre, 9asilio, le había obli$ado a tomar la primera mu4er.
5inieron despu(s una se$unda y una tercera. Pero nin$una le dio el hi4o "ue ansiaba
desesperadamente. 1 por si esto era poco, su 4oven y hermosa amante, Uoe, dio a lu! a un
hi4o.
Para le$itimar a este hi4o y ase$urarse "ue heredaría el trono imperial, Le%n "uiso casarse
con Uoe, pero la I$lesia, escandali!ada, prohibi% terminantemente un cuarto matrimonio.
Le%n pidi% al patriarca &icolás Mysticus "ue al menos bauti!ara al hi4o y le le$itimara sin el
matrimonio. El patriarca consinti% en ello, a condici%n de "ue Le%n renunciara por completo a
su amante. Le%n acept% la condici%n. El beb( ue bauti!ado y se le impuso el nombre de
Constantino y tres días más tarde Le%n, con toda tran"uilidad, se cas% con Uoe. El patriarca
&icolás se puso urioso y casti$% al sacerdote "ue se había de4ado amedrentar para celebrar el
matrimonio. Le%n envi% al patriarca al e)ilio. 8espu(s de todo, el emperador era el "ue
mandaba.
El nacimiento de este peculiar 4oven príncipe, hi4o del emperador reinante, se recuerda por
su nombre, y esta historia empie!a con un tinte. En la anti$:edad se conocían pocos tintes
resistentes al sol y al a$ua y "ue tuvieran colores vivos. ;no de ellos era un tinte de ro4oO
p/rpura "ue se obtenía de cierto marisco del Mediterráneo. 8urante si$los, la ciudad de =iro
tuvo el monopolio de su manuactura, y las telas te*idas "ue se producían allí se vendían a
LJ
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
unos precios abulosos. La prosperidad de esta ciudad se basaba en este proceso secreto. En
eecto, la misma palabra ?enicio@ aplicada a la $ente de =iro y sus ciudades hermanas por los
$rie$os, tiene su raí! en la palabra $rie$a "ue si$niica ?ro4o san$re@ y se puede aplicar a este
tinte.
La popularidad del tinte continu% durante los tiempos bi!antinos, cuando los edictos
limitaban su uso a la casa imperial, como una manera de crear una clara distinci%n social entre
el emperador y sus s/bditos. El tinte y el emperador estaban tan estrechamente li$ados "ue se
hablaba de la ?p/rpura@ cuando se "uería hablar de la casa $obernante.
El palacio bi!antino tenía una habitaci%n especial decorada con tapicerías te*idas de
p/rpura real, una habitaci%n dise*ada especialmente para el uso de la emperatri! cuando
estaba embara!ada. ' veces ocurría "ue (sta eectivamente daba a lu! a su hi4o en esa
habitaci%n y, si era así, el hi4o era ?porphyro$enitos@ o ?nacido en la p/rpura@. La amante de
Le%n, Uoe, dio a lu! a su hi4o en esta habitaci%n, y ese hi4o es conocido en la historia como
Constantino Poriro$(neta.
(acido en la p*rpura
Cuando muri% Le%n 5I, en el L16 su hi4o tenía s%lo seis a*os. El principio de la
le$itimidad era ya lo bastante uerte entonces como para $aranti!ar la ácil sucesi%n del ni*o,
pero, le$ítimo o no, un ni*o de seis a*os no puede $obernar. 'l$uien tiene "ue hacer de
re$ente, y la persona más l%$ica era el hermano menor del emperador anterior, si lo tenía.
Le%n tenía un hermano menor "ue asumi% la re$encia en nombre de su sobrino. Con otro
sistema de $obierno, podía haber cedido a la tentaci%n de deshacerse del ni*o y asumir para (l
mismo el car$o de emperador. Pero no era necesario. La tradici%n romana permitía la
e)istencia de emperadores asociados, de orma "ue el re$ente se atribuy% simplemente las
prerro$ativas imperiales, y se le incluye normalmente en la lista de emperadores bi!antinos
como 'le4andro II.
'le4andro comen!% por cambiar las directrices del reinado anterior. E)ili% a la madre del
4oven emperador, Uoe, e hi!o volver a su enemi$o, el patriarca &icolás. =ambi(n dio la orden
de suspender el pa$o de tributo "ue desde unos "uince a*os antes se pa$aba a #ime%n de
9ul$aria.
Kue una decisi%n completamente e"uivocada, puesto "ue 'le4andro no era capa! de
enrentarse al ata"ue militar del norte "ue l%$icamente se produciría. ' pesar de haber perdido
las provincias del norte ante los ma$iares, #ime%n consi$ui% ortalecer y consolidar lo "ue
"uedaba de su reino en los doce a*os anteriores, y tenía más uer!a "ue nunca. #u capital,
Preslav -a 1B> millas al noroeste de Constantinopla., se había convertido en una ciudad
bastante considerable e impresionante, y el rey se consideraba a sí mismo como #ime%n el
7rande, nombre con el cual pas% a la historia.
#ime%n parti% ense$uida hacia el sureste y lle$% a las murallas de Constantinopla.
'le4andro no vivi% para conocer el precio de su alocada empresa, ya "ue muri% a mediados
del L1E, poco más de un a*o despu(s de la muerte de su hermano. 'hora, el 4oven
Constantino &acidoOenOlaOP/rpura $obernaba solo, y el patriarca &icolás, encar$ado de la
deensa, s%lo podía orecer a #ime%n humildes palabras y lu4osos re$alos para convencerle de
"ue se marchara.
#ime%n "uería al$o más. Consi$ui% la promesa de "ue el emperadorOni*o, cuando lle$ara
el momento, se casaría con una hi4a suya. Posiblemente, el monarca b/l$aro crey% "ue, como
sue$ro del emperador bi!antino bien podía lle$ar a ser re$ente y emperadorOasociado. El
LB
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patriarca &icolás se hubiera doble$ado ante este deseo, pero en a"uel momento la madre del
emperador, Uoe, volvi% de nuevo a la escena.
'le4andro había de4ado una re$encia compuesta por seis hombres, cuyos intereses
principales parecían ser intri$ar unos contra otros para conse$uir el poder. Uoe, "ue había
vuelto del destierro, se aprovech% de las rivalidades de los re$entes para "ue la admitieran en
la camarilla de notables. 7racias al presti$io de su posici%n como reina madre y a su en(r$ica
personalidad, consi$ui% ortalecer la ciudad para "ue se enrentara resueltamente con el
enemi$o. =ambi(n pudo intimidar a &icolás para "ue se callara, aun"ue no intent% "uitarle su
car$o de patriarca. &o era necesario, su pusilanimidad rente a los b/l$aros había destruido su
presti$io en la ciudad.
En realidad, el e4(rcito bi!antino combati% muy mal y ue derrotado por #ime%n en el L1C,
pero Uoe disponía de sus armas secretas. #us a$entes a$itaron a los pechene$os "ue, desde su
derrota por los ma$iares, se habían convertido en los vecinos al noreste de los b/l$aros. Los
a$entes bi!antinos incitaron tambi(n a los servios, unas tribus eslavas "ue ocupaban el
territorio al oeste de la 9ul$aria propiamente dicha, pero "ue estaban sometidos a los
b/l$aros.
El empu4e de #ime%n contra Constantinopla se debilit% por su continua necesidad de
deenderse de los pechene$os y de acabar con la rebeli%n de los servios. Lle$% ante
Constantinopla cuatro veces en los die! a*os posteriores al L1E, pero si tenemos en cuenta las
murallas de la ciudad, la carencia de una lota y los disturbios interminables en su reta$uardia,
ni si"uiera e)isti% la más remota posibilidad de "ue pudiera tomar la ciudad.
La tenacidad bi!antina, la característica más notable de la lar$a historia imperial, se
demostr% con toda claridad. &i si"uiera mientras el imperio luchaba desesperadamente contra
#ime%n, a*o tras a*o, abandon% el sur de Italia, pese a $randes diicultades. Las uer!as
islámicas, con base en #icilia, llevaban ya ochenta a*os haciendo incursiones y sa"ueando
Italia. Roma misma había sentido la pun!ada del acero islámico y tenía "ue pa$ar tributo. El
papado estaba en decadencia en ese si$lo, y la mayoría de los papas eran poco más "ue títeres
de la disoluta aristocracia romana. #in embar$o, uno de ellos, <uan [, consi$ui% reunir a
varios nobles romanos a su lado y actu%. Por primera ve! en la historia, un papa llev% a un
e4(rcito a la batalla.
;na ve! más un enemi$o e)terior obli$% a +riente y +ccidente a unirse. Las tropas
bi!antinas del sur se unieron al papa y un e4(rcito cristiano se encontr% con las uer!as
islámicas en el L1A en las orillas del río 7ari$liano, a unas cien millas al sureste de Roma.
Los cristianos consi$uieron una victoria total, y el dominio islámico en Italia desapareci% para
siempre. Es cierto "ue #icilia continu% siendo islámica durante otro si$lo y cuarto, pero las
provincias bi!antinas en Italia pudieron respirar con más libertad durante al$/n tiempo, y
tambi(n los papas.
Pero la victoria en Italia no ue de nin$/n modo suiciente para contrarrestar la triste
situaci%n interior. Era más evidente "ue nunca "ue el $obierno de Uoe y el conse4o de re$entes
era insuiciente para hacer al$o más "ue mantener a raya a los b/l$aros, y eso a duras penas.
#e $astaba demasiado tiempo en disputas internas cuando lo "ue hacía alta eran decisiones
rápidas. Los bi!antinos estaban deseando recibir a cual"uier hombre uerte "ue pudiera
orecer al $obierno una direcci%n uniicada y un control estable.
El hombre del momento ue Romano Lecapeno, "ue había nacido en una amilia armenia
de campesinos. #e había alistado en la marina bi!antina como marinero, e hi!o m(ritos hasta
lle$ar a almirante de la lota. En el L1L decidi% "ue el estado de opini%n era más "ue
avorable para permitir un $olpe de estado. Parti% con sus naves desde la desembocadura del
LA
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
8anubio -donde estaban ancladas pato luchar contra los b/l$aros. hacia Constantinopla. La
ciudad le recibi% con un ale$re alivio y los re$entes dimitieron. Romano asumi% el mando y la
primera cosa "ue hi!o ue enviar a la reina madre Uoe a un convento.
Lue$o se cuid% de su propia posici%n. 3i!o "ue Constantino 5II -todavía tenía s%lo doce
a*os. se casara con 3elena, su hi4a. Esta boda convirti% al almirante en sue$ro del emperador.
Esper% un a*o para "ue el pueblo bi!antino se acostumbrara a su poder 4unto al del
emperador, y lue$o se proclam% emperadorOasociado. #e inici% así un período "ue duraría más
de medio si$lo, durante el cual los emperadores le$ítimos ueron títeres "ue permanecían en
se$undo t(rmino, mientras los militares convertidos en emperadores asociados eran "uienes
$obernaban realmente. 'ortunadamente, los militares eran hombres capaces.
En cuanto a Constantino 5II, no tenemos indicios de "ue le molestara en absoluto
permanecer en se$undo t(rmino. Era un individuo aicionado a los libros, "ue durante un
lar$o reinado de casi medio si$lo tuvo oportunidad de disrutar de todas las ceremonias "ue
rodeaban al emperador -"ue le $ustaban mucho. sin nin$una de las responsabilidades de (ste.
3ered% el inter(s de su padre por la literatura y el arte. Koment% el estudio, y (l mismo
escribi% libros, entre ellos una $eo$raía y una historia del imperio, una bio$raía de su abuelo
9asilio I, y un pe"ue*o libro sobre política e)terior para su hi4o. =ambi(n escribi%, con $ran
esmero, una mono$raía sobre las costumbres y los ceremoniales de la I$lesia y la Corte. Esta
preocupaci%n por el ritual ue el mayor inter(s de su vida.
Entretanto, Romano Lecapeno -o Romano I, para emplear el título imperial., a pesar de
tener cincuenta a*os cuando se hi!o con el $obierno, abord% los problemas del Estado con
vi$or. En el L6J, se resolvi% un $ran problema cuando la lota bi!antina consi$ui% por in
derrotar a Le%n de =rípoli. Las incursiones piratas, aun"ue no desaparecieron por completo,
disminuyeron bastante.
Mucho más ins%lita ue la acci%n "ue emprendi% Romano con respecto a los b/l$aros.
Convoc% lo "ue hoy llamamos una reuni%n en la cumbre, y se entrevist% (l mismo con
#ime%n para hablar de la pa!. #ime%n llevaba treinta y un a*os $obernando a los b/l$aros.
Era un hombre vie4o y cansado. En todas sus $uerras contra los bi!antinos, había salido
victorioso, por"ue casi siempre derrotaba a sus e4(rcitos y se paseaba a su $usto por sus
territorios, pero de una orma u otra, nunca podía vencer realmente, puesto "ue
Constantinopla continuaba siendo incon"uistable. Escuch% a Romano y decidi% "ue ya había
tenido suiciente. En el L6J, los b/l$aros irmaron la pa!.
&o obstante, el a*o si$uiente #ime%n de4% bien claro "ue, si no podía ser emperador de
9i!ancio, de todas ormas iba a hacerse emperador de al$o. 'dopt% el título imperial de c(sar
"ue, en el idioma eslavo se convirti% en !ar
6
. Por ra!ones de ormas, Romano I protest% por
esta usurpaci%n de un título imperial, pero podemos sospechar "ue había dado su
consentimiento el a*o anterior como precio de la pa!. Por su parte, el papa acept%
inmediatamente el título b/l$aro, sin duda para molestar a los bi!antinos.
6
#ime%n de 9ul$aria ue el primer !ar eslavo. Por una coincidencia curiosa el /ltimo ue #ime%n II de
9ul$aria, cuyo reinado termin% en 1LJA.
LC
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
En el L6C muri% #ime%n, y su hi4o Pedro asumi% el $obierno de 9ul$aria. Era más apacible
y más d(bil "ue su padre, y Romano no tuvo diicultades para dominarle. Romano le
reconoci% como !ar y se mostr% de acuerdo en de4ar a la I$lesia b/l$ara ba4o el $obierno de
un patriarca propio. 'demás, propici% acuerdos para "ue una de sus nietas se casara con
Pedro. El resultado ue "ue durante el lar$o reinado de cuarenta y dos a*os de Pedro, hubo
pa! con los bi!antinos, ue una pa! tanto más ácil de mantener por"ue los b/l$aros, de todos
modos, tuvieron "ue enrentarse con incursiones constantes de los ma$iares y los pechene$os
en el norte. 8e hecho, durante las d(cadas centrales del si$lo [, la e)istencia de 9ul$aria
result% beneiciosa para los bi!antinos, por"ue uncion% como un escudo contra los bárbaros.
8esde lue$o, los rusos dieron al$unos problemas. 8espu(s de los acuerdos comerciales
con +le$, los rusos desempe*aron un papel cada ve! mayor. #iempre hubo presiones para
hacer más avorables los acuerdos comerciales, y por in un intento para convertirlos en más
avorables por la uer!a. El motor de esta política ue I$or, el $ran príncipe de Siev, "ue había
sucedido a +le$. =iene un relevante papel en las anti$uas cr%nicas rusas, por"ue siempre
estaba dispuesto a ir a la $uerra, cosa "ue, se$/n parece, tenía más importancia "ue el hecho
de "ue no triunara nunca en las $uerras provocadas por (l.
En el LJ1, una $ran lota rusa cru!% el mar &e$ro por primera ve! para atacar a
Constantinopla. Era la lota más $rande de todas las lle$adas hasta entonces -al$unas cr%nicas
dan la cira de 1>.>>> naves., y suri% una derrota ormidable. Con el empleo del ue$o
$rie$o, los bi!antinos destruyeron completamente a"uellas naves.
Romano I, "ue había hecho las paces con 9ul$aria y "ue consi$ui% victorias en el mar y en
'sia Menor, se esor!% por conse$uir tambi(n la tran"uilidad interna. Pudo suavi!ar el
malestar de la I$lesia por el cuarto matrimonio de Le%n 5I. #e convoc% una conerencia de la
I$lesia, y se lle$% al acuerdo de "ue a partir de entonces se prohibían los matrimonios tercero
y cuarto, sin embar$o, el caso de Le%n 5I ue aceptado como e)cepci%n.
LM
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Romano tambi(n traba4% para atenuar la intensidad de la disputa con Roma, y una ve! más
se vivi% un período de relativa pa! entre los dos centros principales de la cristiandad. En
/ltimo lu$ar, hi!o "ue se promul$aran leyes para prote$er a los pe"ue*os $ran4eros contra la
apropiaci%n de sus tierras por parte de los $randes terratenientes, despu(s de una serie de
malas cosechas "ue llevaron al Imperio a un estado de verdadera hambruna en el L6C.
En el LJJ, ueran cuales ueran los ()itos de Romano I, ya era un hombre de cerca de CB
a*os, y sus hi4os se habían hartado de esperar "ue el vie4o se muriera para poder lle$ar a ser
emperadores -no consideraban "ue el emperador le$ítimo, Constantino, uera al$o más "ue
una nulidad.. En consecuencia, los hi4os llevaron a cabo un $olpe de palacio una noche,
penetrando en el dormitorio de su anciano padre con al$unos hombres armados. Le llevaron
por la uer!a a una isla no muy le4os de Constantinopla, donde vivi% en una comunidad
reli$iosa. 'llí Romano I se convirti%, más bien contra su voluntad, en mon4e, despu(s de
haber sido emperador durante veinticuatro a*os.
Pero de poco les sirvi% a los hi4os. #u col(rica hermana Elena, la mu4er de Constantino 5II,
acus% a sus hermanos de proyectar tambi(n el asesinato del emperador le$ítimo. Kuera o no
verdad, tuvo el eecto deseado. La horrori!ada corte apres% a los hi4os, y con $ran prisa, les
envi% a la misma isla donde ellos habían recluido a su padre. 'llí estaba Romano para
recibirles con un amar$o placer. Pero el vie4o no recuper% el trono. Continu% viviendo en la
isla y muri% siendo todavía mon4e en el LJM. Constantino 5II ue entonces emperador solo y
bastante maduro, ya "ue tenía treinta y nueve a*os. Pero continu% en la sombraG ueron su
mu4er Elena, y los avoritos de (sta, los "ue $obernaron realmente.
En los /ltimos a*os del reinado de Constantino se produ4o un interesante presa$io del
uturo. El príncipe I$or de Siev rusa había muerto y ue sucedido por su 4oven hi4o,
#viatoslav. La viuda de I$or, +l$a, ya reina madre y re$ente, visit% Constantinopla con $ran
pompa en el LBB.
Nued% proundamente impresionada por el espl(ndido ritual "ue Constantino 5II había
elaborado con tanto cari*o. Kormaba parte de la política del Estado utili!ar la ma$niicencia
como un instrumento con el "ue deslumbrar e intimidar a los ine)pertos bárbaros, y en este
caso uncion% de maravilla. +l$a pidi% el bautismo y se$/n la leyenda, ue bauti!ada por el
propio patriarca -"ui!á esto sea una elaboraci%n posterior, e)isten al$unas pruebas de "ue su
conversi%n ocurri% en Siev, donde ya había una colonia de cristianos, y "ue su visita a
Constantinopla ue una especie de pere$rinaci%n cristiana..
Pese a "ue +l$a ue una $obernante dura y despiadada -no era la primera, ni tampoco la
/ltima de esta clase "ue Rusia iba a surir., la leyenda de su conversi%n la rode% de una
especie de aureola, y más tarde ue canoni!ada, convirti(ndose así en la primera santa de la
rama rusa de la I$lesia oriental. &o obstante, su conversi%n no dio resultados inmediatos,
puesto "ue su hi4o, el rey, si$ui% siendo pa$ano al i$ual "ue la naci%n.
Los generales en el trono
Constantino 5II muri% en el LBL, y le sucedi% su apuesto hi4o de veinti/n a*os, "uien,
como le habían puesto el nombre de su abuelo, $obern% como Romano II. Rein% con (l su
se$unda mu4er, =e%ano, "ue procedía de una amilia humilde, pero era muy hermosa, y de la
"ue se contaban toda clase de chismes escandalosos.
#iempre resulta diícil saber hasta "u( punto se puede uno iar de estos chismes. ;n
monarca de cuna humilde es siempre impopular con la aristocracia, y cuando una emperatri!
es la hi4a de un recaudador de impuestos, se puede dar por se$uro "ue circularán historias
LL
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
resentidas sobre ella, al$unas de las cuales pueden ser ciertas, sin duda. 'l$unos de los relatos
sobre el recuerdo hist%rico de =e%ano dicen "ue ella incit% a su marido a "ue envenenara a su
padre, y "ue cuando a su ve! muri% Romano II, cuatro a*os más tarde, en el LAE, tambi(n ue
ella la culpable del envenenamiento.
8urante sus cuatro a*os como emperador, Romano II no se distin$ui% esencialmente, pero
ue aortunado en dos aspectos. Consi$ui% en$endrar a dos hi4os, cuyo destino sería $obernar
el Imperio en la cima de su prosperidad, y durante su reinado se revel% un $eneral muy capa!.
El $eneral era &ic(oro Kocas, "ue procedía de una distin$uida amilia militar y "ue, ba4o
el $obierno de Constantino 5II, había servido en la rontera oriental. Con Romano II,
&ic(oro Kocas diri$i% a las uer!as imperiales en una nueva oensiva.
La lota bi!antina, tras conse$uir la victoria rente a los piratas islámicos y rente a la
$rande, pero ineica! lota del príncipe ruso I$or, tenía ánimos para ir más allá, y el blanco
obvio era la isla de Creta. 3abía sido base de apoyo de los piratas, y era una especie de lla$a
supurante "ue mantenía inectada todas las costas del Imperio.
En el LA>, &ic(oro Kocas diri$i% una e)pedici%n a Creta, y despu(s de una diícil campa*a
"ue dur% un a*o, consi$ui% echar a las uer!as islámicas de la isla y obli$% a los "ue "uedaron
a aceptar el cristianismo. =uvieron "ue pasar siete si$los antes de "ue el Islam volviera a
establecerse en la isla, y nunca con uer!a suiciente como para alterar básicamente la reli$i%n
de sus habitantes. Creta si$ue siendo cristiana hasta hoy -y orma parte del Estado moderno de
7recia..
Esta ha!a*a militar elev% la reputaci%n de &ic(oro por las nubes entre los bi!antinos, "ue
no habían conse$uido una victoria tan enorme rente al Islam durante si$los y además, una
victoria oensiva. &ic(oro demostr% "ue a"uella victoria no había sido una casualidad cuando
condu4o un e4(rcito a trav(s de 'sia Menor para entrar en #iria y conse$uir nuevas victorias,
tomando incluso -temporalmente. la importante ciudad de 'leppo en el LAE.
En a"uel a*o muri% Romano II -envenenado o no., de4ando dos hi4osG 9asilio, de cinco
a*os, y Constantino, de tres. 1a habían sido coronados, y el principio de la le$itimidad hi!o
"ue sus derechos ueran irreutables, por lo tanto, $obernaron con los nombres de 9asilio II y
Constantino 5III, como emperadores asociados. #in embar$o, era evidente "ue no podían
hacer nada solos, y &ic(oro se apresur% para reali!ar lo "ue había hecho Romano Lecapeno
casi medio si$lo antes.
&ic(oro disrut% del apoyo del patriarca, "ue estaba impresionado por las victorias del
$eneral rente a los e4(rcitos del Islam y por piedad evidente, y al parecer aut(ntica. &ic(oro
comen!% haci(ndose nombrar tutor de los ni*osOemperadores. 8espu(s se cas% con =e%ano,
la 4oven viuda de Romano II, para vincularse con la casa real. 'ntes de "ue hubiera pasado
mucho tiempo, se hi!o con los atributos imperiales y se convirti% en &ic(oro II, de4ando de
este modo intacta la le$itimidad de los 4%venes hi4os de Romano II, y si$uiendo de nuevo el
precedente de Romano I.
Como emperador, &ic(oro II continu% su política de uerte oensiva contra el Islam. 'sol%
el norte de #iria y volvi% a tomar 'ntio"uia, una ciudad "ue había sido perdida para el
Imperio tres si$los antes. ;no de los troeos con "ue volvi% de a"uella con"uista ue un tro!o
de tela deshilachada "ue se suponía eran los restos de la capa de <uan el 9autista.
;na lota bi!antina desembarc% un e4(rcito en Chipre, "ue llevaba muchos a*os
deendi(ndose, con resultados variables, de los incursores musulmanes. La isla ue limpiada
entonces de invasores, y una ve! más el Imperio domin% toda la mitad oriental del mar
Mediterráneo.
1>>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
8espu(s, &ic(oro volvi% su atenci%n hacia la mayor de las islas mediterráneas, #icilia. 1a
había pasado casi un si$lo y medio desde "ue los e4(rcitos islámicos ueran invitados por
primera ve! a #icilia, y unos ochenta a*os desde "ue 9asilio I hubiera or$ani!ado el
malo$rado intento de cambiar la situaci%n. En a"uel entonces, las posesiones bi!antinas en la
isla se veían reducidas a una sola ortale!a de monta*a.
En el LAJ, &ic(oro envi% una lota para hacer un /ltimo intento de recuperar lo "ue se
había perdido. ;n e4(rcito desembarc% en #icilia, al i$ual "ue ocurriera en Creta unos a*os
antes, pero esta ve! las circunstancias eran demasiado adversas. Las uer!as imperiales ueron
derrotadas, y en enero del LAB, cay% la /ltima ortale!a. El Imperio 9i!antino tuvo "ue
abandonar para siempre la isla "ue 9elisario había con"uistado cuatro si$los y medio antes.
La situaci%n de los bi!antinos en el sur de Italia era tambi(n precaria. +t%n I de 7ermania
era el rey occidental más poderoso desde el tiempo de Carloma$no, y lo hi!o patente al
resucitar el título imperial "ue los descendientes de Carloma$no habían de4ado caer en
desuso.
+t%n I se hi!o con las dos terceras partes del norte de la península. Intent% ocupar tambi(n
el sur de Italia, y pas% un mes poniendo sitio a la ortale!a bi!antina en 9ari. #in embar$o,
a"uella ciudad resisti% decididamente. +t%n se retir%, y el Imperio conserv% el dominio de sus
provincias italianas.
=odas las victorias de &ic(oro no consi$uieron mantener se$uras las ronteras del norte
del Imperio. Los b/l$aros estaban siempre a la e)pectativa de cual"uier debilitamiento de su
enemi$o tradicional. Pedro de 9ul$aria, aun"ue todavía se deendía con $randes esuer!os de
las incursiones ma$iares, decidi% en el LAA "ue ya era hora de marchar hacia el #ur. Para
empe!ar, al invitar a los ma$iares a unirse a (l en la invasi%n, reorient% la ener$ía destructiva
de (stos en una direcci%n "ue le era beneiciosa.
&ic(oro adopt% la estrate$ia bi!antina habitual de enrentar a un $rupo de bárbaros contra
otro, y pidi% ayuda a los rusos. La Rusia de Siev estaba en un momento de e)pansi%n y se
había instalado s%lidamente en la costa del mar &e$ro, entre los territorios de los ma$iares y
los pechene$os. #viatoslav, el hi4o pa$ano de la ne%ita princesa +l$a, $obernaba ya por
derecho propio y, deseoso de pelea, acept% ense$uida la invitaci%n de &ic(oro.
Las incursiones de #viatoslav en 9ul$aria tuvieron un ()ito de lo más san$riento, y los
b/l$aros 4u$aron a/n más uerte al invitar a los pechene$os a "ue se lan!aran sobre Siev. Los
pechene$os se mostraron de acuerdo. Kue la rerie$a de siempre. Los rusos tuvieron "ue
volver corriendo para enrentarse con los pechene$os, y una ve! "ue los hubieron despachado,
un #viatoslav uribundo busc% ven$an!a en los b/l$aros. =an uerte habían sido sus $olpes, y
tan rápidamente se desmorali!% 9ul$aria ante ellos, "ue los bi!antinos decidieron rápidamente
"ue los rusos representaban un mayor peli$ro "ue los b/l$aros. &ic(oro se vio obli$ado a
combatir en una $uerra contra los mismísimos e4(rcitos "ue (l, al principio, invitara a entrar
en los 9alcanes. Esto le "uit% un presti$io considerable.
Lo "ue es peor todavíaG las $uerras son caras, incluso cuando se $anan, y &ic(oro
necesitaba dinero. Rl ue un hombre austero y abstemio, y le parecía natural sacriicarse por
una buena causa. &o le costaba nada hacer estos sacriicios, y por lo tanto $rav% con
impuestos muy uertes al pueblo. 8es$raciadamente para (l, los impuestos elevados nunca
son populares, y no hay victoria por $rande "ue sea "ue ha$a "ue la $ente disrute pa$ándola.
8a la casualidad de "ue &ic(oro II tenía un sobrino, <uan =!imisces, "ue prestaba servicio
en las ronteras orientales, como lo había hecho el mismo &ic(oro antes de ser emperador. '
<uan le lle$% el turno de apoderarse del trono. El 1> de diciembre del LAL, encabe!ando una
conspiraci%n de oiciales, <uan invadi% el dormitorio del emperador. &ic(oro, "ue había
1>1
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
se$uido el camino de Romano I para lle$ar al trono, lo abandon% tambi(n $racias a una
conspiraci%n contra (l diri$ida por sus parientes. 'un"ue Romano ue simplemente
desterrado, &ic(oro II ue asesinado.
<uan =!imisces era el nuevo emperador, "ue reinaba con el nombre de <uan I. 3abladurías
secretas decían "ue había dado el $olpe con la ayuda de la reina =e%ano, de la "ue se suponía
"ue había contribuido a la muerte de un tercer emperador. Pero <uan decidi% no darle una
cuarta oportunidad, la desterr%. #in embar$o, sus hi4os 9asilio II y Constantino 5III
continuaban siendo emperadores le$ítimos, pero eran unos hara$anes, y <uan se vincul% a la
amilia mediante su matrimonio con su tía =eodora.
<uan I, "ue como $eneral tenía tanta habilidad como &ic(oro II, tuvo "ue comen!ar su
reinado enrentándose con la amena!a rusa. En el LC>, #viatoslav de Siev, tras haber
despeda!ado 9ul$aria, se acercaba al territorio bi!antino. <uan envi% su lota al 8anubio para
obstaculi!ar una retirada rusa, y despu(s envi% sus tropas hacia el norte anticipándose en $ran
medida a lo "ue los rusos creían "ue iba a hacer.
Los rusos libraron la batalla con un valor desesperado, sin tener en cuenta las ba4as -al$o
muy característico en ellos a lo lar$o de su historia., pero s%lo disponían de inantería,
mientras los bi!antinos tenían un uerte contin$ente de caballería pesada, los temibles
cata!ractos. 'un"ue los rusos eran más numerosos, cedieron lentamente rente a los 4inetes
contra los "ue no podían combatir, y al inal #viatoslav tuvo "ue rendirse, aceptar los
t(rminos de pa! "ue le orecieron, y retirarse a su país.
=ampoco devolvi% el victorioso <uan a 9ul$aria el territorio "ue le habían arrebatado a (sta
los rusos. Los b/l$aros dominaban todavía la !ona occidental de su reino anterior, pero la
parte oriental a lo lar$o del curso inerior del 8anubio, "ue habían ocupado los rusos, ue
incorporada al Imperio 9i!antino.
El +ccidente se$uía aumentando su importancia aun"ue el Imperio Kranco de Carloma$no
se había dividido en varias porciones. La mayor de ellas era el reino de +t%n II, hi4o y sucesor
de +t%n I, y con "uien el or$ulloso emperador bi!antino se di$n% hacer una alian!a
matrimonial. 'un"ue <uan ni si"uiera había so*ado con se$uir el precedente de Mi$uel I y
aceptar la pretensi%n occidental al título imperial, permiti% "ue su sobrina =e%ano se casara
con +t%n II.
Este matrimonio ayud% a iluminar un tanto la oscuridad occidental. =e%ano introdu4o la
seda en la tosca corte $ermánica, y además constern% a todo el mundo con su costumbre de
tomar recuentes ba*os. #e puede dar por se$uro "ue de las dos innovaciones ue la de la seda
la "ue se adopt% con más rapide! -más o menos por la misma (poca se supone "ue vivi% en
5enecia un primo de =e%ano, "uien introdu4o el uso de los tenedores en el mundo
occidental..
<uan continu% el avance victorioso del imperio en #iria. Lle$% más le4os "ue &ic(oro,
marchando hacia el sur hasta lle$ar cerca de la misma <erusal(n. 'llí, sin embar$o, los
resultados ueron escasos, puesto "ue la poblaci%n ya era islámica, y aun"ue los bi!antinos
podían tomar las ciudades, no podían mantener las $uarniciones permanentes necesarias
contra una poblaci%n hostil.
<uan I contra4o la iebre tioidea durante esta campa*a -al menos, esta es la enermedad
identiicada más corrientemente con los síntomas "ue se$/n las descripciones tenía. y tuvo
"ue volver a Constantinopla en el LCA para morir. &aturalmente, los rumores populares decían
"ue había sido envenenado.
1>6
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
M. El imperio en su apo$eo
El matador de $*lgaros
En ese momento 9asilio II tenía casi veinte a*os, una edad suiciente para $obernar solo.
Es cierto "ue hasta a"uel tiempo había sido un ale$re príncipe amante de los placeres, pero
paulatinamente, despu(s de la muerte de <uan I, ue cambiando, no sabemos por "u( ra!%n. #e
hi!o sombrío, cruel y austero, casi un anático en la entre$a a su deber. '1 descubrir "ue su
/nico placer era la $uerra y la vida dura del soldado, renunci% a la carne, al vino y a las
mu4eres, y permaneci% soltero durante su vida.
#in embar$o, no renunci% a ser emperador, a$arrándose el cetro cada ve! con más uer!a y
apartando completamente de su lado a su hermano menor Constantino 5III. Constantino, "ue
ue un 4uer$uista hasta el inal de sus días, no podía esperar nada me4or.
Pero, desaortunadamente para 9asilio, no iba a poder mantenerse en el poder sin lucha.
3abía pasado demasiado tiempo desde "ue el titular del imperio era el emperador real. 8os
$enerales, &ic(oro II y <uan I, habían $obernado cubri(ndose de $loria, era natural suponer
"ue otros $enerales "uerrían reproducir la ha!a*a.
8e hecho, el medio si$lo de dominaci%n militar "ue vino despu(s del ascenso de Romano
Lecapeno había de4ado al imperio en unas condiciones casi eudales. El espíritu militar había
estimulado el crecimiento de propiedades, "ue a su ve! podían mantener contin$entes de
hombres armados y los $randes terratenientes, en especial los de 'sia Menor, se habían
convertido así en virreyes independientes. Nuerían "ue la política del trono avoreciera a sus
intereses. En oposici%n a ellos estaban los uncionarios civiles de la corte, los bur%cratas "ue
mantenían el peso de la administraci%n desde un emperador al si$uiente, y "ue hacían lo "ue
podían para omentar un $obierno centrali!ado.
En el LC1, cuando <uan I todavía vivía, el partido eudal se había sublevado ba4o la 4eatura
de 9ardas Kocas. 9ardas Kocas era sobrino de &ic(oro Kocas, a "uien <uan -otro sobrino.
había asesinado. Prácticamente ue una ri*a amiliar por el trono, pero los terratenientes
creían "ue 9ardas Kocas, a cambio de su ayuda, $obernaría en avor suyo. =oda 'sia Menor
ardi%, y la rebeli%n ue reprimida con diicultades por el $eneral de <uan, 9ardas Escleros.
Kocas ue enviado al e)ilio en la isla e$ea de Nuios.
En el LCA, sin embar$o, despu(s de la muerte de <uan, 9ardas Escleros crey% "ue había
lle$ado el momento de convertirse en el pr%)imo $eneral "ue mandara en el imperio. Era
sumamente popular entre sus tropas, disponía de una lota, y despu(s de tres a*os de victorias,
tenía en sus manos toda 'sia Menor.
Pero el 4oven 9asilio II no tenía nin$una intenci%n de renunciar. En los combates con los
bárbaros del norte, el imperio solía oponer una tribu contra otra para "ue todas perdieran.
9asilio, "ue se proponía luchar contra los se*ores eudales, haría lo mismo. hi!o volver a
9ardas Kocas, el anti$uo rebelde. Escleros había derrotarlo antes a Kocas, esta ve! iba a de4ar
a Kocas devolverle el cumplido.
Kocas tenía el prop%sito de hacerlo. El 6J de mar!o del LCL, los dos 9ardas combatieron en
'sia Menor. #e$/n el relato, ue un combate cuerpo a cuerpo casi al estilo hom(rico. Kocas
tumb% a Escleros a "uien sacaron del campo de batalla medio muerto, pero volvi% en sí y
consi$ui% escaparse a 9a$dad en territorio islámico.
1>E
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
;na ve! "ue los se*ores eudales estuvieron temporalmente apaci$uados, 9asilio II se
dedic% a acabar con su poder. Promul$% una serie de leyes de reorma a$raria cuyo in era
disolver los latiundios. Los terratenientes le desaiaron airadamente, y en el LMC Escleros
volvi% del e)ilio para colocarse a su cabe!a. 8e nuevo, 9asilio llam% a Kocas, pero esta ve!
Kocas se uni% a su anti$uo enemi$o y las tropas le proclamaron emperador. 1 una ve! más, la
tercera, toda 'sia Menor se sublev% contra el emperador y Constantinopla ue blo"ueada por
mar y tierra por los dos 9ardas.
9asilio II se ne$% todavía a rendirse. 9usc% aliados y los encontr% en el norte. #viatoslav
de Siev había muerto en el LM> y su hi4o 5ladimiro $obernaba entonces a los rusos. 9asilio
pact% con (l. Prometi% permitirle "ue se casara con la hermana del emperador, 'na -una $ran
condescendencia por parte de 9asilio, y un indicio de su desesperaci%n. a cambio de
mercenarios. 5ladimiro se mostr% de acuerdo y A.>>> robustos rusos ueron introducidos
clandestinamente en Constantinopla.
Estos rusos ormaron el n/cleo de lo "ue lle$% a ser conocido con el nombre de la $uardia
vare$a, se$/n la anti$ua denominaci%n de la casa $obernante sueca, de la cual procedía la
aristocracia rusa. La $uardia ya no era ni vare$a ni rusa. Los aventureros viVin$os de
Escandinavia y los sa4ones de In$laterra se alistaron tambi(n por el $usto de vivir en la ciudad
más civili!ada y rica del mundo. Pero la $uardia no cambi% de nombre y uera cual uera su
composici%n social, la $uardia vare$a si$ui% e)istiendo durante más de cuatro si$los.
9asilio II or$ani!% las deensas de Constantinopla con un vi$or incansable, y en el LMM
llev% a sus vare$os al otro lado de los estrechos. 'plast% a los contin$entes rebeldes y e4ecut%
a los prisioneros con deliberada crueldad. #u ob4etivo era tanto "uebrantar los espíritus de sus
oponentes como sus e4(rcitos.
'l a*o si$uiente combati% contra las uer!as principales de los dos $enerales en 'bydos,
en la orilla occidental de 'sia Menor. ;na ve! más, se$/n la historia, 9ardas Kocas e)i$i% el
combate cuerpo a cuerpo, esta ve! con el mismo emperador. 9asilio II no vio nin$una ra!%n
para complacer al bravuc%n $eneral, y cuando Kocas car$% en direcci%n hacia (l, orden% a sus
ar"ueros "ue le derribaran. Kocas tir% de las riendas de su caballo en su car$a, desmont% y
muri% no se sabe si de una lecha o de un paro cardíaco. Escleros continu% la rebeli%n al$/n
tiempo más, pero se estaba haciendo vie4o y $ordo. #uría de artritis y su vista estaba
empeorando. Kinalmente renunci% y acept% un indulto de 9asilio y un rimbombante título.
Por in 9asilio II, "ue ya tenía treinta y cuatro a*os y llevaba en posesi%n del título de
emperador veintis(is, era emperador de verdad. &o había nadie en nin$/n sitio de su reino
"ue pudiera competir con (l, y se empe*% en ser su propio $eneral a partir de entonces.
#e dedic% sombríamente a su reorma a$raria, y esta ve! consi$ui% dividir los enormes
latiundios de los $randes terratenientes y distribuirlos entre los campesinos. =al medida tuvo
el doble eecto de debilitar a los arist%cratas, al privarles de in$resos con los "ue podían
reclutar un e4(rcito, y a la ve! cre% una clase de pe"ue*os terratenientes ieles a la corona "ue
les había apoyado.
Pero 5ladimiro de Siev estaba más allá de las ronteras. =odavía "uería a la princesa real
'na, "ue le había sido prometida a*os atrás. 9asilio se resistía a condenar a su hermana a una
corte pa$ana de bárbaros, pero 5ladimiro consi$ui% convencerle cortando el abastecimiento
de a$ua de la ciudad de Nuersonea, el puesto de avan!ada situado en la le4ana península de
Crimea, y despu(s tomando temporalmente esta ciudad.
Por consi$uiente, 9asilio envi% a la novia prometida a condici%n de "ue 5ladimiro se
convirtiera al cristianismo. 5ladimiro lo hi!o, y en el LML se convirti% en el primer príncipe
1>J
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
ruso cristiano, si$uiendo los pasos de su abuela +l$a. En consecuencia, es #an 5ladimiro para
los cronistas eclesiásticos de Rusia, y 5ladimiro el 7rande para los historiadores se$lares
1
.
Pero ya era tiempo para volverse de nuevo hacia el norte y se$uir el lar$o duelo con los
b/l$aros. 8urante el reinado de <uan I, cuando se ane)ion% a toda 9ul$aria oriental, dio la
impresi%n temporal de "ue los restos del reino se iban a marchitar y el imperio no tenía "ue
preocuparse más de (l. #in embar$o, en el LCA, #amuel se proclam% $obernante del país. Era
hi4o de un $obernador b/l$aro de una de las provincias occidentales donde los e4(rcitos
bi!antinos no habían penetrado.
Era un hombre uerte y capa!, pero posiblemente no se le habría presentado la oportunidad
de diri$ir una renovaci%n del poder b/l$aro si no hubiera sido por"ue 9asilio II estaba
envuelto en la $uerra civil contra los $enerales. Puesto "ue 9asilio estaba ocupado, #amuel
lo$r% volver a ocupar toda 9ul$aria oriental y a penetrar en el norte de 7recia. En el LM1,
9asilio intent% detenerle, pero ue derrotado, en parte por"ue los terratenientes eudales,
descontentos ante sus medidas a$rarias, no lucharon con $ran entusiasmo en su avor.
3umillado, 9asilio se retir%, decidido a ven$arse al$/n día.
' principios de la d(cada del LL>, 9ul$aria era tan $rande y poderosa como lo había sido
antes de los tiempos de <uan =!imisces. #us e4(rcitos invadían 7recia con re$ularidad, y
#amuel estableci% una capital casi ine)pu$nable en +hrid, en las duras monta*as
occidentales, cerca de lo "ue hoy día es la rontera entre 1u$oslavia y 'lbania. #in embar$o,
para entonces 9asilio II, "ue había derrotado inalmente a los $enerales, ponía en marcha una
nueva política a$raria y reor$ani!aba el e4(rcito para la $ran tarea de su vidaG terminar, por
mucho tiempo, con la amena!a b/l$ara.
En el LLA dispuso de la uer!a suiciente para inli$ir una importante derrota a los b/l$aros
cuando (stos intentaron invadir de nuevo 7recia. Los b/l$aros se retiraron con muchas ba4as,
y 9asilio pas% a la oensiva. 'l comen!ar el a*o 1>>>, 7recia estaba enteramente a salvo, y se
dio la orden de partir hacia el norte, a trav(s de los pasos monta*osos, a la propia 9ul$aria.
Empu4ados hacia adelante por su incansable emperador, "ue diri$ía personalmente sus
e4(rcitos, los bi!antinos tomaron una ortale!a b/l$ara tras otra, consi$ui(ndolas por la uer!a
o por el soborno.
Empu4aron a los b/l$aros cada ve! más hacia atrás. Cuando #amuel intent% invertir los
papeles, lan!ando un vi$oroso ata"ue hacia el sur para $olpear la reta$uardia y obli$ar a una
retirada imperial, sus líneas de comunicaci%n "uedaron rotas y ue derrotado. En 1>>B, 9asilio
había alcan!ado el 'driático en 8yrrhachium -hoy la ciudad de 8urres, en la costa de
'lbania..
En $eneral, los b/l$aros intentaron evitar la batalla directa con los disciplinados bi!antinos
diri$idos por su terrible emperador, pero de ve! en cuando sur$ían las tentaciones, y en 1>1J
tuvieron una "ue no pudieron resistir. En el valle del río #truma, a unas cien millas al norte de
=esal%nica, los b/l$aros decidieron "ue tenían venta4a y entraron en combate con los
bi!antinos. 8urante al$/n tiempo, parecía "ue la batalla iba a acabar en empate, pero una
unidad bi!antina rode% el lanco del enemi$o y penetr% en su reta$uardia. El e4(rcito b/l$aro
se derrumb% en un desorden increíble, y #amuel se escap% por los pelos. 9asilio tom% 1B.>>>
prisioneros.
1
Esta ue la mayor de todas las victorias reli$iosas de Constantinopla, por"ue pese a "ue el imperio ue
destruido con el tiempo, le I$lesia oriental si$ui% su e)pansi%n cuando los comerciantes, los campesinos y los
e4(rcitos rusos la llevaron A.>>> millas el este, al oc(ano Pacíico, e incluso durante al$/n tiempo a 'm(rica del
&orte. El hecho de "ue Rusia se convirtiera a los ritos orientales, y no a los occidentales, si$niic% "ue a lo lar$o
de toda su historia utura iba a "uedar, hasta cierto punto, aislada del lu4o de la historia occidental en $eneral,
con eectos "ue han perdurado hasta hoy.
1>B
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Lo "ue ocurri% despu(s ue una de esas horribles atrocidades de la $uerra. 9asilio II
decidi% terminar de una ve! para siempre con una $uerra "ue había durado casi cuarenta a*os,
"uebrando el ánimo de los b/l$aros. PLo hi!o ce$ando a todos, menos a 1B> de a"uellos miles
de prisionerosQ ' los dichosos 1B> s%lo les ce$% un o4o. ' cada cien cie$os les correspondía
un $uía tuerto para llevarles de vuelta a la capital.
#amuel, "ue estaba en +hrid, recibi% la noticia de "ue su e4(rcito volvía. Estaba perple4o.
03abían escapado de la captura2 03abían sido apresados y liberados por al$una ra!%n2 #ali%
apresuradamente para ir al encuentro de sus hombres y se encontr% contemplando a miles de
cie$os desamparados. El $olpe ue atal. =uvo un ata"ue de apople4ía allí mismo, y muri% dos
días más tarde.
'l$unos b/l$aros si$uieron manteniendo un aire de desaío, pero la ría política de
crueldad de 9asilio había dado en el blanco. El ánimo b/l$aro estaba "uebrantado Con s%lo
enterarse de "ue el terrible emperador se apro)imaba, se dispersaron y huyeron. En 1>1A,
+hrid cay% en sus manos, y al comen!ar 1>1M las uer!as imperiales ocuparon toda 9ul$aria.
9asilio "ue había sido tan cruel en su comportamiento b(lico ue beni$no al hacer las
paces. Con tal de "ue los b/l$aros aceptaran el $obierno del emperador, podían vivir en pa!
con su propia I$lesia y disrutar de un considerable auto$obierno. Los notables b/l$aros
ueron a Constantinopla, vivieron en condiciones de i$ualdad con la poblaci%n local, y se
casaron allí. ;na ve! hecho todo esto, 9asilio volvi% triunante a trav(s de 7recia, visitando la
anti$ua 'tenas y entrando en Constantinopla saludado como 9asilio 9ul$aroVtonos, Hel
matador de b/l$arosI.
La campa*a b/l$ara ue la victoria oensiva bi!antina más notable desde "ue 9elisario
recon"uistara las provincias italianas, cuatro si$los y medio antes, y su resultado ue más "ue
una simple ane)i%n de tierra. Con los 9alcanes ocupados y coloni!ados, y con los b/l$aros
1>A
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
inte$rarlos en la naci%n y el e4(rcito, 9asilio dependía menos de los hombres de 'sia Menor,
la ciudadela del eudalismo
En eecto, 9asilio II triunaba en todas partes. #us $enerales $anaron terreno en la parte
oriental de 'sia Menor, penetrando muy proundamente tanto en 'rmenia como en el sur de
Italia. En 1>6B, 9asilio II proyect% una e)pedici%n naval a #icilia con la intenci%n de volver a
tomar la isla y ampliar despu(s sus dominios continentales hacia el norte. #in embar$o, el
destino implacable es irresistible. El 1B de diciembre de 1>6B, muri% el vie4o emperador, "ue
ya tenía setenta a*os. 3abía llevado el título de emperador durante sesenta y dos a*os, y había
$obernado por sí mismo durante cuarenta y nueve. En a"uel medio si$lo, nunca había de4ado
de luchar, y en raras ocasiones había sido vencido.
&o de4% herederos, y su hermano Constantino 5III, "ue había sido emperador asociado
durante todo este tiempo, $obern% solo hasta 1>6M, y lue$o muri% a su ve!. 3abía llevado los
mantos imperiales y había estado sentado en el trono imperial durante sesenta y cinco a*os, y
en todo ese tiempo había tenido tanto de soberano como el propio trono donde se sentaba.
El altiplano
Cuando muri% 9asilio II, la e)tensi%n del imperio era mayor de la "ue había tenido en los
/ltimos trescientos a*os, y así continu% durante medio si$lo más. 'barcaba ahora todos los
9alcanes hasta el 8anubio, y toda 'sia Menor oriental, casi hasta el mar Caspio. Incluía el sur
de Italia y las islas de Creta y Chipre, de manera "ue era he$em%nico en el Mediterráneo
oriental.
Es cierto "ue en supericie no se le podía comparar con lo "ue había sido en los si$los 5I y
5II, desde <ustiniano hasta 3eraclio, pero la e)tensi%n territorial en sí no lo es todo. Cuando
<ustiniano termin% sus $randes con"uistas, lo "ue "uedaba era una tesorería vacía y una
naci%n a$otada, $randes !onas de la cual estaban totalmente enemistadas. Esta situaci%n era
todavía más $rave con 3eraclio tras su victoria sobre los persas. ' pesar del enorme tama*o
del imperio en a"uellos días, era estructuralmente poco irme y se había derrumbado al entrar
en contacto con los árabes. &o sucedi% lo mismo en tiempos de 9asilio II. '1 morirse, de4%
tras sí una tesorería repleta y un imperio homo$(neo y unido,
En los tiempos de <ustiniano y 3eraclio, e)istía el Imperio Persa "ue había luchado contra
Constantinopla en i$ualdad de condiciones. Incluso 3eraclio, despu(s de sus $randes
victorias, s%lo consi$ui% hacer retroceder a Persia hasta la línea "ue había ocupado antes de
los comien!os de la $uerra. En ese sentido, la $uerra ue /nicamente un empate, conse$uido al
precio de la propia ruina.
Por su parte, 9asilio II no s%lo había derrotado al enemi$o más importante, 9ul$aria, sino
"ue prácticamente lo había destruido como naci%n y lo había absorbido en el imperio. En
nin$una parte se encontraba un adversario "ue pudiera pensar en desaiarle. Las diversas
tribus del norte -los ma$iares, los rusos, los pechene$os y demás. podían incomodar al
imperio, pero no amena!arlo. El poderoso mundo del Islam -poderoso, al menos cuando
estuvo unido. se despeda!% en reinos rivales "ue en a"uellos momentos constituían un
problema y una amena!a mucho más $rande para sí mismos "ue para cual"uier territorio
cristiano.
En cuanto a los reinos de Europa -Krancia, 7ermanía e In$laterra. "ue tienen tanto peso en
nuestras historias occidentales, se encontraban más allá del hori!onte bi!antino. Estaban le4os
y eran d(biles, con sus barones ocupados en destructivas $uerras interminables, y eran tan
bárbaros -ante los o4os de los bi!antinos. como los ma$iares y los rusos. En 1>6B, cuando
1>C
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
muri% 9asilio II, el Imperio 9i!antino no tenía i$ual en el mundo. 3abía lle$ado a la
mismísima cumbre de su poder.
=ambi(n en el terreno artístico había alcan!ado su punto culminante. El si$lo [ ue el
comien!o de una edad dorada de dos si$los. Las i$lesias lle$aron a la cima de la
ma$niicencia de una ar"uitectura sutil y de un mosaico esplendoroso durante este período.
=anto Italia como Rusia, dos polos opuestos del espectro, copiaron los estilos bi!antinos con
entusiasmo, e incluso en el mundo islámico se sinti% su inluencia.
Intelectualmente, el imperio e)periment% un renacimiento cuando la edad oscura "ue había
se$uido a los desastres del si$lo 5II, a manos de los persas y árabes, se desvaneci% por in. La
;niversidad de Constantinopla volvi% a cobrar vida y entr% en un período de lorecimiento.
Le%n 8iaconis, o ?Le%n el 8iácono@, ue el historiador más importante de la (poca. Estuvo
presente en la mayoría de las campa*as, desde la recuperaci%n de Creta hasta la $ran $uerra
contra 9ul$aria, y escribi% una historia en die! tomos "ue abarca el período desde el LBL hasta
el LCB, es decir, los $obiernos de Romano II, &ic(oro II y <uan I.
El reinado de 9asilio II ue tambi(n testi$o de una de las obras de icci%n más notables del
Imperio 9i!antino. En al$/n momento a mediados del si$lo [, un escritor o varios escritores
desconocidos compusieron el poema (pico 'igenis A)ritas. El nombre se reiere al h(roe, y
si$niica literalmente ?8oble descendencia, el Luchador de la Krontera@. El h(roe era
eectivamente una usi%n de dos ra!as, ya "ue se le describía como el hi4o de un noble árabe
-convertido al cristianismo. y una mu4er $rie$a. El relato (pico cuenta la vida del h(roe en la
rontera oriental, las mu4eres "ue am% y los enemi$os contra "uienes luch%. Es
asombrosamente similar a las historias caballerescas "ue poco despu(s iban a aparecer en
+ccidente, y tiene la misma atm%sera caballeresca, de romanticismo y crueldad, las mismas
virtudes y vicios "ue orman parte del eudalismo y la casta militar.
=odo esto se combin% con el hecho de "ue Constantinopla nunca ue más activa, ni tan
importante como centro comercial y de ne$ocios, y nunca ue más pr%spera. Mediante el
al"uiler de tiendas, la venta de monopolios y derechos de aduana, ríos de oro luían hacia las
arcas $ubernamentales.
Pero e)istían deectos en este ma$níico cuadro. 8urante su vida, 9asilio II había vencido
a los terratenientes eudales y había conse$uido mantenerles a raya. #in embar$o, no estaban
muertos. En las d(cadas posteriores a la muerte de 9asilio, recobraron su poder. 8urante más
de medio si$lo, en eecto, el imperio iba a ser el campo de batalla entre los se*ores eudales y
los bur%cratas, entre los r/sticos terratenientes de 'sia Menor y los pulidos uncionarios de
las $randes ciudades. Esta disputa llevaba en su interior las semillas de la destrucci%n.
Los mon4es, "ue habían derrotado a los emperadores iconoclastas dos si$los antes, tambi(n
continuaban siendo una uer!a destructiva, tanto econ%mica como espiritualmente. #u poder
había aumentado ba4o el $obierno del piadoso &ic(oro II, "ue patroni!% al mon4e 'tanasio de
=rebisonda. En el LAE, 'tanasio estableci% el primer monasterio aut(ntico en la cima
empinada del Monte 'tos, en el noreste de 7recia. <uan I continu% apoyando a 'tanasio, y el
monasterio si$ue siendo hasta hoy el más conocido e importante del mundo oriental de la
cristiandad. Es notable por la ins%lita circunstancia de "ue, aun"ue está dedicado a la 5ir$en
María, no se ha permitido entrar a una mu4er en la monta*a durante más de nueve si$los.
#in duda, 9asilio II ue consciente del eecto debilitador del monacato en el imperio, con
su con$elaci%n de ri"ue!as y de mano de obra, pero ni si"uiera (l pudo hacer nada. Cuando
9ardas Kocas y 9ardas Escleros estaban ba4o las murallas de la capital, 9asilio tuvo "ue
conse$uir el apoyo de los mon4es con la promesa de conservar sus privile$ios. El emperador
luch% contra los terratenientes y no estaba en una posici%n "ue le permitiera enrentarse
1>M
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
tambi(n con los mon4es. Kue la /ltima oportunidad. &in$/n emperador posterior tuvo el poder
para luchar contra los mon4es, y el monacato continu% e4erciendo un eecto estran$ulador en
el imperio hasta su /ltimo aliento.
En otro terreno, el reinado de 9asilio II, tan victorioso en apariencia, prepar% el terreno
para uturos problemas. #e trata de las relaciones del imperio con la ciudad italiana de
5enecia. 5enecia había tenido una lar$a vinculaci%n con el imperio, y había continuado
siendo una cuasidependencia de Constantinopla mucho despu(s de "ue las restantes !onas del
norte de Italia se hubieran separado. 'un"ue ahora era completamente independiente, todavía
e)istía un la!o tradicional.
Los venecianos, "ue vivían en sus casitas de barro a lo lar$o de la costa eran criaturas del
comercio, y de hecho eran los comerciantes más e)pertos del Mediterráneo. =enían $randes
deseos de hacerse car$o de una parte del comercio de Constantinopla, y estaban dispuestos a
pa$ar una $ran cantidad por el privile$io. 9asilio vio las venta4as de ello. El dinero veneciano
era bien recibido. La pericia veneciana no podía sino me4orar a/n más la situaci%n comercial,
y la lota veneciana estaría a disposici%n imperial cuando uera necesario. En el LL6, por
consi$uiente, los venecianos asumieron por primera ve! un lu$ar semioicial en la vida de
Constantinopla.
Pero aun"ue en ese trato hubo venta4as, aparecieron tambi(n desventa4as. Los venecianos
eran e)tra*os en el idioma, la cultura y la reli$i%n. Consideraban a los ciudadanos bi!antinos
con desprecio y comerciaban, al in y al cabo, para conse$uir beneicios. 'un"ue
Constantinopla tambi(n conse$uía sus beneicios, era evidente "ue de la ciudad $randes
cantidades de dinero salían para ir a parar a cores venecianos. En consecuencia, los
venecianos ueron naturalmente recompensados por el odio del pueblo de Constantinopla.
Para su propia protecci%n, los venecianos pidieron y recibieron privile$ios e)tra
territoriales, es decir, se les permiti% vivir se$/n sus propias leyes y "uedaron e)entos de la
intererencia o la tributaci%n bi!antinas. Esto les convirti% prácticamente en un estado dentro
del estado. En realidad, al considerar la situaci%n desde la perspectiva de una (poca posterior,
podemos ver "ue lo "ue 9asilio comen!% inadvertidamente ue un proceso mediante el cual el
Imperio 9i!antino, por $rande y ma$níico "ue pareciera, se convirti% en una especie de
colonia de una pe"ue*a ciudad comercial situada a su oeste.
Los maridos de la emperatri&
Constantino 5III no tuvo hi4os. &o obstante, tuvo tres hi4as, a las "ue cautelosamente
mantuvo solteras por temor a las ambiciones de sus yernos. '1 morirse, todas habían
superado ya la edad de la maternidad. La hi4a mayor estaba seriamente desi$urada por la
viruela y vivía retirada. La se$unda hi4a. =eodora, se dedic% a la vida monástica y eso hi!o
"ue la hi4a más 4oven, Uoe, uera la /ltima esperan!a de la dinastía.
8ada la situaci%n, habría resultado posiblemente más beneicioso comen!ar una nueva
dinastía colocando a al$/n uncionario 4oven, inteli$ente y vi$oroso en el trono. #in embar$o,
los principios de la le$itimidad estaban ya establecidos muy s%lidamente. El /nico $obernante
aut(ntico, a los o4os del pueblo, tenía "ue ser un descendiente de 9asilio I.
El moribundo Constantino era consciente de ello, y se dio cuenta de "ue la /nica manera
de conse$uir un emperador var%n en el trono era "ue al$uien se casara con Uoe. La selecci%n
recay% sobre Romano 'r$yropolus, "ue era entonces alcalde de Constantinopla. Romano no
estaba muy dispuesto, ya "ue estaba casado eli!mente y no tenía deseos de asumir la
espl(ndida miseria de la corona. Le di4eron "ue, por supuesto, no tenía por "u( casarse con
1>L
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Uoe, pero "ue entonces podrían matarlo. La l%$ica de la situaci%n no le de4aba escapatoria. #e
divorci% de su mu4er y se cas% con Uoe. =res días más tarde muri% Constantino 5III y
Romano III ue el nuevo emperador.
Romano hi!o lo "ue pudo, pero no era suiciente. Intent% con$raciarse tanto con los
se*ores eudales como con los mon4es, y los dos intentos tuvieron repercusiones desastrosas.
Los terratenientes se hurtaron al irme control al cual los había sometido 9asilio, y
comen!aron dos $eneraciones de intri$as contra el trono, mientras (ste estaba en manos de
bur%cratas civiles.
Los mon4es aprovecharon el servilismo imperial para dedicarse a su 4ue$o avorito de
perse$uir a los here4es. En las re$iones orientales de 'sia Menor "ue 9asilio había
ane)ionado al imperio, había numerosos monoisitas, cuyos antepasados habían sido
e)pulsados en los si$los anteriores de las tierras bi!antinas, "ue disrutaban de la tolerancia de
los $obernantes islámicos. Cuando se encontraron de nuevo en el imperio, volvieron a ser
perse$uidos. Muchos ueron e)pulsados de nuevo al otro lado de las ronteras, otros se
"uedaron en un tenso descontento y dispuestos a unirse a cual"uier oensiva islámica.
Las cosas podían haberse puesto peor, pero al menos había un $eneral capa! entre las
uer!as imperiales. Era 7eor$ios ManiaVes, "ue mantenía la oensiva en el este y consi$ui%
continuar la lo$rada e)pansi%n bi!antina en #iria. =ambi(n ue un período de triunos navales,
ya "ue ba4o la direcci%n de 3aralda 3ardrade, un viVin$o de siete pies "ue diri$ía la $uardia
vare$a, las naves bi!antinas derrotaron una y otra ve! a las lotas islámicas
6
.
Pero Uoe se cans% de su marido. Era una mu4er atractiva "ue tenía como ob4etivo en la vida
conservar su atractivo. 8edicaba toda clase de cuidados a su cuerpo, y conserv% una especie
de co"uetería 4uvenil hasta la ve4e!. Por otra parte, Romano III, era un anciano de sesenta
a*os cuando se casaron y al racasar en su intento de de4ar embara!ada a su esposa
cincuentona, perdi% todo inter(s por ella.
Intent% concien!udamente controlar su e)trava$ancia, puesto "ue durante el rela4ado
$obierno de Constantino 5III, se había consumido el dinero tan austeramente $uardado en la
tesorería por 9asilio II. Uoe, consciente de "ue ella era la verdadera emperatri! y de "ue
Romano simplemente tenía el car$o imperial en virtud de su matrimonio, comen!% a buscar
otro hombre. Esta actitud no escap% a la atenci%n de un hábil uncionario de palacio, <uan
+rphanotrophus. Era un eunuco, y por lo tanto no podía ser ele$ido emperador, pero tenía un
$uapo hermano menor, Mi$uel a "uien llev% a la corte.
La emperatri! "ued% ascinada, y pronto Mi$uel el Pala$onio -llamado así por"ue era
oriundo de Pala$onia, en 'sia Menor. se convirti% en su avorito. En 1>EJ, Romano III
apareci% aho$ado en su ba*era tras un reinado de seis a*os. Pudo ser un accidente, pero pocas
personas en la corte lo creyeron así. El sentimiento $eneral era "ue Uoe y Mi$uel habían
preparado la muerte de un marido molesto.
Ense$uida Uoe tom% a Mi$uel como se$undo marido y (ste $obern% con el nombre de
Mi$uel I5. ' pesar de "ue Mi$uel I5 suría ata"ues de epilepsia, result% un emperador
en(r$ico. #u hermano <uan, "ue era el poder tras el trono, mantuvo un s%lido control de los
asuntos civiles, y otros hermanos capaces ueron ascendidos y tambi(n ayudaron.
Mi$uel aplast% una revuelta de los b/l$aros y puso a la I$lesia, "ue había sido de4ada a su
aire por 9asilio II, ba4o el control directo del patriarca de Constantinopla. En el occidente
7eor$ios ManiaVes, y 3aralda 3ardrade, actuando con4untamente por tierra y por mar,
iniciaron la invasi%n de #icilia "ue 9asilio II había proyectado. Consi$uieron varias victorias,
6
La vida aventurera de 3aralda termin% nada menos "ue en In$laterra, sobre ella, v(ase mi libro "he
Shaping o! England -de pr%)ima publicaci%n en 'lian!a Editorial..
11>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
y en 1>J> incluso tomaron a #iracusa. El celoso $obierno de Constantinopla hi!o volver a
ManiaVes -casi como en los tiempos de <ustiniano y 9elisario., y las con"uistas sicilianas se
perdieron ense$uida.
En 1>J1 muri% Mi$uel I5, al parecer por causas naturales. El eunuco <uan no estaba
dispuesto a perder el poder "ue su amilia había e4ercido durante siete a*os. #e apresur% a
traer a un 4oven sobrino, otro Mi$uel, a Constantinopla. Uoe, "ue ya tenía más de sesenta
a*os, si$ui% los conse4os de <uan y adopt% al 4oven como hi4o. 7obern% con el nombre de
Mi$uel 5.
El nuevo emperador se embarc% ense$uida en una política suicida. Creyendo "ue podía
conservar realmente el poder en sus manos, envi% al e)ilio a su tío <uan -haciendo desaparecer
así al cerebro de la corte.. Lue$o se volvi% contra Uoe y la meti% en un monasterio, para poder
$obernar sin intromisiones. Pero ue demasiado le4os, y si <uan hubiera estado en la corte, sin
duda lo habría impedido. El pueblo de Constantinopla no se sinti% molesto por la caída de
<uan, ya "ue los avoritos imperiales eran normalmente impopulares. Pero Uoe era otro
asuntoG era la emperatri! le$ítima, la hi4a de Constantino 5III y la sobrina del propio matador
de los b/l$aros.
El pueblo se amotin%, e)i$iendo la vuelta de su reina. 'sustado, Mi$uel 5 se apresur% a
sacarla del convento y la present% al pueblo vestida de mon4a. Era demasiado tarde, no había
orma de apaci$uar a la $ente. El 1L de abril de 1>J6, la muchedumbre invadi% el palacio y
apres% al emperador y a uno de sus tíos. Llevado al hip%dromo, ue escarnecido, torturado y
inalmente ce$ado y enviado a un monasterio. &o se sabe lo "ue le pas% despu(s. #i$ui% vivo,
durante al$/n tiempo, lar$o o corto, en una total oscuridad.
8urante esos mismos disturbios, la hermana mayor de Uoe, =eodora, "ue durante todo ese
tiempo vivía pacíicamente en un monasterio, ue sacada de (l y se vio obli$ada a compartir el
trono con su hermana. Pero se$uía haciendo alta un hombre, y ya "ue =eodora se ne$% a
casarse, Uoe tom% a un tercer marido, Constantino Mon%maco -Fun o4oF., "ue rein% con el
nombre de Constantino I[.
El nuevo emperador tenía tambi(n más de sesenta a*os. #e interes% por las artes y el
estudio, descuid% el e4(rcito y $ast% $randes sumas en lu4os. #us e)trava$ancias produ4eron
eectos di$nos de atenci%n. 8urante siete si$los, el besante de oro imperial conserv% su valor
total pese a todos los problemas y catástroes suridos por el imperio. Pero lo "ue la derrota
no lo$r%, lo consi$ui% el derroche. Por primera ve! se disminuy% el contenido en oro del
besante, y la conian!a e)tran4era en el imperio suri% una conmoci%n. Los cimientos
econ%micos de la prosperidad del imperio se estremecieron.
El e4(rcito estaba naturalmente e)asperado por las ne$li$encias del emperador, en
particular por"ue sus tareas se multiplicaban. Las uer!as islámicas en el este y las tribus
$uerreras en el norte, pero en occidente había aparecido al$o nuevo y amena!ador. Los
viVin$os u hombres del norte se habían establecido en el norte de Krancia. La re$i%n donde se
establecieron empe!% a ser llamada &ormandía, y ellos recibieron el nombre de normandos,
pero si$uieron sus e)pediciones por las costas de Europa al i$ual "ue habían hecho anta*o sus
antepasados viVin$os.
'l volver de las pere$rinaciones a =ierra #anta, al$unos normandos se detuvieron en Italia
y se encontraron con una re$i%n madura para el bandida4e. #e apoderaron de tierras, y tras la
aparici%n de un normando especialmente capa!, Roberto 7uiscardo, comen!aron a disponer
de un poder propio "ue podía perectamente crearle diicultades a los bi!antinos.
8urante al$/n tiempo, ue s%lo la presencia de 7eor$ios ManiaVes lo "ue mantuvo a raya a
los normandos. Mientras en Constantinopla Constantino I[ estaba completamente absorbido
111
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
en los planos ar"uitect%nicos de unos historiados ediicios "ue "uería construir, ManiaVes
consi$ui% una aplastante victoria contra los normandos el 1>J6.
Pero, como era habitual, sus victorias s%lo provocaron sospechas y odios en la camarilla de
la corte. ;n emisario imperial via4% a Italia para reclamar la vuelta a ManiaVes, y lo hi!o
delante del e4(rcito, en t(rminos insultantes y de$radantes. ManiaVes no era nin$/n 9elisario
para a$uantar una cosa seme4ante. ' una se*al suya, sus soldados dieron muerte al emisario y
al!aron la bandera de la insurrecci%n. ManiaVes nave$% hasta 7recia y desembarc% en
8yrrhachium. Las tropas se a$ruparon en torno a (l, y el pueblo se le uni% con entusiasmo.
'sí comen!% su marcha hacia Constantinopla.
Parecía se$uro "ue ManiaVes triunaría, "ue sería el undador de una nueva y vi$orosa
dinastía, y "ue el imperio continuaría siendo poderoso. Pero por un a!ar de la suerte, poco
despu(s de emprender su lar$a marcha, una lecha encontr% accidentalmente en (l su blanco y
le mat%. #u muerte le cost% muy cara al imperio. #in (l, se perdi% la posibilidad de una
reor$ani!aci%n, y el imperio continu% ba4o el d(bil $obierno de un anciano ineica!.
Con la desaparici%n de ManiaVes, las posibilidades normandas aumentaron de nuevo en
Italia, y las uer!as bi!antinas tuvieron "ue tratar de conse$uir una alian!a con4unta con el
papado contra los reci(n lle$ados. 8e hecho, los papas estaban tambi(n e)puestos al peli$ro
de los rudos normandos, pero al menos, (stos, pertenecían a la I$lesia occidental y reconocían
la supremacía papal. Las !onas de Italia dominadas por el $obierno bi!antino reconocían la
direcci%n reli$iosa del patriarca de Constantinopla, pero cuando cayeron ba4o control
normando, la idelidad se despla!% hacia el papa, cambio "ue los papas, naturalmente,
aceptaron y estimularon.
El patriarca de Constantinopla estaba, tambi(n, naturalmente, enurecido. El patriarca era
por a"uellas echas Mi$uel Cerulario, persona de ambiciones sin límites y de $enio vivo. En
una ocasi%n, en 1>J>, cuando todavía era se$lar, conspir% contra Mi$uel I5, con el resultado
de "ue ue obli$ado a hacerse mon4e. 8urante al$/n tiempo permaneci% en el e)ilio pero ni su
ambici%n ni su empu4e disminuyeron. #e distin$ui% en la I$lesia, continu% meti(ndose en
política y ue elevado a patriarca por el descuidado y despreocupado Constantino I[.
Cerulario se encontr% con la enemistad de las dos ramas de la I$lesia cristiana, como
llevaba ocurriendo con intervalos durante siete si$los y por el mismo problema básicoG "ui(n
tenía primacía, el papa o el patriarca. 3asta entonces, las dos ramas de la I$lesia, uera cual
uera su disputa, habían evitado una ruptura total y se$uían manteniendo ina unidad te%rica.
Cerulario, no obstante, tom% uertes medidas en la cuesti%n de la 4urisdicci%n en el sur de
Italia. En las ne$ociaciones sobre el tema, se ne$% a$riamente a ceder ni un ápice. En 1>B6
demostr% su ne$ativa a la conciliaci%n al cerrar abruptamente todas las i$lesias del imperio
"ue celebraban la misa se$/n los ritos occidentales.
El resultado ue "ue obli$% por in a una ruptura abierta. #acerdotes occidentales "ue
lle$aron a Constantinopla en 1>BJ, e)comul$aron al patriarca por orden del papa Le%n I[.
Por supuesto, Cerulario se ne$% a aceptar tama*a impertinencia y asunto concluido. Roma y
Constantinopla se dieron la espalda. La ruptura era deinitiva, y nunca 4amás, hasta nuestros
días, volvieron a uniicarse las ramas occidental y oriental de la cristiandad.
Pero ello no molest% en absoluto al patriarca. #u acerbo e)tremismo recibi% el beneplácito
del pueblo intolerante e irrele)ivo, "ue odiaba al cristianismo occidental -en $ran medida por
sus e)periencias con los venecianos. tanto como a la reli$i%n de Mahoma. El cisma inal entre
+riente y +ccidente convirti% a Mi$uel Cerulario en el hombre más poderoso del imperio.
116
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
La dinastía maced%nica se estaba e)tin$uiendo. Uoe muri% en 1>B>. #u /ltimo marido,
Constantino I[, si$ui% en el trono hasta el a*o 1>BJ en "ue muri%. 8urante al$/n tiempo
$obern% la hermana de Uoe, =eodora. Kue la /ltima del lina4e macedonio, y muri% en 1>BB a
los CC a*os. Nuince monarcas, tanto varones como hembras, ormaron esta dinastía, por la
san$re -ocho eran ascendientes de 9asilio I., o por el matrimonio, y en total la dinastía dur%
1MM a*os.
Incluso durante el eclipse de medio si$lo de los /ltimos sucesores de 9asilio II, continu% la
brillante! de la civili!aci%n bi!antina. Kue el período de Mi$uel Constantino Psellus, el mayor
de los eruditos bi!antinos. Psellus naci% en 1>1M, hi4o de padres de clase media, es decir,
durante la /ltima parte del reinado de 9asilio II. =riun% por esuer!o propio y consi$ui% una
esmerada educaci%n. En los tiempos de Constantino I[, comen!% una carrera en la
administraci%n p/blica y destac% en la corte. ' menudo se le ha considerado como un político
obse"uioso y escurridi!o, pero se re"uería una cierta cantidad de ardides y trucos para
conservar una posici%n en la corte.
Lo "ue no se puede ne$ar es "ue sus talentos como erudito eran ormidables. Kue la cabe!a
de la acultad de ilosoía de la ;niversidad de Constantinopla, pr%spera de nuevo, y con (l, el
estudio de la ilosoía pa$ana, particularmente de la de Plat%n, volvi% a cobrar vida. Escribi%
mucho sobre muchos temas y public% una valiosa historia de su tiempo, 4unto con escritos
sobre teolo$ía y ma$ia, sin mencionar sus discursos, cartas y poemas. Kue la versi%n bi!antina
del ?hombre del Renacimiento@ y en eecto, inici% el redescubrimiento de la erudici%n anti$ua
"ue, iltrada hacia el oeste, hi!o sur$ir el período de cultura italiana "ue llamamos
Renacimiento.
La llegada de los turcos
8esde la muerte de 9asilio II, el imperio ue $obernado por uncionarios civiles y no por
miembros del partido militar eudal. Cuando =eodora estaba moribunda, el partido civil
intent% ampliar su poder haciendo "ue la vie4a emperatri! nombrara sucesor a uno de los
suyos. #e creía "ue el principio de la le$itimidad sería suicientemente uerte para "ue este
nombramiento uera respetado.
1 parecía así. 7uiada por la su$erencia del patriarca Mi$uel Cerulario, =eodora eli$i% a un
tal Mi$uel #tratioticus, "ue era vie4o y enermi!o, y "ue por lo tanto sería -Cerulario estaba
se$uro de ello. un d%cil instrumento en las $arras del patriarca. #tratioticus $obern% como
Mi$uel 5I, y el ineli! ue eectivamente un títere para el ormidable patriarca. Mi$uel
Cerulario, cuyos hábitos sacerdotales no servían para limitar sus ambiciones seculares, sentía
realmente "ue era el poder "ue diri$ía al trono. Empe!% a llevar botas de p/rpura, uno de los
símbolos del car$o de emperador, y en una ocasi%n en "ue Mi$uel 5I intent% hablar por sí
mismo, el patriarca le di4o bruscamenteG ?=e cre(, imb(cil, y puedo destruirte tambi(n@.
#in embar$o, no ue el patriarca "uien destruy% al pobre Mi$uel 5I. El e4(rcito hervía y la
muerte de ManiaVes si$niic% simplemente un retraso hasta "ue se pudo encontrar otro
$eneral con el empu4e y la capacidad de enrentarse al $obierno civil. ;no de los $enerales
"ue servía en el este era Isaac Comneno. #u padre había sido oicial de 9asilio II, e Isaac
había sido educado a car$o del propio 9asilio. 8urante el a$itado período posterior a la
muerte de 9asilio, Isaac había diri$ido sus e4(rcitos con eicacia y se había $anado su
consideraci%n. Cuando los $enerales de 'sia Menor decidieron hacerse con el $obierno, la
elecci%n popular cay% sobre Isaac para diri$ir el movimiento.
3ubo una breve batalla con la $uardia vare$a, se$uida de la rendici%n de Mi$uel 5I. Kue
destituido y obli$ado a convertirse en mon4e, y en 1>BC Isaac Comneno acept% el trono con el
11E
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
nombre de Isaac I. Ense$uida inici% un pro$rama de vi$orosas reormas militares y de
reor$ani!aci%n inanciera. Como ocurre con recuencia cuando hay momentos de $randes
tensiones, era natural pensar en las ri"ue!as de la I$lesia. #in embar$o, raras veces la I$lesia
entre$a sus tesoros sin una lucha, e Isaac se enrent% con Mi$uel Cerulario.
Isaac no vacil%. #abía "ue no había sitio para el emperador y un patriarca de a"uella índole
en la ciudad, y obli$% a Cerulario a e)iliarse. Le hubiera 4u!$ado por traidor y posiblemente
ce$ado, pero el or$ulloso vie4o patriarca muri% antes de "ue se pudiera convocar el 4uicio.
Pero con esta acci%n, Isaac se $an% la mortíera enemistad de los mon4es y de la acci%n del
pueblo "ue era partidaria de (stos.
#i a*adimos a ello la constante hostilidad del partido civil y el hecho de "ue Isaac tuviera
bastante más de cincuenta a*os y mala salud, no es sorprendente "ue despu(s de dos a*os
renunciara al car$o. =ras una ardua campa*a en el norte contra los pechene$os, de la "ue sali%
triunante, y una enermedad "ue padeci% durante al$/n tiempo "ue le iba a matar, Isaac se
decidi% a abdicar.
Pas% la corona a Constantino 8ucas, un uncionario de la tesorería, en 1>BL. El nuevo
emperador, Constantino [, "ue era del partido civil y un hombre humano y amante de la pa!,
sospechaba -con al$una 4ustiicaci%n. de las intenciones de los militares y redu4o al mínimo
los $astos militares. ' veces se puede sacar provecho haciendo una cosa así, pero en a"uel
momento ue un error puesto "ue el imperio se tambaleaba por todos los lados ba4o los $olpes
de los enemi$os.
Los dominios bi!antinos en el sur de Italia estaban desapareciendo ba4o la continua
oensiva de Roberto 7uiscardo y sus normandos. En el norte, una nueva tribu de n%madas
asiáticos, los cumanos, cru!aba en tropel las estepas rusas del sur. 'l i$ual "ue sus
predecesores, estas tribus invadieron las provincias europeas del imperio, y era necesario
pelear contra ellas.
Pero ue en el este donde apareci% el enemi$o más terrible. 5arias tribus turcas
-emparentadas con a"uellas tribus, "ue, desde los hunos hasta los cumanos, habían constituido
el a!ote de Europa. invadieron las re$iones islámicas y se convirtieron al Islam. Mientras el
Imperio 9i!antino se desmoronaba ba4o el $obierno de las ancianas sobrinas de 9asilio II,
empe!% a destacar una nueva tribu turca. 8ebido a "ue uno de sus primeros 4ees se llamaba
#el4uV, se les llam% turcos sel(ucidas. Establecieron su $obierno en Persia en 1>EC, y en 1>BB,
4usto cuando el d(bil resplandor de la dinastía macedonia se apa$%, capturaron 9a$dad y se
convirtieron en la mayor potencia del mundo islámico.
En 1>AE, 'lp 'rslan se convirti% en soberano de los turcos sel(ucidas. Casi
inmediatamente, entr% en 'rmenia y se apoder% de las !onas "ue, ba4o 9asilio II, habían sido
con"uistadas por el imperio. El d(bil Constantino no podía hacer nada.
Cuando muri% Constantino en 1>AC, su viuda Eudo)ia ue nombrada re$ente de sus tres
4%venes hi4os, "ue se$/n el principio de la le$itimidad deberían sucederle. Eudo)ia, sin
embar$o, creía "ue los tiempos e)i$ían un militar. Contra la oposici%n del partido civil, eli$i%
a Romano 8i%$enes "ue se había distin$uido en las batallas contra los pechene$os y los
cumanos en las ronteras al norte. El primero de enero de 1>AM se casaron.
Romano, "ue $obern% con el nombre de Romano I5, se entre$% a la diícil tarea de salvar
la situaci%n militar. =uvo "ue reor$ani!ar a un e4(rcito desmantelado y reclutar, entrenar y
armar a hombres nuevos. Era evidente "ue tendría "ue concentrarse en el peli$ro ormidable
de los turcos en el este. En cuanto a Italia, separada de los centros vitales bi!antinos por el
mar y de todas ormas casi totalmente perdida, no se podía hacer nada.
11J
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
La abandon%, y los normandos tomaron la ciudad de 9ari en 1>C1. Era la /nica posesi%n
imperial "ue "uedaba al oeste del 'driático. Con su p(rdida, desapareci% el /ltimo eco tenue
de <ustiniano y 9elisario. El $obierno romano, cuyos comien!os remontaban a un pe"ue*o
pueblo undado en la Italia central dieciocho si$los antes, era así e)pulsado para siempre de
a"uella península -pero aun hoy si$uen e)istiendo unas cuantas aldeas aisladas en e1 e)tremo
sur de Italia donde se habla el $rie$o..
+lvidándose de Italia, Romano se prepar% para el enrentamiento con 'lp 'rslan. El 4ee
turco, aun"ue había violado el territorio imperial, estaba realmente más interesado en
con"uistar #iria, "ue entonces pertenecía a E$ipto. Kirm% una tre$ua con el emperador y se
march% hacia el sur.
Romano no tenía intenci%n de respetar la tre$ua. Nuería recuperar el territorio perdido en
el este e inli$ir a los turcos una derrota e4emplar. Parti% hacia el este con A>.>>> hombres
ba4o. su mando. La mayoría eran soldados ine)pertos, y la lealtad de al$unos de sus
comandantes era dudosa, pero eran A>.>>> soldados de caballería pesada.
En a$osto de 1>C1, el e4(rcito de Romano tom% la ciudad de Man!iVert, "ue los turcos
habían ocupado un par de a*os antes. Era evidente "ue su plan era or!ar una batalla, y 'lp
'rslan tuvo "ue abandonar su campa*a siria y volver corriendo.
La uer!a turca era más numerosa y estaba ormada por caballería li$era "ue no podía
resistir un cho"ue rontal con la caballería pesada del imperio, pero "ue era más rápida y
maniobraba me4or. Romano ansioso por vencer, envi% a la caballería pesada hacia adelante a
$alope tendido. Con este acto, viol% los principios b(licos bi!antinos, se$/n los cuales la
caballería pesada nunca debía tratar de perse$uir a la caballería li$era, a menos "ue esta
/ltima estuviera inmovili!ada contra un río u otra barrera inran"ueable. Las ra!ones eran
diáanas, la caballería pesada no puede alcan!ar a la li$era en una carrera en línea recta, y los
caballos perse$uidores se a$otan para nada, haci(ndose vulnerables a un contraata"ue. La
avide! de Romano le hi!o pasar por alto la buena táctica.
#in pánico, los turcos retrocedieron, se ne$aron a de4arse atrapar en lu$ares estrechos y
hosti$aron con lechas desde le4os. Era un día soocante y la caballería bi!antina,
sobrecar$ada de armamento e ine)periencia, estaba cada ve! más cansada y sedienta, al
comen!ar la tarde Romano, desalentado, s%lo pudo ordenar una retirada a los cuarteles
nocturnos.
Entonces 'ndr%nico 8ucas, pariente del anterior emperador, miembro del partido civil, y
uerte oponente -aun"ue secreto. a Romano, decidi% "ue la batalla no terminaría en victoria y
le sería me4or "uitarse de en medio. #ac% a su contin$ente de la línea de batalla.
El debilitado e4(rcito bi!antino se encontr% metido en una bolsa. La retirada del centro del
e4(rcito turco le había llevado a situarse entre los lancos "ue 'lp 'rslan, diri$iendo a sus
soldados con una soberbia habilidad, se dedic% a cubrir con hombres rescos, vi$orosos y
descansados "ue entraban en combate por primera ve!. 'l intentar establecer un campamento
nocturno los bi!antinos se encontraron atacados por todos los lados. 8escora!onados,
traicionados y abrumados, los imperiales estaban perdidos. El e4(rcito ue prácticamente
ani"uilado, y el mismo Romano ue hecho prisionero.
&in$una catástroe así, nin$una derrota tan total de un e4(rcito tan $rande había aectado a
las armas bi!antinas en los siete si$los y medio posteriores a Constantino. Los persas y los
árabes habían hecho retroceder a los soldados bi!antinos y habían tomado provincias, pero
nunca lo$raron destruir el e4(rcito principal del imperio. 'hora la catástroe se había
producido y esta /nica batalla en Man!iVert destro!% por completo la prosperidad "ue el
imperio había conservado durante los a*os de la dinastía macedonia.
11B
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
L. El oeste lle$a al este
Las consecuencias de la derrota
' los bi!antinos, la batalla de Man!iVert les debi% parecer al principio similar a otras
batallas perdidas de las "ue el imperio se recuperaría, como se había recuperado tantas veces
antes de los ata"ues de los hunos, los persas, los ávaros, los árabes y los b/l$aros.
Mi$uel Psellus, "ue todavía vivía y se$uía produciendo material sobre todas las ramas del
conocimiento y encantando a los emperadores y artesanos con su hermosa vo! y sus
elocuentes discursos, escribi% sobre la batalla. &o la consider% como al$o deinitivo, y estaba
más preocupado por el problema de la corrupci%n interna.
Por supuesto, es diícil ver al$o "ue está tan cerca de los o4os. Por lo tanto Psellus, en su
historia, nunca menciona el cisma inal entre el cristianismo oriental y el occidental "ue se
produ4o en 1>BJ. =al ve! Psellus lo consider% s%lo como otra molesta ri*a de la disputa latente
desde hacía si$los, pero no podía saber "ue era la *ltima ri*a. 8e modo similar, Psellus podía
creer "ue Man!iVert era una derrota i$ual "ue muchas otras de los si$los pasados, pero no
tenía medios para saber "ue, en $ran parte de$ido a la corrupci%n interna "ue deploraba, iba a
ser una derrota muy especial.
El problema residía en "ue durante cincuenta a*os se habían erosionado los cimientos del
imperio. La "uerella ulcerada entre los terratenientes eudales y los uncionarios civiles tenía
tal carácter "ue parecía "ue los dos bandos se hacían la competencia para ver "ui(n podía
hacer más da*o al Estado. Los mon4es, envueltos en su disputa con la I$lesia occidental,
mal$astaron las ener$ías imperiales en una teolo$ía in/til. 1 tambi(n el vi$or comercial en
rápido au$e de las ciudades italianas destruía el dominio bi!antino del comercio, sobre el cual
se asentaba en $ran parte la salud de su economía.
La decadencia acumulada del imperio había destruido su le)ibilidad. La batalla de
Man!iVert result%, por consi$uiente, un momento crucial de la historia, por"ue ue entonces
cuando el imperio demostr% "ue ya no podía doblarse y endere!arse, s%lo podía "uebrarse con
un chas"uido como una ramita seca. Kue la batalla de Man!iVert la "ue "uebr% el espíritu del
imperio.
El e4(rcito bi!antino, "ue durante cuatro si$los había mantenido a raya sin ayuda a las
hordas islámicas, por un lado, y a las tribus bárbaras del norte, por otro, estaba destro!ado.
&unca volvería a ser lo "ue había sido, y durante al$/n tiempo el imperio estuvo a merced del
enemi$o turco.
Posiblemente, ni si"uiera 'lp 'rslan apreciara la ma$nitud de la victoria conse$uida. =al
ve! partía de la base de "ue el $ran imperio no podía ser derrotado realmente. En cual"uier
caso, no someti% al emperador cautivo a nin$/n ultra4e. Mantuvo a Romano en una reclusi%n
honorable, y le libert% a cambio de un tratado "ue e)i$ía "ue los bi!antinos pa$aran un
cuantioso rescate y un tributo anual, y "ue dieran la libertad a todos los presos islámicos. .
#i los bi!antinos hubieran cumplido con este tratado, por humillante "ue uese, podrían
haber limitado sus p(rdidas y conse$uido el tiempo necesario para recuperarse. #in embar$o,
incluso en esa crisis, los $obernantes de Constantinopla pensaban en primer lu$ar en las
cuestiones partidistas. La derrota de Romano ue la $ran oportunidad de los uncionarios
civiles para recobrar el car$o de emperador. Cuando volvi% Romano a Constantinopla, su
11A
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
mu4er -a trav(s de la cual $obernaba. estaba encerrada en un convento. El mismo ue
detenido, ce$ado cruelmente y enviado al e)ilio, donde pronto muri%.
En su lu$ar, su hi4astro, el hi4o de Constantino [, ue proclamado emperador. Era menor de
edad cuando muri% su padre, pero ya tenía a*os suicientes para reinar, y se convirti% en
Mi$uel 5II. Psellus cumpli% con su papel de uncionario obse"uioso de la corte y estudiosoO
enOresidencia escribiendo un e)trava$ante pane$írico del nuevo emperador "ue de hecho era
bastante incompetente. Mi$uel era un erudito y no un soldado, y los tiempos
des$raciadamente re"uerían un soldado.
Los turcos, "ue habían hecho un tratado con un emperador, y despu(s se encontraron con
"ue había sido destituido por su propia $ente, consideraron el tratado papel mo4ado. 3icieron
incursiones en 'sia Menor "ue, sin tropas y desamparada, no podía orecer resistencia. La
península ue invadida y cay% ba4o el dominio turco, y nunca ue recuperada por entero. Los
dominios turcos en la península recibieron el nombre de Rum -la versi%n turca de Roma,
puesto "ue el monarca "ue había derrotado se$uía llamándose Emperador Romano y sostenía
todavía "ue sus dominios eran el Imperio Romano..
El Imperio 9i!antino perdi% de este modo las uentes de donde sacaba sus me4ores
combatientes y sus $enerales más capaces. El hecho de "ue el litoral de 'sia Menor se
hubiera perdido, o en al$unos lu$ares se sostuviera precariamente, destruy% la capacidad del
imperio para se$uir siendo una potencia marítima. En eecto, el propio cristianismo ue
borrado paulatinamente de la península, y ciudades c(lebres en la historia cristiana se hicieron
islámicas y contin/an si(ndolo
1
.
3asta nuestros días, 'sia Menor constituye el cora!%n de la moderna naci%n de =ur"uía.
Por supuesto, el Imperio 9i!antino no desapareci% por completo del mapa. #us provincias
europeas continuaron intactas, y Constantinopla si$ui% siendo $rande y rica. El emperador
mantuvo su presti$io y su ritual esplendoroso durante muchas $eneraciones. Pero el imperio
de4% de ser una $ran potencia. &o volvi% a luchar contra sus enemi$os con sus propios
medios. ' partir de entonces tendría "ue pedir servilmente ayuda a los "ue siempre había
considerado -y en el ondo de su cora!%n, consideraba todavía. bárbaros, y en adelante sus
e4(rcitos estarían ormados siempre por mercenarios.
Con Mi$uel 5II, la situaci%n en Constantinopla se deterior% rápidamente. El besante de oro
tuvo "ue ser devaluado de nuevo. Los alimentos escaseaban y los precios subieron. &ada
podía hacer más impopular al $obierno.
En 1>CM estall% la inevitable rebeli%n. 3ubo dos, una en los 9alcanes y otra en lo "ue
"uedaba de 'sia Menor. Cada una ue diri$ida por un $eneral dierente, y los dos se llamaban
&ic(oro. Mi$uel 5II, "ue de todas maneras se encontraba a dis$usto en su car$o, abdic%
rápidamente, y se le permiti% entrar en un monasterio. 'llí se sinti% mucho más contento y
maniest% abiertamente "ue su /nico dis$usto era "ue se vería obli$ado a se$uir un r($imen
ve$etariano. Con la desaparici%n de Mi$uel 5II, Psellus, "ue tenía entonces sesenta a*os,
tambi(n se desvaneci%. &o se supo más de (l, y nunca termin% su historia. &o se sabe si ue
e4ecutado, si muri% de causas naturales o se retir%.
Los dos $enerales rebeldes lucharon entre sí y $an% el &ic(oro de 'sia Menor, apoyado
por los turcos sel(ucidas. #e convirti% en emperador con el nombre de &ic(oro III. =ampoco
rein% mucho tiempo, y la /nica ra!%n por la cual permaneci% en el trono una temporada ue
1
Esta ue la /ltima $ran derrota reli$iosa del Cristianismo por una reli$i%n rival.
11C
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
"ue tuvo la ortuna de disponer de un $eneral capa!, el me4or "ue el imperio había tenido
desde la muerte de 9asilio II.
El $eneral era 'le4o Comneno, sobrino de Isaac Comneno, "ue había reinado brevemente
como Isaac I veinte a*os antes. 'le4o se había pasado la vida en el e4(rcito, luchando con
honor a las %rdenes de Romano I5 y Mi$uel 5II. Era el principal sost(n de &ic(oro III, y
para (l derrot% a todos los $enerales "ue se le oponían.
#in embar$o, a 'le4o le empe!% a parecer "ue &ic(oro carecía de capacidad para diri$ir el
$obierno y $anarse la idelidad del e4(rcito y del pueblo. En 1>M1, 'le4o decidi% "ue (l mismo
podía hacerlo.
Consi$ui% el apoyo de otros miembros de su amilia y se cas% con Irene, la hi4a del e)
emperador Mi$uel 5II para obtener el apoyo de la poderosa amilia 8ucas -y para hacer "ue
su pretensi%n al trono resultara mucho más le$ítima.. Lue$o se adue*% de Constantinopla con
un rápido $olpe, y &ic(oro III abdic% y se retir%, al i$ual "ue su antecesor, a un monasterio.
La amilia Comneno era una de las $randes amilias terratenientes, y el ascenso de 'le4o
represent% la victoria inal de ese partido rente a los civiles. 8urante el resto de su historia, el
imperio tendría un carácter eudal y estaría dominado por las turbulentas amilias
terratenientes.
La invasin normanda
Por primera ve! desde la muerte de 9asilio II, sesenta a*os antes, el Imperio 9i!antino
tenía un $obernante uerte y capa!, pero ya era tarde. El reino estaba hecho a*icos, y 'le4o
tuvo "ue enrentarse a una situaci%n "ue era casi irreversible.
'sia Menor estaba casi perdida. Las tropas imperiales conservaban unas cuantas ortale!as
desperdi$adas a lo lar$o de la costa. El imperio estaba ormado por la península balcánica al
sur del 8anubio, además de las dos $randes islas de Creta y Chipre. Pero incluso (stas estaban
en peli$ro. ' lo lar$o de la rontera norte estaban los pechene$os, los servios, los ma$iares y
los cumanes.
Lo peor de todo era "ue +ccidente, al otro lado del an$osto estrecho "ue separaba el
imperio de Italia, estaban los normandos. El Imperio 9i!antino estaba acostumbrado a
enrentarse en el norte con los bárbaros, en el este con los persas y turcos, y en el sur con los
árabes. 'hora, tenía "ue i4ar tambi(n su atenci%n en el oeste. Por primera ve! desde los días
de <ulio C(sar, mil a*os antes, e4(rcitos procedentes de Italia intentaban invadir los 9alcanes.
+ccidente marchaba hacia +riente.
1a antes de la batalla de Man!iVert, los normandos se habían convertido en los amos del
sur de Italia. Lue$o, Roberto 7uiscardo envi% a Ro$er, el más 4oven de sus hermanos a
#icilia. Los ocupantes islámicos, "ue se habían deendido rente a todos los contraata"ues de
los bi!antinos durante los dos si$los anteriores, se desmoronaron ante los normandos.
'ntes de "ue se hubiera completado la con"uista de #icilia, 7uiscardo pensaba en nuevos
mundos "ue con"uistar. En 4unio de 1>M1, s%lo dos meses despu(s de "ue 'le4o se hubiera
convertido en emperador, 7uiscardo estaba preparado. =enía E>.>>> hombres con una lota de
1B> naves, y nave$% hacia el este con el distante ul$or de Constantinopla en su mente. =om%
la isla de Cor/ sin muchos problemas, y una ve! "ue desembarc% a su e4(rcito en el imperio
continental, parti% hacia el norte y puso sitio a la ciudad de 8yrrhachium.
'le4o /nicamente podía hacer rente a esta nueva amena!a eliminando una más anti$ua. #u
mente á$il rele)ion% sobre la situaci%n oriental. 'lp 'rslan había muerto poco despu(s de la
11M
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
batalla de Man!iVert, y su hi4o, el todavía más hábil MaliV #hah, estaba demasiado ocupado
en el sur. Los virreyes turcos de 'sia Menor estaban muy satisechos de sus poderes
aut%nomos y se ale$rarían enormemente si se independi!aban de su monarca. 'co$erían con
beneplácito la pa! con los bi!antinos para ortalecerse contra MaliV #hah, y al tiempo
tampoco les haría da*o un poco de dinero. 'le4o pa$% a los virreyes -lo cual si$niicaba
impuestos más elevados y un besante devaluado de nuevo en el país. e incluso utili!%
mercenarios turcos. ;na ve! hecho esto, se volvi% contra 7uiscardo.
Era diícil, si no imposible, derrotar a 7uiscardo en tierra, pero el mar era otra cosa. La
ciudad de 5enecia tenía intereses creados en el imperio, cuyo comercio llevaba casi un si$lo
administrando, y 'le4o estaba dispuesto a orecerle a/n más concesiones comerciales -todas
estas concesiones, arrancadas al imperio debido a sus des$racias, no intensiicaron el control
colonial de los comerciantes italianos, da*aron a la economía bi!antina y aceleraron la
decadencia, "ue produ4o más des$racias, más concesiones, y así sucesivamente, en un círculo
vicioso..
Lle$% la lota veneciana, y las naves normandas mandadas por 9ohemundo, hi4o ile$ítimo
de 7uiscardo, ueron ácilmente derrotadas. 'le4o esperaba "ue los normandos concentrarían
todas sus ener$ías en buscar el medio de volver a Italia y olvidarían sus proyectos de
invasi%n. Pero 7uiscardo no cooper%. Estaba emperrado en conse$uir el imperio y march%
hacia el interior, decidido a vivir de la tierra. 'le4o tuvo "ue retroceder hasta el mar E$eo.
8esesperado, intent% levantar otro e4(rcito. Estaba sin ondos, y eso le obli$% a apoderarse de
propiedades de la I$lesia y a ir tirando con lo "ue "uedaba de las decrecientes reservas
militares del imperio.
'ortunadamente para 'le4o, los asuntos políticos en Italia se ponían diíciles para
7uiscardo, y (ste se vio obli$ado a volver a su reino para poner orden. #in embar$o, de4% a su
e4(rcito en los 9alcanes ba4o el mando de 9ohemundo. 9ohemundo era $rande, buen luchador
y temerario, pero no era 7uiscardo. Las probabilidades de 'le4o contra (l eran al$o me4ores.
En la primavera de 1>ME, 'le4o envi% su e4(rcito contra 9ohemundo con un nuevo tipo de
deensa. 8e un modo u otro, era necesario neutrali!ar la car$a arrolladora de los normandos.
'"uellos hombres $randes encima de sus $randes caballos eran entonces la me4or caballería
pesada del mundo. Eran indisciplinados y se les podía es"uivar, pero no era posible
combatirlos en un ata"ue rontal. Por lo tanto, 'le4o puso pesadas armaduras en parte de sus
inantes y les situ% en carros con lan!as eri!adas de p/as e)tendidas hacia delante. Eran como
blindados primitivos y con ellos se intentaba detener la car$a normanda. 9ohemundo no tuvo
problemas para combatirlos. #encillamente hi!o "ue su caballería $alopara contorneando la
línea de carros y atacara al e4(rcito bi!antino por el lanco. 'le4o tuvo "ue retirarse de nuevo.
'ntes de 1>MJ, 9ohemundo estaba en =esalia. ;na victoria más y a 'le4o le "uedaría
/nicamente Constantinopla. Pero 'le4o no tir% todavía la toalla. Consi$ui% reunir otro
e4(rcito, y emple% a C.>>> soldados turcos de caballería procedentes de 'sia Menor. En
Larisa, los dos e4(rcitos combatieron de nuevo. Esta ve! 'le4o evit% la conrontaci%n directa.
Con una astuta maniobra in$ida, indu4o a 9ohemundo a "ue atacara en una direcci%n
e"uivocada, y lue$o envi% a su e4(rcito principal contra el campamento y destruy% sus
abastecimientos.
Esto "uebrant% el espíritu normando. Iban $anando, pero tambi(n llevaban luchando en los
9alcanes tres a*os y habían tenido muchas ba4as. ;na parte de la uer!a de combate primitiva
había muerto, y el resto estaba cansado. La poblaci%n $rie$a, "ue odiaba a los occidentales
por her(ticos, tan malos como los turcos, los hosti$aba constantemente con tácticas
$uerrilleras.
11L
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
&o es sorprendente "ue el e4(rcito normando comen!ara a "ue4arse y "ue la disensi%n
cundiera rápidamente. =al ve! el ormidable 7uiscardo podía haber mantenido unidos a sus
hombres, pero 9ohemundo no pudo. #e retir% hasta la costa adriática, y de4ando $uarniciones
en los puertos, se apresur% a volver a Italia para llamar a su padre.
7uiscardo, "ue ya había arre$lado sus problemas italianos, estaba bien dispuesto para
volver a las $uerras balcánicas. Reuni% otra lota, parti% de nuevo hacia Cor/, combati% a las
naves combinadas de 5enecia y el imperio hasta "ue se produ4o el alto el ue$o, y por in, en
4ulio de 1>MB muri%. =enía unos setenta a*os y se había mantenido indomable e invencible
hasta el inal.
#in (l, los normandos no podían mantenerse unidos mucho tiempo, en especial por"ue
había una disputa sobre la sucesi%n. 9ohemundo, como hi4o ile$ítimo, no hered%, recibi% un
título inerior y se retir% resentido. =oda la e)pedici%n se dispers%, y el peli$ro normando para
el Imperio 9i!antino termin%.
Esto no si$niicaba de nin$/n modo "ue 'le4o no tuviera problemas. Mientras luchaba
contra los normandos, tambi(n intent% reormar el $obierno y conse$uir el apoyo de la I$lesia
como contrapeso a los $randes terratenientes. Pero la necesidad de una lucha continua lo
dese"uilibraba, e incluso una ve! desaparecidos los normandos le "uedaban todavía muchos
enemi$os.
3abía uno dentro de las ronteras. 'pro)imadamente un si$lo antes de "ue 'le4o accediera
al trono, había aparecido una nueva secta cristiana en las provincias b/l$aras "ue predicaba
"ue el mundo y su contenido material eran creaciones del diablo. Para conse$uir la salvaci%n,
era necesario evitar en lo posible cual"uier contacto con el mundo. Esta nueva secta no creía
en el matrimonio, en el se)o o en la comida o la bebida por encima de lo más indispensable.
Recha!aba tambi(n todo el ritual de la I$lesia. El undador de la secta era un sacerdote,
=e%ilo. El nombre si$niica ?amor de 8ios@, "ue en el idioma eslavo se dice 9o$omil. Por
consi$uiente, se conoce a esta secta con el nombre de los 9o$omilos.
#in duda, la nueva secta se volvi% cada ve! más inluyente en las provincias b/l$aras
por"ue era un m(todo de resistir el dominio de los $rie$os y del patriarca de Constantinopla.
#in embar$o, a inales del si$lo [I comen!% a e)tenderse de manera alarmante por el resto
del imperio. En los tiempos de decadencia y desastre "ue vinieron tras la batalla de
Man!iVert, era un consuelo pensar "ue la creaci%n visible era perversa y obra del diablo, por
lo tanto sería me4or destruirla. Nui!á los destructores llevaban a cabo la obra de 8ios.
Esto hacía "ue la secta uera peli$rosa, ya "ue unos individuos "ue se adaptaban de orma
atalista a la derrota y la destrucci%n, y "ue incluso las veían con buenos o4os, representaban
un peso muerto. Con unos cuantos más de ellos, el imperio se derrumbaría espontáneamente.
Por esta ra!%n, 'le4o se vio obli$ado a tomar severas medidas contra los bo$omilos. En 1>MA
se sublevaron, apoyados por los pechene$os y los cumanos del norte del 8anubio
6
.
8e nuevo, las provincias imperiales ueron asoladas incluso con más sa*a de lo "ue habían
hecho los normandos "ue habían operado más al sur. 3acia inales de la d(cada de 1>M>, los
bárbaros lle$aron hasta las mismas murallas de Constantinopla. Con un suspiro de cansancio,
'le4o us% su me4or arma. +reci% a los 4ees cumanos oro y les incluy% en el servicio
imperial. Como au)iliares bi!antinos, se volvieron contra sus anti$uos aliados, los
pechene$os, y en 1>L1 les inli$ieron una seria derrota. ' partir de entonces, los pechene$os,
6
En a"uel momento, (stas eran las /nicas tribus septentrionales de importancia. ;nos ochenta a*os antes, los
rusos habían destruido el reino Sa!aro. Más tarde ellos mismos ueron e)pulsados del mar &e$ro por los
cumanos "ue se apro)imaban -a los "ue los rusos llamaban polovt!i .. Los ma$iares se estaban asentando, y con
la uni%n con la ran4a occidental de los cumanos, se convirtieron en el Reino de 3un$ría.
16>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
$ravemente aectados, empe!aron a caer en decadencia. La amena!a bo$omila se desvaneci%
tambi(n, aun"ue la secta continu% haciendo conversos entre los eslavos de los 9alcanes y
si$ui% siendo una uer!a considerable durante dos si$los más.
'sí "ue en la primera d(cada de su reinado, 'le4o I había hecho maravillas s%lo con
a$uantar. 8e una manera u otra, su reinado se vio simboli!ado por el hecho de "ue su punto
central, la estatua de 'polo -con la cabe!a de Constantino., "ue había estado en la pla!a del
mercado a lo lar$o de siete si$los, ue alcan!ada por un rayo y al in cay%. Podía ser el
símbolo de la caída inal del imperio. Pero se entendi% como maniestaci%n del desa$rado
divino por tratarse de un monumento secular y por su ori$en pa$ano. En su lu$ar, se coloc%
una cru! de oro sobre una columna, y de hecho la mayor parte de los problemas de 'le4o se
los produ4eron $uerreros "ue llevaban la cru! como insi$nia.
Los guerreros de la cru&
En 1>L6 muri% el sultán turco MaliV #hah, y con (l muri% el verdadero poder sel(ucida.
=odo el reino sel(ucida se dividi% en provincias independientes y turbulentas. 'le4o vio su
oportunidad. Enrentando a un 4ee sel(ucida contra otro, podía recon"uistar 'sia Menor y
recuperarse de la colosal derrota de Man!iVert.
&o obstante, lo "ue necesitaba eran soldados. Los normandos se habían marchado, los
pechene$os estaban destro!ados, los cumanos estaban a su servicio, los bo$omilos tran"uilos,
pero el imperio -o lo "ue "uedaba de (l. no estaba en condiciones de combatir. En su
momento culminante su e4(rcito no cont% con más de B>.>>> hombres, en su mayoría
mercenarios en los cuales s%lo se podía coniar hasta un cierto $rado. =enía "ue conservarlos
desesperadamente, y nunca podía arries$arse a ba4as importantes, ni si"uiera en aras de una
victoria. Era e)tremadamente rustrante ver escapar una espl(ndida oportunidad de
recuperarse de una derrota por alta de soldados.
'le4o pens% "ue había encontrado la soluci%n. 3abía utili!ado enemi$os contra enemi$os,
por e4emplo, cumanos contra pechene$os. En concreto había utili!ado a mercenarios turcos
contra los normandos y en a"uel momento no veía nada malo en usar a mercenarios
normandos contra los turcos.
#u oportunidad le lle$% en 1>LB, cuando la I$lesia occidental, ba4o el papa ;rbano II,
celebraba un concilio en Italia para tratar de sus asuntos internos. 'le4o envi% un emba4ador al
concilio, "uien pidi% "ue uesen voluntarios a Constantinopla para unirse a la lucha contra los
turcos. El emisario insinu% "ue, a cambio, tal ve! 'le4o se mostrara dispuesto a resolver el
cisma entre las ramas oriental y occidental de la I$lesia.
'1 papa le pareci% como si +riente estuviera por in dispuesto a aceptar la supremacía
pontiicia. &o hubo orma de "ue ;rbano se resistiera a tra$ar el an!uelo de conse$uir la
victoria inal, despu(s de siete si$los de $uerra eclesiástica. Por consi$uiente, convoc% otro
concilio eclesiástico "ue se reuniría en Clermont, en Krancia, en noviembre de 1>LB, para
tratar en concreto el problema de la derrota de los turcos sel(ucidas. &o s%lo asisti% el clero,
sino tambi(n la noble!a, y ;rbano pronunci% un discurso conmovedor e)hortando a los
se*ores occidentales a "ue de4aran de luchar entre sí y se unieran contra el iniel.
Pero ;rbano se e)cedi%, y tanto (l como 'le4o se pillaron los dedos. 'le4o "uería un
contin$ente de caballeros occidentales -con caballos y armamento. para ir a Constantinopla
como mercenarios "ue le 4urasen idelidad y "ue se a$otasen en el combate destinado a
recuperar 'sia Menor para el imperio. #in embar$o, ;rbano, en su esuer!o por levantar una
161
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
uer!a de este tipo, consi$ui% despertar un entusiasmo hist(rico "ue se desmand%
instantáneamente.
;na vasta iebre se e)tendi% por Krancia. ' los occidentales no les importaba en absoluto
Constantinopla, ni 'le4o. #e$/n la opini%n popular, los bi!antinos eran her(ticos, i$ual de
malos "ue los turcos. 8esde lue$o, lo "ue los occidentales "uerían era derrotar al turco ba4o la
4eatura de 8ios y del papa -y no del her(tico 'le4o., y apoderarse de =ierra #anta -no de 'sia
Menor. para sí mismos -no para los bi!antinos..
Incluso antes de "ue los caballeros occidentales pudieran or$ani!arse, el campesinado de
Europa occidental se puso en marcha tumultuosamente hacia el este. &o sabían ad%nde iban,
ni lo "ue harían una ve! "ue lle$asen, s%lo tenían una palabra má$ica, ?<erusal(n@, en sus
oídos. Carecían de víveres y sus /nicas posibilidades de comer consistían en devastar la
campi*a por donde pasaban, su /nica diversi%n era matar 4udíos o cual"uier otra persona "ue
les pareciera sospechosamente dierente. Parecían una pla$a asesina de lan$ostas, y los "ue
topaban en su camino se deendían desesperadamente. Murieron a millares al pasar por
3un$ría, pero por in unos 16.>>> sobrevivieron para invadir Constantinopla.
'le4o estaba horrori!ado. Ciertamente no deseaba esa chusma turbulenta. &o podía ni
controlarla ni utili!arla, así "ue opt% por la /nica salida posible. Los embarc% y los mand% al
otro lado de los estrechos, a 'sia Menor, indicándolesG ?Por ahí se va a <erusal(n@, y los
abandon% a los turcos. 1, eectivamente, los turcos se encar$aron de ellosG mataron a la
mayoría y esclavi!aron a los "ue "uedaban.
Entretanto, no obstante, los caballeros de Europa occidental se habían or$ani!ado y estaban
preparados para marchar hacia el este. Cosieron cruces en sus ropas para indicar "ue
combatían por el cristianismo. Por esta ra!%n, su e)pedici%n era una Cru!ada -de la palabra
espa*ola ?cru!@., y esta e)pedici%n ue la Primera Cru!ada.
Los 4ees de la Primera Cru!ada, esos $uerreros de la cru!, eran casi todos nobles ranceses
o normandos de se$undo ran$o. Entre 4ulio de 1>LA y mayo de 1>LC, sus contin$entes
lle$aron $radualmente a Constantinopla. Casi de inmediato, 'le4o se arrepinti% de haber
provocado a"uello. La chusma había sido bastante horrible, pero se había librado de ella
ácilmente. Pero 0y estos altivos caballeros occidentales "ue estaban convencidos de "ue los
?her(ticos@ orientales eran despreciables, y de "ue ellos eran los soldados de 8ios, y no de
'le4o2 &o sabían nada del ritual bi!antino y oendieron a la corte con sus modales $roseros y
sus maneras i$norantes.
'demás, no se dieron cuenta de "ue 'le4o se consideraba a sí mismo, y era considerado
por su pueblo, emperador romano. Ellos -y los cru!ados posteriores. persistían en considerarle
el Rey de los $rie$os, un título altamente oensivo para los bi!antinos, muy conscientes de su
historia. 1 lo peor de todo es "ue a esta primera cru!ada se uni%, y ue uno de sus 4ees
principales, el propio 9ohemundo, el mismo 9ohemundo "ue había luchado contra 'le4o una
d(cada antes y casi le había derrotado. 'le4o debía mirarles, y a 9ohemundo en particular, con
considerable aprensi%n. &o se atrevi% a oponerse a su comportamiento altanero ni a los
des%rdenes "ue provocaron en la capital, a sus ri*as y a sus robos. 8espu(s de todo, si les
hubiera dado por atacar el palacio y apoderarse de Constantinopla, podrían haberlo hecho.
#%lo tenía dos cartas "ue 4u$ar. En primer lu$ar, la ri"ue!a y la ma$niicencia de la $ran
ciudad podían provocar la codicia de los cru!ados, pero a la ve! les impresionaba el poder del
emperador -impresi%n "ue era mayor "ue la realidad., y estaban acobardados. En se$undo
lu$ar, los caballeros se odiaban entre sí al menos con la misma cordialidad con "ue odiaban a
los bi!antinos, y mientras cada uno maniobraba para ase$urarse de "ue nin$uno de los demás
pudiera apoderarse de demasiadas rosas, 'le4o tuvo la oportunidad de vencerlos a todos.
166
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
#u tarea principal ue tratar de "ue "uedara perectamente claro para los caballeros "ue
luchaban ba4o las %rdenes imperiales y de acuerdo a los prop%sitos imperiales. Por esta ra!%n,
'le4o insisti% en "ue 4uraran idelidad a su persona y en "ue todos consintieran en devolver
todo el territorio recon"uistado en 'sia Menor al imperio. Con mayor o menor resistencia,
todos los caballeros hicieron el 4uramento, pero nin$uno lo hi!o en serio. &o veían nin$una
ra!%n para cumplir con un 4uramento hecho a un here4e.
'le4o tampoco deposit% nin$una conian!a en los caballeros, tanto si 4uraban como si no lo
hacían. &o se iaba de ellos, y tenía la intenci%n de hacer todo lo posible para "ue no
consi$uieran demasiado poder. #i iban a recon"uistar 'sia Menor para (l, podían morir en el
intento, en realidad, deseaba "ue ocurriera así.
El resultado ue "ue, pasara lo "ue pasara, cada bando sospechaba de la deslealtad del otro,
lo cual demostr% ser cierto. En 4unio de 1>LC, 'le4o embarc% a los cru!ados para 'sia Menor,
y (stos comen!aron su acci%n poniendo sitio a la ciudad de &icea, no muy le4os al otro lado
del pe"ue*o mar de Constantinopla.
#i la tomaban, tenían la obli$aci%n moral de entre$arla al emperador, pero no veían
nin$una ra!%n para no sa"uearla untes. Los deensores sabían "ue su intenci%n era (sta, y
preerían ser con"uistados por los civili!ados bi!antinos. Por lo tanto, se entre$aron al
emperador, "ue envi% tropas a toda prisa a la ciudad antes de "ue los cru!ados pudieran
comen!ar el sa"ueo. &aturalmente, los cru!ados se sintieron en$a*ados y airados. Entonces
los cru!ados partieron hacia el sur, derrotaron a los turcos en 8oryleum, en el centro de 'sia
Menor, y si$uieron presionando en direcci%n a =ierra #anta, cuya recon"uista era su ob4etivo.
'le4o envi% s%lo un pe"ue*o contin$ente con ellos, como uer!a simb%lica. El y el e4(rcito
imperial central se mantuvieron detrás, para reducir y apoderarse de las ortale!as turcas en
'sia Menor, cuya recon"uista era su meta. Los cru!ados se sintieron abandonados por un
emperador cuya preocupaci%n por sus propias tropas consideraban simplemente como una
cobardía $rie$a.
8e todos modos, las dos partes se salieron con la suya hasta cierto punto. Los cru!ados,
"ue surían espantosas ba4as tanto por las condiciones ambientales como por los turcos,
avan!aron, sin embar$o, por su simple peso y obstinaci%n, y de hecho volvieron a apoderarse
de toda la costa situada en el e)tremo oriental del Mediterráneo. El 1B de 4ulio de 1>LL,
volvieron a tomar <erusal(n, a cuyos habitantes sometieron a una horrenda matan!a en
nombre de su dulce <es/s.
Entretanto, 'le4o había recon"uistado el tercio occidental de 'sia Menor, y con el tiempo
toda la costa de la península. Pero el dominio sel(ucida se mantuvo irme en el interior
oriental, de orma "ue los resultados de Man!iVert no cambiaron por completo. Los cru!ados
conservaron =ierra #anta para sí mismos, y en este caso 'le4o no podía realmente decir nada.
Era cierto "ue la re$i%n había sido ocupada por el imperio en los tiempos de 3eraclio, pero
'le4o no tenía uer!a para retenerla.
E)istía, sin embar$o, una re$i%n de contenci%n en el punto en el "ue la ran4a de territorio
cru!ado lindaba con 'sia Menor. 'llí estaba la anti$ua ciudad de 'ntio"uia. 'le4o la deseaba
enormemente y cuando los cru!ados la estaban poniendo sitio, hi!o avan!ar a su e4(rcito
victorioso hasta entonces para unirse al sitio y tomar la ciudad. #e encontr% con unos cru!ados
asustados "ue huían hacia el oeste con la noticia de "ue el e4(rcito cru!ado había sido
destruido. 8esalentado, 'le4o se retir%. Pero el e4(rcito de los cru!ados no estaba destruido, y
inalmente tom% 'ntio"uia. ;na ve! hecho esto sin la ayuda de los bi!antinos, los cru!ados se
ne$aron a entre$arla al emperador. 1 para colmo de des$racias, el cru!ado "ue decía ser su
due*o era nada menos "ue 9ohemundo.
16E
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
9ohemundo no s%lo tuvo "ue luchar contra 'le4o, sino tambi(n contra los turcos y contra
otro cole$a cru!ado, Raimundo de =oulouse. 9ohemundo tuvo "ue marcharse de 'ntio"uia
por la uer!a, volvi% a Italia e intent% reunir otro e4(rcito, no contra los turcos, sino contra el
imperio. ;na ve! más, invadi% el imperio desde el oeste al I$ual "ue había hecho su padre
veinte a*os antes. Esta ve! suri% una rápida derrota, y en 11>M tuvo "ue irmar un tratado
aceptando el control imperial de 'ntio"uia. Pas% los tres a*os restantes de su vida en Italia,
amar$ado y derrotado, pero 'le4o -incluso con el papel irmado "ue poseía. no pudo entrar en
'ntio"uia, "ue estaba ya en manos de otros cru!adosG
La gloria !inal
Cuando muri% 'le4o I en 111M, a los setenta a*os, despu(s de un a$otador reinado de
treinta y siete a*os, tuvo la satisacci%n de saber "ue al inal había derrotado a todos sus
enemi$os y "ue el imperio, "ue parecía estar al borde de disolverse cuando tom% el trono, era
uerte y estable en el momento de su muerte. #i no era ya una $ran potencia -continuaba
necesitando de la ayuda occidental., al menos mantenía la ilusi%n de serlo.
8esde lue$o, si su inluencia política y militar estaba en decadencia, su inluencia
intelectual era más importante "ue nunca. Los occidentales "ue lle$aron en tropel a
Constantinopla para se$uir hacia =ierra #anta se conta$iaron de la cultura oriental, y la
llevaron de vuelta consi$o cuando retornaron a sus casas.
El C%di$o de <ustiniano, con sus enmiendas hasta los tiempos de Le%n 5I, lle$% a Italia y
orm% la base de las ense*an!as de derecho en las universidades italianas. 8esde allí se
diundi% paulatinamente por Europa occidental, propa$ando el concepto bi!antino del derecho
divino de los reyes y estimulando el au$e de la monar"uía absoluta -no lle$% a In$laterra, "ue
se desarroll% si$uiendo una ruta política dierente, lo cual tuvo $ran si$niicaci%n para la
historia..
La cultura bi!antina loreci% ba4o la dinastía Comneno, de manera "ue había muchas cosas
con "ue conta$iar a +ccidente. <uan Italus -llamado así por"ue ue obli$ado por la invasi%n
normanda del sur de Italia a marcharse a Constantinopla. ue el sucesor de Psellus en la
;niversidad de Constantinopla. Ense*% las doctrinas del $ran il%soo $rie$o 'rist%teles, y
sostuvo "ue era posible dedicarse a la investi$aci%n ilos%ica con independencia de la
teolo$ía. La tradicionalista I$lesia de Constantinopla no pudo soportarlo, e Italus ue 4u!$ado
por here4ía, condenado y obli$ado a retractarse p/blicamente en 3a$ia #oía en 1>M6. #in
embar$o, sus ense*an!as aristot(licas inluyeron en i$uras posteriores, y encontraron por in
el modo de lle$ar a +ccidente.
'lrededor del 11>>, #uidas recopil% una $i$antesca enciclopedia "ue contenía las
bio$raías de escritores $rie$os y bi!antinos, muchas citas de obras literarias anti$uas e
inmensas cantidades de otros materiales -de valor desi$ual.. =eodoro Prodomus escribi%
mucho, tanto en prosa como poesía.
La i$ura literaria más ins%lita del período, no obstante, ue 'nna Comnena, hi4a mayor de
'le4o I. 'doraba a su padre y aspiraba a ser emperatri!. Para "ue esto pudiera suceder,
esperaba "ue su padre e)cluyera a su hermano <uan -cinco a*os menor "ue ella. del trono y se
lo concediera al marido de 'nna, &ic(oro 9ryennius, hábil soldado y hombre honorable.
#in embar$o, 'le4o resisti% a todas las presiones y dispuso "ue su hi4o le sucediera con el
nombre de <uan II. 8espu(s del ascenso de <uan, 'na si$ui% intri$ando contra (l, pero
9ryennius se ne$% a se$uir a su mu4er en esto. #u mu4er le acus% de cobardía, pero su motivo
16J
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
ue, al parecer, esa virtud e)tremadamente rara "ue se llama honor. 9ryennius continu% siendo
iel a <uan, le acompa*% en sus campa*as y escribi% una historia de la amilia Comnena.
'nna Comnena, dis$ustada, se retir% a un convento y dedic% su tiempo a escribir el
Ale1iad en $rie$o ático, el idioma clásico de los anti$uos. Kue una continuaci%n del libro de
su marido y una bio$raía de su padre. Está muy bien construido y presenta a los cru!ados
desde el punto de vista oriental, lo "ue representa un sano contrapeso a los habituales
pre4uicios occidentales. Ciertamente, esta princesa imperial ue una de las historiadoras más
importantes "ue la civili!aci%n haya producido 4amás.
9a4o la dinastía Comnena, Constantinopla alcan!% la cima de su ama, en parte por"ue
muchos occidentales la vieron y escribieron sobre ella. Más "ue nunca, ue la ciudad imperial
del mundo, un modelo rente al cual las demás ciudades palidecían hasta reducirse a la
insi$niicancia. =ampoco tenía s%lo ma$niicencia. <uan II don% un hospital de cincuenta
camas dividido en cinco pabellones. 3abía salas separadas para las mu4eres y para la ciru$ía.
El hospital empleaba a die! m(dicos, una m(dico y varios ayudantes. &o había nada
seme4ante en el +ccidente. Menos asombroso, la mu4er de <uan, la piadosa Irene de 3un$ría,
don% un $ran monasterio, y inalmente ue canoni!ada.
<uan era tan capa! como su padre y continu% ielmente su política. #e esor!% mucho por
conservar la pa! y la amistad, hasta donde pudo, con +ccidente. Reconocía el poder e)cesivo
de los venecianos en la capital pero era consciente de "ue sería impolítico intentar echarles.
En lu$ar de ello se ne$% simplemente a darles más poder y atra4o a comerciantes de las
ciudades italianas rivales como, 7(nova y Pisa, para "ue ueran una especie de contrapeso. #e
podía contar con "ue los $enoveses y los pisanos eran antiOvenecianos, y el emperador no se
vería envuelto en sus disputas.
El resultado de la prudencia de <uan ue "ue su cuarto de si$lo de reinado result%
comparativamente pacíico para el imperio, un intervalo muy necesario. Por supuesto, la pa!
no ue total. <uan aument% las con"uistas de su padre en 'sia Menor, y en 1166 emple% el
tiempo necesario para derrotar a los pechene$os por /ltima ve!, despu(s de lo cual
desaparecieron por entero de la historia.
El $ran ob4etivo de su vida ue la recon"uista de 'ntio"uia, "ue estaba todavía en poder de
los cru!ados. ' lo lar$o de repetidas campa*as en el sur de 'sia Menor, se ue haciendo cada
ve! más uerte, hasta "ue por in en 11J6 llev% a su e4(rcito a la misma 'ntio"uia. Parecía "ue
a los cru!ados de la ciudad no les "uedaría más remedio "ue rendirse. Pero en este momento
intervino al$o ortuito. Mientras continuaba el sitio, <uan se ue a ca!ar. Mat% a un 4abalí, pero
a la ve! se hiri% accidentalmente con una de sus propias lechas. La herida no era seria, pero
se inect%, y <uan muri% de a"uella inecci%n el M de abril de 11JE.
Le sucedi% su hi4o Manuel I, de veinte a*os. Era el tercer emperador capa! se$uido de la
dinastía Comnena. 8e hecho, en al$unas cosas represent% la cumbre de la ama del imperio, si
no de su poder. #upuso un nuevo paso en el cambio de actitudes. #u abuelo, 'le4o, busc% la
ayuda de +ccidente pero no se i% por complet% de los occidentales. #u padre, <uan, dese% la
amistad de +ccidente. Manuel admiraba sumamente a los occidentales, tanto, "ue "uería ser
uno de ellos.
#e ima$inaba un caballero al estilo occidental, luchaba en los torneos, y ue, desde lue$o,
elo$iado y admirado por los occidentales. #us dos mu4eres eran princesas occidentales, no
crey% hacer nin$/n mal concediendo a los comerciantes occidentales privile$ios a/n mayores
en el imperio, y nombr% a occidentales para car$os políticos importantes. 3asta se sinti%
tentado por la idea de reunir las dos mitades de la I$lesia ba4o las condiciones de los
occidentales.
16B
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
El resultado ue "ue se hi!o bastante impopular entre sus propios s/bditos, "ue tenían "ue
pa$ar uertes contribuciones para subvencionar la ma$niicencia de su emperador. Para
colmo, no compartían en absoluto la ascinaci%n de su $obernante por las cosas occidentales,
se sentían humillados por el poder y la arro$ancia de los occidentales y odiaban y temían a los
sacerdotes occidentales.
En realidad, las relaciones de Manuel con el +ccidente no ueron siempre una balsa de
aceite. =odavía se$uía en pie el problema de los cru!ados. En =ierra #anta, los turcos estaban
contraatacando y consi$uiendo victorias, y parecía aconse4able pedir nuevos reuer!os a
occidente. #e predic% una #e$unda Cru!ada, y esta ve! los contin$entes occidentales lle$aron
en 11JC ba4o la 4eatura de reyesG de Luis 5II de Krancia y de Conrado III de 'lemania, "ue se
llamaba a sí mismo Emperador Romano.
' pesar de todo el cari*o "ue sentía por +ccidente, a Manuel no le a$radaron estos
contin$entes. &o reconoci% el título imperial de Conrado III, a "uien se diri$ía como ?Rey de
los alemanes@, y ni Conrado ni Luis podían presentarse ante Manuel sin unas ceremonias
humillantes. &aturalmente, esta situaci%n no aument% el cari*o occidental por el ?Rey de los
$rie$os@.
Manuel puso todo su empe*o en evitar "ue los cru!ados chocaran con sus s/bditos, y
apresur% su paso hacia 'sia Menor. 9a4o la inepta direcci%n de los reyes occidentales, la
nueva Cru!ada ue un desastre. Manuel no hi!o nada para ayudarles, y los cru!ados se vieron
obli$ados a marcharse sin haber lo$rado nin$/n triuno.
=al ve! esta triste demostraci%n de ineptitud anim% a Manuel a intentar una oensiva
occidental por su propia cuenta. Los normandos en Italia se$uían con su lucha inveterada, "ue
duraba ya un si$lo, con el imperio, y Manuel pens% en atacarles con la ayuda de la lota
veneciana. En 11B1, desembarc% un e4(rcito bi!antino en la costa italiana, pero ya en 11BJ
este intento de despla!arse hacia el oeste había abortado. Pero con su acci%n, Manuel había
alentado a los italianos a rebelarse contra el sucesor de Conrado, Kederico I, un 4oven y
vi$oroso monarca "ue recibi% el sobrenombre de 9arbarro4a.
16A
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
=anto la política interior como la e)terior de Manuel se llevaron a cabo con la ilusi%n de
"ue el Imperio 9i!antino era una $ran potencia. Por supuesto, si se mira el mapa del imperio
durante el reinado de Manuel, puede pensarse "ue la batalla de Man!iVert s%lo ue un
episodio, "ue el imperio de 9asilio II estaba casi intacto, y "ue Constantinopla estaba todavía
en su apo$eo. Lo /nico "ue se había perdido desde 9asilio II era el sur de Italia, 'rmenia y
unas !onas del interior de 'sia Menor. 'demás, el imperio dominaba pe"ue*os territorios en
el noroeste y el sureste "ue no había poseído 9asilio. 1 lo "ue se había perdido, Manuel
intent% recuperarlo.
8es$raciadamente, las apariencias en$a*an. La e)tensi%n de territorio podía ser casi la
misma, pero se habían producido muchos cambios. La uer!a econ%mica del imperio ba4o
9asilio II se había perdido casi por completo. La capital estaba repleta con 1>.>>> venecianos,
además de cantidades menores de $enoveses y pisanos, "ue consumían los beneicios del
comercio y humillaban a la poblaci%n nativa. Los reinos de los cru!ados de #iria y =ierra
#anta, aun"ue d(biles militarmente, ormaban un camino alternativo para el comercio entre
+riente y +ccidente utili!ado por la lota italiana, de4ando de lado Constantinopla. El intento
de Manuel de desempe*ar el papel de $ran potencia sobre una base econ%mica en decadencia
s%lo sirvi% para debilitar a/n más al imperio.
Kinalmente, estaba el +ccidente "ue cada d(cada se hacía más poderoso y coniado a
medida "ue el Imperio 9i!antino, pese a su arro$ante apariencia de ma$niicencia, se volvía
más d(bil. +ccidente era ya más uerte "ue +riente, solo "ue, ce$ados por el espectáculo, los
occidentales no se dieron cuenta de ello. #in embar$o, no se podía ocultar la verdad por
mucho más tiempo.
#educido (l mismo por las apariencias, Manuel no se preocup% por los peli$ros "ue le
acuciaban. Estaba se$uro de "ue podía resolverlos todos. En 11CA, decidi% marchar hacia el
16C
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
este contra los turcos. Los turcos orecieron la pa!, y los $enerales de ran$o superior se la
aconse4aron, pero Manuel "uiso la $uerra.
Llev% a su e4(rcito a la rontera, y lo diri$i% a trav(s de un estrecho valle cerca de un lu$ar
ortiicado llamado Myrioc(alos. &o se dio cuenta de "ue todas las alturas a lo lar$o de
ambos lados del valle estaban ocupadas por los turcos. Los turcos si$uieron esperando hasta
"ue el e4(rcito bi!antino estuvo incautamente diseminado a lo lar$o de die! millas de valle
estrecho y lue$o atacaron. En un día de batalla, las uer!as imperiales ueron e)terminadas
Manuel escap%, pero se cuenta "ue 4amás volvi% a sonreír.
La derrota conirm% lo ocurrido en la batalla de Man!iVert casi e)actamente un si$lo antes.
La oensiva contra los turcos, "ue /nicamente había sido posible con la Primera Cru!ada, se
dio por concluida. #e había perdido la iniciativa conse$uida por 'le4o. &i si"uiera con ayuda
occidental era posible derrotar a los turcos, y resultaba evidente "ue iban a "uedarse
permanentemente en 'sia Menor.
Manuel muri% en 11M>, despu(s de un reinado, como el de su abuelo, de treinta y siete
a*os. Los tres emperadores de la dinastía comnena, 'le4o, <uan y Manuel, habían $obernado
durante noventa y nueve a*os. Kue el /ltimo período en "ue el imperio demostr% vi$orG el
inal de la $loria.
La cuesta a$a2o
El heredero de Manuel era un ni*o de once a*os "ue rein% con el nombre de 'le4o II. Era
hi4o de la se$unda de las mu4eres occidentales de Manuel, María de 'ntio"uía. El ni*o era
demasiado 4oven para $obernar, y su madre hi!o de re$ente. 'sí, el imperio cay% todavía más
ba4o el dominio occidental. Mientras Manuel había sido simplemente un admirador de las
cosas occidentales, el nuevo emperador era medio occidental y estaba ba4o la inluencia de
una madre totalmente occidental.
8e orma imprudente, la madre se permiti% depender por completo de elementos
occidentales residentes en Constantinopla, y hacia 11M6 la poblaci%n $rie$a estaba a punto de
estallar. 3abía otro miembro de la casa real, 'ndr%nico Comneno, "ue esperaba su
oportunidad. Era primo de Manuel I e hi4o de un hermano más 4oven de <uan II. Era $uapo,
uerte, inteli$ente, encantador y sin escr/pulo al$uno. #e había pasado la vida consi$uiendo
unas veces audaces victorias, y suriendo otras derrotas por su descuido. Corría tras las
mu4eres con ()itos llamativos, y conspir% contra Manuel sin tener nin$uno. Pas% un tiempo
considerable en prisi%n, y mucho tiempo en el e)ilio errando por todo el +riente, desde la
Caucasia hasta =ierra #anta.
8urante los /ltimos a*os de vida de Manuel, volvi% a casa. Parecía hastiado de su vida
turbulenta, dispuesto a echar raíces y se humill% contrito ante el emperador. Kue nombrado
$obernador de Ponto, una re$i%n de la !ona costera del noroeste de 'sia Menor, "ue estaba
todo lo le4os de Constantinopla "ue Manuel consider% conveniente. Cuando Manuel muri%,
'ndr%nico tenía unos setenta a*os, pero no era tan vie4o como para no se$uir con atenci%n los
acontecimientos. Cuando pens% "ue el populacho de Constantinopla habla sido empu4ado
demasiado le4os y estaba a punto de estallar, reuni% un e4(rcito y comen!% a marchar hacia el
oeste.
Los hombres se reunieron ba4o su estandarte con entusiasmo, encantados con un príncipe
Comneno "ue era totalmente $rie$o, y las noticias de su avance ueron la se*al para
Constantinopla. El pueblo enlo"ueci% en una or$ía de destrucci%n, matando a todos los
16M
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
occidentales "ue pudo encontrar, y destro!ando sus casas, sus i$lesias, sus almacenes y todo
lo "ue se le puso por delante.
'ndr%nico ue recibido triunalmente en la capital y nombrado emperador asociado en
11ME. El 4oven 'le4o se vio obli$ado a irmar la condena a muerte de su madre, y poco
despu(s (l mismo ue li"uidado. 'ndr%nico $obern% solo como 'ndr%nico I, y para ortalecer
la le$itimidad de su reinado, se cas% con la 4oven mu4er de 'le4o.
1a emperador, 'ndr%nico intent% cambiar la orientaci%n proOoccidental "ue caracteri!aba
cada ve! más la política $ubernamental en las /ltimas d(cadas. Intent% tambi(n me4orar la
acci%n del $obierno aplicando rí$idas normas de honestidad, y, sobre todo, limitando el poder
de la noble!a eudal. #entía -con al$una 4ustiicaci%n. "ue estaba lle$ando la hora del imperio
y "ue la reorma, si se hacía, tenía "ue hacerse ense$uida. &o tenía tiempo para
condescendencias, y por ello intent% llevar todo a cabo mediante la uer!a.
Como era natural, la noble!a se volvi% en contra suya, y el odio a 'ndr%nico se hi!o cada
ve! más intenso. 'ndr%nico tal ve! podría haberse salvado si hubiera cultivado el amor del
pueblo como un contrapeso, pero, en su duro intento de re4uvenecer el Estado, suspendi% las
carreras de caballos en el hip%dromo como un lu4o impropio de los tiempos. Indudablemente
tenía ra!%n, pero al adoptar esta medida se ena4en% por completo al pueblo de la capital.
Pese a todo esto, se podría haber salvado si no se hubieran producido complicaciones
e)ternas, pero se produ4eron. Los enemi$os de siempre, los normandos, amena!aban de
nuevo. El reino normando del sur de Italia y #icilia estaba ya ba4o el $obierno de 7uillermo
II, y había alcan!ado el apo$eo de la eicacia y de la prosperidad. El sur de Italia no había
estado nunca en una posici%n tan avorable desde los momentos culminantes del poder
romano, y a"uello 4amás volvería a repetirse. 7uillermo II era muy consciente de las
campa*as de sus antepasados contra el imperio, y las noticias de la matan!a de occidentales
en Constantinopla le daban la causa virtuosa "ue necesitaba para iniciar de nuevo la vie4a
$uerra.
8urante al$/n tiempo pareci% como si los días de 7uiscardo hubieran vuelto. Los
normandos desembarcaron en la costa albanesa en 11MB, tomaron 8ura!!o, partieron hacia el
interior hasta =esal%nica, en el mar E$eo, "ue tomaron tambi(n, y en represalia por la matan!a
anterior, mataron a C.>>> de sus habitantes $rie$os.
El pánico y odio se me!claron, y la poblaci%n de Constantinopla se levant% contra
'ndr%nico. El vie4o, "ue ya tenía setenta y cinco a*os ue apresado por el pueblo, "ue acto
se$uido le tortur% lenta y brutalmente hasta la muerte. El populacho necesitaba otro
emperador, y habla un candidato a mano. Era Isaac 'n$elus, nieto de una hi4a de 'le4o. Kue
proclamado emperador con el nombre de Isaac II.
Con $ratitud, la poblaci%n bi!antina vio "ue se abandonaban las reormas. Las amilias
eudales vieron ratiicados sus privile$ios, el pueblo tuvo de nuevo sus carreras de caballos, el
emperador abandon% la austeridad del reinado anterior y volvi% al lu4o y al despilarro. Casi
parecía "ue los disparates eran notables, ya "ue la amena!a normanda se desvaneci% de
inmediato cuando un $eneral bi!antino, 'le4o 9ranas, derrot% a los invasores en dos batallas y
los ech% de los 9alcanes.
#in embar$o, esta oensiva había sido preparada durante los tiempos de 'ndr%nico, y lo
"ue vio Isaac II durante su reinado ue el comien!o de la desinte$raci%n. Los normandos se
"uedaron con al$unas islas pr%)imas a la costa occidental. El $obernador de Chipre -otro
Isaac. $obernaba la isla como si uera un reino independiente, y cuando Isaac II intent%
obli$arla a cumplir sus %rdenes, sus naves ueron destruidas. Chipre si$ui% siendo
independiente, y el imperio perdi% el control del mar, incluso el del E$eo.
16L
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
'demás, en lo "ue antes era 9ul$aria, dos hermanos, <uan y Pedro 'sen, diri$ieron una
rebeli%n popular contra los rapaces recaudadores de impuestos bi!antinos. Isaac II consi$ui%
al principio unas cuantas victorias, por lo "ue los b/l$aros pidieron ayuda a los cumanos, y a
continuaci%n asolaron los 9alcanes. La poblaci%n $rie$a del norte de los 9alcanes ue
asesinada y e)pulsada casi en su totalidad. &unca más volvi%. La !ona ha se$uido siendo
b/l$ara hasta hoy.
1a antes de 11MM, Isaac tuvo "ue admitir su derrota. Reconoci% lo "ue venía a ser un
#e$undo Imperio 9/l$aro, "ue sustituy% al "ue había sido ani"uilado hacía más de si$lo y
medio por 9asilio II. La aceptaci%n por parte de Isaac de la nueva situaci%n de 9ul$aria se
debi% no s%lo a su derrota militar, sino tambi(n a la lle$ada de una nueva amena!a procedente
de +ccidente. Los cru!ados comen!aron un nuevo avance.
En 11MC, un 4ee islámico, #aladino, tom% de nuevo <erusal(n, despu(s de "ue esta ciudad
hubiera estado en manos cristianas durante menos de un si$lo, y un estremecimiento de c%lera
recorri% Europa occidental. ;na ve! más las le$iones de caballeros marcharon hacia el este en
una =ercera Cru!ada. Esta ve! estaba encabe!ada por los tres monarcas más poderosos del
+ccidenteG Ricardo I de In$laterra, Kelipe II de Krancia y Kederico I de 'lemania.
Ricardo y Kelipe via4aban por mar, y por consi$uiente no perturbarían los dominios
bi!antinos con sus presencias. 'un así, Ricardo se detuvo en Chipre, ri*% con su $obernante,
con"uist% la isla en 11L1, la de4% en manos de otros cru!ados y se march% a =ierra #anta.
Chipre se$uía en manos occidentales casi cuatro si$los despu(s, aun"ue su poblaci%n
continuaba siendo $rie$a.
#in embar$o, Kederico I 9arbarro4a de 'lemania, via4% por tierra. Pasaría por
Constantinopla, y no tenía nin$una ra!%n para tenerle cari*o al imperio. 'l principio de su
reinado, Manuel I había subvencionado a las ciudades italianas "ue se rebelaron contra (l e
intent% arrebatarle Italia.
Isaac II temía desesperadamente la lle$ada del ya canoso 9arbarro4a, y entre el tosco
$obernante alemán y el urbano y civili!ado #aladino le parecía preerible este /ltimo. Isaac II
oreci% a #aladino una alian!a, pero el líder islámico la recha!%. Era lo bastante uerte para no
necesitar alian!as, en especial con un Estado tan impotente como era entonces el Imperio
9i!antino.
Cuando Kederico pas% por 9ul$aria, los hermanos 'sen intentaron inducirle para concertar
una alian!a y llevar a cabo una oensiva com/n contra Constantinopla. Kederico se sinti%
tentado, pero a sus casi setenta a*os tenía prisa. Nuería alcan!ar la $loria de con"uistar
<erusal(n antes de morir, y con tal de "ue Isaac no hiciera nada para enurecerle, de4aría a
Constantinopla en pa!.
Isaac se ne$% todavía a reconocer el título imperial del poderoso Kederico, pero en todo lo
demás se le someti% por completo. Le prometi% provisiones y apoyo de todo tipo, y le
embarc% al otro lado de los estrechos, a 'sia Menor, todo lo rápido "ue pudo. 'llí se trunc% el
sue*o de con"uista de Kederico. #e aho$% mientras se ba*aba en el río Calicadnus, en el
centro meridional de 'sia Menor, y sin (l su e4(rcito se disolvi% rápidamente. Los
supervivientes volvieron a su país como pudieron, y una ve! más el Imperio 9i!antino super%
una amena!a e)tran4era.
Cual"uiera "ue uera la buena ortuna de Constantinopla para combatir las amena!as
e)teriores, estaba desamparada contra las intri$as internas. Isaac tenía un hermano más 4oven
"ue deseaba el trono. Promovi% un complot e hi!o "ue le proclamaran emperador con el
nombre de 'le4o III. 'pres% a Isaac II en 11LB, orden% "ue le ce$aran y le encarcel%. 9a4o el
nuevo emperador, el imperio se desli!aba cuesta aba4o.
1E>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
3 La ruina4
El ce$ado Isaac II tenía un 4oven hi4o, 'le4o, de doce a*os cuando su padre ue derrocado.
#e le permiti% vivir al lado de su tío, el usurpador, $esto de misericordia "ue result% un error.
En 16>1 el 4oven 'le4o, "ue entonces tenía dieciocho a*os, consi$ui% salir del imperio hacia
el oeste, donde comen!% a buscar ayuda.
En a"uel momento, se había acabado la =ercera Cru!ada. Ricardo de In$laterra había
reali!ado prodi$ios de valor, pero el vencedor ue #aladino y los turcos se "uedaron con
<erusal(n. Por esta ra!%n, se empe!% a or$ani!ar una Cuarta Cru!ada. Los cru!ados intentaron
al"uilar naves venecianas para "ue les llevaran hasta E$ipto, donde tenían proyectado tomar
'le4andría, y lue$o ir hacia =ierra #anta desde el sur. Como era habitual, 5enecia pidi% un
alto precio por sus servicios. Pero esta ve! no había dinero. 'l parecer, e)istía una ciudad
llamada Uara en la costa oriental del 'driático, a unas 1C> millas al sureste de 5enecia. Era un
buen puerto, "ue 5enecia podía aprovechar y "ue deseaba. En a"uella (poca estaba
nominalmente ba4o el dominio del Rey Cristiano de 3un$ría, pero eso no les importaba a los
venecianos. Ra!onaban "ue los cru!ados tendrían "ue pasar por ella camino de 'le4andría.
0Por "u( no detenerse allí, tomar la ciudad, entre$arla a los venecianos como pa$o por sus
servicios, y lue$o se$uir su camino2
El papa Inocente III, ba4o cuya direcci%n luchaban los cru!ados, se "ued% horrori!ado ante
ese plan de pervertir el espíritu de la cru!ada atacando una ciudad cristiana. Protest%, pero los
venecianos permanecieron impasibles. Pusieron su precio, y los cru!ados tuvieron "ue
pa$arlo. En 16>6 tomaron Uara para 5enecia, y partieron hacia Cor/.
Por entonces el principito bi!antino, 'le4o, lle$% a Cor/ para pedir ayuda. #i los cru!ados
podían tomar Uara para 5enecia, 0por "u( no podían tomar tambi(n Constantinopla y ayudar a
restaurar a su padre en su le$ítimo trono2 #i lo hacían, habría mucho dinero para todos los
cru!ados.
El 4ee de los venecianos era Enrico 8andolo, un hombre e)traordinario. #e$/n un relato,
en 11CE era emba4ador o reh(n en la corte de Manuel I, y ue ce$ado por una u otra ra!%n, por
el emperador. Para a*adir más dramatismo al relato, una versi%n cuenta "ue ue ce$ado
utili!ando un espe4o c%ncavo "ue concentr% los rayos solares.
Esta historia se ha utili!ado para e)plicar el odio inveterado de 8andolo contra los
bi!antinos, y su anhelo de ven$arse a toda costa. El relato puede ser una invenci%n, una
historia de atrocidades abricada para dar a los cru!ados una 4ustiicaci%n a su ven$an!a. En
realidad, la historia de la ce$uera no era necesaria para darles un motivo. Los venecianos
deseaban dominar econ%micamente el imperio, y recordaban muy bien la matan!a de
venecianos ocurrida veinte a*os antes. En cuanto a 8andolo, su ce$uera se debía muy
posiblemente al deterioro de la edad y nada más, por"ue durante la (poca de la Cuarta
Cru!ada parece "ue tenía por lo menos noventa a*os.
' pesar de su edad, 8andolo era a$udo e indomable, parecido al anciano &ars(s de seis
si$los y medio antes. El ue más "ue nadie, "uien obli$% a los cru!ados a tomar Uara contra
sus propias inclinaciones y contra las admoniciones del papa, y ue (l "uien deendi% la causa
del 4oven 'le4o. 'bo$% para "ue los cru!ados se desviaran hacia Constantinopla. Por in lo
hicieron, y las naves venecianas llevaron a los caballeros cru!ados y al pretendiente bi!antino
a la $ran ciudad.
&in$/n enemi$o había con"uistado 4amás Constantinopla durante los casi nueve si$los
transcurridos desde su undaci%n por Constantino, pero sí ue tomada varias veces por uno u
1E1
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
otro rival para apoderarse del trono. Este ve! lle$aron los cru!ados como tropas de apoyo de
un pretendiente imperial, y habría suicientes partidarios suyos en la ciudad como para no
permitir más "ue una d(bil resistencia.
Los venecianos volcaron toda su destre!a en el sitio naval, y en a$osto de 16>E los
cru!ados entraron en Constantinopla. 'le4o III huy%. #acaron al cie$o Isaac II de la prisi%n
donde había estado encerrado durante ocho a*os, y le convirtieron de nuevo en emperador.
Reinaba con (l su hi4o, "ue era ya 'le4o I5.
=e%ricamente, los cru!ados habían llevado a cabo su tarea y podían partir para E$ipto, pero
'le4o I5 les había prometido mucho dinero y tenía "ue intentar e)plicarles "ue la tesorería
imperial estaba e)hausta. &aturalmente, los cru!ados no le creyeron puesto "ue habían
escuchado toda clase de historias sobre la abulosa ri"ue!a de Constantinopla. #e ne$aron a
salir sin recibir su pa$a, y el pueblo bi!antino empe!% a asustarse ante un enemi$o asentado
de esta orma en el centro mismo de su patria.
'le4o III, a "uien los cru!ados habían derribado y "ue erraba por el norte, tenía una hi4a
cuyo marido se coloc% a la cabe!a de la acci%n antiOcru!ada. En enero de 16>J, se proclam%
emperador con el nombre de 'le4o 5, se apoder% del palacio e hi!o estran$ular a 'le4o I5. El
4oven llevaba medio a*o reinando. #e di4o "ue el cie$o Isaac muri% del dis$usto.
#in embar$o, apoderarse del palacio no era suiciente. Era necesario "ue 'le4o 5 echara a
los cru!ados. 8urante tres meses intent% empu4ar a los cru!ados al mar, pero los caballeros
occidentales estaban demasiado irmemente asentados como para ser desalo4ados. El 16 de
abril de 16>J 'le4o 5 se dio por vencido y huy%. Le capturaron a"uel mismo a*o y ue
e4ecutado.
Los cru!ados eran ya los amos de la ciudad. La situaci%n había cambiado. 1a no estaban
simplemente como deensores de un rey le$ítimo, se habían asentado allí por derecho propio.
8urante más de un si$lo, los occidentales habían sido alimentados con relatos sobre la
peridia y traici%n de los bi!antinos y su emperador. 'hora los cru!ados se consideraban
víctimas de esa peridiaG tras haber ido a Constantinopla para servir al aut(ntico príncipe, se
les había ne$ado su 4usta pa$a y despu(s habían sido atacados.
#e sentían investidos de una especie de 4usta uria. Co$erían lo "ue "uisieran -era
le$ítimamente suyo. y matarían a "uien les diera la $ana, puesto "ue todos los bi!antinos -"ue
de todos modos eran unos viles here4es. habían hecho peli$rar sus vidas con su traici%n.
' partir del 16 de abril de 16>J, los cru!ados sometieron a la $ran ciudad de
Constantinopla a un sa"ueo despiadado. Los habitantes ueron robados, violados y
masacrados por millares, los sacerdotes ueron ob4eto especial de torturas diab%licas, se
sa"uearon i$lesias y mansiones. Incluso 3a$ia #oía, la i$lesia más hermosa del mundo, ue
proanada sin piedad. Los altares se convirtieron en mesas para 4u$ar a los dados, donde los
soldados se 4u$aban el botín. #e coloc% a una prostituta sobre el trono del patriarca para
presidir las 4uer$as de los borrachos.
;na $ran parte de la ri"ue!a de la ciudad ue sa"ueada, robada y llevada uera. Las obras
de arte de Constantinopla se dispersaron con el tiempo por todo Europa, al i$ual "ue cientos
de reli"uias de todas clases. Los caballos esculpidos "ue adornaban el hip%dromo ueron
llevados inalmente a 5enecia, y todavía están en la Catedral de #an Marcos, mientras el
hip%dromo era utili!ado para torneos al estilo occidental.
Lo "ue no se podían llevar, lo "uemaron, lo hicieron a*icos, lo undieron o lo destro!aron,
incluso cuadros y estatuas ori$inales "ue se remontaban a la edad de oro de los anti$uos
1E6
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
$rie$os. La tra$edia, aparte de su costo en vidas humanas y surimiento, no puede medirse
puesto "ue las p(rdidas eran irreempla!ables.
La anti$ua cultura $rie$a representaba la cima más elevada del esuer!o humano hasta
entonces, pero en los días anteriores a la imprenta, la historia de a"uella cultura dependía de la
e)istencia de un n/mero relativamente pe"ue*o de manuscritos. 3acia los si$los inales del
Imperio Romano, esa historia tenía una base moderadamente irme, por"ue había copias de
las obras distribuidas en varias bibliotecas, p/blicas y privadas.
Poco a poco, a"uellas bibliotecas habían sido destruidas. Los bárbaros $ermánicos habían
ensombrecido toda la mitad occidental del imperio. Los árabes invasores destruyeron las
partes de la 7ran 9iblioteca de 'le4andría "ue los cristianos entusiastas y mal orientados no
habían devastado. 'l comien!o de 16>J, el /nico lu$ar donde los $randes documentos de la
cultura $rie$a se conservaban todavía intactos y completos era Constantinopla. 1 ueron esos
documentos los "ue destruyeron los iracundos cru!ados. Ellos, analabetos como eran, no
veían nin$/n valor en vie4os rollos de per$amino, y todo salvo al$unas de las $randes obras
teatrales de Es"uilo, #%ocles, Eurípides y 'rist%anes, todo lo demás desapareci%.
Muchos documentos se conservaron, puesto "ue la ciudad era tan rica en ellos "ue toda la
uria de los cru!ados no pudo ani"uilarlos ni descubrir todo lo "ue los habitantes aterrori!ados
consi$uieron esconder. Pero ue suiciente para "ue con esta ruina cayera un tel%n entre los
anti$uos y nosotros, un tel%n oscuro e impenetrable "ue no se levantaría 4amás.
1EE
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
1>. El antasma del imperio
El intervalo latino
#in embar$o, aun"ue Constantinopla "ued% medio destruida y los cru!ados se hartaron de
botín, el tiempo se$uía pasando. El problema eraG 0"u( se iba a hacer con el imperio2 1a no se
trataba de se$uir hasta E$ipto y =ierra #anta, los cru!ados "uerían "uedarse donde estaban y
$obernar el imperio. ;no de sus hombres, 9alduino de Klandes, ue proclamado emperador
con el nombre de 9alduino I, y con (l comen!% un período denominado ?Imperio Latino@,
puesto "ue el idioma de la corte, "ue hasta entonces había sido el $rie$o, pas% a ser
oicialmente el latín.
'un"ue le llamaran emperador, 9alduino no tenía el poder "ue habían disrutado incluso
los /ltimos emperadores bi!antinos. Por de pronto, su $obierno era más nominal "ue real.
+tras !onas del imperio ueron repartidas entre otros cru!ados. ;n cru!ado se convirti% en el
Rey de =esal%nica y $obern% todo el norte de 7recia. +tro ad"uiri% el título del Príncipe de
'caya y $obern% el sur de 7recia. Entre estos dos estaba el du"ue de 'tenas.
Por su parte, 5enecia tom% las islas, incluida Creta, y retuvo las tres "uintas partes de la
ciudad de Constantinopla. ;n veneciano recibi% el título de patriarca de Constantinopla, y con
(l se unieron las dos mitades de la I$lesia -aun"ue s%lo en teoría.. &in$una de las re$iones
subsidiarias $obernadas por cru!ados mantuvo $ran idelidad hacia 9alduino, "uien s%lo
$obernaba directamente Constantinopla y unas cien millas a su alrededor.
=ampoco altaban enemi$os e)teriores, puesto "ue (stos no se esumaron simplemente
por"ue los cru!ados hubieran sustituido como $obernantes a los nativos. 9ul$aria se había
ensanchado hasta casi lle$ar a sus ronteras actuales, y estaba a pocas millas del mar E$eo.
&i si"uiera los mismos $rie$os habían desaparecido de la escena. La porci%n noroeste del
imperio cay% ba4o el $obierno de Mi$uel Tn$el Comneno, un miembro de la amilia real, y se
la conoci% con el nombre de 8espotado de Epiro.
5arios 4ees $rie$os habían escapado a 'sia Menor. =eodoro Lascaris "ue, al i$ual "ue el
desdichado 'le4o 5, era yerno de 'le4o III, estableci% su capital en &icea y comen!% la
dinastía de los Lascáridas "ue $obernaron el Imperio &iceano. +tros dos miembros de la
amilia real, 8avid y 'le4o Comneno, or$ani!aron las secciones de la costa septentrional de
'sia Menor, "ue recibieron el nombre de Imperio de =rebisonda, con su capital en la ciudad
costera del mismo nombre, cerca del e)tremo oriental del mar &e$ro. La isla de Rodas tenía
un $obierno bi!antino propio.
8e manera "ue el men$uado Imperio 9i!antino de Isaac II suri% una parcelaci%n en un
c/mulo de estados todavía más pe"ue*os, al$unos latinos, otros $rie$os, indeensos ante
cual"uier enemi$o decidido y "ue contribuyeron a su propia miseria con sus luchas mutuas.
El medio si$lo si$uiente contempl% una serie deplorable de luchas complicadas de unos
contra otros. El reino ampliado de 9ul$aria estaba entonces $obernado por Saloyan, hermano
menor de Pedro y <uan 'sen. Invadi% el Imperio Latino, y cuando 9alduino de Klandes
intent% detenerle en 16>B, el ?emperador@ ue derrotado y capturado. 3abía tenido en las
manos la dudosa $loria del poder imperial durante un a*o.
9alduino tuvo como sucesor a su hermano Enri"ue I, "ue ue el más aortunado de los
emperadores latinos. Consolid% todo el poder "ue mantenía en 7recia, obli$ando a los
terratenientes eudales a reconocerle como emperador, valiera esto lo "ue valiera.
1EJ
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
'ortunadamente para (l, Saloyan se muri% en 16>C y la amena!a b/l$ara remiti% durante
al$/n tiempo.
Enri"ue reconoci% "ue el mayor peli$ro procedía del Imperio de &icea, por"ue el
emperador niceano, =eodoro I, iba ensanchando lentamente su territorio y derrotando
realmente a los turcos -"ue estaban divididos y luchaban entre sí. para hacerlo. Por
consi$uiente, Enri"ue invadi% 'sia Menor en 1616 y tom% a"uellas !onas de la península más
cercanas a Constantinopla. En a"uel momento, el Imperio Latino alcan!% su apo$eo.
Cuando muri% Enri"ue I en 161A, los latinos tenían una $ran necesidad de al$uien "ue
prote$iera sus posesiones. El cu*ado de Enri"ue, Pedro de Courtenay, ue ele$ido emperador
latino. Estaba en Krancia en a"uellos momentos y al partir apresuradamente hacia su trono ue
capturado por las tropas de =eodoro de Epiro. Pedro muri% en la cautividad y nunca $obern%.
#u se$undo hi4o, Roberto de Courtenay, lle$% a ser emperador latino en 161L. 'l mismo
tiempo, =eodoro de &icea muri% y ue sucedido por su yerno, <uan III, "ue ech% a los latinos
de 'sia Menor y tom% al$unas de las islas e$eas
1
.
En 166M muri% Roberto y su hermano más 4oven, de s%lo once a*os, le sucedi% con el
nombre de 9alduino III. &ada podía hacer el ni*o sino deender desesperadamente esa /nica
$ran ciudad y esperar el in.
Entretanto, las cosas iban bien para &icea. 8urante esa (poca hubo una mi$raci%n
e)plosiva de los mon$oles hacia el oeste, la mayor y más temida de todas las oleadas
n%madas "ue llevaban miles de a*os saliendo en tropel de 'sia central. China, Persia y
Europa oriental habían tenido "ue soportar los cho"ues más arduos, pero en 16JJ un
1
Kue la dinastía de emperadores niceanos la "ue con el tiempo volvi% a tomar Constantinopla, y por esta
ra!%n se les numera de acuerdo con la bi!antina. Por lo tanto, <uan III ue el primero con este nombre "ue
$obern% al Imperio de &icea, pero recibe el n/mero romano III, para se$uir a <uan II, "ue había $obernado al
Imperio 9i!antino un si$lo antes.
1EB
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
contin$ente mon$ol derrot% a los turcos en 'sia Menor oriental y avan!% hacia el oeste, hacia
'ncyra. En a"uel momento, los turcos estaban deshechos, <uan III de &icea hi!o una alian!a
con los mon$oles y ampli% su territorio hacia el este a e)pensas de los turcos. 1a poseía
uer!a suiciente como para invadir las provincias europeas y tomar =esal%nica.
El sucesor de <uan, =eodoro II, derrot% incluso a los b/l$aros en 16BB, y "ued% claro "ue
&icea era la verdadera heredera del Imperio 9i!antino. En 16BM, sin embar$o, muri% =eodoro
y su hi4o de ocho a*os ascendi% al trono con el nombre de <uan I5. Lo conse$uido por &icea
podía haberse perdido entonces si no lle$a a ser por"ue =eodoro tenía un primo se$undo,
Mi$uel Pale%lo$o.
Mi$uel era un hombre inteli$ente, en(r$ico y sin nin$/n escr/pulo. ;na ve! "ue se
consider% dudosa su idelidad, se decidi% someterle a una prueba. =enía "ue llevar una bola
candente tres veces desde el altar de una i$lesia hasta la barandilla del santuario, si era
inocente, la mano no se le "uemaría. Mi$uel dio su aprobaci%n a la prueba con tal de "ue el
patriarca -"ue, debido a su inocencia, no podía temer nada. le entre$ara la bola candente. E1
patriarca decidi% "ue la prueba no era necesaria y "ue Mi$uel era inocente.
Con un ni*o emperador en el trono, Mi$uel dio su $olpe. El re$ente ue asesinado, y
Mi$uel asumi% el car$o. El primero de enero de 16BL, se convirti% en emperador asociado con
la denominaci%n de Mi$uel 5III. La ambici%n de su vida era volver a tomar Constantinopla.
Los latinos "ue la $obernaban estaban virtualmente indeensos, y todo lo "ue se interponía
entre la ciudad y Mi$uel eran las naves venecianas. Con este prop%sito, Mi$uel contrat% naves
$enovesas, prometiendo a 7(nova todos los privile$ios "ue en el pasado había tenido
5enecia.
8aba la casualidad de "ue las concesiones a los $enoveses no eran necesarias. La lota
veneciana parti% neciamente a una empresa "uim(rica en el mar &e$ro, y durante su ausencia,
el 6B de 4ulio de 16A1, el e4(rcito de Mi$uel asest% el $olpe. Constantinopla cay% sin lucha.
9alduino II huy%. El Imperio Latino había lle$ado a su inal, y tras un intervalo de cincuenta
y siete a*os, un emperador bi!antino estaba de nuevo en Constantinopla.
La nueva cuesta a$a2o
5iendo el mapa, da la impresi%n de "ue el Imperio 9i!antino había sido restaurado de
hecho. ;na $ran parte de 'sia Menor occidental y de los 9alcanes estaba ba4o el $obierno de
Mi$uel 5III. Pero las apariencias eran en$a*osas. 5enecia conservaba el dominio de Creta y
de muchas de las islas e$eas. Los barones latinos eran los due*os de al$unas !onas de 7recia
central. Epiro y =rebisonda se$uían estando re$idos por los $obernantes rivales de la estirpe
bi!antina. =odos eran enemi$os empedernidos de Mi$uel.
'demás, las !onas del imperio "ue $obernaba estaban en ruinas. Constantinopla estaba
hecha a*icos. La mitad de la ciudad había sido demolida, y dentro de sus va$os conines, su
men$uada poblaci%n s%lo podía so*ar con $lorias pasadas. El palacio imperial había "uedado
destruido, y a Mi$uel le altaban ondos para las reparaciones. Lo "ue Mi$uel 5III había
resucitado era s%lo un imperio antasma$%rico.
Por supuesto, lo hi!o lo me4or posible. 8e una orma u otra, tenía "ue vencer a sus
enemi$os y sobrevivir, y para esto no dud% en actuar sin principios. 3i!o "ue ce$aran y
e)iliaran a su 4oven emperador asociado, <uan I5, para $obernar solo. =om% el Peloponeso, y
en (l la ciudad de Mistra se convirti% en la ortale!a de la cultura bi!antina tardía. 3i!o
retroceder a los $obernantes de Epiro y les conin% en una simple ran4a de costa. Incluso
derrot% a los b/l$aros.
1EA
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
El peli$ro mayor, sin embar$o, procedía de +ccidente. 9alduino II, el /ltimo emperador
latino, estaba e)iliado, pero se$uía con vida. Cas% a su hi4o con la hi4a de Carlos de 'n4ou, un
noble ranc(s. Carlos se había hecho car$o de #icilia despu(s de "ue se e)tin$uiera la dinastía
de $obernantes normandos, y hered% la in"uieta ambici%n de (ste. Carlos se consideraba
heredero del Imperio Latino y deseaba apoderarse de Constantinopla. '1 i$ual "ue hi!o
Roberto 7uiscardo dos si$los antes, Carlos despla!% su e4(rcito a trav(s del estrecho a los
9alcanes, y antes de 16C6 se había establecido s%lidamente en tierra irme.
Mi$uel 5III tuvo "ue decidir una acci%n drástica. Envi% emisarios a un concilio
eclesiástico "ue se celebraba en Lyon, en Krancia, en 16CJ y accedi% a una reuni%n de las
ramas oriental y occidental de la I$lesia, aceptando las condiciones romanas. 'l aceptar
Mi$uel 5III humildemente la supremacía papal, el complacido papa 7re$orio [ prohibi% a
Carlos de 'n4ou "ue si$uiera con sus proyectos de derribar a "uien ahora era un hi4o iel de la
I$lesia.
Pero aun"ue Mi$uel 5III uera avorable a la uni%n, la poblaci%n bi!antina no "uería saber
nada. Pese a "ue Mi$uel utili!% el terror en su esuer!o para obli$ar al clero oriental y al
pueblo a dar su conormidad, (stos se obstinaron en se$uir su camino y el papa suri% una
desilusi%n cada ve! mayor. En 16M>, Martín I5 ue proclamado papa. Era ranc(s y sentía una
simpatía total hacia Carlos de 'n4ou, y no se iaba de Mi$uel 5III. El nuevo papa e)comul$%
a Mi$uel y dio lu! verde a Carlos de 'n4ou.
Mi$uel 5III estuvo a la altura de la situaci%n. 8errot% a Carlos en el campo de batalla y
orm% una alian!a con Pedro III de 'ra$%n, un reino en el este de Espa*a. Pedro le disputaba
la posesi%n de #icilia a Carlos de 'n4ou, y por esta ra!%n estaba dispuesto a ayudar a Mi$uel.
En 16M6, las intri$as de Mi$uel consi$uieron provocar un levantamiento de los sicilianos
contra sus $obernantes ranceses. ;n día a la hora de las vísperas, los sicilianos se apoderaron
repentinamente de todos los ranceses "ue pudieron encontrar en la isla, y los mataron. Con
estas 5ísperas #icilianas se esum% la amena!a de Carlos de 'n4ou.
1EC
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Mi$uel 5III muri% en 16M6, en apariencia vencedor de todos sus enemi$os, despu(s de un
reinado de un cuarto de si$lo. Kue el primero de la dinastía Pale%lo$a, y el más capa!. Le
sucedi% su hi4o mayor con el nombre de 'ndr%nico II.
'ndr%nico II era 4ustamente lo contrario de su padreG devoto, $entil y sabio. #u primera
acci%n ue terminar con la sumisi%n de su padre rente al papado y reairmar la primacía del
patriarca. Esta medida le dio popularidad entre el pueblo bi!antino, pero hi!o mucho más
diícil conse$uir la ayuda de +ccidente "ue el imperio iba a necesitar cada ve! más. =al como
estaban las cosas, 'ndr%nico encontr% "ue la política e)terior demasiado ambiciosa de Mi$uel
había vaciado la tesorería. =ampoco había orma d( reunir ni de mantener un e4(rcito
bi!antino, y el emperador tuvo "ue depender casi por completo de los $enoveses.
Los $enoveses se establecieron en el suburbio de 7álata, rodeado por su propia muralla,
creando así un estado dentro del estado. #u $uerra interminable con 5enecia se mantenía por
todo el mar E$eo, donde 5enecia tenía uertes bases. 5enecia obli$% tambi(n al imperio a
concederle privile$ios dentro de Constantinopla. En al$unas ocasiones, los dos $rupos de
italianos se enrentaban dentro de Constantinopla, mientras los nativos, cada ve! más
reducidos, s%lo podían contemplarlos desamparadamente -y a veces recibir los $olpes "ue
suelen caer sobre los observadores inocentes..
Lo peor ue "ue aparecieron nuevos enemi$os. Los serbios ormaban hasta entonces una
tribu eslava en el noroeste de los 9alcanes, "ue $eneralmente había sido dominada por los
bi!antinos o por los b/l$aros. En 16M1, su 4ee era Milyutin, un $obernante capa!, "ue
aprovech% al má)imo la debilidad de los bi!antinos. #e e)tendi% pro$resivamente hacia el
sureste, traspasando el territorio del imperio y recluyendo a los debilitados b/l$aros en los
trechos ineriores del río 8anubio. 'ndr%nico II, "ue no tenía modo de combatir el empu4e
serbio, se vio obli$ado a surir una humillaci%n imperial al dar a su hi4a en matrimonio al
monarca eslavo.
1 en 'sia Menor, los turcos se movían de nuevo. 'lrededor de 16L>, un 4ee turco llamado
+smán estableci% un pe"ue*o reino en el noroeste de 'sia Menor, y cada ve! se hi!o más
poderoso y peli$roso. #u tribu recibía el nombre de turcos +smanlies, aun"ue en el +ccidente
era mucho más corriente el deormado nombre de turcos otomanos.
Para combatir a los turcos, activos de nuevo, 'ndr%nico II decidi% depender de
mercenarios. El Imperio 9i!antino había utili!ado a menudo mercenarios, y en $eneral de
modo acertado. 0Por "u( no intentarlo otra ve!2 'ndr%nico contrat% a A.>>> soldados
catalanes, puesto "ue 'ra$%n había tenido relaciones amistosas con el imperio durante el
reinado anterior. La 7ran Compa*ía Catalana, como se llamaba, result% in$obernable desde el
principio. 'tac% a los italianos en Constantinopla, causando estra$os. Cuando ue enviada a
'sia Menor, luch% contra los turcos y con eicacia, pero a la Compa*ía s%lo le interesaba el
botín, y le daba i$ual luchar contra sus empleadores "ue contra cual"uier enemi$o.
Los catalanes se volvieron contra Constantinopla, e)i$iendo unas pa$as a/n mayores "ue
las "ue el emperador les podía conceder. Cuando se dieron cuenta "ue no podían abrir brecha
en las murallas de la ciudad, asolaron la campi*a. 8espu(s de "ue su 4ee uera asesinado en
1E>B, se dedicaron al pilla4e, asolando todo el norte de 7recia. Con el tiempo se despla!aron
hacia el sur, arrebataron 'tenas a los barones latinos "ue todavía la $obernaban, y
establecieron allí su propia dinastía durante cerca de tres cuartos de si$lo.
'ndr%nico II no tenía necesidad de más problemas, pero sur$i% uno nuevo en orma de una
$uerra civil. #u hi4o, "ue había $obernado con (l como emperador asociado, era Mi$uel I[.
Mi$uel I[ tenía un hi4o, 'ndr%nico, cuya "uerida tenía otro amante. El 4oven 'ndr%nico
contrat% a unos asesinos para deshacerse del rival, y por accidente el hermano más 4oven de
1EM
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
a"u(l cay% apu*alado. Mi$uel I[, "ue estaba enermo, muri% poco despu(s, y el
conmocionado emperador 'ndr%nico II decidi% e)cluir a su nieto de la sucesi%n por ese
ratricidio involuntario.
El 4oven 'ndr%nico, oendido, se sublev%. Era una est/pida $uerra civil por un trono "ue
cada ve! tenía menos sentido, pero durante el /ltimo período del imperio se multiplicaron las
$uerras civiles a medida "ue el premio ansiado era más microsc%pico. Estas $uerras civiles
inales recibieron apoyo e)terior, para conusi%n y destrucci%n de los bi!antinos. 8esde lue$o,
sin ayudas de uera no se podrían haber celebrado. En este caso los serbios apoyaron al vie4o
'ndr%nico, y los b/l$aros al 4oven. En 1E6M $an% este /ltimo. El vie4o 'ndr%nico II ue
destronado despu(s de un desastroso reinado de cuarenta y seis a*os, y muri% cuatro a*os más
tarde. El nieto accedi% al trono con el nombre de 'ndr%nico III.
Los turcos otomanos
'ndr%nico III empe!% a actuar como si uera a ampliar el imperio. Por e4emplo, tom% una
isla de los $enoveses. =ambi(n venci% a Epiro, absorbiendo la /ltima parte de su territorio y
terminando con el si$lo y cuarto de su e)istencia como potencia bi!antina independiente. #in
embar$o, "uienes crecían realmente eran los enemi$os del imperio.
En 1EE> Esteban 8echansVi, el hi4o ile$ítimo de Milyutin, diri$i% a los serbios en una
resonante victoria sobre los b/l$aros. '1 a*o si$uiente el hi4o de 8echansVi, Esteban 8ushan,
se apoder% del trono y elev% a #erbia a la cumbre de su poder. Los b/l$aros reconocieron su
soberanía, y Esteban 8ushan $obern% sobre casi todos los 9alcanes, hasta cerca del 7olo de
Corinto.
En 'sia Menor, los turcos otomanos tambi(n continuaron haci(ndose más uertes. En
1E6A, poco antes de "ue 'ndr%nico III se convirtiera en emperador, habían tomado la ciudad
de 9rusa, y en 1EEC con"uistaron &icomedia. =odas las posesiones bi!antinas en 'sia Menor,
"ue habían mantenido vivo al imperio durante el intervalo del Imperio Latino, se esumaban
rápidamente.
Cuando 'ndr%nico III lle$% al inal de su $obierno, todo lo "ue "uedaba del imperio era
Constantinopla, =esal%nica, Mistra y sus respectivas !onas circundantes. Eran tiempos tristes.
En 1EE> se podía haber celebrado el milenio de la undaci%n de Constantinopla por
Constantino I, pero los motivos "ue habían podido hacer di$na la celebraci%n no e)istían, por
des$racia.
Cuando muri% 'ndr%nico III en 1EJ1, le sucedi% su hi4o de nueve a*os, <uan 5. #in
embar$o, la autoridad más importante del imperio era <uan Cantacu!eno. Cantacu!eno había
apoyado a 'ndr%nico III en su $uerra civil contra su abuelo, y había diri$ido a las uer!as
bi!antinas en su pe"ue*a victoria rente a Epiro. Creía "ue no se podía de4ar el trono a un
ni*o, y se proclam% emperador -habitualmente se le llama <uan 5I..
Cantacu!eno recibi% el apoyo de los terratenientes eudales y de una nueva secta de
místicos sur$ida entre el clero oriental. El pueblo apoy% al <uan 5 le$ítimo. #e produ4o de
nuevo una deprimente $uerra civil "ue pudo llevarse a cabo en $ran medida $racias al apoyo
e)tran4ero, ya "ue los serbios y los turcos ayudaban para continuar la $uerra y e)traer
beneicios de ella. 8urante a"uellos a*os Constantinopla no se libr% de nin$una des$racia. En
1EJA un terremoto produ4o da*os en 3a$ia #oía, y en 1EJC la peste ne$ra, "ue había matado
a $ran cantidad de $ente en todo el mundo, atac% la ciudad y llev% a la tumba a las dos
terceras partes de su poblaci%n.
1EL
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
En los a*os de la peste ne$ra, Cantacu!eno consi$ui% apoderarse de la a$obiada ciudad e
intent% poner in a la $uerra civil. #e cas% con una bi!nieta de Mi$uel 5III para establecer su
propia le$itimidad y dio a su hi4a en matrimonio a <uan 5. Los matrimonios no resolvieron e1
problema. <uan 5 se recuper% y volvi% a la batalla. Cantacu!eno recibi% dinero de los le4anos
rusos para "ue pudiera reparar la venerada 3a$ia #oía, en lu$ar de eso, lo utili!% para
contratar mercenarios turcos. =ampoco resolvi% nada. En 1EBJ, <uan 5 ue el vencedor inal
-en lo "ue valiera su victoria. y Cantacu!eno se retir% a Mistra, donde vivi% hasta la notable
edad de noventa a*os y escribi% una historia en cuatro libros del período en "ue había
dominado el imperio.
#i hacía alta al$o para convertir en totalmente se$uro el hecho de "ue el imperio no podía
se$uir sobreviviendo durante mucho tiempo ue esta $uerra civil. Los enemi$os del imperio
parecían estar preparando el $olpe inal. Los serbios, mandados por Esteban 8ushan, se
hicieron tan uertes "ue ni si"uiera Constantinopla parecía uera de su alcance. Esteban
8ushan asumi% el título de emperador, y en 1EBB avan!% hacia Constantinopla. Posiblemente
nunca hubiera podido conse$uir destruir las murallas, pero no tuvo "ue pasar por la prueba.
Muri% repentinamente durante su marcha, y con su muerte el Imperio #erbio comen!% a
debilitarse.
=odavía peor "ue la amena!a serbia era la de los turcos. 8urante sus desesperados días
inales, en 1EBE, Cantacu!eno había invitado a los turcos a los 9alcanes para "ue lucharan
contra los serbios "ue entonces apoyaban a <uan 5. Los turcos lle$aron, no como $rupos de
mercenarios al servicio de Cantacu!eno, sino por su propia cuenta. En 1EBJ establecieron una
base en 7allipoli, en el lado europeo de los estrechos, a 11> millas al suroeste de
Constantinopla. Los turcos habían entrado en Europa por primera ve!, nunca más saldrían de
ella.
8espu(s de "ue Cantacu!eno perdiera la $uerra civil, los turcos se "uedaron y <uan 5 no
pudo echarles. =ampoco podían los ya debilitados serbios. Los turcos se e)pandieron
sistemáticamente, y en 1EAB habían tomado toda =racia, la re$i%n al norte del mar E$eo.
Establecieron su capital en 'drian%polis, a 11> millas al oeste de Constantinopla. El reino
otomano rodeaba ya a Constantinopla por todos los lados, tanto en 'sia como en Europa,
nunca antes, durante la lar$a historia bi!antina, el mismo enemi$o había estado en ambos
continentes.
<uan 5 intent% encontrar ayuda en cual"uier parte. Los b/l$aros y los serbios estaban en
una situaci%n ca%tica. 3un$ría, la potencia más cercana, pertenecía a la I$lesia occidental, y
por consi$uiente era diícil de conmover. En 1EAL intent% a la desesperada lo "ue Mi$uel 5III
había intentado tambi(n un si$lo antesG una uniicaci%n con la i$lesia occidental. Pero el
imperio había dado verti$inosos tumbos en a"uel si$lo, y el emperador tenía "ue ser mucho
más humilde. Mi$uel 5III había enviado emisarios, <uan 5 se present% en persona. Lle$% a
'vi$non, en el sur de Krancia, y allí apareci% ante el papa ;rbano. Reconoci% la supremacía
papal y pidi% ayuda occidental.
&o obstante, era in/til. &in$/n peli$ro, nin$una amena!a, procediese de donde procediese,
podía mover a la poblaci%n oriental a reconocer al papa. La sumisi%n del emperador era al$o
vacío y no hubo ayuda. En 1EC1, <uan se vio sin recursos y crey% "ue /nicamente podía
se$uir en el trono si reconocía a los turcos como sus amos. Cuando lo hi!o, su hi4o 'ndr%nico
se sublev%, y hubo otra $uerra civil. En 1ECA, 'ndr%nico, con la ayuda de los $enoveses, se
apoder% del trono y rein% con el nombre de 'ndr%nico I5, pero en 1ECM <uan 5, con la ayuda
de los turcos, lo recuper%.
Los turcos triunantes sellaron su he$emonía en los 9alcanes con su victoria sobre los
serbios en una $ran batalla en Sossovo, en 1EML. Este ue el in del Imperio #erbio y dio a los
1J>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
turcos la soberanía sobre los eslavos de los 9alcanes, una soberanía "ue no se rompería
durante cuatro si$los y medio.
En 1EL1 muri% <uan y despu(s de un $obierno de cincuenta a*os "ue habían sido testi$os
de $uerras civiles, derrotas, epidemias, desastres, de todo lo "ue uera horrible. #us días
inales se adecuaron a ello, por"ue lle$aron noticias de "ue Kiladelias, el /ltimo reducto
bi!antino en el interior de 'sia Menor había caído en manos de los turcos. El hi4o se$undo de
<uan, Manuel, era reh(n de los turcos. 'l lle$ar noticia de la muerte de su padre, consi$ui%
escabullirse de los turcos, ir corriendo a Constantinopla y allí ue coronado con el nombre de
Manuel II.
El soberano turco en a"uellos momentos era 9ayaceto I, el primero "ue tom% el título de
sultán -un t(rmino árabe "ue si$niica ?soberanía@.. 9ayaceto se molest% tanto con esa ha!a*a
"ue puso sitio a Constantinopla, hasta "ue Manuel II le compr% mediante un tributo. #in
embar$o, 9ayaceto tenía puesto un do$al alrededor de la ciudad, y cuando "uisiera podía
estrecharlo.
Manuel II lo sabía, y sabía tambi(n "ue la /nica salvaci%n posible estaba en +ccidente.
8urante al$/n tiempo, pareci% como si pudiera venir esta ayuda. El creciente poderío turco
comen!aba a alarmar a las naciones occidentales. El papa 9oniacio I[ predic% una cru!ada
contra los turcos, y el rey #e$ismundo de 3un$ría se comprometi% a llevar adelante la
iniciativa. Llev% a un $ran e4(rcito a 9ul$aria, pero en 1ELA, en &ic%polis, en el río 8anubio,
ue totalmente destruido por los turcos.
#ospechando "ue pudieran hacer más intentos por el estilo mientras Constantinopla
si$uiera enviando llamamientos desesperados, 9ayaceto resolvi% tomar la ciudad y terminar
con el asunto. Manuel II via4aba por Europa occidental con una triste y desesperan!ada
di$nidad, visitando a Carlos 5I de Krancia, y, en 1J>>, incluso a Enri"ue I5 de In$laterra.
=odo el mundo le hacía promesas, pero nada más "ue promesas. Parecía "ue Constantinopla
iba a caer, pero sucedi% al$o inesperado -y nada menos "ue en el +riente., y 9ayaceto i4% su
atenci%n en otra parte. Los mon$oles, "ue habían aterrori!ado al mundo occidental un si$lo y
medio antes, habían permanecido postrados, pero apareci% entre ellos un nuevo con"uistador.
Era =imur -conocido por el nombre de =amerlán en +ccidente.. #e estaba adue*ando de un
reino $i$antesco en +riente Medio, y los turcos tuvieron "ue olvidarse de Constantinopla
durante al$/n tiempo y i4arse en el este.
En 1J>6, =amerlán condu4o su e4(rcito a 'sia Menor y destro!% por completo a las uer!as
turcas en 'n$ora, capturando a 9ayaceto. Poco despu(s muri% =amerlán -ya era un hombre
vie4o., pero los $olpes recibidos por los turcos les a"uietaron, y tardaron veinte a*os en
recuperarse. ' lo lar$o de a"uellos veinte a*os de inesperada tran"uilidad, Mi$uel intent%
reor$ani!ar su pe"ue*o imperio y se dedic% a sus traba4os eruditos y literarios.
#in embar$o, en 1J66, cuando los turcos recobraron el aliento, volvieron a la car$a contra
Constantinopla. Manuel se vio obli$ado a vender al$unas porciones de su reino para
conse$uir dinero. 5endi% =esal%nica a los venecianos a"uel mismo a*o.
En 1J6B muri% Manuel II y le sucedi% su hi4o, con el nombre de <uan 5III. Los dominios
de <uan se limitaban a Constantinopla y a una parte del Peloponeso. =esal%nica, "ue había
sido vendida a los venecianos, ue tomada por los turcos en 1JE>. Es cierto "ue los bi!antinos
pudieron ampliar sus posesiones en el Peloponeso, pero ue a e)pensas de los harapientos
barones latinos "ue tenían en su poder tro!os de territorio desde 16>J.
'1 i$ual "ue su padre, <uan se ue a +ccidente, pidiendo servilmente ayuda. 'sisti% a un
concilio eclesiástico en Klorencia, en Italia, en 1JEL y reconoci% la supremacía del papa
Eu$enio I5. La misma comedia se volvía a repetir de nuevo. El emperador se someti%, pero su
1J1
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
pueblo no. En realidad, cada ve! "ue un emperador bi!antino se sometía al papa, el pueblo
bi!antino se enurecía tanto con +ccidente "ue lo temía más "ue a los turcos, lo cual acilit%
las cosas a estos /ltimos.
Por supuesto, los occidentales hicieron otro intento. ;n $eneral h/n$aro, <uan 3unyadi
había conse$uido al$unas victorias rente a los turcos y ahora diri$i% un e4(rcito hacia el este
para luchar contra sus uer!as principales. Lle$% más le4os "ue #e$ismundo, medio si$lo
antes. Lle$% a la costa del mar &e$ro, y allí, en 5arna, se produ4o una batalla "ue los turcos
vencieron una ve! más de orma aplastante.
La *ltima oportunidad
En 1JJM muri% <uan y le sucedi% en el trono su hermano más 4oven con el nombre de
Constantino [I. Constantino había or$ani!ado la e)pansi%n del poder bi!antino -si se puede
emplear esta palabra. en el Peloponeso, y despu(s le toc% la tarea de hacer al$o con
Constantinopla.
Pronto tuvo rente a sí a un nuevo sultán otomano, Mohammed II, "ue subi% al trono en
1JB1, y cuyo ob4etivo era capturar Constantinopla. Mohammed hi!o las paces con todo el
mundo, mostrándose dispuesto a pa$ar cual"uier precio para concentrar todas sus uer!as
contra la ciudad.
Constantino [I, en una situaci%n desesperada, intent% una ve! más en 1JB6 reconocer la
supremacía papal, pero incluso al borde del abismo, su pueblo demostr% "ue no estaba
dispuesto a se$uirle. ;n alto uncionario bi!antino e)pres% este sentimiento con la amosa
raseG ?Me4or el turbante del turco "ue la tiara del papa@. &o era simplemente locura. Con los
turcos, los bi!antinos serían libres para practicar su propia versi%n del cristianismo, con el
papa no.
'sí "ue el E de abril de 1JBE comen!% el sitio de Constantinopla. La arruinada ciudad ya
no contaba con un mill%n de habitantes. 'montonada dentro de sus desmoronadas murallas,
había una poblaci%n de E>.>>> personas, y no más, de (stas, s%lo se podía contar con B.>>>
para la deensa. 3abía E.>>> aliados occidentales más, los más eicaces de los cuales eran los
$enoveses, diri$idos por 7iovanni 7iustiniana. Por e)tra*o "ue pare!ca, su nombre era la
versi%n italiana de <ustiniano, una especie de triste recordatorio del $ran emperador "ue había
$obernado el imperio en su apo$eo, nueve si$los antes. Contra los deensores, los turcos
llevaron una uer!a de M>.>>> a 1>>.>>> hombres.
'un con esta desi$ualdad de eectivos, el pueblo de Constantinopla todavía podía contar
con sus maravillosas murallas, "ue habían resistido todos los intentos de ruptura por la uer!a
-pero no por la traici%n, y en connivencia con "uintas columnas situadas dentro de la ciudad.
a lo lar$o de once si$los. Pero había aparecido al$o nuevo en el mundo, y los días de los
muros ine)pu$nables ya habían pasado.
8oscientos a*os antes, había lle$ado al +ccidente desde China, traído tal ve! por los
mon$oles. #e había pereccionado ya una t(cnica mediante la cual se empleaba la e)plosi%n
de la p%lvora para hacer salir $i$antescos proyectiles de lar$os tubos metálicos a $ran
velocidad. Mohammed disponía del me4or ca*%n de este tipo "ue Europa había visto nunca.
Comen!% a bombardear las murallas, utili!ando balas de piedra "ue pesaban 16>> libras. 'nte
ellas hasta los muros más uertes se a$rietarían, desconcharían y derrumbarían.
Los deensores lucharon a la desesperada, con un valor di$no de los me4ores días del
imperio. Luchaban durante el día y se reponían por la noche. El 1M de abril, recha!aron un
asalto rontal de los turcos. Lue$o, el 66 de abril, el obstinado Mohammed hi!o "ue
1J6
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
arrastrasen sus naves a trav(s de una estrecha len$ua de tierra situada entre el mar y el Cuerno
8orado, y cuando los habitantes de Constantinopla se despertaron, descubrieron "ue estaban
siendo bombardeados por los dos lados y "ue se encontraban aislados de cual"uier posible
salvaci%n o abastecimiento por mar. Pero no se rindieronG esperaban un mila$ro "ue salvaría a
su ciudad, tal como había ocurrido, una y otra ve! en el pasado.
El bombardeo continu%, y el 6L de mayo 7iustiniana ue herido en la mano. 'terrori!ado,
se retir% de la batalla, y sus $enoveses con (l, pese a las ervorosas s/plicas de Constantino. El
6L de mayo de 1JBE, Mohammed orden% un /ltimo asalto. Cayeron las murallas, y los turcos
entraron en tropel. Constantino [I se despo4% de su insi$nia imperial, tom% las armas y se
meti% entre la masa de combatientes más pr%)ima. Cay% y nunca se encontr% su cadáver.
8e este modo muri% el /ltimo emperador romano de una línea ininterrumpida "ue se
remontaba a 'u$usto, casi "uince si$los antes, y a la undaci%n de la ciudad de Roma,
veintid%s si$los antes. 'sí cay% Constantinopla, con su und(cimo Constantino, más de once
si$los despu(s de su undaci%n por el primero. 1 si la ciudad había surido más de dos si$los
de de$radaci%n, recuper% el valor y el ánimo para morir de la manera apropiada para una
capital imperial "ue había conocido la $loria.
El sa"ueo de la ciudad no ue, ni mucho menos, tan $rave como el reali!ado en 16>J por
sus con"uistadores cristianos -tambi(n es cierto "ue había menos "ue destruir., pero los
nobles "ue habían preerido el turbante en lu$ar de la tiara ueron asesinados por %rdenes del
turbante. Los $loriosos mosaicos y ornamentos de 3a$ia #oía ueron blan"ueados para "ue
los piadosos o4os de los turcos no tuvieran "ue mirar los ob4etos idolátricos. Le a*adieron
minaretes y 3a$ia #oía se convirti% en una me!"uita -en el si$lo [[ la rep/blica turca "ue
ya no es anáticamente islámica, "uit% la cal para provecho de todo el mundo.. #e cambi% el
propio nombre de la ciudad. #e la llam% Estambul -nombre "ue si$ue conservando en la
actualidad. no se sabe si como una orma distorsionada de Constantinopla o por"ue es una
orma de la rase $rie$a "ue si$niicaba ?a la ciudad@.
1JE
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
=odavía "uedaban al$unos territorios por limpiar. En 1JA>, Mohammed II tom% el
Peloponeso y diversos territorios $obernados todavía por los latinos, incluida 'tenas. Lue$o,
en 1JA1, tom% el Imperio de =rebisonda y con (ste desapareci% el /ltimo resto del dominio
bi!antino. 'l$unas partes del imperio de 9asilio II si$uieron siendo cristianas, pero (stas
-como las islas de Creta y Chipre. estaban $obernadas por occidentales, y con el tiempo los
turcos las con"uistaron todas.
El Imperio +tomano, con Estambul como capital, se convirti% en el a!ote de +ccidente.
Comen!% su e)pansi%n por los 9alcanes, por 3un$ría, y en 1B6L lle$% hasta las propias
puertas de 5iena. ' lo lar$o de los dos si$los y medio posteriores a la caída de
Constantinopla, se mantuvo en su apo$eo, y s%lo a partir de 1AME comen!% a debilitarse y a
decaer. Kue el merecido precio "ue +ccidente tuvo "ue pa$ar por haber contribuido a la
destrucci%n de la barrera "ue durante tanto tiempo había e)istido entre (l y el Islam.
#in embar$o, aun"ue el Imperio 9i!antino había muerto, se$uía viva su inluencia cultural.
' trav(s de todos los desastres del /ltimo si$lo de su vida, había e)perimentado una especie
de renacimiento en el arte, la literatura y la ilosoía. La desalleciente civili!aci%n tuvo un
/ltimo pálido destello "ue ilumin% el +ccidente. 3ubo emperadoresOeruditos como
Cantacu!eno y Manuel II, y tambi(n =eodoro Metochites, "ue ue canciller con 'ndr%nico II
y escribi% sobre historia natural, astronomía y ilosoía. El erudito más destacado del /ltimo
si$lo ue <or$e 7emisto Plet%n. &aci% y se educ% en Constantinopla, pero escribi% toda su
obra en Mistra, la ciudad del Peloponeso "ue ue el centro cultural del imperio durante la
dinastía Pale%lo$o.
7emisto Plet%n era un apasionado de los ideales de la anti$ua 7recia, y de hecho, durante
el /ltimo si$lo la hipnosis romana parecía haberse borrado en Constantinopla. El lar$o sue*o
empe!% a desvanecerse, y el /ltimo de los bi!antinos se consideraba de nuevo como $rie$o.
&aci% un verdadero culto a los anti$uos h(roes $rie$os. 7emisto intent% incluso establecer un
nuevo tipo de reli$i%n, basado en las ense*an!as de Plat%n, "ue, a su 4uicio, sustituiría tanto al
cristianismo como al Islam.
#us escritos penetraron en +ccidenteG en especial sus conocimientos $eo$ráicos.
Contribuyeron a moderni!ar el pensamiento de los europeos en este terreno y al cambio de
clima "ue propici% el $ran via4e a trav(s del 'tlántico de Crist%bal Col%n, cuarenta a*os
despu(s de la caída inal del mundo anti$uo. 7emisto Plet%n muri% en 1JB6, demasiado
pronto para ver el inal.
;no de sus discípulos ue <uan 9essarion, "ue había nacido en =rebisonda y "ue se había
educado en Constantinopla. Mon4e en 1J6E, <uan 5III le nombr% ar!obispo de &icea. 'lent%
al emperador para "ue intentara la uniicaci%n reli$iosa con +ccidente. Lo mismo hi!o un
notable erudito de a"uellos /ltimos días, <or$e Escolarius. Los dos marcharon a +ccidente
con esta misi%n.
'un"ue el imperio no acept% la uniicaci%n, y aun"ue Escolarius se retract% al volver a
Constantinopla, 9essarion se "ued% en +ccidente como miembro de la I$lesia. Kue nombrado
cardenal por el papa Eu$enio I5. 9essarion llev% consi$o una colecci%n de B>> manuscritos,
la mitad de los cuales eran obras de autores pa$anos. Kue el n/cleo de la biblioteca de #an
Marcos en 5enecia, y un poderoso estimulante "ue contribuy% a la oleada ascendente del
humanismo en +ccidente. Escolarius se hi!o mon4e en 1JJL, y tom% el nombre de 7ennadius.
Kue ele$ido patriarca de Constantinopla en 1JBJ, el primero "ue tuvo este car$o ba4o los
turcos, y lo e4erci% durante cinco a*os.
En 1JAE, 9essarion ue nombrado patriarca de Constantinopla por el papa, pero por
supuesto su nombramiento era puramente te%rico. 9essarion no habría sido aceptado por el
1JJ
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
pueblo de Constantinopla incluso si hubiera podido ir allí, puesto "ue durante la lar$a noche
de la ocupaci%n turca los cristianos orientales nunca vacilaron en su permanente hostilidad
contra la I$lesia occidental.
Epílogo5 el !antasma de un !antasma
La herencia de la Roma imperial no termin% con la caída de Constantinopla. Con la ?caída
de Roma@ en el JCA, todavía "uedaba un emperador con plenos poderes en +riente, y ahora
con la ?caída de la nueva Roma@ en 1JBE, a/n e)istía un emperador con plenos poderes en
+ccidente. En 1JBE el emperador de +ccidente era Kederico III, de la casa de los 3absbur$os.
3abitualmente nos reerimos a su reino como el #acro Imperio Romano, puesto "ue era
cristiano, sin embar$o, el ad4etivo no tiene importancia. Era el mismo Imperio Romano -en
teoría. "ue el de 'u$usto y Constantino I. Con Carlos 5, "ue $obern% desde 1B6> hasta 1BBA
-cuando el Imperio +tomano lle$% a su cima., el #acro Imperio Romano, alcan!% tambi(n su
apo$eo. Carlos dominaba 'lemania, Italia, Espa*a y vastas !onas al otro lado del mar, incluso
partes de lo "ue hoy día son los Estados ;nidos de 'm(rica.
El #acro Imperio Romano disminuy% despu(s, y era al$o casi moribundo -y limitado a
'lemania y 'ustria. antes de 1M>A, cuando el /ltimo #acro Emperador Romano, Krancisco II,
renunci% a su título por orden de &apole%n 9onaparte.
Pero este antasma occidental del Imperio Romano había e)istido siempre, desde sus
comien!os con Carloma$no, con independencia del Imperio de Constantinopla. El propio
Imperio 9i!antino, "ue se vio reducido a ser un antasma durante sus si$los inales, de4%
realmente una sombra de sí mismoG el antasma de un antasma. +curri% del si$uiente modo.
Constantino [I, el /ltimo de los emperadores bi!antinos, tenía un hermano más 4oven,
=omás, "ue tenía una hi4a llamada Uoe. En 1JC6 se cas% con el 7ran 8u"ue Iván III de
Moscovia, "ue era el se*or de una $ran e)tensi%n de tierra selvática en el sombrío este de
Europa, "ue rodeaba la ciudad de madera de Mosc/.
Moscovia acababa de librarse del t(trico dominio de los mon$oles y constituía una rama
independiente del cristianismo oriental. Iván III asumi% el título de !ar -c(sar. y se consider%
heredero de las tradiciones de Roma y Constantinopla. 8e hecho, su hi4o, 9asilio III, podía
considerarse, por su madre, como miembro del lina4e real de los Pale%lo$os, así como su hi4o,
el c(lebre Iván I5 ?El =errible@.
El /ltimo !ar "ue pudo remontar su ascendencia hasta los emperadores del Cuerno 8orado
ue =eodoro II, "ue $obern% brevemente en 1A>B. 'un"ue carecían de abolen$o, los sucesivos
soberanos del Imperio Ruso -en el cual se había desarrollado Moscovia., mantuvieron, sin
embar$o, la icci%n de ser los herederos de Constantinopla. Entre los rusos se e)tendi% una
rase, se$/n la cual la Primera Roma había caído, y tambi(n la #e$unda -Constantinopla.,
pero la =ercera Roma -Mosc/. no caería nunca.
8urante la (poca de los !ares rusos si$ui% habiendo una especie de anhelo de
Constantinopla, aun"ue hasta el reinado de Pedro I ?el 7rande@ no tuvieron uer!a suiciente
para enrentarse con los turcos. En 1ALA, cuando la oleada otomana comen!% a retroceder, los
rusos tomaron '!ov, situada en el trecho más al norte del mar &e$ro.
8espu(s hubo una serie de $uerras entre Rusia y =ur"uía a lo lar$o de los si$los [5III y
[I[, y cada una de ellas permiti% a los rusos avan!ar un poco más al sur, mientras los turcos
retrocedían. 'ntes de 1L16, los 9alcanes estaban libres del dominio otomano y en manos de
unos cuantos pe"ue*os reinos nativos, en al$unos de los cuales se hacía sentir la inluencia
1JB
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
rusa. En Europa s%lo les "uedaba a los turcos una e)tensi%n de tierra desde Estambul
-Constantinopla. hasta Edirne -'drian%polis..
Cuando estall% la Primera 7uerra Mundial en 1L1J, Rusia y el Imperio +tomano se
encontraron de nuevo en bandos opuestos. Rusia luchaba 4unto con 7ran 9reta*a y Krancia,
=ur"uía, en alian!a con 'lemania y 'ustriaO3un$ría. Por in, los rusos estaban se$uros de
adue*arse de Constantinopla, los $obiernos in$l(s y ranc(s se la habían prometido en caso de
victoria. 1, claro está, los británicos y los ranceses vencieron en 1L1M. Pero cuando lle$% la
victoria, no había nadie para hacerse car$o de Constantinopla. ;n a*o antes, en 1L1C, una
revoluci%n había barrido al /ltimo de los !ares rusos, &icolás II, y el antasma de un antasma
se había esumado. Constantinopla, no, Estambul. si$ui% siendo turca.
'demás, =ur"uía e)periment% un asombroso renacimiento. Recuperándose de la derrota
"ue supuso la Primera 7uerra Mundial, ba4o la direcci%n de un dinámico $eneral, Mustaá
'rmar, venci% a los invasores $rie$os en 1L66. Lue$o Semal depuso al /ltimo sultán, 'b4ul
Me4id, en 1L6E, y proclam% una rep/blica presidida por (l. 8urante los "uince a*os si$uientes
moderni!% =ur"uía por la uer!a y la hi!o avan!ar desde el medievalismo hasta el si$lo [[.
=ur"uía ue neutral durante la #e$unda 7uerra Mundial, y ha mantenido su independencia
con irme!a desde entonces. Estambul, más populosa "ue nunca -casi dos millones de
habitantes., pero no tan hermosa como anta*o, ya no es la capital de =ur"uía, puesto "ue no
está en el centro del país, pero si$ue siendo la $ran ciudad del estrecho.
1JA
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
Cuadro cronol%$ico
Antes de Cristo
ABC Kundaci%n de 9i!ancio.
B1E 8arío I de Persia cru!a el 3elesponto, controla 9i!ancio.
JM> <er4es I de Persia cru!a el 3elesponto.
JCC Pausanias de Esparta toma 9i!ancio a los persas.
JCA Cim%n de 'tenas toma E6B 9i!ancio a Esparta.
J>B 9atalla de E$osp%tamos. Esparta derrota a 'tenas.
EML =rasíbulo de 'tenas toma 9i!ancio a Esparta.
EBA 9i!ancio se convierte en una ciudadOestado independiente.
EJ> 9i!ancio resiste el sitio llevado a cabo por Kilipo de Macedonia.
61L 9i!ancio derrotada por Rodas.
A6 9i!ancio ba4o el dominio romano.
'espu%s de Cristo
CJ 9i!ancio se convierte en parte inte$ral del Imperio Romano.
1LA 9i!ancio es tomada y sa"ueada por el emperador romano #eptimio #evero.
E6J Con"uista de 9i!ancio por el emperador romano Constantino I.
E6B #e celebra el Primer Concilio Ecum(nico en &icea.
EE> #e vuelve a construir 9i!ancio con el nombre de Constantinopla y se convierte en la
capital del Imperio Romano.
ECL =eodosio I es proclamado emperador.
ELB El Imperio Romano "ueda dividido permanentemente en dos partes, 'rcadio se
convierte en emperador en Constantinopla.
J>J E)ilio del patriarca <uan Cris%stomo.
J>M =eodosio II es proclamado emperador en Constantinopla.
J1> =oma de Roma por el visi$odo 'larico.
J1E Comien!a la construcci%n de la triple muralla de Constantinopla.
J6B Kundaci%n de la ;niversidad de Constantinopla.
JE1 =ercer Concilio Ecum(nico en Eeso, =eodosio II envía una e)pedici%n contra
7enserico, rey de los vándalos -"ue racasa..
JEM Compilaci%n del C%di$o de =eodosio.
JJ1 'tila, el huno, amena!a Constantinopla.
JB> Marciano es proclamado emperador en Constantinopla.
JB1 #e celebra en Calcedonia el Cuarto Concilio Ecum(nico.
JBC Le%n I es proclamado emperador en Constantinopla.
JAM Le%n I envía una e)pedici%n contra 7enserico -"ue racasa..
JC1 Le%n I sustituye a la $uardia $ermánica por isaurianos.
JCJ Le%n II, y lue$o Uen%n, son proclamados emperadores en Constantinopla.
JCA Kinal del Imperio Romano en +ccidente, a partir de entonces s%lo hay un emperador en
Constantinopla.
JCM Los ostro$odos, mandados por =eodorico, invaden los 9alcanes.
JM> 'lcan!a importancia la here4ía monoisita.
JL1 'nastasio I es proclamado emperador.
JLL Los b/l$aros invaden los 9alcanes por primera ve!.
B1M <ustino I es proclamado emperador.
1JC
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
B6C <ustiniano y =eodora son proclamados emperador y emperatri!.
B6L Compilaci%n del C%di$o de <ustiniano, se cierra la 'cademia de 'tenas.
BE> 9elisario derrota a los persas en 8ata.
BE6 La Insurrecci%n &iVa.
BEJ 9elisario toma Carta$o, destruye el reino de los vándalos.
BEB 9elisario invade #icilia e Italia, toma Roma.
BEC Consa$raci%n de 3a$ia #oia.
BJM 9elisario es llamado por /ltima ve! de Italia.
BB> Empie!a en 9i!ancio la cría de los $usanos de seda.
BB6 &ars(s sustituye a 9elisario en Italia, destruye el reino de los ostro$odos.
BBJ Las uer!as bi!antinas toman partes de Espa*a.
BBM 8errota de los b/l$aros por 9elisario rente a las murallas de Constantinopla.
BAB <ustino II es proclamado emperador, hace volver a &ars(s.
BAM Los lombardos invaden Italia y toman la parte septentrional.
BCM =iberio II es proclamado emperador.
BM6 Mauricio es proclamado emperador.
BL1 Mauricio ayuda a Cosroes II de Persia a recuperar el trono.
A>6 Mauricio es asesinado y ocas proclamado emperador.
A>E Cosroes II invade el Imperio 9i!antino para ven$ar a Mauricio.
A>M Cosroes toma 'ntio"uia.
A1> El populacho de Constantinopla mata a Kocas, 3eraclio es proclamado emperador.
A1J Cosroes II toma <erusal(n y la 5era Cru!.
A1B Cosroes II se encuentra al otro lado del estrecho rente a Constantinopla.
A1M Los /ltimos territorios bi!antinos en Espa*a son ocupados por los visi$odos.
A1L Cosroes II toma E$ipto.
A66 3eraclio comien!a un contraata"ue, invade por mar la parte oriental de 'sia Menor.
A6A Los ávaros lle$an ante las murallas de Constantinopla y son recha!ados.
A6C 3eraclio derrota a los persas en &ínive.
A6M Cosroes es asesinado, el Imperio 9i!antino triuna aplastantemente.
A6L Restauraci%n de la 5era Cru! en <erusal(n.
AE6 Muerte de Mahoma.
AEJ Los árabes toman 9osrah.
AEB Los árabes toman 8amasco.
AEA 9atalla de 1armuV. Los árabes derrotan a los bi!antinos y toman #iria.
AEC Los árabes toman <erusal(n, la 5era Cru! desaparece para siempre.
AEM El patriarca #er$io ormula el compromiso monotelita.
AEL Los árabes invaden E$ipto.
AJ1 Muerte de 3eraclio, primero Constantino III y 3eracleonas, y lue$o Constancio II, son
proclamados emperadores.
ABB Los árabes derrotan a los bi!antinos en el mar rente a Rodas.
AJ6 Los árabes toman 'le4andría.
AAE Constancio II visita Roma.
AAM Constancio II es asesinado en #icilia, Constantino I5 proclamado emperador.
ACE Primer sitio árabe de Constantinopla, se utili!a el ue$o $rie$o contra ellos.
ACC Los árabes levantan el sitio.
AM> #e)to Concilio Ecum(nico en Constantinopla.
AMB <ustiniano II es proclamado emperador.
ALB <ustiniano es enviado al e)ilio en Nuersona, y Leoncio proclamado emperador.
ALM Leoncio derrocado, se proclama emperador a =iberio III. Los árabes toman Carta$o,
"ue entra en su decadencia y desaparece de la historia.
1JM
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
C>B <ustiniano II vuelve al trono.
C11 <ustiniano II es derrocado y asesinado, Kilípico es proclamado emperador, los árabes
invaden Espa*a.
C1E #e proclama emperador a 'nastasio II.
C1B #e proclama emperador a =eodosio III.
C1A Los árabes invaden 'sia Menor.
C1C #e proclama emperador a Le%n III, comien!a la dinastía isauriana, se$undo sitio árabe
de Constantinopla.
C1M Los árabes levantan el sitio.
C6A Le%n III promul$a el primer decreto iconoclasta.
CE6 9atalla de =ours, los rancos derrotan a los árabes.
CJ1 Muerte de Le%n III, su hi4o Constantino y es proclamado emperador.
CB1 Los lombardos toman Rávena, e)pulsi%n de los bi!antinos del centro de Italia.
CBE Concilio de la I$lesia en 3ieria, apo$eo de la iconoclastia.
CBA Pipino, el soberano de los rancos, concede el territorio del e)arcado de Rávena al papa.
CCB Le%n I5, hi4o de Constantino 5, es proclamado emperador.
CM> Muere Le%n I5, su 4oven hi4o Constantino 5I es proclamado emperador ba4o la
re$encia de su madre, Irene.
CMC El s(ptimo -y /ltimo. Concilio Ecum(nico en &icea, condena de la iconoclastia.
CLC Constantino I5 es ce$ado y encarcelado, Irene $obierna sola.
M>> Carloma$no es proclamado emperador en +ccidente, inicia una dinastía de mil a*os de
emperadores occidentales no reconocidos por Constantinopla.
M>6 Irene es derrocada, &ic(oro I proclamado emperador.
M>E &ic(oro I hace las paces con Carloma$no.
M>A 3ar/n alORashid, calia de la dinastía 'basida, derrota a &ic(oro.
M>M Srum $obierna 9ul$aria, invade los 9alcanes.
M11 &ic(oro muere luchando contra los b/l$aros, primero Estauracios, y lue$o Mi$uel I,
son proclamados emperadores.
M16 Mi$uel I reconoce a Carloma$no como emperador -aun"ue no a sus sucesores..
M1E Le%n 5 es proclamado emperador, los b/l$aros ponen sitio a Constantinopla, y despu(s
se retiran.
M6> 'sesinato de Le%n 5, Mi$uel II es proclamado emperador.
M6A Las uer!as islámicas capturan Creta.
M6C Las uer!as islámicas invaden #icilia.
M6L =e%ilo es proclamado emperador, renace la iconoclastia.
ME> Las uer!as islámicas toman Palermo en #icilia.
MEM Las uer!as islámicas destruyen 'morium, en 'sia Menor.
MJ6 Muerte de =e%ilo, su 4oven hi4o Mi$uel III es proclamado emperador ba4o la re$encia
de su madre, =eodora. Kinal de la iconoclastia.
MBM Kocio es proclamado patriarca. Controversia Kilio"ue con la I$lesia occidental.
MA6 Cirilo y Metodio comien!an a predicar en Moravia, inventan el alabeto cirílico, RuriV,
el vare$o, establece la primera casa real en Rusia.
MAB Los rusos atacan Constantinopla por primera ve! -y son recha!ados.G 9oris I de
9ul$aria acepta el cristianismo.
MAC 'sesinato de Mi$uel III, in de la dinastía amoriana, 9asilio I es proclamado
emperador, comien!a la dinastía macedonia.
MC> Los b/l$aros aceptan la litur$ia oriental del cristianismo.
MCM Las uer!as islámicas toman #iracusa en #icilia.
MCL Los rusos establecen su capital en Siev.
1JL
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
MMA 9asilio I muere por culpa de un accidente de ca!a, su hi4o Le%n 5I es proclamado
emperador.
MMC Publicaci%n de la revisi%n del c%di$o de derecho.
MLE #ime%n es proclamado soberano de los b/l$aros, y el poder b/l$aro lle$a a su apo$eo.
L>J Le%n de =rípoli, un pirata islámico, sa"uea =esal%nica.
L>A Le%n 5I se casa por cuarta ve!, provoca una pol(mica reli$iosa.
L>C Los rusos atacan Constantinopla por se$unda ve!, ba4o el mando de +le$ -y son
recha!ados..
L11 Le%n de =rípoli derrota a los bi!antinos en el mar.
L16 Constantino 5II es proclamado emperador ba4o la re$encia de su tío, 'le4andro II.
L1E 'le4andro II muere, #ime%n II de 9ul$aria se encuentra rente a las murallas de
Constantinopla.
L1A El e4(rcito bi!antino y papal derrota a la uer!a islámica al lado del río 7ari$liano en
Italia.
L1L Romano I -Lecapeno. es proclamado emperador asociado con Constantino 5II.
L6J Le%n de =rípoli es derrotado por los bi!antinos, y así termina su poder. Pa! concertada
con #ime%n.
L6B #ime%n es el primer $obernante eslavo "ue adopta el t(rmino de !ar.
L6C 3ambruna en el imperio.
LJ1 Los rusos atacan por tercera ve! Constantinopla, ba4o la direcci%n del príncipe I$or, son
aplastados por completo por el ue$o $rie$o.
LJJ 8estituci%n de Romano I.
LBB +l$a, princesa rusa, se convierte al cristianismo.
LBL Romano II, hi4o de Constantino 5II, es proclamado emperador.
LA1 &ic(oro Kocas vuelve a tomar Creta.
LAE Romano II muere, sus sucesores son los ni*os 9asilio II y Constantino 5III, el se$undo
marido de su madre, &ic(oro II -Kocas. es emperador asociado, 'tanasio de
=rebisonda unda el monasterio del monte 'thos.
LAB El Imperio 9i!antino es e)pulsado de su /ltimo territorio en #icilia.
LAA &ic(oro II concierta una alian!a con #viatoslav de Rusia, pero despu(s se ve obli$ado
a luchar contra (l cuando se hace demasiado poderoso.
LAL 'sesinato de &ic(oro II, su hi4o <uan I -=!imisces. es proclamado emperador.
LC1 <uan I incorpora 9ul$aria oriental al imperio, la rebeli%n eudal diri$ida por 9ardas
Kocas es derrotada por 9ardas Escleros.
LC6 La sobrina de <uan I, =e%ano, se casa con +t%n II, el emperador occidental.
LCA Muerte de <uan I, $obierno personal de 9asilio II, hi4o de Romano IIG rebeli%n de
9ardas Escleros.
LCL 9ardas Escleros es derrotado por 9ardas Kocas.
LM> #e establece la $uardia vare$a, redacci%n de 'igenis A)ritas.
LM1 9asilio II es derrotado por #amuel de 9ul$aria cerca de #oía.
LMC Rebeli%n con4unta de 9ardas Kocas y 9ardas Escleros.
LML Muerte de 9ardas KocasG rendici%n de 9ardas Escleros, la hermana de 9asilio II, 'na,
casada con 5ladimiro de Rusia, Rusia acepta el cristianismo oriental.
LL6 5enecia consi$ue por primera ve! concesiones comerciales en Constantinopla.
LLA 9asilio II inicia reormas a$rarias a in de combatir el eudalismo.
1>1J 9atalla de 9alatista. 9asilio aplasta a los b/l$aros, toma y cie$a a 1B.>>> prisioneros,
muerte de #amuel.
1>1M Kin de toda resistencia en 9ul$aria, "ue es ane)ionada al imperio, el Imperio 9i!antino
derrota a los normandos en Italia.
1>6> 9asilio II ane)iona 'rmenia, el Imperio 9i!antino alcan!a el apo$eo de su poder.
1B>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
1>6B 9asilio II comien!a una e)pedici%n contra #icilia y muere.
1>6M Constantino 5III muere, su hi4a Uoe se casa con Romano 'r$yropolus, "ue $obierna
como Romano III.
1>E1 7eor$ios ManiaVes consi$ue victorias en el 'sia Menor oriental.
1>EJ Romano III muere, el se$undo marido de Uoe $obierna como Mi$uel I5, 3aralda
3ardrade derrota a los piratas islámicos.
1>EC Los turcos sel(ucidas $obiernan Persia.
1>J> ManiaVes y 3ardrade consi$uen victorias en #icilia, sin embar$o, les obli$an a volver.
1>J1 Mi$uel I5 muere, le sucede el hi4o adoptado de Uoe, Mi$uel 5.
1>J6 ManiaVes derrota a los normandos en el sur de Italia, Mi$uel 5 es destituido, y el
tercer marido de Uoe proclamado emperador como Constantino I[, ManiaVes es
llamado de manera insultante para "ue vuelva, conduce un e4(rcito a los 9alcanes, pero
muere en la batalla.
1>B> Muerte de Uoe.
1>BJ Cisma inal entre las ramas oriental y occidental de la I$lesia, muerte de Constantino
I[.
1>BB Muerte de =eodora, la hermana de Uoe y la /ltima de la dinastía macedonia, los turcos
sel(ucidas toman 9a$dad.
1>BA Mi$uel 5I -#tratioticus. es proclamado emperador, pero es un títere puesto por el
patriarca Mi$uel Cerulario.
1>BC 8estituci%n de Mi$uel 5IG Isaac I -Comneno. es proclamado emperador.
1>BL Isaac I abdica, Constantino [ -8ucas. es proclamado emperador.
1>AJ Los turcos sel(ucidas toman 'rmenia.
1>AB Los cumanos cru!an el 8anubio para invadir los 9alcanes.
1>AC Muerte de Constantino [, el se$undo marido de su viuda es proclamado emperador
con el nombre de Romano I5 -8i%$enes., Mi$uel PseIlus lle$a al punto culminante de
su carrera.
1>C1 Los normandos toman 9ari, se*alando con esto el inal de la soberanía bi!antina en
Italia. 9atalla de Man!iVertG el e4(rcito bi!antino es derrotado por los turcos sel(ucidas,
Romano I5 es destituido, y Mi$uel 5II, hi4o de Constantino [, es proclamado
emperador.
1>CM Mi$uel 5II abdica, &ic(oro III es proclamado emperador.
1>M1 8estituci%n de &ic(oro, 'le4o I -Comento., sobrino de Isaac I, es proclamado
emperador, los normandos, ba4o el mando de Roberto 7uiscardo, invaden los 9alcanes.
1>M6 <uan Italo se retracta p/blicamente en 3a$ia #oía.
1>MJ 9atalla de Larisa, los bi!antinos derrotan a los normandos, ba4o el mando de
9ohemundo, inal de la invasi%n normanda.
1>MA #ublevaci%n de los bo$omilitas, apoyados por los pechene$os y los cumanos.
1>L1 'le4o compra a los cumanos "ue derrotan a los pechene$os.
1>LB 'le4o pide voluntarios al papa ;rbano II para luchar contra los turcos, comien!a la
Primera Cru!ada.
1>LA Los primeros cru!ados lle$an a Constantinopla.
1>LL Los cru!ados toman <erusal(n, mientras 'le4o recupera la !ona occidental de 'sia
Menor, 'le4o I lucha contra 9ohemundo por 'ntio"uía.
11>M 'le4o I derrota a 9ohemundo.
111M Muerte de 'le4o I, <uan II es proclamado emperador, 'na Comnena se retira para
escribir su historia, 'le)iad.
1166 <uan I derrota a los pechene$os, "uienes de4an de constituir un peli$ro para siempre.
11EJ <uan I diri$e campa*as para con"uistar 'ntio"uia.
11JE Muerte de <uan II, su hi4o Manuel I es proclamado emperador.
1B1
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
11JC #e$unda Cru!adaG Luis 5II de Krancia y el emperador occidental Conrado III, lle$an a
Constantinopla.
11CE Enrico 8ándolo, supuestamente ce$ado en Constantinopla.
11CA 9atalla de Mirioc(alos, derrota desastrosa de los bi!antinos a manos de los turcos
sel(ucidas.
11M> Muerte de Manuel I, su hi4o 'le4o II es proclamado emperador.
11ME El populacho se dedica a matar a los occidentales en Constantinopla, 'ndr%nico I
-Comneno. usurpa el trono y se proclama emperador.
11MB 7uillermo II, de la Italia normanda, invade los 9alcanes y sa"uea =esal%nica, el
populacho mata a 'ndr%nico I, Isaac II -'n$ostas. es proclamado emperador.
11MC 7uillermo II es e)pulsado de los 9alcanes, los turcos, ba4o #aladino, vuelven a tomar
<erusal(n.
11MM <uan y Pedro 'sen declaran la independencia de 9ul$aria.
11ML =ercera Cru!ada, Ricardo I de In$laterra toma Chipre, el emperador occidental
Kederico I -9arbarro4a. lle$a a Constantinopla.
11LB Isaac II es destituido y ce$ado, su hermano 'le4o III es proclamado emperador.
16>6 Cuarta Cru!ada, los cru!ados, ba4o el mando de Enrico 8ándolo, de 5enecia, toman
Uara.
16>E Los cru!ados restauran a Isaac II en el trono, 4unto con su hi4o 'le4o I5.
16>J 'le4o y se apodera del poder durante al$/n tiempo. 7ran sa"ueo de Constantinopla,
undaci%n del Imperio Latino, 5enecia toma Creta y las islas e$eas, undaci%n del
Imperio de &icea en 'sia Menor, y tambi(n del Imperio de =rebisonda, se establece el
8espotado de Epiro en el noroeste de 7recia, 9alduino I, emperador en Constantinopla,
Mi$uel Tn$el Comneno $obierna Epiro, =eodoro I -Lascaris. $obierna &icea.
16>B 9alduino I muere luchando con los b/l$aros, Enri"ue I le sucede como emperador en
Constantinopla.
161J =eodoro 8ucas Tn$elo sucede a Mi$uel de Epiro en el 8espotado de Epiro.
161A Pedro de Courtenay, nuevo emperador en Constantinopla, es capturado por =eodoro de
Epiro durante su via4e desde Krancia a Constantinopla.
1661 Roberto de Courtenay es proclamado emperador en Constantinopla.
1666 =eodoro de Epiro con"uista el norte de 7recia, <uan III es proclamado emperador en
&icea.
166M 9alduino II es proclamado emperador en Constantinopla, pero carece de poder.
16E> =eodoro de Epiro muere luchando con los b/l$aros.
16JJ Los mon$oles derrotan a los turcos en 'sia Menor, esto da la oportunidad al Imperio
de &icea de ampliar sus territorios en 'sia Menor e invadir los 9alcanes.
16BJ =eodoro II es proclamado emperador en &icea.
16BB =eodoro II derrota a los b/l$aros.
16BM <uan I5 es proclamado emperador en &icea.
16BL Mi$uel Pale%lo$o se proclama emperador asociado en &icea con el nombre de Mi$uel
5III.
16A1 Mi$uel 5III vuelve a tomar Constantinopla, destituye a <uan I5 y $obierna solo, in
del Imperio Latino, Mi$uel 5III toma la !ona de Peloponeso, donde se sit/a la ciudad
de Mistra, "ue se convierte en el centro de la cultura bi!antina tardía.
16AC Carlos de 'n4ou reclama Constantinopla, Mi$uel 5III permite "ue los $enoveses se
estable!can en 7álata.
16C1 Carlos de 'n4ou en los 9alcanes.
16CJ Mi$uel 5III acepta la primacía del papa, pero no su pueblo.
16M1 Mi$uel 5III derrota a Carlos de 'n4ou, los serbios, ba4o el mando de Milyutin, se
hacen cada ve! más poderosos.
1B6
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
16M6 Las 5ísperas #icilianas terminan con el poder de Carlos de 'n4ou, 'ndr%nico II es
proclamado emperador, denuncia la supremacía papal.
16L> Los turcos otomanos comien!an su avance en el noroeste de 'sia Menor.
16LB El hi4o de 'ndr%nico II es proclamado emperador asociado con el nombre de Mi$uel
I[.
16LA Los servios amplían sus territorios en el oeste de los 9alcanes.
1E>6 'ndr%nico II contrata a las Compa*ías Catalanas.
1E>B 'sesinato del 4ee de las Compa*ías Catalanas, (sta asola 7recia.
1E11 Las Compa*ías Catalanas se apoderan de 'tenas.
1E6> Muerte de Mi$uel I[.
1E6A Los turcos otomanos toman 9ru!a.
1E6M 8estituci%n de 'ndr%nico II, 'ndr%nico III es proclamado emperador.
1EE> Esteban 8echansVi, de #erbia, derrota a los b/l$aros "ue de4an de ser un peli$ro, los
turcos otomanos toman &icea.
1EE1 Esteban 8ushan es proclamado $obernante de #ervia.
1EEC Los turcos otomanos toman &icomedia.
1EJ1 <uan 5 es proclamado emperador, comien!o de la $uerra civil con <uan 5I
-Cantacu!eno..
1EJC Peste ne$ra en Constantinopla.
1EBJ <uan 5 vence en la $uerra civil, los turcos otomanos establecen una base en 7allipoli.
1EBB Esteban 8ushan avan!a hacia Constantinopla, pero muere en el camino, los serbios
están en el apo$eo de su poder.
1EAB Los turcos otomanos con"uistan =racia y establecen su capital en 'drian%polis.
1EAL <uan 5 acepta la supremacía papal en 'vi$non, pero su pueblo no está de acuerdo.
1EC1 <uan 5 acepta a los turcos otomanos como sus se*ores.
1ECA El hi4o de <uan 5 se apodera temporalmente del trono y $obierna con el nombre de
'ndr%nico I5.
1EMA Los venecianos toman Cor/.
1EML 9atalla de SossovoG los turcos otomanos derrotan a los serbios y terminan con su
reino.
1EL> <uan 5II, y lue$o Manuel II, son proclamados emperadores.
1ELA 9atalla de &ic%polis. Los turcos otomanos derrotan a los h/n$aros.
1J>> Manuel II hace un via4e a +ccidente para pedir ayuda, visita a Enri"ue I5 de
In$laterra.
1J>6 9atalla de 'ncira. =amerlán. 4ee de los mon$oles, derrota a los turcos otomanos.
IJ66 Manuel II vende =esal%nica a los venecianos.
1J6B <uan 5III es proclamado emperador.
1JE> Los turcos otomanos toman =esal%nica.
1JEL <uan 5III acepta la primacía papal, su pueblo, no.
1JJJ 9atalla de 5arnaG los turcos otomanos derrotan a los h/n$aros.
1JJM Constantino [I es proclamado emperador.
1JB1 Mohammed II es proclamado sultán de los turcos otomanos.
1JBE Caída de ConstantinoplaG in del Imperio 9i!antino.
1JBA Mohammed II toma 'tenas.
1JA> Mohammed II toma el Peloponeso.
1JA1 Mohammed II toma el Imperio de =rebisonda, y así desaparece el /ltimo territorio del
dominio bi!antino.
1JC6 Uoe, la sobrina de Constantino [I, se casa con Iván III de Moscovia.
1BE
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
7enealo$ía
1BJ
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
1BB
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
1BA
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
1BC
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
1BM
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
1BL
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
1A>
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
1A1
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
1A6
Constantinopla, El Imperio Olvidado Isaac Asimov
(ota genealgica
Conviene tener en cuenta "ue todos los $obernantes bi!antinos "ue ocuparon el trono en
Constantinopla o en &icea despu(s de 111M eran descendientes de 'le4o I. La dinastía de
soberanos contin/a durante un si$lo y medio despu(s de la caída de Constantinopla en manos
de =eodoro I, !ar de Rusia, "ue muri% en 1BML sin haber tenido hi4os.
Este =eodoro I era hi4o de Iván -el =errible., "uien a su ve! ue nieto de Iván III y Uoe de
Constantinopla. Uoe ue bi!nieta de Manuel II, "ue era descendiente directo de Mi$uel 5III,
el restaurador del Imperio de Constantinopla.
Mi$uel 5III era el bi!nieto de 'le4o III, cuya usurpaci%n del trono precipit% los
acontecimientos "ue provocaron el sa"ueo de Constantinopla en 16>J, y 'le4o lII era bi!nieto
de 'le4o I.
' trav(s de la reina casada con 'le4o I Irene 8ucas, los descendientes de 'le4o pueden
remontar su lina4e a Constantino [, "ue comen!% su reinado en 1>BL. Por consi$uiente, el !ar
=eodoro I de Rusia era descendiente directo de Constantino [, y se puede remontar la dinastía
de $obernantes a trav(s de dieciocho $eneraciones, desde 1>BL hasta 1BLM, es decir, durante
BEL a*os.
1AE

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