PROTOCOLO

DIAGNÓSTICO DE LA DISFAGIA
M.P. González de Canales de Simón, L. del Olmo Martínez y T. Arranz Santos
Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Clínico Universitario. Valladolid.

Disfagia

Historia. Exploración Orofaríngea Esofágica

Laboratorio TAC, RMN, SNC

Sospecha disfagia mecánica

Sospecha disfagia motora

No procesos sistémicos

Disfunción neuromuscular

Progresiva (corta evolución)

No progresiva (larga evolución)

Nasoendoscopia

Videorradiología y/o manometría

Rx tórax y radiología con bario

Tumores Divertículo de Zenker

Severidad y mecanismos de la disfunción Endoscopia

Todos los demás resultados

Divertículo de Zenker

Esofagitis Estenosis Anillos Cáncer

Normal Manometría

Lesión submucosa Ecoendoscopia, TAC

Compresión extrínseca Tórax, TAC

Acalasia

EED

Esclerodermia

Fig. 1. Algoritmo diagnóstico de la disfagia. TAC: tomografía axial computadorizada; RMN: resonancia magnética nuclear; SNC: sistema nervioso central; EED: espasmo esofágico difuso.

Introducción
Un paciente con dificultad para la deglución debe ser siempre estudiado, ya que este síntoma específico indica la existenMedicine 2000; 8(1): 39-40

cia de una enfermedad mecánica o motora. Nunca se debe dar por supuesto que una disfagia es psicógena a menos que se haya realizado un diagnóstico de exclusión de causas mecánicas o motoras de la disfagia. El primer paso para el estudio

consiste en la realización de una historia clínica exhaustiva que incluya antecedentes personales, conocimiento de los tratamientos a los que está sometido el paciente y una indagación específica de la disfagia en cuanto a sus características y
39

© DOYMA 2001

ENFERMEDADES DEL APARATO DIGESTIVO (I)

síntomas acompañantes. A continuación se realizará valoración de otros síntomas generales y exploración física adecuada. Con estos datos se puede establecer un juicio diagnóstico certero de la etiología de la disfagia y el tramo afectado en un 80%-85% de los casos. Posteriormente se indicarán las exploraciones diagnósticas apropiadas en cada caso que permitan identificar correctamente las alteraciones estructurales y motoras causantes, a fin de establecer el tratamiento oportuno.

evidencian con precisión los trastornos funcionales y orgánicos. La radiología esofágica puede además proporcionar datos interesantes en el diagnóstico de afecciones mediastínicas, respiratorias, del corazón y vasos e incluso de algunas alteraciones vertebrales que desvíen o compriman el esófago.

Ecoendoscopia
Es complemento de la anterior en caso de tumores submucosos y para delimitar el grado de infiltración y estadiaje de los carcinomas.

Manometría
Analiza la contracción muscular esofágica y cuando sea necesario se complementará con estudios isotópicos, que examinan el tránsito del bolo en el cuerpo esofágico y detectan el reflujo gastroesofágico y la aspiración subglótica cuantitativamente. En la figura 1 se resume en forma de algoritmo la actuación diagnóstica secuencial en un paciente con disfagia.

Nasoendoscopia
El nasolaringoscopio permite el estudio del tracto superior aerodigestivo.

Exploraciones diagnósticas
Radiología y cinerradiología
El esófago tiene fácil acceso radiográfico, con muy rápida repleción de contraste. Las radiografías suelen ser demostrativas cuando hay lesiones estructurales fáciles de interpretar por su tamaño, siendo de poca sensibilidad para anomalías leves o incipientes y es muy deficiente para el diagnóstico de trastornos funcionales. En estos casos, la rapidez de las contracciones hacen necesario el registro continuo de las imágenes. La cinerradiología, o mejor la videorradiología (más económica), realizan el registro continuo de la deglución imagen por imagen. Son muy útiles en el estudio de la disfagia orofaríngea y

Endoscopia digestiva alta (oral)
No es la exploración más rentable ante la sospecha de trastornos motores tanto primarios como secundarios; sin embargo, en estos casos su utilidad consiste en descartar afecciones tumorales o inflamatorias (presencia de esofagitis en la esclerodermia, infiltración neoplásica del cardias en una acalasia que parecía primaria, etc.). Ante la sospecha de disfagia esofágica mecánica, es la exploración de primera elección, permitiendo valorar con visión directa las lesiones y obtener muestras citológicas e histológicas. Sobre todo en el caso de sospecha de carcinoma esofágico, no debe retrasarse el diagnóstico, realizando previamente radiografías.

BIBLIOGRAFÍA AGA. AGA Medical position statement on management of oropharyngeal dysphagia. Bastian RW. Contemporary diagnosis of the dysphagic patient. Otol Clin N Am 1998; 31 (3): 489-506. Levine JS. Dysphagia. En: Toma de decisiones en gastroenterología. Barcelona: Edika-Med, S.L., 1993; 60-61. Richter JE. Practical approach to the diagnosis and treatment of esophageal dysphagia. Comp Ther 1998; 24 (9): 446-453.

40
© DOYMA 2001