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¡Evangelios apócrifos!

¡Preciosidades que no entraron en el canon!
Jacir de Freitas Faria
Resumen
Las reflexiones que siguen a continuación quieren recuperar el pensamiento del
origen del cristianismo, conservado en los evangelios apócrifos, que no entró en la
lista de los libros inspirados del Segundo Testamento. En un primer momento, se
intenta redefinir el sentido de la terminología apócrifo. Se presenta una lista de los
libros apócrifos del Segundo Testamento. Se analiza la literatura apócrifa en
relación con la canónica, y en el contexto de la investigación bíblica actual. Temas
como pecado, afinidad entre Jesús y Magdalena y lucha social, presentes en los
evangelios de aría agdalena y Santiago, son analizados de modo crítico e
innovador.
Abstract
T!e follo"ing reflections "ant to be a rescue of t!e t!oug!t of primitive #!ristianity
conserved in t!e apocryp!al gospels "!ic! did not enter t!e list of inspired boo$s
of t!e Second Testament. %n t!e first part, an effort is made to define t!e meaning
of apocryp!al. & list is presented of t!e apocryp!al boo$s of t!e Second
Testament. T!e apocryp!al literature is analyzed in its relation to t!e canonical and
in t!e context of contemporary researc!. T!emes suc! as sin, t!e relation bet"een
'esus and t!e agdalene and social struggle, present in t!e gospels of ary
agdalene and T!omas, are analyzed in an innovative manner.

Introducción
El estudio de la formación del #anon del Segundo Testamento no puede
de(ar de considerar la literatura apócrifa, sobre todo la de origen cristiano.
&ctualmente se multiplican cursos y conferencias sobre la tem)tica. Los
evangelios apócrifos de aría agdalena y Tom)s son los que !an despertado el
mayor inter*s. El motivo de ello radica en el !ec!o de que en los apócrifos,
encontramos ense+anzas que contin,an siendo actuales, como, por e(emplo, la de
la lectura de g*nero, esto es, la relación !ombre-mu(er en los comienzos del
cristianismo. &dem)s, la espiritualidad integradora que emerge del evangelio de
aría agdalena fascina a toda las personas que se acercan al mismo. Tambi*n
surgen otros descubrimientos, tales como los nombres de los abuelos de 'es,s,
'oaquín y &na. la vida consagrada de aría. la asunción de /uestra Se+ora. la
!istoria de 'os*. la defensa de la virginidad de aría. las travesuras del ni+o
'es,s. la idea de que el pecado no existe. el amor preferencial de 'es,s por aría
agdalena. que aría agdalena no era prostituta. la !istoria de la !i(a de 0edro.
las divergencias entre los liderazgos de las primeras comunidades cristianas. el
descenso de #risto a los infiernos... podríamos continuar enumerando
informaciones surgidas de esa fascinante literatura. &nalicemos algunas de ellas.
0ero redefinamos primeramente, el sentido del t*rmino apócrifo.
1. Las varias definiciones de Apócrifo su valor para nuestra fe
Apócrifo proviene del griego apókryfos. La definición m)s conocida para
apócrifo es texto falso en cuanto al contenido o al título, y que por ello no entró en
la lista de libros inspirados, en la 1iblia. Los apócrifos serían meras fantasías de
cristianos piadosos. En verdad, circulaban muc!os textos sobre la vida de 'es,s y
sus seguidores, entre los primeros cristianos. Se !abla de una lista de 23 apócrifos
del /uevo Testamento 4Segundo Testamento5 y otros 67 del &ntiguo Testamento
40rimer Testamento5. uc!os de ellos fueron a parar en la !oguera. El 8ecreto
9elasiano 4referido al 0apa 9elasio, fallecido en :;25 pro!ibía la utilización de
esos libros por parte de los cristianos.
<etomar el estudio de los apócrifos, significa lanzarse al desafío de
encontrar en ellos, el contenido precioso que fue mantenido en secreto. Esta es la
manera en la que comprendo los textos apócrifos. #on un estilo literario diferente
de los evangelios canónicos, los evangelios apócrifos complementan el contenido
de aquellos, y sobre todo, presentan puntos de vista distintos de los que se
conservaron como oficiales. En la colección de los libros apócrifos del Segundo
Testamento encontramos, por e(emplo= Evangelios 4de aría agdalena, de
Tom)s, de >elipe, ?rabe de la %nfancia de 'es,s, del 0seudotom)s, de Santiago,
del /acimiento de aría, de la !i(a de 0edro, el 8escenso de 'es,s a los
%nfiernos, las 8eclaraciones de 'os* de &rimatea5. Hechos 4de 0edro, de Tecla y
0ablo, de los 8oce &póstoles, de 0ilato5. Epístolas 4de 0ilato a @erodes, de 0ilato
a Tiberio, de los &póstoles, de 0edro a >elipe, de 0ablo a los Laodicenses, la
Tercera Epístola a los #orintios5. Apocalipsis 4de Santiago, de 'uan, de Esteban,
de 0edro5. Los originales de esos textos est)n en griego, latín, siríaco, copto,
etíope, etc. uc!os de ellos son tan sólo fragmentos. Los evangelios de aría
agdalena y de Tom)s, en copto, fueron descubiertos en el &lto Egipto, en /ag
@ammadi, en A;:6.
Los evangelios de aría agdalena y de Tom)s son considerados
gnósticos. @abrían recibido la influencia de los gnósticos, grupo que tuvo su origen
en el primer siglo de la Era #om,n. y predicaba, entre otras doctrinas, que la
salvación sólo puede ser adquirida a trav*s de un profundo conocimiento 4gnosis5
teórico de sí mismo y a la vez de 8ios. 1asta conocer y creer que el @i(o de 8ios
vino a este mundo. 0ara ser perfecto, el ser !umano necesitaba fundir su alma
con la divinidad. Bno de los ob(etivos del gnosticismo, era constituir una alternativa
a la institucionalización del cristianismo. #ada fiel podía comunicarse directamente
con 8ios. 0or ello, ob(etaron y no aceptaron el primado de 0edro. 0arte de los
cristianos y (udíos rec!azaron el gnosticismo. El primer #oncilio de #onstantinopla
4CDA E.#.5 condenó el gnosticismo como movimiento !er*tico. El gnosticismo, por
estar ligado a la filosofía griega, era para el (udío sinónimo de idolatría .
!. La literatura apócrifa su valor para la ciencia b"blica
/o faltan las discusiones entre los estudiosos de la 1iblia, sobre la
importancia de los apócrifos. Las opiniones van de un extremo a otro. 0ara
comprender esos (uicios dispares, se vuelve necesario situar los apócrifos en su
recorrido !istórico y en la investigación actual.
&ll) por los a+os D3 a A33 de la era com,n, los (udíos aprobaron en la
ciudad de 'amnia, al sur de 0alestina, el canon !ebreo. o sea, la lista de los C;
libros que fueron considerados inspirados por ellos. Entre los cristianos, el canon
4lista5 de los libros inspirados tuvo que esperar muc!o tiempo para formarse y
quedar aprobado. En el a+o A63 de la era com,n surgió el canon de arción. y en
el a+o 733 de la era com,n, el #anon uratori. En el siglo cuarto, ya era
reconocido por todos un canon del Segundo Testamento, pero reci*n en el
#oncilio de Trento, en el a+o A6:2, los libros de la 1iblia definitivamente fueron
considerados inspirados y aprobados por la %glesia #atólica.
En la trayectoria de la inspiración cristiana y (udía, muc!os libros fueron
de(ados fuera de la lista de los inspirados. &l comienzo nadie sabía si el libro
usado por *sta o aquella comunidad era inspirado o no. Entre los cristianos,
muc!as personas y comunidades dedicaron muc!o tiempo para poner por escrito
!ec!os que la tradición relacionada con 'es,s guardó en la memoria. Los libros
que entraron en el canon, o sea, en la lista de libros inspirados, fueron llamados
canónicos. y los que no entraron, apócrifos. Tanto el (udaísmo como el
cristianismo de(aron muc!os libros fuera del canon.
El argumento de que la vida y la obra de 'es,s y sus seguidores no podían
caer al olvido, llevó a los cristianos a escribir verdaderas obras literarias sobre
'es,s y su movimiento. #on respecto a los escritos considerados apócrifos,
podemos enumerar algunas motivaciones específicas, a saber=
A. El deseo de ampliar las informaciones sobre la persona de 'es,s.
7. Satisfacer la curiosidad de los cristianos sobre la vida de 'es,s, aría,
'os*, los apóstoles, etc..
C. @acer valer la diversidad del pensamiento que existía en los comienzos del
cristianismo.
:. Exagerar en la narración de !ec!os reales de la vida de 'es,s y sus
seguidores, para enaltecer o desmerecer con ello, el papel e(ercido por otro
persona(e del movimiento de 'es,s.

#on el paso de los a+os, muc!os apócrifos fueron despreciados por
grupos y personas importantes de las comunidades. y por ello, muc!os de ellos
siguieron el camino de la separación del pensamiento oficial de las iglesias.
!.1. La legitimidad la importancia de los apócrifos
/adie pone en duda que muc!os cristianos conocieron solamente los
textos apócrifos del Segundo Testamento, alimentando de ellos su fe. E todos
fueron igualmente buenos cristianos. 8e esta manera, podemos afirmar la
importancia de los apócrifos, bas)ndonos en los siguientes argumentos=
A. Los apócrifos deben ser analizados en el contexto de las comunidades, que
trataban de definir los criterios de la inspiración. Ellos no constituyen
meramente un pensamiento separatista que apunta a la división.
7. Los apócrifos ayudaron a construir la literatura cristiana, en sus variados
g*neros literarios.
C. La iglesia primitiva debe muc!o al esfuerzo de los cristianos, por escribir
sobre la vida diversificada de la iglesia naciente. 0or esto motivo, antes de
considerar a los apócrifos como falsos, vale la pena leerlos con una mirada
crítica y ecum*nica.
:. Los apócrifos esclarecen la devoción popular a aría y a 'os*, y ayudan a
quitar preconceptos creados !istóricamente con relación a aría
agdalena.
6. Los apócrifos gnósticos de /ag @ammadi nos permiten conocer la gnosis y
su relación con los orígenes del cristianismo. Los gnósticos e(ercieron
influencia sobre la formación de la teología del cristianismo emergente. El
Evangelio de 'uan tiene indicios claros de pensamiento gnóstico. El
evangelio de aría agdalena tiene puntos en com,n con el Evangelio de
'uan, pero no fue considerado inspirado.

!.!. Los apócrifos# los manuscritos de $umr%n el rabinismo
/o !emos de confundir el descubrimiento de los apócrifos gnósticos con el
de los manuscritos de Fumr)n. En Fumr)n tambi*n fueron encontrados textos
apócrifos, pero ya antes de ello se !abían descubierto otros libros apócrifos.
Situado a orillas del ar uerto en el desierto de 'ud), Fumr)n es la
localidad donde vivió un grupo de (udíos que se rebelaron contra los sacerdotes
del Templo de 'erusal*n, que sacrificaban animales. En Fumr)n se formó una
comunidad de celibatarios, algunos se casaban. practicaban ba+os rituales y
estudiaban la Tor). En A;:G, un (oven pastor, u!ammad ed!H8ib, buscando una
cabra perdida en las colinas de la región del ar uerto 4Fumr)n5, encontró siete
c)ntaros de cer)mica que contenían pergaminos, en los cuales se !allaban
copiados los libros de %saías, @abacuc y 9*nesis. 8espu*s de este !allazgo, las
b,squedas prosiguieron !asta A;62. En total se encontraron DAC papiros y
pergaminos en Fumr)n. Los textos son copias de los libros de la 1iblia, a
excepción del libro de Ester. libros apócrifos, comentarios bíblicos, tratados de
liturgia y reglas de la comunidad esenia que vía en la región. <ecientemente, el
arduo traba(o de traducción de esos manuscritos, en su mayoría mutilados,
quemados, llegó a su t*rmino. Emmanuel Tov, de la Bniversidad @ebrea de
'erusal*n y coordinador de la ,ltima fase de la traducción, declaró que no fueron
encontrados referencias directas a 'es,s, 'uan el 1autista y los primeros
cristianos en los textos de Fumr)n . Esta conclusión abre la discusión en torno a
la vinculación de 'uan el 1autista con los esenios como tambi*n de 'es,s con
Fumr)n. ILos rollos del ar uerto son igualmente m)s valiosos de lo que se
pensaba !ace 63 a+os. Ellos nos brindaron la literatura del &ntiguo %sraelJ, declaró
Tov a la revista norteamericana New York Ties.
K#ómo ubicar los apócrifos en esta discusión, con relación a los escritos
del ar uertoL 0rimero, no !a de confundirse el descubrimiento de textos
apócrifos en /ag @ammadi, en el &lto Egipto, en el a+o A;:6, con los escritos de
Fumr)n, que fueron descubiertos en A;:G. En Egipto fueron descubiertos
apócrifos de cu+o gnóstico, como el evangelio de aría agdalena y de Tom)s.
En /ag @ammadi fueron conservados en una urna de arcilla papiros que
contenían escritos considerados !er*ticos por el #oncilio de /icea 4C76 E.#.5. >ue
el obispo &tanasio de &le(andría que ordenó en C2G E.#. que fuesen quemados
esos textos de tendencia !er*tica. Esa orden no fue seguida por los mon(es de
/ag @ammadi, los cuales escondieron preciosidades apócrifas gnósticas al pie del
acantilado, llamado 8(ebel el Tarif.
Los apócrifos del Segundo Testamento, considerando las controversias
entre los estudiosos, pueden ser datados entre los a+os 63 y 233 de la E.#. Ese
!ec!o relaciona la literatura apócrifa con la literatura rabínica 4siglo %% al M% E.#.5.
Los rabinos de línea farisaica, la fracción que perduró luego de la guerra del a+o
G3 contra los (udíos, trataron de reformular el (udaísmo. Sin templo y con
'erusal*n destruida, la Tor) unió al pueblo (udío en la di)spora. La literatura (udía
oral fue puesta por escrito en el tratado que recibió el nombre de isn) 4o
is!n)5, alrededor del a+o 773 de la E.#. & su vez, los cristianos, de origen (udío
o no, fueron afirmando la fe en 'es,s como relectura de la Tor). La literatura
apócrifa cristiana surge tambi*n en ese contexto.
!.&. Los apócrifos los evangelios en la investigación b"blica actual
&lgunos estudiosos creen que la literatura apócrifa del Segundo
Testamento, constituye la prolongación de aquella que fue canonizada en los
evangelios, y que posteriormente !abría sido desacreditada por la literatura
grecorromana . Los apócrifos recibieron la influencia de la tradición oral de las
comunidades de arcos y ateo y, seg,n opiniones de estudiosos, e(ercieron
influencia sobre la formación de esos y otros evangelios canónicos. 0odemos
dividir los evangelios apócrifos en dos grupos, a saber=
A. Los que parten de la resurrección de 'es,s. Bn buen n,mero de los
evangelios apócrifos se preocupa por demostrar la acción del 'es,s
resucitado y glorioso que se aparece a los discípulos y discípulas para
darles instrucciones y conocimientos, que ellos debían anunciar con la
disposición y la certeza absoluta de su resurrección. Eso explica el !ec!o
de que muc!os apócrifos no muestren preocupación por la vida terrena de
'es,s. #omo vimos anteriormente, 0ablo tambi*n se preocupó por anunciar
al 'es,s resucitado, al cual *l conoció y anunció con el vigor de un
convertido, anteriormente perseguidor f*rreo de los cristianos. 0ero tambi*n
existía el cristianismo de Santiago, el !ermano de 'es,s, que no prosperó.
7. Los que cuentan la !istoria de 'es,s. En este grupo de evangelios apócrifos
que cuentan !ec!os de la vida de 'es,s encontramos, sin lugar a duda,
narraciones que son meras fantasías. Son exageraciones de una fe piadosa
y, a veces, osada. El ni+o 'es,s con seguridad no !abr) matado a uno de
sus compa+eros de (uegos, sólo por el !ec!o de que desarmó el embalse
que *l !iciera en el arroyo. Tampoco !abría castigado con la muerte a un
muc!ac!o que corriendo, c!ocó contra sus espaldas. Las fantasías sobre la
vida de 'es,s deben ser comprendidas en el )mbito de la fe popular. Fuien
escribió la !istoria del ni+o 'es,s malvado que castiga de muerte, no podría
quiz) imaginar que eso tendría influencia, sobre la definición de la fe en la
divinidad de 'es,s. 0or otro lado, la preocupación apócrifa de contar, por
e(emplo, los !ec!os de la vida de aría, que los canónicos omitieron,
delineó el perfil de la piedad popular mariana que llegó a nuestros días, con
el mismo vigor de aquel entonces. &simismo !a de considerarse que
muc!os milagros y !ec!os extraordinarios en la vida de 'es,s,
considerados canónicos por la tradición, recibieron tambi*n IpinceladasJ de
exageración. La multiplicación de los panes, m)s que un !ec!o
extraordinario verídico, quiere expresar que muc!os comieron y que cuando
practicamos el compartir, nadie pasa !ambre. Los evangelios y textos
apócrifos del Segundo Testamento son importantes, porque nos de(aron por
escrito las experiencias de fe de los cristianos de los primeros siglos. Los
variados pensamientos significan varias comunidades y varios puntos de
vista. E ello es m)s positivo que negativo.

/o sólo los evangelios apócrifos, sino los otros textos y libros canónicos
del Segundo Testamento deben ser comprendidos ba(o esta óptica interpretativa.
El italiano Luigi oraldi, estudioso de los apócrifos, afirma= ILuego del
redescubrimiento de la literatura apócrifa, algunos estudiosos presentaron la
!ipótesis seg,n la cual una parte de la literatura apócrifa del /uevo Testamento
seria superior a los libros canónicos, y los evangelios apócrifos m)s antiguos
serían los inspiradores de los evangelios canónicos. Bna reacción tal vez
excesivamente violenta contra esa posición tuvo, al menos en parte, el efecto de
despreciar toda la literatura apócrifa. @oy se constata una vuelta a una posición
equilibradaJ.
Es bien cierto que, lamentablemente a,n !oy, encontramos un grupo de
estudiosos que reniegan por completo de los apócrifos. &unque los apócrifos
contengan informaciones inverosímiles, no podemos privar a los cristianos de
tener contacto con este pensamiento que, por cierto, no es del todo mentira. Sólo
porque no entraron en el canon, no de(aron de ser IinspiradosJ. /o todo es
fantasía en ellos. N9racias a 8iosO E no sólo porque un texto es canónico merece
ser leído y entendido de forma crítica y responsable.
&. El evangelio de 'ar"a 'agdalena
uc!os se asustan cuando escuc!an decir que existe un evangelio de aría
agdalena. K#ómoL KBna prostituta escribió un evangelioL La verdad es que
aría agdalena no era prostituta. E el evangelio de su comunidad tiene muc!o
para aportar a los estudios recientes sobre los orígenes del cristianismo.
%magínese que ese texto estuviera en la 1iblia. Fu* bien !aría a muc!os de
nosotros. NLa !istoria sería otraO, exclamó maravillada una se+ora luego de
estudiar el evangelio de aría agdalena. #on gran probabilidad, estamos ante
un texto fundante del cristianismo. Llegó !asta nosotros a trav*s de un manuscrito
griego datado probablemente en el a+o A63 de la Era #om,n y en su traducción al
copto sa!ídico 4lengua usada en Egipto5 en el siglo M de la E.#. El texto est)
organizado en forma de p)ginas, de las cuales nos faltan de la A a la 2 y de la AA a
la A:.
#ontrariamente a los evangelios sinópticos 4c, t y Lc5, los que a partir
del relato de la pasión, muerte y resurrección de 'es,s, relatan su infancia y su
misión, el g*nero literario del evangelio de aría agdalena, corresponde a lo que
calificamos como dic!os y sentencias= aría agdalena va diciendo lo que 'es,s
di(o.
0ostulamos en nuestra interpretación, que el ob(etivo de ese evangelio,
seria el de reaccionar contra la institucionalización del cristianismo, en la línea
(er)rquica y masculina. >ue por eso que aría agdalena y su comunidad
trataron de interpretar el mensa(e del maestro 'es,s de manera integradora=
'es,s, contrariamente a la línea (udía, esenia y farisea, siempre estuvo cerca de
las mu(eres, los pecadores y enfermos. Los evangelios canónicos, los que est)n
en la 1iblia, no negaron esa postura de 'es,s. pero, por otro lado, minimizaron el
liderazgo de mu(eres apóstolas y discípulas de 'es,s, como aría agdalena. El
evangelio de la comunidad de aría agdalena conservó discusiones teológicas
entre aría agdalena, 0edro, Leví y &ndr*s sobre la persona y la misión de
'es,s, transmitidas por *l a aría agdalena, en las cuales encontramos
novedades que la tradición consideró me(or de(ar de lado. Male la pena leer e
interpretar el evangelio de aría agdalena, teniendo en vista el di)logo con esos
textos primitivos, que nos iluminan muc!o la reflexión actual sobre la espiritualidad
y el g*nero.
&.1. Las voces de la tradición sobre 'ar"a 'agdalena
En los evangelios, aría agdalena es la figura femenina m)s importante.
aría, la madre de 'es,s, tiene un papel importante en la infancia de 'es,s, pero
no en el cuerpo de los evangelios. Sin contar las repeticiones, aría agdalena
aparece A7 veces en los evangelios. Los @ec!os de los &póstoles, simplemente,
ignoran la persona de aría agdalena. Ea los apócrifos, textos que quedaron
fuera de la 1iblia, consideran a aría agdalena como espíritu de la Sabiduría,
personificación de la gnosis 4conocimiento5, amada de 'es,s, adversaria de
0edro, ministra de la evangelización, discípula y apóstola de 'es,s. La tradición
(udía, !ostil a 'es,s, tambi*n ense+ó que aría agdalena era ad,ltera. El
Talmud llega a confundir a aría agdalena con aría, la madre de 'es,s. En la
!istoria de la %glesia, se destacan los testimonios de &mbrosio, que dice que
agdalena podría !aber sido pecadora. 0edro #risólogo dice que agdalena es
el símbolo de la %glesia ISanta y 0ecadoraJ. #on respecto al anuncio de la
resurrección a las mu(eres, #risólogo afirma= IEn este servicio, las mu(eres
preceden a los !ombres. ellas que por el sexo vienen despu*s de los !ombres y
por orden 4(er)rquico5 despu*s de los discípulos. pero no por eso indican que los
apóstoles sean m)s lentos, pues ellas llevan al sepulcro del Se+or no la imagen
de mu(eres, sino la figura de la %glesiaJ. @onorio de &utun atribuye a aría
agdalena una vida inclinada a la libido y por ello, diabólica, cuando escribe= I4El
Se+or...5 nos colocó delante de la bienaventurada aría agdalena como e(emplo
de su clemencia. Se cuenta que *sta era la !ermana de L)zaro, al cual el Se+or
!izo resucitar del sepulcro despu*s de cuatro días, y fue tambi*n !ermana de
arta que con frecuencia ofreció !ospitalidad al Se+or. Esta aría fue enviada
(unto a su marido a la ciudad de agdala. pero !uyendo de *l, fue a 'erusal*n,
olvid)ndose de su familia. olvidada de la ley de 8ios, se convirtió en una vulgar
meretriz. y luego de convertirse en prostíbulo de la torpeza, por consiguiente se
convirtió tambi*n en sagrario de los demonios. de !ec!o, entraron en ella siete
demonios a la vez, y constantemente la atormentaban con deseos inmundosJ.
aría agdalena fue proclamada en A363, patrona de una abadía de
mon(as benedictinas. La idea era mostrar que aría agdalena se arrepintió y se
convirtió en ermita+a. En >rancia, ella es considerada patrona de los perfumistas y
peluqueros. aría agdalena es celebrada por la %glesia #atólica el 77 de (ulio.
Ella es tambi*n la patrona de las prostitutas.
En la liturgia devocional de la Edad edia, !ay laudes completas
dedicadas a aría agdalena. aría agdalena inspiró a muc!os pintores, los
cuales la retratan como mu(er pecadora, penitente, bella y !ermosa, vie(a y
solitaria, que unge a 'es,s, que ampara a aría la madre de 'es,s, que anuncia
al <esucitado, discípula que acompa+a a 'es,s en su agonía.
El persona(e aría agdalena fue tratado, en el transcurso de la !istoria
cristiana, como mito de pecadora redimida. 8e prostituta se convirtió en santa,
para vivir en el imaginario colectivo como mu(er fuerte y como e(emplo de vida
cristiana. %nfelizmente, eso fue un bien que para afirmarse, tuvo que ec!ar mano
de falsedades como la !istoria de aría agdalena, la prostituta.
&.!. ( 'ar"a 'agdalena no era prostituta
La vinculación errónea de los pasa(es evang*licos que !ablan de aría
agdalena llevó a su identificación con la pecadora 4KprostitutaL5, que ungió los
pies de 'es,s 4Lc G,C2H635. E ese error se convirtió en verdad de fe. El
inconsciente colectivo guardó en la memoria la figura de aría agdalena como
mito de pecadora redimida. Eso era un !ec!o considerado normal en las
sociedades patriarcales antiguas. La mu(er era identificada con el sexo y como la
ocasión de pecado por excelencia. 8e allí que no sea ninguna novedad, que la
pecadora de Lucas sea prostituta y la prostituta, aría agdalena. Lc D,7 cita por
nombre a aría agdalena y dice que de ella I!abían salido siete demoniosJ.
Seg,n el pensamiento (udío, tener demonios es lo mismo que ser asaltado por una
enfermedad grave. En el cristianismo, el demonio fue asociado al pecado. En el
caso de la mu(er, el pecado era siempre el pecado sexual. En ese sentido, la
confusión parece lógica. 0ero no lo es, si tomamos en cuenta el valor del liderazgo
e(ercido por aría agdalena entre los primeros cristianos, bien como la
predilección de 'es,s por ella. Entre los discípulos (udíos, considerar a aría
agdalena como prostituta, significaba tambi*n subestimar el valor de la mu(er en
cuanto líder. Los padres de la %glesia siguieron esa línea de pensamiento. aría
agdalena fue considerada la 0rostituta totalmente %mpura en oposición a aría,
la adre totalmente 0ura.
&.&. El lidera)go de 'ar"a 'agdalena molestaba a los apóstoles
Entre los primeros cristianos !abía disputas por el liderazgo. Existían el
grupo de 0edro, el de 0ablo, el de Santiago, y tambi*n el de aría agdalena. El
evangelio de aría agdalena dice que ella recibe las ense+anzas del aestro y
los transmite, causando la irritación de 0edro, que dice= IKSer) posible que el
aestro !aya conversado así con una mu(erL K8ebemos cambiar nuestros
!)bitos y escuc!ar todos a esa mu(erLJ 0ero Leví reprende a 0edro diciendo= ISi
el aestro la !a (uzgado digna, Kqui*n eres t, para despreciarlaL
N&rrepint)monosOJ. lo que significa= unaos lo asculino y lo feenino dentro de
nosotros y salgaos a anunciar el e!angelio según María Magdalena. E así
termina el evangelio de aría agdalena.
@ay tambi*n un tratado gnóstico llamado "istis #ofía$ que nos muestra en
qu* manera, el liderazgo de aría molestaba a los discípulos. El texto dice así=
I0edro corrió adelante y le di(o a 'es,s= PSe+or mío, nosotros no podemos soportar
m)s a esta mu(er, pues nos quita la oportunidad, ella no de(a !ablar a ninguno de
nosotros, sino que siempre !abla ella. Se+or mío, que las mu(eres terminen luego
de preguntar, de modo que tambi*n nosotros podamos preguntarQ. E aría
agdalena tambi*n le di(o a 'es,s= P0or eso, yo tengo miedo de 0edro= *l suele
amenazarme y odia nuestro sexoQJ. La opinión de 0edro con relación a aría
agdalena revela !asta qu* punto le molestaba el protagonismo de aría
agdalena, mu(er, discípula y apóstola de #risto.
&.*. 'ar"a 'agdalena era la amada de +es,s lo besaba frecuentemente en
la boca
El evangelio de >elipe nos brinda una información no muy conocida en
nuestros medios. 8ice= ILa compa+era de #risto es aría agdalena. El Se+or
amaba a aría m)s que a todos los discípulos y la besaba frecuentemente en la
boca. Los discípulos lo vieron amando a aría y le di(eron= PK0or qu* la amas m)s
que a todos nosotrosLQ El Salvador respondió diciendo= PK#ómo es posible que yo
no los ame a ustedes tanto como a ellaLQJ 4>elipe 2C,C:H26,65. E en otra parte dice=
ITres andaban siempre con el Se+or= aría, su madre, y la !ermana de ella,
iriam de agdala, así se llama su compa+era, porque iriam de agdala es su
!ermana, madre y su compa+eraJ 4>elipe 6;,2HAA5.
K#ómo entender el beso entre 'es,s y aría agdalenaL NEs f)cilO 1asta
remontarnos a la cultura de aquella *poca. El beso en !ebreo significa comunicar
el espíritu, el conocimiento. 0or eso es que decimos que el beso es, por
excelencia, el sacramento del amor. aría agdalena recibía las ense+anzas del
maestro. Ellos eran espíritus unidos por el amor al <eino de 8ios. 0odemos
comprender esto tambi*n ec!ando una mirada a la vida de los grandes místicos.
>rancisco y #lara de &sís vivieron esa misma experiencia sublime de amor en la
consagración de sus vidas. Rtro modo de comprender el beso de 'es,s y aría
agdalena reside, por e(emplo, en el testimonio de la cura del ciego en los
evangelios canónicos. Ese llega a ver, lo que significa que *l comprendió las
ense+anzas del aestro. & pesar de ser ciego, *l lo ve y lo comprende todo.
Llamar a aría agdalena madre, amada y !ermana significa decir la
misma cosa de tres modos diferentes. <epresentan la mu(er 4femenino5 en los tres
estados de la vida= infancia, procreación y menopausia. Todas esas dimensiones
revelan la unión profunda entre los seres !umanos en la relación con el !ombre
4'es,s5. Bnión sin división, sin dualidad. 0or eso, aría agdalena sólo podría
!aber sido madre, !ermana y esposa de 'es,s.
En el Evangelio de 'uan encontramos la expresión Idiscípulo amadoJ. En
su teología, este Evangelio tiene un parentesco cercano con el evangelio de aría
agdalena. 'uan casi no entró en la lista de los canónicos. K/o sería el evangelio
de 'uan un fruto de la comunidad de aría agdalenaL El discípulo amado del
evangelio de 'uan, Kno sería aría agdalenaL Ella sí recibe ese título en los
apócrifos. E para que su evangelio fuese considerado canónico, el evangelio de
aría agdalena se convirtió en el de 'uan y 'uan, por consiguiente, en el
discípulo amado. 1ien, debe considerarse, pues, que el discípulo amado no sea
entonces 'uan.
&.-. Para 'ar"a 'agdalena el .pecado no e/iste0
El evangelio de agdalena afirma= I/o !ay pecado, somos nosotros los
que !acemos existir el pecado cuando actuamos conforme a los !)bitos de
nuestra naturaleza ad,lteraJ 40)gina G, A:HA;5. El ser !umano nace en estado de
gracia, sin pecado. Son los condicionamientos de la vida los que crean situaciones
de pecado. Entonces comienza a existir el pecado. E es importante recordar que
el pecado no es sólo personal, sino social y comunitario. %nfelizmente la %glesia
católica, en el transcurso de su !istoria, enfocó muc!o el pecado en su dimensión
de moral sexual y familiar, llegando a crear incluso listas de pecados. y muc!a
gente vivió presionada por esa idea, sin lograrse liberar. /o es necesario !ablar
del pecado original. La confesión de los pecados nos !izo y nos !ace bien a todos,
pero no así la idea de que todo es pecado. La libertad ya es un estado de gracia.
/o todo es pecado, sobre todo en el campo de la moral. El evangelio de aría
agdalena nos ense+a a buscar la armonía interior, sin absolutismos.
El movimiento gnóstico, del cual podría provenir el evangelio de aría
agdalena, proclama que la naturaleza divina de #risto trasciende el sufrimiento.
El sufrimiento no tiene sentido. El ser !umano sufre no por causa del pecado, sino
por causa de su ignorancia.
*. El evangelio de 1om%s
8e la misma manera como el evangelio copto de aría agdalena, el
evangelio copto de Tom)s fue descubierto en A;:6 en /ag @ammadi, en el &lto
Egipto. Textos fragmentarios en griego ya !abían sido descubiertos al final del
siglo S%S y a comienzos del siglo SS. Tal como el evangelio de aría agdalena,
Tom)s es una perla preciosa que fue ocultada a nuestros o(os por muc!os siglos
por las %glesias. KFui*n es Tom)sL K/o sería *l el incr*dulo, como afirman los
evangelio canónicosL /o. El estudio del evangelio IapócrifoJ de Tom)s nos
revelar) otro Tom)s.
El evangelio de Tom)s est) compuesto por AA: sentencias o dic!os de
'es,s. #ada sentencia es independiente. I'es,s di(oJ es la expresión
predominante en ese evangelio. Ella aparece ;; veces. E si 'es,s no Idi(oJ,
entonces responde preguntas, caracterizadas por la expresión I'es,s respondióJ,
que aparece A6 veces.
En el contenido del evangelio de Tom)s no tenemos=
A. la infancia de 'es,s.
7. los milagros que 'es,s !abría !ec!o.
C. profecías que 'es,s !abría cumplido.
:. la muerte y resurrección de 'es,s.
En cambio, encontramos=
A. proverbios y sentencias proferidas por 'es,s sobre el <eino de 8ios y
aspectos del comportamiento !umano.
7. par)bolas sin alegorías.
C. escatología ya realizada.
:. masculino y femenino convocados a vivir de manera integrada.
6. pureza infantil considerada como condición b)sica para entrar al reino.
2. los caminos de b,squeda de sí mismo.
G. palabras que no deben ser anunciadas a los profanos y cuya comprensión
genera vida.
D. el ascetismo como propuesta de vida para !uir de la materia.
Las palabras de 'es,s tienen como ob(etivo llevar a aquel que llega a
conocerlas, a escapar de la muerte y alcanzar el ideal de la salvación gnóstica. Ea
las par)bolas de 'es,s, apuntan a te(er una crítica al orden social establecido.
*.1. Para 1om%s# +es,s es un cr"tico del imperio romano
En los evangelios canónicos tenemos par)bolas y alegorías. La par)bola
es un !ec!o y la alegoría es la interpretación que se !ace del mismo. En el
evangelio de Tom)s no existen alegorías, sino sólo par)bolas. Los seguidores de
'es,s no sólo conservaron las palabras y actitudes del maestro, sino que las
adoptaron, crearon o proyectaron otras. Esto por otra parte, no nos puede llevar a
afirmar simplemente que 'es,s !abló en par)bolas, y que las comunidades
primitivas crearon las alegorías. &!ora bien, si se estudian las par)bolas
sinópticas en relación con las de Tom)s, esa conclusión es casi inevitable. 0or ello
podemos decir que a partir de allí surgen algunas cuestiones, tales como=
A. La alegorización de las par)bolas, Kno nos legó un rostro de 'es,s que no
es !istóricoL
7. KLas alegorías son parte de la ense+anza de 'es,sL
C. K/o son las alegorías consecuencias lógicas de la experiencia de fe de las
primeras comunidadesL
:. K#ómo encontrar al 'es,s !istórico en las alegoríasL

Fuiz) la comprensión de esas cuestiones, podr) aclararse con el estudio
comparado de las par)bolas de Tom)s y de los sinópticos, y sus respectivas
alegorías en los evangelios sinópticos.
*.!. La par%bola del sembrador en 1om%s 'arcos
1om%s 2 'arcos *#&32.1*3!4
Ríd=
@e aquí que salió el sembrador, @e aquí, el sembrador salió a sembrar.
Llenó su mano y sembró Tlas
semillasU.
y al sembrar,
&lgunas cayeron en el camino. aconteció que una parte cayó (unto al
camino,
Minieron los p)(aros y la picotearon. y vinieron las aves del cielo y la comieron.
Rtras cayeron sobre roca Rtra parte cayó en pedregales,
E ni enraizaron aba(o en la tierra ni
levantaron espigas al cielo.
donde no tenía muc!a tierra. y brotó
pronto, porque no tenía profundidad de
tierra.
0ero salido el sol, se quemó. y porque no
tenía raíz, se secó.
Rtras cayeron entre espinas Rtra parte cayó entre espinos.
Fue las sofocaron y el gusano se las
comió.
y los espinos crecieron y la a!ogaron, y no
dio fruto.
Rtras cayeron en buena tierra y
dieron fruto excelente al cielo=
0ero otra parte cayó en buena tierra, y dio
fruto, pues brotó y creció,
Sesenta y ciento veinte por medida. y produ(o a treinta, a sesenta, y a ciento
por uno.
Entonces les di(o= NEl que tiene oídos para
oír, oigaO
El sembrador es el que siembra la palabra.
E *stos son los de (unto al camino= en
quienes se siembra la palabra, pero
despu*s que la oyen, en seguida viene
Satan)s, y quita la palabra que se sembró
en sus corazones. Vstos son asimismo los
que fueron sembrados en pedregales= los
que cuando !an oído la palabra, al
momento la reciben con gozo. pero no
tienen raíz en sí, sino que son de corta
duración, porque cuando viene la
tribulación o la persecución por causa de la
palabra, luego tropiezan. Vstos son los que
fueron sembrados entre espinos= los que
oyen la palabra, pero los afanes de este
siglo, y el enga+o de las riquezas, y las
codicias de otras cosas, entran y a!ogan la
palabra, y se !ace infructuosa. E *stos son
los que fueron sembrados en buena tierra=
los que oyen la palabra y la reciben, y dan
fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por
uno.
*.&. El conte/to de las comunidades de 1om%s 'arcos
0odemos situar la comunidad de Tom)s que produ(o este texto
probablemente en el a+o 63 de la E.#. En esa *poca, el imperio romano roba las
tierras f*rtiles de los campesinos de 9alilea y las pasa a sus a!i(ados políticos,
como pago de favores. La ambición por la tierra genera, entonces, conflictos de
muerte.
La comunidad de arcos es de una d*cada posterior, del a+o 23-G3 de la
E.#. En los a+os 2GHG3, el imperio romano traba una guerra sangrienta con
0alestina. 'udíos y cristianos son perseguidos por los romanos. &ntes de ello, la
riqueza y la ambición del mundo quieren seducir la comunidad de los cristianos,
pero ella resiste. La memoria de las 0alabras de 'es,s mantienen a la comunidad
en el camino del <eino.
*.*. El ob5etivo de la comunidad de 1om%s
La comunidad de Tom)s est) preocupada por la expropiación de la tierra.
uc!os se convierten en sin tierra y son obligados a salir de sus tierras y a
peregrinar rumbo a las ciudades. #on la par)bola del Sembrador, Tom)s quiere
recordar las palabras fuertes de 'es,s contra esa situación social inaceptable.
El sembrador es el sin tierra al costado del camino, caminando en
dirección a 'erusal*n.
Los p)(aros son los romanos oportunistas que comen sin plantar, o sea,
reciben gratis la tierra f*rtil de 9alilea.
Las espinas simbolizan la luc!a del campesino para sobrevivir.
Sembrar es la protesta del campesino por no !aber tierra disponible para
plantar.
El pedregal es 'erusal*n, la ciudad donde viven los opresores.
La tierra buena es la se+al evidente de que Itenemos tierra para plantarJ,
pero ella nos fue robada.
La tierra es un don de 8ios que no puede ser quitado del pueblo elegido. El
'es,s !istórico de Tom)s ense+a al campesino a resistir contra los falsos due+os
de la tierra y denuncia= I& pesar de que estemos en tiempos difíciles, N!ay semilla
que brota y produce ciento por cientoO /uestra bandera de luc!a debe ser la
resistenciaJ.
*.-. El ob5etivo de la comunidad de 'arcos
La comunidad de arcos organiza la narración en vista de la alegoría. La
0alabra es el factor de unión de la comunidad. La semilla que cae en tierra
inadecuada recibe un realce mayor en arcos, lo que evidencia el drama de la
persecución vivida por esa comunidad. arcos ense+a que la comunidad,
necesita tener fe frente a las persecuciones. Seguir el esquema del mundo con
sus riquezas, es lo que m)s dificulta el crecimiento de la palabra.
Los frutos de la 0alabra son la propia 0alabra de 'es,s que ayuda a todos
a permanecer firmes. 'es,s, la 0alabra viva de la comunidad de arcos, es la
fuerza contra el imperio perseguidor y las ambiciones del mundo.
*.6. La par%bola de los vi7adores en 1om%s# 'arcos# 'ateo Lucas
1om%s 6- 'c 1!#131! 't !1#&&3*6 Lc !4#2312
Vl di(o= Entonces comenzó
'es,s a decirles por
par)bolas=
Ríd otra par)bola= #omenzó luego a
decir al pueblo esta
par)bola=
Bn !ombre rico !ombre propietario @ombre
tenía una vi+a. plantó una vi+a, plantó una vi+a, plantó una vi+a,
HHH
HHH
la cercó de vallado,
cavó un lagar,
edificó una torre
4%saías 6,A5
la cercó de vallado,
cavó en ella un
lagar, edificó una
torre 4%saías 6,A5
HHH
HHH
La entregó a los
campesinos
y la arrendó a unos
vi+adores,
y la arrendó a unos
vi+adores,
la arrendó a
vi+adores,
0ara que la
cultivasen y *l
pudiera recoger de
ellos su fruto.
HHH
HHH
HHH
HHH
HHH
HHH
y se fue le(os. y se fue le(os. y se ausentó.
Envió E a su tiempo envió E cuando se acercó
el tiempo de los
frutos, envió
E a su tiempo envió
a su siervo un siervo sus siervos un siervo
para que los
campesinos le
dieran el fruto de la
vi+a.
a los vi+adores,
para recibir de
*stos, el fruto de la
vi+a.
a los vi+adores,
para recibir sus
frutos.
a los vi+adores,
para que le diesen
el fruto de la vi+a.
&garraron,
golpearon
casi le matan
tom)ndole,
golpearon,
enviaron,
tomando,
golpearon,
mataron,
apedrearon.
golpearon,
le enviaron con las
manos vacías.
El siervo regresó y HHH HHH HHH
se lo di(o al amo. El
amo di(o= ITal vez
no le !an
conocidoJ.
HHH HHH HHH
Envió a otro siervo. Molvió a enviarles
otro siervo.
Envió de nuevo
otros siervos,
Molvió a enviar otro
siervo.
golpearon le !irieron en la
cabeza,
afrentado
!icieron con ellos
de la misma
manera
golpeado,
afrentado,
le enviaron con las
manos vacías
Rtros HHH
HHH
tercer siervo
golpeando a unos y
matando a otros
HHH
HHH
a *ste ec!aron
fuera, !erido
Su !i(o !i(o suyo, amado su !i(o !i(o amado
el !eredero el !eredero el !eredero el !eredero
lo agarraron y lo
mataron
le mataron, y lo
ec!aron dentro de
la vi+a
le ec!aron fuera de
la vi+a, y le mataron
y le ec!aron fuera
de la vi+a, y le
mataron
%eacción del due&o
de la !i&a'
Mendr), y destruir)
a los vi+adores, y
dar) su vi+a a
otros.
<eacción del due+o
de la vi+a=
& los malos
destruir) sin
misericordia, y
arrendar) su vi+a a
otros vi+adores
%eacción del due&o
de la !i&a'
Mendr) y destruir) a
estos vi+adores, y
dar) su vi+a a otros.
Jesús di(o' ILa
piedra que...J
4Salmo AAD,77H7C
Jesús di(o' ILa
piedra que...J
4Salmo AAD,77H7C
Jesús di(o' ILa
piedra que...J
4Salmo AAD,77H7C
0rocuraban
prenderle, porque
entendían que
decía contra ellos
%ntentaban
prenderle pero
temían a la
multitud, puesto
0rocuraban los
principales
sacerdotes y los
escribas ec!arle
aquella par)bola.
pero temían a la
multitud
que !ablaba contra
ellos, los (efes de
los sacerdotes y de
los fariseos
mano en aquella
!ora, porque
comprendieron que
contra ellos !abía
dic!o esta par)bola.
pero temieron al
pueblo
NFuien tenga oídos,
que oigaO
HHH
HHH
HHH
HHHH
HHH
HHH
*.8. Las interpretaciones tradicionales de la par%bola de los vi7adores
La lectura atenta de esos textos nos revela conflictos, no sólo entre los líderes
religiosos de la 0alestina de 'es,s, sino tambi*n entre agricultores y propietarios
de tierra. El contexto es eminentemente rural. @istóricamente, se interpretó que los
vi+adores de ese episodio eran los tramposos de la !istoria. &lcanza con ver el
título que la )i*lia de Jerusal+n asigna al pasa(e= I0ar)bola de los vi+adores
!omicidasJ. /os atrevemos a interpretar esta par)bola a trav*s de óptica de la
cuestión social y, fundamentalmente, en la perspectiva de la comunidad de
Tom)s.
Son dignas de notar las diferencias entre los textos presentados por
Tom)s y los sinópticos. Tom)s no induce al lector a interpretar la par)bola de
manera cristológica. esto es, teniendo a #risto como centro de la narración. E tal
vez por eso, *l !aya sido de(ado de lado por la tradición. Las interpretaciones
convencionales de la par)bola de los vi+adores siguieron dos rumbos, a saber=
1. INTERPRETACIÓ ALEGÓRICA: 'es,s, al contar esa par)bola, tendría en
mente una síntesis de la !istoria de la salvación, lo cual llevó a la siguiente
alegoría=
2. ,l #e&or de la !i&a es 8ios que propone una alianza.
3. -a !i&a es la alianza que 8ios !izo con su pueblo.
4. -os !i&adores son los israelitas que forman el pueblo de %srael.
5. -os escla!os son los profetas y los sabios enviados por 8ios para
recoger los frutos. Ellos no obtuvieron *xito. E 8ios envió a su !i(o amado.
6. ,l hi(o aado es 'es,s, que terminó siendo muerto.
7. -os otros sier!os son la %glesia #atólica, a la cual 8ios decide entregar la
vi+a.

1. INTERPRETACIÓN CRIT!LÓGICA: 'es,s es el !i(o amado de 8ios que
cumplió su papel en la !istoria de la salvación. Las primeras comunidades
comprendieron m)s tarde la misión de 'es,s. 8e esta manera, en esta
par)bola, 'es,s sólo podría estar !ablando de sí mismo. El envío de 'es,s
al mundo es parte del plan salvífico de 8ios. 'es,s morir) fuera de la vi+a,
esto es, fuera de 'erusal*n. 'es,s es la piedra que los constructores
rec!azaron, lo que (ustifica la presencia del Salmo AAD en los textos
sinópticos. #risto murió y resucitó por obra de 8ios. 'es,s es el !i(o amado
de 8ios. La interpretación cristológica de la par)bola de los vi+adores es la
respuesta de las comunidades sinópticas al conflicto vivido con el (udaísmo.
Los vi+adores son las autoridades del Templo que pugnan con los
cristianos. Esas autoridades entienden que 'es,s se refería a ellas. Ellas ya
lo !abían matado y a!ora querían acabar tambi*n con los seguidores,
persigui*ndolos. Los (udeocristianos reafirman ante sus !ermanos (udíos la
fe en 'es,s como realizador de las promesas.
*.9. El sentido de la par%bola de los vi7adores seg,n la comunidad de 1om%s
En el texto de Tom)s queda claro que la par)bola !abla de un grupo de
traba(adores, los cuales, para no entregar el fruto de su traba(o al due+o de la
vi+a, terminan reaccionando de forma violenta, ya sea golpeando esclavos o
matando al !eredero de la vi+a. En Tom)s, el meollo de la par)bola est) en la
cuestión latifundiaria de la *poca. Se estaba desarrollando un conflicto entre
arrendatarios y propietarios de la tierra. El !ombre rico del texto de Tom)s
representa a aquellos que acumulaban las tierras robadas de los campesinos
pobres de 9alilea. El conflicto por la tierra resulta evidente en el momento de la
cosec!a. El propietario quiere el fruto de la vi+a. Los traba(adores defienden sus
derec!os. El envío del !i(o, el !eredero, tenía por meta intimidar a los
traba(adores.
En Tom)s, la par)bola W contrariamente a los sinópticos W simpatiza con la
acción de los vi+adores. Tom)s no presenta la reacción del patrón. La actitud
inusitada y revolucionaria de los vi+adores quiere reafirmar que la ,nica salida que
les queda es resistir para recuperar la !erencia perdida. N<esistirO N<esistirO 8e ese
modo, Tom)s incentiva a las comunidades de 9alilea, a tomar posición contra los
romanos que les !abían robado las tierras. La violencia, si bien detestable, es el
camino inevitable. NFu* absurdoO Esa era la función de la par)bola, aunque ello
nos asuste .
La par)bola de los vi+adores, o me(or, de los agricultores explotados y
revolucionarios, no es cristológica, sino que refle(a cuestiones sociales. #on esta
par)bola, el 'es,s !istórico de la comunidad de Tom)s instigó a los suyos a
resistir frente a la explotación romana. La tierra es un don de 8ios dada a su
pueblo, y que no puede ser usurpada por los extran(eros.
K0or qu* las comunidades de arcos, ateo y Lucas interpretaron las
palabras de 'es,s de manera diferenteL KEst)n erradasL /o. Ellas no est)n
erradas. simplemente actualizan el mensa(e de 'es,s en sus respectivos
contextos. En aquel momento !istórico era importante demostrar, que 'es,s fue el
!i(o amado enviado por 8ios.
Tambi*n !oy, las palabras de 'es,s segun la comunidad de Tom)s siguen
siendo de suma actualidad. #u)ntos sin tierra viven en la expectativa de días
me(ores. Sue+an que un día volver)n a sus tierras, robadas por los ricos
modernos del neoliberalismo. KR cualquier seme(anza con nuestros días es mera
coincidenciaL
-. Para no concluir
El contenido precioso de los apócrifos mantenido en secreto, a!ora puesto
a tono, sacude la opinión teológica sedimentada. 8e !ec!o, esos escritos fueron
textos cuestionadores ya son desde los orígenes del cristianismo. Tenemos que
reconocer que evidentemente algunos apócrifos tienen !istorias aberrantes, que
no podrían corresponder a la verdad. 0ero tambi*n la I!istoriaJ de 'es,s en los
evangelios canónicos no es toda la !istoria. /i todo sobre 'es,s fue escrito.
uc!as cosas no fueron tenidas en cuenta. &dem)s, muc!os textos sobre 'es,s
ya constituyen relecturas !ec!as por las comunidades de aquella *poca. &lgunos
estudiosos llegan a afirmar que sólo el AD por ciento de las palabras atribuidas a
'es,s en los evangelios le pertenece. &dem)s de eso, lo que fue un dato de fe
pasó a ser dato !istórico y lo que era dato !istórico se convirtió en dato de fe. Es
difícil distinguir, incluso con el auxilio de la ex*gesis moderna, al 'es,s de la fe del
'es,s !istórico. Las cosas est)n mezcladas.
#uestiones doctrinales, relación de poder, g*nero, aberraciones de la
piedad popular, llevaron a que muc!os textos de los orígenes del cristianismo, no
entrasen en el canon sagrado. Estudiar los apócrifos es colocarse en el camino del
di)logo con los orígenes del cristianismo, con esos textos preciosos que no
entraron en el canon. Es percibir su valor para nuestra fe ecum*nica y abierta a lo
InuevoJ, aunque no sea Itan, tan nuevoJ.
6. :ibliograf"a
1LRR, @. EEE<, arvin. . e!angelho de To+. &s sentenXas Rcultas de
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LELRB0, 'eanHEves. . ,!angelho de Maria/ Míria de M0gdala. 0etrópolis=
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Nag 3aadi, %%. adrid= Ediciones Trotta A;;;, p. 773H7C;.
YYYYY. 7arta de "edro a Felipe. Textos gnósticos/ )i*lioteca de Nag 3aadi, %%.
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e Ti*+rio/ A Morte de "ilatos e outros textos. 0etrópolis= Mozes, A;;A.
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SE1&ST%&/%, Lilia. Maria Madalena de personage do e!angelho a pecadora
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;rei +acir de ;reitas ;aria# <;'
<ua dos #ontadores, 72;
1airro &lípio de elo
C3 D:3H3A3 W 1elo @orizonte H9
Texto bíblico= Mersión <einaHMalera A;23. texto del Evangelio copto de Tom)s=
anuel &lcal), ,l ,!angelio copto de To0s, Salamanca, Sígueme, A;D; 4/ota
del traductor5.
M*ase 0edro Lima Masconcelos, IE l!es falava em par)bolas. Bma introduXZo [
leitura das par)bolasJ, Mosaicos da )í*lia$ n. A;, ^oinonia, <io de 'aneiro A;;6. El
estudio de 0edro Lima sobre las par)bolas es innovador. Le debemos el tenor de
la reflexión sobre las par)bolas del Sembrador y de los Mi+adores.



#f. 'acir de >reitas >aria, I&tos que os &tos nZo contamJ, en= )arreiras !encidas=
"ortas a*ertas= SZo Leopoldo, #E1%, 7337, p. A:;HA63.
9&LELEB, SZo 0aulo, Editora 9LR1R, n.A7D, marzo de 7337, p. C:.
M*ase >r. Rverbec$, K*er die AnfLnge der patristischen -iteratur$ 1asilea, A;6:.
_. Sc!neemelc!er, Neustestaentliche Apokryphen$ %, Tubinga, A;6;, p. 2HG.
M*ase Luigi oraldi, ,!angelios apócrifos, SZo 0aulo, 0aulus, A;;;, p. C3HCA.
M*ase '.E. *nard, -MN!angile selon "hilippe/ <ntroduction$ texte$ traduction et
coentaire, Estrasburgo, A;2G, p. 2G.
*nard '.E., -MN!angile selon "hilippe$ p. 27H2C.