Y si Dios no existe ¿Cómo se creó el Universo?

Por: Marcos Campos Nava (Maestría en Matemáticas y su Didáctica UAEH)

Introducción: En las siguientes líneas se reflexionarán algunas ideas sobre el Best Seller “La Historia del Tiempo” de Stephen Hawking. El autor aborda temas de Física Avanzada, en particular de Cosmología, Astronomía y Física Relativista, sin embargo la premisa del texto es que esté al alcance del lector común, no es requisito tener conocimientos profundos de Matemáticas o Física para leerlo, además discute un hecho por demás controversial ¿es posible que el Universo no tenga un origen en los albores del tiempo? Y si ese fuera el caso ¿Cabe la existencia de un creador del Universo si este no tuvo un principio? Hawking pretende desarrollar una Teoría compatible a las dos grandes vertientes de la Física, la Mecánica de Newton y la Física Relativista de Einstein; aunque se había propuesto no escribir una solo fórmula o expresión Matemática en el libro, reconoce haber tenido que escribir al menos una, la célebre E=mc2.

Desarrollo: Los seres humanos estamos tan acostumbrados a vivir en este mundo que difícilmente reflexionamos sobre aspectos de carácter científico y filosófico como por ejemplo: ¿Qué es el Tiempo? ¿A partir de qué momento se debe contabilizar? ¿En qué Tiempo se originó el Universo? ¿Hacia dónde va? ¿Dónde inicia y dónde termina nuestro Universo? Es irónico pensar que como seres que vivimos en este planeta, en este Sistema Solar, en esta Galaxia, en este Universo, nos sorprendamos más por sucesos triviales o sin importancia y no reflexionemos y no nos asombremos con preguntas como las anteriores, ni tampoco con el logro intelectual de un científico connotado como Hawking, máxime que desde hace años padece una enfermedad que le mantiene atado a una silla de ruedas, sin la posibilidad de moverse por sí mismo ni de hablar con su propia voz. La concepción del Universo que tenemos hoy en día ha ido cambiando y evolucionando desde que el hombre se preocupó por pensar en ¿cómo era el lugar en que vivimos? Desde la imagen de una tierra plana que estaba suspendida en ¿la nada? Idea desechada pronto por los griegos del periodo clásico, en particular por Aristóteles, debido a la observación de la sombra proyectada en la tierra por los eclipses; para pasar posteriormente a un modelo en el cual se ubicaba al planeta Tierra como una esfera en el centro del Universo, idea que Ptolomeo siglos después convirtió en la Teoría Geocéntrica, dando un mapa estelar de Universo en el que nuestro planeta, una esfera perfecta se ubicaba en el centro de otras esferas en las cuáles se movía el Sol y los otros planetas conocidos hasta el momento, fuera de este modelo existía la nada, lugar perfecto para la existencia de un Cielo y un Infierno. Las ideas de Ptolomeo perduraron durante siglos, pues además de provenir de las ideas geométricas de los griegos, concibiendo a las esferas y círculos como cuerpos y trayectorias perfectas, ajustaba también con la idea de la Iglesia de la existencia de un

creador. Sin embargo, tras largas observaciones y meditaciones, personajes como Kepler, Copérnico y Galileo pusieron en duda la Teoría Geocéntrica, en particular la observación con un telescopio que parecía confirmar el hecho de que una luna de Júpiter parecía no girar en torno a la Tierra, si no a Júpiter, y la sospecha de que las órbitas no eran circulares si no elípticas, dio al traste con la Teoría prevaleciente hasta ese entonces, ubicándonos en un nuevo paradigma, la Teoría Heliocéntrica, Isaac Newton sentó las bases las leyes que rigen el movimiento de cualquier objeto en el Universo, incluidos los planetas de nuestro sistema solar. Uno de los hechos claves en la mecánica newtoniana fue el que todos los objetos del Universo se atraen entre sí, con mayor fuerza mientras mayor masa posean y mientras más cerca estén uno del otro, las leyes de Newton, incluyendo la de la Gravitación Universal, explicaron a la perfección prácticamente todos los movimientos celestes. Afortunadamente, hasta ahora siempre han existido hombres que tras largas meditaciones, ponen en tela de juicio los paradigmas prevalecientes, fue el caso de Richard Bentley, que observó que si en verdad todos los objetos se han atraído, desde que el Universo se originó, ¿no tenderían todos los astros a aglutinarse en un mismo punto? Lo cual definitivamente no parece estar pasando, si no todo lo contrario ¿bajo qué condiciones esto no ha pasado si las Leyes de Newton son válidas? La respuesta que se dio propuso otro cambio de paradigma; los cuerpos celestes en el Universo no tenderían a “juntarse” en el centro del mismo, sólo si existe una cantidad infinita de objetos en un Universo Infinito (sea lo que sea que esto signifique), en el cual, cualquier punto puede ser el centro y cualquier objeto a su alrededor tiene infinidad de objetos que lo atraen. La idea de un Universo infinito con infinidad de cuerpos, no es compatible sin embargo con la idea de un Universo estático en el cual el tiempo transcurre inalterable, absoluto, ¿será acaso que el Universo no ha permanecido inalterable desde su creación?, el astrónomo Hubble hizo observaciones importantes con la ayuda del telescopio, pero la más significativa, tal vez, que el Universo pareciera estar expandiéndose, es decir, contrario que los cuerpos celestes se acerquen por el efecto de la Gravitación, cada vez están más alejados, lo que proporcionó la idea de pensar en un origen del Universo de masa infinitamente grande y de dimensiones infinitamente pequeña, que al explotar en el llamado Big bang dio origen al Universo que hoy conocemos. ¿Es entonces que nuestro Universo si ha tenido un origen, por tanto un creador? ¿Hasta cuando dejará de expandirse? ¿Tiene límites éste? Observaciones importantes que dieron impulso a la revolucionaria Teoría de la Relatividad de Einstein, fueron entre otras la invariabilidad de la velocidad de la luz, es decir, que sin importar la referencia desde la cual se midiera, el resultado aunque muy grande, es constante, contrario a otros sucesos en los que interesa medir una velocidad, es fácil entender el hecho de que si un objeto está en movimiento, la velocidad que mida un observador en reposo, será distinta a la de otro observador en movimiento, es decir, si se cambia el sistema de referencia, cambian las mediciones. Para dos observadores que viajan en el interior de un auto, uno no se mueve respecto al otro, pues conservan su posición relativa dentro de éste, pero para otro observador en reposo (respecto al auto) le

será fácil notar que las personas dentro del vehículo se mueven a la misma velocidad que este. ¿Es que la idea de pensar en un sistema de referencia estático a partir del cual se puedan hacer mediciones por ejemplo de Tiempo no es tan adecuada? Otro descubrimiento inherente al anterior, fue descubrir que mientras más cercana a la velocidad de la luz se moviera un objeto, el tiempo transcurría más lento, la masa del cuerpo aumenta cada vez más, y sus dimensiones se contraen (experimentos de Michelson-Morley). La Teoría de Einstein, considera los anteriores hechos, el tiempo no es una entidad inalterable, es relativo, depende de la velocidad del observador, el único invariante al estudiar movimientos es la velocidad de la luz, además un cuerpo masivo no puede viajar a esta velocidad, solo la luz misma o algunos tipos de radiación (energía) de aquí su famoso postulado de que la masa y la energía son equivalentes y una de estas entidades se puede transformar en la otra. Un hecho que apoya esta Teoría es que el movimiento de Mercurio no es descrito con exactitud por la mecánica newtoniana, pero sí por la física relativista. Debe sorprender al lector que no lo sabía, el hecho de que la velocidad de la luz a pesar de ser tan grande, en el “infinito” Universo en que estamos pensando, queda bastante corta, no hay ni siquiera que extendernos fuera de nuestro sistema solar, simplemente la luz de nuestro Sol, debido a la distancia a la que estamos de él, tarda en llegar a nosotros ocho minutos, es decir, que la luz de estrellas que se encuentran a cientos o miles de años luz (la unidad astronómica para medir distancias, basados en que la luz recorre 300000 Km en un segundo), partió de ellas hace cientos o miles de años y apenas nos está llegando, es decir, lo que se observa del Universo y se conoce de éste por medio de la luz ¡ocurrió hace cientos o miles de años! Estamos ¿observando el pasado? Conclusión: Se ha tratado de exponer de manera clara algunas de las ideas que se consideran más relevantes de los primeros capítulos de “Historia del Tiempo”, para aquellos lectores familiarizados con temas de Física, estos hechos pueden resultar triviales, pero tal como lo manifiesta Hawking al inicio de su libro, estamos pensando en las personas que probablemente no habían reflexionado en ideas como las que aquí se han discutido y que al parecer son la mayor parte de la población. Puede ser un fuerte choque a las creencias de las personas el pensar que el Universo no tuvo un origen y por lo tanto no necesitó un creador, como manifiesta el autor, ¿qué hacía Dios antes del big bang? Sin embargo las ideas que plasma, basadas en observaciones y sustentadas de forma clara y simple para que los no experimentados en estos temas las entendamos, no da pie a especulaciones de carácter no científico.