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COMPOSICIÓN DE LAS PINTURAS

Las pinturas constituyen uno de los grupos más importantes de los que se incluyen en la denominación
general de recubrimientos de superficie. Entre estos elementos podemos incluir pinturas, recubrimientos
metálicos, recubrimientos cerámicos y recubrimientos plásticos.

Una pintura puede definirse como un compuesto fluido que a temperatura ambiente puede aplicarse
sobre una superficie mediante instrumentos adecuados, transformándose después de la aplicación en una
capa sólida y consistente que queda adherida al substrato.

Una pintura es una mezcla homogénea de diversos componentes, que se pueden separar en cuatro grupos
fundamentales:

Resinas - Disolventes - Pigmentos y Cargas - Aditivos

a) La materia más importante, y que caracteriza a la pintura, es la resina, comúnmente denominada
ligante porque es el elemento responsable de la formación de película y que, al secar la película,
“liga” todos los componentes formando una unidad. Existen varios tipos de ligantes o resinas, que
estudiaremos más adelante en este mismo capítulo.

b) Los disolventes son también muy importantes en lo que a la constitución de la pintura se refiere,
pero no influyen de forma decisiva en las características de la película una vez seca. El uso de los
disolventes es imprescindible para la fabricación de las pinturas, ya que la mayoría de las resinas son
productos sólidos o de muy elevada viscosidad, y es preciso disolverlos a fin de poderlos manejar, y
fabricar pinturas líquidas que se puedan aplicar.

c) Los pigmentos se incorporan a la pintura para darle cuerpo, opacidad, color, y en determinados
casos, propiedades antioxidantes.

Además de los pigmentos, intervienen también en la formulación de las pinturas unos productos
inertes denominados vulgarmente cargas, que en un principio se añadieron a las formulaciones en
sustitución de parte de los pigmentos para abaratar su coste, pero que actualmente desempeñan un
papel importante en la composición de las pinturas, ya que se trata de productos de calidad
especialmente estudiados para conseguir determinados efectos: aumentar la resistencia mecánica,
aumentar el cuerpo de la pintura para aplicaciones o espesores superiores a lo normal, conseguir el
grado de matidez deseada, etc.

d) Existen además otros compuestos que se añaden a las pinturas en pequeñas proporciones para
mejorar alguna de sus propiedades y que reciben el nombre general de aditivos, y se acostumbra a
designarlos con el nombre del defecto que combaten, como antiespumante, antifloculante, etc.


LA FORMACION DE PELICULA:

Una vez aplicada la pintura sobre un substrato, se produce el fenómeno que habitualmente se conoce
como secado, mediante el que la película de pintura líquida se transforma en una capa sólida. El
fenómeno que regula esta formación de película es el que se conoce con el nombre de polimerización.




La resina o ligante se encuentra en la pintura líquida en forma de grandes moléculas.

Una vez aplicada la pintura, empieza inmediatamente a evaporarse el disolvente, produciéndose
entonces el secado de la pintura como fruto de un proceso de unión entre las diferentes moléculas de
resina. Esta unión puede ser de tipo físico, sin que se produzca ninguna reacción química, o al contrario,
puede ser consecuencia de una reacción química entre las diferentes moléculas de resina, reacción que
recibe el nombre de polimerización. El resultado es en todo caso una masa compacta de resina que
engloba los pigmentos y las cargas.

Esto da pié a separar las pinturas en dos grandes grupos: las de vehículo o resina no reactiva y las de
vehículo reactivo, es decir, las de secado físico y secado químico.

a) Las primeras “secan” por simple evaporación de los disolventes. Al desaparecer las moléculas de los
disolventes que separan y se interponen entre las moléculas de resina, se produce el contacto entre
ellas, uniéndose unas a otras por simple atracción física hasta formar un todo homogéneo. Estas
pinturas necesitan de un ambiente que permita la total y rápida evaporación de los disolventes.

b) En cuanto a las pinturas de vehículo reactivo, precisan para su polimerización, además de la
evaporación de los disolventes, el aporte de un elemento exterior. Se subdividen en pinturas de
vehículo oxidable, que polimerizan por absorción del oxígeno del aire, que hace de puente entre las
diversas moléculas individuales, y las de dos componentes en que la polimerización se consigue por
adición de un endurecedor a la pintura base inmediatamente antes de realizar la aplicación.

A continuación estudiaremos los tipos de resina más comúnmente utilizados, catalogando en los mismos
los diversos productos de nuestra gama. Hay que advertir que en algunos productos no se usa un solo tipo
de resina, sino que combinan dos o más para obtener un buen resultado.


CONSTITUYENTES DE UN REVESTIMIENTO LIQUIDO O PINTURA

A) Resinas o ligantes:

Constituyen la base principal que confiere al producto sus características especiales de brillo,
elasticidad y resistencias químicas. Los distintos tipos de resina dan el nombre genérico a cada
producto, conociéndose y comparándose en mercado por esta denominación

Un revestimiento puede estar constituido por una o más resinas, existiendo siempre una como
principal o mayoritaria, y otras de apoyo, en menor proporción.

1.- Resinas alquídicas:

Las resinas alquídicas provienen de la reacción química entre glicerina y anhídrido ftálico, a los que
se añaden cantidades más o menos importantes de aceites secantes. El resultado es una resina de un
secado más o menos rápido según la cantidad y tipo de aceite que lleva, el grado de polimerización,
etc. pero mucho más rápido al de cualquier aceite secante o combinación del mismo con resina
natural. Su dureza es asimismo mucho mayor, así como la retención del brillo y del color y la
resistencia a la humedad.




Su secado se realiza por absorción del oxígeno del aire, por lo que los espesores aplicados no pueden
ser muy elevados, a fin de permitir una buena penetración del oxígeno hasta lo más profundo de las
capas de pintura.

La resistencia a los disolventes y a los aceites es débil, por lo que se reblandecen bajo su acción.

Las pinturas alquídicas o sintéticas poseen un intervalo de repintado muy estricto. Si el intervalo
mínimo que se indica en las hojas de características de este tipo de productos no se alcanza, hay
riesgo de que se produzcan arrugas y cuarteamientos de las pinturas aplicadas en estas condiciones.

2.- Resinas de clorocaucho:

Se trata de una resina sintética obtenida por cloración del neopreno, y se presenta en forma de un
polvo blanco que hay que diluir en disolventes para que se pueda manejar.

Su secado o polimerización es por simple evaporación de los disolventes, y su gran ventaja es su
rápido secado y su gran inercia química.

Las pinturas al clorocaucho ofrecen acabados duros, elásticos y resistentes a diferentes ácidos y
álcalis en concentraciones moderadas. Representan un avance en este sentido frente a las resinas
alquídicas, ya que pueden ser usadas, bajo formulaciones adecuadas, en inmersión. Su durabilidad es
buena, pero muestran tendencia a calear, y no resisten a los aceites vegetales y animales, grasas y
disolventes, especialmente los aromáticos. Pueden ser repintadas en cuanto están secas y no
presentan intervalos máximos de repintado, puesto que las resinas al clorocaucho son siempre
solubles en disolventes aromáticos, ésteres y cetonas, lo que hace que al repintar una pintura de
clorocaucho envejecida se produzca una dilución parcial de la resina superficial por acción de los
mismos disolventes de la pintura, lo que asegura una magnífica adherencia.

3.- Resinas vinílicas:

Son también resinas sintéticas parecidas a las de clorocaucho, pero su secado es más rápido y su
resistencia química, retención de brillo y durabilidad son superiores al caucho clorado. Presentan
excelente resistencia al agua, a los ácidos y a los álcalis, a los aceites, grasas y ceras de origen
mineral, vegetal y animal. Su permeabilidad es muy baja. Su aplicación a brocha y rodillo no es
indicada debido a su secado rápido; y precisamente por esto tienen escasas propiedades
humectantes, lo que obliga a aplicar las pinturas vinílicas sobre superficies de acero muy bien
preparadas.

Presentan la propiedad de ser solubles en sus propios disolventes, al igual que el clorocaucho, lo que
asegura la adherencia entre capas.

4.- Resinas epoxídicas:

Son productos que tienen la propiedad de reaccionar con agentes alcalinos del tipo de las poliaminas
y poliamidas, proporcionando compuestos de gran dureza y tenacidad. La reacción se produce a
temperatura ambiente y en su inicio presenta una elevada velocidad, que decrece con el tiempo, y la
reacción no se puede dar por terminada hasta pasadas aproximadamente dos semanas. Sin embargo,
en unos pocos días alcanza el 90% de todas sus propiedades.




El producto final presenta diferentes propiedades según el tipo de endurecedor utilizado, pero en
general podemos decir que su resistencia mecánica y química es excelente, especialmente al agua y a
los álcalis, así como a los diferentes tipos de disolventes, ya que el producto final es totalmente
distinto de la resina epoxi original y del endurecedor, tratándose de un producto nuevo con
propiedades distintas.

Sus inconvenientes principales se refieren a su presentación en dos envases separados (pintura
fabricada con resina epoxi por un lado y endurecedor por otro) que deben mezclarse inmediatamente
antes de la utilización, mezcla que tiene una duración limitada. Se inicia en el envase la reacción
entre los dos componentes, con lo que la mezcla se espesa progresivamente hasta la solidificación
total.

Otro inconveniente importante es que el curado se vuelve muy lento por debajo de 15ºC y puede
considerarse prácticamente inexistente por debajo de 5ºC, temperatura mínima a la que se pueden
aplicar las pinturas epoxídicas.

Los intervalos de repintado son muy estrictos en cuanto al máximo se refiere, ya que en un sistema
de varias capas, la capa precedente debe estar seca al tacto, pero no dura, ya que su polimerización
excesiva provoca un fallo en la adherencia de la capa posterior. Este tiempo máximo de repintado
depende de la temperatura.

La posibilidad de fabricar resinas epoxídicas líquidas de baja viscosidad ha traído como consecuencia
la fabricación de pinturas exentas de disolventes, de gran interés para su aplicación en espacios
cerrados y de gran resistencia química y mecánica.

5.- Resinas de poliuretano:

Se trata de unas resinas que, como las epoxídicas, curan o endurecen bajo la acción de
endurecedores especiales, y por un mecanismo parecido al de las resinas anteriormente estudiadas.
Su gran ventaja sobre ellas es que su retención de brillo y color es superior, siendo las pinturas de
poliuretano las que por más tiempo conservan su brillo y color iniciales (lo cual es muy importante en
pinturas blancas) de todas cuantas se conocen.

Como características principales, aparte del mencionado brillo y color inicial, cabe hacer mención
especial de su gran elasticidad (muy superior a la de las resinas epoxi) con unas prestaciones frente a
los problemas de dilatación del acero, insustituibles en la mayor parte de trabajos a realizar.
También cabe destacar como se merece su alta resistencia química, lo que las hace copar los
primeros puestos en cuanto a especificaciones se refiere.


B) Pigmentos:

Como hemos dicho son productos sólidos en polvo, que se añaden al vehículo de dispersión formando
una mezcla homogénea, que al aplicarla a la pintura, comunican a la misma opacidad y color, a la vez
que le dan cuerpo y mejoran su resistencia mecánica. En ciertos casos comunican a la pintura
propiedades antioxidantes.

1.- Pigmentos inertes:




Son aquellos que cumplen con todas las misiones anteriormente reseñadas, excepto la de comunicar
propiedades antioxidantes a la pintura. Se trata de diversos tipos de compuestos minerales y
orgánicos, que estudiaremos a continuación.

Los pigmentos más usados con gran diferencia sobre los demás, son los blancos, empleados para
fabricar pinturas de este tono y de tonos claros. De entre todos los pigmentos blancos existentes, el
más utilizado en la actualidad es el dióxido de titanio, porque es el más blanco y el que a igualdad de
peso posee mejor capacidad.

En cuanto a los pigmentos coloreados, pueden dividirse en dos grandes grupos. El primer grupo está
formado por los pigmentos inorgánicos o minerales, en el que encontramos el óxido de hierro, los
azules de hierro, los verdes y amarillos de cromo, los naranjas y los rojos de molibdeno, los óxidos de
hierro rojos y amarillos, los amarillos y naranjas de cadmio, etc. Dichos pigmentos, al igual que el
blanco, pueden incorporarse a las pinturas en porcentajes relativamente elevados, con lo que se
obtienen productos de buena opacidad y elevado brillo.

El otro grupo de pigmentos coloreados lo forman los pigmentos orgánicos, que tienen la ventaja de
poseer colores más vivos que los minerales. En este capítulo cabe destacar el rojo de toluidina, los
azules y verdes de ftalocianina y el negro de humo. Dichos pigmentos sólo pueden agregarse a las
pinturas en mínimas proporciones, por lo que la opacidad de los esmaltes coloreados con estos
pigmentos suele ser baja.

2.- Pigmentos antioxidantes:

Se trata de compuestos químicos minerales que intervienen en las reacciones químicas responsables
de la corrosión, modificando su sentido e intensidad, retardando e impidiendo el proceso corrosivo.
Los principales pigmentos antioxidantes son derivados del zinc y sus sales: el cromato de zinc, el
tetraoxicromato de zinc, fosfato de zinc, etc.



3.- Pigmentos metálicos:

Se usan también en la fabricación de pinturas los pigmentos metálicos, bien sea en polvo o en
escamas, a fin de comunicar a las mismas ciertas propiedades antioxidantes. Actualmente los
pigmentos metálicos más usados son: las escamas de aluminio y el polvo de zinc. Las escamas de
aluminio se usan para aumentar la impermeabilidad de productos tales como los bituminosos y para
conseguir acabado metálico. En cuanto a los polvos de zinc, usados únicamente como productos
antioxidantes, hablaremos de su uso al tratar de las imprimaciones ricas en zinc.


C) Cargas:

Las cargas son compuestos minerales de color blanco o neutro, que se emplean por las propiedades
físicas particulares de cada uno, para conseguir determinados efectos, tales como mejora de la
dureza, matizado, aumento del contenido en sólidos sin encarecer excesivamente, disminución de la
tendencia de las pinturas a sedimentar, aumento de la opacidad, etc. Las cargas más importantes son
el carbonato de calcio, el talco y el sulfato de calcio, el sulfato de bario, la mica, la sílice y el caolín.





D) Disolventes:

Los tipos principales de disolventes son:

1.- Hidrocarburos alifáticos, derivados del petróleo. Tienen baja volatilidad y son generalmente
empleados para la disolución de las resinas alquídicas.

2.- Hidrocarburos aromáticos derivados del benceno. Tienen mayor volatilidad y se emplean para
disolución de resinas alquídicas, vinílicas y de clorocaucho. Los tipos principales son el Xileno y el
Tolueno.

3.- Alcoholes, que en diferentes proporciones se usan para equilibrar las mezclas de disolventes que
se emplean para diluir las resinas epoxi y vinílicas, aunque no sean disolventes natos, ni de un tipo
ni de otro. Los más importantes son el Butanol y el Isopropanol.

4.- Las cetonas, que constituyen los disolventes preferenciales de las resinas vinílicas, son productos
de gran volatilidad, siendo su olor fuerte e irritante. Los más importantes son: la Metil-Isobutil-
cetona y la Metil-etil-cetona.

5.- Los ésteres constituyen un grupo de disolventes que podríamos llamar universales, de gran poder
de disolución y que se suelen incorporar a las pinturas epoxídicas, vinílicas y de poliuretano, para
mejorar algunas propiedades.

Los disolventes no sólo sirven para disolver la resina, sino que su papel en la pintura atiende al
proceso de secado y polimerización, de tal manera que la volatilidad del disolvente o mezclas de los
mismos debe estar convenientemente escalonada y de acuerdo con el tipo de resina y pintura con el
que se combina. Si tenemos una resina alquídica de polimerización lenta y la trabajamos con un
disolvente de alta volatilidad, lo más probable es que obtengamos una pintura que seque
rápidamente en superficie, pero que quede blanda en su interior. En muchas ocasiones, incluso se
incorporan a las fórmulas disolventes que no son capaces de disolver por sí solos a la resina, pero que
una vez la resina disuelta en los disolventes apropiados, son admitidos en la fórmula. Esta adición se
hace precisamente para equilibrar la velocidad de evaporación, y en tal caso reciben el nombre de
diluyentes.

Los disolventes se emplean también para preparar mezclas cuya misión es la de ajustar
convenientemente la viscosidad de las pinturas al instrumento de aplicación, ya que según se emplee
rodillo, brocha o pistola, deben efectuarse a veces correcciones en la viscosidad si ésta es demasiado
alta, lo que se consigue mediante la adición de las mezclas de disolventes anteriormente
mencionados.

También son necesarios para limpiar los instrumentos de aplicación.


E) Aditivos:

Se utilizan para mejorar determinadas propiedades, tales como acelerar el secado y endurecimiento
de las pinturas, para reducir e incluso eliminar la formación e burbujas y ampollas en aplicaciones a
rodillo o brocha, etc.