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DAÑOS EN EL AMBIENTE

Es sabido que un 10% de las especies exóticas que el hombre ha introducido en el entorno han
causado importantes problemas, y en algunos casos auténticos desastres ecológicos
En el caso de los cultivos manipulados genéticamente, carecemos de información sobre su
comportamiento e interacción con otras especies en el medio ambiente
Se ha comprobado, sin embargo, que los rasgos transgénicos pueden saltar con relativa facilidad a
otros cultivos y a especies silvestres, diseminándose en el medio con consecuencias
completamente imprevisibles.
La posibilidad de una rápida propagación de los caracteres transgénicos a especies silvestres y su
persistencia ha sido comprobada en diversos estudios realizados a lo largo de los últimos año.
La posibilidad de una rápida propagación de los caracteres transgénicos a especies silvestres y su
persistencia ha sido comprobada en diversos estudios realizados a lo largo de los últimos años
la agricultura ha transformado profundamente los ecosistemas desde hace milenios, la vida
silvestre depende del paisaje agrícola. Los cultivos transgénicos pueden tener un importante
impacto en Naturaleza, directo -por sus características- o indirecto -por el cambio de prácticas
agrícolas que conllevan-.
Los cultivos transgénicos insecticidas dañan a especies beneficiosas. La práctica totalidad del
resto de la superficie mundial de transgénicos la ocupan los cultivos insecticidas. El aumento en la
utilización de herbicidas asociado a los cultivos transgénicos puede afectar a especies que realizan
importantes funciones en la conservación de un suelo fértil
Aparición de malezas y de plagas resistentes: Uno de los problemas del control de malezas y
plagas basado en la aplicación masiva de un herbicida o pesticida es la aparición de poblaciones
resistentes que anulan la eficacia del producto. A lo largo de las últimas décadas muchas especies
se han hecho resistentes a tantos plaguicidas que su control resulta hoy prácticamente imposible.
En la actualidad existen más de 200 malas hierbas que han adquirido resistencia a los herbicidas,
coincidiendo los expertos en que la aplicación a gran escala de un mismo herbicida en los cultivos
MG favorece de forma alarmante la generación de nuevas resistencias.

Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org/article3177.html






SOLUCION
Evitar la exposición a contaminantes tóxicos comienza con el principio precautorio que implica que
antes de usar un producto o realizar una actividad, reflexionemos sobre el daño que podría causar.
Si bien es posible que individual y colectivamente tomemos medidas para evitar al máximo los
daños, también debemos exigir que los dueños de los negocios y nuestros gobiernos le den más
importancia a la salud de la gente (rica y pobre) y al medio ambiente que a las ganancias
personales y de las empresas.
Muchas de nuestras actividades diarias influyen en la cantidad de productos tóxicos (como los
fertilizantes que se utilizan al sembrar vegetación no perteneciente al estado) a la que nos
exponemos. Si bien no es posible controlar la exposición diaria a ciertos productos tomando
decisiones personales, podemos limitar la exposición a otros si optamos por medidas que
contribuyan a la seguridad y la salud de nosotros, nuestras familias y nuestras comunidades.
Estas decisiones personales frecuentemente conducen a acciones comunitarias, puesto que
pronto entendemos que es imposible para una sola persona controlar el daño que causan los
productos tóxicos.
No podemos escoger el aire que respiramos, el agua que bebemos o los materiales con los que
nuestros empleadores nos hacen trabajar, y con frecuencia no sabemos a qué nos exponemos en
lo que comemos o los productos que usamos.
Por eso es necesario organizarnos para hacer que los productores y los gobiernos reduzcan el uso
de productos tóxicos y la amenaza de la contaminación tóxica. Si muchas personas entienden que
un producto es muy dañino, aunarán sus esfuerzos y podrán producir cambios.