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ALGUNOS LINEAMIENTOS NECESARIOS PARA LA

ENSEÑANZA DE LA QUÍMICA EN EL COLEGIO

La enseñanza y el aprendizaje de la química han estado marcados por su visión como
una disciplina complicada. Ha sido difícil ver su familiaridad y establecer relaciones entre
sus procesos y los fenómenos cotidianos. Teniendo esto en cuenta, diferentes posturas
pedagógicas y didácticas han mostrado la necesidad de conocer cuáles son las
dificultades de los estudiantes para lograr un verdadero aprendizaje.

La enseñanza de la Química se halla en crisis a nivel mundial y esto no parece asociado a
la disponibilidad de recursos de infraestructura, económicos o tecnológicos para la
enseñanza, ya que en “países ricos” no se logra despertar el interés de los alumnos.

Esta paradoja implica la imperiosa necesidad de replantearse qué, para qué, para quiénes
y cómo enseñar química, a las nuevas generaciones. Por ello es que en el presente
trabajo se plasmarán algunos lineamientos necesarios para la enseñanza de la química.

Antes de iniciar, creo conveniente definir enfoque pedagógico como:

“El enfoque pedagógico se fundamenta en el concepto de educación para la formación y
el desarrollo humano integral y social. Se dirige la atención hacia el estudiante desde
unos supuestos previos para tratarlos acertadamente, por lo cual el pedagogo lo expone
con claridad, esto sirve para educar o enseñar, sobre el punto específico a tratar.”

Desde esta definición, lo que importa es el estudiante. Ya desde Piaget, Novak y Ausbel
se ha dejado claro que es importante conocer las ideas con que llegan los estudiantes al
aula para estructurar una enseñanza efectiva que lleve a la verdadera construcción de
conocimiento en el ámbito escolar.

Entonces, acá tenemos un rasgo característico (lineamiento) de la enseñanza de la
química: el conocer qué problemas tienen y cuál es su origen hará posible mejorar
el aprendizaje.

Pero no sólo conviene conocer las ideas de los alumnos sino también hay que saber
cómo razonan y aprenden para poder ayudarles a construir los conocimientos químicos,
es decir, conocer su estructura cognitiva.

Dentro del pensamiento del estudiante, muchas situaciones están fijas y descritas, de tal
forma que no se preocupa por modificarlas, pues le son útiles. Pero al momento de ver los
contenidos de la ciencia, hay que suponer la transformación de la lógica de su
organización para que sea posible la construcción de interpretaciones más que de
descripciones de los fenómenos.
Otro lineamiento que debe ser imperante en la enseñanza de la química es pasar de la
explicación de las propiedades observables a la explicación de las
transformaciones identificando interacciones entre conceptos, procesos y sistemas. Se
trata pues de trabajar con diferentes ángulos de argumentación.

Cuando no se trabaja con diferentes ángulos de argumentación, se cae en el error que
caen la mayoría de docentes de Química en la escuela, ya que presentan a esta ciencia
como una serie de verdades cerradas y acabadas, separadas del debate y de las
argumentaciones teóricas y experimentales que le dieron origen. Como consecuencia, los
estudiantes se sienten alejados de la Química, ya que ésta no está relacionada con sus
entornos cotidianos, y les resulta irrelevante para sus vidas como ciudadanos.

Es un error considerar que las ideas que tienen los estudiantes se alejan del
conocimiento científico ya que las concepciones que tienen, al ser parte de la cultura
local (en escuelas rurales), hacen parte del proceso de desarrollo científico a lo largo de la
historia. Se puede decir que los alumnos tienen una visión desactualizada o
descontextualizada más no errónea de los conceptos porque fue la misma ciencia quien
alguna vez se fundamentó en ellos para explicar el mundo.

No se trata de aprender procedimientos, de nada sirven las recetas sin
comprensión y de nada sirve la comprensión sin aplicación. Según esto, el resolver
los problemas implicaría un grado de comprensión, contrario a lo que plantea la
enseñanza actual.

La enseñanza tradicional de la Química no tiene en cuenta los significados que los
alumnos dan a las palabras, significados que son hegemónicos en el contexto cultural. Y
la duda que surge es si se debe adaptar el complicado lenguaje químico para que el
alumno entienda o si hay que cambiar el lenguaje del alumno por el lenguaje químico.

Los contenidos escolares no deben ser un fin en sí mismos sino una vía para
desarrollar en los alumnos capacidades. Capacidad de investigar, de cuestionar, de
debatir, de realizar trabajos manuales, etc.

Sería ambiguo y erróneo hablar de formación de seres críticos capaces de construir
explicaciones si se les “obliga” a argumentar en términos preestablecidos.

Aunque la ciencia debe ser objetiva, no todos la aprenden de la misma manera y en las
mismas condiciones. Recordar que los estudiantes al responder como se espera no
quiere decir que en realidad comprendan: puede responder a las exigencias por cumplir
con un requisito o porque sigue la lógica del maestro.

Enseñar química con un ingrediente mágico. La alquimia es el origen mágico de la
química. Enseñar química como magia, significa enseñar preguntas sin la inmediata
presentación de las respuestas correctas. Enseñar con magia significa dejar a los
estudiantes que pregunten y se maravillen bastante tiempo, antes de ofrecerles la
explicación racional que, supuestamente, ellos deberían entender y aprender.

Maravillarse auténticamente inspira a los estudiantes para investigar, para diseñar
experimentos y para esmerarse en encontrar sus propias respuestas. Está en una
precondición esencial para desarrollar la actitud crítica de un investigador.

La participación del estudiante, mediante sus preguntas, puede ser un indicador de la
atención prestada y del interés que tiene sobre el tema desarrollado. Pregunta porque hay
duda, porque hay una NECESIDAD ACADEMICA.

Esto se da cuando el estudiante entiende, relaciona, compara y expresa sus dudas,
sugerencias o comentarios sobre lo trabajado en clase (todo esto debe ser el objetivo del
docente).
 Hacer que el estudiante entienda: Cuando el docente de algún modo hace
llegar el conocimiento como parte de sus vivencias, y los estudiantes
asimilan la información.
 Hacer que el estudiante se exprese: Cuando el estudiante de forma
espontánea interviene (puede ser levantando la mano) para preguntar,
opinar o comentar algún punto que el docente este desarrollando.

Hay que recordar que la participación activa es un indicador del interés y de la relevancia
que tiene el tema para el estudiante. Tradicionalmente, las preguntas del docente pueden
entenderse como un acto de coacción y de mandato a responder lo que se pregunta. El
docente pregunta para evaluar, para evitar la desatención y el desorden

El docente dejó de ser el actor principal desde hace mucho tiempo, pues se entendió que
el estudiante es tan o más importante que él. El docente de Química debe dejar que
sus estudiantes manipulen los equipos de tal forma que puedan desarrollar la agudeza
y seguridad de sus sentidos.

El modo de trabajar en el laboratorio, y porque no en el aula, debe ser una característica
de la formación científica. Esto conlleva que los estudiantes compartan con sus
compañeros las conclusiones de sus trabajos, y de esta manera enriquecer sus
anotaciones y llegar a un verdadero trabajo en equipo.

La técnica del redescubrimiento es una buena opción, claro está, que la situación de
los centro educativos del país no permite (por falta de materiales, infraestructura y/o
reactivos) que cada estudiante lleve a cabo una experiencia y derive de ella las relaciones
existentes entre el mundo real y las teorías científicas.

En general, enseñar quimica se considera necesario por las siguientes razones:
 Desarrollar el pensamiento reflexivo y crítico.
 Conocer las ciencias y valorarlas para mejorar su calidad de vida.
 Ser rigurosos en el trabajo
 Descubrir que toda acción va acompañada de ciertos procedimientos
 Buscar la verdad de los hechos y los fenómenos que ocurren en el universo.
 Por el valor formativo intrínseco al entusiasmo, el asombro y la satisfacción
personal que puede provenir de entender y aprender acerca de la naturaleza.

Se han planteado muchas formas de enseñar la ciencia, entre ellos: El aprendizaje por
descubrimiento, el aprendizaje significativo, mediante mapas conceptuales,
mediante conflictos cognitivos (teoría de Piaget), La Teoría del procesamiento de la
Información, la resolución de problemas, etc.

El objetivo que se debe perseguir, como se ha mencionado anteriormente, es que los
alumnos creen su propio sistema de representación del mundo, producto de la interacción
entre sus ideas y el conocimiento dado en la escuela, objetivo que será más fácil de
alcanzar a partir de estrategias de enseñanza basadas en la utilización de modelos que
permitan la manipulación y el contraste de la información, y la posterior expresión
lingüística de los argumentos o ideas que se generen.

Pero al parecer no hay una receta exacta, pues la complejidad del proceso enseñanza-
aprendizaje se ve incrementada si se toman en cuenta variables como: estilo de
aprendizaje de los estudiantes, equipos disponibles en el aula, facilidad para conseguir
materiales o muestras, dinamismo del docente, entre otras.

En última instancia, después de analizar concienzudamente los pro y contra de los
métodos didácticos disponibles, es el docente el que decide que método utiliza para
enseñar las ciencias naturales.







Bibliografía

 http://colegio.redp.edu.co/josemarti/index.php?option=com_content&view=category
&layout=blog&id=13&Itemid=14
 Gómez Crespo, M. Á., & Pozo, J. I. (1998). El aprendizaje de la química. En P.
Juan Ignacio, & M. Á. Gómez Crespo, Aprender y enseñar ciencias: del
conocimiento cotidiano al conocimiento científico (págs. 149-204). Madrid: Morata.
 http://www.quimicaviva.qb.fcen.uba.ar/v4n1/galagovsky.pdf
 http://www.queciencia.com/2007/09/22/modelos-para-la-ensenanza-de-las-
ciencias/
 http://www.buenastareas.com/ensayos/Quimica/404880.html
 http://www.buenastareas.com/ensayos/El-Aprendizaje-De-La-Quimica-
Un/899230.html