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Editorial 2
Seguir trabajando para un espacio de investigación popular 3
Mi experiencia en el DEI: teología, ideología y lenguaje 4
Obama, 13 claves de su victoria 5
De Suiza al DEI, del DEI a Chiapas 7
Quehaceres mingueros 7
Entreletras 8
Contenido:
Visiten la nueva página: www.dei-cr.org
Anne Stickel, Huyendo del castillo, Alemania, SIF 1998.
San José, diciembre 2008, Año 1 Número 1
2
Han pasado muchas aguas por el DEI y aún sigue lloviendo, son
muchos los pasos y muchas las entradas que han signifcado nues-
tro recorrido y nuestro encuentro. Entre pensar qué hacer y cómo
conectarnos, seguir en diálogo, intercambiar, socializar y cons-
truir formas colectivas de conocimiento; entre seguir guardando
rostros, esperanzas compartidas y el trabajo arduo y cotidiano,
nace este boletín, como una de las respuestas a las expectativas
tantas veces expresadas por quienes han pasado por el DEI, sobre
la necesidad de encontrar herramientas para seguir juntos.
Por tanto, este boletín es un mapa para esbozar los caminos que
se trazan y entrecruzan, los pueblos, las casas, los lotes baldíos
y hasta las complicidades, es decir es un mapa para dibujar todo
aquello que nos permita encontrarnos, localizarnos y no perder-
nos en este enredo que ya es nuestra vida. Servirá entonces para
seguir reforzando los quehaceres de las transformaciones que he-
mos emprendido.
Para que esto suceda es imprescindible que ustedes envíen sus
aportes, las fotografías de sus actividades, lo que ocurre en sus
países y lugares, los impactos de su trabajo o cualquier regalo
que se les ocurra, todo lo que quieran contar o pensar juntos será
bienvenido. Este boletín saldrá al término de cada uno de los
programas del DEI, y les llegará a través de nuestra página web,
en un link espacial, enviaremos algunos por correo electrónico y
unos pocos más por correo normal para quienes no tengan acceso
a la red.
Así que todo lo que tengan para decir, para compartir, para dis-
cutir y preguntar, cualquier cosa que sepan que puede hacer parte
de este boletín, envíenla a red-comunicacion@dei-cr.org, aquí lo
recibimos para poder construir este ir y venir que podríamos lla-
mar entreutopias.
Equipo de Seguimiento
Editorial
San José, 30 de Octubre del 2008
Amigos, amigas del DEI
La evaluación de 2005, los cambios estructurales en el DEI en 2006,
las consultas realizadas en 2007 por el facilitador José Manuel Val-
verde, el encuentro latinoamericano de febrero del 2008 y la elabora-
ción del Plan estratégico 2008-2012, exigieron del personal del DEI
defnir posiciones, dar pasos, aceptar necesarios cambios, adoptar
medidas específcas y concretizar las tareas asumidas.
.
Durante las consultas en 2007, se transmitió la importancia que el
DEI otorga al Programa Seguimiento, el cual incluye la formación de
una RED que relaciona organizaciones amigas, egresados, egresadas
y DEI. Esperábamos la puesta en línea de la página para que tenga-
mos mayor y mejor acercamiento. De hecho, la reorganización de la
página Web permite dar vida a la RED que nos conecta, entre otros
efectos, para compartir noticias, intercambiar experiencias, abrir de-
bates alrededor de pensamientos y eventos y compartir sobre el deve-
nir de nuestras metas.
El lunes 21 de octubre del 2008, Hector Vides de Premper nos con-
frmó la colocación en línea de la página Web del DEI. El martes 22
de octubre, la noticia fue dada a todos y todas las investigadores de
la Institución. El anuncio se hará nuevamente durante la Asamblea
de socios y socias del DEI. Les invitamos a visitar e interactuar en
nuestra página Web: www.dei-cr.org
Queremos dar las gracias a Larry Madrigal por su colaboración. Él
nos informó sobre Premper y nos sugirió solicitar sus servicios para
la página. Durante los meses que duró la programación de la página
Web, pudimos apreciar del personal de Premper el profesionalismo,
la calidad de las relaciones y la efcacia con la cual el trabajo fue
realizado.
Las sugerencias hechas durante las consultas y en el encuentro de fe-
brero caracterizan el tipo de relación, el tipo de seguimiento deseados
por ex talleristas y ex seminaristas. La página Web en sus secciones
“La Gran Familia DEI”, “Informes y Noticias”, “Investigaciones:
Avances y Debates”, ofrecen espacios para el intercambio y genera-
ción de ideas innovadoras para el DEI como un todo.
Lo-a-s siguientes compañero-a-s aceptan integrar un Comité encar-
gado del programa Seguimiento del DEI: Germán Gutiérrez (Investi-
gador), Wim Dierckxsens (Investigador), Gabriela Miranda (Investi-
gadora docente asistente), Vilma Paola Hinkelammert (Investigadora
docente asistente), Yanet Martinez (Investigadora docente asistente).
A este equipo deseamos mucho entusiasmo, mucha creatividad en
sus propuestas de animación de la RED. El equipo entrará pronto en
contacto con cada uno/cada una, para darle forma al Seguimiento.
Un cordial saludo a cada uno, a cada una.
Maryse Brisson
Directora-DEI
CARTA DE LA DIRECCIÓN
Diciembre 2008, Año 1 Número 1
San José, Costa Rica
Editores:
Edgar Suárez
Gabriela Miranda
Yanet Martínez
Vilma Hinkelammert
Wim Dierckxsens
Colaboradores:
Isabel Rauber Marianne Strub
Fernando Torres Warner Benítez
Manuel Kunze
Amediacuadra (Edgar Suárez)
Imágenes:
Anne Stickel
Rodolfo Morgani
Amediacuadra (Oscar Heredia)
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Casa común
Seguir trabajando para que el SIF sea un
espacio de investigación popular
Hace unos días terminó el SIF. Para quienes hemos vivido alguna
de las experiencias formativas en el DEI, el fnal de uno de estos
ciclos, y la partida hacia nuestros países, más que un cierre implica
una apertura. Casi todos y todas regresamos a nuestras responsabi-
lidades y por lo general, deseamos -y se nos solicita- compartir lo
vivido durante los meses de estancia en el DEI.
Y ¿qué pasa en el DEI cuando los/as participantes regresan a sus
países?Podría decirse que suceden muchas cosas. Pero quiero cen-
trarme especialmente en una. ¿Qué piensan Anne Stickel y Mario
Zúñiga, coordinadores de este SIF junto con Sonia Conejo, respecto
de lo que ha sucedido en estos meses?
Este SIF:
Mario: Antes de que comenzara el SIF yo tenía una expectativa que
se cumplió: poder dialogar con personas de diferentes comunidades
de América Latina sobre sus problemas concretos en el marco de
ideas DEI. Es necesario formar una comunidad de diálogo con dife-
rentes personas de América Latina y eso se hace posible mediante el
intercambio con las personas que vienen al SIF. Eso siempre es más
que la suma de informaciones sobre los países que podamos recibir
por otras vías. Siempre que se puede dialogar con las personas que
vienen de diversas experiencias comunitarias, se puede tener una
panorámica de lo que ocurre en América Latina desde las experien-
cias de sus comunidades.
Anne: Con esta edición del SIF hemos confrmado la importancia
que tiene este espacio de formación con énfasis en investigación
desde el DEI, en diálogo con las personas que asisten al mismo.
Hemos logrado mantener el SIF como uno de los pilares de forma-
ción del DEI. En la actual coyuntura, uno de los desafíos grandes
para 2009 consistirá en potenciar esta actividad con una estructura
y metodología que sirven a su objetivo: apoyar a personas de movi-
mientos sociales, organizaciones no gubernamentales y CEBS, de
tomar un tiempo para investigar sobre un tema de necesidad desde
la comunidad en la que enraízan, para así apoyar el compromiso
con un trabajo hacia mejores condiciones de vida.
Mario: Por diferentes circunstancias el número de participantes de
este año fue de ocho, en
contraste con los ante-
riores es menor. Com-
partir con este pequeño
número de personas fue
valioso para nosotros
y permitió una profun-
dización en cada una
de sus experiencias de
vida. Siento que logra-
mos hacer una buena
interacción, y los resul-
tados han sido muy bue-
nos.
Anne considera que en este SIF, fue un aporte interesante: “la
presencia indígena y en varios trabajos la temática de la tierra.
Esto signifcó un importante aporte, porque nos permitió sentir-
nos tocados y acercarnos a una ética que refeja un hacer o ser
parte de la naturaleza y del mundo junto con la naturaleza. Esta
cosmovisión de la relación con y desde la tierra nos acerca al
tema de la solidaridad que no nos sea impuesta; sino que salga
otra vez de nosotros y nosotras mismos/as. Era muy interesante
además, percibir cómo estas dos personas por su modo de ser
hicieron sentir a las y los demás esta ética, ofreciendo por su
modo de ser una cierta empatía, cercanía hermana/o.”
Con respecto a las investigaciones realizadas, Mario afrma:
“Los resultados de investigación superaron mis expectativas.”
Y Anne: “Yo considero que los resultados son muy buenos y
confrman que este tipo de espacio de investigación tiene senti-
do, tanto aquí en el DEI, como para las personas que vienen y
el tipo de trabajo para el cual se ha fundado el DEI.”
Los retos
Mario: El acompañamiento es un reto para el próximo año.
Hay que lograr que se produzca un acompañamiento entre los/
las asistentes. Hay gente que tiene experiencia en investigación
y gente que no la tiene. Hay que generar espacios de acompa-
ñamiento en metodología de investigación, análisis de investi-
gaciones y en formatos de redacción.
Eso signifcaría que, desde el SIF generemos la disponibilidad
para que se den, entre los/las participantes esos espacios. Para
que juntos/as desarrollemos la idea de que trabajando en grupo
las cosas toman sentido. Para que seamos capaces de establecer
una interacción más activa y enriquecedora entre las personas
que llegan al SIF, y eso se traduzca en propuestas de trabajo
para el DEI.
Anne: Tenemos que enfatizar en las diferentes posibilidades
que ya hay para publicar los trabajos que se realizan en el SIF:
la revista Pasos, ediciones de libros, apoyo a ediciones de li-
bros en otros países. Pero claro, también ver cómo acudir a
otros medios: ver cómo podemos utilizar la red para dar a co-
nocer esos trabajos. Esa es una forma de valorizar el trabajo de
cada una de las personas que vienen al seminario.
El SIF sigue los objetivos del
DEI. Por eso pensamos que de-
bemos seguir trabajando para
que el SIF sea un espacio de in-
vestigación popular. Este es un
gran reto, y estamos asumiendo/
hemos asumido este compromi-
so como Equipo del DEI, y así
ser feles a las necesidades de las
comunidades con las que nos re-
lacionamos, y a los objetivos del
DEI.
4
Casa común
Todas las cosas que han surgido, nuevo saber,
nuevas ideas que están creciendo y presuntos
puntos de vista fjos que están tambaleando
ahora y que tuve que modifcar – para todas
estas cosas no hay palabras sufcientes y so-
bre todo no palabras de un
lenguaje científco.
A partir de las primeras se-
manas mi objetivo fue llegar
a conocer los distintos aspec-
tos del trabajo en el DEI, al
menos tan superfcial y como
primera impresión como es
posible en una semana o en
estos tres meses.
Una cosa que no es natural (
o clara) para mí y que quiero
refejar un poco más es des-
de cuál punto de vista estoy
pensando, de cuál cultura,
de cual país. Claro que sí, de
un punto de vista occidental,
europeo, alemán – pero tam-
bién es verdad que trataba y
trato de pensar desde el pun-
to de vista de aquí. Solo así
- me parece - es posible estar
escandalizado, permitir cambio y preguntar,
modifcar o renunciar a verdades presunta-
mente fjas y seguras.
Entonces una lección importante para mí fue
que no tengo - en cierto sentido – puntos de
vista. Eso signifcaría una posición fja, una
infexibilidad, asegurarme en la pasividad de
la defensa, en la resistencia de mis verdades
– eso no quiero.
Lo que veo aquí: por un lado está bien pen-
sar fexible, permitir choques y ‘reformas’ en
pensar– pero para argumentar, para hablar
no solo abstracto no son sufcientes estos
desarrollos de ciertos puntos de vistas, sino
tambien necesitamos algunas verdades que
no son fexibles, sino están fjas y profundas
en la persona - convicciones -, algo como
una ley fundamental. Algunas convicciones
de aquí para mí son: el No a matar de Franz;
y, en cada situación, en cada sistema, en cada
unión de personas, vale primero el ser huma-
no como sujeto – y después la ley.
Y estas convicciones desde las cuales hay que
argumentar o pensar son un núcleo, que es
en el fondo el núcleo de nuestra identidad,
sobre todo necesario en una sociedad abso-
lutamente fexible y rápida como la nuestra, y
con muchísimas verdades al mismo tiempo.
Desde mi punto de vista anterior no vivimos
en una ideología. Los grandes ideologías son
pasadas desde 1989 y con el fracaso del socia-
lismo real es obvio que el capitalismo no es
una ideología sino el único sistema posible.
En este sentido fue verdad la tesis de Francis
Fukuyama del fn de la historia.
Lo que me parece desde el punto de vista del
DEI y me parece tambien desde el punto de
vista de América Latina, hay un sistema, hay
una ideología, y es la ideología peor posible.
Dice esta ideología que el mundo está como
está y no hay que cambiar algo. El siglo XX
enseñaba que la realización de utopías solo
termina con destrucción y muerte. Y las
personas que arriesgan decir, otro mundo es
posible – o luchan por eso – llamamos terro-
ristas (o como dice la Nación (2001) al pen-
samiento radical y critico: “Terrorismo inte-
lectual”.) Entonces ahora estamos contentos
con lo que tenemos, la realidad es el capita-
lismo. Democracia, libertad y bienestar solo
son posibles con el capitalismo. Nosotros ve-
mos que hay un error en esta Fe, porque hay
muchísima desigualdad, pobreza, injusticia,
no solo en el así llamado tercer mundo, sino
también en el mismo occidente. Pero el mun-
do no es perfecto, somos seres humanos.
Para mí eso también es una ideología de la
resignación. Y si escucho muchas personas
de mi familia o de mis amigos en Alemania
–funciona perfectamente.
Una pequeña cosa que fue muy interesante
para mí sobre todo durante el proyecto grupal
es que hay muchísimos ejemplos de un len-
guaje nuevo como en 1984 de George Orwe-
ll: el sistema necesita un lenguaje que puede
encubrir la realidad porque esta realidad está
en contradicción con los valores y leyes fun-
damentales del sistema (como democracía,
igualdad, solidaridad, humanismo...)
Entonces el lenguaje llama
globalización al neocolo-
nialismo. La construcción
de carreteras para la ex-
plotación de recursos se
llama medidas de infraes-
tructura. Moderno trabajo
de esclavos en maquilado-
ras se llama creación de
nuevos puestos de traba-
jo. Expulsión de indígenas
de sus pueblos y campos
se llama protección de la
Biodiversidad. La destruc-
ción de la economía local,
de la agricultura y la inun-
dación de los mercados
con importaciones bara-
tas de consorcios multi-
nacionales se llama libre
comercio.
Otro aspecto del lengua-
je es el pensamiento en –
Franz los llama – Maniqueísmos que aquí he
visto por primera vez concientemente. Pare-
ce que vivimos en un mundo de polaridades
y tenemos un pensamiento que solo funciona
así. Necesitamos más conciencia de esta ma-
nera de pensar y tratar de superarla.
Me gustaría un trabajo que no piensa en estas
polaridades pero hasta ahora me parece im-
posible. Incluso en palabras como paradoja,
contradicción ... se oculta el maniqueísmo.
Una comunicación intacta signifca un con-
tacto entre personas en el sentido emocional
y cálido o mental – precisamente como su-
jetos. Las fronteras de entender se enseñan
más alla de razón y demostrabilidad – por
ejemplo en la fe, que está más allá de las pa-
labras. Las palabras fragmentan el mundo,
solo amor puede crear una unidad, este es el
camino del cara a cara, de entender adecua-
damente.
Imagen: Rodolfo Morgani, SIF 2008
“Mi experiencia en el
DEI: teología, ideología y
lenguaje”
Por: Manuel Kunze, Alemania, SIF 2008.
5
Opinión
“Obama, 13 claves de su
victoria”
Por: Isabel Rauber, Argentina, SII
1995.
El triunfo de Obama marca una incisión en
la historia política estadounidense. Junto a los
triunfos de Lula y de Evo, y -a pesar de las
marcadas diferencias que existen entre sus
trayectorias, sus propuestas y los actores que
representan-, habla a las claras de la fuerza
convocante de la esperanza como motor mo-
vilizador de los pueblos en los tiempos ac-
tuales.

Lo sobresaliente de la victoria de Obama no
radica en su color. El es un líder afrodescen-
diente y, en tanto tal, estimula a que se pro-
yecten en él –a su medida- las miradas que
evocan a Martin Luther King Jr, Malcom X,
Ángela Davis y tantos otros miles de pares
golpeados, vilipendiados o asesinados por
el sistema. Pero su proyección como fgura
política no se centró en ello; estuvo marcada
por las banderas que levantó, los postulados
que invocó y las puertas (oportunidades) que
prometió abrir.
No se presentó tampoco como
alternativa al sistema; buscó
su elección dentro del sistema
[norte]americano, pensando y ac-
tuando como [norte]americano.
Rescatar y resaltar el “espíritu
[norte]americano”, apelar a sus
mejores acervos político-cultura-
les, fue precisamente lo que rubri-
có la fuerza cultural de su mensaje
y constituyó el eje vertebrador de
su estrategia para la victoria. El
derrotero de su brevísimo cami-
no a la Casa Blanca lo anuncia al
mundo como un hábil estratega
político. De ahí que resulte intere-
sante destacar un grupo de claves
que lo condujeron al triunfo.
- Desde su surgimiento como líder
político, Obama tuvo claro que
para llegar a ser Presidente hay
que sentirse Presidente y actuar
como tal. Para él, la presidencia
no se protagoniza el día después del triunfo
electoral, sino al revés: con las elecciones se
corona lo que ya se es. Su discurso del 2004
así lo evidencia claramente: habló para todos,
invocó los valores, el ideario y los imaginarios
del legendario y ahora vilipendiado “espíritu
[norte]americano”. Apoyándose en ello con-
vocó a jóvenes y viejos, hombres y mujeres,
ricos y pobres, blancos y negros, demócratas
y republicanos… y así lo reiteró en el discur-
so que pronunció luego de su triunfo. Esto
lleva a otra clave:
- No sectorializó su participación ni su repre-
sentación. No se asumió nunca como voce-
ro o representante de los negros. No apeló
a las armas de la justicia racial pretendiendo
desde allí conquistar “el derecho” a la Pre-
sidencia. Haciéndose eco del fracaso de Jes-
sie Jackson, por ejemplo, se presentó como
[norte]americano, es decir, no como un ne-
gro, sino como un político con capacidad
para representar a todos, como el Presidente
ideal de los [norte]americanos. Para ello,
- No se auto-acorraló ni se dejó acorra-
lar. Invocó valores omnipresentes, asenta-
dos (aunque relegados) en la idiosincracia
[norte]americana: rescató al país de las opor-
tunidades para todos, del reino de la libertad
y de la democracia como vía. Y así lo mostró
y demostró –entre otras cosas- disputando
por su candidatura desde las primarias.
- Consciente de que la fuerza de la política
radica en la sociedad, confó su candidatura
a la ciudadanía y no a los acuerdos –aunque
los hubo- con la cúpula demócrata. No fue
designado ni nominado por un grupo, sino
venciendo en la disputa democrática cuyos
valores reivindica y encarna.
- No invocó cuestiones del pasado, no llamó
a tomar revanchas, ni se refrió a los obstácu-
los. Mostró las posibilidades latentes presen-
tes y futuras, y convocó a sus conciudadanos
a hacerlas realidad.
- Levantó con fuerza la idea de oportunidad y
de cambio, siendo esta última la palabra más
reiterada de su campaña. Y no por casuali-
dad, sino porque es la piedra angular de cual-
quier posibilidad de salida de la inocultable
crisis profunda en la que se encuentra el país
y más aún, el sistema capitalista que éste ani-
ma. Con ello,
- Supo identifcar y llegar a los sectores socia-
les claves poseedores de la energía y fe nece-
sarias para empujar el proceso en dirección al
cambio y las oportunidades: los jóvenes y la
clase media con ambiciones de movilidad so-
cial ascendente, muy golpeada por la crisis. Y
no se equivocó: fueron la fuerza social central
de la campaña y el voto Obama.

- No se comprometió radicalmente con nada:
no defnió el sentido ni los contenidos de los
cambios y las oportunidades; permitió que
cada uno depositara en sus palabras un con-
tenido propio. Con lo cual,
- Estimuló la fantasía presente o dormida,
y apeló a los sueños y la imaginación como
vía para enfrentar el “realismo” aplastante y
mediocre del mercado y el guerrerismo que
invocaba Mac Cain, en su decadente convo-
catoria a profundizar el neoliberalismo.
- Frente a la chatura y mezquindad de “Joe
el fontanero”, su discurso sencillo (pero no
simple) apeló a la solidaridad y a la paz, e in-
vocó a lo mejor de los hombres y las mujeres,
sabiéndolos deseosos de recuperar su orgu-
llo y autoestima como país, tan vilipendiados
por la administración Bush. Todo ello fue
signando su arrollador carisma.
Imagen: Bob Row, http://gloriamundi.blogsome.com/2008/02/20/obama-latam/
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6
- No se presentó como “el cambio”, sino
como la oportunidad para hacerlo. Con lo
cual convocó a millones a acompañarlo,
para protagonizar entre todos la desafante
aventura de recrear América y el mundo.

- Esto signifca o puede signifcar también,
recrear las relaciones entre Norteamérica y
Latinoamérica. Y con ello despertó esperan-
zas más allá de sus fronteras. Entreabre una
delgada puerta hacia la posibilidad de poner
fn al bloqueo a Cuba, hacia la posibilidad de
cesar el injerencismo desestabilizador y gol-
pista en los procesos de Bolivia, Venezuela
y Ecuador (para solo mencionar algunos),
y construir interrelaciones diferentes con el
continente, basadas en principios de respeto
a las integridades y designios nacionales en
todo el planeta.
- No habló para Mac Cain ni para Hilary. No
habló para un sector social en particular. No
llamó a votar a favor de algunos (un sector),
ni contra los otros (los republicanos), sino in-
vocando el nosotros. Y con un lenguaje claro
y directo se dirigió siempre a los millones de
estadounidenses a quienes buscaba convo-
car.
La gigantesca victoria de Obama evidencia
que los pueblos -en este caso el de EEUU-,
están por la vida, por la paz. Enseña que el
pueblo [norte]americano, pese a su deambular
“equivocado”, tiene memoria de su valores y
–crisis mediante-, con Obama ha recuperado
la esperanza y la fe en que es posible vivir de
un modo diferente. Él supo despertar esos
sentimientos, invocar los mejores valores de
la idiosincrasia [norte]americana y constituir-
se en el ser humano que la personifca.
Por todo eso ganó.
Esta situación permite también tomarle el
pulso al universo: marca el fn del seño-
río absoluto del realismo cínico del neo-
liberalismo y del racionalismo chato que
imperaron hasta ahora como horizonte
máximo de lo único posible, y anuncia el
retorno de la fe y la confanza en la posi-
bilidad de construir y vivir en un mundo
mejor. Con estas llaves Obama alimentó
la esperanza y estimuló la movilización de
miles de millones de hombres y mujeres
en EEUU, con ecos en todo el plantea.
En cualquier caso, su triunfo no es casual.
Es parte de las oportunidades abiertas
por las luchas de los pueblos. Llega de la
mano del empantanamiento bochornoso
de la tropas estadounidenses en Irak, y
al son de una de las más profundas crisis
del sistema capitalista desde 1929. Esto
muestra también que la incertidumbre se
acepta como alternativa cuando –como
escuché decir a un periodista- “se le ve la
cara al abismo”. Este abismo es la gran ame-
naza para Obama, pero a la vez su gran opor-
tunidad y la de todos.
Indubitablemente, haber llegado a la cima del
país más poderoso del mundo, hacerse cargo
de una administración que es sostén del en-
trelazamiento de acero entre el poder fnan-
ciero y el militarismo guerrerista/imperialista
mundiales, no deja mucho margen para pen-
sar que Obama podrá “hacer lo que quiera”,
aunque todavía no ha expresado exactamente
qué es lo que quiere. Habrá que ver qué de-
fne y cómo se maneja, cómo hace para que
los millones que lo votaron aprovechen las
oportunidades que él abrió, o si -desdicién-
dose- lo cocina todo tras las puertas de la
Casa Blanca.
Algunos se apresuran a tomar distancia y a
vaticinar que su gobierno será un desastre,
que él es (o será) simplemente un instrumen-
to del sistema. James Petras lo defne como
“el candidato de Wall Street” porque, para él,
mientras “la esencia” del sistema no cambie,
nada tiene importancia, y entonces –prácti-
camente- lo mismo le da Obama que Mac
Cain. Chomsky supone que la ideología guar-
da una relación directa de correspondencia
con la pertenencia etno/genética de cada ser
humano, y por tanto defne ideológicamente
a Obama como “un blanco que tomó mu-
cho sol”. Otros se lamentan por la confusión
que –aseguran- va a desatar, y otros alertan
sobre su posible (y aparentemente inevita-
ble) “traición”. La pregunta en tal caso se-
ría, ¿traición a quiénes? Porque Obama no se
planteó terminar con el sistema, ni reclamó la
Presidencia como acto de justicia racial. No
se postuló –reitero- como el candidato negro
de los estadounidenses, sino como el candi-
dato de todos los estadounidenses, es decir,
como el salvador de los estadounidenses y su
sistema social, económico, político y cultu-
ral, y también de su liderazgo mundial, pero
redefniéndolo y reconstruyéndolo desde un
lugar y con modos diferentes al hasta aho-
ra ensayado por los republicanos. No cabría
entonces considerar una “traición” que se re-
úna y pretenda gobernar junto con algunos
de ellos. Habrá que ver en función de qué
políticas, con quiénes y cómo.
Todavía no se estrenó en sus funciones, sin
embargo, las difcultades, los obstáculos y las
amenazas comienzan ya a disputarle el oxí-
geno que respira. Conociendo el historial del
poder [norte]americano no resulta dispara-
tado vislumbrar a Obama transitando por el
corredor de la muerte. Pareciera recomenda-
ble entonces, no precipitarse a realizar juicios
absolutos y, para saber qué atenerse, esperar.
Con Mac Cain todas las puertas estaban ce-
rradas. La llegada de Obama a la Presidencia
concita interés por las puertas que abre o las
que puede –tal vez- llegar a abrir.
Para no cerrar el diapasón del análisis, con-
cedamos que tal vez Obama no quiera hacer
algo diferente a los republicanos. Pero aun
si así fuera, si fnalmente resultara igual que
Bush, ello no borrará el hecho real y concreto
de que el pueblo lo votó por lo que dijo y por
lo que prometió, y las suyas no fueron pala-
bras ni banderas de guerras ni odios, sino de
paz, de vida, de esperanza y de cambio.
Obama es la muestra mundial de que lo apa-
rentemente imposible puede ser realidad.
Desafó la hegemonía ideológica y mediática
del neoliberalismo y con su triunfo mostró
que es posible cambiar, que a pesar de tan-
tas derrotas y desaciertos hay cabida para los
sueños. Y lo hizo con la fuerza de ser -desde
las entrañas-, la encarnación afrmativa de esa
posibilidad.
¿Será realmente capaz de aprovecharla
a favor de su pueblo y de los pueblos
todos?
Ciertamente no sabemos lo que será su
gestión de gobierno. Más aún si tene-
mos presente que en política no exis-
ten garantías, que no hay nada absolu-
tamente inevitable y predeterminado.
Pero vale concluir subrayando que,
cualquiera sean los rumbos que Oba-
ma tome a partir del 20 de enero, nada
modifcará el signifcado trascendente
de su victoria, que ha activado la es-
peranza de todos los condenados de la
tierra, que hoy tienen en él una muestra
palpable de que es posible triunfar. Y
no mañana, sino hoy, ahora.
http://sacatraposmenos.blogspot.com/
7
Poco a poco, llegando de todas partes,
como brotando de la tierra fértil y madura,
mingueras y mingueros caminan la palabra
ancestral, la palabra de la memoria y del si-
lencio, del arrojo y del coraje….llenan cami-
nos, calles y plazas juntando pueblo, organi-
zando, conduciendo, alumbrando… minga
indígena, milenaria y profunda, confrontan-
do el orden de la modernidad capitalista,
confrontando el egoísmo, la indolencia, la
insolidaridad… convocando en el espíritu
comunitario de la igualdad, de la simplici-
dad, de la comunión con la naturaleza y con
la divinidad… uniendo fuerzas dispersas en
torno al sueño milenario de la comunidad
de iguales.
En esta minga de la dignidad y la vergüenza
he querido poner mi corazón de educador
y teólogo popular. Desde la infancia el es-
píritu comunitario me ha abrazado. Quizá
porque fuimos una familia numerosa y po-
bre. Diez hijos e hijas como racimo apiña-
do, como enjambre afectivo sosteniendo
la lucha por la dignidad, por la vida, por la
felicidad. Minga cotidiana haciendo posible
los sueños personales y familiares. En min-
ga nací y en minga crecí. En minga cons-
truimos nuestros proyectos de vida buena
y feliz. Durante más de 25 años he estado
en Dimensión Educativa, espacio de re-
fexión pedagógica y teológica, trabajando
en lo que más me gusta hacer: investiga-
ción, formación, sistematización, asesoría,
acompañamiento, discusión, publicación,
comunicación a partir de procesos de base
donde estamos aprendiendo y produciendo
el saber, el sentir, el amar, el gozar, el soñar,
el luchar. Por ahí, junto a comunidades ur-
banas, cada vez más diversas, más plurales,
más autónomas estamos gestando iniciati-
vas de aproximación, de convergencia, de
articulación. En esta dinámica, emerge con
la fuerza contenida de siglos, este turbión
minguero juntándonos en torno a la palabra
y la memoria que anda.
La minga indígena ha comenzado a desper-
tarnos de nuestros letargos. El letargo epis-
temológico que nos produjo el paradigma
de la racionalidad occidental. El letargo po-
lítico del poder acumulado en estructuras y
estratifcaciones patriarcales. El letargo cul-
tural de la subalternidad y del deseo mimé-
tico. El letargo ecológico de la depredación
y la sumisión de la naturaleza. El letargo
económico de la exclusión, la acumulación
y la codicia. El letargo religioso de la aliena-
ción, la culpabilidad y la jerarquización. El
letargo pedagógico de la reproducción y la
introyección de las ideologías y las espiritua-
lidades opresoras. La minga nos despierta y
en ese despertar nos estamos jugando la dig-
nidad, la libertad y la humanidad. Es tiempo
de mingas, es tiempo de Dios.
Hace siete años siendo estudiante de teolo-
gía mi amiga Mireya Baltodano me platicó
del DEI y me invitó a participar en el ta-
ller socio-teológico y pastoral. No entendí
bien por qué iba a estudiar en un “Depar-
tamento económico” pero sentí que iba a
ser una experiencia muy importante para mi
vida. La risa era grande cuando me di cuen-
ta de mi malentendido sobre el nombre del
DEI y el agradecimiento profundo al vivir
esta experiencia maravillosa de la convi-
vencia y el aprendizaje ecuménico e inter-
cultural en el DEI. Y sí, fue y sigue siendo
una experiencia que marcó mi vida. Tanto
porque mucho de lo vivido y aprendido en
los cursos del DEI forma el corazón de mi
pensamiento y trabajo teológico y pastoral
como también por las amistades creadas en
aquellos meses que siguen siendo redes de
intercambio, de confanza y de compartir.
Desde hace dos años tengo el privilegio de
vivir y trabajar en Chiapas, México. Como
cooperante enviada por una obra misionera
suiza colaboro en un instituto ecuménico e
intercultural de formación bíblica-teológica
en San Cristóbal de Las Casas. Entre otras
cosas nos dedicamos a la prevención de la
violencia familiar y la promoción de la for-
mación pastoral en el acompañamiento de
situaciones de violencia familiar. Este enfo-
que es una de las iniciativas del INESIN para
abordar y superar las inequidades sociales.
En este caso la causada por el patriarcado
con su consecuencia terrible: La violencia es-
tructural, cultural y física contra las mujeres.
Este esfuerzo también se inscribe en la pre-
ocupación central del INESIN: promover
el diálogo ecuménico. Esto en un contexto
donde la presencia de diferentes iglesias es
medio de separación y división comunitaria
y por lo tanto una de las múltiples razones
porque los confictos difícilmente se resuel-
ven, donde el proselitimso religioso es fuerte
y donde algunas iglesias rechazan las culturas
y espiritualidades indígenas, el diálogo inte-
rreligioso e intercultural es muy importante y
puede contribuir a la paz y la construcción de
una sociedad donde quepamos todas y todos.
Estamos en Minga
“De Suiza al DEI, del
DEI a Chiapas”
Por: Marianne Strub, Suiza, Taller 2002
y SILPB 2002.
“Quehaceres mingueros”
Por: Fernando Torres, Colombia, SII 1997.
Foto: Amediacuadra, Minga indígena en Bogotá 2008.
8
Entreletras
Noticia
No has vuelto al lago
A pescar luceros
Y no has regresado al rancho
Para contar cuentos.
No has vuelo a escalar las viejas palmeras
Ni a caminar descalza bajo la lluvia.
Se te olvidó escribir poemas
Con la tinta azul de la luna llena,
Y adivinar en la superfcie amarga del
tinto
El devenir de nuestros hijos.
¿Acaso no sabes
que ha vuelto la utopía?
Warner BeníteZ, Colombia, Taller 2008.

Hoy no debe morir nadie
Hoy no debe morir nadie,
ni los leprosos, ni los exiliados,
ni los vivos, ni los condenados a muerte.
Hoy hay frutos frescos para todos,
frazadas, lámparas encendidas,
un perro en la puerta,
bicicletas rojas
¡perdónenme los de corazón desesperado,
los pintores desconocidos,
los mártires de guerra!
El día de hoy no debe morir nadie,
tampoco yo,
no,
yo tampoco.
Gabriela Miranda, México, Taller 2002,
SIF 2004.

Ciudad
I

Nunca tan lejos de tu seno
ni tanto tiempo
y ahora no sé
cuan largo es el día
Esta lluvia es diferente
no tiene montañas
ni ruido de aviones
ni esas paredes largas
en las que se chorrean
los ojos y los perros
No es que extrañe
tus espejos solitarios
ni tus arrugas de niña
pero solo sé del amor
en tus algas de hierro
y en las albas manuales
de tu muchedumbre
Por eso te imagino
no como eres
si es que eres
sino expuesta a mis costuras
en la quietud de mi nacimiento


II

Podría hablar de tu entraña
recostarme en tus hospitales
y en el miedo prófugo
de tus dedos caídos
nunca sería bastante
para las profundas heridas
de tu corazón rutinario
Pero hoy solo soy un hijo
que busca en tus columnas
alguna distancia para su silencio
por eso no quiero arder
en la madera obvia
de tus reclusiones
sino recuperarme en la tregua
musical de tus botellas
en tu guerra sin papel
ni pedestales
recurro a las hojas que caen
sobre el color de tu refugio.
Edgar Suárez, Colombia, SIF 2008.