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CULTIVO DE LA QUINUA

ANGEL MUJICA, ALIPIO CANAHUA Y RAUL SARAVIA
. REQUERIMIENTOS DEL CULTIVO
. PREPARACION DE SUELOS
. SIEMBRA
. VARIEDADES Y CULTIVARES ACTUALMENTE UTILIZADOS :
DESCRIPCION
. ABONAMIENTO Y FERTILIZACION
. DESHIERBO Y APORQUES
. FENOLOGIA DEL CULTIVO
. CONTROL DE PLAGAS Y ENFERMEDADES
. COSECHA, TRILLA, SELECCION, ENVASADO Y ALMACENAMIENTO
. RENDIMIENTO DEL GRANO, BIOMASA AEREA(FRESCA Y SECA),
INDICE DE COSECHA Y OTROS INDICES
. MECANICA DEL CULTIVO
El estudio y análisis de la agronomía del cultivo de la quinua, reviste importancia puesto
que de ella depende, que la producción sea eficiente y adecuada, asímismo, influye
decididamente en la obtención de un adecuado rendimiento y calidad del producto.
REQUERIMIENTOS DEL CULTIVO
Los requerimientos importantes del cultivo para una adecuada producción son suelo, pH del
suelo, clima, agua, precipitación, temperatura, radiación y altura.
SUELO
En lo referente al suelo la quinua prefiere un suelo franco, con buen drenaje y alto
contenido de materia orgánica, con pendientes moderadas y un contenido medio de
nutrientes, puesto que la planta es exigente en nitrógeno y calcio, moderadamente en
fósforo y poco de potasio. También puede adaptarse a suelos franco arenosos, arenosos o
franco arcillosos, siempre que se le dote de nutrientes y no exista la posibilidad de
encharcamiento del agua, puesto que es muy susceptible al exceso de humedad sobre todo
en los primeros estados.
pH
La quinua tiene un amplio rango de crecimiento y producción a diferentes pH del suelo, se
ha observado que da producciones buenas en suelos alcalinos de hasta 9 de pH, en los
salares de Bolivia y de Perú, como también en condiciones de suelos ácidos encontrando el
extremo de acidez donde prospera la quinua, equivalente a 4.5 de pH, en la zona de
Michiquillay en Cajamarca, Perú.
Estudios efectuados al respecto indican que pH de suelo alrededor de la neutralidad son
ideales para la quinua; sin embargo es conveniente recalcar que existen genotipos
adecuados para cada una de las condiciones extremas de salinidad o alcalinidad, por ello se
recomienda utilizar el genotipo más adecuado para cada condición de pH, y esto se debe
también a la amplia variabilidad genética de esta planta.
Ultimas investigaciones han demostrado que la quinua puede germinar en concentraciones
salinas extremas de hasta 52 mS/cm, y que cuando se encuentra en estas condiciones
extremas de concentración salina el periodo de germinación se puede retrasar hasta en 25
días (Jacobsen et al., 1998; Quispe & Jacobsen, 1999).
CLIMA
En cuanto al clima, la quinua por ser una planta muy plástica y tener amplia variabilidad
genética, se adapta a diferentes climas desde el desértico, caluroso y seco en la costa hasta
el frío y seco de las grandes altiplanicies, pasando por los valles interandinos templados y
lluviosos, llegando hasta las cabeceras de la ceja de selva con mayor humedad relativa y a
la puna y zonas cordilleranas de grandes altitudes, por ello es necesario conocer que
genotipos son adecuados para cada una de las condiciones climáticas.
AGUA
En cuanto al agua, la quinua es un organismo eficiente en el uso, a pesar de ser una planta
C3, puesto que posee mecanismos morfológicos, anatómicos, fenológicos y bioquímicos
que le permiten no solo escapar a los déficit de humedad, sino tolerar y resistir la falta de
humedad del suelo, a la quinua se le encuentra creciendo y dando producciones aceptables
con precipitaciones mínimas de 200-250 mm anuales, como es el caso del altiplano sur
boliviano, zonas denominadas Salinas de Garci Mendoza, Uyuni, Coipasa y áreas aledañas
a Llica, lógicamente con tecnologías que permiten almacenar agua y utilizarlas en forma
eficiente y apropiada así como con genotipos específicos y adecuados a dichas condiciones
de déficit de humedad, sin embargo de acuerdo a los ultimás investigaciones efectuadas se
ha determinado que la humedad del suelo equivalente a capacidad de campo, constituye
exceso de agua para el normal crecimiento y producción de la quinua, siendo suficiente
solo � de capacidad de campo ideal para su producción, por ello los campesinos tienen la
perspectiva de indicar y pronosticar que en los años secos se obtiene buena producción de
quinua y no así en los lluviosos, lo cual coincide exactamente con los resultados de estas
nuevas investigaciones.
En suelos desérticos y arenosos como el de la costa peruana, la capacidad de campo de los
suelos están alrededor del 9 % mientras que en el altiplano peruano los suelos franco
arcillosos alcanzan la capacidad de campo con el 22% de humedad.
En condiciones del sur de Chile, zona de las poblaciones Mapuches (Concepción) la quinua
denominada Quingua, da producciones aceptables con precipitaciones pluviales que
sobrepasan los 2000 mm de lluvia anual, lógicamente con genotipos excepcionales de días
largos y características del grano diferentes a las quinuas de la zona andina. En general, la
quinua prospera con 250 a 500 mm anuales en promedio, en caso de utilizar riegos estos
deben ser suministrados en forma periódica y ligeros, los sistemas de riego pueden ser tanto
por gravedad como por aspersión o goteo; se recomienda efectuar riegos por gravedad en la
sierra y valles interandinos, utilizando poco volumen de agua y con una frecuencia de cada
10 días, considerando al riego como suplementario a las precipitaciones o como para
adelantar las siembras, o cuando se presenten severas sequías, en caso de la costa donde no
hay precipitaciones se recomienda utilizar riego por aspersión por las mañanas muy
temprano o por las tardes, cerca al anochecer, para evitar la excesiva evapotranspiración y
que el viento lleve las partículas de agua a otros campos y no se efectúe un riego eficiente.
En caso de riego por aspersión, la experiencia nos ha demostrado que una frecuencia de dos
horas cada seis días es suficiente para el normal crecimiento y producción de la quinua, en
condiciones de costa árida y seca del Perú. (Cardenas, 1999).
En lo referente a la humedad relativa, la quinua crece sin mayores inconvenientes desde el
40% en el altiplano hasta el 100% de humedad relativa en la costa, esta alta humedad
relativa se presenta en los meses de mayor desarrollo de la planta (enero y febrero), lo que
facilita que prosperen con mayor rapidez las enfermedades fungosas como es el caso del
mildiw, por ello en zonas con alta humedad relativa se debe sembrar variedades resistentes
al mildiw.
En el caso de utilizar riego por goteo, se debe sembrar en líneas de dos surcos para
aprovechar mejor el espacio y la humedad disponible de las cintas de riego.
TEMPERATURA
La temperatura media adecuada para la quinua está alrededor de 15-20 �C, sin embargo se
ha observado que con temperaturas medias de 10�C se desarrolla perfectamente el cultivo,
así mismo ocurre con temperaturas medias y altas de hasta 25�C, prosperando
adecuadamente, al respecto se ha determinado que esta planta también posee mecanismos
de escape y tolerancia a bajas temperaturas, pudiendo soportar hasta menos 8 �C, en
determinadas etapas fenológicas, siendo la más tolerante la ramificación y las más
susceptibles la floración y llenado de grano.
Respecto a las temperaturas extremas altas, se ha observado que temperaturas por encima
de los 38 �C produce aborto de flores y muerte de estimas y estambres, imposibilitando la
formación de polen y por lo tanto impidiendo la formación de grano (Junta del Acuerdo de
Cartagena, 1990), caso observado en la zona de Canchones en Iquique, Chile y común en
los invernaderos de la sierra que no cuentan con mecanismos de aireación.
RADIACIÓN
La radiación es importante, por que regula la distribución de los cultivos sobre la superficie
terrestre y además influye en las posibilidades agrícolas de cada región. La quinua soporta
radiaciones extremás de las zonas altas de los andes, sin embargo estas altas radiaciones
permiten compensar las horas calor necesarias para cumplir con su período vegetativo y
productivo. En la zona de mayor producción de quinua del Perú (Puno), el promedio anual
de la radiación global (RG) que recibe la superficie del suelo, asciende a 462 cal/cm
2
/día, y
en la costa (Arequipa), alcanza a 510 cal/cm
2
/día; mientras que en el altiplano central de
Bolivia (Oruro), la radiación alcanza a 489 cal/cm
2
/día y en La Paz es de 433 cal/cm
2
/día,
sin embargo el promedio de radiación neta (RN) recibida por la superficie del suelo o de la
vegetación, llamada también radiación resultante alcanza en Puno, Perú a 176 y en
Arequipa, Perú a 175, mientras que en Oruro, Bolivia a 154 y en La Paz, Bolivia a 164,
solamente, debido a la nubosidad y la radiación reflejada por el suelo (Frere et al., 1975).
Vacher et al. (1998) determinaron que las condiciones radiativas en el Altiplano de Perú y
Bolivia, aparecen muy favorables para la agricultura. Mencionan que una RG elevada
favorece una fotosíntesis intensa y una producción vegetal importante, y además una RN
baja induce pocas necesidades en agua para los cultivos.
FOTOPERIODO
La quinua por su amplia variabilidad genética y gran plasticidad, presenta genotipos de días
cortos, de días largos e incluso indiferentes al fotoperíodo, adaptándose fácilmente a estas
condiciones de luminosidad, este cultivo prospera adecuadamente con tan solo 12 horas
diarias en el hemisferio sur sobre todo en los Andes de Sud América, mientras que en el
hemisferio norte y zonas australes con días de hasta 14 horas de luz prospera en forma
adecuada, como lo que ocurre en las áreas nórdicas de Europa. En la latitud sur a 15�,
alrededor del cual se tiene las zonas de mayor producción de quinua, el promedio de horas
de luz diaria es de 12.19, con un acumulado de 146.3 horas al año (Frere et al., 1975).
ALTURA
La quinua crece y se adapta desde el nivel del mar hasta cerca de los 4,000 metros sobre el
nivel del mar. Quinuas sembradas al nivel del mar disminuyen su período vegetativo,
comparados a la zona andina, observándose que el mayor potencial productivo se obtiene al
nivel del mar habiendo obtenido hasta 6,000 Kg/ha, con riego y buena fertilización.

PREPARACIÓN DE SUELOS
La preparación de suelos para la quinua es una labor importante, que determinara el éxito
futuro de la instalación del cultivo, por ello, esta debe efectuarse con el esmero necesario,
en la época oportuna, con los implementos adecuados y utilizando tecnologías, formas y
características propias para el cultivo, dado el tamaño reducido de la semilla y dependiendo
del tipo de suelo a ser utilizado.
Antes de iniciar la preparación de suelos es necesario ubicar y seleccionar, aquel que tenga
una pendiente adecuada, de buena fertilidad con textura franco arenosa, que esté bien
nivelada y que no se encuentre en una zona inundable, heladiza, ni demasiada salina, la cual
se reconoce por su morfología, textura, orientación y presencia de plantas indicadoras.
Si la siembra se efectuara en un suelo nuevo o virgen se debe roturar con un arado de
vertedera o de discos de tal manera que la parte externa quede enterrada en el suelo, esta
labor debe efectuarse al finalizar las lluvias, esto implica en la zona andina en el mes de
marzo o inicios de abril, luego proceder a mullir el suelo con una rastra cruzada de discos o
picos ya sea rígidos o flexibles de acuerdo a la textura del suelo; esto permitirá que se
produzca una rápida descomposición del material orgánico.
Una vez se esté próximo a la fecha de siembra se procederá nuevamente ha desmenuzar el
terreno de tal manera que este quede en condiciones óptimas para recibir a la semilla, para
ello se debe pasar una rastra cruzada, seguida del paso, del rodillo desmenuzador y
finalmente una niveladora o tablón de tal manera que el suelo quede bien nivelado y los
terrones desmenuzados. El mismo día de la siembra debe efectuarse el surcado del terreno,
con una surcadora y con el distanciamiento adecuado a la variedad utilizada.
ROTACIÓN DE CULTIVOS
En el caso de utilizar terrenos ya sembrados anteriormente con otros cultivos, es
conveniente rotar con aquellos que no sean de la misma familia y de preferencia usar suelos
en los que se haya sembrado papa u otro tubérculo para aprovechar lo desmenuzado del
terreno y los nutrientes residuales; esto también permitirá la menor incidencia de plagas y
enfermedades del nuevo cultivo.
La rotación que se sugiere en el altiplano es papa-quinua-habas (tarwi)�cebada (avena)-
forrajes (pastos cultivados), en otras condiciones donde solo es posible sembrar quinua,
evitar en lo posible el monocultivo de quinua, pues permite que el suelo se esquilme y la
incidencia de plagas y enfermedades se incremente. En condiciones de costa utilizar la
rotación: papa-quinua-maíz (trigo)-hortalizas-alfalfa.

SIEMBRA
La siembra se debe realizar cuando las condiciones ambientales sean las más favorables.
Esto está determinado por una temperatura adecuada de 15-20 �C, humedad del suelo por
lo menos en 3/4 de capacidad de campo, que facilitará la germinación de las semillas. La
época más oportuna de siembra dependerá de las condiciones ambientales del lugar de
siembra, generalmente en la zona andina, en el altiplano y en la costa, la fecha óptima es
del 15 de septiembre al 15 de noviembre, lógicamente se puede adelantar o retrasar un poco
de acuerdo a la disponibilidad de agua y a la precocidad o duración del período vegetativo
de los genotipos ha sembrarse, en zonas más frías se acostumbra adelantar la fecha de
siembra sobre todo si se usan genotipos tardíos.
Experimentos efectuados en costa indican que se puede sembrar durante todo el año, sin
embargo en el invierno se retrasa el crecimiento y también se deprime la producción.
Cuando no se tenga referencias sobre la fecha de siembra, es conveniente efectuar en la
misma fecha que se siembra el maíz. Existen varios sistemas de siembra en la quinua:
directa, por transplante y asociada a otros cultivos.
Para la siembra directa se utiliza 10 Kg de semilla procedente de semilleros básicos o
garantizados, los cuales han sido producidos bajo control y supervisión de un técnico y con
condiciones especiales de fertilización, control de plagas y enfermedades, labores culturales
estrictas y de cosecha sobre todo Rouging de plantas atípicas, extrañas y eliminación de
ayaras (plantas con semillas de color negro, pardo o amarillentas, del mismo fenotipo que la
variedad cultivada), la siembra directa puede efectuarse al voleo, cuyo uso está siendo
desestimado en los últimos años por los problemás agronómicos que presenta, como
dificultad de las labores culturales, empleo de mayor cantidad de semillas, desuniformidad
de germinación, siendo lo recomendable efectuar en surcos distanciados de 0.40 hasta 080
m, dependiendo de la variedad ha utilizar. En costa se recomienda 0.50 m entre surcos, con
una densidad de 5 Kg /ha; en el altiplano seco de los salares se siembran en hoyos
distanciados a un metro entre hoyos y entre surcos , teniendo hasta 4 plantas por hoyo; este
es un sistema de siembra ancestral, excepcional y único para dichas condiciones secas,
áridas, frías y salinas, utilizando únicamente 3 Kg /ha de semilla seleccionada.
También existen siembras asociadas a otros cultivos sobre todo al maíz en los valles
interandinos, a las habas a la papa y en muchos casos a la cebada y otros como oca en el
altiplano, en algunos casos solo como bordes o como siembras intercaladas o solo presencia
de algunos surcos en otros cultivos.
Existe el sistema de siembra por transplante que se usa en los valles interandinos donde hay
abundante presencia de agua para el riego y últimamente se esta generalizando su uso en la
costa sobre todo para evitar el exceso de plantas que aumenta la cantidad de mano de obra
para el entresaque o raleo que es escasa en la costa e incrementa el costo de producción,
para ello se efectúa una cama almacigera mezclando estiércol, arena y tierra en la
proporción de 1:2:3. luego se surca con la mano a un distanciamiento de 10cm entre surcos
y se siembra a razón de 1 Kg/ha, se aplica riego por aspersión hasta que las plántulas
alcancen una altura de 10-15 cm y se procede al transplante, con este sistema se tiene la
cantidad de plantas necesarias por hectárea, alcanzando en promedio a 200,000 plantas por
hectárea. La profundidad de siembra directa no debe de pasar de los 2 cm puesto que el
tamaño de la semilla no permite mayor profundidad de enterrado.

VARIEDADES Y CULTIVARES ACTUALMENTE UTILIZADOS DESCRIPCIÓN
Actualmente existe gran cantidad de variedades y cultivares utilizados comercialmente en
la producción de quinua. Entre estas tenemos principalmente de Perú, Bolivia, Ecuador,
Argentina, Colombia, Chile, México, Holanda, Inglaterra y Dinamarca.
En el Perú, tenemos: Amarilla Maranganí, Kancolla, Blanca de Juli, Cheweca, Witulla,
Salcedo-INIA, Quillahuaman-INIA, Camacani I, Camacani II, Huariponcho, Chullpi, Roja
de Coporaque, Ayacuchana-INIA, Huancayo, Hualhuas, Mantaro, Huacataz, Huacariz,
Rosada de Yanamango, Namora.
En Bolivia tenemos: Sajama, Sayaña, Chucapaca, Kamiri, Huaranga, Ratuqui, Samaranti,
Robura, Real, Toledo, Pandela, Utusaya, Mañiqueña, Señora, Achachino, Lipeña. En el
Ecuador tenemos: INIAP-Tunkahuan, INIAP-Ingapirca, INIAP-Imbaya, INIAP-Cochasqui,
ECU-420, Másal 389. En Argentina Jujuy cristalina y Jujuy amilacea. En Colombia:
Nariño. En Chile: Canchones, Faro, Lito, Baer II, Atacama. En México: Huatzontle blanco,
Huatzontle rojo., Huatzontle amarillo. En Holanda: NL-6, Carmen, Atlas. En Inglaterra:
RU-2 , RU-5. Dinamarca: G-205-95, E-DK-4.
VARIEDADES DE PERÚ
AMARILLA DE MARANGANI: originaria de Maranganí, Cusco, seleccionada en
Andenes (INIA) y Kayra (CICA-UNSAC), planta erecta poco ramificada, de 180 cm de
altura, con abundante follaje, de tallo grueso, planta de color verde oscuro característico, a
la madurez la planta es completamente anaranjada, periodo vegetativo tardío de 160-180
días, panoja glomerulada, grano grande de color amaranjado (2.5 mm), con alto contenido
de saponina, resistente al mildiw (Peronospora farinosa) y de alto potencial de rendimiento
que supera los 6000 kg/ha, susceptible al ataque de Q�hona-q�hona y a las heladas.
ILLPA-INIA: variedad obtenida en 1997, de la cruza de Sajama x Blanca de July y por
selección masal y panoja surco de la generación F8, posee hábito de crecimiento erecto,
planta de color verde oscuro, con altura de planta de 107 cm, panoja grande glomerulada,
con un período vegetativo de 150 días (precoz), de tamaño de grano grande, de color
blanco, libre de saponina (Dulce), rendimiento promedio de 3100 kg/ha, tolerante al mildiw
y a las heladas.
QUILLAHUAMAN-INIA: originaria del valle del Vilcanota-Cusco, seleccionada,
desarrollada y evaluada, por el Programa de Cultivos Andinos del INIA-CUSCO, a partir
de Amarilla de Maranganí pero de grano blanco, planta erecta sin ramificación, de 1.60 m,
panoja semi laxa, amarantiforme, que le confiere cierta resistencia al ataque de Q�hona,
q�hona, con período vegetativo de 150 a 160 días, tamaño de grano mediano, color
blanco, bajo contenido de saponina, resistente al vuelco, de amplia adaptación que va desde
nivel del mar hasta los 3400 msnm, con alto potencial de rendimiento de 3500 kg/ha,
resistente al mildiw y ataque de q�hona-q�hona.
KCANCOLLA: Seleccionada a partir del ecotipo local de la zona de Cabanillas, Puno,
planta de color verde, de tamaño mediano alcanzando 80 cm de altura, de ciclo vegetativo
tardío, más de 170 días, grano blanco, tamaño mediano, con alto contenido de saponina,
panoja generalmente amarantiforme, resistente al frío, granizo y al mildiw, rendimiento
promedio de 2500 kg/ha, segrega a otros colores desde el verde hasta el púrpura, muy
difundida en el altiplano peruano. Se usa generalmente para sopas y elaboración de kispiño
(panecillo frito en grasa animal que tiene una duración de varios meses).
BLANCA DE JULI: Originaria de Juli, Puno, selección efectuado a partir del ecotipo local,
semi-tardía, con 160 dias de periodo vegetativo, planta de color verde, de tamaño mediano
de 80 cm de altura, panoja intermedia, a la madurez la panoja adquiere un color muy claro
blanquecino, de ahí su nombre, grano bien blanco, pequeño, semi-dulce, rendimiento que
supera los 2300 kg/ha, relativamente resistente al frio, susceptible al mildiw y al granizo,
excesivamente susceptible al exceso de agua. Se utiliza generalmente para la elaboración de
harina.
CHEWECA: Originaria de Orurillo, Puno, planta de color púrpura verduzca, semi tardía,
con período vegetativo de 165 días, altura de planta de 1.20 m, de panoja laxa, grano
pequeño, de color blanco, dulce, resistente al frío, muy resistente al exceso de humedad en
el suelo, con sistema radicular muy ramificado y profundo, susceptible al ataque de
Ascochyta, deja caer sus hojas inferiores con mucha facilidad. El rendimiento es hasta 2500
kg/ha, los granos son usados para sopas y mazamorras (Mujica, 1997).
WITULLA: Selección efectuada a partir de ecotipo local, procedente de las zonas altas de
Ilave, Puno, cultivo generalizado de zonas frías y altas, planta pequeña de 70 cm de altura,
de color rojo a morado con una amplia variación de tonos, panoja mediana amarantiforme,
glomerulada e intermedia, de color rosado, de período vegetativo largo con más de 180
días, grano mediano de color rojo a morado, con alto contenido de saponina, rendimiento
de 1800 kg/ha, muy resistente al frío, sequía y salinidad, así como a suelos relativamente
pobres, resistente al ataque de q�hona-q�hona y al mildiw, en casos de adversidades
abióticas inmediatamente deja caer sus hojas inferiores con facilidad, raíz muy ramificada y
profunda, presenta movimientos nictinásticos muy pronunciados sobre todo como defensa a
la sequía y frío.
Foto. 1. Variedad Kancolla de Peru

Foto. 2. Variedad boliviana

VARIEDADES DE BOLIVIA
HUARANGA: Material obtenido de la cruza de S-67 (línea de la var. Sajama) x Real
488 de Salinas de Garci Mendoza mediante selección masal y panoja surco, se
caracteriza por tener habito de crecimiento erecto, panoja glomerulada, tamaño de
planta mediana de 88 cm de altura, color de planta verde, con periodo vegetativo
de 160 días, color de grano blanco y de tamaño grande (2.2. a 2.5 mm), con bajo
contenido de saponina, considerado como dulce, susceptible a las heladas y al
ataque de mildiw, con rendimiento promedio de 2500 kg/ha (Bonifacio y
Gandarillas, 1986)
CHUCAPACA: obtenido de la cruza de dulce 573 de Achuma x Real 488 de Salinas
de Garci Mendoza, mediante selección masal y panoja surco, tiene hábito de
crecimiento erecto, panoja glomerulada, tamaño de planta mediana con 102 cm de
altura, color de planta roja, con período vegetativo de 165 días, grano de tamaño
grande (2.2 a 2.5 mm), blanco y dulce (bajo contenido de saponina), es resistente
al frío y medianamente resistente al mildiw, con 2500 kg/ha de rendimiento de
grano.
KAMIRI: Obtenida de la cruza S-67 (línea de la var. Sajama) x Real 488 de Salinas
de Garci Mendoza, mediante selección masal y panoja surco, de hábito de
crecimiento erecto, panoja glomerulada, con altura de planta de 97 cm, color de
planta verde, con 160 días de período vegetativo, de grano grande (2.2 a 2.5 mm),
dulce y blanco, susceptible al ataque de heladas y Mildiw, con un rendimiento de
grano promedio de 2500 kg/ha.
SAJAMA: Obtenida de la cruza de una variedad dulce (559 de Patacamaya) x real
de Salinas de Garci Mendoza (Amarga 547) por selección másal y panoja surco en
la generación F6, con habito de crecimiento erecto, panoja glomerulada, con altura
de planta de 96 cm, color de planta verde, con un período vegetativo de 160 días,
de grano grande (2.2 - 2.5 mm), de color blanco y bajo contenido de saponinas
(Dulce), susceptible a las heladas y al ataque de mildiw, con un rendimiento
promedio de 2100 kg/ha (Gandarillas y Tapia, 1976).
RATUQUI: obtenida en 1993 por cruzamiento de Sajama x Ayara, de habito
medianamente ramificado, semiprecoz, con altura de planta de 90 cm, color de
planta verde, color de panoja a madurez amarillo pálido, tipo de panoja
glomerulada, grano de color blanco, mediano, sin saponina (dulce) y con potencial
de rendimiento de 1800 Kg/ha, tolerante a las heladas y moderadamente tolerante
al ataque de Mildiw.
SAYAÑA: Obtenida en 1992, producto de la cruza de Sajama x Ayara, de
crecimiento erecto, semi-precoz, con una altura de planta de 1.10 m, de color de
planta púrpura, a la madurez la panoja se torna de color Anaranjado, con panoja
glomerulada, grano de color amarillo pálido de tamaño grande, sin saponina, con
rendimientos de 1950 Kg/ha, tolerante a las heladas y medianamente al ataque de
mildiw.
VARIEDADES DE ECUADOR
TUNKAHUAN: material originario de la provincia de Carchi, Ecuador, típica de la
raza Imbabura, planta alta de 144 cm de altura en promedio, semitardía (180 días
de período vegetativo y 109 días a floración), de hábito erecto, con ramificación
sencilla a semiramificada, de hojas grandes, triangulares con borde dentado y
ondulado, color de planta púrpura y panoja a la madurez amarillo anaranjado, tipo
de panoja glomerulada, grano de color blanco, tamaño de grano de 1.7 a 2.1 mm,
contenido de saponina de 0.06 % y 15.73 % de proteína, tolerante a ligeramente
susceptible al mildiw, con alto potencial de rendimiento (2200 kg/ha en promedio),
ligeramente susceptible a la sequía y heladas, tolerante al exceso de humedad y a
la granizada, y susceptible al viento (Nieto et al., 1992).
INGAPIRCA: material procedente de Puno, Perú, del tipo altiplano, planta pequeña
de 85 cm de altura en promedio, precoz de 161 días de período vegetativo y 86
días a la floración, de hábito erecto sin ramificación, de hojas pequeñas, de forma
romboidal y con bordes enteros, color de planta púrpura y panoja a la madurez
rosada, tipo de panoja glomerulada, grano de color blanco opaco, tamaño de
grano de 1.7 a 1.9 mm, contenido de saponina 0.07 % y 15.97 % de proteína,
tolerante a mildiw, con rendimiento de 1550 kg/ha, tolerante a sequía, heladas,
granizadas, susceptible al exceso de humedad y resistente al viento.
COCHASQUI: material colectado en el Ecuador, planta alta de 110-180 cm de
altura, tardía de 160-220 días de período vegetativo y de 95 a 130 días a floración,
de habito erecto ramificado, de hojas grandes, color de planta verde con axilas
moradas y panoja a la madurez amarillo-pálido, tipo de panoja glomerulada, grano
de color blanco opaco, tamaño de grano de 1.8 a 1.9 mm, contenido de saponina
menor al 4% y 16.5% de proteína, ligeramente susceptible al mildiw, con
rendimiento de 1000-4000 kg/ha (Nieto et al., 1986).
IMBAYA: material colectado en la provincia de Imbabura, planta de 95-140 cm de
altura, tardía, de 145 a 180 días de período vegetativo y de 85- 100 días a
floración, de hábito erecto ramificada, de hojas grandes, color de planta verde con
inflorescencia púrpura, y panoja a la madurez rosado- amarillento, tipo de panoja
glomerulada, grano de color blanco opaco, tamaño de grano 1.8- 2.0 mm de
diámetro, contenido de saponina menor al 4% y 19.7 % de proteína, ligeramente
susceptible al mildiw, con rendimientos de 1000- 3000 kg/ha.
Foto. 3. Quinua en Ecuador

Foto. 4. Quinua en Colombia

VARIEDAD DE COLOMBIA
NARIÑO: material colectado al norte de Ipiales en la provincia de Nariño,
Colombia, obtenida por selección masal en Cusco, planta de 160 a 200 cm, de
período vegetativo largo (180 �200 días), de hábito erecto, con poca ramificación,
hojas grandes, color de planta verde claro, tipo de panoja glomerulada abierta,
grano grande de color blanco claro, bajo contenido de saponina, se ha efectuado
selecciones de plantas más precoces, se obtiene un rendimiento de grano que
supera los 2500 kg/ha, susceptible al mildiw, gran producción de materia verde,
pudiendo utilizarse como forrajera a la floración.
VARIEDAD DE ARGENTINA
JUJUY: Selección efectuada a partir del ecotipo de Jujuy, Argentina, seleccionada
en Puno, Perú, planta de hábito de crecimiento erecto, de tamaño mediano, 90 cm
de altura de color verde claro, grano cristalino y amilaceo, período vegetativo muy
precoz de 120 días, susceptible al mildiw, panoja glomerulada, muy buena
adaptación a costa, rendimiento de grano hasta de 1800 kg/ha, usado para sopas
el grano cristalino y el amilaceo para harinas.
VARIEDAD DE MÉXICO
HUATZONTLE: Planta originaria del valle de México, México, de hábito de
crecimiento erecto muy ramificado, de color verde y anaranjado, de 1.80 m de
altura, con panoja grande muy laxa, amarantiforme, período vegetativo largo de
180 días, susceptible al mildiw, grano de color blanco, anaranjado y rojizo, con alto
contenido de saponina, cuyo rendimiento de grano alcanza los 1800 kg/ha, se usa
mayormente la inflorescencia antes del periodo de llenado de grano como verdura
de inflorescencia, para la elaboración del "Capeado de huatzontle", muy cotizado
en el valle de México.
Foto. 5. Quinua en Mexico

VARIEDADES EUROPEAS
Plantas obtenidas en Europa, por cruzas de Kancolla, Amarilla Maranganí y
cultivares chilenos de fotoperíodo largo, de hábito de crecimiento erecto, plantas
desde poco ramificadas a ramificadas, dependiendo del distanciamiento, plantas de
pequeña altura de 70cm, de colores verde, amarillento y rojizo, de panoja
glomerulada larga, muy susceptibles al mildiw y q�hona-q�hona en los primeros
estadíos, grano pequeño de color blanco sucio, de epismerma grueso y duro,
contenido medio a alto de saponina, rendimiento de grano de 1500 kg/ha, buena
adaptación en costa y adaptación más lenta en sierra, de período vegetativo muy
precoz de hasta 90 dias.

ABONAMIENTO Y FERTILIZACION.
La quinua es una planta exigente en nutrientes, principalmente de nitrógeno,
calcio, fósforo, potasio, por ello requiere un buen abonamiento y fertilización
adecuada, los niveles ha utilizar dependerá de la riqueza y contenido de nutrientes
de los suelos donde se instalará la quinua, de la rotación utilizada y también del
nivel de producción que se desea obtener.
En general en la zona andina, cuando se siembra después de la papa, el contenido
de materia orgánica y de nutrientes es favorable para el cultivo de la quinua, por la
descomposición lenta del estiércol y preferencias nutricionales de la papa, en
algunos casos casi está completo sus requerimientos y solo necesita un
abonamiento complementario, sin embargo cuando se siembra después de una
gramínea (maíz o trigo en la costa), cebada o avena en la sierra, es necesario no
solo utilizar materia orgánica en una proporción de tres toneladas por hectárea,
sino fertilización equivalente en promedio a la formula: 80-40-00, lo que
equivaldría a 174 kg/ ha de úrea del 46% y 88 kg/ha de superfosfato de calcio
triple del 46%, y nada de potasio por la gran disponibilidad en los suelos de los
Andes y en general de Sudamérica debido a que en el suelo existen arcillas que
retienen en grandes cantidades al potasio.
En la costa donde la cantidad de materia orgánica es extremadamente escasa y los
suelos son arenosos, la cantidad de nutrientes también son escasos, salvo algunas
excepciones. Sin embargo, en general se recomienda una formula de fertilización
de 240-200-80, equivalente a: 523 kg/ha de urea del 46%, 435 kg/ha de
superfosfato triple de calcio del 46% y 134 kg/ha de cloruro de potasio del 60%, y
aplicación de estiércol, compost, humus o materia orgánica en las cantidades
disponibles en la finca.
La aplicación de la materia orgánica debe efectuarse junto con la preparación de
suelos de tal manera que pueda descomponerse y estar disponible para el cultivo.
Así mismo esta facilitara la retención de la humedad, mejorará la estructura del
suelo, formando estructuras esferoidales, facilitará la aireación del suelo y
favorecerá el desarrollo de la flora microbiana que permitirá la pronta humificación.
En el caso de la fertilización, se aplicará la fuente de nitrógeno fraccionado en dos
partes en la sierra, la mitad a la siembra y la otra después del primer deshierbo y
junto al aporque, mientras que en la costa será mejor fraccionar en tres partes,
una tercera a la siembra, la otra tercera al deshierbo y la última tercera parte en la
floración. Esto permitirá un mejor aprovechamiento del nitrógeno y evitará
perdidas por lixiviación, volatilización por las altas temperaturas y la facilidad de
percolación de los suelos, mientras que el fósforo y el potasio todo a la siembra.


DESHIERBOS Y APORQUES.
La quinua como cualquier otra planta es sensible a la competencia por malezas,
sobre todo en los primeros estadios, por ello se recomienda efectuar deshierbas
tempranas para evitar, competencia por agua, nutrientes, luz y espacio, así como
presencia de plagas y enfermedades por actuar como agentes hospederos, lo cual
repercutirá en el futuro potencial productivo y calidad de la semilla de quinua.
Foto. 6 Deshierba manual en Puno, Peru (S.-E. Jacobsen)

La incidencia de malezas dependerá del tipo de rotación efectuada, así como
también de los controles realizados en el cultivo anterior. En costa se recomienda
efectuar una eliminación previa de malezas por su carácter invasor, para ello se
riega el terreno con unos 15-20 días antes de la siembra, para facilitar la
germinación de las semillas de malezas, luego una vez emergidas se pasa una
rastra cruzada para eliminar las malezas y exponer sus raíces a los rayos solares.
Con lo que se consigue menor incidencia y fácil control cuando el cultivo esta
establecido.
El número de deshierbas depende de la incidencia y tipo de malezas presentes en
el cultivo. En general se recomienda efectuar dos deshierbas durante el ciclo
vegetativo de la quinua, uno cuando las plántulas tengan un tamaño de 15 cm o
cuando hayan transcurrido 30 días después de la emergencia, y el segundo antes
de la floración o cuando hayan transcurrido 90 días después de la siembra. Esta
operación puede efectuarse en forma manual o mecanizada, en casos de siembras
extensivas definitivamente los controles mecanizados son los más recomendados
por la menor cantidad de uso de mano de obra. Para ello se emplea cultivadoras
de dos o tres rejas, lo cual también permitirá hacer un pequeño aporque que
facilitará el sostenimiento de la planta y al mismo tiempo el tapado del fertilizante
complementario colocado al pie de la planta.
En general no se recomienda utilizar control químico de las malezas, no solo por
ser muy sensible a ellos, sino que también son productos tóxicos y residuales que
no solo dañan el suelo sino la ecología y medio ambiente.
Las principales malezas que infestan los campos cultivados de quinua son (Mujica,
1997):
Amor seco o Chiriro (Bidens pilosa)
Mishico (Bidens andicola)
Trébol carretilla (Medicago hispida)
Cebadilla, Socclla (Bromus uniloides, B. catharticus Vahl., B. inermis Leyss)
K�cacho, pasto (Poa annua L.)
Auja Auja (Erodium cicutarum L.)
Aracpapa o Ap�haru (Solanum acaule L.)
Kikuyo (Pennisetum clandestinum Hochst.)
Kora o Ruppu (Malvastrum capitatum Saret.)
Trebol Layo (Trifolium amabile H.B.K.)
Chiqchipa (Tagetes mandonii)
Ayara (Chenopodium quinoa var. melanospermum)
Mostaza o nabo (Brassica campestris L.)
Pasto o Grama salada o Chiji (en suelos salinos) (Distichlis humulis Phil.)
Pasto o Kemillo (en suelos húmedos) (Eleocharis albibracteata)
Bolsa de pastor (Capsella bursa- pastoris)
En la costa existen malezas endémicas que infestan en forma agresiva a la quinua
entre estas tenemos:
Pata de pajarito (Eleusina indica)
Rábano silvestre (Raphanus sativus L.)
Meliloto (Melilotus oficinalis)
Atacco o Amaranto silvestre o Bledo (Amaranthus hibridus L.)
Quinua silvestre o hierba de gallinazo (Chenopodium album L.)
Mata conejo (Lepidium chichicara )
Coquito (Cyperus ferax L.C. Rich)
Cola de Raton (Hordeum muticum Presl.)
Moco de pavo (Paspalum notatum)
Verdolaga (Portulaca oleracea)
Grama dulce (Cynodon dactylon)
Los aporques son necesarios para sostener la planta sobre todo en los valles
interandinos donde la quinua crece en forma bastante exuberante y requiere
acumulación de tierra para mantenerse de pie y sostener las enormes panojas que
se desarrollan, evitando de este modo el tumbado o vuelco de las plantas.
Asímismo le permite resistir los fuertes embates de los vientos sobre todo en las
zonas ventosas y de fuertes corrientes de aire. Generalmente se recomienda un
buen aporque antes de la floración y junto a la fertilización complementaria, lo que
le permitirá un mayor enraizamiento y por lo tanto mayor sostenibilidad.
RIEGOS
La quinua en la zona andina es cultivada solamente con las precipitaciones
pluviales y en forma excepcional se utiliza riego el cual constituye un elemento
complementario con la finalidad de suministrar humedad en épocas de sequía
prolongada o para adelantar las siembras, y solo en los lugares donde se dispone
de fuentes de agua. Estos son generalmente ligeros y bajo el sistema rodado o por
gravedad, en los valles interandinos donde se efectúa el trasplante, es necesario y
forzoso utilizar el riego después del transplante y cuando lo requiera la planta, ya
que en este sistema va asociado al maíz y recibe el agua en la misma oportunidad
que el cultivo principal.
Trabajos de investigación efectuados para determinar los valores del consumo de
agua llamado también uso consuntivo, usando el método Blaney-Criddle en el
altiplano peruano indican, que la quinua requiere de 285 mm para un período de
150 días, debiendo ser la dotación de riego de 569 mm, asumiendo una eficiencia
de aplicación del 50%, mientras que por el método de lisímetros es de 304 mm
para un período de 150 días siendo el coeficiente "K" en promedio 0.5 (Silva,
1978), mientras que en el altiplano boliviano se encontró que el uso consuntivo
para la quinua es de 519 mm por el método Blaney-Criddle y de 523 mm por
lisímetros para un período de 185 días, mientras que por el método Hargreaves el
uso consuntivo alcanza a 504 mm (Morales, 1976).
Sin embargo se concluye que el método de lisímetros es más informativo que los
otros métodos. En el altiplano central de Bolivia, la evapotranspiración máxima del
cultivo de la quinua, medida también por lisimetría, fue de 3.64 mm/día (promedio
estacional), alcanzando sus valores más altos durante la floración e inicio de grano
lechoso y siendo la acumulada de 488 mm en 134 días. La evapotranspiración
potencial promedio anual, según la fórmula de Penman, fue de 3.4 mm/día con su
equivalente a 1241mm/año, siendo el coeficiente de cultivo (Kc) de 0.87 en
promedio estacional (Choquecallata et al., 1991).
En costa se utiliza riegos presurizados por aspersión y por goteo dando muy
buenos resultados. En el caso de riegos por aspersión es necesario una frecuencia
de 2 horas cada seis días, recomendándose efectuar en las mañanas muy
temprano o cerca al atardecer para evitar perdidas por evapotranspiración y
traslado de las partículas de agua a otros lugares fuera del cultivo por efectos de
los fuertes vientos (Cardenas, 1999). En caso de riego por goteo se debe efectuar
siembras a dos hileras para aprovechar mejor las cintas conductoras de agua y del
número de goteros a utilizarse.


FENOLOGIA DEL CULTIVO
La fenología son los cambios externos visibles del proceso de desarrollo de la
planta, los cuales son el resultado de las condiciones ambientales, cuyo
seguimiento es una tarea muy importante para agrónomos y agricultores, puesto
que ello servirá para efectuar futuras programaciones de las labores culturales,
riegos, control de plagas y enfermedades, aporques, identificación de épocas
críticas; asímismo le permite evaluar la marcha de la campaña agrícola y tener una
idea concreta sobre los posibles rendimientos de sus cultivos, mediante
pronósticos de cosecha, puesto que el estado del cultivo es el mejor indicador del
rendimiento.
La quinua presenta fases fenológicas bien marcadas y diferenciables, las cuales
permiten identificar los cambios que ocurren durante el desarrollo de la planta, se
han determinado doce fases fenológicas (Mujica y Canahua, 1989).
Fig. 1. Fenologia de la quinua

a).- EMERGENCIA.
Es cuando la plántula sale del suelo y extiende las hojas cotiledonales, pudiendo
observarse en el surco las plántulas en forma de hileras nítidas, esto ocurre de los
7 a 10 días de la siembra, siendo susceptibles al ataque de aves en sus inicios,
pues como es dicotiledónea, salen las dos hojas cotiledonales protegidas por el
episperma y pareciera mostrar la semilla encima del talluelo facilitando el consumo
de las aves, por la suculencia de los cotiledones.
b).- DOS HOJAS VERDADERAS
Es cuando fuera de las hojas cotiledonales, que tienen forma lanceolada, aparecen
dos hojas verdaderas extendidas que ya poseen forma romboidal y se encuentra
en botón el siguiente par de hojas , ocurre de los 15 a 20 días después de la
siembra y muestra un crecimiento rápido de las raíces. En esta fase se produce
generalmente el ataque de insectos cortadores de plantas tiernas tales como
Copitarsia turbata.
c).-CUATRO HOJAS VERDADERAS
Se observan dos pares de hojas verdaderas extendidas y aún están presentes las
hojas cotiledonales de color verde, encontrándose en botón foliar las siguientes
hojas del ápice en inicio de formación de botones en la axila del primer par de
hojas; ocurre de los 25 a 30 días después de la siembra, en esta fase la plántula
muestra buena resistencia al frío y sequía; sin embrago es muy susceptible al
ataque de másticadores de hojas como Epitrix subcrinita y Diabrotica de color.
d).- SEIS HOJAS VERDADERAS
En esta fase se observan tres pares de hojas verdaderas extendidas y las hojas
cotiledonales se tornan de color amarillento. Esta fase ocurre de los 35 a 45 días
de la siembra, en la cual se nota claramente una protección del ápice vegetativo
por las hojas más adultas, especialmente cuando la planta esta sometida a bajas
temperaturas y al anochecer, stress por déficit hídrico o salino.
e).- RAMIFICACIÓN
Se observa ocho hojas verdaderas extendidas con presencia de hojas axilares
hasta el tercer nudo, las hojas cotiledonales se caen y dejan cicatrices en el tallo,
también se nota presencia de inflorescencia protegida por las hojas sin dejar al
descubierto la panoja, ocurre de los 45 a 50 días de la siembra, en esta fase la
parte más sensible a las bajas temperaturas y heladas no es el ápice sino por
debajo de éste, y en caso de bajas temperaturas que afectan a las plantas, se
produce el "Colgado" del ápice. Durante esta fase se efectúa el aporque y
fertilización complementaria para las quinuas de valle.
f).- INICIO DE PANOJAMIENTO
La inflorescencia se nota que va emergiendo del ápice de la planta, observando
alrededor aglomeración de hojas pequeñas, las cuales van cubriendo a la panoja
en sus tres cuartas partes; ello ocurre de los 55 a 60 días de la siembra, así mismo
se puede apreciar amarillamiento del primer par de hojas verdaderas (hojas que ya
no son fotosintéticamente activas) y se produce una fuerte elongación del tallo,
asícomo engrosamiento. En esta etapa ocurre el ataque de la primera generación
de Eurisacca quinoae (Q�hona-q�hona), formando nidos, enrollando las hojas y
haciendo minas en las hojas.
g).- PANOJAMIENTO
La inflorescencia sobresale con claridad por encima de las hojas, notándose los
glomérulos que la conforman; asímismo, se puede observar en los glomérulos de
la base los botones florales individualizados, ello ocurre de los 65 a los 70 días
después de la siembra, a partir de esta etapa hasta inicio de grano lechoso se
puede consumir las inflorescencias en reemplazo de las hortalizas de inflorescencia
tradicionales.
h).- INICIO DE FLORACION
Es cuando la flor hermafrodita apical se abre mostrando los estambres separados,
ocurre de los 75 a 80 días de la siembra, en esta fase es bastante sensible a la
sequía y heladas; se puede notar en los glomérulos las anteras protegidas por el
perigónio de un color verde limón.
i).- FLORACION O ANTESIS
La floración es cuando el 50% de las flores de la inflorescencia se encuentran
abiertas, lo que ocurre de los 90 a 100 días después de la siembra. Esta fase es
muy sensible a las heladas, pudiendo resistir solo hasta �2 �C, debe observarse
la floración a medio día, ya que en horas de la mañana y al atardecer se
encuentran cerradas, así mismo la planta comienza a eliminar las hojas inferiores
que son menos activas fotosintéticamente, se ha observado que en esta etapa
cuando se presentan altas temperaturas que superan los 38�C se produce aborto
de las flores, sobre todo en invernaderos o zonas desérticas calurosas.
Foto. 7. Quinua en plena floracion

j).- GRANO LECHOSO
El estado de grano lechoso es cuando los frutos que se encuentran en los
glomérulos de la panoja, al ser presionados explotan y dejan salir un líquido
lechoso, lo que ocurre de los 100 a 130 días de la siembra, en esta fase el déficit
hídrico es sumamente perjudicial para el rendimiento, disminuyéndolo
drásticamente.
k).- GRANO PASTOSO
El estado de grano pastoso es cuando los frutos al ser presionados presentan una
consistencia pastosa de color blanco, lo que ocurre de los 130 a 160 días de la
siembra, en esta fase el ataque de la segunda generación de Q�hona q�hona
(Eurisacca quinoae) causa daños considerables al cultivo, formando nidos y
consumiendo el grano.
l).- MADUREZ FISIOLÓGICA
Es cuando el grano formado es presionado por las uñas, presenta resistencia a la
penetración, Ocurre de los 160 a 180 días después de la siembra, el contenido de
humedad del grano varía de 14 a 16%, el lapso comprendido de la floración a la
madurez fisiológica viene ha constituir el período de llenado del grano, asímismo
en esta etapa ocurre un amarillamiento completo de la planta y una gran
defoliación.


CONTROL DE PLAGAS Y ENFERMEDADES
El control de plagas y enfermedades debe efectuarse en forma oportuna y cuando
el nivel de daño sea el adecuado en caso de los insectos y en forma preventiva
para las enfermedades. Tanto en sierra como en costa la principal plaga
entomológica es el q�hona-qhona y los pulgones en costa, entre la enfermedad
cosmopolita e importante tenemos al mildiw tanto en sierra, costa y valles
interandinos cálidos.
Foto. 8. La larva de q�hona q�hona (C. Rasmussen)

Para el control de las plagas se debe tener presente el estadío de su ciclo
biológico, en el caso de Eurisacca, efectuar los controles de preferencia en los
primeros estadíos que las larvas son más pequeñas y más débiles y en la primera
generación puesto que esta plaga desarrolla dos generaciones dentro del ciclo
reproductivo de la quinua, También es conveniente indicar que la forma de
aplicación de los pesticidas debe ser apropiado para esta plaga, puesto que
generalmente al escuchar ruido de las personas y de las máquinas éstas
inmediatamente se desprenden a través de un hilo hacia el suelo. Por ello la
aplicación también debe efectuarse al pie de la planta.
En el caso del mildiw se presenta en todas las condiciones climáticas desde secas
hasta húmedas y desde temperaturas frías hasta zonas calientes, por ello se
recomienda utilizar semilla sana y procedente de semilleros oficializados. El control
químico de esta enfermedad resulta costosa y debe efectuarse en forma
preventiva, cuando el ataque ocurre en los primeros estadíos de la planta. Su
repercusión es grande, pudiendo anular la producción por completo, asímismo es
conveniente usar controles culturales para aliviar más daños tales como evitar el
encharcamiento de agua, evitar la presencia de chupadores picadores (pulgones,
trips) que trasmiten esta enfermedad, evitar presencia de plantas huachas,
sobrantes del año pasado, y siempre efectuar rotación de cultivos.


COSECHA, TRILLA, SELECCIÓN, ENVASADO Y ALMACENAMIENTO
La cosecha es una labor de mucha importancia en el proceso productivo, de ella
depende el éxito para la obtención de la calidad comercial del grano, esta labor
tiene cinco etapas, cuando se efectúa en forma manual o utilizando trilladoras
estacionarias: Siega o Corte, Emparvado o formación de arcos, Trilla, Aventado y
limpieza del grano, Secado, Selección, Envasado y Almacenamiento, cuando se
efectúa en forma mecanizada utilizando cosechadoras autopropulsadas, se reduce
a trilla, secado, selección, envasado y almacenamiento.
SIEGA
Se efectúa la siega cuando las plantas hayan alcanzado la madurez fisiológica. Esta
labor debe efectuarse en las mañanas a primera hora, para evitar el
desprendimiento de los granos por efectos mecánicos del corte y uso de las hoces
o segaderas. Existe mayor facilidad de caída del grano del perigonio que la protege
cuando las plantas están completamente secas por efectos del calentamiento de
los rayos solares. Tradicionalmente los agricultores efectuaban el arrancado,
juntamente que las raíces, lo que traía como consecuencia que el grano esté
mezclado a la tierra procedente de las raíces, desmejorando la presentación y
calidad, las pérdidas por desgrane puede llegar al1% del rendimiento final.
Foto. 9. Segadera mecanica

Actualmente se utilizan segaderas y hoces con lo que se alivia lo forzado del
arrancado y evita la presencia de tierra en el grano, sin embargo, recientemente se
ha iniciado la utilización de cosechadoras combinadas y autopropulsadas con éxito
en la cosecha de la quinua, para ello es necesario determinar con exactitud el nivel
de maduración de la panoja. Esta no debe estar muy seca puesto que se produce
derrame de la semilla, pero tampoco puede estar muy húmeda por que la maquina
no puede desprender el grano de la panoja, produciendo atascamientos y
eliminación de granos junto a la panoja, por ello es necesario tener extremo
cuidado.
EMPARVADO
Como las plantas fueron segadas en madurez fisiológica es necesario que estas
pierdan aún agua para la trilla, por ello se efectúa el emparvado o formación de
arcos, que consiste en formar pequeños montículos con las panojas, ordenándolas
y colocando en forma de pilas alargadas o redondas, debiendo estar las panojas en
un solo sentido si es alargado, pero si se da la forma redonda se colocan las
inflorescencias en forma circular con la panoja hacia el centro, luego se protege
con paja o plásticos para evitar humedecimiento por efectos de las lluvias,
granizadas o nevadas extemporáneas que pueden caer y por ende malograr el
grano produciendo amarillamiento, pudriciones o fermentación, lo cual acarrea
pérdida de la calidad del grano. Las plantas se mantienen en la parva por espacio
de 7 a 15 días, hasta que tengan la humedad conveniente para la trilla. En algunos
lugares del Altiplano peruano-boliviano, se pueden apreciar parvas de formas muy
características y peculiares, dando apariencias vistosas a manera de casas de una
o dos aguas. Cuando se usan trilladoras estacionarias es conveniente que las
panojas estén completamente secas, pero cuando se usans trilladoras combinadas
no es necesario este emparvado.
Foto. 10. Emparvado de la quinua

TRILLA
La trilla está llamada también golpeo o garroteo, se efectúa sacando las panojas
secas de la parva, la cual se extiende sobre mantas preparadas apropiadamente
para este fin. En algunos lugares se apisona un terreno plano, formando las eras,
con arcilla bien apisonada a manera de una loza liza y consistente. Luego se
procede a efectuar el golpeo de las panojas colocadas en el suelo en forma
ordenada, generalmente panoja con panoja, cuyos golpes rítmicos permitirá
desprender el grano de la inflorescencia, usando las denominadas huactanas o
aukañas (palos curvos con mango alargado y en el extremo curvo con presencia
de envolturas de cuero de llama distanciadas apropiadamente uno de otro, dando
un espacio para que durante el golpeo actúen como ventosas que faciliten la trilla).
Una vez que se concluye con el golpeado de un lado se procede a voltear los
manojos de panojas para que se desprendan los granos que quedaron en el otro
lado de la panoja, luego se retira los tallos que se denomina "Kiri", para que
solamente quede el grano junto a la broza que en este caso se denomina "jipi". En
el caso de usar trilladoras estacionarias se saca la planta seca de la parva y se
coloca solo la panoja en el mecanismo de entrada de la trilladora, para evitar
mayor esfuerzo de la máquina en triturar los tallos que generalmente son duros y
gruesos, por el alto contenido de lignina.
Foto. 11. Trilla de la quinua a) estacionaria; b) combinada

a)

b)
AVENTADO Y LIMPIEZA DEL GRANO
Una vez que se produce la trilla, el grano y la broza fina quedan juntos. Esta labor
consiste en separar el grano de la broza (fragmentos de hojas, pedicelos,
perigonio, inflorescencias y pequeñas ramas) aprovechando las corrientes de aire
que se producen en las tardes, de tal manera que el grano esté completamente
limpio, los agricultores de las áreas productoras de quinua, ya tienen lugares
conocidos donde efectuar esta labor, generalmente son elevaciones, montículos o
callejones donde existen fuertes corrientes de viento, que les permiten separar el
grano de la broza con mucha facilidad.
Actualmente existen aventadoras mecánicas manuales o propulsadas por un
motor, cuya labor es eficiente y relativamente fáciles de operar; incluso cuando se
utilizan trilladoras estacionarias aún es necesario pasar por estas aventadoras para
obtener un grano bien limpio.
SECADO DEL GRANO
Aún cuando la trilla se efectúa con panojas secas, es necesario que el grano pierda
humedad hasta obtener una humedad comercial y permitir su almacenamiento,
puesto que al momento de la trilla los granos contienen entre un 12 a 15 % de
humedad. Esto se consigue exponiendo a los rayos solares el grano trillado, limpio
y extendido en mantas durante todo el día, debiendo remover y voltear el grano
varias veces en el día para que pierda completamente la humedad. En el caso
contrario se corre el riesgo de producirse fermentaciones o amarillamiento del
grano en el almacén.
También en casos de grandes producciones se está utilizando el secado mediante
corrientes de aire caliente, de tal manera que en pocas horas el grano pierde la
humedad necesaria hasta quedar listo para su envasado y almacenamiento. Se
considera que el grano de quinua esta seco cuando las semillas contengan máximo
un 10% de humedad.
SELECCIÓN DEL GRANO
Una vez que el grano está completamente seco, se debe proceder a la selección y
clasificación del grano, puesto que la panoja produce granos grandes, medianos y
pequeños. Así mismo se tiene presencia de granos inmaduros los cuales ya fueron
eliminados con el venteo.
Esta clasificación permitirá un mejor uso de los granos, los pequeños para la
molienda y productos transformados a partir de harina, los medianos para usos
como sémola, hojuelas, expandidos, pop quinua y otros usos en los que el grano
entero no esté visible, y los granos grandes para los perlados y embolsados como
grano natural. Con ello se obtendrá mejor presentación, mayores precios y
ganancias.
Actualmente existen clasificadoras por tamaño variando el diámetro de las cribas y
mallas, por las que tienen que pasar los granos, es conveniente indicar que cada
variedad tiene un tamaño y composición diferente de tamaños de grano.
ALMACENAMIENTO
Una vez clasificado el grano por tamaños y para usos diferenciados, se debe
almacenar en lugares frescos, secos y en envases apropiados, de preferencia silos
metálicos que evitarán la presencia de roedores y polillas, en ningún caso usar
envases de plástico o polipropileno, puestos que ellos facilitan la conservación de
humedad, dando olores desapropiados al producto.
Foto. 12. Almacenamiento tradicional de la zona andina, en cuero de
vaca y en costales de alpaca o vasijas



RENDIMIENTO DE SEMILLA, BIOMÁSA AEREA, INDICE DE COSECHA Y
OTROS INDICES
El potencial de rendimiento de grano de la quinua alcanza a 11 t/ha (Mujica,
1983), sin embargo, la producción más alta obtenida en condiciones optimas de
suelo, humedad, temperatura y en forma comercial está alrededor de 6 t/ha, en
promedio y con adecuadas condiciones de cultivo (suelo, humedad, clima,
fertilización y labores culturales oportunas), se obtiene rendimientos de 3.5 t /ha.
En condiciones actuales del altiplano peruano-boliviano con minifundio, escasa
precipitación pluvial, terrenos marginales, sin fertilización, la producción promedio
no sobrepasa de 0.85 t/ha, mientras que en los valles interandinos es de 1.5 t/ha.
Podemos indicar que los rendimientos en general varían de acuerdo a las
variedades, puesto que existen unas con mayor capacidad genética de producción
que otras. Varían también de acuerdo a la fertilización o abonamiento
proporcionado, debido a que la quinua responde favorablemente a una mayor
fertilización sobre todo nitrogenada y fosfórica. También dependerá de las labores
culturales y controles fitosanitarios oportunos proporcionados durante su ciclo. En
general las variedades nativas son de rendimiento moderado, resistentes a los
factores abióticos adversos, pero específicas para un determinado uso y de mayor
calidad nutritiva o culinaria.
En lo que respecta a la producción de materia fresca, obtenida a la floración, que
servirá para uso como forraje, ésta varía desde 15 t/ha hasta los 35 t/ha, siendo
las quinuas de valle las de mayor potencial de producción de forraje verde
determinado por el mayor tamaño, cantidad de hojas y suculencia de la planta. En
lo que respecta a la producción de materia seca después de la cosecha alcanza en
promedio a 16.0 t/ha (incluido grano, tallos y broza), pudiéndose obtener en
promedio 7.2 t/ha de tallos, 4.7 t/ha de broza (hojas, partes de inflorescencia,
perigonios y pedicelos) y 4.1 t/ha de grano (Mujica, 1988).
El índice de cosecha, obtenido en quinua como la relación entre el peso de la
semilla (rendimiento económico) y el peso seco de toda la planta, incluyendo la
semilla (rendimiento biológico), en promedio alcanza a 0.30 con una variación de
0.21 a 0.45, dependiendo de las variedades. La relación semilla/paja (relación
entre el peso de la semilla (rendimiento económico) y el peso de la paja, obtenida
después de la trilla de la planta) fue en promedio 0.47, variando de 0.26 a 0.92.
También se encontró el peso de 1000 semillas que varía de 1.93 a 3.35 g con un
promedio de 2.30 g. El contenido de proteína varió de 12.5 a 20.8 % en México y
de 14 a 22 % en Perú (Mujica, 1983). Ayala (1977) encontró mayor cantidad de
proteína en semillas de menor tamaño, 35-40% en el embrión y 6 a 8 % en el
episperma.


MECANIZACIÓN DEL CULTIVO
La mecanización del cultivo de la quinua es una necesidad en zonas planas de gran
extensión y en siembras comerciales o de exportación como el de la costa. Sin
embargo, es necesario reflexionar en zonas del altiplano peruano-boliviano y en los
salares (zonas de mayor producción de quinua en el mundo), donde la
mecanización sobre todo en la preparación de suelos está causando más daño que
benéfico a los agricultores y a la sostenibilidad de la producción quinuera, trayendo
como consecuencia erosión eólica acelerada de los suelos, pérdida de la fertilidad y
abandono de dichos sistemas productivos.
MECANIZACIÓN DE LA PREPARACIÓN DE SUELOS
Para la preparación de suelos, se requiere usar arados de vertedera de tal manera
que pueda enterrarse los restos de rastrojos de la campaña anterior e
incorporarlos al suelo, puesto que la cantidad de materia orgánica en dichos suelos
son mínimos y escasos. Luego se efectúa un rastrado en forma cruzada, de tal
forma que no solo se desmenuza los terrones sino que también se rompe la
capilaridad del suelo para que este pueda retener el agua que se pudiera acumular
después de las lluvias. Por ello la fecha de preparación deberá ser la más
adecuada para la zona.
Un aspecto importante en la mecanización del cultivo de la quinua es utilizar los
implementos más apropiados y adecuados para conseguir el objetivo en forma
eficiente. Por ello se recomienda en la altura utilizar tractores con una potencia
mínima de 80 caballos de fuerza, puesto que con la mayor altitud la máquina
pierde fuerza y por lo tanto efectúa una labor menos eficiente que la deseada. La
rastra debe ser de dos cuerpos como mínimo y con discos debidamente afilados y
puntas rígidas, con ello se consigue una buen mullimiento del suelo. Esto tambien
dependerá de la textura del suelo y la humedad del mismo, así como presencia de
piedras.
Para obtener una mejor cama para la siembra de la quinua se deben utilizar
rodillos del tipo cultipaker, que permitirá no solo mejorar el desmenuzamiento del
suelo sino mullir los pequeños terrones que aún quedan después del rastrado,
apisonar y nivelar el suelo. Para obtener una buena eficiencia del trabajo que
realiza la máquina, se debe tener especial cuidado con la nivelación de los
implementos a utilizar, puesto que de ello dependerá el éxito de la labor realizada.
MECANIZACIÓN DE LA SIEMBRA
La siembra de la quinua es una labor de suma importancia, para obtener una
buena instalación y producción, la cual está en función a la cantidad adecuada de
plantas por hectárea, distanciamiento preciso entre ellas, así como profundidad
exigida por esta planta.
La mecanización de la siembra es innegable cuando se instalan grandes
extensiones y se desea ahorrar mano de obra, semilla y tiempo, así como obtener
precisión y uniformidad en la siembra. Para ello se utilizan sembradoras o
sembradoras- abonadoras, teniendo éxito con estas últimas, tanto en sierra como
en costa. Las sembradoras ha utilizar para la quinua deben tener ciertas
características y cualidades, entre estas que la densidad de siembra sea de fácil
regulación y a la vez precisa. La profundidad de siembra debe ser regulable y
quedar constante una vez regulada, la distribución de la semilla y el fertilizante
debe ser uniforme, debe servir para sembrar semillas de diferentes tamaños desde
las pequeñas como las semillas de pastos hasta grandes como el maíz, de tal
manera que la misma sembradora se pueda utilizar para todos los cultivos
graníferos de la zona y finalmente debe ser construido de material noble, en
especial los sistemas de regulación, alimentación y distribución.
Es conveniente efectuar anticipadamente una buena regulación y para cada
variedad a sembrar puesto que de ello dependerá gran parte del éxito de la
siembra mecanizada, se recomienda tener en cuenta los siguientes cuidados y
precauciones para que el uso de la sembradora sea óptima y adecuada.
Antes de iniciar el trabajo se debe cerciorarse de la lubricación perfecta de los
puntos de rodamiento, no dar virajes bruscos y no dar vuelta antes de que la
sembradora esté completamente levantada, puesto que esto puede ocasionar
ruptura o doblado de los órganos de enterrar. No se traslada la sembradora jalada
o montada al tractor a grandes distancias ni cuando esté cargada de semilla o
fertilizante en la tolva, se debe disponer de un ayudante detrás de la sembradora,
con el fin de controlar que la caída de semilla y fertilizante sea normal, pues
muchas veces se atasca así como para retirar piedras u otros obstáculos durante la
siembra. La posición de la sembradora tiene que ser la correcta, debe estar bien
nivelada, lateralmente mediante los brazos y hacia adelante mediante el tiro de
barra. No se utiliza tractores pesados para sembradoras pequeñas a livianas. Una
vez terminada la siembra es necesario percatarse que la tolva de semilla y la del
fertilizante queden vacías y limpias, para evitar mezclas cuando se utilice otra
variedad y se efectúe otra siembra o el fertilizante corroa la tolva y los rodillos de
alimentación.
Si la sembradora no trae instrucciones de siembra para la quinua, usar las
regulaciones de un grano parecido o en su defecto efectuar la regulación especifica
para la quinua, utilizando el diámetro de la rueda de la sembradora (D), calcular la
longitud de la circunferencia de la misma (L), con la formula: L= D x ðp.
MECANIZACIÓN DE LAS LABORES CULTURALES
Cuando la siembra se efectúa en forma mecanizada y se tiene un distanciamiento
uniforme entre surcos, los deshierbos y el aporque se mecanizan tanto en sierra
como en costa con éxito y mucha facilidad, con gran ahorro de tiempo y mano de
obra así como mayor eficiencia. Para ello se utilizan cultivadoras/aporcadoras de
rejas, las que eliminan las malas hierbas cortándolas, enterrando y acumulando
tierra al pie de la planta, de tal manera que permiten mejor sostén y forman surco
para facilitar las otras labores de cultivo.
Es conveniente efectuar estas labores mecanizadas en la época oportuna y cuando
el cultivo lo requiera, puesto que de lo contrario el desarrollo de la planta lo
impedirá y traerá como consecuencia ruptura de la misma o daño mecánico que le
produzca la máquina. Se recomienda que el deshierbo y aporque se efectúe
después de la fertilización complementaria de tal manera que esta labor permita el
enterrado del fertilizante aplicado al pie de la planta.
MECANIZACIÓN DE LOS CONTROLES FITOSANITARIOS
El control de plagas y enfermedades, se efectúa utilizando motopulverizadoras que
realizan una mejor aspersión y fumigación de los cultivos ahorrando mano de obra,
tiempo y cantidad de agua a utilizarse, así como mejor aplicación de los
insecticidas y fungicidas. Del mismo modo se puede aplicar al envés de las hojas
donde se protegen algunas plagas (pulgones, trips, epitrix) y se desarrollan los
órganos reproductivos de las enfermedades como es el caso del mildiw.
En cultivos extensivos se aplican los insecticidas y fungicidas utilizando
pulverizadoras, fumigadoras o asperjadoras tiradas por un tractor, evitando el
contacto cercano de las personas con los productos aplicados al cultivo. En este
caso es conveniente calcular perfectamente la velocidad del tractor así como la
dirección y regulación de las boquillas.
Cuando se use estas máquinas para el cultivo de la quinua, es conveniente tener
presente algunas precauciones y cuidados. Para hacer funcionar la máquina con la
mezcla adecuada de gasolina y aceite cuando se usen motopulverizadoras con
motores de dos tiempos, siempre es recomendable utilizar agua limpia y libre de
impurezas pues se pueden obstruir las mangueras, tuberías y boquillas. No se
debe efectuar la mezcla o disolución de los productos químicos en el tanque de la
máquina, sino en un depósito destinado exclusivamente para dicho fin, y no
realizar el trabajo en sentido contrario al viento y tener presente todos los
cuidados que implica la utilización y manejo de sustancias toxicas. Después del uso
de las maquinas pulverizadoras, hay que vaciar totalmente el deposito y lavarlo.
MECANIZACIÓN DE LA COSECHA
Siendo la cosecha la fase final y acumulativa del proceso productivo, la más
tediosa y la que utiliza la mayor cantidad de mano de obra, requiere el uso de
maquinas que alivien este trabajo y que efectúen en la forma más rápida y
eficiente. Para ello se usan trilladoras estacionarias, trilladoras combinadas
autopropulsadas de distintos tamaños y potencias de acuerdo a la extensión a
cosecharse.
Para mecanizar la cosecha se pueden utilizar trilladoras estacionarias o
cosechadoras combinadas, dependiendo de las extensiones y volúmenes a
cosechar. Existen trilladoras estacionarias de diferentes tamaños, desde las
pequeñas y manuales fáciles de transportar y activadas por mecanismos de
bicicleta hasta las grandes con capacidades de trilla de 0.5 t/hora.
Para un adecuado funcionamiento de las trilladoras en el cultivo de la quinua, es
necesario tener un cuidado minucioso en el tamaño de las zarandas, los accesorios
del mecanismo separador o expulsor, las revoluciones del motor y la entrada de
aire a la trilladora. El tamaño de las zarandas son fundamentales para que la
trilladora funcione adecuadamente con granos de quinua, pues experiencias han
demostrado que estas cribas no vienen con los tamaños ideales para los granos de
quinua que son de forma lenticular. Generalmente es necesario adecuarlas y hacer
confeccionar nuevas y especificas para este cultivo.
La entrada de aire debe ser perfecta y exactamente regulada, puesto que el
tamaño reducido del grano hace que si el ingreso de aire es demasiado, gran parte
de estos granos saldrán por el mecanismo expulsor de la trilladora,
incrementándose de ese modo. Las perdidas por eliminación del saca pajas, por
ello se recomienda que durante la trilla se inspeccione constantemente las
chimeneas para evitar demasiadas pérdidas de grano. También las revoluciones
del motor deben ser bien reguladas puesto que si la maquina funciona a
demasiadas revoluciones por minuto, se producirá el quebrado del grano.
Generalmente debe funcionar a menor numero de revoluciones por minuto que
para los cereales de grano pequeño (1000 a 2000 rpm), por ser la semilla de
quinua muy frágil, evitando de este modo granos partidos que desmejoran la
calidad y ocasionan pérdidas.
Para conseguir una buena trilla se debe alimentar en forma constante con panojas
bien maduras y secas, introduciendo al mecanismo de trilla, solo hasta el cuello de
la panoja y no toda la planta, puesto que el tallo es muy duro debido al alto
contenido de lignina y celulosa, lo cual dificulta la labor de trilla y hace que la
maquina se esfuerce más de lo debido innecesariamente. En algunos casos y
excepcionalmente en algunas trilladoras es necesario modificar el arreglo de los
dientes tanto del cóncavo como del cilindro del mecanismo de trilla, si estos son
removibles, para permitir una mejor trituración de la panoja.
Es necesario realizar pruebas continuas de la máquina, de tal manera que se llegue
a un equilibrio y promedio tal que la cantidad de semilla que se pierda por el
mecanismo expulsor y la broza presente en los sacos sea la mínima posible, siendo
necesario tener en cuenta que es preferible tener un poco de paja junto a la
semilla en los sacos a que esta se pierda por el mecanismo expulsor de la paja,
debido a que no se puede lograr una trilla demasiado perfecta.
Para la trilla de una nueva variedad de quinua, es necesario hacer una nueva
inspección de las zarandas y saca pajas, y lograr nuevamente un buen ajuste de la
maquina. Cuando se utilicen cosechadoras combinadas es necesario que las
plantas de quinua aun presentes en el campo, tengan la humedad mínina
necesaria para que no se produzca demasiado derrame de grano, pero que
tampoco tengan demasiada humedad que produzca atasque de las plantas de
quinua al momento de la trilla o simplemente elimine gran parte del grano junto a
la panoja por exceso de humedad.
Antes de efectuar la cosecha combinada es necesario realizar previamente el
ajuste preciso de la máquina al tamaño de la planta, densidad de plantas,
humedad de la misma, regulando perfectamente el ancho de corte.
MECANIZACIÓN DE LA SELECCIÓN
Actualmente existen seleccionadoras de semillas para cereales de grano pequeño
del tipo CRIPPEN, los cuales se han utilizado con éxito en la quinua. Estas
máquinas funcionan por vibración y accionada por un motor, generalmente son
operadas por dos personas. La capacidad de selección obtenida alcanza a 1300
Kg/hora, con semilla de quinua de diferentes variedades, lográndose los
rendimientos promedios de grano de primera clase (72%), de segunda clase
(24%), jipi-perigonio (1.4%), basura (1.1%) y polvo (1.57%). Los cuales
dependen de la variedad seleccionada y procedencia de las mismás (Reinoso,
1978).
Así tenemos la variación siguiente, con grano procedente de semilleros oficiales:
Sajama (76% de primera, 20% de segunda, 0.8% de jipi-perigonio,1.3% de
basura y 1.4% de polvo); Blanca de July (65% de primera, 31% de segunda, 2.5
% de jipi-perigonio, 0.2% de basura y 1.4% de polvo); Cheweca (55% de primera,
11% de segunda, 2.0% de jipi-perigonio, 0.2% de basura y 1.2% de polvo);
Kcancolla (54% de primera, 40% de segunda, 3.7% de jipi-perigonio, 0.4% de
basura y 2.0% de polvo). Como se puede apreciar las mermás entre el ingreso de
grano a la planta seleccionadora y la cantidad de grano seleccionado se pierde en
promedio el 6% y el costo de operación de la selección representa el 18.63% del
precio de compra del grano.
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