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Samanta Villanueva Valdés 2° “A”

Aprendizaje de la lectura: “El principio del placer”
En contexto la lectura siempre deja algo, ya sea positivo o negativo, la mayoría de veces son
pensamientos y aprendizajes positivos. Al leer y escuchar con atención pude darme cuenta casi de
inmediato sobre qué y quién trataba la historia, apuesto a que como yo, muchos de mis compañeros
se pudieron representar o identificar con el protagonista de esta enredada, cómica y hasta cierto
punto, triste historia.
Bien, al identificarme con el protagonista pude sentir y, claro, saber por lo que este pasaba con su
amada, claro que yo no puedo decir que su historia es exactamente la misma, son algunas
circunstancias que coinciden levemente con las mías. En miles de ocasiones el amor que sentimos por
una persona nos vuelve ciegos ante la realidad de su situación, o peor aún, de la nuestra; por lo cual
no hacemos caso a las “advertencias” que se nos da durante todo el desarrollo del conflicto o historia
con esta persona, ya que creemos que son chismes (aunque en ocasiones una mayoría sí lo son), o que
se nos dice eso únicamente con el fin de fastidiar.
El amor es algo que toda persona puede sentir, ya sea hacia otro ser u objeto; es algo que nos vuelve, a
mi opinión, estúpidos, no pensamos en lo que diga la gente (al menos no todos), no medimos
consecuencias de actos de “amor”, para muchos no tiene límites; claro que cada persona tiene su
propio concepto de qué es el sentimiento mortífero del amor; para mí es ciertamente un sentimiento
que puede ser engañoso, pero que todos lo disfrutamos, unos más que otros, otros por el placer físico,
sentimental o definitivamente aquellos que son algo masoquistas y aman sufrir por esa persona de
formas inconcebibles; sé que aún no tengo ni la edad mental, ni física o experimental para saber qué
es, en realidad no he tenido experiencias tan duras, me han lastimado, pero así como caí al suelo,
pude levantarme y continuar mi trayectoria, es algo que se me ha permitido aprender a lo largo de
mis 14 años de vida, el tiempo no va a parar hasta que te recuperes, él no perdona, así que siento que
realmente sí se puede estar destruido profundamente un día, pero al siguiente estar con una sonrisa
en el rostro.
Para mí, amor no es sólo demostrar con acciones y palabras lo que uno siente, es amar a la persona, su
aroma, su sonrisa, aquella sudadera que nunca se quita, sus cosas, sus defectos, sus ojos que permiten
ver el alma de ese ser que nos hace inmensamente felices, amar su risa, su forma de actuar (aunque en
miles de ocasiones nos duela), amar su forma de caminar, amar sus movimientos, amar a la persona,
es amar su felicidad; en algunas circunstancias guardamos rencor a los novios(as) de estos, a mi punto
de vista creo que más allá de odiarlos, deberíamos estar agradecidos con ellos, si tanto decimos amar
la felicidad de esa persona, su pareja le dio esa felicidad, por lo tanto considero que se puede también
amar a los que hacen feliz a esta persona tan importante en nuestra vida, y de la misma forma
aprender que para que ella esté feliz pueda que quiera estar con alguien más y no junto a nosotros, de
todas formas seguiremos amándolos, tomándose su distancia por respeto a nosotros y su pareja.
Con esto puedo concluir que me he llevado más experiencia externa sobre este basto tema, toda la
redacción del amor puesta anteriormente pude complementarla gracias a esta fascinante lectura,
igualmente he aprendido que no es tan malo sufrir por amor un rato, es algo por lo que debemos
pasar, y no porque hemos sido heridos una vez (ya sea fuerte o levemente), debemos dejar de intentar
amar de nuevo, se puede amar de un día para otro con sinceridad, se puede hacer locuras, no es
cuestión de buscar, el amor llegará a nosotros de la forma más inesperada y hasta cierto punto
divertida; aunque no debemos lastimar sólo porque hemos sido lastimados… “No hagas lo que a ti no
te gustaría que te hicieran.” Más si llega a suceder esta situación se debe enfrentar las consecuencias y
pedir perdón a quienes han salido heridas, ya que en realidad no se puede hacer mucho para
recuperarle sus sentimientos, ella decidirá si quiere seguir sufriendo y guardando rencor, lo único
posible a hacer es amarla sin deseos de lastimarla.
Samanta Villanueva Valdés 2° “A”