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J OSÉ COMAS Buenos Aires 11 NOV 1992

Menem, contra el Estado 'corrupto y elefantiásico'
El GobIerno argentino sigue su programa de modernización pese a la huelga general
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Carlos Menem no piensa dar marcha atrás en su programa económico, y sigue, decidido a reformar el viejo Estado "corrupto,
elefantiásico y fraudulento", según sus propio términos. El presidente de Argentina, de 62 años, lo afirmó de forma categórica después
del paro convocado el lunes por los sindicatos. Como suele ocurrir en estos casos, la valoración de esta primera huelga general
acordada por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra el Gobierno menemista varió por completo según la fuente. Para el
Gobierno, fue un fracaso casi total. Para la dirección de la CGT, el éxito fue casi absoluto.
La huelga no paralizó el país, pero ha servido para obligar a una reflexión sobre el modelo económico menemista. Las cifras dan la
razón a Menem y a su ministro de Economía, Domingo Cavallo, que sigue gozando del apoyo del jefe de Estado. Y es que tras las
tentativas fallidas de sus tres antecesores, uno de los cuales murió mientras los otros dos se veían obligados a tirar la toalla, Menem
encontró en Calvallo al intérprete perfecto para llevar adelante el programa de desmantelar el viejo Estado clientelista. Sin embargo, los
acontecimientos de estos últimos días demuestran que esta tarea es muy delicada.Por ejemplo, bastaron unos rumores, días atrás,
sobre una posible dimisión de Cavallo para hacer caer un 6% la atormentada Bolsa de Buenos Aires. A pesar de los intentos de romper
la alianza Menem-Cavallo, con informes sobre las supuestas futuras intenciones presidenciales del ministro de Economía, los dos
personajes forman por ahora un tándem obligado a pedalear con fuerza en la misma dirección.
Las recientes declaraciones de Cavallo, cuatro días antes de la huelga general,_de que necesita 10.000 pesos mensuales (más de un
millón de pesetas) para su tren de vida, dejaron al descubierto las falacias del plan económico y abrieron de nuevo la discusión sobre la
corrupción. Las declaraciones de Cavallo pusieron además de manifiesto la falta de cintura política de un economista cuya calificación
reconocen sin embargo hasta los más acérrimos enemigos del Gobierno.
La afirmación de Cavallo no resulta una novedad en una ciudad donde la llamada "canasta de ejecutivos" estima en 9.500 pesos la
cantidad que gasta una familia de cuatro miembros de ese sector social. Al mismo tiempo, el plan económico obliga a miles de jubilados
a vivir con 150 pesos (algo más de 15.000 pesetas) al mes.
El programa menemista abre una brecha social e implanta una sociedad dualista, donde unos pocos viven muy bien y el resto pasa
penurias. Claro que a Menem y Cavallo todavía les sirve el argumento de que esto es mucho mejor que la hiperinflación y el caos de la
MI ÉRCOLES, 11 de noviembre de 1992
EDICIÓN
IMPRESA
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última fase agónica del Gobierno del radical Raúl Alfonsín. Las polémicas declaraciones de Cavallo sobre sus necesidades lanzaron de
nuevo sobre el tape te el tema de la corrupcion, ya que el sueldo del ministro sólo es de 1.800 pesos (menos de 200.000 pesetas).
Cavallo afirmó que la Fundación Mediterránea, financiada por la gran industria argentina, le paga el resto, es de cir nada menos que
8.000 pesos (unas 800.000 pesetas). La financiación del tren de vida del ministro resulta de una moralidad dudosa, y varios fiscales han
abierto ya una investigación sobre la legalidad de su sobresueldo.
Los arrebatos de Cavallo
Cavallo ha tenido s in duda la valentía de plantear de forma abierta, en un arrebato ante los periodistas, la realidad de algo que nadie
con dos dedos de frente puede creer en Argentina. Los políticos argentinos no pueden vivir como viven con. sueldos por debajo de los
2.000 pesos al mes (unas 200.000 pesetas). No pasa una semana sin que la revista Noticias saque a relucir las casas que se compran
los miembros de la élite del poder.
Las declaraciones de Cavallo sobre sus gastos mensuales en vísperas del paro general decretado por la CGT desencadenaron una ola
de rumores e inter pretaciones sobre si el ministro actua como un kamikaze al echar de esa forma gasolina ql fuego de la huelga, o si
se trata de una ma niobra calculada.
La interpretación más coherente dice que Cavallo se dejó llevar por su temperamento, y aquí quedó patente la necesidad del tándem
con Menem. Resulta difícil imaginar que el plan económico del ministro hubiera podido salir adelante sin la cintura política de Menem y
su capacidad de maniobra para hacer tragar al peronismo el sapo de las privatizaciones, del desmantelamiento del Estado y de una
economía abiertamente neoliberal.
Después de las declarciones de Cavallo, la vecindad de Brasil hace que el síndrome Collor flote sobre Argentina, aunque son evidentes
las diferencias. Ante todo, el programa económico argentino tiene éxito, al menos por ahora. Menem cuenta además con un partido
mayoritario en el Congreso, y lleva camino de controlar todas las instancias judiciales. Por si esto fuera poco, el olfato político del
presidente argentino, su astucia y su experiencia de 40 años de manejos en este terreno resbaladizo, le dan una enorme ventaja sobre
su amigo brasileño Fernando Collor a la hora de manejar el vidrioso tema de la corrupción.
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