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COMUNISMO No.35 (Octubre 1994)

* Revolución y contrarrevolución en Irak
o Anexo 1: Carta desde el Kurdistan
o Anexo 2: Traducción de volantes
o Anexo 3: Traducción de un volante de nuestro grupo
* Para la memoria histórica de las luchas del proletariado en México
* Contra la lucha del proletariado: el eterno pacifismo euroracista de la socialdemocracia (CCI también en versión Mexicana)



Al lector:
Compañeros, una revista como esta solo podrá cumplir las tareas teórico - organizativas que la hora exige, con una
participación cada vez más activa de sus lectores, simpatizantes, corresponsales. Toda contribución, sea para mejorar el
contenido y la forma de la misma (enviando informaciones, publicaciones de grupos obreros, análisis de situaciones,
etc), sea para mejorar su difusión (haciendo circular cada número en el mayor número de lectores posibles,
consiguiendo nuevos abonados, sugiriendo otras formas o lugares de distribución, etc.), constituye una acción en la
construcción de una verdadera herramienta internacional de la lucha revolucionaria.
¡Utilizad estos materiales! Nadie es propietario de ellos, son por el contrario parte integrante de la experiencia acumulada
de una clase que vive, que lucha para suprimir su propia condición de asalariada, y así todas las clases sociales y toda
explotación. ¡Reproducid estos textos, discutidlos!
Recibid con nuestro más caluroso saludo comunista, nuestro llamado al apoyo incondicional a todos los proletarios que
luchan para afirmar los intereses autónomos de clase, contra la bestia capitalista, contra su Estado y contra los partidos
y sindicatos pseudoobreros que perpetúan su supervivencia y nuestro grito que te impulsa a forjar juntos el Partido
Comunista Mundial, que nuestra clase necesita para triunfar para siempre.
Para contactarnos, escribir (sin otra mención) a:
BP 33 * Saint-Gilles (BRU) 3 * 1060 Bruxelles * Bélgica
Email: info [at] gci-icg.org
Sitio: www.gci-icg.org

Grupo Comunista Internacionalista (GCI)


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REVOLUCIÓN Y CONTRARREVOLUCIÓN EN IRAK

Introducción
Tres años después del fin de la guerra del Golfo, nos encontramos en mejores condiciones que en el pasado para
difundir, desarrollar, criticar y apoyar la lucha que nuestros hermanos de clase llevan adelante en la región.
Recordemos una vez más que esta acción se encuentra en continuidad total con nuestra "vieja" propuesta
internacional de centralización de la acción revolucionaria (leer al respecto "Hacia la organización internacional del
proletariado" en Comunismo número 4) y en particular con la reunión de trabajo que realizáramos en Berna en 1989 (ver
al respecto el Anexo "A propósito de una reunión internacional de trabajo" y el artículo acerca de la relación de fuerzas
mundial entre las clases publicado en Comunismo número 27). Aquella propuesta centrada en la lucha contra el terror
del Estado y contra la preparación de la guerra, guarda toda su vigencia.
La reunión efectuada en Berna tuvo como eje central de concreción el desarrollo de la lucha de clases en Irak e Irán, en
un momento en el que se hablaba de paz entre los Estados de dichos países. Aquella fue una tentativa de coordinación
de la actividad internacionalista en la que se formularon varias propuestas concretas para afirmar la lucha
internacionalista y solidaria contra el Estado.
Desde mucho antes de la Reunión de Berna, la importancia de las luchas proletarias en la región nos determinaron a
impulsar la centralización de las mismas con la acción de otras fuerzas militantes comunistas. Sin embargo, las
voluntades militantes y las tentativas de organización que se manifestaron a través del mundo resultaron
dramáticamente reducidas y excepcionales.
Mientras, en Irak, el proletariado tendía a su reconstitución en tanto que clase y nuestros compañeros en la región se
organizaban en una perspectiva internacionalista (la acción contra el capital en la región se acompañaba por ejemplo
con la difusión de nuestros materiales, la distribución de nuestras revistas, la impresión local de nuestras "Tesis de
Orientación Programática" en árabe,...). Sin embargo, en Europa, en América, la fase sectaria continuaba predominando
y nos vimos obligados a constatar que incluso las propuestas minimalistas efectuadas en Berna (tentativa de
organización para la circulación de informaciones, de militantes, creación de una dirección de contacto y de una caja
común, etc.) sólo pudieron ser mantenidas de una manera esporádica y no organizada.
En Europa en particular, a pesar de la situación de dispersión que padecemos, a pesar de las pocas iniciativas
proletarias que caracterizan el ambiente social en esta parte del mundo, intentamos desarrollar en todo lo posible la
acción directa internacional conjunta con nuestros compañeros de lucha en Irak. Mal que bien, informaciones y militantes
circularon y logramos juntos y de forma colectiva globalizar las experiencias particulares, extraer las lecciones que se
imponían de los acontecimientos.
Se desarrollaron también otras iniciativas en base a militantes proletarios que comprendían la importancia histórica de la
lucha del proletariado en Irak y que se concretaron en volantes, folletines, revistas, carteles... Sin embargo, sin pretender
abarcar la totalidad de las mismas y sin juzgar la totalidad de dichas producciones, debemos lamentar que la energía de
nuestra clase, que se expresó a través de dichas acciones, haya quedado fundamentalmente dispersa y no haya logrado
centralizarse, lo que implica una efectividad menor tanto en el presente como en perspectiva.
Por supuesto que las evidentes dificultades de centralización de nuestra clase, características del actual período
histórico, están a su vez condicionadas por la desinformación general que el Capital realiza y por las diferentes
ideologías con que se divide al proletariado. Cabe denunciar al respecto el nefasto papel que desempeñaron los
sectores izquierdistas de la burguesía y el conglomerado centrista que se autodenomina "medio revolucionario" en
Europa. Una vez más constituyeron la polea de trasmisión de la ideología racista clásica de la derecha del capital
denigrando toda lucha que no tenga por centro París o Milán.
Mientras tanto, en Irak, el proletariado se debatía por su reorganización como clase y los sectores de vanguardia en ese
país afirmaban abiertamente la lucha por la revolución comunista mundial, intentando romper el aislamiento que el
capital imponía. Los que se pavonean con las banderas del "medio revolucionario", siempre concentrados en el mirar
retardado hacia su propio ombligo, proferían como buenos pontífices desde sus altares un conjunto de sentencias que
contribuían todas a la obra general del capital: el aislar la lucha de los proletarios en Irak. Así, la CCI, representante
eminente del eurocentrismo, negaba pura y simplemente la existencia de luchas proletarias en la región, considerando la
clase obrera como casi inexistente en Irak y afirmando que "casi no posee ninguna experiencia histórica de combate
contra el capital" (1).
Contrariamente a lo que el capital y todos sus agentes pretenden, lo que sucede en Irak no tiene origen en causas que
que pertenezcan a nuestro pasado, en razones que se sitúen históricamente detrás nuestro (como la ideología de la falta
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de experiencia quiere hacer creer), sino, por el contrario, al desarrollo inevitable de la contradicción capitalismo-
comunismo en todas partes. En ese sentido, la situación explosiva de esa contradicción en Irak, en el presente, está
indicándonos el futuro en el mundo entero. Pues también "aquí" (en América del Sur y del Norte, en Europa del Este y
del Oeste, en África del Norte y del Sur...), la barbarie de la civilización capitalista, la guerra que el capital,
independientemente de su voluntad, lleva adelante contra el proletariado, se acentuará necesariamente hasta alcanzar la
intensidad que existe "allá"; simplemente por el hecho de que el capital no tiene ninguna otra manera de afrontar la crisis
que lo carcome. Nuestra lucha, la respuesta de los proletarios en Irak, nos muestra la única vía posible para combatir
esta barbarie: la lucha por la revolución.
Por ello y a pesar del poco eco encontrado en el pasado y en el presente (salvo evidentemente, los compañeros y
contactos con los que trabajamos hace tiempo), no dudamos un instante en repetir, una vez más, nuestro llamado de
siempre:
¡ORGANICEMOS JUNTOS EL DERROTISMO REVOLUCIONARIO
Y LA COMUNIDAD DE LUCHA CONTRA LA GUERRA!
En base a las propuestas internacionales que hemos efectuado, o a cualquier otra propuesta seria que parta de los
intereses materiales del proletariado, o en base a toda tentativa revolucionaria que emane de un militante o grupo de
militantes, unamos nuestras fuerzas contra todos los que preparan la guerra capitalista; ¡reagrupémosnos para ser más
fuertes!
oOo
Este texto tiene como objetivo el completar nuestros artículos precedentes acerca del desarrollo de la lucha de clases en
la región del Golfo. Es importante saber que en todo momento nosotros hemos privilegiado la actualidad de las
informaciones que llegaban de esa región. Frente al ocultamiento generalizado, frente al bloqueo completo de la
información realizado por todos los medios de difusión con respecto a las luchas revolucionarias del proletariado en Irak,
hemos ido dando preferencia a las informaciones que los militantes de nuestro grupo y otras organizaciones
internacionalistas nos iban haciendo llegar. Dichas informaciones nos llegaban en forma fragmentaria y contradictoria,
insistiendo en algunos casos sobre la importancia de las diferentes organizaciones presentes, en otros sobre la fuerza de
la insurrección, en otros sobre las polémicas políticas que tenían lugar en las diversas organizaciones de nuestra clase.
Hemos optado por publicar parte de las informaciones que nos iban llegando, en diferentes materiales que hemos ido
sacando, sin esperar el hipotético momento en el que estaríamos en condiciones de disponer de la totalidad que nos
permitiera hacer un texto único y bien estructurado. Ello ha determinado que no sólo las versiones de los textos que
hemos ido reproduciendo en las diversas publicaciones centrales no coincidan entre sí (entre la publicación de un texto
en un idioma y la publicación de ese mismo texto en otro había un conjunto de informaciones contradictorias que
llegaban), sino que incluso entre uno y otro texto en el mismo idioma el lector atento podrá encontrar más de una
contradicción. Al respecto debe tenerse en cuenta que en una situación tan violenta de revolución y contrarrevolución los
relatos de los mismos protagonistas no coinciden entre sí, que la evaluación de tal o cual hecho es distinta incluso entre
compañeros de una misma organización, en fin, que dada la dificultad enorme de centralización geográfica dentro del
propio Irak (impresionante represión, falta de funcionamiento regional de las comunicaciones más normales -teléfono,
correo-, costos elevadísimos y riesgos enormes en los desplazamientos), lo que sucede en una parte se desconoce en la
otra, o se interpreta de maneras diferentes.
En lo que concierne a este texto, hemos tenido en cuenta varios paquetes de información que nos han hecho llegar los
compañeros de la región, lo que nos permite explicar mejor un conjunto de puntos que consideramos importantes: las
luchas en el sur de Irak, la aparición de los shoras en Kurdistán, las organizaciones presentes en el terreno, las
campañas humanitarias. En anexo a este artículo, el lector encontrará algunos extractos de textos de la fase
insurreccional, provenientes de diversas organizaciones. Incluso publicamos un texto "Carta desde el Kurdistan" cuyo
autor, aunque conocido protagonista en la insurrección, se encuentra en las antípodas de nuestras posiciones políticas.
El lector encontrará también en anexo un volante de nuestro grupo difundido en mayo de 1992 en Kurdistán.
Una vez más pedimos la máxima indulgencia del lector en relación al aspecto desordenado que este artículo presenta.
Hoy mismo en Irak, minorías de vanguardia de nuestra clase extraen las lecciones del pasado, critican el democratismo
de los shoras, discuten acerca de los medios para generalizar la lucha antinacionalista y resisten al desarme que la
burguesía intenta imponer ante quienes la enfrentan. Es decir, el proletariado tiende a constituir una fracción más
determinada y clara contra las potencias de siempre con que cuenta la burguesía para liquidar la autonomía de clase: el
democratismo y el nacionalismo, que también en Irak fueron decisivos para frenar y desviar la fuerza insurreccional de
nuestra clase. Resulta indispensable tener en cuenta que es en ese contexto caótico y peligroso, donde nuestros
compañeros, como expresión de vanguardia de esa lucha contra la nación y la democracia, rompiendo los muros de las
naciones, nos hacen llegar textos, volantes, análisis, informaciones.
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La primera parte intenta esbozar rápidamente la historia de las luchas del proletariado en Irak, principalmente en el sur,
lo que constituye, por un lado, una tentativa de combatir la desinformación existente con respecto a las luchas derrotistas
revolucionarias que se desarrollaron durante la Guerra del Golfo y, por el otro, una respuesta a los increíbles prejuicios
euroracistas que permiten aislar a nuestros compañeros bajo el pretexto de que en esas regiones el proletariado no
lucha por sus intereses o que no tiene experiencia de lucha. Creemos que la información presentada a continuación es
suficiente para dar una idea de la intensidad de la lucha contra el Estado en esa región y que al mismo tiempo permitirá
completar la información que nosotros hemos venido dando sobre las luchas en Irak, antes, durante y después de la
Guerra del Golfo.
La segunda parte trata del desarrollo contradictorio de los shoras o soviets durante la guerra del Golfo; primero
fundamentalmente como respuesta asociacionista de nuestra clase frente a todas las organizaciones burguesas, luego
como freno democrático al desarrollo de la lucha de nuestra clase.
La tercera y última parte trata de una manifestación particularmente cínica de la lucha de la burguesía mundial para
reprimir al proletariado: las campañas humanitarias y las elecciones.

1. La luchas del proletariado en el sur de Irak
1.1. Antecedentes históricos: la "región de los pantanos", refugio tradicional de la resistencia al Estado.
La resistencia anti-estatal en el sur de Irak, particularmente en la llamada "región de los pantanos" es muy anterior a la
llegada de los Baasistas al gobierno. Dicha región ha servido de refugio a los perseguidos, los reprimidos, los rebeldes...
durante siglos y siglos. La configuración de las ciénagas hace que el acceso terrestre a dicha zona sea extremadamente
difícil y por ello se convirtió en un lugar idóneo para refugiarse, para esconderse. La represión del gobierno Baasista es
sólo un ejemplo, en una época dada, de la necesidad histórica del Estado de terminar con los desórdenes y la
indisciplina social que reina desde siempre en la región.
En dicha región existen decenas de tribus, clanes,... y como es muy difícil desplazarse en la misma, las comunicaciones
entre los habitantes de los diferentes lugares son escasas. Sin embargo, los unifica la tradición histórica de insumisión
sistemática al Estado.
Ya a principios de siglo, la burguesía inglesa creyó poder utilizar para sus fines la resistencia antiestatal que se
desarrollaba contra el Estado turco. Pero la reacción de los proletarios no correspondió en absoluto a las expectativas de
los colonizadores ingleses y las reacciones contra éstos fueron tan violentas que a su vez el Estado turco intentó utilizar
dichas luchas para sus propios fines. Así, esas luchas históricas de resistencia en la "región de los pantanos" fueron
presentadas como el ejemplo mismo de la lucha por la descolonización.
Lo que sucede hoy no es más que la enésima repetición de esa tentativa burguesa de utilizar/presentar la lucha
proletaria contra el Estado como la lucha de una fracción burguesa contra otra apoyada por "todo el pueblo": la oposición
oficial shiíta intenta confiscar lo que queda de las luchas sociales en el sur y la presenta como una expresión de apoyo a
su propia política.
El partido Baas, reconocido como uno de los gobiernos más represivos de la historia moderna de Irak, a pesar de haber
realizado enormes proyectos sociales y económicos en la región, que superan de muy lejos los efectuados por todos los
otros gobiernos en la región desde principios de siglo, no ha logrado liquidar la secular indisciplina social.
Estas particularidades han hecho de la población de la "región de los pantanos" una especie de "enemigo natural" del
Estado y de todos sus componentes: baasistas, shiítas, nacionalistas,...
1.2. Organización de la deserción masiva y terrorismo de Estado durante la guerra Irán-Irak.
Poco antes de la guerra Irán-Irak, algunas centenas de militantes proletarios perseguidos se refugiaron en las planicies
cenagosas, donde encontraron apoyo en las poblaciones locales de la región fronteriza del sur de Irán. En ese entonces,
dichos proletarios no constituyeron una fuerza organizada y sólo poseían algunos medios de defensa; se trataba sólo de
algunos puñados de hombres dispersos y aislados.
Entre ellos se encontraban muchos ex-militantes del Partido "Comunista" iraquí provenientes de ciudades del sur y el
centro del país, que eran buscados por la policía por haber repudiado el tratado de alianza firmado entre su partido y el
gobierno. En muchos casos y en coherencia con la clásica política estalinista, dicho partido los había denunciado a la
policía. Además se encontraban algunos militantes proletarios que se habían distinguido por la agitación y la acción
directa de clase en ciudades tales como Bassorah, Amara, Nassiria. En fin, había muchos desertores y otros proletarios
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que habían rechazado el trabajo obligatorio en las organizaciones del partido Baas: organizaciones de estudiantes,
sindicatos, trabajo popular...
A principios de la década del 70, el gobierno elabora un plan de reorganización territorial que tiene por objetivo aumentar
la presencia y el terrorismo de Estado en todo el territorio cenagoso, tomando como blanco directo el ataque a las villas y
pueblos próximos a los pantanos. Se expulsa a los habitantes de esos pueblitos hacia otro lugar, intentando así limitar al
máximo el apoyo que los habitantes de la zona prestan a los rebeldes. Se dinamitan las casas y quienes se niegan a
partir están obligados a vivir en los escombros de las mismas.
A partir del desencadenamiento de la guerra con Irán, las filas de los perseguidos, refugiados y desertores aumentan
cada vez más. Por otra parte, durante la guerra, dado que las fuerzas de seguridad del Estado iraquí están demasiado
absorbidas por el conflicto militar interimperialista y la movilización de la población para el mismo, no pueden mantener la
presión al nivel anterior, lo que trae como consecuencia una mejora relativa en la situación de supervivencia de los
refugiados en la región, aunque no podamos hablar aún de una fuerza estructurada claramente organizada.
Durante todo ese primer año de guerra, la disminución de la presión del gobierno contra los desertores y la consiguiente
mejora de las condiciones de supervivencia, hacen posible que muchas familias de desertores y refugiados se instalen
con ellos. El número sigue aumentando, pero dada la ausencia de un proyecto y una dirección revolucionaria, a pesar
del potencial revolucionario que esa masa proletaria en contraposición objetiva al Estado encierra, la lucha se concentra
fundamentalmente en la supervivencia individual.
La victoria del Estado iraquí en sus primeros asaltos contra el Estado iraní refuerza esa tendencia a la desorientación. Se
trata de una fase en la cual el Estado iraquí obtiene más victorias que derrotas, en la que justifica sin problemas la
represión y por lo tanto se siente seguro en su combate contra los enemigos "internos".
Esa relación general de fuerzas a favor de la burguesía reduce el campo de acción de los militantes revolucionarios, que
encuentran gran dificultad en mantener las relaciones entre sí. La presencia masiva de hombres "fuera de la ley",
concentra cada vez más la atención de las autoridades y toda acción organizativa de los desertores provoca una
reacción potente por parte del gobierno.
Es en ese período cuando el Gobierno amenaza por primera vez (luego lo hará en muchas oportunidades) con ejecutar a
los habitantes de la región que ayuden a los "fuera de la ley". Dicha amenaza es seguida inmediatamente por una acción
práctica. Decenas de habitantes de la región son ejecutados acusados de ayudar a los desertores. El simple hecho de
indicar el camino a seguir a un desertor es suficiente para ser considerado objeto de represión. Simultáneamente se
produce una nueva ola de destrucción de casas y pueblos próximos a los pantanos.
En enero de 1981 se produce una contraofensiva iraní, el ejército de ese país penetra en territorio iraquí en la región de
Ahwaz. La deserción se hace cada vez más masiva. Varios miles de nuevos desertores que se fugan del frente y de los
regimientos de retaguardia vienen a agregarse a los anteriores.
En tales circunstancias el gobierno iraquí cambia de táctica propagandística, adaptando la misma a la situación de
retroceso y desbande militar. Se dice que Irak nunca quiso invadir Irán, que la actitud agresiva de Irán (y sus victorias
militares) obliga a todo buen patriota "a defender responsablemente su patria". Para ello, el gobierno no duda en
distribuir armas entre los habitantes de la región del sur proponiendo a sus habitantes "defenderse por sí mismos de los
fanáticos iranís".
En el mismo momento, la burguesía iraní multiplicaba los llamados a la resistencia y a la "Jihad sagrada" contra el "satán
de Saddam", para liberar las ciudades santas Karbala y Najaf.
La gran derrota del ejército iraquí en 1982 reforzó el movimiento de deserción del proletariado. De forma cada vez más
notoria, el proletariado se determina como clase opuesta al orden capitalista en la región en base a la deserción, la
desobediencia generalizada, la contraposición práctica a todas las consignas y órdenes de movilización patriótica
lanzadas por el Estado. El internacionalismo, la contraposición al Capital, se desarrolla como movimiento práctico a partir
de las necesidades de supervivencia y del desarrollo indispensable del asociacionismo en oposición al terror de Estado.
El miedo de una victoria iraní en el sur y centro obligaron al Gobierno a lanzar una operación de limpieza en sus propios
territorios del sur: se busca liquidar toda resistencia antigubernamental en el interior del país y en el seno del ejército.
Con ese objetivo, durante ese mismo año, varias villas y pueblos son bombardeados con armas químicas. Se toma como
objetivo aquellos pueblos y aldeas donde la población se había negado a obedecer las órdenes de salir de la región e
incorporarse a la movilización general de defensa de la patria.
Los desertores se encuentran entre dos fuegos: de un lado, el ejército iraní en las fronteras del sur que se prepara para
la ofensiva final contra el ejército iraquí (el ejército de Irán intenta cortar la ruta principal que liga Bagdad con el sur,
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principalmente con Bassora); del otro, el ejército iraquí, bien equipado, aunque se encuentra debilitado por la falta de
disciplina que reina en su interior. A pesar de la determinación histórica cada vez más potente que empuja al proletariado
a actuar como fuerza contrapuesta a todo el orden establecido, el desorden en las filas de los desertores es grande, lo
que hace que los mismos se expresen más como masa inorganizada que como movimiento clasista organizado.
Sin embargo, aquella determinación histórica es asumida más o menos conscientemente por una serie de pequeños
grupos revolucionarios (de los que no conocemos los nombres) que realizan un innumerables llamados (no
centralizados) a la auto-organización, la auto-defensa y la lucha internacionalista contra los dos ejércitos y contra todas
las expresiones del Estado. Al mismo tiempo, dichas organizaciones, o mejor dicho, las unidades de combatientes
constituidas por los mismos, organizan operaciones de sabotaje en el corazón de los territorios controlados por el ejército
iraquí: ataques a depósitos de municiones, vías férreas, convoyes y sedes de organismos gubernamentales, ejecución
de miembros conocidos del partido Baas y realización de una impetuosa agitación para empujar a los soldados a seguir
desertando.
El Estado iraní intenta utilizar estas acciones derrotistas revolucionarias para sus objetivos a través de la fracción
burguesa shiíta: el partido Dawa islamista (que significa "llamado islamista"). Pero éste no logra movilizar a los
proletarios de su lado, salvo a una pequeña parte de ellos que, una vez convencidos, se incorporan a las pequeñas
unidades Dawa.
Para contribuir a este reclutamiento en el partido Dawa, el gobierno iraní da un conjunto de ventajas materiales a los
adherentes y simpatizantes de dicho partido: cura de enfermos y heridos, alimentos, autorización de visitas y
desplazamientos a Irán. Quienes rechazan el encuadramiento en ese partido tienen que arreglárselas como pueden, vivir
clandestinamente y luchar por la supervivencia, tanto desde el punto de vista alimentario como del de la salud. Por ello,
muchos desertores se hacen pasar por adherentes de ese partido, al menos el tiempo que están enfermos o heridos.
La necesidad de organización y centralización proletaria y revolucionaria de los desertores se hace patente y cada vez
más consciente, en la medida en que va quedando claro que ambos ejércitos son sus enemigos: es un período de
masacres permanentes perpetradas por dichas fuerzas.
Se llega así a la situación de 1983, donde existen unos 20.000 desertores relativamente bien equipados y organizados:
un verdadero ejército de derrotistas revolucionarios, con objetivos cada vez más claros y conscientemente
internacionalistas y revolucionarios. Es entonces cuando el gobierno iraquí lanza una vasta ofensiva contra los
insurrectos.
Paralelamente, en esa época, las fronteras de la guerra imperialista se estabilizan más o menos y los fuerzas burguesas
de ambas partes hablan cada vez más de encontrar una solución, de "hacer la paz".
En los hechos, en el frente, los puestos de vanguardia del ejército iraquí se muestran cada vez más dubitativos en la
aplicación de las órdenes; la desobediencia de los soldados se generaliza. Ante esta situación y temiendo que dicha
sensibilidad se contagie al resto del ejército, el Estado Mayor iraquí da la orden de liquidar parte de sus propias tropas,
demasiado sensibles al derrotismo revolucionario. Un regimiento entero, constituido por unos mil soldados, es
literalmente pasado por las armas. Simultáneamente se generalizan los bombardeos aéreos de la zonas donde
predominan los desertores. Con el beneplácito del ejército iraní, estacionado a pocos kilómetros, los bombardeos
masivos producen unos 8.500 muertos en las filas de los desertores. Más aún, el ejército iraní se empeña en impedir que
los heridos y sus familias penetren en el territorio de Irán para refugiarse, salvo a aquellos que acepten integrarse a la
Dawa.
A pesar de que esa enorme carnicería prosigue, el ejército iraquí no logra penetrar en las zonas controladas por los
desertores.
Los periódicos de la oposición iraquí (partido "comunista" iraquí, nacionalistas kurdos, Dawa islamista) subrayan que "es
totalmente lamentable que esos hijos del pueblo no se hayan podido dar un cuerpo político, un partido, para entrar en las
filas de los otros partidos demócratas, antifacistas y trabajar en el frente democrático iraquí"; lo que es una confesión
apenas velada de que todo ese movimiento proletario se les escapa de las manos.
En ese momento, la UPK (Unión Patriótica Kurda) de Jalal Talabani, en coherencia con su política de siempre de apoyo
de los baasistas en los momentos claves, negocia con el gobierno iraquí para intentar encontrar una solución pacífica a
la "cuestión kurda".
De todas formas, el terrorismo generalizado de Estado logra eliminar la fuerza proletaria que se había ido constituyendo,
tanto por la liquidación física directa como por el hecho de que la mayoría de los supervivientes tuvieron que dispersarse.
Una parte de los mismos entrará en Irán, aceptando (aunque a veces sólo formalmente y a corto plazo) las condiciones
que ese Estado les imponía de disciplinarse en los campos organizados por el ejército del Partido Dawa. Otra parte
logrará escapar a ambas fuerzas y acceder a la región del Kurdistán, donde continuarán sus peripecias pues serán
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reprimidos no sólo por las fuerzas baasistas sino también por los nacionalistas kurdos (principalmente el UPK), que no
tienen reparos en entregar a los desertores a las autoridades a cambio de algunas concesiones en las negociaciones.
Únicamente en la región de los pantanos quedarán algunos miles de combatientes proletarios organizados, aunque muy
golpeados por la represión.
1.3. Resurgir proletario
Luego de esta gigantesca ola de represión y la consecutiva calma social que dura unos años, la actividad proletaria
organizada reemerge, en el centro del país y en los alrededores de Bagdad. Entre 1986 y 1989, el proletariado vuelve a
mostrarse como fuerza autónoma opuesta a todo el orden establecido: diferentes grupos de desertores organizados
realizan operaciones de sabotaje de las comunicaciones, especialmente de los trenes, unidades combatientes de
proletarios atacan depósitos de armas, municiones y alimentos y se los apropian, diferentes estructuras clasistas
organizadas para la acción directa realizan expediciones punitivas contra miembros del partido Baas o de su servicio de
seguridad. En esos años se producen permanentes enfrentamientos entre las tropas de seguridad gubernamentales y
los grupos proletarios armados que, a pesar de la heterogeneidad político ideológica, actúan como fuerza única contra el
Estado.
Los periódicos iraquís relatan cotidianamente el encarcelamiento y las ejecuciones de "traidores", "ladrones", "bandidos"
y "traficantes"... principalmente en la región del centro. Una vez más, aldeas y pueblos enteros son destruidos y sus
habitantes asesinados en tanto que sospechosos de haber dado de comer a los "saboteadores" o simplemente por el
hecho de haberlos dejado trabajar en ese pueblo.
En ese período el poder central baasista distingue dos frentes de guerra: uno frente al enemigo que viene del exterior de
las zonas controladas por él; otro, cada vez más amenazante, contra el enemigo que actúa en el interior de la zona
controlada por él. Por todas partes, en las ciudades y los pueblos, surgen luchas contra el gobierno, pero ahora las
mismas se desarrollan de una forma cada vez más masiva, abierta y organizada.
Un conjunto de grupos proletarios se desarrollan en ese entonces, pero como sucede en muchas ocasiones, los
militantes activos permanentes de esos grupos no son nunca más que algunos puñados de revolucionarios
consecuentes. Los centros de estos grupos se encuentran en las ciudades de Bagdad, Nassiria, Bassora, Diwanya,
Shatora, Al Amara, Kut,... Dichas estructuras desarrollan algunos acuerdos entre ellas, estableciendo criterios
territoriales para la acción militar, y al mismo tiempo, intentan organizar la ayuda mutua, el intercambio de informaciones,
la cura de los heridos, la organización de la supervivencia, los métodos de desplazamiento de las diferentes unidades,
las relaciones con los pueblos y el proletariado que vive en ellos... De hecho, la creación de esas estructuras data de la
época en que la gran represión del 83, luego de la cual sólo lograron quedar en dicha región 3000 o 4000 combatientes
organizados. En muchos casos, dichas estructuras se desarrollaron en torno a oficiales desertores y a un puñado de
soldados que los seguían.
Tres grupos destacan entre ellos, por sus volantes y llamados, que se hacen conocer en todas partes: "Vanguardia
Obrera", "Revolución Permanente" y "Autonomía de Combate". Como en todas las luchas revolucionarias del pasado y
del presente, constatamos que el desarrollo de la fuerza del proletariado en lucha contra el Capital y el Estado que se
materializa en esas estructuras está en permanente tensión y contradicción y por ello en las mismas persisten elementos
de la ideología marxista leninista, maoista o/y trotskista (que en algunos casos tienen mucha fuerza), lo que podemos
deducir hasta de las denominaciones que esas organizaciones se dieron.
Recién durante el último año de guerra Irán-Irak se realiza un conjunto de tentativas de centralización entre esas
estructuras. La desmovilización en el interior del ejército, las condiciones de vida cada vez más difíciles para la población
y el peso de la represión cada vez más feroz contra la resistencia antigubernamental dieron fuerza a estas tentativas. Se
habla cada vez más de un ejército proletario revolucionario opuesto a todos los ejércitos burgueses y las acciones
consecuentes con ello se generalizan a diferentes partes del territorio.
Cada vez que los cuerpos de los soldados muertos son traídos desde el frente, la resistencia cobra más fuerzas, los
proletarios de ciudades y pueblos aprovechan para organizar actos y manifestaciones contra el Estado, contra la guerra.
Para combatir esas manifestaciones permanentes que se concentran en general frente a los locales gubernamentales o
del partido Baas, la policía no duda en emplear todo tipo de armas y en arrestar a los agitadores, que en algunos casos
son ejecutados públicamente.
Luego de cada acción derrotista revolucionaria del proletariado organizado, tanto en los pueblos como en el interior del
ejército, la represión se abate en forma brutal, las revueltas son sistemática y brutalmente ahogadas en sangre y las
ejecuciones de oficiales y soldados son también moneda corriente. El gobierno les reprocha "el haber dejado que los
maleantes pongan en peligro el interés nacional y la seguridad del Estado". Ni siquiera se salvan los altos responsables,
ni los "héroes de la nación", decorados como tales por el propio Saddam. Son muchos los ejemplos de esos "héroes de
la nación" que terminan ejecutados públicamente. La situación llega a ser tal que los responsables que deben sustituirlos
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no saben como actuar, temiendo por un lado suscitar por su brutalidad la revuelta de la población y por el otro ser
acusados por los aparatos centrales del Estado de ser demasiado permisivos.
En muchos casos, personas consideradas como "buenos ciudadanos" utilizan su lugar en la administración para ayudar
o esconder a algún desertor. Pero éstos también, cuando son descubiertos, son ejecutados junto con sus familias y sus
casas son dinamitadas.
Sin embargo, la represión no logra desanimar a los proletarios en revuelta acostumbrados a esos métodos. Los pocos
viejos militantes revolucionarios que tuvieron la suerte de sobrevivir a la sistemática ejecución de sus compañeros antes
y durante la guerra Irán/Irak, retoman confianza ante la reemergencia de las luchas proletarias. En las ciudades se
repiten los llamados a la lucha firmados simplemente: "proletario", "pueblo explotado", "revolucionarios"...
A pesar de ello, las tentativas de centralización formal entre las organizaciones proletarias son lamentablemente muy
débiles y no superan los límites de la renovación de los contactos militantes entre tal o cual compañero, separados hasta
ese momento por la represión.
También la resistencia pasiva se desarrolla: no participación en las ceremonias oficiales y en los desfiles de prisioneros,
vacío en los festejos de las victorias militares del país, rechazo de los "tesoros de guerra" tomados al enemigo y
repartidos entre los soldados y la población para cimentar la cohesión nacional.
Es imposible hablar de fechas de esos diversos acontecimientos, incluso los que vivieron esos hechos son incapaces de
dar fechas. Esas acciones de resistencia y lucha contra la guerra de nuestra clase eran tan sistemáticas que los propios
protagonistas se confunden en cuanto a los hechos y las fechas.
Desde 1988 a 1990, la constitución en fuerza del proletariado se acentúa. En el sur y en el centro del país la lucha y la
acción directa organizada se intensifican concentrándose principalmente en las ciudades. La burguesía se encuentra en
una situación cada vez más difícil, ante un proletariado más combativo en una situación que lo empuja a unificarse y
pelear contra la deteriorización de sus condiciones de vida y la represión. Cada vez hay más desertores en armas y
organizados en forma autónoma a los partidos burgueses; cada vez hay más desconfianza y oposición decidida a todo lo
que hace y dice el gobierno; a los mandos les resulta cada vez más difícil controlar la indisciplina y la insubordinación en
su propio ejército.
En los pantanos, el ejército de desertores intenta estructurarse, los grupos militantes revolucionarios que lo componen
tratan de darse una mayor coherencia. Cuanto más se desarrollan las luchas, más se manifiestan las tendencias a la
centralización.
En ese período, el ejército lanza varios ataques contra el movimiento del proletariado que se había constituido en fuerza
en toda la zona de los pantanos. Las perdidas son numerosas en ambos bandos. El aislamiento en el cual se encuentran
los proletarios del sur reduce su resistencia frente al Estado y crea una situación crítica: a fines del 90, el número de
desertores organizados se reduce de nuevo a algunas centenas de combatientes estructurados en pequeñas unidades
móviles, descentralizados e independientes. La gran mayoría, incapaz de resistir, se refugia del otro lado de los
pantanos en territorio iraní, cerca de Ahwaz. Como dijimos antes, algunos para sobrevivir se verán obligados a formar
parte del partido Dawa islamista. Entre ellos muchos heridos y sus respectivas familias.
Cada vez que el proletariado se levanta, la burguesía internacional habla de movimiento shiíta en el sur, de nacionalismo
kurdo en el norte. Se trata de gigantescas mentiras y de una enorme falsificación ideológica. Los propios shiítas nunca
consideraron el movimiento proletario de los pantanos como su propio movimiento; tanto el Partido Dawa islamista como
los otros partidos burgueses de oposición critican ese movimiento, tratando a la masa de desertores refugiados en la
región de los pantanos de "masa sin principios, anarquistas, ateos y saboteadores que beben whisky y hacen el amor en
los lugares sagrados"!
Esta tenaz e inquebrantable resistencia proletaria a la guerra, concentrada principalmente en la región de los pantanos,
ha constituido un límite objetivo al restablecimiento de la paz social y por ello a los objetivos militares de Saddam
Hussein. En este sentido, el fin de los enfrentamientos militares entre Irán e Irak, tiene como causa fundamental el
derrotismo revolucionario del proletariado iraquí.
1.4. La guerra del Golfo y la generalización del movimiento del proletariado.
También en estas contradicciones de clase se encuentran las causas que llevaron al gobierno de Saddam Hussein a
ocupar Kuwait; así como luego, al conjunto del capital internacional a detener, de común acuerdo, el conflicto bélico.
Entre mayo y diciembre de 1990, cuando la continuidad de la movilización y la ocupación de Kuwait hace prever al
proletariado la proximidad de la guerra, la acción directa contra el Estado se generaliza. En Arbil, Masul, Tuzkurmato,
9
Tikrit, Kirkuk, Bagdad, Sulemania, Basora,... estallan un conjunto de acciones de clase en los sectores más variados: los
obreros municipales, los de la construcción, los operarios de la confección, los del plástico, los de los mosaicos, los del
yeso, los del tejido, los de obras públicas, los del transporte, los de la electricidad, los del azufre, los de la energía
nuclear... Las luchas se desencadenan contra los despidos, contra la supresión de los días feriados, contra los días de
trabajo gratis para servir a la patria, contra las horas extras, contra la reducción de la cantidad de comida en las cantinas,
contra las disminuciones salariales y el aumento del tiempo de trabajo, contra los retrasos en el pago de salarios, contra
el reclutamiento forzoso para enviar los obreros al frente, contra el racionamiento... Por medio de manifestaciones,
huelgas, incendios de fábricas y locales representativos de la burguesía, ocupaciones y apropiaciones, el proletariado
establece una correlación de fuerzas tal que obliga en muchos casos a los patrones a dar marcha atrás, hacer
concesiones o/y aumentar los salarios.
Desde que se declara la guerra esa situación se agudiza. La deserción es general y masiva y denota que se fue
preparando desde muchos meses antes; desde los primeros días de la ofensiva terrestre, los cuarteles en torno a
Bagdad y dentro de esa ciudad se encuentran totalmente vacíos. Por todas partes circulan soldados que escapan a sus
mandos, utilizando todo tipo de triquiñuelas, como falsos salvo conductos o vistiéndose de civiles gracias a la ayuda de
los proletarios de las ciudades que van recorriendo, quienes les dan también todo tipo de alimentos y los ayudan a
esconderse.
En el frente la situación es dramática, tal como lo denunciamos desde el principio. A quien se pone en primera línea de
combate es a los desertores apresados. Dichos soldados se encuentran totalmente aprisionados en sus trincheras: no
pueden avanzar para convertirse en prisioneros del lado de la Coalición, porque el terreno que los separa de ellos está
totalmente minado: ni tampoco retroceder, porque la terrible Guardia Republicana de Saddam Hussein les prende
cartucho. La gran mayoría de las fuerzas del frente del suroeste esperó así, aprisionada en las trincheras, sin agua y sin
qué comer, que los tanques y los bulldozers de los aliados los enterraran vivos. ¡Gloriosa victoria tecnológica!
En el frente del sureste, gracias a la existencia de ciudades próximas, como Bassora, a los soldados les resulta más fácil
escaparse del frente y llegar a la ciudad. Desde fines de enero, muchas centenas de soldados desertan y se refugian en
la ciudad de Bassora y en sus alrededores. Las fuerzas proletarias con presencia en los pantanos intensifican sus
acciones y refuerzan sus contactos con otros desertores e insurrectos en ciudades como Amara, Bassora, Nassiria,...
Las sublevaciones y la rebelión se generalizan a todo el país. La capital Bagdad se encuentra en ebullición. Los barrios
obreros Thaoura, Kazimia, Shuela, se levantan.
A fines de febrero y principios de marzo, el movimiento asume el carácter de una insurrección proletaria generalizada.
Las columnas de tanque en retirada del frente atacan el 4 de marzo todos los símbolos del régimen en la ciudad de
Bassora. Es la señal decisiva para la generalización de la insurrección. Durante los días 4, 5 y 6 de marzo, las ciudades
de Nasivya, Aamara, Najaf, Karbala, Hila, Koot... son ocupadas por los incontrolados. En los días siguientes la
insurrección continuará extendiéndose y ganará el Kurdistán (2).
La situación es tan explosiva que el Estado burgués internacional se unifica frente al proletariado: gobiernos y partidos
de todo el mundo buscan el recambio burgués y no tienen reparos en apoyar a la oposición shiíta, los nacionalistas y
otros sectores democráticos.
Los Estados de EE UU y Arabia Saudí multiplican sus contactos con el partido Dawa islámico, así como también con los
nacionalistas kurdos. Cada fracción burguesa pretende ser instigadora y vanguardia de una parte de la sublevación, pero
ninguna es capaz de controlar la parte que dice haber dirigido. Todos se contradicen. Por un lado quieren ser vanguardia
y por el otro se lavan las manos ante las acciones más radicales emprendidas por los proletarios internacionalistas
negando públicamente toda responsabilidad en tal o cual acción. Las fracciones shiítas llegarán a denunciar el
movimiento como una sublevación subversiva organizada por anarquistas y profesionales del desorden. Gobiernos y
partidos de otros países toman conciencia de que ninguno de sus pares controla adecuadamente el movimiento. Lo que
lleva al predominio de la lógica de que hay que detener la guerra del Golfo. Entre una oposición débil e incapaz de
controlar al proletariado y la fracción burguesa en el gobierno, eligen la segunda opción. Saddam Hussein puede aún
ocuparse de la sublevación, en especial teniendo en cuenta que la Coalición nunca atacó en serio a las tropas más
capacitadas del ejército, contrariamente a todo lo que se anunció por los medios internacionales de difusión. Así, gracias
al fin de las hostilidades, lo mejor del ejército iraquí (la Guardia Republicana) puede al fin invertir todas sus fuerzas en la
lucha, primero contra los proletarios del sur, luego contra los del norte.
Bajo los ojos complacientes de los ejércitos Aliados (3), las posiciones tomadas por la insurrección proletaria son
recuperadas una a una; el ejército iraquí entra con tanques y carros blindados en las ciudades, sembrando muerte y
terror.
Un vez cumplidos esos objetivos en el sur, se inician el mismo proceso en el norte, pero en perfecto acuerdo con las
fuerzas burguesas nacionalistas de la UPK y el PDKI (Unión Patriótica Kurda y Partido Demócrata del Kurdistán Iraquí),
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con quienes se firman acuerdos y se establece un cese del fuego. Por dichos acuerdos, estas últimas se comprometen a
tomar a cargo el control de las ciudades (Sulemania, Kirkuk, Arbil) para el reestablecimiento de la paz social.

2. Revolución y contrarrevolución en el norte: los shoras
2.1. Los shoras, asociacionismo proletario y recuperación burguesa.
En nuestra revista Nº30, publicada en julio del 91, en el artículo titulado "Derrotismo Revolucionario en Irak", dimos
cuenta rápidamente del proceso insurreccional de marzo de ese año, principalmente en el norte, y hablábamos en base
a la información que nos llegaba en esos días, de la enorme intensidad de la lucha de clases en esos momentos, sin
conocer que en esos mismos días, se producía otra gran ola de luchas.
Ahora, con un poco de distancia con respecto a los acontecimientos trataremos de sintetizar algunos elementos claves
del proceso insurreccional en el Kurdistán iraquí y particularmente en Sulemania. No sin antes dejar claro que
globalmente el proceso de descomposición del ejército, de la constitución masiva de organismos proletarios armados
contra el Estado, comienza en el sur y abarca Bagdad y que solo unos días después adopta una importancia decisiva en
el norte. Dadas las informaciones que disponemos, podríamos deducir que la fuerza de la insurrección se concentra
luego en el norte (que es de donde realmente disponemos de información de primera mano), gracias al nivel de
autonomía proletaria y consciencia de clase y contentarnos con reducir todo a dicha región. Pero dada la escasa
circulación de información de una región a otra, preferimos tener la modestia de decir que tal vez haya procesos
similares a los que a continuación se describen en otras zonas y que, simplemente, no han llegado a conocimiento de
nuestras secciones en el Kurdistán iraquí.
Con respecto a lo que conocemos nosotros, podríamos decir que es en ese momento, en el Kurdistán iraquí y con centro
en Sulemania, cuando la insurrección proletaria llega más lejos tanto en la organización autónoma de clase, como en las
formas de centralización de las luchas.
Como en todas las grandes experiencias revolucionarias, la acción del proletariado se estructura en base a un complejo
proceso de asociacionismo, en donde las estructuras minoritarias preexistentes se combinan con estructuras masivas
que surgen y se desarrollan aceleradamente durante el proceso mismo insurreccional.
A esta últimas, en el proceso iraquí, se las denominaron shoras (4), que significa literalmente "consejo" o "soviet". La
palabra es de origen iraní y hace referencia histórica a las luchas del proletariado en ese país durante los años 1978-79,
luchas que son consideradas, con razón, como ejemplares por el proletariado en la región. Si bien los "shoras" en Irán
desaparecieron definitivamente por su incapacidad para romper con la ideología democrática asambleísta que los
dominaba, hecho que fue aprovechado por la fuerza de la represión de la burguesía islámica, el nombre "shora" sigue
siendo asociado por el proletariado de la región (de la misma manera que a nivel internacional sucedió con el termino
"soviets" durante los años veinte y treinta) a la violenta ola de lucha que sacudió Irán en ese período y en el cual el
proletariado destruyó uno de los ejércitos más poderosos del mundo en ese momento. En ese contexto, se pude decir
que fue "natural" que el proletariado en lucha en Irán adoptara esa denominación como referencia histórica clasista,
como nombre/bandera de sus asociaciones y ello sin desmedro de la acción consciente de algunos militantes
internacionalistas iranís y de la contribución aportada por el permanente intercambio de exilados y perseguidos entre uno
y otro país.
En Irak, como en cualquier otra parte, ese tipo de reagrupamiento elemental del proletariado, forma necesaria en el
proceso de centralización de la fuerza del proletariado, adolece de todas las contradicciones que contiene el
proletariado mismo como clase, como fuerza antagónica al capital, pero ideológicamente dominado por la burguesía. Así
los soviets en Rusia constituyeron tanto en 1905 como en 1917 estructuras de lucha del proletariado que contribuyeron a
la insurrección, sin que ni en un caso ni en el otro rompieran profundamente con el terreno del socialismo democrático
burgués y dependieran de las organizaciones políticas que los dirigieron, lo que les valió en ultima instancia el ser
absolutamente recuperados para la reorganización capitalista y democrática del Estado, bajo el leninismo (fase stalinista)
y el post-leninismo: cuando se hace la apología de los soviets se olvida siempre como por casualidad que el Congreso
de los Soviets aprobará e instrumentará en todas las instancias la política stalinista. Lo mismo sucedió con los consejos
obreros en Alemania entre 1918 y 1921, que si bien surgieron como una estructura de lucha fuera y contra los sindicatos,
terminaron también dominados por la democracia burguesa en base a las distintas fuerzas socialdemócratas y
constituyeron una estructura de la organización del Estado burgués contra el proletariado.
En Irak, también los shoras, surgidos en el fuego de la acción, contendrán enormes contradicciones y las fronteras de
clase entre revolución y contrarrevolución se delimitarán en el seno mismo de esas estructuras. Por ello, contrariamente
a las organizaciones políticas consejistas, sovietistas,... que harán la apología acrítica de las mismas, nosotros tratamos
de comprender en dicho proceso las fuerzas y debilidades del proletariado, apoyando y actuando abiertamente por la
afirmación del polo revolucionario.
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Para que el lector se haga una idea más precisa de como se manifestaron esas contradicciones, presentamos a
continuación una lista de consignas -evidentemente contradictorias- que predoominaban en los shoras:
"¡Pan, trabajo, libertad; gobierno de los shoras!"
"¡Viva el poder de los shoras!”
"¡Todo el poder a los shoras!"
"¡La única alternativa al régimen baasista son los shoras!"
"¡Libertad de opinión y de organización"
"¡Libertad política incondicional!
"¡Sólo armados podremos defender los shoras!"
"¡Igualdad de derechos para hombres y mujeres!"
"¡Consejos obreros y no democracia parlamentaria!"
"¡Halabya, Budennan son las Hiroshimas del Kurdistán!"
"¡Por la semana de 35 horas laborables!"
"¡Levántate, pueblo revolucionario y únete a los shoras!"
"¡Por el derecho de los habitantes de los pueblos a volver a sus casas!"
"¡Levántate y combate! ¡Destruye la institución del miedo!"
"¡Fuera las fuerzas de ocupación del Kurdistán!"
"¡Viva la autodeterminación de la nación kurda!"
"¡Viva la solidaridad con todos los soviets obreros!"
"¡No a la reconstrucción de los edificios de la policía de los Jash y de las milicias públicas!"
"¡Los shoras sanarán las heridas del Kurdistán explotado!"
"¡Todos los órganos administrativos deben ser elegidos democráticamente!"
Como se constata en estas consignas y banderas los shoras concentran el mismo tipo de fuerzas y debilidades que los
consejos, los soviets y otras asociaciones proletarias en los momentos insurreccionales. Al lado de un conjunto de
demandas democráticas, nacionalistas y hasta algunas abiertamente conservadoras, existen un conjunto de consignas
que expresan (muy parcialmente) la combatitividad, la fuerza y la determinación clasista de los proletarios en lucha.
Los shoras fueron estructuras surgidas en el proceso de lucha y para la lucha. Sin embargo, ello no quiere decir que
hayan surgido de forma espontánea, como todo el espontaneísmo o el consejismo pretende siempre. La necesidad
histórica espontánea, como en el caso histórico de los soviets en Rusia o de los consejos en otros países, siempre se
concretiza en hombres y mujeres de carne y hueso que, en forma consciente y voluntaria, organizan dichas estructuras.
Como veremos luego, el surgimiento de los shoras fue vanguardizado por una minoría insurreccionalista organizada en
una "liga" o comité para la preparación insurreccional.
Los shoras, como productos y agentes de la lucha, se estructuraron en base a barrios, fábricas u otros lugares de
trabajo. Al mismo tiempo que son la expresión de un nivel de lucha y de centralización importante y hasta excepcional,
en una situación internacional donde predomina el espontaneísmo, concentran un gran número de debilidades y
confusiones en las que se basará el nacionalismo kurdo para neutralizarlos primero y luego controlarlos o/y liquidarlos.
En muchos casos, los shoras se dan tareas prácticas, no sólo de acción directa, enfrentamiento a las diferentes
estructuras policiales, sino que también luchan contra un conjunto de comerciantes, afaristas, estafadores y otros
nacionalistas negociantes que desde el principio utilizaron para su propio provecho mercantil un conjunto de
apropiaciones efectuadas por el proletariado. En efecto, hay centenas de ejemplos de esos "oportunistas" del negocio
que contra las necesidades del movimiento se las ingeniarán para vender en Irán desde camiones del ejército a camas
de hospital o equipos eléctricos y electrónicos, en el preciso momento en que, en el campo de batalla, el proletariado
necesitaba desesperadamente ese tipo de materiales.
Algunos shoras asumirán también, durante su efímera existencia, la centralización y la organización efectiva de
diferentes niveles de enfrentamiento al Estado; así por ejemplo, en muchos casos, los propios shoras asumen
militarmente la protección de los desertores que están en la mira de baasistas y nacionalistas.
El momento álgido de los shoras, cuando efectivamente el proletariado se reconocía en ellos, fue el período
insurreccional: tanto en marzo como en julio de 1991. Luego serán recuperados, destruidos, o desaparecerán por la
ausencia de perspectivas y participantes y -como tantas veces en esas circunstancias- sólo algunos puñados de
militantes internacionalistas intentarán hacer un balance crítico de esa experiencia y continuarán luchando contra el
desarme del proletariado organizado por la burguesía mundial.
Marcados por los límites actuales del movimiento obrero internacional (falta de ruptura con la democracia,
"antisubstitucionismo", obrerismo,...), los consejos obreros en Irak se encuentran sometidos a las influencias políticas
más opuestas que se puedan concebir. Entre ellas, la contraposición extrema era la que oponían los nacionalistas
kurdos a los grupos comunistas y a militantes internacionalistas. Así, encontramos shoras que se hallan sometidos a la
dirección contrarrevolucionaria del Frente Kurdo o/y el Partido "Comunista" iraquí. Del otro lado, organizaciones
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internacionalistas expresarán los intereses del proletariado, de ruptura total con todos los recambios burgueses.
Perspectiva Comunista (5), a pesar de la falta de ruptura evidente con elementos de la ideología "marxista leninista",
asumirá niveles importantes de centralización de las luchas proletarias, anti-nacionalistas. De la misma forma, otros
grupos más pequeños como CAG (Grupo de Acción Comunista), SWE (Pasión del Trabajador Socialista) o RWU (Unión
Obrera Revolucionaria) intentarán, con muchos límites, afirmar los intereses de los proletarios en lucha. Se comprenderá
entonces la validez del paralelismo que nosotros hacemos con otras estructuraciones del proletariado en consejos y la
lucha interna entre minorías revolucionarias y contrarrevolucionarias. En Irak, la historia de los shoras es la historia
del enfrentamiento de esas mismas tendencias, concretamente entre internacionalistas y nacionalistas.
Para terminar este rápido análisis sobre los shoras reproducimos a continuación un análisis crítico de los mismos
efectuado por Perspectiva Comunista en el Nº 6 de "El Proletario", órgano de dicha organización:
"Las contradicciones entre la burguesía y la clase obrera, el desarrollo de las perspectivas proletarias y el cambio social,
se encontraron en el centro de los sublevamientos de Marzo, desde entonces la lucha de los explotados en Irak contra el
modo de vida capitalista apareció como una actividad constante de agitación contra el Estado. El reforzamiento,
creciente, de la auto-organización y la creación de los Shoras obreros significaron un importante salto cualitativo en el
desarrollo revolucionario de la actividad política proletaria.
Los obreros se implicaron profundamente en la organización de los Shoras en las ciudades liberadas. En Arbil, los
obreros de la fábrica de cigarrillos, de tejidos y de los criaderos de pollos crearon Shoras y consecuentemente
establecieron un centro para los Shoras. El objetivo fue el de crear un cuartel general a través del cual la actividad de los
diferentes Shoras pudiera coordinarse. Este también fue el contenido de la creación de los Shoras en la fábrica de
cigarrillos de Sulemania, en las de electricidad y vestimenta, en los trabajadores de la Intendencia, así como en las
fábricas "Tahrir" y "Hamuraby" y en el campo "Nassir". Los trabajadores de los criadores de pollos y los desocupados de
Sulemania crearon un Shora común con los obreros del petróleo de Kirkuk.
El sujeto principal de la discusión que se dio durante la primera asamblea obrera fue la necesidad de la organización y
su importancia en la lucha de clases. Se dieron discursos a propósito de los Shoras y de su formación. Los obreros, en
los mitines posteriores, eligieron sus representantes por voto directo y libre. Se hicieronn sugestiones económicas y
políticas y se lograron algunos puntos de acuerdo con respecto a los principios y objetivos de base. Los trabajadores
municipales de Sulemania leyeron un informe, que fue publicado más tarde, en el que se trataba de los vínculos entre los
trabajadores y los partidos políticos.
Este mitin demostró a los obreros la fuerza que podían encontrar uniéndose y comenzaron a sentir que Big Brother
Saddam no era capaz de vigilarlos. Desde todas partes de la sala los obreros tomaban la palabra y describían la pobreza
y la miseria de la vida impuesta por el capitalismo, la represión y la intimidación que los patrones y los capitalistas les
hacen sufrir, dando ejemplos de comportamientos bárbaros e inhumanos así como de la vida insoportable de los
proletarios. Siguiendo las precedentes experiencias históricas mundiales, la campana de la libertad, de la igualdad y del
gobierno obrero sonó en todo el Irak... La creación de los Shoras no fue únicamente la expresión del poder obrero contra
la burguesía en base a su resuelta autodeterminación; sino que los Shoras constituyeron al mismo tiempo el instrumento
útil y necesario a través del cual afirmaban la unidad de las reivindicaciones políticas y sociales y gracias al que se
estableció una organización política muy extendida. La liberación de una ciudad daba la pauta de la amplitud contenida
en las batallas libradas por los obreros en lucha por la libertad e igualdad reales...
Desde las entrañas de la sociedad, los obreros, emergieron en tanto que fuerza socio-política apta para desempeñar un
papel social y político decisivo. Los Shoras, como organizaciones militantes amplias y como bases del poder obrero, se
hicieron realidad, creando un precedente en la historia de la clase obrera de Irak. Sin embargo, dichas organizaciones
son el resultado de las experiencias de más de diez años de cambio social en Irak, así como de la historia de los Shoras
obreros a través del mundo.
Cuanto más se debilitaba el régimen despótico Baasista más los obreros podían respirar facilmente, impulsando
actividades de clase en una escala cada vez mayor.
El movimiento de los Shoras se expandió como el evangelio entre los obreros... El movimiento se desarrolló a pesar de
las debilidades de nuestra organización, sin embargo la falta de organización, el aislamiento y la separación de los
militantes socialistas radicales de vanguardia, y una falta de visión comunista y de perspectiva socialista, permitieron a
los reformistas tomar ventaja; lo que dio como resultado la brutalidad de la contraofensiva del Estado, la nueva invasión
de las ciudades y la corta duración del sublevamiento. Los obreros no contaron con el tiempo suficiente para superar las
debilidades de los Shoras.
Los "explotados" se autorganizaron en los Shoras, tanto en la mayoría de los campos, como en los pueblos, y ciudades,
en las diferentes zonas liberadas del Kurdistan, Pero las debilidades de los Shoras obreros ejercieron una mala
influencia en la creación y el funcionamiento de tales Shoras de "gente pobre".
Por su parte, la oposición burguesa, temerosa ante las reivindicaciones económicas y sociales de la clase y el programa
política de los Shoras que daba a los obreros la capacidad de tomar el poder, buscó desesperadamente poner en
práctica su política, pero sin dudar en utilizar las instituciones y los órganos represivos del régimen precedente. El
movimiento reaccionario shiita formó, en el sur de Irak y con el objetivo de desacreditar y manipular a los Shoras obreros
radicales, su propio "Shora Islámico". En el Kurdistán, los nacionalistas no dudaron en utilizar toda la fuerza necesaria
para contrarrestar las asociaciones obreras. Dispararon sobre los huelguistas, amenazaron a sus dirigentes, protegieron
y armaron a los patrones y difundieron a través de los órganos de información que las reivindicaciones obreras eran
hechas por anarquistas y profesionales del desorden. Este antagonismo entre las fuerzas nacionalistas y los Shoras
obreros determinó el clima político en el Kurdistan.
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Las perspectivas sociales y políticas de hoy en día, luego de la reconquista de las ciudades por parte del régimen
bárbaro Baasista, son, más que nunca, las mismas de antes: hambruna, miseria, pobreza, desocupación para los
obreros. Sin embargo, la insatisfacción, explosiva que existía ya antes del sublevamiento, continuará impulsando la
batalla contra este mundo y trayendo la memoria de la rebelión.
La contra-ofensiva militar del régimen, la alianza entre los nacionalistas kurdos y el gobierno central no podrá borrarse de
la memoria y de la actividad de los obreros".
"Proletariado" Nº6 Organo de "Perspectiva Comunista"
2.2. Elementos acerca de la conspiración revolucionaria y la insurrección en Sulemania (6)
Durante todo el mes de febrero de 1991, al mismo tiempo que los bombardeos de la Coalición se intensifican, los
desertores que van llegando del sur traen informaciones acerca de las insurrecciones que han tenido lugar en Kut,
Ammara, Nassiriya, Samawa, Hella. A fin de mes, los proletarios del norte se enteran por diversas vías (por radio y por
algunos combatientes que van llegando) que la ciudad de Bassora está en manos de la insurrección y que unidades
enteras del ejército se han pasado del lado de ésta con armas y tanques. La preparación activa de la insurrección
comienza cuando se escuchan los comunicados insurreccionales de las radios del sur del país.
Frente a tales informaciones, en Sulemania los jefes de los clanes se reúnen y hacen un llamado general a la calma,
diciendo que toda acción insurreccional implicará la venida de la Guardia Republicana y la masacre. El 5 de marzo, los
jefes de los clanes se reúnen con los jefes del partido Baas, se planifica la contrainsurrección y se le da carta blanca
para reprimir a toda persona implicada en el levantamiento.
Pero nada impide que en los diferentes barrios los proletarios se preparen, se armen. Más aún, ya antes de la lucha
abierta, un conjunto de militantes agrupados en la "Liga del levantamiento insurreccional", llama a la creación de shoras
en los barrios y las fábricas. Se llega así a la constitución de un verdadero comité insurreccional, gracias al cual se
unifica el lanzamiento de la insurrección para un momento dado. El mismo está compuesto por un conjunto de
organizaciones políticas existentes, así como de militantes independientes. Dicho comité planifica el estallido simultáneo
de la insurrección en 53 puntos neurálgicos (esquinas claves, rotondas, puntos cabeza de barrio, etc.), que luego serán
la base de la constitución de los shoras. Cabe señalar que en dicho comité, así como en los diferentes centros barriales
de la insurrección, los nacionalistas no participan como tales.
En ese momento, sólo una minoría de proletarios se encontraban armados y organizados, y por ello el Comité lanza un
conjunto de llamados y directivas para recuperar las armas ahí donde se encontraran. Al mismo tiempo, un conjunto de
organizaciones revolucionarias asumía el indispensable papel de armarse y armar al proletariado. Perspectiva
Comunista, por ejemplo, se encargó de repartir algunas granadas, armas y municiones en los puntos neurálgicos, al
mismo tiempo que contribuyó a armar a algunos miembros del Comité. Otros grupos, como CAG, que participaron en
dicho comité así como en las diferentes estructuras barriales y en los shoras, se dieron como tarea el expropiar las casas
de los jefes de los clanes o de los centros armados de los mismos, para recuperar armas y armar al proletariado. Sin la
acción previa conspirativa y esa acción de vanguardia organizada no hubiese sido posible ganar la gran batalla de la
insurrección de marzo del 91 en Sulemania.
Al respecto cuenta un compañero:
"El proletariado buscaba armas desesperadamente, pero sólo las fuerzas comunistas, marxistas, armaron al proletariado
y decidieron la insurrección. Los nacionalistas no participaban. Nosotros nos organizamos en grupos para atacar las
casas de los jefes de los clanes. En general cada destacamento sólo poseía un bazooka y armas livianas. Se iniciaba el
ataque a bazookazos y se buscaba alcanzar lo antes posible los depósitos de armas. Hace ya mucho tiempo que
habíamos hecho un relevamiento de los mismos y por eso sabíamos donde se encontraban las armas. Otro aspecto
importante de la preparación efectuada por los grupos revolucionarios fue la puesta a disposición de la insurrección de
un conjunto de 'hospitales' de campaña para curar a los heridos."
Pero a pesar de ello, la organización y el armamento resultaba en primera instancia insuficiente, lo que en algunos casos
se pagó con heridos y muertos del lado proletario y con derrotas parciales.
Otro compañero da su versión:
"Yo me enteré de la preparación de la acción insurreccional sólo dos días antes, cuando un compañero revolucionario
me dio varias consignas precisas: que el 7 a las 8 de la mañana debía ir a tal esquina armado con lo que pudiera.
Cuando llegué a la concentración éramos sólo 7. En ese momento pensé que no podíamos ganar, luego supe que la
mayoría del Comité largó la insurrección, también pensando que no se podía triunfar, pero que de todas formas sería un
paso importante en la lucha y la autonomía del proletariado. Al rato aparecieron dos compañeras de Rawti,
("Perspectiva") animando, llamando a concentrarse para la insurrección y repartiendo granadas. Todos juntos recorrimos
las calles cercanas a esa esquina llamando a la lucha, logrando reunir en un rato unas 50 a 60 personas. En ese
momento aparecen dos Peshmergas (7) bien armados. Los insurrectos les llaman y les gritan para que se plieguen al
movimiento, pero no lo hacen. A pesar de ser un pequeño grupo y en total inferioridad con respecto al armamento
14
atacamos el cuartel del barrio. Pero estaba demasiado bien protegido. Fuimos rechazados y luego perseguidos. Nuestro
compañero, Bakiry Kassab, militante de Perspectiva Comunista, murió en ese ataque. Nos dispersamos de forma
desordenada, corríamos como podíamos. El enemigo mejor armado nos perseguía y nos fue rodeando hasta que
llegamos al gran Bulevard. Cuando llegamos ahí, la sorpresa fue enorme al constatar que la insurrección ahí venía
ganando terreno y quienes reculaban eran los baasistas."
Estos hechos, como muchos otros contados por diferentes compañeros o estructuras de lucha, nos permiten afirmar
que, a pesar de la existencia de ese Comité insurreccional, primero dinamizador de la estructura de los shoras, luego
transformado en centralización de los shoras, la centralización real es muy relativa, hay muchísimos aspectos caóticos y
muchos combatientes proletarios salen a la calle con lo que pueden, sin tener ninguna otra estructura de centralización
que el dato de ir a tal esquina dado por algún amigo o la que encuentran "espontáneamente" en la calle. En muchos
casos, los destacamentos de proletarios armados se constituyen muy rápidamente para hacer tal acción y luego se
dispersan; en otros, los compañeros que se encuentran del mismo lado de la trinchera sin conocerse antes tejen lazos
profundos y luego de la insurrección se estructuran en una organización política. Pero precisamente por la existencia de
tantos grupos de acción heterogéneos, que participan y viven en acciones tan diferentes, resulta tan difícil hacerse una
idea global del movimiento: no hay dos protagonistas que hayan vivido lo mismo y mucho menos que hayan percibido
políticamente lo mismo.
Así por ejemplo, algunas versiones insisten mucho en la autonomía operacional de los pequeños grupos como elemento
decisivo de la insurrección, centralizados por diferentes estructuras partidarias (Perspectiva Comunista, CA..); otros
insisten en la fuerza de una concentración de unos 30.000 proletarios (entre los cuales sólo algunos poseían armas) que
responden al llamado de un shora y se concentran en su "cuartel general", la escuela Awat. Según éstos, dicha
asamblea será decisiva en la dinamización de todo el proceso, porque de ahí se saldrá en fuerza y se ganarán batallas
importantes. Para dar una idea de la conciencia que animaba a esos proletarios (tanto en fuerza como en debilidades),
presentamos a continuación las ideas y consignas que predominaron en la misma:
"¡La conciencia de clase es el arma de la libertad!"
"Éste es nuestro cuartel general, base de los consejos obreros"
"¡Haced de los shoras vuestra base para la lucha a largo plazo!"
¡Formad vuestros propios consejos!"
"¡Traed las mercancías y la comida expropiada, las distribuiremos aquí!"
"¡Explotados, revolucionarios, damos nuestra sangre por el éxito de la revolución! ¡Continuemos! ¡No la
dilapidemos!
A pesar de sus contradicciones, la insurrección se va imponiendo, las fuerzas represivas van sufriendo bajas en los
diferentes enfrentamientos. En muchos casos se los liquida en sus casas, pero el grueso de las mismas se concentrará
en el famoso edificio rojo y los barracones que lo rodean para defender el pellejo. Ahí se da una enorme batalla con
muchas bajas de ambas partes. Los insurrectos atacaban sin un plan de conjunto, tiraban en todo sentido, lo que produjo
en sus propias filas (¡las nuestras!) muchos heridos y muertos.
Las fuerzas de seguridad sabían que la rendición equivalía a la muerte. Por eso se jugaban el todo por el todo y, estando
armadas hasta los dientes, no era tarea fácil. Hasta último momento estuvieron en comunicación permanente con
Bagdad que prometía la eminente llegada de nuevos refuerzos. Aprovechando la terrible ausencia de armas del
proletariado insurrecto, desde el edificio rojo los milicos tiraban por la ventanas algunas armas, ante lo cual decenas y
centenas de proletarios se precipitaban desesperadamente para tomarlas, exponiéndose así a ser blanco fácil de los
milicos bien armados y bien apostados. Por esa razón hubo tantas víctimas del lado de la insurrección (8).
Pero la rabia y determinación del proletariado es tan grande que al final revienta toda resistencia y se hace dueño de la
situación en toda la ciudad. El edificio rojo y todos los barracones y casas del perímetro central militar son tomados
palmo a palmo. El edificio rojo queda lleno de boquetes como testimonio de la guerra de clases. Los milicos
sobrevivientes serán sacados uno a uno y juzgados. Se fusilará a unos 600 según las cifras que manejan los
compañeros en la actualidad, aunque otros hablan de 2.000 milicos liquidados, tal vez haciendo referencia al conjunto de
enfrentamientos y ejecuciones de milicos de esos días en toda la ciudad.
Pero también en estas acciones ejemplares se juega la lucha por la autonomía del movimiento, pues a pesar de que
durante esos días los nacionalistas no participan en forma organizada en el proceso, existen grandes dificultades en
prescindir de los mismos y mucho más en enfrentarlos abiertamente como sostienen los núcleos revolucionarios
internacionalistas en la región. Así, como expresión de esta contradicción, algunos de los combatientes proletarios de
esas jornadas van a consultar a los jefes de la Unión Patriótica Kurda en las montañas para saber qué hacer con los
milicos y torturadores que se rinden. Noshirwan, el jefe militar del UPK, llama a no ejecutarlos diciendo que "más tarde
podrán ser utilizados"(!?!). Estos hechos que se reproducirán luego, expresan la ambivalencia de algunos shoras. El
pedirle a sus peores enemigos que tomen la dirección de las operaciones o/y que decidan se explica por la falta de
confianza del proletariado en sí mismo, muchos sectores del proletariado no son concientes de su propia fuerza y parece
más serio y más fuerte el recurrir a la oposición oficial. Otros miembros de los shoras adoptan la posición antitética y
quieren reventarlos y arrastrarlos por las calles para que todos sepan el "tipo de torturas que estos sanguinarios son
capaces de infligirle a los proletarios".
15
Al fin, y salvo algunos torturadores conocidos por su crueldad que serán despedazados por los insurrectos, se impone la
liquidación pura y simple no sin que haya muchos problemas y discusiones sobre quien merece la muerte. En efecto,
como en muchas otras ciudades del Kurdistán, las fuerzas represivas baasistas viven concentradas en los cuarteles: se
tortura, se mata,... a pocos metros, de donde las familias de los torturadores duermen, comen, se lavan. Son demasiado
odiadas para vivir en otra parte. Además, la mayoría de la familia de los torturadores (especialmente sus mujeres)
participan en la tortura. Los edificios (edificio central, lugares de interrogatorio, habitaciones de las familias, centros de
tortura) están dispuestos de tal manera que es difícil imaginarse que alguien puede vivir ahí sin participar de una forma o
de otra en la tortura y en el asesinato de los presos. Cuando el proletariado tomó posesión de todos esos locales, en
algunos casos ni hubo tiempo para discutir o juzgar, el odio de clase era tal que hubo grupos que ejecutaron a todo el
que estaba adentro, no entendiendo otro criterio que el de la barricada física. Pero en la mayoría de los casos se
impusieron criterios más clasistas. Así, del edificio central de Sulemania se autorizó la salida con vida de los niños y de
algunas mujeres que no fueron reconocidas por la participación en las torturas y ejecución de presos; antes de la
ejecución masiva de los milicos torturadores y sus familiares cómplices.
En ese mismo día y los siguientes se producen alzamientos similares en otras ciudades, en donde también la
insurrección triunfa. En Arbil se crean 42 shoras y en sólo tres horas de combates los proletarios armados se hacen
dueños de la situación. Otras ciudades seguirán los días siguientes: Kadar, Koya, Shantlana, Akra, Duwok, Zakho... Los
cuarteles cercanos a las ciudades, como las enormes instalaciones militares cercanas a Sulemania como centro
estratégico de toda la región, serán rodeados por los desertores y otros proletarios en armas. Las fuerzas centrales
lograrán salvar a muchos oficiales del ejército rescatándolos en helicópteros. El resto, la masa de soldados, se rendirá
sin combatir y la mayoría pasará del lado de la insurrección.
2.3. Los límites de la acción proletaria y la acción contrarrevolucionaria de los nacionalistas.
Si el nivel de conciencia, organización y centralización resultó suficiente para triunfar insurreccionalmente, otra cosa muy
diferente era el organizar la vida e imponerse dictatorialmente contra el capital en los lugares en que se iba triunfando, es
decir el asumir la esencia de la revolución social. Como en otras circunstancias históricas, en las cuales la constitución
del proletariado en partido es insuficiente y no se encuentra bien centralizado en una dirección comunista, otras fuerzas
burguesas asumen la dirección de la acción, liquidan la autonomía del proletariado y terminan expropiando la revolución
para transformarla en una "revolución" burguesa (una "revolución" exclusivamente política), o mejor dicho, en -una
antirrevolución- una lavada de jeta del Estado, un cambio de fracciones en el poder, para que la esencia de este sistema
de explotación se mantenga.
Los nacionalistas comenzarán a participar activamente en la acción directa, con presencia efectiva en la calle, sólo dos o
tres días después del triunfo de la insurrección. Lo primero que harán será apropiarse del dinero de los bancos, de los
vehículos, ocupar los edificios (9) y otras propiedades abandonadas por los gubernamentales y que los proletarios
habían tomado y abandonado. En el abandono de las propiedades, las armas pesadas, los vehículos..., se ponía en
evidencia que el proletariado había sido capaz de luchar contra, pero que era aun incapaz de luchar por sí mismo, de
asumir la dirección de la revolución que había iniciado; o dicho de otra forma, el proletariado mostraba que concebía la
negación del mundo presente todavía de una forma puramente negativa, como un simple rechazo, como una simple
negación; sin afirmar todo lo que la negación revolucionaria de este mundo contiene negación positiva. Había
tenido la fuerza para expropiar pero no para apropiarse de lo expropiado y para transformarlo revolucionariamente
en función de sus objetivos revolucionarios y universales. Como en Rusia en el 17, el politicismo constituía una ideología
dominante incluso en el seno de los proletarios más decididos. Se sabía que había qué hacer contra los baasistas pero
no como enfrentar socialmente al capital. Este límite general está muy ligado a una confusión bastante grande y masiva
por la cual se confunde sistemáticamente al Estado con los baasistas, la lucha contra el capitalismo con la lucha contra
el gobierno, etc. Esta confusión generalizada, que las fracciones comunistas e internacionalistas no tuvieron la fuerza de
liquidar, había sido mantenida y desarrollada cuidadosamente por los nacionalistas. Ahora les sería de gran utilidad.
Una vez ocupados los centros neurálgicos de la ciudad, controladas las armas pesadas, los vehículos..., por parte de los
nacionalistas, el resto sólo sería cuestión de tiempo. En poquísimos días (entre el 7 y el 20 de marzo), los nacionalistas
pasarán de ser una fuerza poco presente y que "sigue" a la masa, a adueñarse totalmente de la situación. Los grupos
revolucionarios y los proletarios más activos no fueron capaces de dar y asumir directivas militares claras en ese
momento. Con los cuarteles, los tanques y los vehículos no sabían qué hacer; sólo se pertrecheron de municiones y
armas livianas y en el mejor de los casos incendiaban los vehículos para impedir que los nacionalistas se apropiaran de
ellos. No sólo no se dieron los medios para controlar la producción y la distribución de lo necesario para la vida, sino que
ni siquiera se abasteció lo indispensable en alimentos, medicamentos, medios de propaganda, etcétera.
Cuando los nacionalistas llegan a la ciudad llaman a la disolución de los shoras pero no obtienen resultado; luego, desde
una posición de fuerza, por haber tomado los centros neurálgicos de la ciudad, utilizarán un método mejor de desgaste y
negociación. Si como vimos ya antes había shoras dominados o fuertemente influenciados por las posiciones
demócratas y nacionalistas, la Central, a pesar de la participación de delegados de los partidos y organizaciones
burguesas, se definía claramente "por el comunismo", por la "abolición del trabajo asalariado" e incluso hablaba
claramente contra los nacionalistas.
16
Poco a poco y en la medida que estructuran su poder efectivo sobre la ciudad, con el apoyo y el beneplácito de las
fuerzas de intervención de la burguesía mundial, los nacionalistas no habiendo logrado destruir los shoras, intentarán
coparlos militantemente y darles su propia dirección burguesa. Es entonces que aparecen por primera vez un conjunto
de shoras nacionalistas, socialdemócratas, populistas, partidarios del gran frente contra Saddam Hussein.
Al mismo tiempo, los nacionalistas, ante la fuerza que expresa la Central de los shoras, propondrán una negociación en
forma con ella, que por su parte, se encontrará ante la tragedia del funcionamiento asambleario-democrático y la
incapacidad de adoptar una dirección única revolucionaria. Se opondrán dos posiciones: 1) quienes consideran a los
nacionalistas como enemigos se opondrán a toda negociación, 2) la aceptación de la negociación, donde se concentran
desde todo un conjunto de confusiones e inconsecuencias de diferentes tipos con respecto a la cuestión del
nacionalismo hasta la ideología de un gran frente antibaasista (véase la posición del autor de la "Carta desde el
Kurdistan", Anexo 1).
Claro que el problema no es negociar o no, sino que la afirmación de la negociación con los nacionalistas en
contraposición con los baassistas tiene en tales circunstancias como presupuesto implícito e inocultable la ideología del
mal menor y en última instancia del frentismo. En los hechos, "el realismo" triunfará, se llevará al grueso del
movimiento a renunciar a sus propios intereses. A partir de la negociación se van imponiendo dos elementos decisivos
para liquidar la autonomía y los intereses del proletariado: la de considerar que el principal enemigo es Saddam y el
principal objetivo la toma de Kirkuk y la necesidad del orden contra el caos.
Como el proletariado no había sabido imponer su orden, la propia resistencia proletaria, hasta las expropiaciones para
sobrevivir comenzaron a ser consideradas como el caos y los nacionalistas como la única garantía del orden. De
inmediato, los peshmergan comenzarán a hacer respetar el orden capitalista y la propiedad burguesa: se comienza a
arrestar a proletarios aislados que "roban" una bolsa de arroz para comer y de forma muy paulatina se inicia el desarme
de los proletarios aislados (por el momento no tienen la fuerza ni se animan a tocar a los grupos internacionalistas).
No podemos continuar sin hacer un paréntesis importante sobre la guerra por la toma de Kirkuk, pues en base a la
misma los nacionalistas penetran con fuerza en la central de los shora; no sólo se plegarán a la misma, sino que se
pondrán formalmente a la cabeza, utilizando, claro está, como carne de cañón a los proletarios que se ponen a sus
órdenes. Si para los proletarios la extensión de la revuelta y la solidaridad con los shoras recientemente formados en
Kirkuk era un objetivo lógico, los nacionalistas en base al mismo perseguían otro objetivo totalmente diferente: supeditar
al proletariado a una guerra estructurada de ataque de las posiciones baasistas de una ciudad en la cual ellos aparecían
como la estructura militar más preparada y tomar un punto estratégico en la guerra imperialista, centro petrolero de
primera importancia, que aumentaba su poder de negociación internacional y nacional. Para nosotros constituye un
momento clave en la transformación de la guerra de clase en guerra imperialista. Los nacionalistas por su parte,
apenas tomada la ciudad, negocian abiertamente con los baasistas, con el beneplácito de las fuerzas de la coalición
presente, y aparecen por primera vez como fuerza creíble, no sólo por el control territorial de un centro capitalista tan
importante como ese sino por aparecer ahora por primera vez como una fuerza capaz de disputarle al proletariado el
control de la situación en las ciudades insurrectas y por lo tanto como fracción válida del orden burgués internacional
para controlar al proletariado, que es en el momento una preocupación central de la Coalición en el fin de la Guerra.
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No podemos tampoco dejar de hacer un paralelismo histórico evidente entre esa situación en Irak en 1991 y
lo que sucedió en España en 1936, luego del triunfo del 19 de julio. En ambas circunstancias, el proletariado
había triunfado insurreccionalmente en una parte del territorio de un país teniendo como cabeza una ciudad
(Barcelona-Sulemania), quedando el resto del país en manos de la fracción "fascista" (Franco o Saddam). En
ambos casos, el proletariado se había armado y había enfrentado ese enemigo "fascista" actuando afuera y
en contra de la acción y las organizaciones populistas y demócratas (republicanos, "comunistas",
socialdemócratas... y en general todo el espectro parlamentario de la burguesía), pero no fue capaz de
imponer su propia dictadura de clase. En ambos casos, el proletariado había triunfado militarmente creando
sus propias organizaciones unitarias de clase (Comités de obreros, campesinos, milicianos y marinos -
shoras) e impulsado por la acción conspirativa y de vanguardia militar de grupos revolucionarios constituidos
de larga data (Solidarios, Nosotros...- Perspectiva Comunista, CAG,...). Y también en ambos casos el
proletariado incapaz de asumir socialmente su dictadura, se encontró paralizado en el momento de su triunfo
por la ausencia de dirección revolucionaria en el sentido más práctico y programático de la palabra: no sabía
cual era la dirección a asumir. Sabía estar contra la contrarrevolución en sus formas más abiertas y
aplastarla, pero era incapaz de estar -a pesar de los discursos y las banderas- prácticamente por la
revolución social. En ambos el enemigo "fascista" seguía la guerra y el enemigo republicano, aprovechando
la falta de inciativa social del proletariado, le acariciaba el lomo (¡cómo quien acaricia al chancho para que se
afloje antes de clavarle el cuchillo!) y lo invitaba a negociar para hacer la guerra juntos contra el "enemigo
principal". Hubo enormes resistencias proletarias para someterse a la guerra popular reconociendo a los
republicanos y demócratas como aliados (es decir a la guerra imperialista). Pero en ambos casos hubo otro
elemento que permitió no sólo que parte importante de las mejores fuerzas proletarias intentasen una guerra
contra los "fascistas" que adoptó inmediatamente el aspecto de guerra de frentes (que en sí es tan impropia
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al desarrollo de la revolución social, como propicia para el desarrollo de la guerra imperialista), sino que los
republicanos pudiesen presentarse como carta indispensable para ganar esa batalla al mismo tiempo que
fortificaban sus posiciones en el resto del territorio contra la autonomía del proletariado: se trata de una
ciudad (por otra parte altamente simbólica, por razones históricas) donde el proletariado revolucionario libra
una batalla desesperada contra un enemigo superior en armamento. En la España del 36, esa ciudad fue
Zaragoza y fue en la base a la interminable batalla por la reconquista de esa ciudad que se sacrificó la lucha
en la retaguardia contra la burguesía republicana y que se desgastaron parte de las mejores fuerzas -en el
sentido de la autonomía clasista- del proletariado; en Irak del 91, esa ciudad fue Kirkuk y para ganar la
batalla no sólo los shoras proletarios pusieron lo mejor de sus fuerzas, sino que a través de la misma los
nacionalistas dan un paso importante (tanto en el frente como en la retaguardia) en la consolidación del
frentismo anti-Sadam.
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Claro que algunos shoras, como el de Perspectiva Comunista u otros en los cuales la presencia de militantes
internacionalistas era importante, intentan una participación en la acción en forma autónoma, pero los nacionalistas
agarraron muy rápidamente el sartén por el mango. Habiéndose apropiado de todo, ellos conseguían los locales para
reunirse, el dinero para lo que fuese necesario, las indispensables armas pesadas, los medicamentos e instrumentos
para curar los heridos... por lo tanto, la fuerza material de imponer sus directivas. Varios compañeros internacionalistas
reprochan a Perspectiva Comunista y a otros grupos el no haber roto totalmente en ese momento con los shoras y haber
seguido participando en ese comité. Es un momento clave en el cual se verifican las debilidades programáticas de los
grupos de vanguardia en la región. Como algunos de ellos lo reconocerán (ver por ejemplo los extractos de "El
Proletario" nº 7 de Perspectiva Comunista, publicado en el anexo número 2) no era suficiente con definir el nacionalismo
kurdo y el movimiento shiíta como movimientos sociales burgueses, se evaluó mal la posibilidad de que dichas fuerzas
se impusieran. Era indispensable enfrentarlas en la acción práctica cotidiana, exactamente igual que a los baasistas.
Pero continuemos con el complejo proceso de esos días. En forma simultánea a ese rapidísimo sometimiento a los
intereses del nacionalismo kurdo, algunos shoras reaccionan. El shora de barrenderos, el shora de las fábricas de
cemento, el shora de la industria del vestido, el shora de los obreros del tabaco, el shora de los obreros del azúcar,
conjuntamente con el shora de Perspectiva Comunista pelean por darle una dirección proletaria y antinacionalista a los
shoras. Dichas estructuras discuten sobre como apoderarse de las fábricas y utilizarlas para la lucha, pero en la
situación general que se vive no tienen la fuerza de ir muy lejos. Aprovechando la extensión del movimiento a otras
ciudades y los vínculos con otros militantes hay algunas tentativas de unificación con los militantes activos de otras
ciudades. Así por ejemplo, el 12 de marzo se organiza en Arbil una reunión con participantes de diferentes lugares y en
el mismo el shora de Awat propone la organización de un comité de shoras de diferentes ciudades.
El 16 de marzo, aniversario de la masacre de Hallabya. se hace un acto de conmemoración en el que participan unas
10.000 personas. En el mismo se encuentran los shoras de todo tipo, desde los controlados por los núcleos
revolucionarios hasta los del Frente Kurdo y los partidos religiosos. Los grupos revolucionarios toman la palabra y
haciendo referencia a la lucha de clases a través del mundo (se habla de la lucha del proletariado en Brasil, Turquía...)
ponen en evidencia los objetivos e intereses comunes del proletariado mundial y su contraposición con el nacionalismo;
dicen que la lucha que existe en el Kurdistán es exactamente la misma que en todo el mundo y muestran el antagonismo
general de la burguesía de todas las nacionalidades y el proletariado mundial.
El shora de Perspectiva Comunista y el conjunto de grupos proletarios internacionalistas que aparecen como la fuerza de
contraposición al nacionalismo, se transforman a partir de entonces en el blanco de todas las campañas, mentiras y
denigraciones que se puedan imaginar. Al día siguiente se corre la voz de que los miembros de aquel shora son en
realidad ex-baasistas, hooligans, saqueadores y opuestos al Islam. Por todos los medios se calumnia a las minorías
revolucionarias, a los militantes comunistas y se las trata de despegar del resto de la clase; usando todo tipo de
metodología se trata de romper la relación orgánica entre el proletariado y su vanguardia, para aislarla y poder
desarmarla (¡y el enemigo sabe que en este momento el desarmar a la vanguardia es desarmar al proletariado!) y
reprimirla.
El Frente Kurdo anuncia ese día el establecimiento de una "fuerza de paz kurda" y la organización próxima de elecciones
parlamentarias para el reestablecimiento de la paz social. Al mismo tiempo organizan una concentración con la
participación de Talabani donde es notoria la falta de concurrencia.
Los shoras opuestos a los nacionalistas y algunos grupos de militantes revolucionarios organizan el 18 de marzo una
manifestación para denunciar la política reaccionaria de los nacionalistas al mismo tiempo que exponen la contraposición
entre los intereses internacionalistas del proletariado y la nación kurda.
Al fin, el 20 de marzo Kirkuk cae en manos del proletariado insurrecto organizado en 6 shoras.
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Los nacionalistas son concientes de que su capacidad de control del proletariado depende del terror que estos tengan de
los baasistas. El antifacismo (10) se consolida con el cuco del fascismo. El Frente Kurdo lanza una verdadera
campaña de terror, según la cual el ejército de Saddam, acompañado de unidades armadas de los "Mujaidines del
Pueblo" de Irán (11) se encuentra en Chamchamal (no lejos de Sulemania) y que va a bombardear con armas químicas
y napalm.
Para darle el broche de oro a la amenaza del cuco, la organización de Talabani da la orden a todos los familiares de los
nacionalistas de que es imperioso escapar lo antes posible de la ciudad. Para la masa proletaria no encuadrada esa fuga
general constituyó un síntoma de la violenta subida del termómetro: cada vez que los familiares de los nacionalistas se
iban hubo una masacre: el día antes del bombardeo químico contra Hallabya los nacionalistas habían evacuado a sus
familias de esa ciudad.
Esta campaña de terror, sumada al hambre y a la inseguridad general, jugará el mismo papel que miles de bombas
contra el movimiento. El mismo día, algunos shoras organizan actos y manifestaciones para impedir la desbandada
generalizada y en desorden. Por medio de altavoces llaman a quedarse y combatir: "Queremos quedarnos y combatir.
Los que se van son traidores y enterradores de la ciudad".
A pesar de ello la desbandada se produce. Al día siguiente, efectivamente, las fuerzas baasistas con gran potencia
militar toman la región. Algunos shoras y grupos de compañeros revolucionarios preveen resistir y se preparan para ello.
Pero ante el enorme despliegue de aviones, tanques y miles de soldados, deciden también replegarse hacia las
montañas. La toma de Sulemania se produce así con cierta facilidad por parte de las tropas de Saddam y no habrá en
esa ciudad muchas ejecuciones; en cambio, en otra ciudades como Chamchamal y Kirkuk la reimposición del orden fue
acompañada de ejecuciones y venganzas de todo tipo.
Lo que siguió es más conocido, porque si hasta ahí los medios de difusión sabotearon toda la información, a partir de
entonces se hizo todo el sensacionalismo posible; es decir, se pasó de ocultar lo que el proletariado revolucionario había
logrado a presentar una masa aclasista de población kurda peleando entre sí por un puñado de arroz! Nada más
coherente, pues eso es lo que pide esa gran puta que se denomina "opinión pública" en nombre del humanismo, lástima,
piedad, caridad. Cuanto más indefensa, cuanto menos ligada a la lucha se presente esa población, tanto mejor, más se
satisface el morbo del telespectador y se acicatea la conciencia del donante para las obras de caridad.
Los nacionalistas ganaban más puntos internacionales aún debido a su capacidad de ser los únicos capaces de
"gestionar" la ayuda internacional frente al bárbaro y fascista de Saddam. ¡Qué complementariedad interburguesa en
el trabajo contrarrevolucionario!

3. Campañas humanitarias y electorales contra el proletariado
3.1. Humanitarismo: chantaje y sometimiento.
La retirada masiva de los proletarios hacia las montañas de Kurdistán podemos evaluarla hoy como una primera derrota
importante del movimiento revolucionario en el norte del país, aunque luego la situación continúe siendo explosiva pues
el problema central de la burguesía, seguirá siendo el desarme político-militar de los proletarios insurrectos.
Con la ayuda de las organizaciones humanitarias, los nacionalistas intentan asumir dicha tarea; pero saben que se trata
de una cuestión sumamente delicada y peligrosa para su propia existencia. Quemados y denunciados por muchos
proletarios y grupos de internacionalistas, corren el riesgo de descredibilizarse totalmente si asumen dicha tarea
demasiado abiertamente.
Además, también en Irán, la lucha de clases continuó intensificándose (12). Las condiciones de vida miserables
empujaron a muchas franjas de proletarios de ese país a solidarizarse con el proletariado derrotista revolucionario de
Irak (13). En dicha región, las campañas del Estado iraní contra el "gran satán" tienen muy poco resultado. La solidaridad
entre los refugiados e insurrectos a lo largo de toda la frontera que separa ambos países es predominante, llegando
incluso, en algunas ocasiones, a la acción común con los grupos proletarios insurrectos de origen iraquí y a asegurar
una red de ayuda mutua material, de sanidad, etc. Contra esa solidaridad real de clase, el gobierno iraní, conciente de la
dimensión que está adoptando dicha realidad, lanza una amplia campaña de "ayuda al pobre pueblo iraquí" con el
objetivo evidente de desviarla, de liquidarla.
Los campos organizados por la ONU para concentrar a la gente, cumplen también un papel importante en el desarme
militar y psicológico del proletariado. Al entrar ahí, los proletarios se ven obligados a ponerse a merced del capital: el
precio que hay que pagar para poder comer, tener un techo y recibir atención médica... es que entreguen sus armas.
Con ello se le propina un fuerte golpe a la autonomía política de clase que los proletarios habían conquistado en épicas
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batallas. Desposeídos de su lucha, sometidos nuevamente al monopolio estatal del terrorismo burgués (14) dejan de ser
capaces de decidir su propio destino.
Reducidos al estado de mendigos, atomizados y opuestos los unos a los otros, quienes lucharon unidos un día se
encuentran así reducidos a pelearse por una bolsa de harina que los burgueses del mundo entero tuvieron la bondad de
enviarles... o/y condenados a reventar como moscas en esos campos de la muerte. La distribución de alimentos es
efectuada por los nacionalistas kurdos bajo los buenos auspicios de las organizaciones de la ONU. Sólo se benefician de
la misma los miembros del Frente Kurdo y aquellos que han depuesto sus armas. La acción de la contrarrevolución es
inequívoca, la ayuda no es para el proletariado, sino para quienes lo desarman, para quienes lo encuadran, para
quienes lo aniquilan prácticamente. El capital y su obra caritativa se dirige exclusivamente a reorganizar el Estado en la
región, los nacionalistas kurdos son considerados como los mejores exponentes del mismo.
Queremos denunciar aquí el cinismo de la burguesía internacional que realizó toda una campaña para provocar piedad
hacia los kurdos, para luego presentar como salvador a la ONU y sus famosas operaciones humanitarias. En base a la
información recibida de múltiples compañeros presentes en la región, podemos aquí dar algunos ejemplos del trabajo
complementario de los enviados humanitarios de la ONU y los agentes nacionalistas del Frente Kurdo en la guerra
contra la autonomía del proletariado.
Los depósitos de alimentos estaban llenos en el mismo momento en que el hambre era general en la región. El Frente
Kurdo, de acuerdo con la ONU, se negaba a distribuir los alimentos como elemento de chantaje para imponer el
programa humanitario local que establecía, explícitamente, que debía reducirse la población armada en la región a
80.000 hombres, 20.000 policías kurdos y 60.000 soldados del Frente Kurdo. En tales circunstancias, los proletarios,
hombres y mujeres se encontraban obligados a vender todo lo que poseían, pero principalmente sus armas para no
reventar de hambre.
Pero además de esta política general que hermana el Frente Kurdo y las fuerzas coaligadas de la ONU, las distintas
organizaciones burguesas que componen el Frente Kurdo se disputan los negociados que se realizan con los víveres y
el otro material que llega. Como en todas las otras partes del mundo adonde se estableció un flujo regular de
mercaderías con la cobertura humanitaria, los que deberían formalmente recibir tal ayuda ni se enteraron y la gran
mayoría de lo encaminado gracias a la denominada "solidaridad internacional" sirvió para proporcionarle grandes lucros
tanto a diferentes grupos locales de mafiosos y comerciantes como también a los sectores del capital que enviaban
dicha ayuda. Circulan un número impresionante de anécdotas entre los proletarios en este sentido (que es imposible e
innecesario -porque todos conocemos ese tipo de ejemplos del funcionamiento de todo el sistema- reproducir aquí), por
ejemplo a propósito del descubrimiento de múltiples escondites, en los cuales los proletarios descubrieron, por
casualidad, bolsas de arroz, máquinas de escribir, material eléctrico,... escondidos ahí para luego ser vendidos en Irán,
en Turquía.
Los nacionalistas del Frente Kurdo se reparten el dinero de las fábricas, los medios de transporte, el material eléctrico y
electrónico y todo tipo de mercancías, que se apropiaron para sí y que venden al extranjero. Por otra parte instauraron
muchísimos servicios de seguridad, de aduana y de policía por todas partes que tienen por función la de reprimir los
pequeños robos que realizan quienes están condenados al hambre.
Por ejemplo, una instalación entera de cables eléctricos instalada por una ONG, es decir una organización llamada no
gubernamental, para la distribución de electricidad en un barrio destruido de Sulemania, fue enteramente desarmada y
revendida en Irán por gente del UPK.
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"En Kurdistan toda la población quiere regresar a sus hogares, a sus pueblos que tuvieron que abandonar
durante el invierno, no solo por el miedo que tenía a un baño de sangre por parte de los Baasistas, sino
también por los llamados y presiones de los peshmergas nacionalistas en el sentido de abandonar todo.
Estos sabían que se verían en la televisión occidental y que ello les beneficiaría; y así fue.
Toda la ayuda y la caridad están controlada por los nacionalistas. La mayor parte del dinero sirve los
objetivos políticos de los peshmergas y no al pobre y desamparado pueblo. Luego de la destrucción de las
fábricas, los hospitales y las escuelas, los niños y muchachitos hacen cola para entrar en los peshmergas y
poder recibir al menos algún salario y una cierta seguridad en cuanto a la ocupación. No debemos
subestimar otro factor en este reclutamiento: la imagen romántica de una guerrilla que en sus comienzos
recluta con sueños tipo Guevaristas lo que le permite atraer a muchos jóvenes Kurdos. El hecho de
obedecer ordenes, en una estructura de alta jerarquía, se muestra, como algo mundano, banal.
Los organizadores de la caridad pudieron presentarse como liberadores -ángeles en helicópteros- como si
la guerra no hubiese existido. Los 30 millones de Libras esterlinas (unos 50 millones de dólares), por
ejemplo, obtenidas gracias al "Simple Teruth" (concierto rock organizado por el presidente del Tory Party,
Jeffrey Archer), fueron a parar al K.C.C. (Centro Cultural Kurdo, una organización oficial de caridad que
publica libros y música Kurda y se presenta como un una expresión del Frente Kurdo) y sin temor a
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equivocarnos, a las cuentas de los partidos políticos en los bancos. En nombre de los pobres kurdos, lo
único que se hace son negociados. En Halabya y en muchas otras áreas, no se ha dado absolutamente
nada a la gente.
En otros lugares se dio pan remojado para que la gente sobreviva y solo entraban en el reparto quienes
podían presentar, ante los nacionalistas erigidos en árbitro, un proyecto comercial válido. La parte del
dinero que no fue directamente entregada bajo forma de salarios y retribuciones, quedó a disposición de
esas organizaciones, generando suculentos intereses. Toda la comida que se le dio al gobierno iraní fue a
parar al mercado negro y vendidos a altísimos precios al necesitado pueblo Kurdo. Para el gobierno Turco,
la caridad se ha transformado en una fuente de ingresos, mientras que el de Irán se queja por que se
vende comida cuya fecha de perención es muy anterior y por ello es vendida rápidamente en el mercado
negro. Para agregar la injuria al insulto, los nacionalistas, en la frontera Irán/Irak, exigen a la gente
impuestos extraordinarios y en las calles de las ciudades de Kurdistan ¡se roba abiertamente los autos
para venderlos en Irán! El perro se come al perro, la situación se ha transformado rápidamente en una
lucha por la subsistencia. Repetimos otra vez la caridad es: ¡un medio cómodo de llenar los bolsillos
de los gángsteres y de los parásitos!"
Aparecido en "The Kurdish Uprising & Kurdistan's Nationalist Shop Front and its Negotiations with the
Baathist/Fascist Regime"
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Al activo del humanitarismo de la ONU podemos inscribir, por ejemplo, que distribuye en sus propios campos de
concentración alimentos en conservas en mal estado y que en las latas tienen inscritas fechas de caducidad de 1987. En
Nzara, varios niños murieron como consecuencia de haber consumido dichas conservas.
En el mismo sentido de lucha contra la constitución del proletariado en clase, se inscriben varias iniciativas y proyectos
de beneficencia, democráticos o sociales "para mejorar las condiciones de vida de los pueblos kurdo e iraquí". Estos
nuevos "amigos del pueblo", incluyendo algunos "comités de apoyo a los shoras" y al "sublevación del pueblo kurdo
iraquí" se presentan como apartidistas, diciendo que no pertenecen a ningún partido existente, llamando a la unidad
nacional y explicando simplistamente que el problema es que hay demasiados partidos, demasiadas contradicciones,
demasiados grupos... Pero dichos comités, pretendidamente independientes, no han cesado de denunciar la acción de
los elementos más decididos que empujan a la autonomía clasista como irresponsables, como organizadores del caos y
del desorden que reina en las ciudades y en las regiones liberadas.
3.2. Nacionalismo, parlamentarismo y elecciones.
Otra manera de enfrentar la explosión social en Irak ha sido la de agitar la zanahoria de las elecciones y el
parlamentarismo. En ese sentido y para contrarrestar el descrédito del que padece, el Frente Kurdo ha abierto sus
puertas a todos aquellos que plantean una "voluntad constructiva". Así, el Frente Kurdo se ha transformado en un
parlamento más que agrupa de 50 a 70 partidos y grupos de la ex oposición y tiene por objetivo el encuadramiento de
toda la población en el circo electoral, la reconstitución nacional constructiva y la consecuente liquidación del proletariado
como fuerza autónoma y antinacional.
Es así como el Frente Kurdo ha intentado oponer a la lucha revolucionaria la organización de elecciones libres para
escoger "delegados del pueblo". Las mismas habían sido planificadas para el 28 de abril de 1992, pero debieron ser
pospuestas dos veces seguidas debido a que "las garantías para su desarrollo no estaban aseguradas". Durante el mes
de abril del 92 hubieron varios atentados contra las sedes del Frente Kurdo. Finalmente, en el mes de mayo de ese
mismo año dicho Frente logró realizar (imponer) esas famosas elecciones libres.
Dichas elecciones tuvieron, evidentemente, el beneplácito de toda la burguesía internacional a través la supervisión de la
ONU; incluyendo a quienes son los enemigos formales del Frente Kurdo: las fracciones que apoyan a Saddam Hussein.
En efecto, el Frente Kurdo había realizado un acuerdo con Saddam Hussein, el que se concretó en esos días: mientras
el Frente Kurdo organizaba sus elecciones, los ejércitos de Saddam que rodeaban el Kurdistán garantizaban la no
intervención y el bloqueo de la región, impidiendo así todo contacto entre los proletarios del sur y el norte.
Sin embargo, a pesar de la faraminosa campaña electoral, la participación de la población en el circo electoral fue muy
débil. Por ejemplo en Hallabya, donde la población que podía votar se aproximaba a las 28.000 personas, en el
referéndum pre-electoral hubo ¡¡en total 253 votos!! Mientras ésta era la realidad sobre el terreno, en el mundo entero los
medios de comunicación anunciaban, haciendo estratégicamente abstracción del antielectoralismo generalizado: 48% de
votos a favor del UPK y 52% del PDKI. El 4 por ciento anunciado como diferencia entre ambas organizaciones faro del
nacionalismo kurdo no hacen más que revelar, detrás de la manipulación de las cifras, el peligro para cada una de ellas
de encontrarse sola a la cabeza de un gobierno kurdo.
Las distintas fracciones del Frente Kurdo intentan a todo precio concentrar y orientar las preocupaciones generales hacia
la cuestión de la autonomía del Kurdistán y hacia las reivindicaciones de tal o cual fracción de la burguesía regional y la
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crítica de las otras. Para ello se sirve lo máximo posible de los horrores cometidos por los baasistas, describiendo con
todo detalle la represión y los actos brutales por ellos cometidos; al mismo tiempo que cada una de las fracciones
nacionalistas reescribe la historia ocultando los uno y mil acuerdos con ellos y presentándose como los grandes
luchadores contra los baasistas. Así, como después de la Segunda Guerra Mundial, la burguesía internacional se
constituyó una nueva virginidad en base a hacer una propaganda espectacular que intentaba presentar a los nazis como
los únicos criminales de guerra, escondiendo de paso los mil acuerdos que habían hecho con ellos, los nacionalistas
kurdos concentran todas sus baterías propagandísticas en el terrorismo estatal de los baasistas, escondiendo así su
papel secular en el terrorismo general del Estado.
El bloqueo del Kurdistan impuesto por el ejército iraquí complementa la acción de los nacionalistas, dado que refuerza
cada vez más el aislamiento de las luchas de los proletarios en esa región: los contactos interregionales son
extremadamente difíciles, lo que ha logrado paralizar la centralización y globalización de luchas que se había iniciado
durante el proceso insurreccional. El hambre, las enfermedades, el funcionamiento casi nulo de los medios de
comunicación, hacen que la desorganización sea aun mayor.
3.3. Situación actual y perspectivas: las nuevas guerras interburguesas en la región y las tareas del proletariado
internacionalista.
Toda la información que ha ido llegando de Irak en 1993/1994 indica que la situación material, social y política del
proletariado ha seguido empeorando. Aumento de la miseria, aislamiento, represión, continuidad de la movilización
guerrera, lucha armada entre fracciones burguesas, reclutamiento forzoso, etc. La sobrevivencia es una aventura y cada
uno está sometido a un peligro permanente, todos los días hay muertos por las balas perdidas y los enfrentamientos
entre fracciones burguesas. Para sobrevivir se vende los muebles, la vajilla o lo que sea; el problema es que ni siquiera
aparecen compradores y además se corre el riesgo de ir a parar a la cárcel porque los peshmargan responsables del
orden, deciden a menudo robar legalmente a los improvisados vendedores y resulta mucho más "limpio" el acusarlos de
cualquier cosa.
En el Kurdistan se llega a niveles infernales: a la falta de comida, la carencia de agua, el deterioro muy importante en los
niveles de higiene, el miedo a los saqueos se le ha ido agregando la presencia cada vez más generalizada de la guerra
abierta entre fracciones burguesas, entre nacionalistas y entre alguna de estas fracciones (el PUK) y los musulmanes.
Las contradicciones entre el PDK y el UPK son tan explosivos que hoy en día el Kurdistan se encuentra dividido en dos
regiones en pie de guerra. Por primera vez en la historia estas 2 regiones se han constituido en una arena de rivalidades
políticas. El desarrollo del regionalismo, aquí como en todas partes, constituye una fuerza de desestructuración de la
lucha del proletariado. Así, hoy existe, por un lado, Soran, que tiene por "capital" Sulemania y que se encuentra
controlada por el UPK (Talabani) y por el otro, la región de Badinan, donde se encuentran las ciudades de Zakho y
Duhok que es controlada por el PDKI (de donde es originaria toda la familia de Barzani). La única ciudad que se
encuentra bajo el control simultáneo y contradictorio de ambas fuerzas burguesas es Arbil, que al mismo tiempo
constituye una frontera entre ambas regiones en conflicto.
Dicha lucha interburguesa adopta formas muy violentas, tratando ambas fracciones del capital de movilizar al
proletariado a su servicio y de canalizar en ese sentido todas las contradicciones de clase que normalmente se
desarrollan contra la propiedad privada y el Estado. Por ejemplo, después de la guerra, mucha gente de la ciudad de
Sulemania se escapó hacia el campo y se instaló donde pudo construir un rancho o armar una tienda y cultivar la tierra.
Estas tierras eran propiedad de grandes familias burguesas (en este caso del UPK de Talabani), que ahora quieren
recuperarlas y expulsar a la gente. Algunos ocupantes rechazaron la expulsión de las tierras y para ello se organizaron y
se defendieron con armas en mano: los enfrentamientos provocaron muchos muertos en ambos bandos. El PDKI
aprovechó esta oportunidad para aparecer como el abanderado de la lucha contra las expulsiones intentadas por el UPK
y en base a ello encuadra (o/y pretende encuadrar) esa lucha elemental por la subsistencia tratándola de llevar al terreno
de la guerra interfracciones. Pero incluso así, este enfrentamiento genera contradicciones en ambos bandos. Por
ejemplo, cuando ese conflicto armado ocurrió, Talabani que estaba en Holanda, no se animaba a volver por miedo a ser
ejecutado hasta por sus propios peshmargan.
La ruta hacia Soran fue bloqueada por el PDKI durante 2 meses so pretexto de guerra lo que implicó que no entraban
alimentos, que en poco tiempo los comercios no tenían que vender y que la gente reventara de hambre. Cada vez
resulta más dificil desplazarse de una región a otra, pues aunque la frontera fue oficialmente reabierta hace poco, la
circulación es tan peligrosa que la gente de Soran no se anima a entrar en la región de Badinan y viceversa. Se han
realizado decenas de ceses de fuego o compromisos de paz, pero los enfrentamientos continúan proliferando.
Oficialmente se reconocen 2500 muertos en los últimos combates, los diversos cuarteles generales del PDK en la región
de Soran fueron atacados y asaltados por el PUK, lo mismo sucede, en la otra región, en el sentido inverso...
La vida cotidiana se ha transformado en un tormento, mientras se desarrollan los tiroteos entre el PDKI y el UPK, los
precios se triplican cada 3 meses... A su vez este infierno, lleva a muchos a alistarse en los peshmargan, en búsqueda
de una mejora en sus condiciones de vida puesto que ello les significa recibir comida y dinero tres o más veces por mes
22
y además tener carta blanca para guardar armas en su posesión que mientras no las utilizan contra sus propios oficiales,
les sirven para luchar por la vida.
En efecto, ni el PDKI, ni el UPK controlan a sus propias tropas. Las mismas se han autonomizado tanto que implantan la
ley de la selva para poder sobrevivir: inventan nuevos impuestos, realizan todo tipo de extorsiones en nombre de su
organización sin que ésta se entere... Así en Arbil, por ejemplo, los peshmargan roban en pleno día los comercios, sin
que esto sea una política oficial del PDKI o/y del UPK. Esto es práctica corriente y la gente se ve obligada a defender sus
casas con las armas en la mano.
Mientras se anuncia la realización de elecciones para mayo del 95 las dos fracciones burguesas más importantes en el
Kurdistan tratan de reorganizar a sus tropas frente al enemigo, al mismo tiempo que ambas intentan mejorar sus
relaciones con la burguesía occidental y se disputan el apoyo del Departamento de Estado norteamericano y los diversos
servicios de inteligencia militar occidental. En función de sus fuerzas respectivas en el control de los proletarios y de sus
relaciones privilegiadas con las fuerzas del orden imperialista mundial ambas oscilan en una política agresiva o pacifista.
Así en los últimos tiempos mientras Barzani, se manifiesta por la paz, por reunir las familias, por el respeto a los
comerciantes, por llegar a un compromiso que permita la realización de esas elecciones y aparece como una carta de la
conciliación nacional kurda, Talabani que controla peor aun a sus propias tropas pero que tal vez perciba mejor la
incapacidad de la burguesía para ofrecer una alternativa válida frente a la lucha proletaria, o mejor dicho que solo en la
repolarización burguesa y en la guerra ve una posibilidad de paz social, se muestra mucho más partidario de la solución
militar tanto contra la fuerza de Barzani como contra los Baasistas: cada vez habla más abiertamente de una salida
militar y la ocupación de Kirkuk. Pero como lo hemos dicho muchas veces es absurdo hablar de una fracción burguesa
más agresiva, más militarista o más imperialista que otra. Lo militarista y agresivo es el capital, y en general la fracción
que se encuentra más fuerte militarmente y que tiene el resultado militar asegurado hace aparecer a la otra como más
militarista (como sucedió en la "Segunda" Guerra Mundial) y no sería de extrañar que quien dé un salto de calidad en las
hostilidades esté expresando con ello un aislamiento relativo en el plano internacional (15) (lo que dejando los rumores
de que tal o tal "está apoyado por la CIA" es muy dificil de conocer porque las alianzas y compromisos se desarrollan en
el más estricto secreto) así como una debilidad estratégica en la capacidad de controlar a los suyos e imponer sus
intereses.
Guerras locales, bloqueos, hambre... y más terrorismo de Estado son las grandes perspectivas que continúa ofreciendo
el capitalismo en la región. Los camiones repletos de víveres, que pasan cotidianamente por el Kurdistan, que luego de
pasar por Turquía se dirigen a Bagdad, no deben ser tocados según rezan todas las fracciones burguesas, musulmanes,
nacionalistas, baasistas,... nada más lógico que se reencuentren todos para mantener privado al proletariado de toda
propiedad, incluido lo más elemental para subsistir. Pero por suerte siguen habiendo proletarios que desconocen y
enfrentan el sacrosanto derecho a la propiedad privada: los asaltos de camiones, las tomas de los depósitos de víveres,
las expropiaciones de los comercios y otros saqueos siguen siendo moneda corriente.
También lo siguen siendo las explosiones sociales, los ataques a tal o cual local oficial, la expropiación de tal o cual
organismo humanitario, las huelgas y manifestaciones violentas. Contemos una sola historia ejemplar al respecto. Cerca
de Sulemania y en la ruta que pasa a proximidad de un barrio marginal hubo repetidos asaltos de camiones con víveres.
Las autoridades hicieron muchos intentos para que cesaran dichos asaltos pero no lo lograron y varias veces enviaron
delegaciones a dicho barrio para dialogar, sin obtener ningún resultado. Al tiempo los sectores organizados que
realizaban la expropiaciones dieron un paso más en su acción comunicando que desde ese momento apropiarían para
su subsistencia un camión cada tres. Los nacionalistas de Sulemania enviaron entonces a uno de los líderes más
populares a dicho barrio, que se había distinguido por su valentía en la lucha contra los baasistas, para tratar de
encontrar una solución. El mismo se hizo presente junto con sus guardaespaldas; pero la única respuesta que obtuvo fue
que lo sacaron a balazos: uno de sus guardaespaldas resultó muerto, hubo otros heridos y el barrio siguió apropiándose
de un camión de víveres cada tres (16).
En cuanto a los grupos de militantes que se definen por el internacionalismo, hace ya un tiempo se abrió un período de
rupturas, balances, decantación, nuevas convergencias, etc. que se tradujo en un cambio permanente e imposible de
resumir de estructuras formales. En particular el conjunto de fusiones que dieron origen al desarrollo del Partido
Comunista Obrero (Hikmati) se hizo en base a renuncias programáticas importantes de las estructuras o a las fracciones
de las organizaciones que hacia el mismo convergieron y no fueron capaces de ofrecer una alternativa revolucionaria a
la guerra imperialista que se desarrolla entre las fracciones nacionalistas kurdas: sus locales se vacían, los militantes de
esos grupos se dispersan.
Ello sumado a la dificultad cada vez más grande a asumir una acción pública, a la inseguridad permanente de los
desplazamientos, a la ruptura de las comunicaciones, a la necesidad del balance y el reconocimiento autocrítico de
muchos errores... ha hecho que los núcleos de revolucionarios más interesantes y con más perspectiva internacionalista
destinen en esta fase, lo mejor de sus fuerzas a la formación, a la realización de un balance de la lucha y a la discusión
teórica, al mismo tiempo que a la dificilísima tarea de mantener los contactos internacionales. Claro que en ese proceso
hubo también dispersión, desánimo y desorganización y muchos compañeros buscan salir de la región (lo que resulta
sumamente difícil, pues aunque se escape a las redes represivas de los nacionalistas en Irak, no es fácil pasar
desapercibido en los países limítrofes: en algunos -Turquía, Irak...- basta ser "kurdo" para ser considerado sospechoso y
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subversivo por los servicios policiales) pero ello no ha impedido que algunos puñados de compañeros que se mantienen
en contacto, hayan continuado con las tareas de siempre, publicando algunos manifiestos y volantes revolucionarios
contra la guerra (en especial el grupo Lucha Proletaria, ex Grupo de Acción Comunista, así como los compañeros del
GCI) y que por ejemplo hayan logrado que las tesis y las posiciones de nuestro Grupo, contra todas las falsificaciones y
provocaciones de que fuimos objeto (17) sean mejor conocidas en la región tanto en kurdo como en árabe.
Sin embargo, para terminar, creemos indispensable insistir en lo crítico de la situación de los compañeros
internacionalistas en la región. Situación crítica por la miseria, por la dificultad de actuar, de comunicarse, de resistir al
desarme, pero también por expresar contra toda la corriente que se polariza en base a las nuevas guerras
interburguesas, la salida revolucionaria e internacionalista.
Y son esos mismos compañeros, los que nos llaman a la acción. Acción internacionalista contra la propia
burguesía en cualquier parte del mundo en que te encuentres. Demos lo mejor de nuestras fuerzas por difundir ese
ejemplo extraordinario del proletariado en la región, desintegrando un ejército, matando a los milicos, asesinos
y torturadores. Porque al fin y al cabo, si tanto se ha ocultado internacionalmente lo que pasó en Irak en marzo del 91,
es porque la burguesía del mundo tiene un horrible terror de que lo mismo suceda en otras partes.
Frente a eso nuestras tarea es obrar para que eso suceda en todas partes, para que se conozca esa acción ejemplar del
proletariado en Irak; para que contrariamente al pasado la burguesía no pueda aislar la lucha a un solo país, para que
tanto cuantitativa como cualitativamente se vaya más lejos aún, para que el proletariado de todos los países pelee contra
su propia burguesía y destruya sus bastiones, haga saltar en pedazos sus comisarías, rompa las cárceles, destruya sus
ejércitos y policías, reviente y ejecute a sus torturadores y sobretodo que tome en sus manos la revolución comunista
apropiándose de todo el poder de la sociedad de todos los medios de producción para destruir el asalariado, la
mercancía, las clases sociales, el Estado,... en fin para hacer añicos este mundo carcelario de penuria, de miseria, de
guerra... y constituirse en verdadera COMUNIDAD HUMANA MUNDIAL.

Notas
1. He aquí textualmente lo que dice esa organización: "En Irak, el gobierno pudo enviar a la masacre al contingente, los obreros, los
campesinos y sus niños. Ahí la clase obrera es minoritaria y se encuentra ahogada en una población agrícola o semi-marginalizada en
barrios de chabolas, no posee casi ninguna experiencia histórica de combate contra el capital. Y sobre todo la auseencia de luchas
suficientemente significativas de la parte de los proletarios de los países más industrializados le impide concebir la posibilidad de un
verdadero combate internacionalista. También le ha sido imposible resistir al alistamiento ideoelógico y militar lo que la ha obligado a
servir de carne de cañón para los objetivos imperialistas de su burguesía. La superación de las mistitificaciones nacionalistas y
religiosas, entre los trabajadores de esas regiones, depende en primer lugar de la afirmación internacionalista, anticapitalista de los
proletarios de los países centrales."
Traducido de "Le prolétariat face à la guerre du Golfe" publicado en la Revue Internationale Nº65 de la Corriente "Comunista"
Internacional.
2. Ver en Comunismo Nº33, en el recuadro de la página 7, correspondiente al artículo "¡Acción directa e internacionalismo!", una
enumeración más completa de las ciudades que fueron ganadas por el proceso de rebelión generalizada.
3. El ejército de la Coalición participará activamente en las masacres de proletarios de muchas maneras. Por ejemplo cuando
agarraba a los escapados, no dudaban en desarmarlos y obligarlos a retornar a territorio iraquí. En otros casos se los hace prisioneros
y se los interna en los campos de concentración de Arabia Saudita. Muchos de estos prisioneros serán ejecutados luego de finalizada
la guerra por haberse sublevado en estos campos contra las medidas represivas y terroristas que las autoridades de Arabia Saudita
impusieron en los mismos.
4. "Shora" es también el nombre propio adoptado por una organización político formal y que se hace conocer masivamente antes y
durante la insurrección de marzo del 91.
5. "Perspectiva Comunista" es una organización creada en 1983, con presencia militante en todo el Irak, pero sobretodo en el
Kurdistan. Durante el período de desarrollo de los Shora, organizaron un Shora propio, que se hizo conocer con el nombre de Shora
de Perspectiva Comunista.
6. Ver también el Anexo 1.
7. Como lo hemos dicho en otras oportunidades Peshmargas quiere decir combatiente o guerrillero. Aquí se trata claramente de dos
proletarios, encuadrados por las fuerzas nacionalistas y que en su gran mayoría se encontraban en las montañas próximas pero ante
la desorganización de las fuerzas baasistas aprovechaban para ir a ver a su familia a la ciudad.
8. Aprovechamos la oportunidad para escupirle una vez más en la jeta a todos los antiterroristas y "antisubstitucionistas" opuestos al
armamento previo y a la preparación indispensablemente clandestina de la insurrección. Estos son los culpables de ese tipo de
masacre en nuestras filas. Cuanto menos potencia de fuego, cuanto menos dirección centralizada tiene una insurrección obrera, más
muertos, heridos, inválidos quedarán en las filas de la insurrección.
9. Salvo el edificio rojo que tal vez por los recuerdos que suscite nadie se preocupará por ocupar y que con el transcurrir de los meses
se transformará en vivienda de familias que no disponen de otro techo para alojarse.
10. Y no debiéramos olvidar, que como decía los revolucionarios de origen italiano el antifacismo es el peor producto del fascismo.
11. Los "Mujaidines del Pueblo" ("organización de combatientes de la libertad del pueblo de Irán") que escapaban a la represión de los
Ayatolás se refugiaron en Irak en la década del 80 y desde entonces fueron protegidos por el gobierno de este país, a cambio de lo
cual constituyeron siempre cuerpos de choque contra el proletariado en Irak. No es en balde que el proletariado en este país
siente tanto terror ante la posible presencia de esos criminales abanderados con la libertad del pueblo.
12. En forma permanente aparecen en la prensa árabe, kurda, inglesa... noticias entrecortadas que dan cuenta de revueltas
proletarias y de enfrentamientos al orden burgués, cada vez más generales. Así por ejemplo a fines de mayo de 1992 hubo
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importantes luchas en las ciudades del Sur de Irán. En Meched los proletarios atacaron la intendencia y la dirección provincial de la
Economía y se hablaba oficialmente de 300 detenciones.
13. Como lo hemos señalado en otros textos decir el proletariado de tal país se solidariza con el de tal otro, contiene una concesión
ideológica: el proletariado no tiene país, no tiene patria, no es de tal país o de tal otro sino que el proletariado (cuya existencia en
contraposición al capital solo puede ser mundial) actúa vive y lucha en un país. En términos estrictos tampoco sería correcto decir
que se solidariza como si por el hecho de vivir en un país diferente los miembros de una clase en un país tuvieran la opción de ser o
no solidarios. Lo que sucede cuando no se es solidario, es que simplemente el proletariado se está negando como clase, está
actuando como carne y hueso al servicio del enemigo. En principio una clase es por su propia esencia solidaria, incluso en el sentido
de estar solidariamente unida, sea o no consciente de ello. Pero el lector comprenderá lo dificil que es escribir o expresar en
castellano la idea más correcta sin que pierdan sentido las frases (toda propuesta al respecto de los lectores será bienvenida), pues si
cambiar en cada caso "el proletariado de un país" por "el proletariado en un país" hace ya casi ininteligible lo que se quiere expresar,
sería realmente imposible expresar todas las contradicciones que tiene el proletariado en su constante movimiento de constitución y
de desestructuración; de solidarizarse (es decir de devenir una sola fuerza sólida frente al capital) y resquebrajarse en base a la
sumisión a las leyes de su enemigo (la competencia, el localismo, el nacionalismo...). Una vez más constatamos que el lenguaje de
que disponemos, no es un simple instrumento o vehículo de trasmisión del pensamiento, sino también un elemento de la dominación
de clase, que no ha sido históricamente constituido para expresar la dinámica de la vida, el devenir de la revolución; sino por el
contrario, la estática de la conservación.
14. El Estado mundial puede concretarse en cualquier "Estado" nacional, pero también la ONU y sus cuerpos expedicionarios pueden
asumir esta función clásica del capital mundial organizado en potencia de desestructuración de su enemigo de clase.
15. Como por otra parte seguirá sucediendo con Saddam Hussein y los baasistas.
16. Estos hechos sucedieron durante el 93. No tenemos noticias de la evolución posterior de la situación.
17. Se han difundido volantes, se ha hablado en la radio y en la televisión en nombre del Grupo Comunista Internacionalista,
pretendiendo que éste apoya tal fuerza en las elecciones o tal posición de autodeterminación nacional. Estando todas estas
posiciones en contraposición total con nuestras tesis programáticas no nos cabe la más mínima duda de que detrás de tales
actuaciones se encuentra la voluntad de sembrar la duda y la confusión. Por otra parte la información que nuestros compañeros
poseen indica que por lo menos en alguno de los casos hubo intervención directa en la difusión de tales posiciones, de personajes
importantes del nacionalismo, enemigos directos (programáticos y personales) de los militantes internacionalistas.


*
ANEXO 1: CARTA DESDE EL KURDISTAN

Presentamos a continuación el relato hecho por un protagonista de primera línea en los sucesos. Lo hacemos aunque el
mismo tenga posiciones diametralmente opuestas a las nuestras: frentismo, populismo, mal menor, etc.; no solo porque
da una visión directa de un conjunto de sucesos (sobre algunos de los cuales nosotros hemos recibido y repercutido
otras versiones) incluyendo la acción de los nacionalistas menos presente en otras versiones recibidas; sino porque
pensamos que, las debilidades ideológicas que el autor expresa como importantes en sectores decisivos en la
insurrección, constituyen parte de la explicación de la facilidad con que el nacionalismo burgués volvió a tomar las cosas
en mano e impuso nuevamente el orden contrarrevolucionario. O dicho de otra forma, lo importante del testimonio que
publicamos no estriba únicamente en el relato de hechos importantísimos, sino en el hecho de que el mismo expresa la
potencia de las ideologías de recambio burgués en el seno del movimiento del proletariado insurreccional, la fuerza
ideológica de la democracia burguesa y el nacionalismo en sectores del proletariado que fueron decisivos, en fin, porque
expresa también los límites objetivos de la acción del proletariado en un solo país, la enorme dificultad a continuar la
lucha en un mundo de enemigos en donde casi todo lo que llega a Irak es para aislar y liquidar al proletariado como
clase.

Nada mejor que dejar hablar a los mismos protagonistas, para poner en evidencia que la oposición a la teoría
revolucionaria de ruptura clasista en nombre de la unidad del pueblo conduce ineluctablemente a alistarse
dentro de uno de los campos imperialistas en presencia (véase al final del testimonio que sigue). Y ello aunque
cuando el autor justifica sus posiciones contrarrevolucionarias en nombre de los límites de la capacidad de lucha, en el
desgaste que provocó en la población años de terrorismo de Estado y de guerra, expresa un límite objetivo del
proletariado que solo puede ser superado con la solidaridad clasista e internacionalista, con la afirmación de la
asociación internacional del proletariado, con la centralización del proletariado en fuerza comunista mundial.

Carta desde el Kurdistan
... 2. La situación durante el levantamiento
Unos días antes del levantamiento, el pueblo no aguantaba más, se sentía que algo iba a pasar, que algo había que
hacer. Pero el problema era que la gente no estaba preparada ni organizada, sino que solo se encontraba en un estado
de incipiente auto-organización contra el gobierno. En esos momentos fuimos informados de la existencia de un grupo
llamado Comité Insurreccional, pero como no confiábamos en alguno de sus indeseables personalidades decidimos no
contactarlo. Dicho comité quería organizar grupos armados y asociarse al grupo comunista, RAWT (1), para desarrollar
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sus actividades. Pero RAWT se encontraba en una situación de aislamiento debido a que algunos de sus miembros
habían sido encarcelados recientemente y nosotros no queríamos figurar a los ojos del ejército como una organización.
Luego nosotros (Y.K, A.H., SH.IW y sus hermanos, S.A.I.I.K. y su grupo) hicimos algunas reuniones para discutir sobre la
situación y planificamos algunos ataques y enfrentamientos que sirvieran como detonantes de la situación. El problema
principal era la falta de armas y para ello contactamos al PUK y al KDP (es decir a las principales fuerzas nacionalistas)
pero nos tuvieron a cuento y al fin no nos dieron nada.
Por su parte la Oposición Kurda (Frente Kurdo) empezó a contactar a sus miembros llamándolos a cerrar filas y a
constituir unidades armadas, para intervenir cuando fuese necesario. La estación de radio llamaba continuamente al
pueblo para que se preparase y se organizase, al mismo tiempo que hizo público el hecho de que quedaban amnistiados
los Mstashars (2). También hizo un llamado al ejército Iraquí, que se encontraba estacionado en el norte, para que no
tirase, para que se entregase al pueblo, mientras el alzamiento en el sur se fortificaba. La radio también llamaba al
pueblo de Sulemania a celebrar el 7 de marzo, esperando la llegada de ellos.
Se llega así a una situación en donde la gente estaba preparada en todas partes para el estallido de la insurrección. A
pesar del conocimiento que tenía el gobierno de la situación de su preocupación y su preparación, no supo prever la
fuerza del sublevamiento y por ello no pudo enfrentarlo. Hasta trataron localmente de iniciar la explosión el 6, para así
asesinar y amenazar al pueblo, pero fue muy poco lo que con ello lograron.
En la víspera del 7 de Marzo de 1991 un grupo de más o menos de 15 personas en el que yo me encontraba, ya tenía
decidido el que hacer en la mañana siguiente y las posiciones que debíamos tomar. Sin embargo el problema seguía
siendo la falta de armas. Nos quedamos todos durante la noche en la casa de K. Con un rifle y un USSI (suponemos que
se refiere solo a su pequeño subgrupo, ver más adelante NDR), a las 7 horas del 7 nos posicionamos en barrios
populares (Tooy Malik, Hawaranarza, Hagy-Khan, Malkandy, Azady, Darooga, Khanwa-Koraken y Baranan). Ya
habíamos tenido noticias de las posiciones que tomarían F-D, O.O Ma-M y escuchamos que F controlaba Majid-Bug y
que estaban preparados.
Ahora hablaré un poco acerca de mi participación. Comenzamos en los barrios populares de Tooy Malik y Hawara. Al
principio eramos 7 y recorrimos las calles llamando a la gente a que saliese a la calle y se plegase a la insurrección. Esta
era la oportunidad histórica que los Kurdos esperaban. Cientos de jóvenes, mujeres y niños nos seguían, pero solo
teníamos 2 armas. La gente propuso que nos dirigiésemos a las casas de las unidades Jash del ejército Kurdo que
tenían armas y que les pidiésemos sea su participación como Kurdos a la insurrección o sea que diesen sus armas al
pueblo. Esto sí que lo logramos. Fuimos a sus casas aplaudiendo y gritando consignas de solidaridad. Ellos vinieron con
sus armas y se juntaron a nosotros. Todos juntos ahora teníamos muchas armas. Luego fuimos a las casas de dos
Mstushers en Tooy Malik y obtuvimos más armas gracias a la presión que ejercimos sobre ellos. No fueron atacados
porque nos dijeron que pertenecían al Frente Kurdo y que estaban esperando el llamado por radio.
Las manifestaciones se extendían cada vez más y decidimos atacar el edificio sede de la Organización Osman (3) en la
encrucijada de Tooy Malik. Se atacó por todos lados y en diez minutos fue incendiado y destruido. Algunos Osman
fueron liquidados y otros arrestados en el edificio. La gente, hombres, mujeres, adolescentes y hasta niñitos,
desplegaron una actividad entusiasta ayudando y dando los primeros auxilios a los insurrectos heridos.
Al mismo tiempo, otros grupos de gente se concentraron en Mazid Bag y se apoderaron del centro policial de la
universidad y luego del resto de la universidad. Simultáneamente los combates se intensificaban en la plaza central de
Sulemania; como lo denotaba el humo que se veía de todas partes. Mientras tanto nosotros fuimos a la calle principal de
Tooy Malik para tomar la cárcel. En unos pocos minutos logramos que la guardia se rindiera, rompimos las puertas y
cerrojos de la prisión y todos los presos fueron liberados. Hasta los muros fueron demolidos con palas que pertenecían
al consejo de la ciudad.
Continuamos avanzando y la demostración siguió aumentando con la participación de la gente de Hagy Kan y Maikandy.
La gente de otros lugares, como Azady y Khanso-Koracan, venían después de haber cruzado Orzdeback pasado por la
estación policial de Azadi donde habían logrado apoderarse de las armas sin necesidad de disparar un solo tiro. A
cambio de ello no se liquidó a los policías que se rindieron. La Sara (Comisaría central de policía) fue atacada desde
todos los ángulos. La persona más combativa del distrito fue una adolescente vestida de negro, que en todos los
combates estaba en primera fila y que constantemente nos levantaba la moral. Yo hablé con ella y me dijo que era
sobrina de M.R. El ataque al Sara continuaba y a pesar de que muchos de los atacantes fueron heridos, al final se logró
que la estación policial Sara cayera en manos de la gente que seguía tirando y gritando. Algunos policías fueron
liquidados en el acto, muchos otros, algunos de ellos heridos se entregaron. El sargento Shannall, infame y odiado
personaje, conocido responsable de la masacre de mucha gente, fue capturado. Su cabeza fue reventada a palos, se le
cortó las manos y las piernas y su cuerpo mutilado, fue colgado en un semáforo enfrente a la Sara.
Hubo una gran manifestación frente a la Sara, el número de participantes fue gigantesco. Las armas y vehículos fueron
tomados por la gente y en especial por los grupos que se encontraban a la cabeza de los insurrectos, que pudieron así
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dirigirse rápidamente y mejor armados hacia las zonas todavía no liberadas. Quisimos dirigirnos hacia la avenida
Mawlawy (4) a través Hasib Salh, pero no pudimos porque habían Kanas (5) en el área y hubiésemos sido rápidamente
eliminados si permanecíamos en esas calles. También había tiroteos en Hamia, base principal del ejército de Sulemania.
Aquí se necesitaba gente, para lograr ocupar dicha base y distribuir las miles de armas que ahí se encontraban.
A esa altura, sucesos como estos se desarrollaban en toda la ciudad de Sulemania. Desde el Sur llegaban informaciones
de que los cuarteles centrales habían sido copados. En ese momento nos encontrábamos en el garage de S en Takocky
cuando Hamia fue tomado. En el edificio de Hasib Salh la lucha continuaba, pero al fin la resistencia fue quebrada. La
gente destruyó el edificio, dos pisos enteros fueron incendiados. Luego la lucha se concentró en el Estado Mayor de
Seguridad, hasta que se demolieron sus cuatro muros. Simultáneamente la gente invadía los edificios que cobijaban a
los Estados Mayores de los Partidos. Las puertas de salida de las fábricas de cigarrillos fueron derribadas y miles de
cartones de cigarrillos fueron tomados por la gente. Luego, con algunos compañeros, regresamos a Tooy Malik,
cruzando nuevamente la ciudad en auto; vimos como muchos lugares estratégicos habían sido capturados o/e
incendiados. El único cuartel general de seguridad importante que se mantenía en pie era el de Akary, situado en un rico
suburbio de Sulemania. El mismo, fue rodeado por masas de gente que se iban concentrando para tomarlo, pero todavía
había resistencia. Ya eran cerca de las ll. Fuimos al hospital y vimos que las salas estaban llenas de heridos, la mayoría
de ellos provenían de los batallas libradas en los ataques a los estados mayores de seguridad y la base de Hamia. El
hospital estaba desorganizado y sucio, puesto que la mayoría de los trabajadores tenían miedo de ir a trabajar. El
hospital había sido saqueado por ladrones que se habían llevado muchas camas. Pedimos a algunos personas que
cuidaran el hospital pero esto no funcionó. Luego regresé a la ciudad en nuestro automóvil Krona y lancé un llamado a
los trabajadores del Hospital pidiéndoles que vuelvan a su trabajo puesto que centenas de personas se encontraban
heridas y pedí a la gente en armas que protegiese el hospital de manera que se pudiese curar a los heridos. En ese
momento nuestro Krona chocó con otro auto, pero estábamos bien, nos salvamos.
Proyectiles, que venían de los cuarteles generales de seguridad, aterrizaban en toda Sulemania matando e hiriendo a
mucha gente. Un grupo de los nuestros regresó a Tooy Malik pero el barullo era tan grande que no se nos podía
escuchar a más de 5 metros. (entendemos que se intentaban dar directivas a los insurrectos con parlantes - NDR).
W.E. encontró a A.M. y nos relató lo que habían estado haciendo. Luego decidimos edificar una base central fortificada
para llamar y dirigir al pueblo. Después fuimos a la escuela de Awat en donde había un barullo imponente.
Inmediatamente llamamos a los revolucionarios y al pueblo explotado a unirse, a organizarse y proteger la ciudad frente
a cualquier ataque, al mismo tiempo que expresábamos cuán grande y revolucionario es el pueblo y dábamos a conocer
como las estructuras del régimen habían sido y estaban siendo aplastadas. "Llevemos el espíritu revolucionario hasta el
final y no dejemos que las oficinas gubernamentales y las empresas queden en malas manos, que hoy son vuestras,
nuestras propias propiedades revolucionarias". Mucha gente se concentraba en la escuela y sus alrededores y
gradualmente nuestros amigos fueron regresando. La escuela era un lugar estratégico en Sulemania y en torno a la
misma había muchos vehículos gubernamentales. El movimiento seguía creciendo y se seguía concentrando mucha
gente armada, pidiéndonos directivas. "Pan, Trabajo, Libertad y República Democrática" era la consigna que estaba en
la boca del pueblo (6). La escuela se convirtió en un punto estratégico. Los soldados, que habían cercado la ciudad, se
rendían a los grupos activos de gente, uno tras otro sin ofrecer resistencia. La gente los llevaba hacia la escuela, para
que perdieran el miedo y se sintieran protegidos y vieran que nadie les haría daño. Nosotros traíamos a los que
podíamos y pedíamos que se los alimentase pues eran hijos del pueblo y protegían al pueblo al desobedecer las
órdenes del gobierno. No solamente los soldados siguieron este movimiento, sino también algunos policías y guardias de
seguridad, lo que nos obligó a edificar una prisión en la escuela. Muchos se quejaban por los saqueos, lo que nos
determinó a recorrer la ciudad gritando con los megáfonos de nuestros vehículos, que estos actos no eran
revolucionarios y que la propiedad confiscada le pertenecía ahora al pueblo. Pedimos a algunos responsables que se
uniesen y llamasen a que las propiedades gubernamentales confiscadas no fuesen saquedas o quemadas puesto que
ahora le pertenecían al pueblo. Algunos trajeron a la escuela todo lo que habían tomado, desde autos hasta equipo
hospitalario y artillería pesada, que habían sido apropiados en las bases militares y los puestos de guardia (en muchos
casos los guardias entregaron sus fusiles de una manera bien disciplinada y dichos fusiles fueron llevados a la ciudad),
lo que afirmaba el verdadero alcance del movimiento. La gente quería que se asumieran las responsabilidades en la
dirección del proceso, por lo que era urgente tener un encuentro en el que se explicase quienes éramos y que
esperamos del pueblo y que significado tenían nuestros actos. Luego de una larga discusión se decidió que nuestras
acciones tenían que ser llevadas adelante en el marco de los Shoras y por ello acordamos trabajar bajo el nombre de
shora de Tooy Malik. Trabajamos el qué hacer y pedimos que se levantaran las consignas "Pan y Trabajo y una
República Democrática". Nuestras exigencias podían concentrarse en ocho puntos, exigencias, que también fueron
levantadas por el Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que no recuerdo claramente. Se pedía
libertad política incondicional, libertad para todas las organizaciones, derecho de huelga y derechos para las mujeres,
que se negociaran salarios iguales, seguridad social, por la separación de la religión y el Estado, libertad de religión y
otras cosas similares (7).
Estas fueron nuestras exigencias y nos propusimos reunir al pueblo para que las discuta y elija sus propios
representantes. El 7 de Marzo se terminaba; pero no dormimos, sino que seguimos discutiendo toda la noche. Teníamos
alrededor de 70 prisioneros, también había mucha gente armada caminando por los alrededores. En la mañana del 8,
más o menos a las 8, alguien dijo que los peshmergas venían de Goiza. Teníamos cerca de 7 vehículos y fuimos al
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encuentro, nos encontramos en los bosques de Baroo (8). Luego de darles la bienvenida pasamos a informarles, la
ciudad completa y la mayoría de los edificios de seguridad estaban ocupados. No se les había informado de la toma de
la ciudad y eran el primer grupo de peshmergas que oficialmente venía a la ciudad. Era el 7º Batallón del PUK y su
comandante era G.H. Regresamos a la escuela y anunciamos por megáfono la buena noticia: nuestros hijos patriotas
reforzaban ahora el sublevamiento. La mayoría de la población se juntaba en los alrededores de la escuela. Cuando nos
encontramos con los peshmergas les explicamos que solo el edificio del Estado Mayor de seguridad central no había
sido tomado. Entonces decidimos enviar a S y a X con algunos peshmergas para ahí. La lucha comenzó de nuevo hasta
que fue herido S y algunos peshmergas resultaron muertos. Los peshmergas pensaban que eramos la organización de
la ciudad del Frente Kurdo, nosotros les explicamos que formábamos parte de los "shoras de los revolucionarios y del
pueblo explotado" y que no pertenecíamos a ningún partido, grupo u organización, les explicamos cual fue nuestra
acción y que nuestras exigencias eran las que el pueblo pedía. Ellos quedaron contentos y nos agradecieron mucho por
lo que hicimos e inmediatamente nos pidieron que coordináramos nuestra ayuda y nuestra acción. Nosotros estuvimos
de acuerdo y les pedimos que fueran a la escuela después del almuerzo, insistiéndoles, sin embargo, en el hecho de que
queríamos permanecer independientes. Luego los conducimos a la escuela. En total habían alrededor de 200
peshmergas.
El combate en torno al edificio del Estado Mayor de seguridad no paró hasta muy tarde, pero terminó en el mismo día
que comenzó: el 8 de Marzo. Todos los ocupantes, alrededor de 800, fueron ejecutados. Se los despedazó y los
prisioneros fueron liberados. Muchos participantes en esta acción terminaron como mártires, como Awat Abdlraza,
compañero muy cercano a D, que fue asesinado. Al interior del Estado Mayor de Seguridad habían muchas piezas,
células, calabozos, horcas y lugares de ejecución. Había también una gran cabina con cuartos al interior de la cual había
fotos de mujeres desnudas así como ropas interiores de mujeres. Este es el lugar donde se divertían con las mujeres de
los prisioneros. Había una foto de una mujer haciendo sus necesidades, luego de haber sufrido múltiples violaciones.
Discúlpenme, no pude despegar fotos de ahí. Los muros interiores de la prisión son inolvidables, llenos de poesías y
consignas patrióticos.
Los heridos o arrestados, durante las luchas en el Estado mayor de seguridad, fueron llevados a la escuela. El pueblo
reclamaba la instauración de una corte marcial popular. Con la fuerza que nos daban los gritos populares, escogimos 8
criminales de los 160 prisioneros y los colgamos a pesar de que al mismo tiempo J.H. afirmaba que M. Nowsherawan (9)
exigía que no se matara a nadie. Tanto el pueblo como nosotros no podíamos obedecer estas ordenes puesto que la
cólera popular era tan grande que la misma escuela hubiese podido ser destruida (10).
Luego se recibió la información según la cual Mulazm-Omer y sus fuerzas se dirigían a la ciudad. Pero éste se dirigió a
otra escuela para encontrar a J. Enseguida le pidió un encuentro con nosotros y así nos encontramos (yo, H.A. y J.) y
nos agradeció mucho y nos solicitó solidaridad y ayuda. Nosotros los ayudamos entregándole algunos automóviles y
ayudándolos en el despliegue de sus fuerzas alrededor de la ciudad. El 9 bajó a la ciudad el Frente Kurdo y muchos de
sus amigos se unieron a nosotros. Luego las discusiones se centraron en la decisión de formar consejos de Shoras
obreros en diferentes áreas y nosotros colaboramos en la medida de nuestras posibilidades. Los Shoras crecían en
Sulemania y al final había alrededor de 50. Todo esto requería un cuartel general, para luchar contra viento y marea para
que el trabajo sea conducido con autoridad y de manera organizativa. K y sus amigos fueron muy activos en Majeed
Bag.
El movimiento seguía reforzándose, había un centro base en Sarkares del que no estábamos informados y que no nos
conocía personalmente y comenzó a funcionar como un Shora de trabajadores desde el 9. Uno de sus representantes
vino a vernos y después de una discusión decidimos ayudarlos. Querían tener una asamblea cerca de Sarkares y nos
pidieron que fuéramos y llamáramos a la gente con nuestros alto parlantes para que la participación en la concentración
fuera lo más masiva posible.
Cuando ésta tuvo lugar vimos que venían con sus banderas de dos metros, sus garrotes y cartelones y distribuían en
nombre de los shoras el manifiesto "Perspectiva Comunista". Solo hablaban de la semana de 35 horas. Gradualmente
nos retiramos de su compañía diciéndoles que nosotros no eramos el comité de ninguna organización, que ellos solo
debían actuar en su propio nombre y que no podían imponer su bandera o sus reivindicaciones en las cabezas de los
shoras.
El trabajo y la dimensión de los shoras crecía diariamente y el control era cada vez más difícil, especialmente en la
división y administración de las tareas. Nuestras relaciones con el FK eran buenas y nuestro sello distintivo
organizacional era reconocido. Intercambiamos cartas acerca de como llevar adelante nuestras tareas. Luego
empezamos a administrar algunas tareas como, primero, el establecimiento de equipos médicos móviles y la colección
de sangre para los heridos. Logramos coleccionar 1400 botellas de sangre. Lo mismo sucedió con otros equipos como el
de trabajadores de agua y electricidad; logramos reorganizarlos y restablecer este servicio que había sido cortado
durante la guerra en Sulemania. Finalmente logramos que el hospital funcionara adecuadamente. LS H.A jugó un
importante papel en todo esto y la administración del hospital fue concentrada en las manos del shora de los consejos
obreros.
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Los diferentes equipos del hospital trabajaban las 24 horas del día y nosotros reclamábamos ambulancias y medicinas
que habían sido robadas durante el levantamiento. El concejo central de servicios creó su propio shora y eligió sus
propios representantes. Los ingenieros, W. y la hermana de un mártir, así como A, asumieron este trabajo muy
eficientemente, tomando a cargo la recolección de los cuerpos que todavía se encontraban en las calles y sus limpieza.
La razón por la cual comenzamos a hacer funcionar estos servicios fue para dar ayuda humanitaria y para presentar y
hacer conocer mejor a los shoras, lo que realmente logramos. Al mismo tiempo los shoras eran infiltrados por los de
izquierda. A.O., S. y otros, tuvieron una importante participación en esto. Los del Frente Kurdo venían también
frecuentemente a la escuela; pero discutían sin ninguna sensibilidad, salvo para intentar ganarse a los amigos
mencionados que a su vez ni siquiera le respondieron, puesto que solo reconocían a los shoras como únicos propietarios
de todo. El KF protestó afirmando que existía una tendencia política al interior de los shoras, y que el programa de los
trabajadores era el del grupo "Perspectiva Comunistas". Estos fueron los desacuerdos que existieron en los shoras, en el
que opiniones diferentes se enfrentaron. Esto se dio alrededor del 12 y 13 de Marzo.
Se decidió que yo tenía que ser enviado como delegado a Hawlir para que lo que sucedía en Sulemania no quedase
aislado. Fui con S. y algunos otros amigos. En Hawlir fuimos al N.F.O. a hablar de lo sucedido, de los shoras, lo que fue
bien acogido y se hizo acuerdo con lo que expusimos. Luego fui a lo de M.T., el encargado del Frente Kurdo. Como yo lo
conocía de antes no hubo problema en dialogar y en llegar a acuerdo y manifestó su deseo de ayudar. S. largó una
campaña entre la población de Hawlir y organizó seminarios y lecturas de panfletos escritos por los shoras de Sulemania
que explicaban como emergieron, sus grandes realizaciones y cuales eran sus reivindicaciones. Hicimos un llamado a
los revolucionarios a unirse y solidarizarse y a crear shoras en todos los distritos y fábricas. La gente, luego de algunas
discusiones, se mostró muy dispuesta y creó un centro de shoras cerca de las oficinas del Gobierno. Desde ese
momento la población local creó muchos otros. Nos quedamos unos tres días en Hawlir, durante los cuales se crearon
unos 35 shoras y tuvimos 5 reuniones con militantes locales. Se discutían las reivindicaciones democráticas del pueblo y
quedó claro que la gente tenía que insistir en las elecciones y expresar sus reivindicaciones.
Cuando regresé a la escuela Awat en Sulemania muchos cambios se habían producido. La radio de la escuela decía que
los trabajadores y los shoras de los trabajadores, pedían todo el poder para los trabajadores, se publicaban panfletos y
folletos con el programa de "Perspectiva Comunista" en nombre del shora. Complicaron todo tanto que se tuvo que votar
si los shoras debían ser shoras de los trabajadores con resoluciones y propuestas de los trabajadores o si se podía abrir
los shoras a la burguesía. RAWT mantenía esta situación mientras intervenía en casi todo. Así por ejemplo, en los
hospitales decían que los trabajadores y los subordinados debían trabajar solo 7 horas, sin tener en cuenta que hasta
ese momento el hospital trabajaba con 3 turnos que cubrían las 24 horas. Es decir que su propuesta de hacer turnos de
7 horas dejaba un hueco no cubierto de 3 horas por día. Y así sucedió dado que los equipos de trabajadores no
escucharon a los médicos, lo que significó una grave alteración de todo el funcionamiento del hospital. También
organizaron la central eléctrica de Sulemania de manera que los trabajadores manuales se contrapusieron a los de las
oficinas, como si estos últimos fuesen burgueses cuando en realidad los trabajadores manuales recibían salarios
mayores que los de las oficinas e incluso que los ingenieros calificados. La razón profunda de todo esto se encontraba
en la oposición que estos tenían con el Frente Kurdo al que denunciaban como burgués y reaccionario. El FK contra-
atacó por medio de su estación de radio y comenzó a caracterizar a los shoras como organizaciones ilegales, no
autorizados y compuestos por provocadores y anarquistas. Nosotros pedimos al pueblo que no creyese al FK, pero no
logramos nada. Visitamos a todas las tendencias del FK, les explicamos todo lo que habíamos avanzado para que no
pudiesen rechazar un encuentro entre el FK y los representas del shora. Los shoras tuvieron una asamblea y eligieron 5
representantes. RAWT logró, con trampas, reunir mucha más gente para que votase por sus candidatos y así se
transformaron en mayoría. Solamente uno de los 5, M.A.M.I, era moderado, el resto eran de línea dura y habían tenido
muchos enfrentamientos con el FK. OO era uno de ellos.
De todas manera la asamblea tuvo lugar, y al igual que los 5 representantes, otros 6 ó 7 se dirigieron al centro cultural
público. Rápidamente se disputaron la representatividad, al mismo tiempo grupos izquierdistas tenían otra asamblea en
los centros de los shoras para movilizar en base al supuesto arresto de los representantes del shora. En base a ello
organizaron una manifestación frente al centro público donde gritaron y lanzaron consignas insultantes (11) como:
"Desarma tu propia burguesía capitalista, uds. son incapaces, solo los trabajadores podrán construir un nuevo mundo".
Todo esto continuó hasta que O.O. salió para publicitar su desacuerdo con lo que estaba sucediendo adentro. Dijo que la
gente que tenía una asamblea adentro no era representante de los trabajadores pues capitulaban con el KF., luego
empezaron a cantar consignas anti-KF. El resultado de la asamblea no fue claro pues dos tendencias diferentes se
dieron: una enracinada en la perspectiva Marxista-Leninista que sostenía que los shoras debían ser exclusivamente de
trabajadores y sostenía que solo los trabajadores habían sido los héroes de la calle. Nosotros representamos la otra
tendencia y queríamos que los shoras fueran shoras públicos en el que todo el mundo trabajara junto hasta que se
dieran las elecciones en las que los reales representantes de los shoras serían elegidos. Hablamos de democracia
insistiendo en los derechos humanos y que creíamos en la cooperación con el KF. Y esto duró hasta el aniversario del
bombardeo químico de Hallabya el 17 de marzo.
Los shoras tuvieron una asamblea para organizar una gran manifestación y acto público. Se colocaron megáfonos frente
a la ex-estación policial de Sara para conmemorar esta fecha y festejar el reciente gran triunfo. Más de mil personas
participaron. Se inició el acto con la lectura de panfletos de los shoras para luego permitir a todas las organizaciones y
partidos la lectura de sus panfletos. Esa y luego la Burdarky Sara fueron transformadas en una Plaza de Libertad. Todo
29
iba bien hasta que poco a poco los marxistas comenzaron a ganar importancia. Estos razonaban como si los todos los
que ahí se encontraban fueran trabajadores exhaustos por el trabajo duro. Se hicieron discursos y leyeron textos contra
la burguesía. Individuos como A., WO, y otros atacaron al KF afirmando que eran reaccionarios y que había un abismo
entre estos y los shoras de los trabajadores y explicando como actuaba la burguesía y que nosotros, los trabajadores, no
teníamos que tener miedo a nada y que teníamos que luchar hasta el final contra ella. Y así siguieron, hasta tal nivel que
la gente empezó a criticarnos también a nosotros. Al final de la asamblea el FK organizó una gran manifestación contra
los shoras que dirigió hacia la escuela Awat, cruzando Tooy Malik, donde gritaban: "el FK es la cabeza de las masas, los
shoras solo sirven para sembrar el desorden".
Pero RAWT continúo con su trabajo y hasta hoy en día continúan actuando como voz que no tiene otro impacto que el
de desarrollar el antagonismo con el FK. Es de lo único que hablan. La situación se desarrolló de tal manera que lo único
que hacían las dos tendencias era el enfrentar a la otra. Fuimos acusados de ladrones y cobardes y de ser los hombres
del FK. Al mismo tiempo se daba lo de Kirkuk. El gobierno había retomado Kirkuk y las fuerzas kurdas pretendían
recapturarlo. Nuestra posición fue la de participar en forma independiente en esa lucha. La otra tendencia, que hablaba
aún en nombre del shora, se unificó con Alay Shorsh -Estandarte de la Revolución- para tomar parte en la acción... Las
fuerzas gubernamentales avanzaban a tal punto que en la noche del 3 de abril estaban muy cerca de Sulemania, los
proyectiles del gobierno caían en la ciudad. En la noche se dio la mayor manifestación de todas en Sulemania para
levantar la moral de la gente, se llamó a no evacuar la ciudad sino a resistir. Se gritó la consigna "ni proyectiles, ni
tanques ni aviones nos harán abandonar la ciudad". Por la noche fuimos a ver al dirigente máximo del KF en Tooy Malik.
Ellos afirmaban que iban a resistir y que no dejarían la ciudad puesto que los peshmergas derrotarían al gobierno. Esto
continuó hasta luego de medianoche, en que la estación de radio del FK declaró, que nadie debía interponerse frente a
quien quisiera tomar sus pertenencias y con sus familias abandonar la ciudad. Esto fue muy desmoralizador; cada uno
quedaba librado a su suerte, y actuando como mejor lo sintiera. Durante la mañana la gente abandonaba la ciudad; así
salió alrededor del 80% de la población. Algunos amigos se quedaron conmigo y pensamos como resistir. Alrededor de
las 11 de la mañana del 3 de abril la ciudad de Sulemania es bombardeada con armas de artillería. Como mi familia no
estaba de acuerdo en abandonar Sulemania envié a W.K. y W.A. con otros amigos a la Avenida Krgais. Yo, HAJ y mi
hermano K con otros tres amigos estábamos en Tooy Malik cerca de la calle 60. Cruzamos la calle sin que se diera
ninguna resistencia. Los aviones continuaron bombardeando pero en algunos distritos se día alguna respuesta contra
ellos. Miles de personas cruzaban la Avenida Azmre en pleno bombardeo aéreo y muchas de ellas murieron ahí.
Entonces los soldados abandonaron la calle 60 y se comenzaron a replegar hacia las montañas. Tiraron contra nosotros
sin apuntar y entonces nos dirigimos hacia el otro lado de Goza y luego hacia Charta.
3. La situación luego del enfrentamiento hasta ahora
Cuando el gobierno ocupó Sulemania, el 3 de abril, la ciudad se encontraba desierta: 90 % de sus ocupantes la habían
abandonado. El ejército despojó a casi toda la ciudad, y todo lo que había quedado en sus lindas casas fue lanzado a la
calle. La gente que permaneció en la ciudad no fue atacada mientras que los otros se dispersaban por todos lados... y
corrían hacia las fronteras. La concentración de gente era tan enorme además de no disponer ni de agua ni de pan, que
la mitad tuvo que abandonar sus vehículos y seguir a pie. Durante varias noches llovió continuamente, hasta que poco a
poco todo se fue calmando y la gente fue encontrando asilo en varios viejos pueblitos de los alrededores hasta que llegó
la noticia de que el gobierno había fracasado en la captura de Azmer y que dos de sus tanques habían sido quemados.
El gobierno había sido derrotado en la Ruta Arabe y el general de Brigada había sido arrestado. Luego el gobierno dio la
amnistía pero poca gente regresó, salvo aquellos que tenían grandes intereses. El gobierno buscaba un acuerdo con la
ciudad, luego de un breve lapso enviaron una delegación que solicitaba negociar y entre tanto se dieron algunas
discusiones. La gente se sentía más segura, menos asustada y comenzó a regresar e ir a las ciudades en función de sus
necesidades. Finalmente se regresa en masa a Sulemania. La gente esperaba los resultados de las negociaciones que
en general eran aceptadas puesto que se llegó a la conclusión de que los kurdos no podían destruir, por si solos, la
autoridad Iraquí y que tampoco pueden pedir la independencia al ser rechazada internacionalmente. Todo esto los hacia
considerar las negociaciones como la mejor solución para salvar vidas en el Kurdistan y también se pensaba que se
podría ganar dada la oportunidad histórica que se vivía en la cual la autoridad central se encontraba debilitada y sujeta a
la presión internacional. La gente se apoderó de la calle para esperar los resultados de las negociaciones. La Cruz Roja
distribuyó comida y de lo único que se hablaba era de los esfuerzos del FK para formar un partido único que se le
llamaría Partido Rzgary y que se unificaría bajo una fuerza llamada Duzgat Surbazy (institución armada). La gente
estaba contenta pues se decía que los Kurdos estaban directamente afectados por lo que estaba pasando y porque
como nación se encontraba amenazada con la hambruna, muerte y exilio. Por ello se requería un partido unificado para
dar respuesta a la situación. Los grupos izquierdistas, como Perspectiva Comunista, no estaban para nada de acuerdo
con esto y declaraban que solo los trabajadores podían resolver los problemas y que la lucha en Irak es entre trabajo y
capital y que en consecuencia la lucha de los trabajadores es el punto nodal. No sigo hablando de estos pues son los
portavoces del Partido Comunista del Irán y no existe ninguna diferencia entre ambos.
Otro grupo ha surgido recientemente luego del desagregamiento de los shoras que se llama Asociación de los
Trabajadores (Hastak Krekaren). Ellos creen en la lucha de los shoras y todos sus programas son los de los
trabajadores. Teóricamente tienen una línea dura Marxista-Leninista y hacen pintadas. Tienen las mismas características
que los anteriormente citados y no se comprometen en nada que pueda dejar claras sus posiciones sino que se dedican
a escupir contra todo. Para ellos es suficiente el discutir alrededor de una mesa, al margen de lo cual no hacen nada.
30
Querido (...)
Estoy ahora en el viejo Penjwen con K y otros amigos y francamente ahora no tengo ninguna satisfacción con los
Marxistas Leninistas que están completamente debilitados. No creo en los partidos o en los negociados del partido y
pienso que jamás trabajaré con cualquier grupo político, organización o partido. Veo las cosas únicamente como
humanas, estoy preparado a participar en cualquier acontecimiento que sirva a la humanidad y de interés general. Así
será mi participación. Progresivamente pero sin compromiso organizacional.
Ahora apoyo los puntos levantados en las negociaciones puesto que la gente ha llegado a la conclusión de que no
puede levantarse frente al Imperialismo y puesto que muchas cosas que están sucediendo surgieron como deseos del
pueblo Kurdo. La capacidad del pueblo llega a sus límites y por ello es mejor llegar a un acuerdo. Necesita encontrar un
poco de paz luego de 3 guerras en 10 años, con todas las dificultades y tragedias humanas que éstas trajeron. La gente
quiere solo vivir como seres humanos, necesita seguridad y establecerse un poco. Ello nos hace preferir la intervención
del ejército americano en la medida que nos sentimos a salvo. Si triunfan las negociaciones, se asentarán las cosas
según los intereses de occidente que también necesitan salvarse... y estaremos también agradecidos. Entonces podré
reposar y retomar mi vida privada. Mi amigo, te pido que me perdones si estas lineas te chocan.
(Y)
Desde el viejo Penjwen (vieja ciudad destruida por los Baasistas)
(4 de Junio de 1991)
Sacado de "Una Carta del Kurdistan" de un panfleto escrito en el Kurdistan y distribuido en Alemania, Gran Bretaña y
otros países de Europa.


*
ANEXO 2: TRADUCCIÓN DE VOLANTES DISTRIBUIDOS EN IRAK - JULIO 1991
A continuación la traducción del algunos volantes que se difundieron en 1991 en la región de Sulemania. Los mismos
constituyen el testimonio de la fuerza de las discusiones y las cuestiones que se planteaban los proletarios. Hoy en día,
octubre del 94, estas discusiones se dan entre los militantes proletarios de vanguardia que intentan hacer el balance de
la revolución y la contrarrevolución en la región.
Innumerables pequeños grupos surgieron e intentaron centralizarse, a través de la coordinación de la acción directa y la
discusión política. A pesar de la fuerza y las maniobras conjuntas de los nacionalistas y de otras fuerzas de la reacción
internacional, el proletariado continua, mostrando su vitalidad a través de la riqueza y la calidad de los debates en curso.
Las denuncias anti-nacionalistas resultan particularmente importantes para el futuro del movimiento.
"¿El Frente Kurdo y los Nacionalistas no tendrán intereses comunes con el partido Baasista?" Si no fuese así ¿cómo
explicar que el Frente Kurdo, cuando atacamos el cuartel general de la policía, parecía compartir los dolores de estos y
llamaba a: "cálmense,... de todas maneras ya los tienen cercados". ¿Cómo explicar que el Frente Kurdo asesine a
soldados y llame a respetar la vida de los miembros de la policía secreta? ¿Y cómo explicar que al día siguiente al
ataque del Cuartel General, hubiese policías nuevamente armados en el techo de dicho edificio?

Todos nosotros hemos visto como los peshmergas devolvieron los tanques y la artillería a las fuerzas gubernamentales.

¿No significa todo esto que el Frente Kurdo protege al Estado y al régimen Baasista?

La respuesta es SI y tenemos que reconocer que ellos son enemigos del pueblo".

Extracto del periódico "New Life", órgano de SSFA (Acción Socialista Solidaria)
oOo
"El proletariado tiene que diferenciarse del nacionalismo y de los partidos de Dios. El socialismo proletario no podrá
sobrevivir si no realiza esta separación. No puede subsistir sin una poderosa organización autónoma que pueda
efectivamente tomar a cargo las tareas del proletariado y de la masa explotada en general. Los proletarios y las masas
explotadas, en su lucha diaria, tienen que expresar su autonomía, tienen que mostrar a todo el mundo que tienen su
propio movimiento social, una perspectiva social diferente y que no son los seguidores del capital y de su mercado libre.
31
Ellos no están ligados a ninguna estrategia americana (el "Nuevo Orden Mundial") a ninguna alternativa nacionalista
árabe o Kurda, o a otro partido de Dios.

Por el contrario, tienen que mostrar su contraposición con todo esto, mostrar que tienen un objetivo completamente
diferente: la dictadura del proletariado y la liberación universal. Por ello es esencial que los proletarios, en sus
actividades cotidianas, en las asambleas, en las huelgas, en sus reivindicaciones y en sus consignas, plantee sus
intereses políticos. En ese proceso los proletarios socialistas, las fracciones radicales y las vanguardias del movimiento
tienen la tarea práctica de asegurar la formación, la propaganda y la organización de los proletarios al interior de un
cuadro diferente. Tenemos que enfrentar las condiciones miserables de vida, el bloqueo económico,... Si nos dicen que
nuestra unidad y nuestros intereses son inapropiados y sirven a los intereses del poder baasista, la respuesta del
proletariado socialista será clara: no queremos sacrificarnos por los antagonismos interburgueses y los proletarios
manteniendo la contraposición con el bloqueo económico, exigimos aumentos de salarios para los que contribuyen a la
producción. Los proletarios tienen que combatir la presión de las fuerzas de la policía imperialista de las Naciones
Unidas en el Kurdistan y en el Sur, dado que estas fuerzas no solamente no ayudan al pueblo, sino que al contrario,
ponen en práctica las políticas capitalistas de destrucción de las fuerzas revolucionarias. No puede haber dudas acerca
del hecho de que las luchas obreras actuales, a través del mundo y particularmente en Irak, han demostrado que el
proletariado no puede obtener nada cuando se encuentra dividido. Es por ello que tenemos que luchar codo a codo,
mostrar nuestra solidaridad y combatir para hacer asambleas generales, para organizar un movimiento centralizado que
pueda darle la fuerza a los proletarios de "emerger en la escena mundial" como clase verdaderamente activa, que
exprese los intereses de sus luchas... El proletariado solo podrá ser capaz de enfrentar a la burguesía y difundir su
mensaje al proletariado del resto del mundo cuando se constituya en un movimiento centralizado y unificado. Solo de
esa manera los proletarios y los grupos socialistas serán capaces, frente a las otras tendencias que existen en el
movimiento, de desarrollar y realizar el contenido comunista de la lucha proletaria..."

Extracto del periódico "Visiones obreras" Nº2 órgano del CAG (Grupo de Acción Comunista)
oOo
Publicamos, a continuación, un extracto de un texto de "Perspectiva Comunista"", aparecido en "El proletario", en el
Nº7 de setiembre 1991. Dicho texto es un informe en el que se expone un balance del accionar de dicha organización
durante las luchas de marzo 1991.
El primer punto de este informe trata de "la falta de crítica internacionalista y comunista frente al ataque de la burguesía
mundial para imponer su política contrarrevolucionaria al conjunto del planeta...":
"Para nosotros no se trata de negar nuestra lucha contra la guerra del Golfo y la ofensiva americana, sino las
interrogantes son: ¿es que esta lucha fue el eje central a poner adelante en nuestra práctica y en nuestras orientaciones
políticas? ¿Es que el interés internacionalista del proletariado se constituyó verdaderamente, en la realidad, en eje
central de nuestro movimiento?

La importancia de esta crítica aparece cuando, independientemente de lo que asumimos como lucha contra la crisis, la
guerra del Golfo y el asalto de la burguesía imperialista mundial, planteamos las otras tareas que descuidamos. En
realidad, nos hizo falta una perspectiva internacionalista comunista en la comprensión de las causas y objetivos de esta
guerra en tanto que guerra del imperialismo mundial lo que consecuentemente impidió que orientáramos nuestra lucha
como una fuerza del proletaria internacionalista... En el mejor de los casos, desarrollamos una acción y una crítica
radical en vez de una acción y una critica internacionalista, lo que consecuentemente impidió tomar una actitud y una
política directamente producida de los intereses y perspectivas del proletariado internacionalista."
oOo
El punto 2 del informe aborda "la actitud en relación al movimiento proletario y a las fuerzas de oposición burguesas
(nacionalistas kurdos) durante los sucesos sociales y políticos en Irak".

"El no haber tenido una política y una crítica práctica internacionalista comunista en la evaluación y análisis de la guerra
del Golfo, como una guerra imperialista contra el proletariado mundial, muestra la falta de posición en relación a este
aspecto, es decir la falta de crítica de la práctica, de la política y de estrategia de la burguesía de oposición frente a los
sucesos sociales y políticos en Irak... Esta ausencia de análisis y de perspectiva internacionalista práctica es evidente
para aquellos que han leído nuestras orientaciones y llamados durante el año pasado con respecto a los últimos
sucesos. No pudimos mostrar las conexiones entre estas oposiciones burguesas (nacionalistas kurdos, árabes,
shíitas,...) y las fuerzas del imperialismo mundial, y esto sobre todo en la práctica... Los motores y los autores directos de
las masacres en los sublevamientos del sur y del norte fueron, sin lugar a dudas, los baasistas, pero ello no pone en
cuestión las relaciones entre la guerra de la burguesía americana en el Golfo y el sacrificio de miles de obreros en una
contradicción interburguesa.
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En nuestra crítica a la oposición burguesa en general y al nacionalismo kurdo y shíita en particular, hemos perdido de
vista las relaciones que tienen todas las fracciones entre ellas. No hemos llegado a mostrar la unidad de intereses
coordinada existente en sus acciones contra el comunismo y el proletariado mundial.
Al no haber podido clarificar el lugar de la burguesía de oposición al interior de la estrategia del imperialismo mundial se
dejó el campo libre a la burguesía para imponer su influencia en el extenso espacio social al interior del movimiento
insurreccional proletario... Lo que no hicimos fue enfrentar estas fuerzas cara a cara allí donde ellas operaban como
movimiento anticomunista y antiproletario. De allí sacan su fuerza. Era crucial, en este terreno, definir la política y la
función que desempeñaban estas fuerzas burguesas contra el movimiento.

Es cierto que desde siempre hemos definido a los nacionalistas y a los shíitas como dos movimientos sociales
burgueses, pero en la práctica no hemos respetado este análisis con las consecuencias que implicaba. La consecuencia
práctica de nuestra análisis residía en la acción contra las personificaciones de estas fuerzas burguesas y su estrategia
imperialista mundial. Evaluamos mal las posibilidades y las fuerzas reales de los nacionalistas kurdos y árabes para
imponerse a los proletarios. No llegamos a mostrar, como era necesario, las características del movimiento en su
conjunto, en sus contradicciones... y no hemos llegado a poner el acento en el papel nefasto, que podían jugar los
nacionalistas y los shíitas en el movimiento, de desnaturalización y desarmamiento de los objetivos proletarios."
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Luego de esta crítica a propósito de la falta de atención directa con respecto a los nacionalistas y los shíitas, se aborda
en un 3er punto la cuestión de los Shoras: "El movimiento de los Shoras obreros".
"Este movimiento surge como un movimiento autónomo al interior de los sublevamientos, sin llegar a imponer, como
movimiento social político poderoso, su fuerza al interior de la sociedad. "Perspectiva Proletaria", intentó imponer, como
movimiento autónomo, una dirección proletaria al interior de estos sucesos, tratando de desarrollar sus propias
consignas, sus exigencias y sus organizaciones como fuerza clasista independiente al interior del movimiento. Nosotros
trabajamos, desde el comienzo, para mostrar que el proletariado tiene sus intereses de clase propios, afuera de los
nacionalistas kurdos y otros movimientos de la burguesía. Hemos insistido sobre el hecho de que es una cuestión vital
para los comunistas, el desarrollo del movimiento proletario por sus objetivos sociales y políticos propios, como partido,
como Shoras independientes..."


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ANEXO 3: TRADUCCIÓN DE UN VOLANTE DE NUESTRO GRUPO
DIFUNDIDO EN SULEMANIA EL 11 DE MAYO DE 1992
(difundido cuando todas las fuerzas burguesas en la región iban afirmando como salida a la crisis social y política: el
reconocimiento de la autonomía provisoria del kurdistan iraquí en base a la constitución de un parlamento kurdo de una
Asamblea del pueblo Kurdo para la conciliación nacional y la gestión capitalista en la región)

El movimiento comunista contra el parlamentarismo y la democracia
El antagonismo esencial entre burguesía y proletariado es el de la propiedad privada. La burguesía mundial protege la
propiedad de su clase, manteniendo al proletariado como clase productora. En contraposición a ello, el proletariado
amenaza esta propiedad atacando todo poder de clase y aboliéndose a sí mismo como clase. Es por ello que no existe
algo que pueda conciliar los intereses de estas dos clases antagónicas y todas esas charlatanerías a propósito de los
"frentes unidos", "la participación al parlamento"... no son más que manipulaciones contrarrevolucionarias que
amalgaman el interés del proletariado con el de su enemigo: la burguesía.
¿Qué es el Parlamento?
Es el Estado en su más alto nivel, es la imagen perfecta de la democracia, el medio más eficaz para reprimir siempre a
los explotados. Es la fuerza organizada que protege a los capitalistas y a sus bienes. es la unión de todos los burgueses,
de "izquierda" y de "derecha" para mantener la sociedad actual y asegurar la reforma necesaria a sus partidos, evitando,
así, que su continuo desgaste los lleve a su destrucción. Frente a esta realidad, el proletariado mundial responde
unánimemente y organiza una sola dirección: la lucha contra la propiedad privada y por lo tanto, la lucha contra las
instituciones que la protegen. Esta lucha se definen no por la reforma o el cambio de leyes y de instituciones, sino por su
aniquilamiento; no tiene por objetivo el otorgarle al Estado y su parlamento más democracia, sino su destrucción.
Por ello, apoyar la asamblea del Frente Kurdo, de la democracia del Capital mundial y de la Social-Democracia (UPK) y
también el poder de los Shoras o de los izquierdistas, es reconocer, en nombre de los explotados, el poder del Frente
Kurdo y de la política anti-revolucionaria contra la insurrección y el curso de la revolución. Ello implica reclutar a los
explotados en la organización y centralización de la dominación de una clase que lucha por la destrucción del
movimiento revolucionario, una clase que toda ofensiva que despliega es contra el movimiento revolucionario y cuyo
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único objetivo es el mantener este mundo de clases. La participación en el Parlamento es esencialmente para el
proletariado, la participación en su propia explotación (12) y por ello, colaborar con los ataques de su enemigo contra su
propio movimiento. En dos palabras, participar en el Parlamento es reforzar las instituciones del Capital, instituciones a
través de las cuales la burguesía destruye el movimiento proletario. Enrolar al proletariado en el parlamento es otorgarle
la responsabilidad del aniquilamiento de sus propios intereses, puesto que quien dice parlamento, dice reconocimiento
de un conjunto de leyes, de reglas y de prácticas que aprisionan y destruyen el movimiento.
Si, la Asamblea del Frente Kurdo (que no es más que el parlamento de la contrarrevolución mundial en esta parte
insurrecto del mundo) con todos sus partidos, con todos sus banderas de colores, con todos sus acuerdos y
desacuerdos, con todos sus niños utilizados para su propaganda electoral, con la utilización sutil de culturas y folclores
contrarrevolucionarios, no es más que "el plato principal" de la organización de la clase dominante.
Es por ello que el Frente Kurdo no es más que un techo contrarrevolucionario para ocultar todos los conflictos entre las
clases, para sembrar la confusión en los proletarios con el objetivo de reforzar el poder de la burguesía, aniquilar la
insurrección y toda tentativa de organización revolucionaria, toda unidad clasista del proletariado.
Es por ello que el Frente Kurdo despliega inmensos esfuerzos contrarrevolucionarios para mantener, reforzar y renovar
su organización social, desviando y cegando, así, a los proletarios, ligándolos cada vez más al trabajo para que la
sociedad de explotación se mantenga viva.
La Asamblea del Frente Kurdo no tiene ninguna diferencia con la Asamblea Nacional de Irak o con el Congreso de
América o con de Shoras Islámicos de Irán..., no es más que un teatro mistificador del Capital Mundial presentado hoy
en día para proteger y mantener su mundo. Es la comedia del cambio de "dictador" por otro "demócrata", de la
eliminación de tal terrorista por otro pacifista..., es siempre lo mismo, sea la represión de las protesta, puesto que se
sitúan fuera de la ley, sea la imposición del orden internacional a través de las guerras destructoras. Mientras que los
revolucionarios luchaban contra el Estado en Kirkuk, estos señores del Frente Kurdo preparaban su respuesta a una
carta enviada por el gobierno de Bagdad en la que les proponía negociar. La respuesta del Frente Kurdo marcaba su
pleno acuerdo. Esta respuesta jamás llegó a su destinación: "Dios sabe que el auto que transportaba esta respuesta,
víctima de los combates que se desarrollaban en esta región durante estos momentos, se incendió. Los que estaban en
el auto pudieron salvarse pero la carta se quemó" ¡según la explicación de uno de los responsables!
Como lo demuestran los hechos transcurridos en estos últimos año, existe, en el mundo, una tendencia revolucionaria
ascendente, que con alzas y bajas toman cotidianamente la forma de francos conflictos de clase. El enfrentamiento del
Capital mundial contra estas olas revolucionarias que surgen por todo lados, revela una evidencia histórica: esta fase de
lucha de clases produce una ruptura neta del movimiento revolucionario contra este mundo.
Afrontemos la contrarrevolución y sus tentativas de reorganización. Hay un millón de frentes y asambleas, partidos de
izquierda y derecha, en el mundo que componen un solo poder mundial, unidos para gestionar este sistema de
explotación.
HAY QUE:
- romper con todas las asambleas y los partidos de izquierda como de derecha y rechazar la participación en sus
reuniones y la sumisión a su dirección.
- luchar por el desarrollo y fortificación de la identidad social del internacionalismo de nuestro movimiento, atacando toda
sumisión a las organizaciones contrarrevolucionarias.
- orientar la dirección de nuestro movimiento (profundizar el nivel de nuestra lucha, de nuestro reagrupamiento, de
nuestro armamento, de nuestra ruptura con las manipulaciones burguesas, etc...) de acuerdo con el objetivo de
profundizar el nivel de internacionalismo de nuestro movimiento, desarrollando nuestra unidad, nuestra coordinación
hacia la organización clasista internacional.
¡Abajo todos los esfuerzos y las acciones que el Frente Kurdo lleva adelante para salvar y gestionar esta
sociedad de esclavitud!
¡Abajo este mundo de domesticación!
¡Por el futuro de una comunidad humana!
- Grupo Comunista Internacionalista -
Sulemania el 11/5/92
Notas
1. RAWT; Perspectiva Comunista, que lanzara reivindicaciones como las 35 horas semanales, que en Kurdistan donde en cada
minuto aumentan los desocupados tiene un fuerte significado.
2. Mstushars, término gubernamental oficial con el que se designaba a los unidades armadas del Kurdistan en el ejército iraquí. El
nombre anterior, Jash, fue reemplazado porque estaba demasiado quemado.
3. Osman, edificio del Partido Baasista. Osman fue un mártir de la causa Baasista.
4. Llamada así en conmemoración del poeta Kurdo cuyos poemas de amor y filosofía constituyeron una fuente de inspiración para la
lucha.
5. Kanas: tropas de élite que utilizan rifles de gran potencia de tiro. (no sabemos si esta denominación se trata de una coincidencia o
esta palabra kana tiene origen común con la palabra cana, usada en Argentina (lunfardo) y algún otro país de América para designar
a la policía NDR).
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6. Nota de la Redacción de Comunismo(NDR): Como en todas las revoluciones proletarias hasta el presente, constatamos que
también en Irak, incluso en los momentos altos de autonomía proletaria, persisten este tipo de consignas democrático burguesas.
Como en otros casos, este límite subjetivo en la consciencia de los protagonistas, constituye una fuerza objetiva de la
contrarrevolución, que también en Irak, en los días siguientes a la insurrección fue utilizada por el enemigo de clase para la
desestructuración del proletariado y el proceso de reorganización del Estado burgués. Ya aquí queda claro que el autor de esta "carta
del Kurdistan" "no comprende" el carácter contrarrevolucionario de estas consignas, que es partidario de la unidad popular y que será
un agente objetivo de la liquidación de la autonomía clasista y del desarme del proletariado.
7. Como se ve se trata de un clásico programa burgués (NDR).
8. La madera de los árboles de estos bosques sirven tradicionalmente como combustible y la savia de los mismos como condimento.
9. Gran dirigente del Komoli marxista leninista que hacia entrismo en el PUK y que -ironía histórica- resultó responsable de la masacre
de mucha gente opuesta al PUK.
10. Nota de la Redacción de Comunismo. Aquí se ve el papel nefasto de estos centristas oscilando entre las exigencias proletarias y
los demócratas y nacionalistas burgueses; cediendo ante quien tiene más fuerza en un momento dado para luego volver a imponer la
conciliación. Solo accedieron a ejecutar a los torturadores contra la opinión de los nacionalistas porque la presión del proletariado era
mucha y en caso contrario el proletariado los hubiese atacado incluso a ellos. Lamentablemente no fue así, las 6 ejecuciones,
cumplieron su función de calmar a los más decididos.
11. Nota de la redacción: Insultantes!!?? En realidad se constata una afirmación de las posiciones burguesas, frentepopulistas del
autor, en contraposición total a los esfuerzos de los revolucionarios por la autonomía del proletariado y la lucha contra los
nacionalistas.
12. Debería decir "participar en la gestión y reproducción de su propia explotación" o dominación, porque en términos estrictos el
concepto de "autoexplotación" o de participación en su propia explotación es un sin sentido, si nos atenemos a la definición marxista
del concepto de explotación: apropiación del sobretrabajo producido por otro.






PARA LA MEMORIA HISTÓRICA DE LAS LUCHAS DEL PROLETARIADO EN
MÉXICO

En continuidad con los materiales que comenzamos a presentar en el número pasado acerca de la lucha
revolucionaria del proletariado en México (ver Comunismo Nº34 - abril 1994 páginas 3 y suiguientes) y por las
mismas razones expuestas entonces, de contribuir a la lucha actual del proletariado por su autonomía clasista,
continuamos presentando otra serie de textos de los revolucionarios de ese país a principios de siglo, textos que todavía
hoy constituyen armas de la lucha por la emancipación del proletariado internacional.
La memoria obrera del proletariado, como su lucha, es por esencia internacional. Se nos dirá entonces porqué insistimos
con que fue el proletariado en ese país quién realizó una lucha ejemplar contra la burguesía internacional a principios de
siglo, porqué insistimos en que fueron los revolucionarios de ese país los que escribieron los textos que publicamos si en
el fondo es exactamente lo mismo.
La respuesta estriba en que desde siempre la burguesía mundial ha intentado negar el carácter de clase y revolucionario
de la lucha del proletariado en ese país, como si fueran simples luchas campesinas por reformas agrarias -negación
práctica efectuada por la misma contrarrevolución cuando triunfó y se transformó en gobierno- aunque para nosotros sea
exactamente lo mismo quien combata esas calumnias del enemigo no hay dudas de que la fuerza que adquieren los
documentos históricos cuando provienen de los mismos protagonistas combatiendo las mismas calumnias.
Los textos aquí presentados fueron todos escritos por ese gran desconocido que sigue siendo para los revolucionarios
actuales Ricardo Flores Magón. Los hemos elegido por su validez general es decir por no referirse a tal o tal personaje
o a tal o tal período, lo que logicamente será indispensable cuando realicemos un trabajo sobre la lucha de clases en
México en esos años.
Por tratarse de textos cortos de validez general no requieren largas presentaciones; justamente nos parecen sumamente
adecuados para que a su vez los lectores, corresponsales, compañeros, busquen las formas de reproducirlos, de
hacerlos conocer, de difundirlos. Tal vez esto habra otras vías para dar a conocer más globalmente la obra de Ricardo
Flores Magón, Librado Rivera, Práxedis Guerrero, Enrique Flores Magón,... que también en el futuro serán armas en
manos de nuestra clase contra todos los recuperadores de revoluciones, demócratas y nacionalistas.
No requieren ningún comentario textos como "El obrero y la máquina", "La torta de pan", "Cobrando méritos", "El
mendigo y el ladrón", pues a pesar de la ficción de la que parten tienen una frescura, una fuerza y una "realidad" que
"habla" más que muchas "explicaciones de lo real".
"Justicia Popular" por su parte aunque hace referencia específica a la revolución y la contrarrevolución en México, como
el lector comprenderá, grita la contraposición global que existe entre los que se abanderan con la revolución y da
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directivas claras sobre el contenido social de la revolución y la ruptura con quienes tratan de terminar la revolución lo
antes posible (1).
Los texto "¿Está resuelto el problema del Hambre?" y "¡Despierta proletario!" a pesar de ser textos que se refieren a
hechos o momentos mucho más específicos tienen también una actualidad total. El primero contra todas las ideologías
de que no hay lucha revolucionaria, de que no hay lucha por la revolución social (ver por ejemplo el último texto de esta
revista) si los obreros no recibieron la consciencia, si no fueron educados, etc. El mismo afirma la tesis programática
materialista de que la revolución continuará en pie mientras exista la sociedad que hambrea al proletariado. El segundo
contra toda interpretación mecanicista, economicista de esa tesis materialista (2), es un llamado concreto a la ruptura
revolucionaria, a la organización clasista, a la unidad combatiente del proletariado consciente para que la revolución
no encumbre a otro gobierno sino que se afirme como revolución económica destructora del derecho de propiedad, es
decir como revolución comunista.

Notas
1. Sin ir más lejos ese texto da directivas frente a una situación como la que vivió el Kurdistan. Ver texto correspondiente en este
mismo número.
2. Nos hacemos responsables de encontrar la complementariedad y la indisociabilidad entre ambos textos. En efecto siempre se
acusa a quienes ponemos en evidencia que el socialismo no viene del exterior, que la revolución surge de las contradicciones de la
sociedad, que mientras haya hambre habrá lucha revolucionaria de mecancismo; como si no hubiesen sido históricamente quienes
más insistieron en las determinaciones materiales de la lucha revolucionaria quienes más han luchado por la organización
revolucionaria y consciente del proletariado. (ver también sobre este tema el último texto de este número de Comunismo).

El obrero y la máquina
-¡Maldita máquina!- exclama el obrero sudando de fatiga y de congoja. -¡Maldita máquina, que me haces seguir tus
rápidos movimientos como si yo fuese también, de acero, y me diera fuerza un motor! yo te detesto, armatoste vil,
porque haciendo tú el trabajo de diez, veinte o treinta obreros, me quitas el pan de la boca y condenas a sufrir hambre a
mi mujer y a mis hijos.
La máquina gime a impulsos del motor, como si ella participase igualmente de la fatiga de su compañero de sangre y
músculos: el hombre. Las mil piezas de la máquina se mueven, se mueven sin cesar. Unas se deslizan, saltan otras,
giran éstas, se balancean aquéllas, sudando aceites negros, chirriando, trepidando, fatigando la vista del esclavo de
carne y hueso que tiene que seguir atento sus movimientos, sobreponiéndose al mareo que ellos provocan, para no
dejarse coger un dedo por uno de esos diablillos de acero, para no perder la mano, el brazo, la vida...
-¡Máquina infernal! ¡Deberíais desaparecer todas vosotras, engendros del Demonio! ¡Bonito negocio hacéis! En un día,
sin más costo que unas cuantas cubetas de carbón para el motor y con un solo hombre a vuestro lado, hacéis más cada
una de vosotras que lo que pudiera hacer un hombre solo en un mes; de manera que un hombre de mi clase, pudiendo
tener asegurado el trabajo por treinta días, tú lo reduces a uno... ¡y que reventemos de hambre! ¡Eso no te interesa! Sin
ti tendrían asegurado el pan más de veinte familias proletarias.
Las mil piezas de la máquina se mueven, giran, se deslizan en diferentes sentidos, se juntan y se separan, descienden,
suben, sudando grasas infectas, trepidando, chirriando hasta el vértigo... El negro armatoste no tiene punto de reposo,
jadea como cosa viviente, y parece espiar el menor descuido del esclavo de carne para morderle un dedo, para mascarle
una mano, para arrancarle un brazo o la vida...
A través de una claraboya penetran los rayos de una luz de calabozo, lívidos, desabridos, espantoso, que hasta la luz se
niega a sonreír en aquel pozo de la tristeza, de la angustia, de la fatiga, del sacrificio de las vidas laboriosas en beneficio
de las existencias holgazanas. De la parte de afuera penetran rumores de pisadas... ¡es el rebaño en marcha! En los
rincones del taller espían los microbios. El obrero tose... ¡tose...! La máquina gime, gime, ¡gime...!
-Siete horas llevo de estar de pie a tu lado, y aun me faltan tres. Siento vértigos, pero he de dominarme. Mi cabeza gira,
pero no puedo descuidarme, ¡traidora! Tengo que seguir tus movimientos para evitar que me muerdan tus dientes de
acero, para impedir que me aprisionen tus dedos de hierro... ¡Tres largas horas todavía...! Mis oídos zumban, una terrible
sed me devora, tengo fiebre, mi cabeza estalla.
De la parte de afuera llega el alegre ruido de unos chiquillos que pasan traveseando. Ríen, y sus risas, ingenuas y
graciosas, rompen por un instante la tristeza ambiente, suscitando una sensación de frescura como la que experimenta
el espíritu abatido a los gorjeos de las aves. El obrero se estremece de emoción; ¡así gorjean sus chicuelos! ¡Así ríen! Y
sin apartar la vista de las mil piezas que se mueven a su frente, piensa, piensa, ¡piensa...! piensa en aquellos pedazos
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de su corazón que le esperan en el humilde hogar. Siente escalofríos ante la idea de que aquellos tiernos seres que él
lanzó a la vida, tengan que venir más tarde a agonizar enfrente de la máquina, en la penumbra del taller, en cuyos
rincones los microbios espían...
-¡Maldita máquina! ¡Maldita seas!
La máquina trepita con más ímpetu y no gime ya. De todos sus tendones de hierro, de todas sus vértebras de acero, de
los duros dientes de sus engranajes, de sus mil infatigables piezas, se desprende un sonido ronco, airado, colérico, que,
traducido al lenguaje humano, quiere decir:
-¡Calla miserable! ¡No te quejes, cobarde! Yo soy una simple máquina que se mueve a impulsos de un motor; pero tú
tienes sesos y no te rebelas, ¡desgraciado! ¡Basta ya de lamentaciones, infeliz! No soy yo quien te hace desgraciado,
sino tu cobardía. Hazme tuya, apodérate de mí, arráncame de la garras del vampiro que te chupa la sangre, y trabaja
para tí y para los tuyos, ¡idiota! Las máquinas somos buenas, ahorramos esfuerzo al hombre, pero los trabajadores sois
tan estúpidos que nos dejáis en las manos de vuestros verdugos, cuando vosotros nos habéis fabricado. ¿Puede
apetecerse mayor imbecilidad? ¡Calla, calla mejor! Si no tienes valor para romper tus cadenas, ¡no te quejes! Vamos, ya
es hora de salir, ¡lárgate y piensa!
Las palabras saludables de la máquina, y el aire fresco de la calle, hicieron pensar al obrero. Sintió que un mundo se
desplomaba dentro de su cerebro: el de los prejuicios, las preocupaciones, los respetos a lo consagrado por la tradición
y por las leyes, y, agitando el puño, grito:
-Soy anarquista. ¡Viva Tierra y Libertad!
De "Regeneración" del número 226, fechado el 12 de febrero de 1916

La torta de pan
Desde el escaparate de la tienda, la torta de pan contempla el ir y venir del gentío anónimo. No son pocos los que, a
través de la vidriera, la arrojan miradas codiciosas, como que su dorada costra luce como una invitación al apetito,
tentando al pobre a violar la ley.
Hombres y mujeres, viejos y niños, pasan y repasan a lo largo de escaparate, y la torta se siente mordida por mil miradas
ávidas, la miradas del hambre, que devoran hasta las rocas,
A veces la torta se estremece de emoción; un hambriento se detiene y la mira, ardiendo en sus ojos una chispa
expropiadora. Alarga la mano...; pero para retirarla vivamente, el frío contacto del cristal le apaga la fiebre expropiadora,
recordando la Ley ¡no hurtarás!
La torta, entonces, se estremece de cólera. Una torta de pan no puede comprender cómo es que un hombre que tiene
hambre no se atreva a hacerla suya para devorarla, con la naturalidad con que una acémila muerde el haz de paja que
encuentra a su paso.
La torta piensa:
-El hombre es el animal más imbécil con que se deshonra la Tierra. Todos los animales toman de donde hay, menos el
hombre. ¡Y así se declara él mismo el rey de la creación! Heme aquí intacta, cuando más de un estómago ordena a la
mano irresoluta que me tome.
El gentío pasa y repasa a lo largo de la vidriera devorando, con los ojos, la torta de pan. Algunos se detienen frente a
ella, lanzan miradas furtivas a derecha e izquierda... y se marchan a sus hogares con las manos vacías, pensando en la
Ley: ¡no hurtarás!
Una mujer -la imagen del hambre- se detiene, y con los ojos acaricia la costra dorada de la torta de pan. En sus brazos
escuálidos lleva un niño, escuálido también, que chupa ferozmente un pecho que cuelga mustio como una vejiga
desinflada. Esa torta es lo que necesita para que vuelva a sus pechos la leche ausente...
En sus bellas pestañas tiemblan dos lágrimas, amargas como su desamparo. Una piedra, al contemplarla, se partiría en
mil pedazos... menos el corazón de un funcionario. Un gendarme se acerca, robusto como un mulo, y, con voz
imperiosa, ordena: "Circulad!," al mismo tiempo que la empuja con la punta del bastón, siguiéndola con la vista hasta que
se pierde, con su dolor, en medio del rebaño irresoluto y cobarde...
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La torta piensa:
-Dentro de unas horas, cuando ya no sea yo más que una torta de pan viejo, seré arrojada a los marranos para que
engorden, mientras miles de seres humanos se oprimirán el vientre mordido por el hambre. ¡Ah! los panaderos no
deberían hacer más pan. Los hambrientos no me toman porque tienen la esperanza de que se les arroje un pedazo de
pan duro en cambio de su libertad, trabajando para sus amos. ¡Así es el hombre! Un pedazo de pan duro para entretener
el hambre es un narcótico que adormece, en los más la audacia revolucionaria. Las instituciones caritativas, con las
piltrafas que dan al hambriento, son más eficaces para matar la rebeldía que el presidio y el cadalso. El "pan y
circo" de los romanos encierra un mundo de filosofía castradora. Cuarenta y ocho horas de hambre universal,
enarbolarían la bandera roja en todos los países del mundo...
La mano del dueño, que tomó la torta con destino a los marranos, puso un "hasta aquí" a los pensamientos subversivos
del pan.
De "Regeneración" del número 222, fechado el 22 de enero de 1916

Cobrando méritos
El presidio y el templo charlan confidencialmente, como dos camaradas a quienes ligan más los lazos del crimen que los
de la amistad. Del presidio se escapan olores de ganado que se pudre; del templo sale un vaho cargado de desmayos,
saturado de desfallecimientos, como de la boca de un antro en cuyas tinieblas se arrastrasen todas las debilidades y se
retorcieran los brazos de toda las impotencias.
-La plebe me odia- dice el presidio bostezando; -pero merezco la consideración y el respeto que me otorgan las
personas distinguidas, de cuyos intereses soy escudo. Cada vez que el honorable guardián del orden me trae un nuevo
huésped, tiemblo de emoción, y mi satisfacción llega a su límite cuando siento rebullirse en mi vientre de piedra el mayor
número de criminales.
Hay una pausa. A través de las rejas se escuchan chirridos de cadenas, rumores de quejas, chasquidos de látigo,
broncas voces de mando en medio de un jadeo de bestias acosadas, todos los ruidos horribles que forman la horrible
música del presidio.
-Grande es tu misión, amigo presidio- dice el templo,- e inclinó reverente mis torres ante ti. Yo también me siento
satisfecho de ser el escudo de las personas distinguidas, porque si tú encadenas el cuerpo del criminal, yo quiebro
voluntades, castro energías; y si tú levantas un muro de piedra entre la mano del pobre y los tesoros del rico, yo invento
las llamas del infierno para ponerlas entre la codicia del miserable y el oro del burgués.
Hay una pausa. Por las ventanas y por las puertas, entre los aromas del incienso y las transpiraciones fétidas del ganado
aglomerado, salen al espacio azul rumores de sollozos, de súplicas, ruidos viles, formados por todas las debilidades, por
todas las renunciaciones, la abyecta música de los sumisos y de los vencidos.
-Mientras me mantengo en pie, el señor duerme tranquilo,-dice el presidio.
-Mientras haya rodillas que toquen mis baldosas, se mantendrá en pie el poderío del señor, -dice el templo.
-Hay una pausa. El presidio y el templo parecen meditar, satisfecho, el primero, de encadenar los cuerpos; contento, el
segundo, de encadenar las conciencias; orgullosos, ambos, de sus méritos.
En el rincón de una covacha, la dinamita escucha, haciendo esfuerzos poderosos para no estallar de indignación.
-¡Esperad!- dice para sí,- ¡esperad, monumentos de la barbarie, que no tarda en llegar la mano audaz que ha de desatar
el rayo que llevo en mi seno! En el vientre de la Miseria se agita el feto de la Rebeldía. ¡Esperad! Esperad el fruto de
siglos de explotación y de tiranía; las negras falanges del hombre apuran los últimos sorbos de la amargura y de la
tristeza; el vaso de la paciencia rebosa; unas gotas más, y se desbordarán todas las indignaciones, saltarán de su cárcel
todas las cóleras, traspasarán sus límites todas las audacias. ¡Esperad, edificios sombríos, cuevas del dolor, que en el
gran calendario del sufrimiento humano resplandece, con colores de incendio y de sangre, una fecha roja, un nuevo 14
de julio para todas las Bastillas, las del cuerpo y las de la conciencia! El ganado se endereza para convertirse en
hombres, y pronto el sol dejará de tostar los lomos del rebaño para iluminar las frentes de los hombres libres... ¡Esperad!
Permaneceréis en pie el tiempo que dure yo en este rincón
De "Regeneración" del número 223, fechado el 29 de enero de 1916
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El mendigo y el ladrón
A lo largo de la avenida risueña van y vienen los transeúntes, hombres y mujeres, perfumados, elegantes, insultantes.
Pegado a la pared está el mendigo, la pedigüeña mano adelantada, en los labios temblando la súplica servil.
-¡Una limosna, por el amor de Dios!
De vez en cuando cae una moneda en la mano del pordiosero, que este mete presuroso en el bolsillo prodigando
alabanzas y reconocimientos degradantes. El ladrón pasa, y no puede evitar el obsequiar al mendigo con una mirada de
desprecio. El pordiosero se indigna, porque también la indignidad tiene rubores, y refunfuña atufado:
-¿No te arde la cara, ¡bribón! de verte frente a frente de un hombre honrado como yo? Yo respeto la ley: yo no cometo el
crimen de meter la mano en el bolsillo ajeno. Mis pisadas son firmes, como las de todo buen ciudadano que no tiene la
costumbre de caminar en puntillas, en el silencio de la noche, por las habitaciones ajenas. Puedo presentar el rostro en
todas partes; no rehuyo la mirada del gendarme; el rico me ve con benevolencia y, al echar una moneda en mi sombrero,
me palmea el hombro diciéndome: "¡buen hombre!".
El ladrón se baja la ala del sombrero hasta la nariz, hace un gesto de asco, lanza una mirada escudriñadora en torno
suyo, y replica al mendigo:
-No esperes que me sonroje yo frente a ti, ¡vil mendigo! ¿Honrado tú? La honradez no vive de rodillas esperando que se
la arroje el hueso que ha de roer. La honradez es altiva por excelencia. Yo no sé si soy honrado o no lo soy; pero te
confieso que me falta valor para suplicar al rico que me dé, por el amor de Dios, una migaja de lo que me ha despojado.
¿Qué violo la ley? Es cierto; pero la ley es cosa muy distinta de la justicia. Violo la ley escrita por el burgués, y esa
violación contiene en sí un acto de justicia, porque la ley autoriza el robo del rico en prejuicio del pobre, esto es, una
injusticia, y al arrebatar yo al rico parte de lo que nos ha robado a los pobres, ejecuto un acto de justicia. El rico te
palmea el hombro porque tu servilismo, tu bajeza abyecta, le garantiza el disfrute tranquilo de lo que a ti, a mi y a todos
los pobres del mundo nos ha robado. El ideal del rico es que todos los pobres tengamos alma de mendigo. Si fueras
hombre, morderías la mano del rico que te arroja un mendrugo. ¡Yo te desprecio!
El ladrón escupe y se pierde entre la multitud. El mendigo alza los ojos al cielo y gime:
-¡Una limosna, por el amor de Dios!
De "Regeneración" del número 216, fechado el 11 de diciembre de 1915

Justicia popular
¡Orden! Gritó enfurecido el jefe vazquista cuando, después de tomada la plaza, las mujeres y los niños de la población
forcejeaban por abrir las puertas de las tiendas, de los almacenes, de los graneros, para tomar lo que necesitaban en
sus hogares, creyendo, con el candor de los corazones no corrompidos, que la Revolución tenía que ser forzosamente
benéfica a los pobres.
¡Atrás, bandidos! Volvió a rugir el jefe vazquista al ver que la multitud parecía no haber escuchado el primer grito, pues
continuaba focejeando por extraer las útiles y buenas cosas que hacían falta a sus hogares pobrísimos.
¡Alto, u ordeno que se os haga fuego!, bramó el jefe vazquista, loco ya de rabia ante aquel “atentado” al derecho de la
propiedad.
¡Bah!, dijo una mujer que llevaba un niño prendido al pecho, ¡bromea el jefe! Y con los demás continuó, la simpática
tarea de romper candados y cerrojos para tomar de aquellos depósitos del producto del trabajo de los humildes, lo que
no había en sus hogares.
En efecto, para aquellas buenas gentes bromeaba el jefe vazquista. ¿Cómo había de ser posible que un revolucionario
se pusiera a defender los intereses de la cruel burguesía, que había tenido al pueblo en la más abyecta miseria? No,
decididamente bromeaba el jefe vazquista, y atacaron con más bravura las recias puertas de los almacenes, hasta que
saltaron los candados hechos pedazos y los cerrojos retorcidos a inservibles, abriéndose las puertas para dar entrada a
la multitud gozosa, que saboreaba de antemano tantos buenos comestibles allí encerrados, a la par que se imaginaba
pasar un agradable invierno bajo el suave calor de las buenas telas allí almacenadas.
39
Inundaban las calles aquellas simpáticas hormigas; cargando cada una de ellas tanto como podía; riendo los niños,
llenas de confituras las boquitas; radiantes las mujeres bajo la pesadumbre de sus fardos; contentos mujeres y niños con
la agradable sorpresa que recibirían los varones cuando regresaran de la mina, diez kilómetros distante del poblado.
En medio de su algarabía no oyeron una voz estridente que gritó: ¡Fuego!... Las azoteas se coronaron de humo, y una
granizada de balas cayó sobre la muchedumbre despedazando carnes maduras y carnes tiernas. Los que no fueron
heridos se dispersaron en todas direcciones dejando por las calles mujeres y niños agonizantes o muertos… ¡Fueron en
busca de la vida, y se tropezaron con la muerte! ¡Creyeron que la Revolución se hacía en beneficio de los pobres, y se
encontraron con que se hacía para sostener a la burguesía!
Cuando los mineros regresaron a sus hogares, caídos los brazos por el cansancio, pero alegres por haber salido del
presidio de la mina para estrechar a sus compañeras y besar las frentecitas de los chicuelos, supieron, de labios de los
supervivientes, la triste nueva: ¡los vazquistas, sostenedores de esa iniquidad que se llama Capital, habían disparado
sus armas sobre las mujeres y los niños en defensa del “sagrado” derecho de propiedad!
La noche, negra, tendía su sudario sobre aquel campo de la muerte. El silencio era tan sólo perturbado de tiempo en
tiempo por los gritos de los centinelas que corrían la voz, o por el lúgubre aullido de algún perro, que extrañaba a su
amo. Bultos negros, que parecía formaban parte de la noche, discurrían aquí y allá, sin hacer ruido, como si se
deslizaran; pero un oído atento podía haber sorprendido estas palabras pronunciadas como un suspiro: “¡La dinamita!
“¿Dónde está la dinamita?” Y los negros bultos seguían deslizándose.
Eran los mineros. Sin haberse puesto de acuerdo, habían tenido el mismo pensamiento: volar, por medio de la dinamita,
a aquellos esbirros que en nombre de la libertad se habían levantado en armas para remachar la cadena de la esclavitud
económica.
Momentos después el cuartel general vazquista volaba hecho mil pedazos, y con él los asesinos del pueblo. Cuando
amaneció, pudo verse, en los escombros todavía humeantes, una bandera roja que ostentaba, en letras blancas, estas
bellas palabras: “Tierra y Libertad”.
De “Regeneración” del número 79, fechado el 2 de marzo de 1912

¿Esta resuelto el problema del hambre?
Consulten todos su conciencia y contesten a esta sencilla pregunta: ¿Esta resuelto el problema del hambre?
Me contestaréis: "No; el pavoroso problema está en pie," y agrego yo: "Por eso la Revolución está, también, en pie."
Señores burgueses: la época de las revoluciones políticas ha terminado. Ignorantes de cuanto sufre lo que
despreciativamente llamáis "clase baja;" ignorantes del infierno en que vive lo que con tanto asco llamáis "plebe", os
arrojasteis a una empresa que ahora os pesa haber fomentado.
Creyendo que el pueblo mexicano de nuestros días es el mismo pueblo mexicano de hace cincuenta años, se os ocurrió
valeros de él para derribar a Díaz y con él al círculo de vampiros que se llama "Partido Científico" para ocupar vosotros el
puesto de los "científicos" y hacer lo mismo que ellos hicieron: acaparar todos los grandes negocios, comprometer el
país con nuevas deudas, entregar las riquezas del país a los millonarios de todas las nacionalidades y someter a los
trabajadores por el hierro y por el fuego, a aceptar salarios de hambre, a trabajar como bestias de carga, a sufrir todas
las humillaciones, todos los ultrajes, todos los desprecios con que los amos y los capataces premian el sacrificio de los
pobres.
Los trabajadores os ayudaron creyendo que vuestro movimiento tendría que beneficiarlos, y ahora que ven que están en
peor situación que antes de comenzar la campaña; ahora que se dan cuenta de que la Autoridad pesa tanto como antes;
ahora que ven que el Capital los explota de la misma manera que los explotaba bajo la dictadura de Porfirio Díaz; ahora
que han tenido la lección práctica de que nada ganan los trabajadores por el solo hecho de que unos malvados sean
derribados del Poder para que suban otros malvados que, por el hecho de estar más hambrientos que los anteriores,
tienen ansias de llenar pronto la panza a costa de la ruina de todo un pueblo; ahora, en vista de todo eso, lo que
despreciativamente llamáis "plebe" se agita, despierta, y, sin necesidad de haber tenido "organizadores", sin necesidad
de haber leído a Marx ni a Kropotkine, sin necesidad de esperar a "estar educados", sin necesidad de saber leer y
escribir, sin necesidad de los consejos interesados de los falsos amigos de la clase trabajadora que pretenden desviar la
lucha de clases con las frases de los cobardes: "todavía no es tiempo," "se necesita primero la organización, el
pueblo mexicano es analfabeto", y otras del mismo calibre; ahora la plebe, la clase baja de México, se levanta
imponente y reclama el derecho de sentarse a vuestro lado, señores burgueses, para gozar también del gran banquete
de la vida.
40
Todo el Estado de San Luis Potosí está en guerra industrial, y, por contagio, la guerra industrial está invadiendo los
Estados de Zacatecas, Durango, Chihuahua, Guanajuato, Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Puebla, la misma ciudad de
México y las poblaciones del Distrito, así como los Estados de Tlaxcala y Coahuila. Yucatán arde en llamas; pero no en
las llamas de una revuelta política sino en las llamas purificadoras de la revolución social.
La misma prensa burguesa, aturdida, comienza a renegar de la revuelta política que trajo como consecuencia la
revolución económica.
Y todo esto sucede a pesar de que los "ignorantes" mexicanos no saben de huelga general, ni han estudiado a Marx ni a
Kropotkine; esto sucede sin la "consabida preparación" de que hablan los cobardes y los malvados.
No se puede negar que los centenares de huelgas que hay en estos momentos en casi todo el territorio mexicano son de
carácter netamente revolucionario: pues los compañeros en huelga no se conforman con demandar y someterse a las
negativas de sus verdugos los burgueses, sino que a la negativa responden con la destrucción de los sembrados, de las
casas de las haciendas, con el desplome de las minas, con el arrasamiento de los lugares de explotación y de tiranía
capitalista, y se enfrentan, armados de piedras, de picas y de lo que pueden, a los cosacos de Maderos, el asesino del
proletariado mexicano.
¿Se han necesitado siglos de preparación, de educación, de organización y de otras zarandajas que recomiendan los
políticos, para llevar a cabo ese formidable movimiento económico que en estos momentos hace temblar a la burguesía
mexicana? No; es el instinto de conservación de la especie el que ha puesto en pie a los desheredados de México, es el
hambre la que ha hecho encabritar al león que parecía dormido.
¡Qué enrojezcan de vergüenza los rostros de los políticos adormideros que al oír hablar de la revolución social en
México, mueven las cabezas abrumadas por el vino y las buenas comidas, y dicen como Debs y como Berger; "No hay
revolución económica en México ni habrá hasta que la clase trabajadora esté organizada y haya sido educada."
"Dejemos solos a esos liberales, que no son otra cosa que bandidos."
¡Maldición para todos los que en estos momentos solemnes de la historia de la humanidad dejan perecer a los
que luchan por la emancipación económica del proletariado! ¡Maldición para los que, titulándose líderes de la
clase trabajadora, dejan solos a los que están dando al mundo un ejemplo de hombría que debiera ser recibido
con simpatía, cuando no con entusiasta aplauso, por todos los trabajadores conscientes del mundo! ¡Maldición
para los que tratan de desvirtuar el movimiento del Partido Liberal mexicano!
Mexicanos: cualquiera que sea la suerte que corra el Partido Liberal mexicano, continuad la lucha por vuestra cuenta.
Los que no se hayan declarado en huelga todavía, que lo hagan con presteza para aplastar, cuanto antes, al Capital.
Pero no os limitéis a destruir las negociaciones. Haced eso cuando veáis que por falta de armas no podéis sostener la
expropiación. En todo caso, lo primero que debéis hacer es tomar posesión de la fábrica, del taller, de la mina, del
campo y trabajad por vuestra cuenta, repartiéndoos los productos, según las necesidades de cada cual. Más si no tenéis
fuerza para sostener la expropiación, entonces arrasad, aunque se os desplome el cielo sobre vosotros y sobre nosotros.
¡Mueran los ricos! ¡Muera la tiranía! ¡Viva Tierra y Libertad!
De "Regeneración", 8 de julio de 1911

¡Despierta, proletario!
¡Arriba, proletario consciente; arriba, hermano! En estos momentos muchos proletarios están sobre las armas; pero no
saben lo que hacen, o, mejor dicho, no saben para quién trabajan, como dice el vulgar adagio. Tú, que conoces los
intereses de tu clase; tú, que sabes lo que necesitan los pobres, corre a decirles: "Compañeros, para conquistar la
libertad y la felicidad se necesita algo más que un corazón bravo y un arma en la mano: se necesita una idea en el
cerebro."
Un barco sin brújula en la inmensidad del océano, eso es el revolucionario que no cuenta más que con su arma y su
valor. El barco puede luchar contra las olas, puede sostenerse contra los vientos; pero ¿cómo orientarse para llegar al
puerto si falta la brújula? Así, el revolucionario puede sostenerse en rebeldía, puede sembrar la muerte; pero si le falta la
idea directora de su acción, no será otra cosa que un barco sin brújula. El revolucionario, entonces, no sabe para que
mata, como el hacha no sabe para qué derriba el árbol.
¡Arriba, proletario consciente; arriba, hermano! Es precioso que vueles al lado de tus inconscientes hermanos para
decirles: "Compañeros, habéis sido, hasta hoy, brazo y cincel; ahora es preciso que seáis cerebro, brazo y cincel."
41
Proletario: no permitas por más tiempo que otro piense para que tú ejecutes. El cincel, a costa de su filo, arranca
pedazos al mármol sin saber qué resultará de su acción. El revolucionario, a costa de su sangre, ataca los baluartes del
despotismo sin saber cuál será la forma del edificio que se levantará sobre los humeantes escombros.
Si otro piensa por ti, no te asombre ver seguir, como si retoñase el negro edificio que aplastaste, otro más negro aún,
más pesado, de donde asomen defensores más siniestros, y entre esos flamantes defensores del futuro despotismo
reconocerás a los que hoy te aconsejan que tomes un fusil y te rebeles; pero omiten hacerte comprender tus intereses
como pobre para que por ellos, y no por tus intereses, des la vida.
Abre los ojos, eterno paria; sángrate, carne de cañón, inquilino del cuartel y del presidio. Comprende cuál es tu interés;
lleva en tu cerebro una idea, y, así, irás derecho a tu objeto, y del caos de la Revolución sabrás sacar la fórmula bendita
de tu redención, con el mismo acierto con que el escultor despierta en el trozo de cantera la figura, la actitud, el gesto de
la obra de arte que, sin él, habría dormido por millones de años más bajo el seno de la tierra; y entonces, si caes herido
de muerte en el combate, podrás decir con orgullo lo que aquel poeta que, al ir a morir decapitado, se llevó la mano a la
frente y exclamó ante el verdugo y ante el pueblo: "¡Aquí hay algo!"
No entres a la lucha como rebaño, sino como unidad combatiente que se suma con otras unidades iguales, conscientes
y rebeldes, para abrir su sepulcro a la tiranía política y a la explotación capitalista.
Derriba, pero cuida de remover los escombros y de arrancar los cimientos. Quebranta con la acción el llamado derecho
de propiedad; pero no para que te apoderes individualmente de lo que detentan tus amos, pues entonces te convertirías
en amo, oprimirías a tus hermanos y serías tan ladrón y tan malvado como los que te explotan ahora. Tu liberación debe
estar comprendida en la liberación de todos los humanos. La Tierra que hay que quitar a los burgueses no debe ser
para ti solo, ni para unos cuantos, sino para todos, sin distinción de sexo.
Levanta la testa sudorosa; ve de frente a tus amos, que tiemblan presintiendo tu cólera; domínala y pon en su lugar a la
razón. La cólera ciega; la razón alumbra. Así verás mejor tu camino en medio de las sombras de la lucha tremenda; así
podrás darte cuenta de que, entre los que quieren dirigirte, hay muchos lobos con piel de oveja; hay muchos que, por un
momento, mitigan tu hambre dándote unas monedas para que las des a tu familia antes de lanzarte a la lucha. ¡Unas
monedas por ir a dar tu sangre para que él se suba sobre tus hombros! ¿Es digno eso? ¿Eres un soldado de la libertad,
o el mercenario alquilado por un ambicioso?
No, compañero: rechaza el dinero. No es digno de un hombre pedir dinero para ir a conquistar la libertad y el bienestar.
Si hicieras eso, ¿en qué te distinguirías del esbirro que dispara el arma sobre sus hermanos por la paga que ha recibido?
El fusil del mercenario forja cadenas porque está sostenido por un corazón egoísta; el fusil del libertario forja la libertad
porque está sostenido por un corazón abnegado. El que se levanta en armas por paga, lleva la idea del provecho
personal con exclusión del ajeno; el que se levanta en armas por amor a la libertad, lleva la idea del bienestar de todos.
¿Pidieron dinero, para ser héroes, Hidalgo "Pipila". "El Hombre Cureña"? ¿Se concibe siquiera un héroe por paga?
Suponeos al "Héroe de Nacozari" regateando sobre el precio de sus heroísmos; suponeos a Juárez pidiendo paga por
decretar la expropiación de los bienes del clero: suponeos a Cristo demandando oro para ser sacrificado.
¡Despierta, proletario! Vé a la lucha con el propósito de luchar para tu clase. Al que dé dinero para que empuñe un fusil,
desprécialo, míralo con desconfianza, porque te da unas cuantas monedas para que des tu vida por él; quiere tu
sacrificio para hacer su felicidad; quiere tu ruina y la desgracia de tu familia para su provecho personal. Vé a la lucha,
proletario; pero no para encumbrar a nadie, sino para elevar a tu clase, para dignificarla; ya que la ocasión se presenta
de que tengas una arma en tus manos, toma la tierra, pero no para ti solo: para ti y para todos los demás, pues que de
todos es por derecho natural.
Proletario consciente: vuela donde luchan tus hermanos para decirles que se necesita algo más que un corazón valiente
y un arma en las manos: diles que se necesita una idea en el cerebro. Y esa idea, óyelo bien, debe ser la emancipación
económica. Si no obtienes esa libertad, habrás dado, una vez más, tu sangre para que te oprima otro tirano.
De "Regeneración" 24 de diciembre de 1910




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CONTRA LA LUCHA DEL PROLETARIADO:
EL ETERNO PACIFISMO EURORACISTA DE LA SOCIALDEMOCRACIA
(CCI TAMBIÉN EN VERSIÓN MEXICANA)

No podemos responder a cada una de las provocaciones, insultos y calumnias que la organización denominada CCI
realiza contra nuestros compañeros en todas partes del mundo, pero hay extremos y métodos que estamos obligados a
denunciar frente al proletariado.
Esa organización que nunca rompió con las concepciones socialdemócratas y pacifistas ha continuado afirmando su
concepción del mundo europeista y racista. Concretamente al mismo tiempo que hace la apología de cuanta huelga y
manifestación pacífica (en general sindicalista) que sucede en Europa Occidental y especialmente en Francia, se ha
especializado en denigrar las luchas del proletariado en todos los otros continentes (Medio Oriente (1), América, Africa).
Ni en un lado ni en el otro se equivoca de campo: al mismo tiempo que en Europa se opone a cada tentativa de ruptura
clasista y acusa toda acción violenta del proletariado de no ser otra cosa que provocaciones, en todas las otras partes
con la vieja ideología eurocentrista y socialdemócrata, niega el carácter de clase del movimiento social revolucionario así
como de los grupos clasistas que lo llevan adelante.
oOo
Hace poco unos compañeros del "Colectivo por la Defensa del Comunismo" nos hacían llegar una denuncia del carácter
socialdemócrata ("mierda socialdemócrata"), "lambertista" de la CCI en Francia en base a citaciones del periódico que
publican en ese país en donde la CCI trata de agentes provocadores a sueldo de la policía a todos los que en las
luchas de marzo de este año pasaron a la acción directa. He aquí algunas perlas de estos lacayos del Estado burgués,
que adquieren toda su fuerza si el lector tiene en cuenta que el accionar violento que la CCI denuncia ha sido una de las
raras excepciones a contracorriente del ambiente de paz social que reina en ese país:
"Es evidente que las primeras peleas, si no fueron directamente fomentadas por la policía fueron ampliamente
favorecidas por ella"...
"Además esas provocaciones fueron un buen medio para la burguesía para buscar intimidar a los obreros a través del
despliegue de su arsenal represivo para hacerlos creer que frente al Estado no tienen ningún medio de imponer una
relación de fuerza en su favor..."
"En cuanto a las 'acciones estampida' basadas en el terrorismo, no solo no tienen nada que ver con la lucha del
proletariado sino que hacen cada vez más parte de los medios utilizados por la burguesía para perpetuar su terror de
clase. Se trata en el mejor de los casos de reacciones desesperadas de la pequeña burguesía revoltosa y sin provenir y
en el peor (y en la mayoría) de acciones de grupúsculos manipulados por el Estado y sus servicios secretos..."
Obsérvese que es exactamente la misma argumentación que utiliza la socialdemocracia contra los grupos proletarios en
todas partes del mundo, la misma que utilizaran los oportunistas y reformistas contra quienes conquistaron la autonomía
revolucionaria del proletariado en la calle en 1917-23: quienes pasan a la acción directa, quienes no aceptan la paz
social son acusados por ellos de servir al enemigo y ser el pretexto de la burguesía para endurecer el terror del Estado.
¡Cómo si alguna vez el terrorismo de Estado hubiese necesitado de pretextos!
Los compañeros del Colectivo que citamos concluyen que "llegará un tiempo que quienes escriban tales cosas deberán
'raser les murs'" es decir vivir escondiéndose, vivir arrinconados por miedo a los revolucionarios y tienen razón.
Recordemos que son también las mismas palabras que utilizaran los Domingo Arango y los Abad de Santillan contra las
acciones violentas de los militantes revolucionarios como Di Giovani o Rocigna en Argentina en la década del 20. Y que
por este tipo de calumnia, que sí sirve al Estado, Domingo Arango recibió un buen balazo en la cabeza y fue a parar al
cementerio y solo podemos lamentar que no haya ocurrido lo mismo con Abad de Santillan, lo que le permitió a éste
jugar luego un papel de primerísima línea en España del 36/37 en la liquidación y el desarme republicano del
proletariado que había triunfado insurreccionalmente.
oOo
La versión mexicana de la CCI dedica en el último número de su publicación "Revolución Mundial" número 21 un texto
de insultos y calumnias contra nuestro grupo titulado "El GCI y su apoyo al 'movimiento zapatista' otro paso más en el
abandono de las posiciones proletarias".
Como decimos antes no podemos detenernos en cada una de las falsificaciones y las mentiras. Señalemos únicamente
el método más general de falsificación. Por todas partes hacen como si citaran textos nuestros y ponen medias frases
entre comillas, cuando en realidad no son otra cosa que construcciones del espíritu de los de la CCI, que nada
tienen que ver con afirmaciones nuestras.
43
Empezando por el mismo título en el que se dice el "GCI y su apoyo al 'movimiento zapatista'". Nunca nuestro grupo
apoyó a un "movimiento zapatista", sino al movimiento del proletariado contra la burguesía en ese país.
Otro ejemplo "Ahí está su apoyo 'crítico' a Sendero Luminoso' en Perú". Aquí además de una falsificación total se
encuentra una verdadera colaboración con la política de la amalgama que realiza la policía. Nosotros nunca
apoyamos, ni crítica, ni no "críticamente", a esa organización sino que denunciamos totalmente a la misma como un
peligro para la autonomía del proletariado en dicha región y denunciamos como contrarrevolucionarios y conducentes a
un callejón sin salida sus planteos de guerra campesina o lucha por la democracia. Lo que hicimos y seguiremos
haciendo es el apoyar la lucha del proletariado en ese país, incluso la lucha de los proletarios presos y ello aunque entre
ellos algunos o muchos tuvieran la bandera de dicha organización. Y cuando esa manga de hijos de puta de la CCI decía
que no había presos políticos proletarios en América Latina, nosotros luchamos por arrancar a los presos proletarios de
las cárceles. Cuando ellos permanecieron indiferentes (y se hacían cómplices) frente a la imponente matanza de presos
proletarios que hiciera la socialdemocracia de ese país so pretexto de que los presos eran de tal o tal organización,
nuestro grupo se definió abiertamente por los presos y llamó a la denuncia y a la lucha del proletariado internacional.
Véase nuestro texto-editorial de Comunismo Nº22 "Imponente matanza de presos en el Perú". Lo que pasa que para la
CCI como para el Estado burgués y en particular para la policía peruana el situarse del lado de los reprimidos era
apoyar a Sendero. Más aun desde entonces toda la política policial en el Perú que ha seguido siendo criminal, consiste
en reprimir a quien sea acusándolo de colaborar o apoyar críticamente a Sendero. Así muchos compañeros
internacionalistas o que se definen anarquistas son reprimidos en base a dicha amalgama. Como lo decíamos entonces:
"De todas formas creemos que es hacerse cómplice del Estado y de toda la prensa internacional el identificar
con Sendero y su ideología al proletariado que hoy es sangrientamente reprimido en el Perú; el desolidarizarse
de los reprimidos bajo el pretexto de que son stalinistas o maoistas o lo que fuese." Pero ese situarse franco del
lado del proletariado enfrentando y denunciando el terrorismo de Estado, no tiene nada que ver con el apoyo crítico a tal
o cual organización formal; de la misma manera que por ejemplo, el apoyo a la revolución del proletariado en Rusia no
debe para nosotros amalgamarse a un apoyo a la política de la organización formal bolchevique, que por otra parte
tampoco superaba el campo de la socialdemocracia de izquierda y que por eso oscilaba entre la insurrección y el apoyo
al gobierno democrático burgués, entre la acción directa y el parlamentarismo, entre el enfrentamiento al capital y la
política económica de desarrollo del mismo (fortificación del capitalismo de Estado, taylorismo, NEP, etc.). En el campo
obrero siempre se considera tombo, botón, alcahuete, a quien contribuye a ese tipo de amalgamas policiales que
"confunde" entre la acción decidida contra el Estado y tal o tal organización formal que se encuentra en la clandestinidad
y es perseguida por la policía. Como lo muestra el ejemplo de la política del Estado italiano en estos últimos años, ese
tipo de política de la amalgama es fundamental en la represión Estatal.
En fin, cada vez que se nos cita y que se pone entre comillas lo que se supone que dice nuestro grupo, se miente, se
calumnia. Así el mismo artículo dice luego que el GCI se presenta como el "continuador de la tradición bordiguista". ¡Las
comillas son de la CCI!. Se podrán leer las miles de páginas que hemos escrito en todos los idiomas que se quiere y no
se encontrará un absurdo como ese. Esa es la pura ideología de la CCI, nuestro grupo, como tampoco Bilan, Prometeo...
nunca se dijo bordiguista y mucho menos continuador de la tradición bordiguista (¡pobre Bordiga!). Lo mismo cuando se
dice que nosotros apoyamos la "Revolución Mexicana", o que nosotros consideramos que el "movimiento de Emiliano
Zapata fue influenciado por el proletariado" y una cantidad de barbaridades tales que solo tiene fundamento en la propia
ideología socialdemócrata de la CCI que divide "el campesinado" del "proletariado"; pero que nada tiene que ver con
nuestras posiciones.
Lo importante aquí no es tal o tal insulto contra nosotros sino el hacer consciente del método utilizado por la
contrarrevolución: citas que no son tales, falsificaciones, amalgama, como si se tratara de un proceso penal lo importante
es en el mejor de los casos descalificarnos y en el más probable entregarnos atados de pies y manos.
oOo
Y más allá de todo esto, de esos golpes bajos, de esa política de almacenero celoso, de la mentira y la calumnia, ¿qué
hay? La constante sigue siendo la denigración, la falsificación de la lucha de nuestra clase... Nosotros citamos textual:
"¿Quienes son la 'mayoría del proletariado en armas'? Un puñado de campesinos de cuya desesperante miseria se han
servido los organizadores del movimiento"... "unos campesinos que sueñan con una especie de autonomía para las
etnias que no buscan la abolición de la propiedad privada y la explotación sino la 'restitución de tierras'... en fin, su
objetivo no va más allá del orden establecido, no aspira más que a 'hacer más justa y humana la explotación'."
Obsérvese que no pierden la manía de poner entre comillas y atribuirles a sus adversarios (los proletarios en México) las
frases que ellos dicen. ¡Obsérvese bien la grotesca maniobra consistente en poner entre comillas la frase "hacer más
justa y humana la explotación" como si sus contrincantes hubiesen declarado esto! ¡Con tal de denigrar la lucha del
proletariado se inventan frases que solo ellos sostienen!
Como es constante en la socialdemocracia se descalifica al proletariado, se lo trata de dividir, se lo insulta como
campesino por el solo hecho de vivir en el campo, de la misma manera que cuando vive en la ciudad se lo trata de
demoler con el ciudadano. En efecto la CCI sabe igual que todo el mundo que aquí no se está hablando del campesino
parcelario francés del que hablaba Marx en "El 18 Brumario de Luis Bonaparte", no se está hablando del pequeño
propietario sino por el contrario del obrero agrícola desposeído de todo (2), del clásico proletario que no tiene otra cosa
44
que vender que su fuerza de trabajo, que su única propiedad es su prole y que como tal se encuentra objetivamente
contrapuesto al mundo de la propiedad privada. Por otra parte, desde nuestro punto de vista dicha contraposición, no
parte de tal o tal idea, de tal o tal manifestación o declaración ideológica, sino por el contrario, de la vida misma de los
proletarios, de la privación total de los medios de vida, de la una clase cuya existencia social y material se contrapone a
la propiedad de los medios de vida (y de producción) y cuando se le atribuye a los proletarios (sean o no agrícolas) otros
objetivos que la revolución social se está lisa y llanamente actuando del lado de la contrarrevolución, del mismo lado
que siempre actuó la socialdemocracia.
Pero que le vamos a hacer si la barricada entre la revolución y la contrarrevolución es siempre la misma. Lo que dice la
CCI aquí atribuyéndole a los que se cagan de hambre otros intereses que el resto del proletariado es lo que siempre
afirmó la contrarrevolución. Mientras los Maderos, los Carranza,... la socialdemocracia, la CCI en México, y el EZLN le
atribuyen al proletariado agrícola de ese país como objetivo la reforma y la defensa de la propiedad privada, los
revolucionarios de hoy como de siempre, desde Zalacosta y Julio Chávez López, pasando por Librado Rivera y Flores
Magón,... a los revolucionarios hoy fijan claramente el objetivo en la abolición de la propiedad privada y la
destrucción del Estado.
oOo
Pero hay más. La CCI insiste en su constante alineamiento socialdemócrata, no le alcanza con denigrar la lucha del
proletariado hoy, sino que llegará a afirmar que tampoco la lucha del proletariado entre 1910-20 fue una lucha proletaria.
Si, aunque al lector le parezca increíble, a esa gigantesca ola revolucionaria del proletariado contra la burguesía en
México que marca el inicio de toda la ola mundial de luchas, la CCI no le atribuye su certificado de lucha proletaria.
Peor, llegará a afirmar que es una lucha entre potencias imperialistas. Citamos textual:

"La guerra en México de 1910-20 no fue en primer lugar, una revolución proletaria. El proletariado industrial joven y
disperso (3) no constituyó una clase decisiva durante ella. De hecho, sus intentos de rebelión más importantes la ola de
huelgas de principios de siglo, había sido completamente aplastada en la víspera. En la medida en que algunos sectores
proletarios participaron en la guerra lo hicieron como furgón de cola de alguna fracción burguesa. En cuanto al
proletariado agrícola, sin la guía de su hermano industrial y aún muy atado a la tierra quedó integrado en la guerra
campesina... Pero la así llamada 'revolución mexicana' no agota su contenido en el conflicto social interno. Queda
inscrita también, de lleno, en los conflictos imperialistas que sacudieron al mundo a principios de siglo que llevaron a la
Primera Guerra Mundial... y a un cambio en la hegemonía de las grandes potencias."(4)

Aquí se encuentra todo, absolutamente todo el programa de la negación de la revolución. La repugnancia que tiene la
socialdemocracia de la lucha del proletariado armado: desde que se pasa de la ola de huelgas a la lucha armada, a
cortar cabezas de burgueses y a la expropiación ya no le otorgan el certificado de lucha proletaria, ya asume el
carácter de "terrorista" etc.
Sobre el fondo de la cuestión nosotros no tenemos nada que agregar; para nosotros es normal que la CCI desconozca el
carácter revolucionario de la lucha del proletariado. Nos remitimos a los textos que presentamos y que seguiremos
presentando sobre la revolución y la contrarrevolución en México. El compañero Flores Magón respondía a esas
mismas calumnias hace más de 80 años y pone en el lugar que se merecen a sus autores. También en la época la
socialdemocracia y sectores del "anarquismo" socialdemócrata (como por ejemplo Grave, Galleani) negaban el carácter
proletario, el carácter comunista de esas luchas; también en la época la barricada solo tenía dos lados: o se estaba
con el proletariado y su lucha o se estaba contra la misma.
"¿Quiénes son los que dudan de que hay en México un movimiento revolucionario, y que ese movimiento tiene
por objeto inmediato no la elevación de un nuevo Presidente, sino la toma de posesión de la tierra y de la
maquinaria de producción?
¡Solamente unos cuantos bribones que con su silencio o con sus ataques, ayudan a la burguesía y a la
Autoridad restando fuerza moral y material a los que se han levantado en armas enarbolando la Bandera Roja
del proletariado mundial."
Ricardo Flores Magón en "La Guerra de Clases" Regeneración, 6 de abril de 1912

Y sobre la invención reaccionaria de que esa lucha se inscribiría en la guerra imperialista, solo podemos agregar que
solo puede hacer una afirmación tal quién confunda la revolución con la contrarrevolución, porque el proletariado
solo fue transformado en furgón de cola y carne de cañón de la guerra interburguesa cuando la contrarrevolución triunfó,
cuando el extraordinario movimiento revolucionario de nuestros compañeros fue liquidado. Pero eso no es una
particularidad de México, sino que en todas las otras grandes tentativas revolucionarias de este siglo, como en Rusia,
como en Alemania, como luego en España, cuando la contrarrevolución triunfó (abanderada o no en la revolución) sí se
logró organizar a los obreros en el pueblo y transformarlo en carne de cañón de las distintas fracciones burguesas que
se disputaban el timón del Estado y que concluyó con la gigantesca carnicería imperialista que la famosa opinión pública
y sus reparos ideológicos insisten en seguir denominando "segunda guerra mundial".
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Pero más allá de la denuncia de esa organización socialdemócrata, nos interesa una vez más ver lo que hay de
metodológico, de esencial en ese razonamiento.
Para nosotros como explica el compañero Flores Magón (ver el texto "Está resuelto el problema del hambre" publicado
en este mismo número) o como expone Marx la revuelta proletaria nace de las necesidades del proletariado. E incluso el
contenido socialista, comunista de su lucha está contenido en su vida misma, en su contraposición internacional y si se
quiere pre-consciente al capital. Los programas formales revolucionarios, comunistas, no vienen de las ideas de tal o tal,
sino que están contenidos en esta realidad, lo que por supuesto no implica desconocer la importancia de hacer explícito
lo que el movimiento contiene y por lo tanto de la acción organizativa, consciente y disciplinada, de la acción
revolucionaria de partido, en la lucha por la sociedad comunista.
Para la socialdemocracia es todo lo contrario. Como lo desarrollara Kautsky, Lenin y muchos otros los obreros no luchan
por sus intereses históricos, sino exclusivamente por los intereses inmediatos. Según ellos el socialismo, o las ideas del
socialismo tienen que venir desde afuera de la clase.
Es bien conocida la famosa explicación de Kautsky sobre la consciencia socialista viniendo del exterior:
"... Pero el socialismo y la lucha de clases surgen paralelamente y no se engendran uno al otro: surgen de premisas
diferentes. La consciencia socialista de hoy solo puede surgir sobre la base de un profundo conocimiento científico. En
efecto, la ciencia económica contemporánea es tan condición de la producción socialista, como por ejemplo la técnica
moderna y a pesar de todo su deseo el proletariado no puede crear ni una ni la otra; ambos surgen del proceso social
contemporáneo. Pero el portador de la ciencia no es el proletariado, sino los intelectuales burgueses (subrayado por Karl
Kautsky): en efecto es en el cerebro de ciertos individuos de esta categoría que nació el socialismo contemporáneo y
han sido ellos quienes lo han comunicado intelectualmente a los proletarios más evolucionados, que luego lo introducen
en la lucha de clases del proletariado donde las condiciones lo permiten. Así pues, la conciencia socialista es un
elemento importado desde afuera (von Aussen Hineingetragenes) en la lucha de clases del proletariado y no algo que
surge espontáneamente. También el viejo programa de Heinfeld decía muy justamente que la tarea de la
socialdemocracia es la de introducir en el proletariado la consciencia de su situación y de su misión."

La tesis expuesta es la del Socialdemócrata Karl Kautsky y la versión que presentamos aquí es la retomada por su
discípulo Lenin que lleva en el Que Hacer a su máxima expresión dicha ideología:
"La consciencia socialdemócrata... solo puede venir desde afuera. Las historia de todos los países atestigua que, por sus
solas fuerzas, la clase obrera solo puede llegar a tener una consciencia tradeunionista (sindicalista NDR)... En cuanto a
la doctrina socialista, la misma nace de las teorías filosóficas, históricas, económicas elaboradas por los representantes
instruidos de las clases poseedoras, por los intelectuales." (5)
La socialdemocracia en tanto que versión mexicana de la CCI va mucho más lejos aun en esta negación del
proletariado, de su lucha, de sus objetivos, de su consciencia. Pues le aplican a su concepción de base kautskista toda
la ideología racista europeista. Para ellos el socialismo no solo viene de afuera del proletariado, no solo de afuera de
México, sino de los aportes de la raza blanca europea. En ese mismo número de la revista mexicana que venimos
comentando (página 16) en un artículo acerca de los sindicatos en México encontramos las siguientes perlas:

"Las huelgas eran rarísimas antes de 1870, empezaron a generalizase a partir de esta década. Esta transformación no
fue adquisición 'espontánea' del proletariado naciente de México; por el contrario se debió a la influencia de las
organizaciones que se desarrollaban en Europa."

Es decir, según la CCI ni siquiera la generalización de las huelgas, cuya necesidad se hace sentir en cada huelga, se le
pudo ocurrir en su misma lucha al proletariado en México, ¡pobres obreros mexicanos, ni para eso les dio el cerebro,
según la CCI, tal vez porque son indios, porque no pertenecen a la raza blanca europea!.
La versión mexicana de la CCI lo aclara así:
"En general, en México había menos conocimiento del desarrollo del socialismo que en muchos otros países
latinoamericanos. Este se debía casi en su totalidad a las actividades y escritos de algunos obreros e intelectuales
inmigrados; sin embargo, la inmigración en México no jugó un papel tan sustancial en la formación del proletariado. En
1910 los extranjeros constituían el 59,4% en Argentina y el 32.2% en Brasil, mientras que en México eran apenas el
0,77% y de estos solamente el 4,2% eran obreros. Aunado a esto, la inmadurez del proletariado en México, motivó que
quienes retomaran las experiencias organizativas del proletariado europeo fueran los artesanos ricos..."

Esta es entonces la versión de la CCI en México de la teoría kautsko-leninista de la consciencia que viene del exterior:
viene no solo del exterior de la clase, sino del exterior del país y por supuesto es una creación de la raza blanca
europea.
Aquí no solo se niega la base fundamental del determinismo histórico materialista, sino en general el comunismo mismo
como universal, como comunidad humana en contraposición histórica a la comunidad de la mercancía y el dinero.
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Aquí se desconoce todo el arco histórico del comunismo, los siglos y siglos de lucha de los explotados contra los
explotadores, los siglos y siglos de lucha de la especie humana contra la propiedad, contra el valor en proceso,... en fin
se reduce el comunismo a una ideología más inventada en Europa. En fin aquí se ve perfectamente que, aunque a
veces pareciera lo contrario, la socialdemocracia no supera la concepción judeo cristiana del mundo.
Dejemos ya estos émulos modernos de Kautsky, ni siquiera vale la pena, ni se podrían, mencionar aquí las decenas de
pruebas históricas, prácticas en las cuales el proletariado en México en su propia lucha se contrapuso a la sociedad
burguesa y afirmó su carácter revolucionario y comunista y no solo desde 1910, sino desde mucho antes. De todas
formas la lucha revolucionaria de nuestra clase no esperó a que la CCI empezara con sus elucubraciones ideológicas,
porque sencillamente no necesita hacer ninguna investigación teórica, de ninguna importación de las ideas, para
pelear por sus necesidades, para luchar por la revolución comunista y abatir sus enemigos. Como decía Marx:
"Una clase en que se concentran los intereses revolucionarios de la sociedad encuentra inmediatamente en sus
propia situación, tan pronto como se levanta, el contenido y el material para su actuación revolucionaria: abatir
enemigos, tomar medidas que dictan las necesidades de la lucha. Las consecuencias de sus propios hechos la
empujan hacia adelante. No abre ninguna investigación teórica sobre su propia misión." (6)

Notas
1. Como denunciamos en este mismo número la CCI desprecia totalmente por considerarla inexistente la lucha del proletariado en la
región de Irak.
2. Por otra parte en el continente Americano en donde el capitalismo se impuso despóticamente con la conquista y donde nunca hubo
feudalismo el campesino parcelario, el pequeño burgués del campo nunca existió como fuerza, nunca jugó un papel importante. En
América, del Norte, del Sur y Central la polarización de clases (burguesía-proletariado) fue siempre la única realidad. La gran masa del
campo no posee ninguna propiedad (y cuando excepcionalmente posee la propiedad jurídico-formal ello es solo un engaño, la
verdadera propiedad económica sigue ausente) y constituye parte del proletariado en todos los sentidos que los revolucionarios le
han dado a este término. La búsqueda del campesino parcelario en América por parte de los diferentes sociólogos y militantes de la
izquierda burguesa es una muestra clara de su enajenación cultural, de la aplicación mecanicista del modelo del pasaje en Europa
"del feudalismo al capitalismo". No es por casualidad que todos los que hablan de campesinos en América, hablan de sociedad feudal,
o de resabios feudales y de la revolución democrático burguesa como una necesidad.
3. No pretendemos entrar en el terreno comparativo entre países que no es el nuestro, pero dado que constituye la base de toda la
ideología CCI (véase su insistencia luego) digamos al menos que esto es totalmente falso, que el sector industrial del proletariado es
comparable al de Europa continental durante el siglo pasado y lo que es más importante, que en términos de lucha, de
asociacionismo, de huelgas (desde 1850 en Tarel, Guadalajara) de programas, de organizaciones comunistas (es en México en 1878
donde se funda el primer Partido Comunista que conozcamos con ese nombre) es uno de los sectores del proletariado más precoz del
mundo. Constatamos simplemente que la argumentación utilizada, la supuesta debilidad del proletariado es la que utiliza siempre,
absolutamente siempre, por la contrarrevolución.
4. La CCI mexicana cita la revista internacional Nº77 de esa organización.
5. Lenin "¿Qué hacer?"
6. Marx: La lucha de clases en Francia.