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LOS VERDADEROS PROBLEMAS DE LA SEXUALIDAD: LA PROCREACIÓN

Introducción
Los verdaderos problemas de la sexualidad: la procreación es un texto que
instruye sobre los tabúes que se manejaban en la antigüedad haciendo un
recorrido en la historia de la forma cómo evoluciona la sexualidad femenina,
dejando de lado las creencias que hacían del sexo un acto netamente
procreativo. Se abarcan los temas de la aparición en la actualidad de
métodos para mantener relaciones de una forma placentera sin llegar al
punto de la procreación.
El texto cita desde las sociedades Arcaicas, las cuales mantenían la creencia
que los hijos eran un bien económico, “argumentando que los hombres
trabajaban y las mujeres acababan siendo vendidas como mercancía”;
pasando por otras sociedades donde las mujeres son devaluadas, en las
cuales se atenta en contra de sus vidas; hasta una sociedad actual donde la
mujer tiene un grado alto de independencia a la hora de escoger como vivir
su sexualidad y con quien vivirla.
Resumen
A través de los años los hombres alardean la evolución intelectual de su
especie junto a las adquisiciones tecnológicas e industriales que este
desarrollo acarrea, pero aun cuando la información y las vías de acceso a
esta, son cada vez mas cercanas a la sociedad en general, existen aun
demasiadas telarañas en el concebir de los actores sociales, descritas y
argumentadas bajo el concepto de MORAL.
En este artículo básicamente se busca recalcar como aun después de tantos
años la sexualidad se enmarca en el manto del miedo, del silencio y la
vergüenza. Realmente parece incomprensible aun el hecho de que muchas
ramas sociales enmarquen el desarrollo sexual en una esfera actual de
libertad, si lo que es claro es que , si bien se ha disminuido el asombro frente
a situaciones de manifestación erotico-sexual que en de décadas pasadas
despertarían repudio publico e incluso maltrato hacia los protagonistas, no se
puede negar que esas mismas situaciones si bien ahora se ven con mayor
naturalidad esto se realiza bajo un disfraz hipócrita en el cual se aceptan si se
desenvuelven en el entorno del otro, pero siguen significando una desgracia
a esconder si los protagonistas son parte del propio núcleo familiar.
Es allí cuando este capitulo recopila uno de los aspectos que quizás mas han
malogrado el pensar y sentir sexual y es precisamente la búsqueda de la
intimidad con el otro única y exclusivamente vinculado a la procreación. De
esta manera se cohorte la satisfacción propia ligando a cada miembro de la
relación a un objeto eyaculador y un objeto fecundador que se limitan a
lograr un propósito que mas que una vida se considera un bien tangible que
solo solidificara un rol de padre desvinculado del anhelo previo. De esta
manera se describen hechos que durante la historia aunque bien se toman
como parte de la cultura de una comunidad no dejan de llamar la atención
por el sello deshumanizado que a veces imprimen, como por ejemplo el
pacto de adote en el cual pareciese que la humanidad se hubiese quedado
estancada en los arcaicos trueques mercantiles, dando la impresión de
fuente económica a los hijas y asi con cada nacimiento se asegura una nueva
prenda mercantil. Sin embrago esto no significa que se facilite una figura que
sigue siendo problemática en el desarrollo de las relaciones y es la impresión
formal, marital e ineludible que se da al encuentro sexual, es decir, aparte de
que se bloquea las posibilidades a la expresión fisiológica, natural, mental y
placentera del sexo, también se mitifica y reprocha el desarrollo de este en
un espacio diferente al otorgado por parámetros sociales, jurídicos y
religiosos “matrimonio” que no son garantía del logro o triunfo en la
conformación emocional prescrita , entonces queda claro” sexo solo puede
ser significado de hijos amparados por el matrimonio”
La capacidad de procreación se convierte en una tendencia natural y cultural,
con matices de regla social que se orienta a mantener al hombre y a la mujer
juntos tras la obligación adquirida ratificando la hostilidad que el marco
moral le da a la satisfacción sexual. Es asi como en el artículo describen los
inconvenientes de esta premisa como el hecho de que:
 Se han encontrado evidencias de que las mujeres, ligadas durante la
historia al yugo machista de complacencia del otro sobre la propia, han
encontrado un vinculo mas poderoso en los hijos que en el progenitor
por lo cual se ha popularizado el papel de madre soltera.
 La concepción bajo parámetros de obligación acarrea los sentimientos
de frustración por los cuales aun cuando se busca el bienestar del
infante este solo es resultante de la limitación propia , de renunciar a
mi propio ser, mis deseos y mi sueños y limitarse a satisfacer los del
nuevo ser.
De alguna manera el camino que busca resaltar el autor se enmarca en el
planteamiento de proyecciones sexuales es decir: primero tener claro que se
busca de un encuentro sexual, ¿Cuál es el objetivo ¿ relaciones proyectadas
en el plano hedonico , es decir, abrir las puertas a la posibilidad del placer sin
compromisos o en el plano afectivo es decir la relación placentera
potencializada por la comunicación la estabilidad y la mutua ayuda.
Segundo la proyección creadora dependerá si solo se busca placer la
conformación por accidente de la fecundación es la mayor amenaza al
proyecto, si se hace por afecto al contrario significara la planeación de una
familia de un nuevo ser respondiendo al milagro de la vida .
Tercero el proyecto maternal, el cual cuando nace del real deseo de concebir
debiese desligarse dela convicción que los hijos son frágiles dependientes y
sin riendas para su futuro, de esta manera se daría una crianza libre donde
no existan únicamente los derechos del niño sino derechos mutuos que
aíslen la frustración y la descarga de esos sentimientos al reprochando la
existencia y decisiones de los hijos.
Conclusiones
Con respecto a la sexualidad el verdadero problema es la
procreación, visto desde la perspectiva que la llegada de un
nuevo miembro a la familia conlleva un alto grado de
responsabilidad y por tanto es una decisión que no se debe
tomar a la ligera.
Hoy en día la mujer vive la sexualidad “de una forma mas libre”,
con respecto a que puede decidir con que pareja desea estar y si
procrear o no.
La sexualidad ha sido enmarcada en el ámbito religioso como
algo malo, pero en realidad lo malo es que si se hace de forma
irresponsable se tendrá una consecuencia que no todas las
personas asumen con poca responsabilidad.
Aparte de la procreación otro elemento conflictivo en la
sexualidad es la fuerza del deseo, ya que este debilita el control
personal y por esto tiene un gran peso y es temido en muchas
sociedades.
Las implicaciones afectivas de la sexualidad, también deben ser
tomadas en cuenta, ya que estas tiene un gran poder fabulador
y de esta forma transforman la realidad.
La procreación actualmente ha sido tomada por muchas mujeres
como la solución ante la sensación de inseguridad, al miedo a
estar solas, ya que el amor de los hijos es el único que se queda,
puesto que según piensan los hombres viene y van, pero los
hijos están allí siempre.
Las mujeres siempre tienen ese instinto maternal, mas los
hombres en la antigüedad estaban destinados solo a la crianza,
al aprendizaje y se podría decir que se desligaban afectivamente
de los hijos.
Definitivamente es necesario replantear dentro de un vinculo
afectivo el hecho de que asociar los hijos a una cadena
inquebrantable de unión, puesto que esto solo ha logrado
aumentar el numero el numero de personas con grandes vacios
emocionales, consecuencia de mantener relaciones justificadas
en el bienestar de los pequeños.