You are on page 1of 4

SENTENCIA C-154 DE 1997

CORTE CONSTITUCIONAL
ANALISIS

POSICION JURIDICA DEL DEMANDANTE: la norma demandada en la presente
es el art. 32 de la Ley 80 de 1993 en su expresión: son contratos de prestación de
servicio los que celebre las entidades estatales para desarrollar actividades
relacionadas con la administración o funcionamiento de la entidad. Estos contratos
solo podrán celebrarse con personas naturales cuando dichas actividades no
puedan realizarse con personal de planta o requieran conocimientos
especializados. En ningún caso estos contratos generan relación laboral ni
prestaciones sociales y se celebran por un término estrictamente indispensable.
De la anterior norma citada el actor demanda la inconstitucionalidad de esta toda
vez que vulnera algunos artículos de la norma superior,
1,2,13,25,53,93,94,122,123,125,366 así como la declaración universal de
derechos humanos, pacto interamericano de derechos económicos, sociales y
culturales de 1966 y los convenios 87,98,100,111 de la O.I.T.
RATIO DECIDENDI: Como quiera que la argumentación esbozada por los
demandantes en razón a una utilización tergiversada de los contratos de
prestación de servicios independientes efectuada por las entidades estatales
escapa a este control de constitucionalidad; para esta Corporación amerita
precisar que en el evento de que la administración con su actuación incurra en una
deformación de la esencia y contenido natural de ese contrato, para dar paso al
nacimiento disfrazado de una relación laboral en una especie de transformación
sin sustento jurídico con interpretaciones y aplicaciones erradas, necesariamente
enmarcará su actividad dentro del ámbito de las acciones estatales
inconstitucionales e ilegales y estará sujeta a la responsabilidad que de ahí se
deduzca.
De resultar vulnerados con esos comportamientos derechos de los particulares, se
estará frente a un litigio ordinario cuya resolución corresponderá a la jurisdicción
competente con la debida protección y prevalencia de los derechos y garantías
más favorables del "contratista convertido en trabajador" en aplicación del principio
de la primacía de la realidad sobre formalidades establecidas por los sujetos de
las relaciones laborales (C.P., art.53).
ARGUMENTOS A FAVOR:
La norma es expresa al delimitar las condiciones sobre las cuales se celebra una
contratación de prestación de servicios.
La mala utilización de este tipo de contratación para ocultar una relación laboral.
En el art. 53 de la constitución esta claramente protegido la condición de realidad
sobre cualquier formalidad establecida cuando este tipo de tergiversaciones se
presenta y esta totalmente a favor del trabajador.
Es importante conocer las condiciones establecidas por la ley para un contrato de
prestación de servicios por parte de los contratistas para en caso de encontrarse
ante cualquier tergiversación de estos términos recurran directamente a la
jurisdicción adecuada.
Las frases demandadas no vulneran el derecho al trabajo, solamente dependen
de la interpretación y manejo que se da a los mecanismos de contratación en los
que se ven inmersos.

Argumentos en contra: no hay















SENTENCIA C-1017/03
CORTE CONSTITUCIONAL
ANALISIS

POSICION JURIDICA DEL DEMANDANTE: la norma demandada por el actor es
la Ley 780 de 2002 “Por la cual se decreta el Presupuesto de Rentas y Recursos
de Capital y Ley de apropiaciones para la vigencia fiscal del 1° de enero al 31 de
diciembre de 2003”, En su totalidad, por la omisión del legislador primario y del
poder ejecutivo.
De la anterior norma citada el actor demanda la inconstitucionalidad de esta toda
vez que vulnera algunos artículos de la norma superior, artículos 1, 2, 13, 22, 25,
53, 54, 85, 334, 366 y 373, así como del artículo 7 del Pacto de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, el artículo 26 del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos, ambos aprobados por la Ley 74 de 1968, y el artículo
26 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, aprobada por la Ley
16 de 1972.
RATIO DECIDENDI: Corresponde al Gobierno dentro de las previsiones del
artículo 346 de la Constitución, proponer las partidas necesarias para atender
debidamente el funcionamiento de las ramas del poder público. Entre esas
partidas, que deben entenderse referidas tanto a las ramas del poder público
como a los demás órganos autónomos e independientes para el cumplimiento
de las demás funciones del Estado (art. 113), están los salarios, y por
imperativo constitucional esos salarios deben mantener su capacidad
adquisitiva. No puede el Gobierno proponer menos de lo que resulte acorde
con la Constitución, ni puede el Congreso reducir las partidas necesarias, sin
perjuicio del ámbito de valoración sobre el modo de obtener un resultado
acorde con la Constitución.

Existe un imperativo constitucional conforme al cual deben actualizarse los
salarios, y cuyo desarrollo corresponde, año a año, a los órganos de
configuración política del Estado. Para ello se requiere (i) que de manera
general, el legislador fije las pautas que gobiernan esa actualización, y dentro
de las cuales es posible una flexibilidad en función de los objetivos
macroeconómicos; (ii) que el plan de desarrollo incorpore una previsión
orientada a señalar de qué manera el ajuste anual de los salarios de los
servidores públicos se inscribe dentro de las metas de la política
macroeconómica de la parte general del Plan; (iii) que en desarrollo del
imperativo constitucional y dentro de los parámetros fijados por el legislador,
cada año el gobierno disponga lo necesario para la actualización de los
salarios de los servidores públicos y (iv) que, cuando ello sea necesario, se
argumenten suficientemente las razones por las cuales, de manera transitoria,
debe acudirse al expediente de limitar el derecho a la actualización de los
salarios, dentro de los extremos en los cuales ello resulta constitucionalmente
admisible.

ARGUMENTOS A FAVOR: