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Colegio Montemar

Historia del Arte






Nombre: Javier Carvallo M.
Curso: IIIº M
Asignatura: Arte
Profesor: Marcelo Ampuero
Fecha: 30/08/2013

Introducción
En este trabajo se informará acerca de las eras artísticas, indicando el periodo de tiempo
en el cual se enmarcan, señalando y explicando sus principales características,
nombrando a sus principales artistas, y adjuntando imágenes representativas
artísticamente que reflejen el influjo de cada una de estas épocas.
Las eras o estilos artísticos que se describirán aquí corresponden a nueve, los cuales son,
cronológicamente: Bizantino, Gótico, Renacimiento, Barroco, Rococó, Neoclasicismo,
Romanticismo, Realismo e Impresionismo. Como fue anticipado, cada una de estas
eras/estilos será analizado en profundidad.
Cabe mencionar que estas épocas no sólo destacaron por su pintura, escultura y
arquitectura, sino que también por su música y literatura, entre otras expresiones
artísticas.
En resumen, a lo largo de nuestra historia universal hubo varias eras, donde cada una se
caracterizaba por ciertos rasgos. El objetivo de este trabajo es explicitar esos rasgos en
cuanto a las artes visuales, que incluso hasta el día de hoy han influido en la producción
artística alrededor del mundo.














Arte Bizantino
Se configura a partir del siglo VI.
Al arte (específicamente a la pintura) de esta época se le consideraba la materialización
misma de la divinidad, al punto de considerársele “realizado por manos no humanas.
Destaca el gusto por la riqueza, y también la magnificencia y el lujo ornamental de este
arte. Se veía eminentemente en los palacios e iglesias, ya que se exigía el revestimiento
de los muros de los templos con mosaicos (una de las principales técnicas de pintura
bizantina), abundantes, y exuberantes de color y luz, no sólo para ocultar la pobreza de
los materiales usados en estos templos, sino también como un medio para expresar la
religiosidad y el carácter semidivino del poder imperial.
Varias pinturas de esta época fueron destruidas durante los periodos iconoclastas de los
siglos VIII y IX, decretados por los emperadores del Imperio Bizantino.
La arquitectura bizantina utiliza el plano de la basílica (heredado de los romanos), el plano
circular de los martiria y la cruz griega. Multiplica los arcos, bóvedas, cúpulas y las
columnas. Una de las más importantes construcciones bizantinas es la Basílica de Santa
Sofía.
La escultura bizantina es escasa. Se caracteriza por cuidar poco las semblanzas; es
frontal, hierática y formal; los ojos son grandes y mirando hacia lo alto.
Manuel Panselinos, Eulalios, Teófanes el griego y Guido de Siena, entre otros, fueron
destacados artistas bizantinos.



Mosaicos de las cúpulas interiores de
la basílica de San Marcos (Venecia).
Basilio de Cesarea (mosaico
bizantino), siglo XI.
Arte Gótico
Surge a mediados del siglo XII.
La pintura gótica (que no apareció sino después que la arquitectura y escultura gótica) es
de un estilo más sombrío, oscuro y emotivo. Se tiende a aumentar el realismo y
naturalismo, y a aproximar la representación de personajes religiosos en un plano más
humano que divino, dejándoles mostrar emociones, muy a diferencia de la tónica artística
que se había mantenido hasta entonces. Hay lentos avances en el uso de la perspectiva.
En cuanto a arquitectura, predomina la inspiración religiosa. Se construyen edificios más
amplios y elevados. Destacan la utilización del arco apuntado (u ojival), y la estilización de
elementos sustentantes (como los pilares) con complicados diseños, así como también la
utilización de vitrales y vanos (aperturas o huecos abiertos en los muros) para permitir una
mayor iluminación interior. Se elevan prodigiosas catedrales llenas de luz.
Respecto a la escultura, se incorpora el tratamiento de la tela, las expresiones faciales y
la pose. Nace en los muros de las iglesias. Se comienzan a utilizar, incluso, como pilares
(soportes) de estructuras, revolucionando completamente el rol de esta rama del arte. Se
sofistican las técnicas de tallado de madera (integración del color y diseño arquitectónico).
Algunos de los principales artistas góticos fueron Duccio di Buoninsegna, Simone Martini,
y Pietro y Ambrogio Lorenzetti, entre otros.




“El milagro del niño que cae del
balcón”, Simone Martini (1328).
“Ángel de la sonrisa”, catedral de
Reims, siglo XIII.
Arte Renacentista
Surge en Europa occidental en los siglos XV y XVI.
Se comienza a entender el arte de una manera distinta, estando bajo la protección de los
príncipes, la burguesía, la Iglesia y la monarquía. Se abandona el anonimato artístico.
Como se descubre el valor propagandístico del arte, ahora el ser artista pasa a ser
técnicamente una profesión más, donde el Estado, los mecenas (familias ricas) o
simplemente las personas (mercado) le pagan y financian a los artistas por su trabajo. En
ese sentido, el arte se convierte en algo más comercial, pero a la vez más valorado y
demandado por la sociedad.
Los artistas se forman científicamente y adquieren una gran capacidad de creación. Se
inventa la perspectiva caballera (proyecciones en verdadera magnitud) y la perspectiva
aérea (profundidad). Al mismo tiempo, se pone mucha atención a las proporciones, lo
que también repercute en la arquitectura; esta se caracterizará por las proporciones entre
altura y anchura (especialmente en las columnas) y entre los arcos y la luz, así como
también por su simetría. Se tiende a la horizontalidad y al mayor uso de la escala
humana. Es más profana y más acercada a los estilos románicos.
Reaparece el retrato con el desnudo (principalmente mitológico) y el paisaje, ambos
idealizados. Se interpreta la antigüedad (antropocentrismo); el hombre recupera su
protagonismo como primer objeto artístico, y ahora se toma como medida o referencia
dentro de la obra. Se busca el realismo aunque se idealiza la naturaleza. Se recupera la
naturalidad, y se pinta a la figura humana independientemente de a quien represente, ya
que ahora importa la belleza. Se busca al hombre ideal en equilibrio con la naturaleza.
En cuanto a la escultura, hay un claro aire profano. Se reintroduce el desnudo, y decae la
talla de madera, en favor de la escultura de piedra (mármol) y en bronce.
Principales artistas: Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel, Sandro Botticelli y Raffaello Sanzio.


“La Gioconda”,
Leonardo Da
Vinci.
“David” de Miguel
Ángel.
“La escuela de Atenas”, Rafael Sanzio.
Barroco
Abarcó todo el siglo XVII y principios del XVIII. Surge en Italia y se extiende por Europa.
Época marcada por fuertes disputas religiosas entre católicos y protestantes, y por las
diferencias entre Estados absolutistas y parlamentarios. La burguesía comenzaba a poner
los cimientos del capitalismo.
El barroco tuvo un sello distintivo en cada país, sin embargo sus características más
notables se mantenían de manera transversal en todas partes.
Respecto a la pintura, destaca su realismo, los colores ricos e intensos, y fuertes luces y
sombras (tenebrismo). Además, ahora las obras representaban los momentos más
dramáticos de lo que se quería plasmar, a diferencia del Renacimiento, que proponía una
mirada más tranquila y racional; el arte barroco pretendía evocar la pasión y la emoción.
El color, el movimiento y la luz definen su forma pictórica, siendo esta última el elemento
fundamental de la pintura barroca. Se adoptan perspectivas insólitas. Los contornos se
diluyen y la visión de las escenas es en profundidad. Se imita la realidad, pero sin
idealizarla.
La escultura barroca adquiere en cierta manera el mismo tono que la pintura barroca,
siendo más realista, natural (sin idealismo), e intentando mostrar una mirada dinámica (las
esculturas se proyectan dinámicamente hacia afuera) y más “emocionante”. Se deja de
lado el geometrismo, a diferencia del Renacimiento, y los personajes se ven más
“inquietos”, tanto en las escenas como en la amplitud y ampulosidad de su ropaje. Al
desnudo se le presenta en estado puro, como en una acción congelada.
Ahora, la arquitectura barroca destaca por las composiciones basadas en líneas curvas,
elipses y espirales, y por las alteraciones de las proporciones y las tensiones de los
órdenes clásicos. Se genera una nueva concepción del espacio (por ejemplo, las
fachadas de las iglesias ahora marcaban la transición entre exterior e interior, más que
considerarse la continuación lógica del interior). Hubo menos regularidad y orden respecto
al Renacimiento.
Grandes artistas de este periodo fueron Caravaggio, Rembrandt, Rubens y Poussin, entre
otros.





San Juan Bautista, Caravaggio.
“Éxtasis de Santa Teresa”, Gian Lorenzo Bernini.
Rococó
Nace en Francia y se desarrolla progresivamente entre 1730 y 1760.
Este tipo de arte se define como individualista, antiformalista y cortesano. Destaca el
gusto por colores luminosos, suaves y claros. Predomina la naturaleza, la belleza de los
cuerpos desnudos, la mitología, el arte oriental y, en especial, los temas amorosos y
galantes. Básicamente no tiene influencias religiosas y trata temas de la vida diaria y de
relaciones humanas, por lo que se le considera “arte mundano”. Su estilo refleja lo
agradable, refinado, exótico y sensual. Estaba al servicio de la aristocracia y burguesía, a
diferencia del Barroco (poder absolutista).
En su arquitectura, el Rococó se caracteriza por las diferencias entre exteriores (simples y
sencillos) e interiores (lugar de fantasía y colorido). Predominaban las edificaciones con
formas circulares. La distribución interna era cómoda y funcional.
Respecto a la pintura, se le llama Pintura Galante, más que Pintura Rococó. Se utilizan
colores claros y delicados, formas curvilíneas, querubines y mitos de amor. Sus paisajes
son fiestas galantes, pastorales, con personajes aristocráticos y cortesanos. En las
escenas se entremezclan personajes mitológicos, dotándolas de sensualidad, alegría y
frescura. Los personajes son representados con mucha elegancia y reflejan una imagen
amable de la sociedad en transformación.
El Rococó también intervino en la escultura, expresado en las delicadas esculturas de
porcelana más que de otros materiales. Se representan motivos amorosos y alegres, y
también la naturaleza.
Se puede ver la fuerte influencia de este estilo artístico en mobiliarios, figuras de
porcelana, platería y vajilla de mesa, presentando un carácter exótico, estética que atrajo
a la alta sociedad francesa.
Destacan los artistas Jean-Antoine Watteau, Fragonard y Falconet, entre otros.


“El Columpio”, Fragonard. “Cupido”, Bouchardon.
Neoclasicismo
Surgió en el siglo XVIII. Es el movimiento estético que refleja artísticamente los principios
intelectuales de la Ilustración.
La arquitectura es analizada como una rama artística social y moral. Proliferan los
hospitales, bibliotecas, teatros, parques, museos, pensados con carácter monumental. Se
rechaza la arquitectura barroca y se busca volver a un modelo arquitectónico de validez
universal. Se quiere construir según una arquitectura con lógica, donde todo sea un
elemento funcional y constructivo, propugnando la supresión de los adornos (ornamento)
en los edificios. Los modelos griegos y romanos se convierten en referentes. Se plantean
edificios basados en figuras geométricas, sin despreciar la monumentalidad y la herencia
del pasado clásico.
Las esculturas neoclásicas se realizan en mármol blanco sin policromar (para aparentar
mayor antigüedad), predominando la sencillez y la belleza. Se moderan las expresiones y
el plasmado de los sentimientos. El desnudo tiene una notable presencia. Se toman
temas de la mitología clásica. Se busca, más que nada, fidelidad al modelo griego.
La pintura neoclásica reprodujo principalmente hechos de la revolución francesa y
exaltación de los mitos romanos (a los que se les identificó con valores de la revolución).
Aspira a un orden regido por la razón. Predomina el dibujo sobre el color. Se plantea un
espacio preciso en que los personajes se sitúan en primer plano.
Artistas destacados de este periodo fueron Jacques-Louis David, Antonio Canova y Bertel
Thorvaldsen, entre otros.






“El juramento de los Horacios”,
Jacques-Louis David.
“Psique reanimada por el beso del amor”,
Antonio Canova.
Romanticismo
Surge a finales del siglo XVIII.
La pintura romántica se ve fuertemente influenciada por los movimientos sociales y
políticos de la época, como la Revolución Francesa y sus consecuencias. Su apogeo se
da entre 1820 y 1850. Promueve la pasión, el corazón, lo irracional, lo imaginario, el
desorden, la exaltación, el color, la pincelada y el culto a la Edad Media y a la mitología
del Norte de Europa, en contraposición a la corriente neoclásica. También desarrolló el
sentimentalismo, el misticismo y la expresión de los sueños. Defiende la superioridad del
sentimiento sobre la razón. Centra su atención en el paisaje y en la naturaleza, como
también en la figura humana; aunque con una marcada supremacía de la Naturaleza por
sobre la humanidad. También se aprecia un interés por la violencia, el drama, la lucha y la
locura. Se representa lo misterioso y lo melancólico. Si bien en un principio se inicia como
una reacción conservadora al Neoclasicismo revolucionario, el Romanticismo pronto se
vuelve liberal y revolucionario.
La escultura romántica se caracteriza por la falta de carácter y desorientación. Se alternan
elementos clasicistas con otros criterios que desembocarán en un nuevo realismo,
concorde al hecho de que es una época de transición. Se desarrolla mucho menos que la
pintura romántica. Sus temas son narrativos, y expresa las pasiones humanas de forma
agitada, perdiendo las figuras de quietud y mesura. Se expresa casi verdadero
movimiento, ya que lo exagera. Se comienzan a utilizar otros materiales (aparte del
mármol) como el hierro fundido o el cinc.
En cuanto a la arquitectura, los edificios se debaten entre el neoclasicismo imperante y el
gusto por lo medieval. Es la época de las grandes reformas urbanísticas de París, y la
arquitectura es impulsada por la nueva burguesía enriquecida durante la revolución,
teniendo a la industria y a los transportes como símbolo de modernización. Se abandonan
las inspiraciones grecorromanas clásicas, como también la búsqueda de la pura belleza
exterior. Se actualizan estilos, particularmente el gótico.
Los principales artistas de esta época fueron Eugène Delacroix, Francisco de Goya y
Caspar David Friedrich, entre otros.


“La Libertad guiando al
pueblo”, Delacroix.
“El caminante sobre el mar de
nubes”, Caspar David Friederich.
Realismo
Surge en Francia a mediados del siglo XIX.
La pintura realista se identifica con las clases bajas y los movimientos políticos de
izquierda (en el contexto de la revolución de 1848). Se aprecia una marcada sensibilidad
social e ideológica, por parte de los artistas. Nace por el deseo de los artistas de
incorporar experiencias más directas y objetivas en sus obras. Su género es
convencional, costumbrista, y en algunos casos, rupturista. Se abandona la tendencia a
centrarse en objetos mitológicos, religiosos o alegóricos. Es fiel al detalle. Se concentra
en los rasgos esenciales y típicos de los caracteres. Su meta no es la belleza, si no la
verdad, y por lo mismo, el conocimiento de la realidad.
La escultura realista tuvo poco desarrollo, dado que los escultores tenían mucha menos
libertad que los pintores, al estar sujetos a las exigencias de la burguesía. Se mostraba
mayor conservadurismo. Las esculturas se emplean como monumentos públicos y
memoriales.
Respecto a la arquitectura, se le considera como el origen de “lo moderno del siglo”.
Durante la época, hay un choque entre lo “realista” y lo “no realista”. Lo realista busca lo
científico, se apega a la realidad y busca la sencillez. Se utiliza el hierro, y tiene un estilo
moderno. Pretende mostrar las cosas tal y como son (que una escuela, por ejemplo, no se
confunda con otro tipo de edificio). Representa la actualidad, el modernismo.
Los principales artistas representantes de este periodo fueron Gustave Courbet, Honoré
Daumier, Jean-François Millet y Jules Breton, entre otros.







“El taller del pintor”, Courbet. “El vagón de tercera”, Daumier.
“Las espigadoras”, Millet.
Impresionismo
Se desarrolló a partir de la segunda mitad del siglo XIX en Europa, principalmente en
Francia.
La pintura impresionista se caracterizaba, principalmente, por el intento de “plasmar la luz”
(“impresión” visual) y el instante, sin reparar en la identidad de aquello que la proyectaba.
O sea, ahora los artistas querían pintar el “momento de luz”, más que las formas que
subyacen bajo dicho momento. Se opone a la pintura metafísica. Los avances científicos
crean nuevos pigmentos, lo que daría nuevos colores a la pintura. Los artistas
impresionistas establecen que “todo color es relativo a los colores que le rodean”. Los
colores se contrastan y complementan, y las luces pasan de ser claras a ser saturadas y
cálidas (resaltando el fondo). Se diluyen o mezclan las formas, siendo la luz y la
iluminación del momento las que definan qué tan imprecisas serán.
Como el impresionismo fue un movimiento fundamentalmente pictórico, no existe en
arquitectura, y apenas existe en escultura. Sin embargo, se puede catalogar como
representante del impresionismo (dentro de la corriente artística de la época) la obra del
escultor Auguste Rodin, quien otorgaba gran importancia a la luz en sus obras y
creaciones. Logra captar los efectos de la luz “resbalando” por los cuerpos.
Ciertamente, la arquitectura impresionista no existe como tal, pero pueden tener
connotaciones impresionistas estilos como el eclecticismo (posee varias influencias) y el
modernismo, caracterizados por las estructuras rígidas influenciadas por la revolución
industrial, y por la arquitectura del acero (como la Torre Eiffel).
Los principales exponentes del impresionismo fueron Claude Monet, Auguste Renoir y
Camille Pissarro, entre otros.






“Impresión: sol naciente”, Monet. “Parlamento de Londres”, Monet.
“El pensador, Rodin.
Conclusión
En el desarrollo de este trabajo de investigación pudimos conocer un total de nueve eras
o estilos artísticos en orden cronológico, conociendo sus principales características (en
cuanto a pintura, escultura y arquitectura) y a sus principales exponentes.
Al mismo tiempo, corroboramos cómo con el paso del tiempo las técnicas de producción,
en todo sentido, se fueron perfeccionando, partiendo desde un arte netamente religioso a
un arte casi netamente profano, o desde una pintura con perspectivas planas y básicas
hasta perspectivas nuevas, desconocidas y mucho más complejas.
Pero no sólo las técnicas se fueron refinando, sino que también el arte en sí, siendo en un
principio un trabajo prácticamente anónimo (donde no importaba quién lo creaba, sino que
cómo quedaba el trabajo terminado), pasando por un periodo en que los artistas eran
“contratados” por el Estado o por mecenas, y llegando, finalmente, a un punto en el que el
artista era solo alguien que dedicaba su vida a lo que le gustaba y para lo que era bueno,
y si era realmente bueno, sería altamente reconocido y ensalzado por su entorno. En ese
sentido, el artista fue gradualmente adquiriendo más prestigio y más valoración por parte
de la sociedad, según avanzaban los siglos.
En resumen, el arte dentro de la historia universal fue adquiriendo un papel cada vez más
protagónico dentro de la cultura y las formas de expresión de cada imperio, reino o
nación, y, como todo en la vida, se fue renovando y evolucionando, mejorando sus
técnicas paralelamente al avance de la tecnología. Y sí; efectivamente, la historia del arte
puede ser mucho más atractiva e interesante de lo que algunos pueden imaginar.