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La poesía del último tercio del siglo XIX.

La poesía posromántica
A finales del siglo XIX, surgió lo que podría denominarse literatura moderna, es decir, un cambio radical en los
planteamientos estéticos que habían servido de guía para la literatura de los siglos anteriores. Esto supone que se
experimente por caminos no transitados hasta el momento y que se propongan nuevas formas de expresión artística.
Como iniciadores de la modernidad señalamos, sin duda, a Charles Boudelaire en Europa con la publicación de “Las
flores del mal” y al norteamericano Walt Whitman con “Hojas de hierba”.
En cualquier caso, hasta la aparición de los movimientos vanguardistas, no podemos hablar de ruptura total con al arte
anterior. En todo caso, en la poesía del posromanticismo los elementos de la naturaleza aluden a una realidad
simbólica.
Principales tendencias poéticas
Cabe destacar que, desde el punto de vista literario, nos encontramos con ciertas dificultades al abordar este período,
pues son varias las corrientes que coinciden en el tiempo y tienen diversa naturaleza.
Sin embargo, en líneas generales, sí puede afirmarse que en el último tercio del siglo XIX surgen una serie de tendencias
que comparten unas características comunes:
1.- Oposición al sentimentalismo romántico.
2.- Rechazo de la sociedad burguesa.
3.- Afán de rebeldía individual y social.
4.- Concepción no utilitaria del arte y de la literatura: se busca la belleza en sí misma, frente a la llamada poesía útil,
comprometida con una causa.
Entre los principales movimientos literarios de esta época son especialmente relevantes el simbolismo, el
decadentismo y el parnasianismo. A la luz de sus postulados, podemos interpretar la obra de un grupo de grandes
poetas de este período, en su mayoría franceses, cuya nueva sensibilidad supuso toda una renovación para la poesía
occidental.
El simbolismo es un movimiento poético nacido en Francia a finales del siglo XIX como reacción a la estética
precedente. La modernidad de los poetas simbolistas consiste en el modo en que buscan nuevas formas de conocimiento
a través de la intuición. Por ello se da especial importancia a las imágenes, para llegar a las sensaciones a través de ellas.
En este sentido, se entiende el empleo del símbolo, o técnica de aludir realidades (la muerte, la soledad, el tiempo)
mediante evocaciones de objetos, ideas o sensaciones. Se caracteriza por el empleo del verso libre. Se esmera en
la perfección de las rimas. El recurso más empleado es la sinestesia.
La poesía francesa: los poetas malditos
Charles Baudelaire
Baudelaire (1821 – 1867) es, sin duda, el poeta más importante de este período, a pesar de que en
su momento fue un incomprendido, pues rompió con todas las convenciones establecidas. Entre los
elementos de su biografía que determinaron su obra en mayor medida destacan su formación católica
y sus viajes a lugares exóticos.
Su aportación fundamental fue la publicación de “Las flores del mal” en 1857. El poemario, dividido
en seis partes según los temas tratados, supone en más de un sentido el inicio de la modernidad
poética:
1.- “Las flores del mal” supone una celebración del mal, de su belleza, un acercamiento al
satanismo que escandalizó a la sociedad del momento.
2.- Baudelaire parte del spleen, el aburrimiento, para expresar la situación del poeta en un mundo
que lo margina.
3.- Para el poeta la base del conocimiento son los sentidos y el espíritu frente a la razón, de ahí la importancia de la
sinestesia.
4.- Un concepto central de la poesía de Baudelaire es el de correspondencia, o concepción del mundo como dualidad
de fuerzas materiales y espirituales.
5.- El amor en Baudelaire es extremo. Canta a la mujer, la celebra y las exalta como objeto de culto.
La poesía de Charles Baudelaire se inscribe dentro del movimiento simbolista, cuyas características fundamentales
son:
1.- Aparecen las impresiones.
2.- Musicalidad del verso que se adquiere con el ritmo.
3.- Creación y aparición constante del verso libre.
4.- Poesía de tipo personal.
5.- Sobrerrealismo, es decir, expresión de las cosas que sentimos o conocemos por medio de símbolos.
6.- Hay cierta morbosidad o satanismo en el poema.
7.- Las palabras adquieren nuevo sentido.
8.- Predomina la invocación simbólica.



El albatros
Charles Baudelaire
Suelen, por divertirse, los mozos marineros
cazar albatros, grandes pájaros de los mares
que siguen lentamente, indolentes viajeros,
al barco, que navega sobre abismos y azares.

Apenas los arrojan allí sobre cubierta,
príncipes del azur, torpes y avergonzados,
el ala grande y blanca aflojan como muerta
y la dejan cual remos, caer a sus costados.

¡Qué débil y qué inútil ahora el viajero alado!
Él, antes tan hermoso, ¡qué grotesco en el suelo!
Con su pipa uno de ellos el pico le ha quemado,
otro imita, renqueando, del inválido el vuelo.

El poeta es igual… allá arriba, en la altura,
¡qué importan flechas, rayos, tempestad desatada!
Desterrado en el mundo, concluyó la aventura:
¡Sus alas de gigante no le sirven de nada!

Autor: Charles Baudelaire Nacionalidad: francés
Género literario: poesía lírica Movimiento literario: Simbolismo
Tema central: Comparación simbólica entre el albatros y el poeta.
Características simbolistas que aparecen: predomina la invocación simbólica, hay cierta morbosidad o satanismo en
el poema, sobrerrealismo: expresión de las cosas que sentimos o conocemos por medio de símbolos; musicalidad.
Características formales: poema formado por cuatro cuartetos de versos alejandrinos con rima consonante o
perfecta cruzada ABAB.
Comentario: Los crueles marineros acostumbran
divertirse cazando albatros. Se ensañan con su
debilidad y se burlan de su impotencia. Los humillan
después de despojarlos de su libertad. Pero… esto le
sucede al albatros por acercarse demasiado a la
embarcación. Así, el poeta es también un albatros. Es
feliz si vuela alto. Y allá en las alturas, busca la belleza
más allá de la vida y de la muerte. Pero cuando
desciende de su éxtasis, el mundo lo atrapa en su
maldad.
El autor aspira a lo bello, a lo hermoso. Pero es una hermosura que va más allá de todo cuanto existe. Si bien su poesía
parece algo morbosa, se advierte en ella una honda aspiración a superarse. Sus palabras encierran un significado
profundo, puro, directo. Todo el poema es una comparación si se quiere cruel, pero que nos da la idea exacta de las
cosas: el poeta es un albatros, un pájaro altivo, que confiado en sí mismo se deja cazar por el marinero, por la realidad
brutal de este mundo que lo arranca de su éxtasis sublime y le corta las alas con las que solía volar a los caminos no
descubiertos que están más allá de lo real y existente.

Correspondencias
Charles Baudelaire
Naturaleza es templo donde vivos pilares
dejan salir a veces una palabra oscura;
entre bosques de símbolos va el hombre a la ventura,
símbolos que lo miran con ojos familiares.

Igual que largos ecos lejanos, confundidos
en una tenebrosa y profunda unidad,
vasta como la noche y cual la claridad,
se responden perfumes, colores y sonidos.

Así hay perfumes frescos cual mejillas de infantes,
verdes como praderas, dulces como el oboe,
y hay otros corrompidos, estridentes, triunfantes,


de una expansión de cosas infinitas henchidos,
como el almizcle, el ámbar, el incienso, el aloe,
que cantan los transportes del alma y los sentidos.

Autor: Charles Baudelaire Nacionalidad: francés
Género literario: poesía lírica Movimiento literario: Simbolismo
Tema central: Identificación del ser humano con la Naturaleza.
Características simbolistas que aparecen: aparecen las impresiones; musicalidad que se adquiere con el ritmo;
sobrerrealismo; predominio de los símbolos; las palabras adquieren nuevos sentidos.
Características formales: es un soneto de versos alejandrinos; la rima es consonante o perfecta abrazada: ABBA,
CDDC en los cuartetos; EFE y CFC en los tercetos.
Comentario: El soneto nos plantea que la naturaleza es una "correspondencia del
cielo", siendo el cielo el paraíso, el ideal platónico, su mundo de las Ideas, las verdades
eternas. Además, los diferentes aspectos sensibles de la Naturaleza (los sentidos) se
"corresponden" entre sí, es decir, podemos asociar uno al otro, y son expresiones
múltiples de una unidad esencial. Yel mundo sensible y el mundo de las ideas se
corresponden, y que el segundo puede ser expresado por medio del primero (dadas las
correspondencias). Lo natural y lo espiritual también convergen en esta analogía. El
mundo de las "correspondencias" es un mundo sobrenatural. De manera que su
encuentro es un reencuentro con lo primitivo. Conocerlo es recordar, recordar lo divino,
recordar a Dios, a la Idea, al ideal, como decía Platón. Esa es la misión fundamental de
la poesía, y la del poeta es de descifrar, de intuir en los "bosques de símbolos" la unidad
del mundo, de la creación, del hombre y de la idea.
El primer cuarteto nos plantea, por tanto la imagen de una naturaleza de cuyas
columnas parten palabras confusas; el hombre atraviesa siempre una selva de símbolos.
Podríamos definirla en un eje vertical-ascensional, de vuelo místico. En el segundo
cuarteto podemos ver el final del planteamiento de esta idea. Los mensajes son
ambiguos de lejos, pero se junta en una "tenebrosa y profunda unidad". Todo puede
ser símbolo de todo, y esta es la idea más importante del soneto. "Profunda" alude a
que es basta e inabarcable, por tanto eterna y por tanto ideal. Tenebrosa habla de la oscuridad, habla de que la unidad
nos está velada, nos es oscura, no la conocemos. El oxímoron del verso siguiente nos refuerza la idea del carácter de la
unidad. Es una imagen compleja de por sí. Luego nos habla del concepto de la correspondencia misma, donde mediante
una sinestesia, distintas percepciones sensitivas (de distinta naturaleza) se responden. A partir del segundo cuarteto el
poema es horizontal y sinestésico. En esa selva, se mantiene un diálogo constante entre los colores, las músicas, los
aromas. Lo prístino y lo pútrido se coaligan. Los objetos se corresponden entre sí. Desde ahora sería posible recurrir a
imágenes y figuras y emplearlas como signos de una abstracción, de una persona, de una idea.
Los dos tercetos no hacen más que desarrollar y dar más fuerza a la idea expresada en los dos cuartetos anteriores.
Abunda la sinestesia y el oxímoron, como recursos estilísticos, y referencias a su cristianismo. La palabra "corrompido"
aparece en el Credo, y es contrapuesta a lo "rico y triunfante", en un exquisito oxímoron. El primer terceto habla de los
perfumes (las sensaciones, la sinestia), y lo relaciona con la ética, al final del mismo. El último terceto, nos habla de este
mundo infinito, ideal, que por más que posea mal (esté corrompido) se acerca al Ideal.
La renovación poética norteamericana: Walt Whitman
Walt Whitman (1819 – 1892) es considerado por muchos el gran poeta nacional
norteamericano. De ascendientes ingleses y holandeses, nació en Long Island, cerca de
Nueva York, en una familia modesta. Después de trabajar unos años en diferentes oficios
como impresor, periodista o maestro, sintió la necesidad de escribir.
La primera edición de su gran obra “Hojas de hierba”, vio la luz en 1885, después de más
de diez años de minuciosa preparación. A lo largo de su vida, Whitman se dedicó con ahínco a
la tarea de corregirla y aumentarla, hasta tal punto que el libro conoció nueve ediciones.
Sin embargo, pasaron más de treinta años hasta que la obra conociera el éxito, pues su autor
había reinventado la forma de hacer poesía hasta un punto que era difícilmente comprensible
para sus contemporáneos. De hecho, por parte de ciertos sectores, los más puritanos de la
sociedad, se le acusó de inmorali8dad e indecencia.
1.- En la obra de Whitman se propugna el individualismo, el optimismo, la fe en el ser
humano y el amor a la vida.
2.- El poeta no rehúye los temas de su tiempo, y se manifiesta a favor de la igualdad y de la
democracia. Incluso durante la Guerra Civil que tiene lugar entre 1861 y 1865 se declara a favor del bando del Norte,
pues su pensamiento es antiesclavista. Dedica uno de sus más célebres poemas a Abraham Lincoln, al que se dirige como
oh capitán, mi capitán.
3.- Desde el punto de vista filosófico, se ve influenciado por el trascendentalismo de Emerson, que postula llegar al
crecimiento espiritual mediante la contemplación y el amor a la Naturaleza. Un referente para él es el filósofo y escritor
Walden, que relata su experiencia en los bosques.
4.- Son características de su obra, en cuanto a la forma, la energía y la libertad expresivas.
5.- La ritma pierde importancia a favor de un ritmo propio creado por procesos de repetición léxica y sintáctica.
6.- En cuanto a la lengua poética, es característica de Whitman la mezcla de registros y niveles lingüísticos, desde lo culto
hasta lo más coloquial.
7.- La influencia de Whitman no solo ha sido enorme en la poesía norteamericana, sino también en la española, como lo
demuestran los casos de Federico García Lorca, que escribe una “Oda a Walt Whitman”, o León Felipe, que versiona el
célebre “Canto a mí mismo”.

Canto a mi mismo
Walt Whitman
Me celebro y me canto.
Y aquello que yo me apropie habrás de apropiarte,
porque todos los átomos que me pertenecen
también te pertenecen.

Me entrego al ocio y agasajo mi alma.
Me tiendo a mis anchas
a observar un tallo de hierba veraniega.
Mi lengua, todos los átomos de mi sangre,
formados de esta tierra y de este aire,
nacido aquí de padres que nacieron aquí,
lo mismo que sus padres.
A los treinta y siete años de edad,
con salud perfecta empiezo,
y espero no cesar hasta la muerte.

Dejo a las sectas y a las escuelas en suspenso,
me retiro un momento, satisfecho de lo que son,
pero no las olvido,
soy puerto para el bien y para el mal,
les permito hablar a todos,
arrostrando todos los peligros,
naturaleza sin freno, con energía primigenia.

Autor: Walt Whitman Nacionalidad: estadounidense
Género literario: poesía lírica Movimiento literario: Posromanticismo
Tema central: el destino de un hombre (el poeta) como declaración de todo cuanto vive.
Características posrománticas que aparecen: se propugna el individualismo, el optimismo, la fe en el ser humano y
el amor a la vida; busca el crecimiento espiritual mediante la contemplación y el amor a la Naturaleza; aparecen la
energía y la libertad expresivas; mezcla de registros y niveles lingüísticos, desde lo culto hasta lo más coloquial.
Características formales: es un poema compuesto por tres estrofas de versos libres (versolibrismo). El ritmo se
logra mediante figuras patéticas, o sea, aquellas que buscan conmover el ánimo de los oyentes (interrogación, apóstro9fe
y enumeración), las repeticiones (anáforas, reiteraciones y paralelismos) y la fuerza de sus imágenes (vitales, plásticas y
audaces).
Comentario: Canto a Mí Mismo es la perfecta conjunción entre poesía y revelación. Breve pero prodigioso, Whitman
puso en él todas las cosas de las que es posible enterarse en el mundo. En Canto a Mí Mismo, un
hombre pone su destino en la mesa y nos dice: “Yo soy el que riega las raíces de todo lo que
crece, y la prueba de quién soy la llevo yo en mi rostro; lo que diga sobre mí, debes tú señalarlo
como tuyo, porque sólo lo que nadie puede negar existe”. Ese hombre, Walt Whitman, y su
destino, llegan a confundirse tanto que éste siempre es aquél, y ambos somos nosotros mismos,
porque, a la larga, lo que constituye este poemario es una declaración de todo lo que vive. El
Canto a Mí Mismo tiene, sin embargo, una vitalidad propia, un sello distintivo. En él está latente
el Whitman más profético y visionario. Por él transita todo: la tierra, los animales, el universo
cósmico, los más soterrados sentimientos, la libertad y el egoísmo, cada uno de los dioses, toda
la cartografía que vienen construyendo los especialistas. Antes de empezar la primera línea,
Whitman echó la cabeza hacia atrás para cerciorarse de que no faltase nada, y nada se quedó
por fuera. Por ello su libro es casi un evangelio: no comporta una doctrina, pero instaura lo
nuevo, confidencia lo desconocido, y abre un camino que habrá de construir quien decida oírlo. Dentro del poema hay
muchas fuerzas; relámpagos que van y vienen en todas direcciones, hacia arriba y hacia abajo, hacia afuera y hacia
adentro; y hay dos o tres centros en donde orbitan los poemas: la comunión con la naturaleza, la llamada mítica, y la
constitución de la heroicidad.
Por su título, es posible pensar que Canto a Mí Mismo está concebido desde una perspectiva egocéntrica y ostentosa.
Mas, esto constituiría un error de base, puesto que lo que busca Whitman es aprehender toda la naturaleza para
expresarla por su boca y, por ende, lo que resulta de este ejercicio, necesariamente, tiene que dar cuenta de toda ella.
En otras palabras, cuando Whitman afirma que este es su canto, está queriendo señalar que también es nuestro canto,
porque habla por todos y por todo. De esta forma lo expresa en el primer verso del poema 1:
“Me celebro y me canto.
Y aquello que yo me apropie habrás de apropiarte,
porque todos los átomos que me pertenecen
también te pertenecen”.
Este verso es algo así como una declaración de principio: si lo que dice Whitman sobre sí no vale para todos, entonces no
sirve en absoluto. El poeta estará volviendo sobre esta idea muchas veces, e insistiendo en que el origen y horizonte de
su canto es múltiple y nunca individual. Ahora bien, de lo anterior se desprende una consecuencia importante: sobre el
Canto a Mí Mismo y, en general, sobre la poesía de Walt Whitman, ya no sólo cabrá lo bello, lo laudable, lo que es digno
de nuestro respeto, sino también lo corrupto, lo secreto y hasta lo miserable.