Historia Americana II

:
1° Trabajo Práctico:
O Del texto de Lynch explica:
a) Por qué sostiene que una economía colonial depende
de una metrópolis subdesarrollada;
b) “La ideología reformista era de inspiración ecléctica”;
c) Las reformas borbónicas no fueron revolucionarias.
O De los factores que influyeron en la ruptura del pacto colonial,
desarrolla brevemente:
a) La independencia de Estados Unidos basados en
Adams y García Samundio;
b) La independencia de Haití según Grefestein;
c) La Revolución Francesa según Guerra.
Según estos autores, a partir de 1808 se abre en todo el mundo
hispánico una época de profundas transformaciones que plantean varios
problemas explicativos:
1) Su relación recíproca;
2) La naturaleza de ese proceso;
3) La relación entre la Revolución Hispánica y la
Revolución Francesa;
4) Porque el paso a la modernización se hizo por vías
diferentes en el mundo latino y en el mundo anglosajón
y cuáles fueron sus consecuencias.
O La tesis de Kossok es que las revoluciones americanas son
revoluciones burguesas incompletas porque no alcanzó los aspectos
económicos-sociales, por la debilidad del elemento burgués y por las
contradicciones que surgen en la superestructura política institucional y la base
socioeconómica. Fundamente brevemente esta tesis.
O Halperín Donghi supone que debe desarrollar en tus prácticas
docentes el tema: “La crisis de Independencia”.
Realiza brevemente la transposición didáctica de “Una guerra civil
americana: 1810-1815” y “La guerra colonial: 1817-1823”.
¿Qué entiende Halperín por una Larga Espera?
De las transformaciones profundas que sufre América Española a partir
de que finaliza la guerra colonial, explica:
a) La militarización;
b) La ascensión de los propietarios terratenientes;
c) La hegemonía inglesa.
O Señala las causas de la guerra de Secesión y explica a que se llamó
la Reconstrucción.
O Describe la ruptura del pacto colonial en México.
O De la independencia de América del Sur Española, explica dos casos,
excluida la Argentina.
O Explica la independencia de Brasil y describe el ciclo económico del
siglo XIX en ese país.
O Realiza una síntesis del proceso económico que condujo a la
independencia de Cuba.
G Realiza un análisis de los documentos: “La carta de Jamaica” y “La
doctrina Monroe”.
C
a)- ¿Por qué sostiene que una economía colonial depende de una
metrópolis subdesarrollada?
España era una metrópolis antigua pero sin desarrollar, y América veía en su
metrópolis una reflejo de sus acciones. Con la diferencia que las colonias producían
metales preciosos y la metrópolis no.
La dependencia se daba en el sentido que España dependía de América por el
lado de la producción de producción de materias primas que movía la producción
manufacturera a la que España se dedicaba.
Además hay que tener en cuenta que las colonias eran dominadas y
administradas por las elites señoriales que no tenían tendencia ni al ahorro ni a la
inversión. Sumado a esto los castellanos no deseaban acumular capital para invertirlo
en la industria y preferían acumular tierras e importar productos de lujo. Sumado a
esto las infraestructuras se encontraban obsoletas y para 1790 el sistema de
transportes era incapaz de cubrir las demandas existentes o de satisfaces las
demandas de una población creciente; el transporte fue el primer obstáculo para el
crecimiento económico de Castilla y la privó de desarrollar su propia industria o bien
de convertirse en un mercado para otras regiones. En ultima instancia la organización
mercantil era débil, dado esto la trayectoria de las campañas comerciales era poco
impresionante, por la falta de capital y la lentitud de las transacciones, especialmente
las que hacia con América. Para completar el panorama la infraestructura comercial
estaba demasiado atrasada, aunque España producirá suficientes granos, las regiones
costeras tenían que importarlos, perdiendo las ocasiones para poder exportar.
b)- “La ideología reformista era de inspiración ecléctica”.
Y demás se planteaban objetivos pragmáticos, referidos a la disminución de la
Producción, las soluciones se buscaron en diferentes escuelas de
pensamiento:
Mercantilismo: Para justificar la explotación más eficaz de los recursos de las
colonias.
Fisiocracia: Para establecer la primacía de la agricultura y el papel del Estado.
Ilustración: Se dio en el campo de la razón y la experimentación, es opuesta a
las ideas de la autoridad y la tradición.
Liberalismo: Para eliminar las restricciones comerciales e industriales.
c)- Las reformas borbónicas no fueron revolucionarias.
En la mitad del siglo XVIII España borbónica buscó las maneras para
modernizar y fortalecer su economía, su sociedad y sus instituciones.
Las reformas borbónicas no fueron revolucionarias por que:
El deseo primordial era reformar las estructuras ya existentes y no armar otras
nuevas.
En lo económico el objetivo era mejorar la agricultura y no promover la
industria. Estas decisiones se llevo a cabo por el aumento demográfico y con él, la
demanda de productos agrícolas, que conllevó a una suba de precios y por ende
mayores ganancias para los propietarios y un aumento en las demandas de las tierras.
La apertura de un Libre Comercio de cereales en España y sus exportaciones.
Las regulaciones del comercio de 1765, eliminaron las restricciones sobre el comercio
con América española. Esta mejor economía no trajo un cambio social, ya que en la
sociedad existían intereses coincidentes, pero se podía divisar una pequeña clase
media.
Por todo esto España perdió la oportunidad de producir un cambio fundamental
en el siglo XVIII y terminó abandonando el camino de la modernización. Los proyectos
de reforma agraria se vieron frustrados por la apatía del gobierno, que no deseaba
acumular capital para invertir sino adquirir más tierras e imponer productos suntuarios;
sumado a eso, esta la oposición por los diferentes intereses.
Además hay que tener en cuenta que la organización mercantil era débil, la
infraestructura comercial era atrasada. El movimiento reformista colapsó por los
movimientos que produjo la Revolución Francesa
Desde el aspecto de la administración, el imperio español en América
descansaba sobre un equilibrio de poder entre varios grupos: La Administración:
ostentaba el poder político pero su poder militar era escaso y su autoridad se
demostraba en la soberanía de la corona y en sus propias funciones burocráticas. La
Iglesia: su misión religiosa se apoyaba en el poder jurisdiccional y económico. Las
Elites: ostentaban el mayor poder económico, eran propietarios rurales y urbanos que
englobaban una minoría de peninsulares y a una mayoría de criollos, estaban bien
dispersos por toda América.
La debilidad del gobierno real y sus necesidades de recursos debilitaron a
estos grupos desarrollar una resistencia frente a los distintos gobiernos imperiales.
La política borbónica alteró las relaciones entre los principales grupos de poder.
La propia administración fue la primera en perturbar el equilibrio. El absolutismo
ilustrado fortaleció las decisiones del Estado y termino por deshacerse de las clases
dominantes.
·Los Borbones revisaron el gobierno imperial, centralizaron el control y
modernizaron la burocracia; se crearon nuevos virreinatos y otras unidades
administrativas; se designaron nuevos funcionarios, los intendentes, y se introdujeron
nuevos métodos de gobierno. Esto era, en pos del plan administrativo y fiscal para
supervisar más estrechamente a la población americana.
La reforma administrativa no funcionó como se esperaban. Los intereses
coloniales, tanto los de los peninsulares como de los criollos, consideraron paralizante
la nueva política y se resistieron a la intervención de la metrópolis. De esta forma hubo
confusión y la producción y el comercio salieron perjudicados. La política de los
Borbones fue saboteada en las colonias mismas.
·Del mismo modo que se fortaleció la administración se debilitó a la Iglesia, con
la expulsión de los jesuitas de América en 1767. Esto reafirmó el control imperial de
España en las colonias. Esto provocó un profundo resentimiento no solo entre ellos,
sino también entre sus familiares y los simpatizantes que dejaron atrás.
·Otra cuestión dentro de las reformas fue la oposición a las corporaciones
privilegiadas esencialmente dentro del Estado. Por eso el poder de la Iglesia fue uno
de los blancos principales de las reformas Borbónicas.
El ejército también fue otro foco de poder y privilegio. Como España no podía
mantener guarniciones españolas en América, el ejército estaba compuesto por
milicias de americanos, reforzada por épocas con la ayuda de los peninsulares.
España comenzó a adoptar medidas diferentes para la composición del ejército
después de las rebeliones indígenas de 1780 en Perú. En el fondo los peninsulares
desconfiaban de los americanos, esto derivó en una profunda reacción de la no
participación de criollos en el gobierno.
La americanización del ejército fue estimado como un riesgo demasiado
grande. El nuevo imperialismo no estaba basado en la militarización masiva para
contener a un enemigo interno; y sumado a esto la corona todavía descansaba sobre
su antigua legitimidad y sobre un sistema administrativo colonial.
El mayor control económico, se basó en obligar a las economías locales a
trabajar directamente para España y enviar a las metrópolis el excedente de
producción y los ingresos que durante años se habían retenido en las colonias. Todo
este esfuerzo era para incrementar los ingresos imperiales, se tomaron dos tipos de
medidas: primero se crearon monopolios sobre un número en crecimiento de
mercadería y segundo el gobierno se hizo cargo nuevamente de la administración
directa de las contribuciones (las alcabalas),
A los americanos no se les consulto sobre las políticas externas de España
1
,
más las quejas de los consumidores, esto culmino con la considerar de que las
condiciones del dominio español eran un obstáculo a la producción y al beneficio. El
mayor agravio se dio en 1804 con la consolidación de los Vales Reales, esto afecto
principalmente a la economía de la iglesia y aun montón de personas más que
contaban con estos fondos como créditos y capital. Dadas las circunstancias el
decreto fue suspendido.
Si bien los efectos de tales medidas no condujeron a la catástrofe ya la
rebelión fueron nefastos para España. Fue el mejor ejemplo del mal gobierno y mostró
la corrupción existente en la burocracia.
La presión fiscal que se ejerció sobre una economía controlada y en expansión.
Al principio reorganizó el comercio colonial para rescatarlo de las manos extranjeras y
para asegurar los recursos y beneficios solo para España. De acuerdo con este criterio
el comercio libre era todo un éxito. Pero en cierto grado solo siguió el curso de la
economía atlántica, dada la revitalización por períodos de la economía y la industria.
Pero si tenemos en cuenta que las exportaciones españolas más que
complementarse con los productos americanos competía con ellos, y de esta forma el
libre comercio no hicieron nada para sincronizar las dos economías. Al contrario, fue
concebido para estimular la agricultura. Sin duda, el comercio si estimulo algunos
sectores de la economía, pero dejó intacto el monopolio de la metrópolis con las
colonias.
El nuevo impulso del comercio español pronto saturó los mercados limitados y
el problema de las colonias fue ganar lo suficiente para pagar las importaciones que
iban en aumento. Las bancarrotas fueron frecuentes, la industria local decayó. El
monopolio comercial español finalizó en el período de 1797-1801, adelantando la
independencia económica de las colonias.
Con respecto a lo social, en la segunda mitad del siglo XVIII, las nuevas
oportunidades que se abren en la administración colonial y en el comercio, llevaron a
un gran crecimiento de españoles en América.
Aparecieron clases de empresarios activos en el comercio y la minería, los
americanos se sentían invadidos, un nuevo asalto español sobre el comercio y los
cargos públicos. Sumado a estos los españoles desconfiaban de los americanos para
los cargos públicos. A partir de 1750, se comenzó a reducir la participación de criollos
en la administración, y a romper relaciones entre funcionarios y las familias poderosas
a nivel local. Además los criollos también vieron un riesgo en el crecimiento de los
pardos y los peones. Comenzaron movimientos de protestas, por una aposición
1
Los años de guerra con Inglaterra sobre todo 1797 a 1802 y de 1805 a1808.
abierta a las innovaciones del gobierno; motines antifiscales y levantamientos en
contra de abusos. Estas rebeliones mostraban las tensiones sociales y raciales,
conflicto e inestabilidad.
Nació un nuevo americanismo con un poder más fuerte que el iluminismo, que
llevo poco a poco a los procesos de independencia. Estos fueron los precursores de la
independencia.
C
a)- La independencia de Estados Unidos basados en Adams y García
Samundio.
Adams, Willi Paul:
En el 1763, se logra un tratado de paz a consecuencia de la guerra de los siete
años, donde Francia le sede a Gran Bretaña su territorio americano hasta el Misisipí,
por ende las colonias americanas del norte pasan a manos inglesas.
Dichas colonias y territorios británicos se comenzaron desarrollar con gran
rapidez, a partir de mitad de siglo XVIII, también la superficie de la colonia se triplico y
con ellas las exportaciones, las importaciones, la población pego un gran salto en lo
que respecta al crecimiento demográfico.
Existían trece colonias
2
, eran comunidades políticas en igualdad de derecho
que coordinaron su resistencia en el Congreso Continental de 1774. Para 1775 ya
habían consolidado su poder como potencias en las regiones correspondientes.
En Nueva Inglaterra, las personas vivían en y del campo. La mayoría de las
fincas eran para la subsistencia de la familia dueña de la tierra. Los métodos de cultivo
poco se diferenciaban de los utilizados en Europa durante la edad media. El uso de la
mano de obra esclava tampoco había hecho la diferencia, más bien se fomentó la
mano de obra intensiva para la agricultura apoyado de una explotación más bien
primitiva.
Otro tema en cuestión, era el fácil acceso a las tierras, que marcaban la gran
diferencia con Europa.
Las plantaciones ya producían los monocultivos para exportar al mercado
europeo. En cuanto a los productos manufacturados se dependía mucho de los
créditos a otorgar por las casas comerciales de Londres, Liverpool, Bristol o Glasgow.
La base de la economía era la mixta: agricultura, ganadería y pesca.
2
Virginia, Massachussets, Pensilvania, Maryland, Carolina del Norte, Connectitut, Nueva Cork, Carolina
del Sur, Nueva Jersey, Nueva Hampshire, Rhode Island, Delaware, Georgia.
En todo el territorio que luego serán Los Estados Unidos vivían unas 460.000
personas de color.
Los comerciantes eran consientes del tinte que estaba tomando la economía
en las colonias, incluyendo la construcción de buques y el comercio mundial.
También existía la división de clases por la distribución de bienes y las
jerarquías sociales. Estaba la capa superior formada por los contribuyentes, los
propietarios y los dueños de fincas. Estaba luego la clase media que eran los
propietarios de las grandes plantaciones. La capa media era muy amplia, en ella se
encontraban los artesanos y agricultores. La conciencia política de esta capa fue la
principal propaganda para lograr la independencia y las nuevas constituciones. Este
ánimo de lucha es también adoptado por las demás capas con los ideales de
laboriosidad, prosperidad, esperanza en el crecimiento económico, creencias en lograr
la independencia y mejorar las condiciones sociales. Estos eran los seguidores de
Franklin y sus ideales de una burguesía ilustrada, de la manifestación pura contra el
calvinismo, cediendo el puesto al iluminismo.
La revolución americana no se dio por una opresión política. Lo que impulsó a
los americanos a la libertad y a la república fue lo que los estaba arrastrando a la ruina
económica, provocada por las leyes relativas del comercio y el transporte marítimo y lo
que exaltó a los comerciantes y plantadores. La revolución fue la confluencia de dos
tipos de desarrollo: la creciente autonomía económica y política de la colonia y las
políticas imperialistas que se comenzaron implementar desde 1763. La política colonial
no se orientó tanto a los principios mercantiles de fomento y dirección del comercio
colonial en provecho de la metrópolis sino que se apuntó más a la defensa del
territorio y el control administrativo de la población colonial.
La ley del timbre de 1765, enardeció a los americanos, donde se impuso un
impuesto sobre todo tipo de consumo sin ninguna participación de los colonos en la
asamblea. Los que protestaron, declararon la ley anticolonial y exigieron el derecho
de todo ciudadano ingles a ser sometido a contribuciones siempre y cuando la ley que
es promulgada cuente con su participación o de algún representante elegido por el
pueblo.
Esta ley fue anulada, después de varias olas de protesta y violencia, en 1766.
Pero las limitaciones de la Corona y el Parlamento sobre las colonias siguieron
siendo fuertes.
En 1767, el Parlamento, bajo el ministro Townsheto, trato de imponer nuevos
impuestos a los artículos de consumo diario de las colonias. Nuevamente los
comerciantes de las colonias volvieron a reaccionar en asamblea con renovadas
protestas. Para 1770 se anularon dicha carga impositiva. Pero el impuesto al té siguió
vigente.
Se produjeron luego tenciones entre las tropas y los civiles que desembocaron
en la batalla de Boston de 1770, el 5 de marzo pasó a ser conocido como “la matanza
de Boston”.
La provocación al poder colonial provino de unos ciudadanos de Boston en
1773, cuando estos tomaron bancos y trataron de impedir la suba de impuesto. El
Parlamento y la Corona reaccionaron en 1774, clausurando el puesto de la ciudad
hasta que se paguen los daños y perjuicios. Los funcionarios americanos fueron
cambiados por funcionarios enviados desde la corona, los juicios no se realizaron más
en América sino en Inglaterra. El ejército comenzó a allanar los edificios
Las colonias del interior se solidarizaron con las que estaban en conflicto, los
comerciantes acordaron un nuevo boicot de importaciones y consumo. Los
antipatrióticos fueron sometidos al populacho. Las milicias comenzaron a actuar con
mayor frecuencia.
En 1774 se realiza el primer Congreso, donde si bien se sabe que el
Parlamento debe regular el comercio, no puede imponer impuestos. Por eso el
Congreso llama al boicot a todas las mercancías Inglesas.
La revolución tenía base ideológica, aquellos que defendían los intereses de
los colonos tomaron las ideas y normas de los whigs partícipes en la gloriosa
revolución de 1688, las ideas de Locke y las normas de la monarquía mixta de William
Blackstone, que fueron argumentando contra la política imperial.
Comenzó a expandirse por toda América los abusos de poder se podía
observar en la aristocracia de nativos que para 1750 ya estaba consolidada. Esto ya
era fuertemente cuestionado en las colonias.
Las tropas que sitiaron Boston en 1775, con el ideal de poner bajo control el
territorio, luego de duras pérdidas tuvieron que retirarse, frente a los agricultores que
defendían su libertad, y la ciudad de Boston fue sitiada por una milicia voluntaria.
1775, se realiza el segundo Congreso continental
3
, con los delegados de las
doce colonias, en el se proclama la existencia de un congreso continental y se eligió a
George Washington como comandante en jefe. Ese mismo año Jorge III, declara las
colonias en rebelión.
En enero de 1776, los colonos son incitados por Thomas Paine a luchar por la
independencia que se manifestara por el modo republicano. Los whigs moderados se
oponían a la violencia para poder llegar a un acuerdo con la metrópolis y no estaban
de acuerdo con la proclama de independencia.
3
En Filadelfia.
En mayo de 1776, se obtiene la mayoría de botos en el Congreso y el 2 de julio
del mismo año finalmente el Congreso Continental establece en las colonias la
Libertad y la Independencia. Dos días
4
más tarde se procede a la Declaración de la
Independencia.
El mismo rey se destituyo de su cargo.
La revolución americana no fue el último acto desesperado de resistencia de
los colonos explotados, sino el primer acto de defensa de las posibilidades de
desarrollo de una nueva economía nacional. Antes que en América del Sur, Australia y
África del sur, se constituía autónomamente en América del Norte el fragmento
europeo de una unidad de acción política. La emancipación económica y cultural,
proclamada al principio solo es alcanzada después y lentamente, mediante largas
luchas.
García Samudio:
La Paz de Versalle, se denomino a los tratados firmados el 3 de septiembre de
1783 entre Gran Bretaña, Francia, España y los Estados Unidos, que pusieron término
a la guerra entre esas potencias y que reconocieron la independencia y libertad de las
colonias inglesas en América del Norte.
Se estableció a sí la paz, pero de la misma manera surgió otra lucha que
movilizara a la vieja monarquía Europea, lucha encabezada por el triunfo de las ideas
filosóficas y políticas del siglo XVIII, que desembocan en el surgimiento de repúblicas
democracia en América del sur.
La política española que rompió la neutralidad que habían logrado mantener a
Fernando VI, e inspiradas en sentimientos, declaró la guerra a Inglaterra en 1789, y de
acuerdo con Francia pidió y apoyó la independencia de los Estados Unidos, esto fue
del todo contraproducente para España, y vino a estimular la independencia de sus
colonias.
Reconocida la independencia de los Estados Unidos, España mantiene una
lucha de años con Inglaterra por el dominio comercial de América. Sumado a esto
están los movimientos revolucionarios que se comenzaron avecinar a América. Todas
las circunstancias citadas con anterioridad, traerán el descontento de los habitantes
americanos, y los llevará hacia la independencia cuando tengan la ocasión precisa.
Esta república federal (EE.UU.) ha necesitado el apoyo de las fuerzas de dos
estados poderosos, como lo son España y Francia para lograr su independencia.
4
4 de julio de 1776.
Francia tiene pocas posesiones en América, pero su aliada España, tiene
muchas y quedan expuestas a las terribles convulsiona. Desde le principio Francia ha
obrado contra sus intereses, estimulando y favoreciendo esta independencia.
La antipatía reinante entre franceses e inglese cegó al gabinete francés;
olvidando que sus intereses consistían en la tranquilidad, como espectador de la
lucha; una vez en la lucha fue arrastrando a España a una guerra con contradicciones.
El conde de Aranda le propuso a Carlos III gobernar América como emperador,
colocando tres infantes como reyes: uno en México, otro en Nueva Granada y
Venezuela, otro en Perú y dejará solo a Cuba y Puerto Rico como bases comerciales
de la metrópolis. Además los infantes gobernarían como príncipes regentes.
Las leyes de América se reformaran conformes al nuevo sistema y las causas
judiciales se decidirán en Madrid. Para perder en corto plazo el dominio en América,
no hubo proyecto más acertado que el propuesto como el de Aranda, pues el
pretendía enajenar el continente, formar un nuevo pacto de familia y asegurarle a
Francia el dominio comercial, excluyendo a Inglaterra.
Bajo el gobierno de Carlos IV (1806), el ministro Godoy formuló nuevos
proyectos de cambios de régimen en América sobre bases similares a las propuestas
por Aranda, pero enteramente españolas.
El momento ya había pasado, por no considerar el problema a tiempo, ya era
tarde para acordar representaciones, cuando los males a remediar derivaban ya en
una revolución inminente.
Las asonadas indígenas en varios puntos como el Paraguay, México, Perú y
Quito, ocurridas con anterioridad, sumado al levantamiento de Túpac Amaru en el
Perú y de los comuneros en Nueva Granada, dejando el germen para próximas
revueltas.
La independencia de Estados Unidos no introdujo reforma alguna para
mantener y mejorar el propio régimen colonial, fue favorable para las causas de
libertad y de democracia, porque así quedo América a merced de la suerte, que
trajeron las sacudidas de la época, los cuales fijaron los acontecimientos venideros.
Hay que tener en cuenta los factores geográficos y étnicos, sumado a los
problemas de los gobiernos aparecieron casi al mismo tiempo que la conquista, más
las ideas del siglo XVIII y por último la independencia y formación de los Estados
Unidos. Estos acontecimientos forjaron el pensamiento revolucionarios de
Sudamérica. La paz de Versalles reconoció la independencia de los Estados Unidos y
estimuló la Revolución Francesa.
La paz de Versalle contribuyo a estrechar los lazos entre las dos América,
entonces los del sur hallaron inspiración y apoyo efectivo en los del norte para futuros
movimientos.
La revolución de Norteamérica había motivado medidas rigurosas en el
gobierno de Portugal para evitar, “el contagio revolucionario transmitido de
Norteamérica a los territorios continentales a partid de 1774”. Esta misma revolución
favoreció al comercio brasilero, al elevarse los precios de los productos por las
necedades que tenía Inglaterra.
Las noticias del hecho comenzaron a llegar a Buenos Aires, el ejemplo de
Norteamérica sobre la suerte de las demás colonias españolas, el germen de la gran
revolución que se preparaba en Sudamérica.
Las primeras voces de la Revolución Francesa también favorecen la libertad de
Sudamérica.
Se apoyarían movimientos subversivos, para los cuales tenían ya ofrecido con
el apoyo en Inglaterra y Estados Unidos.
Fue así cuando se bosquejó un manifiesto dirigido a los hispanoamericanos y
se conocieron los planes de libertad, pero que en definitiva fracasaron en el curso de
la revolución y por la política que consideró más conveniente una alianza con Francia
y España para defender sus intereses en América, y que condujo a la paz de Brasilea
5
.
Esta determinación fue como un anuncio de la política a tomar por Francia, habría de
adoptarse con los demás países americanos, llevando a Miranda a concretar sus
esfuerzos de unión entre Inglaterra y los Estados Unidos a favor de Sudamérica.
El desarrollo de esta idea se verificó en París para el año 1797, en la junta
denominada “supuesta”, de los comisionados americanos José del Pozo y Sucre
(peruanos), Manuel José Salas (chilenos) y Miranda, para adoptar las bases que
deberían presentarse a los gobiernos de Londres y Washington. El acta de la junta se
refirió al apoyo que Francia y España habían prestado a la independencia de los
Estados Unidos, y sugirió la firma de una alianza entre las dos Américas e Inglaterra, a
fin de obtener la libertad de Sudamérica.
También en el acta, se habla de poder afirmar un tratado de alianza con los
Estados Unidos para garantizarle alguna posición territorial.
No obstante, la labor que desarrollo Miranda desde 1798 a 1805 en Londres,
no llegó a obtener todo el apoyo a su proyecto. Fue entonces cuando de acuerdo con
Mr. Nicholas Vansittart y con Sir Home Riggs Popham, presentó un proyecto de
ocupación de varios puertos sudamericanos, proyecto que tenía como base la
completa independencia de los países que eran colonias de España. Tan solo
5
Paz de Brasilea: 22 de julio de 1795.
consiguió entonces del gobierno inglés algún apoyo monetario para su sostenimiento
allí, y cuando decidió organizar una expedición en los Estados Unidos sobre las costas
de Venezuela, el tesorero inglés, por medio, del secretario Vansittart, le garantizó
atender los giros que le hicieran, y además, instruir a las autoridades británicas de las
Indias Occidentales para que le prestasen apoyo y le facilitaran enganchar gente y
conseguir elementos de guerra.
Con pocas esperanzas de obtener un apoyo completo, Miranda desembarco en
Nueva Cork el 4 de noviembre de 1806, y traslado a Washington, el presidente
Jefferson y el secretario Madison le dejaron comprender que no se opondrían a sus
planes siempre que estos se realizasen en reserva, actitud que por la consecuencia
que tuvo para quienes colaboraron en los intentos de Miranda, fue motivo de fuertes
ataques al gobierno. De regreso en Nueva Cork, y de acuerdo con el inspector del
puerto el coronel William Smith, Miranda obtuvo de Samuel Orden el suministro de
barcos y anexándole gente ye le transporte de elementos de guerra, pronto estuvo
dispuesto a salir a Venezuela, que culmina con un desastroso final, habría de ser
oportuna para que se diera a conocer la favorable opinión pública que existía en los
Estados Unidos a favor de la independencia de Sudamérica.
El ministro español de Washington, Marqués de Casa Irujo, quien había
desarrollado gran actividad para conocer los planes de Miranda, pidió que se dictasen
medidas inmediatas para frustrar las tentativas de Miranda, pues de lo contrario su
gobierno consideraría el caso como una violación a la neutralidad, exigiría
indemnización y ordenaría que los expedicionarios fueran tratados como piratas. El
hecho que las relaciones entre los dos países se hizo aún más grave con esta protesta
y la consiguiente solicitud de explicaciones.
Estas medidas oficiales conocidas, y tácitamente aprobadas como habían sido
los proyectos de Miranda, dieron lugar a que la opinión pública y la prensa, censuraran
durante la actitud del gobierno, y al mismo tiempo se aplaudieran los proyectos
revolucionarios en los países vecinos, llegándose a considerar a Miranda, según el
Richmond Enriquirer, como el Washington de la América del Sur.
Desde Puerto Príncipe, a donde se dirigió el Leandro, comenzaron los roses
entre el personal directivo y no se recibieron nuevos barcos ni gente que se había
anunciado. Al divisar el continente Sudamericano, Miranda levantó en el Leandro la
bandera amarilla, azul y roja que habría de ser el emblema de Colombia, y el recuerdo
inmortal de aquel esfuerzos en que demostró el precursor su fe inquebrantable y su
voluntad decidida por la libertad de América.
Como el ministro español en Washington había notificado a las autoridades
americanas los propósitos de la expedición, al acercarse a la costa venezolana de
Ocumare fue atacada por barcos españoles, apresaron los goletas, hicieron
prisioneras a la mayoría de las personas, y el Leandro se vio precisado a emprender
fuga hacia las Antillas y Trinidad, donde Miranda continuó gestiones con las
autoridades inglesas, para reforzar la empresa y atacar nuevamente a Venezuela.
Con el apoyo de las autoridades inglesas, y en especial del almirante
Cochrane, Miranda reforzó las expediciones en Barbados y Trinidad, y con la promesa
de nuevos exilios ingleses se dirigió en julio nuevamente hacia Venezuela. Ocupó La
Vela y luego a Coro, ciudad que había sido abandonada por autoridades y ciudadanos
para organizar en el interior del país el rechazo de las invasiones. Allí dirigió Miranda
el 17 de agosto una alocución incitando a los venezolanos a separase de España, y a
seguir el ejemplo de los Estados Unidos. También hizo circular Miranda una edición de
la “carta de Hispanoamérica”, que llevaba el acta de la independencia de la América
española”.
Miranda, frente al rechazo y ataque organizado por las autoridades españolas
apoyadas y rodeadas en un todo por la población. Determino retirarse nuevamente a
las Antillas a continuar su labor. La verdadera causa del fracaso de Miranda fue la
falsa creencia d que al menos llamamos, la población abandonaría a las autoridades
españolas y acudiría entusiasta a secundar la insurrección. Ni Miranda en el Norte, ni
Popham en el Río de la Plata, habían preparado la opinión publica ni establecido
bases para que sus intentos fueran bien recibidos, y ante la sorpresa a las invasiones
a Coro y Buenos Aires, la población prefirió rodear y sostener el régimen español
antes que entregase al dominio que temía de Inglaterra. Anhelos y tendencias de
emancipación existían ya para 1806, por obra del ejemplo norteamericano y de la
Revolución francesa, y en Venezuela había ocurrido la conspiración de Gual y de
España a fines de siglo, por los dirigentes no querían cambiar una dominación por otra
y esperaban más bien una ocasión precisa, como lo había vaticinando desde 1783 el
conde de Aranda, para proclamar y luchar por una independencia absoluta. Tal
ocasión vino a ser la invasión napoleónica a España y el destronamiento de Carlos IV
y de Fernando VII en 1808.
b)- La independencia de Haití según Grefestein.
Desde fines de siglo XVII, la porción occidental de la isla de Santo Domingo,
reconocida en el Tratado de Ryswick de 1697 como posesión francesa, inició su
desarrollo como colonia de plantación tropical hasta convertirse hacia los años
ochenta del siglo XVIII, en las colonias de plantación más importantes de su tiempo.
Enormes intereses económicos se concentraban, plantaciones de azúcar, fincas de
café, de añil, de algodón y de cacao. En 1788, 465 barcos zarparon de los puertos del
Atlántico francés hacia la isla y otros tantos regresaron cargados con los productos
mencionados. La población esclava, era el motor de la expansión de la colonia. Las
reexportaciones en toda Europa, aseguraban a Francia una balanza de pagos positiva.
El comercio con Saint-Domínguez y a la trata eran el, esquema económico
imperante. Pero no solo la propia metrópolis se beneficiaba del enorme potencial
productivo de la colonia, también otras potencias y sus colonias participaban en el
comercio con la llamada perla del Atlántico, sobre toda vía de comercio de
contrabando.
El sistema comercial francés era menos rígido que el español, pero no tan
abierto como lo hubiera destacado los colonos-plantadores, de las posesiones de
Francia en el Caribe. La dependencia de aquellos del gran capital comercial de los
puertos franceses, las exacciones del fisco y en general la subordinación de sus
intereses a los de la metrópolis, representada por una burocracia arrogante e
ineficiente.
No todos los propietarios de Santo Domingo eran blancos. Había entre ellos un
buen número de gente de color. La terminología racista de la época establecía
diferencias entre las personas con diferentes grados de sangre africana. Se hablaba
de los mamelucos, mestizos, tercerones, cuarterones, mulatos, marabúes, etc. Los
integrantes de este grupo, denominados gente de color, alcanzaban con facilidad la
libertad y a menudo se convertían en administradores o aún en propietarios de
plantaciones. Los mulatos además, eran dueños de la cuarta parte de las tierras
cultivables de la colonia y una tercera parte de los esclavos.
En víspera de la revolución, la pirámide social se componía:
´ En la cúspide: los representantes del gran comercio metropolitano, la alta
burocracia y el alto clero, pero también los propietarios más grandes (que residían en
Francia).
´ En una porción más inferior: por su dependencia financiera y subordinación
administrativa, se ubican los propietarios residentes en las colonias, blancos y gente
de color.
´ En una escala intermedia: están los múltiples artesanos, profesionales como
médicos y juristas, los comerciantes medios, los empleados de grandes comerciantes
y comisionistas, los administradores y escribanos de plantaciones y fincas, todos ellos
blancos y gente de color.
´ En el lugar más abajo: número grande de blancos empobrecidos, a menudo
si empleo fijo, comerciantes ambulantes o pequeños empleados diversos. Son los
descendientes de inmigrantes europeos en la segunda mita del siglo XVII.
´ El sector esclavo: donde se encontraba la mayoría de la población, de origen
africano, los llamados bozales, y un porcentaje pequeño de esclavos blancos.
Las contradicciones que llevaron a las muestras de descontento, resistencia y
rebelión, mucho antes de la movilización social a partir de 1789. Con respecto a los
colonos, se conocen dos coyunturas a las que se enfrentaron, al apartado burocrático-
militar y a las imposiciones administrativas y comerciales de la metrópolis. Los abusos
de las campañas comerciales de John Law fueron las causas de la primera rebelión
entre 1722-1723. El segundo intento se dio en 1768, donde la corona francesa logró
sofocar las protestas e intentos de autogobierno militarmente.
En cuando a los esclavos, se reconocen diferentes formas de resistencia desde
su captura en África, estallidos de revueltas, suicidios en las factorías y las ventas de
las llamadas “piezas de India”. Una vez incorporados a las escuadrillas de trabajo en
las plantaciones americanas, los esclavos encontraban formas nuevas de
adaptaciones y de resistencia a su entorno hostil, explotador y a menudo cruel. A
pesar de ello lograron desarrollar prácticas que le dieron cierta identidad como ritos
religiosos, bailes, formas de vestir, técnicas de cultivo y pesca. Estos fueron sometidos
a ritmos de trabajos excesivos.
La cultura de resistencia desarrollada por los esclavos es el fenómeno del
cimarronaje que constituye el rechazo a la opresión sufrida, lograron crear pequeñas
comunidades estables.
A partir de 1788, la gente de color libre, los grandes y pequeños blancos
siguieron los acontecimientos d la metrópolis y comenzaron a tomar partido y se
involucraron en el proceso con el fin de obtener soluciones al problema concreto de las
colonias.
En París se formó la Sociedad de Amigos de los Negros, sus principales
objetivos eran: abolir la trata, los derechos políticos y civiles de los mulatos, la igualdad
jurídica de la gente de color libre.
Los propietarios blancos trataron de incorporarse a los Estados Generales que
tuvieron su apertura para 1789. Esos representantes buscaban defender los intereses
de los colonos-plantadores.
Estos dos grupos elaboraron cuadernos de dolencias, donde exponían los
reclamos.
En Santo Domingo los pequeños propietarios blancos, constituyeron en abril de
1790 la asamblea General de Saint-Marc, sin autorización de la metrópolis. Su fin trajo
la apertura de los puertos de las colonias a barcos extranjeros, licenció las tropas
francesas y las reemplazó por guardias nacionales a sueldo de la Asamblea. Este
radicalismo patriótico alarmó a los grandes blancos, como los Constituyentes que
mandaron a dispersar al grupo de los Saint-Marc. En su lugar se eligió una nueva
Asamblea colonia, dominada por los colonos plantadores.
Los grandes blancos buscan mayor participación en la política colonial, en
defensa de sus intereses, los blancos patrióticos trataban de debilitar la burocracia civil
y militar, la gente de color libre perseguía su lucha por la igualdad política.
Varios decretos emitidos por los Constituyentes fueron buenos como los del 8 y
28 de mayo de 1790, estableciendo la participación en las elecciones de la asamblea
de los propietarios mayores de 25 años, pero no se especifico si los mulatos libres
estaban comprendidos. Al encontrar una rotunda negativa de incorporar a los mulatos
en el decreto, esto desemboco en una revuelta armada en las provincias del norte,
pero con una represión feroz por las tropas del gobernador lo hizo huir al sur de la isla
donde fueron extraditados y ejecutados en febrero de 1791. Ese mismo año se declara
que todos los hijos de los mulatos libres gozaban de los derechos civiles. Pero el 24 de
mayo bajo el impacto de la rebelión esclava en el norte, el decreto fue revoca y se dejó
todo en manos de las asambleas coloniales. En el norte los esclavos en rebelión
dominaban.
En el oeste estallo una guerra civil entre la gente de color libre, los pequeños y
grandes blancos. Aquí, donde se ubica la capital de Puerto Príncipe, la gente de color
y negros dominaban en número y además eran políticamente importantes, también se
dejaba ver el peso de los pequeños blancos, los patriotas. También había un número
importante de plantadores blancos, opulentos, contrarrevolucionarios y conservadores.
Los esclavos en esta región no habían tomado las armas, sino que era usado por los
grupos nombrados para combatir por sus propios intereses. En el oeste la bandera de
lucha era la obtención de la igualdad jurídica.
En Puerto Príncipe se les unió otro grupo bajo el liderazgo de Beauvais ye en el
sur contaron con el apoyo de André Rigaud y su gente. Otro líder importante era el
negro Lambert, que dirigía las fuerzas de oeste. Estas tropas confederadas tuvieron un
apoyo importante de esclavos armados. A las fuerzas militares mulatas y negras se
enfrentó en septiembre de 1791 un ejército de marineros, mercenarios y otros
desclasados blancos de Puerto Príncipe, finalmente derrotados por los confederados.
De igual modo el temor por un levantamiento generalizado de esclavos llevo a
formar diferentes acuerdos, donde se anularían todas las sentencias y prohibiciones
en su contra y se les consideraría la libertad de prensa, además, todos los cuerpos
civiles y militares debían ser renovados para incluir en ellos a los mulatos y negros
libres.
Después de ello entre 280ª 300 esclavos armados fueron acecinados. Con
suceso como estos lo acordado quedó sin efecto y el conflicto se convirtió en una
abierta guerra civil que alcanzó otras ciudades, fueron intensas y exacerbadas luchas
durante 1791.
La lucha por la libertad que se conquista en agosto de 1793 de facto yen abril
de jure, los reordenamientos de las fuerzas políticas-militares, sociales y económicas
durante los años 1794-1802, bajo la égida de Toussaint Louverture, y finalmente la
etapa de la guerra de la independencia, a partir del intento emprendido por Napoleón
Bonaparte, de recuperar el control de la colonia y de restaurar el statu quo ante, al
enviar enero de 1802 un ejercito bajo el mando de su cuñado Vietor Immanuel Leclere.
El estallido de la revolución de agosto de 1791 fue el resultado de una
cuidadosa preparación e inteligente coordinación.
El 14 de agosto en la plantación de Lenormand en Morne-Roug en la que se
fija el día de inicio de la rebelión para el 22 de agosto, se cebró un pacto de sangre y
se escucho el discurso del líder Boukman Dutry, quien incitaba a la toma de las armas
en venganza de los crímenes cometidos por los blancos y a escuchar la vos de la
libertad entre nosotros.
La rebelión se propago por todas las colonias. Esta primera FACE de la
revolución fue liderada por el mencionado Boukman, Jean-Francos, Gorges Biassou y
Jeannot Bullett.
c)- La Revolución Francesa según Guerra.
Según estos autores, a partir de 1808 se abre en todo el mundo hispánico
una época de profundas transformaciones que plantean varios problemas
explicativos:
1)- Su relación recíproca;
2)- La naturaleza de ese proceso;
3)- La relación entre la Revolución Hispánica y la Revolución Francesa;
4)- Porque el paso a la modernización se hizo por vías diferentes en el
mundo latino y en el mundo anglosajón y cuáles fueron sus consecuencias.
O Su relación recíproca, porque aun contemplamos estos fenómenos con los
ojos de los historiadores del siglo XIX, ya fuesen americanos, para los cuales su marco
de referencia era el Estado-nación. Para los primeros, a través de la Revolución de la
independencia, se trataba de legitimar la emancipación de las nuevas naciones
hispanoamericanas y la formación de regimenes políticos modernos. Para los
segundos, la revolución liberal era el tema central para una España degradada por su
paso traumático a la modernidad. Todos fueron olvidado la estructura política que
había precedido su existencia como Estados separados: esa estructura política del
Antiguo Régimen que era la Monarquía hispánica, con sus dos pilares el español y el
americano.
Existen ciertas referencias en los estudios sobre América a los acontecimientos
peninsulares y en los españoles a los problemas americanos, pero en ambos casos se
trataba más bien de una referencia contextual, sin verdadera importancia explicativa.
La política española con respecto a América, determinaba en parte la lucha
emancipadora. En España el recordar la existencia de la insurgencia americanas para
situar los problemas militares o financieros, pero esas referencias obligadas remitían
en ambos casos a causas exteriores.
Los dos fenómenos, la revolución liberal española y la independencia de
Hispanoamérica aparecen continuamente imbricados en todas las fuentes. Se trata de
hecho de un proceso único que comienza con la irrupción de la Modernidad en la
Monarquía del Antiguo Régimen, y va a desembocar en la desintegración de se
conjunto político en múltiples Estados soberanos.
O El problema de la naturaleza de ese proceso, se trata de un proceso
revolucionario. Para los americanos se trata de la época revolucionaria. Para los
españoles, su carácter revolucionario no ofrece dudas. Esta terminología oculta
diferencias considerables que depende de lo que se entiende o se ha entendido por
revolución. Para los protagonistas, cada período tiende difuminarse, cuando la
revolución se ve ante todo como una radical transformación de las estructuras sociales
y económicas o en asenso al poder de una nueva clase social.
Así, como en América la Independencia trajo pocas modificaciones
sustanciales en la estructura económica o sociales profundas, esta revolución ha
pasado a ser, un fenómeno puramente político y por ello de importancia secundaria.
Lo puramente político, se refiere a la ruptura del vínculo con la metrópolis, como a la
sustitución en el poder de los peninsulares por los criollos.
En España, el carácter revolucionario del proceso abierto en 1808, sigue
siendo normalmente aceptado.
En los dos casos, utilizan criterios surgidos de la interpretación de la
Revolución Francesa, hablando de una revolución burguesa, realizada en España por
una burguesía revolucionaria o en América por una burguesía criolla.
La conciencia que tienen los actores y que toda fuente refleja, de abordar una
nueva era, de fundar un hombre nuevo, con una nueva sociedad y una nueva política.
Ese hombre nuevo es un hombre individual, desgajado de los vínculos de la antigua
sociedad estamental y corporativa; la nueva sociedad, una sociedad contractual,
surgida de un nuevo pacto social; la nueva política, la expresión de un nuevo
soberano, el pueblo, a través de la competición de los que buscan encarnarlo o
representarlo.
Lo radicalmente nuevo no es tampoco la existencia de un nuevo sistema global
de referencias en el que combinan las ideas, imaginarios sociales, valores y
comportamientos que deben configurar al nuevo hombre y a la nueva sociedad. Lo
radicalmente nuevo es la creación de una escena pública cuando había estado
recluido, para irrumpir en plena luz. Una nueva legitimidad –la de la nación o la del
pueblo soberanos-, una nueva política con actores políticos, constituyen conquistar
esa nueva legitimidad.
¿Puede decirse que el nuevo sistema de referencias y las medidas concretas
que él inspira, esté elaborado e impuesto por un grupo social determinado y que este
grupo sea un grupo burgués? Se encuentran ciertamente algunos burgueses pero
sobre todo nobles y patricios, clérigos, profesores y estudiantes, empleados
públicos…; no es una común situación socio-económica, sino su pertenencia al mismo
mundo cultural.
La marcha hacia un sistema social centrado en el individuo y hacia la
democracia representativa no está ligada a una burguesía, sino a mutaciones
culturales y políticas de los grupos dirigentes, y de la sociedad.
La relación entre los actores está regida, por códigos culturales de un grupo o
de un conjunto de grupos sociales. Toda relación social posee un contenido cultural
fundamental: el del imaginario social y político, el de los valores y comportamientos.
O Un tercer problema: la relación entre la revolución hispánica y la Revolución
Francesa. El fondo de la polémica fue el oponer a lo francés, identificado con lo
moderno; a lo español, identificado con lo tradicional. De ahí la invocación a lo
procedentes de España, y el acento puesto en la especificidad de la revolución
hispánica.
La independencia americana es hija de la Revolución Francesa y consecuencia
de la difusión en América de sus principios.
A la Revolución Francesa o a la hispánica, es conceptualmente imposible el
identificar una posición ideológica a un supuesto “espíritu” nacional: ni todo lo francés
es moderno, ni todo lo español tradicional, ni inversamente. Ningún país es
culturalmente homogéneo, es inevitable la heterogeneidad cultural. Sólo, después de
esa etapa, es posible arriesgarse a definir lo que sería en un cierto momento, esa
impalpable y efímera combinación de ideas, imágenes, pasiones y juicios de valor de
los múltiples actores de un país en una época determinada.
¿Por qué el paso a la Modernidad se hizo por vías diferentes en el mundo
latino y en mundo anglosajón? ¿Y cuáles fueron sus consecuencias? Su simultaneidad
y la semejanza de los procesos, a pesar de lo diversas que son las economías y las
sociedades americanas. Todas las regiones de América tienen en común a un mismo
conjunto político y cultural, por tanto habrá que buscar las casualidades primeras.
O Las causas por la que los países europeos han seguido vías diferentes en su
marcha hacia la Modernidad, es necesario examinar las relaciones entre el régimen
político, social y cultural en el siglo XVIII.
´ La victoria del absolutismo y su consecuencia es, el fenómeno clase del siglo
XVIII francés e ibérico. Esta es una salida posible de una vieja pugna que viene de la
Europa Medieval.
´ El Estado Moderno en formación con las instituciones representativas de la
sociedad: la corte en los reinos ibéricos, los Estados Generales en Francia, el
Parlamento en Inglaterra. La presión del estado sobre la sociedad y sobre sus
instituciones representativas se acrecienta en los siglos XVI y XVII en todas partes.
Como consecuencia, a mediados del siglo XVII se producen.
´ Las graves crisis en toda la Modernidad, en Inglaterra, la primera revolución
inglesa; en la Monarquía hispánica, las rebeliones de Cataluña y Portugal y la
resistencia de las Cortes castellanas; en Francia, la Fonda. Al concluir esta crisis; las
relaciones entre el poder real y las instituciones representativas del reino son de tres
tipos: victoria del poder del rey en Francia, victoria definitiva del Parlamento, después
de la segunda revolución en Inglaterra; empate provisorio, statu quo, en la Modernidad
hispánica de los Austria.
A principio del XVIII, con la instalación de los Borbones en el trono de España,
estos tres tipos se reducen a dos. Las Cortes de los reinos de la Corona de Aragón
son suprimidas. Las cortes unitarias de la Monarquía Hispánica, no tienen ni
representatividad ni funciones que le permitan ser un freno al crecimiento del poder
real
´ La corona se esfuerza por imponer y difundir el imaginario absolutista y
prohibir la enseñanza de las prácticas del neo-tomismo español. La Monarquía
hispánica tiende a semejarse cada vez más al modelo político francés. En adelante las
dos áreas políticas del siglo XVIII están claramente determinadas: la primera, la
iglesia, en la que las instituciones representativas del reino han triunfado sobre el
poder del rey; la segunda, constituida por Francia, España y Portugal en las que tiende
a imponerse el absolutismo real. Este condiciona la ruptura revolucionaria de fines de
siglo. El crecimiento del Estado va desplazando las funciones y la competencia de los
cuerpos en la que esta organizada la sociedad. El Estado tiende a pensar su relación
con la sociedad soberano-súbdito. La lucha contra todo poder, contra todos los
cuerpos y con ello ala homogeneización de la sociedad.
´ Paralelo al absolutismo se produce en el siglo XVIII la mutación cultural con
el Iluminismo, se tata pues de un conjunto de mutaciones múltiples en el campo de las
ideas, el imaginario, los valores, los comportamientos. El centro de la victoria del
individuo como valor supremo y como referencia para la composición de las
instituciones. Con esto nace la opinión pública moderna, produciendo la discusión ye l
consenso de los miembros, en sociedades igualitarias, como producto de la razón.
Comienza aquí practicarse la democracia.
Estas mutaciones son ciertamente comunes a toda el área europea, pero sus
consecuencias divergen, en función con su régimen político. De ahí que en el mundo
anglosajón la evolución hacia las instituciones democráticas modernas, sea, al final,
más lentas que en el mundo latino. Sus nuevas formas de sociabilidad y su nueva
cultura se constituyen al margen del ejercicio del poder. En ambos casos están de
acuerdo por ejemplo en la necesidad de una representación ente el Estado, lo que va
a diferir como influyan los acontecimientos es en el imaginario, la visión de la
sociedad; se trata de la traducción práctica de dos imaginarios diferentes.
C
La tesis de Kossok es que las revoluciones americanas son revoluciones
burguesas incompletas porque no alcanzó los aspectos económicos-sociales,
por la debilidad del elemento burgués y por las contradicciones que surgen en la
superestructura política institucional y la base socioeconómica. Fundamente
brevemente esta tesis.
La concepción compartida por los historiadores marxistas sobre la
emancipación anticolonial ha sido una revolución burguesa incompleta, que si bien ha
alcanzado sus objetivos políticos-nacionales, no ha podido hacer lo mismo con los
económicos sociales, este es el núcleo del problema. Las consecuencias sociales y
económicas están inmersas en una revolución incompleta.
Dada la debilidad de los elementos potenciales y burgueses, la determinación
exacta de la investigación de las clases populares adquiere una importancia especial;
resulta más fácil formular que llevar a cabo, existe una deformación militar, causada
por la primacía de los factores externos y la unión de las estructuras sociales de clases
con la diferenciación étnica que surgen de las específicas situación colonial
Hay que tener en cuenta que la nacionalización posterior a la emancipación no
debe concebirse de modo absoluto, sino que precisamente el hecho de que la
revolución de la independencia haya sido incompleta hace que sobre al base de
caracteres socioeconómicos básicos relativamente unitarios se mantenga una
estrecha unión estructural entre las incipientes naciones, de manera tal que las tareas
históricas, las fuerzas motoras y el instrumentario del desarrollo sigue siendo en gran
medida idéntico y por ello se expresan con frecuencia en concordancia temporal.
Una característica simbólica para América Latina, salta a la vista la orientación
cada vez mayor hacia el ejército, que se convierte en un barómetro de la falta de
disposición de la burguesía y la pequeña burguesía de aliarse con los campesinos
indios, los mestizos y mulatos para desbordar revolucionariamente a la oligarquía
conservadora.
Hay que analizar en que medida las dos revoluciones contribuyeron a que la
burguesía se fundiera con la oligarquía latifundista, y con esta base de clases, a que
se constituyera la dictadura, que a su vez promovieron el desarrollo del capitalismo por
medio de una “revolución desde arriba”. A estoy hay que sumarle en qué medida
influyo el capital extranjero ingles y norteamericano y se conjugan con la formación del
capitalismo industrial nacional, al mismo tiempo dependiente y deformado. Esta
formación capitalismo tiene su punto de eje en al fusión de las fracciones de la
burguesía mercantil y la gran burguesía agraria, solo tiene lugar como consecuencia
de tales “revoluciones desde arriba” y como repuesta a la clase dominante a la
“revolución desde abajo”.
En conclusión la burguesía que anteriormente era demasiado débil para
conducir la revolución, cuando alcanza su fuerza objetiva y subjetiva, ya no está
dispuesta a tomar el camino de una revolución consecuente. Para rechazar las más
mínimas exigencias independientes de la clase obrera se sirve de buen grado de las
dictaduras semi-bárbaras de las oligarquías tradicionales. Con ello ya se enunciado en
el siglo XIX la incapacidad histórica de la burguesía latinoamericana para realizar su
propia revolución, para cumplir totalmente con su misión histórica, que habría de
manifestarse completamente en el siglo XX.
C
Halperín Donghi supone que debe desarrollar en tus prácticas docentes
el tema: “La crisis de Independencia”.
Realiza brevemente la transposición didáctica de “Una guerra civil
americana: 1810-1815” y “La guerra colonial: 1817-1823”.
¿Qué entiende Halperín por una Larga Espera?
De las transformaciones profundas que sufre América Española a partir
de que finaliza la guerra colonial, explica:
a)-La militarización;
b)-La ascensión de los propietarios terratenientes;
c)- La hegemonía inglesa.
Los Comienzos de la Revolución de Independencia (1810-1815):
A comienzo de 1810, Napoleón ocupa Andalucía y la Junta Central debió
disolverse. De aquí en adelante no hubo más gobierno legítimo en España. Esta
noticia llego a América rápidamente entre abril y mayo de 1810, en los virreinatos y
otras ciudades esta noticia llegó con temor para las personas relacionadas con la
administración y el comercio español y despertó esperanza en los grupos que desde
1808 estaban esperando la oportunidad de separarse de España. Dentro de estos
grupos estaba los jóvenes abogados, graduados en la Universidad Americana como
Mariano Moreno o españoles como Manuel Belgrano, que estaban influenciados por
las corrientes del Iluminismo conformada por las ideas de Montesquieu, Voltaire y
Rousseau. Sumado a esto estaban los principios de la Revolución Francesa: libertad e
igualdad. También se habían avecinados acontecimientos como la independencia de
los Estados Unidos, como ejemplo de colonia que se pudo independizar de la
metrópolis.
Otros miembros de este grupo revolucionario eran los comerciantes y
propietarios rurales, quienes querían abrir el comercio a todas las naciones.
Una vez conocida la noticia de los hechos que se vivían en España este grupo
comenzó a actuar, en las diferentes colonias se vivían iguales ánimos de
independencia como en Caracas, Buenos Aires, Santiago, Bogotá y México. En estos
lugares citados las autoridades coloniales fueron depuestas con la instauración de
juntas de gobierno. En este movimiento los cabildos tuvieron una gran importancia en
los cambios políticos, considerando que había caducado la legitimidad de los
gobiernos Españoles.
La Primera Guerra de Independencia (1810-1815):
Esta primera etapa de independencia se desarrolla entre la formación de las
Primeras Juntas de Gobierno en América y la Restauración de Fernando VII en el
trono español. A pesar de que España seguía ocupada por Francia, en 1812 se
reunieron en Cádiz una Corte o Congreso Constituyente, que sancionó una
constitución liberal y se organiza el reino con una Monarquía Constitucional.
En 1814, Fernando VII retorna al reino, después que los ingleses expulsan a
los franceses de la península. Se suprime la constitución y las Cortes Liberales y se
implanta nuevamente la Monarquía Absoluta. También se habían planteado sofocar
las rebeliones en América.
En América del Sur, el Virreinato del Perú se convirtió en el centro de las
revueltas contra la corona española. Desde allí partieron tropas que derrotaron la
Junta de chile en 1814 y que disputaron el Dominio del Alto Perú
6
, junto con las tropas
enviadas desde Buenos Aires en 1810. Las guerras fueron permanentes para la zona
del Alto Perú, Salta y Jujuy. De igual modo por un largo tiempo España logro mantener
su dominio sobre todo en el Alto Perú, preferentemente en la zona de Potosí, por la
importancia dada a los yacimientos de plata.
En Venezuela, estaba la Junta de Caracas, liderada por Francisco de Miranda,
se declara independiente en 1811. Este proceso independentista no contó con el
apoyo de las elites criollas, quines quisieron esperar nuevas noticias de España. Este
movimiento tampoco tuvo apoyo popular ni de mulatos ni de negros ni de los llanos del
interior.
La guarnición española llegada desde Puerto Rico derrotó con facilidad a las
fuerzas independentistas, es capturado Miranda y ahora el liderazgo paso a Simón
6
Perú.
Bolívar, éste se fugó a Colombia y una vez vencido se refugió en Jamaica en 1814. La
independencia del norte de Sudamérica había sido sofocada por los españoles.
En cambió en México el levantamiento fue popular, con Hidalgo
7
a la cabeza,
se lleva a cabo una rebelión de campesinos indígenas y mestizos, quienes bajo la
bandera de libertad tomaron la ciudad de Guanacuajo y masacraron a las personas.
Este movimiento tenía unos fines claros: abolición de tributos, confiscación de
propiedades a los españoles y restitución de las tierras a los indígenas.
Los criollos por temor de una masiva revolución apelaron al apoyo español
para reprimir el levantamiento y retomar el orden. En 1811 el ejército español capturó
a Hidalgo y fue ejecutado. Y así solo quedo un movimiento independentista en el sur
de México liderado por José María Morelos
8
, que fue derrotado en 1815. Para logar el
triunfo de los ideales de la independencia fue necesario convencer a los criollos
asustados por las amenazas que sentían a sus fortunas, de que el orden social no
sería alterado en su contra.
Los libertadores en Sudamérica (1815-1825):
Para 1815, todos los movimientos independentistas surgidos en 1810, fueron
sofocados, salvo el caso de Buenos Aires, que permanecieron libres de España. Para
1814, se habían expulsado el dominio de la metrópolis de Montevideo, en el norte con
los esfuerzos de Salta y Jujuy bajo el líder Martín Güemes. Después de muchas
disputas en el periodo que comprende desde 1810 a 1815, en Tucumán se abre el
Congreso Constituyente de las provincias Unidas en 1816, su principal propósito era
la constitución pero se terminó declarando la Independencia el 9 de Julio. Paraguay ya
era independiente desde1811, y la Banda Oriental bajo el mando del Gobernador
Artigas, se opuso al gobierno de las Provincias Unidas.
Pero la suerte de la independencia corría por el lado de la Banda Oriental ya
que los españoles estaba asentado y avanzando desde Bolivia y Chile. Ya las fuerzas
de Güemes en dos oportunidades 1817 y 1821 habían frenado a las tropas, pero
necesitaban un bloqueo desde el Atlántico.
San Martín
9
se encargó de atacar a los españoles primero en Chile y desde allí
fue a Perú para la derrota definitiva. Se organiza el cruce de la Cordillera de los Andes
con el ejército de liberación. Luego de las batallas de Chacabuco y Maipú los
españoles son derrotados y en 1818 se declara la independencia de Chile. Dos años
después se comienza la libertad de Perú.
7
Párroco del pueblo de Dolores.
8
Sacerdote.
9
San Martín: militar de carrera, formado en España y desde 1812 servía en el ejército independentista.
En 1820 estalla en España una revuelta encabezada por el general Riego, a
quien Fernando VII le había encomendado sofocar las revueltas americanas. El nuevo
gobierno dicto una constitución que sofocó a los criollos del Perú, por ello comenzaron
a pensar en separarse de España, además temían a las rebeliones de las mazas
indígenas y mestizas, recordando lo que sucedió cuarenta años antes con la rebelión
de Túpac Amaru.
Venezuela, Colombia, Ecuador y Bolivia: Simón Bolívar.
En 1816 Bolívar regresa de Jamaica y comenzó a formar un ejército de
liberación para el Norte de Sudamérica. Recibió ayuda económica del extranjero,
también fue apoyado por los del llano del interior de Venezuela, liderados por Antonio
Páez. Con esto Bolívar decide enfrentar primero en Bogotá a las tropas españolas,
estos sufren la derrota en la batalla de Boyacá en 1819. La expulsión de los españoles
del territorio colombiano y venezolano e incluso de Caracas, comprende el período de
1820-1822. En el 1822 entra en Quito y declara la independencia de La Gran
Colombia: Venezuela, Colombia y Ecuador.
Luego en Guayaquil se une a San Martín, éste se retira de la batalla y toma el
curso de la independencia Bolívar, quien culmina la independencia de en las sierras
del Perú y en el Alto Perú. En agosto e 1824 Antonio de Sucre, segundo de Bolívar,
derrotan a los españoles en Ayacucho. En 1825, Sucre Vende a los realistas en el Alto
Perú y declara la independencia de Bolivia.
Así llegamos al fin de la lucha por la independencia d América del Sur.
Fin de las Guerras de Independencia (1815-1825):
Independencia tardía: México y América Central (1815-1823):
Entre 1815 y 1820, el ejército restauró el poder español en México, apoyado
por la elite mexicana, que temían las insurrecciones populares. Como ocurrió en el
caso de Perú, la instalación en España en 1820 de un gobierno liberal movilizó a las
elites mexicanas. Algunas medidas de constitución liberal española irritaron a éste
grupos de elites, quienes reaccionaron de inmediato.
Todo esto desemboco en la independencia de México en 1821, donde también
rompen vínculos con España la Capital General de Guatemala, que dependía de
México y abarcaba toda América Central, en 1823 se independiza de México.
Independencia de Brasil:
Esta independencia no tuvo matices de guerras dramáticos, sino que fue un
progreso gradual de ruptura con de la colonia con la metrópolis. Como centro del
Imperio portugués, Brasil gozaba del comercio exterior, antes inexistente debido al
comercio de Lisboa. Todo comenzó cuando en 1814 inglese expulsan a los franceses
de Portugal, permitiendo el regreso de la monarquía, de igual modo Juan VI decisión
quedarse en Brasil.
En 1821, una revolución liberal impuso una monarquía constitucional, el rey
Juan VI debió retornar a Portugal, dejando en Brasil su hijo Pedro. Este gobierno
liberar quería devolverle a Brasil el status que la colonia tenía para 1808, para ello
designaron gobernadores militares para cada provincia con grandes poderes, que
respondían a las órdenes de gobierno de Lisboa.
En el gobierno brasileño existían dos fracciones: una portuguesa, que sugería a
Pedro abandonar Brasil y otra pro-brasilera, que instaba al regente a permanecer en
Brasil y cortar los vínculos con la metrópolis. Pedro decidió por la última opción
creyendo que una ruptura violenta implicaría la perdida de la influencia portuguesa en
Brasil. En 1822 Pedro declara la Independencia de Brasil, también en el ’22 se
sanciona una constitución que lo proclama primer emperador de Brasil, conocido como
Pedro I.
Una Larga Espera: Una vez culminada la guerra de independencia en 1825,
desde las ruinas que esto había ocasionado en lo económico, político y social, se
esperaba que surgiera un nuevo orden, que se esperaba desde le comienzo de la
lucha por la independencia.
Pero este nuevo orden se hizo esperar 25 años y es a esto lo que Halperín
denomina “Una Larga Espera”, las primeras explicaciones se buscan en al herencia
que ha dejado la guerra y por ende las causas de esta desconcertante demora.
a)- Militarización:
No hay sector de la vida hispanoamericana que no haya sido tocado por la
revolución, la más visible de sus consecuencias fue la violencia. La guerra de la
independencia, se transformó en un relato de sangre y horror. La violencia popular
anónima e incontrolable es invocada por unos y por otros como responsable única de
los errores.
Esta violencia llega a dominar la vida cotidiana y aquellos tiempos coloniales en
los que se podía recorrer Hispanoamérica casi vacía de armas, ha quedado a tras:
luego de la guerra es necesario difundir las armas por todas partes para mantener un
orden interno; así sobrevino la militarización a la lucha.
Pero esta militarización es un remedio costoso e inseguro, para lograr
solucionar el problema, porque: los jefes de grupos armados comienzan a
independizarse de quienes los convoco y organizó como ejército. Estos para conservar
su lugar de poder deben mantener a los cuerpos de soldados satisfechas, esto
significa un gasto en armas, que implica el uso de las rentas del Estado.
Otro tema es que las repúblicas llegan a su independencia con una gran
cantidad de cuerpos de oficiales y por el miedo de un levantamiento armado no se
animan a deshacerlos, pero el tema es que para pagarlos deben recurrir a la violencia.
Unida a los ejércitos que posee el Estado están las milicias rústicas, reunidas
para mantener el orden local; estas más cercanas al poder de las estructuras
regionales, son menos costosas, comienzan sus ingresos en la lucha política
expresando la protesta de las poblaciones agobiadas por el peso del ejército regular; a
medida que se internan en esa lucha se hacen también ellas más costosas.
Los nuevos estados suelen gastar más de lo que sus recursos permiten, y ello
sobre todo porque es excepcional que el ejército consuma menos de la mitad de esos
gastos. La imagen de una Hispanoamérica prisionera de los guardianes del orden
comienza a difundirse.
Solo en parte puede explicarse la hegemonía militar como proceso que se
alimenta a sí mismo, y su perduración como una consecuencia de la imposibilidad de
que aquellos que no poseen armas, desarmen a los que tienen las armas.
La gravitación de los cuerpos armados surgidos en la época de la
democratización de la vida política y social hispanoamericana, comienza sin duda por
ser un aspecto de esa democratización, pero pronto se transforma en una garantía
contra una extensión excesiva de ese proceso: por eso aun quieren deploran algunas
de las modalidades de la militarización hacen a veces poco por ponerle fin.
La Ascensión de los Propietarios Terratenientes:
La guerra, facilito el debilitamiento del sistema de castas, que creaba
posibilidades nuevas, en las filas realistas más que en las revolucionarias. Este
proceso se da también allí donde la fuerza militar son expresión directa de los
poderosos en la religión, pero aquí el cambio se vincula más bien que con la
ampliación de los sectores dirigentes a partir de las viejas elites urbanas con otro
desarrollo igualmente inducido por la revolución: la pérdida de poder de éstas frente a
los sectores rurales.
La revolución introducía un nuevo equilibrio de poder en que la fuerza del
número contaba más que antes, este debía favorecer a la rural, en casi todas partes
abrumadoramente mayoritarias. Y como consecuencia de ello, a los dirigentes
prerrevolucionarios de la sociedad rural: los episodios revolucionarios más radicales
pueden llamar error en la medida en que hagan suponer que en el campo ocurrieron
en esta etapa cambios radicales y duraderos del ordenamiento social. En casi todas
partes no había habido movimientos rurales espontáneos, y la jefatura seguía, por
tanto, correspondiendo a los propietarios o a sus agentes instalados al frente de las
explotaciones; unos y otros solían dominar las milicias organizadas para asegurar el
orden rural.
En algunas zonas la etapa revolucionaria esa hegemonía no desaparece, los
resultados de la radicalización revolucionaria son efímeros, en la medida en que ésta
sólo preside la organización para la guerra; la reconversión a una economía de paz
obliga a devolver poder a los terratenientes.
Sin duda, no pueden hacer otra cosa si quiere que la economía de sus
provincias vuelva a ofrecer rápidamente saldos exportables, pero su decisión muestra
muy bien de qué modo aun los jefes de los más radicales movimientos rurales
debieron colaborar en la destrucción de su propia obra. Otros hicieron con celo, desde
que descubrieron las ventajas personales que podían derivar de dirigir la
reconstrucción del orden social.
Sin duda, la revolución no había pasado por esas tierras sin provocar bajas y
nuevos ingresos en el grupo terrateniente. Pero han tenido otras consecuencias más
importantes: es el eterno sector terrateniente, al que el orden colonial había mantenido
exposición subordinada, el que asciende en la sociedad posrevolucionaria. Frente a él
las elites urbanas no sólo deben adaptarse a las consecuencias de ese ascenso: el
curso del proceso revolucionario las ha perjudicado de modo más directo.
Además los ha empobrecido: la guerra devora en primer lugar las fortunas
muebles, tanto las privadas como las de las instituciones cuya riqueza, es gozada
sobre todo por los hijos de la elite urbana. Los consulados de comercio, se transforma
en intermediarios entre los comerciantes y un poder político de exigencia cada vez
más exorbitantes, cuya agresiva mendicidad es merecida por encima de todos.
La guerra, además, consume desenfrenadamente los ganados y frutos de las
tierras cruzadas. Pero aún así deja intacta la semilla de una riqueza que podrá ser
reconstruida: es la tierra, a partir de la cual las clases terratenientes podrán rehacer su
fortuna tanto, más fácilmente porque su peso político se hecho mayor.
Pero la revolución no solo priva a las elites urbanas de una parte de su riqueza,
sino que despoja de poder y prestigio al sistema institucional con el que sus elites se
identificaban, y que hubiera querido dominar solas, sin tener que compartirlo con los
intrusos peninsulares favorecidos por la Corona. La victoria criolla tiene aquí un
resultado paradójico: la lucha ha destruido lo que debía ser el premio de los
vencedores, los poderes revolucionarios no sólo han debido reemplazar el personal de
las altas magistraturas, colocando en ellas a quines les son leales; las ha privado de
modo más permanente de poder y prestigio, transformándolas en agentes
escasamente autónomos del centro de poder político.
La Hegemonía Inglesa:
Esta es, el dato dominante en el mundo en el que se mueve Latinoamérica.
Afirmada vigorosamente durante la guerra de la independencia, esa hegemonía se ha
de consolidar en los años posteriores a 1815, en los que, sin embargo, no faltan
tentativas de reconciliación de la Hispanoamérica revolucionaria y la Europa
restaurada.
La intransigencia de España y la debilidad de las monarquías continentales los
frustran; Gran Bretaña tiene ahora, como integrante de plano derecho de la Europa de
restauración, una situación envidiable; más que nunca los revolucionarios se disputan
su buena voluntad, de la que depende su propia supervivencia. La diplomacia británica
se deja adular y utiliza su posición para consolidar los intereses de sus súbditos,
amenazados, luego de 1815. Por una ola de impopularidad creciente. En la década
siguiente va a consolidar aún más esa situación privilegiada.
En ese momento la hegemonía de Inglaterra se apoya en su predominio
comercial, en su poder naval, en tratados internacionales. Pero se apoya también en
un uso muy discreto de esas ventajas: la potencia dominante, su poderío político,
mercantil y que no desea participar más profundamente en la economía
latinoamericana, arriesgando capitales de los que no dispone en abundancia, se fijan
objetivos políticos adecuados a esa situación.
En primer lugar no aspira a una dominación política directa, que implicaría
gastos administrativos y la comprometería en violentas luchas de fracciones locales.
Se proponen dejar en manos hispanoamericanas, junto con la producción y buena
parte de comercio interno, el costoso honor de gobernar esas vastas tierras. No quiere
decir, que no tengan puntos de vistas muy firmes, ni que se inhiba de hacer sentir su
poder para imponerlo. Pero en cuanto a esto, hay que tener en cuenta ante todo que
los esfuerzos británicos por imponer determinadas políticas serán siempre limitados: a
falta de rápidos éxitos suelen ser abandonados, dejando en situación a media
incómoda a quienes creyeron contar incondicionalmente con el apoyo de Gran
Bretaña. No hay que olvidar, las aspiraciones políticas de la misma en Latinoamérica,
que están definidas por el tipo de interés económico que la vincula con estas tierras.
Su política es solo muy ocasional, una extremada cautela es el rasgo
dominante de una política así concebida. Esta cautela explica la preferencia inglesa
por el mantenimiento de la fragmentación política heredada de la revolución, que suele
atribuirse al deseo de debilitar a los nuevos estados. Por el contrario, cada vez que
una reorganización política en unidades más vasta pareció posible, ésta contó con el
beneficio británico.
Inglaterra no tenía motivos para temer la creación de unidades políticas más
vastas, que ofreciera a su penetración comercial áreas más solidariamente pacíficas.
Tenían en cambio motivos para temer que esos proyectos fuesen irrealizables, que su
último fruto fuese la anulación de los esfuerzos por imponer algún orden a la unidades
más pequeñas en que espontáneamente se había organizado la Hispanoamérica
posrevolucionaria.
Esa política prudente explica que la hegemonía inglesa haya podido seguir
consolidándose cuando algunas de sus bases comenzaron a flaquear. Pero, pese a la
multiplicación de conflictos locales, el influjo ingles, que en líneas generales no
combate, sino apoya a los sectores a los que las muy variadas evoluciones locales
han ido dando el predominio, es a la vez favorecido por éstos.
C
Señala las causas de la guerra de Secesión y explica a que se llamó la
Reconstrucción.
Para el año 1860 ya se habían alcanzado puntos de ruptura. Las elecciones de
un presidente absolutamente contrario a la esclavitud, Abraham Lincoln, de Illinois, en
noviembre de ese año, convenció a los dirigentes del Sur que la unión ya no
representaba sus intereses. El Estado de Carolina del Sur promulgó una ordenanza de
secesión el día 20 de diciembre y antes de que Lincoln asumiera el poder en 1861,
seis estados ya habían hecho lo mismo. En febrero de ese año formaron una nueva
república del sur: Los Estados Confederados de Norteamérica. Impacientes por
deshacerse del Norte, atacaron el fuerte Suéter, en la bahía de Charleston, obligando
a rendirse el 13 de abril de 1861.
Sin embargo, los Estados del Norte y el gobierno de los Estados Unidos,
resueltos a conformar el sistema político al que atribuían gran parte del éxito de los
últimos ochenta años, decidieron sofocar la rebelión por la fuerza. Esto llevó a los
Estados del Alto Sur, encabezados por Virginia, a unirse a la Confederación y Estados
Unidos se sumergió en una gran guerra civil.
El Norte tenía grandes ventajas; era tres veces más rico que el Sur, y su
industria manufacturera era diez veces mayor y las relaciones entre las naves
mercantes era de nueve a uno. También era superior en la cantidad de hombres
reclutados para la guerra
10
. Pero, el Sur tuvo suficientes recursos como para aplazar la
10
EL Norte: 2.200.000 hombres y el Sur 800.000 hombres.
derrota durante cuadro años e incluso, estuvo muy cerca de la victoria. Solo le bastaba
quebrantar la voluntad de los del Norte para poder continuar. En cambio estos últimos
tenían que reconquistar cada pedazo de tierra del Sur. Fue una lucha muy estrecha.
Lincold emergió como una gran presidente, capas de convencer la mundo de
que esta guerra era para asegurar la supervivencia de la democracia y la abolición de
la esclavitud. Finalmente fue la estrategia norteña del desgaste, junto a la intensa
propaganda, la que derroto al general Lee con sus tropas del Sur. Tras la “marcha
hacia el mar”, a trabes de Georgia del general Sherman y la sangrienta campaña del
General Grant en Virginia, en los año 1864-1865, el sur quedó convertido en un
desierto, con la mitad de sus ejércitos muertos en el campo de batalla: al final
prevaleció la superioridad de las fuerzas del Norte. La Unión se mantuvo, y la
esclavitud, la causa inmediata de la guerra, fue abolida.
La victoria del Norte no fue un triunfo con objetos políticos y sociales de la
unidad emancipadora, sino también para la modernización económica. El Norte ganó
la guerra porque su economía moderna podía movilizar mayores y mejores recursos
que el Sur agrícola.
La Reconstrucción: La guerra debilitó a las clases gobernantes del Sur y liberó
su fuerza laborar, removiendo de este modo el principal obstáculo para el triunfo del
capitalismo con mano de obra competitiva libre.
Entre 1825 y 1910, la economía norteamericana creció en una tasa promedio
anual del 1,6 % per capita. La mismo tiempo, la población se duplicaba cada
veintisiete años, dando a los Estados Unidos la tasa de crecimiento económico más
rápida del mundo. Lo que más aportó fue el crecimiento de la producción agrícola. La
incorporación de las tierras vírgenes del Oste, el aumento de la mecanización y el uso
de los fertilizantes y de nuevas variedades de algodón, maíz y trigo, así como un
manejo agrícola más eficiente, hicieron de los Estados Unidos el primer productor
agrícola del mundo.
También se llevaron a cabo avances en el transporte entre 1790 y 1840, que
redujeron los costos y crearon nuevos mercados para los productos agrícolas. Debido
a la Revolución Industriales, se implementaron en la gran extensión del país los
ferrocarriles, que tuvieron gran importancia en el desarrollo económico del país.
Todos estos factores llevan en el siglo XX a la industrialización de los Estados
Unidos.

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