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Un Último Trago

Turno 1.
Viernes 19 de Mayo, año 2525 d.m. - 8:00 a.m. Puerto de Burtack

Arthur, el conocido tabernero de Burtack de la famosa taberna “Garganta de Dragón” se


encontraba en su respectivo local limpiándolo para poder recibir a sus clientes en un
nuevo día. <<<Ojala hoy se presente un buen día para el negocio>>> pensaba mientras
que con un movimiento delicado y firme de la escobilla lograba desplazar toda la
suciedad que yacía en el suelo.

De pronto sus pensamientos se ven interrumpidos por el tintineo que producen las
campanillas de la puerta indicando que un cliente ha entrado.

-Aun no hemos abierto, por favor vuelva más tarde- Dijo Arthur sin voltearse para ver
quien entraba. Luego el tintineo de las campanillas volvió a sonar, y Arthur esta vez se
voltea - Por favor vuelva más tarde o acaso no ha visto el…- De pronto se interrumpe.

-¿Qué acaso esa es la manera de recibir a los amigos? -Dijo un misterioso sujeto de
cabello rubio, ojos marrones y piel clara, además estaba cubierto con una capucha de
color oscuro que cubría toda su demás vestimenta.

-disculpadme mi amigo, pensé que eras otro más de esos borrachos que se embriaga
desde la mañana- Dijo Arthur bastante sorprendido con la llegada de aquel sujeto.
-Que te servirás hoy Damián- Dijo el tabernero mientras se acomodaba en su habitual
lugar de trabajo.

-Hoy sírveme uno de tus mejores tragos,- Respondió el aludido con una leve sonrisa en
el rostro- y cuando digo el mejor, es el mejor mi amigo.

Damián a pesar de que no tenía muchos amigos en el puerto, debido a su profesión de


mercenario, consideraba a Arthur como uno de ellos, ya que solía frecuentar la Taberna
“Garganta de Dragón” para pasar un buen rato charlando con el tabernero. Sin embargo
también solía asistir para ahogar las penas del pasado que lo habían perseguido durante
el último tiempo.

-Bueno mi amigo, ¿y que estamos celebrando hoy?- pregunto Arthur a Damián mientras
que limpiaba una empolvada botella de vino.- ¿Acaso has realizado alguna nueva
misión con éxito?,¿o has conocido a alguna hermosa doncella que te hace estar en las
nubes?, vamos mi amigo sabes que entre nosotros no hay secretos.

Era verdad, Damián le había confiado a Arthur alguno de sus más oscuros secretos del
pasado, ya que sabia que el tabernero era una buena persona que siempre daba buenos
concejos a quienes acudían a él. Sin embargo esta vez Damián no estaba celebrando
ninguna misión con éxito, ni menos haber conocido a alguna hermosa doncella, si no
que mas bien celebraba el hecho que ya había tomado la decisión de alistarse a las filas
de defensa del continente de Keraven y este hecho le enorgullecía el alma por el
significado de su trascendencia.
__________________________
- Reto Rolero: Ademas de narrar tu turno te reto a describir uno de tus más oscuros
recuerdos de una misión realizada como Mercenario en los puertos de Burtack. Podrás
ganar hasta 100 puntos de experiencia.
- Además revisa tus MP antes de narrar tu turno, encontraras informacion adicional

- ¡Hoy celebramos que sigo vivo!, ¿acaso te parece poco?- Respondió Damián y ambos
intercambiaron una pequeña carcajada.

-Bien, celebremos entonces que sigues vivo, pero mientras te tomas esta copa me
contaras como ha ido el ultimo trabajo- Arthur llevaba recopilando las historias que
Damián le contaba sobre su propia vida, se consideraba a si mismo un escritor frustrado
y se deleitaba reuniendo información sobre los aventureros que tenían por costumbre
visitar su taberna. Aunque con Damián además, había encontrado una gran amistad.

-Tengo una mejor propuesta- Dijo Damián con una sonrisa en la boca -Te narrare mi
ultima aventura, mientras devoro el desayuno que estas apunto de invitarme.

Arthur se esmero en preparar un par de huevos con una lonja de cerdo a la plancha,
Damián aprovecho aquel momento para organizar las cosas en su petate y comprar en la
tienda de suministros un rollo de papel y tinta suficiente, extrayendo un poco para su
propios asuntos y ofreciendo la mayoría a Arthur como regalo. Luego ambos se
sentaron en una mesa preparada por Arthur con un suculento desayuno, cuyo olor atrajo
a algunos curiosos por las ventanas de la taberna.

-Parece que las cosas por aquí no han cambiado- Dijo Damián mientras se llevaba un
trozo de pan a al boca. -Allí afuera la extrema pobreza sigue azotando a esta ciudad-.

-No creo que cambie mucho en los próximos años, las cosas fueron así muchos años
antes de que tu entraras por esa puerta, y seguirán siéndolo antes de que esa misma
puerta ya no pueda abrirse mas.- Arthur era un hombre bastante escéptico, y aunque
Damián no era precisamente optimista, mantenía una cierta esperanza respecto a la
humanidad.

-Creo que recuerdas al barco que arribó hace unas cinco semanas, aquel que traía en
su mayoría a comerciantes Driscanos.- Damián había pasado directamente a la historia,
ahora tenia una vos completamente informal, había dejado aquel tono cariñoso que
mantenía cuando hablaban de cosas en confianza, el matiz de su voz era mas duro, mas
solemne.

-Algunos de ellos estuvieron organizando un viaje por tierra hacia el Puerto de Lud-
Veria. Lo cual llamo la atención de algunos cuantos en puerto Burtack. ¿Por que por
tierra cuando en barco es mucho mejor? Los Driscanos respondían a estas preguntas
aduciendo que pretendían fundar una ruta comercial entre las poblaciones de la isla,
para llevar suministros a lo largo de toda la Isla.- Damián hizo una pausa para seguir
comiendo, lleno la copa con un poco de vino y paso de un trago la comida, entonces
continua.

-¿Ruta comercial? En el centro de la isla no hay ninguna ciudad importante, ni


siquiera un pueblo de más de 500 habitantes ¿A quien pretendían vender los
suministros? Los elfos obtienen lo que quieren en los puertos y no estarían dispuestos a
admitir caravanas por medio del bosque. Los Elfos del bosque profundo atacarían y
matarían a todos los miembros de las caravanas. Los Enanos puede que se
beneficiaran de aquello, pero ya tienen sus propias caravanas hacia el puerto de Lud-
Veria, creo que así sacaran un mejor precio que vendiendo sus cosas a los
Driscavianos.- Arthur empezaba a comprender lo que Damián quería decirle, las cosas
alrededor de aquel viaje terrestre no tenían mucho sentido.

-Pero nada de aquello era tan sospechoso como la recompensa que prometían a los
mercenarios encargados de la seguridad de la caravana. Mil monedas de oro, por
acompañar la caravana hasta el puerto de Lud-Veria.- Damián miro fijamente la cara
de Arthur, ambos comprendían lo que aquella cantidad significaba.

-No me gustaba la idea, pero aquel dinero era suficiente para calmar mis dudas, no
podía dejar de intentarlo- Damián llevo otro bocado a su boca y continuo hablando
mientras masticaba un pedazo de cerdo. -Lo que mayor curiosidad me planteaba era
por que querían tanta seguridad? ¿De que tenían miedo? Ciertamente están ocurriendo
cosas extrañas en la isla, algunas criaturas indeseables están un poco mas activas que
de costumbre, pero dime tu si no es extraño organizar una partida de seis hombres para
cuidar de una caravana de cuatro, con dos cajas y una jaula solitaria.-.

-¡Seis!- Arthur no pudo evitar lanzar un pequeño grito de incredulidad. -Si que es
extraño. Pero ¡continua!... no dejes que te distraiga.-

-Salimos de Burtack hace tres semanas, las cosas fueron bastante normales, de hecho el
viaje fue muy aburrido. Una sola noche escuchamos los aullidos de unos lobos en la
lejanía, dos noches después habíamos casado a la mitad de la manada y teníamos sus
pieles secando al rededor de las hogueras.- En aquel momento Damián hizo una pausa
que dio un matiz de suspense a su narración.

-Pero cuando llegamos a los alrededores del bosque niebla todo fue muy extraño. Los
cuatro Driscavianos estaban especialmente recelosos y nos obligaban a hacer guardias
de dos personas todas las noches. Un día decidieron no avanzar y quedarse en un
descampado acampando, en horas de la tarde se adentraron en el bosque niebla,
supuestamente de caza. No permitieron que ninguno de los seis hombres que habían
contratado les acompañásemos. Volvieron muy tarde en la noche y encerraron algo que
no pudimos ver en la jaula que traían, a partir de aquel momento avanzamos sin
descanso, como huyendo de algo o de alguien.- Damián se fijo en los ojos de Arthur que
estaban abiertos como platos. El tabernero no veía el momento de sentarse en su
escritorio para poner todo aquello por escrito, era una de las mejores historias que
Damián había contado en mucho tiempo y todavía no terminaba.

-Aun no se que llevaban encerrado en la jaula, pero puedo hacerme una idea. Mas
tarde, unos tres o cuatro días después nos vimos asediados por un grupo de cazadores
Zerectar. Los Elfos profundos se mostraron feroces y traían sus vestimentas de guerra.
Cinco días después fue imposible eludirles y tuvimos que luchar contra ellos.
Afortunadamente eran solo un grupo de avanzadilla y pudimos rechazarles con algunas
bajas. Rápido, sin tiempo para nada mas, emprendimos una huida precipitada.- Damián
hizo de nuevo una pausa, esta fue aun mas prolongada, tanto que por poco logra
desquiciar a Arthur, pero en el justo momento en que la expectativa no podía aguardar
mas, continuo su relato.

-Llegamos a Lud-Veria hace siete días, los Driscavianos suponían que los elfos no nos
atacarían allí y estaban en lo cierto. Llegamos a altas horas de la noche y tenían
dispuesto para nosotros un gran almacén en la línea del puerto. Allí pudimos descansar
por fin, todos cayeron rendidos. Yo me desperté en medio de la noche y pude escuchar a
los Driscavianos hablar, por lo visto robaron a un par de mujeres elfas de los Zerectar
y las llevaban en la jaula. Hacían cabalas sobre si los Zerectars atacarían en el puerto,
pero uno de ellos insistía en que no se arriesgarían a una guerra contra los humanos.
Para cuando tuvieran fuerzas suficientes, ellos ya estarían muy lejos. Y así fue, al día
siguiente a primera hora se nos fue pagado el importe, había allí reunidas seis mil
monedas de oro y se nos dio una bolsa con mil monedas a cada uno.-Damián pareció
aquí un poco abatido, su cara denotaba cierta pena al contar esta parte del relato.

-¡Mil monedas de oro!- Arthur había quedado perplejo ante la confesión de su amigo,
mil monedas de oro era desde luego una fortuna que no se veía por aquellas zonas.
-Pero como puedes pedirme que te invite al desayuno, maldito tacaño, ¡ahora eres
rico!-.

-Lo fui, supongo.- El comentario había desencajado completamente a Arthur que paso
de la euforia a la impávidad en un abrir y cerrar de ojos.

-No pongas esa cara, sabes que no podía quedarme con ese dinero. Mate a algunos
Zerectar por ese dinero, era un dinero que no merecía. así que compre un caballo y
tome el camino de vuelta. Supuse que moriría en mi travesía, pues los Zerectar habrían
puesto precio a mi cabeza y a todos los que me acompañaban. Pero la buena fortuna
me guió y llegue al mismo lugar en el que los Driscavianos entraron en el bosque, me
adentre un par de kilómetros y deje en un altar improvisado la bolsa con las monedas.-
Arthur parecía recobrar el aliento en aquel momento, de alguna forma entendía que era
lo correcto, aunque la parte de su personalidad que había vivido mas de cincuenta años
de trabajo y necesidades se resistía a la idea de abandonar aquel dinero.

-Estoy seguro que en la última parte de mí recorrido los Zerectar me seguían, puede
que solo sean especulaciones mías, pero creo que sabían de mi arrepentimiento... y en
cierta forma de mi "inocencia". Creo que me han dejado vivir. Damián hizo una larga
pausa, termino lo poco que quedaba en su plato y culmino diciendo...

-así que hoy celebramos Arthur, que sigo vivo para intentar encontrar el verdadero
camino, a través de esta miserable vida.-.

Un par de horas mas tarde Damián se dirigió al centro de la plaza a escuchar lo que el
alcalde tenia que decir, dispuesto a continuar aquel camino, sin ninguna idea de donde
podría llevarle.

Turno 2
10:00 a.m. aproximadamente.

Una gran multitud comenzó a aglomerarse en la plaza central alrededor de un pequeño


escenario para oír lo que el alcalde tenia que decir. Pasaron unas cuantas horas de espera
antes que Estirmenk Kaladriel se dignara a aparecer, y así tras subir al escenario
comenzar el comunicado con una voz profunda y ronca que era posible escuchar en todo
el lugar…

<< Ciudadanos de Burtack, os pido disculpas por mi atraso, pero el tema que me atajaba
era de suma importancia… - El rostro del alcalde tomo un aire completamente serio, y
cuando la pausa parecía insoportable para los oyentes, Estirmenk prosiguió- … Les he
mandado a llamar para informarles que el paladín oscuro ha sido visto en las Praderas
de Ismen en el continente de Keraven, -Hubieron exclamaciones de asombro en todo el
lugar- nos llego información que junto a unas tropa de Trolls y Orcos ha atacado y
asesinado a un campamento de refuerzos del reinado de Ranstrom…. –Poco a poco
comenzaron los murmullos dentro de la multitud, pero estos cesaron cuando el alcalde
prosiguió el comunicado- …Es por ello que hemos tomado la decisión que los guerreros
que reclutemos en las islas de Mardrick serán enviados al reinado de Ranstrom… Todo
aquel que quisiese alistarse tendrá plazo hasta 2 días más, y podrá hacerlo en cualquiera
de las dos capillas o en el cuartel central… Por mi parte ahora me dirigiré a la Torre
Atalaim para resolver más asuntos al respecto, por favor no se alarmen aun ya que
estamos haciendo todo lo que esta en nuestras manos…. que los dioses del bien nos
bendigan, hasta luego…>>

Al terminar su discurso Estirmenk se encamino en dirección a su casa central. Tras ello


la multitud comenzó poco a poco a dispersarse para volver a sus respectivas
ocupaciones, y alguno que otro gentío se quedo comentando el tema…

<<El paladín Oscuro… tanto problema que puede causar un solo individuo>> pensó
Damián mientras comenzaba a alejarse de la plaza. <<Será mejor ir a comentar de esto
con Arthur, veamos que piensa el tabernero sobre ello>>

00:00 a.m. Sábado 20 de Mayo.

Damián había pasado casi todo el día junto a su amigo Arthur, últimamente disfrutaba
mucho conversar con el tabernero y siempre que se tenia tiempo libre Damián prefería
pasarlo en la taberna…

-…Arthur no insistas por favor… ya te e contado bastante historias por el día de hoy –
Dijo Damián en un tono que reflejaba las tantas copas que se había bebido durante el
día…

-Vamos mi amigo, cuéntame solo una más para poder irme a dormir en paz. –Le insistió
Arthur con un leve golpecillo en el hombro.- al menos terminar aquella historia de
cuando… -De pronto sus palabras se vieron interrumpidos por el tintineo del las
campanillas, de la puerta entro una silueta encapuchada y se sentó en una de las muchas
mesas.

-Calley el local se encuentra cerrado, por favor volved mañana. –Dijo Arthur al
individuo que acababa de entrar.

El encapuchado con un delicado movimiento se retiro la capucha, dejando caer su negra


cabellera por sus mejillas y revelando así sus verdes ojos esmeraldas… ella… era una
muchacha de no más de 18 años, su belleza dejo boquiabierto a Damián, pero este
rápidamente recobro la compostura.

-Vamos sírvele algo de beber que yo pago, -Dijo Damián educadamente al recordar que
la joven vivía en las calles de Burtack. Y como era de olvidar una belleza tan particular-
déjala que termine el trago y que luego se retire.

Damián mantuvo su atención en la muchacha, la contemplo durante largos minutos


hasta que esta termino de beber su jarra… luego de ello la joven se acerco y les
agradeció con una leve reverencia, tras eso salio del local…

- Una Linda joven… lastima sea tan pequeña –Dijo Damián tras un suave suspiro.- Pero
en fin, creo que no me queda mas que irme a descansar… hasta mañana Arthur.

-Hasta mañana mi buen amigo, y espero te animes a seguir con tus relatos –Se despidió
el cantinero.

Tras esto Damián salio del local, y ya en las afueras vio a la muchacha a unos cuantos
metros, la cual se encontraba junto a otro individuo.

<<CUIDADO>> Escucho gritar a la joven, luego percibió el sonido silbante de una


flecha, la cual termino incrustada a unos cuantos metros de el…

Rápidamente comenzó a buscar de donde venían los ataques, y en ello no demoro


mucho ya que a la vista se encontraban cuatro orcos los cuales rodeaban a la muchacha
con aquel otro sujeto…

-¡¡ORCOS!! –Les grito Damián para advertirles que se prepararan para la batalla…

Damián tenía la opción de escapar y no involucrarse en la pelea, pero ello significaría


una puñalada en su propia alma…

_______________________________
-Experiencia: En tu turno anterior te llevas los 100 puntos de experiencia y 20
adicionales por la excelente narración. total 120 exp.
-Combate: En tu siguiente turno deberás narrar tu entrada en combate, podrás planear
una estrategia y describir como se siente tu personaje en aquella situación. (No
narraras ningún ataque aun).
-Enemigos: 4 Orcos

-Escenario: Ver situación del combate en Escenario de combate.

<<¿ORCOS? ¿en Burtack? Hace por lo menos 5 años que no recuerdo una incursion
como esta... las cosas se precipitan mas rapido de lo que yo creia, estos problemas me
los esperaba en Keraven, no a las puertas de mi casa.>>

Damian se perfilaba con completa comidad, todos sus movimientos eran fluidos,
estudiados, suaves, seguros. Un par de pasos adelante. Mientras su mano izquierda se
hechaba hacia atras para agarrar el arco, sostenido en la espalda por un nudo corredizo.
Damian conocia de memoria el cabo que tenia que tirar para que el arco se deslizara con
libertad y tomarlo.
El brazo derecho se hecho hacia atras por el otro lado y con rapidez deslizo la tapa del
carcaj, dos dedos prestos tantearon el penacho de una flecha y la llevaron con velocidad
hacia adelante, depositandola la cuerda del arco, empezando a tensarla.
Sus ojos se movian con rapidez, miraban sus adversarios estudiandolos lentamente:
Uno, dos, tres hasta cuatro orcos. Pero no se fia de estas criaturas, hecha un rapido
vistazo atras y hacia adelante buscando mas objetivos, repasa de nuevo los que ya han
sido avistados, sus armas, su actitud, todo esta contemplado dentro de sus planes,
Damian habia nacido para este trabajo.

-¡Venga señoritas! No es tiempo de marujear... ¡Por Burtack!- Con este grito de guerra
Damian desataba la adrenalina necesaria para poder mirar a la cara de la muerte.

Durante este combate Damian avanzara lentamente hacia los Orcos, ocupandose
primero de aquellos que amenacen directamente contra su persona o en su defecto a
aquellos que considere de mayor peligrosidad (empezando por los que se encuentren
mas cerca).
Utilizara su destreza y rapidez con el arco para dar buena cuenta de los enemigos,
avanzando cada turno un paso mas cerca para intentar entrar en rango de Pointblank.
Si en el combate resulta gravemente herido (por debajo de 3HPs) intentara buscar
cobertura o correr, tampoco es un fanatico suicida (se sobrentiende que si estoy
inconciente pues no podre correr xD).

La chica y el semielfo habían desenfundado ya las armas. Damián se encontraba aun


confuso por este ataque y solo podía desear que esto fuese un hecho aislado, pues no
soportaba la idea de ver su ciudad invadida por una raza bárbara y despiadada como
esta. Templando la cuerda de su arco terminó de dar un par de pasos hacia adelante y
disparo con la rapidez que le caracterizaba.

Los dos ataques fueron dirigidos al Orco mas cercano... la primera flecha incrusto de
lleno en el pecho de la criatura, y tras ello se logro sentir un grito salvaje de dolor en
toda la zona, sin embargo la criatura se mantuvo en pie, un tanto resentido...
En el segundo ataque Damián confió mucho de sus habilidad, y la tensión que
proporciono al arco fue demasiada... solo logro escuchar un crujido de su arco cuando la
flecha salio disparada a los cielos.

De pronto una saeta vuela por los aires y revienta el cráneo del orco al cual Damián
había atacado… fue el semielfo, quien sostenía una ballesta en sus manos y miraba feliz
el resultado de su ataque… sin embargo la alegría no le duro demasiado, ya que de la
nada aparece otro orco por la espalda del mestizo y le propina una estocada casi
mortal…

<<Uno menos, pero el semielfo había descuidado su espalda, aquel espadazo le dejo
sin aliento, si el orco tuviera tiempo de descargar otro golpe contra él este podría ser
mortal>> pensó Damián ,se apresuro en tomar la flecha de su carcaj, ignorando por
completo a los demás enemigos, dando un par de pasos hacia adelante disparo
esperando contar con suficiente suerte para derribar al orco.

Sin embargo no fue así... el ataque había fallado en su totalidad. Repentinamente el


semielfo se voltea y aferrando una lanza ataca a aquel orco… el ataque había impactado
en la carne de la bestia, pero no había logrado derribar a la criatura, y para empeorar aun
mas las cosas el mestizo se desplomo en el piso… todo parecía ir de mal en peor…

Un fugas destello se movió en el combate... y el orco cae totalmente degollado… era la


muchacha quien había atacado…

<<Calley, si, creo recordar que se llama Calley, la chica sabe defenderse.>> En aquel
momento otro orco a su espalda acuchillo a Calley con ferocidad, Damián estaba
preocupado, dentro de poco podría tener a los dos Orcos que quedaban dispuestos a dar
buena cuenta de él. Respiro hondo y confió en que su puntería no podría fallar tanto,
este tendría que ser el momento decisivo. Lanzo la mano hacia atrás y hasta dos veces
puso una flecha tensada en su arco, con la esperanza de que estas hicieran blanco.

La suerte estuvo de su lado, y aunque la flecha fue con poca fuerza logro derribar al
orco…<<¡Bien!.. solo queda uno>> pensó Damián, y cuando busco al orco restante
solo lo logro divisar que este huía por los tejados a toda velocidad…

El combate había finalizado.

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-Experiencia: En tu entrada al combate anterior te llevas 40 puntos de experiencias.
Total experiencia: 160.
-Experiencia por combate: Enemigos derrotados: 3 orcos, experiencia adicional: 20
puntos. Total Experiencia: 180.

Turno 3
00:20 a.m. sábado 20 de mayo.

Al fin el combate había terminado, la excitación en el cuerpo ya se había apaciguado y


la respiración había recobrado su ritmo normal. De pronto el crujido de una puerta al
abrirse les golpe el alma, la muchacha y el arquero se voltearon preparados para lo que
fuese… Por suerte no era más que Arthur, el tabernero.

-¿Amigos se encuentran Bien?- Dijo el Tabernero muy agitado y armado con un garrote
listo para ayudar- O maldición ¿de quien es el cadáver? –Pregunto al percatarse del
cuerpo en el piso.

-No te preocupes Arthur la batalla ya a terminado- Dijo Damián ahora mas calmado –y
aquel sujeto no se encuentra muerto, si no que mas bien inconciente.

- Necesita de atención lo antes posible- Comento la muchacha, quien reflejaba en su


rostro una sincera preocupación - ¿Cree usted pueda ayudarle?

Antes que Arthur pudiese contestar fue interrumpido por el sonido silbante de una
corneta, todos trataron de buscar de donde provenía el sonido… pero era absurdo, ya
que este provenía de todas direcciones. No solo eso les inquietaba ya que al buscar la
fuente de aquel sonido se percataron que desde el sur se extendía un humo negro
acompañado del rojizo destello de las llamas del infierno… La ciudad estaba siendo
atacada.

Miles de ideas surgían en la mente de los presentes… La ciudad podía ya estar tomada y
las alarmas ni siquiera habían sonado… ¿Esto seria obra del paladín Oscuro?, era lo mas
lógico, pero no seguro…

-Será mejor que nos calmemos, necesitamos tener nuestras mentes despejadas para
poder pensar mejor- Propuso Arthur- Además creo que nuestra preocupación por ahora
debe ser de ayudar a aquel semielfo, Vengan ayúdenme a llevarlo hasta la taberna- Tras
estas palabras los tres ahí presente llevaron el cuerpo hasta el interior de la Taberna.

Una vez en el interior el tabernero saco un botiquín del mesón principal y comenzó a
curar y vendar las heridas más urgentes del mestizo. La muchacha miraba con
preocupación aquella escena, aunque en su vida había visto cosas peores, siempre era
complejo contemplar la disputa entre la vida y la muerte. Damián por su lado miraba
afligido al exterior, la sola idea que su querido puerto estuviese siendo atacado le hervía
la sangre.

Cuando el guerrero se disponía a salir en defensa de su puerto, los gritos desesperantes


y de terror de un tumulto le saco de su trance… de pronto las afueras de la taberna de
estar en un silencio sombrío pasó a estar colapsado de los gritos de quienes huían en
dirección norte… Damián trato de frenar a alguien para saber realmente que era lo que
sucedía, pero su intento era casi imposible ya que el terror de los habitantes no les daba
para siquiera pensar en frenar la huida… ya enfurecido por la situación Damián busco
su Martillo de Guerra y lo aferro con todas sus fuerzas, para luego apuntar a un hombre
que venia directamente a el.

-¡¡HEY TU, DETENTE!!- Le grito enfurecido a aquel sujeto, este percatándose de la


rabia de Damián obedeció al instante.- Decidme que es lo que esta sucediendo.

-Bue... Bueno señor, el puerto esta siendo atacado- Titubeo en sus palabras ya que el
miedo le estremecía incluso el alma –Esta siendo atacado desde mar y tierra por
diversas criaturas, la gente esta intentando huir hacia el Bosque Niebla.

-¿y que a pasado con las defensas marítimas y los soldados de Burtack?- Quiso saber
Damián, quien se mostraba ahora realmente preocupado.

-Nadie sabe que paso con ellos, no se encuentran por ningún lugar… Estamos
totalmente abandonados- Respondió finalmente el sujeto, y sin poder esperar más
continúo su huida, sin importar como se lo tomase Damián.

Tras enterarse de esto volvió a la taberna… Todos en el interior intercambiaron miradas


llenas de temor y preocupación… Nadie se atrevía a hablar, todos trataban de hallar la
solución más razonable. De pronto el silencio de la taberna fue corrompido con los
quejidos del semielfo…

-Descansa joven semielfo, no tienes de que preocuparte- Dijo Arthur quien trataba de
creer en esas palabras… pero era absurdo.
-¿Qué haremos ahora?- Se atrevió a preguntar Calley.

-No se tu pequeña, pero yo iré a pelear por Burtack- Respondió firmemente Damián.

-Ya basta de estupideces, no deseo que mi libro de Historias termine súbitamente por
una pendejada como esa- Dijo Arthur mientras se ponía de pie- Lo mas razonable mi
amigo es que se vallan junto con esa gente a Mired-Hum, sabes que necesitan de buenos
guerreros que les guié. Además si esta jovencita se va sola podría ser fácilmente
acecinada ya que se encuentra en un muy mal estado.

El tabernero tenía razón, y Damián lo sabia… pero la sola idea de que su Puerto fuese
destruido le parecía inaceptable… Pero al cabo de una rápida reflexión entendió que
debía aceptar la idea.

-Esta bien que así sea, traigan lo necesario para que nos vallamos- Dijo Damián.

-Yo estoy lista para marcharme de aquí- Afirmo Calley, quien poco interés tenía por
defender Burtack.

-Mi estimado amigo, yo no iré con ustedes, de ser así este semielfo terminaría en el
sueño eterno- informo Arthur –Pero no se preocupen por nosotros que sabré
arreglármelas.

Damián conocía muy bien al tabernero y sabía que no había caso en debatir sus
palabras. –Entonces vayámonos de aquí- dijo finalmente el guerrero. Calley y Damián
salieron de la taberna y se sumaron al tumulto de gente para huir del puerto.

Al parecer el ataque se concentraba al sur del puerto ya que hacia el norte no se topaban
con ninguna amenaza. Sin embargo Damián prefirió ir en la retaguardia del tumulto
para defender en caso de cualquier problema, Calley por su lado insistió en acompañarle
para ayudarle.

Cuando ya parecía que podrían salir a salvos del puerto un rugido salvaje a sus espaldas
les borro tal idea, se trataban solamente de un orco y un trasgo, pero el cansancio que
ambos tenían encima les hacia pensar que se trataban de dos trolls.

-Vete de aquí pequeña, no estas en condiciones para la batalla- Le ordeno Damián a


Calley.- Yo me encuentro ileso del combate anterior, tu procura ayudar a esa gente.

No tenían mucho tiempo para ponerse de acuerdo, las criaturas se acercaban a toda
velocidad.

_________________________

-Opciones: Uno de los dos debe luchar para darle tiempo al otro de huir. Si lo
consideran conveniente los dos pueden quedarse a la batalla. Esto debe ser señalado
en su siguiente narración, quien desee quedarse a la batalla deberá narrar su entrada
al combate, mientras que quien huya deberá narrar su salida y huida con el tumulto en
dirección al Bosque Niebla.
–Posibles Enemigos: 1 Orcos y 1 Trasgo.

-
-Sistema de Combate Online

Damian Hawkeye
Calley demostro el valor que yo necesitaba para confiar en ella, obstinadamente decidio
quedarse y combatir conmigo. Y eso era lo que necesitabamos, no podriamos dejar que
estas dos bestias llevaran informacion del lugar hacia el que huia la gente, no por que
los asaltantes no pudieran descubrirlo, eso lo harian tarde o temprano, pero cualquier
segundo en que pudiesemos retrasar esa informacion podria ser vital para la
supervivencia de los que huian.

-Esta bien Calley, quedate y permanece alerta. Pero ten mucho cuidado y ubicate mi
retaguardia si la lucha se desarrolla en cuerpo a cuerpo.

La mujer no dio ninguna meustra de querer aguardar las ordenes de Damian y busco un
punto donde esconderse para asaltar a los atacantes en su carrera. Eso ademas mostraba
personalidad. La idea no era mala aunque un poco arriesgada, de todas formas solo eran
dos enemigos, con un poco de suerte esto se solucionaria rapido y sin mucho ruido.

Damian aspiro una gran bocanada de aire y se concentro en sus blancos, el arco sujeto
fuertemente con la mano izquierda mientras la derecha llevaba una flecha hasta cuerda y
tensaba la misma para disparar cuanto antes.

-¡El infierno os espera!

Durante este combate Damian disparara una sola flecha por vez, hasta que los enemigos
se encuentren en un radio de 30ft (point blank) en cuyo caso empezara a utilizar la
habilidad de Tiro Rapido. Ocupandose primero del Orco, que considera mas pelogroso
que el Trasgo.

Si uno de los enemigos llega a cuerpo a cuerpo, intentara hacer la tecnica de paso hacia
taras y dos disparos a quemarropa. Si llegan a cuerpo a cuerpo ambos Damian sazara
una de sus armas secundarias y la blandira con dos manos.

Ahora Damian no huira sin Calley, ayudandola en todo lo que pueda para que no resulte
herida.

-El infierno os espera- Grito Damián y la batalla estallo…

Los enemigos se encontraban aun muy lejos para que Damián pudiese utilizar todas sus
habilidades de buen flechero, pero de todas maneras rápidamente tenso una flecha en su
arco y ataco, la flecha impacto de lleno en el pecho del orco, quien solo se había
acercado unos cuantos pasos.

El trasgo que venia por el lado izquierdo se percato de la menaza de Damián y decidió
correr para cubrirse entre los árboles… estupida decisión ya que velozmente calley salio
de su escondrijo y le lanzo su daga… el trasgo se encontraba desprevenido y no logro
esquivar el ataque.

-aquella daga por poco y le quita la vida…Vamos Calley, acabemos con esto. Dijo
Damián a la muchacha para darle ánimos… sabia que calley corría peligro de muerte en
el estado que se encontraba.

Solo el sonido de una flecha pasando por su espalda le advirtió que el orco le había
intentado atacar, Damián tenso otra flecha mientras corría hacia el trasgo… decidió
ayudar a Calley para así no tener que lamentar nada más tarde…
Sabia decisión ya que la flecha no podía fallar con el estado de aquella criatura… y no
lo hizo, si no que mas bien se incrusto de lleno en el cráneo de la bestia, lo cual le
arrebato fácilmente la vida.

<<Bien solo queda uno>> pensó el flechero, pero cuando volvió la mirada donde el
orco le cambio toda expresión de felicidad, vio que Calley estaba cara a cara a la
criatura… pero la muchacha llevaba toda las de perder ya que acababa de
desestabilizarse y el orco no dejaría pasar esa oportunidad…

Desesperadamente Damián disparo una flecha, sin embargo no estaba concentrado en el


ataque, y un crujido le advirtió que su arco se había dañado… no podía perder el
control… rápidamente tenso otra nueva flecha y ataco…

Aquella flecha dio en el blanco, y tras ello dio la victoria del combate…

Calley y Damián se observaron durante un breve tiempo… al parecer los combates les
perseguían, y los dos sabían eso…

-Será mejor que nos vallamos de aquí- Dijo finalmente Damián quien comenzó a
caminar fuera del puerto- El tumulto no debe estar muy lejos.

_____________________________

-Experiencia: En tu entrada al combate anterior te llevas 40 puntos de experiencia:


Total experiencia 220.
-Experiencia por combate: Enemigos derrotados: 1 orco y 1 trasgo: 20 puntos de exp.
Total Experiencia 240.

Turno 4
Rumbo hacia el Bosque Niebla.

Dolor solo podía sentir Damián al dejar atrás su querido puerto ardiendo en llamas… las
llamas del demonio del caos… las llamas del infierno que solo habían llegado para
maldecir su vida. Damián odiaba todo lo que sucedía, no podía creer que todo hubiese
sido tan rápido…

Mientras caminaba junto a calley contemplaba a toda las demás personas que se dirigían
hacia el bosque junto con el, no era posible distinguir cuantos eran, pero sin duda mas
de cien. Todos reflejaban la tristeza de tener que dejar sus hogares… algunos cargaban
grandes bultos, mientras que los mas acomodados tenían la suerte de llevar sus
pertenencias en carros… sin embargo todos sufrían… todos… solo los niños parecían
estar menos atentos de lo que sucedía a su alrededor, estos jugaban alegremente con sus
amigos corriendo de un lugar a otro… como no, si al fin tenían la oportunidad de
quedarse despiertos hasta tarde…

<<¿Qué habrá sucedido con las defensas de Burtack?...¿Donde estaban al momento del
ataque?... ¿Por que?…>> Damián estaba muy confundido y no lograba encontrar las
respuestas que buscaba.

Mientras contemplaba el humo y el fuego que se extendía desde el puerto, se encontraba


evocando todos los recuerdos que tenia de Burtack… aquel era su lugar natal, y el
hecho de que se estuviese hundiendo en las llamas era como si estuviesen matando una
parte de él.

.Hey Calley…¿Te encuentras bien?- Le pregunto a la muchacha, pero esta no respondió


-Calley… hey.. dime, ¿te sucede algo?... – De pronto la muchacha se derrumbo en el
piso, Damián reacciono de inmediato y se agacho para levantarla… Al tomarla logro
percatarse de lo mal que se encontraba la muchacha, la sangre emanaba peligrosamente
por su espalda…

- Maldición, lo que faltaba.-Dijo mientras comenzaba a vendarle el torso con unas telas
que traía en su bolso- …por favor aguanta un poco más.

Damián llevaba a la muchacha en sus brazos, aunque el esfuerzo era grande, no pensaba
dejar a aquella muchacha tirada en las manos de la muerte.

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-Reto Rolero: En tu siguiente turno podrás narrar que es lo que harás mientras viajas
en rumbo al bosque Niebla, te reto a describir cuales son las sensaciones de Damián al
dejar el Puerto. Podrás llevarte hasta 80 Puntos de Experiencia

Damian Hawkeye
<<¡Calley! ¡Calley!... pero que demonios pasa, estos dias todo se derrumba en mi vida
como esta muchacha, resiste un poco mas Calley, yo te ayudare.>>

Sin tomar un respiro de la caminata Damian rapidamente levanto a Calley en sus brazos
y corrio buscando ayuda, preguntaba a todos los que iban a su alrededor, pero muchos
de ellos no podian hacer nada, otros estaban demasiado aturdidos para atenderles y otros
sencillamente no querian arriesgar el paso en detenerse a ayudar a nadie.

Por fin Damian encontro a un hombre dispuesto a ayudarle por unas cuantas monedas
de plata, entonces con mucho cuidado Damian deposito a Calley en el lugar que aquel
hombre le habia preparado y le procuro un poco de agua para ayudarla a reponerse. Pero
Calley seguia desmayada por el esfuerzo, Damian tenia que darle un poco de tiempo
para recuperarse.

¡Y no todo estaba dicho! En la retaguarida habia problemas, algunos orcos se acercaban


peligrosamente al grupo. Damian se unio a un grupo de hombres para oponerse a los
Orcos, manteniendolos a raya desde la distancia y huyendo tan rapido como les era
posible hacia adelante. Lograron dar ventaja al grupo de personas que huain, la
suficiente por lo menos para evitar las hostilidades, gracias en parte a la poca
disposicion de los enemigos en perseguirles.

En aquel momento Damian pudo observar desde lejos la muralla de Burtack, dentro se
atisvaban algunas llamas y humaredas que consumian los edificios de la ciudad. Solo
entonces la mente de Damian pudo procesar lo que estaba pasando y por un momento se
quedo petrificado observando a lo lejos aquel dantesco espectaculo de destruccion. Muy
dentro Damian lloro por su ciudad y se maldijo mil veces por haber seguido las
instrucciones de Arthur. Aunque confiaba en la capacidad de su amigo para sobrevivir,
seria un golpe muy duro encontrarle muerto mas adelante.

Pero las cosas no podian volver atras, Damian con un gran sentimiento de culpa se forzo
a ponerse en marcha de nuevo, esta vez las lagrimas casi asomaron en sus ojos cuando
corrio para engarcharse al grupo en la huida hacia el Bosque Niebla, mientras una gran
tristeza invadia su alma al despegarse de la ciudad que le vio crecer.

Turno 5
Alguna Hora de la mañana sábado 20 de Mayo - Bosque Niebla – Camino a Mired-
Hum

El tumulto que había salido de Burtack llevaba horas de camino en dirección al bosque
Niebla, cuando parecía que nunca llegarían, en el horizonte se logro divisar un manto
verde que daba entender que al fin habían llegado… sin embargo había algo más en
aquel verde horizontes que incomodaba a Damián. Sin saber que era decidió seguir
adelante.

<<Se que algo se esconde tras esos árboles, algo nos espera… ¿pero que?>> Damián se
veía muy preocupado por lo que podía haber en el bosque… aun no lograba entender el
plan de huida de aquel tumulto, como se atrevían a dirigirse a los bosques siendo que
ahí podrían encontrar bestias mas terribles que las que atacaban el puerto…

Todo parecía ir normal mientras se acercaban a los árboles, hasta que llegaron a la
entrada del bosque… aquello que incomodaba a Damián hizo su aparición. Sombras
armadas con arco salieron de entre los árboles… eran elfos… 40 aproximadamente,
Damián rogó por que fuesen elfos de Mired-Hum, ya que sabía que ellos serian los más
sociables dentro de los demás clanes de elfos… por suerte y sus plegarias fueron
escuchadas…

-Bienvenida Gente de Burtack- Dijo una voz, que aunque era de un timbre muy suave
resonaba en todo el lugar – Soy Ayala, la líder de los elfos de Mired-Hum, y les informo
que estamos totalmente enterados de lo que a sucedido en Burtack… Nosotros les
recibiremos en nuestro reinado para guarecerlos mientras tanto… sin embargo no se
hagan ilusiones que podrán estar durante mucho tiempo, será solo durantes unos
días… luego deberán marcharse a alguno de los puertos del norte…- No se escuchaba
ningún murmullo entre el tumulto, ya que nadie esperaba tanta ayuda de parte de los
seres de orejas puntiagudas- Ahora seguidnos..- y tras decir eso, Ayala comenzó a
adentrarse en el bosque, mientras que algunos de los otros elfos comenzaron a rodear al
tumulto.
Damián no tenía más que seguir con el tumulto en dirección a Mired-Hum, ya que
Calley aun no lograba entrar en si y además estaba la posibilidad de curarle en el reino
de los elfos.
Mientras atravesaban los obstaculizados senderos del bosque, se podía escuchar
chillidos y crujidos provenientes de todas direcciones, Los árboles producían terroríficas
imágenes que hacían creer a algunos que se trataban de enormes bestias, las ramas se
mecían fuertemente haciéndoles creer que aquellas bestias se disponían atacar en
cualquier instante… peno nada sucedí… Nada ni nadie si quiera hablaba, todos
preferían guardar el mayor silencio posible en aquel lugar…

Sin previa advertencia se toparon con los muros de Mired-Hum, nadie se había
percatado de ellos, ya que como se creía aquellos muros estaban hechizados
naturalmente para camuflarse con el bosque Niebla, y solo cuando ya te hallas a 20
metros de la muralla lograbas verles. En todo el gentío se lograron escuchar las
expresiones de asombro ante tan maravilloso lugar… Los muros median 10 metros de
altura, eran de un color verde oscuro y de un material desconocido para los humanos, El
portón se encontraba totalmente abierto, y en el interior se apreciaban las bellas casas
que se mezclaban con los árboles para conjugar en una combinación perfecta. También
habían estatuas que representaban a distintos elfos… el lugar era hermoso, y nadie en el
tumulto pensaba lo contrario.

El tumulto comenzó a entrar poco a poco, adentro yacían Carpas que al parecer habían
sido preparadas por los elfos para recibir a los refugiados…

-Gente de Burtack, ahora debéis descansar… Los heridos serán atendidos por algunos
de los elfos de turno, mientras que si deseáis comer podéis pedirles algo a los Halfling
de los huertos- Dijo Ayala señalando a un rincón del reino, donde había una comunidad
de medianos que tenían diverso cultivos de donde obtener alimento.- Ahora me retiro…
Buenas Noches- Tras decir eso Ayala se adentro en una de las casas mas grandes que
había en el reino. El gentío por su lado comenzó a acomodarse rápidamente en el
lugar…

<<Esperemos a que Calley se encuentre bien, ya que…>> De pronto los pensamientos


de Damián se interrumpieron al ver que frente a él se encontraba Calley…

-Buenas noches estimado señor- Dijo la muchacha mientras esbozaba una esforzada
sonrisa y se afirmaba las heridas que aun tenia -Un hermoso Lugar… ¿no crees?

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Experiencia: En tu turno anterior te llevas los 80 Puntos, Enhorabuena, Me gusta que
intenten añadir nuevos sucesos a sus narraciones, como en este caso mantener a raya a
los enemigos, buena elección. Total Experiencia 320.
-Narración: En tu siguiente turno debes narrar que es lo que hace tu PJ el resto de la
noche No hay reto rolero en esta ocasión, la experiencia a ganar dependerá de la
calidad de vuestra narración.

Damian Hawkeye
La muchacha había sorprendido a Damian con su saludo, este se encontraba realizando
cavilaciones, estrujándose el cerebro para buscar una respuesta o quizá una posible
solución a la desazón que sentía en aquel momento. Cuando Calley le hablo le saco de
su ensoñación.

-¡Calley! ¿Estas bien? ¿Estas ya recuperada? ¿No te parece que es muy pronto?... creo
que deberías descansar un poco mas, aquí parece que estamos seguros.-

Así siguieron hablando unos instantes más acerca de las heridas de la muchacha y de lo
que había ocurrido hasta que ella recupero la conciencia. Damian le comento lo que
pensaba acerca del ataque, sus cavilaciones y dudas, pidiéndole su opinión al respecto.

Luego de aquello le pidió una vez más que se retirara a descansar, diciéndole que él se
dedicaría a ayudar a la gente a instalarse en aquel lugar. Momentos después se dedicaba
a descargar bultos, acomodar sitios, levantar mas carpas. Al tiempo que hacia esto
hablaba con la gente y se hacia una idea de quien podría estar al mando de los
refugiados. Reuniendo así en un grupo a las personas mas carismáticas y con mayor
credibilidad de entre ellos para conformar un buen grupo que liderara los refugiados en
aquel momento de desgracia.

Tras juntar el grupo intenta disponer una de las tiendas como sitio de reuniones, donde
les convoca con urgencia. Damian dirige la reunión lo mejor que puede, no sin algunos
problemas, puesto que la gente no parece confiar mucho en él. Pero al final logra poner
sobre la mesa su idea.

-Tendremos que averiguar que fue lo que sucedió en Burtack. ¿Que tan amenazante es
esto para el resto de la isla? ¿Quien nos dice que Lud-Veria o Hilbart no sean los
siguientes objetivos de aquel ejército?.- Damian realizo una pausa para acentuar su
discurso, miro a las caras de todos lo presentes y continuo.

-¿Y los elfos? ¿Estarán seguros también? Tendremos que hablar con sus dirigentes,
tenemos que ver su postura e intentar a toda costa que nos ayuden a recuperar Burtack
y a echar a aquellas bestias de nuestra ciudad. también podríamos hablar con los
demás puertos y pedirles ayuda, tanto para acoger a mujeres y niños, como para que
nos envíen hombres, y nos cedan pertrechos.- Damian realiza una pausa y mira a ningún
parte como anonadado.

-Pero todos sabemos que al final estaremos solos. Si queremos recuperar Burtack
tendremos que ir nosotros en la primera línea, tendremos que liderar a los demás
pueblos de la Isla para levantarse contra este mal y será nuestra sangre la que se
derrame antes. ¡Pero tendremos que dar ejemplo! ¡Tendremos que ir allí y derramar la
sangre de las bestias que nos han arrebatado nuestro hogar! ¡Tendremos que vengar la
muerte de los nuestros y demostrar que la gente de Burtack no se rendirá!...
¡Tendremos que Luchar!- A Damian no se le ocurría ningún otro argumento, era lo que
sentía en aquel momento, sentía la necesidad de ir hacia Burtack y recuperar la ciudad
centímetro a centímetro de aquellos quienes la habían mancillado, estaba dispuesto a
entregar su vida si era necesario, estaba preparado para morir matando.

Después de aquello Damian intentara ponerse en contacto con los elfos para pedir una
audiencia con Ayala y todos los miembros importantes de la comunidad elfica. Ya sea
por que los ciudadanos de Burtack se unan a él o si tiene que hacerlo en solitario.
-Experiencia: En tu turno anterior te llevas 100 puntos de experiencia…Enhorabuena,
me a gustado mucho que Damián haya decidido comenzar a organizar a la gente de
alguna manera, además de que tu post llego en plazo correcto… jejejejejje .
Experiencia Total 420.
-Experiencia cierre de Tutoríal: 100 de experiencia adicional para el cierre del intro,
Cortesía del master. Experiencia total: 520.

-Historia: Tu historia ahora continua en el Capitulo 1: -=Isla de las Tinieblas=- . Sigue


con el mismo ritmo y calidad que has llevado hasta el momento.