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ESTETICA DRAMATICA m= (Se ‘ientan, p Ieido wuestra ¢ At inquieto)—jAb!... B ic ett a ‘EL dutor—(Bsponjado y modesto). Bag ogame El Direetor—Si, sf. Tiene usted un ‘ie ‘que se vaya adelante... No 4 tn tardigrato. ;Yo!.~ (Ds faniliarwen te unas ES aditas en ba, rodillas del o eee 4 es 3 wenes, udacts... ‘*Audaces mace = teatro antigao!... gar el teatro —_ 2 Ge Ser Re al del piiblico... Ek pablieo quiere evo... (Sefiala sobre ¢l a G iCaindo piens ‘a representar tu, jMe diggasta, vamos!... Si... no lisgrust por qué... Son susize ©, cian auie: auto- es los que ee ereen seater gu, bras ES iescdit Es volvatsos @ usted... Vedlo... Ti ae, aes aaldade. dracstiean Sois lo que se Hams on teny dramético.. Mired; ayer Cs sted con Capus, le decia: * Ami; Bio he deceabierto "on temperaments dramfitico’*. El Autor—(Arrobado). jAb! er 5. itoy souy dichowo ake. Warealss ccetoan . 1 - Sin sing’ acrvana eckerbion en vee. tra’ obra.- Un poco erucles; pero me 1a ead Las siteaciones vostenidas, arnctores vividon Vuestra i una joya.. una verdadcra jeys. dice “que no puede bace nal Sestoatcl eee thane bt oh et sericea’ protvodas inteaaes Est rs fonds, intensa.. Est tallada sobre carne humana... EL Autor—Me halsga usted dema- siado. El Direetor.—No. no... :¥ 1a Réjane ea ella, ch? :Qai mo deeis? Apaes- to que habéis penrado en ella HY Aston =-Crea Gon ne. rector —Sin etabarge. :No esté (Con viveza). Pero, on te que eros eh escena ‘hate pe PSorpremaio). pAnr El Director =No. puedo representa compre por qué. ;Si no EitiJ, Sate node mds quo de mls gos tos, earambat— Ia corn Iria por Ia, pos tar Yo ame a los jévenex, a los inno dirigiess a Ins multitudes 0 ranejase mundos). jAb, seior!.. Usted ha vis to como yo lo ace es una machedambre, una tusultuoss multitud.. Y si vie ‘pero cs imposiblet... ‘Reior—j Por quet £1 Director—Vais a comprenderio palabra... Vuestra obra, no os tuna obra de teatro. Es Ta nove- la, 1a flesofis, Is ia Es todo io que querdis, pero no ee una obra EI” Autor—Pero, me babéis dicho un rayo de sol sigaiers... Siempre luvin, esa Huvia menuda de los dias tristes, que ene regular, obstinads, snicidante, que os penetra y atraviesa Ia picl, 08 Tumedece el corizén, os aniquila y os deseorazona en un rineén obscure o- bre una silla... Sf, es (Deja caer a manus sa). jPero es una obral.. El ‘Autor.—zPor qué es una obrat Fl Director—Yo no lo sé EL Autor—gY¥_e6mo Ia juzgais? Bl Direetor.—Porque_ es’ una, obra... (Pausa triste). jh! mi situaci6n tiene algo de sorprendente o de edmien, que eon frecuencia es Ja misma cosa... j Quie- ze usted juzgarin?... Hace dos afioz es fuve malisimo),. Sobreeargo mental... neurasienia... ‘Tuve que salir de Paris. Durante seis meses vivi en una hermo- sa eampifia una vida deliciosa y deseo nocida.... Por primera vez senti lo que exa un Grbol, una flor, un molino en el eampo, un horizonte ‘entre ramas.. A mi alrededor habia gentes robustas, ani- males admirables... Iixporiments emocio- nes nuevas y fuertes, un sentimiento de In helleza”y det amor que no habia experimentado hasta. Jentonces, !porque no conoeia mis que 10 que seme ofre- cia amable y mutritivo, y de In vida Ia que hay en Jos didlogos de Gavard y sus camaradas... Me liberté pronto de 10 que el teatro babfa puesto en mi de falso y artificial, de visién baja y sentimen- talidad imbécil... Cada ‘dia me pareeia gq ae desprendia de mis ojos une ven: ja horrorosa y que vela verdaderamen- te Ia Inz... ;Qué lejos esiaba de Ga- yard! Fué tmenester regresar_a Paris, volver a In existeneia de trafieante en mentiras, de encubridor de fealdades... La misma noche de mi regres fut a mi teatro con un amigo... Pareeia que te- niamos un éxito eolosal... La erftiea ha- bia estado unénime en el elogio; la obra provoeé el entusiasmo de los cronistas y de los moralistas... el pablico deli el telén se levanté.. ;Ab! 1Si su cis qué vulgar, qué grosero, qué bratalmente monstruoso ‘me —parecié enando vi_v entendi!... {Estaba estupe- iY cra a mia quien Ie pasaba 1. [¥o habla dado asilo a semejan- te pesadez, estiipida!... Rabiaba... Esew- pia... Hubiera querido gritar, protestar, hacer bajar el telén y dar de latigazos al ignaro publico que aplaudia... Mi amigo me dijo: “Pero ta estés ‘loco. Si faces ocho mil francos todas las no- ches”... Es verdad que esta impresién duré poco, y que, tres dias después, al contacto de las cosas y de las gentes Cel tearo, reconguisté ini personalidad de director del mismo... (Un sileneio bre- Visimoj. Sin embargo, en los dias de tempestad y de melancolia, en los eam- bios de temporada, me viene al alma como um gusto nostilzicn de aquella fuente donde, durante seis meses, levo x Leber los borregos blaneas de mi resn rreceién. jay! demasiado corta... Ve In poesia de esta metifora me hace creer que me he vuelto completamente bruto... {QUE penstis de cllof... EL Autor.—Es deinasiado emocionan- te eso. Pero no te habéis dicho ain qué es una obra. El Direetor. — (Confidencialmente). Feo, ex misterio... una farsa... uno de esos juegos inteligentes que la jerga de los’ teatros ofrece a la, euriosidad mis tifieada que los buseadores de enig- mas. El Autor—En suma, no se sabe lo que es una obra, EL Director. — No... uo se sabe... No se ha sabido jam4s y nunca se sabré tampoco. El Autor, — Muchas gracias...