You are on page 1of 14

APARATO CIRCULATORIO
El sistema circulatorio es la estructura anatómica que comprende
conjuntamente tanto al sistema cardiovascular que conduce y hace
circular la sangre, como al sistema linfático que conduce la linfa.
Existen dos tipos de sistemas circulatorios:
Sistema circulatorio cerrado: Consiste en una serie de vasos
sanguíneos por los que, sin salir de ellos, viaja la sangre. El material
transportado por la sangre llega a los tejidos a través de difusión. Es
característico de anélidos, moluscos cefalópodos y vertebrados.
Sistema circulatorio abierto: La sangre bombeada por el corazón viaja
a través de vasos sanguíneos, con lo que la sangre irriga
directamente a las células, regresando luego por distintos
mecanismos. Este tipo de sistema se presenta en los artrópodos y en
los moluscos no cefalópodos.
La circulación de la sangre fue descubierta por el médico
William Harvey
El Aparato Circulatorio es el sistema de transporte interno del
organismo.
Tiene por objetivo

• Llevar elementos nutritivos y oxígeno a todos los tejidos del


organismo.
• Eliminar los productos finales del metabolismo.
• Llevar las hormonas desde las correspondientes glándulas
endócrinas a los órganos sobre los cuales actúan. Durante este
proceso, regula la temperatura del cuerpo.
El Aparato Circulatorio comprende:
• corazón,
• vasos sanguíneos,
• vasos linfáticos,
• sangre,
• linfa,
• líquido cefalorraquídeo y
• líquido intercelular
• Corazón
El corazón es el órgano principal del sistema circulatorio. Es un
órgano muscular, una bomba aspirante e impelente, que aspira desde
las aurículas o entradas de la sangre que circula por las venas, y la
impulsa desde los ventrículos hacia las arterias. Entre estos dos se
encuentra una válvula que hace que la dirección de la circulación sea
la adecuada. El corazón es un órgano musculoso y cónico situado en
la cavidad torácica, que funciona como una bomba, impulsando la
sangre a todo el cuerpo. Un poco más grande que un puño, está
dividido en cuatro cavidades: dos superiores, llamadas aurículas, y
dos inferiores, llamadas ventrículos.

Anatomía del corazón

El corazón está envuelto laxamente por el saco pericardico que es un


saco seroso de doble pared que encierra al corazón. El pericardio está
formado por una capa Parietal y una capa visceral. Rodeando a la
capa de pericardio parietal está la fibrosa, formado por tejido
conectivo y adiposo. La capa serosa del pericardio interior secreta
líquido pericardio que lubrica la superficie del corazón, para aislarlo y
evitar la fricción mecánica que sufre durante la contracción. Las capas
fibrosas externas lo protegen y separan.
El corazón se compone de tres tipos de músculo cardíaco
principalmente:
• Músculo auricular.
• Músculo ventricular.
• Fibras musculares excitadoras y conductoras especializadas.
Estos se pueden agrupar en dos grupos, músculos de la contracción y
músculos de la excitación. A los músculos de la contracción se les
encuentran: músculo auricular y músculo ventricular; a los músculos
de la excitación se encuentra: fibras musculares excitadoras y
conductoras especializadas.
Localización anatómica

El corazón se encuentra en el mediastino (cavidad limitada por los


pulmones, el esternón, la columna vertebral, el diafragma y la base
del cuello.)Tiene el tamaño aproximado de un puño y la forma de un
cono truncado, con su vértice hacia abajo y a la izquierda y su base
dirigida hacia arriba, atrás y a la derecha.

Estructura del corazón .De dentro a fuera el corazón presenta las


siguientes capas:

• El endocardio, una membrana serosa de endotelio y tejido


conectivo de revestimiento interno, con la cual entra en
contacto la sangre. Incluye fibras elásticas y de colágeno, vasos
sanguíneos y fibras musculares especializadas, las cuales se
denominan Fibras de Purkinje. En su estructura encontramos
las trabéculas carnosas, que dan resistencia para aumentar la
contracción del corazón.
• El miocardio, el músculo cardíaco propiamente dicho;
encargado de impulsar la sangre por el cuerpo mediante su
contracción. Encontramos también en esta capa tejido
conectivo, capilares sanguíneos, capilares linfáticos y fibras
nerviosas.
• El epicardio, es una capa fina serosa mesotelial que envuelve al
corazón llevando consigo capilares y fibras nerviosas. Esta capa
se considera parte del pericardio seroso.
Morfología cardíaca
El corazón es del tamaño de un puño de un individuo, se divide en
cuatro cavidades, dos superiores o atrios y dos inferiores o
ventrículos. Los atrios reciben la sangre del sistema venoso, pasan a
los ventrículos y desde ahí salen a la circulación arterial.
El atrio y el ventrículo derecho forman lo que clásicamente se
denomina el corazón derecho. Recibe la sangre que proviene de todo
el cuerpo, que desemboca en el atrio derecho a través de las venas
cavas superior e inferior. Esta sangre, baja en oxígeno, llega al
ventrículo derecho, desde donde es enviada a la circulación pulmonar
por la arteria pulmonar. Dado que la resistencia de la circulación
pulmonar es menor que la sistémica, la fuerza que el ventrículo debe
realizar es menor, razón por la cual su tamaño muscular es
considerablemente menor al del ventrículo izquierdo.
El atrio izquierdo y el ventrículo izquierdo forman el llamado corazón
izquierdo. Recibe la sangre de la circulación pulmonar, que
desemboca a través de las cuatro venas pulmonares a la porción
superior de la aurícula izquierda. Esta sangre está oxigenada y
proviene de los pulmones. El ventrículo izquierdo la envía por la
arteria aorta para distribuirla por todo el organismo.
El tejido que separa el corazón derecho del izquierdo se denomina
septo o tabique. Funcionalmente, se divide en dos partes no
separadas: la superior o tabique interatrial, y la inferior o tabique
interventricular. Este último es especialmente importante, ya que por
él discurre el fascículo de His, que permite llevar el impulso a las
partes más bajas del corazón.

Válvulas cardíacas
Las válvulas cardíacas son las estructuras que separan unas
cavidades de otras, evitando que exista reflujo retrógrado. Están
situadas en torno a los orificios atrioventriculares (o aurícula-
ventriculares) y entre los ventrículos y las arterias de salida. Son las
siguientes cuatro:
• La válvula tricúspide, que separa la aurícula derecha del
ventrículo derecho.
• La válvula pulmonar, que separa el ventrículo derecho de la
arteria pulmonar.
• La válvula mitral o bicúspide, que separa la aurícula izquierda
del ventrículo izquierdo.
• La válvula aórtica, que separa el ventrículo izquierdo de la
arteria aorta.
• Ciclo cardiaco
Cada latido del corazón lleva consigo una secuencia de eventos que
en conjunto forman el ciclo cardíaco, constando principalmente de
tres etapas: sístole auricular, sístole ventricular y diástole. El ciclo
cardíaco hace que el corazón alterne entre una contracción y una
relajación aproximadamente 72 veces por minuto, es decir el ciclo
cardíaco dura unos 0,8 segundos. Para que exista paso de sangre de
una cavidad a otra del corazón, la presión de la cavidad impulsora ha
de ser siempre mayor que la de la cavidad receptora.
• Durante la sístole auricular, las aurículas se contraen y proyectan
la sangre hacia los ventrículos, si bien este paso de sangre es
esencialmente pasivo, por lo que la contracción auricular participa
poco en condiciones de reposo, sí que cobra importancia durante
el ejercicio físico. Una vez que la sangre ha sido expulsada de las
aurículas, las válvulas atrioventriculares entre las aurículas y los
ventrículos se cierran. Esto evita el reflujo de sangre hacia las
aurículas. El cierre de estas válvulas produce el sonido familiar del
latido del corazón. Dura aproximadamente 0,1 s. En este
momento el volumen ventricular es máximo, denominándose
volumen de fin de diástole o telediastólico.
• La sístole ventricular implica la contracción de los ventrículos
expulsando la sangre hacia el aparato circulatorio. En esta fase se
contrae primeramente la pared del ventrículo sin que haya paso
de sangre porque hay que vencer la elevada presión de la aorta o
de la arteria pulmonar; cuando esto se produzca tendrá lugar la
eyección, la cual ocurre en dos fases, una rápida y otra lenta. Una
vez que la sangre es expulsada, las dos válvulas sigmoideas, la
válvula pulmonar en la derecha y la válvula aórtica en la
izquierda, se cierran. Dura aprox. 0,3 s. Hay que decir que los
ventrículos nunca se vacían del todo, quedando siempre sangre
que forma el volumen de fin de sístilo o telesistólico.
• Por último la diástole es la relajación de todas las partes del
corazón para permitir la llegada de nueva sangre. Dura aprox. 0,4
s. [Corrección: En las imágenes adjuntas, ambas corresponden a
una contracción del corazón, por lo tanto a Sístoles, No Diástole.]
En el proceso se pueden escuchar dos ruidos:
• Primer ruido cardiaco: cierre de válvulas tricúspide y mitral.
• Segundo ruido cardiaco: cierre de válvulas sigmoideas
(válvulas pulmonares y aortas).
Ambos ruidos se producen debido al cierre súbito de las válvulas, sin
embargo no es el cierre lo que produce el ruido, sino la reverberación
de la sangre adyacente y la vibración de las paredes del corazón y
vasos cercanos. La propagación de esta vibración da como resultado
la capacidad para auscultar dichos ruidos.
Este movimiento se produce unas 70 a 80 veces por minuto. La
expulsión rítmica de la sangre provoca el pulso que se puede palpar
en las arterias radiales, carótidas, femorales, etc. Si se observa el
tiempo de contracción y de relajación se verá que las atrios están en
reposo aprox. 0,7 s y los ventrículos unos 0,5 s. Eso quiere decir que
el corazón pasa más tiempo en reposo que en trabajo.
El nodo sinusal tiene actividad marcapasos, esto significa que genera
ondas lentas en el resto del tejido sinusal.
• Circulación mayor
El sistema cardiovascular presenta dos importantes circuitos por
donde fluye la sangre. Dos caminos independientes con funciones
específicas, impulsados por el mismo motor: el corazón. El primero de
ellos se conoce con el nombre de circulación sistémica o mayor, cuya
misión es transportar sangre oxigenada hacia todos los tejidos de
nuestro organismo y recolectar los desechos. El viaje de ida de este
circuito comprende desde la aurícula izquierda (que recibe la sangre
rica en oxígeno proveniente de los pulmones), el ventrículo izquierdo,
la aorta y todas sus ramificaciones; mientras que al regreso, retorna
por las venas que drenan en las venas
cavas, finalizando el viaje en aurícula derecha y ventrículo derecho
del corazón.
• Circulación menor
La circulación denominada menor o pulmonar realiza un trayecto más
corto que el anterior, pero su importancia es vital, ya que tiene como
único objetivo oxigenar la sangre y desechar sustancias inservibles;
gracias a este camino se produce la respiración celular.
Este circuito tiene su punto de partida en el ventrículo derecho del
corazón, el que bombea sangre carente de oxígeno hacia el tronco
pulmonar; la sangre sigue por las arterias pulmonares derecha e
izquierda, donde alcanzan los capilares que rodean los pulmones.
Aquí se efectúa el intercambio entre oxígeno y dióxido de carbono. De
regreso por las venas pulmonares, la sangre fluye por el ventrículo
izquierdo, a la espera de ser transportada por las arterias que
participan en la circulación mayor.

• Índice Cardíaco
El gasto cardíaco normal del varón joven y sano es en promedio 5
litros por minuto. En las mujeres es un 10 a un 20% menor de este
valor.
El gasto cardíaco cambia netamente según el volumen corporal del
sujeto a quien se le hace la medición. Debido a esto, es importante
encontrar algún medio por el cual comparar los gastos cardíacos de
personas con diferencias de volumen. Sobre esta situación, las
experiencias han demostrado que el gasto cardíaco se eleva de
manera aproximada en proporción a la superficie del cuerpo. Por lo
tanto, el gasto cardíaco suele expresarse en términos de índice
cardíaco: es decir, el gasto cardíaco por metro cuadrado de superficie
corporal. El hombre adulto normal que pesa 70 kg tiene una superficie
corporal de aproximadamente 1.7 metros cuadrados, lo que significa
que el índice cardíaco medio normal para el adulto de todas las
edades y de ambos sexos es de aproximadamente 3 litros por minuto
por metro cuadrado.
Efecto de la edad. En reposo, el índice cardíaco de un adulto de 80
años en buena salud no es diferente del de un joven de 20 años. Pero
durante el ejercicio físico intenso el índice cardíaco disminuye hasta
en un 25% en el adulto de 80 años comparado con el de 20.
• Efecto de la postura. Cuando una persona recostada se pone de
pie, el gasto cardíaco cae aproximadamente un 20% si la
persona permanece quieta, porque gran parte de la sangre "se
almacena" en la porción inferior del organismo. Sin embargo,
hay que considerar que el gasto cardíaco aumenta en 2 litros
por minuto cuando la persona pone tensos sus músculos
previos a una sesión de ejercicios.
• Efecto del metabolismo y el ejercicio. El gasto cardíaco se suele
conservar casi proporcional al metabolismo global del cuerpo.
Cuanto mayor sea el grado de actividad de los músculos y otros
órganos, mayor también será el gasto cardíaco. Es de notarse
que con un ejercicio muy intenso el gasto cardíaco puede
aumentar hasta 30 a 35 litros por minuto en un varón atleta
joven y bien entrenado.[

Regulación del gasto cardíaco


Control por el retorno venoso. Ley del corazón Frank-Starling. Ésta ley
afirma que el corazón impulsará el volumen de sangre que le llega a
la aurícula derecha, dentro de los limites fisiológicos de la capacidad
de bombeo del órgano y sin acumulación de presión retrógrada de la
aurícula derecha. El corazón es una bomba automática capaz de
impulsar más de los cinco litros por minuto que normalmente le llegan
provenientes de la circulación sanguínea periférica.
Consecuentemente, el factor primordial que establece cuál será el
volumen de sangre impulsada por el corazón es el volumen de sangre
que penetra en él procedente de la gran circulación, y no la capacidad
de bombeo del corazón en sí.
En ocasiones, el volumen de sangre que intenta regresar al
corazón es mayor que el volumen que el corazón puede bombear por
lo que éste pasa a ser el factor limitante para el control del gasto
cardíaco y se dice que el corazón "falla".
El entrenamiento atlético intenso hace que el corazón aumente de
volumen, a veces en un 50%. Coincidiendo con este agrandamiento
hay un incremento en el valor permisivo para la fuerza de bombeo del
corazón. De este modo, incluso en condiciones de reposo, el nivel
permisivo para un atleta bien entrenado puede llegar a ser de 20
litros por minuto.
• Vasos Sanguíneos
Los vasos sanguíneos se clasifican en tres grupos:
• Arterias: llevan la sangre desde el corazón a los órganos,
transportando el oxígeno (excepto en las arterias pulmonares,
donde transporta sangre con dióxido de carbono) y los
nutrientes. Esta sangre se denomina arterial u oxigenada en la
circulación mayor y tiene un color rojo intenso. Tienen las
paredes gruesas y ligeramente elásticas, pues soportan mucha
presión. La musculatura de sus paredes les permiten
contraerse y dilatarse para controlar la cantidad de sangre que
llega a los órganos.
• Venas: llevan la sangre desde los órganos y los tejidos hasta el
corazón y desde éste a los pulmones, donde se intercambia el
dióxido de carbono con el oxígeno del aire inspirado, (excepto
en las venas pulmonares, donde se transporta sangre
oxigenada). Esta sangre se llama venosa y es de color más
oscuro. Poseen válvulas unidireccionales que impiden el
retroceso de la sangre.
• Capilares: tienen su origen en la división progresiva de las
arterias en ramas cada vez más pequeñas hasta llegar a los
vasos capilares, que poseen finísimas paredes, y a través de los
cuales pasan las células sanguíneas, al igual que los gases
respiratorios, los nutrientes y el resto de las sustancias que
transporta la sangre.

• Arterias
Las arterias constituyen una parte importante del sistema de
transporte de la sangre. En un momento dado, el 15% de toda la
sangre con que cuenta el organismo se encuentra contenida en estos
vasos. La arteria pulmonar conduce la sangre que ha ido perdiendo
oxígeno (y absorbiendo bióxido de carbono) hasta los pulmones,
donde se invierte el proceso. La aorta y sus ramas conducen la sangre
oxigenada del corazón a todas las partes del cuerpo. La conexión que
suele haber entre los pares de arterias garantiza un aporte continuo
de sangre incluso cuando una de ellas está obstruida.
Cada vez que se contraen los ventrículos llenos de sangre, impulsan
el líquido a presión hacia las dos grandes arterias que de ellos parten:
la pulmonar y la aorta. La arteria aorta tiene la forma de un bastón o
un cayado; primero asciende desde el ventrículo izquierdo y luego se
curva y desciende por delante de la columna vertebral, originando en
su trayecto ramas que a su vez se subdividen en arterias de menor y
menor calibre.
Las arterias sanas tienen gruesas paredes musculares que se adaptan
a la presión de la sangre que circula por ellas, es decir, son elásticas.
Cuando después de cada latido entra a ellas un gran flujo de sangre,
se dilatan y en cuanto esa sangre pasa, su calibre se reduce de
nuevo. Si se cercena una arteria, la sangre se vierte a borbotones
espasmódicos debido a la expansión y contracción rítmicas de sus
paredes, sincronizadas con el latido del corazón.
• Plasma Sanguíneo

Es el segundo componente de la sangre, se define, como la parte


liquida que queda una vez extraída las células sanguíneas. Su estudio
ha revelado que sus componentes son el agua, iones inorgánicos,
proteínas plasmáticas, glucosa, urea, oxigeno, bióxido de carbono,
varios alimentos, hormonas y vitaminas. En tanto que sus funciones
son muchas, pues regula el volumen y la presión sanguínea,
interviene en la coagulación de la sangre y participa en la defensa del
cuerpo y que está compuesto por el 90% de agua. Además de
transportar los elementos formes mantiene diferentes sustancias en
solución, la mayoría de los cuales son productos del metabolismo
celular, ya que también se encarga de transportar calcio desde los
lugares de almacenamiento hasta los sitios donde se va a utilizar. El
calcio es un elemento químico que se almacena en los huesos, pero
los músculos y otros órganos también lo utilizan

• Grupos Sanguíneos

Un grupo sanguíneo es una forma de agrupar ciertas características


de la sangre que dependen de los antígenos presentes en la
superficie de los glóbulos rojos y en el suero de la sangre. Las dos
clasificaciones más importantes para describir grupos sanguíneos en
humanos son los antígenos y el factor RH. Las transfusiones de
sangre entre grupos incompatibles pueden provocar una reacción
inmunológica que puede desembocar en hemólisis, anemia, fallo
renal, shock, o muerte.
Tipo A: Las personas con sangre del tipo A tienen glóbulos rojos que
expresan antígenos de tipo A en su superficie y anticuerpos contra los
antígenos B en el suero de su sangre.
Tipo B: Las personas con sangre del tipo B tienen la combinación
contraria, glóbulos rojos con antígenos de tipo B en su superficie y
anticuerpos contra los antígenos A en el suero de su sangre.
Tipo O: Los individuos con sangre del tipo O ó 0 (cero) no expresan
ninguno de los dos antígenos (A o B) en la superficie de sus glóbulos
rojos pero tienen anticuerpos contra ambos tipos, mientras que las
personas con tipo AB expresan ambos antígenos en su superficie y no
fabrican ninguno de los dos anticuerpos. A causa de estas
combinaciones, el tipo 0 puede ser transfundido sin ningún problema
a cualquier persona con cualquier tipo AB0 y el tipo AB puede recibir
de cualquier tipo AB0.
Esquematización de los grupos sanguíneos y posibilidades de
transfusiones entre ellos.
POSIBLE NO POSIBLE

0 0, A, B, AB AB A, B, 0

A A, AB A B, 0

B B, AB B A, 0

AB AB Factor Rh

El Factor
Rh es un aglutinógeno encontrado en 1940 por Landsteiner y Weiner,
en los glóbulos rojos en un primate (Macacus Rhesus) y que también
existe normalmente en el 85% de los humanos, que por esta causa se
denomina Rh positivos. Rh- es tener la misma proteína pero con
modificaciones en ciertos aminoácidos que determinan diferencias
significativas en la superficie de los glóbulos rojos, y hacen a los
humanos Rh- disponer de anticuerpos (aglutininas) en el plasma que
reaccionan con los glóbulos rojos Rh+.
La sangre de estos transfundida a los Rh negativos (15%), provoca
en el suero de éstos últimos la formación de anticuerpos, que en
sucesivas transfusiones pueden destruir los glóbulos rojos del donante
Rh +, invalidando así la transfusión y creando efectos adversos.
También en el embarazo un feto Rh + puede provocar en la madre Rh
- la producción de aglutininas que podrán ser la causa de la
enfermedad hemolítica de los recién nacidos. El factor Rh está
constituido por un complejo de seis antígenos fundamentales,
formado por tres pares de genes alelos: Cc, Dd, Ee. El antígeno de
mayor poder sensibilizante es el D, le siguen en importancia el e y el
E. Esquematización del factor Rh y posibilidades de transfusiones
entre ellos.
POSIBLE NO POSIBLE

Rn (-) Rh (+) Rh (+) Rh (-)

Rh (-) Rh (-)

Rh (+) Rh (+)

• Funciones De La Sangre
Función de transporte: la sangre transporta nutrientes (sustancias
alimenticias que son distribuidas desde el intestino delgado a todas
las células del cuerpo), oxígeno, dióxido de carbono y hormonas.
Función de defensa: la sangre tiene una función defensiva contra los
microbios, y otras sustancias extrañas al organismo que puedan
causar enfermedades. Esta función la realizan los glóbulos blancos.
Función de coagulación: la sangre es la encargada de taponar las
heridas externas e internas que se producen en el cuerpo. Esta
función la realizan las plaquetas.
• Respiratoria: transportando el oxígeno que toma del aire de los
pulmones y recogiendo bióxido de carbono de los tejidos.

• Nutritiva: mediante el aporte de sustancias nutritivas


procedentes de la digestión.

• Inmunitaria o defensiva: protegiendo el organismo gracias a la


presencia de los leucocitos o glóbulos blancos.

• Excretora: recogiendo los residuos y desechos para ser


eliminados.

• Transportadora: de las secreciones y hormonas producidas por


las distintas glándulas.

• Reguladora: manteniendo en equilibrio el agua del organismo,


la temperatura corporal, etc.
• Hemostática: preservando la integridad del sistema
circulatorio, limitando la pérdida de sangre en vasos
lesionados.