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LA GLANDULA TIMO

Amigos que opinan a la luz de la NMG este interesante artículo sobre nuestra glándula " el timo" ?

De ahí la palabra "me timaron" ?,,,digo se me ocurre pensar así,,

"Situado en el centro del pecho, detrás del esternón, el hueso donde la gente toca cuando dice „yo , queda una pequeña
glándula llamada TIMO. Su nombre en griego, „thýmos‟, significa energía vital
"LA GLÁNDULA TIMO, LA LLAVE DE LA ENERGÍA VITAL"

Situado en el centro del pecho, detrás del esternón, el hueso donde la gente toca cuando dice „yo , queda una pequeña
glándula llamada TIMO. Su nombre en griego, „thýmos‟, significa energía vital.

Porque el timo sigue siendo un ilustre desconocido. Un ilustre e importante desconocido de él sabemos que su función es
primordial para el sistema inmune o de defensas y que sus células están emparentadas con las del corazón.

Nuestro sistema inmunológico es un sofisticado sistema diseñado para proteger nuestro organismo del ataque de virus,
bacterias, hongos y células malignas.

Posee un monitoreo constante de nuestro cuerpo y allí dónde detecta alguna anormalidad, lanza los glóbulos blancos para
restituir el tejido normal.
Y lo hace con una eficiencia notable.
Toda la especie humana debe su supervivencia a este maravilloso sistema que nos protegió mucho antes de que existieran
antibióticos, medicamentos, medidas higiénicas, etc.

Sin embargo, como todo sistema de nuestro cuerpo también puede estar sometido a desequilibrios.
De tal forma que cuando funciona con menor capacidad de la normal aparecen las enfermedades.

Esto también abre las puertas a la invasión de todo tipo de microorganismos que aprovechan estas brechas para su
ingreso.
Otro tipo de enfermedades de nuestro sistema inmunológico son las autoinmunes, que son aquellas dónde nuestro “ejército
interno” se enloquece y termina atacando a tejidos normales de nuestro cuerpo.

Algunas enfermedades autoinmunes son la esclerosis múltiple, la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica, el lupus, etc.

En este caso existe un lazo detectado entre el aumento del estrés y los picos de ataque de estas enfermedades.

El “general” que dirige este sistema defensivo es la glándula Timo, que se encuentra en el centro de nuestro pecho.

Desde allí comanda todas las “operaciones” de defensa. Numerosas investigaciones han demostrado que esta glándula está
fuertemente influida por los estados emocionales.

Una intensa carga emocional negativa puede hacer que disminuya su capacidad hasta en un 50%. Por eso es que después
de grandes disgustos es más probable que se desarrollen enfermedades en nuestro cuerpo.

El crece cuando estamos alegres y encoge cuando estamos estresados y aún más cuando nos enfermamos.

Esa característica confundió durante mucho tiempo a muchos, que a través de las autopsias y siempre lo encontraba
achicado y encogido.

Se suponía que se atrofiaba y dejaba de trabajar en la adolescencia, tanto es que durante décadas muchos médicos
bombardeaban timos perfectamente saludables con altas dosis de rayos X, creyendo que su „tamaño anormal‟ podría
causar problemas.

Más tarde la ciencia demostró que, así mismo aunque encogiéndose después de la infancia, él sigue siendo activo; es uno de
los pilares de nuestro sistema inmunológico, junto con las glándulas adrenales y está directamente relacionado con los
sentidos, la conciencia y el lenguaje.

Como una central de teléfonos por donde pasan todas las llamadas, hace conexiones tanto hacia afuera como hacia
adentro. Si somos invadidos por microbios o toxinas, reacciona inmediatamente produciendo células de defensa.

Pero también es muy sensible a imágenes, colores, luces, olores, sabores, gestos, toques, sonidos, palabras y pensamientos.
El Amor y el odio lo afectan profundamente.

Los Pensamientos negativos tienen más poder sobre él que los virus y bacterias, entonces el timo intenta reaccionar y se
debilita, luchando contra un invasor desconocido “solo pensamientos” y abre espacios; entonces el sistema inmune se
debilita y las infecciones sobrevienen. En compensación, pensamientos positivos consiguen activar todos sus “poderes”,
recordando que la fe remueve montañas.

Un test del pensamiento:
-Cierra los dedos pulgar e índice en la posición de „ok‟, apriete con fuerza y pida a alguien para intentar abrirlos o
separarlos en cuanto piensa „estoy feliz‟. Después repita pensando „ estoy infeliz‟.

La mayoría de las personas conserva la fuerza en los dedos con el pensamiento feliz y se debilita cuando piensa que está
infeliz. es decir cuando dices “estoy feliz” no es posible separa los dedos, mientras si dices “estoy infeliz pierdes “fuerza” y
pueden separar tus dedos con toda facilidad. (Sustituya los pensamientos por un delicioso helado de chocolate, una torta
rellena con crema, paz, violencia, guerra, muerte para ver que sucede…)

Resulta que, si Usted quiere, puede ejercitar el timo para aumentar su producción de bienestar y felicidad, ganar en fuerza
y salud. Por la mañana, al levantarse, o en la noche antes de acostarse:

a) – De pie, las rodillas ligeramente dobladas, (la distancia entre los pies debe ser la misma de los hombros). Ponga el peso
del cuerpo sobre los dedos y no sobre el talón y mantenga toda la musculatura bien relajada.

b) – Cierre una de sus manos y comience a dar golpecitos continuados con los nudillos de los dedos en el centro del pecho,
marcando el ritmo así: una fuerte y dos débiles. Siga haciéndolo entre 3 y 5 minutos, respirando tranquilamente, mientras
observa la vibración producida en toda la región toráxica con 20 toques por la mañana y 20 toques por la noche es
suficiente.

Desde muy antiguo los sabios de Oriente estaban conscientes de esta relación entre Timo y Salud, por lo tanto diseñaron
numerosos ejercicios para fortalecerlo. Uno de los más efectivos es el ejercicio de El Sol en el Pecho.

EL SOL EN EL PECHO
- Póngase cómodo. Busque su lugar tranquilo y aireado. - Masajee suavemente el centro de su pecho. Visualice que allí hay
un capullo de una flor que se va abriendo despacio a medida que recibe su cálido masaje. Esta visualización activa nuestra
glándula Timo. - Con el puño flojo golpee amablemente el centro del pecho. Siga visualizando la flor que se abre. -

Ahora comenzamos el ejercicio propiamente dicho después de la preparación anterior. - Extienda sus brazos hacia
adelante, palma frente a palma.

Cierre los puños. Esa va a ser la posición de partida. - Inhale por la nariz en forma lenta y profunda, al mismo tiempo
traiga sus codos bien hacia atrás, bien pegados al cuerpo. Intente que sus omóplatos se acercan lo máximo posible y que el
pecho se abra bien. - Retenga el aire. Visualice entonces un sol brillante y poderoso en el centro de su pecho. Sienta su
calor y poder de vida.

Cuando llegue al límite de la retención, exhale por la boca entreabierta, mientras lleva sus brazos a la posición de partida.
- Repita la técnica de 5 a 15 minutos.

Si ya tiene problemas en su sistema inmunológico conviene hacerla varias veces al día, todos los días hasta alcanzar
mejoría evidente... Luis Hdez. CSE Master.