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El INTI investiga sistema para prevenir derrumbes

El área de Procesos Superficiales de materiales del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) realiza
investigaciones sobre una de las principales causas de deterioro del hormigón armado: la corrosión de la armadura y su
impacto en la pérdida de capacidad portante de la estructura, problema que genera fallas constructivas que pueden
derivar en graves accidentes.

Investigarán fallas constructivas que pueden derivar en graves accidentes.
Para asegurar el monitoreo continuo de una obra civil el INTI propone el uso de sensores permanentes incorporados en
la estructura. La técnica consiste en maximizar la capacidad de predicción del deterioro por corrosión de estructuras de
hormigón armado (nuevas o en servicio) utilizando detectores construidos con tecnologías no tradicionales. Así es que
en el Instituto se están desarrollando sistemas de sensado múltiple embebidos en estructuras de hormigón, en
colaboración con el Centro INTI-Electrónica e Informática.

Estos sensores admiten medir el potencial y la corriente de corrosión del acero, la resistividad eléctrica, temperatura,
humedad y, eventualmente, variables mecánicas. Los sensores combinados se colocan en un arreglo tan pequeño, que
no afecta la integridad del hormigón ni las armaduras.

A partir de las mediciones de estas variables es posible detectar la agresividad del hormigón antes de que comience el
proceso de corrosión de las barras de acero. Además, la tecnología de película gruesa utilizada en la obtención de los
sensores, permitiría fabricarlos en el país a muy bajo costo.

El hormigón armado inspiró la arquitectura de grandes construcciones y obras civiles. Este material, que tiene origen
en la unión de la piedra y el acero, se convirtió en uno de los más usados en la construcción. Sin embargo, se advierte
que la falta de cumplimiento de normativas constructivas, y controles e inspección deficientes en el montaje del
hormigón, sumados a un escaso mantenimiento conducen a fallas y pérdidas de la vida útil de este tipo de estructuras.

Mundialmente, el mantenimiento de la infraestructura y la incorporación de tecnología para aumentar la vida útil del
hormigón representa un desafío, particularmente para garantizar la seguridad en las vías de circulación, el suministro
de aguas y la disminución de gastos del Estado, entre otros factores que contribuyen a mejorar la calidad de vida de
una comunidad.

El Centro INTI-Procesos Superficiales viene trabajando en alternativas para la prevención y control de la corrosión de
estructuras de hormigón armado. En este sentido, se ha intervenido y asesorado sobre el estado de corrosión de barras
de acero en estructuras armadas como puentes y distribuidores de autopistas, fundaciones de tanques, torres
industriales y edificios de vivienda.
Si bien estas inspecciones derivaron en recomendaciones concretas para el seguimiento de la corrosión del refuerzo de
acero, por lo general no fueron implementadas por el usuario afectado.

Tal vez sería hora de hacerlo ya que la detección temprana de un ambiente corrosivo con el fin de programar
reparaciones, evitaría las consecuencias que podrían tener roturas imprevistas en las estructuras.

Un mantenimiento programado más efectivo, haría posible aumentar notablemente la durabilidad de obras de
infraestructura crítica como rutas, puentes, distribuidores de tránsito, muelles, tanques de almacenamiento, piletas de
tratamiento de aguas y contenedores de hormigón armado para el tratamiento de residuos, entre otras

Las mediciones pueden transmitirse en forma inalámbrica para el seguimiento continuo a distancia de la estructura
armada, o bien hacerse eléctricamente en el lugar.

Este sistema de medición se vuelve aún más atractivo con la incorporación de Tecnologías de la Información y
Comunicación y la obtención de datos a distancia,, en especial, para estructuras de acceso geográficamente difícil o
para aquellas de alto impacto socioeconómico.