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La depresión

Cómo salir del abismo de la desesperación
por June Hunt
¿Se han desencadenado dentro de su alma los furiosos y tormentosos nubarrones de la depresión? ¿Se siente
atrapado por las circunstancias, confuso y controlado por sus emociones? ¿Se siente aislado, solitario y
temeroso porque nadie lo comprende? Si es así, usted no está solo. Sin importar su estilo de vida o condición
social, hay muchas personas que sufren por las oscuras nubes de la depresión.
¿Habrá algo que traiga a su vida nuevamente la claridad del cielo azul del contentamiento? David, el rey de
Israel, expresó la verdadera solución cuando se encontraba presa de la depresión. Aprendió a cambiar la
oscuridad de la desesperanza por la luz de la esperanza. Una y otra vez, cuando su alma estaba deprimida,
cambiaba deliberadamente su enfoque, a menudo dirigía su mirada a la fidelidad de su Salvador, su
Redentor, su Dios. Tres veces, en tres versículos diferentes, David se hizo la misma pregunta y tres veces
respondió de la misma manera.
“¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios;
porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío”.
(Salmos 42:5–6, 11; 43:5)
I. DEFINICIONES DE LA DEPRESIÓN
El 20 de junio del 2001, toda la ciudad, el país y el mundo se conmocionaron por la
noticia de que Andrea Yates había ahogado a sus cinco hijos, uno por uno, en una tina
de baño. Las edades de los niños iban desde seis meses hasta siete años. La primera
reacción de todo el mundo fue preguntarse: “¿Cómo pudo una madre hacer lo
impensable, matar a sus propios hijos? ¿Qué podría haber orillado a una madre a
cometer un crimen tan aberrante, no una, sino cinco veces? En una palabra, la respuesta
fue la depresión. No se trataba de una depresión normal, sino de una depresión sicótica,
una depresión mayor, que provocó que Andrea se evadiera la realidad.
¿Podría alguien haber salvado a esa madre y a sus cinco inocentes hijos de tal
devastación? La respuesta es simplemente: sí. Esa es la razón por la que necesitamos
entender a profundidad lo que significa la depresión. El Señor nos exhorta a todos:
“Libra a los que son llevados a la muerte; salva a los que están en peligro de muerte.
Porque si dijeres: Ciertamente no lo supimos, ¿acaso no lo entenderá el que pesa los
corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, y dará al hombre según sus obras”
(Proverbios 24:11–12)
A. ¿Qué es la depresión?
Si se coloca una plancha pesada sobre una almohada rellena de esponja en forma de
corazón, ésta se deformará, estará deprimida por el peso de la plancha. Pero si al
siguiente día se quita la plancha, volverá a su forma original. Sin embargo, si deja la
plancha sobre la almohada durante seis meses, la almohada no volverá a su forma
original. Más bien quedará plana y deprimida. Una almohada puede aguantar la
presión por un tiempo, pero no está hecha para mantener su forma original si está
bajo demasiada presión por un tiempo muy prolongado.
Lo mismo sucede con el corazón humano. Cuando “lo presionan” las circunstancias
normales de la vida (depresión situacional), el corazón vuelve a su forma original al
momento en que se quita la presión, esto sucede por diseño divino. No obstante, si
continúa bajo una presión mayor durante largos períodos de tiempo, el corazón
puede entrar en un “estado” de depresión. El Señor Jesús se interesa por nuestro
corazón y sabe que somos vulnerables, específicamente cuando nuestro corazón está
sufriendo bajo presión. Por eso nos da una advertencia al respecto:
“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería
y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día”.
(Lucas 21:34)
• Depresión significa literalmente sentirse forzado a ocupar una posición inferior
(como la huella que queda después de pisar la arena).
• Depresión es una declinación o reducción de actividad (“depresión
económica”).
• Depresión describe una pesadez emocional que abate el corazón. El apóstol
Pablo utilizó el vocablo griego bareo, para referirse a algo que está “presionado
o pesado” y describe una presión emocional muy grande, como las tribulaciones
que él y Timoteo sufrieron por causa de los opositores de Cristo.
“Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos
sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de
tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida. Pero tuvimos en nosotros
mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios
que resucita a los muertos”.
(2 Corintios 1:8–9)
B. ¿Según la sicología, qué es la depresión?
En escritos antiguos, la referencia más antigua que se encuentra a lo que significa
depresión es la palabra melancolía (que significa literalmente “bilis negra”). Se
asumía en aquel entonces que una persona melancólica tenía exceso de bilis negra,
que le producía depresión. En el segundo siglo d. C., el médico Aretaeus describía a
sus pacientes melancólicos como personas “tristes, desanimadas, sin poder
dormir… Adelgazan por causa de su preocupación y pérdida del sueño… En estado
avanzado, se queja de miles de insignificancias y desea la muerte”.
Aun en la actualidad la melancolía se define como la “condición mental que se
caracteriza por una depresión extrema, quejas físicas y a menudo por alucinaciones
y desilusiones”. Se puede describir a quienes están sufriendo durante la noche
oscura del alma así:
“Porque la mañana es para todos ellos como sombra de muerte; si son conocidos, terrores
de sombra de muerte los toman”. (Job 24:17)
• Depresión es el término sicológico que se refiere a las características mentales,
emocionales y conductuales de una persona deprimida. (Esa rama de estudio
analiza a la mente en relación con los pensamientos, sentimientos y
comportamientos enfocándose en las razones por las que la gente piensa, siente
y actúa como lo hace). Por ejemplo, las personas que están atrapadas en las
ondas negras de la depresión se sienten desesperadamente solas y a menudo
culpan a Dios por su situación.
“Has alejado de mí al amigo y al compañero, y a mis conocidos has puesto en
tinieblas”. (Salmos 88:18)
• Depresión es el estado sicológico en el cual la persona se siente presionada
hacia abajo y es incapaz de experimentar gozo. Los que sufren de depresión se
sienten atrapados en un manto de tristeza oscuro y total, de dolor, culpa y
desesperanza.
“De día tropiezan con tinieblas, y a mediodía andan a tientas como de noche”.
(Job 5:14)
• Depresión es una condición que involucra a la persona total: cuerpo (física),
alma (la mente, voluntad y emociones) y el espíritu (donde residen nuestras
necesidades internas más profundas). Muchas personas deprimidas sienten que
este versículo describe su condición:
“Además de esto, todos los días de su vida comerá en tinieblas, con mucho afán
y dolor y miseria”. (Eclesiastés 5:17)
• Depresión es un término que abarca los sentimientos que van desde un
desánimo moderado hasta una intensa desesperación. Sin importar el grado de
oscuridad, el Señor quiere que confiemos en él pues él proveerá la luz que
necesitamos.
“Tú encenderás mi lámpara; Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas”. (Salmos
18:28)
C. ¿Cuáles son los cuatro tipos de depresión?
Aunque son independientes entre sí, estas cuatro categorías demuestran el aumento
en intensidad de la depresión. En general, se puede dividir la depresión en dos tipos:
situacional y química. La depresión situacional toma lugar cuando una
circunstancia dolorosa oprime el corazón de una persona por un período de tiempo.
La depresión química se da cuando hay un desequilibrio químico en el cuerpo. Una
persona puede presentar ambos tipos de depresión al mismo tiempo. Las emociones
están afectadas durante esos tiempos con pesadez emocional, parece no haber
esperanza y además, se siente enferma. El sabio autor del libro de Proverbios fue
Salomón y explica que:
“La esperanza que se demora es tormento del corazón; pero árbol de vida es el deseo
cumplido”.
(Proverbios 13:12)
(Los cuatro tipos que se describen a continuación no están en el mismo orden en
que los encontraríamos en un manual de diagnóstico. Se han colocado así para
mostrar cómo incrementa en la persona el impacto negativo de la depresión).
#1 Depresión normal…
• En ocasiones se le llama depresión situacional o reactiva
• Es una tristeza involuntaria basada en una reacción a las situaciones
dolorosas de la vida
— Problemas normales de la vida que oprimen el corazón por un período
corto de tiempo (por ejemplo, el rechazo, el fracaso y la enfermedad).
— Etapas de transición de la vida que afectan el corazón (por ejemplo, la
adolescencia, el nido vacío, las crisis de la media vida, cambios de
residencia, la menopausia, la jubilación).
Cuando los problemas graves llegaron a la vida del siervo de Dios Job (la
muerte de todos sus hijos, la destrucción de todo lo que poseía), uno de sus
amigos notó la depresión comprensible por la que estaba pasando Job:
“Mas ahora que el mal ha venido sobre ti, te desalientas; y cuando ha llegado hasta ti, te
turbas”.
(Job 4:5)
#2 Depresión encubierta…
• Es la depresión que escondemos (por ejemplo, los recuerdos reprimidos por
abuso físico, sexual, verbal o emocional).
• Es un estado de tristeza permanente por un conflicto no resuelto que hemos
enterrado
—Los sentimientos verdaderos se cubren o se niegan de tal modo que la
recuperación lleva más tiempo porque no se ha procesado el dolor.
— Inconcientemente se busca alivio al dolor emocional por medio de
muchas ocupaciones, adicciones, u otras alternativas.
La Biblia dice que las heridas escondidas resultarán en dolor en el corazón:
“Aun en la risa tendrá dolor el corazón; y el término de la alegría es congoja”.
(Proverbios 14:13)
#3 Depresión neurótica…
• Es un desorden depresivo mental y emocional menor que se conoce como
desorden de ajuste en modo depresivo, que quiere decir que la depresión es
el resultado de no ajustarse a una situación estresante
—La persona que padece neurosis tiene un desorden emocional, cuyos
síntomas interfieren con las actividades normales de la vida.
— La persona que presenta un desorden depresivo tiene una “depresión
clínica” y necesita un diagnóstico y tratamiento con base en la
observación directa y continua.
• Es un estado de depresión prolongada que se extiende por un período de
tiempo fuera de lo normal cuya recuperación es más lenta porque se basa en
efectos “estresantes” (por ejemplo, perder una relación querida, pasar por
una crisis económica, por pérdida del trabajo o la jubilación)
—Los síntomas interfieren con el trabajo normal y las relaciones sociales.
—La causa generalmente reside en un acontecimiento precipitante y
fácilmente identificable.
Los salmos reflejan el dolor que provoca una tristeza prolongada:
“¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con tristezas en mi corazón cada día?
¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?”
(Salmos 13:2)
#4 Depresión sicótica…
• Es el tipo de depresión más grave y se clasifica bajo el título desorden
depresivo mayor (MDD, por sus siglas en inglés)
• Está basado en una disociación o pérdida del contacto con la realidad
—Es un estado emocional depresivo muy severo.
—Una sicosis puede provocar alucinaciones e imaginaciones que provocan
que las víctimas se hagan daño a sí mismas o a los demás.
Los que padecen una depresión sicótica se identifican con el temor, terror,
desesperanza y falta de perspectiva saludable que se describe en este salmo:
“Porque mis días se han consumido como humo… Mi corazón está herido, y seco como la
hierba, por lo cual me olvido de comer mi pan… Velo, y soy como el pájaro solitario sobre
el tejado… Por lo cual yo como ceniza a manera de pan, y mi bebida mezclo con
lágrimas.… Y me he secado como la hierba”.
(Salmos 102:3–4, 7, 9, 11)
D. ¿Cuáles son las tres divisiones de los desórdenes del carácter?
Cada año aparecen nuevos males así como nuevos medicamentos. Así que, ¿qué tan
“reciente” es la depresión? Desde el siglo cuarto antes de Cristo, el famoso médico
Hipócrates dio su primera descripción clínica de la “melancolía”, la cual incluía
altibajos erráticos de carácter que en la actualidad se llama desorden bipolar. Sin
embargo, 500 años antes, el salmista y rey David, dio una vívida descripción de sus
emociones durante una de las más terribles tormentas emocionales de su vida:
“Clamo en mi oración, y me conmuevo.… Mi corazón está dolorido dentro de mí, y
terrores de muerte sobre mí han caído. Temor y temblor vinieron sobre mí, y terror me ha
cubierto. Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría.
Ciertamente huiría lejos; moraría en el desierto. Me apresuraría a escapar del viento
borrascoso, de la tempestad”
(Salmos 55:2, 4–8)
#1 Desórdenes depresivos, también llamada depresión unipolar
• La depresión unipolar se caracteriza principalmente por un estado
emocional de depresión extrema.
• La depresión unipolar (uni = uno, polar = polo) se refiere a un “extremo”.
• La depresión unipolar es el tipo más común de desórdenes del carácter.
• La depresión unipolar en la comunidad sicológica se divide en tres tipos:
Desorden depresivo mayor (MDD), desorden distémico y desorden
depresivo no específico.
Cuando alguien está continuamente deprimido, puede orar así:
“Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia; se han consumido de
tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo”.
(Salmos 31:9)
#2 Desórdenes bipolares, antes se llamaba depresión maníaca
• Los desórdenes bipolares se caracterizan por patrones que oscilan entre altos
y bajos emocionales, entre la manía y la depresión.
• Bipolar (bi = dos, polar = polo) se refiere a “dos polos opuestos”.
• Los episodios bipolares de manía (un estado de ánimo excesivamente
elevado) puede parecer ante los extraños como algo positivo y productivo;
sin embargo, la verdadera manía es negativa porque por lo general, lleva a
una forma destructiva de tomar decisiones, tal como compras compulsivas,
decisiones impulsivas, conducir el auto con imprudencia, hacer inversiones
insensatas y mostrar un comportamiento inmoral.
• El comportamiento bipolar se subdivide en cuatro tipos: Desorden bipolar I,
desorden bipolar II, Ciclotimia, y desorden bipolar no específico.
Cuando el corazón desfallece por causa de un trastorno bipolar, es útil clamar a
Dios para que nos ayude como lo expresó el salmista:
“Con mi voz clamé a Dios, a Dios clamé, y él me escuchará. Al Señor busqué en el día de
mi angustia; alzaba a él mis manos de noche, sin descanso; mi alma rehusaba consuelo.
Me acordaba de Dios, y me conmovía; me quejaba, y desmayaba mi espíritu. No me
dejabas pegar los ojos; estaba yo quebrantado, y no hablaba”.
(Salmos 77:1–4)
#3 Desórdenes del carácter basado en la etiología
• La palabra etiología significa “causa” u “origen”.
• El primer tipo de depresión etiológica es:
—Desorden del carácter provocado por una mala salud Esto significa que
hay cambios no saludables en el cuerpo provocados por una enfermedad
que provoca depresión sicológica causal. Por ejemplo, del 20 al 40 por
ciento de las personas que padecen un trastorno neurológico (mal de
Parkinson, enfermedad de Huntington y de Alzheimer, esclerosis
múltiple, y/o infarto) desarrollan una profunda depresión durante su
enfermedad.
• El segundo tipo de depresión etiológica es:
—Desorden del carácter inducido por una sustancia Eso significa que se ha
introducido algo en el cuerpo que provoca la depresión. La sustancia
podría ser un medicamento, drogas o exposición a una toxina (Por
ejemplo, al alcohol, los sedantes, píldoras de control de la natalidad,
medicamentos para ciertas enfermedades, como la de Parkinson).
Sin importar la causa, la persona deprimida se siente así:
“Estoy debilitado y molido en gran manera; gimo a causa de la conmoción de mi
corazón”.
(Salmos 38:8)
E. ¿Es la depresión resultado del pecado?
Esta pregunta no puede responderse con un simple sí o no. Aunque algunas
personas creen que la respuesta siempre es sí, la respuesta correcta es que a veces sí
y otras no.
• La depresión no es resultado del pecado cuando…
—Se sufre una pérdida normal. La Biblia dice que hay:
“Tiempo de llorar… tiempo de endechar”. (Eclesiastés 3:4)
—Su cuerpo experimenta el deterioro por el paso de los años. La química de su
cuerpo puede cambiar y resentirse. La Biblia también dice que:
“Nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se
renueva de día en día”. (2 Corintios 4:16)
• La depresión sí puede ser el resultado del pecado cuando…
—Está deprimido por las consecuencias de su conducta pecaminosa y no hace
nada por cambiar.
—No da pasos para curarse (no busca consejería bíblica, ni memoriza versículos
bíblicos, ni lee libros cristianos, ni acude al médico cuando es necesario).
—Se aferra a la auto-compasión, la ira y la amargura cuando lo han lastimado,
en vez de decidir perdonar.
“Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado”. (Santiago 4:17)
—Usa la depresión para manipular a los demás.
—Una y otra vez decide culpar a Dios y a los demás por su infelicidad.
—Se deprime porque ha permitido que otros lo controlen en vez de obedecer a
Cristo y dejar que él tome el control de su vida.
Cuando tomamos la cena del Señor indignamente, la Biblia sentencia: “Por
lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros” (1 Corintios
11:30).
DESCRIPCIÓN DE LA DEPRESIÓN DE JONÁS
Libro de Jonás
El tiempo que Jonás estuvo en depresión ejemplifica la depresión situacional que es
resultado directo del pecado. Jonás fue un hombre llamado por Dios que terminó su
vida enfurecido, amargado, y en las profundidades de la depresión. ¿Cómo llegó
Jonás a estar tan profundamente deprimido?
• Capítulo 1: Desobediencia
El Señor llamó a Jonás para predicar su palabra a la gente impía de Nínive. Pero
Jonás se rebeló y se embarcó para ir en dirección contraria. Cuando la
desobediencia del profeta atrajo repercusiones negativas sobre la tripulación de
la nave en que viajaba, los marineros lo rechazaron y tiraron literalmente por la
borda.
• Capítulo 2: Desasosiego
Jonás reconoció que el juicio de Dios había caído sobre él y que quizá perdería
la vida (porque se encontraba dentro del vientre de un gran pez), así que imploró
la misericordia de Dios: “Y dijo: Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó;
desde el seno del Seol clamé, y mi voz oíste” (Jonás 2:2). El Señor le extendió
su misericordia y le salvó la vida.
• Capítulo 3: Declaración
Jonás se resignó a obedecer el llamado de Dios. Él proclamó la verdad divina y
los impíos de Nínive se arrepintieron.
• Capítulo 4: Depresión
Jonás se enojó con Dios por haber mostrado misericordia a quienes él creía
indignos de recibirla. En última instancia, cayó en una depresión severa que lo
consumió por la amargura y desesperanza, al punto de que quería morir. Jonás
expresó su queja diciendo: “Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la
vida; porque mejor me es la muerte que la vida” (Jonás 4:3).
Luego, en su ira y auto-conmiseración, hizo esta declaración triste, pero
reveladora: “Mucho me enojo, hasta la muerte” (Jonás 4:9).