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Llegó la hora de partir cobijas

Por María Isabel Rueda
El Tiempo, 1 de febrero de 2009, http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-4786707

Esto no puede seguir así. Es que las dos cosas no son compatibles. Es como ser al mismo
tiempo de Santa Fe y de Millonarios. O estar con los Montescos y con los Capuletos. O ser
capitalista y comunista. O laureanista y ospinista. O nacionalista e histórico. O ir por el torero y
por el toro. O ser estalinista y trotskista. O admirar a Mozart tanto como a Salieri. O ser
bogotano y querer a los paisas. O ser moro y cristiano. O keynesiano y monetarista. O creer
que María Callas era tan talentosa como Renata Tebaldi. O ser antirreeleccionista y
reeleccionista.

Igual, o uno es de Juanes, o es de Shakira. Llegó la hora de definirse.

Sí, sé que ambos nacieron en Colombia. Y que los dos son unos muy talentosos colombianos.
Pero son colombianos de matices diferentes. De ritmos diferentes. De almas diferentes. De
sexos diferentes. De razas diferentes. Son diferentes.

Mientras Juanes toca guitarra, Shakira toca la guitarra. Él es profundamente humilde y ella,
bastante argentina. Uno mira a Juanes y sabe lo que está pasando por su cabeza, mientras las
sensaciones que produce Shakira se quedan fácilmente enredadas en su pelo.

Juanes no tiene que bailar para cantar. Shakira se ha refugiado en los duetos para disimular su
falta de inspiración actual, mientras a Juanes le fluyen las ideas musicales en los taxis. Ella se
cuida de tener un compromiso preparado cada vez que a Juanes se le ocurre inspirar una causa
común.

Shakira funge como inspiradora, propietaria y gerente de la Fundación Alas, que une a los más
ricos del continente con los artistas más cotizados alrededor de un propósito humanitario.
¿Pero será cierto que Alas no fue más allá del bloff de la foto de su inauguración en Panamá, y
que resultó incapaz de invertir los millones que regalaron los señores Buffet y Slim?

Ella es oportunista, calculadora y anda con un novio que nos cae gordo. Se saca fotos con los
niños pobres que va a recibir en su colegio. Es de las que no consideran útil hacer caridades sin
contarlas.

A Juanes, en cambio, su causa contra las minas quiebrapatas le fluye espontáneamente del
alma. No la usa para ser más famoso. Le compuso una canción bellísima a los secuestrados de
Colombia con la que cada madrugada se inicia una nueva trágica emisión de 'Las voces del
secuestro', cuya melodía, según le contó Íngrid a Juanes, pone a los secuestrados a llorar en la
selva, pero no de soledad, sino porque se sienten acompañados.

A Shakira le dicen 'Shekera', porque le suena la caja registradora al mismo compás que Juanes
lleva el ritmo en la caja de su guitarra.

Cómo será de colombiano Juanes, que como nos sucede sin excepción a todos los demás
colombianos, que somos juguetes de las pasiones que despierta la presidencia de Alvaro Uribe,
a Juanes algunos lo acusan de uribista, no sé si porque no lo quieren o para no quererlo.
Shakira sí es una excepción. Está tan ajena, que a nadie se le ocurriría acusarla de uribista, pero
tampoco de antiuribista. Su distancia de Colombia le permite ser políticamente aséptica frente
a ese torbellino de opinión que es Uribe, lo cual, en mi humilde opinión, no es una virtud sino
un lujo. No ser ni uribista ni antiuribista hace que Shakira parezca más canadiense que
colombiana.

A mí, Juanes me parece un osito de peluche. Dan ganas de rascarle la cabeza y a ella, de
emparejarle el color del pelo. Él es un bacán. Ella parece sacada de las mil y una noches de los
Emiratos Árabes.

Como comprenderán después de esta breve enumeración, entre Juanes y Shakira, yo tengo
definido de qué lado estoy.

¿Y usted?




















Shakira en las garras de María Isabel Rueda
Por Carlos A. Sourdis Pinedo
El Heraldo, 2 de febrero de 2009
http://www.elheraldo.com.co/ELHERALDO/Bloguer/Blg342.asp

“El envidioso le dispara a los demás y se hiere a si mismo”. (Proverbio popular inglés).La
columnista de El Tiempo María Isabel Rueda ha dado, una vez más, otra muestra de su
insensibilidad, su mal gusto y su miopía. Por algún incomprensible motivo, la señora deja de
lado este domingo la defensa obtusa que suele hacer de Uribe y sus funcionarios más
allegados (algo que suele inspirar el noventa por ciento de sus columnas) para enfilar las
agudezas de su pluma contra Shakira. ¿Cuáles son los argumentos que esgrime la exaltada
redactora contra la artista? La acusa de ser “argentina”, de tener “las ideas enredadas en el
pelo”, de sufrir de “falta de inspiración”, de “unirse con los más ricos”, de ser “oportunista” y
“calculadora”, de estar políticamente “distanciada de Colombia”, de parecer “canadiense” y de
“andar con un novio que nos cae gordo”, entre otras linduras de su cosecha. Ya pasando al
tinte xenófobo, a María Isabel también parece disgustarle la herencia libanesa que tanto
marca genética y culturalmente a Shakira. Asegura que la cantante parece “sacada de las mil y
una noches de los Emiratos Árabes”. No podemos saber qué le han hecho (o no le han hecho)
a doña María Isabel los argentinos, los canadienses ni los árabes, pero este ataque gratuito
contra la barranquillera, que se ha convertido en la voz femenina más escuchada
mundialmente en idioma español, hasta se podría pasar por alto, atribuyéndolo al rencor y a la
envidia de una periodista quizá aquejada por calurosas ofuscaciones propias de su edad. Pero
utilizar la imagen y el nombre del cantante Juanes en la misma columna para justificar sus
venenosas arremetidas contra Shakira, haciendo odiosas (aunque ridículas) comparaciones
entre uno y otra, e invitando además a sus lectores a tomar definitivamente partido entre
ambos, es de una bajeza y una mezquindad incomprensibles, sobre todo si se tiene en cuenta
que la arenga de la señora columnista se publica bajo el paraguas editorial de un medio tan
tradicionalmente respetado como El Tiempo. En todo caso, si lo que la Rueda pretendía con su
escrito era encender un acalorado debate entre paisas y costeños, en el que cada grupo
defendiera al artista de su predilección, el tiro le salió por la culata. El noventa por ciento de
los trescientos lectores que hasta las 12 de la noche (hora española) se habían detenido para
comentar la patética columna de María Isabel Rueda en la versión digital de El Tiempo sólo lo
hicieron para expresarle a la periodista el rechazo, desconcierto, indignación, asco,
inconformidad o rabia que su escrito provocaba en cada uno de ellos. De todo esto, lo más
irónico es que la señora se atreva a acusar a Shakira de “falta de inspiración” precisamente en
una columna que demuestra lo estrujadas y resecas que deben estar ya sus propias meninges,
hasta el punto de tener que recurrir a textos tan pobres y llenos de tanta “mala leche”, como
el de su última pieza dominical, para llamar la atención de los lectores.






¡Qué “chimba” de periodista!
Por Felipe Zuleta Lleras
El Espectador, 7 de febrero de 2009,
http://www.elespectador.com/node/115742/columna-233173-carlos-reyes
EL DOMINGO, MARÍA ISABEL RUEDA, por razones que aún no he podido descifrar, atacó
ferozmente a Shakira justo cuando la cantante emprendía su viaje para inaugurar un colegio al
estilo “Lavish leadership academy” de Oprah Winfrey.

Es claro que a la Rueda lo que le despierta la pasión por Colombia es oír a Juanes diciendo “qué
chimba hijueputa”. Y en lo que tiene que ver con la supuesta ambición de Shakira por la plata,
descrita por la periodista, no hay el menor riesgo que en términos comerciales una persona
con sangre árabe le gane a otra con sangre paisa.
A mi amiga periodista se le acabó el tema farandulero a mitad de semana y decidió tratar
asuntos serios y trascendentales y dejar atrás la gaminería de un paisa cantante y las caderas
de una barranquillera. Sin embargo, María Isabel no entendió las brillantes declaraciones de
Alan Jara, quien con toda la razón le exige al Estado que cumpla con su obligación de proteger
la vida de los ciudadanos, pero en cambio no le pareció reprochable que sus amigos del
Gobierno trataran de hacer fracasar (mediante operaciones aéreas), la misión de Piedad
Córdoba para traer a la libertad a los militares secuestrados por las Farc para justificar así la
permanencia eterna de Uribe en la Presidencia.
Por otra parte, a nuestra obnubilada amiga le pareció correcto criticar de manera implacable a
Hollman Morris por estar en el sitio de la noticia, pero en cambio acepta sin ruborizarse que
los señores Uribe y Santos nos enseñen a los periodistas cómo ejercer nuestra profesión. Me
imagino que la Rueda prefiere la ética del Secretario de Prensa de la “Casa de Nari”, que se
reúne a escondidas con delincuentes que entran a su despacho por los sótanos de Palacio. Con
la misma ética de César Mauricio actúan todos los funcionarios del Gobierno a quienes es
imposible agarrar en una verdad.
Intuyo que a la otrora independiente periodista eso no le mortifica, como tampoco la
atormentan hechos tan insensatos como las mentiras del peto de la Cruz Roja, las de alias
Tasmania, las de los falsos positivos. Por eso todas las mañanas sale en La W con sus preguntas
manipuladas para destrozar a quienes se oponen a los designios del Mesías.
¡Ah, María Isabel! Los niños de La Playa en Barranquilla te mandan muchos saludos, Fernán
Martínez muchas gracias y nosotros los periodistas te mandamos una brújula para que
encuentres otra vez tu norte.
Notículas:
– Me sumo a la opinión de varios periodistas que durante la semana destacaron la labor de
Piedad Córdoba. ¡Qué mujer tan importante para el país!
- Con la misma claridad que manifiesto mi admiración por Piedad debo advertir que no es
sensato para ella, para su labor de paz y para sus compañeros de trabajo, los ataques de ira de
Jorge Enrique Botero, quien debió morderse la lengua y esperar que Piedad manejara la mala
leche del Gobierno frente a los sobrevuelos de aviones oficiales durante la liberación de los
secuestrados.
felipezuleta.blogspot.com

eltiempo.com / Blogs / Los años perdidos

















RANKING: LAS CINCO PALABRAS MÁS USADAS DEL IDIOMA ESPAÑOL
Por Jorge Alexander Rojas Amado
25 de enero 2012,
http://www.eltiempo.com/blogs/los_anos_perdidos/2012/01/ranking-las-cinco-palabras-
mas.php
El idioma español está conformado por 300.000 palabras, aproximadamente, no obstante,
dada la enorme cantidad de sustantivos, adjetivos, pronombres, adverbios, etc., que cada una
de ellas sustituye, no es exagerado afirmar que el léxico de una persona del común está
conformado en esencia por cinco palabras básicas.
A continuación, cada término en múltiples contextos, y el sustento de la afirmación:
TÉRMINO NÚMERO UNO
Si un individuo considera pertinente hacerle caer en la cuenta a otro de los defectos y de las
falencias que tiene como persona, no tiene que preocuparse por rebuscar entre ignominioso,
abyecto, ruin, mezquino, pusilánime, oprobioso, estíptico, intransigente... y cientos más de
complejos y enredados, el adjetivo que mejor lo defina, basta con que vaya y le diga que es
un hijueputa. Ahora, si estima que su actitud es en extremo reprochable, le antepone el
prefijo gran, doble, triple, tetra, o catre, en sustituto de cualquier adjetivo superlativo.
Cuando la observación no se hace a una persona en particular, sino a un grupo de muchas de
ellas, se antepone la expresión "partida de". Sobra aclarar que en este caso específico el
término se apunta en plural.
¿En qué otros casos se enuncia en plural? Respuesta: Si es interrogativa la oración que lo
contiene. Ejemplo: Cuando se urge conocer la identidad de una determinada persona, ¿con
quién hijueputas estaba? Indagar por un lugar específico, ¿dónde hijueputas estaba?, etc.
Otras aplicaciones: Como parámetro de referencia: Feo, tiene plata, o bruto, como un
hijueputa... Es sustituto, y a la vez complemento de todas las expresiones de sorpresa,
rabia, dolor, alivio, y asombro. Es el grito predilecto de los hinchas cuando un futbolista yerra,
pero también cuando acierta y anota un gol.
Principales derivados
El Putas: Así se le denomina a un reconocido espanto, pero también al hombre eficiente y
talentoso. Al muy eficiente y muy talentoso, el reputas. ¿O sea que al hombre ineficiente y
lerdo, se le dice, el no putas? No. Se le dice que es una güeva. Igual sucede con el esposo
sumiso, el "cornudo", o el estudiante objeto de burlas. Y si el virtuoso es el putas, el fraternal y
amigable es del putas. Del putas no es una expresión exclusiva para referirse a un ser humano
de cualidades excepcionales, aplica también para definir objetos asombrosos, lugares
fantásticos o situaciones memorables. Como parámetro de referencia: Yo a esa hembra la
amo, o la cabeza me duele como un putas.
Otros derivados
Puto: Enojado. II Difícil o complicado.
Putamente: Con intensidad.
La putería: Lo máximo. La panacea.
La expresión "ni puta idea" denota ignorancia absoluta en un determinado tema.

TÉRMINO NÚMERO DOS Y TÉRMINO NÚMERO TRES
Marica sustituye la mitad de todos los nombres propios, y de las expresiones para referirse a
un ser humano. Guevón, la otra mitad. Eso sin tener en cuenta el enorme número de sujetos
-hombres y mujeres- que se llaman de una forma y se apellidan de la otra. Güevonada y
maricada: Objeto. II Situación irrelevante. Hacerse el güevón: Fingir inocencia.
TÉRMINO NÚMERO CUATRO
Si ante la negativa de evadirse del trabajo e irse con ellos a beber, sus compañeros le
recriminan, "como raro sumercé sacando el culo", es porque consideran un rasgo muy
común en usted negarse a aceptar cualquier tipo de invitación. Y luego, a medida que toman
sus pertenencias y se alejan, los escucha murmurar, "malo, malo, don cosianfirulo no va
porque se quiere quedar lambiéndole el culo al jefe", lo dicen porque tal vez la actitud para
con sus superiores es demasiado reverente, de igual forma el afán tan desmedido que se le ve
por complacerlos. "Mejor que ni vaya, ese man me cae como una soberana patada en el
culo", téngalo presente, al fulano que dijo lo anterior, usted no le agrada en lo más mínimo. Y
mientras estira el pescuezo intentando escuchar si rajan más de usted, de repente llega su
jefe por la espalda y le pregunta, "¿por qué no está haciendo un culo?" Lo que a él le
interesa conocer es la razón por la cual usted no está ejerciendo ninguna tarea relacionada
con su trabajo. "No es eso, jefe, lo que pasa es que..." "Me importan un culo sus disculpas,
bien puede metérselas por donde le quepan". En primer lugar, parece que ya no le interesa
escuchar de su boca ningún tipo de explicación, y en segundo, es ese asterisco, marrón y
maloliente, ubicado en el centro, parte inferior de su retaguardia, el lugar que él considera
propicio para guardar sus excusas, por ello esta última sí es, aunque implícita, una alusión
literal a su culo. "A mí me gusta son los empleados que mueven el culo". ¿Y ahora? ¿Otra
alusión literal? ¿Le bailo de espaldas? Respuesta: No. Simple, para su organización él espera
contar con personal calificado, muy disciplinado y activo.
Si al llegar a casa, a la pregunta, ¿amor, qué hay hoy de comer?, su esposa le responde que
ni un culo, es porque su llegada la sorprendió sin nada sobre el fogón, y la alacena vacía. Si a la
pregunta, ¿mijo, cómo le fue en el examen final?, su hijo mayor le responde que como un
culo, abónele la sinceridad, pero no espere buenos resultados. Y si al primer reclamo de su
parte él le contesta: Ahora no va a venir a armarme la chúpame el culo. Ante todo le solicita
que no lo vaya a recriminar, mucho menos que vaya a empezar a hacer alharaca. Si
posteriormente pasa al cuarto de su hija y esta le dice que ni le hable porque el sábado la hizo
quedar como un culo cuando la regañó delante de todas sus amigas, no lo dude, aún se
encuentra muy sentida con usted debido el tamaño ridículo que la hizo pasar.
Al finalizar el día, a oscuras, sentado sobre uno de los peldaños de escalera, su hijo menor
se acerca, posa la manita sobre su hombro, y le dice: "papi, deje esa cara de culo", desde
su inocencia, lo que el pequeño realmente está tratando es de animarlo a que cambie de
semblante, porque el que tiene refleja pena y aburrimiento. "En serio, papi, que actitud tan
cula la que está usted tomando". Párese de ahí, hombre y váyase a dormir, el niño le está
haciendo caer en la cuenta de que a su edad esa actitud de mocoso regañado no le queda
nada bien.
TÉRMINO NÚMERO CINCO
Quizás el más usado. Si prohibieran su uso, quedaríamos incomunicados.
Si alguien pregunta, ¿dónde será que queda esa mierda?, se refiere a un lugar. Si alguien
dice que alguna mierda lo tiene preocupado, esa mierda puede ser desde un pequeño
disgusto entre amigos hasta un desengaño amoroso, problemas en los negocios o un grave
percance familiar. Incluso, una delicada enfermedad.
Si un sujeto olvida el nombre de algún objeto, lo único que debe hacer es apuntarle con el
dedo índice, o con la boca, y decirle a quienquiera que este cerca; pis, oiga, alcánceme esa
mierda. Es la expresión con más vigencia y proyección a futuro, no importa lo sofisticado del
avance tecnológico que esté por arribar a este país, mierda aguarda por él para definirlo.
En su esencia, o estado más puro, significa engaño, mentira, o demagogia. La expresión,
¡qué va, pura mierda!, connota, de parte de quien la pronuncia, un alto grado de
incredulidad.
En un contexto culinario, como medida de dolor. El ingerirla, se refiere al sufrimiento que, de
diversa índole, todo ser humano puede llegar a padecer. La cantidad a consumir es
directamente proporcional al grado de sufrimiento. Por consiguiente, una cosa es convidar un
prójimo, a la mesa, a una pequeña degustación, un bocadito, y otra bien seria, es mandarlo
a comerse, entera, una de sus tres prácticas presentaciones: personal, cerro, y bulto.
Idéntico significado adquiere cuando a ese mismo prójimo se le sugiere, no como una masa
apta para el consumo, sino como "lugar" de destino.
¿En que otro contexto denota dolor? Respuesta: Cuando se habla de un humano que "mutó" a
esta sustancia. "Ese man se volvió mierda", o sea que, producto de un infortunado suceso,
ese sujeto está muy deprimido o su estado emocional es crítico. La expresión, ¡esa mierda!
denota consentimiento y aprobación.
Ese man se portó como una mierda el sábado: El sujeto al que se hace referencia tuvo una
actitud displicente y muy reprochable el día sábado.
Aplicaciones en el campo de la física y la matemática, como unidad de medida de longitud. El
sistema coprológico de longitud se ocupa de grandes distancias y sus tres unidades básicas a
saber son: La mierda, la puta mierda y la gran puta mierda.
Como lo estudiamos anteriormente, una de sus principales funciones radica en designar
cualquier tipo de objeto, su ausencia, por lo tanto, dice la regla, connota vacío. ¡Ni mierda!
Expresa ausencia de elementos en un conjunto.
¡La misma mierda!: Dícese de dos o más cosas que en apariencia son disímiles, pero que en
esencia son lo mismo. ¡A toda mierda! Describe la trayectoria de una partícula, de un punto a
otro, a una gran velocidad.
Y, por último, la medida para expresar la deformación absoluta de la materia. Si un objeto es
golpeado y sus propiedades físicas en cierta medida se vieron alteradas, este objeto se
averió, ahora, si el golpe fue un poco más severo y no solo sus propiedades físicas sino
también su funcionalidad se vio seriamente comprometida, este objeto se dañó. Pero si
como consecuencia de un terrible golpe el objeto pierde cualquier funcionalidad y sus
propiedades físicas se deterioran a tal punto que el objeto queda irreconocible, nada que
hacer, esa maricada lo que se volvió fue mierda y quedo sirviendo pa un culo.

¿Entienden ahora el porqué es que un joven estudiante tartamudea en las exposiciones
orales y poco habla en las fiestas familiares? En estos contextos le está prohibido el uso de las
5 palabras mediante las cuales se comunica, o, lo que es lo mismo, está castrado
gramaticalmente hablando. Pero que retórica cuando está con su grupo de amigos y puede
madrear a sus anchas.













La Guerra Artificial
Por Antonio Caballero
(Revista Cambio, 31 de agosto de 1998)

Todos los días, todos los periódicos del mundo traen alguna información tremenda sobre los
horrores causados por las drogas prohibidas. El tráfico del opio financia la guerra civil en
Afganistán y en Myanmar, el de la heroína en la antigua Yugoeslavia, el de la cocaína en
Colombia y en Perú, el hachís en Líbano y en Argelia. Los narcotraficantes compran políticos,
sobornan jueces, policías y militares en casi todos los países del mundo. Prácticamente todas
las formas de violencia -internacional o interpersonal, guerras o atracos de esquina, en los
países pobres y en los ricos-, y todas las modalidades de corrupción -institucional o privada: la
de un ejército mexicano o de Myanmar y la de un duque sevillano- están relacionadas con las
drogas prohibidas. Y antes no era así.

La razón es que antes las drogas prohibidas no estaban prohibidas. Porque tendría que ser
evidente a estas alturas que las drogas no son tan dañinas por ser drogas, sino porque están
prohibidas. Lo reconocen voces tan distintas como la revista conservadora británica The
Economist, el economista liberal norteamericano Milton Friedman, la política radical italiana
Emma Bonino, comisaria de la Unión Europea, y el jefe de la policía de Amsterdam. Y sólo
siguen estando prohibidas porque así lo quiere el Gobierno de los Estados Unidos, primera
potencia del mundo. Hace un par de años, cuando Jocelyn Elders, secretaria de Salud de ese
gobierno, criticó el tabú de la legalización, el presidente Clinton la destituyó de inmediato. Con
lo sagrado no se juega: y la prohibición es sagrada. Pero no lo es, como podría pensarse, por
motivos de moralismo puritano en la sociedad norteamericana. Al contrario: ha sido esa
sociedad la que primero volvió masivo y después universal, con su ejemplo y su influencia
cultural, el consumo de drogas. De todas, incluyendo las que aún son legales, como el tabaco,
para no hablar de los ansiolíticos, desde el valium hasta el prozac. Así el uso generalizado de la
morfina no viene de Sherlock Holmes, sino de la guerra de Secesión norteamericana, cuando
se le dio a la adicción el nombre de soldier´s desease o "mal del soldado". El de la heroína
viene de la guerra del Pacífico. El de la marihuana y el hachís, el LSD y otros alucinógenos, de la
"contracultura" californiana y el hippismo de los años sesenta. El de la cocaína, de la Guerra
del Vietnam, los rockeros de los setenta y los yuppies de los ochenta. El consumo de drogas
como fenómeno de masas es creación de cabo a rabo, de los norteamericanos.

Y la prohibición también universal de ese consumo es por su parte, de cabo a rabo, creación de
los gobiernos de los Estados Unidos. Del presidente Teodoro Roosvelt, que hace 90 años
convocó la Convención de Shangai contra el opio. Del presidente Harry Truman, que hace 50
auspició la Convención de Ginebra sobre control de drogas. Del presidente John Kennedy, que
hospedó hace 40 la Convención Antinarcóticos de Nueva York. Del presidente Richard Nixon,
que hace 30 proclamó como cruzada mundial la "guerra frontal contra las drogas". De los
presidentes Jimmy Carter y Ronald Reagan, que hace 20 organizaron la Convención de Viena y
la hicieron firmar por casi todos los gobiernos del mundo.

El resultado final de ese proselitismo prohibicionista ha sido, como puede verse hoy,
totalmente contrario a los objetivos señalados. El aumento de la producción, el tráfico y el
consumo de drogas, la amplitud del abanico de las sustancias adictivas y la agravación y
multiplicación de todos los problemas generados por ellas. Han crecido el poder y la riqueza
de las mafias del narcotráfico, que son hoy capaces de imponer su ley a muchos estados en
todos los continentes. Se ha ampliado el ámbito del problema: de la Patagonia a Alaska, de
Estocolmo a Ciudad del Cabo, de Lisboa a Vladivostok, en cualquier punto del globo en el que
uno ponga el dedo hay un problema de drogas. Se ha multiplicado vertiginosamente el número
de consumidores; para poner un solo ejemplo, cuando el reino Unido firmó en 1965 la
Convención de Viena, el número de adictos en el país era de 1.300 (si: mil trescientos); ahora
es de 1.300.000. Y esos adictos, cuando no están por añadidura presos (otro ejemplo: a causa
de los delitos relacionados con la droga, asesinato, venta o consumo, la población carcelaria de
los Estados Unidos se ha multiplicado por ocho), han visto agravado y ampliado el espectro de
sus padecimientos; además de adictos son hoy criminales, perseguidos por la policía,
marginados por la sociedad y víctimas señaladas por el contagio de enfermedades como el sida
o la hepatitis, propaladas por la clandestinidad impuesta al vicio. Desde cualquier ángulo que
se mire el asunto -el social, el moral, el político, el policial-, la "guerra frontal contra la droga"
ha sido un absoluto fracaso

¡Ah, pero es que sólo la guerra, o sea, la prohibición, convierte el tráfico de drogas en un
negocio que mueve un billón de dólares al año. Si se legalizaran las drogas, el volumen del
negocio, y sobre todo, el margen de las ganancias, se vendría abajo. Hay analistas que calculan
que la legalización tendría sobre la banca mundial, y sobre todo sobre la norteamericana, un
impacto peor que el del crash del año 29. Y, de contra, el Gobierno de los Estados Unidos
perdería valiosísimos instrumentos de control social contra su propia población y de control
político sobre gobiernos indóciles a escala internacional. Un ejemplo de lo primero: la ya
mencionada explosión de la población carcelaria, que hace que hoy haya en la democracia más
grande del mundo tantos ciudadanos presos como en la Rusia soviética de Gulag. Y un par de
ejemplos de lo segundo: la llamada "certificación" a los gobiernos extranjeros por su
desempeño en la cruzada, gracias a la cual Washington tiene de rodillas a medio mundo; y la
permanencia sine die de tropas norteamericanas en el canal de Panamá, en violación de los
tratados Torrijos-Carter de hace 20 años pero con el pretexto de montar un centro
internacional contra la droga que pasa por allí.

Eso es lo que es sagrado. Y ésa, y no el puritanismo ni lo que podría parecer también simple
imbecilidad contumaz, es la verdadera razón por la cual se mantiene una guerra artificial que
causa tantos daños de tantas clases y a tanta gente sin alcanzar ni uno solo de los objetivos
que dice buscar. La guerra la está perdiendo el mundo, pero la va ganando el Gobierno de los
Estados Unidos.