You are on page 1of 7

ESTRÉS SEGÚN HANS SELYE

Universidad Nacional Federico Villareal
Facultad de Psicología
Integrantes:
Allpas Quiquia, Luz
Flores Marquez, Karla Estephanya
Huamani Mamani, Cynthia
Moscoso Gómez, Roselyn
Pajuelo Huamán, Milagros
Torres Jiménez ,Katherine
Valdivia Huillca, Pilar
Profesora:
Martha García

Lima, Perú

2014


ESTRÉS SEGÚN HANS SELYE

Hans Hugo Bruno Selye nació en el año de 1907 fue un medico y fisiólogo,
considerado el padre del estrés, la cual define como “una respuesta no específica
del organismo ante cualquier demanda que se le imponga".
La respuesta puede ser de dos clases: Tipo psicológica (mental) o fisiológica
(física/orgánica) y con respecto a demanda se refiere a la causa del estrés (el
estresor).
Según la literatura científica, el estrés implica cualquier factor que actúe interna o
externa, el cual será difícil adaptar y que produce un aumento en el esfuerzo por
parte de la persona para mantener un estado de equilibrio y con su ambiente
externo.
El concepto de estrés describe una reacción física del cuerpo hacia una demanda
o a una intrusión perjudicante. Además, puede significar las pruebas que un
organismo vivo se ve sometido por parte de su entorno (ambiente). En síntesis,
el estrés es la respuesta fisiológica y psicológica del cuerpo ante un estímulo
(estresor), que puede ser un evento, objeto o persona.
El estrés viene a ser un fenómeno adaptativo del ser humano que va a favorecer
su supervivencia, de lograr un rendimiento adecuado en sus actividades y un
desempeño en diversas áreas de la vida.
Selye reconoció que el estrés tiene aspectos positivos como negativos, hay un
estrés agradable, que la considera como la “sal de la vida”, puesto que nos
permite estar atentos, ágiles, enérgicos o vigorosos.
Representa aquel estrés donde el individuo interacciona con su estresor pero
mantiene su mente abierta, creativa, y desempeña una función óptima. En este
estado de estrés, el individuo deriva placer, alegría, bienestar y equilibrio,
experiencias agradables y satisfacientes.
La persona con estrés positivo se caracteriza por estar motivado, es lo que lo
mantiene viviendo, trabajando, manifiesta sus talentos especiales, su imaginación
e iniciativa en forma original, se enfrentan y resuelven problemas. Esto se ve
reflejado en el éxito profesional o en el buen rendimiento de un examen, en una
reunión de amigos, entre otros.

En resumen, el eutrés es un estado bien importante para la salud del ser humano,
el cual resulta en una diversidad de beneficios/efectos positivos, y un adecuado
funcionamiento y desarrollo.
Según Hans Selye, también hay un estrés desagradable o perjudicante, el cual lo
definió como “distrés” o “mal estrés”. Este tipo de estrés produce una sobrecarga
de trabajo no asimilable, la cual eventualmente desencadena un desequilibrio
fisiológico y psicológico que termina en una reducción en la productividad del
individuo, la aparición de enfermedades psicosomáticas y en un envejecimiento
acelerado. Es todo lo que produce una sensación desagradable.
La vida cotidiana se encuentra repleta de los estresantes negativos, tales como un
mal ambiente de trabajo, el fracaso, la ruptura familiar, un duelo, entre otros.
Un mismo estrés puede ser positivo para unos y negativo para otros, como lo
puede ser la promoción profesional. Esto implica que cada persona responde de
diferentes maneras ante los estresantes. Un estrés en principio positivo puede
convertirse en nocivo para la salud según su intensidad. Por ejemplo, la crisis
cardíaca del afortunado jugador de quinielas o de lotería.

ESTRÉS POSITIVO ESTRÉS NEGATIVO
El eutrés inspira:
 Buena Salud
 Ejercicio Regular
 Buenas Relaciones
 Alta Auto-estima
El distrés inspira:
 Pobre Salud
 Estilos de Vida Sedentario
 Pobres Relaciones
 Baja Auto-estima
 Dinámica Intelectualidad
 Estabilidad Emocional
 Habilidad para dar Amor
 Habilidad para recibir Amor
 Disfrute de la Vida
y resulta en:
 Satisfacción
 Felicidad
 Vida Prolongada
 Bienestar

 Estancamiento
 Inestabilidad Emocional
 Inhabilidad para Amar
 Rechazo
 Percepción pesimista de la Vida
y resulta en:
 Descontento
 Tristeza
 Enfermedad
 Muerte Prematura



Cuando se vive algún evento muy difícil se atraviesa un proceso llamado el
Síndrome general de adaptación, definido por Selye como "la suma de todas las
reacciones inespecíficas del organismo consecutivas a la exposición continuada a
una reacción sistemática del estrés". Este síndrome se caracteriza en su
desarrollo por tres fases consecutivas:
 En la primera fase o reacción de alarma, tras un tiempo de inhibición o
"shock", la respuesta del organismo se produce con gran intensidad, y
predominando un estado catabólico general, como aumento en la
frecuencia cardiaca, cambios en la temperatura, respiración entrecortada y
acelerada, aumenta la presión arterial, sensación de tener un nudo en la
garganta o en el estómago, ansiedad, angustia.

 En la segunda fase o estado de resistencia, Cuando el estado de agresión
se prolonga, las reacciones de adaptación provocan que se inicie un
proceso de resistencia a dicho estado. Esta etapa, que es una continuación
de la primera fase, permite compensar los gastos de energía ocasionados
por el estado de estrés y, de este modo, impedir el agotamiento del
organismo.

Durante esta etapa, el organismo secreta otras hormonas (los
glucorticoides) que elevan la glucosa al nivel que el organismo necesita
para el buen funcionamiento del corazón, del cerebro y de los músculos.

A lo largo de esta etapa, las personas afectadas adoptan conductas
diferentes: algunos se preparan para afrontar el estrés, otros siguen
viviendo sin preocuparse por solucionar su estado o tratando de evitar
situaciones que puedan activarlo.


 Si el estímulo estresante persiste, se llega a la tercera fase, o fase de
agotamiento, en la que se reproducen, con mayor intensidad, los
fenómenos iníciales de la reacción de alarma, agotamiento total de las
defensas. Selye observó que después de una “prolongada exposición a
cualquiera de los agentes nocivos, esta adaptación adquirida
eventualmente se perdía” (Selye, 1960, p. 43). Al sobrevenir el
agotamiento, el sujeto suele sucumbir ante las demandas pues se reducen
al mínimo sus capacidades de adaptación e interrelación con el medio.

Las respuestas del individuo al estrés pueden agruparse en dos campos:
psicológico y biológico.
En cuanto a las respuestas psicológicas abarcan tres componentes: emocional,
cognitivo y de comportamiento, que se manifestaran en el individuo de manera
interrelacionados, puesto que todos ellos forman parte del individuo y del
medio ambiente.
Emocionales Cognitivos Comportamientos
Perdida de la energía
física o psíquica.
Incapacidad para tomar
decisiones.
Tartamudear o hablar de
forma atropellada.
Bajo esta de ánimo.
Apatía, pesimismo.
Temor a padecer
enfermedades.
Disminución de la
autoestima.
Volubilidad emocional
(pasar de la alegría a la
tristeza con facilidad).
Inestabilidad, inquietud.
Tensión
Bloqueo mental.
Vulnerabilidad ante las
críticas.
Confusión.
Olvidos frecuentes.
Fumar y beber más de lo
habitual.
Risa nerviosa.
Arrancarse el cabello
nerviosamente/ morderse
las uñas.
Abusar de los fármacos.
Actividad física
exagerada.
Desordenes alimentarios.

En las respuestas Biológicas intervienen el sistema nervioso central, periférico y
sistema endocrino, que incrementara la secreción de hormonas, como adrenalina,
noradrenalina y cortisol. En algunos casos hay sistemas que pueden verse
afectados por el estrés como es el caso del sistema inmune, otros factores que
influyen son la edad, sexo, raza, etc. Por ello ante un mismo agente estresante,
las respuestas fisiológicas varían según las características de cada individuo.
Medidas Prácticas para Reducir el Estrés Negativo
La manera más efectiva de enfrentarse al distrés es tratar de evitar que surja
su presencia, a continuación se presenta una serie de recomendaciones que
ayudara a prevenir el estrés o reducir su intensidad y efecto negativo que pueda
tener sobre la salud del individuo:
 No trabajes más de diez horas al día.
 Descansar entre tareas.
 Dormir 7 a 8 horas al día.
 Cultivar el hábito de escuchar música relajante.
 Practica un pasatiempo ("hobby") creativo.
 Realiza ejercicios moderados regularmente.
 Evita el uso de drogas (incluyendo el alcohol).
 Reserva uno o dos días a la semana para descansar de toda rutina del
trabajo.
 Planea cada año unas vacaciones, lejos del trabajo y del ruido.
 Visita al médico cuando sea necesario.
 Discute sobre tus problemas con alguna persona de confianza.
 Pide ayuda cuando la necesites, y visita a grupos que te puedan ayudar.
 Planifica y ordena tu día.
 Lleva a cabo una cosa a la vez, y establece un orden de prioridades.
 Haz las cosas sin prisa (al caminar, hablar, comer, entre otras).
 Evita las discusiones.
 Olvida los resentimientos.
 Delinea objetivos reales (alcanzables) en tu vida.
 No hagas cambios en tus patrones de vida que te puedan afectar mucho
(poco a poco).
 Nunca pierdas la fe en ti mismo y en tus facultades.
 Disfruta la vida de forma sana.