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Para citar este artículo

:
Velandia Canosa, Eduardo Andrés y Beltrán Grande, Diana Johanna. “La justicia y su modelo transnacional”.
En Velandia Canosa, Eduardo Andrés (Director Científico). Derecho procesal constitucional. Tomo III.
Volumen I. Bogotá: VC Editores Ltda. y ACDPC, 2012, p. 101-137.

EL DERECHO PROCESAL CONSTI TUCI ONAL TRANSNACI ONAL,
I NSTRUMENTO DE LA J USTI CI A CONSTI TUCI ONAL
Por Eduardo Andrés Velandia Canosa


Diana J ohanna Beltrán Grande


Sumario:
1. Introducción; 2. Por qué la denominación; 3. Tipología del derecho
procesal transnacional; 4. Fuentes de la justicia constitucional transnacional,
con especial referencia al SIDH; 4.1 De la Comisión IDH; 4.2 De la Corte
IDH; 5. Elementos esenciales del derecho procesal constitucional
transnacional; 5.1 El derecho de acción; 5.1.1 Acceso al SIDH; 5.1.2
Ejercicio del derecho de acción ante la Corte IDH; 5.2 La jurisdicción; 5.3
Competencia; 5.4 El proceso; 5.4.1 Procedimiento ante la Comisión IDH;
5.4.2 Procedimiento ante la Corte IDH.

1. I ntroducción
El derecho procesal constitucional transnacional (i) es uno de los
sectores de la teoría constitucional del proceso, donde además debemos ubicar
el derecho constitucional procesal (ii) y el derecho procesal constitucional
(iii)
1
. Lo expuesto significa que cualquiera de los tres sectores, corresponden
a instrumentos de la justicia constitucional
2
.
Ubicado teleológicamente el tema, debemos precisar que cuando se
habla de justicia constitucional transnacional o derecho procesal
constitucional transnacional, se está hablando de la misma disciplina, por ello


Presidente de la Asociación Colombiana de Derecho Procesal Constitucional; miembro de la Asociación
Mundial de Justicia Constitucional; tratadista en derecho procesal constitucional; profesor de las
universidades Libre, Republicana y Uniboyacá, en las especializaciones de Derecho Constitucional, Procesal
y Procesal Constitucional; profesor invitado al posgrado en Derecho Constitucional para la Integración
Judicial, en la Universidad de Buenos Aires.

Miembro de la Junta Directiva de la Asociación Colombiana de Derecho Procesal Constitucional; miembro
de la Asociación Mundial de Justicia Constitucional, tratadista y Directora jurídica del Grupo Melyak
International. La presente ponencia se fundamenta en los avances de investigación de mi tesis, en la Maestría
en Derecho Procesal Constitucional de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (Argentina).
1
Cfr. VELANDIA CANOSA, Eduardo Andrés. Teoría constitucional del proceso. Derecho procesal
constitucional. Bogotá: Ediciones Doctrina y Ley Ltda. y ACDPC, 2009.
2
Cfr. PÉREZ TREMPS, Pablo. La justicia constitucional en la actualidad. Especial referencia a América
Latina. http://www.idpc.es/archivo/1212593508a2PPT.pdf (revisado en enero 15 de 2012), p. 1. El profesor
Pérez se refiere a expansión de “mecanismos de justicia constitucional”.
la presente investigación puede leerse como justicia constitucional
transnacional o derecho procesal constitucional transnacional, a pesar de la
existencia de algunas diferencias. Si queremos encontrar alguna diferencia,
debemos decir que el término justicia se utiliza en Europa, mientras que la
expresión derecho procesal es propia de Latinoamérica
3
.
Sin embargo, si se profundiza, el término derecho procesal
constitucional transnacional, es restringido, pero apropiado si el estudio gira
en torno al acceso al Sistema Interamericano de Derechos Humanos (en
adelante SIDH), su jurisdicción y proceso (quién y cómo se realiza la justicia
constitucional transnacional). Por su parte el término justicia constitucional
transnacional es incluyente, es decir, comprende lo sustancial (técnicas de
interpretación) y lo procesal (mecanismos jurisdiccionales)
4
. En otras
palabras, el derecho procesal constitucional (en general) es el instrumento y la
justicia constitucional es el valor que debe viabilizar la jurisdicción
constitucional; transnacional por ejercerse por jueces no nacionales, pero con
efectos vinculantes en el derecho interno.
El origen se encuentra en el término justicia constitucional
transnacional, empleado por el jurista italiano Mauro Cappelletti
5
, a quien no
se duda en calificar como pionero
6
. Empero, la doctrina también ha empleado
los términos jurisdicción constitucional supranacional (Cappelletti),
jurisdicción constitucional transnacional (Fix-Zamudio), derecho procesal
constitucional supranacional (González Pérez) o derecho procesal
constitucional transnacional (Ferrer Mac-Gregor).
Por otra parte, existen varios tribunales o cortes internacionales de
carácter permanente que conocen o conocerán de procesos transnacionales,
caracterizados porque sus jueces son de distintas nacionalidades, pero sus
decisiones son obligatorias para las partes, incluso en el derecho interno. En
efecto, encontramos la Corte Internacional de Justicia, la Corte Europea de
Derechos Humanos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la Corte
Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, la Corte Penal Internacional,

3
Cfr. FERRER MAC-GREGOR, Eduardo. Derecho procesal constitucional. Origen científico (1928-1956).
Madrid: Marcial Pons, 2008, p. 19 y ss. Cfr. FERRER MAC-GREGOR, Eduardo. Forjadores del Derecho
procesal constitucional. Buenos Aires: Ad-Hoc, 2009, p. 53 y ss.
4
Cfr. PÉREZ TREMPS, Pablo. La justicia constitucional en la actualidad. Ob. Cit., p. 2. La visión
tradicional de la justicia constitucional o eurocentrista era formalista (procesal), otra la ubica como sustancial
(técnicas tendientes a garantizar e interpretar la constitución); nosotros la consideramos incluyente (sustancial
y procesal).
5
Cfr. CAPPELLETTI, Mauro. “La justicia constitucional supranacional”. En La justicia constitucional.
México: UNAM, 1987, p. 335
6
Cfr. REY CANTOR, Ernesto. Control de convencionalidad de las leyes y derechos humanos. México:
Editorial Porrúa e Instituto Mexicano de Derecho Procesal Constitucional, 2008, p. LXXIV; Cfr. REY
CANTOR, Ernesto. “Prologo”. En VELANDIA CANOSA, Eduardo Andrés. Teoría constitucional del
proceso. Derecho procesal constitucional. Ob. Cit., p. XXII.
el Tribunal Andino de Justicia, el Tribunal Internacional del Derecho del Mar,
entre otros
7
.
Lo expuesto engendra el siguiente problema: ¿Todos las cortes o
tribunales transnacionales hacen parte de la justicia constitucional
transnacional? Creemos que no, por lo que debemos concluir, que debe existir
una disciplina que los comprenda a todos, denominada derecho procesal
transnacional, donde la justicia constitucional transnacional o el derecho
procesal constitucional transnacional son apenas un sector. Ello amerita
estructurar una tipología del derecho procesal transnacional y así precisar qué
cortes o tribunales deben estudiarse en la justicia constitucional transnacional
o en el derecho procesal constitucional transnacional, sin olvidar que nuestro
objeto de estudio es el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
Se considera que para poder hablar de derecho procesal (en general), el
mismo, debe fundamentarse en lo que Ramiro Podetti
8
y Niceto Alcalá-
Zamora y Castillo
9
denominaron “trilogía estructural del proceso”: la acción,
la jurisdicción y el proceso, a lo cual no escapa el novedoso derecho procesal
constitucional transnacional.
En efecto, investigar sobre el derecho procesal constitucional
transnacional, impone conocer el sentido de tal definición, sus fuentes y por
supuesto, evidenciar por qué existe derecho de acción ante el SIDH, lo que a
su vez implica precisar cómo se accede a la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (en adelante Comisión IDH) y a la Corte Interamericana
de Derechos Humanos (en adelante Corte IDH), así como los presupuestos
necesarios para ejercer tal derecho. Así mismo, deberá precisarse en qué
consiste la jurisdicción y competencia transnacional y la manera de adelantar
un procesal ante el mencionado sistema.
2. Por qué la denominación
Es procesal por estudiar los elementos esenciales de cualquier rama del
derecho procesal, esto es, la acción o acceso al sistema regional de protección
de los derechos humanos, la jurisdicción supranacional y el proceso
transnacional.

7
Cfr. QUINTANA, Juan José. El procedimiento contencioso ante la Corte Internacional de Justicia.
Bogotá: Universidad Sergio Arboleda, 2001, p. 12 y ss.
8
Cfr. PODETTI, Ramiro. Trilogía estructural de la ciencia del proceso civil. En: Revista de derecho
procesal, T. 2, I. Puede consultarse a VALDEZ, Carlos Hugo. Las X Jornadas de Derecho Procesal
Constitucional. En: MAYOR, Armando, MORONI ROMERO, Lucas L. (Editores). Derecho Procesal
Constitucional. Volumen 1. Córdoba: Editorial Universidad Católica de Córdoba “EDUCC”, 2009, p. 33.
9
Cfr. ALCALÁ-ZAMORA Y CASTILLO, Niceto. Estudios de teoría general e historia del proceso (1945-
1962). T. I. 2ª Ed. México: UNAM, 1992, p. 516.
Es sustancial porque también interesa la interpretación convencional y
constitucional, el contenido de la sentencia, el precedente jurisprudencial, el
control de convencionalidad, etc.
Es constitucional porque su fuente la encontramos en el denominado
bloque de constitucionalidad (procesal), en virtud del cual debe considerarse
como un solo ordenamiento jurídico (un bloque): la Constitución Política y los
tratados sobre derechos humanos ratificados por Colombia, en especial la
Convención Americana de Derechos Humanos (en adelante CADH), estatutos
y reglamentos de la Comisión IDH y la Corte IDH
10
. Como se evidencia, el
derecho colombiano no ha sido ajeno a esta tendencia, como quiera que el
artículo 93 de la Constitución Política de 1991, consagrara el bloque de
constitucionalidad. En conclusión, es un derecho procesal constitucional,
porque se trata de un proceso que tiene su fuente normativa en la Constitución
(considerada en bloque).
Es transnacional o supranacional, toda vez que la Corte que ejerce
jurisdicción, no tiene su fuente en el derecho interno, sino en el derecho
internacional, particularmente en un tratado, particularmente en la CADH.
Dicha Corte ejerce jurisdicción sobre los Estados Parte o que le otorguen
competencia, con efectos en el derecho interno. Se puede presentar demanda
o informe por la Comisión IDH o por cualquiera de los Estados miembros o
parte.
Por tratarse de un derecho procesal constitucional, las decisiones
jurisdiccionales que profiera la Corte IDH, pueden ejecutarse en el derecho
interno, sin necesidad de acudir a un exequtur, ya que debemos considerarla
como una corte más en el derecho interno (no son cortes extranjeras), pero con
jurisdicción transnacional; claro en el evento de no ser cumplida
voluntariamente la sentencia proferida.
Ahora, en el derecho colombiano no encontramos norma ni disposición
que regule el tema relacionado con la ejecución jurisdiccional de sentencias
proferidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Frente a este
vacío se plantean varias hipótesis:
1. que su ejecución se tramite ante la Corte Constitucional, por tratarse
de un proceso constitucional. Sin embargo, como no se asignó esta
competencia a la Corte Constitucional, la respuesta es negativa
11
;

10
Cfr. REY CANTOR, Ernesto. Control de convencionalidad de las leyes y derechos humanos. Ob. Cit., p.
LXXI.
11
Por ello creemos que debe expedirse un código procesal constitucional, donde uno de sus capítulos regule
la manera de agotar los recursos de jurisdicción interna y la ejecución de las sentencias proferidas por la Corte
IDH o los acuerdos amistosos que se presenten ante la Comisión IDH.
2. que la ejecución deberá corresponder al mismo juez que profirió la
sentencia declarativa, es decir, a la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, toda vez que así lo prevé el artículo 35 del Código de
Procedimiento Civil colombiano. Empero, esta solución no es viable, toda vez
que el derecho interno es inoponible ante el derecho internacional y porque
esta competencia no se le ha atribuido a la CIDH.
3. que la ejecución se tramite ante la jurisdicción de lo contencioso
administrativo, teniendo en cuenta que el objeto de dicha jurisdicción es
resolver las controversias que se presenten entre el Estado y los particulares y,
como se trata de un proceso ejecutivo contra el Estado, esta jurisdicción debe
tramitar el proceso, además que cuando exista duda entre la competencia,
deberá acudirse al factor subjetivo que determina la competencia, lo que
indicaría, que si el estado es parte procesal, siempre deberá conocer del
proceso la jurisdicción contencioso administrativa. No obstante, lo
contundente de este argumento, no es aplicable, teniendo en cuenta que no
existe norma expresa que asigne tal competencia a dicha jurisdicción, además
que el derecho administrativo es reglado y no existe regla que así lo indique.
4. Ante la ausencia de norma o laguna legal, debemos acudir al criterio
de jurisdicción residual, en virtud del cual todo asunto que no esté sometido a
una autoridad judicial competente (o jurisdicción), se asigna a la civil. En este
orden de ideas, consideramos que el juez encargado de ejecutar una sentencia
de la Corte IDH, es el juez civil, en acatamiento del artículo 12 del Código de
Procedimiento Civil colombiano, en virtud del cual, cuando un asunto no esté
sometido a una jurisdicción especial, corresponderá a la justicia civil (hoy
debemos afirmar, especialidad civil de la jurisdicción ordinaria).
Por ello podemos decir, que el derecho procesal constitucional
transnacional, es aquella rama del derecho público, que estudia el ejercicio de
la justicia constitucional transnacional: i) la norma procesal constitucional
transnacional; ii) el derecho de acceder al SIDH; iii) la jurisdicción
constitucional transnacional; iv) el proceso constitucional transnacional; y, v)
el control de convencionalidad.
3. Tipología del derecho procesal transnacional
Como dijimos en la introducción, son varios los tribunales o cortes
transnacionales, entendiendo por tales, los que a pesar de tener su cede
permanente en un país determinado, tienen jurisdicción en varios países
(según su competencia), sus jueces son de distintas nacionalidades y deben
considerarse como tribunales nacionales, debido al efecto vinculante de sus
decisiones en el derecho interno (para su cumplimiento no requieren de
exequátur). Sin embargo, estas cortes o tribunales tienen diversas funciones,
derivadas de la normatividad sustancias internacional. Ello nos impone
aproximarnos a un intento de sistematización, con el fin de ubicar al lector.
a. Derecho procesal transnacional mundial. Se le denomina así por
tener competencia en el plano universal. Allí operan:
i. La Corte Internacional de Justicia. Principal órgano judicial de las
Naciones Unidas, con sede en la Haya, conocido como “Corte Mundial”;
desde 1945 funciona ininterrumpidamente. Su antecesor fue la Corte
Permanente de Justicia Internacional, que funcionó entre 1922 y 1942
12
.
ii. Tribunal Administrativo de las Naciones Unidas. Tribunal
Administrativo de la Organización Internacional del Trabajo. La Corte
Internacional de Justicia puede ser segunda instancia de este tribunal
13

iii. Tribunal Administrativo de la Organización Internacional del
Trabajo. La Corte Internacional de Justicia puede ser segunda instancia de
este tribunal
14
.
iv. El Tribunal Internacional del Derecho del Mar. Creado mediante la
Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, con
sede en Hamburgo, Alemania.
b. Derecho procesal penal transnacional. Estudia los procesos ante
tribunales penales internacionales
i. Corte Penal Internacional. Fue creada el 17 de julio de 1998, cuando
se aprobó el “Estatuto de Roma”, el cual entró en vigencia el 1º de Julio de
2002
15
.
ii. Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia. Creado
mediante Resolución 827 de 1993, proferida por el Consejo de Seguridad de
las Naciones Unidas.
iii. Tribunal Penal Internacional para Rwanda. Creado mediante
Resolución 995 de 1994, proferida por el Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas.
c. Derecho procesal comunitario transnacional o de la integración
16


12
Cfr. QUINTANA, Juan José. El procedimiento contencioso ante la Corte Internacional de Justicia. Ob.
Cit., p. 14 y 15.
13
Cfr. QUINTANA, Juan José. Ibídem, p. 14.
14
Cfr. QUINTANA, Juan José. Ibídem, p. 14.
15
Cfr. AMATI, Enrico, CCOSTI, Matteo y FRONZA, Emanuela. Introducción al derecho penal
internacional. Traducción de Yesid Viveros Castellanos. Bogotá: Universidad Libre, 2009, p. 49 y 50.
Igualmente puede consultarse Verdad, Justicia y Reparación. Corte Penal Internacional. Vicepresidencia de
la República de Colombia, 2002.
i. Tribunal Andino de Justicia. Creado mediante el Tratado de
Cartagena de 1979 y por el Protocolo de Cochabamba de 1996
17
.
ii. Corte de Justicia de las Comunidades Europeas. Creada en el
Tratado de Roma de 1957.
d. Derecho procesal constitucional transnacional. Corresponde al
estudio de los procesos tramitados ante cortes con competencia regional,
encargadas de proteger los derechos humanos.
i. Sistema Europeo de Derechos Humanos. Creado mediante el
Convenio de Roma de 1950 y en el Protocolo Adicional de París de 1952.
Está compuesto por:
ii. Corte Europea de Derechos Humanos.
iii. Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Su regulación
matriz corresponde a la CADH. Conformado por
18
:
1. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
2. La Corte Interamericana de Derechos Humanos.
iv. Sistema Africano de Derechos Humanos y de los Pueblos
19
. En
junio 27 de 1981, la entonces Organización de la Unidad Africana, adoptó la
Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, en Nairobi, Kenya
20
.
La CADHP fue creada en 1998 y entro en vigor desde el 25 de enero de 2004
y sus primeros 11 jueces se eligieron en enero de 2006 y ha sesionado en
Banjul y Addis Abeba
21
. Integrado por:
1. La Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.

16
Cfr. CARNOTA, Walter F. “Los jueces y los procesos de integración”. En CARNOTA, Walter F. y
MARANIELLO, Patricio Alejandro (Directores), LEONTINA SOSA, Guillermina (Coordinadora). Tratado
de los Tratados Internacionales. Tomo I. Buenos Aires: La Ley, 2011, p. 33 y ss.; LEONTINA SOSA,
Guillermina. “Los principios en el derecho de integración”. En CARNOTA, Walter F. y MARANIELLO,
Patricio Alejandro (Directores), LEONTINA SOSA, Guillermina. Ob. Cit, p. 113 y ss.
17
Puede Consultarse el tratado en: QUIJANO APONTE, Eduardo. Legislación derechos de autor. Bogotá:
Indusoft – BSA, 1997, p. 139.
18
Artículo 33 de la CADH.
19
Puede consultarse a CADET ODIMBA, Jean. “Los derechos humanos en la historia de Africa”. En
FERRER MAC-GREGOR, Eduardo y ZALDÍVAR LELO DE LARREA, Arturo (Coordinadores). La
ciencia del derecho procesal constitucional. Tomo IX. Madrid: Marcial Pons, UNAM, IIJ de la UNAM e
IMDPC, 2008, p. 45 a la 86.
20
Cfr. SAAVEDRA ÁLVAREZ, Yuria. El Sistema Africano de Derechos Humanos y de los Pueblos.
http://biblio.juridicas.unam.mx/revista/pdf/DerechoInternacional/8/cmt/cmt20.pdf (consultado el 20 de
diciembre de 2011), p. 672.
21
Cfr. SAAVEDRA ÁLVAREZ, Yuria. El Sistema Africano de Derechos Humanos y de los Pueblos. Ob.
Cit., p. 702.
2. La Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos
(CADHP).
Precisado lo anterior, centraremos nuestra investigación en el SIDH.
4. Fuentes de la justicia constitucional transnacional, con especial
referencia al SI DH
22

4.1 De la Comisión I DH
Fue creada en la 5ª Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones
Exteriores, realizada en Santiago de Chile en agosto de 1959 y su sede es
Washington. Su Estatuto inicial data del 25 de mayo de 1960 e inició sus
actividades en octubre 3 de 1960. Mediante Resolución XXII, aprobada en la
Segunda Conferencia Interamericana Extraordinaria de la Organización de
Estados Americanos (OEA), llevada a cabo en Rio de janeiro en 1965, se
modificó su Estatuto, ampliando sus competencias. El Estatuto vigente fue
aprobado se aprobó mediante la Resolución 447 adoptada por la Asamblea
General de la OEA, en el 9º periodo ordinario de sesiones, realizado en La
Paz, Bolivia, en octubre de 1979
23
.
Su normativa se consolida con la CADH (artículos 34 al 51), con el
Protocolo de Buenos Aires
24
y su Reglamento, aprobado por la Comisión en
su 137° período ordinario de sesiones, celebrado del 28 de octubre al 13 de
noviembre de 2009
25
.
4.2 De la Corte I DH
Se tiene en la CADH (artículos 52 al 69).
Estatuto de la Corte IDH, aprobado mediante Resolución N° 448
adoptada por la Asamblea General de la OEA, en su noveno período de
sesiones,
celebrado en La Paz, Bolivia, en octubre de 1979.
En cuanto a sus reglamentos tenemos:

22
Documentos básicos en materia de derechos humanos en el SID
(actualizado a 30 de junio de 2010), pueden consultarse en http://www.cidh.oas.org/basic.esp.htm.
23
Cfr. MONTERISI, Ricardo D. Actuación y procedimiento ante la Comisión y Corte Interamericana de
Derechos Humanos. La Plata: Librería Editorial Platense, 2009, p. 69. El Estatuto puede consultarse en
http://www.cidh.org/basicos/basicos9.htm (consultado en Diciembre 21 de 2011).
24
Cfr. LOIANO, Adelina. “El procedimiento ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”. En
MANILI, Pablo Luis (Director). Tratado de derecho procesal constitucional. Tomo III. Buenos Aires: La
Ley, 2010, p. 644.
25
El Reglamento vigente puede consultarse en http://www.cidh.org/basicos/basicos10.htm (consultado en
diciembre 21 de 2011)
1º el creado en el III Período Ordinario de Sesiones, celebrado del 30 de
junio al 9 de agosto de 1980;
2º el creado en su XXIII Período Ordinario de Sesiones, celebrado del 9
al 18 de enero de 1991;
3º el creado en su XXXIV Período Ordinario de Sesiones, celebrado del
9 al 20 de septiembre de 1996;
4º el creado en su XLIX Período Ordinario de Sesiones, celebrado del
16 al 25 de noviembre de 2000, reformado en su LXI Período Ordinario de
Sesiones, celebrado del 20 de noviembre al 4 de diciembre de 2003, y
5º el creado en su LXXXII Período Ordinario de Sesiones, celebrado del
19 al 31 de enero de 2009. Este es el que se encuentra vigente.
5. Elementos esenciales del derecho procesal constitucional
transnacional
Como se describió en la introducción, toda rama del derecho que
pertenezca al derecho procesal, debe contener unos elementos esenciales
mínimos o básicos
26
, denominados por Podetti y Alcalá-Zamora y Castillo,
como elementos estructurales del derecho procesal, ellos son: el derecho de
acceso al SIDH, la jurisdicción constitucional transnacional y el proceso
transnacional. Examinaremos si tales elementos esenciales o estructurales, se
cumplen o no en el denominado derecho procesal constitucional
transnacional
27
.
5.1 El derecho de acción
Según la doctrina consolidada
28
, este derecho recibe el nombre de “la
acción”, el cual puede entenderse “como poder de excitación del órgano
jurisdiccional”
29
. Esta definición resalta el derecho de acceso a la jurisdicción
en el derecho procesal interno o el derecho de acceso al SIDH en el derecho
procesal constitucional transnacional. En cuanto a su finalidad, encontramos
que en el derecho procesal interno, siempre deberá obtenerse una sentencia de
mérito, pero en la justicia constitucional transnacional no siempre se presenta,

26
Cfr. VELANDIA CANOSA, Eduardo Andrés. Desafíos del Derecho Procesal Constitucional. En
VELANDIA CANOSA, Eduardo Andrés (Coordinador). Derecho Procesal Constitucional. Bogotá: VC
Editores Ltda. y Asociación Colombiana de Derecho Procesal Constitucional, 2010, p. 13.
27
Sobre el proceso transnacional puede consultarse a GOZAÍNI, Osvaldo Alfredo. El Proceso
Transnacional. Buenos Aires: Ediar, 1992.
28
Nos referiremos a la teoría o escuela abstracta de la acción, razón por la que pasaremos por alto la
evolución de este derecho a través de las escuelas monista (romana y francesa) y dualista (alemana e italiana).
29
Cfr. VALDEZ, Carlos Hugo. Las X Jornadas de Derecho Procesal Constitucional, ob. Cit., p. 33.
debido al procedimiento que debe surtirse ante la Comisión IDH, toda vez que
los casos no siempre llegan a la Corte IDH.
Para Couture, el derecho de acción corresponde a “un poder jurídico de
acudir al tribunal pidiendo algo en contra de un demandado”
30
, precisando que
“existe cierto acuerdo en llamar acción a este poder jurídico del actor de
provocar la actividad del tribunal. La acción, en último término, en su sentido
más estricto y depurado, es sólo eso, un derecho a la jurisdicción”
31
. Empero,
también indicó que un “derecho de acudir al tribunal pidiendo algo contra un
demandado, es un derecho de petición en el sentido que se da a este derecho
en los textos constitucionales”
32
, concluyendo que “la idea fundamental de que
el derecho de acción o acción en justicia, es una especie dentro del género del
derecho de petición; un derecho de petición particularmente configurado”
33
.
Sin embargo, como lo aclaramos anteriormente, en el derecho procesal
constitucional que estudia el SIDH, el derecho no es a la jurisdicción, sino al
Sistema, toda vez que la Comisión IDH no tiene funciones jurisdiccionales y
no todos los casos llegan a la Corte IDH, quien sí tiene competencias
jurisdiccionales.
En Couture podemos encontrar el inicio de una nueva escuela que
estudia la acción, la cual podemos denominar: escuela constitucional,
caracterizada esencialmente por ubicar este derecho en la Constitución,
orientado por la justicia y cuya violación equivale a vulnerar la Constitución,
por ello “la consecuencia más directa de las ideas que acaban de exponerse es
aquella que permite afirmar que la ley de procedimiento, tomada en su
conjunto, es una ley reglamentaria de los preceptos constitucionales que
aseguran la justicia”
34
, toda vez que “el procedimiento no se muestra ya como
el humilde servidor del derecho civil o del derecho comercial, sino como una
rama autónoma del derecho, emplazada sobre la frontera de la Constitución,
para asegurar la eficacia de los derechos del hombre en cuanto concierne a la
justicia”
35
. El acceso al SIDH no escapa a esta tendencia, máxime cuando su
consagración se encuentra en tratados internacionales que protegen los
derechos humanos.

30
Cfr. COUTURE, Eduardo Juan. Introducción al estudio del proceso civil. 2ª Ed. Buenos Aires: Ediciones
Depalma, 1988, p. 17. También puede consultarse: COUTURE, Eduardo Juan. Estudios de derecho procesal
civil. Tomo I. 3ª Ed., Buenos Aires: Ediciones Depalma, 1998, p. 24 y ss.
31
COUTURE, Eduardo Juan. Introducción al estudio del proceso civil. Ob. Cit., p. 19.
32
COUTURE, Eduardo Juan. Ibídem, p. 19.
33
COUTURE. Ibídem, p. 22.
34
COUTURE. Ibídem, p. 22.
35
COUTURE. Ibídem, p. 22.
Por lo expuesto, “la consecuencia natural de esta tesis, admitida más de
una vez por la jurisprudencia americana, tanto del norte como del sur del
continente, es la de que una ley que prive al individuo de su derecho de acudir
a la justicia interna o transnacional, es una ley inconstitucional”
36
. Podemos
decir que esta concepción del derecho procesal es seguida en Argentina por
los profesores Augusto Mario Morelo
37
, Osvaldo Alfredo Gozaíni
38
, entre
otros y en Colombia por nosotros
39
.
En nuestro concepto, del derecho de acción constitucional se
desprenden tres características en el derecho procesal interno: i) activar la
función jurisdiccional, ii) dicha función siempre implica el adelantamiento de
un proceso, y, iii) el fin es obtener una sentencia de fondo o de mérito
40
.
Sin embargo, estos conceptos no se adaptan plenamente al derecho
procesal constitucional transnacional, lo cual nos impone examinar si el
concepto no se adapta o si se requiere mejorar el sistema; por ello debemos
estudiar dos conceptos necesarios cuando nos avocamos al SIDH. En efecto,
una cosa es el acceso al Sistema Interamericano de Derechos Humanos y otra
cosa es acceder a la función jurisdiccional. En el SIDH el ejercicio del
derecho de acción propiamente dicho, está es restringido a la Comisión IDH
(i). En el SIDH no siempre se adelanta un proceso, toda vez que la causa
puede terminar en la Comisión IDH (2). En el SIDH no siempre se profiere
sentencia de fondo, toda vez que como lo indicamos, el caso no siempre llega
a la Corte IDH.
5.1.1 Acceso al SI DH
Es un derecho que consagra directamente la CADH. Sin embargo, este
mecanismo merece algunas precisiones: i) legitimación en la causa, ii) ¿se
ejerce un verdadero derecho de acción?, iii) ¿existen presupuestos procesales?,
y, iv) ¿cuál es la naturaleza jurídica de la Comisión IDH?
5.1.1.1 Legitimación en la causa por activa

36
COUTURE. Ibídem, p. 23.
37
Cfr. MORELLO, Augusto Mario. Constitución y proceso. La nueva edad de las garantías
jurisdiccionales. Buenos Aires: Abeledo-Perrot, 1998.
38
Cfr. GOZAÍNI, Osvaldo Alfredo. Problemas actuales del derecho procesal. Santiago de Querétaro:
Fundap, 2002.
39
Cfr. VELANDIA CANOSA, Eduardo Andrés. Teoría Constitucional del Proceso. Derecho procesal
constitucional. Ob. Cit.
40
Esta concepción abarca el ejercicio del derecho de acción en todas las ramas del derecho procesal (civil,
penal, comercial, laboral, administrativa, constitucional, etc.), toda vez que contempla la activación de la
función jurisdiccional a petición de parte, de oficio y automática constitucional creada para el proceso
constitucional preventivo.
De conformidad con el artículo 44 de la CADH, únicamente están
legitimados para incoar una petición, denuncia, queja, informe o demanda ante
la Comisión IDH, los siguientes sujetos procesales:
1. Cualquier persona. Consideramos de conformidad con la citada
disposición, que deben entenderse incluidas las personas naturales y las
jurídicas, a pesar de que algunos afirman que esta legitimación está restringida
a las personas físicas o humanas, toda vez que excepción que hace la norma,
no es dado hacerla al intérprete.
2. Grupo de personas. Por ejemplo, cuando se trata de una comunidad.
3. Entidad no gubernamental legalmente reconocida en uno o más
Estados miembros de la Organización de Estados Americanos. La doctrina
integra en este ítem, las Organizaciones no Gubernamentales “ONG” de
derechos Humanos legalmente reconocidas
41
o los colectivos de abogados.
4. Estado Parte. Esta hipótesis está autorizada por el artículo 45 de la
Convención Americana de Derechos Humanos. Puede citarse como ejemplo
la denuncia presentada por Ecuador contra Colombia, por la operación militar
Fénix, desarrollada por Colombia, que culminó con la muerte del líder
guerrillero alias “Raúl Reyes”. Para tal efecto se exige que el Estado
demandante (numeral 2º) y demandado declare que reconoce la competencia
de la Comisión para recibir, admitir y examinar la denuncia presentada por
otro Estado por violaciones de los derechos humanos establecidos en la
convención (numeral 1º).
5.1.1.2 Legitimación en la causa por pasiva
Solamente pueden denunciarse o demandarse ante la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, los denominados Estados parte de la
Organización de Estados Americanos “OEA”, que hayan efectuado el depósito
de su instrumento de ratificación o adhesión de la Convención Americana de
Derechos Humanos, o declare que reconoce la competencia de la Comisión y
la jurisdicción de la Corte para conocer del caso. Hoy forman parte de la OEA
34 Estados miembros o partes
42
.
5.1.1.3 ¿Se ejerce un verdadero de acción ante la Comisión I DH?
A primera vista pareciera que sí, toda vez que puede ponerse en
movimiento el SIDH, para que se tramite un caso relacionado con la violación

41
Cfr. REY CANTOR, Ernesto. Acceso Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Bogotá: Omars
Café Internet Jurídico, 2010, p. 18. Cfr. REY CANTOR, Ernesto y REY ANAYA, Ángela Margarita.
Medidas provisionales y medidas cautelares en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Bogotá:
Temis, 2005.
42
Cfr. REY CANTOR, Ernesto. Acceso Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Ob. Cit., p. 9.
o no de los derechos humanos. Pero no se adquiere el derecho a la
jurisdicción o a la obtención de una sentencia de fondo. Por esta última razón,
consideramos que no se ejerce un verdadero derecho de acción, sin embargo,
debe recorrerse este camino para que la Comisión IDH ejerza el verdadero
derecho de acción ante la Corte IDH; si la Comisión IDH no decide demandar,
no se concretará el derecho de acción, habida cuenta que nunca se obtendrá
una verdadera sentencia de fondo. No obstante, debe resaltarse que el derecho
de acceder al SIDH si se logra efectivizarse.
Creemos que esta circunstancia de no permitir ejercer el derecho de
acción, está llamada a desaparecer, tal como ha sucedido en el Sistema
Europeo de Derechos Humanos, donde se puede acudir directamente ante la
Corte Europea de Derechos Humanos, sin necesidad de acudir a la Comisión.
Al respecto se ha dicho que es mejor el SIDH que el SEDH, teniendo en
cuenta que la Comisión se convierte en un filtro que evita la congestión de la
Corte. No compartimos tal opinión, como quiera que no puede convertirse el
propio sistema en una forma de vulneración de los derechos humanos, en
particular lo que concierne al derecho de acción. Ahora, si la Corte se
congestiona, tal problema no puede solucionando manteniendo un filtro que
puede terminar con el sacrificio de los derechos humanos; tal vez la solución
radica en fortalecer el ejercicio jurisdiccional de la Corte y regulando de una
mejor manera el agotamiento de los recursos de jurisdicción interna, para lo
cual sería de gran utilidad su reglamentación, precisión, divulgación o
legitimación en un código procesal constitucional en cada Estado
43
.
5.1.1.4 ¿Existen presupuestos procesales para acudir al Sistema
I nteramericano de Derechos Humanos?
No obstante lo anterior, para acceder al SIDH, se deben cumplir algunos
presupuestos similares a los exigidos para el ejercicio del derecho de acción en
el derecho procesal interno, tales como: i) jurisdicción de la Corte IDH, ii) el
agotamiento de los recursos de jurisdicción interna, iii) la no caducidad de la
acción, iv) ausencia de pleito pendiente, y v) petición o demanda en forma.
Examinémoslos.
5.1.1.4.1 J urisdicción Constitucional Transnacional
Este presupuesto se cumple cuando el Estado denunciado por violación
de derechos humanos, denominado por la CADH Estados Parte de la
Organización de Estados Americanos “OEA”, han efectuado el depósito de su
instrumento de ratificación o adhesión de la CADH, o declare que reconoce la
competencia de la Comisión IDH y la jurisdicción de la Corte IDH para

43
Cfr. VELANDIA CANOSA, Eduardo Andrés (Coordinador). Derecho Procesal Constitucional. Tomo II.
Volumen I. Bogotá: VC Editores Ltda. y Asociación Colombiana de Derecho Procesal Constitucional, 2011.
conocer del caso. Esto explica, porque no puede demandarse, por ejemplo, a
los Estados Unidos de Norteamérica por violación de derechos humanos; es
por no haber ratificado, ni adherido a la Convención ni por haber declarado
expresamente que reconoce jurisdicción de la Corte IDH.
5.1.1.4.2 Agotamiento de los recursos de jurisdicción interna
De conformidad con el literal a del numeral 1 del artículo 46 de la
Convención Americana de Derechos Humanos, para que una petición sea
admitida por la Comisión, se requiere que se hayan interpuesto y agotado los
recursos de jurisdicción interna, de conformidad con los principios del
Derecho Internacional generalmente reconocidos. Nótese que se trata de dos
presupuestos, uno el de interposición y otro el de agotamiento
44
.
La interposición se refiere al ejercicio del derecho de acción en el
derecho interno, cuya carga corresponda al actor del SIDH. En efecto, cuando
se trata por ejemplo de masacres, desapariciones, torturas, etc. y el actor
pretenda una reparación, deberá previamente interponer, en el caso
colombiano, la acción de reparación directa ante la jurisdicción de lo
contencioso administrativo, para lo cual cuenta con un término de caducidad
de dos años. Lo expuesto significa, que si no interpone la demanda de
reparación directa o deja caducar la acción, no puede acudir al SIDH, como si
se tratara de un salvavidas jurídico; en esta hipótesis no se podrá admitir la
petición por la Comisión IDH. Tan cierto es lo anterior, que en estos eventos
tampoco le prosperará una acción de tutela
45
, así se trate de hechos aberrantes
o donde la magnitud del daño o la naturaleza de la conducta de los victimarios
produzca estupor en la sociedad, ni podrá demandar al Estado por error
judicial
46
.
Ahora, lo que si no puede exigírsele al peticionario, es haber iniciado la
acción penal, en sistemas donde se ha implementado un procedimiento penal
acusatorio, toda vez que la carga de iniciar la acción penal corresponde a la
Fiscalía General de la Nación, para citar como ejemplo, el caso colombiano.
Por otra parte, cuando ya se ha ejercido el derecho de acción en el
derecho interno, deberán interponerse los recursos calificados como
ordinarios, ya que lo contrario significaría aceptar la decisión jurisdiccional.

44
Cfr. PALACIOS VALENCIA, Yennesit. “Agotamiento de los recursos internos en el derecho procesal
constitucional transnacional”. En VELANDIA CANOSA, Eduardo Andrés (Coordinador). Derecho
Procesal Constitucional. Tomo II. Volumen II. Bogotá: VC Editores Ltda. y Asociación Colombiana de
Derecho Procesal Constitucional, 2011, p. 479 a la 491.
45
Ver artículo 6º del Decreto 2591 de 1991.
46
Ver artículo 70 de la ley 270 de 1996 o Estatutaria de la Administración de Justicia, junto con la Sentencia
C-270 de 1996.
Resulta importante precisar, que el hecho de que nos refiramos
únicamente a los recursos ordinarios (reposición, apelación, súplica y queja),
esto no impide que las víctimas puedan interponer los recursos extraordinarios
(revisión o casación), acudan a acciones constitucionales tales como la acción
de tutela en Colombia o incluso a la acción de responsabilidad
extracontractual del Estado por error judicial o por error del Estado legislador.
5.1.1.4.3 Ausencia de caducidad para acceder al SI DH
El literal b del numeral 1º del artículo 46 de la CADH, exige que la
petición sea presentada dentro del plazo o término de seis meses contados a
partir de la notificación de la providencia definitiva, que presuntamente
vulnere o consienta en la vulneración de sus derechos humanos.
En el numeral anterior dijimos que debían al menos ejercerse el derecho
de acción e interponerse los recursos ordinarios. Cuando esto ocurre se tienen
seis meses contados a partir de la notificación de la decisión definitiva, es
decir, de la sentencia (de juzgado, de Tribunal Superior de Distrito Judicial, o
de Tribunal Administrativo), para acudir ante la Comisión IDH.
Por su parte el artículo 31 del Reglamento de la Comisión IDH
prescribe que los seis meses se cuentan a partir de la fecha en que la víctima
ha sido notificada de la providencia que agote los recursos internos.
Ahora, si se interpusieron los recursos extraordinarios (los cuales no son
obligatorios), los seis meses se contarán a partir de la notificación de la
sentencia que los resuelva por la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de
Estado, según sea el caso.
Empero, también podrá acudirse a la acción de tutela, evento en el cual
deberá al menos impugnarse su decisión, ya que de lo contrario se estaría
aceptando la decisión tomada en primera instancia por el juez constitucional.
Si se impugnó el fallo, los seis meses se cuentan a partir del auto que decida
excluir la acción de tutela de revisión, o el auto que niegue una petición de
insistencia de revisión o a la propia sentencia de tutela proferida por la Corte
Constitucional, cuando se hay seleccionado para revisión.
También podrá presentarse el evento, en el que la víctima decida
demandar al Estado por error judicial, en este caso se vuelve a empezar el
procedimiento nuevamente, es decir, deberá esperarse la decisión definitiva
para acudir ante la Comisión dentro de los seis meses siguientes.
5.1.1.4.4 Ausencia de pleito pendiente
Prescribe el literal c del numeral 1º del artículo 46 de la CADH, que no
se admitirá la petición cuando su contenido esté pendiente de otro
pronunciamiento de arreglo internacional
47
.
Este presupuesto pretende que no se tramite una petición o demanda,
que ya se esté tramitando ante un organismo supranacional, tal como ocurre
cuando el mismo caso ya se esté tramitando ante la Comisión IDH, o ante la
Corte IDH, o ante las Naciones Unidas e incluso ante la Corte Penal
Internacional, cuando la sentencia que se espere, potencialmente se pronuncie
sobre los mismos temas, es decir, debe existir identidad entre los hechos, el
derecho aplicable y el contenido de la sentencia que habrá de proferirse.
Este presupuesto además pretende hacer efectivo el principio de
economía procesal y así evitar que se congestione la jurisdicción
constitucional transnacional.
5.1.1.4.5 Petición, denuncia o demanda en forma
El literal d del numeral 1 del artículo 46 de la Convención, ordena que
la petición reúna unos requisitos formales mínimos, sin los cuales no podrá
admitirse la petición. Tales requisitos formales son: i) nombre, ii)
nacionalidad, iii) profesión, iv) domicilio, y, v) firma, de la persona, o grupo
de personas, o representante legal de la entidad que presenta la petición (luego
profundizamos).
5.1.1.5 ¿Cuándo no se exigen los presupuestos de agotamiento de
los recursos de jurisdicción interna y de caducidad?
De conformidad con el numeral 2 del artículo 46 de la Convención, no
se exigirán o aplicarán los presupuestos de agotamiento de los recursos
establecidos por la jurisdicción interna, ni se aplicará el término de caducidad
de seis meses antes comentado, en los siguientes casos:
1. Cuando en la legislación nacional o interna de cada Estado, no exista
regulación del debido proceso legal, aplicable o necesario para la protección
del derecho o derechos que señala el peticionario como vulnerado o
vulnerados.
2. Cuando no se le haya permitido al peticionario o presunta víctima de
violación a sus derechos humanos, el acceso a los recursos de la jurisdicción
nacional de cada Estado o se le haya impedido agotarlos.
3. Cuando no se haya retardado injustificadamente la sentencia
definitiva en la jurisdicción interna, es decir, cuando se haya vulnerado el

47
Ratificado por el artículo 33 del Reglamento de la Comisión IDH.
derecho fundamental a una tutela judicial efectiva dentro del plazo
razonable
48
.
4. Si el peticionario alegue la imposibilidad de probar el agotamiento de
los recursos internos, se invierte la carga de la prueba, es decir, será el Estado
denunciado quien deberá probar que no se han sido agotados tales recursos; a
menos que ello se deduzca claramente del expediente
49
.
5.1.1.6 ¿Cuál es la naturaleza jurídica de la Comisión I DH?
Su naturaleza es sui generis
50
, ya que la Comisión IDH con sede en
Washington (EEUU.)
51
, es un órgano de la Organización de Estados
Americanos, cuya competencia o función principal radica en la promoción,
observancia y defensa de los derechos humanos
52
. Esta competencia se
concreta específicamente en:
1. Estimular la conciencia de los derechos humanos en nuestro
continente.
2. Formular recomendaciones, a los gobiernos de los Estados miembros
para que adopten medidas progresivas en favor de los derechos humanos
dentro del marco de sus leyes internas y sus preceptos constitucionales, al
igual que disposiciones apropiadas para fomentar el debido respeto a esos
derechos.
3. Preparar los estudios e informes para el desempeño de sus funciones.
4. Solicitar de los Estados miembros, que le proporcionen informes
sobre las medidas que adopten en materia de derechos humanos.
5. Atender las consultas que, por medio de la Secretaría General de la
OEA, le formulen los Estados miembros en cuestiones relacionadas con los
derechos humanos y, dentro de sus posibilidades, les prestará el asesoramiento
que éstos le soliciten.
6. Actuar respecto de las peticiones y otras comunicaciones en ejercicio
de su autoridad de conformidad con lo dispuesto en la Convención.
Particularmente esta es la competencia que nos interesa en este estudio.

48
Sirve como ejemplo el caso: 19 comerciantes contra Colombia.
49
Numeral 3º del artículo 31 del Reglamento de la Comisión IDH.
50
Cfr. HITERS, Juan Carlos. Derecho internacional de los derechos humanos. T. II, p. 309, citado por
MONTERISI, Ricardo D. Actuación y procedimiento ante la Comisión y Corte Interamericana de Derechos
Humanos. Ob. Cit, p. 71.
51
Artículo 15 del Estatuto de la Comisión IDH.
52
Corte IDH: OC-13/93 de julio 16 de 1993. Rey Cantor, Ernesto, Acceso Sistema Interamericano de
Derechos Humanos, ob. Cit., p. 18.
7. Rendir un informe anual a la Asamblea General de la OEA
53
.
Por su parte la doctrina especializada considera que las competencias de
la Comisión IDH son de instrucción, investigación y tutela de los derechos
humanos
54
, no jurisdiccionales, pero si cuasi-jurisdiccionales, ya que el único
procedimiento jurisdiccional en el SIDH lo tiene la Corte IDH, toda vez que
no profiere sentencias, sino emite recomendaciones. Pero además podemos
calificarlo como un amigable componedor internacional, por propiciar
soluciones amistosas
55
que propenden por un arreglo amigable o conciliatorio,
como quiera que puede conminar a un Estado a la aceptación de su
responsabilidad internacional por violación a los derechos humanos, además
puede comprometerlo a realizar las reparaciones correspondientes, siempre
con anuencia de las víctimas y/o peticionarios
56
.
5.1.2 Ejercicio del derecho de acción ante la Corte I DH
Decimos que se ejerce propiamente el derecho de acción, porque
producto de una estimulación externa, se activa el poder jurisdiccional de la
Corte IDH, es decir, se inicia un verdadero proceso jurisdiccional, que deberá
culminar con una decisión de fondo definitiva.
En efecto, de conformidad con el numeral primero del artículo 61 de la
CADH, únicamente pueden ejercer el derecho de acción frente a la Corte IDH:
1. Los Estados partes.
2. La Comisión IDH
57
.
No obstante lo anterior, este sistema restringe el ejercicio del derecho a
cualquier persona, lo cual ya no sucede en el SEDH, por ello consideramos
más ajustado al discurso jurídico, el modelo europeo, el cual creemos debe
aplicarse en el SIDH.
5.2 La jurisdicción

53
Artículo 41 de la CADH.
54
Cfr. FIX-ZAMUDIO, Héctor. “Reflexiones comparativas sobre los sistemas americano y europeo de
protección de los derechos humanos”. En MÉNDEZ-SILVA (Coordinador). Derecho Internacional de los
derechos humanos, Cultura y Sistemas Jurídicos Comparados. T. I. México: IIJ, UNAM, 2008, p. 203.
55
Cfr. LÓPEZ ALFONSÍN, Marcelo A. “Los mecanismos para la fijación de reparaciones pecuniarias en el
proceso de solución amistosa del Sistema Interamericano de Derechos Humanos”. En MANILI, Pablo Luis
(Director). Tratado de derecho procesal constitucional. Tomo III. Buenos Aires: La Ley, 2010, p. 757 a la
784.
56
Cfr. REY CANTOR, Ernesto. Acceso Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Ob. Cit., p. 18.
57
Numeral segundo del artículo 63 de la CADH.
Por jurisdicción debemos entender el poder de decisión que ostenta la
Corte IDH en los casos que se le someten en ejercicio del derecho de acción,
es decir, se trata de un poder que faculta a la Corte IDH, para imponer sus
decisiones y correlativamente impone la obligación a sus destinatarios de
cumplir las sentencias proferidas
58
.
La Corte IDH adquiere jurisdicción, es decir, poder de decisión o la
facultad de “decir el derecho que es en casos concretos”, cuando los Estados
partes reconozcan como obligatoria de pleno derecho y sin convención
especial su competencia. Esto puede realizarse cuando el Estado parte
deposite su instrumento de ratificación o adhesión a la CADH, o en cualquier
otro momento posterior
59
.
Lo expuesto significa, que a pesar de existir otros dos sistemas
regionales de protección de los derechos Humanos, como son el Sistema
Europeo y el Sistema Africano, sus respectivas cortes no tienen jurisdicción o
poder, para proferir sentencias en contra de los Estados Americanos o
integrantes de la OEA.
5.3 Competencia
Por competencia debemos entender, la atribución de funciones a la
Corte IDH, por la CADH. Según el artículo 62 de la citada convención, la
Corte IDH tiene competencia para:
1. Interpretar las disposiciones incorporadas en la CADH.
2. Aplicar dicha Convención.
Por ello la Corte IDH puede conocer cualquier caso relativo a la
interpretación y aplicación de las disposiciones de la CADH que llegue a su
conocimiento por demanda efectuada por la Comisión IDH, siempre que los
Estados partes en el proceso hayan reconocido o reconozcan su jurisdicción y
competencia, por declaración expresa o por declaración especial.
En virtud de la competencia contenciosa, la Corte IDH resuelve
procesos de responsabilidad internacional del Estado por violación de
derechos humanos (hecho internacionalmente ilícito). Por su parte, el
numeral primero del artículo 64 de la CADH faculta a los Estados parte, para
consultar a la Corte IDH sobre la interpretación de la citada convención e
incluso de otros tratados relativos a la protección de los derechos humanos en
nuestro continente.

58
Cfr. AYALA CORAO, Carlos M. “Las modalidades de las sentencias de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos”. En FERRER MAC-GREGOR, Eduardo y ZALDÍVAR LELO DE LARREA, Arturo
(Coordinadores). La ciencia del derecho procesal constitucional. Tomo IX. Madrid: Marcial Pons, UNAM,
IIJ de la UNAM e IMDPC, 2008, p. 293 a la 342.
59
Numeral primero del artículo 62 de la CADH.
El control de convencionalidad es la denominación de la función de la
Corte IDH, en el ejercicio de su competencia, en virtud de la cual se realiza
una confrontación entre la CADH y una disposición del derecho interno, tal
como la Constitución Política, acto legislativo, ley, decreto ley, decreto
legislativo, decreto reglamentario, ordenanzas departamentales, decretos
expedidos por el gobernador departamental, acuerdos municipales o decretos
emanados del alcalde municipal, de conformidad con el modelo colombiano.
Puede afirmarse, que esta competencia tiene su fundamento normativo
en el artículo 2º de la CADH, según la cual los Estados Partes, tienen el deber
de adoptar sus disposiciones de derecho interno a la citada convención. La
citada norma indica:
“Si en el ejercicio de los derechos y libertades mencionados en el
artículo 1 no estuviere ya garantizado por disposiciones legislativas o de otro
carácter, los Estados partes se comprometen a adoptar, con arreglo a sus
procedimientos constitucionales y a las disposiciones de esta Convención, las
medidas legislativas o de otro carácter que fueren necesarias para hacer
efectivos tales derechos y libertades”.
El control de convencionalidad es un mecanismo de protección procesal
transnacional que ejerce la CIDH cuándo el derecho interno (Constitución,
ley, actos administrativos, jurisprudencia, prácticas administrativas o
judiciales), sea incompatible con la CADH, con el objeto de garantizar la
supremacía de la citada convención, mediante un examen de confrontación
normativo (derecho interno con el tratado), en un caso concreto. El citado
control se concreta en una sentencia proferida por la Corte IDH, donde se
ordena la modificación, derogación, anulación o reforma de las normas o
prácticas internas, para proteger los derechos humanos.
Como se indicó, está hipótesis se presenta cuando el Estado no cumple
con el deber de adoptar disposiciones de derecho interno que cumplan el art.
2º de la CADH., que garanticen la efectividad de los derechos humanos
reconocidos en la convención
60
.
El control de convencionalidad es dual o paralelo, toda vez que existe uno
concentrado, (i), y otro difuso (ii), así:
1. Control concentrado de convencionalidad (por vía de acción). Es el
que se ejerce en el proceso transnacional, es decir, únicamente en los procesos
adelantados ante la Corte IDH. Lo denominamos de acción, toda vez que

60
Cfr. SALGADO PESANTES, Hernán. “Justicia constitucional transnacional: el modelo de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos. Control de constitucionalidad vs. Control de convencionalidad”. En:
BOGDANDY, Armin Von, FERRER MAC-GREGOR, Eduardo y MORALES ANTONIAZZI
(Coordinadores). La justicia constitucional y su internacionalización. Tomo II. México: IIJ de la UNAM,
2010, p. 472.
debe existir una excitación externa, que ponga en movimiento la jurisdicción
constitucional transnacional, lo cual generalmente corresponde al informe
presentado por la Comisión IDH ante la citada Corte. Las sentencias
proferidas en ejercicio de tal control, constituyen precedente vinculante, en la
medida que tales decisiones deben ser acogidas por todos los Estados partes, o
dicho en otras palabras, constituyen fuente de derecho en la categoría de sub
reglas.
2. Control difuso de convencionalidad (por vía incidental o de
excepción). Es el que se presenta en los procesos judiciales adelantados en
sede judicial interna. En virtud de este tipo de control, cualquier juez
nacional, puede inaplicar una disposición constitucional, legal o
reglamentaria, cuando encuentre que choca o viola la CADH, dando
aplicación directa al tratado. Se trata de un control concreto, como quiera que
se presenta en procesos civiles, penales, administrativos, constitucionales, etc.,
razón por la cual sus efectos son inter partes. En efecto, el juez nacional
inaplica el derecho interno y en su lugar aplica la convención u otro tratado,
mediante un examen de confrontación normativo (derecho interno con el
tratado), en un caso concreto y adopta una decisión judicial protegiendo los
derechos humanos. Como lo puede realizar cualquier juez, puede
denominarse control difuso de convencionalidad
61
.
Se dice que el control de convencionalidad, tiene su fundamento cuando
“un Estado que ha contraído válidamente obligaciones internacionales está
obligado a introducir a su legislación las modificaciones que sean necesarias
para asegurar la ejecución de los compromisos contraídos. (…) es un
principio generalmente reconocido del derecho de gentes que, en las
relaciones entre contratantes de un tratado, las disposiciones de una ley interna
no pueden prevalecer sobre un tratado”
62
.
La citada doctrina fue ratificada al indicarse que “según los principios
generales admitidos un Estado no puede, con respecto a otro Estado, valerse
de las disposiciones constitucionales de éste, sino únicamente del derecho
internacional y de las obligaciones internacionales debidamente aceptadas. A
la inversa, un Estado no puede alegar contra otro Estado su propia
Constitución con el fin de eludir obligaciones que le incumben en virtud del
derecho internacional o tratados en vigencia”
63
. La misma regla se aplica
cuando se violan los derechos humanos.

61
Al respecto puede consultarse: FERRER MAC-GREGOR, Eduardo (Coordinador). El control difuso de
convencionalidad. Santiago de Querétaro: Fundap, 2012.
62
Corte Internacional de Justicia. Caso del intercambio de poblaciones griegas y turcas.
63
Corte Internacional de Justicia. Caso del trato de los nacionales polacos.
En igual sentido, la Corte IDH ha dicho que existe responsabilidad
internacional del Estado por expedición y aplicación de leyes violatorias de la
CADH (artículos 1º y 2º)
64
.
5.4 El proceso
65

Por proceso jurisdiccional debemos entender, un conjunto de actos
sucesivo y pre-ordenados, encaminados a proferir una sentencia de fondo o
definitiva, que solucione definitivamente el conflicto. En el SIDH se adelanta
un típico proceso jurisdiccional ante la Corte IDH, con una etapa escrita y otra
oral, toda vez que se inicia con una demanda, a pesar de que en la CADH, y el
Reglamento Interno de la Corte IDH, hablan de presentación de informes,
“desplazando la idea de demanda”
66
.
5.4.1 Procedimiento ante la Comisión I DH
67

5.4.1.1 Primera fase del procedimiento. Petición
¿Ante quién se presentan?: ante la Comisión IDH.
¿Quién la puede presentar?: cualquier persona, grupo de personas,
ONG’S o colectivos de abogados, reconocidos legalmente en uno de los
Estados miembros de la OEA, en nombre propio o de un tercero. También
podrá designarse un abogado o a otra persona para que represente al
peticionario.
¿Cuáles son los derechos humanos objeto de la petición?: puede
solicitarse la protección de los siguientes derechos humanos reconocidos en:
1. la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre;
2. la CADH o “Pacto de San José de Costa Rica”;
3. el Protocolo adicional a la CADH en Materia de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales o “Protocolo de San Salvador”;

64
Cfr. Corte IDH. OC-14/94 y casos Lacayo contra Nicaragua, El Amparo contra Venezuela, Caballero
Delgado contra Colombia, Castillo Páez contra Perú, Suarez Rosero contra Ecuador, Castillo Petruzzi y Otros
contra Perú, Las Palmeras contra Colombia, “La Última Tentación de Cristo” contra Chile, “Barrios Altos”
contra Perú, Periódico “La Nación” contra Costa Rica, Caesar contra Trinidad y Tobago, Fermín Ramírez
contra Guatemala, Raxcacó Reyes contra Guatemala, Almonacid Arellano contra Chile, entre otros.
65
Se regula por el Título II del Reglamento de la CIDH (artículo 20 y ss.), aprobado por la Corte IDH en su
LXXXV Período Ordinario de Sesiones, celebrado del 16 al 28 de noviembre de 2009, vigente a partir del 1
de enero 2010.
66
Cfr. GOZAÍNI, Osvaldo Alfredo. El proceso transnacional. Ob. Cit., p. 41.
67
Al respecto puede consultarse a: LOIANNO, Adelina. “El procedimiento ante la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos”. En: MANILI, Pablo Luis (Director). Tratado de Derecho Procesal Constitucional.
Tomo III. Buenos Aires: La Ley, 2010, p. 639 a la 666.
4. el Protocolo adicional a la CADH, relativo a la abolición de la Pena de
Muerte;
5. la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura;
6. la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de
Personas; y,
7. la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la
Violencia contra la Mujer o “Convención de Belém do Pará”
68
.
¿Qué debe contener la petición?: en general debe contener las denuncias
o quejas de presuntas violaciones a los derechos humanos reconocidos
69
, cuyas
formalidades son:
1. nombre, nacionalidad y firma de los denunciantes. Sí es una ONG, se
indicará el nombre y la firma de su representante legal;
2. si el peticionario desea que su identidad sea mantenida en reserva;
3. la dirección para recibir correspondencia de la Comisión IDH, número
de teléfono, facsímil y dirección de correo electrónico;
4. una relación del hecho o situación denunciada, con especificación del
lugar y fecha de las violaciones alegadas;
5. el nombre de la víctima, así como de cualquier autoridad pública que
haya tomado conocimiento del hecho o situación denunciada;
6. la indicación del Estado que se considere responsable, por acción o
por omisión, de la violación de alguno de los derechos humanos, aunque no se
haga una referencia específica al artículo presuntamente violado;
7. el cumplimiento con el plazo previsto en el artículo 32 del Reglamento
de la Comisión IDH;
8. las gestiones emprendidas para agotar los recursos de jurisdicción
interna o la imposibilidad de hacerlo conforme al artículo 31 del Reglamento de
la Comisión IDH;
9. la indicación de si la denuncia ha sido sometida a otro procedimiento
internacional, conforme al artículo 33 del Reglamento de la Comisión IDH
70
.
10. la profesión y el domicilio
71
.

68
Artículo 23 del Reglamento de la Comisión IDH.
69
Artículo 44 de la CADH.
70
El art. 28 del Reglamento de la Comisión IDH consagra los requisitos establecidos entre los literales a, i.
5.4.1.2 Estudio de la petición
El estudio de las peticiones es responsabilidad de la Secretaría Ejecutiva
de la Comisión IDH, donde se recibirá, procesará y tramitará así: se da entrada a
la petición, se registrará, hará constar en ella la fecha de recepción y acusará
recibo al peticionario
72
.
Cuando la petición contenga hechos distintos, se refiera a más de una
persona o a presuntas violaciones sin conexión en el tiempo y el espacio, podrá
desglosarlas y tramitarlas en expedientes separados, siempre que reúna los
requisitos formales. Esta decisión debe notificarse al peticionario.
Por el contrario, cuando varias peticiones correspondan a similares
hechos, involucren las mismas personas o revelen el mismo patrón de conducta,
podrán acumularse y tramitarse en el mismo expediente. Esta decisión debe
notificarse al peticionario.
También deberá verificarse el agotamiento de los recursos internos, de
conformidad con los principios del derecho internacional generalmente
reconocidos
73
, así como el plazo para la presentación de la petición
74
.
Es importante resaltar, que si el peticionario alegue la imposibilidad de
probar el agotamiento de los recursos internos, se invierte la carga de la prueba,
es decir, será el Estado denunciado quien deberá probar que no se han sido
agotados tales recursos; a menos que ello se deduzca claramente del expediente.
La Comisión motu proprio, podrá tramitar una petición que a su juicio
reúna los requisitos para tal fin
75
.
La Comisión IDH, deberá constituir un grupo de trabajo compuesto por
tres o más de sus miembros a fin de estudiar, la admisibilidad de las peticiones
y formular recomendaciones al pleno.
Dentro del término de dos (2) meses contados a partir de la notificación,
el Estado denunciado podrá dar respuesta. Podrá pedir prorroga del término
para contestar, lo cual será evaluado por la Secretaría Ejecutiva. La prórroga,
no podrá exceder un mes.

71
Literal d, del artículo 46 de la CADH.
72
Cfr. MONTERESI, Ricardo D. Actuación y procedimiento ante la Comisión y Corte Interamericana de
Derechos Humanos. La Plata: Librería Editorial Platense, 2009, p. 124.
73
Artículo 31 del Reglamento de la Comisión IDH.
74
Cfr. MONTERESI, Ricardo D. Actuación y procedimiento ante la Comisión y Corte Interamericana de
Derechos Humanos. Ob. Cit., p. 125. Artículo 31 del Reglamento de la Comisión IDH.
75
Artículo 24 del Reglamento de la Comisión IDH.
Cuando se trate de casos de gravedad y urgencia o cuando se considere
que la vida de una persona o su integridad personal se encuentren en peligro
real e inminente, la Comisión IDH, podrá solicitar al Estado pronta respuesta,
para lo cual podrá utilizar los medios más expeditos. También se podrá
solicitar que el Estado presente su respuesta y observaciones sobre la
admisibilidad y el fondo del asunto.
La respuesta y observaciones del Estado deben ser enviadas dentro de
un plazo razonable, fijado por la Comisión al considerar las circunstancias de
cada caso.
5.4.1.3 I nhibición frente a la petición
No se considerará una petición por la Comisión IDH, en los siguientes
casos:
1. Por pleito pendiente o litispendencia: cuándo la materia contenida en la
petición se encuentra pendiente de otro procedimiento, por un organismo
internacional gubernamental de que sea parte el Estado denunciado. Así por
ejemplo, un caso puede estar siendo investigado por el Comité de Derechos
Humanos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU
Y acudirse igualmente a la Comisión IDH
76
.
2. Por Cosa juzgada: cuándo se reproduce sustancialmente una petición
pendiente o ya examinada y resuelta por la Comisión IDH u otro organismo
internacional gubernamental del que sea parte el Estado denunciado.
No obstante, la Comisión IDH no se inhibirá de tramitar tales peticiones
cuando:
1. el procedimiento seguido ante el otro organismo, se limite a un examen
general sobre derechos humanos en el Estado denunciado y no haya decisión
sobre los hechos específicos que son objeto de la petición ante la Comisión IDH
o no conduzca a su arreglo efectivo; o,
2. el peticionario ante la Comisión IDH sea la víctima de la presunta
violación y el peticionario ante el otro organismo sea una tercera persona o
una entidad no gubernamental, sin mandato de los primeros.
5.4.1.4 I nobservancia de los requisitos formales, desgloses y
acumulaciones
Si la petición no reúne los requisitos formales exigidos en el Reglamento de
la Comisión IDH, la Secretaría Ejecutiva podrá solicitar al peticionario o a su

76
Cfr. MONTERESI, Ricardo D. Actuación y procedimiento ante la Comisión y Corte Interamericana de
Derechos Humanos. Ob. Cit., p. 155.
representante que los complete; el término lo indicará tal secretaría. Empero, si
la Secretaría tiene dudas sobre el cumplimiento de los requisitos, podrá
consultará a la Comisión IDH
77
.
5.4.1.5 Declaratoria de inadmisibilidad
La Comisión IDH, declarará inadmisible cualquier petición o caso, en
los siguientes eventos
78
:
1. No se expongan los hechos que caractericen una violación de los
derechos humanos a que se refiere el artículo 27 del Reglamento de la
Comisión IDH.
2. Sea manifiestamente infundada o improcedente la petición, según
resulte de la exposición del propio peticionario o del Estado denunciado.
3. Resulte de una información o prueba sobreviniente presentada ante la
Comisión IDH.
5.4.1.6 Declaratoria de admisibilidad
Consideradas las posiciones de las partes, la Comisión IDH deberá
pronunciarse sobre la admisibilidad de la petición. Los informes de
admisibilidad e inadmisibilidad son públicos y la Comisión IDH los incluirá
en su informe anual presentado ante la Asamblea General de la OEA.
Si se adopta el informe de admisibilidad, la petición será registrada
como caso y se iniciará el procedimiento sobre el fondo. Esta decisión no
configura un prejuzgamiento sobre el fondo del asunto.
Excepcionalmente, luego de haberse solicitado información a las partes
(artículo 30 del Reglamento de la Comisión IDH), la Comisión podrá abrir el
caso y diferir la admisibilidad hasta el debate y decisión de fondo.
5.4.1.7 Comunicación de la admisión
La apertura del caso se efectuará mediante comunicación escrita a las
partes. Si el caso se inició de conformidad con el inciso 7º del artículo 30 del
Reglamento de la Comisión IDH, también se informará tal circunstancia a las
partes, es decir, que se ha diferido el tratamiento de la admisibilidad hasta el
debate y decisión de fondo.
5.4.1.8 Procedimiento sobre el fondo

77
Numeral 2º del artículo 26 del Reglamento de la Comisión IDH.
78
Cfr. MOYA DOMÍNGUEZ, María Teresa y VILLARREAL, David. “Comisión Interamericana de
Derechos Humanos”. En CARNOTA, Walter F. y MARANIELLO, Patricio Alejandro (Directores),
LEONTINA SOSA, Guillermina (Coordinadora). Tomo II. Ob. Cit., p. 480.
La Comisión IDH fijará un término de tres (3) meses para que el
peticionario presente sus observaciones adicionales sobre el fondo. Las partes
pertinentes de tales observaciones se transmitirán al Estado denunciado, para
que presente sus observaciones dentro de un término de tres (3) meses; en
caso de gravedad y urgencia
79
, el plazo será fijado directamente por la
Comisión IDH.
Si se presentan solicitudes de prórroga del citado término, la Secretaría
Ejecutiva lo evaluará, siempre que estén debidamente fundadas. Las
prórrogas no podrán exceder un mes.
5.4.1.9 I nvestigación in loco
De considerarse necesario y conveniente, la Comisión IDH podrá realizar
una investigación in loco, para cuyo eficaz cumplimiento solicitará las
facilidades pertinentes, que serán proporcionadas por el Estado
denunciado. Podrá delegarse en uno o más de sus miembros la recepción de
prueba la testimonial conforme a las reglas establecidas en el artículo 65,
incisos 5, 6, 7 y 8 del Reglamento de la Comisión IDH
80
.
5.4.1.10 Segunda fase del procedimiento. Solución amistosa
Antes de pronunciarse sobre el fondo, la Comisión IDH fijará un
término para que las partes manifiesten si tienen interés en una solución
amistosa
81
.
La Comisión IDH se pondrá a disposición de las partes en cualquier etapa
del caso, para llegar a una solución amistosa, fundada en el respeto de los
derechos humanos establecidos en la CADH y demás instrumentos aplicables,
para lo cual podrá encomendar a uno o más de sus miembros la tarea de facilitar
la negociación entre las partes.
La Comisión IDH podrá dar por concluida su intervención, si advierte
que el caso no es susceptible de solución amistosa, alguna de las partes no
consiente en tal solución, decide no continuar en el trámite, o no tiene voluntad
de llegar a un acuerdo fundado en el respeto de los derechos humanos.
De lograrse una solución amistosa, la Comisión IDH aprobará un
informe con una breve exposición de los hechos y de la solución lograda, lo
transmitirá a las partes y lo publicará. Antes de aprobar dicho informe, la

79
Cuando se considere que la vida de una persona o su integridad personal se encuentre en peligro real e
inminente.
80
Cfr. MONTERESI, Ricardo D. Actuación y procedimiento ante la Comisión y Corte Interamericana de
Derechos Humanos. Ob. Cit., p. 170.
81
De conformidad con el artículo 40 del Reglamento de la Comisión IDH.
Comisión IDH verificará si la víctima, o sus causahabientes, han consentido en
el acuerdo.
Si no se llega a una solución amistosa, la Comisión IDH proseguirá con
el trámite del caso
82
.
5.4.1.11 Presunciones
Se presumirán ciertos los hechos alegados en la petición, cuando las
partes pertinentes han sido transmitidas al Estado denunciado y éste no
suministra información relevante para controvertirlos dentro del plazo fijado,
siempre que de otros elementos de convicción no resulte una conclusión
contraria debidamente probada.
5.4.1.12 Terminación del caso
5.4.1.12.1 Anormal
Se presenta, si el peticionario podrá desistir en cualquier momento de su
petición, para lo cual deberá manifestarlo por escrito ante la Comisión
IDH. Tal desistimiento deberá ser analizado por la propia Comisión IDH, la
cual podrá archivar la petición o proseguir el trámite en interés de proteger un
derecho humano determinado.
5.4.1.12.2 De oficio
En cualquier etapa del procedimiento, la Comisión IDH podrá decidir
sobre la terminación del caso, evento en el cual archivará el expediente. Las
hipótesis son:
1. se verifique que no existen o subsisten los motivos de la petición;

2. no se cuente con la información necesaria para alcanzar una decisión
sobre la petición, es decir, no exista mérito probatorio;
Antes de considerar el archivo de una petición, deberá solicitarse a los
peticionarios que presenten la información necesaria y se les notificará la
posibilidad de una decisión de archivo. Expirado el plazo establecido para la
presentación de dicha información, la Comisión IDH procederá a adoptar la
decisión correspondiente.
5.4.1.12.3 Por decisión de fondo
La Comisión IDH deliberará sobre el fondo del caso, para lo cual
preparará un informe en el cual examinará los alegatos, las pruebas, la

82
Cfr. MOYA DOMÍNGUEZ, María Teresa y VILLARREAL, David. “Comisión Interamericana de
Derechos Humanos”. Ob. Cit., p. 481.
información obtenida durante audiencias y observaciones in loco, o de público
conocimiento.
Las deliberaciones de la Comisión IDH se harán en privado y todos los
aspectos del debate serán confidenciales.
Las propuestas de decisión puestas a consideración o votación, se
formularán en términos precisos en uno de los idiomas de trabajo de la Comisión
IDH. Por petición de cualquiera de los miembros, el texto podrá ser traducido
por la Secretaría Ejecutiva a uno de los otros idiomas oficiales de la Comisión
IDH y se distribuirá antes de la votación.
Las actas contentivas de las deliberaciones de la Comisión IDH, se
limitarán a mencionar el objeto del debate y la decisión aprobada, así como los
votos razonados y las declaraciones hechas para constar en acta. Si el informe
no representa, decisión unánime, cualquiera de ellos podrá agregar su opinión
por separado.
Luego de la deliberación y votación se procederá de la siguiente
manera:
1. Si se establece que no hubo violación, así lo manifestará en su informe
sobre el fondo. El informe será comunicado a las partes y será publicado e
incluido en el Informe Anual de la Comisión IDH, ante la Asamblea General de
la OEA.
2. Si se establece una o más violaciones, se preparará un informe
preliminar con las proposiciones y recomendaciones que juzgue pertinentes y lo
comunicará al Estado denunciado. En esta hipótesis, se fijará un plazo dentro
del cual el Estado denunciado deberá informar sobre las medidas adoptadas para
cumplir las recomendaciones. El Estado no estará facultado para publicar el
informe hasta que la Comisión IDH adopte una decisión al respecto
83
.
3. Deberá notificar al peticionario la adopción del informe y su
transmisión al Estado. En tratándose de Estados partes en la CADH que
hubieran aceptado la jurisdicción contenciosa de la Corte IDH, al notificar al
peticionario la Comisión dará a éste la oportunidad de presentar, dentro del
plazo de un mes, su posición respecto del sometimiento del caso ante la Corte
IDH. Si el peticionario tuviera interés en que el caso sea sometido a tal Corte,
deberá presentar los siguientes elementos:
a. la posición de la víctima o sus familiares, si fueran distintos del
peticionario;

83
Cfr. LOIANNO, Adelina. “El procedimiento ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”.
En: MANILI, Pablo Luis (Director). Tratado de Derecho Procesal Constitucional. Ob. Cit., p. 662.
b. los datos de la víctima y sus familiares;
c. los fundamentos con base en los cuales considera que el caso debe ser
remitido a la Corte IDH; y
d. las pretensiones en materia de reparaciones y costas.
5.4.1.13 Sometimiento del caso ante la Corte I DH
Si el Estado denunciado aceptó la jurisdicción de la Corte IDH, de
conformidad con el artículo 62 de la CADH y la Comisión considera que no ha
cumplido las recomendaciones del informe aprobado, someterá el caso ante la
Corte IDH
84
.
La Comisión IDH considerará fundamentalmente la obtención de justicia
en el caso particular, si emana de:
1. la posición del peticionario;
2. la naturaleza y gravedad de la violación;
3. la necesidad de desarrollar o aclarar la jurisprudencia del sistema; y
4. el eventual efecto de la decisión en los ordenamientos jurídicos de
los Estados miembros.
5.4.1.14 Suspensión del plazo para el sometimiento del caso a la Corte
La Comisión IDH podrá considerar a solicitud del Estado denunciado el
sometimiento del caso a la Corte IDH, si se reúnen las siguientes condiciones:
1. que el Estado haya demostrado su voluntad de implementar las
recomendaciones contenidas en el informe sobre el fondo, mediante la
adopción de acciones concretas e idóneas orientadas a su cumplimiento; y
2. que en su solicitud el Estado acepte en forma expresa e irrevocable la
suspensión del plazo para el sometimiento del caso ante la Corte IDH y, en
consecuencia, renuncie expresamente a interponer excepciones preliminares
respecto del cumplimiento con dicho plazo, en la eventualidad de que el
asunto sea remitido a tal Corte.
5.4.1.15 Publicación del informe
Si dentro del plazo de tres (3) meses a partir de la transmisión del
informe preliminar al Estado denunciado, el asunto no ha sido solucionado o,
en el caso de los Estados que hubieran aceptado la jurisdicción de la Corte
IDH, no ha sido sometido a la decisión de ésta por la Comisión IDH o por el
propio Estado, tal Comisión podrá emitir, por mayoría absoluta de votos, un

84
Cfr. MONTERESI, Ricardo D. Actuación y procedimiento ante la Comisión y Corte Interamericana de
Derechos Humanos. Ob. Cit., 2009, p. 230.
informe definitivo que contenga su opinión y conclusiones finales y
recomendaciones.
El informe definitivo será transmitido a las partes, quienes presentarán,
en el plazo fijado por la Comisión, información sobre el cumplimiento de las
recomendaciones.
La Comisión IDH evaluará el cumplimiento de sus recomendaciones
con base en la información disponible y decidirá, por mayoría absoluta de
votos de sus miembros, sobre la publicación del informe definitivo. La
Comisión decidirá asimismo sobre su inclusión en el Informe Anual a la
Asamblea General de la OEA o su publicación en cualquier otro medio que
considere apropiado.
Publicado el informe sobre la solución amistosa o sobre el fondo, donde se
han formulado recomendaciones, la Comisión IDH podrá tomar medidas de
seguimiento, tales como solicitar información a las partes y celebrar audiencias,
con el fin de verificar su cumplimiento e informará sus avances
85
.
5.4.2 Procedimiento ante la Corte I DH
86

La etapa del proceso tramitado ante la Corte IDH, contempla dos fases:
una escrita y otra oral, las cual examinaremos por separado.
5.4.2.1 Procedimiento escrito
El proceso comienza con esta fase, mediante la presentación de la causa
ante la Secretaría de la Corte IDH, tal como lo prevé el artículo 61 de la
CADH.
5.4.2.1.1 I nforme
En el reglamento actual, vigente desde el 1º de enero de 2010, se le
denomina sometimiento del caso por parte de la Comisión o de un Estado. Sin
embargo, creemos que es más técnico el término demanda
87
, toda vez que su
significado es “petición” y en efecto es lo que se pretende por quien activa la
función o competencia jurisdiccional de la Corte IDH, lo que nos da la razón,
cuando decimos que se trata de un mismo proceso; solo que desarrolla un
procedimiento anta la Comisión y otro ante la Corte. En esencia, el informe
de que trata el art. 50 de la CADH debe contener:

85
Cfr. LOIANNO, Adelina. “El procedimiento ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”.
Ob. Cit., p. 663.
86
Al respecto puede consultarse a: LOIANNO, Adelina. “El proceso ante la Corte Interamericana de
Derechos Humanos”. En: MANILI, Pablo Luis (Director). Tratado de Derecho Procesal Constitucional.
Tomo III. Buenos Aires: La Ley, 2010, p. 785 a la 817.
87
Nótese que el literal c del artículo 35 del Reglamento de la Corte IDH habla del “Estado demandado” y el
literal g del mismo artículo se refiere a pretensiones.
1. los hechos supuestamente violatorios de los derechos humanos;
2. cuáles de los hechos contenidos en el informe, somete a la consideración
de la Corte IDH;
3. la identificación de las presuntas víctimas. Si no es posible identificarlas
(o alguna) por tratarse de violaciones masivas, la Corte IDH decidirá en su
oportunidad a quienes considera víctimas.
Ahora, la Comisión IDH deberá remitir a la Corte IDH la siguiente
información, para que el caso pueda tramitarse:
1. los nombres de los Delegados de la Comisión IDH;
2. los nombres, dirección, teléfono, correo electrónico y facsímile de los
representantes de las presuntas víctimas debidamente acreditados;
3. los motivos que llevaron a la Comisión IDH a presentar el caso ante la
Corte IDH y sus observaciones a la respuesta del Estado demandado a las
recomendaciones del informe de que trata el artículo 50 de la CADH;
4. copia de la totalidad del expediente tramitado ante la Comisión IDH,
incluyendo las comunicaciones realizadas con posterioridad al citado informe;
5. las pruebas recaudadas. Si se trata de audio y/o transcripción, con
indicación de los hechos y argumentos sobre los que versan y deberá indicarse
que pruebas se recibieron en procedimiento contradictorio;
6. cuando se afecte de manera relevante el orden público interamericano de
los derechos humanos, la hipotética designación de peritos, indicando el
objeto de sus declaraciones y anexando su hoja de vida;
7. las pretensiones que se pretenda hacer valer, incluyendo las referidas a
reparaciones.
Si el caso es sometido a la Corte IDH por un Estado
88
, deberá remitir un
escrito motivado que contenga la siguiente información:
1. los nombres de los Agentes y Agentes alternos del Estado, y dirección
donde se tendrán por recibidas oficialmente las comunicaciones pertinentes;
2. los nombres, dirección, teléfono, correo electrónico y facsímile de los
representantes de las presuntas víctimas debidamente acreditados, si es del
caso;
3. los motivos que llevaron al Estado a presentar el caso ante la Corte IDH;

88
Artículo 61 de la CADH y 36 del Reglamento de la Corte IDH.
4. copia del expediente tramitado ante la Comisión IDH, incluyendo el
informe de que trata el artículo 50 de la CADH y las comunicaciones
posteriores a tal informe;
5. las pruebas ofrecidas, con indicación de los hechos y argumentos sobre
las cuales versan; la individualización de los declarantes y el objeto de sus
declaraciones. Si se trata de peritos, deberá anexarse su hoja de vida y sus
datos de contacto.
Si alguna de las presuntas víctimas no tienen representación legal
debidamente acreditada, la Corte IDH podrá de oficio designarles un Defensor
Interamericano para que las represente durante el proceso.
5.4.2.1.2 Notificaciones
Estarán a cargo del Secretario de la Corte IDH, quien producto de
recibir el informe comunicará la existencia del caso a los siguientes sujetos de
derecho
89
:
1. Presidente y demás jueces de la Corte IDH;
2. Estado demandado;
3. Comisión IDH, cuando ella no presenta el informe. Mientras la
Comisión IDH nombra sus Delegados, la representará su Presidente;
4. Presuntas víctimas, sus representantes, o el Defensor Interamericano;
5. Los otros Estados partes;
6. Consejo Permanente a través de su Presidencia; y,
7. Secretario General de la OEA.
En la notificación se solicitará, dentro del término de 30 días lo
siguiente:
1. Al Estado demandado: designar a sus Agentes respectivos.
Acreditados, deberá informarse la dirección en la cual se tendrán por recibidas
oficialmente las notificaciones.
2. A los representantes de las presuntas víctimas: confirmar la dirección
en la cual tendrán por recibidas oficialmente las notificaciones.
5.4.2.1.3 Escrito de solicitudes, argumentos y pruebas

89
Cfr. MONTERESI, Ricardo D. Actuación y procedimiento ante la Comisión y Corte Interamericana de
Derechos Humanos. Ob. Cit., p. 315.
Desde la notificación de la existencia del caso, la presunta víctima o sus
representantes, dispondrán de dos meses para presentar directamente ante la
Corte IDH, un escrito de solicitudes, argumentos y pruebas, el que deberá
contener:
1. descripción de los hechos. Dentro del marco fáctico fijado en el informe
presentado por la Comisión IDH;
2. las pruebas documentales ofrecidas, debidamente ordenadas, con
indicación de los hechos y argumentos sobre los cuales versan;
3. si se trata de declarantes, su individualización y la indicación del objeto
de su declaración;
4. en el caso de los peritos, deberán anexarse su hoja de vida y sus datos de
contacto;
5. las pretensiones pretendidas, incluidas las referidas a reparaciones y
costas
90
.
5.4.2.1.4 Derecho de contradicción
También podemos hablar del ejercicio de un derecho de contradicción
por la parte demandada. En efecto, notificado el caso, el Estado demandado
podrá contestar la demanda, o proponer excepciones preliminares dentro del
término de dos (2) meses.
Este término será determinado por la Presidencia cuando exista
pluralidad de presuntas víctimas o representantes y no logren designar un
interviniente común para todas, ya que en tal evento la Corte IDH o su
Presidencia podrán otorgar plazo a las partes para designar máximo a tres
representantes que actúen como intervinientes comunes, lo cual naturalmente,
amerita la prorroga o aumento de los plazos.
5.4.2.1.4.1 Contestación de la demanda por el Estado demandado
Es deber del Estado demandado presentar por escrito su posición sobre
el caso presentado ante la Corte IDH.
También se podrá presentar un escrito de solicitudes, argumentos y
pruebas, dentro del término improrrogable de dos (2) meses, contados a partir

90
Cfr. TRUCCO, Marcelo F. “La protección transnacional de los derechos humanos. El valioso aporte de la
Corte Interamericana”. En CARNOTA, Walter F. y MARANIELLO, Patricio Alejandro (Directores),
LEONTINA SOSA, Guillermina (Coordinadora). Tratado de los tratados internacionales. Tomo II. Ob.
Cit., p. 515.
de la radicación del escrito donde el Estado sienta su posición frente al caso,
junto con sus anexos
91
.
En la contestación el Estado indicará:
1. Si se aceptan los hechos y las pretensiones o si los contradice.
2. Frente al ofrecimiento de las pruebas, debe tenerse en cuenta:
a. Si se trata de prueba documental, debidamente ordenadas, con
indicación de los hechos y argumentos sobre los cuales versan;
b. Si se trata de declaraciones, la propuesta e identificación de los
declarantes y el objeto de su declaración;
c. Si se trata de prueba pericial, debe anexarse la hoja de vida del perito
y sus datos de contacto.
3. Los fundamentos de derecho.
4. Las observaciones a las reparaciones y costas solicitadas.
5. Las conclusiones pertinentes.
Esta contestación se comunicará por el Secretario a los siguientes
sujetos:
1. Presidente y demás jueces de la Corte IDH;
2. Comisión IDH;
3. Presuntas víctimas, sus representantes, o el Defensor Interamericano;
4. Los demás Estados partes;
5. Consejo Permanente a través de su Presidencia;
6. Secretario General de la OEA.
7. Estado demandante, en los casos a los que hace referencia el artículo 45
de la Convención.
8. Estado demandado.
En estos procesos, la Corte IDH puede tener por aceptados los hechos
que no hayan sido expresamente negados, así como las pretensiones que no
hayan sido expresamente controvertidas.
5.4.2.1.4.2 Excepciones preliminares
Deberán incorporarse, oponerse o formularse en el escrito de
contestación.
Al formularse este tipo de excepciones, se deberán exponer:

91
Cfr. TRUCCO, Marcelo F. “La protección transnacional de los derechos humanos. El valioso aporte de la
Corte Interamericana”. Ob. Cit., p. 516.
1. los hechos referentes a las mismas;
2. los fundamentos de derecho;
3. las conclusiones; y,
4. el ofrecimiento de pruebas, anexando los documentos que las apoyen.
La presentación de estas excepciones no suspende el procedimiento de
fondo, ni interrumpe los términos establecidos.
La parte demandante (dentro de la cual incluimos: i) la Comisión IDH;
ii) las presuntas víctimas o sus representantes; o, iii) el Estado, cuando él ha
sido él actor), podrán presentar sus observaciones a las excepciones
preliminares dentro de un término de 30 días contados a partir de la recepción
de tales excepciones
92
.
Antes de resolver las excepciones preliminares, la Corte IDH podrá
señalar fecha y hora para que se lleve a cabo una audiencia especial, para
analizarlas. Sin embargo, podrá resolverse en una sola sentencia todo el tema
objeto de litigio: i) excepciones preliminares; ii) el fondo; y, iii) las
reparaciones y las costas del caso.
5.4.2.2 Procedimiento oral
Corresponde a una etapa adelantada por audiencias, donde la parte
probatoria juega un importantísimo papel. Inicia con un señalamiento de
fecha de las audiencias necesarias. En tales audiencias el Presidente de la
Corte IDH, debe dirigir el debate, lo que implica determinar el orden en que se
hará uso de la palabra por quienes pueden intervenir y tomar las medidas
pertinentes para su buen desarrollo.
5.4.2.2.1 Etapa y régimen probatorio
En principio debe precisarse que existe un orden para la petición,
recepción y valoración probatoria
93
. Concluida la etapa relacionada con el
ofrecimiento probatorio, se prescribe una etapa de admisibilidad de algunas
pruebas, tal como ocurre con los declarantes y peritos.
En efecto, inicialmente la Corte IDH solicitará a las partes
94
su lista
definitiva de declarantes, en la que deberán confirmar o desistir del
ofrecimiento de las declaraciones de las presuntas víctimas, testigos y peritos.
Igualmente, deberá indicarse cuales de los declarantes deben ser llamados a

92
Cfr. LOIANNO, Adelina. “El proceso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos”. En: MANILI,
Pablo Luis (Director). Tratado de Derecho Procesal Constitucional. Ob. Cit., p. 797.
93
Cfr. FIX-ZAMUDIO, Héctor. Los derechos humanos y su protección internacional. Especialmente el
capítulo titulado: “Orden y valoración de las pruebas en la función contenciosa de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos”. Lima: Grijley, 2009, p. 149 y ss.
94
Comisión IDH, presuntas víctimas o sus representantes, Estado demandado o, Estado demandante.
audiencia y quienes pueden rendir declaración ante fedatario público
(affidávit)
95
.
Cumplido lo anterior, la Corte IDH comunicará la lista definitiva de
declarantes a la contraparte y concederá un plazo de diez (10) días desde su
recepción, para que se presenten observaciones, objeciones o recusaciones. El
valor de las declaraciones y el de las objeciones serán apreciados por la Corte
o la Presidencia, según sea el caso. También podrá recusarse a los peritos
96
.
Se prevé una posibilidad excepcional, en virtud de la cual la Corte IDH
podrá aceptar que se sustituya un declarante, siempre que se individualice al
sustituto y se respete el objeto de la declaración, testimonio o peritaje
ofrecido, dependiendo de la solicitud fundada y oído el parecer de la
contraparte.
Cumplido lo anterior, la Corte IDH o su Presidencia, mediante
resolución decidirá sobre las observaciones, objeciones o recusaciones;
definirá el objeto de la declaración de cada declarante; requerirá la remisión de
las declaraciones ante fedatario público (affidávit) y convocará a audiencia.
Las declaraciones versarán únicamente sobre el objeto definido por la
Corte IDH en tal resolución. Previa solicitud fundada y oída la contraparte, la
Corte IDH podrá modificar el objeto de la declaración o aceptar que exceda el
objeto fijado.
Quien ofreció la declaración, tiene la carga de notificar al declarante y
de asegurar su comparecencia ante la Corte IDH. Las partes podrán formular
preguntas por escrito a los declarantes ofrecidos por la contraparte o por la
Comisión IDH, siempre que hayan sido llamados a declarar
97
.

95
“Un affidávit es un documento escrito que pretende ser la declaración voluntaria y verdadera del declarante
(la persona que firma el documento). Existen pocos requisitos que debe contener un affidávit. En la mayoría
de las jurisdicciones, un affidávit debe contener el nombre del declarante y su dirección física y estar firmado
por dicho declarante, testimoniado y notariado. El contenido sustantivo de un affidávit debe limitarse a que le
consta que es cierto lo que declara, debido a la observación o experiencia. También es importante recordar
que, por definición, un affidávit es una declaración voluntaria. Lo que significa que a una persona no se le
puede exigir que firme un affidávit de parte de un juez o cualquier tercero.
La mayoría de los Estados exige que una persona afirme bajo juramento que las declaraciones son verdaderas
antes de firmar el documento ante un notario público u otro funcionario público que esté autorizado para
tomar juramentos. La persona que miente en un affidávit puede ser demandada por perjurio y sujeta a la
misma sentencia que se aplica a los que mienten bajo juramento si son convictos de perjurio. A cualquiera
que sea elegible para prestar un juramento ante el tribunal, usualmente se le permite hacer un affidávit. Esto
significa que el declarante debe comprender el contenido del affidávit, la importancia de un juramento y las
consecuencias de violar un juramento”. http://resources.lawinfo.com/es/Articulos/formas-de-la-
corte/Federal/todo-acerca-de-affidavits.html (Consultado en diciembre 20 de 2011).
96
Cfr. Artículo 48 del Reglamento de la Corte IDH.
97
Cfr. TRUCCO, Marcelo F. “La protección transnacional de los derechos humanos. El valioso aporte de
la Corte Interamericana”. Ob. Cit., p. 536.
Técnica de las preguntas: la pertinencia de las preguntas será calificada
por la Presidencia de la Corte IDH y no serán admitidas las que induzcan las
respuestas y que no se refieran al objeto determinado oportunamente.
Recibida la declaración rendida ante fedatario público (affidávit), se
dará traslado a la contraparte y, en su caso, a la Comisión IDH, para que
presenten sus observaciones dentro del plazo que fije la Corte o su
Presidencia.
Ahora, las pruebas rendidas ante la Comisión IDH se incorporaran al
expediente, siempre que hayan sido recibidas en procedimientos
contradictorios. La Corte podrá repetirlas.
De manera extraordinaria, una vez oído el parecer de todos los
intervinientes en el proceso, la Corte IDH podrá admitir una prueba adicional,
si el que la ofrece justificare que por fuerza mayor o impedimento grave no
presentó u ofreció dicha prueba en la oportunidad procesal pertinente
98
. La
Corte podrá también, admitir pruebas referidas a hechos ocurridos con
posterioridad a las oportunidades procesales.
La Corte IDH podrá en cualquier estado del proceso:
1. Decretar de oficio las pruebas que considere útiles y necesarias, para
lo cual podrá oír en cualquier calidad a cualquier persona cuya declaración,
testimonio, u opinión estime pertinente.
2. Requerir de los sujetos procesales el suministro de las pruebas que
estén en condiciones de aportar o de explicaciones o declaraciones que pueda
ser útiles.
3. Solicitar informes a cualquier entidad, oficina, órgano o autoridad
que expresen una opinión o dictamen. Los documentos correspondientes no se
publicaran, mientras la Corte no lo autorice.
4. Comisionar a uno o varios de sus miembros para desarrollar cualquier
medida de instrucción, incluyendo audiencias. Los Jueces podrán comisionar
a la Secretaría para que lleve a cabo tales medidas de instrucción.
5. Los instrumentos probatorios presentados ante la Corte IDH, deben
remitirse de forma completa y plenamente inteligible. En caso contrario, se
dará a la parte que la presentó un plazo para que corrija los defectos o remita
las aclaraciones pertinentes.
6. La parte que ofrezca una prueba cubrirá los gastos que ella ocasione.
5.4.2.2.2 Audiencias

98
Cfr. Artículos 35.1, 36.1, 40.2 y 41.1 del Reglamento de la Corte IDH.
Inicialmente la Comisión IDH expondrá los fundamentos del informe de
que trata el artículo 50 de la CADH y de la presentación del caso ante la Corte
IDH y lo que considere relevante. La Presidencia llamará a los declarantes a
fin de que sean interrogados e iniciará la audiencia quien ha solicitado la
prueba. No podrá estar presente ningún declarante mientras se realiza la
audiencia. Podrá recibirse declaraciones testimoniales, periciales o de
presuntas víctimas haciendo uso de medios electrónicos audiovisuales.
Cuando se trate de testigos, se verificará su identidad y antes de declarar
prestará juramento o declarará que dirá la verdad, toda la verdad y nada más
que la verdad.
Tratándose de peritos, se verificará su identidad y antes de desempeñar
su oficio, prestará juramento o declarará que ejercerá sus funciones con todo
honor y con toda conciencia.
Si se trata de las presuntas víctimas, se verificará su identidad y no será
necesario que presten juramento ni que realicen declaración alguna.
Escuchados los declarantes y una vez los Jueces han formulado
preguntas, la Presidencia concederá la palabra a las presuntas víctimas o a sus
representantes y al Estado demandado para que expongan sus alegatos. Luego
se otorgará a los mismos intervinientes la posibilidad de una réplica y una
dúplica. Concluidos los alegatos, la Comisión IDH presentará sus
observaciones.
Finalmente, la Presidencia dará la palabra a los Jueces de la Corte IDH,
para que formulen preguntas a la Comisión IDH, a las presuntas víctimas o a
sus representantes y al Estado. En los casos no presentados por un Estado, la
Presidencia determinará el orden en que tomarán la palabra
99
.
5.4.2.3 Procedimiento final escrito
Esta etapa inicia con los alegatos finales escritos, donde las partes
procesales tendrán la oportunidad de presentarlos dentro del término que
establezca la Presidencia. La Comisión podrá dentro del mismo término,
presentar observaciones finales escritas.
5.4.2.3.1 Terminación anormal del proceso
El proceso podrá terminar antes de la sentencia en los siguientes eventos:

99
Cfr. MONTERESI, Ricardo D. Actuación y procedimiento ante la Comisión y Corte Interamericana de
Derechos Humanos. Ob. Cit., p. 333.
Por desistimiento. Se presenta cuando la parte actora manifieste su
intención de desistir, la que se resolverá, una vez oída la opinión de las otras
partes, así como la de los representantes de las víctimas o de sus familiares.
Por allanamiento o reconocimiento. Se presenta cuando el demandado
comunica a la Corte que se allana a las pretensiones de la demanda. La Corte
IDH, oído el parecer de ésta y de los representantes de las víctimas o de sus
representantes, resolverá sobre la procedencia del allanamiento y sus efectos
jurídicos. En esta hipótesis, la Corte fija las reparaciones e indemnizaciones
correspondientes en el momento procesal oportuno.
Por solución amistosa. Se presenta cuando las partes comunican a la
Corte la existencia de una solución amistosa, de un avenimiento o de otro
hecho idóneo para la solución del litigio. En este supuesto, la Corte podrá,
después de escuchar a los representantes de las víctimas o sus familiares,
declarar terminado el asunto.
No obstante, la Corte IDH de conformidad con su obligación de
proteger los derechos humanos, podrá decidir que prosiga el examen del
caso
100
.
5.4.2.4 La sentencia
La sentencia debe contener:
1. el nombre de los Jueces que dictan la sentencia; precisando quien es
el presidente, el Secretario y el Secretario Adjunto de la Corte IDH;
2. la identificación de los intervinientes en el proceso y sus
representantes;
3. una relación de los actos del procedimiento;
4. la determinación de los hechos;
5. las conclusiones de las partes;
6. los fundamentos de derecho;
7. la decisión sobre el caso;
8. el pronunciamiento sobre las reparaciones y costas;
9. el resultado de la votación; El Juez que ha participado en el caso,
tiene derecho a emitir un voto concurrente o disidente; el cual deberá ser
razonado. Estos votos deben presentarse dentro del plazo fijado por la
Presidencia, de modo que puedan ser conocidos por los Jueces antes de la

100
Cfr. TRUCCO, Marcelo F. “La protección transnacional de los derechos humanos. El valioso aporte de
la Corte Interamericana”. Ob. Cit., p. 528.
notificación de la sentencia. Dichos votos sólo podrán referirse a lo tratado en
las sentencias;
10. la indicación sobre cuál es la versión auténtica de la sentencia.
5.4.2.4.1 Sentencia adicional de reparaciones y costas
Sí la sentencia de fondo no decidió sobre reparaciones y costas, la Corte
fijará la oportunidad para su posterior decisión, para lo cual determinará el
procedimiento.
Cuando se informe a la Corte de que las partes llegaron a un acuerdo
sobre el cumplimiento de la sentencia sobre el fondo, verificará que sea
conforme con la CADH y dispondrá lo pertinente.
En estas sentencias se pueden imponer las siguientes medidas: i) de
reparación pecuniaria (daño emergente, lucro cesante y perjuicio moral; ii) de
restitución; iii) de rehabilitación; iv) de satisfacción; y, v) de garantía de no
repetición
101
.
5.4.2.4.2 Pronunciamiento y comunicación de la sentencia
La Corte IDH deliberará en privado y una vez aprobada concluirá con
una orden de comunicación y ejecución firmada por el Presidente y Secretario;
luego se notificará por la Secretaría a los sujetos procesales; mientras no se
haya notificado, los textos, razonamientos y votaciones se mantendrán en
reserva.
La sentencia original se agregará al archivo de la Corte IDH, pero el
Secretario expedirá copias selladas y certificadas a:
1. Los demás Estados partes;
2. Comisión IDH;
3. Víctimas o presuntas víctimas, sus representantes, o el Defensor
Interamericano;
4. Estado demandado;
5. Consejo Permanente a través de su Presidencia;
6. Secretario General de la OEA.
7. Estado demandante, en los casos a los que hace referencia el artículo 45
de la Convención.
8. En general a quien lo solicite.
5.4.2.4.3 Solicitud de interpretación

101
Cfr. SALVIOLI, Fabián. “Las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en materia de
reparaciones”. En: MANILI, Pablo Luis (Director). Tratado de Derecho Procesal Constitucional. Tomo III.
Buenos Aires: La Ley, 2010, p. 835 y ss.
Versa sobre cualquiera de las sentencias proferidas por la Corte IDH y
no suspende su ejecución. En la petición deberá indicarse con precisión, las
cuestiones relativas al sentido o alcance de la sentencia cuya interpretación se
pide
102
.
El Secretario notificará la solicitud a los intervinientes en el caso y los
invitará a presentar alegaciones escritas dentro del plazo fijado por la
Presidencia.
Para examinar la solicitud, la Corte decidirán el trámite, se reunirá con
la composición que tenía al dictar la sentencia objeto de interpretación, pero si
ha fallecido, renunciado o terminado el periodo de algún juez, se sustituirá, de
la manera establecida por el artículo 17 del Reglamento de la Corte IDH y
resolverá mediante otra sentencia.
5.4.2.4.4 Supervisión de cumplimiento de sentencias
El proceso de supervisión de las decisiones de la Corte IDH consta de:
i) los informes presentados por los; ii) las observaciones a tales informes
presentados por las víctimas o sus representantes; iii) las observaciones
presentadas por la Comisión IDH sobre los informes y observaciones
referidos; iv) informes de otras fuentes, a petición de la Corte, que permitan
apreciar el cumplimiento; y, v) los peritajes que considere oportunos.
También se podrá convocar al Estado y a los representantes de las
víctimas a una audiencia de supervisión del cumplimiento de sus decisiones,
donde escuchará el parecer de la Comisión. Finalmente la Corte determinará
el estado del cumplimiento de lo resuelto y emitirá las resoluciones que estime
pertinentes.


102
Cfr. Artículo 67 de la CADH y 68 del Reglamento de la Corte IDH.