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LAS REMESAS SOCIALES COMO PUENTE PARA LA

CONSTRUCCION DE UNA SOCIEDAD INTERCULTURAL

Luz Elena Londoño Zuluaga
Licenciada en Etnoeducación y Desarrollo Comunitario
Aspirante a Magister en Migraciones Internacionales
Universidad Tecnológica de Pereira

El primer aspecto para la elaboración del presente ensayo fue la elección de un contenido
temático tratado en el seminario sobre “Migración y Diversidad Cultural”, siendo las
Remesas Sociales y la interculturalidad, los aspectos que mayor interés despertaron, ya que
si bien todos los contenidos son importantes, es común ver que, cuando se habla de
migraciones y de remesas, se da mayor relevancia al aspecto económico que estas
conllevan, dejándose de lado su componente social y cultural. En ese sentido, el presente
escrito, no pretende desconocer el valor fundamental de lo económico, sin embargo nos
centraremos en los aspectos socioculturales que se abarcaron en el curso y a través de los
cuales pretendemos analizar, cómo estos intercambios aportan en la construcción de una
sociedad intercultural.

Nos encontramos hoy en un momento histórico y social donde el contacto con diferentes
culturas es más habitual y posible que en otras épocas, de hecho, en la Constitución Política
de 1991 se estableció que Colombia es un estado pluri-étnico y multicultural,
evidenciándose un reconocimiento, a la presencia de diferentes culturas y grupos étnicos,
que posibilitan estos encuentros e intercambios culturales, los cuales se dan por diversas
razones, entre ellas, por las migraciones, por la expansión del fenómeno turístico, por los
medios de comunicación, el avance en los medios de transporte o las nuevas tecnologías,
entre otros. Encuentros entre individuos que provienen de otros lugares, de otras
comunidades, de otras culturas, seres humanos con diferentes formas de asumir la vida, que
permean nuestras lógicas y culturas y que las mantienen en continuo movimiento.

REMESAS SOCIALES

Para hablar de remesas sociales, es necesario en primera instancia, hablar de los procesos
de transnacionalización de la migración, siendo un fenómeno en el cual, las redes e
intercambios se consolidan para vincular de forma cotidiana y permanente las comunidades
de origen y las de destino, reconfigurándose una nueva forma de entenderla espacial y
socialmente.

Esta nueva forma social y espacial que asume el proceso migratorio, implica también
una dislocación y desestructuración del concepto tradicional de migración y de
migrante. Por de pronto, la migración ya no se refiere necesariamente a un acto de
mudanza de la residencia habitual, sino que se transforma en un estado y forma de
vida, “de un medio de cambio del lugar de residencia que se transforma en un
contenido de una nueva existencia y reproducción sociales” (Pries, 1999:3 Citado por
Canales, 2000). Como forma de vida y existencia, sostenemos que la
conceptualización del proceso migratorio contemporáneo no puede reducirse a dar
cuenta de un mero flujo de personas y/o de trabajadores, sino que debe también
referirse a integrar, un no menos importante flujo e intercambio de bienes materiales y
simbólicos, esto es, de recursos económicos, culturales, sociales y políticos.
Asimismo, la migración no implica sólo un flujo en un único sentido, sino un
desplazamiento recurrente y circular, un continuo intercambio de personas, bienes,
símbolos e información
1
. (Canales, 2000)

Lo anterior, nos lleva pues a realizar una mirada más amplia de la migración, en la cual se
hacen evidentes los flujos no solo de personas y bienes, sino también de información, de
símbolos, de otros aspectos que nos posibilitan entender, cómo los migrantes construyen y
reconstruyen su vida a partir del fenómeno migratorio, pero también como se afectan sus
familias, los que no marcharon, y a partir de este hecho, entender como construyen

1
CANALES, Alejandro. ZLOLNISKI, Christian. Comunidades transnacionales y migración en la era de la
globalización. Ponencia presentada en el Simposio sobre Migración Internacional en las Américas, del 4 al 6
de septiembre de 2000, San José, Costa Rica: CEPAL, CELADE, OIM. [Documento en línea]. Disponiple
en: www.eclac.org/celade/proyectos/migracion/Canales.doc (Consultado el 11 de mayo de 2013).
simultáneamente en más de una sociedad, superando las fronteras políticas, geográficas y
culturales, con las cuales han sido delimitadas tanto las comunidades de origen como las de
destino.

Los aspectos cultural y afectivo son los pilares para la comunicación transnacional en
familias migrantes, porque están presentes en la cotidianeidad, la cual revela lo que los
miembros viven en uno y otro lado de la frontera. La posibilidad de saber lo que el
migrante hace, en qué trabaja, cómo vive, los conflictos a los que se enfrenta con los
documentos de estancia legal, de trabajo, el lenguaje, la cultura, la comida, los hábitos
de la sociedad que lo acoge, otorga un sentido de preocupación compartida y de
cercanía con los que se quedan. La distancia física se redimensiona porque se
mantiene el diálogo, el intercambio constante y con ello se acrecienta la riqueza
cultural de los individuos y sus familias. El migrante tiene incidencia a partir de la
vigencia de sus vínculos familiares y la oportunidad de aportar conocimientos y
experiencias a los que se quedan. A esto se le denomina capital humano o remesas
sociales
2
.

Para el autor antes citado, el volumen y significado de las remesas económicas y sociales,
son una forma en la que el migrante mantiene una conexión con sus familias o
comunidades de origen, siendo este uno de los elementos fundamentales para que la
migración sea transnacional, ya que se requiere una interacción a través de “subjetividades,
prácticas económicas, sociales, culturales, comunicativas, simbólicas, y políticas en sus
lugares de origen y de destino”
3
.

MUNDIALIZACIÓN, INTERCULTURALIDAD Y MIGRACIÓN

Mundialización


2
SANDOVAL Forero, Eduardo Andrés. Dinámicas familiares transnacionales en la migración México –
Estados Unidos. En ________, ROMAN Reyes, Patricia, SALAS Alfaro, Renato. Familia y migración.
3
Ibid.
La mundialización, es un fenómeno directamente ligado a la economía de mercado, que se
“caracteriza por la internacionalización y transnacionalización de las economías a partir del
desarrollo de una red cada vez más compleja de intercambios entre países a nivel
financiero, productivo, comercial y de comunicaciones”
4
, resultado de un crecimiento
progresivo e inevitable del mercado. Hechos que generan cambios estructurales en la
sociedad, la cual pasa a ser una simple auxiliar del mercado.

En lugar de que la economía se vea marcada por las relaciones sociales, son las
relaciones sociales quienes se ven encasilladas en el interior del sistema económico.
La importancia vital del factor económico para la existencia de la sociedad excluye
cualquier otro tipo de relación, pues una vez que el sistema económico se organiza en
instituciones separadas, fundadas sobre móviles determinados y dotados de un estatuto
especial, la sociedad se ve obligada a adoptar una determinada forma que permita
funcionar a ese sistema siguiendo sus propias leyes
5
.

Estos cambios, generan entre otras cosas que las sociedades se organicen de forma
diferente, que las relaciones comerciales y económicas entre países se fortalezcan, las
fronteras se desfiguran a través de tratados de libre comercio, donde hay apertura para el
mercado pero el cierre de las mismas para las poblaciones más vulnerables.

Lo anterior, nos coloca frente a muchas situaciones en las que hay un intento de
homogenización económica que tiene como consecuencia una desestructuración social y
cultural, conllevando a una pérdida de identidad, en favor de las nuevas influencias
culturales procedentes de dichos mercados mundiales, a través de los cuales se construye
una sociedad de consumidores. Desde esta lógica, es evidente la necesidad de una relación
dominador-dominado para que el “orden” establecido perdure y el sistema siga su rumbo,

4
ARANGO, Luz Gabriela. Género, globalización y reestructuración productiva. En: ________, LOPÉZ,
Carmen Marina. Globalización, apertura económica y relaciones industriales en América Latina. Santafé de
Bogotá : Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia. 1999. p121.
5
IBID, p. 105
por tanto hablamos de “sociedades asimétricas”, las cuales implican relaciones mono-
direccionales o de única vía, que se construyen a partir de la negación.

Interculturalidad

Lo expuesto anteriormente, nos muestra una compleja y cruda realidad, donde el primer
adversario de la diversidad cultural y por ende de la interculturalidad, es el sistema
económico, que en palabras de Daniel Bonilla Maldonado, “pone límites a la imaginación y
a las instituciones políticas para la comprensión y solución de los retos surgidos de la
diferencia cultural”
6
. Sin embargo a través del seminario de Migraciones y Diversidad
cultural, se interpela a la necesidad de participar académica y socialmente en la
transformación de esta realidad, y en ese sentido, se hace evidente la necesidad de un
dialogo intercultural, en donde se genere un reconocimiento del otro, que como bien lo dice
Freire “es un reconocimiento que llega incluso a proponer la necesidad del otro como
condición de mi propia existencia. No pienso auténticamente si los otros no piensan
también. Simplemente no puedo pensar por los otros ni para los otros ni sin los otros”
7
.

En palabras de Mario Samaniego Sastre, la apuesta es por una intercultural bidireccional,
construida desde el dialogo y el encuentro entre culturas,

El diálogo supondría respeto mutuo, convergencias, igualdad para el intercambio y
surgimiento de novedad, por tanto, encuentro entre interlocutores que se reconocen la
capacidad y el derecho para la creación cultural; esto es, existirá interculturalidad si el
sujeto y/o la sociedad son capaces de reproducir referentes culturales propios de otra
cultura mayormente a través de prácticas bilingües y/o situadas legitimadas por el
“otro”; no podrán darse relaciones interculturales, en el sentido de intercambio genuino
de códigos culturales, si las relaciones interétnicas en el ámbito estructural son
indicativas de la hegemonía de un grupo respecto del otro.

6
BONILLA Maldonado, Daniel. La constitución multicultural. Universidad de los Andes y Pontifica
Universidad Javeriana Siglo del Hombre Editores, Colombia, 2006.
7
FREIRE, Paulo. Pedagogía de la Autonomía. Editorial Alfaguara. 2004
Vista desde esta postura, entenderemos pues la interculturalidad como aquel encuentro real
de mundos, de maneras de construir y pensar el mundo desde diferentes visiones, es el
encuentro y desencuentro de grupos sociales, que comparte un mismo espacio.

REMESAS SOCIALES COMO PUENTE PARA ACERCARNOS A LA
INTERCULTURALIDAD

Generalmente, en nuestra cotidianidad, buscamos entender y vivir con los Otros, pero
siempre diferenciándolo de un Nosotros, y muchas veces sin darnos cuenta, seguimos
reacios al contacto, a la llegada de “ese” Otro a nuestros territorio… Reconocemos la
presencia de diferentes culturas, de diferentes formas de ver y concebir el mundo, sin
embargo, pocas veces entablamos un dialogo intercultural en igualdad de condiciones,
donde simplemente escuchamos del otro para aprender, en un ejercicio de retroalimentación
y reciprocidad.

La migración internacional, ha generado siempre esa posibilidad de interculturalidad, sin
embargo, los retos de la sociedad actual son cada vez mayores, hoy día, es necesario pensar
en un espacio donde la negociación, el disenso y la legitimación de argumentos y
soluciones alternativas a las ya dadas por los dictados de la globalización puedan emerger,
y esto se hace más fácil, en la medida en que cada vez se unan más actores, y en ese sentido
el migrante y los conocimientos y legados culturales que puede transmitir a sus
comunidades de origen pueden ser relevantes, toda vez que estamos en la búsqueda de
aquellas éticas que se salen de las lógicas impuestas por el modelo dominante.

“El migrante es un actor social portador de cultura, hábitos, costumbres, ideología, que
cuando penetra las fronteras se instala en un contexto totalmente diferente comenzando un
nuevo estilo de vida”
8
. Reconocerlo como tal, es un paso importante y necesario para
construcción de espacios otros, que permiten una mirada más amplía del mundo, el reto es
apostarle a este tipo de interculturalidad, que nos puede llevar hacia sociedades más justas.

8
SANDOVAL, Op cit. Familia y Migración
Respuestas locales a problemáticas globales, mediante las cuales se anuncia que otro
mundo es posible, propuestas en las que lo social, lo ambiental, lo político, lo cultural y lo
económico redimensionan su sentido.

BIBLIOGRAFIA


 ARANGO, Luz Gabriela. Género, globalización y reestructuración productiva. En:
________, LOPÉZ, Carmen Marina. Globalización, apertura económica y
relaciones industriales en América Latina. Santafé de Bogotá : Facultad de Ciencias
Humanas de la Universidad Nacional de Colombia. 1999. p121.

 BONILLA Maldonado, Daniel. La constitución multicultural. Universidad de los
Andes y Pontifica Universidad Javeriana Siglo del Hombre Editores, Colombia,
2006.

 CANALES, Alejandro. ZLOLNISKI, Christian. Comunidades transnacionales y
migración en la era de la globalización. Ponencia presentada en el Simposio sobre
Migración Internacional en las Américas, del 4 al 6 de septiembre de 2000, San
José, Costa Rica: CEPAL, CELADE, OIM. [Documento en línea]. Disponiple en:
www.eclac.org/celade/proyectos/migracion/Canales.doc (Consultado el 11 de mayo
de 2013).

 FREIRE, Paulo. Pedagogía de la Autonomía. Editorial Alfaguara. 2004

 SAMANIEGO Sastre, Mario. Condiciones y posibilidades de las relaciones
interculturales: Un proceso incierto. CIBOD N° 5, España.

 SANDOVAL Forero, Eduardo Andrés. Dinámicas familiares transnacionales en la
migración México – Estados Unidos. En ________, ROMAN Reyes, Patricia,
SALAS Alfaro, Renato. Familia y migración, Editorial Porrúa, México. Pp 54 -
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