EVOLUCIÓN GEOLÓGICA DE LA ISLA DE SANTO DOMINGO

El origen geológico de la Isla de Santo Domingo se inició a partir del periodo Cretáceo de
la era Secundaria, cuando comenzó el proceso de emersión de la Isla debido al
fenómeno de subducción de la plata norteamericana que se incrusta, lentamente, por
debajo de la plata caribeña.

Producto de este fenómeno se avistaron los primeros vestigios de lo que sería la futura
Isla, representados por los sistemas montañosos más antiguos: la cordillera Central-
massif du Nord (macizo del Norte), la sierra de Yamasá, la sierra Oriental, la sierra de
Samaná y la sierra de Baoruco-massif de la Selle y de la Hotte (Macizo de la Selle y de la
Hotte).

Al cabo de los distintos periodos de la era Terciaria, en los cuales se formaron los demás
sistemas montañosos de la Isla, entre ellos la sierra Septentrional (periodos Mioceno y
Oligeceno), la sierra de Neiba-Chaines des Metheux y de Trou d`Eau (cadena montañosa
de Mateo y de Hoyo de Agua) del período Eoceno. La sierra Martín García se originó
también en el período Eoceno cuando formaba parte de la sierra de Neiba, de la cual se
separó en los períodos Mioceno y Oligoceno, debido a una falla de hundimiento que
también provocó la desviación del curso original del río Yaque del Sur (que antes
desembocaba en la bahía de Ocoa), hacia la bahía de Neiba. La ladera Norte de la
cordillera Central, denomina “La Sierra”, surge en el periodo Oligoceno. Así se construyó
un archipiélago compuesto por tres islas alargadas y separadas por dos Canals marinos.

En la medida que seguía el levantamiento de la Isla, entre los últimos periodos de la era
Terciaria y el periodo Pleistoceno de la era Cuaternaria, surge la planicie del valle de San
Juan-plateu Central (meseta Central) y desaparece el canal marino que comenzó a dar
paso a la depresión de la Hoya de Enriquillo-Cul de Sac, a partir de los períodos Mioceno
y Oligoceno de la era Terciara, aunque terminó su formación en los períodos Pleistoceno
y Holoceno de la era Cuaternaria. Luego, en el mismo período Pleistoceno, producto del
permanente levantamiento de la Isla, comienzan a surgir todos sus valles y llanuras,
ocurriendo la fusión de las tres islas originales.

En este período desaparece el otro canal marino, dando paso al valle del Cibao. Al
mismo tiempo, se retiran y/o se evaporan las aguas que ocupaban los espacios de los
antiguos lagos, hoy convertidos en valles, lo que permitió, a partir de entonces, la
deposición de materiales aluviales aportados por los ríos y arroyos más grandes, y por la
misma acción gravitatoria, constribuyendo con la formación de abanicos y terrazas
aluviales al pie de los sistemas montañoso, dando origen a suelos aluviales,
sedimentarios y lacustres de origen marino.

La placa del Caribe, sobre la que se asienta la isla, se mueve en dirección Sureste, y es
empujada y levantada leventemente por la placa de Norteamérica debido a su
movimiento convergente de subducción.

Dos fosas o grandes fallas geológicas submarinas, que forman parte del límite Norte de
la placa del Caribe, bordean la Isla de Santo Domingo: de la Bartlett al Sureste de Cuba
y Noroeste de La Hispaniola, con 6 kilómetros de profundidad, y la de Puerto Rico o
Milwaukee, ubicada al Nordeste de la Isla con 800 Kilómetros de longitud y 8.6
Kilómetros de Profundidad.

Fuente:
Sociedad 3. Historia y Geografía de la República Dominicana, Primer Grado, Segundo
Ciclo. 3ero Media, Educación Media -Santillana. Pág. 182. Primera edición 2001. © by
Santillana, S.A, Editado por Santillana, S.A, Impreso por Editora Corripio. Rep. Dom.
ads