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Poesía quemada

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Flor verso multicolor
poesía de las plantas-palabras
como efluvio de agua
la imaginación
raíz de la sabiduría ancestral
pétalos luz de estrella
rayos del sol de la galaxia de mi ser
regalo a todo loco
danzante o músico,
para seguir alegres
en el delirio
de la vida.
































Explosión

Espero Busco
las detonantes
que estallan,
así descubro
que la magia nunca acaba,
es infinita
aunque nada es eterno para nosotros,
este cuerpo;
podemos encontrarlas
en distintas partes del cuerpo
(sensaciones, emociones, pulsaciones,
reacciones químicas…),
en distintas naturalezas
(cuerpos relativos,
comunidades, ecosistemas, climas, regiones…),
en vibraciones e intensidades de luz fluyendo
(mundos, estrellas, galaxias,
universos…)
que se despiertan con tan solo una vista
un sabor, un aroma, o una música,
con una lectura, un pensamiento
una idea, un acto poético,
una vida gestándose, brotando
en la imaginación creativa;
cual arte de los mitos, de los elementos,
de la creación, de los principios,
de los impulsos, de la meditación,
estallan como rayos de inspiración
en mi espíritu.

No estoy drogado,
estoy acelerando los procesos químicos de mi cuerpo.
Corriendo, respirando profundo.
Saboreando lentamente las texturas
la acidez y lo dulce,
suave o ásperas formas,
como secan mi saliva
la absorben,
o como inflaman mi lengua
hecha jugo,
cosquillas en el paladar de mi mente,
tiembla mi cuerpo.
Estoy hecho agua
que vibra al menor contacto
un ligero viento basta
una gota de sabor
una partícula perfumada
para que se tiña mi cuerpo de colores eléctricos;
elevado por un deleite, satisfecho de sangre.
No estoy drogado, estoy acelerando
los procesos químicos de mi cuerpo.
Escribo. Detonantes sensaciones.
Experiencias. Los sentidos como cuerdas
de guitarra musicalizan los acordes
placeres del cuerpo, más no estoy drogado.

[Intentando aclarar esta pasión
pasó el tiempo sin avisar,
las flores crecieron, otros árboles se secaron
pero este fuego no aclarece
esta agua no se bebe, no quita la sed.
Es un cuchillo que atraviesa mi estómago
verte de la mano con otro,
este sentimiento no cesa,
prefiero que te alejes
me dejes solo, para no matar a nadie
y no morir,
se incendia mi alma
nublando mi vista,
para no consumirme es mejor
ya no vernos]

Encontrar una frase
una canción unos versos
inesperados, por azar, casualidad
o destino, que exprese lo que pienso
siento, que no puedo decir,
revelara mi ser, me elevara,
desdoblara mi angustia,
el alma estuviera visible, táctil,
como un poema de agua
me diluyera.

Mas es ilusión,
nada consigo nada logro,
momentos que se van, se escapan,
un instante se queda en la eternidad
de otros universos apenas creados
en otras dimensiones,
en un nunca jamás para siempre
irrecuperable que no vuelve,
solo en aquellos sueños,
solo en mi mente,
momentos oníricos, como si
algo pasara en realidad aquí y ahora
(es humo, lluvia de ayer,
amanecer, anochecer)
como si…
Pero no, y nada queda
otra vez estoy seco, vacío,
desilusionado.
Te estoy esperando y no llegas
Te estoy esperando y no llegas…
El momento ha pasado, quizás otro intento
¡sí, uno más!
ya no los cuento, los vivo
Estoy esperando y no llega

Aquí no hay libros
ni pinturas ni música,
hay tantas pieles hermosas
aromas exquisitos

Me quedo en mi playa, en soledad
mar de soledades
atardeciendo,
esperando a la diosa luna
para sacrificar mi ego,
me dé una señal
y elevar mi espíritu.










Al hombre pensante

Aborrezco tu lógica y tu razón,
que estupidez,
sentarse a esperar con apatía tal que los gusanos amarillos comiencen a comer tu cerebro
hasta devorar el poco amor que te queda
tu corazón se marchite
y tu cuerpo elástico se convierta en plomo;
olvidar la vida (ella se regocija allá afuera)
y la muerte a donde todos llegan
Te desconozco o nunca te conocí ¿en qué te has convertido?

































Evocando al autor del anticristo en plena misa un domingo paceño.

“Si hubiera conocido a cristo, le hubiera dicho momentos antes de su crucifixión: anda, Chuy, no te
sebes, el hombre no vale la pena ¿de qué quieres, de qué puedes salvarlo? Si quieres transmitir fe,
pélate de aquí, que no te importe el qué dirán, es preferible <aquí corrió, que aquí murió>; piensa,
flaco, si tienes vida es preferible estar vivo, también mira a tu alrededor más allá de las ciudades,
elige la vida, tiene valor en sí misma, y en ocasiones es hermosa, se muestra divina (a no ser que
seas un masoquista, o tus posibilidades se reduzcan a muerte ¿qué ejemplo nos darías?). Lo sé,
como hombres somos necios y apasionados, bien pues tú eliges, seamos íntegros, respetuosos,
dignos y considerados, pero si vas hacerlo que no sea por mí; estar anclado a un gobierno, con una
cultura impuesta, con tener sentidos, sentimientos, razón, cuerpo, consciencia, y ver toda la mierda
que creamos para subyugarnos y medio sobrevivir, es suficiente crucifixión. Bueno, tú eres el
representante ¿de tu pueblo? (¿de qué?), serás un ícono para la humanidad, ya eres un símbolo, eso
puedes apostarlo. Anda pues, y has lo que tengas que hacer, pero no por mí, hermano, y menos si a
sufrir vas; si vas a hacer algo por mí, que sea una broma, fiesta, o trabajo digno, arte o un
pensamiento sublime para deleitarnos, te lo agradecería alegremente.
Que tu muerte como la de otros, llena de sangre, sea agua donde se bañen nuestras almas, y no
lágrimas donde se martiricen los hombres.”









Tampoco tomes trenes truculentos tras tener tímpanos terrestres tronando. Tratemos tres trucos:
toma tiempo, tararea timbales, tolera títulos temas tramas teologías. Tu temperamento tendrá
túneles transigentes, tontos, toscos, telúricos; torpemente tratarás, trillado tormento; terriblemente
terminarás teniendo todas tus tangibles trivialidades tiritando temblando, turbulentos terremotos,
triste. Todo tormento terminará truncado, todo tratar tendrá tiempo torpe. Terrícolas, todos tenemos
teorías.








Si entendieras no dudarías.
Si no dudaras no entenderías.





En una gota de sudor caben dos cuerpos desnudos
En una habitación, una playa, una llanura, bajo el cielo, caben todas las voces del gozo
En un alma están nuestros ojos al filo
Viendo el infinito
Yo quepo en ti, tú devoras mi pulso.



































Noche de luna plateada
Aro de luz tornasol
Arcoíris suspendido en las nubes

Un pez nube come estrellas
Nada en el cielo
En torno a la luna pasada la media noche

Sueña.


Mis ojos te ven desde lejos
No tengo sueño
Sueño:
El desvelo no es de noche

Miro tus ojos desde lejos
¿Me ven?

Insensato atardecer
de un sol
que mañana regresa.






















Brindo porque estoy vivo, por la vida, porque me siento bien.

Me siento bien, estoy despejado, cada vez más lúcido, mi sombra está quieta excepto mis ojos y mis
manos, pero mi espalda es una serpiente en “s” lamentablemente venenosa, vomita verdades,
ilusiones, muerde arrogancias, y se arrastra a las pasiones de la sangre.

Me siento mejor que ayer, en el sentido de evolución que tiende a la consciencia, de un estado más
natural y por lo tanto relajado, no mejor que yo mismo, sigo siendo el mismo; aunque no siempre
sea así, porque me gusta correr, traspasar horizontes visibles y no tangibles, mi estrés aumenta, mi
respiración es más rápida más profunda, percibo mi entorno multi-universos, micro y macro
cosmos, a veces debo matar como un animal salvaje, no tengo paz y no la quiero para otro, como un
potro, como un león, un tiburón, un águila, no es mal mi caza, mi furia, sino que es mi naturaleza
salvaje que me hace recordar aquellas épocas caníbales, imperiales, racistas, capitalistas, tiránicas,
(quisiera olvidarlas), pero aun la selva no sale de nuestra consciencia, somos sus nativos, la tierra,
hemos olvidado una época donde éramos tribu, aldea, pueblo, manada, comunidad, barrio...

Ahora el único que muere soy yo, y no los imbéciles que quieren matar a alguien porque yo no
habré de matarlos, soy rebelde de mano pacífica sin arma ni violencia, pero ¿quién prefiere
derramar su sangre?

Me siento bien porque las guerras pasan y sigo vivo, porque las esperanzas marchitan, porque las
fuerzas padecen de hambre y sed, porque he subido a la montaña, porque he bajado a la profundidad
del mar, me siento bien porque estoy vivo, aunque la muerte aseche en cada esquina en cada
alimento en cada destino en cada deseo.

Me siento bien porque sé cuándo me siento bien y cuándo no. Así que lo digo, y es fácil decirlo
cuando se está en dicha situación, sin embargo si mi ubicación fuera un desierto en África o una
región polar, ecosistemas de clima extremo, sabría cómo estar bien, y porque estaría vivo, y no
muerto, estaría bien.

Tendría que decir que estar bien es estar adaptado al entorno, a rienda de percepción, inteligencia,
razón, sensibilidad, consciencia, y salud.

Esta no es una carta triste, por eso brindo, por sentirse bien, brindo: ¡Salud, salud, salud, vida! te
vivo como sea, pero esta no es una canción triste, ahora estoy feliz porque me siento bien.









Robas mi paz para tenerla tú

¿Qué es lo que quieres?

Regresa a tu morada
Tu alma te necesita más
no rodees la mía
entra sin tocar
pero no bebas mi agua
seductora sirena,

cómo podría dejar de perderme en tu aroma
de masticar tus labios

Vete de estás venas
Que mi oscuridad me mate a mí solo
Aléjate y encuentra tu propia paz
No ves que yo sufro de amor
No puedo amarte

Lo único que provocas es mi éxtasis
mi delirio donde muero,
pero no quiero morir por ti,
muero por otra mujer,
pero a ella no la tengo cerca
y tú eres un relámpago hecho flor
que me ha deslumbrado.

















Solo fue un mal sueño del que he despertado
Hondo camino, flotando en el abismo de la soledad

Ahora me levanto en este otro sueño, despierto con una sonrisa
Los veo a todos como niños jugando con dios

Suspendido en el espacio agarrado con mis manos
Me siento como un niño que empieza a caminar.




































Del recuerdo de un viaje

Un campo lleno de flores, deliciosos perfumes, mundos galaxias miltiversos, realidades, ilusiones
infinitas, formas energías ondas posibilidades todas, en mi espacio, en mi consciencia, en tensión,
incendiada percepción; viéndote, sintiéndote dentro de mí parte de mí, mostrándome los senderos,
siendo mi espejo, mi manantial, mi oasis donde reposar, respirar; tus montañas doradas, tus
cordilleras, ríos serenos, selvas despiadadas, precipicios ¡quiero saltar! Me invade el terror el temor
estoy viendo de frente a mis demonios; ¡te deseo tanto!, mudo, casi a oscuras, meditando, la luz de
tu risa me devuelve al amor y lucho con ellos, se desvanecen, rio contigo.
¿Quién eres? ¿Quién fui? ¿Quién seré? Conversaciones en el misterio abriendo paso al pensamiento
libre tras desgajar la telaraña maraña de ideas, imaginación fluida, una vez más el tiempo
desaparece (es la tortura de los amantes) ¡Eres tan hermosa! Voy tan veloz que sudo de escalofríos,
me arde la boca, tu piel me quema
¿De cuántas maneras se pueden hacer el amor? El sexo es un placer más. Amor a la vida. Estamos
juntos en el mar de dudas hechos agua pura vida sabiduría, luz que viaja, partículas que pueden ser
esto aquello acá o allá, aquí, que pueden ser la sensibilidad de una pluma, nuestros cuerpos espuma,
nuestros ojos estallan.
Eres una niña feliz, sonriendo, frágil, delicada, amorosa… apenas puedes comprender todo eso,
estás ardiendo, débil, pero no bajas la guardia, te muestras lúcida, quieres saber lo que ya sabes
¡Detente! respira, eres tú, tu misma. Eres un demonio que hechiza y destruye ¿quieres matarme?
Metamorfosis del alma. Eres una diosa del placer, de la belleza, de la quietud, que eleva, musa que
crea, eres mar que arroya, una playa, amor.
¿De cuántas maneras se pueden hacer el amor? Entrelazados, manos, pies, sexos, mentes, espíritus,
música, nuestros chorros de energía desembocan en un mundo único.























A las palabras en la música


Puedo escribir, qué delirio es este, querer decir, desenvolverse

Intento decir lo que siento porque estoy observando y realmente sintiendo, trato de ser verdadero

La sangre pulsa viaja más potente, explosión en mis neuronas, palabras, frases, metáforas, música

Melodías de sabores incoloros o cerebros hinchados de grasa

Congestionarte, hacerte reír, marearte, que quedes agotada, desnudarte el cuerpo

Tal vez puedo lograr, ese efímero atardecer/amanecer

Todo puedo describirlo pero este momento que estoy tratando solo
sólo sobresale esta locura de verse verlos y versar, sintiendo, estando verdadero

Es una enfermedad por la que sufrirás insomnio, ficciones, pasiones sublimes y dolorosas

“Veneno que no mata hace más fuerte” estoy como el pez en la corriente, no me detendré en
ninguna de tus islas

Voy de este a oeste como el sol, desde lejos, inspirándome cuando me rosa el viento

Voy hasta la imprecisión que se impregnará en tu mente la subjetividad si puedes leerme, cada
quién sabe lo suyo

Traigo lo que se puede decir, lo que no escucharás de mí no lo digo

Por vivir es que ando en este mecer, me hace reír, callar, pensar o vomitar; sé regresar pero me
gusta irme

Me mantengo certero, me arrastra. Al final del día nadie es el vencedor, queda la nostalgia de que
alguna vez fui su voz.














Caben mundos en mi cabeza
Mas este que estoy pisando no cabe en mí
Solo estoy ahí, vivo, como el árbol, como la tierra, como el mar,
como el hombre o las hormigas
Con una imaginación espiral creadora
a la luz de las estrellas
Aquí, en este mi mundo, tu mundo,
galaxia en el infinito.




































TAMARINDO EXPRESS

El hombre negaba el amor
como principio de vida,
y he aquí sus consecuencias:
vagó por el mundo como un barco
que alguna vez tubo marineros
y puerto al cuál llegar,
sin embargo fueron los malos tiempos
causa principal
por la que el cuerpo una vez nave
ya era pedazo de madera errante en un vasto mar,
sin ancla, sin muelle, sin playa,
los marineros murieron en tormentas
y los sobrevivientes se suicidaron.
Más de aquél polvo
nutrientes para el moho formó minerales
para una planta
que tocaba aquellos remotos aires en espora,
en el pedazo de isla flotante que era el hombre
rodeado del lago, con el sol brillante
creció la planta hasta ser un árbol,
el árbol dio frutos,
los días no existían en ese no tiempo,
una de las frutas cayó espontáneamente,
por error, justo en el orificio que tenía por boca;
justo en ese momento la vida tomó color,
entonces, el hombre tuvo de nuevo fuerzas
para observar, bailar y cantar, sonreír,
su agua fue en sí, y ya no flotaba,
podía caminar entre los dioses
y amar a las mujeres.
La creación no era un momento,
era toda una vida.
Existió el tiempo.
El hombre sabio se volvía
y fue así que llamó al árbol
fruto de la sabiduría,
luego descubrió que esa sensación
era el amor,
que brota en los árboles
tanto como en el corazón
y que existe en todo lo viviente,
como código, símbolo, movimiento,
invisible a veces, asible en otros momentos;
enseguida se dio cuenta
que no era nada sin el amor.
Esa noche, durmió antes
que saliera la luna menguante.



“Si no es amor no quiero nada

Elévate sobre mis sentimientos mundanos
que en mi pasión ha de haber fuego,
guerra, tragedia, alegría desenfrenada
amor loco, libertad de soles, verdades que hacen arder el alma,
llamas danzantes los espíritus;
pero tú quieres nadar en aguas perfumadas
a las cuales soy alérgico,
te prefiero sonriente, locuaz, lisérgica
moviéndote en mis sienes, adicta a mis palabras
sedienta de mi cuerpo.

Mejor elévate lejos de aquí
porque si te quedas moriremos los dos
por ambiciosos queriendo crear un universo
chocaremos, estallaremos, nuestros pulsos riman tan perfectos
que ambos tememos a tal fuerza.

Veo que estás flotando, está mejor así
elévate, despréciame de una vez por todas
ten el coraje para decirme que mis sentimientos
te son insignificantes, sin valor,
si solo aprecias lo humano en mí
mira que soy un animal, un salvaje, una bestia
que ama con corazón de cristal
pero pies de raíz con alas en la mente,
también sé volar, solo que ahora ando en la tierra,
errante, en busca de un amor sincero;
las mujeres me han enseñado bastante,
primero está mi familia;
no me conoces ni me conocerás,
camino en el suelo del camino como cualquier otro
mas no sabes nada de mi mundo, todo lo quemo.

Querrás mi cuerpo
pero los tiburones lo habrán de devorar antes.

Mejor así, elévate lejos
donde no me puedas ver, no me invoques,
ni me llames, no quieras saber de mí,
estás demasiado fría, tu medida no me queda,
no tengo límites, mi calor es destructor/creador,
mi ilusión no se ajusta a las reglas
y mis sueños para ti son pesadillas.

Elévate lejos de este hombre que arde en llamas
si no quieres incendiarte.

Sálvate del amor
yo muero”.



Abrió la ventana.
Sale la música que estaba encerrada.
El fuego que está alrededor
lo está consumiendo,
yace moribundo
viendo las estrellas,
el humo invade tocándolo todo
hasta que sale con el viento.
Bebe el elixir
y luego exclama.



“Hace un momento te recordaba
ahora eres un fantasma
algo que fue, pero
ya no sé qué es, ni qué fue,
ni nada.
Estoy diciendo lo que fluye
del cuerno, del tambor y la voz.
Puede ser interesante
empezar algo contigo,
un ritual, un hechizo, algo,
una mariposa que se posara en tu frente,
un viento ligero
para que sintieras mi amor,
Yo no puedo saber nada.

Me muero por tu amor, de tu amor
¡quiero que mueras por mi amor conmigo!
Por un amor verdadero,
Y no nada.

Mañana ya no recordaré
no pensaré
ni en la canción, ni melodías, ni amores tuyos,
no sé ni a quién le escribo,
es sorprendente
que hasta de mí me olvido.
Pero ni tú podrías salvarme
tanto como lo hace la inspiración,
el alma que brota en los árboles
en la montaña, lugar donde nazco y muero
¿quieres venir?
-no, no quieres-
ya sé lo que vas a decir.
Y yo no puedo saber nada.

Ya no recuerdo
ni tu ausencia
no sé si exististe
pues me seduces con tus piernas
después me atraviesas un arpón
en mi corazón,
no sé si estoy vivo, errante,
o embriagado,
ya que escribo
palabras torpemente
con furia, con luz o sangre,
no sé ni siquiera cómo puedo decir
lo que siento,
mas estoy intentando
darte mi amor,
comer los frutos;
volteo, y mi cuerpo se seca
-sin ilusión- me digo.

Sí, estoy muerto en tu jardín.

Yo no recuerdo nada de esa muerte
por eso es que voy errante
en este mi mundo de amor,
cambiando de ilusión
para no aburrirme,
y que no me hieran perras
como las que van pasando ahí.
Te fuiste
como quién nunca ha llegado.
No estoy triste,
déjame solo con esta flama
para quemarme,
derretirme a otros cielos.

Muerdes mi cabeza,
mi lengua estalla
¿cuándo pararás?
Y sé que nunca
porque vienes
de un lado a otro
desgajándome en partes.

Voy con mi mundo y mi muerte,
asesino a esta canción en mí
para no recordar
que te has elevado a no sé qué mundo
lejos de lo que yo amaba;
me lo he ganado a pulso,
todas mis acciones
son para que me odies
o me ames,
da igual ya saber,
pues sé que no me amas,
me desprecias,
te he llevado a límites
y te da miedo,
pero ningún talismán
puede negar nuestra química,
lo que causas en mi cuerpo y en mi mente,
ya el romanticismo a muerto,
todo lo que diga y haga es en vano.

Esta fiebre, locura de no olvidarte
por más que ruego
al viento, a las frases y canciones,
suplicando envuelto en fuego.

Debo tener la habilidad
sacar todas las fuerzas
para lograr dejar de pensarte
de buscarte y querer estar contigo entre tus piernas,
en pensamientos, en tus labios y en las risas.
Si ya no existo para ti,
porque así es que he muerto,
tú me has matado,
entonces no existes acá,
y estos escritos son soñados
por un ser que soñó contigo.

Sí, y no hay otra explicación de porqué haya escrito esto.”

En ese momento cayó una gota de lluvia
en su rostro, abrió los ojos aterrorizado…
¡Ah! fue un sueño.



























Al comienzo del día soy un diamante brillando a todas direcciones de donde recibo la luz
Un torbellino multicolor se desprende de mis ojos
La música es un portal que une a todos y en todos estalla multiplicando los universos.







































Quemar tus sienes
Incendiar tu aura
Que te internes en esta corriente
sin temor a ser rayo
Volátiles somos
mas este fuego queda en tus ojos
y cada aliento derretirá las consciencias




































"te jactas de ser causa cuando solo eres casualidad, una fruta que cae del árbol tumbada por el
viento, una más, no el hambre ni la saciedad, no el inicio ni el fin sino un momento, una de las
tantas posibilidades variantes de lo que puede ser, pero el hecho de que creas tu percepción como
única verdad, te convierte en un ser ególatra, un fastidioso, un ciego, en un mamón (como decimos
aquí; no por mamador, sino falto de humildad, valedor de ver...as con los demás), seas árbol, hoja,
rama, tallo, fruto, ojo, corazón, cerebro, mano, pez, hormiga, pintura, libro, melodía o moneda…"






































Partícipe de tu ilusión
juego a muerte bajo el sol ardiente de la pasión
sumergido en el azul océano de pensamientos
Trato de hacer una flor en el viento con mis manos
trato de sembrar hortalizas en un parque
trato de besar a la luna
trato de llegar más lejos cada día con mis propios pies
trato de nutrir la raíces
trato de sentir más belleza
de olvidar más y recordar más;
trato de acercarme a mí, de dejar de buscarte, de encontrarla
Trato de aprender de un desconocido
de festejar la vida con los amigos
de vivir más experiencias
trato de empezar cada día
de jugar los retos, las apuestas, los azares, los destinos
Todos los días trato de amar
de ser feliz, de estar satisfecho por haber tratado
de hacer lo que quiero.

























Tiéndete como la luna creciente
Aguja luminosa enrojecida, húndete
en la tierra, más allá de la montaña
Tiñe con reflejo titilante al mar
Velo dorado
Brazo encendido
Rojísima pasión
Y muéstrame señalando con dedos de flecha
mi corazón
Bañémonos en mi sangre
hasta enrojecer las almas.

































He viajado a la selva
he disfrutado dulces frutos de la tierra
he divisado paisajes comparados a los del alma
naturaleza surrealista,
he bebido he reído he reñido.
En verdad, he estado en ricas tierras, aguas deliciosas
paseando siempre a lado de soledad
También he tenido amigos
pasajeros amigos y amigas

Ha pasado el tiempo y he comprendido
sabias palabras del hermano delfín y hermana ballena:
No es tanto el lugar que nos nutre
sino con quién puedes estar y ser libre
con quién darse mutuamente sin aburrirse.





























En un mundo bañado de tristeza
de peste, de miedo,
te encuentro a ti sonriendo
bailando, con tu aroma delicioso,
enfrentando la vida con la cara en alto
mente soñadora ojos visionarios.
Tus valles, tus montes, tus llanuras
tus cascadas, tus oasis…
Encuentro en ti un bosque dorado
piedras turquesas
donde quiero quedarme.

































Si soy un pagano rechazo toda institución, secta, o grupo excluyente
Si soy un pagano alabo las olas agradezco al sol me acuesto en la arena proclamo la victoria de las
plantas, canto a la vida, al cuerpo, a las estrellas
Si soy un pagano amo, deseo, me apasiono, inspiro, me libero, soy ligero, cultivo mi espíritu, claro
como el agua
Si soy pagano rindo tributo a los dioses manteniendo mi cuerpo enérgico, la tierra siembro,
viviendo agradecido y feliz, satisfecho cada noche duermo
No sigo rebaños, carteles, gobiernos, hombres, aunque esté con ellos, aprendo reconozco y me
esfumo
Si soy pagano soy hijo del cosmos como los demás seres vivos que me rodean, los minerales, lo
etéreo, son mis hermanos de vida
Soy como un pagano. No como un pagano vencido trillado ya muerto o perseguido por las
imposiciones
Sino como un ser que se reconoce en los sueños, en las visiones, en las danzas y cantos, en el arte e
inspiración pagana.














Un pájaro negro es mi alma
que se ha postrado sobre la rama de un guamúchil
cantando frente a un panteón
Yo me veo brincar y volar ágil
me escucho trillar
acostado en un cerro donde se divisa la caída del sol
Una canción triste alegre despide al invierno
con ansias de primavera
El viento mueve las ondas musicales
esparce las semillas pero también tumba los frutos
gozo infeliz
Abajo están los muertos

El pájaro negro que es mi alma
vuela.





























El recio viento peina las palmas
En el malecón la gente anda en carro
Los que caminan van abrigados
Los alegres que bailan no les importa nada de esto

Un zumbido por el golpeteo las hojas de palmeras
El mar está revuelto con olas rápidas, su color es turbio verdoso
En las calles algunas personas tratan de ordenar
de tener reglas para las cuales haya justicia
Personas están pensado, otros imaginando
Los que andan en carro y otros que no, creen saber de las reglas
Los que caminan casi vuelan
Los alegres que pasean no les importa nada de esto

El domingo 16 de marzo amaneció soplando
La noche, el mar, los peces, las plantas, las flores, los poetas,
nosotros, esperamos la luna llena.



























¡Me liberto de ti!
De tus angustias
De tus complejidades
De tus absolutos
Del peso de una casa en llamas, de una institución, de un asiento cómodo
De la cama donde duermen los cuervos intranquilos
De los gusanos que mordisquean la piel podrida
Del poder de las máquinas
De la dureza del oro
Del arma que son los dedos apuntando
Del arma que es el engaño
Me libero de las guerras por conquistar la tierra
Aunque sea estos segundos en que imagino.































Somos el mito de un pueblo
Vivimos una época a través del tiempo que se extiende
Más allá de nuestra era terrestre, hasta el infinito
Somos un momento, un lapso, un brotar, un germinar
Un instante que florece y marchita alternadamente
Como somos una duda de elección
O un no saber que se deja llevar
Un comprender a los demás seres de la naturaleza
Un hacer, un actuar, o un ser
Como un zopilote que flota en las corrientes de aire
Un águila que caza
Un hombre que dice sí o que dice no
Somos la historia de esos hombres
Y de los que no quisieron sino vivir
Del amor, de las pasiones, en libertad del interior
O en constante tragedia de la realidad y la muerte
Un pez colorido nada.



























Cuando mis fuerzas se han recuperado
tengo ganas de luchar
Después de la pelea
solo quiero descansar
Cuando mis fuerzas se han recuperado…







































Camino bajo un cielo de cristal que se desgaja poco a poco
(¿Estoy en esta ilusión para descubrir que es un sueño
para huir de los cristales afilados
para caminar con cuidado del disturbio
o es una realidad más?…)
Tomo un vidrio caído y lo aviento hacia arriba
hacia colores reflejados
nubes espejos
Primer intento: un hueco
Segundo intento: se quiebra el arriba infinitamente
Busco lugar donde protegerme de la constante lluvia
(No sé cómo pero encuentro un techo de palma)
Arriba está oscuro
Abajo la tierra se expande hasta un horizonte lejano
despejado, como en un vacío donde puedo caminar
(¿Hasta cuándo?)
y despierto del sueño.



























Esto es lo que soy, lo que fui
Hoja quemada ya es humo

La mentira pasada
Se revela en verdad en el instante
El ser que es

Pido perdón por ser poeta
Mísero poeta de manos vacías
Delirante, apasionado
Amante de la luna
Danzante de la lluvia
El que juega como niño
El que asusta a las bestias
Inspirado por la vida, insumiso
El que platica con espíritus

Trabajo la tierra para obtener frutos

Huyen de mí los “normales”
Enérgico ando por las calles
Sin conquistar nada

Vivo de amor por amor
Y a transmitir amor me dedico
Interrogo a la noche
Me hundo en las profundidades

Mis ojeras y mis muslos están labrados
En el mar constante de los sueños

Me revelo, es mi naturaleza
Creo en dios aunque a veces lo haga a un lado
Para pensar en mí y en los otros

Soy fuego que puede quemarte
¡Aléjate de mí!

Protejo solo a mi familia
A mis amigos y a los que me muestran el corazón
Los demás pueden irse al abismo

Corre, soy un león
Y tú eres mi presa.
No puedo entristecer
Mi cara está pálida como la de un desalmado
Cuelgas de mis desvelos
Intento atraerte
Vienes con furia de tigre
De un zarpazo puedes desgarrarme

Esta agonía de ser dos hielos
Que se queman mutuamente
Tener que condenarme a no sentirte
¡Me falta oxígeno!

El bosque está muy quieto
Mujer de los bosques te has ido
Comienzo a subir la montaña
Mi vista no alcanza a verte
Comienza a caer la noche
Y estoy solo.


























Entre más lo intento más lo arruino
Debería, debería decir - hacer
lo que sea que sea que se deba

Entre más trato más tonto me siento
Como si estuviera, siempre estuviera
y nunca estar

Esperando la esperanza
El barco que zarpa en unas horas

Permanezco callado porque hay una historia inconclusa
La observo como se muestra
En la realidad del instante
En el sueño, onírica

Dejaré que todo fluya en este cuerpo
Que la sangre se haga río en busca del mar.


























¿Por qué mi cuerpo no corresponde con mi alma hoy?
Todo me duele, algo se está haciendo polvo dentro de mí
Se precipita el ave ciega
Tiembla con el mínimo susurro de viento, de cuerda, de tambor
Solo mi mirada está fija en un infinito indecible
Con ojos que pueden ver el brillo de la luna
Mi cuerpo se vierte al otro lado del triángulo
Un sueño se queda viendo más lejos,
y luego otro, y luego otro

Como si no estuviera aquí
(¿Dónde?)
Y a veces regreso.































Encuentro con el comandante Satanás

“Todos me temen. Estamos en la era del terror, dominio del mal.
Cada quién vive en su propia oscuridad de universo, en su porción de estrella.
¡Tú también ves a los muertos!
Decir tanto la mentira como la verdad: así será tan común que a nadie se podrá engañar.
Sin embargo la tendencia es: alejar la verdad, y decir la mentira disfrazada de verdad.
En cualquier lugar te agarra con su guadaña
Así es, padre, por todos lados anda la flaca; ahí está detrás de nosotros, ahí va llegando de coqueta
con otro, es mi dama, mi hechicera.
No pueden verme por eso me esconden. Me tienen miedo.
Hoy me agarraron, lo único que falta es que me orine un perro.
Yo mato a gente, tú has tenido suerte
Ya te he visto aquí, sé quién eres, no me engañas, ya hemos hablado antes, en otros tiempos…”
Escuchaba en silencio sus metáforas y afirmaciones de vida y muerte, como un atento aprendiz,
mientras el humo se elevaba hasta la luna al mismo tiempo que de ella descendía una luz azul tenue.
Hasta que decidí que estaba librado del espesor de ideas, confusión que parecía no tener salida,
nubosidad en mi mente que me llevaba a pensar en merecer la muerte. ¡No! No era esa noche…
más que un encuentro ilusorio lleno de significados. Afirmado esto, me despedí y me fui de aquél
círculo, caminando, con una sonrisa extraña.
























Flor de único dorado pétalo
con pigmentos azules morados alrededor
brotando como en danza a todas direcciones
Tu aura lentamente desgajándose
como de unas manos nubosas que le sujetan
y estas le aventaran lenta, lenta, lentamente
desprendiéndose de su tierra
Para brillar cual ilusorio sol dentro de una concha
en las profundidades del mar

Mirándome como si despertara de un sueño por las noches
Y volviera a dormir en intervalos rítmicos
De igual manera aparecemos somos
en un sueño, irrepetibles, interpretes

Entonces, es un faro que guía a los navegantes
Una dama ligera, hermosa y adorable que seduce a los ebrios
Manto que acoge a los huérfanos
Mujer llorando que vela a los muertos
Vela encendida en los pechos y ojos de apasionados y amantes
Compañera de desdichados, pobres, ricos de espíritu, y solitarios
Vino, espejo, arco, martillo,
rayo, alas, flecha de obsidiana, lira, libro
La corona celeste en su quinta noche en el cabello enmarañado de Shiva
El cofre de los sueños
Adoración de poetas
Luz invisible de brujas y magos
El nacimiento de un imperio
Divinidad de quienes aquí viven
Todos los poderes y todos los dioses
Todo tierra, todo hombre, todo jaguar, todo lago, todo semilla,
Su cuerpo se diluye menguante en el misterio del mediodía
la noche es oscura;
Dos corazones que coinciden en un ritmo
ya no importa si es menguante o creciente

Oh, fuente
Regalo de Natura
Cuando es un mágico caballo, canino, o puma
Cuando toma forma de mariposa, serpiente de cascabel
venado de grandes cuernos, águila pescadora
tortuga, tiburón, aullido de presagios
Cuando se manifiesta en árbol, en yerba, trueno, humo
Cuando fluye en río impredecible
Brisa de olas gigantes
Hogar
¡Naturaleza misma!
Música profunda pero sutil, sencilla de escuchar
De aroma que se impregna en la nariz y pulmones
Por más triste que parezca nunca se marchita
Y por más frágil y dócil que pueda parecernos
Todo su poder es incomparable.

Unos te temen, otros te respetan
Eres terrible, devoras a quién no sabe tratarte
Veneno de serpiente que mata lento, lento, lento
Tu fuego y tu piedra todo lo destruye, tu agua todo lo cubre
¿Quién en este mundo no ha admirado tu belleza?

¡Te adoramos!

Todo te lo debo a ti y sin ti me debilito
Por ti puedo destruir y crear el mundo en un verso

Oh fuente
Extrae mi corazón dolido
Báñalo en tu luminoso manantial
¡Qué mañana despierte!




















Metáfora

Estas palabras se agotan
Por falta de eternidad
De sal en el agua
Por exceso de oscuridad
No tienen peso
Son tan ligeras que las mueve el viento
Angustia del vacío
De imprecisa estabilidad, de un lado a otro,
Y se pierden como gotas
De lluvia que no caen,
Propósito sin acción
Incitación sin lucha
No tienen hermano, oído, pecho
Que les guarde, no tienen morada
Vagabundas frente a los muros del castillo
Un pedazo de pan no es nada
Una consciencia = una semilla
¡Acógelas en tus manos!
Ya han desaparecido























Mentira insípida, falsedad que me sujeta los pies
corta mi lengua,
que a mis puños le das carne para golpear, no viento que dominar,
somos peces en el aire;
nos creen gatos salvajes, por uno que otro que ha salido bribón,
nos doman con ritmo somnoliento o perturbador, tono de las pretensiones,
todos somos nosotros mismos;
sí, es el lenguaje que une y desata por sí mismo, el que en nosotros se vierte,
pero nosotros somos también esa carne, a la cual amamos u odiamos con la locura de las pasiones,
cuerpo en movimiento, sensación, intuición, imaginación, carne como la de otro animal.

¡¿Cómo protegerse de los impostores?!

Mentira insípida se filtra en nuestra comunicación,
se hace parte de nuestra cultura de “civilización”,
tiene el velo de hombre razonable,
tras ella se ocultan demenciales deseos, los más viles,
absurdas acciones, provocan terror al dormir, la duda insoportable, maldad arrebatadora
como quien corre dentro de su casa, o bebe a escondidas, o ama al dinero, como quien observa la
naturaleza en la televisión,
o como quien dice y dice y dice y nada hace.
Cuando hace, quiere dominar
Pero otro alguien sino es él mismo, tiene que destruir lo que ha creado de veneno.
¡Hombre que buscas a hombres para probar tus fuerzas, destruir, vencer, humillar
¿esa es tu verdad?!
Para mí es obsoleta, actitud de moda, devora almas, muerte mal oliente; mentira insípida, juego de
palabras.

En tiempo que se vivía en simbiosis con natura
que se dormía besando la tierra contemplando las estrellas,
alguien quiso aprender lo que es la vida, probó su suerte
y se reveló ante su naturaleza,
Ahora el aire está contaminado, el agua escasa,
el conocimiento entre teoría y duda, la información basura,
la comida privada, sabiduría y amor olvidados,
y las estrellas no se ven,
se consiguen un montón de objetos hechos con lágrimas imborrables de la memoria
para necesidades o por distracción,
tan orgullosos de la conquista;
para que no se revele su secreto,
porque así es natura, tiende hacia sí misma, hacia sus seres, y no hacia los hombres
privilegiadamente,
tapan bocas y ojos de los niños, envician a los jóvenes, los ancianos están encerrados,
pues el adulto es “maduro”, “fuerte” y él “sabe”, aunque sin comprender,
lo que es la vida;
así son los que tienen el apoderamiento de la palabra en estos días,
esclavos de sí mismos,
sin color sin sabor,
aún tienen sus dientes de leche
¡son como borregos balando!
Sus mentiras son absurdas.




































muerte ( ) eternidad


I.

¿Por qué este dolor en mí ha caído
Es acaso una maldición
Será que habré perdido el rumbo de mi órbita?
¿Por qué siento errar, jugar y perder
Error siempre error, no puedo estar satisfecho
Es una demencia, angustia, condición, desesperación?
¿Debo hacer como si tuviera que olvidar todo esto
y volver a comenzar?
Purificar el cuerpoalma parece imposible
y el deseo siempre es fuego creador
(Qué delirios son estos que suenan a canción
¿Acaso la palabra, la rima, el sonido, el símbolo
pueden representar la emoción?)
Transfiguración, metamorfosis de la mente
Ave fénix en las consciencias del hombre
Mas es un padecer el caos, la destrucción
Pasiones que nos arrebatan a la oscuridad
de la muerte, por eso he de sufrir mi condena.
Y desde mi agonía
reconoceré la fuerza, sabiduría, y serenidad
armado en el infierno de valores infinitos
Juro que destruiré cada partícula de mi mal
y volveré como una simple llama del fuego.



II.

Veneno de serpiente circulando en mi sangre
Puedo ver sus ojos posándose en mi alma cuando cierro los míos:
Dos llamas ardiendo intensamente amarillas en lo oscuro
Enroscada en espiral como una galaxia
Hay miles y todas mezclan sus colores.

Mi cuerpo se seca y comienza a hacerse polvo.

Las serpientes se unen
se hacen una
danzando, de repente empieza a flotar
La serpiente me ha dado la manzana
se ha mordido la cola
Las escamas brillan como si fueran
el primer brotar de finas alas
Nos arrastramos a la profundidad de la tierra
Majestuosa sopla mis cenizas
y me esparzo a otros tiempos
alrededor
de lunas y soles

Soy la herida y el colmillo
¡mi cura!

Me encuentro tranquilo frente a la explosión que me alcanza
una y otra vez, en soledad
sujetándome con garras en el vacío.



III.

Deseo esta vida como satisfecho estoy del oxígeno
que me rodea y me inflama de energías vitales,
como adoro el dorado del sol
y el cantar de las aves,
enloquezco con las ninfas del bosque
y padezco por los cantos de sirenas,
amo amar a las hermosas mujeres de mi pueblo
Deseo estar aquí, con la posibilidad
de la felicidad de sentir
la humedad de la tierra lloviendo
Anhelo el sueño, siempre estoy soñando;
vivo lo que vivo tratando de ser
lo más libre posible
mi espíritu se conduce a lo que quiere
(en esta vida que es de influencia
el uno sobre el otro, todo sobre todos
de reconocer nos)
Sin dejar de contemplar a la naturaleza misma:
los atardeceres y amaneceres en horizontes coloridos
las estrellas y otros mundos, las mareas y las olas
recorrer largas caminatas
probar frutos exóticos
En verdad me encanta
beber agua y amar embriagado.
Mi vida no es perfecta
como cualquier actor de novelas,
sino como perfecta para vivir,
me encantan las yerbas más que
el humo de la ciudad
Me encuentro agradecido de este mar.
Deseo esta vida que me da esperanzas
mientras la huesuda se ríe atrás de mí
Siento el deseo de bailar sobre
la hoguera llena de serpientes.




Había perdido la noción del tiempo,
el sol del día, la brújula de la geografía,
como flotando en un sueño;
así se dio cuenta de lo que antes decía sueño,
era sueño, y lo que se decía realidad,
también era sueño.
Había despertado de un sueño
para soñar en otro.




































Llegar al lugar en el que despertarás.
¿Encontrar el destino o seguir el cauce de la vida?
Todo indicaba que llegarías a ese lugar
Todo lo que te rodea te ha influenciado
para estar en ese lugar,
para concebir esa idea: el despertar.
El despertar o darse cuenta que se está dormido
Hasta el alba, verificar el sol, el cuerpo, la tierra, las plantas, el movimiento,
y rectificar que aún se sigue durmiendo.



































El ser que venía del sueño de una estrella al tiempo de nuestro tiempo, en donde nosotros,
seres cotidianos, comunes, frecuentes, y posibles existentes del universo que somos,
vivimos; llegó a buscar y encontrar su ser en este tiempo.
“Al fin terminó tu viaje, aquí es donde pasarás el encierro, cuando descubras quién eres,
sabrás que hacer y podrás salir”. La roca de metal, con su lenguaje de vibraciones dialogaba
con la sangre. “Hemos llegado al mundo donde viven seres vivos que se autonombraban
hombres y mujeres, entonces, como todos ellos que ahí existen, del coito entre hombre y
mujer se formará tu cuerpo y ese será tu aspecto.”
Nació su cuerpo, observó su cuerpo, escuchó su cuerpo, entendió su cuerpo, creció su
cuerpo, y él siempre era el mismo. Tuvo a su padre y su madre, tuvo hermanos, vecinos y
amigos, conocidos, compañeros, que se decían ser iguales, se denominaban a todos aquellos
lejanos y cercanos “humanos”, como una misma especie viviente que se había separado del
resto de las especies del mundo, ahora estaban los “humanos” y según sus creencias tiempo
viejo habían sido ellos animales.
-Una vez tuve un sueño, donde yo era un sueño dentro de un sueño.
-¿Enserio, Nill?
-Sí, es lo más alucinante que he soñado, a decir verdad, tenía muchos días que no soñaba, o
no recordaba el sueño, dicen que cuando uno no sueña que es porque se le está acabando la
vida; mira Staus, desde entonces ya no sé en qué creer, y me he dado cuenta de mi pasado,
he reconstruido mi vida pasada para saber qué estoy haciendo, y si es conveniente seguir
aquí entre ustedes en el eterno presente.
-¿Por qué me hablas de ustedes?
-Les estoy hablando a los dos, aunque Desinderese se la pase divagando, yo sé que me
escucha.
-Bueno, Nill, ¿qué deduces, o, a dónde quieres llegar con lo que dices haber hecho?
-No es nada complejo, sólo tienen que escuchar lo que les contaré, antes dile a Desinderese,
tú que te entiendes a la perfección con él, que le baje un poco el volumen a su estéreo.
-Desinderese, por favor, serías tan amable de apagar un momento tu estéreo, gracias.
-¡Ya, Nill! ¡Cuenta, cuenta!
-Andaba caminando solitario, como acostumbro normalmente. Caía el sol…
…Me di cuenta que es la misma luz. Es cierto que no he nacido en cuerpo de estrella
porque soy un sueño de ella, imaginado estoy siendo como el polvo azul que dejan los
cometas, llegué aquí, justo donde nadie sabía nada de la luz que viaja y de las mareas del
viento que llega de lejos, nadie preguntaba, pero unos tenían razón, otros esperanzados, y
otros iban de los colores del cristal a otras ilusiones, a estos más apasionados les llamaban
locos, también habían seres que tomaban en nota lo que les rodeaba y se decían científicos,
conocí a los que utilizaban obsesivamente a otro ser, vivo o muerto, o a sí mismos, hasta
exprimir las fuerzas…
Este mundo es tan extraño para mí, a veces no entiendo nada aunque lo comprendo todo,
mejor callo.
-No, Nill, tu elocuencia me inspira, sabes, siempre he creído que eres una persona muy
rara…
-Tal vez, quizá, no soy persona, como dices, raro para ustedes, y sea tan sólo un ser…
-Tú y tus exageraciones filosóficas, con razón sales excluido de nuestra sociedad, no hay
lugar para los seres que son, sino para los hombres y mujeres, solamente.
Nill, ya que hablamos del silencio y sus verdades, de las ciudades y de sus mentiras, te diré
porque creo que estamos aquí.
-¡Gracias, Staus! Tus palabras llegan como gota de agua a sequía. Pero en verdad, soy un
llano, soy un desierto entero, no encuentro nube que sacie mi sed, tengo que ser lo que soy,
aunque aún no lo sé realmente, lo que hasta hoy me ha servido es ser del camino el
caminante, y así fue una vez, caminando, que conocí a un viejo sabio que me dijo: “ Incierto
saber de todos es la verdad, pero perceptible y abierta a todo hombre. Se evalúa con la
balanza de la conciencia. El peso muerto de la falsedad es cansado y difícil de llevar; la
verdad viva aligera la carga y nutre el vuelo hacia la plenitud. Vida o muerte el destino de
cada quien, la base de su verdad”. Así que voy de camino en camino, de sendero en
sendero, y siempre encuentro algo nuevo, me muevo, no me detengo, y aunque en veces
dudo, vivo.
-Te escucho, Nill, debes saber también que el lugar donde naces ha influenciado, influencia
y seguirá influenciando sobre ti, y Xichomek no es un muy buen lugar para la vida, es muy
austero, y sabes bien que hay políticas que nos restringen como si fuéramos delincuentes
por el hecho de haber nacido en este pedazo de tierra; política, es un caso en el que he
pasado mi vida preguntándome si existe o es un sueño, sabes, “Nada es ni tiene sentido en
esta democracia hecha por payasos para inocentes animales, como el perro, gato, cerdo o
asno, no para el hombre. Nada es ni tiene sentido en una granja que no se atiende cada día,
en una débil nación quejumbrosa y apática, de cimientos de papel remendada con plástico,
que se cuartea al sol diario; cómo resiste el corral de las bestias las cornadas y patadas, y,
cómo se mantiene de pie el grillo cuando lo pisan los cerdos... ¿Fuerza? sí, se levanta ante
todo, a cantar las canciones tristes se dedica en las noches, y en la mañana sonríe
desvelado. Nada es ni tiene sentido en algo que nunca ha sido, sin embargo, nosotros,
estamos hechos con una visión que nos da anhelo, esperanza, y creemos que si nada es y
nada tiene sentido es porque no se ha hecho bien y volvemos a hacerlo y volvemos a
hacerlo y volvemos a hacerlo y...
-Sé, Staus. Claro está que no vemos igual, percibimos de distintos modos, discernimos
diferente, vemos, olemos, somos diferentes, y tú con tu ideología de seres iguales. Cada vez
tengo más dudas. Aunque a veces he pensado también cuestionándome si tiene algún
sentido este pensamiento que no puedo decir ¿y lo que no puedo pensar? Acaso no puedo
verme y tú ni nadie puede mostrarme a mí mismo.
Nuestros diálogos me angustian más. Será mejor que me vaya a donde sea que me lleve
esta ruta.
Staus quedó pasmado por mis palabras. Sin despedirme, seguí caminando y observaba a
las gentes que me rodeaban, en sus autos, en sus bicicletas, en sus pies, en sus tiendas, las
calles, las casas… No me identificaba con nada ni con nadie.

























Reconciliación
Ahora estoy en una etapa donde mi instinto animal carcome mi carne derrite mi grasa cerebral y
comienza a hervir mi sangre, a brotar hierba por todos lados como en el monte en mi piel, mi
salvajismo florece, cual naturaleza libre de yerros.
Ahí en la naturaleza en donde se regocija mi ser, rencontrado, libre como el venado, encuentro la
quietud en la profundidad de las raíces, cual árbol salvaje.
Cada vez que conozco más mi animalidad, y recuerdo aquel filósofo griego “animales racionales”,
cuando razono de todo lo que soy, de lo que no soy y de lo que pudiera ser, comienzan a llegar a mi
mente ideas de alas y sol, pero las cuestiones siempre siguen, no huyen de las nubes grises, no se
ocultan de la luz. ¿Dios? Pronunciarlo me lleva a querer preguntarme por él.
Puedo decir por experiencia que soy una especie bastante extraña. A veces como humano me creo
exclusivo de todo este especial sentimiento ¿somos la especie superior por naturaleza? a pesar de la
grandeza y enorgullecimiento que siento, a veces también creo que todo lo que somos ya está ahí
afuera y nosotros somos meros intérpretes, que dotamos de nombres y técnicas a lo que hay en
cuanto a la naturaleza ¿cómo pretendemos ser más que ella si todo cuanto hemos aprendido y
creado viene de su sabia? ¿arrogancia frente al árbol? si somos el mismo polvo, demonios y dioses,
pues eso es lo que nos hace fantásticos, el sentido de asombro, de comunión, de aceptación, re-
encuentro, superior a lo mediocre de pensarse superior, mas no mejores a otros seres de la
naturaleza, como es el cosmos en su conjunto, poderoso a lo individual, cada ser es parte de esa
fuerza y potencia que muchos ven sagrada, y cuando reconoce la grandeza de natura se ensancha de
orgullo, como mal interprete piensa que es él el más grande, pero qué sería de él sin la madre que lo
observa y le enseña pacientemente, con quién podría compararse aquel humanillo egocéntrico, esto
no quiere decir que dejemos de creer en nuestra fuerza individual y seamos sumisos a otro poder,
todo lo contrario, debemos creer en nuestra potencialidad hacedora única y colectiva al mismo
tiempo que descubrimos nuestras capacidades en el infinito universo y antes de subyugarnos,
explorar lo infinito del todo mientras tomamos el papel que nos corresponde hasta entender que
nosotros formamos parte del todo. Por mí creo en mí y a partir de ahí (de la naturaleza) creo en la
humanidad inmersos en ella, más allá de las malas experiencias conmigo y con otros seres, me
considero dichoso, puedo hacer tan solo con mi cuerpo movimientos impresionantes, la danza es lo
primero que viene a mi mente, ¿cómo puedo estirarme? Soy tan flexible, toco mis pies con las
manos, pongo mis brazos horizontalmente hacia atrás, de un salto llego a otro instante, y soy yo
mismo, mi cuerpo mismo, el que se levanta en brazos pies arriba, el que se impulsa y gira en el aire.
Ahora pienso en el deporte, que increíble fuerza adquiere el cuerpo, una resistencia a cualquier
virus. Soy tan veloz, como un venado entre el monte, y soy yo mismo, mi mente estratega que sabe
a dónde va, a dónde dirigir el golpe para conectar el objetivo, me desplazo ágil, suelto lo que me
ata, mis brazos son dos remos que arrastran agua o viento, mis piernas son dos aletas que levantan
polvo o espuma. ¡Sí, soy un apasionado! ¡Me apasiona vivir, vivir hasta el extremo más alejado del
centro, hasta tocar el borde, esa sombra, ese velo que oculta, lo insospechable en la vida, el oscuro
precipicio, vivir en el intercambio con la muerte, donde se juntan y ya no hay paso o si hay no hay
regreso o si hay regreso no es este instante de vida o éste es otro instante por siempre y en todas
partes! Y hablando de mente ¿cómo puedo pensar? Soy un ser pensante por sí mismo, quizá dios
sea un ser por sí mismo ¿Dios? Quizá la idea de dios no era como me habían dicho que tenía que ser
aquel ser, o aquella idea, aquel concepto acorralado. Sabía que no volvería a tener la idea que
antaño me amarró a una figura hueca. Y otras ideas de dios llegaban a mí, pensar en eso ya no era
viable, en ese momento se revelaba ante mí la vida ¿qué es la vida? Ahí me afirmaba a mí, yo, mi
cuerpo, mi mente, y aquella espiritualidad que sentí en la esencia oriental, y aquel ser que ya no
nombraré jamás con el concepto ambiguo que veinte años enfermó mi pensamiento, ser sin duda
incomprensible a la cuestión de la razón, ser que es y no es, ser que no tiene fin, pero es finito, lo
que hay y la nada, sin nombre, pero se manifiesta para poder entenderlo, se muestra como otros
seres, seres de estos mundos, de la vida en todas sus expresiones elementales, místicas, oníricas,
religiosas, naturalistas, científicas, artísticas…
Por un instante concebí la vida como el gran ser, pero ¿la Vida? “Y la Muerte también”, me
respondió un hombre nativo, con una voz ronca y queda, aunque me pareció familiar su timbre de
voz, apenas se entendía por su bajo tono. “Por eso lo representamos con imágenes del subconsciente
cósmico, lo tallamos en lugares donde dure para las generaciones futuras, hombres como tú, que se
preguntan y se preguntarán, de dónde vienen, la única respuesta es de un ser complejo y sencillo
que es el mismo ser del cosmos, más allá de nuestras capacidades de conocimiento, pero somos
capaces de saber quién es, nos habla constantemente o se calla para siempre, las voces llegan desde
lejos, resuenan en las piedras, vibran en el mar, se esparcen en el aire, los animales son atentos, las
plantas son las más receptoras por su capacidad de escucha, nosotros los nativos, hemos aprendido a
través de la naturaleza, a conocer y reconocer sobre nosotros mismos, aprendiendo de otros seres
similares, y del gran ser hecho de fluidas aguas, haciendo uso de los sentidos que poseemos desde
nacimiento, nuestra conciencia se encuentra en la raíz de nuestra existencia, la inteligencia es el
dote o la suma de estas dos, ya que gracias al intelecto hay discernimiento, hay comprensión, hay
aprendizaje, (¿aprendizaje?) uno no aprende, uno primero se enseña, luego aprende a enseñarse,
luego aprende, y uno termina por enseñar. Nuestra civilización le ha designado un nombre a nuestra
existencia: humanos; pues somos seres-humanos como todos los seres humanos que han vivido en
este mundo. La diferencia es nuestro conocimiento, nuestro entendimiento, nuestra experiencia,
nuestro modo de interpretar la vida, y ese modo que acabo de exponerte ha sido el que más fuerte
nos ha hecho, el que más tiempo nos ha mantenido, el que más dicha nos ha dado, el más grato,
acorde sano a nuestro espíritu, divinos por la imaginación. No niego las pesadeces que hemos
pasado como cultura, las catástrofes que nos han ocurrido, no niego que ha habido disputas e
inconformidades, pero nuestra unidad (dispersa) sigue floreciendo en los campos de la vida como la
yerba y el trigo ¿vida? Y la vida es esto y el devenir. ¿La muerte? Muerte no es vida, y es devenir
también, eterno devenir, sólo los muertos saben que es la muerte, sólo los que viven saben lo que es
la vida. Somos lo mismo, y los mismos, pero cada instante en cada uno es único y distinto. Nos
volvemos complemento y no estorbo como sucede con los hombres en las ciudades modernas.
Es una creencia. Es un pensamiento práctico, aprendizaje sufrido, tallado y pulido, aprender desde
abajo como el árbol. Solo así sabremos por qué se dice lo que se dice, ahí están las escrituras, solo
después de la experiencia fueron posibles. De la práctica a la teoría y no al contrario, así se forma el
conocimiento, y es ahí entonces donde se puede crear, tal creencia como la que hemos creado,
basada en el cosmos y el ser humano en el mundo.
Así hemos permanecido, creyendo, porque al final del día, cuando ya se ha ocultado el sol, cuando
ya las estrellas brillan en la oscura noche, nuestra energía que anduvo dispersa, vuelve a nosotros
para recuperar de nuevo el fuego azul, energía que regresamos al día siguiente. ¿El ser que nunca
termina? ¿Los ciclos? En cada movimiento queda un residuo cristalizado del cual interpretamos las
formas que se espejean nosotros para crear conocimiento. Ese conocimiento ha girado junto con los
ciclos hasta esculpir la cultura que hoy día tenemos, y ese conocimiento y esa cultura trascendental
es la más pura creencia. Creencia de nosotros en nosotros mismos como ser mismo, dotados de
especiales habilidades, creencia en lo que es nombrado como naturaleza, llena de vida y muerte, y
posibilidades, donde se oculta y brilla el ser en su conjunto, en su unión, el ser más denso como
nubes a punto de lluvia torrencial, lo que no tiene nombre, pero es visible, la dualidad única del
cosmos, lo que es y no es”.
Cuando regresé de mi abstracción me di cuenta que ya había llegado al punto más alto de la
montaña, o al menos eso parecía, no había pedazo de tierra que estuviera por encima de mis ojos, la
sierra se extendía al horizonte simulando infinidad de montañas, abajo estaba la ciudad cubierta de
una leche tibia que evaporaba una espuma blancuzca, abajo se alzaba el sol por el horizonte del
este, nadie estaba conmigo, excepto el espíritu reinventándose en silencios y cantares de insectos,
aves, y roces de piedra y madera, delicioso aroma a bosque. Yo era un ser más entre todos aquellos,
era uno entre ellos, la mezcla de mí y aquello me hizo reflexionar en la creación, en el instante, en
lo que somos y no somos ¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte?





















Creo que ya es tiempo que aceptemos nuestras diferencias, debemos poner un freno mundial a toda
la producción y el consumo, y dedicar a pensar todo un día, escribir, pintar, esculpir, platicar, hacer
cualquier cosa donde se plasme lo que se piensa de las diferencias, lo que sentimos, cada ritmo del
corazón, analizar lo que somos y, hacer una conclusión, creación, y enseguida mostrarla al mundo:
¿Existirá alguna diferencia de que todo el que plasmó expresando su pensamiento a modo y gusto
de cada uno, es un ser viviente?