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A 60 años, 26 de julio (1952/2012).

EVITA … COMO BANDERA A LA VICTORIA.


“Soy peronista por conciencia nacional, por procedencia popular, por convicción
personal y por apasionada solidaridad y gratitud a mi Pueblo (…)
Si el pueblo fuera feliz y la Patria grande, ser peronista sería un derecho. En
nuestros días, ser peronista es un deber. Por eso soy peronista.”
(discurso en la Plaza de Mayo, 17 de octubre de 1949).

“…y aunque deje en el camino jirones de mi vida, yo se que Uds. recogerán mi
nombre y lo llevarán como bandera a la victoria”.
(discurso en la Plaza de Mayo, 17 de octubre de 1951).

Siempre presente en el corazón de los trabajadores y el Pueblo,
“eterna vigía de la Revolución” como ella misma se nombraba, a
Evita se le está reconociendo cabalmente recién en estos últimos
años, su rol insustituible, junto al General Perón, y su xtraordinaria
influencia política y social en esa verdadera Revolución que ellos
condujeron, y que protagonizó la clase trabajadora nacional y la
gran mayoría del Pueblo argentino.

A manera de homenaje, y como un aporte a la formación y a la reflexión
política, abordamos algunas claves e hitos de su Historia:

1- Su rol político. Evita compartió con el General el liderazgo en la
fundación y organización del Movimiento Peronista, y la jerarquía de su rol
resulta insoslayable si se considera que tuvo a su cargo la conducción de dos
de las tres ramas que por entonces, en sus orígenes, tenía el Movimiento: es
decir, la rama femenina (el Partido Peronista Femenino -PPF-), y la sindical
(la Confederación General del Trabajo –CGT-). Ella protagonizó la etapa
decisiva de los tres momentos claves de la década peronista (1943-1955):

a) la primera etapa transcurrió entre el gobierno militar del 4 de junio
de 1943 y culminó el 17 de octubre de 1945;

b) la segunda, a partir de la victoria electoral del 24 de febrero de 1946
(de la cual ella participó activamente), y hasta su muerte el 26 de julio de
1952: esta es la etapa fundacional del Peronismo como identidad y como
organización política de los trabajadores y el Pueblo, se consolida el
Movimiento con sus tres ramas: el Partido Peronista (PP), la CGT, y el
Partido Peronista Femenino. En estos seis años, se construye el Estado
Justicialista, se produce la revolucionaria reforma constitucional de 1949,
y las mujeres, la mitad de la población, pueden elegir y ser elegidas, por
primera vez, a través del voto, en los comicios del 11 de noviembre de
1951. Este período incluye también un acontecimiento clave, el
multitudinario Cabildo Abierto del 22 de agosto de 1951, y la frustrada,
con su renunciamiento posterior (el día 31), candidatura a la
vicepresidencia de la Nación. “¡¡Evita con Perón, Evita con Perón!!”, fue la
consigna principal coreada por mas de un millón de militantes, durante
ese largo día. Y,

c) la tercera etapa, que abarca desde la muerte de Evita hasta el golpe
de Estado oligárquico-militar del 16 de setiembre de 1955, que se puede
caracterizar como de debilitamiento, desorganización y caída del gobierno
popular.

2- La última Plaza de Mayo. Tuvo que pelearse con todos para asistir al
que sería su último contacto directo con sus descamisados, la
conmemoración del 1º de Mayo de 1952. La Plaza colmada como en todas
las grandes celebraciones de esos días peronistas, y la multitud que la quiso
vicepresidenta en el Cabildo Abierto del 22 de agosto del año anterior, era
absolutamente conciente de que podría ser la última vez que vieran y
escucharan a su Abanderada. Tras una cerrada ovación se escuchó un
ensordecedor "Evita, Evita..." y por los parlantes resonó otra vez aquella voz
inconfundible, con su mensaje lúcido y contundente:

"Antes de terminar, compañeros, quiero darles un mensaje: que
estén alertas. El enemigo acecha. No perdona jamás que un
argentino, que un hombre de bien, el General Perón, esté
trabajando por el bienestar de su Pueblo y la grandeza de la Patria.
Los vendepatrias de adentro, que se venden por cuatro monedas,
están también, en acecho para dar el golpe en cualquier momento.
Pero nosotros somos el Pueblo, y yo sé que estando el Pueblo alerta
somos invencibles, porque somos la Patria misma”. Durante gran
parte del discurso el General la sostuvo de la cintura y al finalizarlo tenía 40
grados de fiebre. Pesaba 37 kilos. Seis días después, el 7 de mayo, cumplía
33 años.

3- Los últimos días. En todo el país se multiplicaron los altares y las
capillitas para rezar por su salud. La desolación y la tristeza se extendieron
por las barriadas populares, hasta que ocurrió lo temido. A las 21.36 hs. del
26 de julio, se informaba a través de la Cadena Nacional: "Cumple la
Subsecretaría de Informaciones de la Nación el penosísimo deber de informar
al pueblo de la República que a las 20.25 horas ha fallecido la señora Eva
Perón, Jefa Espiritual de la Nación".


4- Su ausencia física. “Seguiría el dolor inconsolable de unos y la
indignación silenciosa de otros por las sanciones recibidas por negarse a
llevar aquel luto obligatorio. Como se sabe la "vida" de Evita, no terminó con
su muerte. No sólo por la notable persistencia de la memoria sino porque su
cuerpo embalsamado fue secuestrado en el primer piso de la CGT por un
comando de la llamada "Revolución Libertadora". Tras un macabro recorrido
que incluyó casas particulares, la pantalla de un cine, casas operativas de los
servicios de inteligencia y la propia sede de la SIDE en Viamonte y Callao,
fue sacada del país y con la colaboración del Vaticano fue enterrada
clandestinamente en el cementerio de Milán bajo el nombre falso de María
Maggi de Magistris. Conciente o inconcientemente sus secuestradores la
habían llamado en latín, "maestra de maestras".
El asunto volvió a los primeros planos cuando en 1970, Montoneros
secuestró a Aramburu. En los interrogatorios se le preguntó insistentemente
por el destino del cadáver de Evita. En 1971, durante la presidencia de
Lanusse, como gesto de reconocimiento, se le devolvió el cuerpo a Perón. El
cuerpo fue exhumado el 1º de septiembre de 1971, llevado a España y
entregado en Puerta de Hierro. Perón regresó con Isabel y López Rega pero
sin los restos de Evita”(1).
Ya muerto el General, el cuerpo de Evita fue depositado junto al de Perón
en una cripta diseñada especialmente en la Quinta de Olivos para que el
público pudiera visitarla hasta siete meses exactos después del 24 de marzo
de 1976. En plena dictadura, tras largos conciliábulos entre los jerarcas de la
dictadura, que incluyeron la propuesta del Almirante Massera de arrojar,
según su costumbre, el cadáver al mar, se decidió acceder al pedido de las
hermanas de Eva y trasladar los restos a la bóveda de la familia Duarte en la
Recoleta. Consultado un alto jefe de la represión ilegal, "¿Por qué urgía más
a la Junta trasladar el cadáver de Evita que el de Perón?", la respuesta del
militar no se hizo esperar: "Tal vez porque a ella es a la única que siempre,
aún después de muerta, le tuvimos miedo"(2).

5- Su palabra. El pensamiento de Evita, sus ideas, sus análisis y sus
intervenciones en el rol de organizadora y conductora del Partido Peronista
Femenino y de la Fundación de Ayuda Social, como asimismo su
protagonismo decisivo en la relación del General Perón con los trabajadores y
el movimiento sindical, han quedado registrados en los audios de sus
discursos y en unos pocos pero fundamentales textos.
La palabra de Evita está presente en todos sus discursos, y en tres libros:
“La razón de mi vida” (Editorial Peuser, 1ra edición, 1951) fue dictado por
ella; “Historia del Peronismo”, es una recopilación textual de sus charlas
a las militantes del PPF, en la Escuela Superior Peronista, entre 1949 y 1951;
y “Mi mensaje” (Ediciones Futuro, 1994), que fue dictado desde su lecho de
enferma, entre fines de 1951 y hasta poco antes de su fallecimiento).

6- Mi mensaje. Este, su último libro, desaparecido durante 35 años, es sin
duda, el testamento político de Evita.
Durante muchos años hubo quienes afirmaban y quienes negaban su
existencia, era casi una leyenda, y aun los mas optimistas lo daban por
perdido o destruido, pero “el 20 de setiembre de 1987 la leyenda dio un

vuelco. En los avisos clasificados del diario La Nación se anunció el remate de
Mi Mensaje, de Eva Perón, como un original de 79 hojas con membrete,
iniciales al finalizar el texto de cada una, correcciones manuscritas a tinta y
lápiz. Inédito.
Días antes la firma de remates Posadas S.A. convocó a Fermín Chávez para
confirmar la autenticidad del ejemplar. El historiador no tiene dudas sobre la
autoría de Eva Perón. Su trabajo le dio la oportunidad de rastrear la peripecia
del libro” (3) “Se despejarían así las pocas dudas que quedaban sobre la
autoría de este texto radicalizado y encendido que — de no haber estado
desaparecido durante 35 años — le hubiera restado una buena dosis de
especulación política a la consigna setentista: si Evita viviera sería
montonera".(4)

El texto es breve, tiene 30 capítulos muy cortos (entre otros, Los enemigos
del pueblo, El hambre y los intereses, Las jerarquías eclesiales, Los
ambiciosos). Transcribimos algunos párrafos:

"Me rebelo indignada con todo el veneno de mi odio, o con todo el
Incendio de mi amor —no lo sé todavía—, en contra del privilegio que
constituyen todavía los altos círculos de las fuerzas armadas y clericales
(...) Es necesario que los pueblos destruyan los altos círculos de sus
fuerzas militares gobernando a las naciones. ¿Cómo? Abriendo al
pueblo sus cuadros dirigentes. Los ejércitos deben ser del pueblo y
servirlo." (Mi Mensaje, capítulo 14).

"Cuando todos sean trabajadores, cuando todos vivan del propio trabajo
y no del trabajo ajeno, seremos todos más buenos, más hermanos, y la
oligarquía será un recuerdo amargo y doloroso para la humanidad. Pero
mientras tanto, lo fundamental es que los hombres del pueblo, los de la
clase que trabaja, no se entreguen a la raza oligarca de los explotadores.
Todo explotador es enemigo del pueblo ¡La justicia exige que sea
derrotado!." (Mi Mensaje, palabras finales).

7- Su vigencia y la actual reivindicación histórica. Evita fue, es y será
fuego sagrado y una bandera revolucionaria en nuestra Patria Grande, y en el
mundo.
Su compromiso sin límites, su carisma y sobre todo su liderazgo y su
extraordinario poder fueron fundamentales para hacer realidad la Revolución
Peronista en la mitad del siglo pasado. La Nueva Argentina había dejado atrás al
país oligárquico.
“Contra ese poder innovador y disruptivo construido por Evita con el
imprescindible aval de Perón, fue que se alzaron las voces de sus enemigos
mas peligrosos” (5). Enemigos que no solo alzaron sus voces, también pusieron
en juego todos sus recursos materiales (económicos, financieros, y sus fuerzas
armadas) para vencerla.
Pero, a pesar de algunas brutales y dolorosas derrotas, como las del 55 y del 76,
no pudieron con su memoria y con su presencia, y ya nada volvería a ser como
antes.
Con ella, y con Perón, las mujeres y los trabajadores irrumpieron para siempre,
de lleno, en la política nacional, con un protagonismo irreversible.
Y, a pesar de todo, tal como dice nuestra consigna: “…a pesar de las bombas,
de los fusilamientos, los compañeros muertos, los desaparecidos ¡¿qué pasó?!
¡No nos han vencido!”. Tanto es así, que a pesar de todos los dolores, y de las
tremendas pérdidas, con fuerza y con alegría, en estos años, varias
generaciones de militantes, los hijos y los nietos políticos de Perón y Evita,
conducidos por Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, junto a
millones de argentinas y argentinos y entre millones de compañeras y
compañeros trabajadoras y trabajadores, paso a paso, con esfuerzo y a pesar de
muchas dificultades, estamos construyendo la Nueva Argentina del siglo XXI.
Lo estamos haciendo, con su ejemplo en los corazones, con su guía en la
militancia cotidiana, nombrándola a diario, y llevando siempre su nombre,
EVITA, COMO BANDERA A LA VICTORIA.


La Plata, 19 de julio de 2012.-
Néstor Lafleur (especial para VXM. nº3)


Notas:

(1) Felipe Pigna, http://edant.clarin.com/suplementos/zona/2008/08/03/z-
01729116.htm
(2) María Seoane y Silvana Boschi, El último viajen de Evita, Clarín, 30 de julio, 1995.
(3) Liliana Moreno, http://old.clarin.com/suplementos/zona/2000/12/10/z-00615.htm
(4) Liliana Moreno, http://old.clarin.com/suplementos/zona/2000/12/10/z-00615.htm
(5) Felipe Pigna, Evita, Jirones de su vida. Editorial Planeta, 2012.

Bibliografía consultada:

1- Eva Perón, “La razón de mi vida”, “Historia del Peronismo”, “Discursos
completos”, “ Mi mensaje”.
2- Fermín Chavez, “Eva Perón en la historia”. Editorial Oriente, 1986.
“Eva Perón sin mitos”. Editorial Fraterna, 1990.
3- Norberto Galasso, “La compañera Evita”. Editorial Colihue.
1ra. edición, julio 2012.
4- Felipe Pigna, “Evita, Jirones de su vida” Editorial Planeta.
1ra. edición, junio2012.
5- Carolina Barry, “Evita capitana. El Partido Peronista Femenino 1949-1955”
Edit. Univ. Nac. de Tres de Febrero (1ra ed., abril 2009).
6- Otelo Borroni y Roberto Vacca, “La vida de Eva Perón, testimonios para su
historia”. Editorial Galerna.1970.
7- Cuaderno de Crisis nº 7 - Eva Perón (1974).