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CASO BULACIO **********************************************************
Walter David Bulacio (1974 – Buenos Aires, 26 de abril de 1991) fue un joven argentino, cuya
muerte a manos de agentes de la Policía Federal Argentina se convirtió en un caso emblemático
contra la brutalidad policial, llegando a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Bulacio se encontraba entre la concurrencia del recital que la banda de rock Patricio Rey y sus
Redonditos de Ricota ofrecía el 19 de abril de ese año en el Estadio Obras Sanitarias de Buenos
Aires. Una razzia del personal de la Seccional 35ª, a la sazón a cargo del comisario Miguel Angel
Espósito, lo detuvo a efectos de averiguación de antecedentes. Aunque la Ley de Patronato de
Menores prohíbe la detención de menores sin intervención del juez competente, Bulacio fue
retenido en la comisaría; saldría de allí a la mañana siguiente, rumbo al Hospital Pirovano. Le fue
diagnosticado traumatismo craneano, y dijo al médico que lo atendió haber sido golpeado por la
policía. Murió cinco días más tarde, tras haber sido trasladado a otro nosocomio; la autopsia
encontró huellas inequívocas de golpe con objetos contundentes en miembros, torso y cabeza.
La causa penal en Argentina
La causa penal atravesó varios juzgados, tanto de Menores como de fuero penal, hasta ser
unificada por orden de la Cámara de Apelaciones. Espósito fue procesado por privación ilegal de la
libertad, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público. En marzo de
1992 fue enviado a prisión preventiva por el primero de estos cargos, una decisión luego revocada
por el tribunal de alzada, que justificó su actuación afirmando que la suya era "una práctica policial
habitualmente vigente", aunque inconstitucional. Espósito fue sobreseído y su prisión revocada;
tras la elevación de la querella, finalmente la Corte Suprema revocó el sobreseimiento y el 5 de
abril de 1994 trasladó el expediente a otro juzgado. La causa atravesaría otras dificultades; desde
1996 se encontró en manos del Juzgado de Sentencia "W", que dictó la prisión preventiva de
Espósito, al que se concedió sin embargo la excarcelación. La Comisión Interamericana de
Derechos Humanos ordenó al Estado argentino proseguir la investigación. El 22 de noviembre de
2002 la causa se cerró por prescripción del delito, tras once años de juicio sin resolución alguna.
En diciembre de 2004 la Corte Suprema dictaminó la reapertura del caso, pero las investigaciones
no avanzaron.

La CIDH lleva el caso a la CorteIDH
Ante la falta de cumplimiento por parte del Estado argentino de aspectos significativos de sus
recomendaciones, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos presentó la demanda de
este caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en San José de Costa
Rica, el 24 de enero de 2001. El informe de la CIDh indica: "El 24 de enero de 2001, la CIDH
sometió el caso Walter David Bulacio a la Corte Interamericana pues el mismo involucra, inter alia,
la vulneración de derechos a la libertad e integridad personal, a la vida, a las garantías judiciales, a
la protección judicial, y los derechos de los niños, consagrados en los artículos 4, 5, 7, 8, 25 y 19
de la Convención Americana, por actos y omisiones de la República Argentina. Dicha demanda se
refiere a los hechos acaecidos el 19 de abril de 1991, cuando Walter David Bulacio fue detenido
por la Policía Federal argentina en el marco de un operativo policial cuando pretendía asistir a un
concierto de música rock y, producto de las condiciones de detención y las torturas recibidas en el
mismo cuerpo policial, falleció el 26 de abril siguiente"

El 3 de marzo de 2003, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, los representantes de

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Walter Bulacio y de sus familiares y el Estado de la República Argentina presentaron a la Corte
Interamericana de Derechos Humanos un acuerdo de solución amistosa y solicitaron a la Corte su
pronunciamiento en la materia. La cláusula primera del referido acuerdo establece que a través de
un acuerdo celebrado con fecha 26 de febrero de 2003 se “ha puesto fin a la controversia”. El 6 de
marzo de 2003 la Corte escuchó en audiencia pública una interpretación del acuerdo de solución
amistosa suscrito por las partes y emitió una Resolución, en la cual resolvió continuar la audiencia
pública del caso en lo que se refiere a las reparaciones.
Sentencia de la Corte Interamericana
El 18 de septiembre de 2003, la Corte emitió Sentencia sobre el fondo y las reparaciones en el
presente caso, en la cual, por unanimidad decidió admitir el reconocimiento de responsabilidad
internacional efectuado por el Estado y aprobar el acuerdo.

Además, la Corte Interamericana ordenó que:

- el Estado debe proseguir y concluir la investigación del conjunto de los hechos de este caso y
sancionar a los responsables de los mismos; que los familiares de la víctima deberán tener pleno
acceso y capacidad de actuar, en todas las etapas e instancias de dichas investigaciones, de
conformidad con la ley interna y las normas de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos; y que los resultados de las investigaciones deberán ser públicamente divulgados

- el Estado debe garantizar que no se repitan hechos como los del presente caso, adoptando las
medidas legislativas y de cualquier otra índole que sean necesarias para adecuar el ordenamiento
jurídico interno a las normas internacionales de derechos humanos, y darles plena efectividad,

- el Estado debe pagar la cantidad total de US$124.000,00 o su equivalente en moneda argentina,
por concepto de indemnización del daño material, US$210.000,00 o su equivalente en moneda
argentina, por concepto de indemnización del daño inmaterial y US$40.000,00 o su equivalente en
moneda argentina, por concepto de costas y gastos, en un plazo de seis meses contado a partir de
la notificación de la sentencia y deberá pagar mora si hay retraso.
Resumen fallo Barrios Altos - Perú. *******************************************

Hechos probados.
El 3 de noviembre de 1991, aproximadamente a las 22:30 horas, seis individuos fuertemente
armados irrumpieron en el inmueble ubicado en el Jirón Huanta nº 840, Barrios Altos, Lima, cuando
se estaba realizando una pollada. Los atacantes (con sus rostros encubiertos con pasamontañas)
llegaron al sitio en dos vehículos, los cuales portaban luces y sirenas policiales, que fueron
apagadas al llegar al lugar de los hechos. Obligaron a las personas a tirarse al suelo y les
dispararon indiscriminadamente por un período aproximado de dos minutos, matando a 15
personas e hiriendo gravemente a otras cuatro, quedando una de estas últimas, permanentemente
incapacitada. Luego de ello, los atacantes huyeron. Los autores de ello fueron un grupo del Ejército
denominado Grupo Colina, escuadrón de eliminación antisubversivo. Se dijo que las víctimas eran
miembros de Sendero Luminoso. Recién se inició una investigación en el año de 1995. Pese a que
el proceso se había iniciado en sede civil, el fuero militar reclamaba competencia, pero antes de
que ello fuese resuelto, se sancionó una ley de amnistía contra cualquier implicado en violación de
derechos humanos en la lucha antisubversiva, saliendo libres los que autores materiales que

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estaban detenidos y siendo investigados. Una juez quiso seguir con el proceso, declarando
inaplicable esta ley, pero por móviles políticos fue alejada del caso.

Fundamentos.
Allanamiento.El allanamiento del Estado peruano, a entender de la Corte, constituyó una
contribución positiva al desarrollo de este proceso y a la vigencia de los principios que inspiran la
Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Incompatibilidad de leyes de amnistía con la Convención
Son inadmisibles las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y el
establecimiento de excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la investigación y
sanción de los responsables de las violaciones graves de los derechos humanos tales como la
tortura, las ejecuciones sumarias, extralegales o arbitrarias y las desapariciones forzadas, todas
ellas prohibidas por contravenir derechos inderogables reconocidos por el Derecho Internacional
de los Derechos Humanos.
Derecho a la verdad y garantías judiciales en el Estado de Derecho.
Es incuestionable que se impidió a las víctimas sobrevivientes, sus familiares y a los familiares de
las víctimas que fallecieron, conocer la verdad acerca de los hechos ocurridos en Barrios Altos.
Pese a lo anterior, en las circunstancias del presente caso, el derecho a la verdad se encuentra
subsumido en el derecho de la víctima o sus familiares a obtener de los órganos competentes del
Estado el esclarecimiento de los hechos violatorios y las responsabilidades correspondientes, a
través de la investigación y el juzgamiento exigidas.
Puntos Resolutivos.
Se admite el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado por los
derechos a la vida (artículo 4), a la integridad (artículo 5). a las garantías judiciales y a la protección
judicial (artículos 8 y 25). Además, se declara que las leyes de amnistía Nº 26479 y Nº 26492 son
incompatibles con la Convención Americana sobre Derechos Humanos y, en consecuencia,
carecen de efectos jurídicos, y por lo tanto, el Estado del Perú debe investigar los hechos para
determinar las personas responsables de las violaciones de los derechos humanos a los que se ha
hecho referencia en esta Sentencia, así como divulgar públicamente los resultados de
dicha investigación y sancionar a los responsables, así como disponer las reparaciones que
correspondan.

Reparaciones.1. Se debe pagar US$175.000,00 a cada una de las víctimas sobrevivientes,
US$175.000,00 a los beneficiarios de las reparaciones relacionadas con cada una de las víctimas
fallecidas y US$250.000,00 a los beneficiarios de las reparaciones relacionadas con la víctima
fallecida Máximo León León.

2. El Estado del Perú debe otorgar a los beneficiarios de las reparaciones los gastos de servicios
de salud (en las áreas de atención deconsulta externa, procedimientos de ayuda
diagnóstica, medicamentos, atención especializada, procedimientos diagnósticos, hospitalización,

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intervenciones quirúrgicas, partos, rehabilitación traumatológica y salud mental) y de educación (a
través de becas, materiales y uniformes).

3. Como reparación no pecuniaria, se debe crear la figura penal del delito de ejecuciones
extrajudiciales, suscribir la Convención Internacional sobre Imprescriptibilidad de Crímenes de Lesa
Humanidad, publicar la sentencia en el diario oficial El Peruano, y erigir un monumento recordatorio
y buscar a los familiares no ubicados.

Interpretación de la Sentencia.
Se pide explicación respecto a los efectos de la sentencia, y se señala que la promulgación de una
ley manifiestamente contraria a las obligaciones asumidas por un Estado parte en la Convención
constituye per se una violación de ésta y genera responsabilidad internacional del Estado. En
consecuencia, la Corte considera que, dada la naturaleza de la violación constituida por las leyes
de amnistía No. 26479 y No. 26492, lo resuelto en la sentencia de fondo en el caso Barrios Altos
tiene efectos generales.

GIROLDI HORACIO CSJN 07/04/1995 //******************************************
El Tribunal Oral en lo Criminal Nº 6 de la Cap. Fed. condenó a Horacio David Giroldi a la pena de
un mes de prisión en suspenso, como autor penalmente responsable del delito de robo simple en
grado de tentativa. La defensora oficial interpuso recurso de casación. El fondo del litigio radicó en
la inconstitucionalidad del límite impuesto por el Art. 459, inc. 2, del Código Procesal Penal de la
Nación, por contrariar lo dispuesto en el Art. 8, inc. 2, ap. h) de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, que otorga a toda persona inculpada de un delito el derecho “de recurrir
el fallo ante juez o tribunal superior”. La Cámara Nacional de Casación Penal, Sala I, rechazó el
planteo de inconstitucionalidad y dio origen a la queja ante la CSJN, la que declaró admisible el
recurso.

Fundamentos

El a quo sostuvo que “por virtud de los límites objetivos fijados en los Arts. 458 a 462 del Código
Procesal Penal no hay posibilidad de recurso de casación ni inconstitucionalidad… y la causa ha
fenecido en instancia única, por lo que su sentencia es final y contra ella cabe el recurso
extraordinario de apelación”
La Corte expresó que ante la reforma constitucional de 1994 que ha conferido
jerarquía constitucional a varios acuerdos internacionales (Art. 75, inc. 22, parr. 2), corresponde
determinar si dentro del ordenamiento procesal penal existen el órgano y los procedimientos para
dar adecuada satisfacción a la garantía constitucional en cuestión.
Puede sostenerse que en la hipótesis de autos, el recurso extraordinario no constituye un remedio
eficaz para la salvaguarda de la garantía de la doble instancia que debe observarse dentro del
marco del proceso penal como garantía mínima para toda persona inculpada de un delito
La Cámara de Casación Penal ha sido creada, precisamente, para conocer, por vía de los recursos
de casación e inconstitucionalidad – y aun de revisión – de las sentencias que dicten, sobre los

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puntos que hacen a su competencia, tanto los tribunales orales en lo criminal como los juzgados en
lo correccional.
“Que lo expuesto determina que la forma más adecuada para asegurar la garantía de la doble
instancia en materia penal prevista en la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Art. 8,
inc. 2, ap. h), es declarar la invalidez constitucional de la limitación establecida en el Art. 459, inc. 2
del Código Procesal Penal de la Nación, en cuanto veda la admisibilidad del recurso de casación
contra las sentencias de los tribunales en lo criminal en razón del monto de la pena”
La jerarquía constitucional de la Convención ha sido establecida por voluntad expresa del
constituyente.
“Que, en consecuencia, a esta Corte, como órgano supremo de uno de los poderes del Gobierno
Federal, le corresponde – en la medida de su jurisdicción – aplicar los tratados internacionales que
el país esta vinculado en los términos anteriormente expuestos, ya que de lo contrario podría
implicar responsabilidad de la Nación frente a la comunidad internacional. En tal sentido, la corte
Interamericana precisó el alcance del Art. 1 de la Convención, en cuanto los Estados parte deben
no solamente “respetar los derechos y libertades reconocidos en ella”, sino además “garantizar su
libre y pleno ejercicio a toda persona sujeta a su jurisdicción”. Según dicha Corte, “garantizar”
implica el deber del Estado de tomar todas las medidas necesarias para remover los obstáculos
que puedan existir para que los individuos puedan disfrutar de los derechos que la convención
reconoce. Por consiguiente, la tolerancia del Estado a circunstancias o condiciones que impidan a
los individuos acceder a los recursos internos adecuados para proteger sus derechos, constituye
una violación del Art. 1.1 de la Convención (opinión consultiva Nº 11/90 del 10/8/90 – “excepciones
al agotamiento de los recursos internos” – párr. 34). Garantizar comprende, asimismo, “el deber de
los Estados parte de organizar todo el aparato gubernamental y, en general, todas las estructuras a
través de las cuales se manifiesta el ejercicio del poder público, de manera tal que sean capaces
de asegurar jurídicamente el libre y pleno ejercicio de los derechos humanos” (id., parágrafo 23).”
Por todo esto se declara procedente la queja y el recurso extraordinario y se deja sin efecto el
pronunciamiento apelado.

Caso Nicaragua contra Estados Unidos
El Caso Nicaragua contra Estados Unidos, fue un caso llevado ante la Corte Internacional de
Justicia en el cual el gobiernonicaragüense acusó a Estados Unidos por violaciones al derecho
internacional al apoyar a la oposición armada (los contras) en su guerra en contra dicho gobierno y
por minar los puertos del país. El nombre del caso Actividades militares y paramilitares en y contra
el Gobierno de Nicaragua (Nicaragua c. Estados Unidos).
La Corte dictaminó en favor de Nicaragua, pero los Estados Unidos se negaron a respetar la
decisión de la Corte, argumentando que ésta no tenía jurisdicción sobre el caso. Después de la
decisión de la Corte los Estados Unidos retiraron su declaración de aceptar la jurisdicción
obligatoria de la Corte.
Total de daños[editar]
En 1989 el costo de los daños económicos causados por la guerra civil en Nicaragua causo las
siguientes perdidas:

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Perdidas 17.000 millones de dólares, en concepto de destrucción de infraestructura (puentes,
torres de transmisión de electricidad, represas, centros de salud, de educacióny
producción agrícola, etc.) y sus consecuencias económicas.
El fallo de la Corte Internacional de Justicia no alcanzó a determinar la cuantía de la indemnización
de que sería acreedora Nicaragua, dejando establecido que si las partes no alcanzaban acuerdos
al respecto la Corte misma determinaría el monto correspondiente.
38.000 víctimas fatales de la guerra contrarrevolucionaria promovida por los Estados Unidos.
Demanda presentada por Nicaragua[editar]
El 9 de abril de 1984, el gobierno de Nicaragua solicitó abrir proceso judicial contra Estados Unidos
por actividades violatorias del derecho internacional en su contra. La solicitud además pide a la
Corte dictar medidas provisionales de protección, específicamente, que la Corte ordene el cese
inmediato de todo apoyo de Estados Unidos a la contra.
La petición fundamental de Nicaragua es que la Corte declare ilegales todas las actividades
encubiertas patrocinadas por el gobierno de los Estados Unidos para contribuir al derrocamiento
del gobierno nicaragüense.
Destacan el ataque perpetrado por unos 6.000 "contras" en territorio nicaragüense en marzo de
1984, el minado de los principales puertos de Nicaragua con el objetivo de aislar económicamente
al país y donde resultaron dañados buques de
propiedad holandesa, panameña, soviética, japonesa y británica. Esto además del abierto esfuerzo
de la administración Reagan para obtener 21 millones de dólares para apoyar las actividades de
los contras.
Las alegaciones de los sandinistas son que todas estas actividades violan el derecho internacional
y las cartas de la ONU y la OEA, en particular los principios de: I) no recurrir a la fuerza o a la
amenaza de la fuerza en las relaciones con otros Estados, II) no violar la soberanía, la integridad
territorial o la independencia política de cualquier otro Estado y III) no violar la libertad de los mares
o impedir el comercio marítimo pacífico.
Respuesta de los EE. UU.[editar]
Los Estados Unidos rehusaron participar en la fase de evaluación de los méritos del caso, sin
embargo la Corte decidió que la negativa de los Estados Unidos no le impedía tomar una decisión.
La Corte también rechazó la defensa de los Estados Unidos argumentando que sus acciones
constituían defensa propia colectiva.
Los Estados Unidos arguyeron que la Corte no tenía jurisdicción. La embajadora estadounidense
ante las Naciones Unidas, Jeane Kirkpatrick, desdeñó a la Corte como un «cuerpo medio legal,
medio jurídico (y) medio político que las naciones a veces aceptan y a veces no y mencionó que la
Liga Premier era mejor». La Corte cuestionó tales alegaciones, aunque entre los jueces mismos
una parte significativa del debate se centró en la jurisdicción y los poderes de la Corte.
El 3 de noviembre de 1986 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una
resolución1 para presionar a los Estados Unidos a pagar la multa. Únicamente El Salvador eIsrael,
cuyos gobiernos son fuertes aliados de los Estados Unidos, votaron a favor de dicho país.

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Por el momento, Estados Unidos sigue sin pagar la multa en cuestión. 2
La Sentencia[editar]
El 27 de junio de 1986 la Corte falló que:
Al declarar en la controversia incoada ante la Corte, mediante la solicitud presentada por la
República de Nicaragua, el día 9 de abril del año 1984, se requiere que la Corte aplique la
"Reserva del Tratado Multilateral" contenida en la Declaración de Aceptación de la jurisdicción por
el gobierno de los Estados Unidos de América, depositada el día 26 de agosto de 1946.
Rechaza la justificación de autodefensa colectiva sostenida por los Estados Unidos de América en
relación con las actividades militares y paramilitares en y contra Nicaragua.
Los Estados Unidos de América, al entrenar, armar, equipar, financiar y abastecer a las fuerzas de
la contra o de otra manera alentar, apoyar y ayudar en la ejecución de actividades militares y
paramilitares en y contra Nicaragua, ha actuado, contra la República de Nicaragua, en violación de
su obligación según el derecho internacional consuetudinario de no intervenir en los asuntos de
otro Estado.
Los Estados Unidos de América, mediante ciertos ataques contra territorio nicaragüense en 1983-
1984, específicamente los ataques contra Puerto Sandino el 13 de septiembre y el 14 de
octubre de 1983, el ataque contra Corinto el día 10 de octubre de 1983, el ataque contra la base
naval de Potosí los días 4 y 5 de enero de 1984, el ataque a San Juan del Sur el 7 de marzo de
1984; ataques contra lanchas patrulleras en Puerto Sandino los días 28 y 30 de marzo de 1984 y el
ataque contra San Juan del Norte el 9 de abril de 1984; además de los actos de intervención a los
que se refiere el párrafo [№ 3] que incluye el uso de la fuerza, ha actuado, contra la República de
Nicaragua, en violación de su obligación según el derecho internacional consuetudinario de no usar
la fuerza contra otro Estado.
Los Estados Unidos de América, al dirigir o autorizar sobrevuelos del territorio nicaragüense y al
cometer actos imputables a los Estados Unidos a los que se refiere el párrafo [№ 4], ha actuado,
contra la República de Nicaragua, en violación de su obligación según el derecho internacional
consuetudinario de no violar la soberanía de otro Estado.
Al colocar minas en las aguas internas o territoriales de la República de Nicaragua durante los
primeros meses del año 1984, los Estados Unidos de América han actuado, contra la República de
Nicaragua, en violación de sus obligaciones según el derecho internacional consuetudinario de no
usar la fuerza contra otro Estado, de no intervenir en sus asuntos, de no violar su soberanía y de
no interrumpir el comercio marítimo pacífico.
Por los actos a que se refiere el párrafo [№ 6], los Estados Unidos de América han actuado, contra
la República de Nicaragua, en violación de sus obligaciones de acuerdo con el artículo XIX del
Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre los Estados Unidos de América y la República
de Nicaragua, suscrito en Managua el día21 de enero de 1956.
Los Estados Unidos de América, al no dar a conocer la existencia y lugar de las minas por ellos
colocadas a que se refiere el párrafo [№ 6], ha actuado en violación de sus obligaciones de
acuerdo con el derecho internacional consuetudinario a este respecto.

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Los Estados Unidos de América, al elaborar en 1983 un manual titulado "Operaciones Psicológicas
en Guerra de Guerrillas" y difundir el mismo entre las fuerzas de la contra, han alentado la
ejecución por ellos de actos contrarios a los principios generales del derecho humanitario, pero no
encuentra base para concluir que cualquiera de tales actos que puedan haber sido cometidos son
imputables a los Estados Unidos de América como actos de los Estados Unidos de América.
Los Estados Unidos de América, por los ataques contra territorio nicaragüense referidos en el
párrafo [№ 4], y por declarar un embargo general sobre el comercio con Nicaragua el 1 de mayo de
1985, ha cometido actos calculados para privar de su objeto y propósito el Tratado de Amistad,
Comercio y Navegación entre las Partes, suscrito en Managua el día 21 de enero de 1956.
Los Estados Unidos de América, por los ataques contra territorio nicaragüense referidos en el
párrafo [№ 4], y por declarar un embargo general sobre el comercio con Nicaragua el 1 de mayo de
1985, ha actuado en violación de sus obligaciones de acuerdo con el artículo XIX del Tratado de
Amistad, Comercio y Navegación entre las Partes, suscrito en Managua el día 21 de enero de
1956.
Los Estados Unidos de América están en la obligación inmediata de cesar y de abstenerse de
todos aquellos actos que puedan constituir violaciones a las obligaciones jurídicas indicadas.
Los Estados Unidos de América están en la obligación indemnizar a la República de Nicaragua por
todos los daños causados a Nicaragua por lasviolaciones de las obligaciones de conformidad con
el Derecho Internacional anteriormente indicadas.
Los Estados Unidos de América están en la obligación de indemnizar a la República de Nicaragua
por todos los daños causados a Nicaragua al violar el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación
entre las Partes, suscrito en Managua el día 21 de enero de 1956.
La forma y monto de tales indemnizaciones, de no llegarse a ningún acuerdo entre las Partes, será
resuelto por la Corte, y reserva para este propósito el procedimiento subsiguiente en el asunto.
Recuerda a las dos Partes su obligación de buscar una solución a sus controversias por medios
pacíficos de conformidad con el derecho internacional.
Clarificación legal[editar]
La sentencia aclaró en diversas formas asuntos relacionados con la prohibición del uso de la
fuerza y el derecho a la autodefensa (artículos 2(4) y 51 de la Carta de las Naciones Unidas,
ambos considerados derecho internacional consuetudinario). Armar y entrenar a la contra fueron
considerados en violación a los principios de no intervención y prohibición del uso de la fuerza, del
mismo modo que colocar minas en las aguas territoriales de Nicaragua. Las relaciones de
Nicaragua con la oposición armada en El Salvador, aunque podría ser considerado una violación
con el principio de no intervención y la prohibición del uso de la fuerza, no constituía "un ataque
armado" como lo expresa el artículo 51 justificando el derecho a la defensa propia. La Corte
también consideró el argumento de los Estados Unidos de estar actuando en autodefensa colectiva
de El Salvador, y encontró que las condiciones para ello no fueron alcanzadas, ya que El Salvador
nunca solicitó la asistencia de los Estados Unidos con motivo de autodefensa.


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Caso de los Ensayos Nucleares /////////////////////
Partes: Australia c/Francia, 1974
Nota. Desde 1966 a 1972 Francia realizó pruebas nucleares en la atmósfera en sus territorios
situados en el Pacífico Sur, principalmente en el atolón de Mururoa, perteneciente a la polinesia
francesa. Mientras se realizaban las pruebas nucleares, Francia estableció "zonas prohibidas" a las
aeronaves y "zonas peligrosas" para la navegación aérea y marítima, con el fin que los aviones y
buques no se aproximaran al lugar donde se realizaban los experimentos.
Los estudios técnicos han demostrado que las pruebas nucleares realizadas en la atmósfera
esparcen y liberan por todo el mundo cantidades variables y mesurables de sustancias
radioactivas. Australia, cuyo territorio continental se encuentra a unos seis mil Km., de donde se
realizaban las pruebas nucleares francesas consideró que eran la causa de la presencia de
materias radioactivas en territorio australiano. Lo mismo hizo Nueva Zelanda que se encuentra a
una considerable distancia del lugar. Francia sostuvo que los elementos radioactivos resultado de
sus experimentos eran mínimos y no constituían ningún peligro para los habitantes de Australia y
Nueva Zelanda. Sin embargo, estos dos Estados considerando que las pruebas nucleares
realizadas por Francia eran contrarias al Derecho Internacional, presentaron en 1973 sendas
demandas contra Francia ante el Tribunal Internacional de Justicia. Aunque Francia no compareció
ante el Tribunal, éste dictó dos sentencias sobre estos asuntos el 20-12-74. Ambas sentencias, con
las variantes específicas derivadas de la diversidad de los demandantes, tienen la misma
motivación y llegan al mismo fallo.
Se producen declaraciones autorizadas en nombre del Gobierno francés referentes a sus
intenciones respecto a sus futuros experimentos nucleares en el Pacífico Sur. Dichas
declaraciones son sometidas a la consideración de la Corte.
8-6-74, poco antes del inicio de las pruebas programadas para 1974:
"El Journal Officiel de 8-6-74 publica el decreto por el que vuelven a ponerse en vigor las medidas
de seguridad de la zona de experimentación nuclear en el Pacífico Sur. La Presidencia de la
República precisa con este motivo, que en atención al estadio alcanzado en el cumplimiento de su
programa de defensa en medios nucleares, Francia estará en condiciones de pasar a la fase de
explosiones subterráneas tan pronto como haya concluido la serie de experimentos previstos para
este verano".
El Attorney-General de Nueva Zelanda indicó que el 10-6-74 la embajada de Francia en Wellington
había dirigido al Ministerio de Asuntos Exteriores de Nueva Zelanda una nota de la que leyó la
siguiente:
"Francia, en atención al estadio alcanzado en el cumplimiento de su programa de defensa en
medios nucleares, estará en condiciones de pasar a la fase de explosiones subterráneas tan
pronto como haya concluido la serie de experimentos prevista para este verano. De este modo, las
pruebas atmosféricas que se efectuarán serán normalmente las últimas de este tipo".
La declaración del Presidente de la República de 25-7-74:
"Sobre el tema de las pruebas nucleares, ustedes conocen que el Primer Ministro se pronunció
públicamente en la Asamblea Nacional en su discurso de presentación del programa del Gobierno.
Señaló que los experimentos nucleares franceses proseguirían. Yo mismo puntualicé que ésta
sería la última serie de experimentos atmosféricos y, por lo tanto, los miembros del Gobierno
estaban plenamente informados de nuestras intenciones al respecto…"
Se producen tres declaraciones más siendo la última la del 11-10-74, todas ellas con el mismo
contenido es decir con la intención de no continuar con los experimentos atmosféricos.(…)
SENTENCIA:
LOUIS HENKIN
Es lamentable que el Gobierno francés haya desistido de aparecer con la finalidad de aportar sus

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argumentos en las materias que surgen en la primera fase de los procedimientos, la Corte así no
ha podido tener la asistencia de tales argumentaciones o de cualquier evidencia alegada para
susentarlos. La Corte sin embargo tiene que proceder y alcanzar una conclusión, y al hacerlo no
sólo tiene que tener en cuenta la evidencia presentada ante ella cuyos argumentos presentados
por la Demandante sino también toda la documentación y otra evidencia que pueda ser relevante.
Debe sobre esta base cerciorarse primero que no existe ningún impedimento para el ejercicio de
su función judicial, y segundo, que no existe tal impedimento, y que la Demanda está bien fundada
de hecho y de derecho.
El presente caso se refiere a una disputa entre el Gobierno de Australia y el Gobierno Francés
concerniente al mantenimiento de las pruebas nucleares atmosféricas, por el gobierno antes
mencionado en el Océano Pacífico Sur. Como en la presente fase de los procedimientos la Corte
sólo tiene que tratar cuestiones preliminares. Es apropiado resaltar que este acercamiento a una
fase de este tipo debe ser, como se ha expresado en los casos de jurisdicción de Pesquerías,
como sigue: "la cuestión siendo así limitada a la Corte evitará no sólo las expresiones de opinión
en materia sustancial, sino también cualquier pronunciamiento que pueda prejuzgar o parecer que
prejuzga cualquier decisión eventual sobre los hechos". (CIJ, Informes 1973, pág.7 y 54). Será
necesario sin embargo dar un resumen de los principales hechos concernientes al caso.
Como el Comité Científico de las Naciones Unidas en relación a los efectos de la reacción atómica
ha establecido en sus informes sucesivos a la Asamblea General de las pruebas de los aparatos
nucleares en la atmósfera, y la consecuente dispersión en grados variados en todo el mundo de
cantidades considerables de material radioactivo. Se ha afirmado por Australia que las pruebas
atmosféricas francesas han ocasionado que algún polvo radioactivo de este tipo se haya
depositado en territorio australiano; Francia ha mantenido en particular que la materia radioactiva
producida por estas pruebas ha sido tan infinitesimal que puede ser vista como insignificante, y que
tal polvo radioactivo en el territorio australiano no constituye un peligro para la salud de la
población australiana. Estos puntos en discusión son materias que claramente van a los méritos de
este caso, la Corte debe por lo tanto evitar, por razones dadas anteriormente, de expresar
cualquier opinión acerca de ellos.
51. Anunciando que la serie de pruebas atmosféricas en 1974 pueden ser la últimas, el Gobierno
Francés da a conocer al mundo en su totalidad incluyendo a la Demandante, su intención efectiva
de terminar éstas pruebas. Se debe asumir que otros Estados pueden tener en cuenta esas
afirmaciones y confiar en que sean efectivas. La validez de esas afirmaciones y sus consecuencias
legales pueden ser consideradas dentro de un marco general de la seguridad de las relaciones
internacionales y la confianza que deben existir en las relaciones entre Estados. Es de la actual
sustancia de esas afirmaciones y de las circunstancias que atendieron a su formulación, que las
implicancias legales de un acto unilateral deben ser reducidas. El objeto de estas afirmaciones son
claras y ellas fueron dirigidas a la comunidad internacional en su totalidad, y la Corte mantiene que
ella constituye un compromiso que posee efecto legal.
La Corte considera que el Presidente de la República decidiendo sobre el cese efectivo de las
pruebas atmosféricas, ha dado una promesa a la comunidad internacional cuyas palabras le han
sido dirigidas. Es verdad que el Gobierno Francés ha mantenido insistentemente que por ejemplo,
en la nota fechada el 23 de febrero de 1973 del Embajador Francés en Camberra al Primer
Ministro y Ministro de Relaciones Exteriores de Australia, que "tiene la convicción que las pruebas
nucleares no han violado ninguna regla de derecho internacional", "ni Francia reconoce que ha sido
obligada por alguna regla de derecho internacional, a terminar con los experimentos", pero esto no
afecta las consecuencias legales de las afirmaciones anteriormente examinadas. La Corte
encuentra que la promesa unilateral resultante de estas declaraciones no puede ser interpretada
como que ha sido hecha de una manera implícita por un poder arbitrario o de reconsideración. La

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Corte encuentra además que el Gobierno Francés ha prometido una obligación de naturaleza
precisa, el límite de la cual debe ser entendida de acuerdo con los términos actuales como han
sido públicamente expresados.
Así la Corte encara una situación en la cual el objetivo de la Demandante ha sido en efecto
cumplido, porque la Corte encuentra que Francia ha cumplido o ha terminado su obligación de no
realizar más pruebas nucleares en la atmósfera del Pacífico Sur.
La Corte encuentra que ninguna cuestión de daños aparece en este caso, ya que ningún reclamo
de ese tipo ha sido establecido por la Demandante ni antes ni o durante los procedimientos, el
objetivo original de la Demandante ha sido buscar la protección "contra cualquier prueba
atmosférica".
Podría arguirse que aunque Francia ha cumplido con tal obligación, por una declaración unilateral
de no llevar a cabo pruebas atmosféricas en el Pacífico Sur, una sentencia de la Corte en esta
materia podría ser de valor, porque si la sentencia confirma el valor de las peticiones de la
Demandante, podría reforzar su petición, afirmando la obligación del Demandado. Sin embargo, la
Corte habiendo encontrado que el Demandado ha asumido la obligación con una conducta referida
a la cesación definitiva de las pruebas nucleares no se requiere ninguna acción judicial posterior.
La Demandante repetidamente ha buscado de la Demandada una seguridad que las pruebas
cesarían, a los que la
Demanda por propia iniciativa ha hecho una serie de afirmaciones al efecto que iban a cesar. La
Corte concluye que, la controversia habiendo desaparecido, la petición hecha por Australia no tiene
ningún objeto. Es decir que cualquier hecho posterior no tendría razón de ser.
Por esas razones, LA CORTE, por nueve votos contra seis, encuentra que la demanda de Australia
no tiene ningún objeto y que la Corte no está llamada a dictar una decisión al respecto.

El Caso Barcelona Traction fue un litigio internacional que tuvo lugar entre la compañía Barcelona
Traction, con domicilio social en Toronto, Canadá, y operada en España.
El gobierno de España, en la década de los años 1960, incrementó las dificultades para operar en
España a las empresas extranjeras, lo cual hizo perder dinero a los accionistas de la compañía (de
nacionalidad belga), por lo que intentaron reclamar al estado español a través de la Corte
Internacional de Justicia. La Corte dictaminó a favor del Estado español, manteniendo que sólo
podía demandar el estado de quien era nacional la compañía (en este caso, Canadá).
Este caso entre Bélgica y España sembró un importante precedente en el Derecho internacional,
puesto que determinó que la nacionalidad nominal de una compañía primaba sobre su
nacionalidad efectiva (en este caso, la compañía era formalmente canadiense, pero de facto se
trataba de una compañía de capital belga).
También es importante por el hecho de que sentó la base, según la cual, la protección
diplomática de un Estado bajo Derecho internacional público afecta no solamente a losindividuos,
sino también, a las personas jurídicas.

El Caso Nottebohm se refiere a una decisión de la Corte Internacional de Justicia de La Haya del 6
de abril de 1955, donde se determinaban los criterios por el cual Guatemala podía rechazar
válidamente la nacionalidad de Liechtenstein que invocaba en su favor Friedrich Nottebohm, un
nativo de Alemania establecido en Guatemala entre 1905 y 1943. Esta decisión resultó relevante

12

en el Derecho internacional respecto de los criterios que rigen el reconocimiento de
la nacionalidad efectiva de una persona.

Asimismo la Corte Internacional de Justicia sostiene que la nacionalidad es "un vínculo legal que
tiene como base un hecho social", y también una "genuina conexión de existencia, intereses y
sentimientos, junto con la existencia de recíprocos derechos y deberes", es decir, la naturalización
implica la ruptura de un vínculo de nacionalidad y lealtad para establecer otro nuevo, pero en el
proceso Friedrich Nottebohm no acredita la existencia de intereses económicos o actividades de
otra índole ejercidas por él mismo enLiechtenstein.

En el caso "Simón" la Corte declaró inconstitucionales las leyes de obediencia debida y punto final,
cambiando el criterio establecido en el falllo "Camps" del año 1987 que había establecido su
constitucionalidad. Como consecuencia de esta decisión, ya no existen obstáculos legales para
que tengan lugar los juicios contra los responsables a las violaciones a los derechos
humanos cometidas durante la última dictadura militar.

Caso “Simón, Julio Héctor y otros s/ privación ilegítima de la libertad, etc. (Poblete) -causa N°
17.768- (Resuelto el 14/05/06).**************

HECHOS:

Una persona formuló una querella por el secuestro de su hijo, su nuera y su nieta durante la
dictadura militar, argumentando que un militar retirado y su esposa tenían en su poder a la menor.
A raíz de ello, se decretó el procesamiento con prisión preventiva del militar retirado por crímenes
contra la humanidad. La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal
confirmó el auto de procesamiento y la decisión del juez que había declarado inválidos e
inconstitucionales algunos artículos de la las leyes de obediencia debida y punto final. Contra esa
resolución la defensa interpuso recurso extraordinario, que fue denegado y motivó
la presentación de un recurso de queja.

DECISION DE LA CORTE:

La Corte consideró que las leyes de obediencia debida y punto final se oponen a la Convención
Americana sobre Derechos Humanos y al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
porque, en la medida en que obstaculizan el esclarecimiento y la efectiva sanción de actos
contrarios a los derechos reconocidos en dichos tratados internacionales, impiden el cumplimiento
del deber de garantía a que se ha comprometido el Estado argentino. Por eso, afirmó que las leyes
eran inconstitucionales, en tanto los referidos tratados gozan de jerarquía constitucional (art. 75,

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inc. 22 de la Constitución Nacional). Asimismo, declaró la validez de la ley por la cual el Poder
Legislativo había declarado insanablemente nulas las leyes de obediencia debida y punto final,
porque su sentido había sido, justamente, el de intentar dar cumplimiento a los tratados
constitucionales en materia de derechos humanos por medio de la eliminación de todo aquello que
pudiera aparecer como un obstáculo para que la justicia argentina investigue debidamente los
hechos alcanzados por dichas leyes. Finalmente, resolvió declarar de ningún efecto las leyes de
obediencia debida y punto final y cualquier acto fundado en ellas que se oponga al juzgamiento y
eventual condena de los responsables u obstaculice las investigaciones llevadas a cabo por
crímenes de lesa humanidad (voto de los jueces Petracchi, Boggiano, Maqueda, Zaffaroni, Highton
de Nolasco, Lorenzetti y argibay - éstos últimos seis hicieron su propio voto. El Dr. Fayt votó en
disidencia. El magistrado Belluscio se excusó y no votó).El Dr. Fayt consideró que no existía
ningún argumento basado en el derecho internacional que justificara que la Corte cambiara el
criterio establecido en el fallo “Camps” y resolviera ahora en contra de la constitucionalidad de las
leyes de obediencia debida y punto final. Afirmó que la aplicación retroactiva de la "Convención
sobre Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímemes de Lesa Humanidad" y la
de la "Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas" resultaban
inaplicables en el derecho argentino porque el art. 27 de la Constitución Nacional establece que los
tratados deben ajustarse y guardar conformidad con los principios de derecho público establecidos
en la Constitución, en este caso, la prohibición de aplicación retroactiva de la ley penal que
establece el principio de legalidad.

Resumen corto de la Primera Guerra Mundial

La llamada también Gran Guerra estalló en 1914, entre los imperios europeos que se
disputaban colonias y semicolonias en el mundo. Se enfrentaron dos bloques: la Triple Alianza
(Alemania, Imperio Austro-Hungaro, Italia) y la Triple Entente (Inglaterra, Francia y Rusia). En
1917, Rusia se retiró de la Entente y entraron Italia y Estados Unidos.

El asesinato del príncipe austriaco Francisco Fernando (28-6-1914) en Sarajevo provovó que
Austria-Hungría le declaró la guerra a Serbia. Entonces, Rusia salió en defensa de Serbia, lo que
provocó que Alemania le declare la guerra a Rusia y a su aliada Francia. Cuando Alemania ingresó
a Bélgica para invadir Francia, Inglaterra le declaró la guerra.

Alemania y Francia combatieron en la batalla de Marne (setiembre de 1914) y se desencadenó la
cruenta “Guerra de las Trincheras”. En 1916, los alemanes atacaron la fortaleza francesa de
Verdum, pero fracasaron. El mismo año fueron vencidos en la batalla de Somme.

En el frente oriental, Alemania derrotó a Rusia, provocando que el zar Nicolás II fuera derrocado
por los comunistas rusos, quienes firmaron la paz con Alemania en 1917 (Tratado Brest-Litovsk).

En marzo de 1918, Alemania lanzó otra ofensiva en el frente occidental, pero fueron derrotados
en la Segunda Batalla de Marne. Ingleses, franceses y estadounidenses hicieron retroceder a los
alemanes, quienes se rindieron el 11 de noviembre de 1918 (Armisticio de Compiegne).

El 28 de junio de 1919 se firmó el Tratado de Versalles, donde los vencedores obligaron a

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Alemania a entregar Alsacia y Lorena a Francia. También le impusieron un millonaria
indemnización y le prohibieron fabricar o comprar armamento.
Resumen corto de la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) fue el conflicto armado entre el Eje (Alemania, Italia y
Japón) y los Aliados (Inglaterra, Francia y Unión Soviética). Este segundo bloque fue reforzado por
Estados Unidos desde 1941.

Causa principal
La ambición de Hitler (Alemania), Mussolini (Italia) e Hirohito (Japón) por el predominio económico
y político del planeta.

Antecedentes inmediatos
En 1933, el dictador alemán Adolfo Hitler llegó al poder y desde entonces militarizó Alemania,
anexó Austria e invadió Checoslovaquia. Mientras tanto Italia invadió y conquistó Albania.

Hechos principales de la Segunda Guerra Mundial
El 1 de setiembre de 1939 Alemania invadió Polonia, provocando así que Inglaterra y Francia le
declaren la guerra. Acto seguido invadió Dinamarca, Noruega, Bélgica y Holanda. En junio de 1940
cayó París, la capital de Francia. En agosto del mismo bombardearon Londres, pero no lograron la
rendición de Inglaterra.

Alentado por los avances alemanes, el dictador italiano Benito Mussolini envió tropas a invadir
Grecia y Egipto, pero fracasó. Esto obligó a Hitler a enviar ayuda para controlar los Balcanes y el
norte de África. Estas fuerzas fueron vencidas por los aliados en la Batalla de El Alameín (julio de
1942) y huyeron a Italia, donde también fueron derrotados.

En junio de 1941, Hitler ordenó la invasión a la Unión Soviética. Al llegar cerca de Moscú,
retrocedieron ante el contraataque ruso y la llegada del invierno. Finalmente fueron aplastados en
la Batalla de Stalingrado (junio de 1942 – febrero de 1943).

En el Océano Pacífico los japoneses bombardearon Pearl Harbor en diciembre de 1941,
provocando el ingreso de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial. La ofensiva japonesa la
llevó a conquistar China, el Sudeste Asiático y casi todas las islas del Pacífico. Pero a partir de la
victoria estadounidense en el Batalla de Midway (junio de 1942) los japoneses empezaron a perder
posiciones.

En junio de 1944 los aliados iniciaron una gran contraofensiva en Europa con el Desembarco de
Normandía, obligando a los alemanes a replegarse hacia su país. En agosto fue liberada París y
en febrero de 1945 todo Francia quedó libre de alemanes. Los aliados invadieron Alemania en
marzo, pero los soviéticos llegaron primero a Berlín (25 de abril de 1945). Hitler se suicidó el 30 de
abril. El 9 de mayo de 1945 el mariscal alemán Wilhelm Keitel firmó la rendición de su país en
Berlín.

El 6 y 9 de agosto Estados Unidos arrojó bombas nucleares sobre las ciudades japonesas de

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Hiroshima y Nagasaki, lo que aceleró la rendición del emperador Hirohito el 2 de setiembre de
1945.
Introducción CONFLICTO CHINA TIBET
El conflicto en el cual nos vamos a dedicar es un choque quizás no muy difundido entre nosotros, pero que
tiene importantes repercusiones a nivel internacional, no tanto por su efecto mediático, sino por las
interpretaciones que de él se puedan sacar. Nos referimos al conflicto del Tíbet, región de la China que
sostiene desde hace muchos años una lucha para lograr su autodeterminación.
Las distintas visiones que existen de este conflicto contienen en sí mucho de preciso, mucho de plausible,
pero también mucho de debatible y mucho de contradictorio. En especial, este conflicto enfrenta el problema
del "deber ser" que lo vincula a una visión generalizante promovida principalmente por Occidente (sabiendo
que Tíbet es de Oriente) y, en especial, a la lógica del parangón con procesos similares, siendo su "modelo" el
ya trillado conflicto Israel-Palestina, donde huelga decir quién es el "Israel" y quién es la "Palestina" en la
situación a comentar. Aunque, en cierta medida, el carácter generalizador tiende, por razones
de conocimiento, a considerarlo más bien una situación interna y exclusiva de la República Popular, por
cuanto chinos y tibetanos serían pueblos "hermanos", según la creencia extendida.
Pero las limitaciones de visión no sólo se encuentran entre quienes usualmente observan desde afuera. Como
iremos viendo, el sesgo también es evidente cuando se trata de alegar las razones en uno y otro bando.
Asimismo, no deben olvidarse otros actores que, si bien no se enfrentan en esta disputa Tíbet-China, influyen
y tienen intereses en cuanto a la resolución de esta controversia.
En este análisis quizás, lejos de responder a la duda de quién tiene o no razón, terminemos creando más
preguntas sin respuesta, ampliando el desconcierto o la ambigüedad. Sin embargo, es menester no dejar de
recabar las razones de los debatientes, además de no dar preferencia a ninguna opinión en especial.
Simplemente, hay que mostrar el conflicto y las razones que lo crearon.
Los hechos objetivos
 Territorio
El Tíbet es una vasta región ubicada en el suroeste de China. Limita al norte con la región autónoma china de
Sinkiang, al sur con India, Nepal, Bhután y Birmania, al este con las provincias chinas de Sichuan y Yunan, y
al oeste con Cachemira (disputada entre Pakistán e India). Se extiende por 1.220.000 km2 y su altitud media
es de 5.000 m. sobre el nivel del mar. La capital del Tíbet es Lhasa.
En general, el Tíbet es semejante al altiplano boliviano, aunque hacia el este se suceden valles profundos.
Hacia el sur, se encuentran varias cadenas montañosas de gran altura, entre las cuales destaca el Himalaya,
donde está el monte más alto del mundo, el Everest (8.848 m.). Otras cadenas son el Karakorum y el Pamir
hacia el oeste, y las montañas Kunlun al norte. Es importante destacar que es desde el Tíbet, y principalmente
desde las cordilleras que circundan su territorio, donde salen los ríos más importantes de China y de la India.
En el primer caso, los ríos Amarillo, Mekong y Yangtsé; en el segundo, los ríos Indo, Brahmaputra y Ganges.
Hacia el norte encontramos lagos de agua salada.
El clima en general es semiárido y frío. La temperatura promedio es de 1ºC y es común la baja brusca de
temperaturas al caer la tarde. Los valles fluviales son un tanto más regulares y hacia el sureste llovizna de vez
en cuando.
En cuanto a la flora, el Tíbet mayormente está cubierto de bofedales, arbustos y otras hierbas, aunque hacia
el norte hay ciertas áreas de bosques. En los valles fluviales hay mayor concentración de vegetación,
sobresaliendo árboles como el ciprés, roble, chopo y arce, además de especies trasplantadas como perales y
manzanos. Con respecto a la fauna, abundan ovejas, cabras y burros salvajes, así como alces
almizcleros,antílopes, zorros, osos, macacos, patos, gansos, gaviotas, faisanes y un largo etcétera. Entre
los animales domésticos destacan el camello, el yak (vaca hirsuta) y el caballo.
El Tíbet posee una gran reserva de metales y minerales que no ha sido explotada debido a lo inaccesible que
a veces se torna el territorio tibetano. Se sabe de la existencia de oro en muchas partes y grandes reservas
de hierro, carbón, sal, bórax, esquistos bituminosos, manganeso, cinc, plomo, cuarzo, grafito, etc. Hay
también lapislázuli, jade, entre otras joyas preciosas y semipreciosas.
2. Población

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En Tíbet vivían 2.600.000 habitantes para el año 2000. La densidad demográfica es de 1,9 hbtes/km2, la más
baja de toda China. Esta población es apenas un quinto de la que había hace casi mil años. Su composición
étnica es mayoritariamente tibetana, aunque el gobierno central ha estimulado la emigración china,
principalmente de la etnia Han. Otros grupos existentes son indios, nepalíes, pashtos, kazajos, kirguizes, entre
otros.
Religiosamente, la mayor parte de los habitantes del Tíbet son budistas lamaístas, religión que ha tenido su
centro en Lhasa, capital tibetana. Asimismo, hay grupos hinduistas, budistas no lamaístas, cristianos
ortodoxos, cristianos armenios, musulmanes, judíos y chamanistas.
Importante es destacar que, en la cultura tibetana, se destacan los Mandalas o retratos esotéricos, los Sutras
Mahayanas o relatos de la historia y tradición tibetanas, y la xilografía como forma de pintura y escritura. El
lamaísmo promueve además variadas festividades religiosas y ferias tradicionales.
La historia antigua y moderna
En el siglo VII, distintas tribus de la etnia tibetana se agruparon en torno a un monarca, Gnamrisrongbrtsan,
naciendo así un atisbo de reino tibetano. Este estado en forma creció hasta formar un imperio en el siglo VIII,
el cual amenazó a la China de los Tang. Es por esta época que entra el budismo a Tíbet a partir de la labor
del monje Padma Sambhava, religión que fue declarada oficial por el rey Khrisrongldebrtsan. En el siglo X se
produjo una división consecutiva que acabó en el siglo XIII con la dominación mongola de Kublai Kan, nieto de
Gengis. En el siglo XVI los mongoles nombran virrey al monje líder de la secta Gelugpa ("del gorro amarillo"),
el cual recibe el título de Dalai Lama o monje líder del Tíbet.
Después de la dominación mongola, el Tíbet estuvo continuamente saliendo y entrando en el Imperio Chino,
hasta que en el siglo XVIII se afianzó la dominación china con los Ping. En 1856, es traspasado a Nepal como
estado vasallo, lo cual dura hasta 1904, cuando el Tíbet es invadido por los ingleses, quienes acuerdan
devolverlo a China (Tratado de Beijing, 1906). En 1913, tras una corta revuelta, se declara
laindependencia nominal del Tíbet, la cual dura hasta 1914, cuando ingleses, chinos y tibetanos acuerdan
poner al país bajo la "protección" de China, pero manteniéndose la soberanía tibetana.
4. Cronología de la ocupación
Desde 1931, Tíbet se enfrenta tanto a chinos nacionalistas como a comunistas. Estos enfrentamientos
irregulares se interrumpen durante la Segunda Guerra Mundial y hasta 1949, cuando los comunistas ganan
la guerra civil china y los nacionalistas se refugian en Taiwán. Mao entonces convoca a conquistar el Tíbet
como objetivo básico de la Revolución. Al año siguiente, se da inicio al proceso de anexión. En una primera
etapa, se establece el Protectorado chino sobre la zona, poniéndose al Dalai Lama como gobernador
y administrador. Así, durante la década del cincuenta se inician labores para transformar la sociedad y
la economía tibetana. La India reconoce la anexión del Tíbet, al tiempo que el Dalai Lama es elegido
vicepresidente de la Asamblea Nacional China.
En 1956, se producen enfrentamientos armados entre tibetanos y fuerzas adherentes al régimen de Pekín.
Para 1958, la revuelta es general, y al año siguiente se produce el motín de Lhasa. El Dalai Lama huye del
Tíbet y acaece la represión masiva, la cual provoca el exilio forzado de miles de tibetanos, hecho condenado
por Naciones Unidas. En 1965, la anexión queda concluida con la creación de la Región Autónoma de Xizang
(nombre chino del Tíbet), mientras el Dalai Lama forma un gobierno en el exilio en Dharamsala, India.
La posición oficial de la República Popular China
1. Necesidad de modernización
En su informe "Desarrollo de la Modernización del Tíbet" se explican las razones por las cuales China decidió
ocupar esta región. Aduce razones de orden histórico y socioeconómico para justificar esta intervención.
China alega que, en cuanto protectora del Tíbet, tiene la misión de procurar el bienestar de sus protegidos,
aún pasando por encima de su pretendida soberanía. Las razones que alega son las siguientes:
a. Régimen feudal: La sociedad tibetana era una sociedad estamentada, donde el gobierno era
ejercido por una clase terrateniente muy minoritaria, compuesta más que nada por monjes, los cuales tenían
el dominio absoluto sobre las tierras tibetanas. Frente a ello, había una clase agricultora muy disminuida,
totalmente dependiente de la nobleza a niveles prácticamente de esclavitud y con un trato cruel y explotador.
b. Yugo religioso: Como buen régimen teocrático, religión y estado eran uno solo. En rigor, la
religión era el estado. El mantenimiento de lamasterios y monjes absorbía la mayor parte de los poquísimos

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fondos públicos y de las exiguas contribuciones que recibían de los campesinos (para quienes, obviamente,
no eran insignificantes).
c. Producción irrisoria: La producción económica en Tíbet era escasa y no daba réditos al país. Todo
se reducía a una mísera agricultura y ganadería de subsistencia. Al mismo tiempo, no había medios de
trasporte o comunicación. La realidad social era deplorable, con abundancia de mendigos en las ciudades
tibetanas.
d. Invasión imperialista: Las aspiraciones imperialistas sobre la zona agravaron la situación que se
describe en los puntos anteriores. Se temía que la desigualdad social se acentuara aún más con
la introducción de prácticas occidentales.
Para la época de Mao, era evidente que el Tíbet estaba "listo para la foto", por lo que se necesitaba
una acción firme y transformadora para salvar a los tibetanos. La invasión, entonces, no se entiende como
una "anexión", sino como una "liberación" del pueblo tibetano, entendiéndose como parte inseparable de la
China, y que nunca debió estar aparte.
Así, en 1950 se inició el proceso histórico que en 1951 tuvo su primera gran victoria cuando chinos y
tibetanos firman el Acuerdo de Diecisiete Puntos, en el cual ambos pueblos aúnan esfuerzos para lograr el
ansiado desarrollo económico y social del Tíbet. Los objetivos de este Acuerdo son: anulación del feudalismo,
democratización de la sociedad tibetana, autonomía cultural y logro del progreso tecnológico y económico del
territorio.
Este proceso se ha ido consolidando con el paso del tiempo, especialmente a partir de la década del
"80 con la apertura a la economía social de mercado, que ha permitido el fortalecimiento de las distintas áreas
de la economía tibetana.
En síntesis, la Liberación del Tíbet ha sido "una marcha desde las tinieblas a la luz". Antes de entrar a detallar
los números que apoyan a la causa china, hay que mencionar que la economía tibetana, objetivamente, ha
dado un salto gigantesco desde el aislamiento latifundista hacia la economía de mercado con cariz socialista.
2. Muestras de un éxito
Todo este éxito se puede demostrar con datos. A modo de ejemplo: entre 1994 y 2000 el Producto Interno
Bruto tibetano creció 1,3 veces, a tasas de 12,4 % anual. Para el 2000, este PIB equivalía a 11.476 millones
de yuanes (US$ 1.434.500.000), el doble de 1995, el cuádruple de 1990 y treinta veces el de 1949.
Comparativamente hablando, un salto fenomenal.
(Nota: Yuan: moneda oficial de la República Popular China. Un yuan equivale a 75 pesos chilenos. Un dólar
de EE.UU. vale cerca de 8 yuanes)
a. Industria Moderna
Prácticamente se creó desde la nada, pues hasta 1951 no había industrias de ningún tipo en Tíbet. Hoy, la
industria se dedica a veinte temas distintos, donde participan 482 empresas y cuyo valor agregado en el 2000
fue de 2.721 millones de yuanes (US$ 340.125.000).
b. Servicios
Es el sector más desarrollado y el más importante del Tíbet. En este sentido, ha habido una notable expansión
sobre todo del turismo, además de un buen desempeño de la comunicación,
la informática, servicios culturales, restoranes, entre otros. En el 2000, generaron 5.393 millones de yuanes
(US$ 674.125.000). En el caso específico de las telecomunicaciones, su producción fue de 384 millones de
yuanes, 179 veces la producción de 1978, y sus ingresos fueron de 123 millones de yuanes, 1.086 veces lo de
1978.
c. Infraestructura
Ha tenido un crecimiento vigoroso en las últimas décadas.
i) Partamos por la electricidad, que hoy en el Tíbet cumple una función primordial para sí y para el resto del
país, habiendo 401 centrales productoras que usan distintas fuentes (hidroeléctricas, termoeléctricas, etc.) y
producen 661 millones de kw/h al año (1.810.960 kw/h al día). Para comparar, diremos que en 1949 había en
Tíbet sólo una central de energía, que apenas producía 125 kw/h al año.
ii) Pasando a otro tema, veremos que hoy la vialidad verdaderamente existe, con 22.500 km de carreteras
hacia Tíbet y en especial hacia Lhasa, la capital. Hay 15 carreteras troncales y 375 caminos secundarios
pavimentados. Hasta la ocupación prácticamente no había caminos.
iii) También, con motivo de mejorar el transporte entre Tíbet y el resto de China, se han construido dos
aeropuertos en Lhasa y Qamdo, los cuales también tienen destinos internacionales dado el auge del turismo.

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d. Agricultura y ganadería
Como la base principal del sustento diario del tibetano común, ha habido gran preocupación por mejorar su
desempeño y proveerle de métodos modernos para su mayor rendimiento. Hoy se ha fomentado la gran
agricultura sobre todo en la zona del Valle Central de los Tres Ríos (Jarlunçanpo, Lhasa y Njancko). En el
2000, la producción del sector primario ascendió a 3.362 millones de yuanes (US$ 420.250.000). La
producción cerealera fue de 962 mil toneladas y el ganado contuvo cerca de 22.600.000 cabezas de todo tipo,
lo que permite al Tíbet el autoabastecimiento de harina, aceite, leche y otros productos.
e. Urbanización
Hoy, el Tíbet puede decir que tiene pueblos y ciudades urbanizados, lo que no ocurría en la era teocrática. Se
ha establecido un fuerte apoyo a la fundación de ciudades y pueblos. Al mismo tiempo, se ha fomentado el
desarrollo de áreas como alcantarillado, educación, salud, etc.
f. Cultura
La República Popular China, nación multicultural, fomenta los motivos típicos de cada pueblo integrante. El
Tíbet no puede ser la excepción, y hoy se busca el desarrollo de las costumbres folclóricas y culturales de la
zona. En especial, el Tíbet se ha visto reconocido por parte de la UNESCO al declararse como Patrimonios de
la Humanidad el Palacio de Potala y el Lamasterio de Jokhang. Asimismo, el estado chino ha ido en busca del
rescate de textos históricos y literarios en lengua tibetana. De la misma forma, hoy hay gran promoción del
canto, la danza y los carnavales tibetanos, así como de la Ópera Tibetana que ha sido reconocida a nivel
internacional.
g. Política
Se propicia la más amplia participación popular tibetana en las elecciones y asambleas del estado. El voto es
universal para todos los mayores de 18 años, sin distinción de raza, sexo, condición o estirpe. El Tíbet tiene
19 escaños en la Asamblea Nacional Popular, y poseen su propia Asamblea Regional.
h. Desafíos
Hoy, el principal problema radica en las dificultades climáticas que dificultan algunos aspectos de la
producción, como la agricultura o el trasporte. Asimismo, falta por terminar el proceso educativo para que la
sociedad tibetana pueda abrirse definitivamente al avance revolucionario de la modernización.
3. La modernización inminente
Hoy se ha acabado con tres grandes lacras que afectaban al Tíbet: el latifundismo de los lamas, el
estancamiento social y la opresión y discriminación étnica. Estos tres elementos fueron los que llevaron a
la crisis social que motivó la ocupación.
La modernización es una necesidad histórica del pueblo tibetano, así como de cualquier otro pueblo. En el
pasado la modernización puso a los países desarrollados contra los subdesarrollados. Hoy día, éstos han de
beneficiarse de lo moderno para lograr menor dependencia de otros.
El caso del Tíbet es típico. En 1949, todavía se estaba en una especie de "Edad Media" que se vio acentuada
por las prácticas imperialistas de potencias como Inglaterra (establecida en India) o Rusia (país limítrofe).
Entonces, era una imperiosa necesidad salvar al Tíbet de un colapso inminente y de las ambiciones
colonialistas que amenazaban a la Revolución. Hoy, se puede decir que el progreso del Tíbet es el progreso
de China, y viceversa. Porque ambos son uno solo, y lo que le suceda a uno le sucederá al otro.
En el siglo XIX, la existencia de relaciones feudales y autárquicas perjudicó la unidad nacional en China y
provocó la intervención extranjera, como fue el establecimiento de colonias como Hong Kong (Gran Bretaña) y
Macao (Portugal), o la tributariedad que sufrió el Tíbet por parte de Nepal. China, que es multiétnica, ha
logrado unirse durante el siglo XX y realizar una labor unificada. Como es necesario integrar no sólo
territorialmente, sino que cultural y socialmente al país, es que se ha fomentado la movilidad de muchos otros
chinos hacia el Tíbet, con el objeto de contribuir al desarrollo de la zona. Los resultados son elocuentes, y
muestran lo significativa que ha resultado esta idea.
Hoy, la principal amenaza que afecta a esta recuperación es la actividad que desde el exterior han venido
realizando los ex detentadores del poder tibetano. En especial, la figura del Dalai Lama es la que más
promueve la destrucción del "despertar tibetano" al fomentar la idea de la separación del Tíbet de la República
Popular China.
La verdad, no es como la han pintado los señores lamas, al declarar que el Tíbet ha sido ocupado ilegalmente
y que debe ser independiente de China bajo la forma de un gobierno democrático. En realidad, lo que
pretenden los exiliados es que el Tíbet sea devuelto a los mismos déspotas que lo gobernaron con mano de

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hierro durante siglos, para reeditar las mismas formas y mismos errores que llevaron a la intervención popular.
Obviamente, han sido apoyados por aquellos que se declaran enemigos de la revolución y de la
autodeterminación de los trabajadores. Para ello, han tergiversado todos aquellos logros mencionados, con
los cuales el pueblo tibetano ha visto mejorar su modo de vida, y los han presentado como obras faraónicas
donde los trabajadores son tratados como si fueran esclavos.
La historia será la que dicte quién es quién en este conflicto. Por ahora, la República Popular China puede
estar tranquila de que ha hecho lo correcto, que es salvar y levantar al Tíbet.
La posición del exilio tibetano
1. El relato personal de Su Santidad el Dalai Lama.
Una visión muy distinta es la que alega quienes representan al Tíbet en este conflicto, es decir, el gobierno
tibetano en el exilio. Partiremos con la declaración que Tenzing Gyatso, quien ocupa el cargo de Dalai Lama
desde 1935, hace acerca de su experiencia de gobierno y exilio.
El Dalai Lama parte alegando que tibetanos y chinos son pueblos distintos, que por lo tanto cada uno debe
hacer su vida independiente y que no hay razón legítima ni lógica para la invasión del Tíbet. De hecho, para el
Dalai Lama la sola frase "Tíbet, parte de China", refleja que uno es cosa separada de otro.
El líder tibetano se queja de no tener la atención suficiente para denunciar los males que hoy aquejan al Tíbet
y a su población. Como muestra de ello, declara que la máquina comunicativa china logró desviar la atención
hacia su versión, haciendo aparecer los reclamos de los tibetanos como mera propaganda y quitándoles la
validez que merecían.
Pasando a otro tema, el Dalai Lama explica que el interés por la zona del Tíbet no es inocente, puesto que
posee una gran carga estratégica y comercial al ser el punto de inicio de los ríos más importantes de India y
China. Además, limita con un buen número de países de Asia Central, del continente indio y del sureste
asiático, por lo que es una buena cabeza de playa para la dominación asiática. Como ejemplo, estuvo en la
mira de la URSS como plataforma de expansión de la revolución hacia India, Pakistán o Birmania.
China ha consolidado su dominación sobre el Tíbet gracias a sus contactos con Estados Unidos, los cuales le
permitieron la expulsión de Taiwán de la ONU y su incorporación como miembro permanente del Consejo
de Seguridad de dicho organismo. Desde ahí, es muy poco probable, por no decir imposible, que la situación
del Tíbet sea considerada. Antes, en 1959, la Asamblea General de la ONU votó una condena que condenaba
a China Popular por los excesos que se cometían en el Tíbet. Pero no sirvió de nada porque la China Popular
no era miembro de la ONU en ese entonces.
Según el Dalai Lama, el Acuerdo de los Diecisiete Puntos, que China alega como documento válido para
probar la unificación con Tíbet, no tiene trascendencia alguna debido a que no hubo voluntad libre para el
Tíbet, quien lo firmó ante la amenaza de un ataque militar masivo. Este tratado, que según la letra convertía al
Tíbet en una "región autónoma", era en verdad un sometimiento ciego del país tibetano al gobierno central
chino.
En 1959, la dominación china provocó un alzamiento generalizado que terminó con la intervención armada por
parte del ejército popular. En esas circunstancias, y ante el riesgo de un magnicidio, el Dalai Lama debió huir
de Tíbet y refugiarse en Dharamsala, en la India. A la larga, eso permitió lo que justamente China quiso evitar:
que en Occidente hubiera interés por conocer al Tíbet y su historia. Conocer detalles de su cultura y de su
forma de vivir.
En este sentido, puede resultar divertido o ridículo que al jefe de Estado del Tíbet (el Dalai Lama) sea elegido
mediante la búsqueda de señales astrológicas o sobrenaturales, pero eso es parte inmanente de la cultura
tibetana. Invoca que la ONU reconoce como principio fundamental del derecho de los pueblos a gobernarse
libremente, y el Tíbet no puede ser una excepción.
Termina el Dalai Lama diciendo que la situación que hoy vive el Tíbet y su gente no hace más que confirmar
la necesidad de independencia que se viene aclamando desde el momento mismo de la ocupación. Señala
que la República Popular China no ha logrado apaciguar los ánimos en la zona porque no han podido
promocionarse líderes comunistas regionales, con lo que los cargos son llenados por gente de otras partes de
China, lo que enerva a la población local.
2. La historia según el exilio
Los tibetanos establecidos en la diáspora han reconstruido su versión acerca de la ocupación que el Tíbet vive
desde prácticamente el triunfo de los comunistas sobre los nacionalistas en 1949.

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Por esa época, Mao Tse-Tung, líder del Partido Comunista Chino y de la Revolución, proclama la "necesidad"
de que el Tíbet sea conquistado por la China, como un "deber" que los revolucionarios tenían para con los
"hermanos tibetanos". Así, en 1950, se inicia una guerra que es claramente favorable para el poderoso
Ejército de Liberación Popular. De esta forma, en 1951 las tropas chinas entran en gran número a Lhasa (más
de tres mil soldados) y el Dalai Lama debe refugiarse en Yatung, cerca de la frontera con India. Poco a poco
la presencia militar en la zona se hizo más patente, llegando a haber 220 mil efectivos del Ejército de
Liberación Popular en la región. A su vez, el vasto plan de modernización que impulsaba China se tradujo en
una explotación excesiva de los suelos agrícolas del país, lo cual no impidió que se produjera una gran
hambruna generalizada.
En 1956, se crea un Comité Representativo para la Región Autónoma del Tíbet, el cual estaba "dirigido" por el
Dalai Lama, que en verdad no era más que una armatoste creada como mero repetidor de las órdenes y
demandas del gobierno central. En pocas palabras: un títere sin cabeza.
En medio de esta época, también destacan el aporte de un grupo pro-independencia, que utilizaba medios
pacíficos para intentar lograr su objetivo: era el "Minang Tzongdu". En una época de disputas internas en el
Partido Comunista Chino, había mayor interés en negociar que en someter, por lo que la reacción fue al
principio suave.
En 1956, ante la cada vez más dolorosa intervención del gobierno chino en los asuntos tibetanos, se suscita
un levantamiento popular de campesinos y trabajadores tibetanos, lo que da origen a una gran persecución y
a una segunda guerra entre chinos y tibetanos.
En 1959, el Dalai Lama es invitado a una reunión con altos jefes militares chinos. Debido a las exigencias de ir
solo y sin armas, se sospecha que podría haber una emboscada en contra del jefe tibetano, por lo que debe
escapar del país y refugiarse en la India, donde hace público su rechazo al Acuerdo de Diecisiete Puntos y
declara como doctrina la independencia del Tíbet.
3. El Tíbet hoy
La realidad general en la zona es que, a casi sesenta años de la conquista del Tíbet por parte de China, hay
un sentimiento general de rechazo a esta dominación por parte de los tibetanos, quienes sienten que la
solución es la libertad soberana. Ante esto, la República Popular ha realizado acciones propagandísticas
denostando al gobierno en el exilio acusándolo de "tirano" y "fascista".
La acción de la ONU ha sido nula, dicen, desde que China Popular reemplazó a Taiwán en el Consejo de
Seguridad de esta organización. Antes de que eso ocurriera, la Asamblea General había votado tres
resoluciones condenatorias, dos en 1959 y una en 1965, pero como China Popular no era miembro, no fueron
más que meras declaraciones simbólicas.
Resumiendo esta historia de ocupaciones, se puede decir que desde 1949 hasta 1951 hubo una mera
ocupación. De ahí hasta 1959, se dio una suerte de "autonomía pactada", la cual sólo era para engañar a
la comunidad internacional. Tras el triunfo comunista en la segunda guerra contra Tíbet y la huida del Dalai
Lama, devino una etapa de asimilación y destrucción que subsiste hasta hoy.
La destrucción cultural es la que más duele porque con ello se está forzando a la mimetización del pueblo
tibetano en una sociedad que no le corresponde. Signo de ello ha sido destrucción de más de seis mil templos
y lamasterios. Desde 1979, eso sí, ha habido un tibio proceso de recuperación de esta cultura por parte de las
autoridades chinas.
Los pocos intentos de diálogos que ha habido desde la salida del Dalai Lama han sido infructuosos desde
todo punto de vista. En 1979 y 1984 la discusión se centró sólo en el posible regreso del Dalai Lama a Tíbet,
algo que fue considerado inaceptable en las circunstancias existentes. En 1993, la República Popular declara
que no discutirá nada respecto de la situación de la región, y rechaza toda iniciativa que provenga del líder
tibetano.
Uno de los estragos más notorios de la ocupación china ha sido la enorme afluencia de población china,
especialmente de la etnia han. Estos grupos han migrado de forma masiva al Tíbet, habiendo casos donde
incluso llegan sin autorización para establecerse allí. En algunas partes del Tíbet son mayoría y han
desplazado a los tibetanos. Incluso, en ciertos sectores hay tres chinos han por cada tibetano. Esto, a la corta
o a la larga, afectará a la India, la cual siempre consideró al Tíbet como un país "amortiguador" ante una
posible invasión china.

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Pasando a otro tema, el Dalai Lama no se ha quedado sólo en el clamor por la independencia, y ha diseñado
un Plan de Cinco Puntos en los cuales refleja su ideal de estado para la nación tibetana. Sus principales
metas son:
a. Establecimiento del Ahimsa: El Tíbet ha de transformarse de una "área de Ahimsa", que quiere decir área
de no violencia. El Tíbet, pues, será un estado en el cual no se recurrirá a la fuerza para resolver los asuntos.
b. Fin de la inmigración masiva de chinos: El Tíbet requiere "tibetanizarse", y para ello debe volver a primar el
grupo tibetano en la zona. Además, la sobrepoblación agotará los ya pocos recursos que dispone el Tíbet
para su subsistencia.
c. Respeto de los Derechos Humanos: Fin de los abusos que se cometen con el pueblo tibetano. Fin de los
asentamientos chinos en el Tíbet. Fin de las detenciones arbitrarias y juicios injustos. Respeto por la cultura y
religión local.
d. Restauración ambiental: La explotación masiva de los recursos naturales del Tíbet debe acabar lo más
pronto posible. Necesidad de crear extensas zonas de reserva natural para preservar lo poco que quedó
en pie. Iniciar procesos de recuperación de las áreas de explotación agrícola intensiva. Prohibición del uso de
sustancias nucleares o radioactivas en Tíbet.
e. Negociación para el futuro status tibetano: Elaboración de un marco de negociaciones para instaurar una
verdadera autonomía del Tíbet en la República Popular China, con gobierno libre y democrático.
Estas ideas, aunque muy buenas, no fueron consideradas ni en parte por China, quien hasta el día de hoy
mantiene estas y otras irregularidades. La represión iniciada por China no tiene legitimidad alguna por cuanto
no ha habido la más mínima provocación. Esta ocupación ha desatado el rechazo de
la comunidad internacional, lo que sin embargo ha sido amortiguado por las prácticas chinas.
En el Acuerdo de Diecisiete Puntos se establece una "región autónoma" tibetana. Sin embargo, en la práctica,
China se adueñó de la situación tibetana, estableciendo organismos títeres. No es admisible la idea de un
"Tíbet autónomo", si los chinos monopolizan los principales cargos políticos, desplazando a la población local.
El costo humano ha sido enorme. En 1959, el número final de tibetanos muertos durante la guerra chino-
tibetana fue de 430 mil. Esto contrasta con las cifras entregadas por China, que sólo las sitúa en 87 mil.
Luego, ha habido 260 mil muertos en campos de concentración instaurados en Tíbet entre 1950 y 1984. Hoy,
se estima que entran cada año a cárceles tibetanas entre 6000 y 7000 presos, siendo el promedio de las
penas algo así como 7 años. Asimismo, el exilio denuncia la práctica de torturas desde el año 1987, siendo el
caso más dramático el de un monje que fue torturado sistemáticamente durante ¡30 años seguidos!
China rechaza la presencia de inspectores internacionales en los juicios por causas criminales que se
celebran en el Tíbet. Las sentencias están dictadas desde antes del inicio de los procesos, por lo que éstos
son sólo una farsa.
En cuanto a la educación, denuncian que no se está enseñando el idioma tibetano. La lengua oficial es el
chino mandarín, el cual complementan con el inglés. Esto obliga a dejar de lado otra lengua. En cuanto a la
asignatura de Historia, se omite la existencia del Tíbet independiente.
La constitución china manifiesta la libertad religiosa. Sin embargo, lo ambiguo del texto dificulta, por no decir
anula, el cumplimiento de esta garantía. Se han destruido seis mil lamasterios y hoy hay una férrea limitación
al ingreso de nuevos jóvenes a las órdenes monásticas.
En cuanto a lo económico, el exilio denuncia que se quiere hacer un desarrollo a la fuerza, impulsando aun
crecimiento de 10% anual, lo cual implicará beneficio sólo a los chinos y no a los tibetanos. Esto provocará
mayor migración china al Tíbet. Los signos más visibles de este aprovechamiento excesivo son el reemplazo
de los cultivos tradicionales, impuestos más bajos sólo para chinos, construcción de ferrocarriles y otras obras
de vialidad, etcétera. Esto afecta de sobremanera al medio ambiente tibetano. Un ejemplo es la
sobreexplotación maderera, donde de un bosque sale cada hora un grupo de sesenta camiones de gran
tonelaje.
Finalmente, el exilio tibetano denuncia que China utiliza el Tíbet como plataforma de defensa y de influencia
contra los países del sur asiático. Esta disuasión va dirigida especialmente contra la India. Ha instalado
misiles nucleares y trescientos mil soldados del Ejército Popular en el Tíbet.
Una explicación alternativa
No todos han decidido ponerse de uno u otro lado de la contienda. Una de las posiciones más controvertidas
es la del escritor Mike Ely, autor del libro "La verdad sobre la revolución maoísta del Tíbet", en la cual explica

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lo que serían los verdaderos hechos que rodean la integración del estado tibetano en la República Popular de
China.
Según Ely, las causas que llevaron a la intervención china son las mismas que hoy alegan los chinos: un
régimen teocrático feudal, con grados de servidumbre y esclavitud a niveles ridículos, una amplia desigualdad
económica y con un clero que manejaba todos los hilos del poder. Según el autor, las "Tres Carencias" (de
combustible, comunicación y gente) respondían a "Tres Abundancias" (de pobreza, opresión y miedo a lo
sobrenatural). Ante esta situación, y considerando que Tíbet históricamente ha sido una parte inseparable de
China, la revolución maoísta se abocó a la liberación y modernización de la región.
La conquista fue un éxito, y la tarea renovadora produjo una revolución no sólo física sino que espiritual en la
sociedad tibetana. Por primera vez se daba un trato justo a los trabajadores tibetanos, se les pagaba
buen salario, recibían atención médica de primera calidad y se mejoraba el bienestar de las familias. Los
pocos movimientos reaccionarios fracasaron estrepitosamente, llevando al exilio a los líderes opresores del
pasado.
Sin embargo, y tal como se dio en toda China, empezó una lucha soterrada entre dos facciones al interior del
Partido Comunista Chino: una, dirigida por Mao Tse-Tung, partidaria de entregar mayores beneficios a la
población y cumplir al pie de la letra el ideario marxista, y otra, dirigida por Deng Xiaoping, Lin Piao y Liu
Shaoqi, partidaria de crear un estado que combinara la dictadura con la apertura al mercado y el
establecimiento de una casta superior que gobernara con apoyo del ejército, al estilo de las dictaduras
sudamericanas.
Así, la historia cuenta que fue esta posición la que se impuso tras la muerte de Mao, en 1976. Deng Xiaoping
se transformó en el hombre fuerte de China, y se empezó a imponer la lógica del libre mercado. En el Tíbet,
esto significó el retorno a la sociedad de castas, ahora que con nuevos jefes. En este caso, el gobierno central
de China, como una nueva casta dominante (algo así como la nomenklatura que hubo en la URSS) es el que
explota a los trabajadores tibetanos en el nuevo modelo "social de mercado", tan criticado por los puristas
del marxismo.
Pero Mike Ely no busca con esto defender al gobierno en el exilio. Por el contrario, ha querido demostrar que
esta especie de régimen desterrado ha construido un discurso falaz con el objeto de atraerse el apoyo de la
comunidad internacional. Especialmente, fue su relación con la CIA la que marcó la primera época del exilio,
en el ámbito de lo que era la Guerra Fría. Sin embargo, cuando el escenario internacional cambió y China
empezó a virar hacia la economía de mercado, el organismo de inteligencia norteamericano consideró que no
valía la pena valerse del Tíbet para conseguir los propósitos capitalistas de EE.UU. Así que literalmente dejó
botados a los tibetanos.
Una de las cosas que Ely critica al actual Dalai Lama es que siga manejando a la población exiliada en los
mismos términos en que se manejaban en el Tíbet independiente, amén de una conveniente concomitancia
con la India. Así, la población tibetana fue reubicada en territorio indio según su status social: mientras más
pobre, más al sur. El clima cálido y húmedo del sur de la India provocó estragos entre los tibetanos
reasentados. Por otra parte, muchos tibetanos fueron llevados a fábricas donde se les trataba igual como eran
tratados los campesinos en las épocas pasadas. El Dalai Lama se ha convertido en un próspero empresario,
instalando fábricas y utilizando mano de obra tibetana e india, siendo ésta última la más sobreexplotada por
otros empresarios tibetanos.
Encima de todo, Ely sostiene que toda la faramalla que el Dalai Lama arma para promover la autonomía de su
pueblo es mera propaganda destinada a reunir fondos para mantener a la elite exiliada. Esto acentúa la
inequidad entre gobernantes y gobernados exiliados. En este sentido, se ha venido ocultando los aspectos
desagradables del antiguo régimen, para presentarlo como se ha mostrado "oficialmente": como un lugar
donde no había conflictos y donde la paz reinaba en todo momento. En pocas palabras, como el famoso
Shangri-la del cual tanto se habla. Así, es muy conveniente mantener indefinidamente el carácter de
"refugiados" para enaltecer el nombre y la figura del jefe tibetano. Sin embargo, la clase dominante
establecida en la India ha abandonado poco a poco las ancestrales costumbres y se ha adaptado al modo de
vivir indio-occidental de las principales ciudades de ese país.
Sin embargo, lo más espeluznante, lo más chocante para el escritor, es el hecho de que el Dalai Lama haya
intentado negociar con Deng Xiaoping. Esto es, según Ely, a lo errática que ha sido la política del exilio
tibetano. Más que nada, lo que pretenden los lamas y nobles desterrados es recuperar el sitial que tenían
antes de 1951 y, en definitiva, restaurar el estado feudal que se erigía en la región. Como en la década del

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cincuenta estaba en su apogeo la Guerra Fría, se buscó y logró el apoyo de la CIA. Pero tras la muerte de
Mao y el ascenso de los social-mercantistas, y tras la retirada de los estadounidenses, el exilio pensó que
Deng y su camarilla serían más abiertos que Mao para conversar una posible solución a la situación del Tíbet.
Fue así que en 1977 se realizaron negociaciones secretas entre el gobierno chino y altos representantes del
gobierno tibetano en el exilio. Sin embargo, la relación no llegó a buen término.
Lo que sucede después, tras la consolidación de la doctrina social de mercado y su apertura a Occidente, es
que Estados Unidos se da cuenta del peligro que representa China para la economía mundial. Para ello, es
necesario utilizar una amenaza certera contra este país para que no provoque un descalabro económico.
¿Cuál es esa amenaza? El Tíbet. Por ello, ha fomentado la imagen del Dalai Lama (Premio Nobel de la Paz
en 1989). El Dalai Lama ha tenido gran popularidad entre los extranjeros, pero entre sus propios compatriotas
está perdiendo fuerza, máxime cuando en su discurso ha renunciado a la idea de independencia total,
proponiendo sólo la autonomía dentro de la República Popular China, idea rechazada por el Congreso de
la Juventud Tibetana, que aboga por la independencia total.
Resumiendo, y parafraseando a otros autores: es hora de pensar que el Dalai Lama es más un monarca
derrocado que quiere recobrar sus fueros y su corona, que el "Arafat pacifista" que aplaudimos en nuestra
juventud.

Rwanda fue un protectorado alemán de 1899 a 1916. Tras la Primera Guerra Mundial
se convirtió en un mandato de la Liga de las Naciones y después se transformó en un
territorio fiduciario de la ONU, bajo administración Belga en ambas etapas.

Su población está conformada por tres grupos: los HUTU (Bahutu, 85% de la
población), TUTSI (Batutsi, 14% de la población) y los TWA que forman la población
indígena. Hasta 1950 la educación era disponible solo para los TUTSI. En 1940, sin
embargo, muchos TUTSI de Rwanda fueron impulsados para abogar por su
independencia.

El Rey Kigari V, quien había gobernado por cerca de tres decenios murió en 1959 y los
TUTSI etnocéntricos obtuvieron el poder. Esto contribuyó a una serie de rebeliones de
los HUTU, que demandaban igualdad de derechos, en las cuales decenas de miles de
TUTSI perecieron.

En 1961, con el apoyo de los colonos Belgas, la mayoría HUTU tomó el control del
gobierno, aboliendo la monarquía TUTSI y declarando a Rwanda en república.

La independencia de Rwanda no fue reconocida internacionalmente hasta el primero
de julio de 1962.

Más de la mitad de los TUTSI de Rwanda huyeron del país entre 1959 y 1964. El
General Juvenal Habyarimana, de la etnia HUTU, tomó el poder en un Golpe de Estado
en 1973 en medio de otro período de conflicto étnico.

En octubre de 1990 rwandeses exiliados opositores al régimen de Habyarimana,
invadieron Rwanda con el apoyo de Uganda e iniciaron una guerra civil para derrocar
al régimen.

Desde 1991 el régimen de Habyarimana había incrementado la represión a la población

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en una guerra de baja intensidad para acabar con la rebelión, utilizando al racismo
como eje instigando y encubriendo las masacres masivas de TUTSI.

Los asesinatos fueron perpetrados por grupos paramilitares. Los paramilitares HUTU
eran más de 30 mil, recibieron entrenamiento militar del ejército Rwandés y el
apoyo/encubrimiento del régimen de Habyarimana. Pronto cerraron carreteras y
revisaban a cada persona que pasaba para eliminar a los TUTSI.

El gobierno creó además listas de personas que deberían ser asesinadas, identificando
en ellas a los partidarios de la transición política, a los adversarios políticos, a aquellos
involucrados en el movimiento de los derechos Humanos, etc. Incluso algunos HUTU
proclives a la reforma fueron condenados a muerte. En esas listas se incluía a la
totalidad de la población TUTSI.

Habyarimana fue asesinado en un sospechoso accidente aéreo sobre Kigali el 3 abril de
l994, desatando una ola de violencia étnica en contra de los TUTSI y los opositores al
régimen. Pero había indicios de que el asesinato había sido planeado y orquestado por
un HUTU de línea dura que se oponía a todo arreglo con los TUTSI.

A raíz del asesinato de Habyarimana cerca de 500 mil TUTSI fueron masacrados. El
genocidio se había consumado.

En un periodo de 48 horas más de 1 millón de rwandeses, la mayor parte HUTU,
cruzaron la frontera y se instalaron en Zaire, provocando el mayor éxodo de refugiados
de los tiempos modernos.

Para agosto ya eran cerca de 4 millones de rwandeses los que habían salido del país
escapando de la guerra civil.
La comunidad internacional reaccionó tarde ante el genocidio que se había cometido.