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Introducción

En el día de hoy, así como en el mundo entero hay personas que en
algún momento han perdido el significado en sus vidas por diversas
aflicciones y dificultades. ¿Será por la desesperación? ¿Por no tener
esperanza? ¿O por la simple razón de sentirse un vacío? ¿No saber que
hacer, sin perspectivas o metas en la vida? El sufrimiento, la duda, la
caída, es un tipo de miedo instintivo que existe no sólo en la vida
humana, sino están presentes también el mundo de los animales. Pero la
vida humana o la existencia humana más que un conjunto de instintos y
necesidades, y eso hace que los animales se parecen a nosotros. El
hombre tiene un sentido del alma espiritual, cual esencia es capaz amar
a los demás (incluso si no hay reciprocidad), animar, a consolar, tiene la
capacidad de planificar más y más tareas, fijar objetivos, presentar
perspectivas y todas las actividades hace de la libre voluntad con plena
conciencia de la responsabilidad de llevar a cabo. Esta capacidad
humana no se guía por los instintos o por los necesidades, sino la
capacidad del espíritu humano, que realmente ayuda a lograr metas
significativas con la intención de la voluntad. Pero, sobretodo, en el
complejo y comprometido mundo lo que nos rodea actualmente, la
búsqueda del sentido de la vida es una cuestión compleja. ¿Cuál es el
límite de sufrimiento, que una persona puede soportar? ¿Es capaz el ser
humano de adaptarse a cualquier situación? Una de las cuestiones más
importantes: ¿Dónde se encuentra el limite entre vivir sin sentido
aparente?
El libro de Viktor Frankl “El hombre en busca del sentido” es un intento
de aclarar estas preguntas, el presente trabajo se muestra algunos de los
sentidos de la vida más usuales y los reflexiones sobre ellos.
Objetivos
Uno de los objetivos es encontrar el transmisión del sentido en
situaciones de vulnerabilidad, de manera que se puedan dar respuestas
a la visión de Viktor Frankl. La situación histórica en la que se desarrolla
su biografía, el enfrentamiento a deshumanización. El poder como no
rendirse con la capacidad de superar las situaciones trágicas por el valor
de la presencia, la fidelidad o el compromiso. El concepto como no perder
la esperanza a través del sentido y el acompañamiento ante el final de la
vida.
Metodología
Marco Teórico
Esta obra consta de dos partes. La primera parte de la narración de tres
fases principales de la experiencia en el campo de concentración:
“Internamiento en el campo”; “vida en el campo”; “liberación”
1. Fase el shock al que entraron los prisioneros al darse cuenta que
estaban siendo recluidos en un campo de concentración en
Auschwitz, sus primeras reacciones y pensamientos tales como el que
les cruzara por la mente suicidarse tirándose a la alambrada
electrificada.
2. Fase, se concentra el análisis psicoterapéutico como los prisioneros
transcurrían los años en que estuvieron cautivos. En esta parte se
destaca aspectos como la pérdida de sensibilidad ante los actos
brutales que cometían los capos, capataces y miembros de la SS en
contra de los prisioneros. A comprender un poco más la magnitud de
las condiciones en las que estas personas estaban, ya que el autor
recurre a la narración de varios eventos con el fin de explicar su
análisis psicológico.
3. Fase, la liberación de los prisioneros, expone la desilusión que
algunos podían llegar a tener, la pérdida de sensibilidad hacia un
evento que habían esperado por años, así como la manera en que
varios de sus compañeros se adaptaron al regreso a una vida de
libertad.
La segunda parte da una explicación sobre los aspectos básicos de la
Logoterapia, tales como la frustración existencial, el sentido de la vida, el
sentido del sufrimiento, y el suprasentido, entre otros.
Panorama Histórico – Elementos Bibliográficos
VIKTOR EMIL FRANKL nació en Viena, Austria, el 26 de marzo de 1905.
La infancia y adolescencia de Frankl se desenvolvieron en un ambiente
familiar rico en calor humano. Fue el mayor de tres hermanos (Walter y
Estela). Hijo de una familia judía, profundamente religiosa, cuyos
ascendientes maternos eran rabinos. Cuando Frankl tenia 16 años
empezó a sentir gusto interés por la medicina. En 1936 Frankl recibe la
especialidad de neuropsiquiatría por la facultad de medicina de la
Universidad de Viena. En 1940 asumió la dirección de la clínica
neurológica, dependiente del Rothchildspital de Viena, que era una
institución medica patrocinada por la comunidad judía. La segunda
guerra mundial se inicio el primero de septiembre de 1939 con la
invasión alemana a Polonia. Austria había sido anexada a Alemania en
1938. Desde esa fecha empezó a darse en Austria leyes discriminatorias
contra los judíos, tratamientos brutales en publico, arrestos masivos, en
especial con el grupo culto, sin ningún respeto por la dignidad humana.
Frankl se caso en diciembre de 1941, y en septiembre de 1942 el y su
familia fueron enviados a los campos de concentración, en donde
murieron su esposa, padres. Su hermano Walter intento escapar a Italia
con su esposa Elsa, pero fueron apresados por los alemanes y
conducidos a un campo de concentración, y murieron en Auschwitz. Su
hermana Estela logro escapar a través de los Alpes, y posteriormente
partió a Australia. Frankl fue destinado al campo de concentración de
Theresienstadt, en donde ofreció sus servicios como medico y psiquiatra,
trabajando en terapia individual y de grupo, en colaboración con otros de
sus colegas deportados. Estuvo prisionero en campos de concentración
alemanas, en Auschwitz y en Dachau, de 1942 a 1945. Comenta Frankl
que han pasado mas de 50 años desde el inicio de este infierno, pero lo
que continua en la historia humana es la necesidad de dar respuestas
concretas a las preguntas que nos están esperando al voltear la esquina.
Frankl escribió varios libros en alemán que se han traducido a 18
idiomas. Ha dado numerosas conferencias en diferentes países del
Continente Americano, en la India, Australia, Japón, así como en la
mayoría de los países de Europa.




Capitulo I – Primera Fase / Internamiento en el campo
A pesar de que solo mencionar “Auschwitz! Su solo nombre evocaba
todo lo que hay de horrible en el mundo: cámaras de gas, hornos
crematorios, matanzas indiscriminadas.” Un horror al que paso a
paso los prisioneros fueron acostumbrando con el poder de tratar de
conservar el “optimismo” que se aferro en el pensamiento “los
prisioneros tienen buen aspecto, parecen estar en buen humor, incluso
se ríen, ¿quién sabe? Tal vez consiga compartir su favorable posición.
”Sin perder el “animo” conociendo como “ilusión del indulto” que es
la esperanza hasta en el ultimo segundo. Confirmo este ilusión de
salvación con la “significación del juego del dedo”, que se trataba de
la primera selección, el veredicto sobre la “existencia o no existencia”
el significado de la muerte, la sentencia de ejecución. ¿De que se trataba
todo eso? A quienes enviaron hacia la izquierda directamente al
crematorio, como la única forma en el momento de salir del recinto es
por la chimenea, transformado en humo, o hacia la derecha a
desinfección en un autentico baño. Sin poder de conservar un anillo de
casado o una medalla nada que tenga valor. “Nadie podía aceptar
todavía el hecho de que todo absolutamente todo, se lo llevarían”
Pero el hombre en si siempre ha tenido la capacidad de tomar ciertas
elecciones, ya que “el hombre puede conservar un vestigio de libertad
espiritual, de independencia mental, incluso cuando se encuentra en
circunstancias terribles de tensión psíquica y física“. Y a pesar de sus
condiciones físicas deplorables y el maltrato sicológico hacia el propio
“ser”, el ser humillados y tratados como animales a la persona le queda
recordar y entender que jamás le podrán arrebatar la ultima de las
libertades humanas , la elección de la actitud personal ante un conjunto
de circunstancias para decidir su propio camino. Los prisioneros tienen
que desnudarse totalmente, solo pueden conservar los zapatos. Frankl se
aferra a un manuscrito que se consigue esconder y se dirige a un preso
veterano, intentando ganar la confianza y pedirle ayuda para
conservarlo, pero es inútil. “Es el trabajo de mi vida.” El preso le
observa con una mezcla primero de piedad, luego mostrando diversión de
insultos y burla. Su única posesión es la existencia desnuda. Cuenta las
reacciones que de algún modo son comunes: una extraña clase de
humor, un tanto macabro y la curiosidad, por ejemplo de saber cuanto
podrían aguantar desnudos a la intemperie, en un campo hollado,
seguida de la sorpresa de verificar que ninguno se había resfriado. Otras
sorpresas le hacen confirmar la frase de Dostoyeski: "El hombre es un
ser que puede ser utilizado para cualquier cosa". En la
desesperacion de la situación el mayor pensamiento se hizo en "lanzarse
contra la alambrada", el método de suicidio más popular. Pero algunos
pensaban que no tenía ningún objeto suicidarse, ya que para todos los
prisioneros las expectativas de vida consideradas objetivamente y
aplicando el cálculo de probabilidades eran muy escasas. Pero en la
primera fase del shock el prisionero de Auschwitz no temía a la muerte.
“Hay cosas que deben haceros perder la razón, o entonces es que
no tenéis ninguna razón que perder.” Ante una situación anormal, la
reacción anormal constituye una conducta normal.
Capitulo II – Segunda Fase / La vida en el campo
Se caracteriza por la apatía, en la que llegaba a una especie de “muerte
emocional”. Al llegar al campo se experimentaba una ansia sin límites
de la casa y la familia, seguido de una repugnancia por toda la fealdad
que les rodeaba, hielo, fango, excrementos. Después los sentimientos
quedaban embotados: “Asco, piedad y horror eran emociones que
nuestro espectador no podía sentir ya.” La apatía, el adormecimiento
de las emociones y el sentimiento de que a uno ya nunca le importaría
nada, era el mecanismo necesario de autodefensa afrente al dolor, la
injusticia, la crueldad y la irracionalidad, frente a los golpes físicos
diarios e insultos continuos, igualando a “cerdos” como que no tenían
espíritu de compañerismo. La indignación puede surgir en un prisionero
aparentemente endurecido, no causada por la crueldad o el dolor, sino
por el insulto al que va unido.
Dado el alto grado de desnutrición que padecía, se comía una sola vez,
un pequeño trozo de pan y un agua de sopa, lo que era más flagrante
teniendo que realizar trabajos durísimos, el deseo de conseguir alimento
era el instinto más primitivo. Había una desvalorización de todo lo que
no redundaba en la conservación de la propia vida. Pero había
prisioneros que sentían una profunda inquietud religiosa, y que eran
capaces de improvisar un rincón en el barracón, o en un camión de
ganado, para hacer oración. A pesar del primitivismo que imperaban a la
fuerza, en el campo era posible desarrollar una vida espiritual. Las
personas capaces de ello resistieron mejor en el campo, al aislarse del
entorno y retrotraerse a su vida anterior, a su riqueza intelectual y su
libertad espiritual. Cuando todo se ha perdido queda el amor. Los
prisioneros se aferraban a la imagen de sus mujeres, o de un hijo, o de la
persona que más aman, por eso puede decir: "La verdad es que el amor
es la meta última y más alta a que puede aspirar el hombre" y "La
salvación del hombre está en el amor y a través del amor", un amor
que va más allá de la maternidad del ser amado. "El amor trasciende la
persona física del ser amado y encuentra su significado más
profundo en su propio espíritu, en su yo íntimo". Había vida interior
en los prisioneros, a veces muy intensa, que les hacía apreciar la belleza
del arte o de la naturaleza como nunca hasta entonces. "Si alguien
hubiera visto nuestros rostros cuando, en el viaje de Auschwitz a
un campo de Baviera, contemplamos las montañas de Salzburgo
con sus cimas refulgentes al atardecer, asomados a los ventanucos
enrejados del vagón celular, nunca hubiera creído que se trataba
de los rostros de hombres sin esperanza de vivir ni de ser libres".
En el campo también había cierto sentido del humor, aunque fuera en su
expresión más leve y solo durante unos escasos mutuos. También en un
campo de concentración es posible practicar el arte de vivir, aunque el
sufrimiento sea omnipresente. Al no haber placeres positivos se
agradecían mucho hasta los más ínfimos placeres negativos, que alguien
te ayudara a despiojarte, por ejemplo. Se añoraba de una manera muy
intensa la soledad, la imposible intimidad, otro sentimiento muy
frecuente en el campo era la irritabilidad. El prisionero observaba a
diario escenas de golpes, su impulso hacia la violencia había aumentado:
"A veces dice Frankl era preciso tomar decisiones precipitadas que,
sin embargo, podían significar la vida o la muerte. El prisionero
hubiera preferido dejar que el destino eligiera por él". Pero esa
capacidad de elección le hacían sentirse libre, le concedían un atributo
humano. “la ultima de las libertades humanas – la elección de la
actitud personal ante un conjunto de circunstancias – para decidir
su propio camino” La experiencia de la vida en un campo demuestra
que el hombre tiene capacidad de elección. "Los que estuvimos en
campos de concentración recordamos a los hombres que iban de
barracón en barracón consolando a los demás, dándoles el último
trozo de pan que les quedaba. Puede que fueran pocos en número,
pero ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede
arrebatar todo salvo una cosa la última de las libertades
humanas, la elección de la actitud personal ante un conjunto de
circunstancias, para decidir su propio camino". Aún en un campo de
concentración puede conservar su dignidad humana. Cita a Dostoievsky:
"Solo temo una cosa: no ser digno de mis sufrimientos". Estas
personas fueron dignos. "Es esa libertad espiritual que no se nos
puede arrebatar, lo que hace que la vida tenga sentido y
propósito". El sufrimiento es un aspecto de la vida que no puede
erradicarse, como no pueden apartarse el destino o la muerte. Sin ellos
la vida no sería completa. "¿Tiene algún sentido todo este
sufrimiento, todas estas muertes?" El modo en que el hombre acepta
su destino y todo el sufrimiento que éste conlleva, añade a su vida un
sentido más profundo. Incluso bajo las circunstancias más difíciles
puede conservar su valor, su dignidad, su generosidad. O bien puede
olvidar su dignidad humana y convertirse en poco más que un animal.
Muchas veces es precisamente una situación externa excepcionalmente
difícil la que da al hombre la oportunidad de crecer espiritualmente más
allá de sí mismo. El prisionero que perdía la fe en el futuro estaba
condenado, se abandonaba, decaía y se convertía en sujeto del
aniquilamiento físico y mental. Lo más difícil es la pregunta por el
sentido de la vida: "Tenemos que aprender por nosotros mismos y
después enseñar a los desesperados que en realidad no importa
que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de
nosotros" tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado
de la vida, y en vez de ello, pensar en nosotros como en seres a quienes
la vida les inquiriera continua e incesantemente. La contestación no debe
ser en palabras, sino que debe ser una conducta y una situación rectas.
En última instancia, vivir significa asumir la responsabilidad de
encontrar la respuesta correcta a los problemas que plantea y cumplir
las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo. Resulta
imposible definir el significado de la vida en términos generales. "Vida"
no significa algo vago, sino algo muy real y concreto, que configura el
destino de cada hombre, distinto y único en cada caso. Nadie puede
redimir al hombre, ni sufrir en su lugar. Su única oportunidad reside en
la actitud que adopte al soportar la carga. Así el hombre asume su
responsabilidad ante su existencia. ”¿Cómo es posible que hombres
de carne y hueso como los demás pudieran tratar a sus semejantes
como los trataron?” Había algunos sádicos, en el sentido médico del
término, y que eran seleccionados precisamente por serlo, como lo eran
los individuos más brutales y egoístas, los que tenían más
probabilidades de sobrevivir, era una selección negativa. “!Por cuanto
sufrimiento hay que pasar!”
“… ningún poder de la tierra podrá arrancarte lo que has vivido …”
Pero además los sentimientos de la mayoría de los guardias se hallaban
embotados por años de métodos brutales. Se habían endurecido hasta
límites insospechados, aunque había algunos, por pocos que fueran, que
sentían lástima de los prisioneros. Cuenta el caso de un comandante de
las SS que había comprado medicinas para algunos prisioneros,
gastando cantidades nada despreciables en ello. Consecuencia: “… hay
dos razas de hombres en el mundo y nada mas que dos: la “raza”
de los hombres decentes y la raza de los indecentes. Ambas se
encuentran en todas partes y en todas las capas sociales.”
Conclusión emocional: "Nosotros hemos tenido la oportunidad de
conocer al hombre quizá mejor que ninguna otra generación. ¿Qué
es en realidad el hombre? Es el ser que siempre decide lo que es. Es
el ser que ha inventado las cámaras de gas, pero, asimismo es el
ser que ha entrado en ellas con paso firme musitando una
oración".
Capitulo III – Tercera Fase / Después de la liberación
Relata lo que sucedió la mañana en que, tras varios días de gran tensión,
se izó la bandera blanca a la entrada del campo. "Al estado de
ansiedad anterior siguió una relajación total. Pero se equivocaría
quien pensase que nos volvimos locos de alegría". Los prisioneros se
arrastraron hasta las puertas del campo diciendo sin creerlo aún que
eran libres. Viendo los alrededores del campo, los prados cubiertos de
flores, "pero no despertaban en nosotros ningún sentimiento". Un
estado lo que les ocurría a los prisioneros liberados, que era la
“despersonalización, Todo parecía irreal, improbable, como un
sueño. No podíamos creer que fuera verdad.”, el temor que al
despertar les llegara la dura realidad. "No había nada más que la
tierra y el cielo, y el júbilo de las alondras, y la libertad del
espacio. Me detuve. Miré en derredor, después al cielo y finalmente
caí de rodillas. En aquel momento yo sabia muy poco de mí o del
mundo, solo tenía en la cabeza una frase, siempre la misma:
"Desde mi estrecha prisión llamé a mi Señor y él me contestó desde
el espacio en libertad". "No recuerdo cuanto tiempo permanecí allí,
de rodillas, repitiendo una y otra vez mi jaculatoria. Pero yo sé que
aquel día, en aquel momento, mi vida empezó otra vez. Fui
avanzando paso a paso, hasta volverme de nuevo un ser humano".
Muchos de los prisioneros que habían experimentado en carne propia la
brutalidad solo querían reproducirla. Muy lentamente se podía devolver a
aquellos hombres a la verdad lisa y llana de que nadie tenía derecho a
obrar mal, ni aun aunque a él le hubieran hecho daño. Aparte de cierta
deformidad moral, otras dos experiencias mentales podían dañar el
carácter del prisionero liberado, la amargura y la desilusión que sentía al
volver a su antigua vida. Amargura ante la reacción tibia de los otros
ante su sufrimiento y terrible experiencia, y la desilusión hacia su propio
sino. "El hombre que durante años había creído alcanzar el límite
absoluto del sufrimiento se encontraba ahora con que el
sufrimiento no tenía límites y con que todavía podía sufrir más y
más intensamente". En el campo todos sabían que no habría felicidad
posible que les pudiera compensar de tanto sufrimiento. “Pero para
todos y cada uno de los prisioneros liberados llego el día en que
volviendo la vista atrás a aquella experiencia del campo, fueron
incapaces de comprender como habían podido soportarlo.” ¿Llegara
el día en que la experiencia en el campo pudiera ser vivida como una
pesadilla.? "La experiencia final para el hombre que vuelve a su
hogar es la maravillosa sensación de que, después de todo lo que
ha sufrido, ya no hay nada a lo que tenga que temer, excepto a su
Dios”
Logoterapia
La logoterapia, es la terapia especifica de la "frustración existencial, del
vacío existencial, o de la frustración del deseo de significación. Cuando
estas condiciones se acompañan de una sintomatología neurótica se
llaman neurosis noogenicas. La logoterapia pretende que el hombre se
haga consciente de sus responsabilidades, ya que ser responsable es el
fundamento esencial de la existencia humana. La responsabilidad lleva
siempre consigo una obligación, y esta puede entenderse en términos de
significado “de la vida humana”. La cuestión del significado es
propiamente humana, y aparece siempre a personas con frustración o
conflictos existenciales.
En un primer paso se puede reafirmar el concepto del ser humano es
entender que el ser humano es el ser libre y responsable y que ha de ser
consciente de esa responsabilidad y libertad. Análisis existencial será,
por tanto, una forma psicoterapéutica que arranca del espíritu de la
conciencia de responsabilidad y libertad. El objetivo fundamental del
análisis existencial ha de ser "la facilitación del proceso en el que el ser
humano se hace consciente de que la esencia de su existencia es la
conciencia de su libertad y la responsabilidad de su libertad “como ser
único e irrepetible, llamado a buscar el sentido de su vida y a realizar los
valores, como ser finito, i.e. confrontado con la facticidad radical y con la
apertura a la trascendencia”. Se concreta en un "objetivo practico", que
consiste en que el ser humano descubra por si mismo el “sentido” de su
“existencia”, el para que o por quien vivir, el sentido de su ser-en-el-
mundo, y el sentido de todo aquello que es componente o parte de
nuestra condición humana.
El ser humano necesita de un significado: Cuando vivimos sin el, sin
metas, valores o ideales, parece provocarnos trastornos considerables,
que pueden culminar en un suicidio. Sin embargo, los individuos que se
enfrentan a la muerte, como Frankl en el campo de concentración,
pueden vivir mejor su vida, esto es, vivirla con plenitud y entusiasmo, si
están dotados de un propósito. El concepto de libertad nos dice que lo
único absoluto verdadero es que no hay absoluto. Según la teoría
existencial el mundo es contingente, esto es, que todo lo que es pudo
haber sido de otra manera. Que los seres humanos constituyen su propio
yo, su mundo y sus situaciones dentro de ese mundo. Mas aun, no existe
ningún significado universal, ni un gran diseño en el mundo, ni alguna
guía para vivir que no sean las que crean los individuos. En otras
palabras: "Como puede un ser que necesita un significado encontrarlo en
un mundo que no lo tiene".


Conclusión
Viktor Frankl, neurólogo y psiquiatra austriaco de origen judío,
sobrevivió los campos de concentración nazis de Auschwitz y Dacha.
Durante ese período tuvo la posibilidad de analizar el comportamiento de
las personas quienes lo rodeaban y de a poco construyó lo que después
se llamó la tercera escuela de la psicoterapia de Viena, la logoterapia,
que es la teoría que busca darle sentido a la existencia humana.
El libro presenta el proceso inconsciente, como el hombre desarrolla
darle sentido a su vida. La forma en que el autor lo percibe,
descubriendo la diferencia de actitud que existe entre aquellos que
deciden sobrevivir y aquellos que deciden morir en el campo de
concentración. Se trata de una diferencia existencial entre aquellos que
cambiaron su ración de pan por un par de cigarrillos, lo cual no
representa solo un trueque, sino una determinación hacia la vida o la
muerte. Aunque su obra puede parecer muy dura, por la forma como
describe los detalles de sus vivencias en Auschwitz, pero es una reflexión
sobre aquellas cosas que son importantes en la vida, aquellas que se
llevan a levantar día a día a estudiar o trabajar, aquellas cosas por las
cuales realmente vale la pena estar vivo.
Es un libro que deja grandes cosas por pensar, y reflexionar que el vivió
algo tan duro y nosotros realmente muchas veces nos quejamos por
cosas como tan insignificativas, se enseña que debemos luchar nunca
desfallecer y no dar por perdida la batalla sino hay que luchar hasta el
final….
Recomendaciones
En este obra de Viktor Frankl se percibe el valor inconmensurable de la
vida. La lucha por su subsistencia destaca que lo más importante del
hombre es el espíritu, la dignidad, el amor. Asimismo, la pregunta por el
sentido de la vida. La vida solo tendrá sentido si tiene una finalidad, un
destino último, un lugar a donde trascender. Como dijo Nietzsche "el que
tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo". Cualquier
hombre puede ser feliz, sólo debe tener un rumbo marcado y una meta
clara, en las que ponga todo su esfuerzo y voluntad, y siempre y cuando
elija "querer vivir", podrá hacerlo felizmente; a pesar de que su entorno
sea perjudicial y contrario a sus principios y valores morales.
Todo hombre es el único responsable de su proyecto de vida, en
cualquier situación en que se encuentre: "Cuando se acepta a la persona
como a un ser irrepetible, insustituible, entonces surge en toda su
trascendencia la responsabilidad que el hombre asume ante el sentido de
su existencia."
El hombre en busca del sentido, es un muy bueno e interesante que
brinda la posibilidad de replantear la escala de valores que rigen la vida,
y acomodar la rutina y como accionar diario a su nueva estructura.

Bibliografía