You are on page 1of 6

Notas Ligeras.

La vida del hombre está marcada a diario por diversas influencias que se ejercen
entre hombres o la misma naturaleza. Productos, servicios, materia prima o
fabricada, son quizá algunos de esos elementos que a diario se ofrecen en el
ambiente donde se está desarrollando el sujeto. Pues bien, el hombre al verse en
la penosa “necesidad” de satisfacer sus “necesidades” básicas está constreñido a
hacer uso de lo que le ofrecen, en cambio, otros satisfacen “necesidades”
innecesarias, que reflejan una ausencia de conciencia personal y que lo único que
se pretende, no es otra cosa que aparecer ante los demás seres, hacerse notar y
demostrar con lo que lleva puesto su poder o autoridad, su dominio y posibilidad
de “tener” el mundo en sus manos, subestimando a otros con su sola presencia.
Ahora bien, ésta alienación al consumo, se convierte en una desbocada falta de
personalidad, que más que reflejo de poder y autoridad, demuestra la ausencia del
“ser” y el vacío al cual se ha querido sujetar y lo han sujetado. Al hombre, una de
las cosas que quizá se le extravía con facilidad es ya su humanidad, ya su
conciencia. Cada vez el ente racional de la naturaleza se hace más cruel,
antipático e insensible, todo esto, fruto de una ideología vendida por diversos
medios, y que lo único que producen son desequilibrio personal y por tanto uno
social.
Empero, esta enajenación consumista, lleva consigo una del trabajo, cada
segundo que transcurre, hay más demanda de productos necesariamente
innecesarios, pues entre más se produzca, más se vende y en consecuencia más
capital. Sin embargo, esos productos están regidos por un devenir constante,
porque lo que hoy es moda, mañana ya es anticuado, entonces se necesita
personas “inteligentes” que estén creando e innovando las presentaciones,
etiquetas, logotipos, etc., para que el gran capitalista pueda ofrecer todos los días
una “mercancía diferente”, quedando éste alienado y enajenado, y a su vez, se
produce una alienación de trabajo en el sujeto “innovador”, ya que si no cumple
con los requisitos exigidos por la empresa, “no sirve”, y se tiene por más estima, la
materia misma que el mismo que la produce, pues la primera produce bienes
económicos, mientras el segundo meramente gastos.

***


Concepto de Alienación.
a teoría de la alienación tiene variadas significaciones dentro de las diversas
ramas del saber, la medicina, psicología, religión, filosofía, sociología y
ciencias políticas. Designa algo ajeno a si mismo que el sujeto ya no puede
controlar, por un lado tenemos un bien que se vende y, por otro un “yo” que se
extraña.
Etimológicamente el concepto alienación proviene del latín alienus: ajeno,
extraño.
Significa originariamente el acto por el que se traspasa la propiedad de una cosa;
es por tanto, equivalente de enajenación compraventa, donación, etc.
1

Desde una perspectiva filosófica el concepto nace en el contrato social de
Rousseau y se desarrolla en particular en las obras filosóficas alemanas de Hegel
y sus discípulos Feuerbach y Karl Marx, en los que el término alienación se
traduce por dos vocablos, (entfremdung) “extrañación”, “distanciamiento”, y
(entäuserung o entäuaBerung), “desapropiación”, “cosificación”, o “reificación”.
Ahora bien, desde una perspectiva sociológica según Alain Touraine, se
distinguen varias alienaciones, especialmente la económica y tecnocrática,
separables de la alienación burocrática y política. Distintos autores hablan de una
alienación subjetiva (“subjetivista”) y objetiva u (“objetivista”). La primera, atañe a
un estado mental y la alienación debe entenderse primariamente como
extrañamiento del hombre individual; el ser humano se aliena o enajena de sí
mismo. La segunda en cambio, debe entenderse primigeniamente como
extrañamiento del ser humano y específicamente del trabajador, respecto a sus
productos en virtud de los mecanismos que gobiernan a la sociedad y, que han
sido producidas y se han desarrollado, o bien, autónomamente en beneficio de
una clase dada o ambas a la vez
2
.

Hegel y la alienación
Para Hegel “alienación” es el momento de desgarrarse, en cambio, extrañamiento
se refiere al momento de comenzar a adelantarse en sí mismo. La confusión
deriva, de que Hegel y Marx traducen el concepto de “alienación”, con dos
vocablos así: (entfremdung) es decir, “extrañación” y como (entäuserung) esto

1
Cfr. Diccionario, enciclopedia de Filosofía, GER. T. I. (“A”), pág. 701, Editorial RIALP 1981, Barcelona.
2
Cfr. FERRÁTER MORA, Jose, Diccionario de Filosofía T. I (A-D) pág. 105. Editorial Arial S.A. 1944 Barcelona
L
es, como “desapropiación”. Además, Hegel afirma que el espíritu, al crear un
objeto se “desposee” de sí mismo, se entrega al objeto se “aliena” en el.
3


Marx y el sujeto alienado.
Según Marx, el concepto de “alienación”, consiste en un estado de situación social
en la que el hombre se encuentra en estado de “ruptura” ya que las diferencias
estructurales de dicha situación le impiden realizar la plenitud a la que aspira.




3
Ibíd.
Alienación del Trabajo

Para Karl Marx, la alienación del trabajo consiste en:

“Que el trabajo es externo al trabajador, que no es parte de su naturaleza, y que
en consecuencia, no se realiza en su trabajo sino que se niega, experimenta una
sensación de malestar más que de bienestar, no desarrolla libremente sus
energías mentales y físicas, sino que se encuentra físicamente exhausto y
mentalmente abatido
4
.”

No es la satisfacción de una necesidad, sino solo un medio para satisfacer otras
necesidades. El trabajo externo en que el hombre se enajena, es un trabajo que
implica sacrificio y mortificación. Por último el carácter externo del trabajo, para el
trabajador se demuestra en el hecho de que no es su propio trabajo, sino trabajo
para otros
5

Para Karl Marx el artificio capitalista, es siempre alienante, ya que uno y su
principal objetivo es el estar en función de una desmedida producción de
mercancías a tal punto de sobreponer la cosa meramente material sobre el ente
humano trascendente espiritual que posee una dignidad, creando una barrera
relacional entre el sujeto que produce y el objeto producido. A esto, Marx lo
considera una especie de extrañamiento que lleva consigo una pérdida de sentido
a la producción, que desemboca en una práctica mecanicista absorbente, y que
por el hecho del sujeto poseer necesidad, y que solo de esa forma satisfaciendo la
demanda mercantil es como se suplen realidades personales. Pues de qué otra
manera se adquiere capital para permanecer a lo menos equilibrado, en una
sociedad regida por el consumo y un consumo desbocado, en el que lo único y no
lo menos importante es no pasar desapercibido.
“El mundo humano se desvaloriza en razón directa de la valorización del mundo
de las cosas”
6
.


4
Manual de escritos económicos y filosóficos, Obras de la juventud. Karl Marx: EN LÍNEA:
HTTP/pensaryhacer.files.word.press.com: 26/05/2014: 11:25am
5
En línea: http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_marxista_de_la_alienaci%C3%B3n 26/05/2014. 11:
58 am.
6
Cfr. Manual de escritos económicos y filosóficos, Obras de la juventud. Karl Marx
¡Amigo cuánto tienes, cuánto vales!
Este principio de la sabiduría popular refleja la gama de intereses personales tras
de unas seguridades particulares que pernoctan en las intenciones del hombre, y
detrás de toda una alienación económico-social subsiste otra en mayor proporción,
la del trabajo.
Si nos trasladamos a la realidad industrial o empresarial, existen una gran
cantidad de requisitos, para que una persona “tenga el perfil” que la entidad
capitalista demande, entonces surgen cosas como estas: determinados años de
experiencia laboral; dominar varios idiomas según el trabajo; tener las cualidades
que permiten tener un buen desempeño en la función para la que ha sido
contratado…etc.
Esto refleja solamente una realidad, y es que eres o no “apto” para… con ello , se
empieza una degradación de la persona y su dignidad, pues lo que resulta
interesante es que esa persona sea “potencial y actualmente productora”,
convirtiéndola a su vez “inconscientemente” en una mercancía.
Trasladando esta teoría a una realidad coloquial pensemos en un hacendado
cafetero, quien en época de cosecha “necesita” recolectar su producto, y esta
necesidad debe suplirse a la mayor brevedad posible a tal punto que se realizan
contratos con personas de las cuales en ocasiones se desconoce incluso su
procedencia, y quizá no se tiene otra relación más que la de jefe-empleado que
suministra una remuneración económica por su servicio prestado, ya que el
trasfondo de esto estriba en el interés de recolectar su cosecha de café. Y tras ese
tipo de enajenación existe otra por parte del trabajador, y es el de recibir dinero
para contrarrestar sus gastos domésticos ya que tiene en su casa bocas que
alimentar y personas que mantener. Además, el hacendado al buscar gente de
“perfil”, sujeta al hombre a la mera producción y pensemos en que como lo único
que le interesa, es coger el café, paga los servicios del ayudante por arrobas, y si
éste se demuestra incapaz de cumplir con los “estándares, tanto de calidad como
de rendimiento”, sencillamente “no sirve”, trayendo como consecuencia una
despido
Ahora bien, podemos referirnos a la enajenación en términos ontológicos, pues de
una manera u otra es difícil encontrar a una persona sin enajenación, ya que en
mayor o menor proporción todos permanecemos extrañados. Es un juego
dialectico entre conciencias la una enajenante y la otra enajenada, así lo ilustra
Hegel en la relación entre el amo y el esclavo, y Marx lo hace en la realidad sujeto-
objeto.
“(…) el producto es la objetivación del trabajo. La realización del trabajo es su
objetivación
7
.(…)”

Esta realización del trabajo aparece en el estadio de la economía política como
des-realización del trabajador, la objetivación como perdida del objeto y la
servidumbre a él, la apropiación como extrañamiento, como enajenación. En la
medida en que el trabajador “realiza” el trabajo, éste se desrealiza, pues entrega
su potencia vital cualitativa a las fuerzas productoras capitalistas mecanicistas. A
tal punto es de considerarse esta objetivación que de una y otra parte se ve
confluido el trabajo en un interés meramente material, es decir, aumentar su
patrimonio
Todas estas consecuencias resultan por la relación extrañada entre el sujeto que
trabaja y produce y el objeto producido, “`partiendo de este supuesto, es evidente
que cuanto más se vuelca el trabajador en su trabajo tanto más poderoso es el
mundo “en sí”, objetivo que crea frente a sí y tanto más pobres son el mismo y su
mundo interior, tanto menos dueño de sí mismo es”
8
.
A este respecto, tenemos a un sujeto que crea una mediana empresa de
reparación de vehículos de gamma alta-media, y que todo el día se la pasa
realizando su oficio de mecánico, a veces sin descansar porque es demasiada la
oferta de carros dañados, y que mientras está en su taller, conduce carros como
BMW, TOYOTA, MAZDA, etc., y que cuando va a descansar a su casa, solo tiene
una bicicleta que lo transporta desde su alienante lugar de trabajo a su humilde
morada. Su realidad laboral no tiene en absoluto que ver con su realidad personal,
sin embargo, en el afán de ver contenta a su esposa y felices a sus hijos porque
tienen qué comer y cómo vestirse, él lo hace.
El trabajador se convierte en siervo de su objeto en doble sentido: primeramente
por q recibe un objeto de trabajo, es decir, por que recibe trabajo; en segundo
lugar por que recibe medios de subsistencia. Es decir en primer término por que
puede existir como trabajador y en segundo término por q puede existir como
sujeto físico. El colmo de esta servidumbre es que ya solo en cuanto trabajador
puede mantenerse como sujeto físico y que solo como sujeto físico es ya
trabajador


7
Ibíd.
8
Cfr. Ibíd.