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Fundamentos doctrinales

Febrero 2014
Elías Betanzos Luis
Ediciones Ginosko Año iv Número 2
«CITA CON DIOS» ES UNA PUBLICACIÓN MENSUAL GRATUITA
con un tiraje de 13,000 ejemplares.
CENTRO DE ALABANZA Y PROCLAMACIÓN
Km. 6.5 Carretera Oaxaca-Tule (Deportivo Oaxaca),
San Sebastián Tutla Oaxaca de Juárez, Oax.
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Fundamentos doctrinales
…edifcados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la
principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. Efesios 2:20
M
e encanta la parábola de los dos cimientos con que Jesús ter-
mina el sermón del monte. Describe a dos hombres: uno sa-
bio y otro necio, y la diferencia entre ambos es la cimentación que
usaron para construir su casa. Uno construyó su casa sobre la arena y
cuando vino una inundación y el río dio con ímpetu contra la casa,
la derribó y destruyó todo; en cambio, el hombre sabio construyó su
casa sobre la roca y nada la pudo destruir.
Qué importantes son los fundamentos. En arquitectura se
sabe que una buena cimentación es clave para que la casa esté segura
frente a los fenómenos naturales, como terremotos o huracanes, que
ya son tan comunes en nuestro tiempo. Pero también la cimentación
nos indica la forma que tendrá la casa, la distribución de las habita-
ciones, los baños, etc.
Cuando hablamos de fundamentos doctrinales, nos referimos
a las doctrinas en que fundamentamos nuestra fe. Si tenemos buenos
fundamentos entonces no seremos movidos por cualquier viento de
doctrina falsa que tanto abunda en nuestros días, pero también esos
fundamentos doctrinales son los que nos sostendrán cuando vengan
las pruebas. Nuestra fe en Dios y la buena enseñanza de Su Palabra
nos ayudan cuando las dudas llegan, cuando la adversidad se presenta
y, asimismo, nos permiten creer que hay una vida eterna y un Cielo
en donde Jesús está preparando una morada para nosotros, lo cual
nos da confanza para esperar con paciencia su venida.
Espero que en este mes aprendas acerca de las doctrinas bíbli-
cas sobre las cuales debes fundamentar tu vida. Si lo haces, la Biblia
dice que serás semejante a un hombre o una mujer sabia. Bendiciones.
Semejante es al hombre que al edifcar una casa, cavó y ahondó
y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación,
el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover,
porque estaba fundada sobre la roca. Lucas 6:48
Pastor Elías Betanzos
Director General
Lo mejor de la vida
Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad
del que me envió, y que acabe su obra.
Juan 4:34
E
stamos al comienzo de un nuevo año, tenemos muchos planes
y buenos deseos por lograr. Los que nos aman, comúnmente
nos desean éxito, buena salud y que disfrutemos de la vida o dicho
de forma más coloquial, que vivamos la vida. Aunque estos son bue-
nos deseos, debemos saber qué signifca vivir la vida. Para muchas
personas, vivir la vida puede ser viajar mucho, comer en los mejores
restaurantes, disfrutar de las mejores bebidas y de todos los placeres
posibles; seguramente dirían: “esto es vida”.
Es bueno disfrutar de todo lo que Dios nos ha dado y debe-
mos hacerlo con equilibrio, pues hay tiempo y ocasión para todo y
la Biblia dice que es un don de Dios el poder disfrutar. Sin embargo,
la vida es más que disfrutar placeres; de hecho, la Palabra de Dios
dice que la vida del hombre no consiste en la abundancia de bienes
materiales (Lucas 12:15); aunque no está mal obtener cosas, eso no
es la vida.
Entonces, ¿qué es la vida? Jesús nos enseña en las Escrituras
que la vida consiste en la obediencia a Dios.
Él nos hizo para Su gloria y Su honra, y cuando nosotros vivi-
mos para agradarle a Él, disfrutaremos realmente la vida.
Este año Dios te va a dar la oportunidad de disfrutar las cosas
materiales, bendiciones que ya tiene preparadas para ti, pero todo
eso debe venir como resultado de que estás haciendo Su voluntad.
De esta manera podrás vivir la vida abundante que Dios te ofrece.
Este 2014 disfruta todo lo que puedas pero sobre todas las cosas ama
a Dios con todo tu corazón y sírvele.
Aquel que quiera construir torres altas,
deberá permanecer largo tiempo en los fundamentos
El mayor placer que podemos disfrutar es el hacer la
voluntad de Dios, porque para eso hemos sido creados.
Lectura del día: Juan 4:27-38 Sábado 1º de febrero
¿Quién es Dios?
…porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar
en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO AL que vosotros
adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. Hechos 17:23
¿C
ómo es Dios? ¿De qué color es Su piel? ¿Qué signifca que
Dios hizo al hombre a Su imagen y semejanza? ¿Es sangui-
nario y castigador, o amoroso y perdonador? Pudiera ser que muchas
personas estén adorando a un ser que no conocen.
La comunión y la fortaleza de una relación sólo pueden darse
sobre la base del conocimiento mutuo. Sólo acercándose a Dios es
que se puede tener comunión con Él. Corremos el riesgo de hacer
nuestro también el problema de los atenienses: tener el pedestal de
un Dios al que adoramos pero que no conocemos.
El pasaje arriba citado nos da unas pinceladas de cómo es
Dios:
• El Dios que hizo el mundo. Los relatos de la creación no in-
forman sobre los orígenes del universo en el sentido científco;
nos da un testimonio de fe sobre su origen, que las ciencias de la na-
turaleza no pueden ni confrmar ni refutar. Por otro lado, que Dios
sea el creador implica de por si la benigna dedicación de Dios
al mundo y al hombre.
• No habita en templos hechos de mano. Hay quienes creen que
por el hecho ir a la Iglesia se encuentran con Dios, y por eso
toman la actitud de “¡Ya cumplí!”
• No necesita del hombre para estar satisfecho. No necesita que
satisfagan sus necesidades, puesto que no tiene “Pues todo es
tuyo y de lo recibido de tu mano te damos…”
• Él es quien da a todos la vida, el aliento y todas las cosas. Él
satisface cualquier necesidad, pues Él es quien da. ¿A quién?
a todos.
• Él no está lejos de ninguno de nosotros.
Si te sientes lejos no ha de ser porque Él esté fallando, ¿verdad?
No está en la luna ni del otro lado de la Tierra o en el fondo del mar.
No está en “el lugar de los dioses”, en el Olimpo. Está aquí, donde
quiera que le alabes de corazón y te acerques a Él con humildad.
Aquel que quiera construir torres altas,
deberá permanecer largo tiempo en los fundamentos
Domingo 2 de febrero Lectura del día: Hechos 17:16-25
Gracia frme
Por quien también tenemos entrada
por la fe a esta gracia en la cual estamos frmes,
y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
Romanos 5:2
A
l meditar en la gracia, pensamos en el favor inmerecido de
Dios. El Señor nos perdona por Su amor incondicional y, por
lo tanto, no podemos ganarnos nuestra salvación, así como tampoco
podemos hacer nada para perderla. Es su regalo para nosotros, dado
en amor.
Lamentablemente, hay algunos que caen en el engaño, cre-
yendo la mentira de que la gracia de Dios deja de hacer su obra
en nosotros después que recibimos a Jesús como nuestro Salvador.
Como consecuencia pierden la paz que Dios les ha provisto de forma
innecesaria, porque no se dan cuenta de que la gracia de Dios está
fundada en un amor que es seguro, no impredecible ni temporal. Es
el mismo amor que demostró en el Calvario.
Nos sostenemos con toda frmeza y seguridad en el amor de
Dios en virtud de Cristo, no por nuestros propios méritos. Sin em-
bargo, muchas personas se dejan confundir debido a los problemas
que sufren. Creen que de algún modo han perdido el favor de Dios
viendo el dolor que enfrentan. No obstante, Pablo demuestra que el
Señor usa hasta las tribulaciones para nuestro bien (v. 3-5).
Tienes que entender que los problemas entrarán a tu vida
como sea. Sin embargo, esto no es razón para creer que Dios ha
dejado de amarte o que de algún modo has perdido Su gracia. Lo
cierto es todo lo contrario: Dios ha permitido ese sufrimiento para
que aprendas a perseverar, para que desarrolles tu carácter y para que
tengas esperanza.
Él quiere que experimentes Su vida eterna y abundante a una
mayor profundidad. Sin embargo, la única manera de prepararte
para ello es a través de la adversidad. De modo que, tal como lo po-
drás ver, hasta las pruebas son una extensión de Su gracia. Así que, en
vez de dudar del amor de Dios en vista de tus problemas, regocíjate
en ellos.
Aquel que quiera construir torres altas,
deberá permanecer largo tiempo en los fundamentos
Lunes 3 de febrero Lectura del día: Romanos 5:1-11
¿Quién es Jesucristo?
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las
que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean
principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
Colosenses 1:16
E
n esta cita de Colosenses, el apóstol Pablo está refriéndose a Jesús,
y lo presenta con dos características primordiales: Como un ser
preexistente y como co-creador, es decir, como creador junto con Dios.
Una persona con estas características no es para nada ordina-
ria. Jesús no era una persona más como algunos pretenden presen-
tarlo, con capacidades especiales y ya. ¡No!, Jesús es Dios, es eterno
y es uno mismo con Dios.
Jesús fue Dios porque no pecó. Jesús no fue uno de los que an-
daban en busca de Dios. En la totalidad de Su vida Él dio testimonio
de la existencia misma de Dios. ¿Quién de vosotros me redarguye de
pecado? ( Juan 8.46) Con Él no había recuerdo de fracaso por el peca-
do, no había rastros de cicatrices por el pecado, ni vergüenza por causa
de una mala conciencia. Vivió todos sus días sin el sentido personal de
culpa por el pecado ni temor personal de las consecuencias del pecado.
En Juan 8:14-18 encontramos un pasaje formidable sobre qué
decía Cristo de sí mismo:
• Manifestó que tenía el poder para obrar milagros y de capaci-
tar a otros para hacer obras milagrosas.
• Dijo tener prerrogativas divinas, tales como el “Señor del sá-
bado”, perdonar pecados y de hablar de Dios como Dios.
• Dijo conocer al Padre de una manera directa perfecta, como
no puede conocerlo ningún otro ser, y ser el hijo de Dios de
una manera única.
• Habló palabras de sabiduría infnita, porque habló como nin-
gún otro hombre ha hablado.
• Aceptó el homenaje de todos y la adoración.
• Se asumió como el juez fnal de todos los hombres.
Nos rendimos delante de aquel que por amor dio Su vida por
nosotros, quien siendo Dios, sin pecado, decidió condescender para ser
como uno de nosotros, por amor. ¡Cómo no adorarle por lo que Él es!
Aquel que quiera construir torres altas,
deberá permanecer largo tiempo en los fundamentos
Martes 4 de febrero Lectura del día: Colosenses 1:15-23
Mi amigo el Espíritu Santo
…porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana,
sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo
inspirados por el Espíritu Santo. 2 Pedro 1:21
L
a Biblia dice que el Espíritu Santo es el parakletos, que se traduce
al español como “Consolador”, que signifca literalmente: uno a
quien se llama para caminar al lado. La palabra tenía varios usos:
• El término se usaba cuando un abogado se empleaba para de-
fender a una persona sobre quien pesaba una acusación y po-
dría signifcar una condena grave.
• También se usaba para referirse a un experto a quien se acudía
para recibir un consejo especializado en una situación difícil.
• Se usaba para designar a la persona cuya presencia se solicitaba
en el campo de batalla para infundir nuevo ánimo y valor en
los corazones de los soldados desanimados.
La función del Espíritu Santo, quien es Dios junto con el Pa-
dre y el Hijo, es suplir nuestras insufciencias y hacernos capaces de
enfrentar la vida. Es una persona que camina con nosotros; no es
una energía o una fuerza solamente, no es una entidad inmaterial
supeditada al control de las circunstancias o las personas. El Espíritu
Santo es una persona, y como persona tiene:
• Intelecto ( Juan 14.26; 15.26).
• Voluntad (Hechos 16.7; 1ª. Corintios 12.11).
• Emociones (Efesios 4.30; Isaías 63.10).
• Enseña (Lucas 12.12).
• Habla (Hechos 8.29; 10.19; 11.12; 13.2; 16.6-7).
• Intercede (Romanos 8.26,27).
• Convence ( Juan 16.8), guía ( Juan 16.13).
Dios prometió la presencia de Su Espíritu Santo y está acce-
sible para todos nosotros, pero como Dios que es no está a expensas
o al arbitrio de nosotros. Para tener comunión con Él tenemos que
buscarle en humildad reconociendo Su divinidad y señorío sobre
nosotros. Podemos ser guiados por Él, oír su voz, podemos ser ayu-
dados por Él; esa es una de Sus funciones primordiales, pero para ser
ayudados debemos estar en capacidad de obedecerle. Él está listo y
quiere, ¿tú también estás listo y quieres?
Aquel que quiera construir torres altas,
deberá permanecer largo tiempo en los fundamentos
Miércoles 5 de febrero Lectura del día: 2 Pedro 1:16-21
Alimento espiritual
Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual
no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.
1 Pedro 2:2
E
s de cabal importancia que el cristiano se alimente de la Palabra
de Dios. De la misma manera que la comida es el alimento
físico para poder subsistir, la Biblia es el alimento espiritual que le
permite al creyente tener las fuerzas para caminar en su vida cristia-
na. Jesús dijo: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra
que sale de la boca de Dios. (Mateo 4:4)
La Biblia es mucho más que la “más grande obra literaria del
mundo”; la Biblia es la Palabra de Dios para el hombre, es decir, el
medio por el cual Dios se comunica con el ser humano. Así como es
muy signifcativo para nosotros leer las cartas que nuestros seres que-
ridos nos envían, de la misma forma, Dios tiene mucho que decirnos
a través de Su Palabra. Un buen hábito que usted puede desarrollar
es memorizar textos bíblicos, sobre todo aquellos que le han venido
a signifcar algo en su nueva vida.
La lectura diaria de la Biblia va íntimamente relacionada con
la oración diaria. En el tiempo privado diario que un cristiano aparta
para estar a solas con Dios, debe haber oración y lectura bíblica. Estas
dos actividades son las que alimentan al creyente y le ayudan a estar
en una buena relación con su Salvador.
El cristiano no debe conformarse con leer de vez en cuando la
Biblia, sino que debe ser una disciplina diaria, porque en ella encon-
tramos “palabras de vida eterna” ( Juan 5:39). Es necesario que cuando
nos acerquemos a la Palabra de Dios, lo hagamos con una actitud de
respeto sabiendo que de ella vamos a aprender nuevas lecciones para
cada situación de la vida. El Espíritu Santo nos ayudará en esta tarea.
Cuando un creyente busca riquezas espirituales en su lectura diaria
de la Biblia, seguramente encontrará: promesas, mandamientos, lec-
ciones, etc. Piense en la Biblia como el medio de Dios para hablarle a
usted, esto le ayudará a comprender cualquier pasaje de las Escrituras.
Recuerda: Dios le ha hablado al hombre y ha recibido esa co-
municación en forma escrita a través de las Sagradas Escrituras. Aun-
que el hombre ha sido el instrumento para la escritura, la revelación
no vino del hombre, va más allá del hombre, por eso tiene autoridad.
Aquel que quiera construir torres altas,
deberá permanecer largo tiempo en los fundamentos
Jueves 6 de febrero Lectura del día: 1 Pedro 2:1-5
¿Qué es el pecado?
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios
es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6:23
P
ecado es la violación de pacto y violación en contra del señorío
personal de Dios. Es una violación de relación, una traición a la
confanza. Génesis 1 al 3 aclara que el pecado no es inherente en la
naturaleza humana, como si hubiera salido de la mano de Dios. No
es parte del hombre. “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí
que era bueno en gran manera” (Gn 1.31).
Adán y Eva vivían en armonía con Dios y con la naturaleza
en el jardín del Edén. Pecaron no porque Dios hubiera creado seres
imperfectos, sino porque usaron mal uno de los regalos más maravi-
llosos de Dios: la capacidad de decidir.
Eva primero y después Adán consintieron en dar lugar a un
deseo que no era pecaminoso en sí, pero al haberlo hecho desobede-
cieron un mandamiento específco. El pecado puede, y de hecho se
origina, en el asentimiento de la voluntad para la satisfacción de un
deseo natural en una forma o bajo condiciones contrarias. El relato
de la caída expresa claramente que un corazón sin pecado puede
sufrir tentación y puede acceder a esa tentación.
El poder para vencer las tentaciones y esa inclinación al mal es
posible sólo por el poder del Espíritu Santo de Dios. Nadie, por muy
“espiritual” que sea o parezca, puede, por sus propias fuerzas, vivir
íntegramente delante de Dios. Sólo viviendo bajo la ayuda constante
del Espíritu y la comunión con Dios podemos vivir a la altura de las
expectativas que Él tiene de nosotros.
Aquel que quiera construir torres altas,
deberá permanecer largo tiempo en los fundamentos
El pecado es un hecho de la condición del ser humano,
no de su naturaleza como ser humano.
Fuimos creados en rectitud, hechos conforme
al propósito de Dios; santos y buenos.
Viernes 7 de febrero Lectura del día: Romanos 6:15-23
Espíritu enseñable
David tuvo éxito en todas sus expediciones,
porque el Señor estaba con él. 1 Samuel 18:14 NVI
L
a gente estaba cantando y danzando en las calles, dando la bien-
venida y honrando al joven que había defendido el nombre del
Dios de ellos. Si hay una sola frase que describa lo mejor posible a
David en ese momento de su vida, sería como bien lo dice la Biblia:
“David tuvo éxito… porque el Señor estaba con él”.
En este capítulo leemos cuatro veces que David tenía “mucho
éxito”. La palabra hebrea de la cual se deriva la frase “tuvo éxito” es
la palabra sakal. Descubrí dos cosas muy interesantes en cuanto a esta
palabra. Proverbios 10:19 nos revela la primera: “En las muchas pala-
bras no falta pecado, pero el que refrena sus labios es prudente (sakal)”.
Una persona prudente (que tiene éxito) sabe cómo mantener
la boca cerrada. Puede guardar una confdencia y de hecho, esa es
una característica de un buen amigo. Además, si abre su boca, lo hace
con discreción. Esa es una señal de una persona sakal, y así era David.
La segunda cosa está en Proverbios 21:11 que dice: “Cuando
el burlador es castigado, el ingenuo se hace sabio; y cuando el sa-
bio es instruido (sakal), adquiere conocimiento”. La persona sakal es
aquella que está dispuesta a aprender. Una vez más, esa es la clase de
hombre que era David. Era prudente porque guardaba sus labios y
porque mantenía un espíritu dispuesto a aprender.
Nosotros nunca llegaremos a un nivel en el que estemos por
encima de las críticas o ya no necesitemos las ideas de los demás.
Mantén siempre un espíritu enseñable. Nunca terminaremos
de aprender.
Aquel que quiera construir torres altas,
deberá permanecer largo tiempo en los fundamentos
No importa cuán rápida sea nuestra promoción
o cuán alta pueda ser nuestra exaltación, nunca
debemos perder la capacidad de aprender.
Sábado 8 de febrero Lectura del día: 1 Samuel 18:6-16
Cristo padeció en mi lugar
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo
de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Isaías 53:5
E
s común escuchar de la muerte de Cristo, cómo fue crucifcado,
de su resurrección, pero poco se dice de lo que le antecedió a
estos grandes eventos. Es cierto que gracias a Su muerte nosotros vivi-
mos, y también es cierto que debido a que Él resucitó nosotros también
resucitaremos; sólo que parece ser que hemos olvidado que Jesucristo
antes de morir y resucitar, sufrió. Es algo que no debemos olvidar.
Juan capítulo 18 lo narra así:
• Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que le habrían de sobrevenir... (4).
La agonía de Jesucristo no empezó con la primera negación o
con el primer golpe; inició desde que tuvo pleno conocimien-
to de todo lo que le habría de suceder.
• La traición de dos de sus discípulos: Judas y Pedro, ( Juan 18:25-27)
La traición puede ser quizá uno de los golpes más fuertes que
puede recibir una persona. Estamos hablando de infdelidad,
de hipocresía, de tener en poco, etc.
• La falta de comprensión de sus discípulos de la misión de Cristo (10)
Entonces Simón Pedro...hirió al siervo del Sumo sacerdote.
Después de un ministerio fructífero, claro, de poder, los dis-
cípulos no habían entendido el verdadero propósito de Cristo.
• Acusado de malhechor (18:30) No hay un sólo momento en las
narraciones bíblicas que dé indicios de alguna mala acción
hecha por Jesús; al contrario, Su vida fue ejemplo de cordura,
justicia, bondad y servicio. Se enfrentó ante un procurador romano,
cobarde (18:29-38; 19:12-13)
• Negado por el pueblo que anteriormente le había proclamado (39-
40) El mismo pueblo que grita “crucifícale”, apenas unos
días atrás habían gritado “¡Hosanna, Bendito el que viene en
el nombre del Señor!”
A estos actos de dolor emocional le seguirán otros más crue-
les: bofetadas, azotes, corona de espinas, la lanza, la cruz, etc. Jesu-
cristo padeció en lugar de nosotros para perdonar nuestros pecados.
Esto es lo que se llama la muerte expiatoria de Cristo, y todo esto lo
hizo por amor a ti y a mí.
Aquel que quiera construir torres altas,
deberá permanecer largo tiempo en los fundamentos
Domingo 9 de febrero Lectura del día: Isaías 53:1-7
Dios nos amó primero
Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. 1 Juan 4:19
C
uando Dios creó al ser humano lo hizo con la capacidad de
escoger entre el bien y el mal; esto signifca que tú y yo fuimos
hechos moralmente responsables. Sin embargo, debido a la caída del
hombre, la condición del ser humano es depravada, es decir, de con-
tinuo su inclinación es a hacer lo malo. Debido a esto, el ser humano
no puede por sus propias fuerzas y de su propia iniciativa acercarse a
Dios. Es a través de la intervención de Dios en nuestra vida que nos
capacita para buscarle y decidirnos a alejarnos del mal.
Muchas veces creemos u oímos a las personas decir que “les
nació” ir a la Iglesia o “tuvieron el deseo de cambiar de vida”; por
supuesto que es un deseo y decisión personal, pero esta inquietud no
nace en nosotros, sino que nació en el corazón de Dios y Él lo puso
en nuestro corazón.
En el caso del apóstol Pablo, lo vemos involucrado en mu-
chos quehaceres religiosos pero nunca lo vemos como un hombre
que busca de Dios. Este hombre religioso, que decía conocer al
Dios de Israel, estaba realmente lejos de Él. Creía que le agradaba,
pero más bien se estaba agradando a sí mismo. Mucha religión pero
poco o nada de Dios, hasta que el Señor determinó hacerse presen-
te delante de él.
La iniciativa siempre es de Dios. Es sólo la gracia de Dios la
que nos acerca a Él, la que nos sostiene en nuestra vida cristiana y
quien nos muestra la gran necesidad que tenemos de Su presencia,
aun después de haber recibido a Jesucristo como nuestro Salvador,
como lo expresó Juan Wesley:
“Estas mismas personas, quienes están profundamente
conscientes de su necesidad de Cristo y que son limpios de
todo pecado, sienten más que nunca su propia ignorancia,
su pequeñez en la gracia y andando con menos exactitud
de lo que deberían haberlo hecho si hubieran seguido el
ejemplo divino; están más convencidos de la insufciencia
de todo lo que son, tienen o hacen, para soportar la mirada
de Dios sin un mediador; están más compenetrados que
nunca que necesitan a su Mediador más y más.”
Los regalos se hacen por gusto del que regala,
no por mérito del que recibe.
Lunes 10 de febrero Lectura del día: 1 Juan 4:7-19
Poder neutralizado
Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien;
porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo
Romanos 7:18
E
l conficto en tu interior entre la carne y el espíritu es una for-
ma de guerra espiritual, y ganas en gran medida la batalla, sim-
plemente reconociendo que la lucha es real. Es verdad que el pecado
sigue siendo una fuerza poderosa, pero ya no te puede controlar a no
ser que tú se lo permitas. No estás condenado al fracaso, y creer algo
distinto es permanecer en esclavitud innecesaria y dolorosa. Eso le
parte el corazón al Señor y contrista al Espíritu (Efesios 4:30).
La verdad es que no puedes irte demasiado lejos, fallar dema-
siadas veces ni exceder el perdón de Cristo. Cuando te arrepientes y
te vuelves al Señor, Él te restaura al compañerismo divino como si
nada hubiese sucedido. Pedro negó tres veces a Jesús, a pesar de sus
constantes alardes de mantenerse fel; sin embargo el Señor lo perdo-
nó y lo convirtió en un líder poderoso en la Iglesia primitiva. Pedro
había aprendido bien su lección.
Es imperativo entender que la obediencia siempre es una elec-
ción; eres tú quien decide si te rendirás a Dios y llegar así a ser más
como Cristo.
Tú tienes un gran potencial para vivir en libertad y santidad a
través de Cristo, pero Dios nunca te obligará a hacer lo que Él desea.
No obstante, Él anhela que tú acudas a Él en cada conficto espiri-
tual, reconozcas tu debilidad y le pidas Su poder para decir “No”.
¿Te sientes cansado de luchar por una batalla que parece perdida? ¿Te
sientes como un fracasado? ¡No es cierto! Cuanto menos tardes en
aprender a regocijarte y a crecer en la realidad de tu identidad en Él,
más pronto experimentarás el entusiasmo de la victoria.
Los regalos se hacen por gusto del que regala,
no por mérito del que recibe.
A medida que aprendes a decir “No” al poder del
pecado y a descansar en la gracia del Señor,
obtienes libertad para obedecer con vigor
y entendimiento renovados.
Martes 11 de febrero Lectura del día: Romanos 7:7-25
¿Qué es el arrepentimiento?
El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza,
sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca,
sino que todos procedan al arrepentimiento. 2 Pedro 3:9
E
l arrepentimiento es un cambio sincero y completo de la mente
respecto al pecado, con el reconocimiento de culpa personal y
la separación voluntaria del pecado. El Espíritu de Dios da a todos
los que quieran arrepentirse la ayuda para que puedan creer a fn de
recibir perdón y vida espiritual.
La Biblia dice que todos pecamos, y que por lo tanto estamos
separados de Dios. Muchos de nosotros teníamos una religión, pero
realmente estábamos muy lejos de Él. Vivíamos como si Dios no exis-
tiera; vivíamos para satisfacernos egoístamente, sin tomarlo en cuenta.
Debido a nuestros pecados, teníamos que pagar por ellos. La Bi-
blia dice que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23). Muerte
signifca separación; debido al pecado estábamos separados de Dios, en
consecuencia muertos; pero además, nos correspondía una muerte eter-
na, el inferno, que es el lugar para quienes insisten en vivir ignorándole.
Sin embargo, hubo alguien que murió en nuestro lugar, (Ro-
manos 5:8) para que ya no tuviéramos que pagar por esos pecados,
y es Jesucristo, de quien usted escuchó, a quien usted le dijo “ven a
mi corazón y sé el Señor de mi vida”, a quien le dijo “me arrepiento
de todos mis pecados.” Él murió en la cruz por usted y por mí, para
librarnos de la muerte y nos ofreció la vida… la vida eterna.
Desde el momento que usted se arrepintió de sus pecados,
cuando le dijo “Sí” a Él, esto sucedió, todo al mismo tiempo:
• Él vino a tu corazón. Apocalipsis 3:20
• Tus pecados fueron perdonados. Juan 3:13-17; 1ª. Juan 1:9
• Naciste de nuevo. 2 Corintios 5:17;
• Dios te recibió como hijo, antes sólo eras Su criatura. Juan 1:12
• Tu nombre fue escrito en el libro de la vida. Apocalipsis 3:5
Nuestro Señor Jesucristo ya no sólo está contigo, sino que está
en ti; ya no estarás nunca más solo. Tus pecados, todos, así haya uno a
tu parecer imperdonable, han sido borrados y olvidados (Efesios 1:7).
Ahora tienes el corazón como el de un niño, limpio. Como hijo de
Dios, tienes que cuidar esa relación con tu Padre y buscar siempre
tener comunión con Él.
Los regalos se hacen por gusto del que regala,
no por mérito del que recibe.
Miércoles 12 de febrero Lectura del día: 2 Pedro 3: 8-15
Reprogramación
Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es
de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos.
Romanos 2:14
L
a conciencia funciona de manera similar a una computadora.
Una computadora está programada para dar respuestas específ-
cas a información específca, y también responde a información con
base en comandos que ha sido programada para seguir.
La conciencia también responde a cierta información que ha
sido programada para procesar. Así lo defnió Pablo en los versos
14 y 15. Dios ha programado Su código moral en el corazón de los
hombres, nacemos con él. Cuando las acciones o los pensamientos
de una persona violan ese código, la conciencia responde enviándole
un mensaje de “No” al cerebro. Por otro lado, cuando el acto o el
pensamiento están de acuerdo con el código moral pre-programado,
la conciencia dice “Aprobado”.
El Espíritu de verdad estableció residencia en tu corazón, y
aunque te hayas percatado o no, empezó a reprogramar tu concien-
cia. Mientras que antes tenías un sentido general del bien y del mal,
el Espíritu Santo empezó a renovar tu mente conforme a verdades
más específcas y completas (1 Corintios 2:10-13).
Tú participas en este proceso de renovación cada vez que lees
tu Biblia, adoras en la iglesia, memorizas un versículo o elevas una
oración. El Espíritu Santo usa toda esta información nueva para re-
programar la base de datos a través de la cual tu conciencia evalúa
cada oportunidad, pensamiento, invitación, palabra y acto.
A medida que este proceso continúa, tu conciencia se sintoni-
za con el código moral del Espíritu Santo, un código que refeja los
estándares morales y éticos de Dios. Este proceso te hace sensible, no
solamente a los criterios morales de Dios, sino también a su perfecta
voluntad.
Los regalos se hacen por gusto del que regala,
no por mérito del que recibe.
Jueves 13 de febrero Lectura del día: Romanos 2:1-16
Cuando naciste de nuevo, un cambio empezó a ocurrir
en tu conciencia. El código moral básico que recibiste al
nacer empezó a ser examinado y renovado por completo.
Amigo íntimo
Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David,
y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte. 1 Samuel 18:4
D
ios sabía que David necesitaría un amigo íntimo para que lo
acompañara a través del valle que tenía por delante. Sin duda,
los amigos íntimos son escasos en la vida. Llegamos a tener uno, a
veces dos, pero normalmente no más de tres durante toda nuestra
vida. A un amigo íntimo no tienes que rogarle para que te haga un
favor; ese fue ciertamente el caso con Jonatán.
Jonatán quería darle a David algo que le pertenecía a él y
que fuera de valor. Eso es lo que hacen los amigos. Nunca son
mezquinos con lo que tienen; nunca eres una carga para un ami-
go íntimo. Él no lleva la cuenta de los favores que te hace. Un
amigo íntimo está siempre con la mejor disposición de arrimar
su hombro cada vez que necesites ayuda. Lo que prevalece es el
desprendimiento
Saúl había tomado la decisión de ser enemigo de David. Pero
Jonatán se enfrentó a su padre y le dijo: “Papá, estás equivocado en
cuanto a David”. De hecho, no sólo defendió a su amigo, sino que
también censuró a su padre por su actitud hacia él.
¡Qué gran amigo fue Jonatán! En él no había mezquindad,
ni envidia, ni celos. Después de todo, Jonatán, por ser hijo de Saúl,
podía haber sido el heredero indiscutible. Podía haber deseado la
alabanza del pueblo; pero allí estaba el joven pastor, recibiéndolo
todo. Sin embargo, Jonatán salió en defensa de su amigo David en
contra de su propio padre. Esto es lo que pudiéramos llamar teología
esencial. Esto es poner la fe en acción. Jonatán salió en defensa de
David porque era su amigo.
Los regalos se hacen por gusto del que regala,
no por mérito del que recibe.
Un amigo íntimo es un defensor leal ante los demás. No
es un amigo solamente en los tiempos en que todo marcha
bien. No hablará en contra de ti cuando tú no estés cerca.
Viernes 14 de febrero Lectura del día: 1 Samuel 18:1-5
Soy parte de la Iglesia
Todos los que habían creído estaban juntos,
y tenían en común todas las cosas; Hechos 2:44
C
uando hablamos de Iglesia, corremos el riesgo de malentender
el sentido real y correcto de la palabra. Iglesia no tiene que ver
con el edifcio, pero Iglesia no tiene que ver en primera instancia
tampoco con la multitud o los miembros. La iglesia empieza conmi-
go. Soy parte de la Iglesia, entonces soy Iglesia. Esto es importante
que lo aprendamos.
Muchas veces decimos “alguien de la Iglesia debería de”...
Cuando comprendo que la Iglesia empieza conmigo como parte del
cuerpo de Cristo entonces eso que creemos que alguien de la Iglesia
debería de, estoy hablando en primera instancia de mí mismo.
Una Iglesia va a ser fuerte y creciente y vital en la medida que
cada uno de los que formamos parte lo seamos. De tal forma que fa-
milias fuertes hacen Iglesias fuertes; personas sanas hacen Iglesias sanas.
Las Iglesias sanas están comprometidas con la edifcación de
las relaciones de comunidad. Nunca vamos a edifcar un espíritu de
comunidad si permitimos que las personas permanezcan como es-
pectadores aislados de una audiencia. Tienen que llegar a ser miem-
bros de la familia. La Iglesia tiene la oportunidad para alcanzar y
asimilar a un grande número de personas que sufren por el dolor y
la soledad, si en verdad llegamos a ser la familia como hemos sido
llamados a ser.
Pero el mundo no se impresionará por nuestra retórica sobre
nuestra familia; tiene que ver el amor de Dios modelado en una
comunidad de creyentes que se aman, que son auténticos y que con-
traen un compromiso con la comunidad:
• Muchas señales y maravillas eran hechas por los apóstoles.
• Vendían sus propiedades y bienes, y los repartían.
• Perseveraban unánimes cada día en el templo, partiendo el
pan en las casas.
• Comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando
a Dios.
• Tenían favor con todo el pueblo
Y el Señor añadía a la iglesia los que habían de ser salvos.
Los regalos se hacen por gusto del que regala,
no por mérito del que recibe.
Sábado 15 de febrero Lectura del día: Hechos 2:43-47
Siguiendo el llamado
Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: te he puesto para luz de
los gentiles, a fn de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.
Hechos 13:47
C
uando Pablo era rechazado, no abandonaba la lucha. ¡Qué fr-
meza tan grande! Pablo no retrocedía ni un milímetro en su
respuesta al rechazo público. ¿El resultado? No es de extrañarse que
los gentiles que había entre la multitud se regocijaran por la buenas
nuevas que él tenía para ellos.
¿Por qué razón Pablo y Bernabé pudieron perseverar? Porque
ninguno de los dos había puesto su amor en las cosas terrenales. ¡Qué
disciplina! Si quieres ser atrapado por la red del desengaño, enrédate
en las cosas materiales. No sólo te faltará coraje, sino que te hundirás
como una piedra en un pozo. ¿Por qué razón? Porque la opinión de
los demás comenzará a ser lo más importante para ti.
Esta fórmula para el fracaso se puede encontrar en todos los
ministerios que sólo buscan complacer a las personas. Estás condena-
do al desengaño si no te concentras en lo eterno.
Probablemente estés viviendo tu vida buscando fama y rique-
za y depender del reconocimiento de los demás. Sin embargo, las
riquezas tienen raíces poco profundas. Los vientos de la adversidad
pueden llevárselas fácilmente. Y la fama es tan voluble como la últi-
ma respuesta de la multitud.
Aprende una doble lección del ejemplo de Pablo, que fue más
sabio que la mayoría de nosotros. Cuando seas alabado y aplaudido,
no le des ninguna importancia; y cuando seas maltratado y recha-
zado, no te rindas. No fue la opinión humana lo que te llamó al
trabajo que estás haciendo. Por lo tanto, no dejes que las respuestas
o las críticas de las personas te desvíen del camino. Sigue adelante.
Los regalos se hacen por gusto del que regala,
no por mérito del que recibe.
Cuando dejas que las respuestas de la gente
sean el peso de la balanza, entonces su aplauso será
fundamental para que te mantengas a fote.
Lectura del día: Hechos 13:44-52 Domingo 16 de febrero
Un paso de obediencia
Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo,
a fn de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre,
así también nosotros andemos en vida nueva. Romanos 6:4
E
l bautismo es un acto externo que muestra lo que ocurrió den-
tro de nosotros cuando creímos y entregamos nuestra vida al
Señor Jesús, sin embargo, no es el bautismo lo que nos salva, porque
el bautismo no puede sustituir el requisito que Dios ha puesto para
ser salvo, que es el de creer en Su hijo Jesucristo. Hechos 4:12: “Y en
ningún otro hay salvación porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los
hombres, en que podamos ser salvos”, y Hechos 16:31: “Cree en el Señor
Jesucristo y serás salvo”. La salvación no está basada en el bautismo,
sino en la fe en el Señor Jesús. Marcos 16:16 nos indica esto cuando
dice: “El que no creyere, será condenado”. Es decir, no dice el que no se
bautizare, será condenado, sino el que no creyere será condenado.
Esto es para que nos demos cuenta que es la fe en Cristo la que
hace que Dios nos declare salvos. Como dice la escritura en Romanos
1:17: “El justo por la fe vivirá”. El bautismo es un acto que realizamos
porque hemos sido salvos y no para ser salvos; porque nuestros peca-
dos han sido perdonados y no para que lo sean. El Bautismo es el sello
que Dios pone en nuestra vida como consecuencia de Su salvación.
¿Por qué debo bautizarme?
• Porque el Señor Jesús lo ordenó. Es un mandamiento. Una
vez que la persona ha creído en Jesucristo como su Señor y
Salvador, debe dar este paso de obediencia a la Palabra de Dios.
• Es un acto simbólico que representa la muerte y la resurrec-
ción. “Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el
bautismo, a fn de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria
del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.” Romanos
6:4-6. Hacemos morir el pasado, hacemos morir la vieja vida
y nos levantamos para tener una vida diferente.
Tres requisitos fundamentales para ser bautizado
Arrepentimiento. Hechos 2:38
Creer en Jesucristo como su Señor y Salvador (Marcos 16:16):
Desear hacerlo: Usted debe entender qué está haciendo y conocer
lo que es la vida cristiana; de otra manera, si usted no sabe lo que está
haciendo, ni por qué lo hace, este acto se convierte en un rito más,
en vez de ser algo que le sirva de crecimiento para su vida cristiana.
Un nuevo año se traduce en 365 nuevas oportunidades.
Lunes 17 de febrero Lectura del día: Romanos 6:1-9
Un aguijón en la carne
Y para que la grandeza de las revelaciones
no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón
en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee,
para que no me enaltezca sobremanera.
2 Corintios 12:7
L
os marineros en alta mar saben lo importante que es sujetarse
a algo resistente cuando soplan vientos fuertes. Uno aprende a
agarrarse a algo seguro durante una tormenta. Pablo aprendió a afe-
rrarse a lo que él sabía que era cierto en cuanto a sí mismo y al Señor
que le tenía en Su mano.
Así que, mientras Satanás lanzaba golpes contra la frmeza del
Apóstol, el propósito del Señor era volverlo humilde, para evitar que
se exaltara a sí mismo. El orgullo no reside en el corazón del que-
brantado, del destrozado, del herido o del angustiado de alma. Los
padres que hacen vigilia en la sala de un hospital de niños no tienen
problemas con el orgullo, porque han aprendido a ser humildes hasta
el punto de la desesperación.
No estoy califcado para dar con exactitud los detalles de
cómo afectó el aguijón a Pablo. Sin embargo, le implora al Señor
en tres ocasiones distintas que se lo quitara (v. 8). ¿Y sabes qué?
Nosotros habríamos hecho lo mismo. Habríamos orado, y orado y
suplicado que nos diera alivio. “Señor, llévate por favor el aguijón, te
ruego que me lo quites. Líbrame de este dolor”.
¡Qué útil es para nosotros que veamos todo esto como el plan
de Dios para mantenernos humildes! Eso no se puede enseñar en los
seminarios o en las universidades. Son lecciones que se aprenden en
las trincheras de la vida. ¡En qué personas de oración nos converti-
ríamos! Nos volveríamos al Señor con más frecuencia. Nos apoyaría-
mos totalmente en Él. Y serían valiosísimas las nuevas percepciones
que obtendríamos.
Un nuevo año se traduce en 365 nuevas oportunidades.
El mundo necesita más seguidores de Cristo que acepten
el dolor y los sufrimientos, en vez de negarlos.
Martes 18 de febrero Lectura del día: 2 Corintios 12:1-10
Comunión
Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió,
y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo:
Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por
muchos es derramada para remisión de los pecados. Mateo 26:26-29
L
a Santa Cena o Santa Comunión, es uno de los sacramentos
que celebra nuestra iglesia. El sacramento es un acto de especial
signifcación, por medio del cual el creyente recibe una dotación de
la Gracia Divina. El sacramento del bautismo se recibe una sola vez,
pero del Sacramento de la Santa Cena participamos con mayor o
menor frecuencia, por ese motivo, así como por lo que en sí signi-
fca, reviste una importancia muy especial en la vida individual del
creyente y en la vida colectiva de la iglesia.
La Santa Cena es un sacramento de la Iglesia Cristiana que Je-
sús instituyó antes de Su muerte, y consiste en tomar el pan y el vino
en comunión, haciendo con esto un recordatorio de Su muerte, y se
tiene que realizar hasta que Él venga. Vino a sustituir a la Pascua, festa
que celebraban los judíos por haber sido salvos de la esclavitud egipcia.
La Santa Cena es uno de los medios que Dios instituyó para
que nos acerquemos más a Él y para mantener nuestra vida espiritual
viva, a través del cual recibimos la bendición y la fortaleza de nuestro
Dios. Es uno de los sacramentos que demandan de nosotros más res-
ponsabilidad de vida cristiana fel, ya que ésta se práctica constante-
mente, a diferencia del bautismo que sólo se efectúa una vez en la vida.
¿Qué signifcado tiene el participar de la Cena del Señor?
• Un memorial o conmemoración. “Haced esto en memoria de
mí”. (Lc. 22:19; 1 Co. 11:25).
• Un acto de acción de gracias. Es la Eucaristía. Esta palabra
quiere decir gratitud o acción de gracias. La Santa Cena del
Señor es un acto de gratitud a Dios por Cristo, por haberse
dado a sí mismo a nosotros para nuestra salvación.
• Un símbolo o representación. Cristo valiéndose del pan y el
vino, se declara a sí mismo el Cordero del Nuevo Pacto: “Este
es mi cuerpo que por vosotros es dado” (Lc. 22:19). “Este vaso
es el Nuevo Paco en mi sangre, que por vosotros se derrama”
(Lc. 22:20; 1ª. Cor. 11:25).
Un nuevo año se traduce en 365 nuevas oportunidades.
Miércoles 19 de febrero Lectura del día: Mateo 26:17-29
Una humilde dependencia
Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo
Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en
Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús. Hechos 9:27
¿A
caso no desaprovecho Dios un gran talento manteniendo en
espera a Saulo? De ninguna manera. ¿No había sido Saulo
una elección extraña? No, si la intención de Dios era prepararlo para
que escribiera la carta a los Romanos. No, si Él quería que tuviera
un impacto duradero sobre los cristianos carnales de Corinto. No, si
Él deseaba que Saulo fuera el mentor de Timoteo durante toda una
vida de estratégico ministerio en Éfeso. Todo esto exigía una solidez
de carácter, forjado a través de las lecciones que le enseñaron a de-
pender, tanto de Dios como de otros.
Aprende a ser humilde. En vez de apresurarnos por ser el cen-
tro de la atención, tenemos que aceptar nuestro rol en las sombras.
No te engrandezcas a ti mismo. No busques estar al frente. No in-
sinúes nada. Deja que sea otro quien lo haga. Mejor aún, deja que
Dios lo haga.
El plan de Dios no depende de nosotros; le pertenece a Él, de
comienzo a fn. Por tanto, desiste. Deja que sea Él quien levante el
telón y encienda las luces del escenario.
Este sería un buen momento para que rechaces ir por la vida
tratando de vivir de acuerdo con tu propio criterio, pensando que si
puedes subir un escalón o dos de la escalera, llegarás adonde quieres
estar. Que tendrás todo lo que tú y tu familia necesitan. Pero, ¿sabes
qué es lo que tu familia necesita, más que dinero extra, más que una
casa impresionante o que una pantalla en cada habitación? Necesitan
que tú tengas una buena relación con Dios. Así reconocerán que Él
es el Señor de tu hogar, no tú. Para eso se necesita humildad.
Un nuevo año se traduce en 365 nuevas oportunidades.
Jueves 20 de febrero Lectura del día: Hechos 9:26-31
Si eres una persona valiosa, el mundo lo sabrá. Lo
descubrirá en el tiempo perfecto de Dios. Si eres
necesario para el plan, Dios te pondrá en el lugar
correcto, en el momento preciso.
Viernes 21 de febrero Lectura del día: Santiago 5:13-15
Sanidad divina
¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y
oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Santiago 5:14
H
ay una relación entre aficción y enfermedad. La mayoría de
las enfermedades tienen un origen eminentemente físico,
mientras que otras tienen un origen emocional, de ahí que la sanidad
no sólo la debemos entender como la ausencia de la enfermedad, sino
ese estado en donde existe orden interior.
En este contexto se debe entender “está alguno alegre, cante
alabanzas”, porque el corazón alegre constituye buen remedio (Prov.
17.22). La alegría es sinónimo de salud y vida. Si la gente fuera alegre
de espíritu, con un salmo en el corazón, es cierto que tendrían mu-
cha mejor salud y se enfermarían mucho menos. Los consejeros con-
cuerdan en que un enfoque positivo ayuda a la buena salud y que una
mentalidad negativa, de donde proviene el temor, la preocupación,
la ira, la sospecha y la contienda, provoca muchas enfermedades.
Hay una tremenda relación entre sanidad y oración.
Se requiere de la oración personal, pero también... La de los líderes
de la iglesia; la iniciativa recae en el enfermo, que debe llamar a los
líderes de la iglesia; los líderes necesitan saberlo. A veces existe la queja
de “nunca me fueron a visitar”. La responsabilidad de orar unos por
otros es de todos, pero acérquese a su líder de célula.
¿Cuál es la oración de fe que sana? La oración de fe restaurará
cualquier aspecto de la vida que no anda bien. Cuando las personas
elevan esta clase de oración, ¡son sanadas mientras oran! Jesús tam-
bién dijo que seremos perdonados mientras perdonamos (Mt 6.14,
15). Experimentaremos amor mientras amamos. Seremos bendecidos
mientras bendecimos a otros. Dios nos da mientras damos a otros.
Siempre podemos sembrar una oración de fe en la vida de otra per-
sona. Hagámoslo con amor... con gozo... con un espíritu de perdón...
y esperemos que Dios multiplique esa semilla en nuestra propia vida.
¿Cómo es la oración efcaz del justo que puede mucho? Dios obra
efcazmente mediante la oración, pero ésta debe proceder de un co-
razón limpio y consagrado, que no signifca infalible. De inmediato
la Biblia nos pone como ejemplo a un hombre ordinario, Elías. La
oración efcaz, la que produce milagros, no es un privilegio de unos
pocos, como los apóstoles y los profetas. Todos los creyentes pueden
orar «unos por otros» (v. 16) con los mismos resultados.
Un nuevo año se traduce en 365 nuevas oportunidades.
La fe implica riesgos
Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edifcó allí
Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo,
y lo puso en el altar sobre la leña. Génesis 22:9
A
lgunas personas se cuidan tanto, que no se arriesgan por nada.
Todo tiene que estar cuidadosamente regulado y bajo con-
trol… su control. Y después de haber gastado tanto tiempo y es-
fuerzo tratando de vivir sin problemas, terminan su vida sin haber
hecho nada.
¡Pero Isaac no fue así! Su fe había madurado al punto de que
su absoluta confanza en el carácter de Dios le había dado la li-
bertad de echar la precaución por la borda, y arriesgarlo todo para
obedecer. En muchas ocasiones, he escuchado predicaciones sobre
este pasaje, pero nunca he oído que alguien hable sobre la fe de este
excelente joven.
Vino a sacrifcar, ¡pero se dejó atar y colocar sobre el altar! Es
obvio que este joven había aprendido bien la teología de su padre; un
padre que renunció a su hijo porque tenía plena fe en su Dios.
Es posible que algunos de ustedes, que son padres, se en-
cuentren en una situación parecida. Puede ser que la relación con
su hijo(a) haya llegado a un punto en el que la única alternativa
que les queda es encomendarlo totalmente al cuidado de Dios.
A ti te gustaría ocuparte de los detalles, pero ya no puedes hacer
nada.
Sólo Dios puede intervenir, y porque eso es verdad, puedes
aprender algunas cosas de Abraham. El día de hoy, pon en el altar
esa relación con tu hijo o hija. Entrégalos al Señor como una ofren-
da. Toma el riesgo. Mentalmente, coloca a tu hijo o hija encima de
la madera, y retírate del altar. Ten fe en Dios y en Su tiempo, y Él
proveerá.
Un nuevo año se traduce en 365 nuevas oportunidades.
Isaac no aprendió esa fe mientras subía
la montaña esa mañana. La había estado
cultivando por años, gracias al ejemplo
permanente de su padre.
Sábado 22 de febrero Lectura del día: Génesis 22:1-14
¿Qué es la Segunda Venida de Cristo?
Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el
occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Mateo 24:27
L
os cristianos creemos que el Señor Jesucristo vendrá otra vez;
que los que vivamos en el momento de Su venida, no prece-
deremos a los que durmieron en Cristo Jesús; mas si hemos perma-
necido en Él, seremos arrebatados con los santos resucitados para
reunimos con el Señor en el aire, y estaremos siempre con Él.
Mucho se ha especulado sobre la segunda venida de Jesucris-
to. Los hay desde quienes ven en la literatura apocalíptica un mapa
de eventos futuros, hasta los chantajistas que se valen de los medios
masivos para impresionar al público.
Muchos han visto en los fenómenos naturales siempre una
advertencia a la venida de Cristo, y le han atribuido poderes sobrena-
turales sobre los habitantes de la Tierra. Si la estela de un cometa trae
mortandad o si los planetas se alinean habrá catástrofes o si hay un
eclipse traerá mala suerte o si cuando llegara el 12/12/12 se acabaría
todo. ¿No es cierto que muchos de nosotros hemos escuchado frases
de este tipo refriéndose al fn del mundo?
El pasaje de Mateo 24 tiene dos grandes aplicaciones: una in-
mediata y otra a largo plazo. El cumplimento inmediato literal de este
pasaje sucedió en Jerusalén en el año 70 d.C., cuando el emperador
Romano Tito destruyó el templo de Jerusalén y a Jerusalén misma.
Pero la segunda aplicación todavía está por concretarse. Este
pasaje nos está anticipando de algunas cosas que todavía van a suce-
der y que se manifestaran previamente a la segunda venida de nues-
tro Señor Jesucristo. El pasaje dice que:
• Será sin advertencia. (27) Que habrá un conocimiento mun-
dial de la venida de Cristo
• Que después de la tribulación de aquellos días (29)
• El sol se obscurecerá, la luna no dará su resplandor y las estre-
llas caerán del cielo
• Descenderá con poder y gran gloria
• Enviará a sus ángeles y juntará a sus escogidos
• El día y la hora nadie sabe, ni los ángeles, sólo mi padre.
Oración: Ven, Señor Jesús, ¡Sí, ven pronto! Permite que esté listo
para recibirte cuando esto suceda. No tengo temor, porque confío
en Tu misericordia y en Tu amor, en la sangre de Tu hijo Jesucristo
que me ha limpiado.
Un nuevo año se traduce en 365 nuevas oportunidades.
Lectura del día: Mateo 24:3-27 Domingo 23 de febrero
Seguridad de éxito
Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche
meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está
escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
Josué 1:8
M
ientras recorro alguna librería en busca de materiales para
lectura, descubro que aquellos libros destinados al éxito, lo-
gros, superación personal, hacerse millonario, etc. Son los más so-
licitados y por lo tanto, aquellos favoritos de los escritores actuales.
Autores de todas las latitudes, culturas y edades, convergen en los
temas relacionados a la prosperidad, y esto por supuesto es fácil de
entender. Nadie con sano juicio desea perder, o enviaría a sus hijos a
la escuela para que aprendan a fracasar.
¿Te puedes imaginar un título que nos enseñe los diez pasos
para perder casa, dinero y salud? O ¿Las tres llaves que te aseguran
la derrota? Quizás ¿comprarías el “Best Seller”, El método infalible
para terminar en pobreza extrema?
El ser humano no anhelará nunca el fracaso o la pobreza porque
Dios puso en nuestra esencia el deseo innato de superación y logro, y
solamente cuando alguien se encuentra afectado en su autoestima o
en la manera en que percibe la vida puede pensar de manera contraria.
El texto que hemos leído hoy es una muestra palpable de tres
elementos clave: 1. Dios nos diseñó para el éxito, 2. Él desea llevarnos
al éxito y 3. Él mismo nos da las herramientas infalibles para lograrlo.
Dios ofrece a Josué algo que pudiera ser el sueño de cualquier
gobernante de nuestra época: conquistar un excelente territorio para
su nación, y también le da las instrucciones precisas para lograrlo.
-Que no se aparte de tu boca mi Palabra, piensa en ella y todo el tiempo, aun
de noche y mantente frme en ella para que obedezcas las instrucciones que te
da, solo así tendrás éxito y prosperidad en todo lo que hagas.
¿Qué es aquello que te propones lograr que representa el obs-
táculo más infranqueable con el que te has enfrentado? ¿Cuántos
sueños perdidos? ¿Cuántas esperanzas rotas?
Ya no necesitas más libros de éxito. Busca el sólido consejo de
la Palabra de Dios, medítalo profundamente y después obedécelo sin
tantos razonamientos. Dios te garantiza el éxito.
¡Pon hoy mismo manos a la obra!
El odio es un veneno que mata al que odia, no al odiado.
Lunes 24 de febrero Lectura del día: Josué 1:1-9
Sed de Dios
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿cuándo vendré,
y me presentaré delante de Dios? Salmos 42:2
E
ste precioso salmo nos presenta fguras muy expresivas de la
sed que tiene nuestra alma de la presencia de Dios. Primero
nos deja ver a un ciervo jadeante, que brama buscando el vital
líquido. De manera comparativa presenta al alma humana, desfa-
lleciendo de sed por la presencia de Dios, especialmente en esos
momentos tan difíciles cuando el enemigo parece ser más fuerte
que nunca, y cuando Dios pareciera estar tan callado o tan lejano.
Pero es en este momento cuando brota la oración de confanza.
(v.11) ¿Por qué te abates, oh alma mía, porque te turbas dentro de
mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y
Dios mío.
Derramar el alma en la presencia de Dios es hacer una oración
intensa delante del Padre celestial; no es una oración superfcial, sur-
ge de lo más profundo del corazón.
Martín Lutero, un hombre de gran fe, visitó a Melanchton
en una ocasión en que éste se encontraba en estado agonizante. Su
muerte parecía tan próxima como inevitable. Entre sollozos, oró Lu-
tero pidiendo a Dios la recuperación física de su más íntimo colabo-
rador. Una exclamación vehemente al fnal de la oración hizo salir
a Melanchton de su estado. Sólo pronunció unas palabras: «Martín,
¿por qué no me dejas partir en paz?» «No podemos prescindir de ti,
Felipe», fue la respuesta.
Lutero, de rodillas junto al lecho del moribundo, continuó
orando por espacio de una hora. Después persuadió a su amigo
para que comiera una sopa. Éste empezó a mejorar y pronto se
restableció totalmente. La explicación la daba Lutero con estas pa-
labras: “Dios me ha devuelto a mi hermano en respuesta directa a
mi oración”.
Busca derramar tu corazón y tu alma delante de Dios, en una
sincera oración, cada día, preferentemente por la mañana. Si no sa-
bes orar, no te preocupes, simplemente habla con Dios y espera de
corazón lo que estás pidiendo, porque al que cree todo le es posible.
No te cuesta nada levantar tus ojos al Cielo, los oídos de Dios están
atentos a tu clamor.
El odio es un veneno que mata al que odia, no al odiado.
Martes 25 de febrero Lectura del día: Salmos 42:1-11
Lámpara a mis pies
Lámpara es a mis pies tu palabra,
y lumbrera a mi camino.
Salmos 119:105
N
o sé si has vivido alguna vez la experiencia de caminar en
medio de la noche por algún paraje oscuro, sobre todo en
aquellos días sin estrellas. Seguramente has sentido la densa oscuri-
dad que parece envolverte y aun pudieras creer que la puedes llegar
a palpar. Recordarás la incertidumbre y tal vez el temor que te oca-
sionó el desconocer lo que pudieras encontrar delante de ti, porque
puedes tropezar, caer en algún hoyo o ser atacado por algún animal
o insecto, por lo que cada paso representa una gran difcultad y tu
marcha se hace lenta y pesada.
Este es el sentir que desea evocar en nosotros el salmista en
esta porción de la Escritura, porque nos coloca en esa posición de
oscuridad y de absoluta dependencia.
Algo similar ocurre con nuestra vida cotidiana, desconoce-
mos en absoluto lo que se presentará delante de nosotros a cada paso,
y por tal motivo caminamos con pesadez e incertidumbre. De ahí la
importancia de contar con un elemento tan útil como una lámpara
que nos revela una buena porción del camino que tenemos por de-
lante. El texto nos enseña que nuestra dependencia hacia la luz de
la Palabra es continua, es algo que necesitaremos todos los días de
nuestra vida.
Una instrucción adicional, es que el área que ilumina una
lámpara es limitada, por lo tanto nos permite visualizar hasta cierta
distancia y con cierta nitidez nuestro entorno, pero no nos desvela
todo el camino por recorrer, sino que en la medida de nuestro avan-
ce, vamos teniendo el panorama completo de la ruta a seguir.
Muchas personas en la actualidad invierten su dinero en co-
sas que prometen predecir su futuro o mostrarlo; abundan en todos
los medios de comunicación personajes casi mágicos que prometen
adivinar el futuro, pero una cosa es segura, ni siquiera ellos pueden
saber con certeza su caminar, y seguramente tropezarán.
Toma con seguridad la luz que te ofrece la Palabra de Dios,
que te llevará a puerto seguro todos los días de tu vida.
El odio es un veneno que mata al que odia, no al odiado.
Miércoles 26 de febrero Lectura del día: Salmos 119:105-112
Bautismo del Espíritu Santo
Y el mismo Dios de paz os santifque por completo; y todo
vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para
la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5:23
M
ás que una doctrina, es una experiencia con Dios, especial-
mente con el Espíritu Santo, y sucede después de nuestra con-
versión (Mt.3:11); es un acto divino en nosotros, por el cual somos
hechos libres de la herencia pecaminosa de Adán y Eva, (Romanos
8:1-3) Este encuentro tan hermoso con Dios, nos capacita para llevar
una vida de entera piedad, entrega, obediencia y amor.
Esta maravillosa experiencia se lleva a cabo por la llenura con el
Espíritu Santo; es una liberación tan real que nos sentimos descansados,
y experimentamos la pureza de corazón; y la presencia del Espíritu San-
to es continua en nosotros, dándonos poder para una vida de servicio.
Esta obra es gracias a los méritos de nuestro Señor Jesucristo
y Su preciosa sangre derramada en nuestro favor; se obtiene también
por la fe de una forma instantánea; para recibirla es necesario pedirla
de todo corazón, dedicarle empeño a nuestro deseo y Dios es fel, Él
lo ha prometido y lo dará.
¿Qué efectos tiene en mi vida?
• Corazón puro y un carácter maduro: Con este acto Dios puri-
fca el corazón del creyente (Hechos 15:8-9) pero el carácter
maduro se obtiene con el tiempo, las disciplinas espirituales
(la oración, lectura, ayuno, servicio, etc.) y nuestra continua
experiencia con Dios y su obra.
• Crecimiento en la gracia: La gracia de la entera santifcación
incluye el impulso para crecer espiritualmente, pero es nues-
tro deber cultivar los deberes cristianos y ser disciplinado para
conservar y fortalecer nuestra relación con el Espíritu Santo;
lo contrario es debilitarse y fnalmente se puede perder aquella
hermosa relación con Dios.
Es el deseo de Dios capacitar a Su pueblo con la presencia del
Espíritu Santo en su vida para realizar un trabajo más efectivo en el
mundo, especialmente en estos tiempos tan turbulentos; es un regalo
y una promesa para todos nosotros y Dios que es fel, te llenará con
Su Espíritu. Pídele ahora mismo a Dios que te otorgue este regalo.
El odio es un veneno que mata al que odia, no al odiado.
Jueves 27 de febrero Lectura del día: 1 Tesalonicenses 5:23-28
Amor que nunca deja de ser
El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán,
y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
1 Corintios 13:8
J
esús demostró su amor sacrifcial al morir por nuestros peca-
dos, haciendo posible nuestro perdón y restaurándonos a una
relación de compañerismo con el Padre. No obstante, muchas ve-
ces no nos damos cuenta que el amor de Cristo va aún más allá
de la cruz. Siempre debemos probar nuestros motivos para todo lo
que hacemos.
Todo lo que hacemos y lo que no hacemos, así como lo que
enfrentamos y no enfrentamos, es tocado por su amor permanente.
Todo en nuestra vida depende del amor, porque Dios, quien es amor,
nos creó a su imagen (1 Juan 4:8, 16). Por cuanto Dios nos ama, Él
nos da bendiciones y nos permite compartirlas.
Cuando oramos y la respuesta es que esperemos, se debe a
que Él nos ama y sabe que necesitamos tiempo para crecer. Cuando
las decisiones abrumadoras que tenemos por delante nos difcultan
saber cuál será el siguiente paso, nuestro Señor nos muestra cuánto
necesitamos depender de Su amor para que nos guíe.
Jesús demostró esta clase de amor asombroso a Marta y María
cuando Lázaro murió. Juan 11:6 dice: “Cuando oyó, pues, que estaba
enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba”. Jesús sabía
que necesitaban pasar el dolor que produce la pérdida para crecer y
pudiendo llegar antes de que Lázaro muriera, determinó postergar su
llegada para conseguir su objetivo de formación de carácter en ellas.
Esto también es una manifestación de su amor.
Hasta que lleguemos a entender y creer en lo más profundo
e íntimo de nuestro ser que Dios es amor, lucharemos para confar
en Él, rendirnos a Él, obedecerle a Él y servirle de todo corazón.
Una de las claves para nuestro crecimiento espiritual como cris-
tianos es creer en el amor de Dios, incluso cuando no podemos
verle. Aunque debemos vivir en fe y esperanza, nuestra morada
más permanente es el amor de Dios. Si no hacemos de Su amor
nuestra morada principal, no podremos vivir plenamente en fe y
esperanza.
El odio es un veneno que mata al que odia, no al odiado.
Viernes 28 de febrero Lectura del día: 1 Corintios 13