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SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE

I. El enunciado y la oración.
Los seres humanos expresamos nuestros sentimientos, pensamientos, deseos a través de
los enunciados. El enunciado es la unidad mínima de la comunicación por la cual el hablante
expresa pensamiento o una idea. Si el enunciado es la unidad mínima comunicativa, el texto
es la unidad máxima de la comunicación. Un enunciado puede ser de dos tipos:
a) - Enunciados no oracionales: son los constituidos por una palabra o un sintagma sin
estructura oracional.
- ¡Fuera! - ¡Buenas noches!
Las interjecciones constituyen por sí mismas enunciados.
- ¡Ay! - ¡Uf!
b) - Enunciados oracionales u oraciones.
La oración posee las siguientes características:
- Es una unidad de comunicación, es decir, tiene como finalidad la comunicación de
pensamientos o ideas.
- Posee generalmente estructura de sujeto y predicado (o, al menos, un predicado).
- Tiene unidad fónica. Está enmarcado en una curva de entonación determinada y
delimitado por pausas fuertes (el punto, los signos de exclamación e interrogación y puntos
suspensivos en la expresión escrita).
- Independencia sintáctica: no depende de ninguna unidad sintáctica mayor.
- Autonomía semántica: aunque expresa por sí misma un pensamiento, la oración no
suele tener sentido completo, ya que este lo posee el texto.
La oración, desde el punto de vista gramatical, está compuesta por dos constituyentes
inmediatos esenciales: un sintagma nominal sujeto y un sintagma verbal predicado.
II. El sujeto.
Tradicionalmente se ha definido al sujeto como aquello (persona, animal o cosa) de lo
que se predica algo. La definición es insuficiente e imprecisa, pues no nos sirve para
distinguirlo del predicado. Necesitamos un criterio gramatical más concreto para identificarlo
dentro de la oración:
El sujeto es el sintagma nominal (o elemento equivalente) que marca el número y
persona en el que debe ir el verbo, con el cual establece una concordancia necesaria en dichos
número y persona.
El criterio de concordancia es el más fiable a la hora de diferenciar sujeto y predicado.
Sujeto y verbo han de coincidir necesariamente en número y persona; de tal manera que si
probamos cambiar el número o la persona del elemento que creemos que es sujeto, cambiará
obligatoriamente en el verbo.
- A María le gustan las matemáticas. (Lo cambiamos por algo en singular)
- A María le gusta la historia. (Ha hecho cambiar al verbo por lo que es el sujeto)
El sujeto, como hemos dicho es un sintagma nominal, por lo que su función la realiza
en la mayoría de las ocasiones un sustantivo o un grupo de palabras cuyo núcleo sea un
sustantivo. En ocasiones palabras que no son sustantivos cumplen la misma función de
núcleo de un sintagma nominal; su función puede ser realizada también por los pronombres.
Casi cualquier pronombre (salvando los pronombres personales objeto) puede realizar la
función de sujeto.
- Nosotros tuvimos la culpa. Éstos saben a fresa.
- Nadie se escapó de esa cárcel. Tres son suficientes.
Pero también otros tipos de palabra pueden realizar la función de sujeto en
determinadas circunstancias; para ello la palabra debe estar sustantivada. El elemento que
señala que otro tipo de palabra ha sido sustantivada es normalmente un artículo. Pueden ser
sustantivados:
- Un adjetivo calificativo: Los feos ligan mucho.
- Un verbo: El saber no ocupa lugar.
- Un adverbio: Se dio un no por respuesta.
También las proposiciones subordinadas sustantivas pueden cumplir la función de
sujeto: - No me gusta que bebas.
Un sintagma preposicional no puede ser sujeto. El sujeto no debe comenzar nunca con
preposición, salvo con las preposiciones “entre” y “hasta” en determinados casos:
“Entre” cuando no establece límites temporales ni espaciales, sino que equivale a
“conjuntamente”. - Entre Paco y Juan acabaron con toda la comida.
“Hasta” cuando no establece límites temporales ni espaciales, sino que equivale a
“incluso”. Hasta un niño pequeño lo sabe.
Según la presencia del sujeto en la oración, éste puede ser:
a) - Sujeto expreso: es aquel sujeto que aparece explícitamente en la oración.
- Juan busca piso.
b) - Sujeto tácito u omitido: cuando el sujeto de la oración no aparece deforma expresa.
Estos se da en los siguientes casos:
b1) - Sujeto desinencial: en español, los sujetos de 1ª y 2ª persona (el hablante y el
oyente) no se suelen nombrar, ya que son fácilmente identificables por las desinencias
verbales: - Tengo frío. (Sujeto desinencial, “yo”)
b2) - Sujeto elíptico: el sujeto de 3ª persona que no es necesario repetir al haber
aparecido en oraciones anteriores.- Pedro vino. Está en el salón. (Sujeto elíptico de la segunda
oración, “Pedro”)
c) - Oraciones impersonales: aquella que carecen de sujeto gramatical.
- Llueve a cántaros.
Según la relación del sujeto con la acción verbal, éste puede ser:
a) Sujeto agente: es el sujeto que realiza la acción verbal. - Juan baja a la calle.
b) Sujeto paciente: es el sujeto que recibe o sufre la acción verbal; es el sujeto
gramatical de las oraciones pasivas. - Maite fue criticada por su propia hermana.
c) Sujeto pseudoagente: sujeto que en apariencia realiza la acción, pero realmente él no
hace nada para que pase. - Juan enfermó en vacaciones.
d) Sujeto causativo: sujeto que es el origen de la acción, pero no quien la realiza
realmente.- Ana se ha tatuado un ángel en la espalda.
e) Sujeto estativo: aparece con verbos de estado y copulativos. - Luisa es muy joven.
III. Oraciones impersonales
En español podemos encontrar oraciones que carecen de sujeto gramatical, es decir, que
son impersonales. Los tipos de impersonalidad gramatical más frecuentes son:
a) Impersonales con verbos de fenómenos meteorológicos: nevar, llover, granizar,
chispear, tronar...
- No ha llovido mucho en septiembre.
- Está nevando en la sierra.
Hay una excepción a este tipo de impersonales, cuando estos verbos se emplean en
sentido metafórico o figurado; entonces, sí llevan sujeto.
- Tronaron los cañones en la lejanía.
(SN) Suj.
b) Impersonales con verbo ser con tiempo cronológico, hacer con tiempo cronológico y
meteorológico y con el verbo haber -siempre y cuando no sea auxiliar-, que siempre carece de
sujeto.
- Son las nueve de la noche.
(SN) Atrib.
- Hace bastante frío por la mañana.
(SN) CD
- Hay demasiadas personas en la fiesta
(SN) CD
c) Impersonales reflejas: son impersonales con el pronombre"se" ocupando el lugar que
le debería corresponder al sujeto, cuya función no es cumplida por ningún elemento de la
oración. Comprueba cómo el pronombre "se" (que cumple la función de marca de
impersonalidad) ocupa el lugar del sujeto si prescindes de él y lo cambias por un sustantivo
genérico (como la gente) o un pronombre (como uno o alguien).
- Se vive duerme bien en el campo/ (Uno) duerme bien en el campo.
- Se detuvo al culpable/ (alguien) castigó al culpable.
En las impersonales reflejas, el verbo siempre aparece en tercera persona del singular.
d) Impersonales eventuales: son oraciones en las que el núcleo verbal va en tercera
persona del plural, pero no les corresponde un sujeto elíptico "ellos- as", sino que se recurre a
esta tercera persona del plural indeterminada, bien porque el hablante desconoce quién realiza
la acción verbal, bien porque no desea comunicarlo.
- Dicen muchas tonterías en televisión.
- Llaman a la puerta.
- Han arreglado el cristal de la entrada.
e) Otras impersonales gramaticales: otros casos no están sistematizados. A veces, la
presencia de una preposición convierte una oración con sujeto en una impersonal. Observa los
siguientes ejemplos de "impersonales gramaticales":
- Me bastan tus palabras. // - Me basta con tus palabras.
(SN) Suj. (S.Prep.) Supl.
- Ayer te dolían las rodillas. // - Ayer te dolía en las rodillas.
(SN) Suj. (S.Prep.) CCL
- Los armarios huelen a rosas. // - En los armarios huele a rosas.
(SN) Suj. (S.prep.) CCL
IV. El predicado
El sintagma verbal predicado es el segundo componente inmediato de la oración, pero
es el más importante; para que exista una oración es suficiente con que exista un verbo en
forma personal. Tradicionalmente se ha definido como aquella parte de la oración informaba
(o predicaba) sobre el sujeto. Según cuál sea el elemento que más informa (o predica) sobre el
sujeto, puede ser de dos tipos:
- El predicado nominal: su verbo posee muy poco significado léxico y cumple una
función de cópula (unión) con el elemento nominal que aporta la información sobre el sujeto,
el atributo. Ambos elementos, cópula y atributo, son necesarios en este tipo de predicado.
El predicado verbal: el verbo núcleo del predicado es el aporta la mayor carga
significativa, que puede verse ampliada con una serie de complementos. En este tipo de
pedicado, el único elemento necesario es el verbo.
V. El predicado nominal.
En el predicado nominal, el verbo, denominado cópula, posee poco significado léxico y
dicho significado lo aporta un complemento nominal llamado atributo. El predicado nominal
debe estar formado necesariamente por los dos elementos anteriores (cópula y atributo). Las
oraciones que tienen un predicado nominal se llaman copulativas o atributivas.
a) El atributo (Atrib.) es un elemento nominal (sustantivo, adjetivo o elemento
equivalente) que nos informa de la identidad o de rasgos que se le atribuyen al sujeto.
Generalmente concuerda en género y número con el sujeto, aunque no son raras las
excepciones. Al atributo lo podemos distinguir porque puede ser sustituido por “lo”
invariablemente con los verbos copulativos ser, estar y parecer:
-Marta parece tranquila. // - Marta lo parece.
Atrib Atrib
Pueden realizar la función de atributo:
* Un sintagma nominal y ciertos pronombres:
- Lucas es mi vecino. // - Tus primos son muchos.
* Un sintagma adjetival:
- La sopa está fría.
* Sintagmas preposicionales con significado próximo a un adjetivo:
- Matina es de Rumanía (equivale a rumana) // - La tarta está de rechupete.
* Sintagmas adverbiales con significados próximos al adjetivo calificativo:
- El libro no está mal.
* Una proposición subordinada:
- Marcial fue quien te pinchó las ruedas de la bicicleta.
b) La cópula. La función de cópula suelen realizarla los verbos copulativos. Se llaman
verbos copulativos aquellos que sirven de unión o cópula entre el sujeto y el atributo. Su
significado léxico es muy reducido, por lo que necesitan del atributo para predicar o informar
sobre el sujeto. Son ser, estar y parecer.
También existe un grupo de verbos, los llamados semicopulativos, que en determinadas
ocasiones pueden cumplir la función de cópula. Son verbos que han perdido su significado
original y que pueden ser sustituidos por ser, estar o parecer. En estos casos, el atributo no
puede sustituirse por lo.
- Juan se encuentra solo en casa. (Juan está solo en casa)
- María se halla perdida en Mozambique. (María está perdida en Mozambique)
- Mi tío anda despistado últimamente. (Mi tío está despistado últimamente)
- La situación pinta difícil. (La situación parece difícil)
c) Además de la cópula y el atributo, pueden aparecer en el predicado nominal, aunque
no obligatoriamente, el complemento indirecto y complementos circunstanciales.
- Germán no le fue sincero a su novia el otro día
Las oraciones con predicado nominal se denominan atributivas.
VI. El predicado verbal.
Las oraciones de predicado verbal son aquellas cuyo verbo es el elemento con mayor
carga significativa, por lo que basta por sí mismo para constituir el predicado. Aunque sea el
único elemento, el verbo puede ir acompañado por una serie de complementos que precisan y
completan su significado.
Los complementos del predicado verbal son el complemento directo, el complemento
indirecto, los complementos circunstanciales, el suplemento, el complemento predicativo y el
complemento agente.
Las oraciones con predicado verbal se denominan predicativas, que pueden ser a su vez
transitivas, si llevan complemento directo, o intransitivas, si no lo llevan.
VII Los complementos del predicado verbal.
a) El complemento directo (CD): Es un sintagma nominal, sintagma preposicional con
la preposición “a” o un elemento equivalente (un pronombre o una proposición subordinada
sustantiva) que matiza o concreta el significado del verbo. Para reconocerlo, basta con que
cumpla uno de los siguientes requisitos:
1. - Es conmutable por los pronombre átonos “lo, la, los, las”.
- Pepe perdió su móvil. (Pepe lo perdió)
2. Transformación a sujeto de una oración pasiva: el CD pasa a ser sujeto
paciente si pasamos la oración activa a pasiva.
- El vecino salvó a tu amigo. (Tu amigo fue salvado por el vecino)
La transformación en sujeto de pasiva nos permite distinguir los casos dudosos entre
CD y CI, ya que el CI no puede convertirse en español en sujeto paciente. Se hace necesaria
esta prueba en el sur de España, donde predomina el leísmo y se puede cometer el error de
sustituir un CD por el pronombre “le” o “les”.
La transformación en sujeto de pasiva nos sirve también para saber si un pronombre
átono (me, te, se...) es CD. Si podemos cambialo por su pronombre personal sujeto
correspondiente en número y persona en una oración pasiva, será con certeza CD.
- Juan me saludó en la calle. (Yo fui saludado por Juan en la calle)
- La policía te investigó entonces. (Tú fuiste investigado por la policía entonces)
Hay que tener cuidado con los CD de medida, duración o peso ya que pueden ser
confundidos con complementos circunstanciales.
- Luis pesa cien kilos. (Luis los pesa)
- La película duró dos horas. (La película las duró)
- El pasillo mide tres metros. (El pasillo los mide)
El CD puede aparecer repetido en la oración si se refiere a la misma persona o cosa. Es
lo que se llama redundancia.
- A Marta la escogieron para el trabajo.
b) El complemento indirecto (CI): Tradicionalmente se define como la persona animal o
cosa que recibe el daño o provecho de la acción verbal. Puede aparecer en todo tipo de
predicados. Es un sintagma preposicional con la preposición "a" ( últimamente se considera
que el CI no puede estar introducido por la preposición "para") o un elemento equivalente (un
pronombre o una proposición subordinada sustantiva). El CI cumple normalmente los
siguientes requisitos:
1. En la mayoría de las ocasiones, puede ser sustituido por “le” o “les”, que se convierte
en “se” si aparece con un CD o atributo en forma de pronombre.
- Presté dos libros a Manuel. (Le presté dos libros - Se los presté)
2. A diferencia del CD, el CI no puede ser convertido nunca en español en sujeto
paciente de una oración pasiva, por lo que utilizaremos este criterio para distinguir los casos
dudosos.
En cuanto a los pronombre átonos (me,te se...), si no coinciden en número y persona con
el sujeto o el verbo y no pueden ser convertidos en sujetos de pasiva, serán CI.
- Me sienta bien este traje. (No se puede decir “yo soy sentado bien por este traje”)
En el CI se da con más frecuencia que en el CD el fenómeno de la redundancia, por la
que un mismo complemento aparece dos veces en la misma oración aludiendo a la misma
cosa o persona.
- Le voy a decir a tu hermano cuatro cosas.
c) Los complementos circunstanciales (CC) señalan el contexto o circunstancias en las
que se desarrolla la acción verbal. La información que aporta no es imprescindible para la
comprensión de la oración normalmente. Se pueden clasificaren diversos tipos según su
contenido:
* Complemento circunstancial de lugar: precisa el sitio en el que se desarrolla la acción
verbal. Su función puede ser realizada por un sintagma adverbial, un sintagma preposicional
(con diversas preposiciones) u oraciones subordinadas circunstanciales de lugar. Puede ser
sustituido casi siempre por el adverbio de lugar allí.
- Aquí viene todo el mundo.
- Tu tren sale de Cáceres a las diez.
- Ve a donde te lleve tu instinto.
Este complemento circunstancial puede aparecer más de una vez en una oración para
concretar aún más el significado de lugar.
- En Mérida hay unos magníficos mosaicos en el museo.
* Complemento circunstancial de tiempo: indica de manera más precisa el momento en
el que se produce la acción verbal. Su función puede ser realizada por un sintagma adverbial,
por sintagma nominal, por un sintagma preposicional (con diversas preposiciones) o por
oraciones subordinadas circunstanciales de tiempo. Puede ser sustituido casi siempre por el
adverbio de lugar entonces.
- Antes las cosas funcionaban de otra manera.
- Esta mañana me he despertado sobresaltado.
- Por la noche bajan mucho las temperaturas.
- Cuando te dé la señal, bajas la palanca.
Este complemento circunstancial puede aparecer más de una vez en una oración para
concretar aún más el significado de tiempo.
- Mañana tu hermano llegará a la estación a las tres de la tarde.
* Complemento circunstancial de modo: informa sobre la manera como se realiza o se
desarrolla la acción verbal. Su función puede ser realizada por un sintagma adverbial, un
sintagma preposicional, un sintagma adjetival adverbializado u oraciones subordinadas
circunstanciales de modo. Puede ser sustituido casi siempre por el adverbio de modo así.
- Tomás observó atentamente la escena.
- Aquel hombre habló sin consideración a su mujer.
- Esa mujer cantaba bonito. (El adjetivo se adverbializa al no concordar con ningún
sustantivo y complementar al verbo igual que un adverbio)
- Tu nuera trata a tu hermano como si fuera un bebé.
Para que un adverbio de modo sea CC de modo tiene que ser complemento del verbo
núcleo del predicado verbal. Si un adverbio de modo complementa a un adjetivo (como en
tremendamente injusto) o a la oración en su conjunto (un complemento oracional del tipo
afortunadamente, desgraciadamente...), no funcionaría como complemento circunstancial.
* Complemento circunstancial de cantidad: indica la intensidad o la frecuencia con la
que se realiza la acción verbal. Su función puede ser realizada por un sintagma adverbial, por
un sintagma preposicional y, muy escasas veces, por un sintagma nominal.
- Federico miente mucho.
- Ayer llovió a mares.
- Últimamente veo muchas veces a tu hermano.
Los contenidos de cantidad pueden ser expresados de diversas maneras en la oración, no
siempre a través de un complemento circunstancial. Los determinantes indefinidos (muchas
historias, pocos días, bastantes zanahorias...) y los pronombres indefinidos (muchas, pocos,
bastantes...) pueden denotar significados de cantidad cumpliendo otras funciones sintácticas.
* Complemento circunstancial de causa: informa sobre la razón o el motivo por el que
se produce la acción verbal. Su función puede ser realizada por un sintagma preposicional
introducido por la preposición “por” (u otra preposición o locución equivalente) y por
oraciones subordinadas circunstanciales de causa.
- Maite durmió por el cansancio acumulado.
- No escuchamos nada con tanto ruido. (Equivale a por tanto ruido)
- Luisa compró aquel sofá porque le recordaba al de la casa de su abuela.
* Complemento circunstancial de finalidad: explica el fin o meta que persigue la
realización de la acción verbal. Su función puede ser realizada por un sintagma preposicional
introducido por las preposiciones “para” “a” (o una locución equivalente) y por oraciones
subordinadas circunstanciales de finalidad.
- Antonio recauda dinero con papeletas para la excursión.
- Damián se fue a Almendralejo a la vendimia.
- Gustavo corría tres horas diarias para preparar la maratón.
Actualmente se considera como complemento circunstancial al antiguo complemento
indirecto con “para”. Hay gramáticos que lo denominan “complemento circunstancial de
destinatario”, que sería una variante del de finalidad referido normalmente a persona e
introducido únicamente por la preposición “para”.
- Le mandé a Jesús una torta del Casar para su madre.
* Complemento circunstancial de compañía: muestra normalmente la persona o
personas que acompañan al sujeto en la realización de la acción verbal. Su función la realiza
un sintagma preposicional introducido por la preposición “con” o una locución equivalente
tipo “junto a”.
- Joaquín viajará a Venecia con su familia.
- Dionisio representará la obra junto a un grupo de amigos.
* Complemento circunstancial de instrumento: indica el medio que utiliza el sujeto para
llevar a cabo la acción verbal. Su función la realiza un sintagma preposicional introducido por
las preposiciones “con” y “de” (o una locución equivalente tipo “por medio de”) .
- Vicente rompió la pared con un martillo.
- Los pueblos primitivos hacían de los huesos múltiples objetos.
d) El suplemento (Supl.): realiza en el predicado verbal una función muy parecida a la
del CD, ya que matiza o concreta el significado del verbo; sin embargo, tiene un
comportamiento muy distinto a aquél. El suplemento es siempre un sintagma preposicional (o
una proposición subordinada sustantiva introducida por una preposición) cuya preposición es
variable y viene impuesta por el verbo al que complementa; esto es, el verbo marca el
régimen preposicional del suplemento, por lo que también se le conoce como complemento
de régimen. A diferencia del CD, el suplemento no puede convertirse en sujeto de pasiva, ni
sustituirse por los pronombres de CD; es más, la preposición que rige el suplemento no
desaparece nunca al sustituirlo por un pronombre.
- Antonio piensa en Antonia todo el día . (Antonio piensa en ella todo el día )
- Luis se olvidó del cumpleaños de su mujer. (Luis se olvidó de ello)
- Julián cree firmemente en los ovnis. (Julián cree firmemente en ellos)
Para comprobar que la función del CD y del suplemento son casi idénticas basta con ver
que algunos verbos alternan el uso de CD y el del suplemento para completar el significado
verbal:
- El vigilante cuida la casa (CD) / de la casa (Supl.)
- Hablábamos portugués (CD) / en portugués (Supl.)
Sin embargo, estos dos complementos no son incompatibles y pueden aparecer al
mismo tiempo en un predicado verbal:
- La mujer acusó a su pareja de ladrón. (La mujer lo acusó de ello)
- La radio informó a la población del peligro. (La radio la informó de ello)
El suplemento puede ser sustituido por un pronombre manteniendo la preposición; pero
si el complemento se puede sustituir por un adverbio, no se trataría de un suplemento, sino de
un complemento circunstancial.
- Ignacio huía de los perseguidores. (Ignacio huía de ellos - Supl.)
- Ignacio huía de la cárcel. (Ignacio huía de allí - CC de lugar)
El verbo que rige suplemento suele imponer una sola preposición, pero algunos pueden
regir más de una.
- Pedro preguntaba por ella / sobre ella.
- María no se atrevería a eso/ con eso.
e) El complemento predicativo (C Pvo.) es el único complemento del predicado verbal
que, al mismo tiempo que complementa al verbo, establece una concordancia de género y
número con un elemento nominal (sujeto o complemento directo) al cual también
complementa. Esta concordancia lo distingue de los complementos circunstanciales, que sólo
son complementos del verbo. En la oración simple, puede tener diversas formas:
* Un sintagma adjetival que concuerda en género y número con el sujeto o el CD. Es el
tipo de complemento predicativo más frecuente.
- Alfonsa llegó agotada a su casa. (Complemento predicativo de sujeto)
- Inés llevaba rotas las zapatillas. (Complemento predicativo de CD)
* Un sintagma nominal que aparece con verbos de nombramiento (llamar, nombrar,
elegir, cesar, declarar, proclamar, designar ...) a veces con la partícula “como” delante.
- Los alumnos eligieron a Rosa delegada.
* Como sintagma preposicional, el complemento predicativo es muy discutido, con
casos que podrían ser interpretados como suplemento.
- Marta trabaja de abogada.
f) El complemento agente (CAg.) es un sintagma preposicional introducido por la
preposición "por" (aunque antiguamente podía aparecer también con la preposición "de") que
indica quién realiza la acción del verbo en las oraciones pasivas. Se puede verificar que un
elemento cumple la función de complemento agente si se convierte en sujeto de la oración al
pasar la oración pasiva a forma activa;
- Daniel fue rescatado por los bomberos. (Los bomberos rescataron a Daniel)
En esta transformación, el sujeto paciente de la pasiva también se convierte en CD de la
oración activa.
Hay que tener cuidado en las pasivas de no confundir el complemento agente con el CC
de causa, con el que tiene mucha semejanza formal. El complemento agente puede realizar la
acción verbal, mientras que el CC de causa es el motivo pero no el ejecutor de la acción.
- El restaurante fue cerrado por el inspector de sanidad. (El inspector de sanidad puede
cerrar un restaurante, por lo que es complemento agente)
- El restaurante fue cerrado por la salmonelosis. (La salmonelosis es el motivo del
cierre, no quien ejecuta el cierre, por lo que es CC de causa)
VII. Oraciones pasivas
Una oración pasiva es una construcción gramatical por la que se convierte en sujeto el
elemento que recibe la acción del verbo y no el que la realiza. El sujeto de las pasivas recibe
el nombre de sujeto paciente al ser el elemento sobre el que recae la acción verbal y no quien
la realiza, que estaría representado en las pasivas en el complemento agente.
- Luis fue golpeado por Miguel. (Luis recibe es el sujeto paciente, mientras la acción la
realiza el complemento agente por Miguel)
Al transformar una oración pasiva a su correspondiente activa, el sujeto paciente se
convierte en CD y el complemento agente en sujeto de la activa.
- Luis fue golpeado por Miguel - Miguel golpeó a Luis.
Tradicionalmente se ha hablado de distintas formas de pasiva:
* Primera de pasiva. Su predicado verbal está formado por una perífrasis de pasiva
(formada normalmente con el verbo ser más participio) y por un complemento agente.
- El motor fue reparado por el mecánico.
Las primeras de pasiva con una perífrasis de pasiva formada con un verbo copulativo o
semicopulativo distinto a ser pueden darse, aunque son mucho menos frecuentes.
- Luis está retenido por la policía.
* Segunda de pasiva. Su predicado verbal está formado por una perífrasis de pasiva
formada únicamente con el verbo ser más participio y sin un complemento agente.
- Gregorio fue felicitado.
* Pasiva refleja. Son construcciones gramaticales formadas en el predicado por un
pronombre “se” y un verbo en tercera persona y que equivalen a una oración de segunda de
pasiva con el mismo sujeto y el mismo significado.
- Se descubrieron varias especies nuevas - Fueron descubiertas varias especies nuevas.
El pronombre “se” cumple la función de marca de pasiva refleja y no forma parte del
verbo. En las pasivas reflejas es frecuente que el sujeto vaya pospuesto y en muchas
ocasiones sin determinante.
- Se venden pisos. - Se busca camarero. - Se alquila habitación.
Hay que tener cuidado de no confundir las pasivas reflejas con las impersonales reflejas,
con las que hay cierta semejanza formal. Las impersonales reflejas no tienen ningún sintagma
nominal que pueda cumplir la función de sujeto y sólo pueden aparecer con el verbo en
tercera persona del singular; las pasivas reflejas siempre tienen sujeto y su verbo puede
aparece en plural.
- Se atienden las urgencias en la otra puerta. (Pasiva refleja, con sujeto las urgencias)
- Se atiende a las urgencias en la otra puerta. (Impersonal, con CD a las urgencias)
VIII. Resumen de los valores del "se"
a) Variante de le (CI). Cuando hay otro pronombre personal CD. Sólo se da en 3ª
persona.
- Juan le dio la carta - Juan se la dio (*le la dio).
b) Construcciones reflexivas. El sujeto realiza y recibe la acción. El pronombre personal
átono (me,te,se...) concuerda en número y persona con el sujeto. Admiten el refuerzo "a sí
mismo" cuando son propias (no causativas).
Reflexiva directa: - Juan se lava ("Juan lava a Juan")
CD
Reflexiva indirecta: - Juan se ata los zapatos ("Juan ata los zapatos a Juan")
CI
Reflexivas causativas: en ellas el sujeto no realiza directamente la acción del verbo,
pero es su origen: - El se afeita en la barbería. - Ella se hace un chalet.
CD (directa) CI (indirecta)
Si el acto lo realiza el sujeto de forma involuntaria sobre sí mismo no se considera
reflexivo, aunque el pronombre átono será CD o CI igual que en las oraciones reflexivas.
c) Construcciones recíprocas. Parte del sujeto realiza la acción sobre la otra y viceversa.
El pronombre personal átono concuerda en número y persona con el sujeto. Admiten el
refuerzo "mutuamente".
- Juan y María se besan. - Juan y María se escriben cartas.
CD CI
d) Morfema verbal. No posee función sintáctica y forma parte del verbo. El pronombre
personal átono concuerda en número y persona con el sujeto.
- Verbos obligatoriamente pronominales: - Juan se arrepiente de su acción.
- Oposición léxica. El morfema cambia el significado verbal: - No me acordé de él.
- Morfema de intransitivación. Verbos transitivos de movimiento: Pepe se levanta.
- Morfema de aspecto incoativo. Verbos intransitivos de movimiento: Juan se va.
e) Morfema de voz media. Procesos internos que afectan a un ser u objeto sin un agente
concreto. El pronombre personal átono concuerda en número y persona con el sujeto.
- María se asusta. - La tuerca se aflojó.
morf.de voz media morf.de voz media
f) Dativo ético (CI).Valor enfático, expresivo. El pronombre personal átono no
concuerda necesariamente con el sujeto.
- Juan se comió una chuleta.
CI dat. ético.
g) Pasiva refleja. Sólo puede aparecer "se". La oración equivale a una segunda de
pasiva con el mismo sujeto.
- Los perfumes se extraen de las plantas. - Se venden botellas
morf. de pasiva refleja morf. de pasiva
h) Impersonal refleja. Aparece un pronombre “se” delante de un verbo en tercera
persona del singular que convierte en impersonal la oración al ocupar el lugar que debería
tener el sujeto.
- Se saluda a los embajadores - Se está bien aquí.
morf.de imperson. morf.de imperson.
IX. Tipos de oraciones.
a) Según su estructura, la oración puede ser:
- Simple: posee sólo una estructura de sujeto y predicado.
- Compuesta: tiene más de un predicado.
b) Según el modus (la actitud del hablante), la oración puede ser:
- Enunciativa: expresa de manera objetivas hechos o juicios. Puede ser a su vez
afirmativas o negativas.
- Interrogativa: el hablante solicita información al oyente. Puede ser:
- directa, aparece entre signos de interrogación. Las directas pueden ser a su vez
totales (se pregunta por toda la oración; se responden con sí, no o quizá) o parciales
(se pregunta por un elemento concreto de la oración expresado en un pronombre o
adverbio interrogativo).
- indirecta: es un tipo de subordinada sustantiva.
- retórica: no es realmente una interrogativa, al no solicitar información ni esperar
respuesta.
- Exhortativa: el contenido de la oración se expresa como una orden, prohibición o
ruego.
- Desiderativa: el hablante expresa sus anhelos o deseos.
- Dubitativa: el hablante muestra su incertidumbre en la realización del contenido
oracional.
- Exclamativa: el hablante expresa con la máxima expresividad su valoración de un
hecho. La entonación exclamativa viene marcada por los signos de exclamación y puede
utilizarse en otras variedades oracionales.
En los siguientes puntos analizaremos el dictum (lo expresado, lo dicho, el conjunto
de representaciones y procesos que intervienen en una oración).
c) Según la presencia del sujeto, la oración puede ser:
- No impersonal o bimembre, posee un sujeto gramatical, aunque esté omitido.
- Impersonal o unimembre, carece de sujeto gramatical.
d) Según su predicado, la oración puede ser:
- Predicativa, si la oración tiene con predicado verbal. La oración predicativa puede ser
a su vez transitiva (lleva CD) o intransitiva (no tiene CD).
- Atributiva, si la oración posee predicado nominal.
e) Según la relación entre el sujeto y la acción verbal, la oración es:
- Activa, el sujeto realiza o produce la acción, pasión o proceso verbal. Existen dos tipos
especiales de activas: reflexivas y recíprocas.
- Pasiva, el sujeto recibe la acción verbal, que es realizada por un agente externo. Hay
tres tipos de pasivas: Primeras de pasiva, segundo de pasiva y pasivas reflejas.
- Voz media: algunos gramáticos incluyen la voz media en procesos internos al sujeto
en los que éste no actúa voluntariamente ni existe un agente externo (ver voz media en los
valores del se).