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N° 204 .

-En la ciudad de Venado Tuerto, a los veinte (20)

días del mes de Noviembre de Dos mil nueve se reunieron en

Acuerdo, los Sres. Jueces de la Cámara de Apelación en lo

Penal de ésta ciudad(integrada para estos efectos), Dres.

Eduardo T. Pascual, Juan C. Baravalle, Roberto E. Landaburu,

Ariel Dearma y Héctor M. López a fin de dictar sentencia

final en la causa seguida a M. G. D. y a C. A. F., por el

delito de homicidio calificado por el vínculo y por alevosía

en causa N° 260/2006 de ésta Cámara. Se acordó en que las

cuestiones a resolver son las siguientes:

1°) ES NULA LA SENTENCIA RECURRIDA?

2º) ES JUSTA LA SENTENCIA APELADA?

3°) QUE RESOLUCIÓN CORRESPONDE DICTAR EN DEFINITIVA?

Practicado el sorteo de ley, y luego de las incidencias sobre

la constitución del tribunal que dan cuenta las respectivas

actuaciones agregadas resultó que la votación debía

efectuarse en el siguiente orden: Dr. Pascual, Dr. Baravalle,

Dr. Dearma, Dr. Landaburu y Dr. López.-

A LA PRIMER CUESTIÓN EL DR. PASCUAL DIJO:

I- La sentencia Nº 41 de fecha 14 de Mayo

de 2002, del Sr. Juez en lo Penal de Sentencia de Melincué,

agregada a fs. 2858/2943 por la que condena a M. G. D., como

coautora penalmente responsable del delito de Homicidio

Calificado por el Vínculo y por Alevosía a la pena de Prisión

Perpetua, Accesorias Legales y las costas del proceso y a C.

A. F., como coautor penalmente responsable del delito de

Homicidio Calificado por el Vínculo y por Alevosía a la pena
de Prisión Perpetua, Accesorias Legales y las costas del

proceso, fue recurrida por los Defensores de los condenados y

los recursos han sido concedidos a fs. 2968.-

II- La Defensa de María Graciela Dieser,

al expresar los agravios contra el fallo recurrido (fs. 3027

y sgtes.), mantiene el recurso de nulidad interpuesto,

solicitando se anule el proceso y la sentencia.- La primera

causal de nulidad que invoca se relaciona con la recusación

que interpusiera oportunamente contra el Juez de Instrucción

Dr. Carlos Alberto Risso y que se fundara en la causal de

prejuzgamiento (art. 50 inc. 4 CPP) por “haber emitido

opinión sobre el proceso después de conocerlo”.- Esa

recusación fue rechazada por el Juez Dr. Risso, decisión

ratificada por esta Cámara de Apelación, con un integración

distinta de la actual, la que igualmente denegó el recuso de

inconstitucionalidad; igual suerte corrió la queja

interpuesta ante la Corte Suprema de Justicia Santa Fe quien

se expidió rechazando ese reclamo mediante resolución Nº

283/01.-

Expresa la nulidicente que “teniendo

presente el estado de la causa resulta inoperante intentar la

vía extraordinaria federal, por lo que la falta de

habilitación de la instancia constitucional promovida, lo que

significa la total ausencia de tratamiento de la cuestión a

ese nivel, confirma que la falta de imparcialidad que

motivara la recusación se trasladó definitivamente a la causa

y mediante ello a la sentencia, por lo que se ratifica su
planteamiento en el presente recurso de nulidad.” (fs.3038).-

Los dichos del Juez Dr. Risso, que

motivaron la recusación fueron, al decir de los recusantes,

“los que reprodujeron los matutinos La Capital de la ciudad

de Rosario y Clarín de la ciudad de Buenos Aires” (fs. 3035

vto.) de fecha 30 de mayo de 2000, cuyos ejemplares pueden

observarse agregados en fotocopias a fs.12/13 del expediente

formado con el Incidente de recusación que obra reservado.-

Si bien la nulidicente en su reclamo y el Juez de Instrucción

en su providencia 4/04/2000 (ver trascripción de ella a fs.

3036) no individualizan con precisión cuáles son los dichos

vertidos por el magistrado para poder diferenciarlos del

resto del contenido de los artículos periodísticos referidos,

de la lectura de ellos puede extraerse que las expresiones

vertidas por el Juez de Instrucción serían: “la chica era

aparentemente un estorbo en esa familia”, “que habrían

participado tres o cuatro personas entre ellas gente de

afuera del ámbito familiar”, y que respecto al autor

material del hecho “que fue una persona con mucha fuerza en

las manos”.- Todo lo demás atribuido a “los pesquisas” o a

“investigadores policiales” así como interrogantes y

comentarios que pertenecen a los mismos cronistas autores de

las notas, resultan irrelevantes, en relación con el análisis

que corresponde efectuar sobre la recusación impetrada.-

Considero que tales expresiones del Juez

Instructor no configuran adelantamiento de opinión respecto

de lo que iba a tener que decidir al dictar su sentencia, en
este caso el auto de procesamiento.-

El adelanto de opinión que configura la

causal de separación, por entenderse que el Juez pierde

objetividad e imparcialidad, está compuesto, según mi

opinión, de dos elementos: uno, que sea intempestivo,

impertinente, innecesario, en el sentido de que el Juez se

manifieste fuera del momento en que debe hacerlo en

cumplimiento de su función; considero que, en nuestro caso,

se da esa circunstancia, ya que el Dr. Risso no tenía ninguna

necesidad de expresarse como lo hizo ante los medios de

prensa, por más presión requirente que éstos le formularan y

aun teniendo en cuenta la repercusión pública que este caso

tuvo, mas que nada en aquellos primeros días posteriores al

hecho.-

El otro elemento que debe darse de manera

conjunta o simultánea con el primero, es que la opinión

adelantada debe ser concreta, expresa, fundada y de ella debe

poderse inferir, sin lugar a duda alguna, cual sería el

contendido de la resolución que el Juez debía tomar pocos

días después de las manifestaciones reprochadas.-

Si falta uno de los dos elementos

indicados, la causal de prejuzgamiento no se configura. En el

caso bajo análisis y de las manifestaciones ya vistas del

Juez Instructor, la recusante no pudo inferir cuál sería la

decisión que se tomaría a su respecto al definirse su

situación procesal en la causa.- Entiendo que de las

expresiones del Juez Instructor no pudo deducir la recusante
de que era para ella que su hija era un estorbo, o que ella

era una de las tres o cuatro personas (algunas de fuera del

ámbito familiar) que habrían participado del hecho, ni mucho

menos que ella podría ser, a quien se estaba refiriendo el

Dr. Risso, cuando habló de una persona como mucha fuerza en

las manos.-

“El prejuzgamiento que autoriza la

recusación del juez consiste en revelar con anticipación al

momento de la sentencia una declaración de ciencia en forma

precisa y fundada sobre el mérito del proceso o bien que sus

expresiones permitan deducir la actuación futura de un

magistrado por haber anticipado su criterio, de manera tal

que las partes alcanzan el conocimiento de la solución que

dará al litigio por una vía que no es la prevista por la ley

en garantía de los derechos comprometidos” (CNPenalEconómico)

29/01/1998 “Branca, Carlos J.” LA LEY 1998-E, 686.-

“Las declaraciones formuladas por la

jueza recusada ante el requerimiento periodístico no

configuran adelanto de opinión sobre la cuestión de fondo

planteada ni permiten inferir siquiera la posición que habrá

de adoptar en este tipo de procesos — en el caso, la

recusación fue incoada en un juicio de amparo — de modo que

justifique la recusación deducida en los términos del art. 17

inc. 7 del Cód. Procesal Civil y Comercial de la Nación.”(CS)

27/12/2006 “Beratz, Mirta Ester c. Poder Ejecutivo Nacional”

LA LEY 10/01/2007.-

III- En segundo lugar, la misma
recurrente esgrime como causal de nulidad del proceso y del

fallo de primera instancia, la intervención de los distintos

magistrados que integraron esta misma Cámara, que fueron

objeto de recusaciones con causa, distinguiendo las

cuestiones suscitadas antes de la sentencia de primera

instancia, de aquellas otras, sucedidas con posterioridad al

dictado de la misma.-

Entre las primeras se refiere la

nulidicente a la recusación que interpuso contra los Dres.

Juri, García Méndez y Rosso, integrantes naturales de este

Cuerpo, mediante escrito de fecha 20/06/2000 invocándose la

calidad de testigos de tales jueces y la previsión del art.

50 inc.1 del CPPSF.-

Esa recusación fue rechazada por los

recusados y por las distintas instancias que recorrió el

planteo, no obstante lo cual la recurrente entiende “que el

vicio constitucional originado en esa cuestión se trasladó de

tal manera al presente proceso y a la sentencia, lo que

motiva que se esgrima como uno de los fundamentos del recurso

de nulidad” insistiendo en que “los integrantes de la

Cámara Penal perdieron imparcialidad objetiva a partir de ser

ofrecidos como testigos por la Defensa, primero en la

instrucción y luego en el plenario dando por reproducido lo

expresado en los escritos referidos precedentemente”.-

En el escrito en el que se planteó la

recusación se dijo también que “La intervención de V.E. en el

lugar de los acontecimientos se explica institucionalmente
dado que la primera hipótesis delictiva se basaba en móviles

vinculados a la actividad funcional del Juez Fraticelli, del

cual son superiores……” y “Ante ello, es de suponer la

necesaria observación y valoración de circunstancias que hoy

son motivos de la investigación judicial, donde se han

dictado resoluciones sobre las que, como Alzada, la Excma.

Cámara de Apelaciones en lo Penal de Venado Tuerto tiene que

expedirse, y con la actual integración se afecta la garantía

de imparcialidad que es vital para el debido proceso……” y

“De todas maneras el puntual ofrecimiento por la defensa del

testimonio de los Magistrados que se recusan en este acto,

efectuado en la instrucción, activa definitiva e

irrevocablemente la causal de recusación invocada…..”

Los Magistrados recusados expresaron que

concurrieron a la ciudad de Rufino, después de ocurrido el

hecho y de practicadas las diligencias por la preventora

actuante, en el lugar mismo de ocurrencia de aquel, que no

han conocido el hecho “como testigos” y que la concurrencia

de ellos al lugar fue meramente protocolar y no de carácter

funcional (informe agregado a fs.7/8 expediente Nº170/2000).-

Entiendo que ninguno de los Jueces

recusados han podido “conocer el hecho de autos como

testigos” por un simple dato de la realidad: Al momento en

que ocurrió el hecho se encontraban a 100 kms. de distancia

del lugar donde acaeció el mismo; no se advierte cuál habría

sido la función institucional que habrían estado cumpliendo

(aun cuando fuera cierto lo de aquella “primera hipótesis
delictiva” que refiere la parte recusante) y por tanto no

caben dudas de que la concurrencia a la ciudad de Rufino

obedeció a una cuestión “protocolar”, para usar el mismo

término que han usado los jueces recusados.- Entiendo

igualmente de que, no puede aceptarse aquello de que el mero

ofrecimiento de una testimonial de un Juez que formule una de

las partes en un juicio, signifique “per se”, la

configuración de esta recusación, por que ello sería dejar

librado a la discrecionalidad de las partes, la separación de

los jueces naturales y se violarían los principios de

taxatividad y de interpretación restrictiva que rigen en esta

materia.-

IV- Ingresando al análisis de otra

causal de nulidad derivadas de las recusaciones con causa que

promoviera contra distintos integrantes de este Cuerpo y

siempre dentro de las ocurridas antes de la sentencia de

primera instancia, sostiene la defensa de Dieser que como

consecuencia de la declaración de nulidad efectuada en fecha

27/12/00, por la Excma. Corte Suprema de Justicia de la

Provincia, de las resoluciones que denegaron Recursos de

Inconstitucionalidad promovidos contra decisorios dictados en

incidentes de recusación, por los integrantes de ambas

Cámaras de esta ciudad, ordenando que se dicten nuevas

resoluciones por quien corresponde, su parte presentó un

escrito con fecha 09/02/01 en el que solicitó que se declare

nulo todo lo actuado por ambos Tribunales a partir del

27/12/00 ya que - según su opinión - a partir de dicha
decisión de la Corte, los Magistrados intervinientes habían

perdido aptitud para entender en la causa y que el Dr. Chasco

había sido recusado por estar inmerso en las causales de los

incs. 1 y 8 del art. 50 del C.P.P.S.F., o sea por haber

declarado como testigo, pidiendo que se proceda al sorteo de

la lista de conjueces para que entendieran, a partir de ahí,

en toda la causa.-

Las resoluciones de la Corte Provincial a

que alude la recurrente son las recaídas en los expedientes

de ese Tribunal, números 627/2000 y 680/2000, mediante las

cuales se declaró la nulidad de los autos denegatorios de

sendos recursos de inconstitucionalidad interpuestos y en

ambos casos por la misma razón: haberse omitido correr el

traslado a la contraparte conforme lo que dispone el art. 4

de la ley 7055, disponiéndose en ambas decisiones que,

subsanada dicha anomalía procesal, se dicte nuevo

pronunciamiento por el “Tribunal que corresponda”.-

La postura del nulidicente es la de que

“el Tribunal que corresponda” sustituye de manera definitiva

al Tribunal anterior, no solo para el dictado de las nuevas

resoluciones en los recursos de inconstitucionalidad cuyos

autos denegatorios fueron declarados nulos, sino para toda la

causa.- Es cierto que la Suprema Corte de Justicia provincial

en la resolución de fecha 11/09/2002 (dictada dentro del

Expte. Nº283/01) expresó que “... sin dejar de reconocer que

los usus foris colocan a esta temática en la órbita de lo

opinable, ha de reconocerse que le asiste razón a los
Magistrados intervinientes...”, pero debe aclararse que el

Tribunal estaba haciendo referencia con esa expresión a que

es habitual, que cuando se deben reemplazar los integrantes

de un cuerpo colegiado por los integrantes de otro cuerpo

igual, se suele cometer el error de hacer ingresar la causa

como si fuera una causa del tribunal que integran los

magistrados reemplazantes, cuando en realidad no es así, ya

que la causa no cambia de Tribunal sino que lo que cambia es

la integración del Tribunal donde estaba radica la causa, que

permanece en el mismo.-

Pero además, la Corte ha tratado y

resuelto de manera definitiva el planteo de nulidad,

manifestando entre otras consideraciones: “Y es que,

declarada una nulidad en un supuesto como el que nos ocupa,

el reenvío al “tribunal que corresponda” excluirá al

magistrado que dictó un pronunciamiento nulo por considerar,

como lo indica la propia recurrente con cita de doctrina,

que ha prejuzgado; y cabe entonces preguntarse: sobre qué?

Pues bien, sobre lo único que tenía que decidir en esa causa:

la aceptación o el rechazo de una recusación y, en su caso,

la concesión o denegación de los recursos respectivos- A ese

iter procesal, es decir, a ese incidente, se circunscribe la

exclusión en el reenvío de la causa”.-

V- Otra causal alegada por la defensa de

la imputada Dieser en el marco del recurso de nulidad

interpuesto contra la sentencia, se refiere a la recusación

que planteó respecto de la Dra. Mir por la causal de
prejuzgamiento en oportunidad de que ésta Magistrada

suscribió la resolución Nº 77/00 del 22/06/00 y en relación a

la segunda recusación con causa que, a su vez, formuló la

misma defensa contra los integrantes titulares de esta Cámara

con motivo de haberlos propuestos como testigos en el

plenario, ante el Juez de Sentencia.-

Mas allá de la cuestión de trámite que se

suscitó al ser rechazada esta recusación por la Presidencia

de la Cámara mediante el decreto de fecha 28/02/2001,

ratificado por la Sala mediante auto Nº 30 de fecha 14/02/01(

fs.40 y 48 y sgtes. del Expte.Nº 12/2002 de esta misma

Cámara) estimo que tal recusación carece de asidero legal ya

que no existe prejuzgamiento cuando el Juez se expide en el

momento procesal oportuno y sobre la cuestión controvertida;

claro está que si dentro de una misma causa, alguna parte

reitera una cuestión incidental del mismo tenor que una

anterior sobre la que el Juez ya se ha expedido se conocerá

de antemano cual es la opinión del Juez al respecto, pero

ello, en modo alguno, configura la causal recusatoria de

prejuzgamiento.-

Además, cuando en el resolutorio Nº 77 de

fecha 22 de junio de 2000 la Cámara dijo, con el voto de los

Dra .Mir y del Dr. Ayuso que “ … los Magistrados recusados no

pueden de manera alguna considerarse comprendidos en la

causal invocada de haber sido testigos del hecho objeto del

proceso ya que ni lo han presenciado, ni tienen conocimiento

directo y personal de la circunstancias en que el mismo se
cometiera, no pudiendo inferirse su calidad de testigos por

su sola presencia después de ocurrido el hecho…” no

expresaron nada que no debieran tener presente para resolver

la procedencia o improcedencia de la recusación formulada.-

La recusación se fundó en el hecho de que los jueces

recusados habían conocido el hecho como testigos y la

resolución sostuvo que ello no era así.-

Ya expresé “ut-supra” que, a mi entender,

el adelanto de opinión que configura la causal de separación

debe ser intempestivo, impertinente, innecesario, en el

sentido de que el Juez se manifieste fuera del momento en que

debe hacerlo en cumplimiento de su función que no es - como

vimos - el caso bajo análisis.-

VI- En el último capitulo de su planteo

de nulidad referido a presuntas causales configuradas antes

de la sentencia de primera instancia (punto G “Jueces en

causa propia” fs.3052 vto. a 3066) la defensa de Dieser trae

a consideración un par de presuntas anomalías que se habrían

producido a raíz de nuevos incidentes recusatorios promovidos

por ella, contra distintos integrantes de esta Cámara pero

que, mas allá del enfoque que se le ha dado desde el

peticionante de la nulidad, las cuestiones de fondo de los

planteos se refieren a hechos ya analizados en el presente,

la pretendida calidad de testigos y la utilidad de sus

posibles dichos, de los miembros titulares de esta Cámara y

el prejuzgamiento en el que habría incurrido el Dr. Ayuso,

por actuación idéntica a la que originó la recusación contra
la Dra. Mir que ya se ha analizado.-

La nulidicente sostiene que una cuestión

ha sido la recusación que formuló contra los magistrados por

haber conocido el hecho como testigos y otra cuestión

distinta es la utilidad que las declaraciones de esos mismos

magistrados podrían tener para el esclarecimiento del hecho

investigado y está claro que son dos cuestiones diferentes y

con trámites distintos, pero no advierto cómo podría

ingresarse en el análisis de la pertinencia (utilidad) de una

prueba testimonial si previamente se ha sostenido la

improcedencia (inadmisibilidad) de la misma, sin caerse en

una gruesa incongruencia y auto-contradicción.-

Además, resulta llamativa la insistencia

de la parte respecto de su pretensión de que declaren como

testigos en esta causa los magistrados titulares de este

Cuerpo, quienes, como ya he dicho, no se domicilian en la

misma ciudad de ocurrencia del hecho y han sido meros

asistentes al lugar por cuestiones de protocolo o cortesía,

según sus propios dichos no desvirtuados por elemento de

juicio contrario, y teniendo en cuenta que, como lo dice la

misma nulidicente, en esa misma condición (concurrentes al

lugar donde ocurrió el hecho en la jornada de aquel 20 de

mayo de 2000) han declarado numerosas otras personas, varias

de ellas también funcionarios judiciales.- Por otra parte,

del contenido mismo de las preguntas sugeridas para el

interrogatorio pretendido se desprende que, tales hechos, han

sido acreditados por otros testimonios o han quedado
develados por los propios jueces al manifestar – en el

informe sobres sus recusaciones – que no concurrieron a la

ciudad de Rufino en ejercicio de sus funciones.-

Entiendo que no ha existido en este punto

anomalía que justifique la nulidad peticionada y menos, que

haya habido mengua alguna del derecho de defensa de la

nulidicente y es sabido que “donde hay indefensión, hay

nulidad; si no hay indefensión no hay nulidad” (Zeus, R. 8,

pág. 893).-

VII- La nulidad alegada en el punto “2.2

Después de la sentencia de primera Instancia” (fs.3066 vto.)

está referida a la recusación expresada contra los

integrantes de esta Cámara que “habían intervenido en

decisiones determinantes, tanto de la instrucción como del

plenario habían perdido la imparcialidad objetiva necesaria

para entender en los recursos de nulidad y apelación

deducidos contra la sentencia de primera instancia y el

proceso”.- El dictado de la sentencia de la Suprema Corte de

Justicia de la Nación en esta causa, revocando el decisorio

de esta Cámara por haber participado y formado la mayoría del

mismo, dos magistrados que intervinieron también con

anterioridad confirmando el auto de procesamiento de Maria

Graciela Dieser y ordenando el dictado de un nuevo fallo, y

habiendo quedado firme la integración del Tribunal con los

conjueces que estamos actuando, ha extinguido

satisfaciéndola, la pretensión esgrimida en este punto,

tornado innecesario pronunciamiento alguno a este respecto.-
VIII- A partir de fs.3069 la defensa

de Dieser expresa que se han producido en la causa numerosas

violaciones en el procedimiento previo a la sentencia, las

que van desde restricciones al ofrecimiento y producción de

pruebas y llegan hasta las limitaciones injustificadas al

control en la producción probatoria y luego de

consideraciones generales sobre la denegación de pruebas y el

derecho de defensa pasa a analizar los distintos supuestos de

pruebas denegadas sosteniendo que, cada una de ellas, son de

por sí más que suficiente para que se anule todo el proceso a

partir de la etapa probatoria, y consecuentemente la

sentencia impugnada, lo que expresamente pretende su parte en

el presente recurso.-

El Informe Médico Legal de los Médicos

Forenses de la Morgue del Poder Judicial de la Nación ( fs.

3070).-

La defensa de Dieser ofreció esta prueba

(fs. 1609) y ello originó el proveído del Juzgado de fs.1615

en el sentido de que el oferente expresara en “el término de

48 horas cuáles son los motivos y puntos por los que la

pericia (se refiere a la que ya se había realizado en autos)

no les garantiza objetividad e imparcialidad”; la defensa dio

sus motivos (fs.1788/1791) y el Juez en el auto Nº 101 de fs.

1792/1795 dispuso, a este respecto, aceptar el ofrecimiento

de la prueba de referencia disponiendo que el Informe

solicitado fuera evacuado, no por los médicos propuestos,

sino por tres médicos forenses del Poder Judicial de la
Circunscripción Judicial Nº 1 – Santa Fe – y no hacer lugar a

la reserva efectuada de nombrar perito de parte, porque no se

trataba de una nueva pericia sino de una prueba informativa,

en las que no corresponde esa designación.- Dicho decisorio

fue recurrido y el Juez Inferior rechazó la reposición

concediendo el recurso de apelación el que también fue

rechazado por la Alzada.-

Considero que asistió razón a la defensa

de Dieser en sus argumentos recursivos contra la decisión del

Juez A-quo que le exigió explicaciones previas a la admisión

o rechazo de la prueba, ocurriendo lo mismo al no aceptar la

prueba tal como había sido ofrecida por la defensa, ya que el

Juez debe aceptar o rechazar la prueba y en este último

supuesto debe fundar el rechazo y solo por la evidente

impertinencia o superabundancia de la ofrecida( art. 387

CPP); tampoco comparto lo argumentado por el Juez A-quo

cuando expresa de que el reclamo de la defensa de Dieser

respecto a los puntos que habrían quedado sin ser evacuados

de su propuesta probatoria inicial, habría sido tardío

(fs.2915 vto. ult. párrafo) o que debió recurrirse la

providencia que ordenó la clausura del término probatorio.-

Surge de las constancias de la causa Nº

332/2000 que la Cámara de Apelación en lo Penal de Rosario en

Feria al confirmar el auto de procesamiento del co-imputado

Fraticelli (fs.2115/2128) ordenó se recabaran otros informes

médicos forenses para agregar a los existentes a esa fecha

realizados en la causa, y que el Juez de Instrucción en Feria
de esta ciudad cumplimentando esa resolución, libró la

rogatoria obrante a fs. 2481 mediante la cual se peticionaba

que tres médicos del cuerpo forense del Poder Judicial de la

Nación dictaminaran sobre los siguientes puntos: 1º) Si de

todos los antecedentes que se remiten surge si Natalia

Fraticelli fue estrangulada o nó , dando razón científica de

sus conclusiones y 2º) En su caso cuál fue la causa de muerte

de Natalia Fraticelli, tramite que concluyó con lo actuado e

informado por los facultativos forenses del Poder Judicial de

la Nación agregado a fs. 2515/2599 de la citada causa.-

Es decir que fuere como fuere, y más allá

de lo acertado o equivocado que haya estado el A-quo respecto

al proveído de esta prueba, lo concreto es que en autos se ha

producido la prueba ofrecida por la defensa de Dieser y por

lo tanto su derecho de defensa ha quedado debidamente

resguardo ya que no se la ha privado de la prueba que ella

perseguía y por ende la nulidad peticionada ahora, a través

del recurso que se analiza, no puede ser acogida.-

La circunstancia de que los puntos sobre

los que se practicó el informe de los médicos forenses del

Poder Judicial de la Nación no hayan coincidido de manera

literal con los puntos propuestos por la defensa de Dieser en

modo alguno pueden justificar el planteo nulificatorio ya que

la amplitud del contenido y de las conclusiones de lo

informado por aquellos indican, que los dos puntos propuestos

por la defensa de Dieser han quedado comprendidos y

respondidos, máxime si se tiene en cuenta que entre las
constancias que los médicos forenses han analizado se

encontraba la autopsia de Natalia Paola Fraticelli de fecha

20/05/2000 practicada por el Dr. Luis A. Petinari y el

informe ampliatorio del mismo profesional de fecha 31/05/2000

(fs. 2518).-

Así como considero que la no admisión

inicial de la prueba ofrecida y su modificación, dispuesta

por el Juez A-quo, no fueron decisiones ajustadas a derecho

porque la prueba pretendida no era impertinente ni

superabundante, de igual modo considero ahora que,

habiéndose producido el informe pedido, se torna claramente

excesiva e injustificada la pretensión nulificatoria

esgrimida sobre la base de que no se han respondidos de modo

puntual y expreso los dos puntos periciales propuestos por la

defensa impugnante, cuando tales puntos, reitero, han quedado

subsumidos en la repuesta dada por los médicos forenses del

poder judicial de la Nación.-

Es cierto que el recurrente puede seguir

sosteniendo como lo hace en su memorial recursivo de que se

la ha denegado a él, de modo arbitrario, una prueba

oportunamente ofrecida, ya que ella no era impertinente ni

abundante, pero esa postura es absolutamente abstracta y

carente de consecuencias jurídicas ya que, reitero, a él se

le denegó la prueba, pero la prueba se realizó y el perjuicio

y/o la indefensión que potencialmente pudo haberle originado

aquella denegatoria, no se ha materializado y sin interés y

sin indefensión, como ya vimos, no puede haber nulidad
alguna.-

Análisis Macroscópico de los restos de

Natalia Fraticelli (fs.3078).-

La defensa de Dieser ofreció como prueba

(fs.1607) un informe “anátomo patológico” confeccionado por

un perito médico particular (Dr. Juan C. Picena) pidiendo que

del mismo se le corriera vista a la Dra. Marcela Gonzalez

Garcia, quien ya había intervenido en la causa, a efectos de

que se expida sobre la exactitud del mismo.- Receptada

favorablemente la prueba y corrido el traslado aludido, la

Dra. González García responde a fs. 2064 y surgiendo

discrepancias entre ambos informes, tal lo pedido por la

defensa, se designa un Perito de oficio a efectos de que se

expida sobre las mismas, en este caso el Dr. Jorge Monti

(fs.2075).-

Fijada fecha para la realización del

examen en fecha 27/03/2001, se reúnen el perito designado por

el Juez con el perito de parte Dr. Picena (fs. 2117) y

proceden a evaluar los 6 preparados histológicos que habían

sido retirados del Instituto de Medina Legal de Rosario, y

entregados por la Dra. González García, quien en el momento

de la entrega le expresó al Dr. Monti (fs. 2116) que en dicho

Instituto no existían otros preparados histológicos ni

material conservado en formol, en razón de que las vísceras

extraídas oportunamente, así como los preparados histológicos

originales fueron remitidos a la Morgue Judicial de Buenos

Aires por orden del Juez de Instrucción de Melincué en la
causa Fraticelli, que a esa fecha tramitaba por separado.-

Como ya he señalado en el punto anterior,

a fs.2515/2599 (causa Nº332/2000) obra agregado el informe

elaborado por los médicos forenses de la Justicia Nacional,

el cual incluye un pormenorizado informe histopatológico

(fs.2544/2593) realizado sobre todo el material remitido

desde el Juzgado de Instrucción de Melincué, por el Profesor

Eugenio M. Caputti, Médico Forense, perito Forense

Anatomopatólogo y Jefe del Laboratorio de Histopatología de

la Morgue Judicial de la Nación.-

Como actuaciones previas a la emisión de

ese informe se formalizaron las reuniones de que dan cuenta

las actas de fs. 2502 y 2511 (Expte. Nº332/2000), en esta

última con la presencia del Dr. Jorge A. Tedeschi, perito de

parte de la defensa de Dieser y además, se tuvo agregada a

las actuaciones realizadas ante aquel organismo nacional, el

Informe histopatológico de Natalia Fraticelli de fecha

29/05/2000 confeccionado por la Dra. Marcela González García,

el informe anatomopatológico del Dr. Juan C. Picena de fecha

15/11/2000, el informe anatomopatológico realizado por el Dr.

Jorge Monti de fecha 06/04/01 y su ampliación de fecha

30/04/01 y la ampliación del informe del Dr. Picena de fecha

07/05/01.-

De las mencionadas constancias de autos

surge claramente que la prueba ofrecida por la nulidicente

que, recordemos, era el informe del perito de su parte Dr.

Picena, para que el mismo fuera cotejado con el de la Dra.
González García y en caso de discrepancia, “se ordene su

examen por un tercer anátomo patólogo o mas que reúna los

requisitos de perito oficial y que no pertenezca al Instituto

Médico Legal de Rosario…” ha quedado acabadamente producida,

de manera plena y total.-

El resultado de esta prueba quedó

integrado por el informe del Dr. Picena, presentado

inicialmente por la parte y su ampliación posterior, por los

informes del perito Dr. Monti y por el informe de los

forenses de la Morgue del Poder Judicial de la Nación.- La

circunstancia de que una parte de la propuesta probatoria

haya sido concluida por el perito designado en “la causa

Dieser” (Dr. Monti) y la otra parte lo haya sido por los

peritos designados en “la causa Fraticelli” (médicos

forenses de la morgue nacional) no ha producido afectación

ni perjuicio para ninguna de las partes.-

En este punto, entiendo que ha ocurrido

una situación similar a la vista en el punto anterior y aquí

también considero claramente excesiva e injustificada la

pretensión nulificatoria esgrimida, ya que no es exacto que

el examen macroscópico en cuestión no se ha ya podido

realizar por un tercer perito o experto, distinto a los

Dres. Picena y González García, que dirimiera o terciara en

las opiniones discrepantes de aquellos; además, destaco, que

si bien no fue el Dr. Monti el que pudiera realizar el examen

macroscópico, éste fue realizado por los forenses de la

morgue nacional por cuya intervención en estas actuaciones,
ha bregado firmemente la defensa de Dieser según se ha visto

“supra”.-

Una vez más entiendo que vale aquí la

aplicación del principio que dice que sin perjuicio y sin

indefensión no puede haber nulidad, y es aplicable para lo

visto en este punto y el anterior, el siguiente concepto: “La

nulidad constituye una institución procesal que sólo debe ser

aplicable, a pesar de que supone siempre un retroceso en la

actividad procesal cumplida, cuando de esta última surge un

perjuicio concreto para alguna de las partes imposible de

subsanarse de otro modo; y, cuando tal solución se adopta en

el solo interés del formal cumplimiento de la ley, importa un

manifiesto exceso ritual no compatible con el buen servicio

de justicia” (CNFCrim. y Corr., Sala 2ª. JA 1990-II-

Síntesis.-

El pedido de ampliación del informe del

Dr. Cardoso.-

La defensa de Dieser ofreció como prueba

“un informe técnico ampliatorio a evacuar por el Dr. Ulises

Cardozo” (fs.1610) el que fue proveído de conformidad por el

Juez Inferior (fs.1615 vto.).- Ese informe fue producido por

el profesional requerido en fecha 22/02/01 y agregado a fs.

2066/2070.- En fecha 09/05/01 la defensa de Dieser pide que

se requiera al mismo citado profesional una ampliación del

informe ampliatorio, lo cual es rechazado por el Juez

Inferior porque el informe ampliatorio primitivo ya se había

producido, por que el profesional informante no había
requerido ningún elementos adicional para pronunciarse y

porque, además, la defensa había tomado conocimiento

inmediato del informe ampliatorio (fs.2071 vto.) sin formular

objeción alguna.-

Considero que la denegatoria respecto de

esta nueva ampliación de lo informado por el Dr. Cardozo no

ha afectado el derecho de defensa de Dieser, primero porque

dicho informe es amplio y claro, no surge que el informante

deje puntos pendientes y fundamentalmente, porque de su

lectura se desprende que su conclusión es rotundamente

favorable para la postura sostenida por dicha defensa, de

manera que no se entiende el perjuicio que habría sufrido con

motivo de que ese informe no haya podido ser ampliado, una

vez mas, por el profesional que lo emitiera.-

Pericia medica en el extranjero.-

La defensa del imputado Fraticelli

ofreció como prueba “una pericia médico forense en algún

centro especializado del extranjero…..a fin de que determine

la causa de muerte de Natalia Fraticelli…” (fs.2798 vto.

Causa 229/01).- El Juez de sentencia no hizo lugar a ese

pedido por considerarlo superabundante al haberse realizado

varias pericias dentro de esta causa.- Esa decisión fue

recurrida por el oferente de la prueba, el Juez mantuvo su

decisión, concedió recurso de apelación y la Cámara confirmó

el decisorio de la baja instancia.-

La defensa de Fraticelli no alega la

nulidad del fallo en esta instancia, por no habérsele
proveído de conformidad la prueba propuesta, pero sí lo hace

la defensa de la co-imputada Dieser.-

Según la nulidicente, la prueba ofrecida

no es superabundamente porque ello sólo ocurre cuando con

respeto a un hecho hay tantas pruebas que lo acreditan, que

resulta innecesario agregar otras mas.- No comparto ese

concepto.- Entiendo que la “abundancia” se da cuando hay

mucha cantidad de algo, y que en este ámbito, también la

prueba puede ser abundante cuando se han producido muchas

sobre un mismo hecho u objeto, sin atenderse al resultado de

la mismas.- No es el momento de detallar los numerosos

informes médicos, de distintas índole que se han producido en

esta causa, sobre lo cual no hay discusión, ya que la misma

propuesta probatoria que se analiza y la queja del nulidente

al pretender que se efectúe una nueva pericia fuera de

nuestro país, es porque se considera de que a pesar de todos

los informes no se habría logrado uniformidad o no se habría

dirimido la cuestión.-

Y qué se podría lograr con la prueba

ofrecida? Una opinión más y esa opinión más, ¿dirimiría las

invocadas discrepancias existentes entre las pericias

realizadas en estos autos? O, ¿Cuantas pericias

internacionales más habría que realizar? Porque una sola,

vendría a incorporarse o sumarse a algunas de las opiniones

discrepantes de autos, modificando mínimamente el supuesto

cómputo de las opiniones encontradas.-

Ambas defensas propusieron en su momento
la intervención de los médicos forenses de la morgue de la

Justicia Nacional ponderando la calidad de sus integrantes y

la estructura del organismo para producir este tipo de

informes, y esa prueba ha sido concretada y junto a los

restantes numerosos informes producidos han proporcionado

elementos mas que suficientes (sin que en este momento evalúe

lo acertado o no de sus respectivos contenidos), aunque no

sean concordantes, para que el juzgador pueda elaborar sus

conclusiones, debiéndose tener en cuenta además, que los

respectivos dictámenes técnicos colectados no obligaran de

modo directo al juzgador, quien someterá tales informes,

junto a todos los elementos probatorios restantes, “a las

reglas de la lógica, la psicología y la experiencia común” en

el marco del sistema de la sana critica.-

El sumario Nº 789/95 del Juzgado en lo

Penal de Instrucción de la 7º Nom. de Rosario.-

La defensa de Dieser ofreció este sumario

como prueba documental porque en él se habría “reiterado una

situación similar a la presente y es altamente significativa

en cuanto a la valoración de la autopsia realizada en este

procedimiento” (fs. 1608 expte.231/2000).- El Juez Inferior

denegó esa prueba considerándola impertinente, lo que motivó

el reclamo recursivo de la defensa ante el propio Juez y ante

el Tribunal de Alzada, sin que el mismo prosperara.-

Ahora, a través de la nulidad

alegada contra el proceso y la sentencia, expresa que el

agravio ocasionado por esta denegatoria es de por sí
suficiente para que se haga lugar a su pretensión

nulificante.-

Es cierto que una denegación como lo

dispuesta por el Juez de Sentencia aparece, inicialmente,

como excesiva en el marco de la libertad probatoria que debe

regir en el debate, pero si se advierte que en estos autos se

han elaborado numerosos informes técnicos que se pueden

comparar, cotejar, analizar, y que todos ellos se refieren al

caso concreto que aquí debe resolverse, pretender traer otro

dictamen pronunciado por el Dr. Pettinari, en relación a otro

caso, no vinculado en modo alguno con el presente, se supera

aquella impresión inicial y debe concluirse en que la prueba

ofrecida era improcedente o impertinente.- Pero además y

como ya lo he expresado con anterioridad, la cuestión debe

resolverse, en definitiva, por el perjuicio o el daño que la

denegación pudo haber ocasionado respecto del derecho de

defensa involucrado.- No advierto que el no agregamiento de

la causa penal ofrecida como prueba haya afectado en lo más

mínimo los derechos defensivos de la imputada que reclama la

nulidad, habida cuenta de los distintos informes producidos,

no solo por los forenses y especialistas designados de oficio

sino por los peritos de parte que han intervenido en esta

causa.-

La denegatoria de una prueba testimonial

y la denegatoria de acceder al contenido de las grabaciones

telefónicas colectadas en autos por orden del Juez

Instructor.-
A fs. 2828 (causa 229/2001) se recibió la

declaración del testigo Sr. Cristian A. Hernandez, quien

respondiendo a la pregunta Nº 17 del pliego respectivo

contestó: “Que sí, una versión era que se trataba de una

venganza contra su padre. Que la nena esa noche estuvo en la

puerta de un cumpleaños y no la dejaron entrar porque no

estaba invitada y que por ser la hija del Juez, no la iban a

dejar entrar. Que de esto se enteró por comentarios que le

hizo su madre, que a su vez se enteró por la misma madre de

la chica que cumplía años”.-

A raíz de tal testimonio la defensa de

Fraticelli solicitó que se tomara declaración testimonial de

la Sra. Maria del Carmen Tenaglia, es decir la referida madre

del testigo.- Tal petición fue rechazada por el Juez de

Sentencia sosteniendo que esa medida probatoria no era útil

para demostrar cómo falleció Natalia, agregando, al rechazar

la revocatoria interpuesta que tal prueba es impertinente ya

que el hecho que se pretendería demostrar “no lleva al fondo

de la cuestión que es cómo ocurrió la muerte de Natalia”.-

Si el medio probatorio propuesto apuntaba

claramente ha confirmar un dato concreto y puntual respecto

de qué hizo y/o adónde estuvo Natalia, pocas horas antes de

su muerte, no entiendo ni comparto que se sostenga que esas

circunstancias no sean útiles o que no tengan relación con el

objeto del proceso.- Considero que la denegación de esta

prueba testimonial no es ajustada a derecho y que afecta

claramente el derecho de defensa, en el que se incluye por
supuesto, el derecho a probar libremente que se debe respetar

a los imputados.-Además, habiendo declarado como testigos en

esta causa decenas de personas, no se entiende que se

deniegue recibir la declaración de una persona más, así fuera

que a priori se pueda considerar que su testimonio no era o

no sería útil o pertinente.-

El mismo concepto me merece la

denegatoria a las defensas para poder escuchar las

grabaciones telefónicas ordenadas en la etapa de la

instrucción con los argumentos de que no revestían utilidad

para la causa y de que se podía violar la intimidad de

terceras personas.- Poder escuchar las grabaciones, no

significaba aceptar a ellas como pruebas útiles o

pertinentes, pero las partes tenían derecho a ser escuchadas

sobre esa utilidad o pertinencia y para eso, como es obvio,

les resultaba indispensables poder acceder al contenido de

las grabaciones.- La intimidad de las terceras personas no se

iba a ver afectada por el hecho de que, además del personal

que intervino en la tarea de realizar las escuchas, éstas

fueran también conocidas por los abogados defensores y el

Ministerio Fiscal.-

No obstante lo expresado y teniendo

presente que este Tribunal dispuso mediante auto Nº157 de

fecha 27/06/2007 medidas para mejor proveer, por entenderlas

indispensables para el dictado de esta sentencia y que entre

las medidas dispuestas se encontraban las dos probanzas antes

mencionadas, considero que la afectación que aquellas
denegatorias pudieron haber producido en los derechos

defensivos, ha desaparecido.- Ambas defensas y el Ministerio

Fiscal pudieron participar de las medidas probatorias

ordenadas y la alegación que ha efectuado la defensa de

Dieser en el sentido que al haberse dispuesto las medidas en

esta instancia se violaría el principio de la doble instancia

procesal, entiendo, carece de asidero ya que con ese criterio

en ningún caso, se podrían realizar actividad probatoria en

la instancia de alzada y como se sabe, ello no es así en

ningún ordenamiento procesal.- De cualquier manera, y reitero

una vez mas, vale también en este caso, el principio de que

sin perjuicio no hay nulidad, y considero que al haberse

producido las dos pruebas inicialmente denegadas aquel no ha

existido.-

Por lo expresado hasta aquí me expido

sobre este primer punto en el sentido de desestimar el

recurso de nulidad y las nulidades alegadas, pero permítaseme

una digresión: Este peculiar y trascendente caso que ha sido

el disparador para la demorada modificación del vetusto

sistema procesal penal santafesino, debería servir también

para que se piense en la necesidad imperiosa de fortalecer la

estructura del poder judicial, no solo en los grandes

centros, sino en todo el territorio, en este caso, de nuestra

provincia.- Esta causa ha impactado porque la Suprema Corte

de Justicia de la Nación, con su fallo nulificador, puso

sobre el tapete la necesidad de jueces imparciales, y a ello

se le ha agregado la necesidad de ir a un procedimiento
acusatorio, oral y publico, pero no se ha escuchado hablar

tanto de lo paradigmático que resulta, la forma en que se ha

debido constituir este Tribunal, con cinco abogados de la

matrícula, indicio elocuente de la carencia y debilidad de la

estructura judicial en el interior de nuestra Provincia, y de

que no es solo la ley procesal la que hay que modificar.- El

mejor sistema procesal que pueda adoptarse ha de fracasar si

él no es acompañado con la capacitación de los integrantes

del poder judicial y con la infraestructura material (jueces,

funcionarios, personal, elementos de todo tipo en cantidad

suficiente, etc.) que necesita y merece la prestación de un

servicio esencial, como es el servicio público de justicia.-

A LA SEGUNDA CUESTIÓN EL DR. PASCUAL DIJO:

I.- Las defensas de ambos imputados a

través del recurso de apelación piden que se revoque la

decisión de primera instancia y que se disponga la

absolución de culpa y cargo de los mismos.-

II.- La defensa de la imputada Dieser lo

hace mediante su escrito a partir de fs. 3114, en el que se

manifiesta:

Que el sentenciante expresó "en primer

lugar corresponde determinar de qué manera murió Natalia

Fraticelli, si fue por suicidio o si fue homicidio, tal cual

son los planteos de las partes…." señalando el recurrente,

cuán significativo resulta esa consideración, si se tiene

presente que reconoce dos posiciones en pugna sobre la causa

de muerte, y lo compara con lo que sostuvo la Cámara de
Apelación interviniente, al confirmar el procesamiento de su

defendida, cuando descartó de manera categórica el suicidio y

afirmó con un grado de certeza innecesario y hasta

impertinente, la existencia de homicidio.-

Que ese mismo criterio se reiteró en el

procesamiento de Fraticelli pero, llamativamente, no se lo

consignó en su confirmación que fue efectuada por la Cámara

de Feria de Rosario, la que por el contrario ordenó medidas

tendientes a profundizar ese tema: la causa de muerte.-

Que de ello se infiere que la tarea de la

defensa no fue solo sostener un estado jurídico de inocencia,

sino que por el contrario, consistió en enfrentar una

hipótesis fuertemente preferida desde el primer momento de la

investigación, la que pivoteaba sobre la idea de un homicidio

por estrangulamiento.-

Que luego de un largo camino se llegó a

que, en el momento de la sentencia, el A-quo efectúe un

reconocimiento sobre hipótesis encontradas sobre el motivo de

la muerte, que en lugar de aparecer al finalizar el proceso,

debió haberse considerado desde la génesis de la instrucción

y que, si por el contrario, esa situación de tesis

contrapuestas, en lugar de reconocerse en el fallo se

hubieran aceptado oportunamente, con seguridad no se hubieran

rechazado las pruebas que se han descartado, ni se habrían

valorado las producidas de la manera que se han meritado.-

Que en la sentencia se dice que “es

cierto lo dicho por la Defensa referido a que existen
diversas pruebas que tienen resultados disímiles (….), por

ello debe comprobarse cuáles se ajustan a la realidad de los

hechos que se juzgan y han sido corroboradas con otras

pruebas…..” y por ello, manifiesta el recurrente, que no se

entiende que, ante pruebas que convalidan hipótesis

encontradas, el Inferior anuncie que usará como criterio

para seleccionar, en su particular construcción de certeza,

aquellas que compruebe que se ajustan a la realidad de los

hechos que se juzgan ya que ello significa que en la mente

del Juez, previamente a su decisorio, están ubicados los

hechos que conforman para él la realidad, por lo que elegirá

las pruebas que se acomoden a ese preconcepto, que no es otro

que la hipótesis preferida que invadió primero el proceso y

luego la propia sentencia, sintetizando su queja: La prueba

conduce al hecho y no el hecho a la prueba.

A continuación la recurrente reprocha que

tanto en la parte investigativa como en la actividad

probatoria del plenario se habría priorizado por los jueces

inferiores la búsqueda de “muchas firmas de técnicos

oficiales” mientras que la Defensa - que no contaba con

acceso a dependencias públicas- trabajó en pos de

dictámenes cuyo peso radicaban en las razones científicas que

esgrimían y que ello, además, ha resentido la igualdad de

las partes (el Estado y los imputados) en el proceso.-

Sintetiza aquí que le agravia el fallo en cuanto contiene

este anuncio de un criterio arbitrario para la valoración de

las pruebas científicas.-
Seguidamente critica el fallo recurrido

por los argumentos usados para desestimar distintos

cuestionamientos que formuló en la baja instancia tanto

respecto de la primera audiencia pericial realizada en la

Morgue del Poder Judicial de la Nación, así como el

cuestionamiento que se efectuó respecto de los fundamentos

del informe de la Junta Médica Provincial.-

Expresa la parte recurrente, el

desconcierto que le producen expresiones del A-quo cuando se

refiere a un inexistente planteo de nulidad de declaraciones

prevencionales, porque nunca pidió esa nulidad, mientras nada

dice el fallo sobre irregularidades que se señalaron,

configurándose otro agravio por omisión.-

Respecto de la cuestión

toxicológica (amitriptilina), a fs. 3125, manifiesta el

recurrente la existencia de un vicio que tiñe de arbitraria

la sentencia porque prescinde de prueba decisiva, y

tergiversa - dice el recurrente - estudios realizados, de

forma tal que las conclusiones del fallo referidas a ellos,

son afirmaciones dogmáticas que no tienen contacto alguno con

las constancias de autos. Que la primera

grave y decisiva irregularidad del fallo se advierte - según

el recurrente - cuando el Inferior expresó que “el Informe

del Dr. Grin es el que mayor cantidad de amitriptilina haya

en el organismo de Natalia” ya que el Dr. Grin nunca se

expidió sobre la cantidad de amitriptilina que tenía el

organismo de Natalia sino que ese estudio fue realizado en la
Morgue del Poder Judicial de la Nación y que el Dr. Grin, lo

que hizo en realidad, fue interpretar los datos contenidos en

dichos análisis, concluyendo por ello que aquella

manifestación del A-quo es absolutamente arbitraria.-

Señala el recurrente que el Juez

Inferior trata de descalificar al Dr. Grin atribuyéndole ser

el único que encontró una cantidad tan elevada de droga,

intentando desmerecer de esa manera su científica conclusión

referida a la cantidad de cápsulas ingeridas, dato que

descarta la idea de un suministro forzado o inducido y que

solo puede explicarse en un acto voluntario de la menor, lo

que, a la par que da por tierra la idea de ser “colocada en

estado de indefensión con el Uxen Retard” reivindica la

existencia de maniobras suicidas que necesariamente descartan

el homicidio.-

Expresa el recurrente que también el Juez

Inferior se aparta arbitrariamente de las constancias de

autos cuando se refiere al informe de la Junta Médica

Provincial, ya que estima que no habría contradicción entre

lo expresado por ésta (“ingirió más 10 a 12 capsulas”) y lo

informado por el Dr. Grin (de 22 a 28 capsulas), sosteniendo

que – según su criterio – habría quedado absolutamente

probado que la ingesta fue de 22 a 28 capsulas entre cuatro a

doce horas antes de la muerte.-

Señala el recurrente, que se mezcla

incorrectamente (por el Inferior y en alguna medida también

por la Junta Provincial) el dato de la cantidad de capsulas
ingeridas con lo referido a la dosis terapéutica.

Manifiesta que la sentencia es auto-

contradictoria, dado que minimiza la droga en sangre cuando

analiza la causa de muerte y luego la maximiza cuando evalúa

la posibilidad de que la haya colocado en estado anestésico y

que el fallo prescinde de analizar la cuantificación de los

fenómenos ya que toma a la somnolencia como fenómeno único,

cuando la misma presenta una graduación muy amplia,

ubicándose el estado de indefensión en su punto más agudo

-coma profundo-, imposible de alcanzar, por sí, con la

cantidad de droga detectada en sangre.-

Respecto a la relación entre

amitriptilina y la causa de muerte se agravia por cuanto

sostiene que erradamente – según el criterio del recurrente

– el A-quo le atribuye la afirmación de que la cantidad en

sangre hallada es de por sí suficiente para provocar el

fallecimiento y que ello no es así, reiterando cual es su

posición al respecto.-

Continúa su critica al fallo apelado

diciendo que le agravia la sentencia en cuanto la referencia

que hace al informe del Dr. Lazcano, toxicólogo del cuerpo

médico forense del Poder Judicial de la Nación, quien - según

se dice - ratifica la posición de la Defensa en cuanto al

tema toxicológico.-

En el punto del memorial de agravios

titulado “La mecánica de la ingesta” se señala que el Juez

“confunde de manera inexplicable cantidad de capsula con
droga en sangre” y respecto a la consideración de que se la

suministró la madre porque la medicaba, sostiene que viola

toda lógica transformar un acto de amor que es medicar, por

un acto homicida que es dopar para matar.-

Afirma que la sentencia imagina otras

formas de suministro del Uxen Retard que, como nunca fueron

atribuidas, desde el punto de vista legal, viola el principio

de congruencia, y con él, derechos y garantías

constitucionales, las que se invocan a sus efectos.

Destaca la auto contradicción que

considera existen en las consideraciones del fallo, cuando se

refiere al eventual suministro disimulado en líquido, porque

en tal caso no era necesaria la confianza que tenía la menor

con su madre y que el propio Juez invoca también como causa

de dicho suministro. Refiere en este punto que estas son

sorpresivas atribuciones que efectúa la sentencia respecto

de las cuales no ha podido defenderse, señalando que la

disolución del Uxen Retard sería prácticamente imposible

porque sería extremadamente lenta.- Y que, además, tampoco

podría haber sido el suministro fraccionado dado que con los

restos de la droga encontrados en estomago, orina y sangre se

acreditó que la ingesta fue de una sola vez.-

Continua el recurrente sosteniendo que

le agravia el fallo al malinterpretar las dificultades

intelectuales de Natalia, a tal punto que considera que la

menor tenía un retraso madurativo que disminuía su capacidad

intelectual, dificultándose la comprensión acerca de qué
medicamento podía ser -o no- nocivo para su salud. Considera

que cuando un adolescente realiza maniobras suicidas no

analiza previamente, a nivel científico, la eficacia de su

accionar, sino que, de manera impulsiva, asume conductas que

cree son suficientemente auto agresivas contra su vida.-

Expresa que normalmente las maniobras

suicidas de los adolecentes son ineficaces, pero en este

lamentable hecho la ingesta de Uxen Retard se combinó

mortalmente con la epilepsia de la joven, agraviándose porque

el fallo pone en duda que dicho medicamento fuera la

medicación habitual de la madre de Carlos Fraticelli,

señalando que Franco Fraticelli a fs. 156 ha declarado que la

abuela tomaba capsulas antidepresivas que se las daba su mamá

cuando aquella estaba triste.- Adamas, se queja la recurrente

por que el fallo nada dice respecto de que en el placar de la

pieza-oficina de Carlos Fraticelli ubicada frente al

dormitorio de Natalia fueron encontradas las cajas de Uxen

Retard que fueron secuestradas vacías y con el envoltorio de

la farmacia y en el lugar donde estaban habitualmente.-

Al analizar el tema de la epilepsia,

sostiene que los conceptos del Inferior respecto a este

punto lo agravian ya que ellos serían ilógicos y contendrían

errores técnicos médicos en relación a la epilepsia.-

Expresa en este punto que la epilepsia

de Natalia está más que probada con la historia clínica

agregada en autos que corresponde a su internación en el año

1996, con el testimonio del Dr. Fejerman, el testimonio de
personas conocidas de la menor que relatan sus crisis, con la

medicación que recibía diariamente y con todas las

constancias de autos que directa o indirectamente se refieren

a esta cuestión.-

Agrega que también está probado que la

amitriptilina produce efectos adversos en los epilépticos,

bajando el umbral, lo que dispara una crisis, extremo que se

agrava si, como en el caso, las drogas anticonvulsivantes

tenían muy baja presencia en la sangre al momento de la

muerte, que ello surge tanto del propio prospecto de Uxen

Retad, como del informe del Dr. Lazcano y de todos los

toxicólogos que han opinado sobre el tema.-

Entiende que se ha acreditado con

certeza en la causa tres hechos que combinados -epilepsia,

amitriptilina y bajo rango de drogas antiepilépticas- según

el curso natural de las cosas, producen el efecto que el Juez

considera no probado, y que es que Natalia esa noche sufrió

una crisis de su enfermedad que le costó la vida.-

Señala que tanto las lesiones como el

“aura” de la epilepsia son eventuales, es decir pueden o no

ocurrir y su ausencia no descarta la existencia de la

enfermedad y que el Inferior omite valorar correctamente

otros signos claros de crisis epiléptica, como lo son la

asfixia sin lesiones externas y el orín en la cama.-

A continuación el recurrente critica las

referencias que el fallo efectúa respecto a las dos clases de

epilepsia que señala, denominadas Gran Mal y Petit Mal,
sosteniendo que la enfermedad que tenía Natalia no respondía

a ninguna de esas dos ya que la epilepsia de ella encuadraba

en la denominada “mioclónica astática”.-

Expresa la recurrente que la enfermedad

de Natalia se expresaba, en momentos de crisis, con una

sucesión de movimientos rítmicos y rápidos (sacudidas

musculares o mioclónicas) que, de prolongarse en el tiempo,

generaban un status epiléptico que impedía una normal

respiración e incluso podía producir la muerte súbita.-

Sostiene que a diferencia de lo que dice el fallo, puede

existir crisis epiléptica que lleve a la muerte sin que se

produzcan lesiones en la lengua, ni de otro tipo y en las que

no exista aura.-

Concluye en este punto la recurrente

diciendo que por todo lo que expuso, el 20 de mayo de 2000,

Natalia padecía una grave epilepsia mioclónica y que en

definitiva el fallo la agravia porque insignifica datos

relevantes, magnifica hechos absolutamente eventuales e

impertinentes y no considera adecuadamente el tema de la

epilepsia.-

A partir de fs. 3140, el recurrente se

refiere a los antecedentes del estrangulamiento, considera

que este es el epicentro de la investigación de la causa de

muerte de Natalia Fraticelli determinado por la que él

denomina la hipótesis fuertemente preferida y es por ello que

la poderosa incidencia de esa hipótesis se puede verificar

claramente en la sentencia cuando trata esta cuestión, tanto
en la manera en que analiza la prueba como en la forma en que

la valora.-

Trae a colación antecedentes que estima

útiles para entender los agravios, como son el levantamiento

del cadáver; la autopsia; el informe anátomo-patológico de la

Dra. González García, la ampliación del Dr. Petinari, la

ampliación del Dr. Cardoso, el dictado del procesamiento en

base a la existencia de estrangulamiento derivado de la

opinión de esos tres médicos; los agravios de la Defensa

frente al procesamiento; su confirmación por la Cámara Penal;

las opiniones extrajudiciales de un integrante de la Cámara

Penal; el informe del Dr. Juan Carlos Picena; la

consideración de agotamiento de la investigación por el

instructor y la Fiscalía y las pruebas producidas durante el

plenario.-

A continuación expresa el recurrente que

lo agravia el fallo cuando trata la cuestión del examen

externo del cadáver, porque no es sistemático y prescinde de

prueba decisiva, tergiversa o mal interpreta informes

científicos, a tal punto que la sentencia termina apoyada en

prueba inexistente, lo que la tiñe de arbitrariedad.-

Dice que el A-quo comienza el tratamiento

de los aspectos médicos legales relacionados con el cadáver

manifestando que tiene presente que “...ninguno de los

médicos que lo observaron advirtieron marcas externas en el

cuello de la víctima proveniente de asfixia mecánica por

estrangulamiento”, por lo que al no haber diferencias entre
los informes médicos es innecesario reiterar qué dijo cada

profesional al respecto, pero que esa reflexión resulta

parcial, inexacta y tergiversada.- Señala que de todo lo

atinente al examen externo del cadáver, el único punto en

común de los informes de los profesionales es que en el

cuello de Natalia Fraticelli no existía ninguna marca, lo que

de ninguna manera agota el tema de los signos externos del

estrangulamiento.-

Expresa que mientras el Dr. Petinari

dijo que verificó en el examen externo del cadáver, mucosa

bucal muy cianótica y globos oculares con existencia de

inyección conjuntival y midriasis de cinco milímetros, el Dr.

Cardoso no constató esos datos al levantar el cadáver y la

Junta Médica de la Morgue del Poder Judicial de la Nación,

se expidió diciendo que dichos signos no existían en absoluto

y expresando la ausencia de cianosis facial y no haciendo

referencia a inyección en las conjuntivas.- Señala ahí, el

agravio que le produce el hecho de que el A-quo haya

prescindido de otros signos externos relevantes para el

diagnóstico del estrangulamiento y el indiscutible error en

que – según el recurrente – habría incurrido el Dr.

Petinari.-

Manifiesta que el Juez hace una confusa

referencia al Informe de la Junta Médica Provincial,

vinculado a lo manifestado por el Dr. Caputi, y en esa

enredada redacción pareciera que el A-quo entiende que ese

Instituto trae a colación lo que habría constatado el Dr.
Caputi de la Morgue del Poder Judicial de la Nación, en

cuanto a la referida inyección ocular, extremos que no se

ajustan a las constancias de autos.-

Manifiesta que ni el Dr. Caputi ni la

Junta Provincial aseveraron haber constatado inyección

conjuntival y que en definitiva respecto a los datos que

surgen del examen externo del cadáver, le agravia la

sentencia en cuanto su tortuoso desarrollo no deja en claro

que no existe ningún signo externo de estrangulamiento, ni en

el cuello, ni los ojos, ni en la boca, ni en la cara, ni en

ninguna otra parte, dado que no hay marcas, ni inyección

conjuntival, ni petequias, ni cianosis y que en esa

descripción se ha comprobado fehacientemente el grave error

del Dr. Petinari, que no se limitó solamente a manifestar la

existencia de la Máscara Equimótica de Morenstein sino que

también incluyó la equivocada mención de cianosis e inyección

conjuntival.-

A continuación y luego de señalar otras

opiniones de los Dres. Petinari y Cardoso, expresa que la

sentencia omite tener presente que la Morgue del Poder

Judicial de la Nación le da tanto valor a los signos

externos, que descarta el estrangulamiento como causa de

muerte, invocando por ello su “novedosa teoría” de la muerte

por reflejo vagal, sosteniendo que si existió una maniobra

compresiva en el cuello, se produjo un estímulo del seno

carotideo que terminó causando rápidamente la muerte por paro

cardíaco y recuerda que su parte ha criticado esa hipótesis
del reflejo vagal en las conclusiones y ante la falta de

tratamiento de ésta posición en la sentencia, se agravia por

omisión.-

Continúa el recurrente sosteniendo

que debe quedar perfectamente en claro que para los forenses

de la Morgue del Poder Judicial de la Nación no solo no había

signos externos, sino que interpretan y afirman que ello es

tan determinante para diagnosticar el estrangulamiento que,

frente a su ausencia se ven impedidos de afirmar su

existencia, como causa de muerte, buscando otra: el paro

cardíaco por reflejo vagal.-

Concluye este punto de su memorial

expresando que le agravia la sentencia porque en ella no se

valora en su conjunto y adecuadamente el significado de la

falta de dos tipos de signos externos que deja el

estrangulamiento: las lesiones en la zona de compresión y los

que aparecen en el proceso que éste produce: inyección en los

ojos, cianosis y petequias.-

Agrega el recurrente que a todo ello

se le debe sumar que el cuerpo de Natalia tampoco presentaba

ningún rastro de maniobras de defensa y que no se verificaron

signos de ella en los elementos relacionados con el cadáver.

Recuerda que esos signos fueron buscados por los

investigadores, deteniéndose particularmente en el estudio de

las manos de su representada y un raspón que ella tenía, el

que fue descartado por ser de anterior data, construyéndose

entonces la equivocada teoría de que la joven fue colocada
en estado de indefensión con la administración de Uxen

Retard.-

Se agravia también porque considera que

no es razonable sostener que un pijama o un cubrecama impidan

defensas instintivas frente a una agresión de la magnitud de

un estrangulamiento y señala que el Juez prescinde de

considerar que la muerte ocurrió dentro de una casa, donde

existía un importante calefactor, por lo que tanto la

vestimenta de la joven como los abrigos de la cama no eran de

una magnitud tal que pueda siquiera, imaginarse relevancia

alguna de ellos en esta cuestión.-

A continuación se ocupa el recurrente del

examen interno del cadáver, refiriéndose primeramente al

estudio macroscópico y expresa que el A-quo sostiene

equivocadamente respecto del hueso hioides que “...existen

diversas opiniones sobre que ese hueso sufrió la rotura

después del fallecimiento de la menor...”, cuando el tema

debió presentarse, según su criterio, exactamente al revés:

nunca ningún técnico sostuvo que ese hueso sufrió lesiones

vitales, pareciéndole que se tiende a minimizar ese dato

cuando el único que equivocadamente mencionó su rotura vital

para fundar el estrangulamiento fue el Dr. Risso al dictar el

procesamiento.- Dice que si el hueso hioides está roto

vitalmente es muy difícil descartar el estrangulamiento pero,

si está sano como en el presente caso, ello aparece como un

nuevo motivo para descartar la existencia de compresión

cervical.- Sostiene que el fallo se coloca siempre en la
vereda de lo excepcional mientras que la defensa invoca lo

que ocurre según el normal devenir de los acontecimientos.-

Respecto al examen macroscópico

interno del cuello, dice el recurrente que en el mismo, el

Dr. Petinari en fecha 20.05.00, apoyó su dictamen en el

estrangulamiento manual a predominio circulatorio y que marcó

definitivamente la causa, integrando y completando la

hipótesis de homicidio que estaban construyendo los

investigadores, en una mezcla entre lo público y lo privado.-

Señala que el primero que discrepó con ello fue el Dr.

Ulises Cardoso, quien no solo no había visto cianosis e

inyección en las conjuntivas, sino que también entendía

incompatible la descripción macroscópica interna del cuello

que hizo el Dr. Petinari con lo que él había observado en el

estudio externo del cadáver, tomando fotografías de la zona

del cuello que ratificaba que allí no se advertía hemorragia

alguna, y que la sangre que se veía era producto de las

maniobras de la autopsia y que frente a este conflicto de

naturaleza científica debía determinarse quien tenía razón

mediante el análisis de todo el material pertinente agregado

a la causa.-

Continua el recurrente diciendo que

parece que el A-quo adhirió a esta inquietud expresándola en

la sentencia al decir que “…. debe examinarse si existen o no

lesiones internas producidas por compresión en el cuello,

para hacerlo es necesario examinar si en determinados tejidos

hubo infiltración hemática o simplemente impregnación
sanguínea…” pero que esa presentación que se efectúa del tema

lo agravia ya que nuevamente no discrimina sino confunde el

dato (si hubo o no hemorragia) con el significado (compresión

extrínseca del cuello) y también porque no es ordenado y

sistemático en cuanto considera los resultados de los

exámenes de la zona macroscópica por un lado y microscópica

por otro y no discrimina, o le quita importancia, a la

diferencia entre grandes hemorragias y mínimas infiltraciones

hemáticas.-

Expresa que estas deficiencias en el

razonamiento de la sentencia son las que lo conducen a una

equivocada conclusión: la afirmación del estrangulamiento,

cuando, si por el contrario se realiza un análisis coherente

y sistemático del material científico colectado, el resultado

es exactamente el inverso: lo que quedó demostrado es que no

hubo estrangulamiento.-

A continuación refiere el apelante que,

después de los Dres. Petinari y Cardoso, el siguiente

funcionario médico que opinó, fue la Dra. González García

quien se limitó a señalar que macroscópicamente solo verificó

impregnaciones hemáticas lo que determinó que el fallo

considere de manera expresa que esta funcionaria “…

macroscópicamente no se define al no mencionar hemorragias…

..” agraviándolo esa reflexión porque la referencia a

impregnaciones que realiza la anatomo-patóloga implica

descartar hemorragias.- Sostiene que una lectura adecuada del

informe de la mencionada profesional lleva a considerar que
para ella no había hemorragias visualizables

macroscópicamente en los restos del cuello de Natalia que

tuvo bajo su examen.-

Luego de recordar y reiterar su crítica a

la técnica inapropiada de la autopsia concluye que quedó

acreditado que del examen macroscópico interno del cuello de

Natalia no surgía la existencia de hemorragia ni lesión

alguna, siendo indiscutible el error del Dr. Petinari en su

apreciación sobre el particular.-

Al referirse al examen microscópico

interno del cuello, dice el recurrente que existen dos clases

de material, el primero corresponde a la etapa instructora de

su defendida y lo realizó la Dra. González García del

Instituto Médico Legal de Rosario, mientras el segundo fue

obtenido en la Morgue del Poder Judicial de la Nación en la

instrucción de Carlos Fraticelli, con parcial intervención de

su parte.- Continua expresando que existiendo una

discrepancia sobre lo que se observaba microscópicamente en

los cortes y originada entre lo que sostenía la anátomo-

patóloga del Instituto Médico Legal y el perito de parte Dr.

Picena, el A-quo ordenó una pericia oficial a efectuarse por

el Dr. Monti, a fin de que dilucide quién tenía razón y en

oportunidad de visualizarse al microscopio los cortes

estuvieron presentes Juez y Secretario, quienes tuvieron

oportunidad de ver en directo el material sobre el que había

que expedirse.-

Señala el recurrente que el perito Dr.
Monti estableció que las hemorragias eran pequeñas, pero

sembró la duda sobre su origen vital, o post mortem, producto

de los derrames originados en las articulaciones de la

autopsia y que a su criterio (del recurrente) quedó

absolutamente claro que sobre el material analizado, si bien

se verificaron infiltraciones, o no se cuantificaron por la

Dra. González García o se describieron como pequeñas, mínimas

o microscópicas por los Dres. Picena, Monti y Caputi.-

Mas adelante dice el recurrente que no

es cierto -como pareciera decir el fallo- que el Dr. Caputi

informara “….claramente que hubo compresión externa del

cuello….”, dado que éste solo se limitó a una tarea

descriptiva, señalando datos pero no realizó ningún trabajo

interpretativo estableciendo el significado de ellos.-

A continuación el recurrente critica el

párrafo del fallo que expresa que “Debe tenerse presente

que el Dr. Caputi haya afirmado la existencia de

microhemorragias, mientras que el Dr. Petinari sostuvo que

existieron hemorragias grandes, carece de importancia, pues

lo fundamental es que las hemorragias existieron. La primera

es una apreciación visual, la segunda es una observación

microscópica.” equivocándose el fallo al confundir el tamaño

o magnitud de las hemorragias con la forma de visualización.-

Luego de señalar otras discrepancias y

críticas sobre esta parte de la sentencia expresa el

recurrente que surge de modo indubitable que del examen

macroscópico interno del cuelo no surge ni hemorragia ni
lesión alguna y del examen microscópico solo se observaron

infiltraciones generalizadas de moderadas a leves, sin

alteración del tejido muscular y en consecuencia surge de

ello dos interrogantes que son decisivos, según expresa el

recurrente: ¿qué pudo causar esas microhemorragias

generalizadas? y ¿una compresión extrínseca de cuello

tendiente a estrangular puede producir solo esas

microhemorragias? Este es el quid de la cuestión, dice el

recurrente, manifestando su crítica a la forma en que el

fallo lo resuelve.-

Dice al respecto que la sentencia se

enanca fundamentalmente en la opinión de la Junta Médica

Provincial, la que sostuvo que las microhemorragias “…..son

signos inequívocos de compresión extrínseca de cuello no

existiendo diagnósticos diferenciales que justifiquen con

aval científico que esas infiltraciones hemáticas pudieran

confundirse con lesiones inflamatorias degenerativas,

trastornos circulatorios, enfermedades hemáticas o lesiones

generadas en el proceso pos mortem….” y seguidamente

reitera cual es su postura en este punto que el A-quo no

habría entendido o considerado, concluyendo en responder a la

primera de las preguntas diciendo que la causa de las micro

hemorragias fue el proceso de hipoxia o anoxia que sufrió

Natalia por la crisis epiléptica y respecto de la segunda

sosteniendo que es científicamente imposible que quien es

sometido a un estrangulamiento no solo no tenga ningún signo

externo sino que internamente tampoco tenga ninguna lesión
visible macroscópicamente y no se encuentren lesionados

vasos, músculos e incluso cartílagos y huesos como el

hioides.-

Se agravia también el

recurrente porque la sentencia en descarta el informe

oficial de la Cátedra de Neurocirugía de la Facultad de

Medicina de la UNR elaborado en base a la fotografía del

cerebro de la víctima.-

Mas adelante se refiere el recurrente a

la sofocación como forma homicida diciendo que recién

apareció en la causa cuando transitaba el plenario, al

agregarse el informe de la Morgue del Poder Judicial de la

Nación practicada en la instrucción seguida contra Carlos

Fraticelli o sea que cuando se consideró agotada la

investigación respecto a su defendida, nada ni nadie le

atribuyó sofocar, tal como surge del procesamiento y de la

requisitoria de elevación a juicio, por lo que su

incorporación tardía compromete el principio de congruencia.

Por ello plantea la nulidad de la sentencia, porque en el

fallo se considera a la sofocación como concausa de muerte,

mientras que a su defendida ni se la procesó ni se la acusó

en base a esa forma homicida. Expresa que el único dato que

motivó su inclusión en el decisorio fue la lesión interna del

labio de la víctima, la que el Dr. Petinari ni siquiera había

referido y el Dr. Cardoso simplemente la mencionó poniendo en

duda su data y su causa.

Señala que el A-quo prescinde considerar
el significado de la falta de rastros, tal como la ausencia

de lesiones periorificiales en boca y nariz, que

necesariamente se producen en esa zona si existe una

compresión externa idónea en tiempo y fuerza para sofocar.-

También, dice, se advierte cómo el fallo usa criterios

dispares en uno y otro tema: con relación a la lesión del

labio existe el mismo material que con respecto al cerebro

(solo fotos) y el criterio de la sentencia es absolutamente

distinto en uno y otro caso, atribuyéndole valor a las

opiniones sobre las fotos del labio y restándoselo a la

construida a partir de la foto del cerebro.-

Concluye en este punto expresando que la

sofocación ha sido usada a manera de “comodín científico”

para completar un cuadro donde faltan los datos naturales y

que resulta absolutamente arbitrario porque no responde ni a

la lógica ni a la experiencia sino a la opinión dogmática del

juzgado, mezclar todo, como aquí lo ha hecho el A-quo: Uxen

Retard, estrangulamiento, sofocación, reflejo vagal,

cardiopatía previa y sosteniéndose que todo eso habría

actuado “conjuntamente”.-

Continua mas adelante el recurrente

refiriéndose a los aspectos psicológicos de madre e hija,

de los que surgen – según su opinión – que no existe ningún

dato en ese campo que directa o indirectamente apuntale la

idea de que Graciela Dieser es homicida y numerosos indicios

serios y concordantes que explicarían las conductas suicidas

de Natalia.- Agrega que el A-quo hace referencia a estos
aspectos pero luego intenta obtener conclusiones en base a

los aspectos psicológicos apoyados en la cuestión

toxicológica y en los hallazgos tanatológicos, por lo que

concluye que no hubo suicidio porque, a su criterio, de los

estudios médicos surge homicidio y por lo tanto la menor no

podía tener tendencia suicida.-

Al analizar la personalidad de Maria

Graciela Dieser, expresa el recurrente que el sentenciante

sostiene que lo expresado por los Dres. Saveb, Gómez y

Ferrato acreditan que el perfil psicológico de su defendida

es compatible con el de un homicida, entendiendo que ello es

una afirmación dogmática que no se ajusta a los informes que

invoca, para quien son más valiosos los sellos oficiales que

los razonamientos científicos. Que a ello debe adicionarle la

dolorosa historia de los “estudios psicológicos” de María

Graciela Dieser para comprender la razón de su parte, extremo

que ya ha desarrollado en las conclusiones y que han sido

omitidos por el fallo.-

Dice que las mismas objeciones que

desarrolla para su defendida, deben efectuarse en cuanto al

tratamiento en el fallo, de la personalidad de la víctima,

aunque posiblemente agravadas en este caso, porque nunca le

interesó a la Justicia investigar el perfil psicológico de la

menor, ni siquiera para tener una idea del déficit que su

discapacidad mental le producía y que de ningún modo adquiría

la severidad que se le pretendió adscribir. Por el contrario,

se la consideró equivocadamente o una nena o una infra-
dotada, según convenía a la hipótesis fuertemente preferida.-

Señala el recurrente en este punto, que

el fallo omitió todo lo indicado por el perito de parte que

fue elaborado sobre los testimonios de numerosas personas y

se limitó a manifestar que, por lo expuesto por la Junta

Médica Provincial sobre “...que no se poseen los elementos de

juicio suficientes como para darle jerarquía científica e

individual al citado informe...” sumado a otras impertinentes

consideraciones “….entiendo que el informe del Dr. Rathge

carece de relevancia para determinar la causal puntual de

muerte en este caso...”, agregando que ello le agravia porque

el sentenciante confunde el objeto del estudio del perito

psiquiatra, quien no se expidió sobre la causa de muerte,

sino que se limitó a exponer sobre los perfiles psicológicos

de madre e hija, fundamentalmente respecto a la

compatibilidad con conductas homicidas de la primera y con

conductas suicidas de la segunda.-

Señala que aquí – según su criterio – la

arbitrariedad es doble, dado que por un lado se invoca un

estudio de una Junta Médica que paradójicamente no exhibe

ningún fundamento de naturaleza científica y por otro se

omite toda referencia a una profundización de lo que había

sido indebidamente calificado por ella, en base al segundo

informe del perito enriquecido con todas las pruebas que en

tal sentido la defensa ofreció e hizo producir en la causa.-

Luego de transcribir un largo párrafo del

fallo en el cual se expresa que Natalia tenía las manos
atadas expresa el recurrente que el mismo adolece de graves e

importantes errores, afirmando que Natalia no tenía sus manos

atadas al momento de fallecer pues no tenía marcas en las

muñecas ni el pañuelo que se encontró en el lugar presentaba

signos de haber sido anudado.- Dice que el Inferior

prescindió de lo informado por el Dr. Cardoso y el Dr.

Petinari, en cuanto no había rastros en las muñecas de

atadura alguna, y de la pericial policial obrante a fs. 956,

que luego de estudiar el pañuelo, sostiene que se presenta

con múltiples arrugas en su zona central y en los lados

superior y lateral izquierdo no presentando un patrón

definido de anudamiento.- Sobre este mismo punto señala el

recurrente que la testigo Bustamante, dice que Natalia

acostumbraba a presionar con sus manos algún objeto,

fundamentalmente en momentos de crisis epilépticas y que

quien se refiere a una presunta atadura fue el padre, quien

aclaró que “lo sacó muy fácilmente, podía haber estado como

enredado o enroscado, lo sacó de un tirón”, lo que es

incompatible con quien es atado para evitar resistencia.-

Luego de efectuar breve referencia a la

presencia de una bolsa en la cabeza de Natalia, expresa el

recurrente que es una consideración ilógica la que formula la

sentencia, en cuanto utiliza como elemento para descartar el

suicidio el hecho que Natalia no tomó las pastillas Karidium

y Lamictal que estaban junto al Uxen Retard.- Entiende que la

menor impulsivamente ingirió lo que encontró, con la

lamentable consecuencia que esas cápsulas contenían
Amitriptilina, sumamente peligrosa al combinarse con su

enfermedad, siendo ello el motivo de maniobras que podían

haber sido ineficaces para producir su muerte, pero que en

este caso llegaron a ese doloroso resultado.-

Se refiere luego a las hipótesis de

posibles motivos de las maniobras suicidas de Natalia

diciendo que debe tenerse presente que ellas no son mas que

hipótesis, las que en definitiva resultan muchos más lógicas

– según el recurrente – que las hipótesis de un homicidio

doblemente calificado como el que se ha condenado,

resultándole sorprendente que en la sentencia se descarte

toda posible causa de un suicidio, relacionada con la

prohibición del ingreso de Natalia a una fiesta, cuando fue

el propio Tribunal el que impidió profundizar tal hipótesis,

poniéndose de manifiesto el gravamen irreparable que le ha

causado esa restricción probatoria.-

Por otro lado - dice - la hipótesis de un

posible desengaño como causa disparadora de la conducta

suicida de la menor no refiere, conforme lo planteara, a una

cuestión directamente amorosa con Walter o Gonzi, sino al

shock que puede haber desencadenado en la misma, descubrir

que sus amigas la habían engañado construyendo con falsas

cartas una situación amorosa.-

Concluye sosteniendo que el fallo no

realiza un análisis racional y completo del tema de las

cartas y de su significado en relación al estado de ánimo de

Natalia, sino por el contrario, de manera arbitraria, trata
la cuestión en base a afirmaciones dogmáticas que no tiene

contacto ni con las constancias de autos ni con la sana

crítica y solo son manifestaciones exclusivas de su propia

voluntad.-

Recuerda cómo todas las líneas de

investigación, que no condujeron a nada, fueron originadas en

variantes de la hipótesis fuertemente preferida y jamás en

transitar caminos antagónicos a ella, tal como sucedió con

todo lo atinente a Edgardo Martín, las llamadas telefónicas

entrantes y salientes de la casa del matrimonio Fraticelli,

la historia de las cartas y demás.-

Luego de referir una vez más a lo que el

recurrente denomina “hipótesis fuertemente preferida”,

reitera que el punto de partida de esta causa no fue

investigar cómo murió Natalia, sino “cómo la mataron”.-

Resalta que el fallo habría tergiversado

hasta los dichos de la propia defensa.- Transcribe una

párrafo del fallo que dice: “Cabe acotar que los propios

curiales de María Graciela Dieser en sus conclusiones finales

reconocen que en ningún momento la acusada les comentó que

alteraron el lugar del hecho "nunca les manifestó ni les

reconoció haber realizado actos para modificar el lugar del

hecho a efectos de encubrir el suicidio" (textual, obrante en

las conclusiones), lo que constituye otra demostración de que

no se trató de un suicidio ya que, como lo analice ut-supra y

más allá de las probanzas médicas reunidas en autos que

desbaratan esa teoría, es imposible pensar que alguien se
suicide ingiriendo pastillas, colocándose una bolsa en la

cabeza, atándose las manos y robando dos mil dólares….” y

luego hace lo propio con su escrito donde formuló las

conclusiones y expresa que de la sola lectura surge lo

absolutamente desacertada de la cita que realiza la

sentencia, pretendiendo utilizar en contra de la hipótesis

del suicidio un discurso que solo lo apuntala porque es la

única explicación razonable y cierta que surge del expediente

como causa de muerte de Natalia Fraticelli.-

Insiste el recurrente que, en relación a

la constancia que se dejó sobre lo conversado con la

defendida, se refiere de manera clara, precisa y concreta a

que “…nunca nos manifestó ni reconoció haber realizado actos

para modificar el lugar del hecho a efectos de encubrir el

suicido…”, por lo que de ningún a manera y bajo ningún punto

de vista el hecho que ella no haya realizado nada en tal

sentido significa que ese acontecimiento no haya ocurrido.-

Continua expresando la recurrente que con

todo lo estudiado entiende y sostiene que está absolutamente

descartada toda causa violenta de muerte de Natalia

Fraticelli y que por ello no existe posibilidad racional ni

legal de condenar por homicidio, por lo que todo lo que trata

la sentencia con relación a otros aspectos vinculados al caso

son sobreabundantes y carecen de relevancia jurídica, aunque

sin perjuicio analiza críticamente el fallo en el punto que

titula el “ingresos de terceros”.-

Bajo el titulo “Responsabilidad Penal de
los Padres de Natalia” el recurrente relata que la Cámara de

Apelación al confirmar el procesamiento y ante la pregunta de

¿por qué ella?, es decir por qué se le atribuía la autoría

del hecho, el Tribunal respondió “..La repuesta primera es

porque estaba en el lugar en momentos en que el homicidio se

ejecutaba…..” y que la sentencia recurrida parece transitar

ese camino cuando intenta fundar la atribución de

responsabilidad por la que condena.-

Expresa el recurrente que la imputada

estaba en su casa que era donde debía estar, porque vivía

allí, pernoctando en su dormitorio, y que esta consideración

que parece obvia, no es considerada.- Dice que no es lo mismo

una presencia inexplicable o atípica en relación al

denominado indicio de presencia que cuando ello ocurre porque

es lo normal según el curso habitual de las cosas.- Además,

dice que hay que tener en cuenta que aun dentro de la casa

existen dos plantas y no surge de ninguna constancia de autos

que Dieser -que dormía en la planta baja- haya estado en la

planta alta en el momento de la muerte de su hija, por lo que

también desde ese punto de vista el denominado indicio de

presencia se quiebra irremediablemente, máxime si se

consideran ambas razones: estaba durmiendo en la planta baja,

como habitualmente lo hacia mientras que la muerte ocurrió en

la planta alta, en función de lo cual no hay ningún indicio

de presencia con apoyo de pruebas, sino solo en las

conjeturas que se construyen a partir de la hipótesis

fuertemente preferida.-
Agrega el recurrente que en la casa,

además de Natalia y su madre, se encontraba su padre, lo que

descarta de manera absoluta una relación directa entre

presencia en el inmueble y maniobra homicida y que esto no ha

escapado a los cultores de la hipótesis fuertemente

preferida, quienes intentaron resolver tan decisiva cuestión

apelando al comodín científico-jurídico o sea las maniobras

combinadas de estrangulamiento y sofocación que permite

imaginar que participaron ambos padres en el homicidio.

A ese respecto se pregunta el apelante

¿responde a la mas mínima enseñanza de la psicología y la

experiencia imaginar que los padres con maniobras simultáneas

maten a su hija adolescente, en su cama, de madrugada, en la

forma que figura en la hipótesis que en definitiva consigna

la sentencia? a lo que – dice – debe responderse, sin ninguna

duda, de manera negativa.-

Respecto a la declaración de su

defendida, dice el recurrente que en la sentencia se la

utiliza de manera inconstitucional, además de hacerlo en

forma contradictoria con las constancias de autos sobre el

particular, lo que lo agravia por omisión, agregando que el

A-quo se contradice al manifestar por un lado que la

abstención de declarar no puede tomarse como indicio en

contra del imputado y por otro, que sin dudas la imputada ha

perdido una oportunidad de brindarle al Magistrado todas las

aclaraciones que creía necesarias y rebatir lo que

consideraba perjudicial para su situación, como si fuera
obligación del imputado resolverle los casos a la Justicia.

Añade que para entender el real sentido del art. 18 de la

Constitución Nacional se debe remitir al Principio de

Inocencia que se encuentra expresamente reconocido por el

Pacto de San José de Costa Rica.-

Luego de citar doctrina y jurisprudencia

relativa a la actitud que puede asumir la persona en un

proceso penal expresa que se advierte cómo el criterio del

Juzgador contradice esa doctrina, llegando incluso a

responsabilizar a la imputada por el hecho de no haber

dilucidado aspectos de la causa.-

Se agravia la defensa que el A-quo

relacione el hecho de que Dieser le procurara la medicación

tratante de la epilepsia mioclónica a Natalia con haber

hallado en el estomago de la víctima “Uxen Retar” y a partir

de allí concluya que “…..En este caso no caben dudas de que

Graciela Dieser le incorporó a la medicación habitual de su

hija, otros medicamentos -Uxen Retard- con el propósito de

matarla directamente o, como ocurrió en este caso, si ello no

se lograba, colocarla en estado de indefensión para terminar

de matarla con otro método. Cabe acotar que Natalia recibió

toda la vida los medicamentos de parte de su madre por lo que

no tenía motivos para desconfiar de ella y por eso los

ingirió….” señalando que es insostenible lo expresado si se

tiene en cuenta la forma, el tamaño y la cantidad de capsulas

ingeridas.-

Continua el recurrente refiriéndose a la
modificación del escenario del hecho y entiende que la misma

es una hipótesis, aunque no la única, pero aún en ese caso,

ello no debe impedir que se llegue al fondo de lo realmente

sucedido, más allá de las apariencias, máxime si se piensa

que éstas han sido provocadas, pero que también hay otras dos

hipótesis, que se haya encubierto un homicidio o un suicidio

y que la forma de resolverlo es profundizando cómo y de qué

murió Natalia, porque ello va a permitir descifrar qué es lo

que, en su caso, se quiso tapar.-

Expresa que la sentencia lo agravia

porque se aparta de ese camino lógico, toma esa posible

apariencia provocada y la utiliza para sostener la existencia

de homicidio y por esa vía, querer atribuir responsabilidad

penal a su defendida.-

Dice que la causa de muerte debe

dilucidarse estudiando el cadáver, concluyendo que si no hubo

homicidio mal se pudo intentar encubrirlo y entonces si

alguna modificación se produjo en el escenario en el que se

instala la muerte de Natalia, solo puede haber tenido como

finalidad tapar el suicidio.-

Luego de recordar pasajes de la sentencia

recurrida referidos al acuerdo que habrían celebrado los

padres de Natalia respecto del relato que hicieron con

posterioridad y respecto de la hipotética modificación del

escenario del hecho, manifiesta el recurrente que cabe tener

presente que es posible que solo la haya hecho uno de los

cónyuges, máxime si se considera que todo debió ocurrir
cuando habitualmente se duerme. Además la presunta

modificación fue extremadamente simple, lo que perfectamente

se puede realizar en muy breve tiempo y sin hacer ruido

alguno.-

En cuanto a la actitud de los primeros

momentos, dice el recurrente, que una vez mas se prescinde de

analizar fielmente lo que surge del expediente, donde fluye

que se llama al médico ante la esperanza de que Natalia esté

viva y luego de que lamentablemente se descarta esa

hipótesis, el padre de Natalia lo impone al médico de algunas

circunstancias que, de no haber sido anoticiadas de esa

manera, no dudamos hubiera concluido el trámite con el

diagnostico de una muerte por causas naturales, agregando que

si se hubieran puesto de acuerdo, no se habrían expresado de

esa forma tan confusa, producto del momento que estaban

viviendo.-

Le resulta contradictorio invocar

simultáneamente un acuerdo antes de llamar al Dr. Costa, un

pedido de conversación durante el velatorio y un acuerdo

telefónico cuando Carlos Fraticelli estaba internado, porque

si se pusieron de acuerdo en la madrugada del sábado todo lo

otro resultaba innecesario.-

Continua el escrito recursivo

diciendo que, sin perjuicio de la inconstitucionalidad que

significa tomar un testimonio del hijo que directa o

indirectamente se utiliza como elemento de cargo contra su

madre, en franca violación al artículo 251 del Código
Procesal Penal de Santa Fé, aún en el supuesto que esa

conversación haya existido, lejos de aparecer como acuerdos

para entorpecer la investigación, de haber existido, solo

cabe inscribirlas en un cuadro familiar dramático, donde

posiblemente se intentaban clarificar cuestiones cotidianas

que, por ser tales, normalmente no se registran con

precisión.-

Se refiere luego críticamente a la fuerza

que se le atribuye a María Graciela Dieser para estrangular,

partiendo del extremo de sostener que era lo suficientemente

poderosa para hacerlo hasta llegar a decir que no hacía falta

tanta fuerza porque existieron maniobras combinadas con

sofocación, dice que este tema fue tratado en los distintos

momentos del proceso acorde convenía a la hipótesis

fuertemente preferida.-

Agravia la sentencia al recurrente en

cuanto se utiliza como elemento de cargo para adjudicar

participación de su defendida en el supuesto homicidio, que

se considere la actitud del matrimonio Fraticelli en el

velatorio o el día de la muerte de Natalia y para más a

través del exclusivo testimonio de Bibiana Pautasso que dice

que “….no gritaban contra los supuestos asesinos de la nena…

.”

Dice que resiste el más puro sentido

común interpretar un estado de ánimo ante una situación tan

dramática, el que puede presentar cuadros de los mas

diversos, desde el grito desesperado hasta el más profundo
silencio y aislamiento, sin que ello tenga ninguna relación

con la eventual actuación en los sucesos.- Agrega,

seguramente si hubiera gritado habrían interpretado que lo

hacían para disimular y confundir a los investigadores.-

Pero, además, surge testimonialmente el estado de profunda

angustia y depresión en que se encontraba sumida su defendida

el día del hecho, refiriendo el relato brindado por una

agente de policía que, sin saber de quien se trataba, escuchó

que ella decía llorando “…con lo que me costó tenerla, era mi

hijita, era mi hijita….” .-

Luego de referir a la conclusión del

fallo en este punto sostiene que no existe ninguna prueba ni

directa ni indirecta, que por camino alguno conduzca a

concluir que su defendida realizó la conducta que se le

atribuye en la sentencia.-

Se acepta que la certeza que se exige

para fallar es la razonable, pero por ello y justamente por

ello, sostiene que de la valoración probatoria de las

constancias de autos no se puede arribar de ninguna manera a

la conclusión a que arriba el fallo.-

Al ingresar al punto de la participación

conjunta de ambos padres, expresa que deja de lado los

aspectos de la sentencia que se refieren al co-imputado

Fraticelli y luego de referir a la atribución que el fallo

efectúa a los dos imputados, expresa que es incompatible

imputar acción y omisión simultáneamente, tal como ocurre en

la sentencia cuando por una parte sostiene un mecanismo
combinado de estrangulamiento y sofocación con la

intervención de cuatro manos y por otra adjudica

responsabilidad enrostrando indiferencia y pasividad de un

padre mientras el otro mata a su hija y sostiene que esta

auto-contradicción tiñe de arbitraria la sentencia.

Manifiesta que si una persona, en

hipótesis, estrangula a otra en presencia de un tercero, el

homicidio es por acción y lo que se discute a nivel

doctrinario es si tiene alguna responsabilidad quien

presencia la escena y no hace nada para evitarlo, acuñándose

respecto de él el concepto de omisión impropia, porque no fue

la causa de la muerte, aunque podría haberla impedido.-

Luego de sostener que la doctrina de la

omisión impropia es inaplicable en nuestro sistema por no

haber sido receptada legalmente, además de ello, se necesita

de un autor y de un homicidio, lo que en este caso – dice –

no existe en absoluto porque Natalia Fraticelli nunca fue

agredida.- Concluye este punto expresando que es

jurídicamente inaceptable que simultáneamente se adjudique

coautoría y omisión impropia porque son excluyentes, y para

más ni siquiera se identifica quien sería el presunto autor

por acción y quien violó los deberes de la posición de

garante, extremo que impide cualquier otro tipo de defensa

por la imprecisión grave y decisiva que ello significa.-

Con relación al móvil del homicidio dice

que nunca fue tratado en la causa y solo se refirió a él el

Instructor ante los medios periodísticos, y que el Inferior
ha sostenido que no es imprescindible el descubrimiento del

móvil ya que al no haber confesión de los imputados se

dificulta desentrañar cuales fueron los motivos que llevaron

a cometer el hecho y expresa que esa consideración del A-quo

lo agravia porque no encuadra el tema en la forma adecuada,

en cuanto, frente a todo el plexo probatorio cabe agregar que

la idea que los padres mataron a Natalia resiste toda lógica

a lo que hay que sumar que no habría motivo o móvil para que

ello sucediera.-

Luego de efectuar otras consideraciones

criticas del fallo, sostiene que a través de pruebas

ofrecidas por su parte se demostró la atención y esmero que

recibía Natalia, tanto en el relato de quienes les vendía la

ropa, como con el viaje a Disney y que de esos relatos surge

la personalidad de Natalia -impulsiva y fuerte- y la

dedicación de la madre quien por ej. llamaba todos los días

mientras viajó a EE.UU, y todos hechos que son distorsionados

manifiestamente por fallo para sostener que ellos eran para

darle mejor imagen a su hija ante la sociedad.-

Señala, para demostrar el trato y la

asistencia que los padres daban a Natalia, distintos

elementos probatorios entre ellos la asistencia médica

permanente en Rufino, Rosario y Buenos Aires.-

Dice que el fallo refiere a una

confabulación de los padres para matar a su hija porque

perjudicaba su imagen, lo cual no resiste la mas elemental

psicología, lógica y experiencia, y le permite razonar que si
hubo una confabulación por tal particular móvil (la Nati nos

hace quedar mal) no es razonable pensar que hayan convenido

asesinarla en su cama, de madrugada, luego que el padre

volviese de salir con una señorita en un acto de infidelidad,

uno estrangulando y el otro sofocando.-

Finaliza su escrito el recurrente

expresando que en relación a la apelación ha desarrollado una

crítica razonada del fallo, fundamentalmente en cuanto a la

valoración probatoria, con lo que se acredita que aún con el

acervo probatorio recogido, en una correcta meritación, la

conclusión tiene que ser exactamente opuesta a la que él

contiene, porque de las constancias recogidas no surge la

existencia de una muerte violenta de Natalia Fraticelli, ,

quien nunca fue agredida por otra persona, sino que, por el

contrario, su lamentable fallecimiento se originó en una

mortal combinación de maniobras suicidas y su grave epilepsia

mioclónica por lo que, en base a ese análisis, la absolución

se impone y la sentencia debe ser revocada.-

III.- La Defensa de Carlos Andres

Fraticelli expresa los agravios que le provoca la sentencia

recurrida mediante el escrito que se agrega a fs. 3221 y

sgtes.-

Este recurrente efectúa, en primer lugar,

una serie de consideraciones generales: ha habido una errónea

valoración de la prueba por parte de la sentencia recurrida,

destaca que se denegaron importantes pruebas peticionadas por

esta defensa técnica y se ha efectuado una consideración
fragmentaria, parcializada y aislada de la prueba producida

en autos, incurriéndose en graves omisiones y falencias al

momento de meritar la prueba de descargo.-

Luego dice que en primer término le

agravia lo afirmado por el Inferior en cuanto a la causa de

muerte de Natalia Fraticelli, ya que ha dicho que se trató de

un homicidio y no de un suicidio y que el juez sostuvo la

existencia de marcas externas y lesiones internas en el

cuerpo de Natalia.-

Respecto a las marcas externas en el

cuello, expresa que las pruebas colectadas en autos indican

la ausencia de las mismas, fundamentalmente el Informe del

Levantamiento del Cadáver efectuado por el Dr. Ulises

Cardoso, y que el A-quo afirma que “ las marcas externas no

siempre están presentes, pues existen casos en que quedan

secuelas internas, pero externamente no se observa ningún

rastro, ello puede ocurrir cuando previo a presionar el

cuello, se coloca entre éste y los dedos un trapo, bufanda.

etc. por lo que no puede descartarse que la presión efectuada

haya sido sobre la bufanda u otra tela o tejido, tras

interponerla entre sus manos y el cuello de la víctima”.-

Expresa que admitiendo por vía de

hipótesis, la veracidad de lo afirmado por el Juez,

igualmente deberían encontrase en el presente caso los otros

signos externos que la doctrina médico legal describe en el

estrangulamiento manual, como por ejemplo, la "inyección

conjuntival".
Destaca que resulta sumamente ilustrativo

lo afirmado por el Dr. Cardoso en su tercer informe

presentado en autos y dice que aunque se haya intentado

evitar los signos externos sobre el cuello de Natalia a

través de la colocación de la bufanda, como infundadamente

especula el A-quo, deberían estar presentes los otros signos

externos del estrangulamiento, ya que en la estrangulación

manual la cianosis facial, la inyección conjuntival y las

hemorragias petequiales constituyen una constante, así como

también la protusión de los globos oculares y de la lengua y

que todas esas características no fueron ni vistas ni

verificadas por el Dr. Cardoso, que realizó el levantamiento

del cadáver ni en la autopsia judicial ni tampoco en el

análisis anátomo-patológico realizado en autos, por lo que la

aseveración del sentenciante carece de sustento probatorio,

ya que ha parcializado y fragmentado el material probatorio

en forma totalmente arbitraria, arribando a conclusiones

erradas.-

A continuación dice que el sentenciante

sostiene que la rotura del hueso hioides también puede faltar

en la estrangulación, basándose en lo afirmado por las Juntas

Médicas Forenses de los Poderes Judiciales de la Nación y de

la Provincia de Santa Fe, pero el recurrente dice que la

bibliografía médico legal señala que "las lesiones profundas

del cuello más frecuentes son..... fractura de hueso hioides"

y en el presente caso el mismo se produjo durante la

autopsia, como lo reconoció el mismo médico autopsista cuando
eufemísticamente habló de “artificio de la autopsia”.-

Dice el recurrente que a pesar del

reconocimiento del autopsista el A-quo sostiene, infundada y

erróneamente, que puede haber casos de estrangulamiento sin

rotura de dicho hueso y que el mismo puede ser elástico, es

decir que el magistrado desconoce la prueba producida en

autos.-

Considera que el Juez ha tergiversado las

conclusiones de las pericias oficiales, ya que en la

sentencia afirma, en relación al hueso hioides, que la

pretendida elasticidad del mismo que impediría su rotura fue

afirmada por la Junta Médico Forense del Poder Judicial de la

Provincia de Santa Fe; por el contrario dice, dicha Junta,

-que fue impugnada por su parte atento que la integraban

colegas y compañeros de trabajo del médico autopsista- señala

en relación al hueso hioides que “no resulta de valor

sustancial para la causa que se investiga, atento que su

fractura ha sido diagnosticada como post mortem”,

contrariamente a lo sostenido por el juzgador.-

Luego sostiene que es equivocada la

aseveración del A-quo que dice -en cuanto a la existencia de

hemorragias internas en el cuello de Natalia- que da “por

comprobadas las hemorragias-infiltraciones en el cuello de la

occisa”, mencionando las distintas pericias oficiales

practicadas en autos.-

Dice que el informe de la Dra. Marcela

González García señala en la descripción microscópica “tejido
musculo adiposo de cuello con focos hemorrágicos”, mientras

que el informe de otro perito oficial, Dr. Monti, afirma que

“según mi interpretación, dicha infiltración de glóbulos

rojos puede haber sido producida tanto por la manipulación

del paquete cervical durante la necropsia como por compresión

externa” y a este respecto expresa que esa valoración que

hace el Dr. Monti fue también tergiversada por el

sentenciante, ya que dice que de “ese informe surge que el

perito concluyó – aunque no lo dijo expresamente – que

existen hemorragias de importancia, agregando que esa

afirmación resulta totalmente falaz pues de la simple lectura

del dictamen surge que el mismo no contiene una

cuantificación de las hemorragias.-

En cuanto a la pericia de la Junta médica

del Poder Judicial de la Nación, el Dr. Caputi afirma la

existencia de hemorragias en el cuello, aunque también

efectúa una muy didáctica cuantificación de las hemorragias

en los tejidos, afirmando en todo momento – según dice el

recurrente – que las hemorragias son leves o moderadas.-

Sostiene que los peritos oficiales que

practicaron los exámenes anátomo-patológicos coinciden en la

existencia de hemorragias en el cuello, también sostienen que

el origen de las mismas puede ser post-morten a propósito de

la necropsia y en cuanto a la cuantificación, que resultan

leves o moderadas.-

El recurrente cita al autor Raffo quien

afirma que las lesiones internas “son especialmente
llamativas en la estrangulación a mano….las lesiones

profundas del cuello más frecuentes son: a) equimosis de la

dermis; b) equimosis y desgarros musculares; c) fractura de

laringe o tráquea; d) fractura de hueso hioides; e) equimosis

de las arterias carótidas; f) equimosis de glándulas

salivales submaxilares; g) equimosis retro faríngea” y si

se relaciona esa intensidad de las lesiones internas con la

cuantificación efectuada por el Dr. Caputi de las

infiltraciones halladas, no serían compatibles con aquellas.-

Luego de referir opiniones de los peritos

de la parte co-imputada (Dres. Picena y Tedeschi) hace notar

que todos los peritos oficiales son con-testes en calificar

a las infiltraciones como leves o moderadas y dicha

cuantificación de las hemorragias resulta totalmente

incompatible con la intensidad que requieren las lesiones

internas que provoca el estrangulamiento.-

Expresa que, no obstante ello, el

Juzgador no otorga importancia a esta cuantificación de las

hemorragias al afirmar que: “debe tenerse presente también el

hecho de que el Dr. Caputi haya afirmado la existencia de

microhemorragias, mientras que el Dr. Petinari sostuvo que

existieron hemorragias grandes, carece de importancia, pues

lo fundamental es que las hemorragias existieron. La primea

es una apreciación visual, la segunda es una observación

macroscópica.” y que esta aseveración resulta errada y

absolutamente inconciliable con lo sostenido unánimemente por
la bibliografía médico legal que postula que en el

estrangulamiento las lesiones internas deben ser intensas o

severas.-

Continúa diciendo el recurrente que el

sentenciante también consideró que las denominadas improntas

dentarias, por la Junta Médico Forense del Poder Judicial de

la Nación, indican una violencia mecánica externa de la

mucosa labial contra las piezas dentarias, lo cual implica un

signo característico de la sofocación.-

Que dichas improntas ya habían sido

descriptas por el Dr. Cardoso al momento del levantamiento

del cadáver, y el mismo no pudo precisar la data de ellas, lo

que abre un margen amplio de duda sobre el momento de

producción de esa lesión, que no necesariamente tiene que

coincidir con el instante de la muerte de la menor.

Agrega que estas improntas por sí mismas

no acreditan la existencia de una sofocación, ya que si bien

pueden constituir un signo de ese mecanismo asfíctico, si tal

sofocación se produce, también deben concurrir otros signos

característicos de este proceso asfíctico como la cianosis

facial y la congestión de las conjuntivas, signos que no se

constataron en el cuerpo de la víctima.-

Continúa expresando que también discrepa

con el sentenciante sobre los efectos de la amitriptilina, ya

que el A-quo afirma que la misma es insuficiente por sí sola

para causar la muerte y que nuevamente el Juzgador hace una

valoración fragmentaria del material probatorio colectado en
este juicio, ya que, la pericia oficial efectuada por el Dr.

Grin señala en relación a los efectos adversos que puede

provocar la amitriptilina la de ocasionar “alteraciones

cardiovasculares” o “convulsiones( que pueden ser más

frecuentes si se trata de un epiléptico)” y en igual sentido

el Informe Toxicológico de la Junta Médica del Poder Judicial

de la Nación dice que “en el caso de la amitriptilina se han

comprobado casos de muerte súbita por fibrilación ventricular

en pacientes que presentaban previamente una enfermedad

miocárdica….. Que ambos informes resultan coincidentes sobre

los efectos adversos de esa droga, en especial su poder de

provocar una muerte súbita en pacientes con enfermedad

miocárdica o que presenten un cuadro de epilepsia, lo que se

condice con lo sostenido por el Cuerpo Forense de la Justicia

Nacional respecto a la patología cardíaca que presentaba

Natalia Fraticelli, lo que sumado a su epilepsia, puede

concluirse que la amitriptilina ha sido la causa de su

muerte.-

Dice que si se considera que no existen

lesiones externas ni internas que acrediten ni la sofocación

ni la estrangulación, el aspecto toxicológico cobra un

relieve excluyente ya que indica que la causa de muerte de

Natalia se debió a la ingesta de dicha droga.-

Continúa sosteniendo que no obstante el

categórico informe toxicológico sobre los efectos adversos de

la amitriptilina para los epilépticos, el sentenciante niega

que Natalia haya sufrido esa noche un ataque de ese tipo al
afirmar que “no se probó que la occisa haya tenido una crisis

de epilepsia al momento de su muerte, y que no existieron

ninguna de las lesiones que la enfermedad produce, como

lastimaduras en la lengua”.-

Nuevamente el Juzgador – en opinión del

recurrente – vuelve a efectuar una valoración parcializada

del material convictivo, ya que no meritó el esclarecedor

informe del perito de parte de la co-imputada, el médico

neurólogo Dr. Carignani, quien además de ser experto en

epilepsias infanto juveniles, atendió a Natalia en sus

primeros años de vida; en dicho informe se afirma que la

menor “padecía epilepsia mioclónica astática”, que las

improntas dentarias “ pueden no ser características de los

ataques convulsivos clásicos, pero sí de las crisis

peculiares de esta particular forma de epilepsia que padecía

la paciente ya que un fenómeno mioclónico positivo

(contracción muscular) puede originar dicha lesiones; suelen

ser típicas de convulsión terminal “, concluyendo que

“considerando los antecedentes del caso puede inferirse que

la ingesta de amitriptilina, la sub-medicación y el tipo de

epilepsia han desencadenado la muerte mediante una grave

crisis respiratoria que provocó un proceso asfíctico que

puede haber finalizado en un paro cardiaco. Esta incidencia

de la epilepsia en el proceso de muerte pudo deberse al SUDEP

(muerte súbita en epilepsias) o al status epiléptico.-

Concluye que este informe enerva totalmente lo afirmado por

el sentenciante en cuanto a la ausencia de los signos
clásicos de la crisis epiléptica que se ha identificado como

“el gran mal”, ya que la epilepsia que sufría Natalia era

otra variedad denominada mioclónico-astática, con otros

síntomas como surge del informe del neurólogo que la

atendía.-

Cuestiona también este recurrente que el

Sentenciante considere que la co-imputada Dieser fue quien le

suministró las cápsulas de Uxen Retard a su hija Natalia, y

aunque no se refiere a su pupilo, sí implica desconocer la

reconstrucción del hecho ensayada por su parte, en cuanto a

la ingesta voluntaria de las cápsulas por parte de la menor,

lo cual confirma su accionar suicida.-

Luego de recordar lo manifestado por el

A-quo respecto del retraso madurativo de Natalia, de que no

tenía motivos para desconfiar de su madre quien siempre la

había suministrados sus medicamentos y que no debía

descartarse que se le haya suministrados los comprimidos de

Uxen Retard de a tres o cuatro por vez, no todos juntos y

que pudo dárselos en una cuchara o junto con gaseosas, leche

o café, expresa el recurrente que todo lo sostenido a fin de

neutralizar la ingesta voluntaria, no es más que una mera

especulación sin apoyo probatorio alguno.-

También agravia a este recurrente que el

A-quo estime que existió mecanismo combinado de

estrangulamiento y sofocación como causa de muerte de la

menor, el que fundamenta en una valoración totalmente

fragmentaria del material probatorio, basándose en las
conclusiones de la Junta Médica del Poder Judicial de la

Nación que es quien introduce la hipótesis de ese mecanismo

combinado e incurriendo en contradicciones con otras pericias

producidas en autos, expresando que la muerte por un paro

cardiaco a consecuencia de un reflejo vagal por la patología

previa que padecía Natalia resulta totalmente incompatible

con lo informado por la Junta Médica del Poder Judicial de la

Provincia de Santa Fe en cuanto a que "el cuadro histológico

pulmonar se corresponde a una asfixia mecánica”, es decir que

si Natalia murió de un paro cardíaco como sugiere la Junta

Nacional no murió por un proceso asfíctico como dictamina la

Junta provincial.-

Por otro lado, dice, las improntas

dentarias no se corresponden a una lesión producida por una

maniobra de sofocación como pretende el Juez, sino con una

crisis epiléptica.-

También le agravia que el A-quo descarte

el suicidio de Natalia.- El judicante sostiene “es casi

imposible imaginar un suicidio que combine la ingesta de

pastillas, la colocación de una bolsa en la cabeza y el

atarse las manos” y ello dice el recurrente no se ajusta a

los diversos medios que puede emplear un suicida, citando que

“los fármacos constituyen medios empleados casi con

exclusividad por el sexo femenino…. las bolsas de plásticos

que se introducen en la cabeza, provocando muerte por

asfixia”.-

Y en cuanto a que las manos de Natalia
estaban atadas ello es inexacto conforme surge del informe de

la Dra. Mabel A. Castello del Laboratorio Biológico de la

Unidad Regional II.-

Sostiene que puede ser totalmente

posible que Natalia tomara las cápsulas de Uxen Retard y se

colocara la bolsa en cuestión, la que presentó restos de

saliva, en una acción suicida, la que es frecuente entre

adolescentes.-

Además, dice, el A-quo descarta que

haya sufrido una decepción al no permitírsele el ingreso a un

cumpleaños, afirmando que no existen pruebas fehacientes de

que ello haya ocurrido y olvidando que él mismo denegó la

prueba testimonial de la madre del testigo Hernández. Agrega

que el sentenciante se transformó en Juez y perito psicólogo

que interpreta si el amor de Natalia por uno o dos jóvenes

pudo o no provocar su suicidio, cuantificando el amor que la

misma podía sentir por uno de ellos.-

Al referirse a las cartas que se

encontraron, dice que el A-quo interpreta que las mismas

pudieron ser rotas intencionalmente por otras personas con el

propósito de desviar la investigación, debiendo tenerse

presente que se rompieron las que ella iba a enviar y no las

que había recibido y de haber sufrido la desilusión referida,

también las hubiere roto y en esto, nuevamente el Juez vuelve

a conjeturar, ya que la circunstancia de que Natalia haya

roto las cartas que iba a enviar y no las recibidas, no

excluye en modo alguno el suicidio, atento que las
motivaciones del suicida son tan variadas que no pueden

explicarse lógicamente. En cuanto a que las mencionadas

cartas podrían haber sido rotas por otras personas -en este

caso los padres- tal razonamiento les resulta ilógico ya que

si la intención era desviar la pesquisa, hubieren destruido

todas las cartas.-Concluye este punto el recurrente,

sosteniendo que en el presente caso no se ha acreditado la

materialidad del hecho, esto es, la muerte violenta de

Natalia Fraticelli.-

Continúa el recurrente discrepando

totalmente con el indicio de presencia que invoca el

judicante quien ha afirmado que además de la víctima la

noche del hecho, sólo se encontraban en la vivienda su madre

y su padre y que de un estudio pormenorizado de los elementos

probatorios, esa noche no ingresó nadie más a la casa.-

Refiere que la presencia física de su

pupilo en la vivienda se encuentra justificada o excusada,

atento que se trataba de una presencia obligada en el

domicilio en el cual vivía junto a su familia, por lo que de

ninguna manera este indicio de presencia puede ser empleado

para fundamentar la condena a su defendido, ya que su

presencia se encuentra justificada por tratarse de su

vivienda y no solamente radica en que se trataba de su propio

hogar sino también que la misma se produce en horas de la

noche y de madrugada, es decir, un horario habitual en el

cual las personas se encuentran en sus viviendas. Es decir

que una presencia justificada en el lugar del presunto hecho
hace caer el indicio, extendiéndose sobre este punto con

citas de doctrina y jurisprudencia.-

Continua diciendo que el

sentenciante tergiversa las declaraciones de su pupilo y ello

le agravia, porque el mismo nunca manifestó -como dice el A-

quo- que no recordaba si cerró o no con llave la puerta de

ingreso, sino que hizo referencia a que cuando ingresó a su

hogar la puerta de la terraza estaba cerrada pero no sabe si

con llave o nó; respecto a la puerta principal de la casa,

Fraticelli afirmó que estuvo sin llaves hasta la 1:30 horas

en que regresó a su hogar. Que ello es confirmado por la

coimputada Dieser y la testigo Mirta Elguero. Que la

circunstancia de que no haya signos de forzamiento de

aberturas no implica que terceras personas no pudieran

ingresar de alguna manera a la vivienda de Fraticelli esa

noche ya que la puerta de entrada estaba sin llave hasta que

llegó su representado, por lo que pudo haber ingresado una

tercera persona y permanecer oculta en la vivienda, pudiendo

salir por la terraza y también pudo ingresar por la puerta

principal con Natalia, hipótesis ésta que no pudo ser

investigada por habérsele denegado el testimonio de María del

Carmen Tenaglia y dice que el mismo Juez da por probado que

le puerta estuvo sin llave hasta que llegó Fraticelli.-

Dice el recurrente que también lo

agravia la interpretación efectuada por el judicante respecto

a lo afirmado por algunos testigos en relación a que no

escucharon ladrar al perro, lo que indica que no pudo
ingresar una tercera persona a la vivienda, basándose en el

testimonio de Bibiana López y Bibiana de Pautasso, quienes

aseguran que la perra era muy bochinchera.-

Entiende que sin perjuicio del

temperamento dócil de la perra, esa noche no ladró ya que no

percibió nada anormal en la vivienda de los Fraticelli, pues

de haberse producido el ingreso de terceras personas fue de

una manera pacífica, lo que se corrobora con la inexistencia

de signos de forzamiento de aberturas.-

Dice que también le agravia el Juez

Inferior descarte la posibilidad de un robo al afirmar que en

el cielorraso existe un escondite donde los propietarios

sostuvieron que había dinero y les fue sustraído, pero no se

ha podido acreditar indicio alguno de ello y que además el

lugar no era de fácil acceso pero ello lo agravia dado que

la coimputada María Graciela Dieser afirmó que ella era la

única que manejaba el dinero y la tapa, mencionando que para

subir utilizaba una mesita de caña que tiene un vidrio arriba

pero últimamente usaba una escalerita, agregando que su

defendido no manejaba ese lugar.-

Agrega que del croquis y de la inspección

ocular se comprobó la existencia de la mesita de caña y de la

escalerita, lo que corrobora lo declarado por Dieser y que

asimismo ésta sostiene que el dinero lo guardaba en sobres

los que estaban dentro de un bolso y ello es corroborado con

los sobres vacíos que se encontraban sobre el placard, y

también con la declaración de la testigo Cristina Herrera.-
También le agravia lo sostenido por el A-

quo respecto a que “de la pericia dimensional, surge que por

las dimensiones normales de la casa y la distribución de los

ambientes los ruidos que se producen son factibles de ser

escuchados en todas las habitaciones”.-

Considera al respecto que la pericia

dimensional practicada por el perito oficial Mario Martina y

del Informe elaborado por el perito Ing. Jorge Gallo, surge

claramente que los dormitorios de Natalia y su defendido se

encontraban en distintas plantas de la vivienda, existiendo

una considerable distancia entre los mismos, además de todas

las puertas que se interponen en ese recorrido, lo cual

habría impedido escuchar cualquier ruido que se generara en

el dormitorio de Natalia. Así también que su asistido había

tenido un día agotador y se entregó esa noche al sueño

después de una intensa jornada de trabajo, sumando a ello una

relación sexual y la ingesta de Tranquinal potenciado por la

toma de alcohol, por lo que teniendo en cuenta ese estado y

la distancia existente entre ambos dormitorios y las puertas

que se interponen entre los mismos, se encontraba

imposibilitado de escuchar cualquier ruido o movimiento que

se produjera en su casa, máxime en el dormitorio en el cual

se encontraba su hija.-

Concluye el recurrente este punto de su

memorial diciendo que, de todo lo señalado surge nítidamente

que el sentenciante infiere del indicio de presencia y de las

circunstancias reseñadas en los puntos anteriores la
conclusión de que no ingresaron terceras personas a la

vivienda familiar y que por descarte nuestro pupilo es el

coautor de la muerte de su querida hija.-

Continúa diciendo que le agravia y

disiente totalmente con lo afirmado por el sentenciante

respecto a que Fraticelli modificó la escena del hecho y

luego de repasar los dichos de la sentencia respecto a ese

punto dice que no resiste el mínimo sentido común considerar

que su defendido -abogado y Juez penal- haya podido "armar"

una escena tan burda del hecho.-

Advierte que también se encontró en la

vivienda un portafolio de su defendido que contenía dinero y

que de acuerdo a las constancias de autos la bolsita de color

verde transparente que tenía colocada Natalia en su cabeza

fueron utilizadas por su pupilo para traer los expedientes

del Juzgado, pues en la oficina había una bolsa igual. Que si

su pupilo hubiese tenido la intención de armar la escena del

hecho, hubiese preparado el escenario de una manera mucho más

convincente a fin de demostrar la existencia de terceras

personas que ingresaron a su domicilio, sustrajeron dinero,

dieron muerte a su hija y posteriormente escaparon, agrega

que su defendido no armó ninguna escena, sino que fue el

cuadro con el cual se encontró luego de escuchar los gritos

de su esposa.-

Continua manifestando que también le

agravia y discrepa totalmente con el supuesto acuerdo entre

su pupilo y su esposa ante el médico Costa, como lo afirma el
A-quo.-Asevera que de las distintas declaraciones

testimoniales prestadas por el Dr. Costa, surge

inequívocamente que su defendido le mostró en forma inmediata

a su llegada las bolsas, la bufanda y el pañuelo, lo cual

evidencia la sinceridad del imputado respecto a cómo había

encontrado la habitación de su hija Natalia, ya que hasta ese

momento, no se advertía ningún tipo de ilicitud en ese lugar,

y que debe advertirse que si su pupilo no mencionaba lo que

había encontrado en esa habitación, el Dr. Costa en su

condición de médico hubiese firmado el certificado de

defunción por muerte natural de Natalia.-

Continúa diciendo que también le agravia

el fallo respecto a la supuesta comunicación telefónica entre

su representado y la esposa mediante la cual el A-quo dijo

que “intentaron ponerse de acuerdo para no contradecirse en

sus dichos”

Que el contenido de esa comunicación no

ha sido probado en autos y que su pupilo padecía una

imposibilidad física para mantener cualquier clase de

conversación.-

Manifiesta que Fraticelli al declarar

expresó que se encontraba muy mal -estaba internado- y que no

entendía nada y recuerda que quería a Natalia ahí y que

quería hablar con Franco y con su mujer, no recordando como

se comunicó con ella. Que de acuerdo a lo informado por el

médico Dr. Vogt el 22.05.00, su representado tenía sonda

nasogástrica y no estaba en condiciones de prestar
declaraciones, lo que evidencia que no estaba en condiciones

de mantener una comunicación telefónica con su esposa,

supuestamente para coordinar horarios como pretende el

Sentenciante.

Que ello es constatado por la

psicóloga Beatriz A. Pérez, la testigo Martha Salusso -quien

cuidó a Fraticelli en la Clínica- y por el médico psiquiatra

Edgardo Saal. Que el estado de inconsciencia y la colocación

de la sonda, se debió al efectivo peligro de muerte que

corrió la vida de su cliente como consecuencia de su intento

de suicidio, como lo confirma la testimonial del Dr. Raúl

Trotta.

Que de las declaraciones de la

Sra. Oggioni surge que la misma no estaba atenta a la

conversación telefónica porque estaba conversando con la Dra.

O.de Notto. El empleado policial De Jesús -quien dice haber

escuchado dicha conversación- no comunicó ninguna

irregularidad a sus superiores, si creyó que la hubo,

teniendo en cuenta también que éste solo escuchaba lo que

decía Fraticelli pero no su interlocutor.-

Que debe tenerse presente que

su asistido no fue intimado en su declaración indagatoria de

haber formulado expresiones como “vos que dijiste ...yo digo

lo mismo” y que atento lo dispuesto por el art. 319 del

C.P.P. el Juez hará saber al imputado el hecho o los hechos

que se le atribuyen, debiendo formularse la intimación para

ser eficaz de manera clara, precisa, específica y completa,
por lo que no se le puede imputar haber manifestado esas

expresiones, ya que no fue indagado en relación a las

mismas.-

Considera que resulta nulo

fundamentar la condena de su representado en supuestas

expresiones, cuando nunca fueron intimadas en su declaración

indagatoria, violándose su derecho de defensa;

consecuentemente solicitan la nulidad de la sentencia en

cuanto a la valoración del hecho de la presunta conversación

telefónica de su asistido con su cónyuge y de las presuntas

expresiones, atento violar la garantía constitucional del

derecho de defensa por su falta de imputación al momento de

su declaración indagatoria, generando una nulidad genérica y

absoluta.

Respecto a la frialdad y desinterés

demostrado por su defendido relativo a la muerte de su hija y

que en el velatorio haya aconsejado alguna actitud a su

esposa -que refiere el A-quo en la sentencia- disiente

absolutamente con esta conjetura ya que las pruebas

colectadas en el proceso demuestran lo contrario.-

Que de la declaración indagatoria de

fs. 1600 surge que su defendido le preguntaba a su mujer y

buscaba explicaciones, lo mismo hizo con los Dres. Chasco,

Cristina Herrera, Orso y Pautasso. En su declaración

indagatoria de fs. 1607, irrumpiendo en llanto, manifestó que

estaba realmente dolido, no tenía odio ni rencor, simplemente

deseaba que se investigue el hecho hasta las últimas
consecuencias y si hubo un culpable que pague con la cárcel

por el resto de su vida.-

Aclara que aunque se admitiera por

vía de hipótesis frialdad o desinterés de su representado, de

esa circunstancia no puede inferirse que sea el coautor de la

muerte de su hija, ya que tal conclusión se fundamenta en una

interpretación lombrosiana incompatible con el derecho penal

liberal; la pasividad de un padre respecto a la muerte de su

hija de ninguna manera puede considerarse un signo que pruebe

la autoría de un filicidio, tal como pretende equivocadamente

el Sentenciante.-

En otro capitulo de su memorial le

agravia la valoración que efectúa el A-quo respecto a que su

pupilo no renunciara a su cargo de Juez penal, discrepando

con esta aseveración, ya que la circunstancia que Fraticelli

no renunciara al cargo y ejercer el derecho constitucional de

defensa en el Jury que se sustanció en su contra, de ninguna

manera puede ser interpretado como una manera de colocarse en

una situación ventajosa en éste proceso. Sostiene que el A-

quo olvida la última reforma de la ley de Enjuiciamiento de

Magistrados que dispone que la renuncia del magistrado

enjuiciado no implica la finalización del Jury de

Enjuiciamiento, que igualmente se sustancia hasta que se

dicte sentencia definitiva, por lo que la renuncia al cargo

deviene irrelevante.-

Expresa que el A-quo consideró como una

actitud mendaz por parte de su defendido, su explicación
acerca de por qué no miró la habitación de Natalia cuando

regresó a su casa esa madrugada y sostiene que el hecho de

que su asistido no entrara a la habitación de Natalia (de lo

que se lamenta hasta el día de hoy), se fundamentó en la

circunstancia que sabía que su hija no iba a salir esa noche

y se quedaría con su madre, y a que su hija tenía un sueño

discontinuo por lo que no la quería despertar atento el ruido

que hacía la puerta de entrada a dicha habitación.-

Que también se le endilga como otra

actitud mendaz que su defendido miró en la habitación de su

hijo Franco porque lo controlaba más y porque no sabía que

esa noche no dormía en la casa. Que a ello el imputado afirmó

en su declaración indagatoria que a la habitación de Franco

fue y abrió la puerta porque no sabía que éste se quedaba en

lo de la abuela ese día y además lo controlaba más porque el

Dr. Chasco le había comentado que se había emborrachado en

una fiesta. Que Franco iba frecuentemente a la casa de su

abuela los viernes y sábados a dormir, pero “no siempre”, por

lo que se ajusta a la realidad lo manifestado por su cliente

en el sentido de que fue a la habitación de Franco para ver

si estaba durmiendo, ya que ignoraba si esa noche se había

quedado o no a dormir en la casa de su abuela.

Que otra actitud mendaz que atribuye el

Juez a su pupilo es que mintió al decir que recién después de

ocurrido el hecho se enteró de que su madre estaba medicada

con Uxen Retard, agregando que entiende que él asiduamente

era quien compraba los medicamentos, por lo que en alguna
oportunidad debió haber comprado los de su madre.- En este

punto dice el recurrente que el A-quo fragmenta el material

probatorio, ya que el testigo Maciola -titular de la

farmacia- donde compraba los medicamentos su pupilo, afirmó

que nunca le compró el Uxen Retard. Este relato se encuentra

corroborado por lo expresado por Dieser en sede prevencional

al expresar que es ella la que compraba antidepresivos de una

sola marca para su suegra y se los administraba cuando ésta

venía a su casa en horas de la tarde, guardando la medicación

en el interior de un placard ubicado en la oficina de su

marido y que de todas las declaraciones surge que la

coimputada Dieser era la que compraba y administraba el

medicamento que suministraba a su suegra y que su asistido no

intervenía ni en la compra ni en el suministro del mismo.-

Expresa el recurrente que en cuanto a si

correspondía llamar al Juez de Instrucción o a la policía, el

sentenciante demuestra un total desconocimiento de las

disposiciones del Código Procesal Penal ya que el art. 187 de

dicho digesto dispone que la instrucción corresponde a los

Jueces en lo penal, según las disposiciones de la ley,

mientras que el art. 188 del mismo cuerpo legal, consagra que

podrán, sin embargo, prevenir en la información de la

instrucción los funcionarios de policía, motivo por el cual

quien dirige y quien tiene a su cargo la investigación, es el

Juez Instructor, al tener una competencia originaria, siendo

la policía un auxiliar de este en virtud de una competencia

delegada.-
Continua el recurrente que el

Juzgador señala que su pupilo tendría que haber llamado a la

policía en forma perentoria pues el homicida podía estar en

las cercanías del lugar e incluso en el interior de la

vivienda, sosteniendo que a pesar del estado de shock que se

encontraba su cliente, no surgía claro en ese momento qué

había ocurrido y cuál era la causa de muerte de la menor como

para suponer la presencia de un homicida en la vivienda y la

necesidad de llamar a la policía.-

Expresa el agravio que le provoca

que el A-quo sostenga que Fraticelli llamó al Juez Pautasso

como amigo de la familia y no como suplente legal y entiende

que el hecho que el Dr. Pautasso haya concurrido acompañado

por su esposa fue una decisión de su cónyuge o de ambos, pero

que no enerva su calidad de instructor del hecho.

También el sentenciante dice que

otra explicación que no le resulta veraz es la que asevera

ignorar si le robaron dinero ya que él no lo manejaba y que

debe tenerse en cuenta que a las personas que llegaban a la

casa les manifestó haber sido víctima de un robo para luego

aclarar que eso era lo que le había dicho su mujer, que a él

no le constaba la existencia de ese dinero.-

El recurrente no comparte con el A-

Quo cuando considera mendaces los dichos del imputado en el

sentido que ignoraba si le habían robado dinero ya que él no

lo manejaba y responde a ello, diciendo que de la prueba

producida en autos surge claramente que quien manejaba el
dinero en la familia era la esposa y coimputada Dieser y que

ello también surge de las declaraciones testimoniales

prestadas en el Jury de Enjuiciamiento, agregando que el

sentenciante pretende demostrar que su asistido manejaba

dinero por circunstancias de frecuentar el casino.-

Concluye este punto de sus agravios

expresando el recurrente que de lo expuesto surge claramente

que su defendido no tuvo ninguna actitud mendas sino que

todos sus actos y dichos se ajustaron a la realidad de los

hechos.-

Se agravia el recurrente respecto a

que el A-quo considere que su cliente haya obstaculizado la

investigación al no suministrar el nombre de su amante,

disintiendo con esta afirmación, ya que Fraticelli suministró

a la policía todos los datos necesarios para la

identificación de esa mujer, siendo la misma ubicada en forma

inmediata , y quien prestó declaración en la causa.-

Que también el A-quo dice en su

sentencia que Fraticelli brindó distintas hipótesis sobre la

muerte de su hija a fin de desviar la investigación; no

estando el recurrente de acuerdo con estas expresiones ya que

las mismas carecen de apoyo probatorio porque dichas

versiones se manejaban y se manejan en la ciudad de Rufino y

encuentran correlato con el material probatorio compilado en

el proceso, el que analiza en extensamente.-

Continua el recurrente agraviándose por

lo afirmado por el A-quo respecto a que supuestamente
Fraticelli habría intentado guiar la declaración de la

testigo Sra. de Pautasso sobre la base de que esa testigo

manifestó que el imputado quería que la dicente explique que

la persona que entró esa noche, ingresó por la puerta del

frente, considera infundado lo sostenido, ya que sólo se

trata de los dichos de la testigo que no se ven confirmados

por ningún otro elemento de prueba y que en el momento que

Fraticelli habría formulado esas manifestaciones se

encontraba internado en estado de obnubilación, por lo que

resulta imposible que haya intentado guiar la declaración de

la testigo.-

Mas adelante se agravia el recurrente de

lo afirmado por el sentenciante respecto a la participación

conjunta de la coimputada Dieser y su asistido en el supuesto

homicidio de su hija, disintiendo con las expresiones

vertidas por el A-quo, las que no tienen apoyo probatorio, lo

cual, resulta incompatible con el grado de certeza necesario

para condenar, calificando a los dichos del Inferior de

singular reconstrucción del hecho a través de una serie de

conjeturas sin ningún apoyo probatorio.-

Dice que la primera hipótesis que plante

el judicante, a la que califica de “imposible de creer”

consiste en que el autor del homicidio fue uno de los padres

mientras el otro dormía y no escuchó, sosteniendo en cambio

que ello pudo ser materialmente posible.-

Seguidamente se expresa que el

Juzgador parte de la equivocada premisa de que ambos padres
participaron en el homicidio, pero la misma no se compadece

con los actos anteriores de su cliente. Se pregunta si la

decisión conjunta de matar a Natalia fue al regreso de

Fraticelli del motel, cómo se explica que su esposa haya

suministrado los medicamentos previamente? y si al regreso

del motel se hubiere generado una discusión entre ambos

cónyuges, cómo hizo Dieser para suministrarle el medicamento

antes de la discusión en forma alternada?. Considera que la

participación de su cliente en el homicidio de su hija no

tiene lógica alguna, ni siquiera en las hipótesis del

sentenciante que resultan incompatibles el acuerdo de ambos

padres para matar a Natalia, con el suministro previo y

alternado en el tiempo por parte de Dieser del medicamento y

la permanencia de su cliente en el motel.-

Continua expresando el recurrente

que resulta demencial que Fraticelli haya decidido con su

esposa matar a su hija, haya ido a un motel, seguramente con

el conocimiento de su esposa, a mantener relaciones sexuales

con otra mujer, regresar y matar ambos a su hija, agregando

que los informes psiquiátricos de Fraticelli nada dicen de

trastornos psíquicos o alteración mental y que de las pruebas

obrantes en autos, surge que el único ansiolítico que ingiere

el imputado es el que tomaba desde hacía cuatro años para

mejorar y profundizar la calidad del sueño.-

Respecto a la hipótesis que imagina

el judicante, en que uno sólo de los padres fue el autor del

homicidio, le parece increíble que el armado de la escena
del crimen no haya suscitado una violenta discusión entre los

cónyuges; expresa que no existieron gritos ni discusiones

por la sencilla razón de que Fraticelli no intervino en el

armado de ninguna escena de crimen, sino que fue el cuadro

con el cual se encontró luego de escuchar los gritos de su

esposa, es decir que su sinceridad en exponer en forma

inmediata al Dr. Costa sobre la forma en que encontró la

escena del hecho, hace que hoy se encuentre condenado por el

homicidio de su hija.-

Continúa el recurrente diciendo que aun

colocándose en la propia hipótesis del Juez, el armado de la

escena del hecho de ninguna manera puede ser considerado como

haber tomado parte en la ejecución del hecho típico, de haber

ejecutado la acción de matar, debiéndose por ende descartar

la coautoría.-

También le agravia al recurrente lo

afirmado por el Juzgador respecto del presunto móvil del

hecho investigado.-

Disiente totalmente con la afirmación del

A-quo de que “hubo un desgaste en la relación familiar” y que

la familia Fraticelli intentó brindar a la sociedad “la

imagen de una familia perfecta” basándose en la declaración

de Edison Emmert quien dice que “no sabe si a la nena la mató

él o la mataron entre los dos, que en los últimos tiempos por

el cargo que tenía, Natalia representaba para él una

vergüenza (siempre consideró menos a las personas que no eran

intelectuales)”. Que el relato y la opinión de Emmert -cuñado
de Fraticelli- pone en evidencia que fue como consecuencia de

la charla que mantuvo con su pupilo y prueba de ello es que

compareció espontáneamente el día hábil siguiente a la

conversación. Que éste testigo tenía muy poco trato con la

familia y por ende su opinión se desvanece cotejada con el

testimonio de los sesenta testigos, que tenían trato muy

frecuente con la familia Fraticelli, que declararon tanto en

el Jury de Enjuiciamiento como en el plenario, que hablan de

la excelente relación entre su asistido y su hija Natalia a

quien siempre le brindó cariño, amor y ternura durante toda

la vida. De las declaraciones de los testigos Massa, Pol, de

Jesús, Cuesta, Barzola y Gonzalo, surge que Fraticelli no

hacía diferencias sociales y que se mostraba socialmente tal

cual era, con un trato llano, sencillo, humilde, a pesar de

su cargo de Juez penal que podía suponer la necesidad de

poner distancia con quienes eventualmente, podrían ser sus

justiciables.-

Respecto al conflicto matrimonial que

destaca el Juzgador, dice que las supuestas habituales

infidelidades de su pupilo, el sentenciante tergiversa el

material probatorio, ya que se basa en el supuesto relato de

la propietaria del motel “Jaque Mate”, cuando en realidad

esta persona nunca declaró testimonialmente en la causa,

constando en autos solamente el informe del Subcomisario

Roldán que recoge comentarios de la referida Mora y conforme

a lo normado en el art. 245 del C.P.P. la única manera de

incorporar al proceso penal los dichos de una persona es por
medio de la declaración testimonial. Que la circunstancia que

su defendido haya tenido esa noche una relación

extramatrimonial no implica un motivo para regresar a su

casa, ponerse de acuerdo con su esposa y matar a su hija,

como lo infiere el judicante.-

Dice que el sentenciante -quien se

basa en las declaraciones de la Dra. Herrera y de Bibiana de

Pautasso- la muerte de Natalia se habría motivado en la

aventura extramatrimonial de esa noche de Fraticelli y agrega

que en ese contexto que imagina el Juzgador resulta

sumamente difícil ubicar a su representado ya que si el

disparador que produjo la muerte de Natalia fue la relación

extramatrimonial de su padre, surge el interrogante de cuál

fue el motivo o móvil que él habría tenido para matar a su

hija.-

También le agravia que el

sentenciante sostenga que los padres ocultaban la enfermedad

de Natalia. Dicen que eso no es cierto y que surge de las

declaraciones de los testigos Marta Luz Polastri, Bibiana

Crosa de Pautasso, María Alejandra y María Claudia Botazzini,

Carlos Alberto Acebal, María Rosa Perotti, Mariela Verónica

Roldán, Irene Cabrera, Adriana Andrea Cutro, Sandra Zorzi y

Adriana Benegui quienes relatan que conocían la enfermedad de

la menor y que la misma fue atendida permanentemente desde su

nacimiento, por lo que estiman no existió ocultamiento de

dicha enfermedad y por lo tanto las aseveraciones del A-quo

lucen totalmente erróneas.-
El A-quo afirma la existencia de

“violencia familiar hacia Natalia”, refiriéndose al episodio

con el inspector de tránsito y sostiene el recurrente que

confunde violencia familiar con el deber de corrección de los

padres.-

Dice que resulta equivocado y

desproporcionado considerar que si la coimputada Dieser

reprendió a su hija por ese supuesto incidente, de ninguna

manera puede hablarse de violencia familiar, como lo hace el

Juez.-

Señala los testimonios de Marta Luz

Polastri de Chasco, de la amiga de Natalia -Jésica Carolina

Bustamante- de Jorge Darío Bustamante, de los directivos y

maestros del establecimiento educativo donde asistía la

menor, de Adriana Cutro, Jorge Darío Kwist, Eduardo Panunzio,

José Alberto Pol, Isabel Cuevas, Pedro Gallo, y de todos los

que declararon en el Jury de Enjuiciamiento, quienes dicen

que nunca vieron marcas producidas por golpes y tampoco

tuvieron conocimiento que la menor fuera víctima de malos

tratos por parte de su familia.-

Dice que tampoco le asiste razón al A-quo

al sostener que en el marco familiar la figura de Natalia,

con una adolescencia complicada, no tenía cabida y era tomada

como un fracaso personal por parte de los padres, señalando

que surge del material probatorio colectado en el proceso

penal que ello no es así y un ejemplo de eso es el acto de

asunción de su pupilo como Juez Penal de Instrucción,
Correccional y Faltas de Rufino, a donde la menor asistió y

estuvo al lado de su padre y luego abrazada al mismo en

compañía de los restantes integrantes de la familia. Que

numerosos testimonios ilustran sobre la intensa participación

de la hija de su pupilo en actividades sociales de la

familia, lo cual descarta por completo que la misma no tenía

cabida en la estructura familiar, como lo sostiene el

Juzgador. Ello surge de las declaraciones testimoniales de

María Felisa Dunezat, Elisabeth Berni, Mariela Verónica

Roldan, Laura Susana Rigonat, Manuela Massa, Pedro Alberto

Gallo, Adriana Raquel Benegui, Jacqueline María Elizabeth

Navilli, Nora Gimenez, Cristian Alejandro Hernández, Adriana

Mabel Olivera y Ana María Casco y otros que declararon en el

Jury d e Enjuiciamiento.-

Mas adelante expresa el recurrente que le

agravia que el A-quo atribuya supuesta responsabilidad penal

por coautoría -por omisión- de su representado, disintiendo

con esa equivocada afirmación del judicante, ya tiene

expresado a través de la cita de numerosa y calificada

doctrina nacional e internacional, los denominados delitos de

omisión impropia violentan el principio de legalidad en

materia penal, que se encuentra consagrado en el art. 18 de

la Constitución Nacional, que exige el dictado de una ley

previa, como en los Tratados Internacionales sobre Derecho

Humanos con jerarquía constitucional.-

Que en relación a que el art. 79 del

Código Penal que tipifica el delito de homicidio, en cuanto a
su acción o conducta típica, puede ser realizada por acción u

omisión, cabe señalar que como está redactada dicha

disposición penal al referirse al “que matare a otro”,

solamente resulta compatible con la forma comisiva, ya que

cuando el legislador penal ha querido tipificar modalidades

omisivas lo ha hecho expresamente, como en el caso del abuso

de autoridad o la omisión de deberes.-

Sostiene que tampoco el legislador penal

argentino ha tipificado una posición de garante a fin de

determinar el autor en esta clase de omisión impropia y luego

de citar opiniones doctrinarias sostiene que esa falta de

tipificación legal de la forma omisiva en el delito de

homicidio, como la ausencia legal de la posición de garante,

violenta flagrantemente el principio de legalidad en materia

penal y además de esa lesión los delitos por omisión

impropia plantean otra cuestión, de carácter axiológico y

vinculado a la proporcionalidad de la pena ya que no es lo

mismos matar que dejar morir.-

Dice el recurrente que el A-quo adjudica

tanto a su cliente como a la coimputada Dieser el grado de

co-autor por omisión, sin especificar quién realiza la acción

y quién la omisión, lo cual implica una falta de certeza

sobre la responsabilidad penal y que aun cuando uno se

coloque en el hipotético caso de una coautoría por omisión la

misma debe rechazarse de plano por las razones antes

expuestas.-

Continúa reiterando que la omisión
impropia no se encuentra consagrada en la legislación penal,

ya que ha sido puramente una creación doctrinaria; el tipo

penal de homicidio del art. 79 del Código Penal no contempla

la modalidad omisiva ni la posición de garante, por lo que

fundamentar una sentencia condenatoria en una coautoría por

omisión, como lo hace el A-quo, viola palmariamente el

principio de legalidad en materia penal, que consagra el art.

18 de la carta magna y los pactos internacionales sobre

derechos humanos con jerarquía constitucional.-

Mas adelante se agravia el

recurrente por lo afirmado por el sentenciante en cuanto a la

coautoría de su asistido y de su esposa, al afirmar que la

coimputada fue quien le hizo tomar los medicamentos a su hija

con la intención de colocarla en estado de indefensión,

mientras que el estrangulamiento manual y la sofocación pudo

ser realizada por ambos en conjunto o por cualquiera de ellos

en presencia o con el consentimiento del otro, quien no

cumplió con la posición de garante de la vida de su hija,

disintiendo absolutamente con esta aseveración que resulta

totalmente incompatible con el grado de certeza que exige la

ley procesal para condenar a un imputado, ya que el juzgador

debe alcanzar un grado intelectual de certeza a través de los

distintos elementos de prueba aportados al proceso sobre cómo

sucedieron los hechos que se imputan y qué participación

criminal tuvo cada una de las personas imputadas.-

Agrega que ese estado de certeza no

surge del plexo probatorio, como las pericias totalmente
contradictorias y el indicio de presencia de los condenados

que más que incriminar, desincrimina a Fraticelli, pero

tampoco surge – dice el recurrente – de los propios términos

que emplea el sentenciante, ya que en primer lugar utiliza la

expresión al referirse al estrangulamiento manual y a la

sofocación que “pudo ser realizada por ambos en conjunto o

por cualquier de ellos”, lo cual denota mas que certeza una

verdadera duda sobre quien pudo ser el autor; la falta de

precisión sobre la reconstrucción histórica del hecho

investigado resulta absolutamente incompatible con el grado

de certeza necesario para condenar.-

Expresa que el A-quo no tiene

ninguna certeza, por la ausencia de pruebas al respecto,

sobre quién fue el autor de la muerte de Natalia, siempre que

partiendo de la hipótesis de la muerte violenta de la menor

-lo que descarta- sino que se trata de una simple conjetura,

una suposición, que ni siquiera es compatible con un grado

intelectivo de probabilidad, y por lo tanto de ninguna manera

puede nutrir un juicio de certeza como para condenar a su

pupilo a nada menos que a prisión perpetua.-

Continúa el recurrente expresando

sus agravios, sosteniendo que ante la carencia de elementos

convictivos que permitan acreditar algún grado de

participación criminal, el A-quo ha imaginado que Natalia

murió violentamente y que los padres fueron los autores de

tal muerte porque se encontraban en su domicilio, pero sin

poder probar tal extremo sencillamente porque Natalia no
murió por una acción homicida.-

Luego de referirse al grado de certeza y

a la disposición existente en el ordenamiento jurídico

vigente que ordena al juez que en caso de duda absuelva al

inculpado, y de pedir la revocatoria de la sentencia

condenatoria y la absolución de su defendido, concluye su

memorial sosteniendo que la sentencia impugnada resulta

arbitraria, en los términos de la doctrina de la

arbitrariedad, ya que el sentenciante ha efectuado una

consideración fragmentaria y aislada de las pruebas e

indicios, incurriendo en omisiones y falencias respecto al

material probatorio, lo que le impidió una visión de conjunto

de la prueba reunida, revistiendo a su vez esta sentencia

gravedad institucional por la enorme trascendencia

periodística que ha registrado la causa, por lo que hace

reserva del Recurso de Inconstitucionalidad ante la Excma.

Corte Suprema de la Provincia, del Recurso Extraordinario y

también de los recursos previstos en los Tratados

Internacionales sobre Derechos Humanos. Hace reserva también

de plantear oportunamente la falta de imparcialidad de los

Magistrados intervinientes por violación de la garantía

constitucional de la imparcialidad del Juez o Tribunal, a

través del Recurso de Inconstitucionalidad, recurso

extraordinario y de los recursos previstos en los Tratados

Internacionales sobre Derechos Humanos.-

IV.- La Fiscalía de Cámara

interviniente, contesta los agravios de la Defensa de María
Graciela Dieser, diciendo respecto a la nulidad articulada

por la misma que no debe ser admitida como causal de nulidad

de la sentencia las irregularidades que menciona la Defensa,

toda vez que la sentencia ha cumplido con los requisitos

formales, fue debidamente motivada y se han observado las

reglas de la sana crítica racional. En cuanto a las supuestas

irregularidades que invocan durante el procedimiento y que

fuera materia de recurso, las mismas ya fueron debidamente

sustanciadas y resueltas en su oportunidad.-

En relación a las manifestaciones

periodísticas vertidas por el Sr. Juez instructor, reitera lo

ya sostenido oportunamente, que el mismo no anticipó un

juicio de fondo del asunto sino que formuló posibles

hipótesis de trabajo que fueron recogidos por los medios de

prensa, pero que no afectaron los derechos constitucionales

de quienes están o pueden estar sometidos al enjuiciamiento

penal.-

Respecto a la recusación de los

Sres. miembros de la Cámara de Apelaciones, dice que no

pueden encontrarse comprendidos en la causal que invocan pues

no presenciaron ni tuvieron conocimiento directo de las

circunstancias en que el mismo fue cometido, sino que

llegaron al domicilio horas después de acontecido el hecho y

dicha visita fue de carácter protocolar y humanitario hacia

un Magistrado de rango inferior, por lo que la prueba

testimonial no guarda relación alguna con el objeto del

litigio.-
Que en relación al rechazo de producción

de pruebas pedidas por la Defensa -que el A-quo estimó como

superabundantes e innecesarias y hasta impertinentes-, ello

fue resuelto por el Alto Cuerpo. Es impensable sostener

vicios de procedimiento o actos que merezcan sanción de

nulidad, como tampoco la sentencia puede ser atacada de

arbitraria y sostener los infundados motivos de nulidad, pues

no se advierten violaciones a los derechos y garantías de

rango constitucional.-

Respecto a la hipótesis fuertemente

preferida -destacada por la Defensa de María Graciela Dieser-

dice que no advierte que la tendencia del A-quo sea hacia una

hipótesis seleccionada en desmedro de otras y que las medidas

instructivas y probatorias practicadas, determinaron la de

mayor contundencia y peso, que la muerte de Natalia

Fraticelli se produce por asfixia mecánica mediante maniobras

de sofocación y compresión extrínseca de cuello y así quedó

determinado y ratificado por los dictámenes médicos del Poder

Judicial de la Nación y Junta Médica de la Provincia de Santa

Fe.-

Refiere también que la Defensa pretende

aseverar que la muerte de la menor se ocasionó en una

agresión interna provocada por su epilepsia y disparada por

la ingesta voluntaria de Uxen Retard, sosteniendo la

existencia de maniobras suicidas basadas en los informes de

los Dres. Cardoso y Rathge. Ello se encuentra desvirtuado por

los informes del Cuerpo Médico del Poder Judicial de la
Nación y Junta Médica Forense de la Provincia de Santa Fe y

avalada por las demás pruebas y pericias producidas en

autos.-

Que con todo el material probatorio

reunido en la causa, se ha demostrado que la muerte de

Natalia Paola Fraticelli ocurrió como consecuencia de un

cuadro de Asfixia Mecánica, donde habrían concurrido

maniobras de sofocación y de compresión extrínseca de cuello.

También, que los resultados toxicológicos, evaluados en el

contexto de la totalidad de los hallazgos que presentaba el

cadáver, pueden haber actuado como un factor potenciador del

mecanismo cardio-inhibidor, siendo verosímil que la

asociación de fármacos detectada, al tener efectos depresores

del sistema nervioso central, pudieron haber disminuido o

abolido la capacidad de defensa de la víctima.-

Acota también que del dictamen

pericial de los informes toxicológicos, por parte del Cuerpo

Médico Forense de la Justicia Nacional; de la Dra. Isabel

Aramburu de Torres; de la Cátedra de Farmacología y

Toxicología de la Facultad de Medicina de la UNR, del Médico

Forense de la Justicia Nacional y de la Junta Médica

Provincial, se ha arribado a la conclusión que la única

sustancia de interés médico legal para la causa es la

amitriptilina, la cual debió haber sido ingerida en un lapso

no menor de dos horas antes de su muerte, para que existiera

el tiempo suficiente para ser encontrada en el torrente

sanguíneo y la orina. Que la concentración sanguínea
encontrada fue de 0,28 microgramos por mililitro, lo cual no

implica un riesgo para la vida. Que el fármaco debe evitarse

en pacientes epilépticos y de ser imprescindible su uso, debe

administrarse con precaución y elevarse la dosis de drogas

anti-convulsivas.-

Acota que de las pericias producidas se

desprende que la ausencia de signos externos en el cuello por

improntas ungueales o digitales, no autoriza a descartar el

estrangulamiento como pretende la Defensa.-

Al referirse al examen macroscópico

interno del cuello, dice que obra en la causa un exhaustivo y

calificado estudio anátomo histo-cito-patológico efectuado en

el Servicio de Patología Forense de la Morgue Judicial, que

determinó que la existencia de infiltraciones hemorrágicas en

el plano músculo aponeurótico, peritraqueal y perivascular,

base de la lengua, glándulas salivales y en los cortes de

pulmón donde se comprobó la existencia de enfisema traumático

caracterizado por focos de extravasación hemática,

sobredistensión alveolar y ruptura de tabiques intralveolares

reveladas en los estudios histopatológicos, evidencias que no

pueden surgir más que de una violencia ejercida sobre el

cuello y de oclusión de los orificios naturales.-

Respecto a las improntas dentales, se

remite a lo informado por el Cuerpo Médico Forense.

Sostiene que además intervienen en las

asfixias mecánicas cuatro mecanismos fisiopatológicos en

forma predominante o combinada que llevan a la muerte:
vascular, por interrupción de la circulación encefálica,

mecanismo isquémico; aéreo, por impedimento del paso del aire

por vía aérea, mecanismo hipóxico; mecanismo modular por

lesión directa y mecanismo reflejo.

Que también han concluido los

miembros de las Juntas médicas, en cuanto al posible perfil

suicida de la occisa, que no poseen elementos de juicio

suficientes para darle jerarquía científica e individual a

esa hipótesis, que no hay constancias de intentos anteriores

de autoeliminación, ni diagnóstico de depresión mayor o

esquizofrenia, tres de las circunstancias psicopatológicas

que con mayor frecuencia desembocan en un suicidio

consumado.-

Dice que se ha probado que: en el

cuerpo de la menor Natalia Fraticelli se encontró

considerable cantidad de Uxen Retard, contraindicado para la

patología de la víctima, ya que la asociación de fármacos

detectada (amitriptilina y clobazán) colocó a la víctima en

estado de indefensión; que María Graciela Dieser era la

encargada de suministrarle los medicamentos a Natalia y que

en la madrugada del crimen, la imputada se encontraba en el

lugar del mismo, esto es en el interior de la finca de San

Juan n 340 de Rufino; que no se ejerció violencia o fuerza

sobre las aberturas, puertas o accesos a la vivienda, con lo

cual fue descartado el ingreso de personas ajenas, y por lo

tanto, que el homicidio de Natalia fue perpetrado por las

únicas personas que se encontraban en la casa. María Graciela
Dieser era una de las personas además de la víctima del

hecho. Que fue modificada la escena del crimen para desviar

la investigación.-

Que la acusada Dieser y su esposo

mantuvieron una comunicación para acordar datos puntuales, y

no incurrir en contradicciones al momento de prestar

declaración, habiéndose probado que la misma existió,

teniendo en cuenta las circunstancias de tiempo, modo y lugar

en que se desarrolló ese diálogo telefónico.-

Continúa diciendo la titular de la

Acción Pública, que se ha probado que el matrimonio

atravesaba un deterioro de larga data, a pesar del esfuerzo

que hacía la pareja para mostrar la apariencia de una

relación armónica. Ocultaban la enfermedad de Natalia,

resultando su dolencia una situación conflictiva, destacando

la Fiscal un episodio protagonizado con una inspectora

Municipal en el que la madre reprendió a su hija apareciendo

la víctima lesionada. Esta situación, a criterio de la Sra.

Fiscal, define la personalidad de la encartada y el trato

dispensado a su hija. Abona esta postura el tenor de los

informes psiquiátricos y psicológicos glosados a fs.

1073/1076.-

Concluye, que María Graciela Dieser

fue una de las personas que se encontraba en la vivienda de

San Juan 340 de Rufino, donde mataron a Natalia Fraticelli,

lo cual representa una prueba de cargo en su contra, de gran

valor.-
Con dicho caudal probatorio reunido

en la causa, ha quedado demostrada acabadamente la

participación de la encausada como coautora del delito de

Homicidio Calificado por el vínculo y por alevosía (art. 45 y

80 inc.1 y 2 del Código Penal). Ello así, pues el vínculo de

parentesco entre imputada y víctima fue acreditado, en tanto

que la alevosía encuentra sustento en la total indefensión de

la víctima que se encontraba en la cama sedada,

imposibilitada de oponer resistencia, no corriendo riesgo

alguno la autora que obró sobre seguro.-

En consecuencia, estima acertada la

pena que le impusiera el sentenciante a María Graciela

Dieser, de prisión perpetua, accesorias legales y las costas

del proceso.(Arts. 5, 12, y 29, inc.3, del Código Penal).-

Al contestar los agravios de la

Defensa de Carlos Andrés Fraticelli, se remite en primer

término, a la contestación de los agravios anteriores, en los

que expresa que la muerte de Natalia Fraticelli se produjo

por asfixia mecánica por estrangulación (compresión

extrínseca del cuello) y sofocación (por obstrucción aérea).-

Asimismo, destaca que la falta de

marcas externas aludidas por la Defensa, ya fue estudiada por

los peritos, que sostienen que no es imprescindible la

presencia de signos señalados como estigmas ungueales o

digitales, los que pueden estar ausentes, dependiendo su

presencia de la modalidad del estrangulamiento. No deben ser

necesariamente maniobras severas o brutales.-
Continúa diciendo, respecto a las

lesiones internas halladas en el cuello de la víctima, que el

riguroso e inobjetable estudio anatomo-histo-cito-patológico

efectuado en el Servicio de Patología Forense de la Morgue

Judicial dirigido por el Dr. Caputti, establece que las

infiltraciones hemorrágicas en el plano músculo aponeurótico,

peritraqueal y perivascular, base de la lengua, glándulas

salivales, y en los cortes de pulmón donde se comprobó la

existencia de enfisema traumático, caracterizado por focos de

extravasación hemática sobre distensión alveolar y ruptura de

tabiques intra-aleviolares, reveladas en los estudios histo-

patológicos, las cuales no pueden surgir más que de una

violencia ejercida sobre el cuello, y de la oclusión de los

orificios naturales.-

Asimismo, la Sra. Fiscal destaca,

como evidencia probatoria relevante, el informe Médico

Forense sobre las improntas dentales que revelan la acción de

maniobras de sofocación (fs. 2528), desvirtuando lo

sustentado por la Defensa que atribuye su existencia al tipo

de epilepsia que padecía la víctima.-

También quedó descartado el supuesto

suicidio como causa del deceso, al igual que la hipótesis de

intoxicación medicamentosa por ingesta de amitriptilina y

nor-triptilina, habida cuenta que las concentraciones

halladas en los estudios biológicos demostraron que los

rangos estaban muy por debajo de los tóxicos mortales.-

Por lo demás, ha quedado demostrado
que los medicamentos le eran suministrados a Natalia por su

madre, que la víctima no tenía acceso a los mismos, y que por

su retraso mental resulta impensable que pueda

autoingerirlos.- Que no se detectó ingreso de personas ajenas

a la vivienda en la noche del crimen, tampoco la existencia

de robo. Que fue modificado el escenario del crimen donde

aparecen las bolsitas, la bufanda y el pañuelo. En este orden

de ideas, señala la Fiscal la importancia de la comunicación

telefónica mantenida por el matrimonio Fraticelli con el

propósito de acordar la manera de declarar, al igual que el

intento de guiar el testimonio de Bibiana Crosa de Pautasso.-

Comparte también la Sra. Fiscal, el

criterio sustentado por el A-quo, en cuanto analiza las

actitudes mendaces del imputado tendientes a justificar su

accionar, o bien, para entorpecer las investigaciones. En tal

sentido, dijo que no miró esa noche la habitación de su hija

Natalia, y sí lo hizo con la de su hijo Franco, cuando sabía

que los viernes a la noche dormía en casa de su abuela; que

no sabía si le robaron dinero porque no lo manejaba, cuando

en sus primeras manifestaciones aseguraba haber sido víctima

de un robo.-

Expresa que no es creíble que no

conociera si tenía o no ahorros, cuando era precisamente el

imputado quién sostenía el hogar y llevaba el dinero a su

casa. Señala que también mintió cuando sostuvo que no sabía

que su madre estaba medicada con Uxen Retard, cuando las

cajas vacías fueron encontradas precisamente en el placard de
su escritorio. En tal sentido, tampoco resultan verosímiles

las explicaciones que el encausado da, en cuanto al motivo

por el que no llamó a la policía de inmediato. Tales

elementos reseñados dan fuerza probatoria a las demás

probanzas que obran en la causa.-

Dice que no se ha establecido que

terceras personas ingresaran al domicilio del matrimonio

Fraticelli, no detectándose violencia en las puertas y

ventanas, ni se observó desorden en el interior de la

vivienda. Los vecinos del lugar no escucharon ni observaron

algo anormal, no escuchándose ladrar a la perra Fox Terrier

de la familia.-

Por lo expresado, considera que el

cúmulo de material probatorio, el que consta tanto de pruebas

directas como de pruebas indirectas o indiciarias, lleva a

concluir, en grado de certeza, que también Carlos Andrés

Fraticelli participó en el hecho.-

Concluye, que uno solo de los

cónyuges no hubiera podido llevar a cabo tan siniestro crimen

sin que el otro advirtiera lo que estaba pasando, dada la

distribución de la vivienda. Abona esta postura, el armado de

la escena del crimen y las comunicaciones telefónicas

mantenidas con el propósito de acordar las formas de

declarar, todo lo cual evidencian la participación conjunta

de los encausados, en el hecho enrostrado.-

Entiende que Carlos Andres

Fraticelli es coautor responsable penalmente del delito de
Homicidio Calificado por el vínculo y por alevosía (artículos

45 y 80 inc. 1 y 2 del Código Penal), todo ello por haberse

acreditado el vínculo de parentesco con la víctima y el

estado de indefensión de la misma, quien se encontraba

acostada y sedada, sin riesgo para el autor que obraba sobre

seguro.-

Estima que la pena de prisión

perpetua, accesorias legales y costas del proceso, impuesta

al condenado, resulta adecuada y justa, debiendo confirmarse

la misma.-

Solicita que al resolver se rechacen

las nulidades impetradas y los agravios planteados por las

Defensas de María Graciela Dieser y Carlos Andrés Fraticelli

confirmando el fallo impugnado y la pena impuesta.-

V.- 1) Al expedirme sobre la primera

cuestión y analizar los planteos nulificatorios del proceso,

formulados por la defensa de la imputada Dieser, por los

argumentos allí señalados, concluí en que debían rechazarse

los mismos; ahora en el marco de la apelación, ambas defensas

de los imputados, al expresar los agravios incluyen también

el pedimento de la nulidad de la sentencia por arbitrariedad,

errores en la evaluación de las pruebas, etc.-

En tal sentido debo recordar

entonces que el recurso de nulidad es de aplicación

restrictiva o residual en el sentido de que siempre que el

vicio pueda ser subsanado por el tratamiento de la apelación

debe evitarse la anulación; razones de economía procesal y
del carácter meramente instrumental de las formalidades

procesales, imponen ese criterio.-

“En primer lugar, solo podrán ser

interpuestas (se refiere a las nulidades y al art. 509 del

viejo CPPN) en tanto y en cuanto el defecto no pueda ser

subsanado por vía de apelación. Ello toda vez que – dentro de

los límites fijados por el recurso y salvo supuestos

excepcionales – las Cámaras de Apelaciones tienen amplias

facultades de revisión sobre lo actuado por el Juez, con lo

cual, si el defecto es subsanable por la vía normal como lo

es el recurso de apelación, será éste el canal idóneo a

utilizar” (“Nulidades en el Proceso Penal” de Sergio G.

Torres, Ad-Hoc, 4ª. Edición, pag.153).-

Siendo así, y habiendo entendido que no

existieron vicios durante el procedimiento, me expido por el

rechazo de la nulidad de la sentencia que se peticiona.-

2) Ingresado en la cuestión de fondo

sometida a consideración, teniendo presente las expresiones

de agravios de las respectivas defensas que persiguen el

revocamiento total del fallo apelado y la postura de la

Fiscalía de Cámara respecto del mismo, quien peticiona su

confirmación completa, resulta a mi juicio incuestionable que

lo primero por dilucidar, es cual fue la causa que provocó la

muerte o porqué murió Natalia Paola Fraticelli y más

precisamente si su muerte se debió a una agresión exterior

provocada por un tercero o a causas de otra índole; no solo

es lo primero que debe analizarse y dilucidarse sino que la
conclusión a la que se arribe sobre ese primer punto, será

absolutamente excluyente y determinante del análisis

posterior: Si se concluye que la muerte fue provocada por la

agresión externa de un tercero, estaremos ante un homicidio y

ante la necesidad de individualizar – de ser posible –al

autor o autores de aquel.- Si se concluye que la agresión

externa no existió y la muerte se debió a otra u otras

causas, la cuestión terminará ahí para el derecho penal ya

que no habrá – en tal supuesto – acto típico previsto como

delito.-

Para iniciar esa indagación, también

considero incuestionable, que se debe recurrir, antes que a

cualquier otra, a las pruebas médicas producidas en la causa,

de las que, en este primer análisis, me referiré, a las

siguientes (de aquí en mas cuando efectúe citas de fojas, sin

aditamentos, me estaré refiriendo a la causa “Dieser”

(231/2000) o a la causa ya unificada; en las restantes citas

indicaré la causa de que se trate):

a) Los informes producidos por el Dr.

Ulises E. Cardoso, Comisario Inspector-Medico Legista-Jefe

Sección Medicina Criminalista–Unidad Regional II-Rosario

compuestos por el acta del levantamiento del cadáver ( fs.35)

realizada el mismo día de ocurrencia del hecho, 20 de mayo de

2000, a las 15,30 hs. y completado por el informe fechado el

27-05-00- reservado en Secretaria (fs. 534), por el informe

presentado en fecha 10-06-00 (fs.771/772) en repuesta a

oficio Nº 606 , y el presentado en fecha 30/01/2001 a
requerimiento del Juzgado de Feria interviniente y por

indicación de la Cámara Penal de Rosario que intervino por

apelación del auto de procesamiento del co-imputado

Fraticelli, agregado a fs. 2203/2208 de expte. Nº229/2001.-

b) Lo actuado e informado por el Dr. Luis

A. Petinari-Médico Forense- del Instituto Medico Legal de la

ciudad de Rosario con motivo de la autopsia llevada a cabo el

día 20 de mayo de 2000 a las 19,30 horas e informe fechado el

22-05-00 (fs. 228/230) y el de fecha 31-05-00 presentado el

02-06-00 (fs. 574).-

c) Lo actuado e informado por la Dra.

Marcela Gonzalez Garcia –Anatomo Patóloga del Instituto

Medico Legal de Rosario, estudio practicado por indicación

del Dr. Petinari de fecha 29-05-00 (fs. 573) y el presentado

a fs. 2064, en relación a lo informado por el Perito de

parte, Medico Patólogo Dr. Juan Carlos Picena, obrante a

fs.1632 y sgtes.-

d) Informe presentado por el Dr. Eduardo

Nilamon Bulacio, Profesor de Neurocirugía de la Facultad de

Ciencias Médicas de la UNR, a requerimiento del Sr. Juez de

Sentencia, agregado a fs.2072/74.-

e) Lo actuado e informado por el Perito

Oficial, Dr. Jorge A. Monti, anátomo patólogo agregado a

fs.2121, 2134 y 2148.-

f) Lo informado por la Junta Médica

formada por disposición del Juez de Instrucción en el

expediente 229/01 (fs.2211), y que se presentó en fecha 14-
06-2001 a fs.2670/2699 del mismo expediente.-

g) Lo actuado e informado por la Junta

Médica integrada por médicos del Cuerpo Forense del Poder

Judicial de la Nación obrante a fs. 2517 y sgtes. del

expediente 229/2001.-

h) El informe presentado por el Medico

Legista Dr. Julio A. Ravioli, quien ha actuado como perito de

la Fiscalía (ver fs. 2783 y sgtes. del expediente Nº

229/2001).-

i) Los restantes informes médicos

presentados por la defensa de Dieser junto con las

conclusiones ente el Juez de Sentencia.-

3) Antes de comenzar la evaluación de las

probanzas señaladas debo formular algunas consideraciones

generales respecto de ellas.-

En primer lugar, quiero señalar que, a mi

juicio, los momentos en que esas pruebas fueron producidas y

las tareas que sus autores realizaron en cada caso, para

llegar a sus respectivas conclusiones, determinan entre ellas

un rango de mayor o menor importancia, que debe de tenerse

en cuenta, aunque ello no imponga, necesariamente, una

prevalencia entre una prueba y otra; me estoy refiriendo

concretamente a que, objetivamente y al margen de la

evaluación que se haga de cada uno de los informes de los

médicos intervinientes, entiendo que deberá asignarse mayor o

prioritaria atención en el análisis, a los informes de los

Dres. Cardoso y Petinari por haber sido ellos quienes
tuvieron contacto con el cuerpo de la víctima, el mismo día

de su muerte, así como el informe de la Dra. Gonzalez Garcia,

primera patóloga que analizó el block cardiopulmonar, el

block visceral de cuello, útero y anexos y vejiga y recto de

la víctima, sino el mismo día de ocurrido el hecho, dentro de

los dos días subsiguientes.-

Entre esos tres informes y a, mero título

de ejemplo, el emitido por los médicos del Cuerpo Forense de

la Nación, a casi un año desde la ocurrencia del hecho,

entiendo, pueden existir diferencias en la evaluación a

realizar, derivadas de que el mero transcurso del tiempo pudo

haber incidido en los elementos que los expertos han

analizado para emitir sus opiniones.-

En segundo lugar, considero que también

debo tener presente al efectuar la evaluación de la eficacia

y alcance probatorio de cada uno de los informes, las tareas

previas desarrolladas por los informantes sobre las cuales

han apoyado sus dictámenes; así, por una cuestión obvia, no

ha de tener el mismo peso o valor probatorio el informe de un

experto que analizó de manera directa el cuerpo de la

víctima, externa o internamente, que el informe de aquel

otro, experto también, pero que no tuvo a sus disposición de

modo directo el cuerpo o sus partes y que emitió su opinión

sobre la base del trabajo o de las opiniones de los primeros;

el típico caso de esto último es el “Informe de la Junta

Médica Legal de las documentales peritadas” emitido por la

Junta Medico Forense integrada por los médicos forenses de
los Tribunales de nuestra Provincia, ya mencionado ut-supra,

el que como la misma titulación lo indica fue realizado sobre

“documentos” (las constancias de la causa que se les

proporcionó) y no sobre el cuerpo de la víctima.-

Sin adentrarnos en la cuestión de cuál es

la naturaleza de los informes, según las tareas que se haya

encomendado a los expertos o en aquella otra, de si los

peritos son equiparables a los testigos o son meros

auxiliares del Juez, dejo marcada la diferencia que, a mi

juicio, puede tener relevancia al momento de evaluar la

eficacia y alcance probatorio de unos y otros informes.-

En tercer lugar considero pertinente

expresar que es mi opinión, que a los informes de los

expertos actuantes, en este caso médicos especialistas, no

deben aplicárseles ningún tipo de distinción por la condición

de que unos sean peritos oficiales o designados de oficio y

otros actúen como peritos de parte.- “Esta distinción es

errónea: su error consiste en conceder al perito oficial una

autoridad mayor y una palabra mas digna de fe; pero nada es

menos cierto. Cuando la Administración designa para los

tribunales un perito de oficio, a fin de que practique

ciertas investigaciones, no tiene otro objeto que los

intereses de la justicia; quiere tener seguridad de encontrar

siempre prácticos entendidos, y por lo general, estos

hombres, elegidos por ella, reciben un sueldo fijo: he aquí

todo lo que les distingue. Pero la confianza que pueden

inspirar dimana, lo mismo con respecto a ellos que con
respecto a los otros, de la estimación que se les tiene por

su ciencia y del mérito racional que se hace notar en sus

informaciones: cuando el Juez los proclama dignos es siempre

atendiendo a sus conocimientos científicos y especiales. Sin

duda alguna, su nombramiento oficial es una garantía más de

su ciencia; pero esta garantía se puede encontrar en otra

parte, en el título, en los exámenes administrativos, en la

reputación de aptitud del perito” (“Tratado de la prueba en

materia criminal” de Karl Joseph Anton Mittermaier,

Hammurabi, 1ª. Edición-2006, pag. 185).- Comparto totalmente

tales expresiones.-

4) El Juez A-quo en la sentencia

recurrida, ha expresado que “Conforme a todo lo expresado y

fundamentalmente al informe del Dr. Caputi, que se encuentra

corroborado con otras pericias, doy por comprobadas las

hemorragias -infiltraciones- en el cuello de la occisa”

(fs.2925 vto. in- fine); que “Determinadas las hemorragias

-que fueron descriptas entre otros por los anátomos-patólogos

Caputi y González García…………..constituye otro elemento más

demostrativo de la muerte asfíctica, ya que el mismo - hongo

de espuma - generalmente se halla cuando la asfixia se

produce sin convulsiones, entiendo que en este caso se

produjo estrangulamiento manual”( fs.2927).-

Ese último punto que menciona la

sentencia, el “estrangulamiento manual”, es lo que analizaré

seguidamente, separando en principio esa posible acción de

la asfixia en sí o del sofocamiento, que también menciona el
Inferior, pero que estimo deben analizarse por separado.-

En función de lo que he manifestado

en el punto anterior, considero ineludible que, para ingresar

en el análisis de la existencia del estrangulamiento manual

que el A-quo ha dado por acreditado en forma fehaciente, lo

debo hacer a través de los informes de los tres primeros

especialistas que tomaron contacto con el cuerpo de Natalia

Paola y que como ya he indicado fueron los Dres. Cardozo,

Petinari y Gonzalez Garcia.-

Requerido por la autoridad policial

de Rufino se designó al Dr. Ulises E. Cardoso, Comisario

Inspector-Medico Legista Jefe Sección Medicina Criminalista –

Unidad Regional II-Rosario para que se traslade al lugar del

hecho donde se encontraba el cuerpo de la víctima y

procediera al examen del mismo y su posterior levantamiento

para ser enviado al Instituto Medico Legal de la ciudad de

Rosario donde se llevaría a cabo la autopsia del mismo.-

A las 15,30 horas del día 20 de mayo

de 2000, es decir el mismo día de ocurrido el hecho, el Dr.

Cardozo realiza el examen y levantamiento del cadáver de

Natalia Paola, procedimiento que queda documentado con el

acta agregada a fs.35 y con muestras fotográficas y un

video, que obran reservados (fs. 534).-

En la referida acta se consigna que

el cadáver “no aparenta muerte natural”, que presenta

“mucosas internas de labios congestivas. Hongo de espuma

nasal” y que “se sugiere investigar drogas depresoras u otros
tóxicos” mientras que el video, que he observado atenta y

repetidas veces, muestra el minucioso y cuidadoso examen que

se efectúo del cuerpo.-

Ese mismo día 20 de mayo el cadáver de

Natalia Paola es trasladado a Rosario y a las 19,40 horas es

realizada la autopsia por el Dr. Luis A. Petinari, quien

elabora su informe de fs.228/230, en fecha 22 de mayo (surge

de la expresión “en la mañana de hoy (22 de mayo) el que

suscribe…”) presentándolo al Juzgado en esa misma fecha,

aunque en la nota de fs.1 fechada el día 20 de mayo el

Comisario Principal Villalba manifestaba “que existía un

informe preliminar que arroja que el fallecimiento de la

menor se produjo por Asfixia Mecánica por Estrangulamiento”

aludiendo, seguramente, a dichos verbales que le habría

expresado el referido profesional.-

El Dr. Petinari, en las partes que

considero mas interesan del mencionado informe, expresó:

“Examen Externo:……. 4)Livideces dorsales fijas generalizadas…

..6) Cianosis facial y de cuello (Mascara equimótica de

Morestain) que se extiende a la región pectoral y

subungueales en dedos de ambas manos… 7) No se constata surco

alguno alrededor del cuelo ni tampoco improntas cutáneas; 8)

Las uñas de las manos están cortas, impresionan onicofagia

(uñas “comidas”) sin elemento alguno entre estas y la piel

del dedo; 9) A nivel de ambas muñecas, la minuciosa

inspección efectuada no permite hallar improntas de elemento

alguno (se nos refirió que fue hallada con las manos atadas
con un pañuelo (probablemente de seda) y con tres nudos. La

presión ejercida por esta atadura ha sido débil, lo que se

deduce de la afirmación anterior; 10) No existen hematomas o

equimosis a nivel de dorso de mano y/o de miembros superiores

(antebrazo, brazo u hombro) que puedan ser atribuidos a signo

de lucha. Asimismo no se constata ninguna lesión traumática

en el resto de la superficie corporal; 11) Mucosa bucal muy

cianótica…..16) A nivel de globos oculares se constató la

existencia de inyección conjuntival bilateral y midriasis de

5 mm;… Examen Interno: Efectuada la incisión bimastoidea y

rebatida las partes blandas de la aponeurosis epicranea no se

constata elemento alguno que indique traumatismo. Se realiza

apertura de la calota craneal y se examina el cerebro y resto

del contenido encefálico constatándose: ……C) Cerebro y

cerebelo y tallo encefálico sin lesiones, solamente se

constata un leve edema cerebral; d) Congestión subaracnoidea

generalizada;….G) No existen infiltrados hemorrágicos tanto

en la sustancia blanca como en la gris. Realizada la incisión

sub-mento-pubiana y rebatido el peto esternocostal se

examinan los órganos de las cavidades torácica, abdominal y

pelviana, constatándose: a) De la disección minuciosa del

cuello se infiere la existencia de profusos infiltrados

hemorrágicos a nivel de ambos esternocleidomastoideos; b)

Hematomas retrolinguales y laterolaringeos; c) Hioides sin

fracturas tanto en su cuerpo como en astas mayores y menores;

d) Cartílagos traqueales indemnes; e) Pulmones congestivos,

turgentes, erguidos sobre la mesa de Morgani que al corte
dejan fluir abundante sangre rojo negruzca con espuma; …………g)

Diafragma indemne; h) Epiplón mayor y menor sin infiltrados

hemorrágicos…………..p) Se procedió a extraer el paquete linguo-

tráqueo-laríngeo acompañado por ambos pulmones y corazón para

el estudio histológico.- Consideraciones médico legales: De

las observaciones macroscópicas de necropsia que han sido

detalladas y de la orientación criminalística aportada se

puede determinar: A)Nos hallamos frente a una muerte violenta

sustentada esta aseveración en las profusas lesiones halladas

a nivel del cuello (focos hemorrágicos en ambos

esternocleidomastoideos, hematomas retrolinguales,

retrolarínegos y laterolaringeos y juntamente con pulmones

asfícticos y la congestión visceral generalizada.- B) Los

importantes focos hemorrágicos a nivel del cuello responden a

un mecanismo de comprensión a ese nivel, propio de un

estrangulamiento.- C) Este estrangulamiento ha sido manual,

ya que el uso de un lazo, cable o similar hubiera producido

lesiones evidentes en el exámen, las cuales no han sido

halladas.- D) Todas las lesiones halladas en el cadáver

tienen carácter de lesiones vitales, vale decir que fueron

ocasionadas cuando la interfecta se hallaba con vida.- E) No

hemos constatado la existencia de lesiones atribuible a

signos de lucha ni de violencia sexual.-F) ……………….la muerte

se produjo alrededor de las 4.00 horas del día 20 de mayo …..

CONCLUSIÓN: LA MUERTE FUE DEBIDA A ASFIXIA MECANICA A

PREDOMINIO CIRCULATORIO POR ESTRANGULAMIENTO.-

Con tan absoluto y terminante
informe de la autopsia parecería que con él, debería concluir

todo el análisis sobre el punto, que no podría caber duda

alguna de la existencia del estrangulamiento manual y que el

mismo fue la causa o una de las causas, de la asfixia que

provocó la muerte de Natalia Paola.-

Pero es del caso que, con el

material que el Dr. Petinari le remitió (block

cardiopulmonar, block visceral de cuello, útero y anexos.

vejiga y recto) la Anátomo Patologa Dra. Gonzalez Garcia,

informó, en los puntos que quiero aquí destacar, lo

siguiente: “Descripción Macroscópica: El hueso hioides

muestra factura del asta izquierda, con leve congestión de

tejidos blandos adyacentes.-Asimismo se reconoce fractura del

cuerno superior izquierdo del cartílago tiroideo de laringe,

de caracteres macroscópicos no vitales. Descripción

microscópica: Se analiza asta izquierda de hueso hioides,

previa descalcificación. La estructura ósea se encuentra

conservada, observándose no obstante extravasación de

eritrocitos en tejidos blandos periféricos.-Conclusiones:…

Fractura de hueso hioides con micro-hemorragias

periféricas”.-

Inmediatamente después de ese

informe, el Dr. Petinari, presenta una ampliación (elaborado

en fecha 31-05-00 y presentado el 02-06-00,fs. 574) donde

expresa: “La evaluación de estos resultados permiten ampliar

la autopsia en los siguientes puntos y conclusiones: ……

..Merece considerarse el hallazgo macroscópico de la fractura
del asta izquierda del hueso hioides como también la fractura

del cuerpo superior izquierdo del cartílago tiroideo de la

laringe…… En el caso que nos ocupa la estimo como un

artificio de la autopsia y provocada al retirar el paquete

linguolaringotraqueal. La fractura del cuerno superior

izquierdo del cartílago tiroideo de laringe presenta

características no vitales y atribuibles a idéntica causa que

la antes expresada……”

De lo expresado se desprende, a mi

juicio, un dato de tremenda importancia y gravedad en el

análisis y la evaluación probatoria por la que estoy

discurriendo: El médico forense que realizó la autopsia del

cadáver de Natalia Paola ha reconocido, no solo que fue él

quien fracturó el hueso hioides y el cuerno superior

izquierdo del cartílago tiroideo de laringe, sino que,

además, no se dio cuenta de que lo había hecho (mucho más

grave seria pensar que se dio cuenta y lo ocultó), ya que en

su informe inicial no dejó constancia de ello (por el

contrario expresó, según vimos, “Hioides sin fracturas tanto

en su cuerpo como en astas mayores y menores”) y recién

cuando la Dra. Gonzalez Garcia lo consigna, él lo reconoce,

atribuyéndolo a un eufemístico “artificio de la autopsia”.-

Y no se trata aquí, como se anima a

expresar el Dr. Petinari que “De cualquier manera la

existencia o no de signos vitales para el hioides de ninguna

manera influye sobre el diagnostico final y, de ser vital

resultaría solo un hallazgo mas para acreditar el
diagnóstico” sino que se trata de la confiabilidad, de la

solvencia, de la seriedad y de la certeza de su trabajo y de

su dictamen, el que se ve seriamente resentido por los

errores cometidos y reconocidos, en la tarea pericial

realizada.-

“La autopsia debe ser metódica,

exhaustiva, meticulosa….” (“Medicina Legal y Deontología” de

Basile-Waisman, Abaco, Tº I pag. 300).-

Entiendo que el médico a quien se le

encomienda realizar la autopsia médico-legal de un cadáver

tiene ante sí una tarea de similar importancia que la que

tiene aquel otro médico que va a realizar una intervención

quirúrgica a un cuerpo vivo; éste debe ser meticuloso y

superlativamente cuidadoso para detectar y extraer el

elemento del mal que le permitirá salvar la salud y la vida

de su paciente, sin provocarle ningún daño adicional; aquel

debe poner el mismo escrúpulo, la misma prolijidad y cuidado

para detectar lo que haya de anormal, sin provocar ningún

deterioro adicional sobre el cuerpo que después pueda llevar

a una evaluación errónea.- En el caso del médico que realiza

la autopsia, si bien no está en sus manos salvar la vida

(cual es el objetivo del acto quirúrgico) ya que su tarea

debe realizarla, precisamente, sobre un cuerpo que ya la ha

perdido, tiene la trascendencia de que los resultados de su

tarea pueden llevar a atribuir responsabilidad penal a

alguien que, por ello, puede perder uno de los derechos

elementales en la vida de un ser humano, cual es el de su
libertad personal.- Esta no es, ni podría serlo, una

reflexión científica sino de mi común y vulgar racionalidad y

sentido común, los que, de manera indubitable, me hacen

efectuarla.-

Como se puede apreciar también, en

el primer informe del médico forense que realizó la autopsia,

se expresó la existencia de “Cianosis facial y de Cuello

(Máscara Equimótica de Morestein)” y luego tal concepto es

ampliado por el mismo Dr. Petinari, al comentar la fotografía

del rostro de Natalia Paola (ver foto Nº 2 de las muestra

fotográficas reservado en Secretaria) explicando que se

“trata del color violáceo de la piel que se extiende hasta la

cara anterior y superior del tórax esta dado por la cianosis

marcada producto de la estasis circulatoria en el territorio

de la vena cava superior por inmovilidad respiratoria. Existe

un puntillado rojo vinoso en diferentes sectores identificado

como equimosis…. Se puede configurar en la comprensiones

tóracoabdominal como también en las asfixias por

estrangulamiento manual o a lazo, sumersión y ahorcamiento”

concluyendo de manera terminante y absoluta, que “en nuestro

caso (las equimosis) corresponde al primer grupo” y que ello

“es una prueba irrefutable de que la contusión tuvo lugar en

vida”.-

A este respecto, el propio Juez

Inferior ha destacado (fs. 2923 vto.) que “Solo el Dr.

Petinari -a fs. 228- habla de existencia de Máscara

Equimótica de Morestein, lo que es cuestionado por el Dr.
Cardozo, coincidiendo con éste los seis miembros de la junta

médica forense del Poder Judicial de la Provincia de Santa Fe

quienes consideran que no se probó ni de las fotografías ni

de la video filmación la existencia de la Máscara Esquimótica

de Morestein, pero como lo sostiene la Junta Médica

mencionada su ausencia no descarta ni invalida un proceso

asfíctico”.-

La inexistencia del referido síntoma no

descarta un proceso asfíctico – dice el A-quo – pero

acredita, creo que de una manera terminante, otro grueso

error del médico forense que ha realizado la autopsia de

autos, ya que pretendió reforzar su terminante conclusión de

“asfixia mecánica por estrangulamiento manual” con la

inexistente “máscara equimótica de morenstein” de manera

absolutamente equivocada.-

No habiendo ningún signo exterior, según

la coincidente opinión de todos los que revisaron

inicialmente el cuerpo (incluido el propio médico que realizó

la autopsia) y los que vimos detenidamente el video filmando

en ese momento y las muestras fotográficas obtenidas también

del cuerpo en el lugar donde fue encontrado (las que agregó

el Dr. Cardozo a su informe y también las que obran a

fs.180/182), que indicara cual había sido la causa de la

muerte de Natalia Paola o que se hubiera ejercido algún tipo

de violencia sobre el mismo, la autopsia del cadáver, que, de

por sí, es la prueba ineludible y esencial para determinar la

causa de la muerte, adquiría en este caso particular, una
importancia superlativa.-

El médico autopsista también vio, como

surge de su informe, “A nivel de globos oculares……la

existencia de inyección conjuntival bilateral y midriasis de

5 mm;…”.- El Dr. Cardozo señala al respecto en su tercer

informe que en este punto su discrepancia con el Dr. Petinari

es evidente, ya que recuerda – surge del video – que en

oportunidad del levantamiento del cadáver dialogó con él, el

también presente en ese acto Dr. Savev, coincidiendo ambos de

que “no hay inyección conjutival”; ninguno de los restantes

expertos que vieron fotografías y video (médicos forenses

provinciales y nacionales) han visto “la inyección

conjuntival” que consignó el Dr. Petinari.-

El médico forense que realizó la autopsia

extrajo del cadáver “el paquete linguo-tráqueo-laríngeo

acompañado por ambos pulmones y corazón para el estudio

histológico” que al ser recibido por la Dra. Gonzalez Garcia

fue descripto como “Block cardiopulmonar. Block visceral de

cuello. Utero y anexos. Vejiga y recto”; el Dr. Petinari

entendió que “el resto del examen no reviste interés médico

legal” y cerró “la brecha en un solo plano con surget”,

entregando el cuerpo para que fuera trasladado nuevamente a

la ciudad de Rufino.-

Entre las fotografías que el autposista

adjuntó a su informe, se encuentra una (la número 8), que

muestra “la apertura craneana”.- En el plenario se proveyó

(luego de un inicial rechazo) una prueba ofrecida por la
defensa de la imputada Dieser, disponiéndose “oficiar a la

Cátedra de Neurocirugía de la Facultad de Medica de la

Universidad Nacional de Rosario acompañando la fotografía ……

..del cerebro de Natalia Fraticelli para que se expida, con

fundamentación científica, si dicho cerebro puede

corresponder a una persona que ha muerto por estrangulamiento

manual” (fs.1795).-

El oficio librado fue contestado por el

Dr. Eduardo N. Bulacio, Profesor de Neurocirugía de la

Facultad de Ciencias Médicas de la UNR, (fs.2072/74), quien

evacuó lo que se le solicitaba de un modo claro y concreto;

mas adelante volveré sobre la conclusión a la que llega dicho

profesional, pero lo que quiero destacar ahora es que, este

especialista pudo emitir una conclusión, debidamente fundada,

con una fotografía del cerebro; sin embargo, ese dictamen ha

sido descalificado por la Junta Médica integrada por los

médicos forenses de los Tribunales de nuestra Provincia, por

haber sido emitido en base a la referida observación

fotográfica, criterio que es aceptado por el Juez A-quo

( fs.2927).- Tanto el contenido del dictamen el Profesor

Bulacio, como la propia opinión adversa (fundamentada solo en

que se analizó una foto y no el órgano mismo) emitida por la

mencionada Junta Medica, acreditan la extraordinaria

importancia que tenía la observación del cerebro, porque de

ella podían extraerse conclusiones claves para dilucidar la

causa de muerte de Natalia Paola.- Ese examen directo no pudo

ser realizado por que el médico autopsista no conservó el
cerebro del cadáver, lo cual es otra grave anomalía que se ha

cometido en la autopsia realizada en esta causa; ¿ignoraba el

autopsista que en el cerebro se podían encontrar elementos de

juicio muy importantes para determinar si hubo o no hubo

estrangulamiento? ¿se olvidó de conservar el cerebro para un

posterior análisis por especialistas? En su informe nada dice

al respecto por lo que, no queda más que pensar en alguna de

esas dos hipótesis, las que indican una clara impericia o

negligencia en el obrar, que descalifican lo actuado por el

profesional.-

Las tareas de la autopsia fueron

ordenadas para ser realizadas en el Instituto Medico Legal de

la ciudad de Rosario a quien se recurrió, lo mismo que para

la tarea de levantamiento del cuerpo se hizo con el Dr.

Cardozo, atento las características del hecho que – imagino –

fueron tenidas en cuenta por el Juez Instructor actuante, y

buscando seguramente la mayor experiencia y capacitación que

- se supone - tienen los forenses de los grandes centros

judiciales, en relación con los forenses y los medios que

obran en nuestras sedes judiciales del interior.-

El médico que realizó la tarea de

levantamiento del cuerpo hizo tomar fotografías e hizo filmar

todo el acto, a pesar de que éste se realizó fuera de su

asiento natural, trayendo consigo los elementos necesarios

para esa tarea; en cambio, el médico que realizó la autopsia,

en la misma sede del Instituto rosarino, no tuvo la

precaución de hacer lo mismo con la relevante tarea que llevó
a cabo, privando a la causa de un elemento de juicio muy

importante, máxime si se tienen en cuenta las discrepancias

que después se suscitaron entre los distintos expertos.- La

reforma del año 2003 incorporó al art. 216 del CPP un párrafo

donde se establece que en caso de homicidios dolosos o cuando

las circunstancias lo aconsejen se debe documentar el acto de

la autopsia con fotografías o filmación y si bien esta norma

no estaba vigente al momento de la autopsia de autos, ella es

indicativa de lo necesario que resulta ese resguardo,

debiendo suponerse que los profesionales de un Instituto

especializado como el actuante, deberían tener como una

práctica habitual la de filmar y no solo fotografiar, las

autopsias forenses que se le encomienden.-

“Una autopsia no puede rehacerse.-Toda

autopsia debe ser metódica y, sobre todo, completa. El perito

ha de habituarse a ejercitar sus sentidos antes y después de

cortar: ver, tocar y a veces también oler. Pero debe ver bien

todos los órganos y hacer constar los detalles de valor

médico-legal. Siendo así completo, él es más útil al juez y

permite, si hay necesidad, el estudio de otro perito sobre

los datos de su informe. No debe darse por satisfecho con la

primera comprobación que le parezca suficiente para explicar

la causa de la muerte, pues la historia de la medicina legal

conoce los casos de las sorpresas mas extrañas, que han

resultado anécdotas algunas veces pintorescas y otras

dramáticas. Sobre todo, el perito tiene el deber de agotar su

investigación de autopsia, pues si ella no es completa habrá
perdido la oportunidad de aclarar todos los hechos a la

justicia, la cual con frecuencia ya no podrá hacerlo en

debida forma mas tarde. Es lo que sucede cuando hay necesidad

de una segunda autopsia, en la cual los nuevos peritos

encuentran mayores dificultades no sólo por la putrefacción

que ha avanzado, sino por las modificaciones de forma y

situación de órganos o lesiones producidas por la primera

necropsia. Sin embargo, sucede a menudo que las deficiencias

de los primeros peritos, obligan al juez a ordenar una

exhumación para investigar con precisión algunos puntos en

blanco. Los juicios en los cuales se ha hecho una segunda

autopsia no son tan excepcionales por lo menos en tribunales

provinciales, y hasta conozco casos en los cuales ha habido

necesidad de tres, con diferentes peritos. Tal extremo no se

explica sino por ignorancia máxima o por mala fe. (Prof.

Nerio Rojas, “Cuadernos de Medicina Forense-Publicación

cuatrimestral del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema

de Justicia-Año 1, Nº3-Buenos Aires, 2002, el resaltado me

pertenece).-

Además, en el caso que nos ocupa,

tanto el Juez que ordenó la medida como el forense que la

practicó el mismo día de producida la muerte, han debido

tener presente de que ese acto iba a carecer de todo tipo de

control por parte de terceros, por lo que se debían extremar

los resguardos necesarios para otros exámenes posteriores o

para que el acto resultara absolutamente irreprochable.-

“En atención a su eventual carácter
de prueba irreproducible y definitiva, debido a la nota de

urgente que generalmente exhibirá esta diligencia probatoria,

y a su casi segura concreción en el periodo de secreto o

reservas de las actuaciones, bajo sanción de nulidad, se

impone que el juez deje constancia por decreto fundado de los

motivos que determinaron el anticipo u omisión de

notificación respecto de las partes legitimadas para asistir.

Ello sin perjuicio de que el órgano jurisdiccional tome las

precauciones necesarias para conservar órganos, tejidos,

muestras de sangre, piel, semen, y cualquier otra parte del

cadáver o de los rastros que sobre él hubiere dejado el

hecho, con la finalidad de permitir la reproducción del

examen pericial en el plenario o bien en la misma

instrucción” (“Comentarios sobre el Código Procesal Penal de

Santa Fe” de Eduardo M Jauchen, Rubinzal-Culzoni, pag.285).-

El médico forense que realizó la

autopsia ordenada en esta causa, según lo expuesto

precedentemente, fracturó el hueso hioides y el cuerno

superior izquierdo del cartílago tiroideo de laringe y no lo

advirtió ni lo informó oportunamente, se equivocó al afirmar

la existencia de la Máscara Esquimótica de Morestein, vió

como signo externo del cadáver inyección conjuntival que

nadie vio, no conservó el cerebro del cadáver para que

pudiera ser analizado por el especialista y no tuvo la

precaución de filmar el acto de la autopsia.-

Para determinar la existencia de los

claros equívocos cometidos por el forense actuante, no he
incursionado sobre aspectos técnicos o científicos que

escapan a mi conocimiento, sino que para ello me baso en

datos fácticos que surgen de las propias constancias de

autos.-

Tanto la doctrina como la jurisprudencia

de nuestros tribunales tienen expresado que cuando el

dictamen pericial aparece fundado en principios técnicos o

científicos inobjetables y no existe otra prueba que lo

desvirtúe, la sana crítica aconseja aceptar las conclusiones

del experto. Si bien las normas procesales no acuerda al

dictamen pericial el carácter de una prueba legal, para

desvirtuarlo o no tomarlo como cierto, es imprescindible

contar con elementos de juicio que permitan concluir,

fehacientemente, en el error o en el inadecuado uso que el

experto hubiese hecho de un conocimiento científico, del que,

por su profesión o título habilitante, ha de suponérselo

dotado.

Estimo que en este caso, los hechos

probados que he señalado, y los principios de la sana

critica, me permiten concluir en la descalificación de las

tareas y la conclusión a la que ha arribado el medico forense

que tuvo a su cargo la fundamental tarea probatoria de la

autopsia del cadáver de Natalia Paola.-

“Los incesantes progresos de la ciencia y

la técnica, en un contexto de litigiosidad crecientemente

compleja, producto de las características que son propias en

general de las relaciones intersubjetivas, genera una
escalada siempre ascendente del rol que los expertos asesores

técnico-científicos (peritos, academias científicas)

desempeñan en el proceso judicial ( y arbitral), tanto penal

como civil. Prácticamente puede afirmarse que son cada vez

más escasos los conflictos que se dirimen sin recurrir a los

conocimientos científicos. Ello no puede implicar, sin

embargo, una dejación o trasvasamiento, ni siquiera un

menoscabo, de los poderes jurisdiccionales de decisión, que

desnaturalizarían la garantía del debido proceso. No cabe

tolerar un desplazamiento, ni aun de hecho, de tales

potestades hacia los auxiliares que manejan los saberes

científicos- técnicos cualquier fuere el grado de complejidad

de tales conocimientos. No solo por la indelegabilidad de la

función jurisdiccional, que excluye cualquier sumisión del

juez a pautas distintas de las que la propia ley estatuye

para asegurar la justicia intrínseca de las decisiones, sino

también y no menos principalmente, porque semejante

vaciamiento implicaría consagrar una suerte de “autoritarismo

tecnocrático”, a partir del montaje de un inconcebible

“laboratorio” dominado por la técnica y neutro respecto de

los valores que están en juego y en los cuales, a través del

incanjeable pronunciamiento del juez, se reflejan las

valoraciones de la sociedad entera(Denti). Por un lado, el

ordenamiento procesal estatuye formalidades extrínsecas para

ser observadas en el trámite de las pruebas periciales y los

informes o consultas a entidades científicas especializadas.

Por otro, en cuanto al aspecto intrínseco, el juez tiene a su
alcance diversos métodos y procedimientos conducentes a

distinguir la “ciencia verdadera” y descartar la que no lo

es. Se trata de mecanismos de control judicial sobre los

conocimientos científicos y tecnológicos….. La correcta

evaluación de la prueba científica presupone el poder de

discernir cual es la “ciencia verdadera” y aplicarla

excluyendo aquella que no lo sea. El Juez, que no tiene

conocimientos científicos equivalentes a los que maneja el

experto, y a menudo ni siquiera superiores al saber común,

dispone, de todos modos, de diversas posibilidades y

herramientas para controlar la racionalidad de los métodos y

procedimientos utilizados por el perito. Con esa finalidad,

debe cotejar el grado de consenso general que existe en la

comunidad científica en relación a los conocimientos

aplicados en la experticia, atender la verificabilidad de

tales conocimientos, el margen de error que los condiciona,

la revisión o revisiones científicas de esos conocimientos y

sus resultados. El juez ha de verificar, asimismo, la

pertinencia de la aplicación de los conocimientos que

sustenta la pericia en el caso concreto, por la necesaria

relación directa que ha de existir entre ellos como condición

de su aplicabilidad. El análisis y confrontación por el juez

de todos y dada uno de tales presupuestos implica no sólo el

control de racionalidad de los procedimientos periciales,

sino también la elaboración de su propia hipótesis

científica, diversa si fuere el caso de la construida por el

experto, a condición de su fundamentación racional y en
correspondencia con los valores prevalecientes en el seno de

la sociedad”(Control Judicial de la pericia científica” por

Roberto O. Berizonce en Revista de Derecho Procesal-

Rubinzal-Culzoni- 2005-2,pag.157/169)

Con la conclusión a la que estoy

arribando respecto de la eficacia y validez probatoria del

dictamen del médico forense que efectuó la autopsia de autos,

no estoy contradiciendo su análisis y conclusiones, no estoy

rebatiendo – ni podría hacerlo – sus afirmaciones técnicas-

científicas ni el método o la forma en que realizó la tarea –

respecto de lo cual volveré mas adelante – sino que estoy

marcando errores puntuales aceptados por el mismo

profesional, equívocos claros señalados por otros

profesionales, deficiencias en la tarea al no haber sido

completa y falta de cuidado en resguardar órganos que

debieron ser conservados – no porque yo lo diga sino por que

surge de la opinión de otros expertos – y no haber dejado

constancia filmada del acto.-

“Si bien es cierto que la prueba pericial

médica no es vinculante para el juez, para apartarse de las

conclusiones establecidas por el experto es necesario aportar

elementos de juicio que conduzcan a demostrar error o

parcialidad por parte del perito, por cuanto la concordancia

del dictamen pericial con los principios de la sana crítica,

la competencia del facultativo y los principios técnicos en

que se fundan, no pueden ser controvertidos mediante simples

discrepancias”( Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo,
sala VII • 12/11/2001 • Chaile, Ramón A. c. Caja Nac. de

Ahorro y Seguro • DT 2002-A, 419 )

“El magistrado no puede apartarse o

desvincularse arbitrariamente de la opinión del experto,

debiendo en todos los supuestos fundar su discrepancia en

elementos de juicio que permitan desvirtuar el informe,

concluyendo fehacientemente en el error o el inadecuado uso

que el experto hubiese hecho de los conocimientos científicos

o técnicos, de que su profesión o título habilitante

necesariamente ha de suponérselo dotado. Cámara de

Apelaciones en lo Civil, Comercial y Minería de San Juan,

sala III • 08/02/2001 • Fredes, Manuel A. c. Platero,

Plácido F. • LLGran Cuyo 2001, 999

“El juez sólo puede y debe apartarse

del asesoramiento pericial cuando éste adolezca de

deficiencias significativas, sea por errores en la

apreciación de las circunstancias de hecho, o por fallas

lógicas en el desarrollo de los razonamientos empleados, que

conduzcan a descartar la idoneidad probatoria de la

peritación. Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala

VIII • 28/12/1992 • Oriana, Roque A. c. Obra Social para el

Pers. de Obras Sanitarias de la Nación • DT 1993-B, 1114

“El perito, como ser humano, carece

del don de infalibilidad, pudiendo incurrir en errores como

el comprobado en este caso para el de permanencia oficial; y

está en el juez saber decantar lo exacto de lo falso o

inepto, pues de lo contrario el verdadero juzgador sería el
perito oficial y el juez tendría la sola misión de dar fuerza

a su palabra. Así, contra lo aseverado debe aceptar el

criterio de un idóneo cuando es esclarecedor, porque su

misión es la de impartir justicia y no de ajustarse a cómodos

e inalterables hitos a carriles con tapaderas formales que le

divorcien de la realidad. Cámara de Apelaciones en lo Penal

de Santa Fe, sala II • 26/12/1979 • Principe, Jorge P. y

otro •(LL On Line)

En el marco conceptual que

establecen esos criterios jurisprudenciales (cuyos resaltados

me pertenecen) es que no solo puedo sino que debo – aplicando

elemental razonamiento crítico – y apoyado en los datos

concretos que ya he explicitado acabadamente, desestimar

totalmente como elemento para probar la causa de muerte, el

dictamen del médico forense que realizó la autopsia del

cuerpo de Natalia Paola.-

Pero además y sin perjuicio de la

conclusión a la que acabo de arribar, no puedo dejar de

referirme a otro aspecto de la tarea de la autopsia realizada

por el Dr. Petinari.-

El Juez A-quo ha dicho que “La

defensa planteó que la técnica usada para la autopsia es

desactualizada, pero pese a poder cuestionarse el método pues

la sangre pudo impregnar los tejidos, existen elementos no

cuestionables como las hemorragias intersticiales

corroboradas por la histología”( fs. 2926).-

Se trata de otro punto más, tal vez
el de mayor trascendencia, en que la tarea del medico

autopsista es seriamente cuestionada y se refiere a la

técnica usada para abrir el cadáver.- El planteo que ha

efectuado la defensa de Dieser en este punto no es, como dice

el A-quo, que la técnica usada sea desactualizada sino que

ha sido equivocada o inadecuada porque – tratándose de un

posible caso de estrangulamiento – se debió ser muy cuidadoso

en la disección del cuello y concretamente que, antes de

efectuarla, se debió primero realizar la apertura del

cráneo y extraer el cerebro, para evitar la caída de la gran

cantidad de sangre que en estos casos – según los expertos –

se acumula en la extremidad cefálica.-

Si bien el informe del levantamiento

del cuerpo de Natalia Paola no hacía referencia a la

existencia de ningún dato externo que indicara la posibilidad

de un estrangulamiento, en cambio el Dr. Petinari sí vio (ya

vimos que equivocadamente) la existencia de la Máscara

Equimótica de Morenstein y la inyección conjuntival, razón

por la cual el autopsista debió plantearse, antes de abrir el

cuerpo, la posibilidad de que podía estar en presencia de un

estrangulamiento.-

En tal caso, los especialistas

sostienen que es de buena práctica de que, “si existe alguna

sospecha de traumatismo cervical, se deben extraer los

órganos torácicos y el encéfalo antes de proceder a la

disección cervical, facilitando así el examen detallado en un

territorio exangüe”(“la Autopsia” del Dr. Jorge Nuñez de
Arco, Ed. GTZ Sucre-Bolivia-2005, pag.50) concordando con

ello todas las opiniones transcriptas por la recurrente

defensa de la imputada Dieser (fs.3163/3164).- Tales

coincidentes opiniones tienen su fundamento científico –

según esos mismos textos – en que, con la técnica aconsejada,

se elimina la gran cantidad de sangre acumulada en la

extremidad cefálica permitiendo una correcta visualización de

las lesiones y evitándose así llegarse “a interpretaciones

desastrosas” en casos en lo que se sospeche estrangulación, o

dicho de otro modo, que “no se debe cometer el error de no

extraer primero el cerebro y el corazón, antes de la

inspección interna del cuello, para dejar exangües y libres

de presión las zonas cervicales superficiales y profundas,

tendientes a no confundir inhibición sanguínea con

infiltrado”.-

Por lo que surge del informe de autopsia,

el Dr. Petinari no tuvo la precaución de seguir esa

metodología en la apertura del cuerpo y ha creado así, con su

proceder, otra dificultad más para los análisis posteriores

efectuados por los anatomo-patólogos.-

A esta altura de mi análisis y por lo

expuesto hasta aquí, me encuentro, por un lado con la

existencia del cadáver de Natalia Paola que fue hallado sin

ningún tipo de señal externa que indique que se haya

ejercido sobre el mismo violencia exterior alguna.- El

legista que examinó el cuerpo en el lugar, ha expresado que

“Dadas las características del caso, se puso especial
énfasis, en la visualización y palpación cuidadosa del

segmento cervical en todos sus sectores, no encontrándose en

ninguno de ellos signo alguno de violencia externa”; “Los

miembros superiores, que se encontraban en semiflexión,

fueron “movilizados” a nivel de hombros y codos, maniobra que

resultó de fácil realización por las condiciones aun no

completadas del rigor cadavérico: cumplimentada que fuera

ésta maniobra, se tuvo acceso a ambas axilas, pliegues de

flexión de antebrazo sobre brazo y bordes cubitales de

antebrazo, no detectándose en ninguna de estas regiones signo

alguno de violencia, ya sea provocado por elementos punzantes

o daños dérmicos que configuraren las llamadas “lesiones de

defensa”.- Las uñas era sumamente cortas y “roídas”

(onicofagia), sin restos pilíferos ni dérmicos en sus lechos

subungueales, que solamente eran virtuales…..”; “En resumen,

a excepción de los hallazgos en la cara interna de los

labios, cuyo momento de producción no se pudo establecer, se

trataba de un cadáver totalmente carente en su inspección

externa, de signos neto de daño provocado”

Ese dato, que puede corroborarse –

reitero una vez más – con el video reservado, es aceptado por

todos los que se han expedido sobre el punto, mientras que

por otro lado, me encuentro con un trabajo e informe de

autopsia del cuerpo que, en lugar de aportarnos los elementos

claves para determinar la causa de la muerte de Natalia

Paola, con sus errores, equívocos, falta de ilustración y

técnica inadecuada, no solo no ha cumplido su objetivo sino
que por el contrario solo ha servido para agregar confusión,

dudas e inseguridad.-

Como vimos el fallo recurrido se apoya

“fundamentalmente” en el informe del Dr. Caputi y tiene por

comprobadas las hemorragias - infiltraciones - en el cuello

de la occisa, informe que, según criterio del A-quo- “se

encuentra corroborado con otras pericias” realizadas en la

causa.- Como el Dr. Caputi es un médico anatomo-patólogo,

entiendo que las pericias a las que se refiere el Juez son

las de los restantes anátomo-patólogos que han observado los

restos del cuerpo de Natalia Paola, en esta causa, y opinado

puntualmente sobre la existencia y el origen de tales

“hemorragias-infiltraciones”.-

El primer informe es el de la Dra.

Marcela Gonzalez Garcia (fecha 29-05-2000), que concluyó:

“Hemorragias en tejido músulo adiposodcervicales y

pericarotídea” (fs. 573 vto., transcribo textual, con los

que, creo, son errores gramaticales, para evitar

equívocos).- Esta profesional pertenece al Instituto Médico

Legal de Rosario y efectuó el informe a pedido del autopsista

Dr. Petinari.-

El segundo informe es el del Dr. Juan C.

Picena (fecha 15-11-2000), que en el punto que aquí nos

interesa, expresó “Musculo del Cuello: Hay un corte

histológico que incluye masa muscular estriada y tejido

fibro-adiposo perimuscular. En este tejido hay pequeñas

sufusiones hemorrágicas (estas afectan solo el tejido
conectivo laxo, pero NO involucran al intersticio muscular,

que se ve moderadamente edematoso) (fs. 1633 vto.).- Este

profesional actuó como perito de parte propuesto por la

defensa de la imputada Dieser.-

El tercer informe es, nuevamente, de la

Dra. Gonzalez Garcia (fecha 15-02-2001) con referencia al

informe del Dr. Picena expresando que las opiniones de éste

profesional son exactas “a excepción de la ausencia de

verdadera hemorragia en.…….los tejidos blandos que rodean a

la arteria carótida del cuello, sustrato de las hemorragias

que se observaron macroscópicamente en esta región, ya que la

revisión de los preparados histológicos a mi disposición

ratifica la existencia de ambos hallazgos” (fs. 2064).-

El cuarto informe pertenece al Dr. Jorge

A. Monti (fecha 06-04-2001) quien expresó: “Que la arteria

examinada, tiene la estructura (arteria elástica) y el

calibre correspondiente con un vaso troncular de tipo

carotideo, no mostrando lesiones endoteliales ni de la pared

propiamente dicha (fotos 7 y 8), destacándose la presencia de

extravasación de eritrocitos que infiltran los espacios

intersticiales de la adventicia (fotos 5 y 6), entendiéndose

con esta denominación al tejido conectivo laxo multilaminar

que la rodea. Que según mi interpretación, dicha infiltración

de glóbulos rojos puede haber sido producida tanto por la

manipulación del paquete cervical durante la necropsia como

por comprensión externa, a través de una maniobra no

necesariamente intensa en virtud de la laxitud de dichos
tejidos. Se recalca que el fenómeno no afecta la pared

elástica propia de la arteria (foto 5)”.- Este profesional

actuó como perito designado de oficio por el Juez A-quo

(fs.2075) a propuesta de la defensa de Dieser a efectos de

que dirima las discrepancias que pudiera existir (y que

existieron) entre las opiniones de los Dres. Gonzalez Garcia

y Picena.-

El quinto informe pertenece también al

Dr. Monti (fecha 30-04-2001) y es ampliatorio de su

anterior, expresando: “1. Que efectivamente, entre los cortes

histológicos se encontraba uno correspondiente a musculo

esquelético. 2. Que por sus características estructurales no

es posible precisar histopatologicamente, a que músculo

corresponde (todos los músculos estriados o esqueléticos

acusan idéntica arquitectura morfológica al microscopio).3.

Que el mismo no muestra alteraciones histológicas

significativas, ni presenta signos de hemorragia o

extravasación eritrocitaria atribuible a noxa traumática”

(fs. 2134).- Este informe le fue requerido al profesional,

atento a que en su primer informe no habría hecho referencia

al músculo observado, músculo que, sin duda, correspondía al

cuello del cuerpo.-

El sexto informe pertenece nuevamente al

perito de parte Dr. Picena (fecha 09-05-2001) que expresó:

“Que respecto al block múculo-adipso de cuello se ha

verificado que: a) El músculo estriado analizado no presenta

hemorragia intersticial y no existe ninguna alteración de las
fibras musculares. b) El tejido adiposo que lo rodea tiene

mínimas sufusiones hemorrágicas (presencia de sangre) que

según Monti pueden deberse a la manipulación de los órganos

en la autopsia, no siendo vitales. c) la arteria analizada,

que por su constitución elástica y su diámetro sería la

carótida, no tiene lesión alguna. d) Que no existe ninguna

lesión ni retro ni látero laríngea ni faríngea. e) No existe

lesión ni alteración alguna en la tiroides. f) Ni hay

alteración en la mucosa ni en la pared del esófago……. En

síntesis, en la zona del cuello, internamente no se constató

alteración alguna, ni microscópica ni

macroscópica”(fs.2136).- Este informe es presentado por el

citado perito analizando lo informado por el perito Dr.

Monti.-

El séptimo informe corresponde al perito

médico patólogo Dr. Eugenio M. Caputi (fecha 14-05-2001),

quien lo hizo incorporando su descripción al informe pericial

emitido por los Dres. Carlos A. Navari y Fernando C. Trezza

del Cuerpo Medico Forense de la Justicia Nacional.- De ese

informe extraigo las partes pertinentes y principales

referidas al punto que analizo: “A1.Resumen: Tejidos laxos

del cuello, lado derecho. Tercio superior: Infiltrados

hemáticos intersticiales y perivasculares, con colecciones

hemáticas en tejidos laxos”, “A2.Resumen: Tejidos laxos del

cuello, lado derecho, tercio medio: Infiltración hemática

leve a moderada en tejidos laxos vecinos al musculo estriado

esquelético y en vecindad a trayectos vasculares. Aislados
cúmulo de hematíes o colecciones hemáticas microscópicas no

intramusculares”, “A3. Resumen: Tejidos laxos del cuelo, lado

derecho, Tercio Inferior: Infiltración hemática a nivel

intersticial y asilados cúmulos hemáticos, milimétricos. En

general, en los tres niveles, la infiltración hemática es de

grado leve y moderada”, “Laringe Resumen: Órgano laríngeo

conservado. Ausencia de lesiones. Escasos hematíes en el

margen superficial de los tejidos laxos vecinos, con aspecto

de deposito hemático por contacto sanguíneo postmortem”,

“Tráquea y tejidos peri traqueales- Resumen: Infiltración

hemática de grado moderado en el espesor de los tejidos

laxos, con aisladas colecciones hemáticas focales. Parcial

infiltración sanguínea en adventicia de arterias, colección

hemática en el tejido laxo entre dos venas, y en vecindad

trayecto de un gran nervio. El tejido muscular muestra leve

infiltración de hematíes en el intersticio”. “Nota

aclaratoria sobre los grados histológicos utilizados en la

evaluación de las hemorragias en los tejidos: Grado I: Leve:

Infiltración, regueros o napas de hematíes dispersos en el

tejido; Grado II: Moderada: la anterior mas colección/es

hemática/s milimétricas intersticial/es sin alteración/es en

los tejidos; Grado III: Acentuada o Intensa: Infiltración

hemática y colección (Hematoma/s) de cualquier dimensión (mm

o cm) con simultánea/s alteración/es y/o lesiones en los

tejidos.”, “En la evaluación microscópica de los infiltrados

hemáticos en los tejidos se contempla la posibilidad de

depósitos hemáticos contaminantes post-mortem (sangre de
contacto o de aposición de órganos en depósito conjunto post-

morten en recipientes). Este fenómeno generalmente ocurre en

las zonas de pliegues y márgenes de despegamiento

instrumental de los tejidos. Por tal motivo, la evaluación

del grado de presencia de sangre se basa en al observación de

la misma en el espesor de los tejidos en cuestión,

descartando la sangre depositada en la periferia y pliegues

de los mismos”, “Tiroides-Resumen: 1) Glándula de aspecto

conservado con inclusiones tímicas residuales en ambos

lóbulos……2) Infiltración hemática de grado leve en el tejido

adiposo marginal a la muestra del lóbulo izquierdo de la

glándula, en área de 10x8 mm.”, “Hioides y tejidos blandos

vecinos-Resumen: Fractura hioidea no vital y escasos hematíes

en el intersticio del tejido muscular vecino……..” (ver el

informe a fs.2544 y sgtes. del expte. Nº 229/01).-

Y por último un octavo dictamen, siempre

computando solo los de los médicos anatomo-patólogos que

analizaron en directo macro y microscópicamente los restos

de la víctima, tenemos otro informe del Dr. Picena (fecha 01-

03-2002), que expresa: “En relación a lesiones generadas en

el proceso post mortem debemos señalar que en este caso, por

la manera en que se realizó la autopsia, en muchas

oportunidades se terminó confundiendo una impregnación

hemática, producida por el manipuleo y la falta de lavado de

la zona, con una hematoma o con una hemorragia, extremo que

el Dr. Caputi se encargara de señalar.- Pero luego del

estudio realizado en Buenos Aires, a diferencia de lo que
surgía en los escasos cortes histológico realizados y

estudiados en Rosario, al recorrerse toda la zona del cuello

se ha verificado la existencia de esas micro-hemorragias (de

grado leve a moderado).- Considerando sus características de

ubicación (en todas las zonas estudiadas aun en planos muy

profundos), su tamaño (de leve a moderada) y la ausencia de

otro tipo de lesiones en toda la zona, entiendo que puede

haber mas de una causa que las origine, discrepando con

quienes sostienen que “…..a no ser por un mecanismo

traumático no admiten diagnósticos diferenciales….”.- Es mas,

la causa que presenta mayores dudas es justamente la referida

a un mecanismo comprensivo, porque de existir éste, se

debería haber producido una ingurgitación veno-capilar de la

zonas involucrada. La ingurgitación veno-capilar es la

dilatación del sistema de venas y capilares por aumento de

contenido sanguíneo en los mismos, originando a partir de una

comprensión de gruesos troncos venosos, impidiendo así el

drenaje del sistema venoso al corazón. Esta alteración no ha

sido constatada en la zona examinada. Por el contrario, otra

de las causas de producción de micro-hemorragias como las que

nos ocupan puede ser la hipoxia, las que a su vez puede tener

distintos orígenes.-“……..Resumiendo las micro-hemorragias

encontradas a nivel cervical podrían también haberse

originado en un cuadro general de hipoxia o de shock.- De los

antecedentes vinculados a la causa surge que la descripción

de los pulmones y del corazón es acorde con un cuadro de

hipoxia o de shock, coincidiendo los signos referidos con los
encontrados tanto en mi análisis anatomo patológico como en

el de la Morgue del Poder Judicial de la Nación.

Lamentablemente no puedo profundizar este estudio porque no

se ha conservado material para cortes histológico de hígado,

de riñones ni de suprarrenales” (ver informe de fs.2683 y

sgtes.).-

Antes de avanzar en el análisis, destaco

otra vez, cuánta importancia ha tenido en el “sub-judice”, la

deficiente tarea realizada por el médico autopsista, ya que

casi todos los anatomo patólogos que se han expedido, han

hecho referencia a la posibilidad de que las hemorragias y/o

infiltraciones hemáticas puedan haberse derivado del

manipuleo del paquete cervical en la autopsia o a la falta

lavado de la zona y también - en el caso del Dr. Picena - se

ha hecho referencia a la falta de reserva de otros órganos –

además del cerebro que ya señalara ut-supra – para realizar

exámenes que pudieran haber ayudado en la búsqueda y en la

determinación clara y segura de la causa que provocara la

muerte.-

Del detenido análisis de todos los

elementos mencionados hasta aquí y en especial de los

estudios e informes anatomopatológicos que acabo de señalar,

a los que agrego la lectura y relectura de los informes

conclusivos, fundamentalmente los de los Médicos Forense de

la Justicia Nacional (fs.2517 y sgtes. expediente 229/01) y

el Dr. Jorge A. Tedeschi (fs.2694 y sgtes.) llego a la

conclusión de que no se ha probado en autos, la existencia de
estrangulamiento manual en el cadáver de Natalia Paola,

resumiendo los puntos en los que me baso, de la siguiente

manera:

A) El cuello de Natalia Paola no tenía

absolutamente ninguna señal externa de haber sufrido presión

o ataque exterior de ninguna naturaleza y el resto de su

cuerpo no tenía rastro alguno de “lesiones defensivas”.- “Las

huellas de los pulpejos son las equimosis, constantes y

numerosas en al mayoría de lo casos. El estigma ungueal puede

faltar, la equimosis nunca” (Osvaldo H. Raffo “La Muerte

Violenta” Editorial Universidad, reimpresión, pag.116/117).-

“Quien suscribe la presente comunicación, desea manifestar

que en 35 años de ejercicio de la Medicina Legal, como Médico

Legista Diplomado, jamás tuvo oportunidad de examinar el

cadáver de un estrangulado sin huellas externas” (Dr. Ulises

E., Cardoso, fs. 2204 vto. expte. Nº229/2001).- Porque además

debe tenerse en cuenta que “La fisiopatología de la

estrangulación es básicamente la misma que la descrita a

propósito de la ahorcadura, aunque el tiempo necesario para

producir la muerte por estrangulación oscila entre 8 y 15

minutos; los lapsos menores se observan en la estrangulación

a lazo y los mayores en al estrangulación manual” (Basile-

Waisman, ob. cit. TºI, pag.351).-

B) Por todo lo que expuse con

anterioridad respecto de la tarea de autopsia realizada en

autos, la misma carece de todo valor y de toda eficacia como

prueba, principalmente, respecto de la existencia del
estrangulamiento.-

C) El informe presentado por el Profesor

de Neurocirugía Dr. Bulacio, (fs.2072/74) es terminante: “El

aspecto del cerebro de la fotografía en cuestión, no

corresponde al de una persona que muere por estrangulamiento

manual ni a ningún otro tipo de muerte por asfixia mecánica.

Me permito agregar, ya que me fueron enviadas otras

fotografías además de la correspondiente a cerebro, que esta

conclusión se ve avalada por la ausencia de petequias

hemorrágicas en el rostro,(subrayo y agrego la coincidencia

de este informe con la opinión transcripta del Dr. Raffo)

sobre todo a nivel de párpados que se presentan límpidos de

lesión” . Ya vimos que a este informe se le atribuye la

aparente endeblez de que su otorgante no analizó el cerebro

del cadáver de modo directo sino solo a través de la única

fotografía que el autopsista tomó de ese órgano, pero no

puedo dejar de señalar que si el especialista no expresó

dificultad alguna para expresarse como lo hizo, no me parece

acertado que otros opinantes o el propio Juzgador, pretendan

restarle eficacia por esa circunstancia.-

D) Respecto al único indicio cierto y

acreditado que podría indicar la existencia del

estrangulamiento manual, es decir la existencia de las micro

hemorragias detectadas principalmente por el anátomo patólogo

Dr. Caputti, advierto que:

a) El informe del Dr. Caputi es

descriptivo y no emite opinión sobre el origen de las
referidas micro-hemorragias;

b) Esas micro-hemorragias son las que le

hacen concluir a los Dres. Navarri y Trezza, luego de

afirmar que la causa de muerte fue asfixia mecánica de que

en ella “habrían” concurrido maniobras de sofocación y de

comprensión extrínseca del cuello, pero agregando,

inmediatamente después, de que no existen elementos objetivos

que permitan determinar de manera inequívoca la variedad

médico legal interviniente en la comprensión extrínseca del

cuello y,

c) A la potencial e incierta conclusión

de los Dres. Navarri y Trezza debo agregar la afirmación

categórica del Dr. Picena de que “las micro-hemorragias

encontradas a nivel cervical podrían también haberse

originado en un cuadro general de hipoxia o de shock”.-

d) Y además, el Dr. Carignani, quien

atendió a Natalia Paola hasta el año 1992, ha informado que

“También se destacaba en la niña la presencia permanente de

hematomas espontáneos o producidos por el contacto más

ligero. Ello originó que en dicho momento le remitiera una

carta a quien era su médico de cabecera, sugiriendo que se

controle dicho extremo con análisis pertinentes y una

eventual consulta hematológica” y “ Los hematomas

espontáneos, casi siempre presentes en consumidores crónicos

de fármacos antiepilépticos se deben a aberraciones del

sistema coagulatorio. De haberse mantenido o instalado esta

patología en la paciente, puede haber incidido en las
hemorragias detectadas microscópicamente”.-( ver fs.2687 y

sgtes.)

Para concluir con este punto de mi voto,

aclaro que, no obstante no citarlos en el análisis que

precede, he tenido presente los informes de la Junta de los

médicos Forense de la Provincia (fs.2670/2699 del expediente

Nº 229/2001) y el del Medico Legista Dr. Julio A. Ravioli,

quien ha actuado como perito de la Fiscalía (ver fs. 2783 y

sgtes. del expediente Nº 229/2001).- Ambos informes son

parcialmente coincidentes con el informe de los Médicos

Forenses del Poder Judicial de la Nación, y además, el

informe de los médicos forenses de la Provincia, a mi

entender y como ya he destacado antes, tiene un valor

diferente porque sus autores no han examinado en directo el

cadáver y los distintos órganos del mismo; de cualquier

manera, valen para ellos las mismas reflexiones y las

consideraciones en la que he fundado mi conclusión sobre este

punto y que he formulado analizando puntualmente el referido

informe de los médicos forenses del Poder Judicial de la

Nación.-

5) Entiendo que debo continuar mi

análisis introduciéndome en el estudio de la otra causa que

la sentencia recurrida ha tenido como acreditada y como

provocadora de la asfixia y que es la sofocación.-

El Juez A-quo ha dicho en el fallo

recurrido que “Otro elemento importante hallado en la occisa

es la impronta dental en la mucosa labial sobre lo que me
remito a lo expresado en diversos párrafos, agregando que es

típico de los casos de sofocación al apretar la zona de la

boca y obstruir el ingreso de aire por este orificio y la

nariz, máxime que ya me expresé al respecto de que no hubo

ataque de epilepsia y por lo tanto no hubo convulsiones” y

“De todo lo antedicho, entiendo que se ha probado médicamente

en forma fehaciente por lo menos algunas cuestiones

fundamentales que llevan a concluir en grado de certeza de

que la muerte de Natalia Paola Fraticelli se trató de un

homicidio y no de un suicidio; entre estas se pueden

mencionar…... las improntas dentales en la mucosa labial, ………

.. produciéndose la muerte por un cuadro de asfixia mecánica

por medio de compresión extrínseca de cuello combinado con

maniobras de sofocación, obstruyendo el homicida con sus

manos la boca y nariz de la víctima. Entiendo que también, la

acción homicida pudo comenzar de esa manera terminando,

hipotéticamente, con sofocación por medio de bolsa plástica

en virtud al hallazgo de gotitas líquidas en la bolsa

examinada y cuyo estudio arrojó la presencia de la enzima

Alfa Amilasa lo que indica la existencia de saliva - propia

de la victima o no-..”(fs. 2927 vto. y 2928).-

Debo destacar inicialmente que

respecto de la posible sofocación, los únicos expertos

médicos que han podido observar la única señal externa que

presentaba el cuerpo de Natalia Paola y que el Juez A-quo ha

tomado para tener por acreditada aquella, fueron el Dr.

Cardozo al levantar el cuerpo y el Dr. Petinari al realizar
la autopsia del mismo.-

El primero de los profesionales dejó

constancia diciendo: “Ambos labios, de aspectos congestivos,

al ser rebatidos manualmente, exhibieron mucosa de apariencia

equimótica en el inferior y erosiva en el superior” y “En

resumen, a excepción de los hallazgos en la cara interna de

los labios, cuyo momento de producción no se pudo establecer,

se trataba de un cadáver totalmente carente en su inspección

externa, de signos neto de daño provocado” (ver informe

reservado según constancia de fs.534) y el segundo solo

expresó en el protocolo de autopsia “11) Mucosa bucal muy

cianótica”.-

El Dr. Cardozo a su vez – como ya se

ha señalado antes – hizo filmar el acto del levantamiento del

cuerpo pudiéndose observar en ese material la cara y el

estado de los labios y tomó 4 fotografías puntuales (las

señaladas con las letras C, D, E y F reservadas con su

informe), a las que deben agregarse las que obran a

fs.182/84, tomadas por la preventora; mientras que, como

también he señalado anteriormente, el Dr. Petinari no dejó

constancia filmada de su trabajo, haciendo tomar una

fotografía (la nº 2 del legajo de autopsia) en la que se ve

el rostro de la occisa y a cuyo pie el médico hace

comentarios de la muestra, sin formular detalle alguno sobre

la boca o nariz de la misma.-

Surge de lo expuesto hasta aquí, que

ninguno de los dos médicos legistas que intervinieron en los
dos actos fundamentales ordenados para determinar la causa de

muerte de la victima de autos (el levantamiento del cuerpo y

la autopsia), han asignado trascendencia alguna a las

lesiones que presentaba los labios de la victima, lo cual se

ve confirmado con los posteriores informes que ambos expertos

han producido en esta causa, uno opinando, como ya hemos

visto antes, que hubo estrangulamiento manual (Petinari) y el

otro descartando la existencia de un homicidio e inclinándose

por la hipótesis del suicidio de Natalia Paola (Cardozo, ver

fs. 2203/2208 expte.229/2001).-

Quienes introducen la posibilidad de

que haya existido en el caso sub-examen este tipo de asfixia

por sofocación son los médicos del Cuerpo Medico Forense del

Poder Judicial de la Nación (ver fs.2528 expte. Nº 229/2001)

quienes, como ya he señalado, se expidieron casi un año

después de ocurrido el hecho, y haciéndolo, sobre este punto,

en base a la observación que han realizado del video y las

fotografías obtenidas por el Dr. Cardozo al levantar el

cuerpo de la occisa.-

El concepto de esta modalidad

asfíctica nos lo dan dichos profesionales, y coincidentemente

con ellos pero, a mi juicio, de un modo más gráfico y

completo lo hace el Dr. Raffo (ob.cit. pag.125): “La

sofocación comprende a un grupo de asfixias mecánicas que

obran por mecanismo distinto de la ahorcadura, la

estrangulación y la sumersión. Se distinguen las siguientes

variedades: 1) oclusión de los orificios respiratorios…….”
que, hipotéticamente, sería el caso de autos y ese supuesto

“tiene lugar cuando con la mano o cualquier otro objeto mas o

menos blando, se obturan la boca y la nariz, impidiéndose la

entrada de aire a los pulmones. Esta es la forma criminal;

por lo general, la víctima no puede defenderse, o su

resistencia es débil, como ocurre con los infantes, adultos

privados del sentido o en el amordazamiento de la víctima

previamente maniatada. Los signos generales de asfixia

mecánica están siempre presentes; en la inspección externa se

comprueban en nariz, boca y mentón, estigmas ungueales y

esquimosis…..”; mas adelante el mismo autor expresa:

“Haciendo abstracción de las lesiones perinasobucales, ya

consignadas, debe examinarse siempre la cara interna de los

labios; allí se encuentran equimosis y heridas contusas”

(ob.cit.pag.148).-

Es decir, entiendo que los expertos

coinciden en que la existencia de las lesiones internas de

los labios deben ser consideradas como indicio de una

posible sofocación, pero del mismo modo creo que, la opinión

del Dr. Raffo nos esta indicando que ellas debe darse de

manera conjunta con los estigmas externos (ungueales o

esquimosis) que “siempre están”; al menos así lo considero

aplicable al caso que nos ocupa, ya que no podrían entenderse

las lesiones internas que presentaban los labios de Natalia

Paola con la imagen que, de su cara surge del video y de las

fotografías, sin rastro externo alguno, en una piel clara y

fina, ni en boca ni en nariz (“las fosas nasales se
presentaron normales en su parte visible” del informe del Dr.

Cardozo) y además, de nuevo aquí, como en el

estrangulamiento, sin rastros en ninguna parte del cuerpo, de

las llamadas lesiones defensivas.- A ello agrego que, el

mismo Dr. Cardozo dejó constancia en su primer informe que no

pudo establecer el momento de producción de dichas lesiones

en los labios, lo que nos deja la incertidumbre de saber, que

pueden haber ocurrido “reciente a la muerte” como expresa el

A-quo o todo lo contrario, es decir, alejadas temporalmente

del momento de la muerte.-

Debo señalar aquí, como lo hice

anteriormente al tratar el estrangulamiento manual, que los

Dres. Navari y Trezza no son asertivos en sus conclusiones

sobre la existencia de la sofocación (ya vimos que expresan

de que “habrían concurrido maniobras de sofocación”) pero

además, en este caso, considero que son claramente auto-

contradictorios cuando afirman de que “cuando la sofocación

es sospechada, debe tratar de buscarse signos locales para

probar la presión sobre la cara. La presión de los labios

sobre los dientes o dentadura puede causar que la superficie

bucal sea contundida o abrasionada” ya que ellos han dicho

que han visto la filmación y las fotografías de la cara de

Natalia Paola y han leído los informes de los dos médicos que

tuvieren ante sí el cadáver y por lo tanto han debido

comprobar de que, ni en la cara ni en la nariz ni en la

superficie (superficie: aspecto externo de algo) de la boca

existen ni “magullones o golpes” (contundir: “magullar,
golpear”) ni ulceración de la piel de ningún tipo (abrasión:

“ulceración no profunda de la piel o de las mucosas por

quemaduras o traumatismo”).-

“Examen externo en la sofocación: El

cadáver presenta marcada cianosis de las facies (facies:

“aspecto del semblante en cuanto revela alguna alteración o

enfermedad del organismo”), del cuello y del tórax (máscara

equimotica de Morestein) y en casos homicidas la presencia de

estigmas ungueales, rasguños o excoriaciones, y en la región

facial pueden observarse hematomas, cambios de color u otras

lesiones traumáticas en los sitios donde estuvieron apoyados

los pulpejos de los dedos…….” (Basile –Waisman, ob. cit. TºI,

pag.355).-

Mi conclusión sobre este punto es

también totalmente discrepante con la del Juez A-quo, ya que

estimo que no se ha acreditado en autos, la existencia de un

sofocamiento provocado por una fuerza externa sobre el rostro

de Natalia Paola que haya obturado su boca y su nariz, y

resumo los argumentos en los que me baso, de la siguiente

manera:

1)El informe de los únicos dos

forenses que revisaron el cuerpo de la occisa y que vieron

las lesiones internas de los labios, que habían sido

consultados sobre la causa de la muerte, no indicaron ni

sugirieron de que ellas pudieran haber tenido relación alguna

con el óbito.-

2) Si el Dr. Cardozo no pudo
determinar cuál era la data de la lesiones internas de los

labios, mal podría de manera certera el Juzgador, ubicar ese

momento como cercano al de la muerte.-

3) No puedo admitir con mi vulgar

sentido común y mi racional sentido de la lógica que, si las

lesiones internas de los labios hubieran sido producidas por

una presión externa ejercida sobre la nariz y la boca, ella

no dejara absolutamente ninguna marca externa sobre la

superficie, en la que se habría aplicado (boca y nariz) y que

tampoco haya habido absolutamente ningún rastro en el cuerpo

de Natalia Paola que acreditara que quiso defenderse o evitar

ser asfixiada.-

4) La reflexión que efectúo sobre

falta de signo alguno en la superficie de la boca y nariz no

está asentada solo en mi personal apreciación sino que, como

ya he señalado, el Dr. Raffo sostiene que los estigmas

ungueales y la equimosis siempre se encuentran presentes en

estos casos de sofocación, criterio coincidente con lo

escrito por los Dres. Navari y Trezza aunque éstos, de

manera que no alcanzo a comprender, arriban a una conclusión

opuesta.-

5) Si como dicen Basille-Waisman, un

dato característico de la sofocación es la existencia de la

máscara equimotica de Morenstein, como ya vimos antes, hay

coincidencia de los expertos de que ese cuadro no estuvo

presente en nuestro caso, salvo como también vimos, la

equivocada conclusión al respecto del médico que realizó la
autopsia del cuerpo.-

VI) Como se advertirá por lo que he

expresado respecto del estrangulamiento manual y de la

sofocación, estoy concluyendo de que la causa de muerte de

Natalia Paola no se debió a una agresión física exterior

provocada por un tercero, pero antes de cerrar una postura

completa y definitiva sobre si estamos o no - según mi

opinión - en presencia de un homicidio, debo analizar otra

cuestión que ha sido motivo de análisis del fallo recurrido y

ha fundado también los agravios de los defensores; y ella es

la cuestión toxicológica derivada del hallazgo en el cuerpo

de la victima de la substancia denominada Amitriptilina.-

En este punto tenemos, en primer

lugar, el informe de la Bioquímica del Cuerpo Médico Forense

del Poder Judicial de la Provincia, Dra. Isabel Aramburu de

Torres, elaborado con la colaboración del Laboratorio de

Toxicología del Poder Judicial de la Nación (fs. 714/715 y

773/775), del que surge que fue detectado en el cuerpo de

Natalia Paola presencia de: En sangre: Amitriptilina:0,28

microgramos por mililitro; Nortriptilina: trazas no

cuantificables; “Rango terapéutico de Amitriptilina: 0,05 a

0,20 microgramos por mililitro de suero”.- En orina:

Amitriptilina: 1,20 microgramos por mililitro; Nortriptilina:

0,91 microgramos por mililitro; En contenido estomacal:

sustancia aun no absorbida Amitriptilina: 5.6 microgramos;

Nortriptilina: 0,54 microgramos por mililitro.-

Este informe bioquímico, efectuado
en forma directa sobre muestras pertenecientes al cadáver de

Natalia Paola, expresamente detalladas en el encabezamiento

del mismo (fs.714), es el único trabajo pericial realizado,

que ha determinado de manera objetiva qué substancias fueron

halladas y cuánta cantidad de cada una de ellas, en el cuerpo

de la occisa; no contiene este informe, valoración alguna de

la incidencia que las sustancias halladas pudieron tener en

el fallecimiento.-

Lo que sí contiene el informe

bioquímico es el dato de que “el fármaco Amitriptilina y su

metabolito Nortriptilina no son componentes de los tres

productos farmacológicos”, que Natalia Paola recibía

habitualmente como medicación que eran Karidium, Lamictal y

Valcote, productos que contienen como principios activos el

Clobazan, Lamotrigina y Ácido Valproico respectivamente y

también proporciona los siguientes otros datos: “Rango

terapéutico de Amitriptilina: 0,05 a 0,20 microgramos por

mililitro de suero” y que “Tanto la Amitriptilina como su

matabolito, que es también activo, tienen acciones

antidepresivas”.-

Es decir que, un primer dato

concreto y objetivo, es que las cantidades de las referidas

substancias halladas en el cadáver son las que contiene el

informe de referencia; al respecto ningún otro informe podría

contradecir tales datos, porque ninguno de los profesionales

que luego emiten opiniones sobre este tema, han realizado la

tarea de analizar las muestras del cadáver.-
Otro dato comprobado existente en la

causa es que la substancia encontrada en el cuerpo de la

víctima es la base del medicamento denominado “Uxen ® Retard

Amitriptilina 25 MG”(ver caja, pastillas y prospecto

reservados en Secretaria) y que en uno de los cuartos de la

planta alta de la casa donde vivía la familia Fraticelli,

cuarto que era el usado como escritorio del padre de la

occisa, se encontraron, junto a los medicamentos que ingería

habitualmente Natalia Paola, “dos cajas vacías de Uxen

Retard Amitriptilina 25 mg con envoltorio de farmacia”(

fs.21).- Esa medicación es a la que se ha referido Franco

Fraticelli, cuando expresara que “la única que tomaba

medicación aparte de mi hermana, era mi abuela cuya

medicación se encontraba en mi casa y eran cápsulas

antidepresivas que se las daba mi mamá cuando mi abuela

estaba triste” ( fs. 156 vto).-

Considero que antes de analizar qué

efectos pudo haber producido en el organismo de Natalia Paola

la ingesta del Uxen Retard, es esencial determinar qué

cantidad de comprimidos ingirió y cómo pudo haber ocurrido

dicha ingesta.-

Sobre la cantidad de comprimidos

ingeridos tenemos lo informado, ya en el plenario, por el

Dr. Jaime J. Grin, de la Cátedra de Farmacología de la

Facultad de Ciencias Médicas de la U. N. R., que concluyó

(fs. 2080) informando: “Considerando el peso de la occisa de

60 kgs.,………….se estima que: 1) Si la ingestión ocurrió 4
horas antes de la muerte, habría ingerido 22 comprimidos 2)

Si la ingestión ocurrió 12 horas antes de la muerte, habría

ingerido 28 comprimidos” .-

La Junta Médica Forense de la

Provincia de Santa Fe expresó sobre este punto que “Para un

nivel plasmático de 0,28 microgramos por mililitro, debe

inferirse que ha ingerido en las últimas 24 horas de vida,

una dosis terapéutica máxima o ligeramente superior, es decir

entre 250 y 300 miligramos (10 a 12 cápsulas) A ello debe

sumarse el hallazgo de la droga en contenido gástrico, por lo

cual también se deduce que la ingesta ha sido mayor sin poder

precisar la cantidad exacta”.-

El informe de los Dres. Omar L. Sain

y Silvia S. Martinez (fs. 2783/2786), asesores de la defensa

de Dieser, luego de describir la Amitriptilina, de dar el

concepto de la farmacocinética y de apuntar de que el informe

del Dr. Grin es el único que contempla estos aspectos

matemáticos totalmente ignorados por los demás peritos,

concluye de esta manera: “Coincidimos con el informe del Dr.

Grin, que la cantidad de cápsulas ingeridas fue de 22 a 28

ocurriendo la ingesta entre 4 y 12 horas antes de la

muerte”.-

De la mera lectura de los informes

del Dr. Grin, por un lado y el de la Junta Medica Forense

Provincial por el otro, respecto a la cantidad de cápsulas

ingeridas, fluye la mayor fundamentación del informe del Dr.

Grin, además de ser más preciso y contundente y
fundamentalmente, provenir de un especialista en la materia.-

Tengo presente también que los forenses provinciales dicen

que la cantidad de comprimidos fueron de 10 a 12, y que

necesariamente debieron ser más, al agregarse la necesaria

incidencia que debía tener la cantidad de droga hallada en

estómago y no rebaten ni contradicen que pudieran ser las 22

capsulas a las que refiere, como mínimo, el Dr. Grin.-

Considero que la cantidad indicada por el Dr. Grin debe

considerarse las mas acertada y que, de cualquier manera, a

los efectos que a continuación referiré, aunque pudieran ser

algunas cápsulas menos (entre 13 y 21) ello no tiene

demasiada importancia para el análisis que estoy ahora

realizando.-

Respecto de cuál fue la forma en que

el organismo de Natalia Paola recibió las estimadas 22

cápsulas de Uxen Retard el A-quo ha dicho:

“Si bien las Defensas sostuvieron

que por el tamaño de las cápsulas y la cantidad, la menor no

las hubiera ingerido sino fuese voluntariamente y con la

intención de suicidarse, pues se habría dado cuenta del

efecto nocivo que le produciría, considero que esto no es

así, pues la menor tenia un retraso madurativo que disminuía

su capacidad intelectual, dificultándole la comprensión de

que medicamente podía ser – o nó – nocivo para su salud;

además y fundamentalmente, no tenía motivos para desconfiar

de su madre quien prácticamente le había suministrado los

medicamentos durante toda la vida -su marido y su hijo así lo
sostienen. Tampoco puede descartarse que no se les hayan

suministrados los comprimidos todos juntos, sino de a tres o

cuatro y con intervalo de tiempo, pues del informe

mencionado, la Amitriptilina se halla tanto en la sangre y

orina como aún no absorbida en el contenido estomacal.

Además, también debe tenerse presente que la madre pudo haber

desarmado o destruido las cápsulas y darle su contenido en

una cuchara o, si el gusto no se lo hubiese permitido,

verterlo en algún líquido -gaseosa, leche, café (hay cafeína

en estómago), etc.- y si bien ello puede disminuir el efecto

que produce el medicamento, esta disminución es mínima”

(fs.2920) y más adelante concluye de que:

“Obra en perjuicio de la encausada

el hecho de que se halló en el estómago de la víctima

excesiva cantidad de medicamentos que dejó en estado de

indefensión a Natalia Fraticelli y la encargada de

suministrárselos era su madre; lo que surge de las versiones

de Franco Fraticelli -de fs. 152/156 y 535/536- quien afirmó

que su hermana "estaba medicada con pastillas las cuales eran

suministradas únicamente por su mamá y en muy pocas ocasiones

lo hacía yo con autorización de mi madre cuando no se

encontraba" (textual); ello se corrobora con las

declaraciones de su padre, Carlos Andrés Fraticelli, quien

sostuvo que la encargada de darle la medicación a su hija era

su mujer y cuando tenía que viajar, ésta se lo encargaba a

Franco, dejándoselo anotado; también dijo que creía que la

medicación se la daba tres veces por día. En este caso no
caben dudas de que Graciela Dieser le incorporó a la

medicación habitual de su hija, otros medicamentos -Uxen

Retard- con el propósito de matarla directamente o, como

ocurrió en este caso, si ello no se lograba, colocarla en

estado de indefensión para terminar de matarla con otro

método. Cabe acotar que Natalia recibió toda la vida los

medicamentos de parte de su madre por lo que no tenía motivos

para desconfiar de ella y por eso los ingirió, más allá de lo

antes expresado de que pudo no dárselos todos juntos, sino en

varias etapas o mezclados con alimentos o líquidos -leche,

bebida, gaseosa o café, especialmente éste por el hallazgo de

cafeína en los análisis realizados a la occisa (fs. 2934).-

Si perjuicio del respeto y de la

alta consideración que tengo del Juez A-quo, tanto en lo

personal como en lo funcional, debo manifestar

categóricamente que discrepo de manera total con su

razonamiento, contenido en los párrafos anteriores.-

En primer lugar, no resiste el menor

análisis, el aserto de que la imputada Dieser haya podido

darle a su hija en “varias etapas o mezclada con alimentos

líquidos” los aproximadamente 22 comprimidos de Uxen Retard

en las 4 horas anteriores al deceso, es decir entre las 0 y

las 4 horas, de la noche de la muerte.- Mas allá de que el

informe del Dr. Grin da a entender que la ingesta debió ser

en un solo acto, la alternativa imaginada por el A-quo,

entiendo, es absolutamente impensable e impracticable, ya que

para lograrlo Natalia Paola debió ser despertada varias veces
o mantenida despierta en el lapso de esas cuatro horas, y lo

que, además, resulta mas impensable aun, imaginar a la madre

ejecutando la supuesta conducta criminal durante semejante

cantidad de tiempo.-

En segundo lugar, no hay dudas de

que es posible (“puede ser o suceder”) lo de la cuchara o la

disolución con líquidos o alimentos, pero ello es mera

elucubración abstracta sin conexión alguna con elemento de

la causa que pueda acreditarlo; no se trata de que sea

posible de que ocurra, sino de saber si ocurrió o no, en

nuestro caso concreto.-

En tercer lugar, ni la confianza que

Natalia Paola seguramente tenía respecto de su madre, ni la

posible falta de capacidad que ella pudo haber tenido para

comprender si lo que se le quería dar era o no era nocivo

para su salud, son argumentos válidos, a mi entender, para

admitir que de pronto, “un buen día” (en este caso debería

ser “una buena noche”) su madre se le aparece a la niña y le

dice que, además de las tres pequeñas pastillas que siempre,

durante años, le había dado, debía tomar estas otras 22

cápsulas y que la niña sin más ni mas, las haya ingerido.-

No se trata de medir si con el tipo

de discapacidad que tenía Natalia Paola leyó y entendió lo

que la madre le quería hacer tomar ni mucho menos de que ella

desconfiara de ella, pero es que ¿cualquiera de esas dos

cuestiones debieron hacer que pasara desapercibida para

Natalia Paola, el abrupto cambio en la medicación?, esa
discapacidad de la occisa ¿podía hacerle ignorar cuáles eran

los remedios suyos y cuáles los de su abuela, como lo afirma

el A-quo?(fs. 2928 vto. 2do. párrafo).-

Desde ya que no se trata de saber si

Natalia Paola tuvo conciencia plena de que esos comprimidos

eran antidepresivos y contraindicados para su dolencia, pero

¿es que su discapacidad no le permitía ni siquiera advertir

la diferencia visual entre las pequeñas pastillas que ella

tomaba diariamente y las cápsulas que tomaba la abuela y,

además, el hecho que de éstas, debía tomar la cantidad de 22,

todas juntas?

Hay numerosos elementos de juicio

colectados en la causa que permiten afirmar que el retraso

madurativo o intelectivo que tenía Natalia Paola no era de

una envergadura tal, como para llevarla a tolerar,

pasivamente, cualquier cosa que la madre quisiera hacer con

ella.-

Natalia Paola “además de su

patología epiléptica, padecía un déficit mental leve” (ver

informe de Junta Medica Forense Provincial fs. 2695, Expte.

Nº 229/01).-

“Natalia era una nena que tenía su

temperamento, no era una nena dócil, tenía un temperamento

que siempre se trataba de imponer, no por ello era una nena

mala y cuando fue creciendo, ella era una nena muy bondadosa

para los demás, tenía también su capricho de toda adolescente

por la edad que ella tenía. Ella en su casa era una nena de
hacer todas las cosas del hogar, era sumamente prolija,

ayudaba a su mamá en todo lo que fuera dentro de la casa……

siempre decía que cuando creciera iba a ser modelo, que le

gustaba mostrar su ropa, siempre lucía ropa de muy buena

calidad, era una nena que salía a todos lados, a todas las

fiestas que era invitada….” (Testigo Batan, fs.1809)

“Natalia era una adolescente, como

tal tenía sus arranques, en la parroquia nosotros la

conocíamos de chiquita, ella integró el coro y hizo

catequesis… tenía también su carácter, a veces era

caprichosa. Que no generaba conflictos……” (Testigo Martín,

fs.1811).-

“Yo fui su maestra de Francés…ahí

conocimos el grado de discapacidad que tenía Natalia y por

eso se adaptaban fundamentalmente en la motricidad fina, en

el manejo del lápiz, ésta dificultad que tenía Natalia, hacia

a veces que tuviera mal humor por no tener el mismo ritmo de

sus compañeros, en términos generales era muy extrovertida,

muy expresiva, muy alegre, muy bromista y cuando estaba

enojada también muy expresiva, era de gritar. Quiero decir

que en los dos estados de animo, ella era siempre muy

expresiva…..Natalia participaba de todas las actividades

escolares, desde que había ingresado al curso de peluquería,

yo no tenía la relación diaria que tenía antes, pero cada vez

que la encontraba, bueno, me manifestaba que estaba muy

contenta con la actividad que tenía, se manejaba sola para ir

a la escuela, andaba sola en bicicleta, con sus amigas en
moto, manejaba su dinero, bueno ese era el modo de vida de

una adolecente de quince años.........”(Testigo Roldan,

fs.1812).-

“Que la madre siempre le daba los

gustos y la niña tenía decisión propia y ella determinaba lo

que quería, como la mayoría de todos los adolescentes. La

niña elegía el color de la ropa, el modelo, la marcas, era

marquista. Que aunque a la mamá no le gustaba, ella lo

compraba igual, ella decidía siempre” (Testigo Rigonat, fs.

2826, Expte.Nº229/01).-

El perfil que todas esas

descripciones marcan de cómo era Natalia Paola, no concuerdan

para nada sino que, antes que ello contradicen palmariamente,

la elaboración o el pensamiento que expone el A-quo de que

por su retraso de maduración la occisa se haya sometido

pasivamente a ingerir las 22 cápsulas que le habría indicado

la madre.- Insisto en un dato que me parece fundamental: la

ingesta ocurrió durante la misma noche de la muerte o como

máximo desde la tarde del día anterior a la noche de la

muerte.- Distinto, muy distinto, sería si estuviéramos en

presencia de una ingesta de varios días antes, donde sí pudo

pasar desapercibida para Natalia Paola o donde sí podría

pensarse en una ingesta engañosamente disimulada con bebidas

o alimentos, pero de ninguna manera en el caso que nos

ocupa.-

Mi conclusión categórica sobre el

punto, sin la más mínima duda, es de que la única manera de
que Natalia Paola haya tomado las 22 (o algunas menos)

capsulas de Uxen Retard es que lo haya hecho de manera

voluntaria.-

VII) En los capítulos que anteceden

he concluido de que no surge de la prueba producida en esta

causa que la muerte de Natalia Paola se haya debido a

asfixia mecánica por estrangulamiento manual ni por

sofocación y que los restos de la amitriptilina hallada en su

cadáver provinieron de una ingesta realizada voluntariamente

por la occisa, con lo cual estoy manifestando que, en mi

opinión, no hubo homicidio y que por lo tanto me he de

pronunciar por el revocamiento total del fallo de primera

instancia.-

Entiendo que Natalia Paola se

suicidó y a continuación expresaré las razones que me han

llevado, luego del mejor y del más exhaustivo análisis de

los elementos colectados que he podido realizar, a concluir

de esa manera; es decir, he de complementar ahora, el

razonamiento anterior que me ha hecho concluir que no ha

habido, en el caso bajo examen, un homicidio.-

a.- La intención suicida de Natalia

Paola se desprende de la ingesta voluntaria del Uxen Retard

en la importante cantidad que ya he analizado anteriormente o

sea alrededor de 22 cápsulas de 25 mg cada una, de dicho

medicamento.- Como surge de autos, en uno de los cuartos de

la planta alta de la casa donde fue hallado el cuerpo de

Natalia Paola se encontraron dos cajas vacías del mencionado
medicamento, es decir que la occisa pudo acceder fácilmente a

tomar los comprimidos y ahí quedaron los envases como signo

indudable del consumo de su contenido.-Nunca se sabrá si su

intención fue realmente matarse o si quiso llamar la

atención, si quiso poder dormir o qué es lo que quiso hacer;

lamentablemente, sí sabemos lo que logró.- Mas adelante

referiré las probables e hipotéticas causas que la impulsaron

en su accionar suicida.-

b.- La occisa era epiléptica.-

“Natalia Fraticelli tenía 7 años y 11 meses de edad, el

diagnóstico de la misma fue epilepsia, una forma intermedia

entre síndrome de Lennox-Gastaut y epilepsia con ausencias

mioclónicas. Venía medicada con Valcote 250 mg., tres

comprimidos por día……. y se agregó Karidium 10……..Los

medicamentes que tomaba entonces eran por lo tanto ácido

valproico y clobazan…….” (del Dr. Natalio Fejerman, fs. 1265,

quien atendió a Natalia hasta mayo de 1995).-

En agosto de 1996, Natalia Paola

produjo un cuadro que llamó mucho la atención a todos.- “Una

madrugada alrededor de las 4,00 horas, la madre la encuentra

dormida en su habitación en un estado de desmayo, inclusive

hasta se llegó a suponer que estaría muerta…que en este

momento llegó a estar en coma 4…( Testimonio de la Sra. Crosa

de Pautasso, fs.69).- “Cuando llega la deponente….la nena

estaba en el dormitorio de ellos. La empiezo revisar, no

estaba febril, estaba en estado de coma de 1 ó 2, no tenía

rigidez en la nuca, el abdomen era blando. Tenía algo que le
había llamado la atención, como ser temblores parcializados:

en una mano, en la boca, es decir, en distintas partes del

cuerpo en forma alternada….Que llegaron al Garraghan, ya

Fegerman la estaba esperando, que le hicieron un

electroencefalograma y Fegerman junto con otros médicos,

hablaban entre ellos y daban dos diagnósticos probables: uno

podría (ser) coma por las convulsiones y otro podría ser el

coma por el medicamento que estaba tomando. Que ellos ya

habían tenido casos de otros chicos que habían hecho un coma

por una medicación….” (Testimonio de la Dra. Tessmer,

fs.858/59).- Este episodio concluyó luego de varios días de

internación en el Hospital Italiano de Bs As. con un

diagnóstico presuntivo de “Encefalopatía (Alteración

patológica del encéfalo) post estatus convulsivo y distress

respiratorio del adulto secundario a neumo-aspiración” (ver

fs. 104/106).-

Natalia Paola estaba medicada con

Karidium, Lamictal y Valcote no solo porque así surge de

distintos testimonios, sino porque ello es coincidente con

los hallazgos de Clobazan, Lamotrigina y Acido Valproico,

obtenidos en las muestras del cuerpo (ver in forme de

fs.715).-Los tres medicamentes son antiepilépticos o anti-

convulsionantes, según surge de sus respectivos prospectos.-

“Surge de los datos de su ficha

clínica y de los resultados de estudios efectuados

oportunamente (electroencefalogramas, tomografías, y test

sicopedagógicos), que Natalia padecía epilepsia mioclono-
astática y en el contexto de su enfermedad, las denominadas

“crisis reflejas” ó “estímulos sensibles”, caracterizadas por

el tipo de crisis “mioclónica” – con sacudidas musculares –

algunas con bruscas caídas y por el particular fenómeno de

que algún estímulo externo como ser un portazo, un ruido,

etc. podían producir dichas sacudidas” (del informe

presentado por la defensa de Dieser y otorgado por el Dr.

Miguel A. Carignani, quien había atendido a Natalia Paola en

los años 1990/1992).-

“Epilepsia mioclónica astática

(EMA): Descrita originalmente por Doce en el año 1970, esta

epilepsia generalizada (Ocurren cuando, por definición,

prácticamente toda la corteza cerebral esta involucrada en el

proceso epiléptico. Estas pueden ser: convulsivas (como son

las crisis tónico-clónicas, mioclónicas o tónicas), o no

convulsivas (crisis de ausencias o crisis atónicas) se

caracteriza por la presencia de múltiples tipos de crisis,

incluidas mioclonico-astáticas, ausencias atípicas, tónico-

clónicas generalizadas y, eventualmente, crisis tónicas

asociadas a deterioro cognitivo. Su incidencia se estima en

el 2% de las epilepsias de la infancia. Aspectos etiológicos:

Se trata de un cuadro de comienzo durante el primer año de

vida, con una relación hombre/mujer de 3:1. Es una patología

genéticamente determinada, por lo que se encuentra una alta

incidencia de familiares con epilepsia o CF.- Tipos de

crisis: Crisis mioclónico-astáticas. Afectan al 100% de los

casos, pueden ser aisladas o en salvas de dos o tres, breves,
e incluso pueden provocar la caída del niño, bien por el

fenómeno mioclónico o por el período silente posmioclónico –

Crisis tonicoclónicas: Aparecen en el 90% de los pacientes,

pueden ser la primera manifestación y presentarse tanto en la

vigila como en el sueño. Ausencias atípicas. Las padece un

alto porcentaje de pacientes y se asocian a una disminución

del tono muscular. La presencia de estado eléctrico no

convulsivo asociado a apatía, afectación cognitiva y

bradipsiquia, no es infrecuente, y puede durar varios días,

si bien esto puede considerarse de mal pronóstico; también se

pueden desencadenar por la carbamacepina y mejorar después de

su supresión, e intensificar la afectación cognitiva Crisis

tónicas: Se presentan esencialmente durante el sueño, con

incidencia variable; cuando tienen un componente vibratorio,

su evolución es desfavorable” (Prof. Dr. Víctor Alejandro

Gaona-Centro de Neurología y Neurofisiología Pediátrica-

www.neuropediatria.com.py)

c.- El clorhidrato de amitriptilina

es un antidepresivo con efectos sedante.- “Debe ser empleado

con sumo cuidado en los epilépticos”, “Posología y forma de

administración, inicialmente se aconseja una capsula

administrada a la noche…al cabo de 2 o 3 días la dosis puede

eventualmente elevarse a 2 capsulas….”, “Con dosis tóxicas

puede producir…convulsiones epileptiformes….e incluso la

muerte por parálisis respiratoria (ver prospecto del Uxen

Retard, reservado en Secretaria).-

Como ya concluí al analizar la
ingesta de los comprimidos por parte de Natalia Paola, la

cantidad que se ha determinado conforme lo informado por el

Dr. Grin, que tomó del Uxen Retard, fue de 22 comprimidos de

25 mg, es decir unos 550 mg., en caso de que la ingesta haya

ocurrido 4 horas antes de la muerte o de 28 comprimidos, es

decir 700 mg., si la ingesta transcurrió durante las 12 horas

previa al deceso.-

El Dr. Roberto Lezcano toxicólogo,

profesor titular de la Cátedra de Toxicología de la Facultad

de Medicina de la U.B.A., médico forense de la Justicia

Forense Nacional, ha informado que “la dosis terapéutica en

el adulto no debe ser superior a 200 mg. diarios en los

pacientes delgados y 300 mg. diarios en los pacientes obesos;

en los niños no se debe sobrepasar los 50 mg. diarios en los

menores de 10 años y 75 mg. diarios en los mayores. La

toxicidad moderada o grave se obtiene con la ingesta de 700

mg a 1400 mg. diarios. En la infancia se han comprobado casos

de muerte, con ingestiones de 9 mg. por kilogramo de peso”.-

Y entre sus conclusiones el profesional agrega que “La

ausencia de otras causas determinantes de la muerte podría

permitir adjudicar un papel importante a esta medicación

debido a un efecto adverso. En el caso que nos ocupa, la

presencia de otras causa determinantes de la muerte, debe

llevar a la valoración de los probables efectos adversos de

la concentración de amitriptilina encontrada en el cadáver,

en el contexto global de los elementos hallados” y que “los

antidepresivos tricíclicos están contraindicados en los
sujetos que padecen cuadros convulsivos, por disminuir el

umbral” (ver fs.2595/99 Expte. Nº229/2001).-

Entiendo que de los elementos

precedentemente detallados surge de una manera inequívoca que

la ingesta de amitriptilina fue la causa que desencadenó la

muerte de Natalia Paola, agregando al respecto las siguientes

reflexiones sobre los mismos y sobre el suicidio que,

entiendo, cometió Natalia Paola:

i)Considero que la encefalopatía

post convulsiva que sufrió la occisa 4 años antes de su

muerte ( año 1996) constituye un antecedente de vital

importancia: Si en esa oportunidad, en horas de la madrugada,

estando acostada, sin haber tomado medicamentos adversos,

estuvo al borde de la muerte, casi aparece como una cuestión

de lógica pura, que si el cuadro se repitió, pero con el

agregado de una fuerte ingesta de drogas específicamente

contraindicadas por su epilepsia, que la muerte, en esta

segunda oportunidad, se haya producido.-

ii) Cuando el Dr. Lezcano nos indica

las dosis terapéuticas diarias para adultos o para niños

menores o mayores de 10 años o pacientes delgados u obesos,

se refiere a pacientes que no posean dolencias

específicamente contraindicadas para la ingesta de

amitriptilina y en un capitulo aparte refiere que “se

denomina efecto adverso al efecto desfavorable o indeseado

producido por un fármaco a dosis terapéuticas y que esos

efectos dependen a) del fármaco; b) de la persona que lo
recibe(edad, sexo, alteraciones genéticas, enfermedades que

padece). Pueden ser leves, moderados, graves o mortales…”

Entiendo de que mas allá de

cualquier discrepancia que pueda existir entre los expertos

sobre cuál es la dosis terapéutica o cuál es sobredosis, no

pueden caber duda alguna que los 550 mg.de amitriptilina que,

de mínima, fueron ingeridos por Natalia Paola, en un lapso de

4 horas previas a su muerte, teniendo en cuenta su dolencia

epiléptica, eran más que suficientes para desencadenar el

proceso que le produjo aquella.-

El mismo dictamen del Dr. Lezcano me

permite concluir de la manera expuesta ya que, como he

entendido que no existen otras causa determinantes de la

muerte (hipótesis a la que se refiere el profesional), puedo

afirmar con él y “adjudicar un papel importante a esta

medicación debido a un efecto adverso”.-

iii) El cuadro asfíctico que se

halló en el cadáver de Natalia Paola no contradice sino por

el contrario es coincidente con la muerte provocada por el

desencadenamiento de un proceso convulsivo-epiléptico

provocado por la ingesta de abundante amitriptilina.- Lo

mismo vale para las patologías cardíacas también detectadas

en los estudios realizados sobre los restos de Natalia

Paola.-“Las cardiopatías detectadas pueden haber colaborado

en una crisis cardíaca que se puede haber desencadenado antes

de finalizar el proceso asfíctico” (Dr. Carignani, fs.2759).-

La lesión interna de los labios que
presentada el cuerpo y que ya he concluido de que, a mi

juicio, no pudieron ser provocadas por presión externa ni

tampoco por los tipos de epilepsias que ha analizado el A-quo

en el fallo recurrido, pueden en cambio “tener su origen en

las contracciones mioclónicas” del tipo de epilepsia que

padecía la occisa.-

iv) La sentencia de primera

instancia parte de dos hechos relatados por Fraticelli para

descartar el suicidio aunque descree totalmente de ellos

cuando concluye que hubo estrangulamiento y sofocación

provocada por los padres: La bolsa de de polietileno que

Natalia Paola habría tenido colocada en la cabeza al ser

encontrada muerta en su cama y las manos atadas con un

pañuelo.- Este último dato ha sido descartado pues ni las

manos ni el pañuelo tenían rastros alguno de que la atadura

haya existido, mientras que la bolsa en la que se encontraron

rastros de saliva, de ninguna manera puede resultar

inverosímil que Natalia Paola reforzara su actitud suicida

colocándosela ella misma sobre su cabeza, aunque sobre este

punto no se podrá ser, en ningún caso, demasiado preciso

porque no se sabrá nunca en qué momento se la puso, cómo la

habría colocado, etc.-

“Greenberg relata tres suicidios de

personas jóvenes ….El segundo paciente, el hijo de un médico

de 16 años …..murió después de una discusión con una

enfermera administrativa que le había prohibido tocar un

instrumento en horas de la noche. El joven adolescente fue a
su habitación, puso su cabeza en una bolsa de plástico, y una

manta pesada y murió en la cama” (citado por Hilda Marchiori

en “El Suicidio-Enfoque Criminológico”, Editora Córdoba,

pag.27 nota 15)

v) “Si bien es cierto que los

mayores índices de suicidio se registran en adultos de

mediana edad, se ha observado un aumento sumamente

significativo en edades determinadas de la vida, esto es en

adolescentes y en ancianos…Suicidios de escolares,

adolescentes y niños se han elevado notablemente en los

últimos años. Es muy posible que estos suicidios hayan sido

“ocultados” y expuestos como actos accidentales….” “Los

fármacos, constituyen medios empleados casi con exclusividad

por el sexo femenino. Las mujeres tienden a usar sedantes,

antidepresivos, que en dosis excesivas provocan la muerte.

Esta elección del medio – fármacos – por parte del sexo

femenino estaría relacionado a que es un medio “ no

violento”, es decir, sería considerado por la mujer como el

que produce menor violencia y sufrimiento. Paradojalmente el

fin es provocar la muerte” (Hilda Marchiori, ob. cit.pags.21

y 62).-

Creo que no resulta difícil, analizando

todos los elementos probatorios existentes en la causa, de

las compañeras y/o amigas y de quienes conocían a Natalia

Paola coincidir en que: “Natalia atravesaba entonces su

adolescencia, periodo notablemente complicado y difícil por

estar sometida a cambios físicos, psicológicos y sociales, de
un modo particularmente conflictivo, asentado en sus

minusvalías, con déficit en su autoestima y tendencias al

desborde explosivo – impulsivo, apoyado en su enfermedad

neurológica de base por la cual se hallaba medicada” (del

informe del médico psiquiatra Dr. Ernesto M Ratghe, fs.1621)

“Las personas afectadas por la epilepsia

son tres veces más propensas a cometer suicidio que la

población general, según un estudio de la Universidad de

Aarthus (Dinarmarca), publicado en la edición digital de “The

Lancet Neurology”. El estudio también revela que las mujeres

epilépticas son más proclives al suicidio que los hombres, y

que las personas diagnosticadas de la enfermedad en los 6

meses previos presentan un riesgo incluso mayor de

suicidarse. Los investigadores estudiaron mas de 21.000 casos

de suicidio a partir del registro danés sobres causas de

mortalidad entre 1981 y 1997 y también más de 423.000

controles emparejados por sexo, año y fecha de nacimiento.-“

(Vide “Jano On line” en http://db.doyma.es).-

vi) Sobre si hubo y en su caso cuál

habría sido el disparador puntual o concreto, para la

decisión suicida de Natalia Paola, entiendo que resulta

imposible determinarlo y solo se podrán hacer predicciones

subjetivas e indemostrables; el episodio que pudo haber

influido, por ser el mas cercano al hecho, es el de la

existencia de una fiesta de cumpleaños de quince que se

realizaba en las cercanías de la casa de los Fraticelli, la

misma noche en que murió Natalia Paola quien habría
manifestado que iba a concurrir, que lo habría hecho y que no

la habrían dejado ingresar por no estar invitada; considero

que el episodio ha ocurrido realmente conforme los

testimonios de fs.4010,4053 y 4054 pero no se puede afirmar

que ese haya sido el motivo que la llevó a la niña a

suicidarse.-

VIII) Con todo lo que llevo

expresado y como ya lo he anticipado, me he de pronunciar por

el revocamiento de la sentencia y por la absolución de los

imputados por entender de que la muerte de Natalia Paola

Fraticelli no fue un homicidio sino que ella se suicidó por

propia, libre y lamentable autodecisión.-

Conforme esa conclusión y el

razonamiento en que la he asentado, considero innecesario

analizar los restantes elementos de prueba reunidos y

referidos a hechos y cuestiones ventilados en esta causa y

que se han analizado en la sentencia recurrida porque en ella

se consideraba la existencia de un homicidio; descartado éste

en mi postura, esos elementos resultan totalmente

irrelevantes.-

Solo efectuaré para finalizar dos

reflexiones o comentarios, que no obstante resultar ajenos a

la conclusión que ya he expresado, siento necesidad de

incluirlos en este voto.-

1)Se ha considerado que la conducta,

los dichos y los hechos de los imputados posteriores al

hallazgo sin vida de la hija de ambos, ha sido contradictoria
o sospechosa o no ha sido coherente.- Debo decir que el

suscripto no puede precisar qué haría, qué diría o cómo se

comportaría si se encontrara en una situación igual, mal

puedo entonces analizar o calificar la conducta de otro; a mi

también me parece, que mi comportamiento no sería el que tuvo

Fraticelli o Dieser, pero no lo puedo asegurar ni lo puedo

afirmar, creo que es muy difícil poder determinar cuál es la

conducta normal que debe o puede tenerse al encontrarse, de

pronto y sorpresivamente, frente al cuerpo de un hijo

muerto.-

2) En lo que hace puntualmente al

imputado Fraticelli, a quien se atribuye haber mentido u

ocultado o inventado hipótesis, me queda la siguiente

impresión: Es cierto, todo lo que dijo ha sido confuso y no

pudo ser acreditado de modo alguno, pero si en realidad lo

dijo para ocultar el presunto hecho que después se le

atribuyó, realmente sería inexplicable que siendo un Juez

Penal lo haya hecho como lo hizo; peor para él, no lo podría

haber hecho; como experto en ese tipo de situaciones, no le

convenía hablar del presunto robo de dinero porque debía

saber que no lo iba a poder probar ni acreditar tampoco el

ingreso del supuesto delincuente, lo mismo con respecto a

posibles venganzas por su tarea de Juez, etc…si hubiera

realmente actuado con astucia y en concordancia de su calidad

de especialista penal, para ocultar un delito, en este caso

el homicidio de su hija, lo más inteligente que pudo intentar

era obtener una certificación del primer médico que concurrió
a su llamado y que, tengo la impresión por lo declarado por

ese mismo profesional, y teniendo en cuenta de que Fraticelli

era el Juez de Instrucción de la ciudad, lo hubiera logrado,

tal vez, fácilmente; en cambio fue él mismo quien empezó a

hablar y a contarle al médico lo que le contó y que,

lógicamente, frustraron toda alternativa en aquel sentido.-

Por todo lo expuesto propongo como

resolución al acuerdo la siguiente: 1°) Desestimar el recurso

de nulidad interpuesto 2°) Hacer lugar al recurso de

apelación y en consecuencia revocar los puntos I y II del

fallo venido en recurso y en consecuencia disponer la

absolución de Maria Graciela Dieser y Carlos Alberto

Fraticelli del delito que se les imputa en la presente

causa.- Este es mi voto.-

A LA PRIMERA CUESTIÓN EL DR. JUAN CARLOS BARAVALLE DIJO:

A modo introductivo, adelanto que

comparto en todos sus términos el pormenorizado análisis que

realiza el Dr. Eduardo T. Pascual, vocal preopinante,

respecto de la nulidad y a los agravios vertidos en autos por

las defensas de los imputados y Fiscalía, respectivamente, y

la descripción objetiva que formula sobre las abundantes

pruebas rendidas, consideraciones que no vuelco en este voto

en homenaje a la brevedad.-

A LA SEGUNDA CUESTIÓN EL DR. JUAN CARLOS BARAVALLE DIJO:

Discrepo diametralmente con los

resultados a que arriba el precitado colega, me veo en la

imperativa obligación de votar parcialmente en disidencia.-
El cúmulo probatorio recabado en la

causa resulta –en mi criterio- rigurosamente demostrativo que

la víctima de autos, Natalia Paola Fraticelli, perdió su vida

por y con motivo de una violenta conducta dolosa practicada

sobre la misma por una tercera persona y que, en puridad,

estamos en presencia de un homicidio liso y llano.-

Disiento categóricamente, entonces,

con la opinión vertida en el primer voto que tal resultado

pueda haber obedecido a un proceder suicida de la propia

occisa.-

En primer lugar, ponderado

objetivamente el resultado final del evento productor del

ilícito en cuestión, surge en mi opinión que el estado final

que presentaba a la vista el cuerpo de la víctima en modo

alguno se condice con una maniobra suicida.- Por el

contrario, de tal situación se desprende, entiendo que sin

género de duda alguno, que el cuerpo presenta lesiones

propias de un accionar violento ejercido en el mismo por un

tercero actuando con alevosía, visto el estado de indefensión

que presentaba la víctima (bajo efectos de sedantes, su

condición de mujer recién entrando en la pubertad, etc.).-

La investigación efectuada

inmediatamente de conocido el hecho y la producida después en

el decurso de la causa no han logrado echar luz –en mi

opinión- sobre la realidad de lo acontecido.- Así lo estimo

luego de una prolija lectura de la extensa causa que nos
ocupa.-

Introduciéndome minuciosamente en el

examen de lo actuado, llego a la conclusión que

fundamentalmente debo hacer mérito de la primera pericia

forense practicada sobre el cuerpo de la occisa.-

En efecto, el informe brindado por

el Médico Forense Dr. Luis A. Petinari a fs. 228/230 (obrante

en el segundo cuerpo de la causa) resulta contundente en sus

consideraciones.-

Dice dicho profesional, luego de

haber concretado la realización de la autopsia Nº 400/63 del

20/05/2000, de manera categórica y enfática, que: “Nos

hallamos frente a una muerte violenta sustentada esta

aseveración en las profusas lesiones halladas a nivel de

cuello (focos hemorrágicos en ambos externocleido-mastoideos,

hematomas retrolinguales, retrolaríngeos y laterolaríngeos,

juntamente con pulmones asfícticos y la congestión visceral

generalizada).-

Quien ha vertido este dictamen,

elaborado sobre la base del primer examen efectuado sobre el

cuerpo inmediatamente de descubierto el hecho, resulta un

reputado profesional, especializado en medicina forense,

cuyas conclusiones deben ser debidamente valoradas,

respetadas y tenidas muy en cuenta al momento de resolver la

presente causa.-

Entiendo que su opinión sobre la
verdad de lo acontecido deviene irrefutable.-

Refuerza su veredicto expresando que

“Los importantes focos hemorrágicos a nivel del cuello

responden a un mecanismo de compresión a ese nivel propio de

un estrangulamiento”.-

A mayor abundamiento, sin hesitar,

agrega: “Este estrangulamiento ha sido manual ya que el uso

de un lazo, cable o similar hubiera producido lesiones

evidentes en el examen externo, las cuales no han sido

halladas”.-

Si alguien de tamaña experiencia

dictamina de tal manera, al suscripto no le queda otra

alternativa que por lo menos respetar y compartir ese

autorizado criterio.-

Añade el Dr. Petinari que todas las

lesiones halladas en el cadáver tenían carácter de “lesiones

vitales”.-

Finaliza manifestando: “La muerte

fue debida a asfixia mecánica a predominio circulatorio por

estrangulamiento”.-

Observando las fotografías y videos

aportados a la causa, tal impresión se ve reforzada en forma

notable.-

A posteriori, volcaron opinión en el

expediente varios profesionales de la medicina que, en líneas

generales, coincidieron con la del referido perito,
encontrándose entre ellos integrantes del cuerpo de expertos

de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.-

Solamente se apartaron de tales

lineamientos los peritos de parte Dres. Picena y Monti y en

posteriores intervenciones el Dr. Cardoso, quien

primitivamente compartía el criterio de muerte violenta y

luego lo fue variando en ampliaciones de dictámenes que se le

iban solicitando a instancia de las defensas, que lograron

hacerlo arribar a la hipótesis de suicidio.-

Efectuada esta sucinta introducción,

arribo a las siguientes conclusiones:

He revisado con todo el detenimiento posible

que permite esta voluminosa causa y de tal tarea surge que

las propias defensas de los imputados en un primer momento ni

siquiera en grado de insinuación plantearon la hipótesis del

suicidio de Natalia Paola.-

Tal alternativa defensista la fueron

introduciendo los mencionados curiales de modo tímido al

principio y luego enérgicamente.-

En tal sentido, observo que la estrategia

consistió en ir incorporando a la causa gran profusión de

informes técnicos con el deliberado propósito de desvirtuar –

en todo o en parte- el categórico dictamen del Dr. Petinari,

para reencauzar el proceso hacia una muerte por intoxicación

por la ingesta de medicamentos contraidicados para el cuadro

de salud que presentaba la menor.-
Se pretendió diagnosticar que el

deceso de produjo por arritmia cardíaca y fibrilación

ventricular.-

Mi conocimiento profano me hace

abrigar gran escepticismo respecto a que dichas anomalías

cordiales puedan producir los efectos externos que presentaba

el cuerpo de la niña luego de su muerte, resultando en mi

entender que la misma solo pudo producirse con motivo de un

accionar violento ejercido sobre el, no me canso de

reiterarlo.-

Discrepo absolutamente con los

cargos que se efectúan en algunas partes de la causa respecto

a que a los procesados en algunas instancias se les hayan

negado o cercenado derechos elementales, pero comprendo la

misión de los defensores y no lo reprocho.-

Pero, en líneas generales, tales

actividades han devenido irrelevantes para la resolución

final del tema en cuestión.-

Del meduloso estudio realizado solo

he podido extraer algunas conclusiones que me permiten –de

modo terminante- inferir que:

Natalia Paola Fraticelli fue

víctima, simple y sencillamente, de un asesinato.-

El o los autores, sin muchas dudas,

deben ser ubicados en su entorno más íntimo y cercano.-

Si bien abrigo la firme seguridad
que la muerte de Natalia se produjo en ocasión de un hecho de

inaudita violencia, sustentada esta postura en el análisis de

la prueba glosada y demás consideraciones que surgen de la

propia causa en examen, realmente –debo reconocerlo- no tengo

la misma certeza respecto a quien o quienes resultan

penalmente responsables de la comisión del ilícito que nos

ocupa.-

La investigación sobre este punto

adolece de graves imperfecciones que impiden absolutamente

atribuir el delito a persona alguna.-

Los padres han sido minuciosamente

investigados e interrogados, pero de tal actividad no se

deduce que se haya arribado, en forma contundente como lo

exige la ley, a la posibilidad de achacarles el evento.-

El hermano de la víctima ni siquiera

fue procesado ni, por ende, indagado, motivo por el cual no

puedo analizar la posibilidad de que sea el autor, aunque en

varias ocasiones haya especulado sobre esa eventualidad.-

A la abuela la descarto por razones

de edad y por no convivir en la misma casa con el resto de la

familia.-

En definitiva, insisto en que

sostengo la hipótesis del homicidio como causa primigenia de

la muerte de la menor, pero no tengo el mismo convencimiento

respecto a que uno o ambos imputados en esta causa estén

(indubitablemente) vinculados al caso en debate.- Esta
afirmación la apoyo en la idea –como ya lo expresara

anteriormente- de lo endeble de la probanza que existe a este

respecto, magüer la opinión particular que cada uno pueda

tener sobre el punto.-

Por ello, no puedo en esta instancia

condenar a María Graciela Dieser y Carlos Andrés Fraticelli

solamente por la “sospecha” (que íntimamente abrigo, debo

reconocerlo) que pudieran estar involucrados en la comisión

del acto punible.-

Se encuentra glosada a la causa una

abundante prueba testimonial que vincularía el hecho con

distintas alternativas y posibles responsables, pero ninguna

de ellas resulta contundente al momento de tener que

resolver, mucho menos para incriminar a los encartados.-

Existe la posibilidad, no

descubierta en autos, que hubieran intervenido una o varias

personas ajenas al entorno familiar, circunstancia que

tampoco está determinantemente corroborada.-

Tales realidades fácticas me obligan

inexorablemente a ingresar al terreno de la duda que, en

estas actuaciones y atribución de la efectiva autoría que, en

puridad, impera en todo el procedimiento.-

Valorando el direccionamiento que se

le diera a la instrucción del sumario, entiendo que se

investigó sobre la base de las pruebas recogidas

inmediatamente de descubierto el hecho.-
Así como me he persuadido que

Natalia fue víctima de un accionar violento, más allá de los

esfuerzos realizados por las defensas, en mi criterio éstas

no han logrado desvincular completamente a los acusados de la

comisión del ilícito, dejando a éstos en la zona de sospecha,

pero no más allá.-

En síntesis, tampoco en autos nunca

pudo ser probado que el deceso de Natalia haya obedecido a un

accionar suicida de ella misma.-

Es oportuno agregar que la

descripción de las constancias de la causa se encuentra

ampliamente tratada y desarrollada por quienes sentenciaron

oportunamente, tanto en primera como en segunda instancia

como, asimismo, los dictámenes fiscales elaborados, que por

razones de economía procesal a todo ello hago remisión.-

Como en este estado solo corresponde

el análisis de la participación en el homicidio perpetrado,

de María Graciela Dieser y Carlos Andrés Fratticelli, de lo

compulsado se advierte que éstos se ven incriminados

únicamente por la circunstancia de cohabitar en la misma casa

con la occisa y ni siquiera está plenamente demostrado cual

integrante de la familia realmente se encontraba presente al

momento de la muerte de la menor.-

El proceso, en mi opinión, se

resolvió por meras presunciones, más o menos fundadas

racionalmente, pero no apoyadas en pruebas concluyentes
respecto a la autoria.-

Tal estado de cosas crea, entonces,

una situación de duda cierta y precisa sobre el punto en

análisis.-

Frente a tal panorama probatorio la

jurisprudencia ha sostenido: "La duda engendrada en el

carácter confuso de la prueba debe jugar a beneficio del

procesado aunque arroje indicios sospechosos para el mismo"

(C.P.Ros. Sala 2a., Juris Tomo 5, pág. 418.- Iturralde,

Busser y Chiapini, Código Procesal Penal de Santa Fe

Comentado, Tomo 1º, pág. 26).-

"Aunque la compulsa de las pruebas

colectadas produzcan la íntima convicción de que el imputado

no fue ajeno a los hechos materia de investigación, ello no

basta para dictar una condena en su contra, para lo cual es

imprescindible tener la certeza plena y no la mera sospecha"

(C.Crim. Gualeguay, Zeus, Tomo 26-R6).-

Por su parte, la doctrina ha dicho:

"El imputado goza de una situación jurídica protectora de su

inocencia, que no requiere construir sino que incumbe a la

acusación destruir.- Le basta conque se produzca una

incertidumbre para que, en la duda, deba resolverse a su

favor" (Francisco J. D'Albora, Curso de Derecho Procesal

Penal, Tomo 1, pág. 152).-

"En cada oportunidad de dictarse

sentencia, se establece que solo la certeza sobre la
culpabilidad del imputado autorizará una condena en su

contra, pues gozando de un principio de inocencia (art. 18 de

la Constitución Nacional) legalmente reglamentado, solo

podría ser declarado culpable cuando las pruebas hayan

producido la más plena convicción del tribunal al respecto"

(Cafferata Nores, La Prueba en el Proceso Penal, pág. 10).-

"Sabido es que esta garantía (refiriendo

al principio “in dubio pro reo”) rige exclusivamente en lo

que hace a la valoración de la prueba en cuanto exista una

duda razonable sobre los hechos" (comentario al art. 5º del

C.P.P. en el Código Comentado de Busser y otro, Tomo 1, pág.

23).-

En materia penal se debe ser muy estricto

y prudente en la apreciación de la prueba, pues la meta es

arribar a la certeza plena de la verdad, debiendo

desestimarse toda zona que aparezca teñida de grises.-

Para concluir, me reservo mi íntima

convicción respecto a la actuación desplegada por los

imputados María Graciela Dieser y Carlos Andrés Fraticelli en

el resultado configurado en el hecho en examen.- Pero estoy

absolutamente persuadido, pese al meritorio esfuerzo

desplegado principalmente por los Dres. Fernando Vidal y

Marta Burrone de Juri en la búsqueda de la verdad y la

justicia, que finalmente las pruebas acumuladas en las

actuaciones no resultan ni suficientes, ni precisas ni

concordantes como para arrostrarle a aquéllos el ilícito por
el que fueran oportunamente condenados, existiendo al

respecto una duda a mi criterio insuperable.-

Por todo ello, voto por revocar la

sentencia de primera instancia en cuanto condena a María

Graciela Dieser y Carlos Andrés Fraticelli, demás datos de

identidad en autos, como autores penalmente responsables del

delito de homicidio calificado por el vínculo y disponer su

absolución de culpa y cargo.-

A LA PRIMERA CUESTIÓN EL DR. ARIEL DEARMA DIJO:

Que adhiere al voto del Dr. Eduardo

Tomas Pascual por las mismas consideraciones y fundamentos.

A LA SEGUNDA CUESTIÓN EL DR. ARIEL DEARMA DIJO:

Que adhiere al voto del Dr. Eduardo

Tomas Pascual por las mismas consideraciones y fundamentos

A LA PRIMERA CUESTIÓN EL DR. ROBERTO ESTEBAN LANDABURU DIJO:

Que habiendo estudiado en forma

profunda y detenida las voluminosas y complejas actuaciones

en examen.

Luego de haber analizados las

probanzas médicas, testimoniales y demás pruebas que

conforman el plexo probatorio de la causa, comparto

plenamente las razones del Dr. Eduardo Pascual en cuanto al

rechazo de las nulidades articuladas por las defensas.

A LA SEGUNDA CUESTIÓN EL DR. ROBERTO ESTEBAN LANDABURU DIJO:

Que sobre el fondo del asunto y

advirtiendo que los tres votos anteriores son unívocos en
solicitar la revocación de la sentencia dictada por el Sr.

Juez de Sentencia expreso que;

Por ello, y conforme lo que se

infiere en lo normado en el artículo 26 y concordante 27 de

la Ley Orgánica de Tribunales expreso mi voto Absteniéndome

de emitir conclusiones sobre el fondo de la cuestión.

A MODO PRELIMINAR EL DR. HÉCTOR MATÍAS LÓPEZ EXPRESÓ:

Que teniendo a la vista el voto del

Conjuez, Dr. Roberto Esteban Landaburu, el que textualmente

expresa que: “Habiendo estudiado en forma profunda y

detenida las voluminosas y complejas actuaciones en examen.

Luego de haber analizado las probanzas médicas, testimoniales

y demás pruebas que conforman el plexo probatorio de la

causa, comparto plenamente las razones Dr. Eduardo Pascual en

cuanto el rechazo de las nulidades articuladas por las

defensas. Sobre el fondo del asunto y advirtiendo que los

tres votos anteriores son unívocos en solicitar la Revocación

de la Sentencia dictada por el Sr. Juez de Sentencia, expreso

que; Por ello, y conforme lo que se infiere de lo normado en

el art. 26 y concordante 27 de la Ley Orgánica de Tribunales,

expreso mi voto Absteniéndome de emitir conclusiones sobre el

fondo de la cuestión. Y así deberá consignarse en la

sentencia pertinente de este cuerpo” (sic), conceptúo que el

mismo no se ajusta a las exigencias impuestas por el artículo

26 de la L.O.P.J, toda vez que las argumentaciones pueden no

ser coincidentes, en más, es saludable que así sea, en tanto

cada vocal efectúa su propio análisis, expresando un juicio
valorativo propio, más resulta exigencia ineludible que

exista total concordancia en lo sustancial y, claro está, en

la etapa decisoria del acuerdo, circunstancias que no se

verifican en el presente, en tanto los votos de los Dres.

Eduardo Tomás Pascual y Ariel Dearma, -este último por

adhesión- resuelven “1) Desestimar el recurso de nulidad

interpuesto; 2) Hacer lugar al recurso de apelación y en

consecuencia revocar los puntos I y II del fallo venido en

recurso y en consecuencia disponer la absolución de María

Graciela Dieser y Carlos Alberto Fraticelli por el delito que

se le imputa en la presente causa.”, fundándolo en que: punto

VII.-) “no surge de la prueba producida en esta causa que la

muerte de Natalia Paola se haya debido a asfixia mecánica por

estrangulamiento manual ni por sofocación y que los restos de

la amitriptilina hallada en su cadáver provinieron de un

ingesta realizada voluntariamente por la occisa, con lo cual

estoy manifestando que, en mi opinión, no hubo homicidio…..”

y el del tercer vocal, Dr. Juan Carlos Baravalle, expresa,

en lo medular y en lo que aquí interesa, “….que discrepa

diametralmente con los resultados a los que arriba el Dr.

Eduardo T. Pascual, viéndose en la obligación de votar en

disidencia, afirmando que Natalia Fraticelli perdió su vida

por y con motivo de una violenta conducta dolosa practicada

sobre la misma por una tercera persona y que, en puridad,

estamos en presencia de un homicidio liso y llano…..” y demás

consideraciones que remito brevitatis causae.-

Que lo expresado tiene por finalidad
advertir, que el voto abstencionista, en tales

circunstancias, pueda eventualmente, introducir supuesto

nulificatorio del decisorio del cuerpo integrado.-

Conceptúo oportuno, al respecto,

traer al presente, la doctrina de nuestra Corte Provincial al

respecto, conforme lo ha expresado in re MILO, Miguel contra

BANCO POPULAR DE ROSARIO -Demanda Ejecutiva- sobre RECURSO DE

INCONSTITUCIONALIDAD (Expte. C.S.J. N1 606, año 1989) “Si

bien en la conclusión la mayoría resuelve en total

concordancia, no se advierte en la motivación ni siquiera

simple concordancia.

Son razones totalmente diferentes

que no coinciden en los sustancial, pues para el doctor Blank

el mandato fue siempre legítimo y jamás nulo, aunque a todo

evento se pone en la hipótesis adversa y recurre a la

preclusión que a su vez es negada por el doctor Crespo,

basándose éste en la existencia de la cosa juzgada.

Tales fundamentaciones aisladas,

fracturadas y equívocas, no armonizan ni guardan la mínima

proporción que la coincidencia exige.

Parafraseando a la Corte Nacional

(abril 10/1990, L.L. 16.8.90) El pronunciamiento carece de

esencia, es decir de unidad lógica jurídica, cuya validez

depende no sólo de que la mayoría convenga en lo atinente a

la parte dispositiva, sino que también ostente una sustancial

coincidencia en los fundamentos que permitan llegar a una

conclusión adoptada por la mayoría absoluta de los miembros
del Tribunal.

….la dispar valoración de

determinados hechos, su evidente falta de acuerdo en

organizarlos importa una dispar valoración del tema

decisorio, que acarrea a la vez una diferencia en el contexto

jurídico justificatorio, verdadero nódulo del

pronunciamiento.

Con ello se resta a éste coherencia

y consistencia, a partir de un defecto en la consideración de

los presupuestos desde los que fuera abordado. En otros

términos, en el sub-examen, al fallar los engarces o

disposición de los hechos (ver Gonzalo Rodríguez Mourullo,

Aplicación, etc. ed. Civitas), se ha terminado por quebrar la

estructura argumental del discurso, con igual consecuencia

que si existiera una fractura lógica en el razonamiento

mismo.

La Corte Suprema de Justicia de la

Nación, se ha pronunciado reiteradamente, exigiendo opiniones

sustancialmente coincidentes para lograr mayoría de votos

(Fallos, 273:289; 281:306; 304:590; más recientemente, in re

Iglesias, Herminio, sentencia del 18.11.1986, publicada en

Jurisprudencia Argentina, 1986-IV p. 486, con comentario de

Augusto Morello y Rossi Muñoz, Adalberto c. Agencia Noticiosa

Saporiti S.A.@ 10.4.1990, La Ley, boletín del 16.8.1990).

Precisamente, in re Etchevehere c.

Izaguirre, sostuvo que la sentencia constituye una unidad
lógica jurídica cuya parte dispositiva debe ser la conclusión

final y necesaria, por derivación razonada del análisis de

los presupuestos fácticos y normativos efectuados en su

fundamentación. No es pues, sólo el imperio del tribunal

ejercido concretamente en la parte dispositiva lo que da

validez y fija los alcances del pronunciamiento; estos dos

aspectos dependen también de las motivaciones que sirven de

base a la decisión. En dicho antecedente, la Corte Nacional

dejó sin efecto la sentencia de Cámara que no contó con dos

opiniones sustancialmente coincidentes en su fundamentación,

sino tres distintas (Fallos, 304:590).

Indudablemente, si se configura o no

esa coincidencia sustancial de opiniones dependerá de cada

caso concreto y eso es lo que paso a analizar a continuación.

2. En la especie, frente a un vocal

que niega el mandato (Dr. Mallén) y otro que lo acepta como

existente y suficiente (Dr. Blank) -hasta aquí se sostienen

dos posiciones extremas opuestas-, un tercer vocal (Dr.

Crespo) entiende que el aspecto en relación al cual se

pronunciaron los otros dos (uno en un sentido y el otro en el

contrario) no es decisivo, encaminándose directamente a la

cuestión del saneamiento, y entendiendo que cualquier

supuesto vicio -en el que no se detiene- quedó purgado por la

cosa juzgada.

En definitiva, ante dos posiciones

contrarias, es un tercer criterio el que se impone,

resultando que un único juez se pronuncia por todo el cuerpo
acerca de la cosa juzgada purgatoria.

Al no ponerse de acuerdo los tres

vocales sobre los temas que eran de necesarios y decisivo

tratamiento, falló en el caso la deliberación colegial, no

existiendo entonces una real mayoría en la votación y siendo

posible representarse intelectivamente alternativas

hipotéticas que bien podrían haberse configurado de tratar

todos los vocales, primeramente, si hubo o no mandato; si no

lo hubo, si el vicio fue saneado o no; y finalmente las

consecuencias jurídicas. Eventualmente, pudo ser necesario

integrar la Sala con más miembros, como lo prevé el mismo

artículo 26 de la ley 10160, y el artículo 384 del Código

Procesal Civil y Comercial, en caso de no lograrse mayoría de

opiniones. Así visto, el fallo no satisface la exigencia de

fundamentación suficiente contenida en el artículo 95 de la

Constitución Provincial, y conculca el derecho a la

jurisdicción reconocida en el art. N1 7 de al misma Carta

Fundamental.” IRIBARREN-ALVAREZ-BARRAGUIRRE-ITURRASPE-ULLA-

VIGO.-

Habiendo expresado la postura al

respecto el suscrito, seguidamente, paso a dar tratamiento a

la cuestión, traída a esta convocatoria.-

A LA PRIMERA CUESTIÓN EL DR. HÉCTOR MATÍAS LÓPEZ DIJO:

Que coincido con lo propuesto por el

Dr. Eduardo Pascual y voto de la misma manera.-

A LA SEGUNDA CUESTIÓN EL DR. HÉCTOR MATÍAS LÓPEZ DIJO:

El Sr. Juez en lo Penal de Sentencia
de Melincué, mediante la sentencia Nro. 41, de fecha 14 de

Mayo de 2002: a) Condenó a María Graciela Dieser, como

coautora penalmente responsable del delito de Homicidio

Calificado por el Vínculo y por Alevosía a una pena de

Prisión Perpetua y Accesorias Legales. Le impuso las costas

del proceso; b) Condenó a Carlos Andrés Fraticelli, como

coautor penalmente responsable del delito de Homicidio

Calificado por el Vínculo y por Alevosía a una pena de

Prisión Perpetua y Accesorias Legales. Le impuso las costas

del proceso.-

Contra dicho decisorio interpusieron

Recurso de Apelación, la defensa técnica de Graciela Diesser

(fs. 2967 y vto.) y la de Carlos A. Fraticelli (fs. 2966 y

vto.), expresando agravios la primera a fs. 3115/3217 y vto.,

y el segundo a fs. 3221/3310

Respecto de los agravios de las

partes y la respuesta dada por el Ministerio Público Fiscal

hago remisión al detallado desarrollo efectuado por el vocal

preopinante Dr. Eduardo T. Pascual y a los libelos de las

respectivas defensas técnicas, y el Ministerio Público.-

De la lectura de los mismos,

conceptúo que el thema decidendum en los presentes pasa por

dilucidar si Natalia Paola Fraticelli falleció a consecuencia

de una acción suicida, o bien de la acción de una o más

personas, tratándose en consecuencia de un homicidio, para,

concluido ello, determinar si corresponde avanzar o no en el

resto de las circunstancias.-
A.-)

Para un enfoque correcto y lógico de

las actuaciones he de principiar analizando las probanzas

aportadas por las partes, tendientes a acreditar la causa de

la muerte de Natalia.-

La prueba “es lo que confirma o

desvirtúa una hipótesis, una afirmación o un hecho……todo lo

que pueda servir para el descubrimiento de la verdad acerca

de los hechos que en aquél son investigados y respecto de los

cuales se pretende actuar la ley sustantiva” (Arocena –

Balcarce – Cesano – Prueba en Materia Penal Ed. Astrea p. 1

Citando a Cafferata Nores – La Prueba en el Proceso Penal)

Siendo en el sub-lite, a mi

entendimiento, las diversas peritaciones efectuadas a la

occisa, tornándose necesario, a mi modo de sentir, como

método de trabajo, su selección y transcripción de sus

segmentos medulares para su tratamiento y evaluación, de modo

tal de lograr el mayor grado de asepsia y acierto que sea

posible al momento de valorarla.-

“La fuerza probatoria del examen

pericial es el resultado de presunciones encadenadas entre

sí. Por efecto de una presunción reconocemos en los peritos

los conocimientos especiales necesarios; le atribuimos el

deseo legal de encontrar la verdad como único término de sus

investigaciones; pero es fuerza que todas las circunstancias

de la causa vengan a corroborar estas presunciones, para que

los dichos de los peritos puedan producir la suficiente
convicción en el ánimo del Juez; de aquí el derecho

importante que éste tiene para examinar a fondo sus

afirmaciones” (Tratado de la Prueba Criminal – Mittermaier,

Karl Joseph Anton – Traducción al Castellano por González del

Alba, Primitivo – Ed. Hammurabi p. 220)

I.-) Principiaré entonces, con el

acta de “Examen de Cadáver” de Natalia Paola Fraticelli

efectuada por el Dr. Ulises Enrique Cardoso, y en lo que aquí

interesa en el punto 8), refiere como negativo la opción de

muerte natural. Seguidamente en el apartado 9) del citado

informe y a cuya opción preimpresa remito, expresa que “se

refiere haber sido hallada ¿capucha? completa de plástico en

cabeza. Mucosa interna de labios congestiva. Hongo de espuma

nasal. Temperatura rectal de 31 grados a las 15,30 hs., con

temperatura (ambiente) de 20 grados. Al punto 10 “se sugiere

investigar drogas depresoras y otros tóxicos.-

II.-) Vide filmación del

levantamiento del cadáver y habiendo procedido a su

desgravación, en lo que aquí interesa, hube de escuchar las

siguientes expresiones, de quienes intervinieron, Dres.

Ulises Cardoso e Ivan Savev: “Cadáver de mujer joven…que

estaba con ropa de dormir….Está semi cúbito lateral derecho

con los miembros inferiores flexionados, los superiores

también….Tiene Hongo de Espuma Blanca en la fosa nasal

derecha…..la mucosa interna de los labios tiene aparentemente

la impronta de los dientes tanto la superior como la

inferior…la impronta de los dientes incisivos…..antebrazo sin
lesiones netas …que hay como si se hubiera mordido el labio…

..hay como si la hubieran apretado…..”

III.-) Continuando con la tarea

desarrollada por el Dr. Ulises Cardoso en el marco de la

investigación, encuentro laudable seguidamente traer

distintos pasajes de los Informes efectuados posteriormente

por el mismo, atento que de sus contenidos, a mi entender,

emerge un desandar del camino inicial trazado por el

mencionado, en tanto posteriormente a lo descripto por el

mismo y delineado en I.-) y II.-), expresa entre otras

cosas: En el de fecha 10 de Junio del 2000: “…..4) Que de lo

observado no surge claramente la presencia de un hematoma

intramuscular y para aseverar compresión a nivel del cuello,

serán imprescindibles los estudios histopatológicos de los

músculos fotografiados.- En referencia al fluido hemático,

color rojo oscuro, que aparece en mayor o menor cantidad,

según las tomas mencionadas, podría también interpretarse al

deslizamiento “por gravedad” de éste último, entre los surcos

anatómicos normales…..9) Que como reflexión final y por todo

lo antedicho, se permite disentir cortés y humildemente, con

las conclusiones agregadas al pié de las últimas fotografías,

reiterando que no se puede compatibilizar el examen del

cadáver en el lugar del hecho y las conclusiones forenses del

material fotográfico proveniente del Instituto Médico Legal.-

En el de fecha 01 de Febrero de 2001, expresa: “2)….Quien

suscribe la presente comunicación, desea manifestar que en 35

años de ejercicio de la Medicina Legal como Médico Legista
Diplomado, jamás tuvo oportunidad de examinar el cadáver de

un estrangulado sin huellas externas……6) Que de los exámenes

anátomo-patológicos no surge daño traumático de la glándula

tiroides, de las glándulas salivales y de los ganglios

linfáticos del cuello, elementos todos estos que difícilmente

podrían haber escapado a una compresión manual prolongada y

de superficie abarcativa extensa. ( y cita “Medicina Legal

Judicial”; Simonín C.; 2da. Edic. pag. 220; edit. JIMS;

Barcelona 1966 Raffo O; ya citado pag. 115)……9) Que los

autores modernos sostienen que en la estrangulación manual

la cianosis facial, la inyección conjutival y las hemorragias

petequiales “se constituyen en una constante”…….10)……Que las

características descriptas, no fueron registradas en el

levantamiento del cadáver, ni en la autopsia judicial, ni

tampoco en el análisis anátomo-patológico…….se establece con

el forense de Venado Tuerto, Dr. Ivan Savev, que “no hay

inyección conjutival”…..11) Que los hematomas retrolinguales

laterolaríngeos, consignados en la autopsia, no fueron

descriptos y por consiguiente no hallados por la Dra.

González García en su estudio del “bloc” de evisceración,

por lo que se interpreta que no existieron o fueron

confundidos con impregnaciones hemáticas ya que el forense en

su segunda comunicación (fs. 574 y 575) no los reitera.- 12)

Que el estado estructural de los grandes vasos del cuello en

las asfixias mecánicas por compresión extrínseca no puede ser

en absoluto minimizado y menos aún omitido….15) Que si en la

estrangulación manual se necesita una compresión del cuello,
(entre 10-20 min., Bonnet, ya citado, p. 1357) resultaría

inverosímil no aceptar en estos casos los desgarros

vasculares, que no se mencionan en la autopsia de Natalia.-

16) Que la referencia hecha por la anátomo-patóloga a fs.

573, solo refiere impregnación hemática de la lengua y

“similares características presentan los planos musculares

anteriores del cuello”, interpretación distinta del autopsia,

que habla de “infiltración” de porciones musculares.- Los

dichos de los patólogos resultan además coincidentes con le

expresado por el dicente a fs. 771 vta., ap. 4 y 5.- 17) Que

lo que manifiesta la patóloga a fs. 573 vta., en relación a

focos hemorrágicos en tejido músculo adiposo del cuello y

alrededor de la carótida, carece de amplitud descriptiva, ya

que no ubica su magnitud, distribución, jerarquía,

profundidad, altura, cuantificación volumétrica o micro

volumétrica estimativa, situación topográfica y distribución

lacunar o en microdiseminación, cantidad de cortes o

preparados e identificación específica de músculos

estudiados.- 18) Que al carecer de todos los parámetros

mencionados, no es posible asignarle valor determinativo

absoluto.- 19) Que en definitiva el forense actuante cuenta

solo para sus conclusiones del mecanismo de muerte, con una

muy dudosa y equívoca hemorragia cervical, con una igualmente

inexistencia de lesiones del tipo de los hematomas

retrolinguales y laterolaringeos y con una improbable

infiltración sanguínea muscular, que la patología define solo

como impregnación.-
IV.-) A fs. 228/230 y vto. obra la

autopsia 400/63, de fecha 20 de Mayo de 2000, practicada las

19,40 hs., efectuada por el Dr. Luis A. Petinari, de la que

surge en las consideraciones médico legales (fs. 230 vto.)

que: “A) Nos hallamos frente a una muerte violenta sustentada

esta aseveración en las profusas lesiones halladas a nivel

del cuello (focos hemorrágicos en ambos

esternocleidomastoideos, hematomas retrolinguales,

retrolaríngeos y laterolaríngeos, juntamente con pulmones

asfícticos y la congestión visceral generalizada; B) Los

importantes focos hemorrágicos a nivel del cuello responden a

un mecanismo de compresión a ese nivel, propio de un

estrangulamiento; C) Este estrangulamiento ha sido manual, ya

que el uso de un lazo, cable o similar hubiera producido

lesiones evidentes en el examen externo, las cuales no han

sido halladas; D) Todas las lesiones halladas en el cadáver

tienen carácter de lesiones vitales, vale decir que fueron

ocasionadas cuando la interfecta se hallaba con vida; E) No

hemos constatado la existencia de lesiones atribuibles a

signos de lucha ni a violencia sexual; F) En cuanto al

cronotanatodiagnóstico, si tenemos en cuenta el examen

efectuado por el médico criminalístico realizado a las 15,30

horas donde consta temperatura rectal de 31 grados y

ambiental de 20 grados y la semiología cadavérica realizada

durante la necropsia (a las 19,40 horas) se estima que la

muerte se produjo alrededor de las 04,00 horas del día 20 de

Mayo del corriente año.- CONCLUSION: LA MUERTE FUE DEBIDA A
ASFIXIA MECANICA A PREDOMINIO CIRCULATORIO POR

ESTRANGULAMIENTO”.-

V.-) El Informe anatomopatológico

(fs. 573 y vto) efectuado por la Dra. Marcela González

García, con material recibido en fecha 23/05/00, y presentado

al Juzgado en fecha 02 de Junio de 2000, en sus conclusiones

(fs. 573 vto. in fine) textualmente expresa: “Edema y

hemorragias pulmonares, compatibles con asfixia.-

Vasocongestión visceral generalizada. Hemorragias en tejido

músculo adiposocervicales y pericarotidea. Fractura de hueso

hioides con microhemorragias periféricas. Cuerpo lúteo

quístico hemorrágico de ovario izquierdo. Hemorragia en el

epicardio visceral anterior”.-

A posteriori en respuesta al Oficio

Nro. 09, librado en los caratulados “Dieser, María Graciela

s/ Homicidio Calificado” (Expte. Nro. 281/00), respondiendo

al Informe efectuado por el Perito de parte Dr. Juan Carlos

Picena, en la que expresa la informante, en lo pertinente “De

la lectura minuciosa del mismo surge que las opiniones del

citado perito son exactas, a excepción de la ausencia de

verdadera hemorragia en epicardio (membrana serosa que

recubre exteriormente el corazón) y de los tejidos blandos

que rodean a la arteria carótida del cuello, sustrato de las

hemorragias que se observaron macroscopicamente en esta

región, ya que la revisión de los preparados histológicos a

mi disposición ratifica la existencia de ambos hallazgos.

Por lo demás, concordamos con el Dr. Picena en la presencia
de edema y hemorragias pulmonares, asociados a rotura focal

de tabiques, cuadro que resulta altamente compatible con

Asfixia….”

VI.-) A fs. 574/575 obra Informe

ampliatorio de autopsia efectuado por el Dr. Luis Petinari a

partir del informe citado en IV.-) en el cual, en lo que aquí

interesa y luego de efectuar una descripción y explicación

técnica (fs. 574), le autoriza afirmar al galeno informante

(fs. 574 vto.) que: “Estos hallazgos permiten ratificar la

conclusión de la autopsia en el sentido de aseverar que la

muerte se produjo por asfixia mecánica por estrangulamiento.

Esta maniobra de estrangulamiento ha sido manual (ver

autopsia) y efectuada con una considerable y prolongada

fuerza de compresión sobre el cuello de la víctima y por un

lapso de tiempo que lo estimo no menor a los tres / cinco

minutos para poder provocar las lesiones macro y

microscópicas detectadas”.- Agrega luego “Las lesiones

hemorrágicas de caracteres vitales observadas sobre hoja

visceral anterior del pericardio resultan compatibles con

traumatismos leves, como los provocados por maniobras

resucitación”.-

VII.-) La Junta Médica integrada por

los Dres. Edgardo Luis Bonsembiante, Julio Enrique Gleizes,

Rodolfo Pedro Arancibia Bielsa, Víctor Agustín José Frigieri,

Carlos Alberto Elías y Sergio Oscar Vazquez, con la presencia

del Dr. Julio Alberto Ravioli, reunidos en fecha 13 de Junio

de 2001, efectúa dictamen pericial, en el cual en sus
Conclusiones Finales textualmente expresan: “Esta Junta

Médica Forense integrada por los Dres. ……….concluyen que: 1-

Existen elementos concretos y de certeza científica,

suficientemente detallados en el presente informe, para

establecer que la causa de muerte de Natalia Paola Fraticelli

se debió a: “ASFIXIA MECANICA POR ESTRANGULACION” (compresión

extrínseca del cuello).- 2- Resulta posible, que hallan

coexistido maniobras de sofocación o compresión buco-nasal,

atendiendo a las lesiones descriptas en la mucosa yugal.- 3-

No puede descartarse, en la muerte por asfixia mecánica por

compresión extrínseca del cuello, la concurrencia de

mecanismos reflejos inhibitorios.- 4- Pudieron haber

contribuido, aumentando la vulnerabilidad de la víctima, la

existencia de patología crónica cardio-pulmonar, previa.- 5-

Los hallazgos toxicológicos, pierden significación como

causal de muerte, frente a la signología tanatológica.- 6-

Estas conclusiones finales se encuentran avaladas por las

referencias bibliográficas que se remiten junto al presente

informe, la cual se encuentra a disposición de S.S.”

VIII.-) El Informe Histopatológico

efectuado por el Dr. Eugenio M. Caputti, también del Poder

Judicial de la Nación, en el que entre otras cosas expresa:

PARTE II: EXAMEN DE LOS PREPARADOS HISTOLOGICOS REMITIDOS“…

..6) Pulmón: Acentuada congestión y edema intersticial e

intra-alveolar, escasas evidencias de colapso alveolar focal,

hemorragias focales intra-parenquimatosas y subpleural (prep.

4), aisladas imágenes de ruptura de paredes alveolares en la
zona de hemorragia…..TEJIDOS LAXOS DEL CUELLO:…..A1 Resumen:

Tejidos laxos del cuello, lado derecho, tercio superior:

Infiltrados hemáticos intersticiales y perivasculares, con

colecciones hemáticas en tejidos laxos, la menor de 4 x 2 mm

y la mayor de 10 x 5 mm…… A2 Resumen: Tejidos laxos del

cuello, lado derecho, Tercio medio: Infiltración hemática

leve a moderada en tejidos laxos vecinos al músculo estriado

esquelético y en vecindad a trayectos vasculares. Aislados

cúmulos de hematíes o colecciones hemáticas microscópicas no

intramusculares….. A3: Resumen: Tejidos laxos del cuello,

lado derecho, Tercio inferior infiltración hemática a nivel

intersticial, y aislados cúmulos hemáticos, milimétricos en

general, en los tres niveles, la infiltración hemática es de

grado leve o moderada. LENGUA: Resumen: Infiltración hemática

en tejidos laxos e intersticio muscular en la base lingual de

grado leve.- LARINGE: Resumen: Órgano laríngeo conservado.

Ausencia de lesiones. Escasos hematíes en el margen

superficial de los tejidos laxos vecinos, con aspecto de

depósito hemático por contacto sanguíneo post-morten. TRAQUEA

Y TEJIDOS PERITRAQUEALES: Resumen: Infiltración hemática de

grado moderado en el espesor de los tejidos laxos, con

aisladas colecciones hemáticas focales. Parcial infiltración

sanguínea en adventicia de arterias, colección hemática en el

tejido laxo entre dos venas, y en vecindad al trayecto de un

gran nervio. El tejido muscular muestra leve infiltración de

hematíes en el intersticio. CORAZON: MUESTRAS DE LA SECCION

TRANSVERSA DEL TERCIO MEDIO. Corazón Resumen de los hallazgos
en el material del primer muestreo: Ventrículo Izquierdo:

Cuadro de míocarditis focal, y subendcardica, ubicado en la

cara posterior del ventrículo izquierdo, en la muestra

correspondiente al tercio medio del órgano. Ventrículo

derecho: Infiltración adiposa del míocardio con parcial

desorden de las fibras musculares y con evidencia de atrofia

celular en los estratos superficiales. Cuadro del tipo de la

displasia adiposa del ventrículo derecho. PULMONES: Resumen:

El estudio realizado permite definir tres aspectos de acuerdo

a las modificaciones patología actual en estos órganos: 1)

Cuadro vascular: Caracterizado por congestión vascular

generalizada con signos de edema intersticial o

intraalveolar. 2) Cuadro de Hemorragias: Focos aislados de

hemorragia subpleurales e intraparenquimatosas con escasas

evidencias de ruptura de paredes alveolares y aéreas de

distensión alveolar efisematosa aguda. 3) Cuadro Secuelar:

Modificaciones de parénquima pulmonar sugerentes de secuela

por patología aspirativa de antigua data y/o distress

respiratorio agregado. Esta consideración se basa en las

siguientes observaciones realizadas sobre las muestras

pulmonares estudiadas: a) Bronquios con gruesas membranas

basales e hipertrofia del músculo liso bronquial; b)

Infiltrados linfoides bronquiales aislados y cúmulos de

alveolocitos ocupando espacios alveolares peribronquilares;

c) identificación de un granuloma gigantocelular asilado tipo

cuerpo extraño; d) áreas de fibrosis alveolar. TIMO: Resumen:

Quistes tímicos con granulamos en relación a contenido de
sustancias de tipo colesterol. Etiología congénita. TIROIDES:

Resumen: 1) Glándula de aspecto conservado con inclusiones

tímicas residuales en ambos lóbulos (Etiología: defecto

congénito de migración tímica). 2) Infiltración hemática de

grado leve en el tejido adiposo marginal a la muestra del

lóbulo izquierdo de la glándula, en área de 18 x mm. HUESO

HIOIDES Y TEJIDOS BLANDOS VECINOS. Resumen: Fractura hioidea

no vital, y escasos hematíes en el intersticio del tejido

muscular vecino. ESTUDIO AMPLIATORIO DE CORAZON: Resumen: a)

En el ventrículo izquierdo, cara posterior a nivel del tercio

distal del órgano u foco inflamatorio linfocítico,

intramuscular, sin evidencia de necrosis de fibras musculares

en un área de 0.2 mm, y b) en el ventrículo derecho se

reitera el cuadro de infiltración adiposa míocardica en

región anterior y lateral del músculo, en toda la extensión y

con intensidad variable en las distintas muestras. PARTE V

DIAGNOSTICOS HISTOPATOLOGICOS: 1) Hemorragias a focos

múltiples: 1a) en los tejidos laxos del cuello, en todos los

niveles investigados, -tercio superior, medio e inferior-, de

grado leve y moderado, con expresión variable a nivel

adventicial vascular y tejidos laxos perivasculares. 1b) en

el intersticio laxo del músculo, de grado leve sin evidencia

de colecciones hemáticas a este nivel. 1c) en la base

lingual, en las tres muestras estudiadas, de grado leve,

siguiendo tabiques de tejido laxo o trayecto de vasos a

nervio. 1d) En sector reducido de intersticio de una glándula

salival de grado leve. 1e) en tejidos laxos peritraqueales en
los niveles superior, medio e inferior, y a nivel adventicial

vascular, infiltración hemática en focos múltiples, grado

leve y moderado. 1f) en el espesor de la grasa pericárdica,

escasos hematíes en focos aislados, como evidencia de

extravasaciones hemáticas vitales sub-pericárdicas………5)

Patología pulmonar aguda y crónica, sintetizable en tres

cuadros: 5a) Cuadro vascular caracterizado por: Congestión

vascular de grado intenso, y evidencias morfológicas de edema

intersticial e intra-alveolar. 5b) Cuadro hemorrágico

multifocal: caracterizado por focos hemorrágicos aislados,

intraparenquimatosos y subpleurales y área de distensión

efisematosa aguda. 5c) Cuadro secuelar indicador de patología

de antigua data, en posible relación a antecedente de

aspiración de cuerpo extraño y distress respiratorio.-

IX.-) El Informe efectuado por los

Médicos Forenses Dres. Carlos Alberto Navari y Fernando

Claudio Trezza, de la Justicia Nacional, detallando de modo

previo los “Antecedentes de Autos de Interés Médico Legal”,

en 37 ítem a los que hago remisión, en el que entre otras

cosas expresa y en lo que conceptúo aquí interesa:

“CONSIDERACIONES MEDICO LEGALES: 1) Del estudio de la

totalidad del material evaluado pueden destacarse los

siguientes datos objetivos: Examen Macroscópico. Hongo de

espuma externo serohemático a nivel de ambas fosas nasales,

observado en videos y fotografías. Lesiones contusas a nivel

de la mucosa labial superior y gingival…..A nuestro juicio,

estas lesiones revisten las características médico legales de
“improntas dentarias”, generadas como consecuencia de una

violencia mecánica (compresión) externa de la mucosa labial

contra las piezas dentarias……

Infiltración hemática de planos

blandos músculo-aponeuróticos para laringotraqueales del lado

izquierdo del cuello, que infiltra disecando tejidos blandos

en posición contralateral al decúbito de la víctima, lo cual

descarta que se trate de hipostasias…….Dada la ubicación

topográfica de la lesión y las características morfológicas

de la misma, impresiona como vital y producto de una acción

mecánica externa, descartándose un origen posicional y/o

artefactual necróspico, ambos post post-morten………..De lo

expuesto surgen las siguientes CONCLUSIONES: 1) La muerte de

Natalia Paola Fraticelli ocurrió como consecuencia de un

cuadro de Asfixia Mecánica. 2) Respecto de la modalidad

médico legal interviniente, en base a lo evaluado en el

material fotográfico, de videofilmación y de histopatología:

habrían concurrido maniobras de sofocación y de compresión

extrínseca del cuello. 3) Se considera en base a los

elementos antedichos, que el mecanismo fisiopatológico

participante ha sido conbinado: interrupción del flujo aéreo

y cardioinhibición refleja. 4) Los factores mecánicos

descriptos actuaron sobre un organismo portador de una

patología cardíaca previa (miocarditis focal aislada y

displasia adiposa del ventrículo derecho), ambas entidades

favorecedoras de trastornos del ritmo cardíaco. 5) No existen

elementos de juicio objetivos que permitan determinar de
manera inequívoca la variedad médico legal interviniente en

la compresión extrínseca del cuello”.-

X.-) Por su parte el Dr. Jorge A.

Monti, en su carácter de Perito Oficial designado por el

Tribunal, expresa, en cuanto aquí interesa: “…..2) Que en lo

que respecta al examen histológico del Timo, del Útero y de

los Ovarios, coincido con lo observado por el Dr. Picena.- 3)

Los cortes correspondientes a pulmón, revela, intensa

congestión vascular, edema y extravasación eritrocitaria

dentro de los septos alveolares (foto 1 y 2), así como

evidencia de efracción o rotura de los mismos (foto 3 y 4).

Existe moderado edema intraalveolar seroso, y casi ausencia

de fenómenos exudativos inflamatorios o reactivos asociados……

…….En los cortes examinados son se observan hemorragias

pleurales.- 4) Que la arteria examinada, tiene la estructura

(arteria elástica) y el calibre correspondiente con un vaso

troncular de tipo carotideo, no mostrando lesiones

endoteliales ni de pared propiamente dicha (fotos 7 y 8),

destacándose la presencia de extravasación de eritrocitos que

infiltran los espacios intersticiales de la adventicia (foto

5 y 6), entendiéndose con esta denominación al tejido

conectivo laxo multilaminar que la rodea. Que, según mi

interpretación, dicha infiltración de glóbulos rojos puede

haber sido producida tanto por la manipulación del paquete

cervical durante la necropsia como por compresión externa, a

través de una maniobra no necesariamente intensa en virtud de

la laxitud de dichos tejidos. Se recalca que el fenómeno no
afecita la pared elástica propia de la arteria (foto 5).-

XI.-) El Informe de fecha 11 de

Setiembre de 2001 efectuado por el Dr. Julio Alberto Ravioli,

Profesor de Medicina Legal y Deontología Médica de la U.BA.,

quien detallando previamente los antecedentes médico legales,

y en el que en sus CONCLUSIONES textualmente expresa: 1) La

muerte de Natalia Paola Fraticelli reconoce como agente

etiológico una asfixia mecánica por compresión extrínseca del

cuello y un mecanismo de sofocación por obstrucción de la vía

aérea. 2) Las lesiones descriptas en los labios por el Dr.

Cardoso y el Dr. Petinari, y los resultados de los estudios

anátomo histo cito patológicos hacen suponer el mecanismo de

oclusión de la vía aérea (sofocación). 3) Las descripciones

del examen interno del cuello y los resultados de los

estudios anátomo histo cito patológicos el mecanismo de

compresión. 4) El mecanismo de producción de la muerte, dadas

las lesiones halladas que fueron ampliamente descriptas,

asociadas a una patología cardíaca previa ha sido mixto,

oclusión de las vías aérea y compresión vascular (hipoxia e

isquemia), y mecanismo reflejo a punto de partida de los

corpúsculos carotídeos (arritmia cardíaca). 5) La ausencia de

lesiones externas y escasez de lesiones internas

macroscópicas y de los signos que clásicamente se describían

como patognomónicos de las asfixias mecánicas (que se ha

demostrado que no son patognomónicos) se explican por la

participación del mecanismo inhibitorio reflejo que determina

rápidamente un cese circulatorio y consiguientemente una
disminución de la respuesta de los tejidos a las violencias

traumáticas o compresivas. Sin embargo en los estudios

histopatológicos estos fenómenos se han podido apreciar y han

permitido reforzar la hipótesis de la muerte por compresión

extrínseca del cuello. 6) La forma de muerte reconoce un

mecanismo homicida. Es imposible cometer suicidio por

estrangulamiento manual ya que tan pronto como se afecta la

conciencia cede la presión y se restablece la circulación. 7)

El estudio anátomo histopatológico del corazón permitió

diagnosticar una patología previa, una miocarditis focal

aislada y una displasia adiposa del ventrículo derecho que

pueden haber incidido en la producción de una arritmia por

hipoxia (resultante de la asfixia mecánica), tal cual ha sido

referido con precisión por los médicos forenses de la

Justicia Nacional. 8) La administración de depresores del

sistema nervioso central pueden haber colocado a la occisa en

una situación de disminución de su capacidad de respuesta

defensiva e hipersomnia; esto disminuye la necesidad de

ejercer fuerza excesiva para producir la asfixia. 9) La

administración de amitriptilina además de potenciar los

efectos sedativos puede haber colaborado en la producción de

arritmia cardíaca.-

XII.-) El Informe elaborado por el

Dr. Prof. Jaime Grin de la Cátedra de Farmacología de la

U.N.R., de fecha 23 de Febrero de 2001, al punto c) del

requerimiento efectuado por el a-quo, “respecto a los

efectos que puede provocar las concentraciones plasmáticas
calculadas anteriormente:……….un paciente puede presentar

depresión marcada, alteraciones cardiovasculares,

convulsiones (que pueden ser frecuentes si s trata de un

epiléptico), lo que podría dejarlo en un estado de

indefensión. (Goodman y Gilman).-

XIII.-) El Informe efectuado por la

Dra. Mabel A. Carlotto Comisario Bioquímica del Laboratorio

de Biología de la U.R. II, en lo que aquí concierne, expresa:

“.Cumplo en informar el resultado de los análisis practicados

a los mismos. MATERIAL REMITIDO. A. Dos (2) bolsas idénticas

de polietileno traslúcido de color verde claro de

aproximadamente 40 x 60 cm…..BOLSAS DE POLIETILENO: Se las

rotularon 1 y 2 para su estudio. Bolsa rotulada 1: Se

observan dos (2) deformaciones por presión puntualizada de

algún elemento romo que originó un estiramiento del material

de forma circular sobre una de las caras de la bolsa. a) En

la zona superior a unos 20 cm aproximadamente del extremo

cerrado área izquierda. b) En la zona inferior a unos 12 cm

del borde abierto, área derecha. No se pudo establecer la

orientación de las deformaciones (del interior al exterior o

viceversa). En las superficies externa e interna no se

observaron manchas ni elementos extraños (partículas, pelos

etc.). Bolsa Rotulada 2: Se observa una deformación similar a

las anteriormente descriptas, en la zona lateral de una de

las caras, a unos 28 cm. Del extremo superior cerrado. Se

observaron en el interior de unas de las caras, área superior

media pequeñas gotitas líquidas transparentes incoloras que
se absorbieron sobre un papel de filtro. El estudio sobre una

alícuota de este material arrojó alta actividad de la enzima

alfa amilasa indicando la presencia de SALIVA; se percibió

también, en el interior de la bolsa, un olor ligeramente

nauseabundo compatible con esta secreción. No se observaron

otras manchas ni elementos extraños (partículas, pelos etc.).

Las arrugas observadas en ambas bolsas no presentaron un

patrón definido. Ambas bolsas se remitieron a la Sección

Rastros a los fines de investigar huellas dactiloscópicas y,

una vez finalizado este estudio se devolvieron a este

laboratorio”

XIV.-) Del Informe efectuado

por la Dra. Isabel Aramburu de Torres, sobre la investigación

de tóxicos volátiles, de drogas de abuso de orina, de tóxicos

orgánicos fijos, concluye: “No se detectó presencia de

alcohol etílico en el contenido estomacal y en la sangre

analizada.- No se detectaron drogas de abuso –

bonzodiacepinas, marihuana, opiáceos, cocaína y anfetaminas-

en muestra de orina analizada se detectó presencia de: EN

SANGRE: AMITRIPTILINA: 0.28 microgramos por mililitro.

NORTRIPTILINA: trazas no cuantificables. ACIDO VALPROICO:

trazas no cuantificables. CAFEÍNA: trazas no cuantificables.

Rango terapéutico de AMITRIPTILINA: 0.05ª 0.20 microgramos

por mililitro de suero. EN ORINA. AMITRIPTILINA: 1.20

microgramos por mililitro. NORTRIPTILINA: 0.91 microgramos

por mililitro. LAMOTRIGINIA: 1.22 microgramos por mililitro.

CLOBAZAN: trazas no cuantificables. CAFEINA: trazas no
cuantificables. EN CONTENIDO ESTOMACAL: sustancia aún no

absorbida. AMITRIPTILINA: 5.06 microgramos por mililitro.

NORTRIPTILINA: 0.54 microgramos por mililitro: LAMOTRIGINIA:

34,30 microgramos por mililitro…………….Asimismo, atento que

según informado a la suscripta por S.S. por oficio de fecha

30 de Mayo de 2000, la menor Natalia Paola Fraticelli recibía

como medicación “KARIDIUM, LAMICTAL y VALCOTE”, productos

farmacológicos que contienen como principios activos:

CLOBAZAN, LAMOTRIGNA y ÁCIDO VALPROICO y su metabolito

NORTRIPTILINA no son componentes de los tres productos

citados precedentemente. Tanto la AMITRIPTILINA como su

metabolito, que es también activo, tienen acciones

antidepresivas.-

Bien, frente a las distintas

peritaciones consignadas, tendientes a acreditar la causa de

muerte de la víctima, tenemos los diversos informes de los

especialistas y delegados técnicos de la defensa.-

1.-) Así tenemos el informe del Dr.

Miguel A. Carignani, que concluye expresando: “considerando

los antecedentes de del caso puede inferirse que la ingesta

de Amitriptilina, la sub-medicación y el tipo de epilepsia

han desencadenado la muerte de mediante una grave crisis

respiratoria que provocó un proceso asfíctico que puede haber

finalizado con un paro cardíaco.- Esta incidencia de la

epilepsia en el proceso del Respecto a la primera se está

trabajando mucho actualmente, funcionando incluso en otros

países asociaciones de familiares para la prevención de la
muerte por epilepsia (British Epilepsy Association, marzo

2001) en esa entidad y en otos países del UK considerando que

del 3 al 17 % de las muertes de epilepsia se deben a este

proceso”.-

2.-) El informe del Dr. Jorge Adrian

Tedeschi, que entre otras cosas expresa: “Cuando se debe

investigar una muerte, y se presume que fue causada

violentamente, tres son los interrogantes que deben

enfrentarse: la causa, la manera y el mecanismo de ella.

Frente al caso de autos y en esa línea debe señalarse que la

causa más relevante fue la asfixia, aunque exista una

variante que coloca en ese lugar al paro cardíaco por reflejo

vagal….se advierten omisiones inexplicables en cuanto a la

valoración de la enfermedad que padecía la occisa: la

epilepsia. El primer mecanismo que debemos enfrentar es el de

estrangulamiento, que fue diagnosticado por el médico que

realizó la autopsia…….La autopsia. Entiendo que las técnicas

empleadas……..no son las adecuadas y que, por el contrario,

pueden inducir a error justamente en diagnósticos por

estrangulamiento….La descripción del cadáver………Respecto a las

descripciones referidas advertimos que algunas no son

aceptadas, planteando la consecuente contradicción, por los

médicos del Cuerpo Médico Forense de la Justicia Nacional…

..Evidentemente parecería tratarse de la observación de

cadáveres diferentes por las contradicciones observadas……

Estas discrepancias son muy importantes porque refieren a

signos que son determinantes del diagnóstico de
estrangulamiento………..De todo ello se puede concluir con

certeza sobre la inexistencia de signos externos en el cuello

y cuerpo de Natalia…..El Estrangulamiento…..En conclusión los

hallazgos externos del cadáver son totalmente incompatibles a

una muerte por estrangulamiento…..En el examen interno,

cuando hay estrangulamiento, deben encontrarse importantes

lesiones que tengan relación proporcional a las fuerza y

duración de la compresión necesarias para estrangular. Causa

de Muerte….Llama la atención que todos los forenses

prescindan de considerar la enfermedad de Natalia: su

epilepsia, y no valoren en efecto adverso de la

amitriptilina. Si se abandona el preconcepto o prejuicio de

un agresión externa se ve con naturalidad que el proceso

asfíctico en lugar de originarse por una agresión externa se

debe haber desencadenado por una crisis epiléptica a su vez

favorecida por la amitriptilina (asfixia clínica)….”

3.-) El informe del Dr. Carlos R.

Vozzi, que expresa, entre otras cosas: “Relación Estadística

Estimulación Muerte por Paro Cardíaco. Los datos que

disponemos en este aspecto son anecdóticos. A tal fin,

mencionamos la publicación en el J. Cardiovasc

Electrophysiol, Vol. 12 p. 1331, Noviembre 2001 de

detenimiento cardíaco luego de masajes del seno carotídeo en

una mujer de 78 años de edad que presentaba arritmia cardiaca

previa. Insistimos que es la presentación de un solo caso de

un paciente senil y con enfermedad cardiaca documentada. De

todas maneras no es correcto imaginar una relación
prácticamente automática entre compresión de los receptores,

reflejo vagal y muerte. Deben darse numerosas situaciones

para que esa sucesión se produzca, que llegue al corazón, y

que éste se paralice”.-

4.-) Traigo ahora el informe

toxicológico realizado por los Dres. Omar Luis Sain y Silvia

S. Martínez: “I) Informe sobre la Amitriptilina.

CONCLUSIONES: Coincidimos con el Informe del Dr. Grin que la

cantidad de cápsulas ingeridas fue de 22 a 28 ocurriendo la

ingesta entre 4 y 12 horas antes de la muerte. Sobre la base

de los antecedentes patológicos de tipo neurológicos y

cardiológicos de la occisa asociados a las características

farmacológicas y toxicológicas de la Amitriptilina, resulta

probable considerar esta droga como causa de muerte de

Natalia Fraticelli. La relación de esa droga con la muerte de

la paciente puede darse por diversos caminos. a) Que la

concentración en sangre de 0,28 mcg se la considere

terapéutica o algo superior que tenga efecto nocivo por una

variación individual de hiperactividad frente a los

antidepresivos. De ocurrir ello, la muerte se puede producir

de la misma manera que a pacientes sin estas características

de hiperactividad donde una sobredosis de la droga

ocasionaría la muerte. b) Que la dosis haya desencadenado una

crisis epiléptica, responsable de la muerte. c) Que la dosis

haya desencadenado reacciones cardíacas adversas en base a

las enfermedades cardíacas previas de la paciente y ello

también le puede provocar la muerte. d) Que la dosis haya
provocado una grave reacción epiléptica y en el curso de ésta

se haya desencadenado un paro cardíaco, lo que también

ocasiona la muerte”.-

5.-) Informa el Dr. Ernesto Melchor

Rathge, entre otras cosas “…si las tendencias actuales

criminalísticas buscan en la persona del autor del delito las

razones del crimen, remarcándose la importancia que requieren

los datos psicológicos….no hay dato psicológico alguno que

relacione a la Sra. Graciela Dieser con la comisión del

delito de asesinato calificado y alevoso….”

6.-) Por último, extraigo las

conclusiones del Dr. Eduardo Nilamon Bulacio que expresa “El

aspecto del cerebro de la fotografía en cuestión, no

corresponde al de una persona que muere por estrangulamiento

manual ni a ningún otro tipo de muerte por asfixia mecánica.

Me permito agregar, ya que me fueron enviadas otras

fotografías además de la correspondiente a cerebro, que esta

conclusión se ve avalada por la ausencia de petequias

hemorrágicas en el rostro, sobre todo a nivel de párpados que

se presentan límpidos de lesión.”

Tal posición antagónica de los

Informes Periciales Oficiales –salvo las secuencias

ampliatorias del Dr. Ulises Cardoso- con los Informes de

parte, impele analizarlos en sus sustentos y métodos

científicos, mediante el cual llegaron a su conclusión, para

afirmar sobre lo verdadero o falso de sus enunciados.-

Para así concluir, -punto IX- los
Dres. Carlos Navari y Fernando Trezza, expresaron entre otras

cosas la línea argumental de su Informe haber constatado:

“Hemorragias Cervicales y Mediastinales a Focos Múltiples. En

los tejidos laxos del cuello en todos los niveles

investigados de grado leve y moderado con expresión variable

a nivel adventicial vascular y tejidos laxos perivasculares.

En focos múltiples en tejidos laxos peritraqueales y a nivel

adventicial vascular en todos los niveles investigados de

grado leve moderado. En el intersticio laxo del músculo de

grado leve. En la base lingual de grado leve, siguiendo los

tabiques de tejido laxo o trayectos de vasos o nervios. En

sector de un a glándula salival de grado leve.

Extravasaciones hemáticas vitales sub-pericárdicas (Tradieu).

Patología Pulmonar Aguda. Cuadro hemorrágico multifocal

caracterizado por focos hemorrágicos aislados,

intraparenquimatosos y subpleurales (Tardieu). Áreas de

distensión efisematosa aguda.- Cuadro vascular caracterizado

por congestión vascular de grado intenso, edema intersticial

intraalveolar…..Hallazgos Macroscópicos: Hongo de espuma

externo. Improntas dentarias labiales. Infiltración hemática

cervical. Hallazgos Microscópicos: Hemorragias a focos

múltiples cérvico-mediastinales. Cuadro hemorrágico

multifocal pulmonar. Áreas de distensión efisematosa aguda

pulmonar.

Refirieron también a Tipos de

Asfixias, Clínicas, Tóxicas y Mecánicas, describieron la

última. Refirieron sobre Signología General Asfíctica y
consignaron entre otras: Congestión Visceral:

Fundamentalmente producida por vasodilatación que genera la

hipoxia y secundariamente por mayor fluidez sanguínea. Edema

Pulmonar: Es consecuencia de los mismos mecanismos que

generan congestión en otros órganos, a los cuales se suman la

incompetencia cardiaca agónica y lesiones alveólo-capilares

hipoxicas. La macroscopía revela la turgencia y fluidez

sanguínea ya descriptas…..Sufusiones Hemáticas Petequiales:…

.Se producen por la conjunción de la congestión vascular, el

aumento de la presión endocapilar y la lesión endotelial

subsecuente a la hipoxia.” Continúan y afirman “Ha existido

una tendencia a considerar que estas alteraciones

anatomopatológicas constituían el sustrato morfológico de las

asfixias mecánicas. Incluso ciertas alteraciones sirvieron de

base para individualizar una determinada modalidad de

asfixia. Esta idea se ha revelado por completo incorrecta y

actualmente existe un acuerdo unánime en que los

tradicionales signos anatomopatológicos de asfixia:

hemorragias petequiales, congestión visceral, edema pulmonar,

cianosis y fluidez de la sangre, pueden no estar presentes en

muertes indudablemente asfícticas y sí encontrarse en otros

tipos de muerte traumática o natural. ….La ausencia de

algunos signos en el caso en estudio, a la luz de las

comprobaciones de relevancia, no puede en modo alguno

descartar el diagnóstico de asfixia mecánica…….SOFOCACION:………

A nivel interno se advertirá la signología general de las

asfixias. Deberá realizarse la búsqueda de las lesiones de
efisema traumático en la histología pulmonar, caracterizada

por focos de extravasación hemática con distensión y ruptura

de septos alveolares…….Comentario: Los así llamados “signos

clásicos de asfixia”, están raramente presente en

sofocaciones confirmadas y pueden aparecer en muertes súbitas

naturales. Estos signos no pueden por lo tanto se aceptados

en forma aislada como evidencia de sofocación, a menos que

existan contusiones o excoriaciones sobre las mejillas,

alrededor de la boca, labios o lesiones dentro de los labios

y boca………..Por lo tanto, correlacionando la conceptualización

general desarrollada con los hallazgos del caso sub examine,

en nuestra opinión surge como primera modalidad médico legal

interviniente en la génesis del deceso, la acción de

maniobras de sofocación. ESTRANGULACION MANUAL: ….b)

Patogenia: El mecanismo principal involucrado es el

respiratorio, por bloqueo de vía aérea……….Examen Interno: ……

.Los estudios histopatológicos resultan de vital importancia

para establecer la existencia y vitalidad de las lesiones a

nivel del block visceral del cuello. Igualmente resulta de

gran valor la búsqueda de lesiones de efisema traumático en

la histología pulmonar caracterizada por focos de

extravasación hemática con distensión y ruptura de septos

alveolares. d) Otras variedades. Es necesario tener en

cuenta que la compresión del cuello puede ser realizada

utilizando medios distintos a un lazo o las manos. Tal es el

caso de las sujeciones llevadas a cabo con el antebrazo, el

brazo, la palma u objetos rígidos de diversa naturaleza. Los
mecanismos involucrados y la sistemática de estudio son

idénticos. Sin embargo cabe resaltar que en los primeros

casos pueden no evidenciarse lesiones externas y que en el

último de los supuestos, el daño interno es habitualmente

significativo. e) Comentario:….surge en nuestra opinión la

intervención de una segunda modalidad médico legal lesiva

coparticipante en la génesis del deceso: la compresión

extrínseca del cuello………Mecanismo combinado:…….la progresión

de un proceso asfíctico puro puede ser abruptamente detenida

en cualquier punto de su desarrollo, por la superposición de

una inhibición vagal. Este es el motivo por el cual la

intensidad de los cambios congestivos puede ser de cualquier

grado en este tipo de muertes. Comentario: En base a lo

desarrollado hasta el momento, es nuestra opinión que la

dinámica fisiopatológica del mecanismo combinado descripto,

se correlaciona adecuadamente con los hallazgos que

presentaba el cadáver…….6) Análisis de la Patología Pulmonar

Secuelar: La investigación de los cortes histológicos

correspondientes a tejido pulmonar, además de las

modificaciones histoarquitecturales agudas relacionadas con

el síndrome asfíctico ya descripto; evidenció la existencia

de un cuadro secuelar indicador de patología de antigua data.

Y por último 8) Consideraciones sobre Sofocación por bolsa

plástica. Con relación a la presencia de una bolsa de

material plástico en la escena del lugar del hecho, la cual

según algunas declaraciones obrantes en la causa, habría

estado colocada en la cabeza de la menor, consideramos
oportuno exponer un breve comentario. La sofocación por bolsa

plástica, puede ser rápida y no dejar ningún signo. El

mecanismo letal no es bien comprendido, tanto es que se pensó

formal pero erróneamente que era resultado de un fenómeno de

adherencia debido a la electricidad estática. Actualmente, se

piensa que en una atmósfera hipóxica, el mecanismo de muerte

en la oclusión facial por bolsa plástica es un rápido efecto

cardioinhibidor más que un proceso hipoxico puro, motivo por

el cual en las series publicadas de varios autores ninguna

de las víctimas presentaban hemorragias petequiales o

cualquiera de los signos clásicos de asfixia.- Citan

veintidós autores consultados para fundar su informe.-

Por su parte la Junta Médica Provincial,

fundamenta sus conclusiones, expresando entre otras cosas que

considero de interés traer aquí: Consideraciones Médico-

Legales:…….”B- Respecto de la solicitud de S.S. sobre el

Informe emitido por el Dr. Ulises Cardoso, de fecha enero de

2001, esta junta pasa a considerar cada uno de sus ítems: 1-

De las observaciones fotográficas del lugar del hecho y la

autopsia, como así también de la videofilmación, no se

configura una prueba de certeza de la presencia de la Máscara

equimótica de Morestin………..Para el caso que nos ocupa,

independientemente de las calificaciones que se le asignen,

la cianosis por sí sola, meritúa su consideración médico

legal. Su ausencia, tampoco descarta ni invalida un proceso

asfíctico, aunque sí constituye un signo de valor para la

orientación diagnóstica, integrada a otros hallazgos
tanatológicos……….4- ….El supuesto de la muerte por un reflejo

inhibitorio………….no nos resulta conducente el planteo, a

excepción que se pretenda concluir que la causa de la muerte,

se debió única y exclusivamente a un mecanismo de inhibición

refleja, lo cual resulta desvirtuado con la totalidad de las

pericias efectuadas. Debe considerarse que en tal causa de

muerte, la lesionología es literalmente inexistente,

configurando un diagnóstico de muerte “sine materia”…..6-

Respecto de las supuestas ausencias de daño traumático en

diversas estructuras u órganos del cuello, no reflejadas en

los exámenes anatomopatológicos, cumplimos en informar que el

examen anatomopatológico efectuado por el Dr. Eugenio M.

Caputi indica”: Remito al punto VIII.-)………9)…Deseamos

expresar que no es correcto afirmar que la inyección

conjutival y las hemorragias petequiales se constituyen en

una constante en las asfixias mecánicas por estrangulación

manual, como lo afirma el perito, solo avalado por la opinión

de algunos autores. Los distintos signos tanatológicos son

frecuentemente atípicos y pueden encontrase uno o más de

ellos, pero ninguno en constante para un caso puntual.

Además, no todas las cianosis responden a mecanismos

asfícticos, ni la presencia de petequias indican siempre

asfixia……….11- Respecto de la ausencia de hematomas

retrolinguales y laterolaríngeos, su presencia se encuentra

debidamente documentada en la ampliación de estudios

anatomopatológicos efectuada por el Dr. Eugenio Caputi”

Remito al punto VIII.-) …….19)……Las insistentes
descalificaciones emitidas por el señor perito Dr. Ulises

Cardoso, en cuanto a los hallazgos y conclusiones de los

profesionales actuantes, se encuentran totalmente

desvirtuadas por la documental aportada en el presente

informe……..Dictamen Pericial de los Informes

anatomopatológicos:……….. Consideraciones Médico Legales:…a)

Todos los estudios anatomopatológicos efectuados por

distintos especialistas coinciden en que el cuadro

histológico pulmonar se corresponde a una asfixia mecánica.

b) Se han constatados cambios histológicos de evolución

crónica en pulmones y corazón, lo cual indica que al momento

de la muerte, pudieron no encontrarse en la plenitud de sus

funciones vitales, configurando un estado físico vulnerable a

injurias que se traduzcan en perturbaciones en la oxigenación

pulmonar, como así también en la función cardiaca y

hemodinámica. c) Han existido en los tejidos blandos del

block visceral del cuello, lesiones indudablemente vitales,

caracterizadas por grados variables de infiltración

hemorrágica intersticial, tipificándose las mismas como de

grado leve a moderado y, selectivamente en los tejidos laxos

peritraqueales y adventicia de los vasos regionales. Estos

signos son inequívocos de compresión extrínseca del cuello,

no existiendo diagnósticos diferenciales que justifiquen con

aval científico que estas infiltraciones hemáticas pudieran

confundirse con lesiones inflamatorias, degenerativas,

trastornos circulatorios, enfermedades hemáticas o lesiones

generadas en el proceso post-morten. d) El significado y
trascendencia de los efectos lesivos del mecanismo de

compresión cervical, no radica solamente en el volumen de

sangre extravasada sino que, además, sus localizaciones

anatómicas señalan la posibilidad de haber generado otros

efectos súbitos y mortales, emergentes de una acción refleja

generada por irritación de receptores de las paredes

vasculares. La presión necesaria para desencadenar un reflejo

inhibidor, se relaciona fundamentalmente con la reacción

emocional y la sensibilidad individual de la víctima. Para el

caso que nos ocupa, resulta posible la coexistencia de un

triple mecanismo, constituido por: 1- Compresión mecánica del

cuello. 2-Estado físico vulnerable. 3- Mecanismo reflejo. Los

ítems 1 y 2 se encuentran científicamente avalados, mientras

que el tercero configura una hipótesis. e) Debe considerarse

que, de las eventuales disidencias surgidas en informes

anatomopatológicos realizados en este Instituto Médico Legal,

entre la Perito Oficial y otros profesionales, esa Junta

considera que los dictámenes se realizaron sobre un número de

muestras, que oportunamente se consideraron representativas.

La ampliación de toma de muestras por parte de los Peritos

del Poder Judicial de la Nación, estimada en un número no

mayor a ciento veinte, revierte los eventuales disensos,

teniendo en cuenta que se realizó literalmente un estudio

seriado de todo el material visceral remanente. En el mismo

sentido, dos de los miembros de esta Junta con especialidad

en anatomía patológica, examinaron oportunamente el material

con el cual se realizó el dictamen anatomopatológico, no
haciendo objeciones a las conclusiones técnico-científicas

del informe del Dr. Eugenio Caputi. 7- Dictamen Pericial de

los informes toxicológicos: Consideraciones Médico Legales:…

……..esta Junta considera que la única sustancia encontrada

con algún grado de interés médico legal para la causa es la

amitriptilina, la cual debió haber sido ingerida en un lapso

de tiempo no menor a 2 horas antes de la muerte, para que

existiera el tiempo suficiente para ser encontrada en el

torrente sanguíneo y orina. La concentración sanguínea

encontrada fue de 0,28 microgramos por mililitro, lo cual

implica un riesgo para la vida. Este fármaco debe evitarse en

pacientes epilépticos y de resultar imprescindible su uso,

debe manejarse con precaución y eventualmente elevar las

dosis de drogas anticonvulsivas….” 8) Dictamen Pericial de

los Informes Psiquiátricos: “…….Consideraciones Médico

Legales:…………Para el caso que nos ocupa y en cuanto al posible

perfil suicida de la occisa, valen las mismas apreciaciones

genéricas ya expuestas. Esta Junta no posee los elementos de

juicio suficiente como para darle jerarquía científica e

individual, no hay constancias de intentos anteriores de

autoeliminación, ni diagnóstico de depresión mayor o

esquizofrenia, tres de las circunstancias psicopatológicas

que con mayor frecuencia desembocan en un suicidio consumado.

9) Dictamen Pericial del Informe del Dr. Eduardo N. Bulacio:

“……Consideraciones Médico Legales: Esta Junta considera que

si bien, dichas interpretaciones y comentarios vertidos en el

informe examinado, son opinables, a nuestro criterio y el
que consideramos universalmente aceptado en medicina forense,

carece de rigor científico efectuar un dictamen de estas

características, tomando en cuenta, solo la visualización de

una toma fotográfica. 10) Dictamen Pericial de las

consideraciones médico legales: Dres. Navari y Trezza,

Consideraciones Médico Legales: En referencia a las

interpretaciones médico legales efectuadas oportunamente, por

los peritos médicos forenses de la Justicia Nacional,

consideramos que las mismas son prudentes, atinadas y de un

sólido sustento científico”.- Cierra su Informe la Junta

detallando la bibliografía utilizada para el Informe, siendo

más de veinticinco obras.-

Bien, concluido el examen de lo

declarado por la ciencia, de uno y otro lado, corresponde que

me encamine a establecer si existe duda o si se ha

establecido certeza en la etiología de la muerte de Natalia

Fraticelli, lo que impele a renglón seguido analizar los

antagónicos, que de modo dialéctico juegan y debemos sopesar

a los fines de poner en evidencia cual de ellos sobrevive. El

análisis de estos extremos constituye un patrimonio propio de

las formas del conocimiento y que ha de fijar las reglas para

describir el segundo de los conceptos en contradicción, esto

es, el de certeza que se intenta lograr, tarea que se impone

en pos de aproximarnos a una verdad objetiva, objeto medular

del proceso penal, junto al de garantizar el derecho de

defensa. Tal predicamento de la verdad, en tanto ella se

vislumbre como identidad entre el objeto del conocimiento y
lo que de él se concibe, constituye una visión sutil para el

hombre, cuya apreciación del mundo que lo rodea viene

indefectiblemente condicionado desde la observación

subjetiva, que pese a tal contaminación, debe resultarnos más

auténtica y hacernos admitir, que el concepto de verdad

objetiva, resulta una variante de escape, tendiente a aplacar

la tensión y zozobra emocional que nos provoca el temor a

marrar.-

A esta altura encuentro apropiado

recordar el pensamiento Kantiano, en tanto afirma “que el

conocimiento es síntesis, como organizador de los datos

sensibles y es a priori porque es nuestro conocimiento el que

organiza esos datos. Las cosas en sí (“nóumenos”) son

inaccesibles, porque en cuanto las conocemos ya están en

nosotros, afectadas por nuestra subjetividad. Las cosas tal

como a nosotros se nos manifiestan son los fenómenos (las

apariencias), afectados por las formas puras de la intuición

sensible, es decir, por el espacio y el tiempo, y por las

categorías con las que enlazamos en unidad superior las

percepciones informadas por el espacio y el tiempo

(categorías que son de cantidad, cualidad, relación y

modalidad). La materia del conocimiento viene de las

sensaciones; su forma de la intuición sensible y de las

categorías del intelecto” (Vide Miguel Angel Ciuro Caldani –

Metodología Jurídica y Lecciones de Historia de la Filosofía

del Derecho Ed. Zeus S.R.L. p. 226).-

Desde esa limitación subjetiva de la
que, como ya señalara, al menos, puede ostentarse

autenticidad, me hallo autorizado a expresar que encuentro

laudable la labor realizada por los Peritos Oficiales, pues,

sus argumentos y fundamentos se erigen en verdaderas

proposiciones, que resultan de una simetría incuestionable

con sus conclusiones.-

“Se puede decir que el informe será

merecedor de confianza cuando, tomados todos los recaudos por

parte quien lo recepta –asesoramiento, verificaciones

científicas informales, conocimiento de las particularidades

para el aseguramiento de las condiciones adecuadas para la

práctica pericial- cumplimenta las siguientes reglas: 1)

Corrección de los datos fácticos sobre los cuales se edifica

su estructura; 2) Que los principios científicos-técnicos de

los cuales el experto partió sean comprobables y reconocidos,

de aplicación válida; 3) Cuando en el chequeo de su

actividad, se verificó el correcto proceder del experto; 4)

Si la valoración conjunta de su opus, ofrece garantías de

eficacia e imparcialidad”. (Machado Schiaffino, Carlos A. -

Vademécum Pericial Ed. La Rocca p. 193).-

Partiendo de la base de la

adecuación de las Prácticas Forenses realizadas a la víctima

a los requisitos que exigen los enunciados de la ciencia,

esto es que los estudios hayan sido efectuados de modo

sistémico, completo y metódico, obteniéndose como resultado,

que los mismos concurran ilustrativos, permite afirmar que

estamos frente, al menos, un concepto de verdad forense.
Especial verdad que contiene además de los modos de

legitimidad argumentativa, los grados de adecuación racional

de la hipótesis a investigar con los hechos averiguados, los

que varían en su eficacia según el caso, de modo tal que el

proceso penal, en su dinámica como instrumento preestablecido

por el Estado para ayudar, entre otros objetivos, a la

realización de la norma penal, no se convierta en una

inabordable reproducción de gabinete de afirmación de la

verdad de las ciencias duras, que torne utópica la finalidad

de la norma.-

La doctrina tiene expuesto que “Las

legislaciones modernas, obviamente, no tienen una norma

especial que le indique al juez el modo o las pautas que

deben guiarlo en la evaluación de la pericia, pues establecen

genéricamente el sistema de libre convicción o sana crítica”

(Art. 297 C.P.P.S.F.)……” (Jauchen, Eduardo M. – La Prueba en

Materia Penal – Rubinzal – Culzoni Editores p. 199).-

Por su parte desde la jurisprudencia

se ha dicho “La sana crítica racional no impone normas

generales para acreditar algunos hechos delictuosos ni

determina abstractamente el valor de las pruebas, sino que

deja al Juzgador en libertad para admitir toda prueba que

estime útil al esclarecimiento de la verdad (en principio,

todo se puede probar y por cualquier medio), y para

apreciarla conforme a las reglas de la lógica de la

psicología y de la experiencia común”. (C. Penal S. Fe, Sala

2ª, Juris 49, p. 80 – Citado por Büser, Roberto A.–
Chiappini, Julio – Iturralde, Norberto J. – Código Procesal

Penal de Santa Fe – Editorial Jurídica Panamericana S.R.L. p.

119)

“En la actualidad, la doctrina unánime en

cuanto a que el resultado de la prueba pericial no obliga al

Juez, quien podrá separarse del dictamen siempre que tenga la

convicción contraria…….Si bien el órgano jurisdiccional no

está obligado con el resultado de la pericia, para separarse

del mismo debe expresar explícita y razonablemente los

fundamentos de tal apartamiento. Ello es así como

consecuencia directa del principio de la debida

fundamentación de toda resolución judicial; el disenso con el

dictamen no puede ser antojadizo ni arbitrario, el artículo

95 de la Constitución Provincial, establece que: Las

sentencias y autos interlocutorios deben tener motivación

suficiente, so pena de nulidad.-

Entre las causas por la cuales puede

apartarse el juez de las conclusiones de los peritos, pueden

destacarse las siguientes: a) Contradicción con el resto de

las pruebas; b) Que resulte a todas luces inverosímil; c) Que

esté viciado de alguna falencia que lo descalifique como tal,

o que corresponda su nulidad; d) Que resulte vacío de

contenido.” (Jauchen, Eduardo M. – La Prueba en Materia Penal

– Rubinzal – Culzoni Editores p. 200/201).-

“…..El rechazo del Juez del dictamen

de los peritos debe basarse en razones serias, en un análisis

crítico tanto de los fundamentos como de las conclusiones que
lo llevan al convencimiento de que carece de los requisitos…

..Pero, si por el contrario, el juez considera que los

fundamentos y las conclusiones del dictamen reúnen todos los

requisitos de lógica, de técnica, de ciencia, que para el

caso pueden exigirse, por lo cual queda convencido de la

certeza de esas conclusiones, no puede rechazarlas sin

incurrir en arbitrariedad” (Devis Echandía, Hernando –

Compendio de la Prueba Judicial - Tomo II – Rubinzal –

Culzoni Editores p. 134).-

A lo expuesto, debo agregar que

los informes periciales han efectuado consideraciones

respecto de circunstancias que el suscrito ha podido

corroborar de modo directo a través del video filmado en

ocasión del levantamiento del cadáver (ver. Punto II.-)

En consecuencia, y conforme lo

delineado, concluyo que, sin soslayar la importante tarea

efectuada por los delegados técnicos de partes en sus

distintos informes, se ha impuesto en mí la certeza, a

partir de la correspondencia que hallo entre la etiología de

muerte investigada, la labor científico-técnica pericial y

sus conclusiones, que Natalia Paola Fraticelli, falleció a

consecuencia de la acción de una o más personas, tratándose

entonces de un homicidio, adquiriendo identidad el Fallo

alzado, en este aspecto, y esta primigenia conclusión del

suscrito.-

B.-)

Aventada la primera de las
cuestiones planteadas, surte seguidamente analizar las

críticas efectuadas respecto de la participación responsable

de los imputados del hecho delictuoso. En el particular,

conceptúo que no deviene como imperativo avocarse a los

argumentos recursivos esgrimidos por las defensas técnicas de

los condenados en el orden en que fueron expuestos, ya que no

se aprecia en el decisorio recurrido que para dar por

acreditados los extremos de la imputación jurídica-penal se

meritara la prueba indiciaria aisladamente ni que alguno de

los elementos probatorios haya formado convicción

condenatoria por separado, ello en la medida que todos los

agravios obtengan, de algún modo, respuesta de éste Tribunal.

Principiaré expresando que del

examen de la modalidad conjunta de ejecución del delito

atribuida finalmente por el fallo a los imputados, entiendo

que el sentenciante de grado, en mi sentir, ha incurrido en

un déficit argumentativo al momento de meritar la eficacia

convictiva que correspondía asignar al indicio de presencia

de ambos cónyuges en el lugar del hecho. A mi modo de ver,

más allá de advertirse cierta motivación contradictoria en

tanto que, de modo subsidiario a la participación por

comisión, atribuye también una omisión impropia, prescinde,

también el judicante anterior, considerar una circunstancia

cardinal que garantice la corrección de su razonamiento.-

En efecto, el juez de primera

instancia sostiene a fs. 2941 que: “Conforme a todo lo

antedicho, considero que ambos han sido coautores en forma
directa del hecho, pero aún en el hipotético caso en que

alguno de ellos hubiese estado en posición de garante el

mismo debe ser penado como coautor lo que no se contradice

con nuestra legislación conforme a doctrina citada”.

Empero, del examen de todas las

constancias de la causa, nada impone asegurar que el hecho

ilícito necesariamente debió ser ejecutado por un concurso de

personas. Los resultados de las pericias médicas indican que

la entidad de la medicación extraña encontrada en el cuerpo

de la víctima era suficiente para provocar efectos sedativos,

(ver primera parte punto XII.-) in fine) de allí que pueda

inferirse y aseverarse, como su consecuencia, un alto grado

de indefensión previo a las acciones homicidas. A la vez, el

uso o la colocación de las bolsas plásticas en la cabeza de

la joven Natalia que, conforme lo enseñan las ciencias

médicas, aceleran el proceso de sofocación, evidentemente

compensaron la mayor fuerza necesaria para hacer efectivo la

compresión en la boca y el estrangulamiento sobre el cuello.

Ante ello, superadas las dudas acerca de la antigüedad de las

lesiones de la madre y sus condiciones físicas al momento del

evento, conforme los testimonios de Cristina Herrera “….la he

visto levantar la bomba de la pileta de natación de su casa,

la misma es de considerable peso y volúmen…” y Edison José

Emmert “…es una mujer muy fuerte….era muy potente, hasta

cambiaba los neumáticos cuando se pinchaban….”, y la

contextura física del padre -que incluso practicaba

actividades físicas- y de la niña, más la segura reducción de
la movilidad que provocaron en ésta los abrigos de cama,

indican que la posibilidad de una comisión única individual

no podía ser soslayada tan fácilmente.

Ante este panorama, al ser dudosa la

intervención bajo la forma de coautoría activa, a la que el

anterior arriba sobre la base de la ausencia de ingreso de

terceros y de que los imputados eran los únicos presentes en

el lugar y momento del hecho; la modalidad subsidiaria de

ejecución por comisión y omisión impropia, tal como fue

formulada alternativamente por el juez, mereció, a criterio

del suscrito, una mayor apreciación reflexiva que excluyera

toda otra posibilidad distinta, que finalmente, el decisorio

alzado no tuvo. Es decir que, al no poder aseverarse que el

homicidio se llevó a cabo en forma activa conjunta, no

resultaba suficiente, para seguir responsabilizando a ambos,

la invocación de que en todo caso lo único que mutaba era la

calificación jurídica (autor, coautor, partícipe necesario,

etc.) sin incidencia o detrimento alguno sobre los derechos

de quienes finalmente resultaron condenados, en el sentido

que daba lo mismo si los autores actuaron u omitieron, ya que

-con aquel criterio- no dejarían de ser tales, reitero -

autor, coautor, etc.- independientemente de cómo se los

llame. Por el contrario, para poder afirmar que uno de los

acusados, omitió intencionalmente intervenir en la evitación

de lo que el otro consumaba, correspondía, a mi modo de ver,

agotar de modo previo el examen acerca de toda otra

posibilidad distinta, más precisamente, la contraria, esto es
que el supuesto omitente no sabía lo que estaba pasando.-

“Los extremos de la acusación tienen

que ser comprobados de forma tal que resulten evidentes. Esto

involucra necesariamente, que de la prueba se obtenga una

conclusión objetivamente unívoca, en el sentido de no dar

lugar a que el mismo material pueda simultáneamente inferirse

la posibilidad de que las cosas hayan acontecido de diferente

manera”.(Jauchen, Eduardo M. - La prueba en materia penal,

Rubinzal- Culzoni, Santa Fe, 1992, p. 47)

En el sub-examen, conceptúo que el

Sr. Juez anterior, ha violado la regla lógica que se conoce

como de “razón suficiente”. ¿Qué es el principio de razón

suficiente? La doctrina señala que es aquel que indica que la

conclusión que el sentenciante obtiene del complejo

probatorio es la única conclusión posible a obtener de esa

prueba de modo que esta prueba, impida admitir como posible

una conclusión diferente o contraria. Al respecto señala

Schmidt: “(El juez) no puede reputar comprobado un hecho

determinado cuando no puede tener por excluida otra especie,

aunque distinta, de posibilidad” (Schmidt, Eberhard - Los

fundamentos teóricos y constitucionales del Derecho Procesal

Penal, Ed. Bibliográfica Argentina, Bs. As., 1957, p. 211);

extremo que en el caso no se verifica. En efecto, si bien el

magistrado infiere, a partir de algunos indicios, que ninguno

de los integrantes del matrimonio podía estar ajeno a los

ruidos provenientes de la comisión del delito, su preparación

y/o posterior encubrimiento; en principio, las conclusiones
derivadas de ello, no parecen poseer suficiente fuerza

convictiva para anular la alternativa contraria. En tal

sentido nuestra Corte Provincial ha dicho que: “no podemos

desconocer que la exigencia de motivación de los fallos no

impone al juzgador desarrollos minuciosos, pero si que no

caiga en una pura afirmación dogmática caprichosa y

subjetiva de la voluntad judicial”. (arg. Corte Suprema de

Justicia de Santa Fe, A. y S. T. 65, pág.424; T.99, pág.195;

T.102, pág.236).

En ese entendimiento, no caben dudas

que la ausencia de terceros, de la que parte el a-quo,

evidencia que alguno de los integrantes del matrimonio

Fraticelli-Dieser ha tenido ineludiblemente que comportarse

como autor, pero, si no sabemos cuál, se corre el riesgo de

castigar a uno de ellos por lo que no corresponde a su acto.

De allí que la concurrencia de indicios útiles para explicar

la intervención conjunta, ante la ausencia de referencias

precisas -no hipotéticas- por parte de los expertos médicos,

resulta decisivo.-

Al respecto, comparto con el

sentenciante el punto de partida. Las apreciaciones de las

defensas técnicas respecto del posible ingreso de terceros no

conmueven los sólidos argumentos que ofrece el decisorio a

fs. 2931/2. La presencia de una entrada forzada se torna

imposible a partir de los datos que dan cuenta que las

ventanas no fueron abiertas desde afuera, ni las puertas han

sido violentadas, no se encontraron huellas de pisadas y la
tapa del cielorraso que, según la imputada Graciela Dieser,

funcionaba como escondite del dinero supuestamente sustraído,

no mostró la menor señal o marca de que en ella reposó algún

bulto que corroborara dicha versión, sumado a que la

hipótesis del robo se desluce con la presencia a simple vista

en otra de las habitaciones de dinero en un portafolio

abierto, tal como lo asevera el Comisario Jorge Villalba “…

.había un maletín abierto, cargado de cosas y en su interior

bien a la vista había dinero….”. Por otra parte, la tesis del

ingreso consentido se desvanece si se tiene en cuenta que los

efectos restrictivos de la ingesta del Uxen Retard sobre la

capacidad ambulatoria de la víctima, requirieron de ésta un

esfuerzo intelectivo y físico especial, acompañando al

exigido, incluso, por los quejosos de modo genérico: “…

movimientos…efectuados con la suficiente sigilosidad para que

ellos (los padres) no lo escuchen…”, (fs. 3192); y la

ausencia en autos de referencias sobre la existencia de algún

novio o amigo capaz de interesarse en intimar con Natalia

(recuérdese que la defensa destaca, con otros fines, el

rechazo amoroso de los amigos más próximos o conocidos hacia

la niña) de la manera que conjeturan los curiales, dentro de

la casa familiar y con la presencia de los padres -en lugar

de hacerlo en lugar alejado, mucho menos expuesto-, enervan,

conforme la experiencia común, la posibilidad de intervención

de personas ajenas a las situadas por el magistrado.

Sin embargo, esto último tampoco

conlleva a sostener de modo unívoco que ambos progenitores
fueron los autores, por comisión uno y por omisión impropia

el otro. Para que ello sea factible han menester que de las

pruebas obtenidas previamente se despeje toda duda razonable

acerca de que el omitente no se encontraba en el extremo

contrario, esto es, que se demuestre que además de su

presencia física en el lugar del hecho, hayan concurrido, al

menos, el conocimiento de lo que estaba ocurriendo y la falta

de ánimo de evitar el suceso, máxime cuando el otro

argumento, el de los ruidos, aparece lábil ya que la ausencia

de señales de defensa indican, en principio, lo contrario,

traigo nuevamente al Comisario Jorge Villalba “…..Otra cosa

que le llamó la atención, era la punta de la cama donde yacía

Natalia, no tenía ningún pliegue, como si no se movió en toda

la noche. Que no había nada movido en la habitación, todo muy

ordenado…..”.-

Al respecto ha dicho nuestra Corte

Provincial “…no es ocioso insistir en que el derecho de la

sociedad a defenderse del delito se encuentra sujeto a los

límites impuestos por el Estado de Derecho, y que para que un

hombre pueda ser encarcelado se requiere de la existencia de

pruebas que sustenten la acusación “más allá de toda duda

razonable”. (Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, A. y S.

T.212, pág.224).-

Corresponde, entonces, a criterio

del suscrito, revisar el análisis formulado por el a-quo

respecto de cada una de las circunstancias del caso (indicios

antecedentes, concomitantes y subsiguientes siguiendo el
pensamiento de Carrara-) y de cada uno de los involucrados,

que se traduzca en un razonamiento válido que permita

dilucidar y resolver si la sentencia ha violentado las reglas

de valoración de pruebas aplicables.-

En referencia a la participación de

la imputada Graciela Dieser, el juez de grado, llega a la

conclusión condenatoria a partir de los siguientes indicios:

a) la presencia física de aquella: “No cabe duda alguna …que

María Graciela Dieser era una de las dos únicas personas que

estaban en el lugar del hecho cuando mataron a su hija

Natalia…” señala a fs. 2934; b) la existencia de medicamentos

extraños en el estómago de la hija “….se halló en el estomago

de la víctima excesiva cantidad de medicamentos que dejaron

en estado de indefensión a Natalia Fraticelli….” (fs. 2934);

c) la modificación del escenario del hecho que: “…no pudo

haber sido realizada por uno solo de los integrantes de la

pareja mientras el otro dormía, por el ruido que produce

correr ese cielorraso y la preparación que requiere llevar

una escalera o algún objeto donde pararse para acceder al

techo y correrlo, pues en el banquito existente en la

habitación no había signos de pisadas” fs. 2934 vta.; d) la

conducta extraña al momento de la llegada del médico Dr. Hugo

Costa: “también debe tenerse en cuenta que María Graciela

Dieser se tuvo que poner de acuerdo con su marido para contar

a las demás personas lo que había ocurrido, si no, no se

explica, de ninguna manera, cómo no le contaron al Dr. Hugo

Costa lo que había acontecido, apenas llegó, esperaron que la
examinara y que les de su opinión para luego, recién,

mostrarle los objetos que dicen haber encontrado y agregarle

lo del robo, pues según los dichos de éste lo consultaban de

qué murió, si podía ser suicidio, etc….” ; e) la instrucción

dada a su hijo Franco “….que recordara que todos tenían

llaves, pero que las mismas quedaban en la cocina (textual) a

lo que Franco le contestó pero mami, si yo tengo mi llavero y

a veces me lo llevo (textual) y ella insistía que tenía que

decir que las llaves quedaban en la casa, y que el último que

entraba era el que cerraba la puerta….”, y con su esposo “…

.que se acordara que la persiana estaba así o que la puerta

estaba enllavada….” …que esto del celular no se sepa….” “…

..fijate bien el horario” “….Ni una palabra a nadie, nadie

acá escuchó nada, este celular no existe….” “….vos que

dijiste….yo digo lo mismo”; f) La actitud durante el

velatorio “…..Bibiana Crosa de Pautasso – la actitud del

matrimonio Fraticelli, la frialdad y falta de interés de

Carlos por la muerte de su hija, que le asombró a la

declarante que ellos –en referencia a los dos- en el velorio

o en el día de la muerte de Natalia no gritaban contra los

supuestos asesinos de la nena….” (fs.2936).-

En relación a la participación

del imputado Carlos Andrés Fraticelli, afirma que: “…son

válidas prácticamente todas las consideraciones y elementos

probatorios mencionados respecto de la coimputada María

Graciela Dieser, excepto en lo referido a la medicación

suministrada a Natalia Paola Fraticelli pues se encuentra
probado en autos que la encargada de ello era su mujer.”

(fs.2936 vta y 2937). Insiste sobre: “…el no ingreso de

personas ajenas, la inexistencia de robo, la muerte violenta

de la menor que fue consumada por personas que se hallaban en

esa casa la noche del hecho, la modificación del escenario

del crimen, la comunicación entre los coimputados con el

propósito de ponerse de acuerdo acerca de cómo declarar.”

(fs. 2937).-

Agrega acerca del tema de la

renuencia a renunciar a los fueros de juez, la falta de

colaboración, la indiferencia durante el velatorio y la

ausencia de interés por el esclarecimiento del hecho y la

obstaculización de la investigación: “el mismo juez suplente

-fs.454/455- expresa que le llamó la atención que ni el

sábado ni el domingo Fraticelli le preguntara cómo iba la

investigación ni si tenía algún indicio.” (fs.2937 vta.) y

abunda con las actitudes mendaces con inmediatez al suceso

investigado sobre el falso robo y la medicación de su madre

(fs. 2937 vta./2938).-

Culmina con el intento posterior de

influir en la persona de uno de los testigos, la Sra. Bibiana

Crosa de Pautasso, quien dijo que Fraticelli quería “…que la

dicente explique que la persona que entró esa noche, ingresó

por la puerta del frente, aclarando que ella no hizo tal

declaración porque no le constaba que así hubiese sucedido…”

(fs. 2939 in fine y vta.).

Mientras que sobre la participación
conjunta reflexiona: “1) No resulta lógico suponer -más bien

imposible de creer- que uno de los padres haya dado muerte a

su hija, haya vuelto a la cama para seguir durmiendo hasta la

mañana sin que el otro advirtiera que algo raro estaba

ocurriendo y 2) Resulta increíble que, de haber sido uno solo

el homicida de Natalia, el armado de la escena del crimen no

haya suscitado una violenta discusión con el otro cónyuge,

con gritos, discusiones y hasta agresiones físicas por un

tiempo suficiente como para ser advertido por los vecinos,

incluso se debe tener presente que la occisa era hija de

ambos, por lo que no hay dudas que si el culpable hubiera

sido uno sólo de los progenitores hubiese consentido

encubrirlo.” (fs.2939 vta.).

La reseña de los fundamentos

condenatorios merece el siguiente análisis. Sobre la

modalidad conjunta de ejecución, cabe sostener que, la

incredulidad que expresa el a-quo y en que basa el primero

de los argumentos expuestos, más allá de mostrarse acertada,

e incluso pasible de compartir, no excluye la posibilidad que

el autor, no haya en realidad regresado a la habitación

matrimonial y en su lugar haya permanecido en otros sitios de

la casa, a la vez que modificaba en ese lapso de tiempo la

escena del crimen. Tampoco es segura la advertencia de los

hechos por parte del otro de los acusados, pues no consta

claramente la existencia de fuertes ruidos; mientras que el

último argumento, tal como lo plantea, en términos

abstractos, sin individualizar a cuál de los intervinientes
se refiere, se muestra inaceptable, en tanto que si un ser

humano es capaz de realizar la acción incalificable de matar

a un hijo, nada -ni la lógica, ni la experiencia o el más

mínimo sentido común- impediría conjeturar que también lo es

para realizar un acto menos extremo como el del encubrimiento

del asesino.-

Pero además, como ya lo señalara, me

provoca marcada duda que la determinación del autor de la

muerte pueda resolverse convenientemente a favor de la

actuación conjunta recurriendo a la hipótesis alternativa de

comisión por omisión, cuando -como yerra el anterior- no se

establece en concreto cuál de los intervinientes fue el que

desplegó el accionar típico. De modo tal, si ello no se logra

esclarecer sin ingresar en contradicciones, la consecuencia,

dentro del modelo de participación accesoria adoptado por el

código penal, debería ser la absolución de todos.-

Al respecto, Gimbernat Ordeig trae

como ejemplo un caso semejante (varios sujetos han agredido a

la víctima, que ha resultado muerta, y no se sabe, sin

embargo, quién realizó los actos consumativos de la muerte)

sobre el cual antigua jurisprudencia de España dispuso la

absolución de todos. (Sentencia del 15 de abril de 1886,

Tribunal Superior español: “en la cual por desconocerse cuál

de los agresores mató, se absuelve a ambos”. (Gimbernat

Ordeig, Enrique - Autor y cómplice en Derecho penal, Ed. IB

de F, Montevideo-Buenos Aires, 2006, p. 80 p. 271).-

No obstante lo anterior, la posibilidad
de una alternativa distinta a la de la participación por

omisión impropia por parte de uno de los imputados, a cuyo

examen minucioso debió constreñirse el sentenciante, puede

desentrañarse a partir del análisis concreto sobre la persona

de cada uno de ellos.-

Así planteada la cuestión, el decisorio

se enfrenta a una dificultad que, a mi criterio, no puede

superar en razón de lo siguiente: de autos surge que el

imputado Fraticelli declaró haber concurrido a la planta

alta, donde yacía el cuerpo de la víctima, luego de que lo

hiciera su esposa, al escuchar los gritos de ésta: “...CARLOS

VENÍ A VER A LA NATI, era de modo fuerte y con

desesperación…” “…..Que a la mañana cuando lo llamó su

mujer, ésta estaba como parada en la puerta de Natalia….”

Este dato, (tener presente la segunda trascripción)

incorporado en el principal acto de defensa (indagatoria de

Fraticelli), situó temporal y espacialmente a éste en el

segundo de los dos únicos arribos -y contacto con la víctima-

de los dos únicos posibles autores del delito, sin que los

indicios de cargo verificados por el a-quo, explicitados más

arriba, puestos al amparo de reglas de experiencia permitan

extraer una conclusión probatoria unívoca.-

Es sabido que: “para que un indicio

sea prueba, es necesario que la regla de experiencia que se

invoca como respaldo del silogismo sea cierta y que el grado

de relación entre el indicio y la regla de experiencia sea

tal que permita la conclusión sea una conclusión necesaria de
este silogismo”. (Cafferata Nores, José - La prueba en el

proceso penal, 2º ed., Depalma, Buenos Aires, 1986). Ello nos

advierte que aquello que la doctrina tradicional llama

indicio es por naturaleza equívoco y que un hecho indiciario

tiene muchas posibles explicaciones a la vez.-

Por ello, para reducir a una única

explicación posible de autoría -la omisión impropia- de ese

particular concreto imputado (Carlos Fraticelli), el conjunto

de indicios no debía dar a lugar a alternativas distintas.

Además de los argumentos defensivos, de los que en parte

deben ser receptados, relacionados con la inexistencia de

univocidad del indicio o como lo llama la defensa “un indicio

anfibológico”, ya que el hecho indiciario admite una

explicación compatible con otro hecho distinto del indicado,

cabe señalar lo siguiente:

a) La presencia física, en

principio, estaba justificada. La circunstancia de que el

lugar del hecho era el domicilio familiar impone exigencias

superiores a la del supuesto del “extraño” (tercero

desconocido) para extraer de ello consecuencias convictivas

en favor de la teoría del acusador, máxime cuando en tal

lugar hubo más de un sujeto presente. No obstante, vigente

-por ahora- la hipótesis de la inocencia del otro sospechoso,

la probable utilidad presuntiva no debe ser totalmente

desechada.-

b) Las razones que da sobre la

modificación del escenario en tanto: “…no pudo haber sido
realizada por uno solo de los integrantes de la pareja

mientras el otro dormía, por el ruido que produce correr ese

cielorraso y la preparación que requiere llevar una escalera

o algún objeto donde pararse para acceder al techo y

correrlo, pues en el banquito existente en la habitación no

había signos de pisadas”.(fs. 2934 vto.), conceptúo, no

parecen ser autosuficientes pues, del contexto y el escenario

(ubicación y distancia de las habitaciones, de 16,14 mts.), y

las diversas actividades del coimputado Fraticelli (ingestas

de alcohol y sedantes, entre otras), no surgen datos de

autodefensa que generara golpes, gritos (recordar el

testimonio de Jorge Villalba) o algún otro sonido de alto

volumen; como tampoco hubo una reconstrucción histórica de lo

ocurrido en ese aspecto a fin de percatarse efectivamente de

la existencia o entidad de tales ruidos o signos de lucha.-

c) La conducta extraña al momento de

la llegada del médico Dr. Hugo Costa: “también debe tenerse

en cuenta que María Graciela Dieser se tuvo que poner de

acuerdo con su marido para contar a las demás personas lo que

había ocurrido, si no, no se explica, de ninguna manera, cómo

no le contaron al Dr. Hugo Costa lo que había acontecido...”

(fs. 2934 vto), de la cual infiere un acuerdo entre los

acusados, es tal vez, el indicio con mayor peso para presumir

que el matrimonio intentó manipular el examen del galeno

tratando confundir la verdadera causa de la muerte de

Natalia, aunque las razones varían desde el ocultamiento de

un suicidio -equivocado por provocación deliberada del otro
cónyuge- hasta, como entiende el a-quo, la ocultación del

crimen por obra colectiva, pasando, en el medio, por el

encubrimiento del hecho delictivo ajeno, todas con similar

valor, en tanto no sean complementadas con otros elementos de

prueba. Pero lo cierto es también que, dicha connivencia, al

igual que la posterior comunicación telefónica con la esposa

para acordar la forma de declarar, particularmente inmoral e

ilícita en los últimos tres casos, es insuficiente para tener

por acreditado un plan común previo de asesinato.-

d) La actitud fría y desinteresada

por el avance de la investigación, demostrada en el día de la

muerte y durante el velatorio que, como entre otros

testimonios como el de Edison José Emmert, endilga al

matrimonio la deponente Bibiana Crosa de Pautasso “….en todo

momento estuvo muy frío y controlando siempre toda la

situación y también que no tenía preocupaciones de buscar

pistas o de ayudarle al Juez que estaba actuando, siendo que

se trataba de su hija…”, sumado al intento de influir sobre

la declaración de aquella, si bien no se corresponden con el

sentido común que tiene por regla la reacción contraria, nos

lleva igualmente a acreditar distintos extremos a la vez.

Aquellos comportamientos, para el caso, no permiten solamente

deducir su intervención en el hecho delictuoso, sino también,

la presencia de una personalidad extremadamente egoísta a

punto tal de ser capaz de priorizar una mecánica precautoria

o de salvaguardia de su coquetería personal o su imagen

funcional por sobre la averiguación de la verdadera causa de
la muerte de su hija.

e) Por último, los demás datos

valorados referidos a la renuencia a renunciar a los fueros

de juez, la insistencia en la falta de colaboración y de

interés por el esclarecimiento del hecho, así como la

obstaculización de la investigación (fs. 2938/9) por medio de

actitudes mendaces (el falso robo, la medicación de su madre

fs. 2937 vta. y 2938, entre otros) sobre los que el fallo

abunda, no se muestran concluyentes para descalificar la

tesis de un probable encubrimiento ilícito del encartado, por

cierto, jamás imputado.-

Todo lo expuesto demuestra

suficientemente que la tesis argumentativa de la ejecución

conjunta, sea en su modalidad activa como en la alternativa

de comisión y omisión impropia, no puede aseverarse con

certeza más allá de toda duda razonable; y el estado de duda

que provoca en este magistrado la insuficiencia de elementos

de prueba para atribuir una participación con responsabilidad

penal al imputado Carlos Andrés Fraticelli, impide quebrantar

su estado de inocencia, debiéndose en este punto, previa

revocación del fallo alzado, resolver su absolución (art. 5

C.P.P. ).-

Distinto es el caso del otro

imputado, la Sra. Graciela Dieser. Del análisis de los

elementos de prueba que la vinculan con el evento se advierte

la presencia de diferencias sustanciales respecto de las

relacionadas con la participación de su marido.-
En esta valoración, no sólo se

dificulta hacer extensivos los razonamientos efectuados hasta

aquí sobre los elementos probatorios destinados a acreditar

la hipótesis delictiva y la participación de Carlos

Fraticelli, con la aptitud que le fue conferida a cada uno de

ellos, sino que además es innegable que respecto de la

imputada obran mayores indicios que obstan arribar a idéntica

conclusión desincriminante.-

La justificación provisoria del

indicio de presencia pierde sustento por la función

indiciaria que se constata con el aporte de otros nuevos

datos, derivados, unos, de las propias conclusiones obtenidas

respecto del cónyuge, descartados ex profeso, otros, también

en el precedente análisis por no tener vinculación alguna

para acreditar la participación que se le enrostrara al

último.-

Entre los primeros cabe señalar que,

despejada la participación del otro imputado, las

posibilidades de atribución alternativas, es decir

indicativas de que los hechos hayan acontecido de manera

diferente, se reducen notablemente, no al límite de una

imputación fundada en el descarte, pero sí acrecentando el

grado de convicción incriminante, el que, de completarse con

otros indicios, conlleva a la certeza requerida para

convencernos que el autor no fue otra persona distinta a la

imputada.-

Cuando decimos que la presencia
física en el ámbito familiar está “en principio, justificada”

estamos formulando tan sólo una presunción que puede

destruirse, no sólo con prueba en contrario, sino recurriendo

asimismo a la propia inconsistencia de la regla de

experiencia común puesta en relación con aquel dato (la

presencia) que, en lugar de ser útil para “indicar” que quien

estuvo presente intervino en la comisión del delito,

permitiera eventualmente pensar -como lo hace la defensa- que

sólo estaba pernoctando.-

Si bien las particularidades de

este caso favorecerían la idea de que no es natural valorar

el dato de presencia hacia una dirección única, indicativa de

la autoría del delito, no sólo la experiencia sino las reglas

de la ciencia también nos indican que la mayoría de los

hechos delictivos que involucran a parientes directos son

cometidos dentro del ámbito del domicilio familiar, más

comúnmente conocido como violencia doméstica.-

Al respecto la doctrina

criminalística expresa “Los delitos agravados por el vínculo

y, entre ellos, especialmente las lesiones producidas por

violencia familiar o los delitos contra el honor, tienen por

víctimas a miembros de la familia especialmente de sus

miembros más débiles que son objeto de violencias, abusos y

explotación” (Oldano, Iris - Criminología Agresividad y

Delincuencia, Capítulo XVII , La Víctima y su relación con el

delito, citando a Mendelsohn; Clasificaciones Víctima

Familiar, Ed. Ad-Hoc, pág. 150).-
Hallo oportuno expresar por su

parte que, vide edición de Diario Clarín de fecha Lunes 09 de

Noviembre de 2009, pág. 32, “Clarín Sociedad”, bajo el título

“Violencia Doméstica: 4 de Cada 10 denuncias se hacen después

del fin de semana”. Datos de la Oficina de la Corte Suprema

de Justicia, en el que entre otras cosas consigna: “…Las

agresiones, además, no se limitan a la mujer: con frecuencia,

el agresor también se ensaña con la familia sobre todo con

los hijos (76 %). En cuanto al 18 % de varones que son

víctimas, el 61 % correspondió a niños y adolescentes…”.

Asimismo, y sólo a título

informativo, traigo aquí una Estadística Publicada en

Internet en el buscador Google: “Alrededor de 80.000 niños y

adolescentes mueren cada año a causa de la violencia en sus

hogares. Solamente en América Latina, más de 6 millones de

niños y niñas sufren abuso cada año.-

Alrededor de 2 millones de

niños y niñas son víctimas de explotación comercial sexual.

En el Caribe, la violencia es la principal causa de muerte

entre los varones de 15 a 24 años.-

El castigo corporal en los

hogares y en la escuela es una práctica común en toda la

región y en pocos países está prohibido por la Ley.-

Golpear a un niño en el seno

familiar como método de disciplina, incluso con palos o

cinturones, causando enormes heridas, es aún una práctica

usual que está permitida por la ley en casi todos los países
del mundo. En realidad, en la mayoría de las naciones, el

castigo físico hacia los niños es la única forma de violencia

interpersonal consentida por la ley, mientras que por el

contrario las amenazas más triviales emitidas por los alumnos

en sus escuelas son considerada delitos. Allí donde los niños

han sido entrevistados acerca de las agresiones violentas

cometidas por adultos o por otros niños de la comunidad se

descubren unos porcentajes muchos mayores de trato injusto en

el caso de los mayores.-

Esta situación contrasta con

los principios de la Convención sobre los Derechos del Niño,

que en su preámbulo, afirma que el niño por su inmadurez

"necesita protección y cuidados especiales".

Investigaciones de varios países de todos los continentes,

como los realizados por Radda Barnen y EPOCH-World Wide han

encontrado altos niveles de sanciones violentas en el seno

familiar. En Barbados, un estudio halló en 1987 que el 70% de

los entrevistados aprobaban en general el castigo físico por

parte de los padres; de ellos el 76% consentía el uso de

cinturones o correas para pegar a los hijos.

En India, una encuesta

realizada en 1991 entre estudiantes universitarios reveló que

el 91% de los hombres y el 86% de las mujeres habían sido

atormentados físicamente durante la infancia. En Rumania, un

análisis, efectuado en 1992, descubrió que el 84% de una

muestra de padres veía el azote como una forma habitual de

educación infantil y el 96% no lo percibía como humillante.
En el Reino Unido, el gobierno financió una investigación –

publicada en 1995– en la que se demostraba que casi uno de

cada seis niños había experimentado castigos físicos severos;

que una amplia mayoría, 91%, había sido aporreada, el 77%

durante el año anterior.

En Estados unidos una encuesta

realizada en 1985 sobre 3.232 familias encontró que el 89% de

los progenitores habían golpeado a sus niños de tres años

durante el año anterior y que aproximadamente una tercera

parte de los jóvenes de entre 15 y 17 años también habían

sido apaleados.

En la sentencia final de la

Discusión General sobre los Derechos del Niño, como una

contribución al Año Internacional de la Familia en octubre de

1994, un miembro del Comité afirmo: "En relación con el

castigo corporal, pocos países tienen legislaciones claras.

Algunos Estados han intentado distinguir entre la corrección

y las faltas cometidas por los niños y la violencia excesiva.

En realidad, la línea que divide ambos conceptos es

artificial, es muy fácil pasar de un lado a otro. También es

una cuestión de principios. Si no es permisible golpear a un

adulto ¿Por qué debe serlo golpear a un niño? Una de las

contribuciones de la Convención es llamar la atención acerca

de nuestras actitudes y culturas".- (Informe de la ONU Las

Voces de Niñas, Niños y Adolecentes sobre la violencia.

UNICEF: Niños y Violencia. Organización Mundial de la Salud –

Estadísticas e Informes Varios. Fuente. Gisela Ortega,
Periodisa Venezolana. Extraído del Buscador Google. Violencia

XIV).

Soslayado ello, advierto que,

excluido el otro sospechado y comprobada la ausencia de

ingreso de terceros, la presencia física de la imputada

Graciela Dieser en el lugar y en el horario preciso en que se

cometió el delito, adquiere una mayor univocidad en su

significación incriminante, puede decirse fundamental, al

mismo tiempo que, como ya lo señalara, la mayoría de las

consideraciones hechas al explicar la conducta del cónyuge,

como la modificación del escenario y los intentos de acuerdos

posteriores, adquieren un sentido distinto que anulan las

dudas originadas en ese momento y que, en conjunto con otros

elementos probatorios reunidos, permiten edificar sólidamente

la plena convicción de que la imputada ha sido la autora

responsable del delito.-

En ese sentido, no habiendo el

sentenciante de grado, a mi sentir, podido desvirtuar la

versión de Carlos Fraticelli que da cuenta de su contacto con

la víctima ya fallecida con posterioridad al de su esposa, y

que, según sus dichos, recién fue alertado por el llamado

desesperado de ésta, las dudas sobre quién despejó desde

adentro los posibles ingresos a la casa y alteró la escena

simulando un robo no probado, abriendo el cielorraso donde no

se comprobó que allí hubiera dinero, suprimiendo las huellas

de las bolsas de plástico por ellos aportadas y alterando la

disposición o el estado de las camas, desaparecen, ubicándose
la sospecha en dirección exclusiva en la persona de la

acusada.

Importa destacar que al arribo de Carlos

Fraticelli al lugar donde se encontraba el cuerpo de Natalia,

las ventanas ya habían sido abiertas y la inspección ocular

practicada en instrucción, sumado a diversos testimonios, Dr.

Tomás Orso “….Que observado el escenario del crimen, donde se

halló muerta a la menor, a simple vista no se observaban

signos de irrupción externa violenta en la puerta o ventana

de la planta alta…”, Comisario Jorge Villalba “….Que se

fijó el declarante, la ventana tenía unos 50 cms. la persiana

levantada y una de las hojas de la puerta, la cortina volaba,

miró para afuera, vio que había tierra y un listón de

plástico de la parte de debajo de las cortinas de arrollar

que no estaba corrido, tirado en el piso, que entonces se

preguntó, “quien entró Superman, si no había huellas, y de

haberla habido se hubiera marcado en la tierra que había en

el balcón….”, descartó todo forzamiento externo, y la tapa

del cielorraso no presentó marcas de efracción ni se

encontraron elementos extraños que convalidaran la hipótesis

del robo falsamente invocado. Al respecto el Informe de

Criminalística concluye: “Que la determinación de la

existencia de huellas papiloscópicas en estado latente arrojó

resultado NEGATIVO, considerándose esta superficie por su

rusticidad, no adecuada para el revelado de los mencionados.

Que la tapa de madera sujeta a labor pericial no presenta

marca de efracción de ningún tipo……Se observó gran cantidad
de polvo en la parte trasera de la misma, la cual no presenta

otro detalle que sea llamativo”. Asimismo, en su

testimonio Horacio Oscar Montanaro expresó “….En la escena

del crimen no se notaron signos de violencia, no se detectó

signos de forzamiento o efracción en ventanas y aberturas que

comunicaran ala planta alta….”; y el estado de la otra cama y

de la iluminación del cuarto en donde supuestamente madre e

hija habían compartido la noche previa, no coincide con las

descripciones anotadas inmediatamente al momento del hecho,

conforme la inspección ocular “….Que dirigiéndonos a la pieza

contigua……una cama de dos plazas que se encuentra a medio

abrir tipo sobre como para una sola persona y sobre el otro

costado está la colcha alisada, estando la sabana apenas

movida, la almohada no presenta hundimiento por uso…..” y las

bolsas que, según el testimonio del Dr. Costa, le fueron

entregadas por los acusados dando referencia de que fueron

sacadas de la cabeza de la víctima, no registraron en el

examen de los expertos ninguna huella dactilar atribuible a

la niña. Por eso, los datos que, en principio, se mostraron

ciertamente equívocos respecto del padre de Natalia,

adquieren distinta significación sobre la madre ya que no es

creíble pensar que la preparación de la escena por parte de

ésta última fue engañosamente anticipada, pues no fue posible

demostrar un preacuerdo entre ambos cónyuges, y conjeturar

con que se trató del encubrimiento de un delito ajeno, tal

vez del cónyuge que, bajo esa hipótesis habría matado a la

hija para irse luego a dormir tranquilo o en su caso el de un
tercero desconocido, resulta, a mi sentir, absurdo. Lo propio

puede predicarse de los otros indicios.-

Del mismo modo, ese convencimiento

es alcanzable al adicionarse en el examen otros elementos

convergentes omitidos al analizar la actuación del imputado

Carlos Fraticelli.

En este caso, en la sentencia

recurrida ser advierten diversos indicios anteriores y

algunos otros concomitantes atribuidos a la acusada que no

formaron parte de la fundamentación inicial para extraer

consecuencias convictivas de cargo sobre la persona del

marido. Entre ellos encontramos: el manejo exclusivo de la

medicación (Uxen Retard) encontrada en el cuerpo de la

Natalia; algunos tratos violentos hacia la víctima; la

advertencia o amenaza formulada respecto, no sólo de la

integridad física o la vida del esposo, sino de cualquier

otro daño en tanto “más le duela”.-

Conforme el testimonio de Bibiana

Crosa de Pautasso de fs.72 vta. la imputada le expresó

personalmente que en razón de que “Carlos (Fraticelli) me

mandó al frente con la lo de la llamada, refiriéndose a las

amenazas denunciadas por el Dr. Chasco que la involucraban,

ella (Dieser) lo iba a “hacer cagar en lo que más le duele”.

Sobre el mismo tema, otra persona,

la testigo Cristina Herrera declaró que la imputada Graciela

Dieser le dijo: “…éste (Fraticelli) me las va a pagar con lo

que más le duela, porque cuando yo odio no sabes lo que soy
capaz de hacer, si hasta cuando siento las pantuflas de

Carlos en la casa me dan ganas de empujarlo por las

escaleras…”.

También obra lo declarado por la

precitada testigo (C. Herrera) en una oportunidad en que fue

a la casa familiar de los imputados, en donde luego de ver a

la niña llorando, el acusado le recriminó a la esposa, en su

presencia, haberle pegado, debiendo deducirse, fuertemente, a

tal extremo que con inmediatez al suceso la misma Cristina

Herrera vio en la calle a la víctima con signos (moretones)

de violencia física en su rostro, “…..y dos días después

tenía la nena un moretón debajo de un ojo, eso me llamó la

atención, me pidieron reserva totalmente…”

A esta altura resulta oportuno

destacar, que no encuentro motivo alguno para recelar de los

testimonios, pues hallo que todos ellos han sido sinceros no

percibiendo ningún indicio de error, mendacidad o parcialidad

que impida a este Magistrado valorarlos en toda su

extensión.-

Al respecto, nuestros Tribunales han

expresado “Para que un testimonio resulte como la narración

de la verdad de lo que se ha percibido a fin de inspirar fe,

es preciso la convergencia de dos conidiciones: a) que no

fuere consecuencia de una equivocación; y b) que no se quiera

engañar. Habrá de verse, entonces,si tales cualidades se

advierten en los recepcionados en la causa penal en análisis

y cuáles, fundamentalmente, se hallan consustanciadas al real
acontecer, suscitando, en consecuencia, aporte convictorio

debido a su particular firmeza, como sensible coherencia” (C.

Penal Santa Fe, Sala 3ra., 25.03.03. N. o B. I. s/ Hurto en

Concurso Real con Lesiones Leves y Lesiones Graves en

Concurso Ideal – Zeus T. 93 R-741)

De conformidad a lo señalado, de

ningún modo conceptúo que puede considerarse un indicio

contingente las graves y repetidas advertencias formuladas

por la acusada, las que de modo convergentes apuntaban a la

ejecución futura de un daño preferentemente indirecto sobre

el cónyuge, que razonablemente puede encuadrarse en la

persona de la hija, precisamente -tal como prueban las

testimoniales recibidas- uno de sus seres más queridos, de lo

que dan testimonios Alejandro Hernández “….Que era un trato

normal, bueno, siempre había buen humor y afecto….”; Edgardo

Saal “….Que al principio para Fraticelli, no tenía sentido su

vida…..”; Beatriz Amalia Perez “….que al final del

tratamiento se encontraba en estado de desesperanza,

impotencia y búsqueda de respuesta….”; Adriana Benegui “….Era

muy bueno, y aparte siempre hacía chistes….”.

En tanto, el resto de las

constancias reunidas que dan cuenta de la pésima relación

matrimonial, la prolongada situación de infidelidad del

marido que se infiere conocida por la esposa, sumado al

estado emocional de la acusada, donde confluyeron

sentimientos negativos de postergación y abandono,

incompetencia, rechazo, maltrato psíquico público, junto a
los estados de intolerabilidad e irritabilidad creciente

exteriorizados en altos niveles de violencia en su discurso

sobre aquel y el fuerte castigo físico sobre la niña, se

asocian razonablemente a las anteriores conformando entre

todos la aptitud suficiente para generar el estado de certeza

requerido por la ley para emitir una sentencia condenatoria,

tal como en este caso, lo hizo el magistrado de baja

instancia.-

Con estos antecedentes, entiendo,

quedan acreditadas suficientemente las razones o móviles de

la acusada, los que no obstante presentarse fundamentales

para que la conclusión de culpabilidad pueda ser considerada

motivada, no necesitan ser en modo alguno extraordinarias

puesto que la norma legal imputada (art. 80 C.P.) no requiere

ningún elemento subjetivo especial más allá del dolo, y la

calidad de los “motivos” establecidos por el art. 41 del

código penal, es formulada por la norma con el objeto de

aportar ciertas reglas legales en la tarea de mensuración

judicial de la pena.-

Por último, todos los demás indicios

concomitantes y posteriores, como el ocultamiento inicial de

las bolsas, la bufanda y el pañuelo; la insistencia posterior

en orientar la investigación con la idea de suicidio y los

intentos de ponerse de acuerdo con el grupo familiar acerca

de las explicaciones a dar judicialmente en diversas

oportunidades (celular, casa y velatorio), que en el caso de

Carlos Fraticelli impedían excluir alternativas
contradictorias, pues las dudas acerca de si las acciones de

encubrimiento lo eran de un delito propio o ajeno, se

neutralizan respecto de la imputada Graciela Dieser al

comprobarse que ésta fue materialmente la única con

posibilidad de ser la autora -por ejecución activa- del

delito.-

En definitiva, el decisorio parte de

datos ciertos que merecen ser considerados indubitables, una

muerte cuya causa ha sido calificada como homicidio por

asfixia mecánica por comprensión externa del cuello combinado

con maniobras de sofocación, conforme lo detallara

sobradamente en la primera parte del presente, la

circunstancia que el hecho se produjo en el domicilio

familiar y las únicas personas presentes en el horario del

evento fueron el matrimonio Fraticelli-Dieser.

El resto de elementos probatorios de

cargo, sobre cuya asignación de verosimilitud se ha dado

cuenta en los párrafos precedentes, ponderados como indicios

en sentido favorable a la sentencia condenatoria sobre la

persona de la imputada Graciela Dieser, no sólo superan en

cantidad y calidad a los elementos divergentes presentados

por la defensa, sino que son suficientemente idóneos para

formar pleno convencimiento de que la existencia del hecho y

la participación ocurrieron realmente tal como lo expresa la

sentencia, la que parcialmente, en lo que respecta a la

imputada Graciela Dieser propugno sea confirmada.-

La circunstancia de que el fallo se
funde esencialmente en indicios no lo impide, y me respaldo

para tal aseveración, en lo resuelto por nuestros Tribunales

superiores.-

Tal ha sido la doctrina de nuestra

Corte Provincial al expresar que: “El recurso de

inconstitucionalidad tiende a reparar agravios que impliquen

un grosero desconocimiento del derecho a la jurisdicción y

deficiencias que conviertan al pronunciamiento en una no

sentencia, pero no autoriza a sustituir a las instancias

ordinarias en la ponderación del material fáctico de la

causa. En el caso, el recurrente insiste en postular la

inexistencia de pruebas de cargo pretendiendo con ello

reabrir el debate sobre la apreciación de los hechos y

sustituir el criterio de los jueces de la causa. Sin embargo,

como advirtió oportunamente la Cámara,"la certidumbre a la

que debe arribar el juzgador para dar por acreditados los

hechos y la participación del imputado en los mismos, es una

certeza relativa, a la que se puede acceder a través de

cualquier tipo de pruebas, en la medida en que generen

convicción suficiente como para sustentar un pronunciamiento

de condena, sin que para ello sea necesario contar con

pruebas directas, siendo posible arribar a tal certidumbre

también a través de la prueba indiciaria, en la medida que

tales indicios sean graves, serios, conexos y concordantes,

lo que ha sucedido en este proceso". (Corte Suprema de

Justicia de Santa Fe S., A. M. y B., C. A. s/ QUEJA POR

DENEGACION DEL RECURSO DE INCOSTITUCIONALIDAD – EXACCIONES
ILEGALES CALIFICADAS (Expte. Nro. 146/2006) Sentencia del 13

de Junio de 2007, SAIJ).-

Cito asimismo el antecedente “G., J.

S/ Robo Calificado por Uso de Armas (Expte Nro. 1566/04)”

(Expte C.S.J. Nro. 129, año 2005), en el que nuestro Máximo

Tribunal Provincial afirmó: “...A propósito de esto último,

el A-quo – en tren de analizar la prueba colectada en el sub-

examine resaltó que “en el proceso penal, la certeza

razonable puede derivarse o extraerse no solo de pruebas

directas, sino también indirectas, circunstanciales e

indiciarias, en tanto sean varias, se relacionen con el hecho

prinicipal, conduzcan o se conecten a él de una manera lógica

y natural, siendo concordantes , y se funden en hechos

reales, en tanto la ley no impone normas generales para

acreditar hechos o responsabilidades, ni determinan

abstractamente el valor de las pruebas, acogiendo el sistema

de libertad probatoria por el que admite toda aquella que

fuere útil para esclarecer la verdad pues, en principio, todo

se puede acreditar y por cualquier medio -en tanto que no

sean ilegítimas-, debiendo apreciarse el acervo de acuerdo a

las reglas de la lógica, la psicología, la experiencia y el

sentido común”; razonamiento que no puede ser tildado de

arbitrario”

Por su parte, nuestro Máximo

Tribunal Nacional se ha expedido expresando que: “…la

eficiencia de la prueba de indicios depende de la valoración

conjunta que se haga de ellos, teniendo en cuenta su
diversidad, correlación y concordancia, pero no su

tratamiento particular, pues por su misma naturaleza, cada

uno de ellos no puede fundar aisladamente ningún juicio

convictito”. (CSJN, 24/04/91, “Veira, Héctor R.”, LL, 1991-C-

467).

En idéntico criterio se expidió la

corte bonaerense: “…debe rechazarse el recurso de

inaplicabilidad de ley basado en una supuesta violación al

art.259 inc.1 del CPPBA, según ley 3589 y sus modificaciones…

, si no hubo conculcación alguna porque la materialidad

ilícita se ha acreditado utilizando elementos de prueba

directos e inmediatos y sólo se utiliza prueba presuncional

para acreditar la participación del acusado en el hecho”

(SCBA, 6/9/00, LLBA, 2001-474, citado por Arocena, Balcarce y

Cesano; Prueba en materia penal, Astrea, Buenos Aires, 2009,

p. 450).-

Finalmente corresponde avocarse a

los agravios de la apelante que quizá no hayan tenido

específica respuesta en los párrafos precedentes. Entre ellos

se observan las críticas que desarrolla sobre la meritación

de los perfiles psicológicos examinados que obran en autos, y

los temas que refieren al estado de las manos de la víctima,

en particular si se hallaban o no atadas (fs. 3184 vta.), la

ingesta de la medicación (fs. 3185), la declaración de

Graciela Dieser (fs. 3194 vta.), la modificación del

escenario (fs. 3198), el eventual acuerdo entre los padres

(fs. 3199), la capacidad física de Graciela Dieser (fs. 3204)
y el comportamiento en el velorio (fs. 3204 vta.).-

Respecto de todos ellos es de destacar

que el sentenciante no ha realizado una valoración antojadiza

y menos aún huérfana de apoyo en elementos probatorios, ni

prescindió de prueba decisiva para la solución del caso. Más

aún, es criterio uniforme de que la sentencia para ser

considerada válida no precisa valorar toda la prueba sino

aquella conducente a la resolución del conflicto.-

Nuestra Corte Provincial lo ha expuesto

de este modo: “No resulta idónea para demostrar lesión

constitucional, la tacha consistente en la preterición de

probanzas, por cuanto para que la misma se configure

requiere, según la doctrina trazada tanto por la

Corte local como por el más Alto Tribunal de la Nación, que

el pronunciamiento se dicte sin considerar pruebas

disponibles que asuman la condición de decisivas o

conducentes para la adecuada solución del caso y cuya

valoración puede ser significativa para

alterar el resultado del pleito….” (CSJSF Rudyk, Marcos c/

Caja de Asistencia Social Lotería de Santa Fe s/ Queja por

Denegación del Recurso de Inconstitucionalidad – Ordinario

(Expte. C.S.J. Nro. 554 año 2000) Sentencia del 11 de Junio

de 2003 SAIJ).-

“En la labor de la valoración

probatoria , el juez no está obligado a la evaluación

analítica de todas y cada una de las pruebas aportadas por

las partes, sino que le corresponde una valoración sintética
que sirva de fundamento racional a la conclusión” (Dr.

Martínez, Hernán J. – Recurso de Inconstitucionalidad en la

Provincia de Santa Fe Ed. Zeus S.R.L. p. 77).-

En cuanto a los estudios

psicológicos tanto de la acusada como de la víctima, la

defensa se agravia del nulo valor finalmente otorgado al

informe del perito Rathge en el que se concluye que el perfil

psicológico de la Sra. Graciela Dieser no es compatible con

el de un homicida y que existía factibilidad psicológica de

que la menor se haya suicidado. Sobre el punto, cabe señalar

que la utilidad de esas conclusiones dentro del complejo

probatorio, una vez despejadas las dudas acerca de la causa

de muerte de Natalia, se restringe exclusivamente a lo

relacionado con el problema de atribución de participación en

el hecho. Ningún sentido tiene reflexionar sobre la

personalidad del muerto y las posibilidades reales de

predecir su suicidio cuando el conjunto de pruebas ha

confirmado que fue un homicidio. Mientras que en lo que

refiere a las conclusiones que asignan a la imputada Graciela

Dieser un perfil incompatible con el de un homicida, como

acertadamente señala el a-quo, no pueden ellas ser valoradas

con la misma entidad convictita que propone la defensa, en

tanto en autos existen informes (Dres. Sabev, Gómez y

Ferrato) que las contradicen, y cuya reiteración aquí

-diagnóstico de rasgos paranoides, con tendencia al relleno

delirante, etc.- se muestran sobreabundantes, no alcanzando

por ello un alto grado de autosuficiencia para otorgarle
convicción decisiva. Se dice que: “Al igual que en las

ciencias naturales en general, tampoco en la medicina hay

seguridad absoluta. Ni un diagnóstico, ni una indicación, ni,

sobre todo, un pronóstico pueden ser formulados con

`seguridad´ o `certeza´. Una seguridad tal significa un

valor absoluto que nunca puede ser alcanzado en la medicina,

dado que las reacciones del organismo humano viviente no

pueden ser determinadas de antemano con precisión matemática,

al igual que justamente toda verdad en la medicina es

relativa”. (Ponsold, Das Gutachten, en Ponsold,

Lehrb.d.gerichtlichen Medizin, 3º ed., 1967, pp.625, 628,

citado por Sancinetti, Marcelo A.; AAVV - Causalidad, riesgo

e imputación, Ed. Hammurabi, Buenos Aires, 2009, p. 302).-

Con mayor razón, entonces, la

fiabilidad de las opiniones provenientes de las disciplinas

psicológicas debe superar ampliamente los intentos de

falsación que se le antepusieron para generar el pleno

convencimiento de sus formulaciones, algo que en estas

actuaciones no ha logrado el dictamen del perito de parte,

máxime cuando el abundante plexo probatorio reunido acredita

lo contrario. Nótese que, con similar argumento al formulado

por la defensa técnica referido a que la ausencia de intentos

fallidos para nada impide negar un perfil suicida o la

ejecución de un suicidio -como equivocadamente entiende en

este punto el a-quo- por parte de la joven Natalia, puede

decirse que, los estudios favorables sobre la personalidad de

un sujeto -en el particular la madre-, si bien, en muchos
casos, pueden expresar un importante aporte probatorio

desincriminante, de ningún modo eliminan la posibilidad de

ejecución de un homicidio, más aun, reitero, cuando la

verosimilitud de esos estudios se encuentra controvertida.-

En cuanto al estado de las manos de

la niña, si se encontraban atadas o no, o en su caso en qué

medida; así como las hipótesis controvertidas acerca de la

ingesta forzada o no de la medicación extraña, no obstante

las observaciones que puedan formularse sobre la corrección

de los razonamientos del inferior, lo cierto es que

cualquiera sea la alternativa a la que se adhiera la

contribución de utilidad o eficacia dentro del plexo

probatorio es sumamente lábil a partir de haberse acreditado

que la causa de la muerte fue el homicidio.

Sí, en cambio, cabe darle razón a la

defensa acerca de -lo que debe inferirse de su extensa

crítica- la ausencia de datos que corroboren un acuerdo

previo entre los cónyuges para cometer en conjunto el hecho

ilícito. Con idéntico criterio al formulado por el suscrito

en los párrafos precedentes, fue, como admite la quejosa, “…

perfectamente posible que solo la haya hecho uno de los

cónyuges, máxime si consideramos que todo debió ocurrir de

noche, cuando habitualmente se duerme…(fs. 3199 vta.)” y “…la

presunta modificación (de la escena), en el caso de ser tal,

fue extremadamente simple (abrir una puerta, una ventana y

correr la tapa de un cielorraso), lo que perfectamente

-continúa la defensa- se puede realizar en muy breve tiempo y
sin realizar ruido alguno.” (idem). Precisamente estos, más

muchos otros argumentos semejantes fueron expuestos, antes,

por el suscrito para dar por probado la ejecución individual

de la imputada, cuya fuerza física, pese a los débiles

cuestionamientos de fs. 3204 y vta., que de ningún modo

pueden considerarse como una crítica exhaustiva con capacidad

de conmover los fundamentos cuestionados, quedó aquí, a mi

sentir, plenamente demostrada.-

A esta altura, tampoco merecen

mayores respaldos los indicios que infiere el magistrado de

primera instancia respecto de la actitudes verificadas

durante el velatorio de la víctima, no sólo porque éstas no

excluyen la presencia eventual de más de una alternativa,

sino, porque todos los comportamientos sospechosos han sido

realizados, no por la imputada Graciela Dieser, sino por la

otra persona acusada, aunque de todo modos, ninguna

influencia relevante se deduce de ello para cambiar la tesis

incriminante tal como la expongo.-

Mientras que las declaraciones de la

imputada Graciela Dieser que, según la defensa, la

favorecían, omitidas en el decisorio por el sentenciante de

grado, son en realidad insuficientes para desvirtuar las

pruebas de cargo, máxime cuando el juzgador ha desarrollado

puntuales consideraciones en orden al análisis y adecuada

valoración de todos los datos probatorios referidos al

comportamiento de la acusada incorporados desde el inicio de

la investigación, al punto de acreditar que no pocas de
aquellas situaciones o eventos contenidos en aquellas

manifestaciones, traídas a consideración por la apelante,

resultaron falsas (ingreso de terceros, robo, entre otros).

Por último, en lo que respecta a la

modificación del escenario, todas las conjeturas que plantea

el recurrente, en particular la de las consecuencias

negativas a las que llevaría el reconocimiento de un

ocultamiento de suicidio, cuando señalan que “…no caben dudas

que habrían sostenido (los jueces) que esos dichos fueron

vertidos para mejorar la posición en la causa…”, no parecen

fundarse en una lógica justificativa aceptable ya que con

inmediatez al hecho, en oportunidad de la primera revisión

médica, las probabilidades de un suicidio se mostraban

altamente equívocas; y al mismo tiempo es posible, como

apunta el recurrente, que el aporte de los objetos extraños

(bolsas, bufanda y pañuelo) desconocidos a la llegada del

primero de los médicos, colocó a los acusados bajo una mayor

sospecha que si nada hubiesen dicho, pero no es menos posible

que el posterior descubrimiento de los objetos era también

inevitable por el inmediato arribo de terceras personas

(policías, jueces, fiscal, etc.). Nadie puede dudar que si la

prevención encontraba espontáneamente las bolsas utilizadas

sobre la cabeza de la víctima, sin preaviso de los acusados,

la presunción de su participación en el homicidio sobrepasaba

holgadamente el grado de sospecha que finalmente merecieron.

Pero, no obstante todas estas especulaciones, lo cierto es

que los intentos de confundir, desde el inicio, la
averiguación de lo realmente sucedido no ha podido ser

desvirtuado por los argumentos del quejoso, convirtiendo sus

agravios en una mera disidencia valorativa incapaz de

conmover el pleno convencimiento cargoso que lucen el resto

de los elementos probatorios en que se motiva la sentencia.-

Es por todo lo hasta aquí expuesto,

que propicio al acuerdo lo siguiente: a) Adherir al voto del

Dr. Eduardo Tomás Pascual, en punto a la desestimación de las

nulidades impetradas; b) Revocar el decisorio alzado en

cuanto condena a Carlos Andrés Fraticelli como coautor

penalmente responsable del delito de Homicidio Calificado por

el vínculo y por alevosía, a la pena de Prisión Perpetua y

accesorias legales, disponiendo la Absolución del imputado,

(Artículo 5 C.P.P.); c) Confirmar la sentencia venida en

Recurso, en cuanto condena María Graciela Dieser, ahora como

autora penalmente responsable del delito de Homicidio

Calificado por el vínculo y por alevosía (Artículo 80 inc. 1

y 2, 12, 19, 45 Código Penal) a la pena de Prisión Perpetua y

accesorias legales, y las costas del proceso.-

Es mi voto.-

CONFORME A LOS VOTOS QUE PRECEDEN: A LA TERCERA CUESTIÓN

PLANTEADA LA EXCMA. CÁMARA DE APELACIÓN EN LO PENAL DE

VENADO TUERTO -INTEGRADA- RESUELVE: I) Desestimar el Recurso

de Nulidad; II) Hacer lugar al Recurso de Apelación y en

consecuencia REVOCAR los puntos I) y II) del Fallo venido en

recurso, disponiendo la absolución de M. G. D. y C. A. F. del

delito que se les imputa en la presente causa; III) Regular
los honorarios de los profesionales actuantes en el 50% de

los regulados en baja instancia.

Insértese, agréguese copia en

autos, hágase saber y bajen.-

…......................... .........................

Dr. Eduardo Tomas Pascual Dr. Juan Carlos Baravalle

-en disidencia parcial

por fundamentación-

…......................... …..............…........

Dr. Ariel Gerardo Dearma Dr. Roberto Esteban Landaburu

-abstención parcial-

…..........................

Dr. Héctor Matías Lopez

-en disidencia-
parcial