• Escrito a finales del siglo I, es un sermón o

tratado del amor como nuevo rostro de Dios,
revelado y hecho accesible por JC.
• Ataca a los intelectuales que no unen la fe con
el amor fraterno.
Dios es luz y amor, opuesto a las tinieblas del odio.
Amor gratuito y eficaz, manifestado en Jesucristo.
Carta del amor de hermanos
1 Juan
Miren qué amor tan singular
nos ha tenido el Padre
que no sólo nos llamamos
hijos de Dios, sino que
realmente lo somos.
Pero aunque ya somos hijos de Dios,
no se ha manifestado aun lo que seremos.
Cuando él aparezca en su gloria,
seremos semejantes a él, porque
lo veremos tal como es.
1Jn 3,1-2
Queridos míos, amémonos unos a
otros, porque el amor viene de Dios.
Todo el que ama ha nacido de Dios
y conoce a Dios.
El que no ama
no ha conocido
a Dios,
pues Dios
es amor.
1Jn 4,7s
Si saben que él es el Justo,
reconozcan que todo
el que practica la justicia
ha nacido de Dios. 1Jn 2,29
El que hace el bien es de Dios.
El que hace el mal no conoce a Dios. 3Jn 11
Si alguien dice:
“Yo permanezco en él”,
debe portarse
como él se portó.
1Jn 2,6
Hemos conocido
el amor que Dios
nos tiene,
y hemos creído en él.
Dios es amor:
el que permanece
en el amor,
permanece en Dios
y Dios en él.
1Jn 4,16
Pues éste es el
mandamiento
que
recibimos
de él:
el que
ama
a Dios,
ame también
a su hermano
1Jn 4,21
Cuando
amamos
a Dios,
amamos
también
a los
hijos
de Dios
1Jn 5,2
Si uno dice
“Yo amo a
Dios”
y odia a su
hermano,
es un
mentiroso.
Si no ama a
su hermano,
a quien ve,
no puede
amar a Dios,
a quien no
ve.
1Jn 4,20
No amen al mundo
ni lo que
hay en
el mundo.
1Jn 2,15
Si alguno ama
al mundo,
el amor del Padre
no está en él.
- gente que ostenta su
superioridad.
- codicia del
hombre
carnal,
-ojos
siempre
ávidos,
Toda la corriente del mundo es:
Nada de esto viene del
Padre
1Jn 2,16
Si alguien piensa
que está en la luz
mientras odia
a su hermano,
vive en las tinieblas.
1Jn 2,9
En esto se reconocen
los hijos de Dios
y los del Diablo:
el que no obra la justicia no es de Dios,
y tampoco el que no ama a su hermano.
1Jn 3,10
El que odia
a su hermano
es un asesino,
y, como saben,
ningún asesino tiene
la vida eterna.
1Jn 3,15
El que no ama
está en un estado
de muerte.
Si uno goza de riquezas
en este mundo y cierra
su corazón cuando ve
a su hermano en apuros,
¿cómo puede
permanecer en él
el amor de Dios?
Hijitos, no amemos con
puras palabras, sino de
verdad y con hechos.
1Jn 3,17-18
No se
extrañen,
hermanos,
si el
mundo
los odia,
pues el amor a nuestros hermanos es
para nosotros el signo de que hemos
pasado de la muerte a la vida. 1Jn 3,13s
Hijitos míos, les he escrito esto
para que no pequen.
Pero si uno peca,
tenemos un defensor
ante el Padre,
Jesucristo, el Justo. 1Jn 2,1
A Dios no lo ha visto 1Jn 4, 12
nadie jamás, pero
si nos queremos,
Dios vive entre nosotros
y su amor da todo su fruto