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El Siglo de Torreón

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DOMINGO 15 DE ABRIL DE 2007

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NACIONAL

TRAGEDIA | ENTRE LAS VÍCTIMAS SE ENCUENTRAN 2 CHOFERES ORIGINARIOS DE TORREÓN

Mueren 24 en accidente de autobús en Chihuahua
Autobús de pasajeros choca contra un tráiler a 35 kilómetros de Ciudad Juárez
EL UNIVERSAL

CIUDAD JUÁREZ, CHIHUAHUA.Un total de 24 muertos calcinados y 18 heridos, dejó un choque entre un autobús de la empresa Ómnibus de México, con un tráiler cargado de 40 toneladas de refacciones y material de acero, sobre la carretera Panamericana, a 35 kilómetros de Ciudad Juárez. Entre las víctimas se reportan los dos choferes del autobús los cuales eran originarios de la ciudad de Torreón, los nombres de los acaecidos son: José Refugio Flores Rodríguez, de 36 años y Everardo Reverte Soria, de 34 años, sin embargo aún no se ha precisado cuál de los dos manejaba la unidad al momento del accidente. Además minutos después, cerca de ese lugar, chocaron dos camiones de carga de frente, muriendo el chofer de uno de ellos. De acuerdo a la información proporcionada por la Policía Federal Preventiva (PFP), el camión de pasajeros de la empresa Ómnibus de México, venía procedente de la ciudad de Jiménez, Chihuahua, rumbo a Juárez y a las 5:38 horas se registró el accidente.

El primer inspector de la PFP, División Caminos, Navil Buchain, dijo que el accidente fue en el kilómetro 344 de la carretera Panamericana, muy cerca de la frontera, por lo que al lugar acudieron elementos de Rescate del Municipio, Cruz Roja, Policía Federal Preventiva división Caminos, Cipol y el Ejército, a fin de acordonar el área y evitar la rapiña. Según los primeros informes en poder de la Policía Federal Preventiva, el accidente ocurrió por el exceso de velocidad en que era conducido el autobús de pasajeros ya que el chofer perdió el control y se impactó contra el camión de carga, por lo que alrededor de las 5:38 horas, se recibió el primer reporte telefónico del accidente por parte de una persona que había visto el choque. El camión de la empresa Ómnibus de México es de la marca Volvo, modelo 2004, con número económico 2720, hechos en el que el chofer falleció instantáneamente en el lugar. El destino de esta unidad era Juárez y circulaba con las placas 902 HR1 del Servicio Público Federal y quedó totalmente calcinado, mientras

que el tráiler circulaba con las placas 562 CM2. El autobús salió de Jiménez con 38 pasajeros a las 10:35 de la noche del viernes, además del conductor, quien como ya se informó, también falleció, por lo que se tenía previsto que llegaran a Ciudad Juárez alrededor de las 6:00 horas de ayer sábado. Aparte de los 24 muertos calcinados se registraron 11 lesionados, de los cuales cuatro fueron trasladados a la clínica 66 del IMSS para su atención y otros siete al Centro Médico de Especialidades y el resto de pasajeros no tiene lesiones de consideración. Entre las personas que fallecieron en el accidente se conocen los nombres de doce hombres, ellos son José Luis Sotelo, Román Díaz, Francisco Holguín, Alberto García, Álvaro Rodríguez, Antonio Silva, Marcelo Rosales, Alejandro Quiñónez, Fernando Otero, Juan Francisco Pacheco, José Refugio Flores Rodríguez y Everardo Reverte Soria, estos últomos dos originarios de Torreón. Además fallecieron al menos 13 mujeres calcinadas al incendiarse el camión por el accidente, ellas son Elsa Leticia Rodríguez, Mariana Perea, Saraí Perea Rodríguez, Alicia Medina, Leticia Medina, Paulina Porras, Alejandra

López, Carolina Álvarez, América Rodríguez, Miriam Soto, Alicia Valdez, Clarisa Valles y Emma Ochoa. De los lesionados diez son mujeres y uno es hombre, ellos son Carlos Rodríguez, Roxana Aguirre, Ana Paola Rentería, Diana Bañuelos, Isabel Ortega, Patricia Carlos, Rocío Rodríguez, Soledad Ávila, Julieta Morales, Julieta Fernández y Yesenia Holguín. Hasta el momento no se ha establecido con seguridad el número de muertes, las cuales se pueden incrementar ya que al morir el chofer no se sabe si levantó más pasaje en otras ciudades antes de llegar a la frontera y el Ministerio Público está moviendo los restos de los camiones para levantar los cuerpos. El tráiler llevaba en su caja material metálico, principalmente tornillos, tubos y perfil y el cual quedó también completamente calcinado, tanto de la cabina, así como de la caja. Minutos después de haber pasado la tragedia, dos tráileres chocaron de frente en el municipio de Villa Ahumada, a pocos kilómetros de este lugar donde uno de los conductores perdió la vida. Este accidente, como el anterior fue por el exceso de velocidad con que eran conducidos los camiones.

La Policía Federal Preventiva (PFP) reportó que aumentó a 24 el número de muertos por el choque de un autobús de pasajeros y un camión de carga, en la carretera Chihuahua-Ciudad Juárez. (Notimex)

RELATOS DE ANDAR Y VER
ERNESTO RAMOS COBO

Resistamos los influjos
Un artículo de la NBC (http://www.msnbc.msn.com/id/170 30672) habla de los estadounidenses imponiéndose semanas de más de 70 horas laborables, como precio por permanecer competitivos en su trabajo. La sección de lectores del artículo referido contiene comentarios diversos, destacando para nuestros efectos el de dayofjudgement: “si uno no tuviera que tener tantas cosas (stuff) no se tendría que trabajar tantas horas”; y el de Indl: “esto no es lo que teníamos en mente al inicio de la civilización. Un genio tuvo que inventar la rueda. De allí vino la escritura, la imprenta, matemáticas, los barcos de vapor, electricidad, Internet, los SUV’s, las Blackberries ¡y ahora dicen que tenemos que cambiar a la televisión de alta definición para antes de 2009!” Creemos posible aventurar una tesis a partir de esos dos comentarios: la inducción al consumo excesivo genera explotación laboral. Explorar sobre su veracidad es el propósito fundamental de estos párrafos. Dos premisas como punto de partida: (i) las tendencias y necesidades del consumidor pueden ser moldeadas a través de la publicidad; y (ii) el tiempo libre es más reconfortante que el trabajo. Considerar como falsa la primera premisa implicaría echar abajo años de ciencia mercadológica, que entiendo se mueve sobre bases científicas; cuestionarnos sobre la segunda implicaría aceptar la existencia de una mayoría en el mercado laboral –la cual sigo buscando— que prefiere las horas de escritorio a la disipación y el ocio. Mencionado lo anterior volvemos a la tesis y procedemos a diseccionarla: “la inducción al consumo excesivo genera explotación laboral”. Destacar primeramente la existencia de un factor externo que manipula al consumidor haciéndolo comprar más (la inducción al consumo), lo cual a mi entender está en línea con la definición de mercadotecnia “conjunto de técnicas y estudios que tienen como objeto mejorar la comercialización de un producto. La mercadotecnia busca formas de aumentar la demanda de un producto dentro del mercado”; es decir, la razón de ser de la mercadotecnia es justamente encontrar mecanismos para generar más consumo de un producto específico, lo cual comúnmente se lleva a cabo explotando al sexo y el erotismo, la búsqueda de la felicidad, la necesidad del estatus, u otras técnicas que podríamos encontrar en cualquier revista. Por lo anterior podemos afirmar que las necesidades del consumidor pueden ser creadas aun mediante la utilización de técnicas imperceptibles. Sería un contrasentido pensar que los productores y la mercadotecnia se detendrían en algún momento, desistiendo en su intento por vendernos aún más de lo que tenemos. La mercadotecnia misma se nutre de eso; se suicidaría en caso de hacer cualquier cosa distinta a la generación del consumo en exceso. ¿Qué consecuencias vienen entonces? Que la inducción a la compra en exceso provoca endeudamiento, entrando al juego el negocio bancario de las tarjetas de crédito (que de paso también se vale de la mercadotecnia) y las presiones implícitas: dejar de consumir o dejar de pagar las deudas, conllevaría una ausencia gradual de bienes tangibles a los ojos de todos (autos o la podadora nueva con un asientito), lo cual aparentaría un decremento en el nivel de vida, en un círculo donde la presión social es pesada losa difícil de hacer a un lado. De lo anterior se detona una necesidad imperiosa por seguir consumiendo, lo que obliga a generar dinero, a conservar el trabajo, a permanecer competitivos, perceptible a todas luces por los patrones que no dejan de apretar las tuercas hasta el límite. Así, el drama es mayúsculo, porque la necesidad (las necesidades creadas) nos hacen soportar presiones tan agobiantes como son las de una jornada semanal de más de 70 horas. Ante el enorme drama no me sorprende que los gritos de angustia se encuentren dondequiera. ramoscobo@hotmail.com